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Beneficios del Masaje Cyriax

El masaje transverso profundo de Cyriax (MTP) es una técnica de masaje que moviliza la piel y tejido celular subcutáneo sobre estructuras profundas para generar hiperemia local e inhibir adherencias. El MTP se aplica con fricciones enérgicas pero no dolorosas de 2-4 minutos en lesiones agudas y 8-10 minutos en crónicas, de 2-3 sesiones por semana en lesiones crónicas y 3-5 sesiones en agudas. El MTP se usa para tratar patologías

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Beneficios del Masaje Cyriax

El masaje transverso profundo de Cyriax (MTP) es una técnica de masaje que moviliza la piel y tejido celular subcutáneo sobre estructuras profundas para generar hiperemia local e inhibir adherencias. El MTP se aplica con fricciones enérgicas pero no dolorosas de 2-4 minutos en lesiones agudas y 8-10 minutos en crónicas, de 2-3 sesiones por semana en lesiones crónicas y 3-5 sesiones en agudas. El MTP se usa para tratar patologías

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MASAJE TRANSVERSO

PROFUNDO DE CYRIAX
El masaje transverso profundo
(MTP) o “fricción transversa
profunda” (en inglés Deep
transverse massage) es una
técnica muy específica de
masaje puesta a punto por J. R.
Cyriax.

“El fundamento de esta técnica


es la movilización de la piel y el
tejido celular subcutáneo sobre
el músculo u otras estructuras
profundas”
En líneas generales, con su aplicación se van a obtener dos efectos:

• El primero es que se genera una hiperemia local (hiperemia


traumática) por medio de la fricción suave, más o menos dolorosa,
pero enérgica (friccionar y no presionar). Esta fricción ocasiona una
Hiperemia generadora de analgesia.

• El segundo consiste en que se provoca una movilización de las fibras


musculares, ligamentosas o tendinosas, con lo que se favorece la
progresiva liberación y rotura de adherencias. El dolor disminuye
paulatinamente a la vez que la función del músculo o ligamento tiende
a restablecerse, mejorando la movilidad articular.
Dedo del terapeuta y piel localizada en el mismo punto de la
lesión deben formar “un todo”, una unidad, que se desliza
sobre la lesión.

Para ello recomendaba “buscar la sensibilidad a lo largo de


esa estructura lesionada seleccionando el lugar exacto de la
lesión, cuyos límites se tendrán entonces perfectamente
delimitados”.
objetivo de la técnica:

• Provocar la hiperemia deseada (“hiperemia


traumática”).
• Favorecer la cicatrización normal.
• Inhibir la formación de tejido adherente.
• Estimular los mecanismos receptores que inhiben el
paso de mensajes nociceptivos.
• Generar analgesia por dos vías:
• Generación de encefalinas y endorfinas.
• Inhibición de la sustancia P (“teoría de la compuerta”).
• Mejorar la movilidad y la capacidad funcional local,
al disminuir el componente doloroso.
La fricción es dolorosa, traumática, pero efectiva, que es lo que en
el fondo se busca. Debe advertirse de ello al paciente para que
colabore y tolere la técnica.

• El músculo o músculos tratados deben estar totalmente


relajados; para conseguirlo, se colocan las articulaciones vecinas
de manera que provoquen un acortamiento máximo del músculo.

• La articulación será de esta forma bloqueada en relajación y


acortamiento.

• Si la fricción se realiza sobre tendones con vainas, es necesario


mantener estos en tensión moderada (no dolorosa ni que
aumente la contractura).
Para su aplicación el dedo tercero o el segundo del terapeuta ha de adoptar
una posición correcta: con las terceras falanges flexionadas sobre las
segundas. Al presionar debe actuar todo el miembro; de esta forma, al
participar hombro, codo, muñeca y mano, las presiones son más eficaces y la
fatiga del terapeuta será menor.

Las manos del terapeuta procurarán cargar el peso del cuerpo sobre la zona
que se está trabajando, quedando los dedos perpendiculares a la zona de la
lesión. Una mano debe fijar la articulación, mientras los dedos de la otra
ejecutan la fricción.
El tiempo de aplicación de la fricción suele ser entre 2 y 4 minutos en las
lesiones agudas, y en las secuelas tardías o lesiones crónicas el tiempo
aproximado será entre 8 y 10 minutos por sesión.

En los casos agudos el tiempo de la sesión podrá ir aumentando


paulatinamente a medida que se observe mejoría. En los casos crónicos,
después de la fricción se recomienda la movilización o manipulación de las
estructuras (articulación) afectadas. En los músculos es conveniente una
movilización activa tras la fricción.
La frecuencia del MTP será de
dos a tres sesiones a la semana
en lesiones crónicas y de tres a
cinco sesiones a la semana en
casos agudos.

Se aconseja aplicar las primeras


sesiones en días alternos para
evitar la mala tolerancia o
agravación de los síntomas
dolorosos. En general la mejoría
clara se observa entre las seis y
doce sesiones.
Patología capsuloligamentosa:
• Lesiones traumáticas agudas.
• Esguinces benignos recientes.
• Secuelas de esguinces y elongaciones.
• Secuelas de capsulitis en estado frío (no reciente).
• Periartritis retráctiles.

Patología tendinosa:
• Tendinitis de sobrecarga o postraumáticas.
• Tendinosis y tenovaginitis.
• Tenosinovitis en fase de cronicidad.
• Entesitis (enfermedad de las inserciones).
Patología muscular:
• Secuelas de elongaciones musculares.
• Síndrome de dolor miofascial.
• Contracturas crónicas.
• Cicatrices fibrosas y retráctiles del músculo.
• Otras patologías: entesitis, fascitis, etc.
CONTRAINDICACIONES

En general, procesos inflamatorios agudos:


• Artritis sépticas, postraumáticas, psoriásicas, gotosas, lupus eritematoso,
espondiloartritis anquilosante, enfermedad de Reiter.
• Calcificaciones periarticulares o musculares y osificaciones.
• Bursitis.
• Inflamaciones musculares diversas, no traumáticas.
• Compresiones de una raíz nerviosa (ciatalgias, braquialgias).
• Tumores benignos y malignos.
• Debe evitarse realizar presión sobre los nervios y sus emergencias,
ganglios infartados, cicatrices frescas y ulceraciones.
• También se evitarán zonas que contengan paquetes vasculares
importantes: axila, etc.
• De una manera general, todos los procesos inflamatorios importantes.
• Neuritis y neuralgias.
Bibliografia:

• Manual Profesional de Masaje, 1ra edición, 2010


Jesús Vázquez Gallego, Editorial Paidotribo, México, D.F.

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