Geologia para El Hombre
Geologia para El Hombre
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Corteza oceánica Corteza continental Escudos o cratones antiguos Plataformas (escudos con cobertera
(según su edad) 0- sedimentaria) Cadenas orogénicas Cuencas tecto-sedimentarias Provincias ígneas Corteza adelgazada (por
20 Ma 20-65 Ma >65 Ma extensión cortical)
La geología (del griego γῆ /guê/, ‘Tierra’, y -λογία /-loguía/, ‘tratado’)12 es la ciencia que
estudia la composición y estructura tanto interna como superficial del planeta Tierra, y los
procesos por los cuales ha ido evolucionando a lo largo del tiempo geológico.3
La misma comprende un conjunto de geociencias, así conocidas actualmente desde el punto
de vista de su pedagogía, desarrollo y aplicación profesional. Ofrece testimonios esenciales
para comprender la tectónica de placas, la historia de la vida a través de la paleontología, y
cómo fue la evolución de ésta, además de los climas del pasado. En la actualidad la geología
tiene una importancia fundamental en la exploración de yacimientos minerales (minería) y de
hidrocarburos (petróleo y gas natural), y la evaluación de recursos hídricos subterráneos
(hidrogeología). También tiene importancia fundamental en la prevención y entendimiento
de desastres naturales como remoción de masas en general, terremotos, tsunamis,
erupciones volcánicas, entre otros. Aporta conocimientos clave en la solución de problemas de
contaminación medioambiental, y provee información sobre los cambios climáticos del pasado.
Juega también un rol importante en la geotecnia y la ingeniería civil. También se trata de una
disciplina académica con importantes ramas de investigación. Por extensión, han surgido
nuevas ramas del estudio del resto de los cuerpos y materia del sistema solar (astrogeología o
geología planetaria).
200 ka: Aparición del primer Homo sapiens moderno en el Este de África.15
Disciplinas de la geología[editar]
Actualmente la Geología comprende distintas ciencias o disciplinas, que configuran los planes
formativos educativos universitarios o profesionales. Estas pueden estructurarse en los
siguientes:
Cristalografía[editar]
Espeleología[editar]
La espeleología, es una ciencia que estudia la morfología y formaciones geológicas
(espeleotemas) de las cavidades naturales del subsuelo. En ella se investigan, cartografían y
catalogan todo tipo de descubrimientos en cuevas. Forma parte de la Geomorfología y sirve
de apoyo a la Hidrogeología (Geodinámica externa). Suele ser considerada actualmente más
bien un deporte, como anunciaba Noel Llopis Lladó en 1954, que la auténtica espeleología
peligraba ya que existía un "confusionismo" entre el deporte (Espeleismo) y la ciencia
(Espeleología).
Estratigrafía[editar]
Estratos.
La estratigrafía es la rama de la geología que trata del estudio e interpretación de las rocas
sedimentarias, metamórficas y volcánicas estratificadas, y de su identificación, descripción,
secuencia, tanto vertical como horizontal; cartografía y correlación de las unidades
estratificadas de las rocas.
Geología del petróleo[editar]
En la geología del petróleo se combinan diversos métodos o técnicas exploratorias para
seleccionar las mejores oportunidades o “plays” para encontrar hidrocarburos(petróleo y gas).
Geología económica[editar]
La geología económica se encarga del estudio de las rocas con el fin de encontrar depósitos
minerales que puedan ser explotados por el hombre con un beneficio práctico o económico. La
explotación de estos recursos es conocida como minería.
Geología estructural[editar]
Gemología[editar]
La gemología es en sentido amplio una rama de la mineralogía que se dedica específicamente
al estudio, identificación, análisis y evaluación de las piedras preciosas o gemas.17 Una tarea
central de la gemología es poner a disposición métodos y procedimientos rigurosos que
permitan distinguir las gemas naturales de sus imitaciones y versiones sintéticas. Entre estos
procedimientos se cuentan las mediciones realizadas con distintos instrumentos y aparatos
(por ejemplo, mediciones cristalográficas y fotométricas, microscopía, espectroscopía, análisis
de difracción por rayos X, etc). Debido al valor de las piezas estudiadas, prescinde de aquellos
métodos mineralógicos que requieren de la extracción de muestras y utiliza solo aquellos
procedimientos que las conservan intactas.
Geología histórica[editar]
La geología histórica es la rama de la geología que estudia las transformaciones que ha
sufrido la Tierra desde su formación, hace unos 4.540 millones de años,18 hasta el presente.
Para establecer un marco temporal absoluto, los geólogos han desarrollado una cronología a
escala planetaria dividida en eones, eras, periodos, épocas y edades, vinculada a su vez con
una escala relativa, dividida en eonotemas, eratemas, sistemas, series y pisos que se
corresponden uno a uno con los anteriores. Estas escalas se basan en los grandes eventos
biológicos y geológicos.
Geología planetaria[editar]
La astrogeología, también llamada geología planetaria o exogeología, es una disciplina
científica que trata de la geología de los cuerpos celestes (planetas y
sus satélites, asteroides, cometas y meteoritos).
Geología regional[editar]
La geología regional es una rama de las ciencias geológicas que se ocupa de la configuración
geológica de cada continente, país, región o de zonas determinadas de la Tierra.
Geomorfología[editar]
Geoquímica[editar]
La geoquímica es la rama de la geología que estudia la composición y el comportamiento
químico de la Tierra, determinando la abundancia absoluta y relativa de los elementos
químicos, distribución y migración de los elementos entre las diferentes partes que conforman
la Tierra (hidrosfera, atmósfera, biosfera y litosfera) utilizando como principales
muestras minerales y rocas componentes de la corteza terrestre, intentando determinar las
leyes o principios en las cuales se basa tal distribución y migración.
En 1923 el químico V.W Goldschmidth clasificó los elementos químicos en función a su
historia geológica de la siguiente forma: «atmósfilos» que forman la atmósfera como son los
gases, «calcófilos» como son las arenas y cristales (silicatos y carbonatos), «litófilos» corteza
son sencillos como sulfuros, y «siderófilos» que son metales que se conservan puros.
Geofísica[editar]
La geofísica estudia la Tierra desde el punto de vista de la física y su objeto de estudio está
formado por todos los fenómenos relacionados con la estructura, condiciones físicas e historia
evolutiva de la Tierra. Al ser una disciplina experimental, usa para su estudio métodos
cuantitativos físicos como la física de reflexión y refracción, y una serie de métodos basados
en la medida de la gravedad, de campos electromagnéticos, magnéticos o eléctricos y de
fenómenos radiactivos. En algunos casos dichos métodos aprovechan campos o fenómenos
naturales (gravedad, magnetismo terrestre, mareas, terremotos, tsunamis, etc.) y en otros son
inducidos por el hombre (campos eléctricos y fenómenos sísmicos).
