Greta Thunberg
Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg (Suecia, 3 de enero de 2003) es una estudiante y activista sueca. En agosto de 2018
se convirtió en una destacada figura dentro de las huelgas estudiantiles realizadas en las afueras del Riksdag (Parlamento
sueco), generando conciencia hacia el calentamiento global. En noviembre de 2018, habló en TEDx Estocolmo e inició el
movimiento Juventud por el clima, y en diciembre de 2018, realizó un discurso ante la XIV Conferencia sobre el Cambio
Climático (COP24) de las Naciones Unidas. En marzo de 2019, fue nominada para el Premio Nobel de la paz por un grupo de
parlamentarios noruegos.
Biografía
Greta Thunberg nació el 3 de enero de 2003. Su madre es Malena Ernman, una cantante de ópera sueca. Su padre es Svante
Thunberg, un actor cuyo nombre de pila es en honor al científico Svante Arrhenius.456 Su abuelo es el actor y director Olof
Thunberg.
Thunberg ha sido diagnosticada con autismo y TDAH. Insistió en que su familia se volviera vegana y dejara de volar para así
reducir su huella de carbono.
Huelgas estudiantiles por el cambio climático
Greta Thunberg junto con un cartel que dice ''Huelga escolar por el clima''.
El 20 de agosto de 2018, Thunberg, que en entonces estaba en noveno grado, decidió no asistir a la escuela hasta
las elecciones generales de Suecia de 2018, realizadas el 9 de septiembre, tras la ola de calor y los incendios forestales en
Suecia. Su demanda fue que el gobierno sueco redujera las emisiones de carbono en base a lo establecido en el Acuerdo de
París, por lo que decidió protestar sentándose en las afueras del Riksdag todos los días durante la jornada escolar, junto con
un cartel que decía Skolstrejk för klimatet (huelga escolar por el clima).
Después de las elecciones generales, Thunberg continuó protestando cada viernes, lo cual llamó la atención a nivel
internacional e inspiró a jóvenes estudiantes de todo el mundo a participar en huelgas estudiantiles. Desde diciembre de 2018,
más de 20 000 estudiantes realizaron manifestaciones en más de 270 ciudades en varios países del mundo,
incluyendo Australia, Austria, Bélgica, Canadá, los Países Bajos, Alemania, Finlandia, Dinamarca, Japón, Suiza, Reino
Unido y Estados Unidos. En Australia, miles de estudiantes inspirados por Thunberg, decidieron protestar los viernes, ignorando
las palabras del Primer ministro Scott Morrison, sobre "más aprendizaje en las escuelas y menos activismo".
El viernes 15 de marzo de 2019 tuvo lugar una nueva oleada de huelgas estudiantiles por todo el mundo y de manifestaciones
para pedir medidas efectivas que detengan el cambio climático, siguiendo la convocatoria mundial del Fridays For
Future promovido por Greta Thunberg.
Activismo
Thunberg participó en la manifestación Rise for Climate («En pie por el clima») en las afueras del Parlamento
Europeo en Bruselas y la Declaración de la Rebelión organizada por el movimiento Extinction Rebellion en Londres.
El 24 de noviembre de 2018, realizó una charla en TEDx [Link] habló sobre el autismo como una forma de por
qué no puede entender la inacción del gobierno y de la ciudadanía sobre la amenaza climática. Concluyendo su charla,
Thunberg dijo: «Hemos estado hablando durante treinta años y vendiendo ideas positivas. Y lo siento, pero no funciona. Porque
si hubiera sido así, las emisiones habrían bajado, pero no lo han hecho».
