Conoce a Dios y asume su identidad religiosa y espiritual como persona digna, libre y
trascendente: el estudiante comprende las distintas manifestaciones de Dios
en su vida a partir del encuentro con Él, basado en la tradición cristiana, para construir un plan
de vida significativo y pleno.
Cultiva y valora las manifestaciones religiosas de su entorno argumentando su fe de manera
comprensible y respetuosa: el estudiante conoce, valora y celebra su
fe participando de las diferentes manifestaciones religiosas presentes en su comunidad.
Asimismo, difunde el patrimonio religioso y cultural dando razones de su fe,
y respetando las diversas creencias y expresiones religiosas de los demás.
Transforma su entorno desde el encuentro personal y comunitario con Dios y desde la fe que
profesa: el estudiante expresa su fe de manera espontánea y con gratuidad en
la construcción de una sociedad justa, solidaria y fraterna, a partir de su proyecto de vida
integrador y significativo que favorezca la vida armónica con los demás desde los
valores del Evangelio.
Actúa coherentemente en razón de su fe según los principios de su conciencia moral en
situaciones concretas de la vida: el estudiante actúa según los principios de la
conciencia ética y moral cristiana en situaciones concretas de la convivencia humana. Toman
decisiones razonables en coherencia con los principios evangélicos
educación, es tan fundamental como necesario que las personas descubran y asuman la
existencia de un Ser y una Verdad que nos proporcionan identidad y dignidad humanas; que
tomen conciencia de ser hijos de Dios, creados a su imagen y semejanza, reconociéndole como
quien actúa providentemente en sus vidas y da sentido a los acontecimientos de la historia
humana; y que aprendan a explicar razonablemente su fe y proyecten su plan de vida como
respuesta responsable al amor de Dios.
ENFOQUE QUE SUSTENTA EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS EN EL ÁREA DE EDUCACIÓN
RELIGIOSA
El enfoque humanista cristiano permite al estudiante comprender y dar razón de su fe
aplicándola a la realidad, e integrando la fe y la vida. El estudiante, así, podrá encontrarse
profunda y sinceramente consigo mismo, y descubrir su verdadera identidad de ser humano
llamado a vivir en el amor, para cristalizar, de esta manera, la visión trascendente
de la vida en la educación. Además, le permite comprender que el modelo y horizonte de vida
plena es Jesucristo, el cual propone una vivencia desde el Evangelio y sus valores
de acuerdo con el proyecto de Dios para toda la humanidad:
Competencia 30: Construye su identidad como persona humana, amada por Dios, digna, libre
y trascendente, comprendiendo la doctrina de su propia religión, abierto al diálogo con las
que le son cercanas
Demuestra que Conoce a Dios y asume su identidad religiosa como persona digna, libre y
trascendente capaz de compartir y celebrar con sus semejantes empezando en el aula.
Si Cultiva y valora las manifestaciones religiosas de su entorno argumentando su fe de manera
comprensible y respetuosa, en ocasiones ha manifestado compromiso y dialogo fraterno.
Competencia 31: Asume la experiencia, el encuentro personal y comunitario con Dios en su
proyecto de vida en coherencia con su creencia religiosa
Transforma su entorno desde el encuentro personal y comunitario con Dios y con la fe que
profesa
Actúa coherentemente en razón de su fe según los principios de su conciencia moral en
situaciones concretas de la vida.
Manifiesta su creencia religiosa a través de gestos y acciones que comparte en el día a día el
deseo de compartir.