Hidrogeología[editar]
La hidrogeología es una rama de las ciencias geológicas que estudia las aguas subterráneas
en lo relacionado con su origen, su circulación, sus condicionamientos geológicos, su
interacción con los suelos, rocas y humedales (freatogénicos); su estado (líquido, sólido y
gaseoso) y propiedades (físicas, químicas, bacteriológicas y radiactivas) y su captación.
Mineralogía[editar]
Paleontología[editar]
Esqueleto de T. rex.
Sedimentología[editar]
La sedimentología es la rama de la geología que se encarga de estudiar los procesos de
formación, transporte y depósito de materiales que se acumulan como sedimentos en
ambientes continentales y marinos y que normalmente forman rocas sedimentarias. Trata de
interpretar y reconstruir los ambientes sedimentarios del pasado. Se encuentra estrechamente
ligada a la estratigrafía, si bien su propósito es el de interpretar los procesos y ambientes de
formación de las rocas sedimentarias y no el de describirlas como en el caso de aquella.
Sismología[editar]
Sismograma.
Tectónica[editar]
La tectónica es la especialidad de la geología que estudia las estructuras geológicas
producidas por deformación de la corteza terrestre, las que las rocas adquieren después de
haberse formado, así como los procesos que las originan. Se analiza la mecánica y la
dinámica de la litosfera, para dar explicación a las deformaciones (pliegues y fallas) y
formaciones estructurales como son las placas tectónicas. Estudia las megadeformaciones a
niveles corticales en ambientes continentales y oceánicos para lograr entender la formación de
la Tierra y como evoluciona constantemente. El estudio de la tectónica se diversifica en otras
áreas de la ciencia como el paleomagnetismo, la sismología o la termodinámica interna de la
Tierra.
Vulcanología[editar]
La vulcanología es el estudio de los volcanes, la lava, el magma y otros fenómenos geológicos
relacionados. El término vulcanología viene de la palabra latina Vulcānus, Vulcano, el dios
romano del fuego. Un volcanólogo es un estudioso de este campo. Los volcanólogos visitan
los volcanes, en especial los que están activos, para observar las erupciones volcánicas,
recoger restos volcánicos como el tephra (ceniza o piedra pómez), rocas y muestras de lava.
Una vía de investigación mayoritaria es la predicción de las erupciones; actualmente no hay
manera de realizar dichas predicciones, pero prever los volcanes, al igual que prever los
terremotos, puede llegar a salvar muchas vidas.
Geomorfología
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La geomorfología estudia el origen y el futuro de geoformas como la del Árbol de Piedra así como la de
los cerros detrás en el Altiplano andino.
La geomorfología (del griego Γηος [gueos] ‘Tierra’, μορφή [morfé] ‘forma’, y λόγος [logos]
‘estudio’, ‘conocimiento’) es una rama de la geografía física y de la geología1 que tiene como
objeto el estudio de las formas de la superficie terrestre enfocado a describir, entender su
génesis y su actual comportamiento. Por su campo de estudio, la geomorfología tiene
vinculaciones con otras ciencias. Uno de los modelos geomorfológicos más popularizados
explica que las formas de la superficie terrestre son el resultado de un balance dinámico —que
evoluciona en el tiempo— entre procesos constructivos y destructivos, dinámica que se
conoce de manera genérica como ciclo geográfico. La geomorfología se centra en el estudio
de las formas del relieve, pero dado que éstas son el resultado de la dinámica litosférica en
general integra, como insumos, conocimientos de otras ciencias de la Tierra, tales como
la climatología, la hidrografía, la pedología, la glaciología, y también de otras ciencias, para
abarcar la incidencia de fenómenos biológicos, geológicos y antrópicos, en el relieve. La
geomorfología es una ciencia relacionada tanto con la geografía física como con la geografía
humana (por causa de los riesgos naturales y la relación hombre medio) y con la geografía
matemática (por causa de la topografía).
Índice
1Historia
2Factores generadores de los procesos geomorfológicos
3Ramas de la geomorfología
4Véase también
5Referencias
6Enlaces externos
Historia[editar]
En un comienzo inseparable de la geografía, la geomorfología toma forma a finales del siglo
XIX de manos de quien fue su padre, el renombrado geógrafo William Morris Davis, quien
también es considerado el padre de la geografía americana. En su época la idea
predominante sobre la creación del relieve se explicaba a través del catastrofismo como si
fuera el supuesto de la gran inundación bíblica. Davis y otros geógrafos comenzaron a creer
que otras causas eran responsables del modelamiento de la superficie de la Tierra y no
eventos catastróficos. Davis, dentro del marco del uniformismo, desarrolló una teoría de la
creación y destrucción del paisaje, a la que llamó ciclo geográfico. Trabajos tales como The
Rivers and Valleys of Pennsylvania, The Geographical Cycle y Elementary Physical
Geography, dieron un primer y fuerte impulso seguido por sus numerosos sucesores tales
como Mark Jefferson, Isaiah Bowman, Curtis Marbut, quienes fueron consolidando la
disciplina, sin dejar de participar en el contexto de la geografía y también profundizando en
otras ciencias.
El relieve terrestre va evolucionando en la dinámica del ciclo geográfico mediante una serie de
procesos constructivos y destructivos que se ven permanentemente afectados por la fuerza de
gravedad que actúa como equilibradora de los desniveles; es decir, hace que las zonas
elevadas tiendan a caer y colmatar las zonas deprimidas. Estos procesos hacen que el relieve
transite por diferentes etapas. Los desencadenantes de los procesos geomorfológicos pueden
categorizarse en cuatro grandes grupos:
Ramas de la geomorfología[editar]
Los Encantados y el lago de San Mauricio, en el Pirineo Catalán, ejemplos de modelado glacial.
LA GEOLOGÍA Y SU ALCANCE
Etimología:
La palabra geología proviene de los vocablos griegos geo, que
significa tierra, y logos, tratado. Quiere decir que por etimología
la Geología es el tratado de la Tierra.
Definición:
La ciencia que estudia la Tierra, su composición, su estructura y
los fenómenos de toda índole que en ella tienen lugar incluyendo
su pasado, mediante los documentos que de elloshan quedado en
las rocas.
Importancia:
Una ciencias que va adquiriendo mayor importancia en la
aplicación de soluciones a problemas relativos al uso de los
suelos, preservación del medio ambiente y ecología, utilización
racional y conservación de recursos naturales, prevención y
defensa de desastres por fenómenos naturales, como
deslizamientos, inundaciones, erupciones volcánicas, seísmos y
terremotos.
