Orí.
La causa y esencia del ser
humano. El destino del hombre.
Nos arrodillamos en el Cielo y
escogemos nuestros destinos, pero
cuando llegamos a la Tierra nos
impacientamos.
Oddun de Ifá Baba Eyiogbe.
La creencia en el destino está muy
arraigada en las tradiciones del pueblo
Yorubá. Ellos piensan que el disfrute de
la prosperidad o los múltiples fracasos
en que se envuelve la vida de un
individuo dependen del destino que haya
seleccionado en el Cielo. Así, el éxito o
fracaso de una persona depende de Orí,
el primero y más importante Orisha en el
Cielo después de Oloddumare. Orí es la
1
deidad individual, cada persona tiene su
propio y único Orí. Quien se interesa y
responde mejor a nuestras necesidades
que las demás divinidades del panteón
Yorubá.
De acuerdo con la tradición, Orí es algo
más que la cabeza física aunque
semánticamente esta palabra signifique
cabeza; es quien reina en el cuerpo
porque gobierna, controla y guía las
actividades del hombre; está asociada
con la personalidad alma.
Esta divinidad, considerada la esencia
del ser humano, es conocida con otras
acepciones relacionadas con sus carac-
terísticas:
Orí Inú: cabeza interna. Destino.
Orí Akokó: la primera cabeza.
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Orí Aperé: cabeza, el gobernador.
Orí Ooro: cabeza al amanecer
Kotopo Kelepe: pequeña forma cónica.
Dumusorí: otro nombre que le dan los
Yorubá.
Arabona: conocida así en la región de
Benin.
Orí bajó al mundo a través de la energía
del Oddun de Ifá Babá Eyiogbe que es
su Oddun isalayé. Este término se
refiere al Oddun o energía que utiliza
cada deidad cuando baja del Cielo a la
Tierra.
La representación material que hacen de
Orí los Yorubá no tiene ninguna similitud
con la cabeza humana. Para construir el
objeto se debe coser un pedazo de piel
fuerte y gruesa a la cual se le da forma
cónica, la altura debe ser de
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aproximadamente cuatro pulgadas. En
esta forma cónica el sacerdote de Ifá
iniciado vierte arena de mar bien fina,
sobre la cual debe marcar el Oddun de
Ifá Ofun Irete (el Oddun de Ifá Con el
cual se alaba a Orí). El sacerdote de Ifá
que inicia debe pronunciar algunos rezos
o encantamientos específicos a favor del
iniciado, para propiciar la obtención de
un buen Orí. Después el cono se Cose y
se sella; acto seguido comienza a
decorarse con cuarenta y un cawries
organizados en cuatro hileras de diez
cawries cada una y el cauríe número
cuarenta y uno se coloca opuesto a la
costura, simbolizando la cara, los ojos y
la boca de Orí. La punta de este cono
simboliza el ashé de este Orisha, que le
permite cumplir todas las tareas por muy
difíciles que sean. Para que el objeto
esté completo se construye la casa de
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Orí., llamada (Ilé Orí), donde se coloca el
objeto cónico (Orí). La construcción del
Ilé Orí es muy elaborada y lleva mucho
tiempo, es de cuero, en forma circular
con fondo cosido, encima de este
recipiente se sitúa una campana,
también de cuero, cuya punta tiene la
jerarquía de guiar y mostrar el camino
correcto. Ambos objetos, el recipiente y
la tapa, son decorados con muchísimos
cawries que simbolizan los honorarios
de propiciación y otros materiales, de los
cuales solo tienen conocimiento los
sacerdotes de Ifá basados en los Oddun
que se revelan en la adivinación para el
nuevo iniciado en el momento de
materializar su Orí.
La decoración de Orí requiere mucha
paciencia, se dice que es el acta de
honor más costosa que un individuo le
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puede ofrecer a un Orisha, por eso los
Yorubá dicen:
Muy apretado y abundante está el dinero
que se usa en hacer la casa de Orí,
aunque sueltas y libres están las cuentas
del rico.
El Orí Inú de un individuo debe
permanecer en el Ilé Orí, excepto
cuando se le va a consultar algo o se le
vaya a ofrendar de acuerdo a lo que el
oráculo de Ifá demande en la
adivinación. En tal caso se coloca un
pedazo de tela blanca, preferiblemente
de seda, en el piso después que este se
haya barrido bien y se deposita sobre
ella a Orí Inú y el devoto ofrece artículos
y animales comunes del sacrificio a Orí,
tales como:
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Nuez de kolá: para alejar el mal.
También se usa para realizar adivinación
simple, la cual revelaría demandas
especiales de Orí.
Agua de coco: este elemento constituye
un "ablandador", ablanda a Orí, lo hace
trabajar mas en favor del dueño, cuando
ese Orí está "duro", (esté de mala suerte
o haciendo lo contrario).
Agua fresca y caracoles: constituyen
"ablandadores" también. Ellos alejan los
desastres.
Caña de azúcar; maíz tostado molido y
miel de abejas. para obtener la felicidad,
la alegría y la buena fortuna.
Gallo y pato: Para alcanzar el favor de la
comunidad y apaciguar a aquellos que
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se sientan agraviados contra el devoto
sin que este lo sepa.
Paloma: Para la buena fortuna y la
longevidad.
Pescado Okodo: Para la buena fortuna
en todas sus formas.
Mediante la adivinación de Ifá, un Orí
pudiera demandar un sacrificio
particular, por ejemplo, un chivo, un
camero, una chiva, una oveja, una
guinea, etcétera; cada uno tiene su valor
simbólico para la satisfacción de
necesidades especificas.
El devoto de Orí, sus amistades y los
que le desean bien, entre los que se
pueden incluir sacerdotes de
adivinación, se reúnen y ofrecen
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numerosos cantos en alabanzas a Orí
durante su adoración. Invariablemente
terminan con algún rezo por su devoto.
El siguiente ejemplo es típico en Ifá:
Orí es el creador del ser antes de que el
mundo empezara.
Es el Orisha (Ser Supremo) que puede
cambiar el ser.
Nadie cambia al Orisha (Ser Supremo).
Es el Orisha el que lo cambia a uno
como un ñame que se está asando.
Aye fuerzas terrenales poderosas, por
favor, no interfieran mi destino.
Orí mío, no dejes que me convierta en
hazmerreír.
No dejes que los que hacen mal
estropeen mi suerte.(*)
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Cuando el devoto de Orí muere, el más
allegado al recién fallecido debe sacar al
Orí lnú y colocarlo en el suelo para
efectuarle las honras fúnebres; allí se le
notifica a Orí que su dueño ha muerto;
acto seguido se coloca una nuez de kolá
entera en un recipiente con agua fría y
se coloca al lado de Orí (esta es la nuez
de kolá con la cual se anuncia la
muerte).
El Ilé Orí es colocado al lado de la
cabeza del recién fallecido, allí donde
todos puedan apreciarlo; el Orí del
tallecido bien elaborado y
magníficamente decorado con cawries
recibe los buenos comentarios de los
presentes tales como: "Vengan a ver lo
que puede hacer el dinero, el dinero".
Otros le oran a Orí Aperé (el gobernador
que esta en el Cielo) para que a través
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de este Orí sean bendecidos con uno
igual.
Cuando el devoto es enterrado, el Ilé Orí
se rompe en pedazos y se dispersan
esos pedazos en la tumba. Tres días
después, el hijo mayor del fallecido debe
tomar un poco de tierra de la tumba de
su padre, conjuntamente con algún
pedazo del Ilé Orí roto, lo cual se
depositará en la tierra en la parte trasera
y exterior de su casa, para lo cual él
debe expresar: "La casa de Orí no se
debe perder, pero el hombre es mortal.
La muerte ha provocado que Ilé Orí se
pierda".
Se piensa que el Ilé Orí de una persona
fallecida puede guiar y fortalecer a sus
hijos sin importar distancias.
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El cuerpo literario de Ifá refiere en
muchos de sus mitos el tema de la
elección del destino. Un pasaje
perteneciente al Oddun de Ifá Ogbe
Ogunda nos cuenta cómo todo hombre,
antes de bajar a la Tierra, tiene que
visitar a Ajalá, el hacedor de cabezas en
el Cielo, para proporcionarse una buena;
es decir, un buen destino.
Es una trampa que cierra de pronto. Se
consultó a Ifá en nombre de Oriseekú
hijo de Oggún. También se consultó a Ifá
en nombre de Orileémere, hijo de Ija. Se
consultó a Ifá en nombre de Afuwapé,
que era hijo de Orunmila, el día que
partían a casa de Oloddumare a escoger
sus cabezas. Estas tres personas eran
amigas. Un día deliberaron juntos y
decidieron ir a la Tierra. Decidieron que
cuando llegaran a la Tierra vivirían
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juntos. Tal vez le fuera mejor allí que en
el Cielo.
Pidieron consejo a las personas
mayores, y les dijeron que, antes de ir a
la Tierra, debían ir a casa de Ajalá a
escoger sus cabezas. Les advirtieron lo
siguiente:
- Deben respetar una prohibición.
Cuando vayan en camino, no deben
volverse a la derecha ni tampoco deben
volverse a la izquierda. Deben ir derecho
a casa de Ajalá. Les advirtieron incluso:
- Si alguno escucha la VOZ de su padre
en el camino, no debe ir, les dijeron que
fueran directo a la casa de Ajalá.
Les dijeron que después que hubieran
escogido sus cabezas en casa de Ajalá,
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fueran a la Tierra. Prometieron respetar
la advertencia, se presentaron e
iniciaron el viaje a casa de Ajalá, el
alfarero que fabrica cabezas.
Tras caminar algún trecho, llegaron a
casa de aquel que muele el ñame con
una aguja.
Dijeron: Padre, te saludamos. El padre
respondió: Gracias.
Le rogaron: Por favor; padre, nos
dirigimos a cosa de Ajalá. Aquel que
muele ñame con una aguja, el padre,
dijo que primero tenía que moler sus
ñames antes de mostrarles el camino.
Afuwapé le quitó la aguja y empezó a
moler ñames con ella. Molió ñame
durante tres días, hasta que terminó con
todo. Entonces aquel que muele los
ñames con una aguja les dijo que podían
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marcharse. Les dijo que luego de viajar
un trecho, debían volverse a la derecha,
donde hallarían un portero. Debían
preguntarle el camino y él se los
mostraría. Luego de caminar un trecho
llegaron a un lugar Oríseéku, hijo de
Oggún, se detuvo porque escuchó a su
padre moverse, Cuando el padre recogió
el arco, Oríseéku, hijo de Oggún, dijo
entonces que iría a ayudar a su padre a
prepararse para la guerra, pero sus
compañeros le recordaron que les
habían advertido que no debían
detenerse en ningún lugar durante el
viaje. Entonces Oríseéku, hijo de Oggún,
marchó adelante diciendo que era cierto
y continuaron viaje.
Luego de viajar un trecho llegaron a
casa de Orunmila. Escucharon a
Orunmila golpeando fuerte el tablero de
15
adivinación con un sonajero. Entonces
Afuwapé se detuvo en seco. Los otros
dos lo instaron a seguir adelante pero
Afuwapé dijo que no continuaría hasta
que haya visto a su padre. Le recordaron
la advertencia que les habían hecho e
insistió que debería ver a su padre.
Entonces se apresuró a ir a la casa de
su padre. Los otros dos lo dejaron y
siguieron viaje. Cuando Orunmila vio a
Afuwapé le preguntó que adónde se
dirigía, Afuwapé le dijo que hacia la Tie-
rra, pero ante todo debía ir a casa de
Ajalá a escoger su cabeza. Orunmila
tomó entonces los instrumentos de adivi-
nación y tocó la cabeza de Afuwapé con
ellos. Cuando lanzó los instrumentos al
suelo apareció el Oddun Ogbe Ogunda.
Los sacerdotes de Ifá de la casa de
Orunmila estudiaron el Oddun con
cuidado y dijeron:
16
-Orunmila, tu hijo va a viajar a cierto
lugar. Que haga un sacrificio para que
pueda escoger una buena cabeza.
-¿Qué usaremos para el sacrificio?
Le dijeron que hiciera sacrificio con tres
bolsas de sal y tres veces doce mil
cawries.
Orunmila ofreció todos los materiales e
hizo el sacrificio en nombre de ellos,
parte de la sal se le dio a Afuwapé junto
con doce mil cawries. Entonces le
dijeron a Afuwapé que continuara viaje.
Cuando Afuwapé partió de casa de
Orunmila, no vio a Oríseéku, hijo de
Oggún, ni a Oríleémere, hijo de Ija.
Se habían marchado.
Mientras, estos dos continuaron
caminando. Llegaron al guardián de la
primera puerta; le preguntaron dónde
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quedaba la casa de Ajalá. Pero el
portero les dijo que la casa de Ajalá
estaba muy lejos, que Sí no estuviera
tan lejos los hubiera llevado. Se
marcharon enojados y le preguntaron a
otra persona. Por fin llegaron a casa de
Ajalá, pero no lo encontraron allí.
