UNIDAD IV
SEMANA
9 Tema: Partidos políticos: funciones y objetivos en el
sistema democrático. Legitimidad y presencia nacional
6.1. La situación de la democracia: actores políticos en jaque
La situación de la Democracia actual es de
una continuidad interesante, pero precaria.
En nuestro país, la tradición ha sido, más
bien, autoritaria. En el siglo XX, “el poder del
pueblo” se ha visto interrumpido en repetidas
ocasiones por golpes militares. Ahora bien
¿Qué caracteriza a la Democracia? Echemos
un rápido vistazo: se trata de una forma de
gobierno en la que prima el poder del pueblo
para elegir a sus autoridades libremente. De acuerdo a Rodríguez (2016) “La democracia
es un sistema político en el que se tiene el derecho al voto para elegir a los
representantes en elecciones periódicas”11 Por ejemplo, en un régimen de estas
características, el Poder Legislativo cumple sus funciones de manera regular de
promulgar leyes y de fiscalizar. El Poder Judicial cumple sus funciones también, de
impartir justicia independientemente de la presión o injerencia de los otros poderes. Los
organismos autónomos, así como el poder judicial antes mencionado, se reconoce que
forman parte del sector público que se financian con nuestros impuestos, y por lo tanto si
tienen que rendir cuentas al país de su accionar y de su independencia. La democracia
genuina y eficiente, que logra la auténtica gobernabilidad, es aquella que no solo funciona
desde la formalidad, sino que también procura ante todo poner por encima los intereses
de la sociedad. Se ha visto penosamente, en la actualidad, casos de corrupción que nos
llevan a hacer un balance preliminar con pasivos importantes.
En el caso de los poderes del Estado, se trata de funcionarios aliados a intereses
particulares, colusiones con autoridades regionales, y hasta otros intereses como el
narcotráfico y el lavado de dinero. Conexiones con la minería ilegal, y otras actividades
ilícitas han ido penetrando tanto en todas las esferas del Estado y los partidos políticos.
En otros casos vistos últimamente, se buscaba vender sentencias y enquistarse
impunemente en una red de corrupción con cómplices que callan. Una situación que
amenaza a la democracia y la desfigura: La corrupta obra sostenido en una red. La lógica
corrupta consiste en suspender o dejar de lado el principio del bien común, para
beneficiarse o beneficiar a
11
Mayor información sobre una definición de democracia, consultar el artículo de Rodriguez, K.
(2016) Democracia y Tipos de Democracia. Recuperado de:
[Link]
particulares. Un sector del Estado entonces, en este sentido, pasa a ser una maquinaria
que funciona con sus propias reglas, las mismas que obedecen netamente a un tinglado de
corrupción.
Un activo importante en el mantenimiento de la democracia, es la libertad de expresión. Sin
este componente, que funciona como contrapeso y panóptico vigilante, es indudable que la
calidad de la democracia se resentirá. El ejemplo de Venezuela es patente: el régimen de
Maduro controla todos los medios de comunicación, lo cual desemboca en más corrupción.
No solo el control, la expropiación, que era una práctica del pasado, se hace realidad
cuando un régimen es dictatorial. Maduro tiene un Congreso sumiso, fruto de elecciones
fraudulentas, las fuerzas armadas (que no cumplen un rol democrático, sino que busca
beneficiarse de la corrupción) de su lado. Toda dictadura busca el control de los poderes
fácticos, para luego pasar a corromperse. Como Quiroz (2015) sostiene, los principales
dictadores en el siglo XX, así lo perpetraron. Leguía buscó el control del Congreso, del
Poder Judicial, y de los medios de comunicación, a los que persiguió, silenció, y defenestró.