Discurso ante la COP24
El 4 de diciembre de 2018, Thunberg realizó un discurso ante la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP24), que se
estaba realizando en Katowice (Polonia), la cual obtendría notoriedad en numerosos medios de comunicación alrededor del
mundo. El 12 de diciembre de 2018, Thunberg realizó otro discurso ante la asamblea plena del COP24, declarando:1920
Mi nombre es Greta Thunberg. Tengo 15 años. Soy de Suecia. Hablo en nombre de Climate Justice Now (...) Ustedes solo
hablan del crecimiento económico verde y eterno, porque tienen demasiado miedo de no ser populares. Solo hablan sobre
seguir adelante con las mismas malas ideas que nos metieron en este desastre, incluso cuando lo único sensato que pueden
hacer es poner el freno de emergencia. No son lo suficientemente maduros para decir las cosas como son. Incluso esa carga
nos la dejan a nosotros los niños. Pero a mí no me importa ser popular. Me preocupo por la justicia climática y por el planeta
(...) Nuestra biósfera se está sacrificando para que las personas ricas en países como el mío puedan vivir de lujo. Son los
sufrimientos de muchos los que pagan por el lujo de unos pocos (...) Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo,
pero les están robando su futuro ante sus propios ojos (...) Necesitamos mantener los combustibles fósiles en el suelo y
debemos centrarnos en la equidad. Y si las soluciones dentro del sistema son tan imposibles de encontrar, tal vez deberíamos
cambiar el sistema en sí mismo. No hemos venido aquí a rogar a los líderes mundiales que se preocupen. Nos han ignorado
en el pasado y nos volverán a ignorar. Nos hemos quedado sin excusas y nos estamos quedando sin tiempo. Hemos venido
aquí para hacerles saber que el cambio está llegando, les guste o no. El verdadero poder pertenecer a la gente. Gracias.
Greta Thunberg ante la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas, 2018
Participación en el Foro Económico Mundial
En enero de 2019, Greta Thunberg viajó con su padre en un viaje de 32 horas en tren hacia Zúrich, Suiza, para participar en la
Asamblea Anual del Foro Económico Mundial, que se celebró en la ciudad de Davos, y que congregaba a representantes de
múltiples empresas, académicos, líderes de opinión y medios de comunicación de todo el mundo. Al llegar a Suiza, junto con
un grupo de jóvenes seguidores se 'sentaron' en las afueras de la sede en donde se iba a realizar el evento, como protesta por
el cambio climático; a diferencia de los demás invitados de la asamblea, quienes fueron a hospedarse en hoteles, Thunberg
decidió hacerlo en una instalación temporal llamada Arctic Basecamp, ubicada en las montañas de la ciudad. Al llegar al evento,
fue recibida por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde. El 24 de enero, Thunberg fue
miembro de una sesión en la que participó junto con el cantante Bono, la economista Christiana Figueres, la antropóloga Jane
Goodall y el economista Kengo Sakurada.
El 26 de enero, fue partícipe en una sesión llamada ''Preparándonos para la alteración climática'', en la que también participó
el Presidente del Banco Nacional de Francia, François Villeroy, y el consejero delegado de la compañía
estadounidense Expedia, Mark Okerstrom. Allí, Thunberg realizó otro discurso que, al igual que el realizado en la COP24,
obtuvo notoriedad mundial.
Nuestra casa está en llamas. Según el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), estamos a
12 años de poder resolver nuestros errores. En Davos, a la gente le gusta hablar sobre el éxito, pero su éxito financiero ha
tenido un precio inimaginable, y en cuanto al cambio climático, debemos reconocer que hemos fracasado. Todos los
movimientos políticos en su forma actual, ya lo han hecho, y los medios de comunicación no han logrado generar una mayor
conciencia pública sobre el tema. Pero el homo sapiens aún no ha fallado. Si, estamos fallando, pero aún hay tiempo para
cambiar todo (...) Resolver el cambio climático es el desafío más grande y complejo que ha enfrentado el homo sapiens. La
solución, sin embargo, es muy simple, que incluso un niño pequeño podría entender. Tenemos que detener nuestras emisiones
de gases de efecto invernadero (...) O bien, evitamos que las T° aumenten sobre los 1,5 °C o no lo hacemos. O evitamos la
reacción en cadena de los ecosistemas que se deshacen o no lo hacemos. O elegimos continuar como civilización o no. Los
adultos dicen: Tenemos que dar esperanzas a la próxima generación. Pero no quiero tu esperanza, ni quiero que la tengas.