Decidieron esperarlo. Al segundo día
Ajalá no había regresado, le dijeron a los
que vivían en la casa de Ajalá que
habían ido en busca de algo, que hablan
ido a buscar sus propias cabezas. Los
que vivían en casa de Ajalá les
respondieron así:
-Sí esa es la misión, hay muchas
cabezas disponibles, entonces los
condujeron al almacén de cabezas de
Ajalá. Cuando Oríseéku entró, escogió
una cabeza recién hecha que Ajalá no
había horneado. Cuando Oríleémere
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entró, escogió una cabeza muy grande,
sin saber que estaba roto. Ambos se
pusieron la cabeza de arcilla y se
apresuraron a marchar rumbo a la
Tierra. Poco antes de llegar a la Tierra,
comenzó a llover; llovió durante mucho
tiempo y se negaba a escampar
Oríseéku y Oríleémere se estaban
empapando. Después de mucho tiempo
azotados por la lluvia, las cabezas poco
apoco se saturaron de agua. Entonces
las cabezas se dilataron y comenzaron a
soltar pedacitos. Las cabezas se
ensancharon más y más hasta que los
costados se dilataron por completo y se
desprendieron en trozos. Y lo que quedó
era plano y pequeño. En este estado fue
que llegaron a la Tierra. Se establecieron
en ella, trabajaron y trabajaron, pero no
prosperaron. Si comerciaban por valor
de medio centavo, el resultado era que
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perdían centavo y medio. Esto sucedió
durante casi diez años.
Y sin esperanzas de mejorar, juntaron
dos y tres cawries para consultar a los
sacerdotes de Ifá. Estos sabios
explicaron que el problema estaba en las
malas cabezas que habían escogido Le
respondieron: Si, Los sacerdote de Ifá
dijeron:
- Cuando venían camino de la Tierra y la
lluvia los empapó, las malas cabezas
que escogieron se fueron gastando y
cayéndose a pedazos; antes de llegar a
la Tierra las cabezas ya estaban planas.
Desde entonces, todos los frutos del
trabajo que han estado haciendo, han
servido solo para reparar las malas
cabezas, Solo cuando las hayan
restaurado, tan bien como para que
20
recuperen el tamaño original, es que
empezarán a prosperar Entre tanto
Afuwapé, que se dirigía a la casa de
Ajalá, después de caminar un trecho,
llegó al guardián de la primera puerta, y
le preguntó el camino para ir a casa de
Ajalá. El portero le dijo que primero
debía ayudarlo a cocinar la sopa. Así que
Afuwapé se sentó a su lado,
pacientemente, lo ayudó a encender el
fuego. Mientras Afuwapé lo ayudaba a
encender el fuego, observó que el
portero echaba cenizas a la sopa. Dijo;
Padre, lo que estás echando a la sopa
son cenizas. El portero le dijo que eso
era lo que él siempre comía.
- Afuwapé tomó entonces una de las
bolas de sal, y sacó un poco y se la echó
a la sopa. Le pidió al portero que la
probara y este al hacerlo, le preguntó de
21
dónde había sacado aquello y le rogó a
Afuwapé que le diera un poquito.
Afuwapé accedió y le dio dos bolsas de
sal.
Cuando terminaron de cocinar la sopa,
el portero se paró, echó a andar
adelante, y, Afuwapé lo siguió.
Caminaron durante largo rato;
caminaron y caminaron y se acercaron a
la casa de Ajalá y escucharon que
alguien gritaba.
El portero dijo; Esa bulla es en casa de
Ajalá, eso quiere decir que Ajalá no está
en cosa, se ha escondido para que el
acreedor no lo vea, el acreedor es el que
está haciendo bulla. Le preguntó a
Afuwapé si tenía dinero y este le
respondió que si.
22
El portero le indicó que si veía al
acreedor de Ajaló, debía ayudar con el
pago de su deuda. Cuando Afuwapé
llegó a la casa de Ajalá se encontró al
acreedor que gritaba y rechinaba como
un caballo, Afuwapé le preguntó el
monto de lo deuda y el acreedor dijo que
le debían doce mil cawries, Afuwapé
abrió la bolsa, sacó El dinero v saldó la
deuda. Luego de haber pagado, y
haberse marchado el acreedor, Ajalá
saltó del techo de la cosa donde se
había ocultado, saludó a Afuwapé y este
contestó el saludo, Le preguntó a
Afuwapé si había encontrado a alguien
en la cosa y este dijo que un acreedor al
que él le debía doce mil cawries.
Afuwapé añadió que había pagado el
dinero. Ajaló le dio las gracias y le
preguntó qué deseaba, Afuwapé
contestó que había ido a eseoger una
23
cabeza. Entonces Ajalá le tomó la mano
y le pidió que lo siguiera. Pasado un
rato, llegaron al almacén de cabezas de
Ajalá. Allí había doscientos una cabezas.
Ajalá lanzó una bola de hierro contra una
y se rompió en pedazos.
Ajalá dijo: ¿Ves? Esa no sirve.
Vio otra y lanzó la bala de hierro, y esa
cabeza también se rompió en pedazos.
Ajalá dijo que esa tampoco servía y
siguieron buscando hasta que Ajalá vio
una y también le lanzó la bala de hierro.
Hizo mucho ruido, entonces la tomó y la
lanzó al suelo y rodó por el suelo. Se la
entregó a Afuwapé. Afuwapé le preguntó
sí esta cabeza era buena y él le dijo que
era buena. Afuwapé se la colocó y
caminó en dirección a la Tierra.
24
Cuando estaba a punto de llegar a la
Tierra comenzó a llover, la lluvia era muy
fuerte y azotaba tanto a Ajuwapé que
estuvo a punto de quedarse sordo.
Mientras la lluvia golpeaba la cabeza de
Afuwapé, la lluvia iba amainando. La
cabeza estaba bastante intacta cuando
llegó a la Tierra. Al llegar; Afuwapé
empezó a comerciar y obtuvo muchos
dividendos. Cuando tuvo muchas cosas
buenas, se construyó una casa y decoró
las puertas. Tenía muchas esposas y
tanibién muchos hijos. Luego de algún
tiempo, al correr del tiempo, fue honrado
con el título de Orsanmi. Cuando
Oríseéku, el hijo de Oggun y Oriléemere
el hijo de Ija, vieron a Afuwapé,
comenzaron a sollozar. Ambos dijeron:
25
De saber dónde los afortunados
escogen sus cabezas, habríamos ido allí
a escoger las nuestras, escogimos nues-
tras cabezas en el mismo lugar, pero
nuestros destinos no son idénticos.
Una histona tomada del Oddun de Ifá
Babá Eyiogbe nos narra la importancia
de Orí, por su función sobre las demás
divinidades, donde incluso Orishanlá le
deja el campo libre con complacencia
para que suceda lo que está prescrito:
"un visitante pequeno" partiría las
semillas de kolá.
Ori-omo Atete ni iron conocido en el
Cielo como Amuré, sacerdote de Ifá Eba
ono, consultó a Orúnmila, pues este
quería saber cómo completar su cuerpo,
porque hasta aquel momento ninguna
divinidad tenía cabeza.
26
Tras hacer la adivinación el sacerdote le
aconsejó:
-Debes rezar para tener una cabeza,
pondrás tus manos en alto y frotarás las
palmas y agregó: También harás un
sacrificio con cuatro semillas de kolá, un
pozuelo de barro, esponja y jabón.
Recuerda esto: debes dejar las semillas
de kolá en tu santuario de Ifá sin
partirlas, ya vendrá un pequeno visitante
que lo hará por ti.
Orí también invitó a Amuré a que le
adivinara, este le aconsejó que ofreciera
cuatro semillas de kolá, que solo
prosperaría cuando hiciera el sacrificio.
Orunmila cumplió con el sacrificio y dejó
las cuatro semillas de kolá enteras en el
27
santuario. Después Eshu se ocupó de
propagar la noticia por el Cielo:
Orunmila ha colocado cuatro hermosas
semillas kolá. ¿quién las romperá? Solo
uno será capaz de hacerlo.
Esto hizo que las divinidades desfilaran
por la casa de Orunmila, el primero fue
Oggun, quien aún con su fortaleza no
pudo romperlas, el esfuerzo de muchas
otras divinidades también fue inútil y se
marchaban disgustadas por el ridículo.
Recibió incluso. la visita de Orishanlá, y
Orunmila lo trató con mucha cortesía. Le
ofreció semillas de kolá tan hermosas
como las del santuario. pues sabía que
no estaban destinadas a tan ilustre
visitante. Orishanlá. haciendo gala de su
paciencia y sabiduría. aceptó el
ofrecimiento.
28
Orí fue la última divinidad en visitar a
Orunmila. pues él no había podido
cumplir con su sacrificio a su ángel de la
guarda En cuanto Orunmila vio a On
rodar hacia su casa. salió a su
encuentro. lo cargó y lo llevó adentro.
tomó el pozuelo de barro. la esponja y el
jabón para bañar a Orí; después le dijo:
Ven al santuario y parte las semillas de
kolá que esperan por ti es un gran honor
el que me haces dijo Orí y con las
semillas de kolá rezó para que todo lo
que emprendiera Onunmila se realizara
del todo.
A continuación se ofrece una historia de
la perteneciente al de Ogundá Meji, que
nos presenta a Orí como una deidad de
importancia mayor, ya que se ocupa
mucho mas de los seres humanos que
29
del resto de las divinidades. Por lo tanto
el Orí de cada hombre es una deidad
personal que intercede ante las demás
deidades y sin el cual el hombre no
puede alcanzar nada.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo.
Shangó contestó que podía acompañar
a su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo.
Le preguntaron:
¿Qué harías si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Koso, la casa de tus padres, y
30
ellos preparan sopa Gbegiri, y preparan
un pudín de harina de ñame, y te dan
kolá amarga y un gallo?
Shangó dijo:
Tras comer; hasta sentirme satisfecho,
regresaré a mi casa. A Shangó le dijeron
que no podía acompañar a su devoto en
un largo viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación, hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?
Oyá contestó que podía acompañar a su
devoto en un largo viaje a través de los
mares sin abandonarlo.
31
Le preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho caminando y caminando,
llegas a irá, la casa de tus padres, y ellos
matan un animal gordo y te ofrecen una
cazuela de pudín de maíz? Oyá dijo;
Tras comer hasta sentirme satisfecha
regresaré a mi casa.
A Oyá le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo viaje
a través de los mares sin abandonarlo.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación, hay que agacharse para
pasar por la puerta, Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?.
Orishanlá contestó que podía
acompañar a su devoto en un largo viaje
32
a través de los mares sin abandonarlo.
Le preguntaron:
¿Qué harás sí después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ifon, la casa de tus padres, y
ellos matan una gallina pequeña con
huevos y toman doscientos caracoles
sazonándolos con vegetales y melón?.
Orishanlá dijo
Tras comer hasta sentirme satisfecho,
regresaré a mi casa. A Orishanlá le
dijeron que no podía acompañar a su
devoto en un largo viaje a través de los
mares sin abandonarlo. Orunmila dijo
que al entrar en una habitación, hay que
agacharse para pasar la puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?.
33
Eshu contestó que podía acompañar a
su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo. Le
preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ketu, la casa de tus padres, y
ellos te ofrecen un gallo y mucho aceite
de palma? Eshu dijo:
Tras comer hasta sentirme satisfecho,
regresaré a mi casa. A Eshu le dijeron
que no podía acompañar a su devoto en
un largo viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
34
través de los mares sin abandonarlo?.
Oggún contestó que podia acompañar a
su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo, Le
preguntaron.
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho. caminando y caminando.
llegas a iré, la casa de tus padres. y ellos
te ofrecen frijoles fritos y matan a un
perro para ti, además de una gallina, y te
ofrecen cerveza de maiz de guinea y
vino de palma? Oggún dijo:
Tras comer hasta sentirme satisfecho
cantaré Ijalá ruidosa y felizmente hasta
llegar a la casa.
A Oggún le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo viaje
a través de los mares sin abandonarlo.
35
Orúnmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?.
Ochún contestó que podía acompañar a
su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo. Le pregunta-
ron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ijuín, la casa de tus padres, y te
ofrecen pudín de sémola de maíz junto
con yanrin y cerveza de maíz? Oshún
dijo:
Tras comer hasta sentirme satisfecha
regresaré a mi casa. A Ochún le dijeron
que no podía acompañar a su devoto en
un largo viaje a través de los mares sin
36
abandonarlo. Orunmila dijo que al entrar
en una habitación hay que agacharse
para pasar la puerta Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?