Echó mano del tráfico de influencias para colocar a sus parientes y amigos en puestos
claves, tanto en los ministerios como en otros sectores del aparato público donde pudiera
obtener impunidad. El general Odría ganó con fraude, tuvo un Congreso absolutamente
sumiso, y operadores perversos que ponían a raya a todos los opositores, quienes pasaron
a ser perseguidos. Si bien ganó popularidad por la abundante obra pública y por la relativa
buena marcha de la economía, la corrupción de su gobierno creció y los escándalos lo
alcanzaron a él mismo. Juan Velasco gobernó sin Congreso, con un Poder Judicial bien
controlado desde el ejecutivo, que pasaba a convertirse en una suerte de poder único, y
registra, según las estadísticas de Quiroz12, uno de los niveles de corrupción más altos del
siglo XX. Consideremos aquí, los pocos mecanismos de fiscalización. El régimen de
Fujimori mantiene también la misma dinámica que los anteriores: persecución de los
opositores, control de los principales poderes del Estado, violencia política, manipulación de
los medios de comunicación.
Como se ve, los regímenes no democráticos funcionan con elementos similares. Sin
embargo, las evidencias nos señalan que en democracia también hay problemas
estructurales.13 El Perú reinició esta senda desde el año 2000.
Hacia una definición de los Partidos Políticos
Los partidos políticos son, de acuerdo a la Ley de Partidos Políticos N° 28094 (2003):
12
Historia de la corrupción en el Perú (2015) Ver apéndice.
13
Sobre este tema, revisar Todorov, T (2015) Los enemigos íntimos de la democracia. Barcelona:
Galaxia Gutemberg
Asociaciones de ciudadanos que constituyen personas jurídicas de derecho
privado cuyo objeto es participar por medios lícitos, democráticamente, en los
asuntos públicos del país dentro del marco de la Constitución Política del Estado y
de la presente ley. La denominación “partido” se reserva a los reconocidos como
tales por el Registro de Organizaciones Políticas. Salvo disposición legal distinta,
sólo éstos gozan de las prerrogativas y derechos establecidos en la presente ley.14
Los partidos deben ser permanentes en el tiempo. Su objetivo es llegar al poder. Para que
existan oficialmente deben contar con varios requisitos, entre los cuales destaca tener
comités y bases activas en todo el país. Esto lo diferencia de los movimientos regionales,
cuyo alcance es netamente de su circunscripción. Los partidos políticos cuentan con un
sistema de elecciones y democracia interna que sus miembros diseñan
democráticamente. Entre sus objetivos principales está el canalizar las demandas
ciudadanas y proponer un plan que corrija o aminore los problemas sociales. En las
elecciones generales, se le denomina Plan de Gobierno.
Figura 6.1 Representación gráfica de algunos partidos políticos
14
Mayor información sobre características, fines y objetivos de los partidos políticos, consultar la
Ley 28094 de Partidos Políticos del año 2003, en la web de la Oficina Nacional de Procesos
Electorales (ONPE)
TEXTO SELECCIONADO
Partidos en su laberinto: una reforma sin brújula15
Rápido diagnóstico
El Perú ha enfrentado una situación paradójica para el desarrollo de su sistema
democrático. Por un lado, ha experimentado una década de crecimiento económico como
no se recuerda en la historia contemporánea, bajando los índices de pobreza, el
desarrollo de regiones y el ensanchamiento de las clases medias. Por otro lado, existe un
serio problema en la representación política que cruza las instituciones, pero que tiene en
el Congreso de la República y en los partidos políticos el centro de la desafección
ciudadana. En este contexto general, se puede observar lo siguiente:
La existencia de una democracia con precariedad institucional, cuyo riesgo de
deterioro es más claro ahora que la economía ha dejado de producir los efectos
positivos. Casi todos los gobiernos terminan con una alta desaprobación y sus
partidos seriamente dañados.
Los problemas de representación política llevan a que los conflictos sociales y las
demandas ciudadanas, así como los requerimientos de las provincias, sean
canalizados al margen de las instituciones y, en algunos casos, de manera
violenta.
La preocupante y creciente presencia de la corrupción en la política, que involucra
a la casi totalidad de la élite política. En el Perú, los partidos políticos han crecido
en número, pero no en la calidad de su funcionamiento. La valoración que se tiene
de ellos es muy baja. Este bajo desempeño tiene impacto en la evaluación que
tiene la ciudadanía sobre sus instituciones representativas, así como de la propia
democracia. De esta manera, la alta o baja presencia de los partidos políticos
genera varios efectos en el sistema político.
