0% encontró este documento útil (0 votos)
193 vistas8 páginas

Grecia

Grecia se encuentra estratégicamente ubicada entre Europa, Asia y África. Su historia comenzó alrededor del 800 a.C. con las civilizaciones minoica y micénica, seguida por una época oscura y luego la época arcaica con el surgimiento de las polis. En la época clásica hubo guerras entre los griegos y Persia, luego las ligas de Atenas y Esparta lucharon en la guerra del Peloponeso, y finalmente Macedonia dominó Grecia bajo Filipo II y Alejandro Magno,
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
193 vistas8 páginas

Grecia

Grecia se encuentra estratégicamente ubicada entre Europa, Asia y África. Su historia comenzó alrededor del 800 a.C. con las civilizaciones minoica y micénica, seguida por una época oscura y luego la época arcaica con el surgimiento de las polis. En la época clásica hubo guerras entre los griegos y Persia, luego las ligas de Atenas y Esparta lucharon en la guerra del Peloponeso, y finalmente Macedonia dominó Grecia bajo Filipo II y Alejandro Magno,
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

GRECIA

1. LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA E HISTÓRICA


El territorio geopolítico al que hoy denominamos Grecia, oficialmente República
Helénica (griego: Ελληνική Δημοκρατία) se encuentra estratégicamente ubicado entre
Europa, Asia y África, y comparte fronteras terrestres al noroeste con Albania, al norte
con Macedonia del Norte y Bulgaria, y al noreste con Turquía. Al este se encuentra el
mar Egeo, al oeste el Mar Jónico y en el sur, el Mediterráneo. Sin embargo, la actual
distribución es en realidad una reducción histórica del territorio que llegaron a
considerar propio los pueblos griegos, que como se puede observar en la figura (Fig. 1)
incluía también una parte de Turquía, concretamente donde se encontraban Pérgamo,
Éfeso y un poco más abajo Mileto.

Fig. 1) Distribución de la Antigua Grecia

La historia de Grecia da comienzo alrededor de la Edad del Bronce, aproximadamente


alrededor del año 800 a.C.

1.1. Edad de Bronce y transición (3000 a.C. - 1100 a.C.)


Sería precario hablar de una civilización establecida en aquellos años vagamente
definidos, pero sí de un conjunto de pueblos que compartían una cultura y unas
condiciones y recursos naturales muy similares, y que dio en llamarse Civilización
Egea. Por su situación geográfica, el mundo egeo era el puente

1
natural entre Egipto y Próximo Oriente, y entre Europa oriental y central. La
civilización de los protogriegos de la Edad del Bronce es generalmente conocida como
Heládica y precedió a lo que es conocido como Antigua Grecia.

La principal actividad que llevó al asentamiento de los conjuntos poblacionales


neolíticos fue la agricultura, además de la alfarería, testigo exclusiva de esta etapa
primitiva. Pero el contexto cultural de los orígenes de Grecia viene marcado por la
intervención de dos civilizaciones:

 La Civilización Minoica: Esta civilización debe su nombre al semilegendario rey


Minos, y estuvo ligada al florecimiento de una capital en Cnosos. Los minoicos
tuvieron el centro de su actividad política y económica en la isla de Creta, donde
construyeron grandes palacios que han salido a la luz tras modernas
excavaciones arqueológicas. Esta civilización basaba su riqueza en el comercio
marítimo, llegando a dominar todo el Mediterráneo Oriental con su flota. Pese al
gran desarrollo cultural y económico que alcanzó la sociedad minoica, los
terremotos y otros desastres naturales, destruyeron sus palacios y pusieron fin a
esta civilización.

Fig. 2) La Isla de Creta durante la ocupación minoica.

 La Civilización Micénica: Tras la desaparición de los minoicos, unos invasores


del norte de Europa se instalaron en la Península Balcánica y las islas del Egeo:
los micénicos. Denominada así en consideración a la posición privilegiada y
dominante de Micenas, tierra del pueblo indoeuropeo de los aqueos. Imitaron el
modelo de los palacios minoicos y gracias a su dominio de técnicas de guerra,
como el uso del carro de combate, lograron hacerse con el control del
Mediterráneo Oriental durante vario siglos. Algunas ciudades micénicas se
unieron para atacar a la poderosa ciudad de Troya, en la costa de la actual

2
Turquía, desencadenando una guerra. Los micénicos ya hablaban griego, pero
aún no utilizaban el alfabeto sino un sistema de escritura diferente. Esta cultura
colapsó espectacularmente hacia 1150 a. C. pero la causa del colapso es
desconocida y existen varias tesis al respecto. Una de ellas atribuye el derrumbe
de la civilización micénica a la invasión de dorios, beocios y tesalios. Otra,
apunta a los conflictos con el resto de pueblos del mar.