Orunmila contestó que podía acompañar
a su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo, Le pregunta-
ron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando
llegas a Ifetí, la casa de tus padres, y te
ofrecen dos ratas del bosque veloces,
dos peces que nadan con gracia, dos
gallinas con hígados grandes, dos
chivas preñadas, dos vacas de cuernos
cortos que tengan los cuerpos largos; si
te preparan ñame machacado y te
brindan buena cerveza de maíz de
37
guinea, Le ofrecen pimienta de guinea y
buenas nueces de kolá? Orunmila dijo:
-Tras comer hasta sentirme satisfecho
regresaré a mi casa:
-A Orunmila le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo viaje
a través de los mares sin abandonarlo.
El sacerdote de Ifá estaba pasmado, no
podía articular una sola palabra porque
no podía entender la parábola. Orunmila,
confieso mi impotencia, arrópame con tu
sabiduría.
Yanrin: Hierba comestible.
Mapó de la ciudad de Elere, Mesín de la
ciudad de Elejelú, Gbolajoko, hijo de los
colmillos que hicieron barritar el elefante.
Orunmila, tú eres el jefe y yo te sigo.
38
Tú eres el sabio que nos enseñas cosas
sabias como un pariente.
Ifá, la pregunta es:
-¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
través de los mares sin abandonarlo?
Orunmila dijo:
Cuando un sacerdote de Ifá muere, la
gente dice que los instrumentos de
adivinación deben lanzarse en una
zanja.
Cuando un devoto de Shangó muere, la
gente dice que los instrumentos de
Shangó deben botarse. Cuando un
devoto de Orishanlá muere, la gente
dice que la parafernalia debe enterrarse
con él.
Orunmila dijo:
Desde que los primeros seres humanos
se están muriendo, ¿a quién le separan
39
la cabeza del cuerpo antes de
enterrarlo? Ifá dijo:
Es Orí, solo Orí quien puede acompañar
a su devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo.
Es a Orí a quien debo alabar Orí mío,
eres tú.
Si tengo hijos en la Tierra, es a Orí a
quien alabaré. Orí mío, eres tú.
Orí, yo te saludo. Tú no olvidas a tu
devoto.
Bendices a tu devoto con mayor rapidez
que las demás deidades. Ninguna
deidad bendice a un hombre sin el con-
sentimiento de su Orí. Orí, yo te saludo.
Tú permites que los niños nazcan vivos.
Una persona cuyo sacrificio sea
aceptado por su Orí, debe regocijarse
muchísimo.
40
La siguiente historia de Ifá, también del
Oddun Ogunda Meji nos muestra cómo
el Orí de un individuo es su deidad
personal y por ello está más interesada
en su bienestar personal que las demás
deidades.
En ella se narra que un sacerdote de Ifá
carecía de todas las cosas buenas y se
dirigió a Orunmila, pero Ifá lo remitió a
Eshu y este a su vez lo remitió a su Orí,
quien finalmente le proporcionó las
cosas que anhelaba. Es decir, que si el
Orí de un hombre no simpatiza con su
causa, ninguna otra divinidad se
responsabiliza con ella.
Los hombres veraces no llegan a veinte
en la Tierra; los hombres malvados
suman más de sesenta veintenas. El día
41
de la venganza no está lejano, por eso
no estamos acongojados.
Se consultó a Ifá debido a todas las
cosas que deseaba cierto sacerdote de
Ifá, pero que Ifá no deseaba. El
sacerdote de Ifá no tenía dinero, El
sacerdote de Ifá no tenía esposa. El
sacerdote de Ifá no tenía hijos. Por lo
tanto se quejó a Orunmila.
Dijo que andaba buscando todas las
cosas buenas, Orunmila le dijo al
sacerdote de Ifá que se quejara a Eshu.
Eshu dijo que todas las cosas buenas
que el sacerdote de Ifá deseaba, Ifá no
las deseaba.
Eshu dijo. Tú, sacerdote de Ifá, ve y
quejate a tu Orí. Cuando el sacerdote de
Ifá hizo lo que le ordenaron, su vida se
tomó buena.
42
Empezó a bailar Empezó a regocijarse.
Alababa a los sacerdotes de Ifá,
mientras los sacerdotes de Ifá alababan
a Ifá. Dijo que eso era exactamente lo
que los sacerdotes de Ifá le habían
predicho. Los hombres veraces no
llegan a veinte en la Tierra; los hombres
malvados suman más de sesenta
veintenas. El día de la venganza no está
lejano, por eso no estamos acongojados.
Se consultó a Ifá debido a todas las
cosas que deseaba cierto sacerdote de
Ifá, pero que Ifá no deseaba.
Por lo tanto, todas las cosas que deseo
se las revelaré a mi Orí. El Orí de un
hombre congenio con él.
Orí mío, sálvame.
Tú eres el que congenia.
Los Yorubá, antes de emprender
cualquier nueva empresa van en busca
43
de adivinación al oráculo de Ifá, quien de
manera inicial recomienda se le propicie
a Ifá en busca de su apoyo y guía. Por
eso en la mayoría de sus hogares estan
presentes los Orí personales, no existe
distinción en cuanto a sexo, creencia o
afiliación a un culto, ellos estan allí.
La preeminencia de Orí se manifiesta en
que incluso los altos jefes de cultos y
seguidores tienen que ticar el suelo con
la frente, acto de respeto con el primer
Orí, Orí Aperé, el gobernador, Orí akokó
en el Cielo, el cual rodará de un lado a
otro reverenciando a Oloddumare, padre
supremo, en nombre del suplicante en la
Tierra.
El Orí Aperé que está en el Cielo es
quien gobierna de manera
preponderante sobre todos los Orí Inú,
44
que son los encargados de controlar los
destinos de todos los seres, ineluso
controla a los Orishas, los cuales
también tienen su Orí individual, en sus
actividades se resalta a Orí como la
causa y esencia del ser humano.
Orí, causa y creador.
Orí Aperé, quien hace tortas de frijoles,
pero nunca las vende en el mercado de
Ejgbomekun.
Orí, el gran compañero quien nunca lo
abandona a uno.
Orí, el maestro de todo.
Es a Orí a quien debemos de alabar
El resto del cuerpo se convierte en nada.
Cuando Orí falta del cuerpo lo que
queda no sirve.
Lo que queda es incapaz de llevar una
carga.
Es el Orí el que lleva la carga.
45
Orí, te ruego, no me abandones.
Tú, señor de todas las cosas.
Los iniciados en e] culto de los Orishas.
utilizan a Orí para vencer los obstáculos
y dificultades que se le presenta en la
cotidianidad de la vida. Ellos piensan
que Orí les suministra ashé (autoridad)
para alcanzar los logros y vencer las
dificultades, tal como puede apreciarse
en el siguiente poema:
El Orí del perro lo ayuda a atravesar
por los arbustos. El trueno usa a Orí
para partir el árbol de Iroko. A cada
siervo le salen un par de astas
mediante Orí.
Con su Orí. el pez nada sin problemas
en el agua. Owawa, el Orí de la rata, la
ayuda a ir por las cuevas. Orí precede
46
al hombre, también lo guía, Orí
prepara cosos buenas para su dueño.
Ifá Orunmila es el vocero de todas las
divinidades, a través de él se conocen
los deseos de los Orishas y como
portavoz en primer lugar de Orí,
Orunrnila se considera el testigo de
nuestros destinos. Orunmila estuvo
presente cuando el hombre, en el Cielo,
escogió su destino es por eso que la
única forma de conocer qué destino o
qué cabeza (Orí) escogió el hombre en
el Cielo, sea a través de la adivinación
de Ifá; es decir, mediante el oráculo; si el
Orí de un suplicante esta disgustado o
complacido con su devoto. la única
forma de saberlo es esa.
Cuando una persona consulta a Ifá, solo
está indagando los deseos de su propio
Orí, la causa y esencia de sí mismo.
47
Ifá Orunmila lleva el mensaje adivinado
a Orí y este a los demás dioses, de ello
se desprende que la actividad funda-
mental de cada Orisha es ayudar a Orí a
comunicar el destino de cada individuo.
Es muy dificil o imposible que lo negado
por el Orí de un hombre pueda ser
concedido por ningún otro Orisha. Hasta
el mismo Orunmila utiliza los
instrumentos de adivinación para
indagar los reclamos de su propio Orí.
Dentro del cuerpo literario de los Oddun
de Ifá, por lo menos existen dos o más
historias que tratan el tema de Orí como
la deidad personal. El siguiente pasaje
trata sobre cómo algunos seres
humanos en el Cielo escogen
desacertadamente su Orí, esto explica
que ya están predestinados al fracaso en
48
la Tierra. Pero también para las
personas resulta inadmisible el fracaso y
pasan la vida en una lucha inútil por
cambiar el destino mal escogido.
Si todos los hombres estuvieran
destinados a ser enterrados en féretros,
se hubieran acabado en el bosque todos
los árboles Iroko. Se consutó a Ifá en
nombre de doscientos hombres que
venían del Cielo a la Tierra.
También se consultó a Ifá en nombre de
la lucha que venía del Cielo a la Tierra.
Solo estamos luchando.
Todos nosotros, solo estamos luchando.
Los que escogen buenos destinos no
son muy numerosos.
Solo estamos luchando.
Todos nosotros, solo estamos luchando.
49
El siguiente pasaje hace hincapié en el
hecho de que nadie puede decir quién
ha escogido un Orí bueno o malo. Por la
forma o tamaño de una cabeza, no se
puede definir si es buena o mala. El tipo
de Orí escogido por la persona queda
oculto tanto para ella como para los
demás, solo Orunmila, como único
testigo de la elección del destino, puede
decir qué tipo de cabeza ha escogido
cada persona, por ello es necesario
consultar a Orunmila.
Una cadena mala no se hincha.
Nadie reconoce las huellas de los pies
de un loco en el camino. Nadie puede
distinguir la cabeza destinada a llevar
una corona en una asamblea.
Se consultó a Ifá en nombre de Mobowu,
esposa de Oggun.
50
La cabeza que reinará mañana nadie la
conoce.
Que el esposo y la esposa dejen de
insultarse.
La cabeza que reinará mañana nadie la
conoce.
El siguiente pasaje narra la historia del
día en que todas las cabezas se
reunieron para deliberar acerca de algo
que deseaban que prosperara. No
invitaron a Ese (las piernas) a la reunión.
Tras muchas discusiones, no llegaron a
conclusión alguna, pues nada conducía
a hacer realidad los planes. Por ello se
vieron obligados a reconocer la impor-
tanca de Ese en la ejecución de las
ideas. Ese funciona aquí como el
símbolo del poder y la actividad.
Mientras que Orí (la cabeza) es simbolo
del éxito predestinado. La parábola
51
enseña que incluso si se está
predestinado al exito por haber elegido
un buen Orí no se puede alcanzar en la
practica sin usar el Ese personal,
símbolo de la actividad y el poder.
Opebé, el sacerdote de Ifá de las
piernas, consultó a Ifá en nombre de las
piernas el día que venía del Cielo a la
Tierra.
Todas las cabezas se reunieron pero no
invitaron a las piernas. Ese dijo: Puesto
que no invitaron a las piernas; veremos
cómo harán para que sus deliberaciones
tengan éxito. La reunión terminó en una
pelea. Entonces mandaron a buscar a
las piernas, y fue entonces que las
deliberaciones tuvieron éxito. Dijeron
que eso había sido exactamente lo que
los sacerdotes de Ifá habían predicho,
52
Opebé, el sacerdote de Ifá de las
piernas, consultó a Ifá en nombre de las
piernas el día que venía del Cielo a la
Tierra.
A no dudar, Opebé ha llegado, el
sacerdote de Ifá de las piernas. Nadie
delibera sin tomar en consideración las
piernas.
A no dudar, Opebé ha llegado, el
sacerdote de Ifá de las piernas.
Por último, es preciso apuntar que en el
concepto Yorubá de Orí, siempre se
subraya la necesidad de esforzarse, a fin
de hacer realidad el éxito potenciado por
la elección de un buen Orí; es decir, la
elección de un buen Orí no conduce al
éxito automático, hay que esforzarse
para hacerlo realidad. Es notable el
53
sentido ético que contienen estas
narraciones relacionadas con la
actuación del individuo durante su vida,
porque es el hombre finalmente, con su
actitud, su acción y su conducta, quien
tiene el papel primordial para la
consecución de su destino.
Orí es una divinidad que no dictamina
prohibiciones específicas. Sus tabúes
tienen un carácter individual y están
relacionados directamente con el Oddun
patrón que, según las consagraciones
de Ifá, rige la vida de cada devoto.
54
El ORI y la elección del destino del
hombre
El concepto Yoruba de ORI
55
Los Yorubas creen firmemente en la
predestinación, creen que existe el
fracaso o el exito de cualquier
hombre, depende en gran medida de
la elección que haya hecho en el
cielo, se afirma que algunas personas
escogieron una vida de pobreza y que
otros escogieron una vida corta,
mientras otros una larga. Estafé en la
predestinación sirve para explicar el
exito o fracaso de cada hombre en la
tierra, si una persona enriquece de
repente, os Yorubas afirma que se
debe a su eleccion predestinada en el
cielo , otro tanto se dice cuando
alguien muere en la flor de su
juventud o si fracasa en un empeño
importante por ende se refiere que si
bién no puede descartarse el esfuerzo
humano a la hora de triunfar o
56
fracasar , en gran medida es el
resultado de la predestinación, este
es el significado del dicho OYUBA .