Las reglas posfujimorismo
La caída del régimen fujimorista a finales del año 2000, casi al inicio del tercer mandato de
Alberto Fujimori, como producto de las cuestionadas elecciones de aquel año, llevó a
ajustes en las reglas de juego como parte de los acuerdos que formaron parte del paquete
de medidas de la llamada transición democrática. Los acuerdos se circunscribieron a dos
temas centrales. El más importante, la eliminación de la reelección presidencial, que
motivó una reforma constitucional. Igualmente, se sustituyó la circunscripción única por la
elección de representantes por circunscripciones departamentales. Es recién con la caída
del fujimorismo que se retomó la necesidad de discutir y promulgar una ley de partidos. Es
así que la ley n° 28094, Ley de Partidos Políticos, ve la luz el 1 de noviembre del 2003. En
general, se trata de una norma que formalmente exige una presencia de los partidos
15
Adaptado de: Tuesta, F (2018). Partidos en su laberinto: una reforma sin brújula. En Sin paradero
final. Serie Perú Hoy Nº 33. (pp. 71 - 89). LIMA. DESCO.
políticos a nivel nacional, otorgándoles derechos de los que antes carecían, pero también
obligaciones que tampoco tenían antes. El objetivo de esta norma es claro y declarado:
debe crear las condiciones para la constitución y fortalecimiento de un sistema
democrático de partidos
Descentralización y descalabro partidario
El proceso de descentralización a través de la regionalización implicó una nueva
distribución del poder. Sin embargo, al lado de la fragmentación partidaria, los partidos
políticos no logran canalizar los variados y complejos intereses de las provincias. Y si en
la década del ochenta, entre AP, PPC, PAP e IU ganaban el 90% de los municipios, hoy el
total de los partidos solo logran un voto de cada cinco. Por ejemplo, en las elecciones
regionales y municipales del 2014, los partidos políticos solo ganaron siete de 25
gobiernos regionales, 46 de 195 municipios provinciales y solo 569 de 1618 municipios
distritales. Es decir, los partidos son más limeños que antes. Son menos capaces de
integrar el conjunto de las demandas de la sociedad peruana. Este fenómeno ha creado
una ausencia partidaria que se ha acrecentado claramente a lo largo de esta última
década y media.
Junto al decrecimiento de los partidos nacionales, así como de las listas locales, el
número de triunfos electorales de las organizaciones regionales ha crecido
considerablemente. El 2014, triunfaron en 18 de los 25 gobiernos regionales, 142
municipios 79 provinciales y 996 municipios distritales. Es decir, la mayoría de la
representación subnacional. Así pues, al lado del debilitamiento de los partidos políticos,
se han fortalecido las organizaciones regionales. El problema es que la mayoría de estas
han tenido una vida efímera, desarrollan un alto personalismo en la organización,
reproduciendo y potenciando muchos de los males que cargan los partidos nacionales. En
consecuencia, lo que se está formando es un grupo de líderes regionales sin
organización, pero con recursos y poder.
4. La reforma en la agenda pública
La reforma electoral es un tema de agenda gracias a la conjunción de esfuerzos de la
sociedad civil, academia y organismos electorales que, con propuestas, eventos e
incidencia en medios de comunicación y redes sociales, han logrado que el Congreso se
involucre desde el inicio del período parlamentario. A pesar del esfuerzo mencionado y
alguna que otra muestra de interés, no ha existido ni desde el gobierno ni desde la
oposición la voluntad política suficiente como para llevar adelante la reforma electoral.
Actitud que se extiende a todos los partidos políticos. Una muestra clara de ello se ha
dado en los discursos del presidente de la República de julio del 2016 y del 2017, donde
la ausencia del tema ha sido más que notoria. La consecuencia de este desinterés es que
todo el peso de la reforma reposa en las bancadas o grupos parlamentarios, pero como
estos carecen de propuestas, son los congresistas de manera individual quienes tienen en
sus manos la reforma electoral.
En concreto, una reforma electoral consiste en la modificación de las reglas de juego de la
competencia política por el poder. Esta abarca, sobre todo, los aspectos relativos al
sistema electoral
Se han dado modificaciones de las leyes electorales y de organizaciones políticas.