Quiero que entres en pánico, que sientas el miedo que yo siento todos los días, y luego quiero que actúes (...) Quiero que
actúes como si tu casa estuviera en llamas, porque eso es lo que está pasando.
Greta Thunberg ante la Asamblea Anual del Foro Económico Mundial, 2019
Marcha mundial 15-M contra el cambio climático
El 15 de marzo de 2019, millones de personas en todo el mundo realizaron una huelga mundial, como rechazo a la pasividad
de los gobiernos mundiales en no aplicar políticas y leyes que velen realmente sobre el medio ambiente y hacer caso omiso a
los efectos que ha propiciado el cambio climático (como mayor probabilidad de desastres naturales, temperaturas extremas,
escasez hídrica, etc). La huelga fue ideada y encabezada por el movimiento FridaysForFuture, bajo el liderazgo de Greta
Thunberg. La marcha mundial se llevó a cabo en varias ciudades de un total de 123 países a nivel mundial, en un total de 2000
manifestaciones, cuya mayoría fueron realizadas de forma organizada y pacífica. En total, la marcha 15-M congregó entre 1.5
y 2 millones de personas en todo el mundo y contó con el apoyo de 12000 científicos alemanes, suizos y austríacos al
movimiento.
Premios y condecoraciones
En mayo de 2018, Thunberg fue una de las ganadoras de la competición de Svenska Dagbladet, en relación a escribir un
artículo de debate sobre el clima para la población joven. También llegó a ser una de las tres nominadas para el premio héroe
juvenil del medio ambiente del 2018, patrocinado por World Nature's Fund. Thunberg fue nominada por la compañía eléctrica
Telge Energi para el Children's Climate Prize, para niños y jóvenes que promueven el desarrollo sustentable, pero declinó
porque los finalistas tendrían que volar hacia Estocolmo. En noviembre de 2018, se le otorgó la beca Fryshuset del Joven
ejemplar del Año. En diciembre de 2018, la revista Time puso a Thunberg como una de las 25 adolescentes más influyentes
del mundo.
El 8 de marzo de 2019, los tabloides suecos Aftonbladet y Expressen posicionaron a Thunberg como la Mujer del Año en
Suecia, en una lista en la que estaban nominados la política Ebba Bush, la deportista Frida Karlsson, entre otras.
El 14 de marzo de 2019, tres políticos noruegos propusieron postular a Greta Thunberg para el Premio Nobel de la Paz, debido
a que su lucha contra el cambio climático no solo ha movido a millones de personas alrededor del mundo, sino que también
sería esencial para evitar futuros conflictos bélicos ante la falta de recursos naturales.
Greta Thunberg, la activista sueca de 16 años, nunca soñó que su protesta a las puertas del Parlamento de su país
eclosionaría en un movimiento contra el cambio climático presente en más de 100 países y que toma forma cada viernes.
Inspirada por Rosa Parks, rechaza convertirse en un icono a pesar de que ya es uno de los rostros visibles del ecologismo.
Todos los viernes desde agosto de 2018, Thunberg se planta delante del Parlamento sueco con una pancarta donde se
puede leer escrito a mano "huelga estudiantil por el clima". Desde entonces se han sumado a las protestas para pedir
acción contra el cambio climático más de 1.600 ciudades alrededor del mundo.
"Creía que esto iba a durar tres semanas, nadie confiaba en que pudiese hacerlo. Pero lo hice. Y después de eso no quedé
satisfecha, así que empecé #FridaysForFuture, un movimiento que he visto crecer lentamente día a día", afirma Thunberg.