Geología estructural:
Se llama materia a todo aquello que tiene dimensiones, presenta inercia y origina gravitación. Veamos con más deta
estas propiedades básicas de la materia:
Gravedad o gravitación: es la atracción que actúa siempre entre objetos materiales aunque estén separado
grandes distancias. La gravedad por ejemplo es la responsable de que los objetos caigan al suelo y no se qu
suspendidos flotando.
La masa como medida de la materia :La masa se relaciona con la cantidad de materia y su valor mide la i
de un cuerpo, así como la acción gravitatoria que este ejerce. Por ejemplo un cuerpo de 10 kg tiene el doble de iner
que un cuerpo de 5 kg, es decir, para conseguir que los dos se muevan de la misma forma, será preciso ejercer el d
de fuerza sobre el primero que en el segundo.
¿Los cuerpos más grandes tiene siempre más masa? No hay relación directa entre el tamaño y la masa, ya que la m
un cuerpo puede estar mas o menos compactada y ocupar más o menos volumen. La relación entre la masa de un cue
su volumen (tamaño) viene determinada por la densidad.
¿Es lo mismo masa que peso? No es lo mismo, la masa de un cuerpo mide su inercia, mientras que el peso mide la fu
con la que el objeto es atraído por la Tierra.
La escala de observación macroscópica es aquella que podemos percibir a través de nuestros ojos. La escala
de observación microscópica es aquella que no podemos ver con nuestros ojos y se basa en la observación directa
observación indirecta. Veamos estos dos métodos de observación:
La observación de la materia nos permite reconocer tamaños muy variados que van desde el tamaño mas pequeño q
el del núcleo de un átomo (0,000 000 000 000 001 m) al tamaño mayor que es el del diámetro del universo (100 00
000 000 000 000 000 000 m). Para simplificar la escritura y la lectura de estos números se emplea la notación
científica, que consiste en escribirlos como potencias de diez.
El mundo material se organiza en ordenes de magnitud, así pues se pueden establecer comparaciones de la siguient
manera:
Un sistema material A es un orden de magnitud mayor que B, lo que significa que A es unas diez veces mayo
B.
Un sistema material A es dos órdenes de magnitud mayor que B, es decir, A es unas cien veces mayor que B
Un cuerpo o sistema material es tantos órdenes de magnitud mayor que otro como indica el exponente de la potenc
diez que resultaría de dividir sus respectivos tamaños.
Para que un cuerpo o sistema material sufra transformaciones, tiene que interaccionar con otro.
El calor transferido entre dos cuerpos o sistemas materiales a distinta temperatura es un agente físico capas de
producir transformaciones en la materia.
Se realiza trabajo sobre un cuerpo cuando este se desplaza bajo la acción de la fuerza que actúa total o parcialm
en la dirección del movimiento.
El calor y el trabajo son los agentes físicos que producen transformaciones en la materia.
Para mover el bloque el individuo debe realizar un trabajo sobre él
Una transformación es cualquier cambio de las propiedades iniciales de un cuerpo o sistema material. Por ejemplo,
cambio de posición, aumento o disminución de la temperatura, deformación o cambio de forma, cambio de volumen,
La energía es la capacidad que tienen los cuerpos o sistemas materiales de transferir calor o realizar un tra
de modo que, a medida que un cuerpo o un sistema transfiere calor o realiza un trabajo su energía disminuye.
El café pierde energía y la trasfiere al hielo, que gana energía. En conjunto la energía total sigue siendo la mis
Las transformaciones que suceden en los sistemas materiales pueden describirse mediante los cambios que se
producen en la energía de dichos sistemas.
Transformación de la energía
Energía potencial: es la que tienen los cuerpos cuando están en una posición distinta a la de equilibrio
Energía cinética: es la que tienen los cuerpos por el hecho de moverse a cierta velocidad.
Energía térmica: es la que tienen los cuerpos en función de su temperatura.
Energía química: es la que se desprende o absorbe en las reacciones químicas
En todas las transformaciones de energía se cumple el principio de conservación de la energía: La energía puede
transformarse de unas formas en otras o transfiere de unos cuerpos a otros, pero, en conjunto, permanece const
Energía mecánica: Es la que poseen los cuerpos por el hecho de moverse a una determinada velocidad (ciné
de encontrarse desplazados de su posición (potencial).
Energía térmica: Esta energía se debe al movimiento de los átomos o moléculas que componen un cuerpo. La
temperatura es la medida de esta energía.
Energía eléctrica: Es la que produce por ejemplo una pila o una batería de un coche.
Energía electromagnética: Es la que transportan las llamadas ondas electromagnéticas, como la luz, las ond
radio, y TV, las microondas, etc.
Energía interna: Bajo esta denominación se engloban todas las formas de energía existentes en el interior
cuerpo.
Energía química: Es la energía que se desprende o absorbe de las reacciones químicas, como, por ejemplo, e
reacción de combustión.
Energía nuclear: Es la que se genera en los procesos de fisión nuclear (ruptura del núcleo atómico) o de fus
nuclear (unión de dos o más núcleos atómicos).
Formas de energía
Para más información sobre la energía y los tipos de energía pincha aquí.
Fuentes de energía no renovables. Proceden de recursos existentes en la naturaleza de forma limitada. Los má
importantes son:
La energía nuclear, que utiliza la energía liberada en las reacciones nucleares para la producción de energía
eléctrica o térmica.
Energía geotérmica: Aprovecha el calor interno de la Tierra y se emplea para generar electricidad o para
calefacción.
Energía hidráulica: Aprovecha los saltos de agua de las presas de los pantanos para generar energía eléctr
Energía hidráullica
Energía solar: Se basa en el aprovechamiento de la energía que nos llega del Sol para transformarla en ene
eléctrica o transferirla a circuitos de calefacción o agua caliente.
Energía Solar
Energía eólica: Aprovecha la fuerza de los vientos para hacer girar las aspas que mueven las turbinas de lo
generadores de energía eléctrica.
Energía eólica
Energía mareomotriz: Hace uso del movimiento de las masas de agua que se producen en las subidas y baja
las mareas.
Energía maremotriz
Energía de la biomasa: Consiste fundamentalmente en el aprovechamiento energético de los residuos natur
(forestales, agrícolas,...) o los derivados de la actividad humana (residuos industriales o urbanos).
Energía de biomasa
La Tierra en el espacio
La Tierra está dotada de dos movimientos principales estrechamente relacionados con el clima y
sus variaciones: el de traslación y el de rotación (Ver. Día y noche )
El primero es el recorrido que efectúa el planeta en torno al Sol, fuente de calor que regula todo el
proceso climático terrestre. Y el segundo es el movimiento que ejecuta la Tierra sobre su eje
imaginario que pasa por los polos, y que produce el día y la noche, con la consiguiente influencia
en los procesos atmosféricos.