Del debate congresal desarrollado en los últimos meses, se han aprobado las siguientes
medidas:
a) Se aprobó el cronograma electoral que ordena las fechas de las elecciones tanto
generales como las regionales y municipales, y, sobre todo, los plazos internos de
los procesos electorales, facilitando la organización de estos. Un aspecto a resaltar
es que la ley señala que el plazo máximo para el retiro de una lista de candidatos
será de 60 días antes de las elecciones y, lo importante, que dicha presencia se
computa como una participación, no como el año 2016, cuando cerca de una
decena de listas se retiraron para evitar perder la inscripción.
b) El Congreso promulgó una ley, por insistencia, referida a que las normas
electorales no pueden ser modificadas un año antes del día de las elecciones.
Cabe recalcar en este punto que, siendo importante y necesario colocar un límite
para la modificación de las normas, el Congreso no se debió colocar uno tan
amplio. La fecha más razonable sería la que corresponda a la convocatoria de las
elecciones.
c) Se aprobó el proyecto de ley sobre el financiamiento de los partidos políticos. Si
bien hay cambios importantes sobre este punto, se mantiene el modelo de
financiamiento mixto con una fuerte inclinación al financiamiento privado. En el
caso del fondo que se crea para el financiamiento público directo, que no puede
ser usado para la campaña electoral, este es el equivalente al 0.1 de una Unidad
Impositiva Tributaria (UIT) por cada voto emitido en las elecciones parlamentarias.
Eso quiere decir que en el cálculo, aun cuando ya se encontraba en la ley, se
incluyen los votos nulos, blancos y de los partidos que no alcanzan representación
en el Congreso. De ese porcentaje, la ley separa innecesariamente la limitación
por la que el partido no puede usar más del 50% de los gastos ordinarios y no más
del otro 50% para educación, capacitación, investigación y difusión. Asimismo,
también se ha elevado el techo límite de las contribuciones de 60 UIT a 120 UIT, y
se fija 250 UIT como tope máximo para las actividades proselitistas. En el
esquema de privilegiar el financiamiento privado, quizá sincera lo que
probablemente se hacía a través de terceros. Lo que resulta positivo es que se
bancaricen aportes a partir de 1 UIT, aun cuando pudo reducirse a la mitad. Se
prohíbe además el aporte de empresas nacionales y extranjeras, y de las
asociaciones sin fines de lucro nacionales. Pero un problema para la Oficina
Nacional de Procesos Electorales (ONPE) es lo relativo a la verificación y control
de las finanzas de los partidos políticos. En primer lugar,
los reportes de ingresos y egresos en la campaña electoral se desdoblan ahora en
candidatos y organizaciones políticas, conformando dos tipos de reportes. El
segundo problema es que la ley otorga tan solo cuatro meses para que la ONPE
realice estas dos funciones, la de verificación y control, y la sancionadora. Por la
cantidad de organizaciones y candidatos, el tiempo resulta insuficiente pues se
trata de actividades continuas: primero de verificar y luego, si corresponde, de
iniciar un proceso sancionador, con plazos razonables que la ley no contempla. Lo
peor es que si la ONPE no sanciona en los cuatro meses, la ley señala que «no
procede la imposición de sanción alguna». El problema se agrava pues ahora la
ONPE tendrá que verificar las cuentas de las organizaciones separadamente a la
de los candidatos al Congreso, Parlamento Andino, gobernadores y
vicegobernadores. En los casos que corresponda, los candidatos son
responsables, más no el partido. En cambio, en el caso de los candidatos
presidenciales, que es el que recibe mayores contribuciones, solo el partido es el
responsable. De otro lado, la ONPE solo podrá recibir información de la campaña
electoral 15 días después de concluido oficialmente el proceso y no durante su
realización. De la misma manera, se mantiene el artículo referido a la prohibición
de la entrega de dinero o bienes, más conocido como «dádivas». Sobre esto
último, se modifica la norma para hacer más proporcional las faltas con las
sanciones, pues hasta ahora quien viola la ley es retirado del proceso electoral.