En este vídeo de septiembre de 2018 hacía un llamamiento a todos, "estéis donde estéis", a sentarse en frente de los
parlamentos o edificios gubernamentales "hasta que vuestro país esté en el camino correcto", y se preguntaba por el
sentido de ir a la escuela a estudiar por un futuro "que pronto dejará de ser" mientras "nadie está haciendo nada para
salvar ese futuro".
La activista sueca ha inspirado a miles de jóvenes, que están presionando a sus políticos para que tomen medidas
destinadas a limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados tomando como referencia los niveles
preindustriales, el reto marcado en el acuerdo climático de París en 2015.
Su iniciativa le ha catapultado a la fama. Tres políticos noruegos han apostado por ella para el premio Nobel, y ya ha dado
discursos ante los líderes mundiales en el foro económico de Davos y en la conferencia climática de la ONU en Katowice.
"He recibido un apoyo enorme de todo el movimiento ecologista y de todo el mundo que defiende el clima. No había sido
posible sin ellos", reconoce.
Thunberg explica que la idea de la huelga estudiantil estuvo inspirada por los alumnos del instituto de Parkland, en Florida,
donde murieron 17 personas en febrero de 2018 debido a un tiroteo.
"Creo que Rosa Parks también ha sido un gran ejemplo, una mujer tímida e introvertida sobre la que he leído mucho. Ahora
todo el mundo tiende a ser social y extrovertida, pero yo no soy así, y espero que esto inspire y demuestre a todos
aquellos que son como yo que también podemos ser escuchados y hacer grandes cosas", relata.
"Es muy inspirador ver lo que una persona puede lograr simplemente sentándose en un autobús", afirma en relación a Rosa
Parks, que en 1955 rechazó ceder su asiento a un hombre blanco en Montgomery, Alabama, una acción que supuso un
punto de inflexión en el movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos.
Thunberg rechaza considerarse un icono, pero es aclamada allí donde va. En las últimas semanas ha sido vitoreada en las
protestas de Alemania, Suiza, Bélgica y Francia, países en los que se ha sumado a las marchas a favor del clima.
Greta Thunberg, en la protesta del viernes, 15 de marzo, en Estocolmo. Foto: EFE.
"Si ayuda al clima el hecho de que se escriba tanto sobre mí, entonces adelante. Sin embargo, significa que tengo que andar
con cuidado con todo lo que hago. Si como pan en una bolsa de plástico, algunas personas me insultarán. Creo de todas
maneras que esto es positivo, ya que la gente puede ver la irracionalidad de este tipo de campañas negativas", explica.
Cuando tenía 11 años, Thunberg sufrió una depresión. Uno de los factores que le ayudó a superarla fue leer y aprender
sobre el cambio climático y la percepción de que no se estaba haciendo lo necesario para combatirlo.
Llegó incluso a dejar de comer antes de recibir el apoyo de sus padres, que dejaron de consumir carne y de volar en avión,
lo que supuso un desafío mayúsculo para su madre, la cantante de ópera Malena Ernman.
Thunberg padece el síndrome de Asperger, un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista. ¿Cómo
afecta eso a su lucha por el clima? "De una manera muy positiva. He empezado a darme cuenta de que tengo más
capacidad de concentración que otras personas, aunque también me cansa mucho cuando me quedo sin energía", afirma.
"Si no hubiese tenido Asperger habría explorado otras vías. No interactúo bien en grupos y trabajo más cuando lo hago sola
que otros activistas que quieren fundar organizaciones y escribir normas y tratados. Por eso 'Fridays For Future' no es una
organización a nivel internacional, es un hashtag y un movimiento que pone el foco en la investigación. Hablamos de los
mismos objetivos, pero desde diferentes organizaciones en diferentes países", asegura.
"Hay innumerables organizaciones y partidos políticos, pero tienen que cambiar su mentalidad. No tenemos mucho tiempo
para andar fundando nuevos partidos", afirma. "El cambio tiene que comenzar hoy", remacha.