A KUNLE A YAN EDA A DAY
TAN.OJUN NKAN NI ( no arrodillamos
en el cielo y escogemos nuestro
destino, pero cuando llegamos a la
tierra nos impacientamos.)
Entre los Yorubas la predestinación
se conoce como diferentes nombres
entre los que se encuentran Aynmo
(selección) o Ipin (parte predestinada)
o Kadara (parte divina para el hombre)
o Ipori (cabeza interna del hombre),
cualquiera que sea el nombre por el
cual se conoce la predestinación
siempre estará asociada a Ori (la
cabeza interna) se cree que el simbo-
lo del libro albedrio es ORI ( la cabeza
57
interna que todos recibimos en el
cielo , el destino de un hombre, es
decir , el exito o el fracaso de su vida,
depende en gran medida del tipo de
cabeza que halla escogido en el ciello
).
La creencia de los YOrubas en Ori
como simbolo de la predestinación se
manifiesta en sus dichos por ejemplo.
Enit o ogbon Ori e I Ogbon eyna ti
ogbon ori i re Ogo jusulo eyan o fe
kareru ka ori eni se ni.
Traducción :
Aquel que es sabio, lo hace sabio su
Ori, aquel que no es sabio su Ori lo
hace más tonto que un pedazo de
ñame a otra persona no le gusta que
58
un hombre se aligere su carga. El Ori
del hombre es quien lo aligera.
Los Yorubas consideran a Ori uno de
los dioses del panteon , de hecho en
cierto sentido Ori puede considerarse
el dios más importantes de todos, se
estima que el Ori de un hombre es su
dios personal y se espera que se
interese más por sus asuntos
personales que los demas dioses que
suponen ser de propiedad común , en
tanto en cuanto dios, los yorubas
adoran y propician a Ori, hay muchas
referencias en ESE IFA a la propiacion
de Ori por ejemplo.
Won ni k iyanda o rbo k po ai be ri
abba re won no bi mo ba dele ki
nwewo ogba ni nu teniteni h wapo
59
agbira agda ni nu nwojo nwojo n f
addie okoko borli ni apere .
Traducción :
Se le dijo a Iyanda , que hiciera un
sacrificio y que propiciara a su Ori me
dijeron que cuando llegara a la casa
lavara mis nueces de plama sagradas
con sumo cuidado y que debia lavar
mi bolsa de adivinación con
tenacidad y ofrecer una gallina a mi
Ori como sacrificio .
Como ya dijimos en el capitulo I , se
piensa que Orunmila es el vocero de
los démas dioses, a travez de él se
conocen los démas deseos de los
demas dioses . Como portavoz de
Ori , Orunmila se considera Eleri - Ipin
(testego de la elección del destino del
60
hombre) se cree que Orunmila estaba
presente cuando cada persona
escogio su destino en el cielo por lo
tanto a Orunmila le resulta fácil
comunicarle a cada persona aqui en
la tierra los deseos de su Ori,
mediante el sistema de adivinación de
Ifá. Como el destino de cada persona
se define en el cielo , es vital que
cada persona consulte a Ifá con
regularidad para saber lo que
complació o digusto a su Ori, al
hacerlo el hombre estaria en
condicciones de andar sin rodeos el
camino que le fuera fijado en el cielo .
Está es la razón por la cual los
Yorubas creen que el sistema de
adivinación de Ifá es un factor
importante en la vida de cada
persona.
61
Por lo tanto en terminos generales
pudiera afirmarse que cuando una
persona va a consultar a Ifá , solo
está indagando los deseos de su Ori,
Ifá lleva el mensaje de Ori y lo dioses
al suplicante, como los sacrificios
hecho por este último a su Ori, y a los
demas dioses . El papel de los dioses
es ayudar a Ori a encaminar a cada
persona en su destino por la vida, Lo
que Ori da a un hombre negado a
aprobar, no puede ser concedido por
ningún otro dios.
Los propios dioses tienen un Ori que
rige sus vidas cotidianas igual que
los seres humanos, los dioses
conocen los deseos de su Ori
consultaando a Ifá . Orunmila mismo
utiliza los instrumentos de
adivinación a fin de conocer los
62
deseos de su Ori. Los siguientes
pasajes de ESE IFA nos muestran que
el mismo Orunmila recurrio a los
instrumentos de adivinación de Ifá a
fin de conocer los deseos de su Ori .
Ikun, arun, ofo, egbe, ese gbogbo won
ni nyo Orunmila wo won nwin ojo kan
ni awon o pa a ni Orunmila ba gbe
oke iporin re kale ni Orunmila ba gbe
oke iporin kale Nakan lo deruba
Orunmila lo bo wale o bi oke ipori re
lere wo.
Traducción :
La muerte , la enfermedad, la
perdición , la paralisi y la maldad,
miraban fijamente a Orunmila,
aseguraron que un dia lo matarian .
Orunmila dispuso entonces de los
63
instrumentos de adivinación de Ifá y
se presto a consultar a su Ori.
Alguien asusto a Orunmila quien
regreso a su casa y consultó a su
ipori .
64
Analisis de Ori en ESE
IFA .............................. # Analisis de Ori
en ESE IFA
El concepto Yoruba de Ori que se
analiza más arriba es un tema fascinante
que esta presente en muchos ESE IFA,
la mayoria de los ESE IFA que versan
sobre ORI los hallamos en OGUNDA
MEYI y OGBE OGUNDA , pero el
concepto de ORI es tan vital para la
adivinación de Ifá, que es lógico que casi
todos los Odú incluyan al menos un ESE
que trate este tema de una u otra forma .
EL tema de Ori en ESE IFA abunda en
la mayoria de las creencias
fundamentales de los Yorubas, respecto
de Ori. EN este tema de ORI podrian
hayarse mitos que permiten seguir las
huellas del proceso de selección de Ori
65
desde el cielo hasta el exito o el fracaso
del individuo en la tierra. Estos mitos
también hacen incapie en el hecho de
que Ori, es superior a todos los demás
dioses, y que cada individuo debe
consultar todos sus problemas ante todo
con su Ori, tambien depende en alguna
medida del buen uso que haga el
individuo de sus habilidades para lograr
la realización de un buen Ori.
66
En las siguientes paginas aparecen
varios ESE IFA que abordan diferentes
aspectos del concepto de ORI.
El primer pasaje que aparece más abajo
esta tomado de OGBE OGUNDA, este
pasaje incluye un mito donde se nos
cuenta como cada hombre selecciona su
Ori en el cielo , entre los que ofrece
Ajalá, el habilidoso que goza de gran
fama como deudor empedernido y
fabricante de cabezas en el cielo. Como
Ajalá es tan irresponsable a veces se
olvida de dar los útimos toques a
algunas de las cabezas que hace, por
ejemplo, puede olvidarse de honearlas o
puede honerarlas demasiado , por lo que
estas cabezas resultan debiles en poten-
cia y son capaces de resistir el largo
viaje hacia la tierra . Si uno de los
hombres tiene la desventura de seleccio-
67
nar una de estas cabezas malas estara
condenado a fracasar en la vida. De
hecho antes de que esta llegue a la
tierra un gran aguacero puede arrastrar
una parte de las cabezas imperfectas.
Por lo tanto al llegar a la tierra, la
persona descubriria que nada rendiria
frutos, ya que el provecho se agota en
reparar los perjuicios ocasionado por su
mala cabeza . Por el contrario si una
persona tiene la suerte de escoger una
de las cabezas verdaderamente buena
confeccionada por Ajalá, alcanzara la
properidad y el exito en la tierra . Si esa
persona trabaja con tezon siempre
obtendra ganancias considerables y sera
capaz de utilizarlas en su propio
bienestar , toda vez que no tiene que
perder tiempo reparando su cabeza .
68
El mito versa sobre 3 amigos Oriseeku
(hijo de Oggun) Orileemere (hijo de Ijá) y
Afunwape (hijo de Orunmila) bajaron del
cielo a la tierra para acentarse alli. Los 3
amigos se encaminaron a la casa de
Ajalá, el fabricnte de cabezas. Antes de
partir del cielo, les aconsejaron que no
se detuvieran en ninguna parte ni siquie-
ra en las casas de sus padres ,
Afuwape , el hijo de Orunmila, no hizo
caso a la advertencia y fue a visitar a su
padre, y sus amigos tuvieron que dejarlo
detras, cuando los otros 2 llegaron a la
casa de Ajala no lo encontraron alli
porque como siempre el se había
ocultado para no encontrarse con sus
acreedores . Cuando paso mucho
tiempo sin que pudieran ver a Ajalá , le
preguntaron a las personas que se
encontraba la casa donde se almacena-
ban las cabezas , ellos escogieron las
69
cabezas que les gustaron sin saber que
habían mal seleccionado las cabezas
endebiles pues Ajala no se habia tomado
el trabajo de confeccionar de confeccio-
narlas de manera apropiada . Antes de
que los 2 amigos llegaran a la tierra lallu-
via había desgastado sus inutiles
cabezas y por consiguiente frecasaron
en todo lo que emprendieron .
Cuando Afuwpè fue a casa de su padre,
encontro a su padre Orunmila
consultado a Ifá, y el le conto al padre
que iba en camino a la casa de Ajalá
para recoger una cabeza para llevar a la
tierra . Los sacerdotes de la casa de
Orunmila consultaron entonces a Ifá en
nombre de Afuwpé le dijeron a Orunmila
que debía ofrecer mucho dinero y sal,
como sacrificio para su hijo, una parte de
este sacrificio de dinero y sal se lo dió a
70
Afuwapé para que lo llevara consigo en
el viaje .
Durante el viaje , Afuwapé se encontro a
un portero a quien le preguntó , el
camino para llegar a casa de Ajalá, el vio
que el portero estab cosinando una sopa
y echaba cenizas en forma de sal , este
le enseñó la sal al portero que nunca la
había visto, al portero le gusto y Afuwpé
le dio el resto de la sal. Está buena obra
hizo que el portero lo acompañara hasta
la casa de Ajalá, el portero le aconsejo
que ayudara a Ajala a pagar parte de sus
deudas, a fin de que este último le
ayudara a escoger la mejor cabeza,
como siempre cuando Afuwapé llegó a
casa de Ajalá este no se encontraba
pero uno de sus sacerdotes lo estaba
esperando .Antes de que Ajalá regresara
Afuwapé saldo la deudar de Ajala y el
71
acreedor se marchó, cuando Ajalá
regresó y vio la buena obra que realizo
Afuwapé , se alegro mucho el cual
acompañó hasta el almacen de cabezas
y le escogio la mejor de las cabezas que
allí se encontraban , el resultado fue que
la cabeza buena y duradera que le había
sido entregada a Afuwapé , resistio los
azare, los viajes y llego intacta a la tierra,
por consiguiente Afuwapé se convirtio en
un hombre de mucho exito en la tierra .
En el siguiente pasaje que aparece
acontinuación, se presenta a Ori como
un dios mayor en importancia que los
demas, porque se ocupa mucho más de
los seres humanos que cualquier otro
dios, por lo tanto el Ori de cada hombre
es un dios personalque intercede ante
los demás dioses sin el cual el hombre
72
no puede alcanzar nada , de ahi la
afirmación.
Ori pele atete niran, atete gbe ni e coba
Ko coosa ti i da ni i gbe , leyin Ori eri
Traduccion
Ori te saludo , tú que no olvidas a tus
devotos que bendices a tus devotos con
más rapidez que los démas dioes ,
ningun dios bendice a un hombre sin el
concentimiento de su Ori.
A continuación aparece la história
completa .
Un día Orunmila reunio a todos los
dioses y les hizo una pregunta. Tia lo
alasan ba Okun (¿ Quien puede
acompañar a un devoto en un largo viaje
73
a travez de los mares sin abandoralo en
ningún momento ?).
Shango , dios del trueno y el más osado
de los dioses, fue el primero en aceptar
el desafío , dijo que el prodria ir con
cualquiera de sus devotos a cualquie
lugar sin mirar atrás.
Los demas dioes entonces le
preguntaron. ¿ Que haras si durante el
viaje con su devoto llegaba a KOSO, la
casa de sus padres? Shango les
respondio, ante todo iria a mi casa ,
entonces los demas diodes les
respondieron que si iria a su casa , esto
significaria abandonar a su devoto y
violar su promesa , uno por uno todos
los dioses le respondieron de forma
jactanciosa la pregunta hecha por
Orunmila .LA misma pregunta se la
74
hicieron a Orunmila y el también
respondio de forma vanidosa . Entonces
los dioses se sintieron confundido y se
quejaron de que no entendian la
parabola de Orunmila , por lo que les
rogaron que le revelara el significado .