1.2. La Época Oscura (1100 a.C. - 750 a.C.)


Se conoce con este nombre a la etapa de transición entre la Edad de Bronce y el
establecimiento de la sociedad griega, y es una época caracterizada por la ausencia de
textos contemporáneos. Hasta nosotros ha llegado información de este periodo por otras
vías, como los textos de Heródoto (484 - 425 a. C.). A excepción de Atenas, este
periodo estuvo caracterizado por un descenso demográfico, un incremento de los
movimientos migratorios debido a la aridez del terreno, y en general un
empobrecimiento cultural de las formas micénicas. Aunque existen muchas
demarcaciones para hablar de este periodo, por regla general los historiadores toman
como inicio de la Antigua Grecia la celebración de los primeros Juegos Olímpicos en el
776 a.C.

1.3. La Época Arcaica (750 a.C. - 500 a.C.)


A partir del siglo VIII a.C. el cambio empieza a surgir a raíz de la creación de las polis
griegas, ciudades independientes gobernadas por la aristocracia que funcionaban en la
práctica como ciudades-estado. En algunas “polis”, determinados individuos, los
tiranos, se hicieron con el poder y desplazaron a la aristocracia durante un tiempo. La
ciudad griega era una estructura independiente que tenía sus propias instituciones de
gobierno y su propia religión. Algunas de las polis más importantes fueron Atenas,
Esparta, Corinto, Mégara o Tebas. Dada la pobreza de la tierra griega y el aumento de la
población que se vivió en este periodo, muchas “polis” decidieron enviar fuera a una
parte de su población para que fundaran nuevas colonias en todo el Mediterráneo. De
este modo, la cultura griega se extendió por zonas como el Sur de Italia, la llamada
Magna Grecia, y las costas de la Península Ibérica. En esta época los griegos copiaron el
modelo de escritura de los fenicios y crearon el alfabeto griego, gracias al cual
comenzaron a escribir sus primeras obras literarias.

En la primera mitad del siglo VII surgió una clase mercantil y, en el correr del siglo VI
a. C., se comenzaron a utilizar monedas (probablemente por imitación a los lidios),
aunque serían necesarios siglos para el desarrollo de una economía monetaria plena. Las
ciudades comenzaron a verse amenazadas por el poder de los comerciantes, pero éste no
era el mayor de los problemas: La aristocracia tuvo que liderar enfrentamientos en
numerosas ocasiones pues su gobierno se veía amenazado por la oposición de tiranos
populistas. Los conflictos entre pobres y ricos se radicalizaron con el incremento de la
población, y hubieron de ser tamizados por la militarización de los varones. Las guerras
internas se hicieron frecuentes en Atenas, hasta que las reformas llevadas a cabo por
Solón (594 a. C.) mitigaron estas diferencias. Por su parte, Esparta llevó a cabo la
conquista de Mesenia, y junto a la anterior y a Corinto y Tebas se convirtió en el
epicentro del mundo griego. Una mejoría económica enlazada a un incremento
poblacional y la instauración de la Democracia en Atenas, supusieron los antecedentes
del apogeo de la etapa clásica.
3
1.4. El Periodo Clásico (500 a. C. - 323 a. C.)
Atena y Esparta no tardarían en unirse para hacer frente a un enemigo mayor. A finales
del siglo VI a.C. el Imperio Persa invadió la Península Balcánica y con ello se produjo
el estallido de las Guerras Médicas, que durante décadas enfrentaron a griegos y
persas. Los invasores fueron derrotados, en batallas en tierra como Platea y Maratón, y
navales, como Salamina. En esta guerra tuvo lugar también el famoso enfrentamiento de
los trescientos espartanos del rey Leónidas contra los persas en las Termópilas.