LA HISTORIA DE GRETA THUNBERG, LA ACTIVISTA DE 16 AÑOS
QUE HA SIDO NOMINADA AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ
Cada generación viene acompañada de un grupo de personas que destacan por determinadas proezas, pero los
de la generación Z ya comienzan a vislumbrar. Greta Thunberg, una joven sueca de 16 años, ha sido
nominada al Premio Nobel de la Paz por sus continuas manifestaciones frente al Parlamento de
su país, con el fin de que se tome acción para combatir el cambio climático.
Resulta que todos los viernes de cada mes, Thunberg sale del colegio, prepara sus pancartas con leyendas
como “Huelga escolar por clima” y pasa el día frente al Parlamento. Al principio nadie la notó, pero bastó con
que pasaran unas cuantas semanas para que su activismo movilizara a millones de jóvenes en todo el mundo,
con la meta en común de luchar contra el calentamiento global. Sus acciones fueron sido tomadas en cuenta por
algunos diputados socialistas noruegos, quienes la han nominado para recibir el galardón.
Uno de los diputados que la ha impulsado, André Øvstegård dijo: “Hemos nominado a Greta porque la
amenaza climática es probablemente una de las principales causas de guerra y conflicto. El
movimiento de masas que ha impulsado es una contribución muy importante para la paz”. Con
esto dicho, la estudiante competirá con figuras de la talla del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR) y, de ganar, se convertiría en la persona más joven en recibir la presea.
Nacida en 2003, diagnosticada con síndrome de Asperger, de la familia del espectro autista, el síndrome
obsesivo compulsivo y mutismo selectivo, esta chica ha convertido sus debilidades en fortalezas. Su lucha
comenzó después de la ola de calor y los múltiples incendios forestales en 2018; su primera protesta fue
mientras cursaba el noveno grado y, desde ese entonces, decidió no asistir a la escuela hasta las elecciones
generales y a partir del 20 de agosto del año pasado.
Thunberg argumenta que el gobierno sueco no reduce las emisiones de carbono como lo indica
acuerdo con el Acuerdo de París, por lo que pasa cada viernes frente al parlamento con exigiendo a los
legisladores que tomen cartas sobre el asunto. Quizá nunca esperó que la escucharan, pero ahora su voz ha
causado eco alrededor del mundo.
En el transcurso de las semanas, varios jóvenes se unieron a la causa, acompañando a la joven activista. Pero
poco después comenzó a llamar la atención del mundo entero, principalmente por promover huelgas escolares
a favor del medio ambiente.
Para el pasado diciembre, ya había convencido a más de 200 mil estudiantes de 270 ciudades de
organizar huelgas estudiantiles. Los primeros días de marzo del 2019, convocó a a otros estudiantes para
sumarse a una huelga mundial llamada “Fridays for Future”, con el fin de exhortar a las autoridades a poner
soluciones contra el calentamiento global, logrando que más de 100 países se sumaran a su
propuesta.
La hija de la cantante de ópera Malena Ernman y el actor el actor Svante Thunberg ha tomado una experiencia
en la vida política. En noviembre del año pasado, ofreció un conmovedor discurso en la compañía tecnológica
TED; el pasado diciembre, se dirigió a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; y
arrancando el 2019, fue invitada al Foro Económico Mundial en Davos, donde ofreció un argumentó
que convenció a varios de los líderes mundiales presentes.
Sin duda es una candidata potencial para recibir el Nobel de la Paz, aunque la competencia estará reñida. Este
año, la Academia anunció que hay más de 300 nominados para recibir el galardón, la cuarta cifra más alta de la
historia, solo por debajo de la edición 2016, donde se registraron 376 aspirantes. Y es muy probable que Greta
visite nuestro país este año, pues la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz número 17 se
realizará en el mes de septiembre en Mérida, Yucatán.