En la explicación, Orunmila afirmó que
solo Ori, el Ori de cada persona podia
acompañarlo hasta el lugar más lejano
de la tierra sin volverse atras y dijo .
Ori nikan, lo to alasan ba oku, bi no ba
lowo lowo.
Ori ni oro fun, Ori mi iwo ni, di mo bimo,
Ori ni oro fun
Ori ni iwo ni. , ire gbogbo ti mo ba ni
laye, ori ni oro fun
Ori ni iwo ni.
Traduccion :
75
Es solo Ori quien puede acompañar a
su devoto a cualquier lugar sin volverse
atras, si tengo dinero, es a mi Ori a
quien alabare, mi Ori eres tú, si tengo
hijos en la tierra es a mi Ori a quien
alabare , mi orti eres tú, todas las cosas
buenas que tengo en la tierra , es a mi
Ori a quien alabaré , mi Ori eres tú.
A continuación aparece el pasaje :
Orunmila dijo , que al entrar en una
habitación, hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá le preguntó ¿ Quien entre los dioses
puede acompañar al devoto en un largo
viaje a travez de los mares sin abando-
narlo ? le preguntaronb , que haras si
76
despues de un largo viaje llegas a
KOSO a casa de tus padres, y ellos
preparan una sopa de GREGIRI y
preparan un pudin de harina de ñame, y
te dan KOLA amarga y un gallo, Shango
dijo, tras comer hasta sentirme
satisfecho llegare a mi casa, a Shango le
dijeron que no podía acompañar a su
devoto en un largo viaje sin abandonarlo
.
Orumila dijo que hay que agacharse al
entrar a una habitación ; Ifá le preguntó
¿ Quien entre los dioses puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo ? .
OYA respondio que ella puedia
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo , le
preguntaron , que harias si despues de
77
un largo viaje llegas a Ire a casa de tus
padres y matan a un animal muy gordo ,
y te ofrecen una cazuela de pudin de
maiz . Oya dijo tras comer hasta
sentirme satisfecha regresare a mi
casa , a Oya le dijeron que ella no podia
acompañar a su devoto en un largo viaje
a travez de los mares sin
acompañarlos ,Orunmila dijo al entra a
una habitación hay que agacharse .Ifa
dice , la pregunta es ¿ Quien entre los
dioses puede acompañar al devoto en
un largo viaje a travez de los mares sin
abandonarlo ? OSAHNLA dijo , que lo
podia acompañar y entonces l
epreguntaron que haras si despues de
caminar un largo trecho llegas a IFON la
casa de tus padres , y matan una gallina
preñada con huevos y toman 200
caracoles zasonados con vegetales y
melon, Oshanla dijo , tras comer hasta
78
sentirme satisfecho regresare a mi casa,
a Oshanla le dijeron que no podia
acompañar a su devoto en un largo viaje
sin abandonarlo .
Orunmila dijo para entrar a una habita-
ción hay que agacharse , Ifa repitio la
pregunta ¿ Quien entre los dioses puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo ?
ELEGBARA dijo : Yo puedo acompañar
a un devoto y le preguntaron que haras
si despues de caminar un largo trecho
llegas a KETU, a la casa de tus padres y
te orecen un gallo , y mucho aceite de
palma Elegbara dijo , tras comer hasta
sentirme satisfecho regresare a mi casa,
a Elegbara le dijeron , no puedes
acompañar a un devoto en un largo viaje
79
Orunmila dijo para entrar a una habita-
ción hay que agacharse , Ifa repitio la
pregunta ¿ Quien entre los dioses puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo ?
OGGUN dijo yo puedo acompañarlo, le
preguntaron que haras despues de
caminar un largo trecho llegas a Ire la
casa de tus padres y te matan a un perro
para ti y ademas una gallina y te ofrecen
cerveza de maiz, tras comer hasta
sentirme satisfecho , cantare Ijala
ruidosamente y felizmente hasta llegar a
mi casa a Oggun le dijeron tu no podrias
acompañar a un devoto en su viaje .
Orunmila dijo para entrar a una
habitación hay que agachar la cebza
para pasar , Ifa repitio la pregunta
¿ Quien entre los dioses puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo ?
80
OSHUN dijo yo puedo acompañarlo,
entonces le preguntaron , que haras si
despues de tanto caminar llegas a Ijumu,
la casa de tus padres , y te ofrecen
mucho pudin de maíz con Ynrin y
cerveza de maíz, Oshun dijo , comere
hasta sentirme satisfecha y despues
regresare a mi casa, a Oshun le dijeron
tu no puedes acompañar a un devoto en
un largo viaje Orunmila dijo para entrar
a una habitación hay que agachar la
cabeza , Ifa repitio la pregunta ¿ Quien
entre los dioses puede acompañar al
devoto en un largo viaje a travez de los
mares sin abandonarlo ? Orunmila dijo
que el podria acompañarlo , le
preguntaron , que harias si despues de
caminar un largo viaje, llegas a Ifé, la
casa de tus padres, y te ofrecen ratas
veloces, dos peces que naden con
gracia , dos gallinas con higados
81
grandes dos chivas preñadas , dos
vacas de cuernos curvos y que sean
largos, si te dan ñame machacado y te
preparan pudin de harina de ñame, si te
dan cerveza de maíz de guinea , y te
ofrecen pimienta de caimán (alligator
pepper) y te ofrecen nueces de Kola,
Orunmila dijo , tras comer con
satisfación regresare a mi casale dijeron
que no podia acompañar a su devoto en
el largo viaje sin abandonarlo.
El sacerdote de ifá estba pasmado , no
podía articular una sola palabra, porque
no podía entender la parabola. Orunmila
confeso su importencia .
Orunmila , tú eres el jefe , yo te sigo , tú
eres el sabio que nos enesña cosas
sabias como u pariente .
82
Orunmila dijo para entrar a una habita-
ción hay que agacharse , Ifa repitio la
pregunta ¿ Quien entre los dioses puede
acompañar al devoto en un largo viaje a
travez de los mares sin abandonarlo ? .
Orunmila dijo cuando un sacerdote de
Ifá muere la gente dice que los
instrumento de adivinación hay que
hecharlo a la zanja.
Cuando un devoto a Sahngó muere,
dicen que los instrumentos deben
votarse. Cuando un devoto de Osahnla
muere la gente dice que la parafernalia
debe enterrarse con el . Orunmila
dijo :Desde que los seres humanos se
estan muriendo , a quien le separan la
cabeza del cuerpo antes de enterralo .
Ifa dijo es ORI, solo Ori quien puede
acompañar a su devoto sin abandonarle
durante un largo viaje .
83
Si tengo dinero, es a mi Ori a quien
alabare, mi Ori eres tú, si tengo hijos en
la tierraes a mi Ori a quien alabare , mi
orti eres tú, todas las cosas buenas que
tengo en la tierra , es a mi Ori a quien
alabaré , mi Ori eres tú. Ori yo te saludo
tu no olvidas a tu devoto , bendices a tu
devoto con más rapidez que a los demas
dioses, ningun dios bendice a un hombre
sin el concentimiento de Ori.
Ori yo te saludo, tu que permites que los
noños nazcan vivos. Una persona cuyo
sacrificio sea aceptado por su Ori debe
regosijarse muchisimo, en el siguiente
pasaje., ori se repressenta como un dios
que se representa más compasivo con
los seres humanos que los demas
dioses.
84
Como el Ori de cada hombre es su dios
personal, esta más interesado en el
bienestar del individuo que los demas
dioses.
Por lo tanto si un individuo necesita algo
, ante todo debe poner en conocimiento
sus deseos con su Ori. Antes de abortar
a otro Dios, para pedirle que le ayude. Si
el Ori de un hombre no simpatiza con su
causa ningun dios lo hara, y por
consiguiente no obtendar sus deseos .
En este pasaje se narra la historia de un
sacerdote de Ifá que carecia de todas las
cosas buenas, se acercó a Orunmila
para obtener lo que su corazón deseaba,
Orunmila lo remitio a Eshu el dios burlón
que a veces hace de vocero de
Orunmila. Eshu dijo, al sacerdote de Ifá
que Orunmila no congeniaba conél por
85
todas las cosas que había perdido . Por
ello Eshu le aconsejo que le contara a su
Ori los deseos d su corazon, despues
que el sacerdote de Ifá siguio el consejo
de Eshu obtuvo todas las cosas buenas
de que antes carecia por lo tanto
exclamó .
Nje ohun gbogbo to ba ndun ni, no mas
ro f ori ni, ori eni Elegboradun , Ori mi la
mi o , iwo lalagboradun .
Traduccion :
Es verdad , todo lo que decea mi
corazon se le contare a mi Ori , el Ori de
un hombre congenia con él , Ori mio
salvame, tú congenias conmigo .
El pasaje es el siguiente :
86
Olooto ti gbo layé o pogun, sikasika ibo
won o mo niwon agbefa, ojoo san o lo
siti, kuo je oran dun ni, a dia fun era
gbogdo di ndun akapó, baeniwon o dun
fa, oran oowo ndun akapo oran obirinin
ndun akapo , oran omo biki ndun akapo
waagbo so fun orunmila , o ni gbogbo ire
gbogbo ni ounwa, orunmila ni ki akapo
ao lo sone en esu, osu ni oran ti ndun
iwo akapo yii, ko dun ifa. Essu ni iwo
Akapó. Ori re ni ki o lo re fun nigba ti
akapo se bea tan. Oran in rea waa bere
ni i daa. Iyo ni akapó njo .
Ayo ni nyo, o ayin awon re. awon awoo
ne ayin ifá o ni bee gege ni awon awo
oun wi. Oloolo ti mbe laye o g ogun,
sikasika iba won o mo niwon edbefa, ojo
esan o lo titi ko je k oran dun no, Adia
fun Oran gbogbo ti noun akapó, bee ni
won o dun Ifá nje oshun gbogbo to sa
87
ndun mi. no maaro f ori mi. Ori enu
alagberandun. Ori mi la mi o iwo
Lalagborandun.
Traduccion :
Los hombres voraces no llegan a 20 en
la tierra, los hombres malvados suman
más de 60 veintenas, el dia de la
venganza no esta lejano, por eso no
estoy acongojado. Se consultó a Ifá
debido a ciertas cosas que deseaba
cierto sacerdote de Ifá, pero que Ifá no
deseaba.
El sacerdote no tenía ni hijos, ni dinero ,
ni esposa, por lo tanto se quejo a
Orunmila, dijo que andaba buscando
todas las cosas buenas , Orunmila le dijo
al sacerdote de Ifá que se quejara a
Eshu , Este dijo que todas las cosas
88
buenas que el deseaba, Ifá no las
deseaba. Eshu dijo , tú sacerdote de Ifá
ve a quejarte a tú Ori , cuando este hizo
lo que le orientaron , su vida se torno
buena, empezó a bailar , y a regocijarse,
alababa a los sacerdotes de Ifá,
mientras estos sacerdotes habían
predicho.
Los hombres voraces no llegan a 20 en
la tierra, los hombres malvados suman
más de 60 veintenas, el dia de la
venganza no esta lejano, por eso no
estoy acongojado.
Se consultó a Ifá debido a todas las
cosas que deseaba cierto sacerdote de
Ifá, pero que Ifá no deseaba, por lo tanto
todo esto que deseo ,tengo que
revelarselo a mi Ori.
89
Eol Ori del hombre congenia con el mio,
salvame , tue eres el que congenia .
90
Tratado de ORI
Awo Orumila
Una entidad de indiscutible importancia
es Ori, el dios personal de individuo. El
Ori de uno debe ser atendido
regularmente por medio de sacrificios, lo
que un Ori decide ningùn orisha lo
puede alterar.
Hay quien tiene un Ori tan fuerte que
por mucha brujeria que se le haga esta
no le entra .
Se dice que no se puede hacer nada
por el portador de una mala cabeza y
que incluso, aquellos que son de buena
cabeza solo pueden realizar su destino
a fuerza de su trabajo y de su conducta
Iwà.
91
La adoraciòn de Ori incluye la de Eleda.
Segùn investaigadores de la religiòn
yoruba señala que el Ori(cabeza) es la
deidad universal de la casa, adorada por
ambos sexos como dios del destino .
Se cree, (segùn el investigador) , que la
buena o mala fortuna le llega a uno en
dependencia del deseo o decreto de
este dios, de ahì que se le ofrezcan
sacrificios para que sus seguidores
puedan compartir la buena suerte .
Antes del matrimonio la mujer yoruba
hace dos simbolos de Ori, uno para ella
y otro para su esposo. Cuando tiene
hijos prepara uno para los varones y otro
para las hembras.
92
Algunos refieren que la representaciòn
de Ori son 47 cowries atados juntos en
forma de corona, otros dicen que son 41.
Esta se guarda secretamente en un
cofre llamado lle Ori (casa de Ori); su
tamaño es tan grande como pueda
hacerlo su propietario. Algunos llegan a
tener hasta seis cabezas, 12 000
cowries
Orí. La causa y esencia del ser humano.