La órbita que describe la Tierra no es una circunferencia, sino una elipse ligeramente alargada,
ocupando el Sol uno de los focos, aunque hay que reconocer que su excentricidad es muy
pequeña.
Cuando la tierra pasa por el punto más cercano al Sol, llamado perihelio (sucede en enero), se
encuentra a 147,7 millones de kilómetros del mismo, mientras que cuando se halla en el punto más
alejado, llamado afelio (sucede en julio), dista 152,2 millones de kilómetros. No obstante, por orden
práctico, casi siempre se utiliza la distancia media, cuyo valor aproximado es de 149,5 millones de
kilómetros. El tiempo que tarda la Tierra en completar ese recorrido da origen al año terrestre, que
es de 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,975 segundos. Se le denomina año trópico y es la unidad
fundamental del tiempo, comenzando las distintas estaciones en las mismas épocas de ese año.
El eje imaginario en torno del cual gira el globo terrestre no es perpendicular al plano de la órbita
que describe alrededor del Sol, conocido como eclíptica, sino que está 23° 27' inclinado con
respecto al mismo. Se debe a esta inclinación la desigualdad de los días y las noches y la sucesión
de las estaciones.
La inclinación del eje terrestre, unida a la excentricidad de la órbita y a la esferidad del planeta,
hace que la cantidad de luz y calor procedente del astro rey no sea la misma en toda la superficie
de la Tierra. Estas diferencias de iluminación y, por consiguiente, de calentamiento de la atmósfera
y suelo terrestres, son causa de que experimente grandes oscilaciones la temperatura de cada
región, país y continente, y de que varíen constantemente, a través del año, los fenómenos que
dependen de la misma.
De acuerdo con las variaciones climáticas que sufre la Tierra, el año está dividido en cuatro
estaciones.
Las estaciones del año
La lluvia
Las cuatro estaciones son: primavera, verano, otoño e invierno. Las dos primeras componen el
medio año en que los días duran más que las noches, y las dos restantes forman el medio año en
que las noches son más largas que los días. No son iguales ni las mismas para todos los países.
A causa de la inclinación del eje de rotación, estos fenómenos no se producen al mismo tiempo en
el hemisferio norte (boreal) que en el hemisferio sur (austral), sino que están invertidos el uno con
relación al otro. Y se comprende, pues mientras la Tierra se mueve en torno al Sol con el eje del
Polo Norte inclinado hacia él, el del Polo Sur lo está en sentido contrario. En otras palabras, que las
regiones del primero reciben más radiación solar que las del segundo. Más tarde se invierte este
proceso y son las zonas del hemisferio boreal las que reciben menos calor.
Ver: Las cuatro estaciones .
Cuando en un hemisferio es invierno, en el otro es verano; cuando en uno es primavera, en el otro
es otoño; y así, sucesivamente. Estas cuatro estaciones están determinadas por cuatro posiciones
principales, opuestas dos a dos simétricamente, que ocupa la Tierra durante su recorrido en torno
al astro rey. Reciben el nombre de solsticios y equinoccios .
Debido a la inclinación del eje terrestre, la altura del Sol en el invierno llega a 23° 27' por debajo de
la línea del ecuador, y en el verano alcanza la misma, pero encima del ecuador. Estos dos puntos
del cielo se llaman solsticios. Al principio de la primavera y al principio del otoño, el Sol está en el
ecuador. Por esta razón los días y las noches son iguales, y esos puntos del cielo se llaman
equinoccios.
Como curiosidad señalaremos que en cada polo se ve el Sol durante medio año seguido, para
reinar allí una noche ininterrumpida durante los seis meses siguientes. Durante el tiempo en que la
luz establece su morada en el Polo Norte, las tinieblas se aposentan en el Polo Sur, y
recíprocamente. En los demás lugares de la Tierra, el Sol llega cada día a una altura diferente
sobre el horizonte, y el día dura menos de doce horas durante medio año, y más de doce horas
durante el resto. Sólo en el Ecuador terrestre los días y las noches son siempre de doce horas.
La primavera empieza en el equinoccio de primavera y termina en el solsticio de verano; éste
principia en el solsticio de verano y finaliza en el equinoccio de otoño; éste comienza en el
equinoccio de otoño y acaba en el solsticio de invierno; y el invierno se inicia en el solsticio de
invierno y acaba en el equinoccio de primavera.
Estas cuatro estaciones, principalmente a causa de la excentricidad de la órbita terrestre, no tienen
la misma duración, pues la Tierra recorre su trayectoria con velocidad variable, yendo más aprisa
cuanto más cerca está del Sol y más despacio cuanto más alejado se halla. Por el mismo motivo,
el rigor de cada estación no es el mismo para ambos hemisferios. Nuestro planeta está más cerca
del Sol a principios de enero (perihelio) que a principios de julio (afelio), lo que hace que reciba 7
por ciento más de calor en el primer mes del año que no a la mitad de él.
Esta mayor exposición a la radiación solar durante el perihelio (más cerca del sol) no redunda en
un verano más caluroso en el hemisferio austral ni simultáneamente en un invierno menos frío en
el hemisferio boreal. Curiosamente, la situación se presenta a la inversa. (Ver: Las cuatro
estaciones ) .
La duración de las estaciones para los dos hemisferios es la siguiente:
Hemisferio norte Hemisferio sur
A causa de perturbaciones que experimenta la Tierra mientras gravita en torno al Sol, no pasa por
los puntos solsticiales y equinocciales con rigurosa exactitud, lo que motiva que las diferentes
estaciones no principien siempre en el mismo preciso momento. Como cosa práctica reseñamos
las fechas que señalan generalmente el principio de las estaciones:
Hemisferio norte Hemisferio sur
Nitrógeno 78,08 %
Oxígeno 20,95 %
Argón 0,93 %
Anhídrido
0,03 %
carbónico
Neón 0,0018 %
Helio 0,0005 %
Criptón 0,0001 %
Hidrógeno 0,00006 %
Ozono 0,00004 %
Xenón 0,000008 %
En esta relación no está incluido el vapor de agua, ya que se halla en la atmósfera en cantidad muy
variable, no llegando casi nunca al 0,0001 %. También existen vestigios de radón, óxido nitroso y
metano, aunque son considerados más como residuos contaminantes que como elementos
integrantes de la atmósfera tipo.
De todos los gases que componen el aire que nos rodea, el oxígeno es el más importante para la
vida terrestre, como nadie ignora. Es vital para la respiración animal, ya que los tejidos no pueden
utilizar otros gases como comburentes. El nitrógeno, por ejemplo, es asimilado a través de los
alimentos, donde casi siempre está combinado con carbono, oxígeno e hidrógeno.