Una vez derrotado el frente principal, Atenas y Esparta fueron haciendo acopio de la
participación del resto de polis, e inevitablemente se formaron dos ligas enfrentadas:

 Liga del Peloponeso: Formada por Esparta y ciudades de Grecia continental


(verde en Fig. 3).
 Liga de Delos: Atenas y sus partidarios (rojo en Fig. 3).

Fig. 3) Distribución de las Ligas Griegas.

Inevitablemente, entre el 431 a. C. y el 404 a. C. se inició la Guerra del Peloponeso


entre ambas ciudades. Aunque la inmensa mayoría de la guerra fue un punto muerto,
Atenas sufrió varios reveses durante el conflicto, viéndose finalmente obligada, por falta

4
de suministros, a solicitar la piedad espartana. La paz se firmó con la pérdida de las
murallas de la ciudad ateniense.

El Statu Quo no tardó en regresar, cuando Atenas, Argos, Tebas y Corinto declararon
una guerra llena de puntos muertos a Esparta: La Guerra de Corinto (395-387 a. C.).
Tebas tuvo un breve momento de esplendor, pero en general el panorama griego,
después de una época gloriosa, se enfrentaba una desarticulación progresiva de sus
polis.

A mediados del siglo IV a.C. Macedonia, un reino del norte de Grecia comenzó a
adquirir gran poder e influencia sobre el resto de las ciudades helenas. El rey Filipo II
consiguió derrotar a algunas de las polis más poderosas, como Tebas y Atenas, y
someterlas al dominio macedónico. Sin embargo, fue su hijo Alejandro, conocido como
Alejandro Magno, el que llevó a Macedonia a su máximo apogeo. Tras consolidar su
dominio sobre las ciudades griegas, Alejandro Magno emprendió una expedición contra
el poderoso Imperio Persa, al que derrotó en sucesivas batallas. Alejandro conquistó con
sus ejércitos una gran cantidad de territorios, como Babilonia, Persia, Egipto e incluso
parte de la India. Sin embargo, murió muy joven, dejando sólo un niño muy pequeño
para heredar su imperio. Con la muerte de Alejandro en el año 323 a.C. termina el
periodo clásico de la historia de Grecia. En la Figura 4 se adjunta un resumen de sus
conquistas.

Fig. 4) Recorrido y conquistas realizadas por los líderes macedonios.

La época clásica es el periodo de mayor esplendor de la cultura griega. Atenas se


convirtió en un centro de gran desarrollo de la cultura, especialmente en el siglo V a.C.
En este periodo se construyeron grandes templos, como el Partenón en la Acrópolis, y
se escribieron grandes obras literarias, como las tragedias de Sófocles, Eurípides y
Esquilo. En filosofía destacaron Sócrates y su discípulo Platón.

5
1.5. El Periodo Helenístico (323 a. C.-146 a. C.)
Durante esta etapa la cultura y el poder de Grecia se expandieron en el Oriente Próximo
y el Oriente Medio. Después de tanta gloria, sin embargo, la muerte de Alejandro
Magno deja como sucesor del trono a un varón demasiado joven y sus amigos y
generales se empiezan a disputar los territorios. Los reinos restantes, denominados
helenísticos, unificaron el griego y la cultura pudo extenderse y ampliarse, pero
recurrieron a guerras para asegurarse el poder, lo que dejó el conjunto de estados en una
situación militar débil.

Fig. 5) Estados helenísticos en el Siglo II a.C.

Mientras tanto, una nueva potencia, Roma, estaba surgiendo en Occidente y, tras haber
conquistado todo el Mediterráneo Occidental, se lanzó a dominar uno tras otro todos los
reinos helenísticos. Uno tras otro, estos reinos fueron siendo derrotados por Roma,
quedando anexionados como provincias del Imperio Romano. El último reino que cayó
en manos de Roma fue el Egipto Ptolemaico, dominado en aquel entonces por la reina
Cleopatra VII. La intervención de la reina en las guerras civiles romanas y su relación
amorosa con el general Marco Antonio, llevará a Octavio Augusto, su rival, a atacar
Alejandría, la capital del reino y a añadir todo Egipto al Imperio Romano. La reina
Cleopatra se suicidó en su palacio, prefiriendo la muerte a convertirse en prisionera de
Octavio. Con ella moría la historia de Grecia como entidad independiente.