El destino del hombre.
Nos arrodillamos en el Cielo y
escogemos nuestros destinos, pero
cuando llegamos a la Tierra nos
impacientamos.
Oddun de Ifá Baba Eyiogbe.
93
La creencia en el destino está muy
arraigada en las tradiciones del
pueblo Yorubá. Ellos piensan que el
disfrute de la prosperidad o los
múltiples fracasos en que se envuelve
la vida de un individuo dependen del
destino que haya seleccionado en el
Cielo. Así, el éxito o fracaso de una
persona depende de Orí, el primero y
más importante Orisha en el Cielo
después de Oloddumare. Orí es la
deidad individual, cada persona tiene
su propio y único Orí. Quien se
interesa y responde mejor a nuestras
necesidades que las demás
divinidades del panteón Yorubá.
De acuerdo con la tradición, Orí es
algo más que la cabeza física aunque
semánticamente esta palabra
signifique cabeza; es quien reina en el
94
cuerpo porque gobierna, controla y
guía las actividades del hombre; está
asociada con la personalidad alma.
Esta divinidad, considerada la esencia
del ser humano, es conocida con
otras acepciones relacionadas con
sus características:
Orí Inú: cabeza interna. Destino.
Orí Akokó: la primera cabeza.
Orí Aperé: cabeza, el gobernador.
Orí Ooro: cabeza al amanecer
Kotopo Kelepe: pequeña forma
cónica.
Dumusorí: otro nombre que le dan los
Yorubá.
Arabona: conocida así en la región de
Benin.
95
Orí bajó al mundo a través de la
energía del Oddun de Ifá Babá
Eyiogbe que es su Oddun isalayé.
Este término se refiere al Oddun o
energía que utiliza cada deidad
cuando baja del Cielo a la Tierra.
La representación material que hacen
de Orí los Yorubá no tiene ninguna
similitud con la cabeza humana. Para
construir el objeto se debe coser un
pedazo de piel fuerte y gruesa a la
cual se le da forma cónica, la altura
debe ser de aproximadamente cuatro
pulgadas. En esta forma cónica el
sacerdote de Ifá iniciado vierte arena
de mar bien fina, sobre la cual debe
marcar el Oddun de Ifá Ofun Irete (el
Oddun de Ifá Con el cual se alaba a
Orí). El sacerdote de Ifá que inicia
debe pronunciar algunos rezos o
96
encantamientos específicos a favor
del iniciado, para propiciar la
obtención de un buen Orí. Después el
cono se Cose y se sella; acto seguido
comienza a decorarse con cuarenta y
un cawries organizados en cuatro
hileras de diez cawries cada una y el
cauríe número cuarenta y uno se
coloca opuesto a la costura,
simbolizando la cara, los ojos y la
boca de Orí. La punta de este cono
simboliza el ashé de este Orisha, que
le permite cumplir todas las tareas
por muy difíciles que sean. Para que
el objeto esté completo se construye
la casa de Orí., llamada (Ilé Orí),
donde se coloca el objeto cónico
(Orí). La construcción del Ilé Orí es
muy elaborada y lleva mucho tiempo,
es de cuero, en forma circular con
fondo cosido, encima de este
97
recipiente se sitúa una campana,
también de cuero, cuya punta tiene la
jerarquía de guiar y mostrar el camino
correcto. Ambos objetos, el recipiente
y la tapa, son decorados con
muchísimos cawries que simbolizan
los honorarios de propiciación y otros
materiales, de los cuales solo tienen
conocimiento los sacerdotes de Ifá
basados en los Oddun que se revelan
en la adivinación para el nuevo
iniciado en el momento de materia-
lizar su Orí.
La decoración de Orí requiere mucha
paciencia, se dice que es el acta de
honor más costosa que un individuo
le puede ofrecer a un Orisha, por eso
los Yorubá dicen:
98
Muy apretado y abundante está el
dinero que se usa en hacer la casa de
Orí, aunque sueltas y libres están las
cuentas del rico.
El Orí Inú de un individuo debe
permanecer en el Ilé Orí, excepto
cuando se le va a consultar algo o se
le vaya a ofrendar de acuerdo a lo que
el oráculo de Ifá demande en la
adivinación. En tal caso se coloca un
pedazo de tela blanca, preferi-
blemente de seda, en el piso después
que este se haya barrido bien y se
deposita sobre ella a Orí Inú y el
devoto ofrece artículos y animales
comunes del sacrificio a Orí, tales
como:
Nuez de kolá: para alejar el mal.
También se usa para realizar
99
adivinación simple, la cual revelaría
demandas especiales de Orí.
Agua de coco: este elemento
constituye un "ablandador", ablanda a
Orí, lo hace trabajar mas en favor del
dueño, cuando ese Orí está "duro",
(esté de mala suerte o haciendo lo
contrario).
Agua fresca y caracoles: constituyen
"ablandadores" también. Ellos alejan
los desastres.
Caña de azúcar; maíz tostado molido
y miel de abejas. para obtener la felici-
dad, la alegría y la buena fortuna.
Gallo y pato: Para alcanzar el favor de
la comunidad y apaciguar a aquellos
100
que se sientan agraviados contra el
devoto sin que este lo sepa.
Paloma: Para la buena fortuna y la
longevidad.
Pescado Okodo: Para la buena
fortuna en todas sus formas.
ediante la adivinación de Ifá, un Orí
pudiera demandar un sacrificio
particular, por ejemplo, un chivo, un
camero, una chiva, una oveja, una
guinea, etcétera; cada uno tiene su
valor simbólico para la satisfacción
de necesidades especificas.
El devoto de Orí, sus amistades y los
que le desean bien, entre los que se
pueden incluir sacerdotes de
adivinación, se reúnen y ofrecen
101
numerosos cantos en alabanzas a Orí
durante su adoración.
Invariablemente terminan con algún
rezo por su devoto. El siguiente
ejemplo es típico en Ifá:
Orí es el creador del ser antes de que
el mundo empezara.
Es el Orisha (Ser Supremo) que puede
cambiar el ser.
Nadie cambia al Orisha (Ser
Supremo).
Es el Orisha el que lo cambia a uno
como un ñame que se está asando.
Aye fuerzas terrenales poderosas, por
favor, no interfieran mi destino.
Orí mío, no dejes que me convierta en
hazmerreír.
No dejes que los que hacen mal
estropeen mi suerte.(*)
102
Cuando el devoto de Orí muere, el
más allegado al recién fallecido debe
sacar al Orí lnú y colocarlo en el suelo
para efectuarle las honras fúnebres;
allí se le notifica a Orí que su dueño
ha muerto; acto seguido se coloca
una nuez de kolá entera en un
recipiente con agua fría y se coloca al
lado de Orí (esta es la nuez de kolá
con la cual se anuncia la muerte).
El Ilé Orí es colocado al lado de la
cabeza del recién fallecido, allí donde
todos puedan apreciarlo; el Orí del
tallecido bien elaborado y
magníficamente decorado con
cawries recibe los buenos
comentarios de los presentes tales
como: "Vengan a ver lo que puede
hacer el dinero, el dinero". Otros le
oran a Orí Aperé (el gobernador que
103
esta en el Cielo) para que a través de
este Orí sean bendecidos con uno
igual.
Cuando el devoto es enterrado, el Ilé
Orí se rompe en pedazos y se
dispersan esos pedazos en la tumba.
Tres días después, el hijo mayor del
fallecido debe tomar un poco de tierra
de la tumba de su padre,
conjuntamente con algún pedazo del
Ilé Orí roto, lo cual se depositará en la
tierra en la parte trasera y exterior de
su casa, para lo cual él debe
expresar: "La casa de Orí no se debe
perder, pero el hombre es mortal. La
muerte ha provocado que Ilé Orí se
pierda".
Se piensa que el Ilé Orí de una
persona fallecida puede guiar y
104
fortalecer a sus hijos sin importar
distancias.
El cuerpo literario de Ifá refiere en
muchos de sus mitos el tema de la
elección del destino. Un pasaje
perteneciente al Oddun de Ifá Ogbe
Ogunda nos cuenta cómo todo
hombre, antes de bajar a la Tierra,
tiene que visitar a Ajalá, el hacedor de
cabezas en el Cielo, para
proporcionarse una buena; es decir,
un buen destino.
Es una trampa que cierra de pronto.
Se consultó a Ifá en nombre de
Oriseekú hijo de Oggún. También se
consultó a Ifá en nombre de
Orileémere, hijo de Ija. Se consultó a
Ifá en nombre de Afuwapé, que era
hijo de Orunmila, el día que partían a
105
casa de Oloddumare a escoger sus
cabezas. Estas tres personas eran
amigas. Un día deliberaron juntos y
decidieron ir a la Tierra. Decidieron
que cuando llegaran a la Tierra
vivirían juntos. Tal vez le fuera mejor
allí que en el Cielo.
Pidieron consejo a las personas
mayores, y les dijeron que, antes de ir
a la Tierra, debían ir a casa de Ajalá a
escoger sus cabezas. Les advirtieron
lo siguiente:
- Deben respetar una prohibición.
Cuando vayan en camino, no deben
volverse a la derecha ni tampoco
deben volverse a la izquierda. Deben
ir derecho a casa de Ajalá. Les
advirtieron incluso:
106
- Si alguno escucha la VOZ de su
padre en el camino, no debe ir, les
dijeron que fueran directo a la casa de
Ajalá.
Les dijeron que después que hubieran
escogido sus cabezas en casa de
Ajalá, fueran a la Tierra. Prometieron
respetar la advertencia, se
presentaron e iniciaron el viaje a casa
de Ajalá, el alfarero que fabrica
cabezas.
Tras caminar algún trecho, llegaron a
casa de aquel que muele el ñame con
una aguja.
Dijeron: Padre, te saludamos. El
padre respondió: Gracias.
Le rogaron: Por favor; padre, nos
dirigimos a cosa de Ajalá. Aquel que
107
muele ñame con una aguja, el padre,
dijo que primero tenía que moler sus
ñames antes de mostrarles el camino.
Afuwapé le quitó la aguja y empezó a
moler ñames con ella. Molió ñame
durante tres días, hasta que terminó
con todo. Entonces aquel que muele
los ñames con una aguja les dijo que
podían marcharse. Les dijo que luego
de viajar un trecho, debían volverse a
la derecha, donde hallarían un
portero. Debían preguntarle el camino
y él se los mostraría. Luego de
caminar un trecho llegaron a un lugar
Oríseéku, hijo de Oggún, se detuvo
porque escuchó a su padre moverse,
Cuando el padre recogió el arco,
Oríseéku, hijo de Oggún, dijo
entonces que iría a ayudar a su padre
a prepararse para la guerra, pero sus
compañeros le recordaron que les
108
habían advertido que no debían
detenerse en ningún lugar durante el
viaje. Entonces Oríseéku, hijo de
Oggún, marchó adelante diciendo que
era cierto y continuaron viaje.
Luego de viajar un trecho llegaron a
casa de Orunmila. Escucharon a
Orunmila golpeando fuerte el tablero
de adivinación con un sonajero.
Entonces Afuwapé se detuvo en seco.
Los otros dos lo instaron a seguir
adelante pero Afuwapé dijo que no
continuaría hasta que haya visto a su
padre. Le recordaron la advertencia
que les habían hecho e insistió que
debería ver a su padre. Entonces se
apresuró a ir a la casa de su padre.
Los otros dos lo dejaron y siguieron
viaje. Cuando Orunmila vio a Afuwapé
le preguntó que adónde se dirigía,
109
Afuwapé le dijo que hacia la Tierra,
pero ante todo debía ir a casa de Ajalá
a escoger su cabeza. Orunmila tomó
entonces los instrumentos de
adivinación y tocó la cabeza de
Afuwapé con ellos. Cuando lanzó los
instrumentos al suelo apareció el
Oddun Ogbe Ogunda. Los sacerdotes
de Ifá de la casa de Orunmila
estudiaron el Oddun con cuidado y
dijeron:
-Orunmila, tu hijo va a viajar a cierto
lugar. Que haga un sacrificio para que
pueda escoger una buena cabeza.
-¿Qué usaremos para el sacrificio?
Le dijeron que hiciera sacrificio con
tres bolsas de sal y tres veces doce
mil cawries.
Orunmila ofreció todos los materiales
e hizo el sacrificio en nombre de ellos,
110
parte de la sal se le dio a Afuwapé
junto con doce mil cawries. Entonces
le dijeron a Afuwapé que continuara
viaje. Cuando Afuwapé partió de casa
de Orunmila, no vio a Oríseéku, hijo
de Oggún, ni a Oríleémere, hijo de Ija.
Se habían marchado.