Como ya es sabido, el abastecimiento del oxígeno es mantenido por las plantas, que producen
oxígeno durante su proceso de síntesis de alimentos. Parte de él lo emplean para sí mismas y el
sobrante lo liberan en la atmósfera, donde queda a disposición de la respiración animal. Este ciclo
se renueva continuamente, gracias a la luz solar.
Visto el valor de ese gas atmosférico, demos más importancia a esa ciencia llamada meteorología,
cuya función no sólo radica en observar y analizar los fenómenos que en ella se producen, sino en
vigilar y cuidar del mantenimiento vital de todo ese ciclo que, junto con los fenómenos
meteorológicos que detallaremos más adelante, basados en el agua (otro producto base de la
vida), son, en definitiva, la esencia del mundo que habitamos, de la única morada que tenemos y
que hemos de cuidar para no perderla
Altura y presión de la atmósfera
Esa masa de aire o envoltura gaseosa en cuyo fondo vivimos, tiene un peso, por lo que ejerce una
presión sobre los objetos y las cosas. En realidad, es un inmenso océano de aire, en el que viven
animales y plantas. El peso total de la atmósfera es de unos 6.000 billones de toneladas. Sin
embargo, ese peso apenas lo notamos. A nivel del mar nuestro cuerpo soporta una presión
periférica de algo más de un kilo por cm², pero esa presión sobre la piel se equilibra por la que
ejerce hacia afuera el aire que entra en los pulmones y la sangre. A causa de esto no advertimos
los 15.000 kilos que soportamos cada uno, más o menos.
La presión debida al peso del aire se denomina presión atmosférica y su unidad de medida es la
atmósfera, que es la cantidad de peso que ejerce una columna de mercurio de 790 milímetros, a la
latitud de 45° y al nivel del mar. Como es lógico, esta presión disminuye con la altitud, pues cuanto
más alto está un punto sobre el nivel del mar, menos capa de aire tiene encima. Pero esa
disminución no se realiza en proporción aritmética, sino geométrica; es decir, rápidamente en las
capas bajas y con lentitud en las altas. En las primeras disminuye a razón de un milímetro por cada
11 metros, aproximadamente. En las superiores lo hace más despacio.
Hemos de hacer resaltar que la presión atmosférica no es la misma siempre en un punto
determinado, sino que sufre altibajos, pues la misma depende de diversos factores, entre ellos la
temperatura y la humedad. Como el vapor de agua pesa menos que el aire, por ejemplo, si en un
momento dado hay más vapor de agua en la atmósfera, habrá menos presión atmosférica. Para
apreciar estas variaciones (que tienen gran influencia en los fenómenos atmosféricos), se utiliza el
barómetro, un instrumento que, al mismo tiempo, podemos utilizar como altímetro.
Si tomamos un barómetro y subimos a una montaña, observaremos que si en la orilla del mar
marcaba 760 milímetros, a los 115 metros de altura, indica 750, mientras que a los 230 metros
señalará 740. Y si pudiéramos subir a los 5.000 metros, marcaría unos 400, mientras que a los
10.000 metros ya serían unos 200.
La atmósfera.
Con la altura no sólo disminuye la presión, sino también la densidad del aire, pues según una ley
fundamental de los gases, la densidad de los mismos depende de la presión a que están
sometidos. A unos 5.000 metros de altitud los pulmones ya no encuentran suficiente oxígeno para
cumplir el ciclo respiratorio. Por ello, los escaladores y alpinistas de las altas cumbres han de llevar
una provisión de oxígeno puro. Por igual motivo, los aviones que navegan a gran altitud mantienen
en sus cabinas una composición y presión de aire semejante a la del nivel del mar.
Para nuestra vida, la presión atmosférica que soportamos es tan útil como el oxígeno que
respiramos. Así como sin éste nos asfixiaríamos, sin la presión entraríamos en ebullición. Como es
sabido, la ebullición de un líquido no es más que el punto en que sus vapores llegan a equilibrar y
vencer el peso del aire que soportan. En una montaña a gran altitud, el agua está sometida a una
presión menor y por lo tanto hierve a una temperatura más baja. Si los ocupantes de un avión que
vuela a 10.000 metros no viajaran en una cabina hermética, con la presión conveniente, la sangre y
los líquidos del cuerpo hervirían literalmente. Un fenómeno semejante ocurre con los peces de las
grandes profundidades marinas, donde soportan enormes presiones. Al ser extraídos del agua,
prácticamente, revientan.
La atmósfera no termina a cierta altitud de una manera brusca, por lo que no se puede señalar una
frontera definida de la misma. Antes de la Era Cósmica, se consideraba que el confín teórico de
nuestra envoltura gaseosa se hallaba a unos 500 km de altitud, pero gracias a los satélites
artificiales se ha puesto de manifiesto que se encuentran moléculas de gases atmosféricos hasta
los 1.000 km, que parece ser el límite superior de las auroras. (Ver, Capas de la Tierra .)
Hidrología y metereologia
Hidrología
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La hidrología es una rama de las ciencias de la Tierra que estudia el agua, su ocurrencia,
distribución, circulación, y propiedades físicas, químicas y mecánicas en
los océanos, atmósfera y superficie terrestre. Esto incluye las precipitaciones, la escorrentía, la
humedad del suelo, la evapotranspiración y el equilibrio de las masas glaciares. Por otra parte,
el estudio de las aguas subterráneas corresponde a la hidrogeología.
Por el contrario, se denomina hidrografía al estudio de todas las masas de agua de la Tierra y,
en sentido más estricto, a la medida, recopilación y representación de los datos relativos al
fondo del océano, las costas, las mareas y las corrientes, de manera que se puedan plasmar
sobre una carta hidrográfica. No obstante esta diferencia, los términos se utilizarán casi como
sinónimos, ya que la parte de la hidrografía que interesa aquí es aquella que crea relieve, por
lo tanto, la que está en contacto con la superficie terrestre, y por eso mismo la que es objeto
de un análisis hidrológico.
La circulación de las masas de agua en el planeta son responsables del modelado de
la corteza terrestre, como queda de manifiesto en el ciclo geográfico. Esa influencia se
manifiesta en función de la distribución de las masas de rocas coherentesy deleznables, y de
las deformaciones que las han afectado, y son fundamentales en la definición de los diferentes
relieves.
Recordemos que un río es una corriente de agua que fluye por un cauce desde las tierras
altas a las tierras bajas y vierte en el mar o en una región endorreica (río colector) o a otro río
(afluente). Los ríos se organizan en redes. Una cuenca hidrográfica es el área total que vierte
sus aguas de escorrentía a un único río, aguas que dependen de las características de
la alimentación. Una cuenca de drenaje es la parte de la superficie terrestre que es drenada
por un sistema fluvial unitario. Su perímetro queda delimitado por la divisoria o interfluvio.