2. LA SOCIEDAD GRIEGA
La sociedad de la Antigua Grecia giró en sus primeros años en torno al cultivo de los
cereales favorecidos por la irrigación del mediterráneo: cereales, vides y olivos; sin
embargo, el relieve que caracteriza a esta zona no puede considerarse el ideal, y por ello
los griegos no tardaron en convertirse en brillantes marineros, propiciados por la
posición estratégica del territorio.

6
En Atenas se instauró el primer sistema democrático gracias a la labor de políticos como
Pericles. En la democracia ateniense todos los ciudadanos varones mayores de edad
podían participar en las asambleas y ser elegidos como magistrados. Ni las mujeres ni
los esclavos tenían derecho a voto ni podían ser elegidos para ningún cargo. Pese a sus
defectos, la democracia griega fue la inspiración para crear las democracias modernas
que hoy existen en la mayor parte del mundo. La ciudad de Esparta, por el contrario,
mantuvo un sistema aristocrático en el que unas pocas familias dominaban al resto de la
población. En esta ciudad, toda la actividad económica y social estaba dirigida a la
creación de un poderoso ejército de infantería.

2.1.EL PENSAMIENTO GRIEGO


2.2.MITO AL LOGOS

3. LA MÚSICA EN LA ANTIGUA GRECIA


Al contrario de lo que pudiera parecer, el historiador actual dispone de significativos
fragmentos conservados sobre la notación musical
utilizada por los griegos (véase la representación
sobre una cílica de la figura 6), así como muchas
referencias literarias a la música de la Antigua
Grecia. A partir de ellas se ha podido relacionar
con bastante fidelidad el peso de la música con la
vida de la polis.

Las consideraciones que la música ha tenido en el


imaginario griego han sido de índole muy diversa.
Sin embargo, para comprender el papel de la Fig. 6) Mujer tocando el arpa.
música en la sociedad griega hay que tener en
cuenta una distinción que aparece con los primeros pitagóricos, y es la que establece la
armonía de las esferas. Pitágoras (569 - c. 475 a.C.) y su círculo describen la
existencia no sólo de unas unidades musicales audibles, sino también la de otras que
rigen las proporciones del universo, y que permaneciendo invariables, no son audibles,
puesto que nos hemos acostumbrado a ellas. En teoría, las proporciones musicales
antecederían a las de los cuerpos celestes, y éstos se someterían a ellas. Esta teoría de
difícil constatación es uno de los muchos legados que la cultura griega ha
proporcionado a la historia de la música.

3.1) La Visión Platónica y el Ethos


La música para Platón (c. 427-347 a. C.) era un canal de transmisión sagrado, respuesta
de un universo superior, y por tanto, debía ser trabajado y respetado al máximo. Famosa
es su disertación contra el ruido de los aplausos o las interrupciones musicales de
cualquier tipo, pues para él, la estética estaba muy ligada a las proporciones, y cualquier
distorsión de ésta alejaba al oyente de la revelación, que suponía un estado extático del
alma que se dio en llamar catarsis, y por el cual, a través de la apreciación de la música
se podía absorber un conocimiento superior. Para Platón armonía significaba encaje,
unión de las distintas partes de un objeto.

7
Por otro lado, los griegos habían desarrollado un
complejo sistema que relacionaba características
particulares de carácter emocional y espiritual
con ciertos modos. Es lo que se denominaba el
ethos de los modos. Los nombres para los
diversos modos derivaban de los nombres de las
tribus y pueblos griegos, de los que se decía que
su temperamento y sus emociones estaban
caracterizados por el sonido único de cada
modo. Por lo tanto, los modos dorios eran
"duros", los frigios "sensuales", y así en
adelante. A partir de aquí se estableció una
confrontación entre las ideas platónicas de
consonancia y la filosofía del ethos de los
modos. Es sencillo ver que en muchos casos la
teoría del ethos y la de las medidas pitagóricas
no es coincidente. Este debate se mantuvo
durante la Edad Media como el conflicto entre
consonancia y disonancia.

Fig. 7) Busto de Platón


3.2) La Teoría Pitagórica

4. BIBLIOGRAFÍA

 García Peña, Ignacio - Cuatro sentidos de la música en la filosofía griega; Azafea. Rev.
filos. 15, pp. 21-37 (2013).
 Heródoto – Historia; Ed. Cátedra; Traducc. Manuel Balasch (2006).

También podría gustarte