Mientras, estos dos continuaron
caminando. Llegaron al guardián de la
primera puerta; le preguntaron dónde
quedaba la casa de Ajalá. Pero el
portero les dijo que la casa de Ajalá
estaba muy lejos, que Sí no estuviera
tan lejos los hubiera llevado. Se
marcharon enojados y le preguntaron
a otra persona. Por fin llegaron a casa
de Ajalá, pero no lo encontraron allí.
Decidieron esperarlo. Al segundo día
Ajalá no había regresado, le dijeron a
los que vivían en la casa de Ajalá que
111
habían ido en busca de algo, que
hablan ido a buscar sus propias
cabezas. Los que vivían en casa de
Ajalá les respondieron así:
-Sí esa es la misión, hay muchas
cabezas disponibles, entonces los
condujeron al almacén de cabezas de
Ajalá. Cuando Oríseéku entró,
escogió una cabeza recién hecha que
Ajalá no había horneado. Cuando
Oríleémere entró, escogió una cabeza
muy grande, sin saber que estaba
roto. Ambos se pusieron la cabeza de
arcilla y se apresuraron a marchar
rumbo a la Tierra. Poco antes de
llegar a la Tierra, comenzó a llover;
llovió durante mucho tiempo y se
negaba a escampar Oríseéku y
Oríleémere se estaban empapando.
Después de mucho tiempo azotados
112
por la lluvia, las cabezas poco apoco
se saturaron de agua. Entonces las
cabezas se dilataron y comenzaron a
soltar pedacitos. Las cabezas se
ensancharon más y más hasta que los
costados se dilataron por completo y
se desprendieron en trozos. Y lo que
quedó era plano y pequeño. En este
estado fue que llegaron a la Tierra. Se
establecieron en ella, trabajaron y
trabajaron, pero no prosperaron. Si
comerciaban por valor de medio
centavo, el resultado era que perdían
centavo y medio. Esto sucedió
durante casi diez años.
Y sin esperanzas de mejorar, juntaron
dos y tres cawries para consultar a
los sacerdotes de Ifá. Estos sabios
explicaron que el problema estaba en
las malas cabezas que habían
113
escogido Le respondieron: Si, Los
sacerdote de Ifá dijeron:
- Cuando venían camino de la Tierra y
la lluvia los empapó, las malas
cabezas que escogieron se fueron
gastando y cayéndose a pedazos;
antes de llegar a la Tierra las cabezas
ya estaban planas. Desde entonces,
todos los frutos del trabajo que han
estado haciendo, han servido solo
para reparar las malas cabezas, Solo
cuando las hayan restaurado, tan bien
como para que recuperen el tamaño
original, es que empezarán a
prosperar Entre tanto Afuwapé, que
se dirigía a la casa de Ajalá, después
de caminar un trecho, llegó al
guardián de la primera puerta, y le
preguntó el camino para ir a casa de
Ajalá. El portero le dijo que primero
114
debía ayudarlo a cocinar la sopa. Así
que Afuwapé se sentó a su lado,
pacientemente, lo ayudó a encender el
fuego. Mientras Afuwapé lo ayudaba a
encender el fuego, observó que el
portero echaba cenizas a la sopa.
Dijo; Padre, lo que estás echando a la
sopa son cenizas. El portero le dijo
que eso era lo que él siempre comía.
- Afuwapé tomó entonces una de las
bolas de sal, y sacó un poco y se la
echó a la sopa. Le pidió al portero que
la probara y este al hacerlo, le
preguntó de dónde había sacado
aquello y le rogó a Afuwapé que le
diera un poquito. Afuwapé accedió y
le dio dos bolsas de sal.
Cuando terminaron de cocinar la
sopa, el portero se paró, echó a andar
115
adelante, y, Afuwapé lo siguió.
Caminaron durante largo rato;
caminaron y caminaron y se
acercaron a la casa de Ajalá y
escucharon que alguien gritaba.
El portero dijo; Esa bulla es en casa
de Ajalá, eso quiere decir que Ajalá no
está en cosa, se ha escondido para
que el acreedor no lo vea, el acreedor
es el que está haciendo bulla. Le
preguntó a Afuwapé si tenía dinero y
este le respondió que si.
116
El portero le indicó que si veía al
acreedor de Ajaló, debía ayudar con el
pago de su deuda. Cuando Afuwapé
llegó a la casa de Ajalá se encontró al
acreedor que gritaba y rechinaba
como un caballo, Afuwapé le preguntó
el monto de lo deuda y el acreedor
dijo que le debían doce mil cawries,
Afuwapé abrió la bolsa, sacó El dinero
v saldó la deuda. Luego de haber
pagado, y haberse marchado el
acreedor, Ajalá saltó del techo de la
cosa donde se había ocultado, saludó
a Afuwapé y este contestó el saludo,
Le preguntó a Afuwapé si había
encontrado a alguien en la cosa y este
dijo que un acreedor al que él le debía
doce mil cawries. Afuwapé añadió que
había pagado el dinero. Ajaló le dio
las gracias y le preguntó qué deseaba,
Afuwapé contestó que había ido a
117
eseoger una cabeza. Entonces Ajalá le
tomó la mano y le pidió que lo
siguiera. Pasado un rato, llegaron al
almacén de cabezas de Ajalá. Allí
había doscientos una cabezas. Ajalá
lanzó una bola de hierro contra una y
se rompió en pedazos.
Ajalá dijo: ¿Ves? Esa no sirve.
Vio otra y lanzó la bala de hierro, y
esa cabeza también se rompió en
pedazos. Ajalá dijo que esa tampoco
servía y siguieron buscando hasta
que Ajalá vio una y también le lanzó la
bala de hierro. Hizo mucho ruido,
entonces la tomó y la lanzó al suelo y
rodó por el suelo. Se la entregó a
Afuwapé. Afuwapé le preguntó sí esta
cabeza era buena y él le dijo que era
buena. Afuwapé se la colocó y caminó
en dirección a la Tierra.
118
Cuando estaba a punto de llegar a la
Tierra comenzó a llover, la lluvia era
muy fuerte y azotaba tanto a Ajuwapé
que estuvo a punto de quedarse
sordo.
Mientras la lluvia golpeaba la cabeza
de Afuwapé, la lluvia iba amainando.
La cabeza estaba bastante intacta
cuando llegó a la Tierra. Al llegar;
Afuwapé empezó a comerciar y
obtuvo muchos dividendos. Cuando
tuvo muchas cosas buenas, se
construyó una casa y decoró las puer-
tas. Tenía muchas esposas y también
muchos hijos. Luego de algún tiempo,
al correr del tiempo, fue honrado con
el título de Orsanmi. Cuando
Oríseéku, el hijo de Oggun y
Oriléemere el hijo de Ija, vieron a
119
Afuwapé, comenzaron a sollozar.
Ambos dijeron:
De saber dónde los afortunados
escogen sus cabezas, habríamos ido
allí a escoger las nuestras,
escogimos nuestras cabezas en el
mismo lugar, pero nuestros destinos
no son idénticos.
Una historia tomada del Oddun de Ifá
Babá Eyiogbe nos narra la
importancia de Orí, por su función
sobre las demás divinidades, donde
incluso Orishanlá le deja el campo
libre con complacencia para que
suceda lo que está prescrito: "un visi-
tante pequeño" partiría las semillas
de kolá.
120
Ori-omo Atete no era conocido en el
Cielo como Amuré, sacerdote de Ifá
Eba ono, consultó a Orúnmila, pues
este quería saber cómo completar su
cuerpo, porque hasta aquel momento
ninguna divinidad tenía cabeza.
Tras hacer la adivinación el sacerdote
le aconsejó:
-Debes rezar para tener una cabeza,
pondrás tus manos en alto y frotarás
las palmas y agregó: También harás
un sacrificio con cuatro semillas de
kolá, un pozuelo de barro, esponja y
jabón. Recuerda esto: debes dejar las
semillas de kolá en tu santuario de Ifá
sin partirlas, ya vendrá un pequeño
visitante que lo hará por ti.
Orí también invitó a Amuré a que le
adivinara, este le aconsejó que
121
ofreciera cuatro semillas de kolá, que
solo prosperaría cuando hiciera el
sacrificio.
Orunmila cumplió con el sacrificio y
dejó las cuatro semillas de kolá
enteras en el santuario. Después
Eshu se ocupó de propagar la noticia
por el Cielo:
Orunmila ha colocado cuatro
hermosas semillas kolá. ¿quién las
romperá? Solo uno será capaz de
hacerlo.
Esto hizo que las divinidades
desfilaran por la casa de Orunmila, el
primero fue Oggun, quien aún con su
fortaleza no pudo romperlas, el
esfuerzo de muchas otras divinidades
también fue inútil y se marchaban
disgustadas por el ridículo. Recibió
incluso. la visita de Orishanlá, y
122
Orunmila lo trató con mucha cortesía.
Le ofreció semillas de kolá tan
hermosas como las del santuario.
pues sabía que no estaban destinadas
a tan ilustre visitante. Orishanlá.
haciendo gala de su paciencia y
sabiduría. aceptó el ofrecimiento.
Orí fue la última divinidad en visitar a
Orunmila. pues él no había podido
cumplir con su sacrificio a su ángel
de la guarda En cuanto Orunmila vio a
Orí rodar hacia su casa. salió a su
encuentro. lo cargó y lo llevó adentro.
tomó el pozuelo de barro. la esponja y
el jabón para bañar a Orí; después le
dijo:
Ven al santuario y parte las semillas
de kolá que esperan por ti es un gran
honor el que me haces dijo Orí y con
123
las semillas de kolá rezó para que
todo lo que emprendiera Orunmila se
realizara del todo.
A continuación se ofrece una historia
de la perteneciente al de Ogunda Meji,
que nos presenta a Orí como una
deidad de importancia mayor, ya que
se ocupa mucho mas de los seres
humanos que del resto de las
divinidades. Por lo tanto el Orí de
cada hombre es una deidad personal
que intercede ante las demás
deidades y sin el cual el hombre no
puede alcanzar nada.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
124
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo.
Shangó contestó que podía
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Le preguntaron:
¿Qué harías si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Koso, la casa de tus padres, y
ellos preparan sopa Gbegiri, y
preparan un pudín de harina de ñame,
y te dan kolá amarga y un gallo?
Shangó dijo:
Tras comer; hasta sentirme
satisfecho, regresaré a mi casa. A
Shangó le dijeron que no podía
125
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación, hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo? Oyá contestó que podía
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Le preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho caminando y caminando,
llegas a irá, la casa de tus padres, y
ellos matan un animal gordo y te
126
ofrecen una cazuela de pudín de
maíz? Oyá dijo;
Tras comer hasta sentirme satisfecha
regresaré a mi casa.
A Oyá le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo. Orunmila dijo que al
entrar en una habitación, hay que
agacharse para pasar por la puerta,
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo?.
Orishanlá contestó que podía
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo. Le preguntaron:
127
¿Qué harás sí después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ifon, la casa de tus padres, y
ellos matan una gallina pequeña con
huevos y toman doscientos caracoles
sazonándolos con vegetales y
melón?.
Orishanlá dijo
Tras comer hasta sentirme satisfecho,
regresaré a mi casa. A Orishanlá le
dijeron que no podía acompañar a su
devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo. Orunmila
dijo que al entrar en una habitación,
hay que agacharse para pasar la
puerta.
Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
128
abandonarlo?. Eshu contestó que
podía acompañar a su devoto en un
largo viaje a través de los mares sin
abandonarlo. Le preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ketu, la casa de tus padres, y
ellos te ofrecen un gallo y mucho
aceite de palma? Eshu dijo:
Tras comer hasta sentirme satisfecho,
regresaré a mi casa. A Eshu le dijeron
que no podía acompañar a su devoto
en un largo viaje a través de los
mares sin abandonarlo.
Orunmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá, la pregunta es:
129
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo?. Oggún contestó que
podia acompañar a su devoto en un
largo viaje a través de los mares sin
abandonarlo, Le preguntaron.
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho. caminando y caminando.
llegas a iré, la casa de tus padres. y
ellos te ofrecen frijoles fritos y matan
a un perro para ti, además de una
gallina, y te ofrecen cerveza de maiz
de guinea y vino de palma? Oggún
dijo:
Tras comer hasta sentirme satisfecho
cantaré Ijalá ruidosa y felizmente
hasta llegar a la casa.
A Oggún le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo
130
viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Orúnmila dijo que al entrar en una
habitación hay que agacharse para
pasar por la puerta.
Ifá la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo?.
Ochún contestó que podía acompañar
a su devoto en un largo viaje a través
de los mares sin abandonarlo. Le
preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando,
llegas a Ijuín, la casa de tus padres, y
te ofrecen pudín de sémola de maíz
junto con yanrin y cerveza de maíz?