Los trazados de los elementos hidrográficos se caracteriza por la adaptación o inadaptación a
las estructuras litológicas y tectónicas, pero también la estructura geológica actúa en el
dominio de las redes hidrográficas determinando su estructura y evolución.
El estudio hidrológico, inicia con el análisis morfométrico de la cuenca, que incluye: la
delimitación de la cuenca, la medición del área y la longitud, altura máxima y mínima, índice
de compacidad, factor de forma, curva hipsométrica, pendiente media, caracterización de la
red de drenaje y el perfil altimétrico del cauce principal, entre otros.
Meteorología
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No debe confundirse con Climatología.
Simulación de los vientos a nivel global. Los superficiales (hasta 40 metros / segundo) se muestran en
blanco, los más veloces se indican en rojo.
Índice
1Meteorología y climatología
2Historia de la meteorología
o 2.1Modelos climáticos
o 2.2El progreso de la meteorología en los últimos tiempos (siglo XXI)
3Ramas de la meteorología
o 3.1Meteorología aplicada
4Objetos de estudio
5Equipos e instrumentos meteorológicos
o 5.1Estaciones meteorológicas
o 5.2Satélites meteorológicos
6La previsión del tiempo
7Véase también
8Referencias
9Bibliografía
10Enlaces externos
Meteorología y climatología[editar]
Artículo principal: Tiempo y clima
Hay que recordar que la Tierra está constituida por tres partes fundamentales: una parte sólida
llamada litosfera, recubierta en buena proporción por agua (llamada hidrosfera) y ambas
envueltas por una tercera capa gaseosa, la atmósfera. Estas se relacionan entre sí
produciendo modificaciones profundas en sus características. La ciencia que estudia estas
características, las propiedades y los movimientos de las tres capas fundamentales de la
Tierra, es la Geofísica. En ese sentido, la meteorología es una rama de la geofísica que tiene
por objeto el estudio detallado de la envoltura gaseosa de la Tierra y sus fenómenos.
Se debe distinguir entre las condiciones actuales y su evolución llamado tiempo atmosférico, y
las condiciones medias durante un largo periodo que se conoce como clima del lugar o región.
En este sentido, la meteorología es una ciencia auxiliar de la climatología ya que los datos
atmosféricos obtenidos en múltiples estaciones meteorológicas durante largo tiempo se usan
para definir el clima, predecir el tiempo, comprender la interacción de la atmósfera con otros
subsistemas, etc. El conocimiento de las variaciones meteorológicas y el impacto de las
mismas sobre el clima ha sido siempre de suma importancia para el desarrollo de
la agricultura, la navegación, las operaciones militares y la vida en general.
tmósfera
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Vista de la activa atmósfera de Júpiter, con la Gran Mancha Rojahacia el centro de la imagen.
La atmósfera es la capa de gas que rodea a un cuerpo celeste. Los gases resultan atraídos
por la gravedad del cuerpo, y se mantienen en ella si la gravedad es suficiente y
la temperatura de la atmósfera es baja. Algunos planetas están formados principalmente por
gases, por lo que tienen atmósferas muy profundas.
Atmósfera terrestre[editar]
Artículo principal: Atmósfera terrestre
La altura de la atmósfera de la Tierra alcanza los 10 000 km, aunque más de la mitad de su
masa se concentra en los primeros 6 km y el 75 % en los primeros 11 km de altura desde la
superficie planetaria. La masa de la atmósfera es de 5,1 x 1018 kg.
La atmósfera terrestre protege la vida de la Tierra, absorbiendo en la capa de ozono parte de
la radiación solar ultravioleta, y reduciendo las diferencias de temperatura entre el día y
la noche, y actuando como escudo protector contra los meteoritos.
La composición de la atmósfera[editar]
Nitrógeno: constituye el 78 % del volumen del aire. Está formado por moléculas que tienen
dos átomos de nitrógeno, de manera que su fórmula es N2. Es un gas inerte, es decir, que
no suele reaccionar con otras sustancias.
Oxígeno: representa el 21 % del volumen del aire. Está formado por moléculas de dos
átomos de oxígeno y su fórmula es O2. Es un gas muy reactivo y la mayoría de los seres
vivos lo necesita para vivir.
Argón: contribuye en 0,9 % al volumen del aire. Es un gas noble que no reacciona con
ninguna sustancia.
Dióxido de carbono: está constituido por moléculas de un átomo de carbono y dos átomos
de oxígeno, de modo que su fórmula es CO2. Representa el 0,03 % del volumen del aire y
participa en procesos biológicos y climatológicos muy importantes. Las plantas lo
necesitan para realizar la fotosíntesis, y es el residuo de la respiración y de las reacciones
de combustión que se dan por ejemplo en un incendio forestal o en el motor de un auto.
Este gas ayuda a retener mayormente el calor proveniente de radiación terrestre y
atmosférica, por lo que es el principal causante del efecto invernadero.
Ozono: es un gas minoritario que se encuentra en la estratosfera. Su fórmula es O3, pues
sus moléculas tienen tres átomos de oxígeno. Es de gran importancia para la vida en
nuestro planeta, ya que su producción a partir del oxígeno atmosférico absorbe la mayor
parte de los rayos ultravioleta procedentes del Sol.
Vapor de agua: se encuentra en cantidad muy variable y participa en la formación
de nubes o la niebla. Es uno de los gases causantes del efecto invernadero.
Partículas sólidas y líquidas: en el aire se encuentran muchas partículas sólidas
en suspensión, como por ejemplo, el polvo que levanta el viento o el polen. Estos
materiales tienen una distribución muy variable, dependiendo de los vientos y de la
actividad humana. Entre los líquidos, la sustancia más importante es el agua en
suspensión que se encuentra en las nubes.
Capas de la atmósfera de la Tierra[editar]
Capas de la atmósfera.
Imagen de la estratosfera.
Troposfera[editar]
Esta situada a unos 10 o 12 km de la superficie terrestre. Es la capa en la que se producen los
movimientos horizontales y verticales del aire que son provocados por los vientos y otros
fenómenos atmosféricos como las nubes, lluvias, cambios de temperatura -70°C etc.
Estratosfera[editar]
Artículo principal: Estratosfera
Es la capa que se encuentra entre los 10 km y los 50 km de altura. Los gases se encuentran
separados formando capas o estratos de acuerdo a su peso. Una de ellas es la capa de
ozono que protege a la Tierra del exceso de rayos ultravioleta provenientes del Sol. Las
cantidades de oxígeno y dióxido de carbono son casi nulas y aumenta la proporción
de hidrógeno. Actúa como regulador de la temperatura, siendo en su parte inferior cercana a
los –60 °C y aumentando con la altura hasta los 10 o 17 °C. Su límite superior es la
estratopausa.