Pero la sanción solo es para el candidato y no para la organización. Sin embargo,
en la parte concerniente a la función sancionadora, se hace innecesariamente
complicado pues duplica las funciones, de tal manera que el Jurado Nacional de
Elecciones (JNE) sanciona en el caso de dádivas y la ONPE en todos los casos
correspondientes al tema del financiamiento.
d) Se aprobó la ley que solo permite la existencia de partidos políticos nacionales y
movimientos regionales en elecciones subnacionales, más no organizaciones (más
precisamente listas electorales) de alcance provincial y distrital. Se trata de frenar
la dispersión de la representación, en donde los partidos políticos han perdido de
manera considerable su raíz en provincias. Pero las listas locales provinciales y
distritales han reducido también su presencia y, más aún, su éxito electoral, pues
de los 195 municipios, en el 2014, tan solo el 3% de los ganadores fueron listas
locales provinciales. Sin embargo, un gran problema que se origina con esta modi-
84 Partidos en su laberinto. Una reforma sin brújula ficación es que no se obliga a
las organizaciones nacionales y regionales a presentar, en todas las
circunscripciones, listas de candidatos, corriéndose el grave peligro que, en
algunas provincias y distritos, sobre todo las más alejadas de los centros urbanos,
no se presenten candidatos. Si eso ocurre, no se realizarán elecciones
municipales y se convocarán a elecciones municipales complementarias, en donde
puede volver a ocurrir lo mismo. Si se obliga a los partidos y movimientos
regionales a participar en todas las circunscripciones, tendrán que extender su
aparato organizativo sin
discriminación.
e) Ha sido aprobado por el Congreso el proyecto de ley por el que se permite postular
a los candidatos en elecciones regionales y municipales que hayan nacido en la
circunscripción y los que domicilian en ella en los últimos dos años, bajo el criterio
de domicilio múltiple. De esta manera se amplían las posibilidades de postulación
en un sentido razonable, el haber nacido en la circunscripción, como existe en
otros países, pero se mantiene la forma de tratar el domicilio como el Código Civil,
es decir, domicilio múltiple. De esta manera, una persona puede postular a
distintas circunscripciones pese a no haber nacido ni residir en ella, lo que resulta
atentatorio contra el principio de representación.
f) Ha sido aprobado, sin necesidad de un dictamen de la Comisión de Constitución y
Reglamento, el impedimento para la postulación de candidatos que hayan sido
sentenciados por terrorismo, apología al terrorismo, narcotráfico, violación sexual,
colusión, peculado y corrupción. Esta norma sí ha tenido una amplia acogida.
g) En la Comisión de Constitución y Reglamento se ha aprobado, encontrándose por
hacerlo en el pleno del Congreso, el dictamen que eleva de 30% a 40% el mínimo
necesario para elegir al gobernador regional. De lo contrario, se procederá a una
segunda vuelta. El dictamen sostiene que el porcentaje o nivel de legitimidad de
origen de las autoridades ha decrecido en las últimas elecciones, por lo que se
hace necesario elevar el porcentaje mínimo para ganar la gobernación regional.
Esta medida parte de un error y crea otros problemas. Vale recordar que la
legitimidad se origina en una elección que debe ser producto de una competencia
libre y transparente. Esto quiere decir que la legitimidad de la autoridad que sale
elegida no está en función del mayor o menor porcentajes de votación que
obtenga, por lo que obtener un determinado porcentaje de votos no dice nada
sobre lo que será el desempeño y la gestión de la autoridad elegida.
Sobre la crisis de los partidos políticos en el Perú puedes
buscar información en el siguiente link: https://
[Link]/peru/partidos-politicos
Además, utiliza el código QR para toda la información sobre
los partidos políticos vigentes en el Perú.
Figura 6.2 Principales partidos políticos vigentes en nuestro país
ACTIVIDAD 09
NIVEL PREGUNTA Nº2
CONOCIMIENTO Responda brevemente las preguntas planteadas.
1) ¿Cuáles son las medidas tomadas para la reforma electoral? Organice un mapa
conceptual
2) ¿Qué aspectos lograrán fortalecer la democracia en el Perú?
3) ¿Qué factores han debilitado a la democracia en el Perú?