Oshún dijo:
131
Tras comer hasta sentirme satisfecha
regresaré a mi casa. A Ochún le
dijeron que no podía acompañar a su
devoto en un largo viaje a través de
los mares sin abandonarlo. Orunmila
dijo que al entrar en una habitación
hay que agacharse para pasar la
puerta Ifá, la pregunta es:
¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo? Orunmila contestó que
podía acompañar a su devoto en un
largo viaje a través de los mares sin
abandonarlo, Le preguntaron:
¿Qué harás si después de caminar un
largo trecho, caminando y caminando
llegas a Ifetí, la casa de tus padres, y
te ofrecen dos ratas del bosque
veloces, dos peces que nadan con
gracia, dos gallinas con hígados
132
grandes, dos chivas preñadas, dos
vacas de cuernos cortos que tengan
los cuerpos largos; si te preparan
ñame machacado y te brindan buena
cerveza de maíz de guinea, Le ofrecen
pimienta de guinea y buenas nueces
de kolá? Orunmila dijo:
-Tras comer hasta sentirme satisfecho
regresaré a mi casa:
-A Orunmila le dijeron que no podía
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo. El sacerdote de Ifá
estaba pasmado, no podía articular
una sola palabra porque no podía
entender la parábola. Orunmila,
confieso mi impotencia, arrópame
con tu sabiduría.
Yanrin: Hierba comestible.
133
Mapó de la ciudad de Elere, Mesín de
la ciudad de Elejelú, Gbolajoko, hijo
de los colmillos que hicieron barritar
el elefante. Orunmila, tú eres el jefe y
yo te sigo.
Tú eres el sabio que nos enseñas
cosas sabias como un pariente.
Ifá, la pregunta es:
-¿Quién entre las deidades puede
acompañar al devoto en un largo viaje
a través de los mares sin
abandonarlo? Orunmila dijo:
Cuando un sacerdote de Ifá muere, la
gente dice que los instrumentos de
adivinación deben lanzarse en una
zanja.
Cuando un devoto de Shangó muere,
la gente dice que los instrumentos de
Shangó deben botarse. Cuando un
devoto de Orishanlá muere, la gente
134
dice que la parafernalia debe
enterrarse con él.
Orunmila dijo:
Desde que los primeros seres
humanos se están muriendo, ¿a quién
le separan la cabeza del cuerpo antes
de enterrarlo? Ifá dijo:
Es Orí, solo Orí quien puede
acompañar a su devoto en un largo
viaje a través de los mares sin
abandonarlo.
Es a Orí a quien debo alabar Orí mío,
eres tú.
Si tengo hijos en la Tierra, es a Orí a
quien alabaré. Orí mío, eres tú.
Orí, yo te saludo. Tú no olvidas a tu
devoto.
Bendices a tu devoto con mayor
rapidez que las demás deidades.
Ninguna deidad bendice a un hombre
135
sin el consentimiento de su Orí. Orí,
yo te saludo.
Tú permites que los niños nazcan
vivos.
Una persona cuyo sacrificio sea
aceptado por su Orí, debe regocijarse
muchísimo.
La siguiente historia de Ifá, también
del Oddun Ogunda Meji nos muestra
cómo el Orí de un individuo es su
deidad personal y por ello está más
interesada en su bienestar personal
que las demás deidades.
En ella se narra que un sacerdote de
Ifá carecía de todas las cosas buenas
y se dirigió a Orunmila, pero Ifá lo
remitió a Eshu y este a su vez lo
remitió a su Orí, quien finalmente le
proporcionó las cosas que anhelaba.
136
Es decir, que si el Orí de un hombre
no simpatiza con su causa, ninguna
otra divinidad se responsabiliza con
ella.
Los hombres veraces no llegan a
veinte en la Tierra; los hombres
malvados suman más de sesenta
veintenas. El día de la venganza no
está lejano, por eso no estamos
acongojados.
Se consultó a Ifá debido a todas las
cosas que deseaba cierto sacerdote
de Ifá, pero que Ifá no deseaba. El
sacerdote de Ifá no tenía dinero, El
sacerdote de Ifá no tenía esposa. El
sacerdote de Ifá no tenía hijos. Por lo
tanto se quejó a Orunmila.
Dijo que andaba buscando todas las
cosas buenas, Orunmila le dijo al
137
sacerdote de Ifá que se quejara a
Eshu. Eshu dijo que todas las cosas
buenas que el sacerdote de Ifá
deseaba, Ifá no las deseaba.
Eshu dijo. Tú, sacerdote de Ifá, ve y
quejate a tu Orí. Cuando el sacerdote
de Ifá hizo lo que le ordenaron, su
vida se tomó buena.
Empezó a bailar Empezó a
regocijarse. Alababa a los sacerdotes
de Ifá, mientras los sacerdotes de Ifá
alababan a Ifá. Dijo que eso era
exactamente lo que los sacerdotes de
Ifá le habían predicho. Los hombres
veraces no llegan a veinte en la Tierra;
los hombres malvados suman más de
sesenta veintenas. El día de la
venganza no está lejano, por eso no
estamos acongojados. Se consultó a
Ifá debido a todas las cosas que
138
deseaba cierto sacerdote de Ifá, pero
que Ifá no deseaba.
Por lo tanto, todas las cosas que
deseo se las revelaré a mi Orí. El Orí
de un hombre congenio con él.
Orí mío, sálvame.
Tú eres el que congenia.
Los Yorubá, antes de emprender
cualquier nueva empresa van en
busca de adivinación al oráculo de Ifá,
quien de manera inicial recomienda
se le propicie a Ifá en busca de su
apoyo y guía. Por eso en la mayoría
de sus hogares estan presentes los
Orí personales, no existe distinción
en cuanto a sexo, creencia o afiliación
a un culto, ellos estan allí.
La preeminencia de Orí se manifiesta
en que incluso los altos jefes de
139
cultos y seguidores tienen que tocar
el suelo con la frente, acto de respeto
con el primer Orí, Orí Aperé, el
gobernador, Orí akokó en el Cielo, el
cual rodará de un lado a otro
reverenciando a Oloddumare, padre
supremo, en nombre del suplicante en
la Tierra.
El Orí Aperé que está en el Cielo es
quien gobierna de manera
preponderante sobre todos los Orí
Inú, que son los encargados de
controlar los destinos de todos los
seres, incluso controla a los Orishas,
los cuales también tienen su Orí
individual, en sus actividades se
resalta a Orí como la causa y esencia
del ser humano.
Orí, causa y creador.
140
Orí Aperé, quien hace tortas de
frijoles,
pero nunca las vende en el mercado
de Ejgbomekun.
Orí, el gran compañero quien nunca lo
abandona a uno.
Orí, el maestro de todo.
Es a Orí a quien debemos de alabar
El resto del cuerpo se convierte en
nada.
Cuando Orí falta del cuerpo lo que
queda no sirve.
Lo que queda es incapaz de llevar una
carga.
Es el Orí el que lleva la carga.
Orí, te ruego, no me abandones.
Tú, señor de todas las cosas.
Los iniciados en e] culto de los
Orishas. utilizan a Orí para vencer los
obstáculos y dificultades que se le
141
presenta en la cotidianidad de la vida.
Ellos piensan que Orí les suministra
ashé (autoridad) para alcanzar los
logros y vencer las dificultades, tal
como puede apreciarse en el
siguiente poema:
El Orí del perro lo ayuda a atravesar por
los arbustos. El trueno usa a Orí para
partir el árbol de Iroko. A cada siervo le
salen un par de astas mediante Orí.
Con su Orí. el pez nada sin problemas
en el agua. Owawa, el Orí de la rata, la
ayuda a ir por las cuevas. Orí precede al
hombre, también lo guía, Orí prepara
cosos buenas para su dueño.
Ifá Orunmila es el vocero de todas las
divinidades, a través de él se conocen
los deseos de los Orishas y como
142
portavoz en primer lugar de Orí,
Orunmila se considera el testigo de
nuestros destinos. Orunmila estuvo
presente cuando el hombre, en el
Cielo, escogió su destino es por eso
que la única forma de conocer qué
destino o qué cabeza (Orí) escogió el
hombre en el Cielo, sea a través de la
adivinación de Ifá; es decir, mediante
el oráculo; si el Orí de un suplicante
esta disgustado o complacido con su
devoto. la única forma de saberlo es
esa.
Cuando una persona consulta a Ifá,
solo está indagando los deseos de su
propio Orí, la causa y esencia de sí
mismo.
Ifá Orunmila lleva el mensaje
adivinado a Orí y este a los demás
dioses, de ello se desprende que la
143
actividad fundamental de cada Orisha
es ayudar a Orí a comunicar el
destino de cada individuo. Es muy
difícil o imposible que lo negado por
el Orí de un hombre pueda ser
concedido por ningún otro Orisha.
Hasta el mismo Orunmila utiliza los
instrumentos de adivinación para
indagar los reclamos de su propio
Orí.
Dentro del cuerpo literario de los
Oddun de Ifá, por lo menos existen
dos o más historias que tratan el tema
de Orí como la deidad personal. El
siguiente pasaje trata sobre cómo
algunos seres humanos en el Cielo
escogen desacertadamente su Orí,
esto explica que ya están
predestinados al fracaso en la Tierra.
Pero también para las personas
144
resulta inadmisible el fracaso y pasan
la vida en una lucha inútil por cambiar
el destino mal escogido.
Si todos los hombres estuvieran
destinados a ser enterrados en
féretros, se hubieran acabado en el
bosque todos los árboles Iroko. Se
consultó a Ifá en nombre de
doscientos hombres que venían del
Cielo a la Tierra.
También se consultó a Ifá en nombre
de la lucha que venía del Cielo a la
Tierra.
Solo estamos luchando.
Todos nosotros, solo estamos
luchando.
Los que escogen buenos destinos no
son muy numerosos.
Solo estamos luchando.
145
Todos nosotros, solo estamos
luchando.
El siguiente pasaje hace hincapié en
el hecho de que nadie puede decir
quién ha escogido un Orí bueno o
malo. Por la forma o tamaño de una
cabeza, no se puede definir si es
buena o mala. El tipo de Orí escogido
por la persona queda oculto tanto
para ella como para los demás, solo
Orunmila, como único testigo de la
elección del destino, puede decir qué
tipo de cabeza ha escogido cada
persona, por ello es necesario
consultar a Orunmila.
Una cadena mala no se hincha.
Nadie reconoce las huellas de los pies
de un loco en el camino. Nadie puede
146
distinguir la cabeza destinada a llevar
una corona en una asamblea.
Se consultó a Ifá en nombre de
Mobowu, esposa de Oggun.
La cabeza que reinará mañana nadie
la conoce.
Que el esposo y la esposa dejen de
insultarse.
La cabeza que reinará mañana nadie
la conoce.
El siguiente pasaje narra la historia
del día en que todas las cabezas se
reunieron para deliberar acerca de
algo que deseaban que prosperara.
No invitaron a Ese (las piernas) a la
reunión. Tras muchas discusiones, no
llegaron a conclusión alguna, pues
nada conducía a hacer realidad los
planes. Por ello se vieron obligados a
147
reconocer la importancia de Ese en la
ejecución de las ideas. Ese funciona
aquí como el símbolo del poder y la
actividad. Mientras que Orí (la cabeza)
es símbolo del éxito predestinado. La
parábola enseña que incluso si se
está predestinado al éxito por haber
elegido un buen Orí no se puede
alcanzar en la practica sin usar el Ese
personal, símbolo de la actividad y el
poder.
Opebé, el sacerdote de Ifá de las pier-
nas, consultó a Ifá en nombre de las
piernas el día que venía del Cielo a la
Tierra.
Todas las cabezas se reunieron pero
no invitaron a las piernas. Ese dijo:
Puesto que no invitaron a las piernas;
veremos cómo harán para que sus
148
deliberaciones tengan éxito. La
reunión terminó en una pelea.
Entonces mandaron a buscar a las
piernas, y fue entonces que las
deliberaciones tuvieron éxito. Dijeron
que eso había sido exactamente lo
que los sacerdotes de Ifá habían
predicho, Opebé, el sacerdote de Ifá
de las piernas, consultó a Ifá en
nombre de las piernas el día que
venía del Cielo a la Tierra.
A no dudar, Opebé ha llegado, el
sacerdote de Ifá de las piernas. Nadie
delibera sin tomar en consideración
las piernas.
A no dudar, Opebé ha llegado, el
sacerdote de Ifá de las piernas.
149
Por último, es preciso apuntar que en
el concepto Yorubá de Orí, siempre se
subraya la necesidad de esforzarse, a
fin de hacer realidad el éxito
potenciado por la elección de un buen
Orí; es decir, la elección de un buen
Orí no conduce al éxito automático,
hay que esforzarse para hacerlo
realidad. Es notable el sentido ético
que contienen estas narraciones
relacionadas con la actuación del
individuo durante su vida, porque es
el hombre finalmente, con su actitud,
su acción y su conducta, quien tiene
el papel primordial para la
consecución de su destino.
Orí es una divinidad que no dictamina
prohibiciones específicas. Sus tabúes
tienen un carácter individual y están
relacionados directamente con el
150
Oddun patrón que, según las
consagraciones de Ifá, rige la vida de
cada devoto.
151