Mesosfera[editar]
Artículo principal: Mesosfera
En esta capa la temperatura disminuye hasta los –70 °C conforme aumenta su altitud. Se
extiende desde la estratopausa (zona de contacto entre la estratosfera y la mesosfera) hasta
una altura de unos 80 km, donde la temperatura vuelve a descender hasta unos –80 °C o –
90 °C. Su límite superior es la mesopausa.
Termosfera o Ionosfera[editar]
Artículo principal: Ionosfera
Es la capa que se encuentra entre los 90 y los 400 kilómetros de altura. En ella existen capas
formadas por átomos cargados eléctricamente, llamados iones. Al ser una capa conductora de
electricidad es la que posibilita las transmisiones de radio y televisión por su propiedad de
reflejar las ondas electromagnéticas. El gas predominante es el nitrógeno. Allí se produce la
destrucción de los meteoritos que llegan a la Tierra. Su temperatura aumenta desde los –
76 °C hasta llegar a 1500 °C. Su límite superior es la termopausa o ionopausa.
Exosfera[editar]
Artículo principal: Exosfera
Es la capa en la que los gases poco a poco se dispersan hasta que la composición es similar
a la del espacio exterior. Es la última capa de la atmósfera, se localiza por encima de la
termosfera, aproximadamente a unos 580 km de altitud, en contacto con el espacio exterior,
donde existe prácticamente el vacío. Es la región atmosférica más distante de la superficie
terrestre. En esta capa la temperatura no varía y el aire pierde sus cualidades.
Su límite con el espacio llega en promedio a los 10 000 km, por lo que la exosfera está
contenida en la magnetosfera (500-60 000 km), que representa el campo magnético de la
Tierra. En esa región, hay un alto contenido de polvo cósmico que cae sobre la Tierra y que
hace aumentar su peso en unas 20 000 toneladas. Es la zona de tránsito entre la atmósfera
terrestre y el espacio interplanetario y en ella se localizan los satélites artificiales de órbita
polar. En la exosfera, el concepto popular de temperatura desaparece, ya que la densidad del
aire es casi despreciable; además contiene un flujo o bien llamado plasma, que es el que
desde el exterior se le ve como los Cinturones de Van Allen. Aquí es el único lugar donde los
gases pueden escapar ya que la influencia de la fuerza de la gravedad no es tan grande. En
ella la ionización de las moléculas determina que la atracción del campo magnético terrestre
sea mayor que la del gravitatorio (de ahí que también se la denomina magnetosfera). Por lo
tanto, las moléculas de los gases más ligeros poseen una velocidad media que les permite
escapar hacia el espacio interplanetario sin que la fuerza gravitatoria de la Tierra sea
suficiente para retenerlas. Los gases que así se difunden en el vacío representan una
pequeñísima parte de la atmósfera terrestre.
Radiación solar
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Espectro de la irradiancia solar en la parte superior de la atmósfera
Un último método para estimar la insolación solar es utilizando datos de las nubes por
satélite existentes.
Mientras que la radiación solar se mide con mayor frecuencia, los datos más comúnmente
utilizados en el diseño del sistema provienen de la insolación solar. La insolación solar es la
cantidad total de energía solar recibida en un lugar determinado durante un período de
tiempo especificado, a menudo en unidades de kWh/(m2 day). Mientras que las unidades de
la insolación solar y la radiación solar son tanto una densidad de potencia (para la
insolación solar las "horas" en el numerador son una medida de tiempo al igual que es el
"día" en el denominador), insolación solar es muy diferente a la irradiancia solar, ya que, la
insolación solar es la irradiancia solar instantánea promedio durante un período de tiempo
determinado. Los datos de insolación solar se utilizan comúnmente para el diseño de
sistemas fotovoltaicos simples mientras la radiación solar se utiliza en sistemas más
complicados calculando el rendimiento del sistema en cada momento del día. La Insolación
solar también se puede expresar en unidades de MJ/m2 por año y otras unidades y
conversiones se dan en la página de unidades.
La radiación solar para una ubicación en particular puede ser dada de varias maneras,
incluyendo:
Foto: FAA
Haga clic en la imagen para ver la versión grande.
recipitación (meteorología)
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Para el proceso químico, véase precipitado.
Medición de la precipitación[editar]
Los valores de precipitación, para que sean válidos, deben ser científicamente comparables.
La precipitación es importante para el pluviómetro y los pluviógrafos, estos últimos se utilizan
para determinar las precipitaciones pluviales de corta duración y alta intensidad. Estos
instrumentos deben ser instalados en locales apropiados donde no se produzcan
interferencias de edificaciones, árboles, o elementos orográficos como rocas elevadas.
La precipitación pluvial se mide en mm, que sería el espesor de la lámina de agua que se
formaría, a causa de la precipitación, sobre una superficie plana e impermeable y que equivale
a litros de agua por metro cuadrado de terreno (l/m2).
Desde 1960 se está popularizando cada vez más la medición de la lluvia por medio de
un radar meteorológico, que generalmente están conectados directamente con modelos
matemáticos que permiten determinar la intensidad de lluvia en una zona y los caudales
en tiempo real, en una determinada sección de un río en dicha zona.
Higrómetro
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Porcentaje de humedad = .
m1 = Masa de la muestra recién extraída.
m2= Masa de la muestra después de calentada en el horno.
Humedad en los alimentos[editar]
Artículo principal: Análisis de Humedad en los alimentos
cuanto más contenido de humedad tienen, menor resistencia ofrecen al paso del calor.
cuando el contenido de humedad es grande y se produce una helada, el agua se congela
desmenuzando la pieza.
El contenido de humedad de una pieza situada en un cierto ambiente puede conocerse
mediante un proceso semejante al descrito para conocer la humedad del suelo.
Viento
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Anemómetro
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Anemómetro de molinete.
El agua es el componente más abundante en los medios orgánicos, los seres vivos contienen por término medio
un 70% de agua. No todos tienen la misma cantidad, los vegetales tienen más agua que los animales y ciertos
tejidos (por ejemplo: el tejido graso) contienen menos agua -tiene entre un 10% a un 20% de agua- que otros
como, por ejemplo: el nervioso, con un 90% de agua. También varía con la edad, así, los individuos jóvenes
tienen más agua que los adultos.
El agua es el fundamento de la vida: un recurso crucial para la humanidad y para el resto de los seres vivos.
Todos la necesitamos, y no solo para beber. Nuestros ríos y lagos, nuestras aguas costeras, marítimas y
subterráneas, constituyen recursos valiosos que es preciso proteger.
Asimismo, el agua contribuye a la estabilidad del funcionamiento del entorno y de los seres y organismos que
en él habitan, es por tanto, un elemento indispensable para la subsistencia de la vida animal y vegetal del
planeta. Es decir, que "el agua es un bien de primera necesidad para los seres vivos y un elemento natural
imprescindible en la configuración de los sistemas medioambientales". En este aspecto, este líquido vital
constituye más del 80% del cuerpo de la mayoría de los organismos e interviene en la mayor parte de los
procesos metabólicos que se realizan en los seres vivos; además interviene de manera fundamental en el
proceso de fotosíntesis de las plantas y es el hábitat de una gran variedad de seres vivos.
La sociedad recurre al agua para generar y mantener el crecimiento económico y la prosperidad, a través de
actividades tales como la agricultura, la pesca comercial, la producción de energía, la industria, el transporte y
el turismo. El agua es un elemento importante a la hora de decidir dónde establecerse y cómo utilizar los
terrenos. También puede ser fuente de conflictos geopolíticos, en particular cuando escasea. Nuestro propio
bienestar exige no solo un agua potable limpia, sino también agua limpia para la higiene y el saneamiento.
También se utiliza el agua en actividades recreativas tales como el baño, la pesca, o el mero disfrute de la
belleza natural de costas, ríos y lagos. Cuando salimos de vacaciones, esperamos encontrar aguas limpias en
los ríos y las costas, así como un suministro ilimitado de agua para la ducha y el baño, la lavadora o el
lavavajillas.
El agua es esencial para los ecosistemas naturales y la regulación del clima. Su movimiento continuo, sin
principio ni fin, a ras de la superficie de la Tierra, por encima y por debajo de ella, como líquido, vapor o hielo,
se denomina ciclo hidrológico. Aunque el total de agua presente en el planeta permanece relativamente
constante en el tiempo, su disponibilidad resulta particularmente vulnerable al cambio climático. Los científicos
advierten que en el siglo que viene podría reducirse el acceso a un agua potable segura, al fundirse los glaciares
y hacerse más frecuente la sequía en zonas como la mediterránea. Este hecho hará que disminuya, a su vez,
el agua disponible para riego y producción de alimentos.
Al mismo tiempo, se modificarán las pautas de pluviosidad y el caudal de los ríos. Inundaciones más frecuentes,
en especial en unas llanuras aluviales cada vez más pobladas, multiplicarán los daños a las viviendas, las
infraestructuras y el abastecimiento de energía. Se espera que las inundaciones repentinas cada vez sean más
frecuentes en Europa. El aumento de las temperaturas y la menor disponibilidad de agua reducirán la capacidad
de refrigeración de la industria y las centrales eléctricas.
La contaminación del agua y su escasez plantean amenazas para la salud humana y la calidad de vida, pero
su incidencia ecológica es más general. El libre flujo de un agua no contaminada resulta clave para el
sostenimiento de los ecosistemas que dependen del agua. La escasez de agua de buena calidad perjudica al
medio acuático, húmedo y terrestre, sometiendo a una presión todavía mayor a la flora y la fauna, que padecen
ya las repercusiones de la urbanización y el cambio climático.
Los expertos han puesto de relieve el valor de los «servicios ecosistémicos» que obtenemos de la naturaleza.
El agua es tanto un servicio de aprovisionamiento (un material básico) como un servicio de regulación, que
gobierna el clima y la meteorología y permite el funcionamiento de nuestro planeta. La Agencia Europea de
Medio Ambiente considera que el valor de los servicios, tales como la purificación del agua y la absorción de
carbono, prestados por los humedales de todo el mundo ascenderían a 2 500 millones de euros al año.
Aunque la humanidad conoce desde hace mucho tiempo su dependencia del agua, en Europa estamos
dándonos ahora cada vez más cuenta de que su oferta no es ilimitada, y de que tenemos que valorarla en
consecuencia. Hay que gestionar y proteger el agua, que no es un mero producto de consumo, sino un precioso
recurso natural tan esencial para las generaciones futuras como para la nuestra. Sin agua, no puede haber vida.
Ciclo hidrológico
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Índice
1Ciclo hidrológico
2Fases del ciclo hidrológico
3Compartimentos e intercambios de agua
4Energía del agua
5Balance del agua
6Efectos químicos del agua
7Véase también
8Referencias
9Bibliografía
Ciclo hidrológico[editar]
El agua existe en la Tierra en tres estados: sólido (hielo o nieve), líquido y gaseoso (vapor de
agua). Océanos, ríos, nubes y lluvia están en constante cambio: el agua de la superficie
se evapora, el agua de las nubes precipita, la lluvia se filtra por la tierra, etc. Sin embargo, la
cantidad total de agua en el planeta no cambia. La circulación y conservación de agua en la
Tierra se llama ciclo hidrológico, o ciclo del agua.
El ciclo hidrológico está dividido en dos ciclos: el ciclo interno y el ciclo externo. El ciclo interno
consiste en lo siguiente: El agua de origen magmático, formada mediante reacciones químicas
en el interior de la tierra, sale a través de volcanes y fuentes hidrotermales y se mezcla con el
agua externa. Se termina cuando el agua de los océanos se introducen por las zonas de
subducción hasta el manto.
Cuando se formó, hace aproximadamente cuatro mil quinientos millones de años, la Tierra ya
tenía en su interior vapor de agua. En un principio, era una enorme bola en
constante fusión con cientos de volcanes activos en su superficie. El magma, cargado de
gases con vapor de agua, emergió a la superficie gracias a las constantes erupciones. Luego
la Tierra se enfrió, el vapor de agua se condensó y cayó nuevamente al suelo en forma de
lluvia.
El ciclo hidrológico comienza con la evaporación del agua desde la superficie del océano. A
medida que se eleva, el airehumedecido se enfría y el vapor se transforma en agua: es la
condensación. Las gotas se juntan y forman una nube. Luego caen por su propio peso: es
la precipitación. Si en la atmósfera hace mucho frío, el agua cae como nieve o granizo. Si es
más cálida, caerán gotas de lluvia.
Una parte del agua que llega a la superficie terrestre será aprovechada por los seres vivos;
otra discurrirá por el terreno hasta llegar a un río, un lago o el océano. A este fenómeno se le
conoce como escorrentía. Otro porcentaje del agua se filtrará a través del suelo
formando acuíferos o capas de agua subterránea, conocidas como capas freáticas. Este
proceso es la infiltración. De la capa freática, a veces, el agua brota en la superficie en forma
de fuente, formando arroyos o ríos. Tarde o temprano, toda esta agua volverá nuevamente a
la atmósfera, debido principalmente a la evaporación.
Un aspecto a destacar en el ciclo hidrológico es su papel en el transporte de sustancias: La
lluvia caída disuelve y arrastra sales hacia el mar, donde se concentran y precipitan.
Los sedimentos formados entran en los ciclos geológicos diagenéticos. En su conjunto el ciclo
hidrológico se puede considerar como una operación de lixiviado a escala planetaria.