LOS VALORES
Amor como valor
El amor es uno de los valores más importantes. Es la fuerza que nos impulsa para
hacer las cosas bien, por eso es considerado un valor que tiene muy clara la
diferencia entre el bien y el mal. El amor es un sentimiento moral, pues nos induce
a actuar bien en nuestra vida y con las personas que amamos. Además, nos lleva
a tener una vida plena de paz, tranquilidad y alegría, y, en consecuencia, de
bienestar con nosotros mismos.
Paz
La paz es la capacidad de los seres humanos de vivir en calma, con una sana
convivencia, con un adecuado manejo de conflictos que no desemboque en guerra,
establecer lo que es la paz como valor fundamental de la sociedad, es imperativo e
irremplazable para vivir en armonía.
La paz se obtiene interiormente, a nivel de sociedad, y entre los países del mundo,
cada una es sumamente importante para que se pueda obtener la fraternidad
necesaria para funcionar adecuadamente.
A hablar de lo que es la paz como valor nos referimos a un estado fundamental de
la sociedad, donde se respetan los derechos humanos básicos de los individuos,
brindándoles la oportunidad de desarrollarse dentro de un orden social justo y
pacífico.
Respeto
El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, pues es
fundamental para lograr una armoniosa interacción social. Una de las premisas más
importantes sobre el respeto es que para ser respetado es necesario saber o
aprender a respetar, a comprender al otro, a valorar sus intereses y necesidades.
En este sentido, el respeto debe ser mutuo, y nacer de un sentimiento de
reciprocidad.
Ahora bien, el respeto también debe aprenderse. Respetar no significa estar de
acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no discriminar
ni ofender a esa persona por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando
dichas decisiones no causen ningún daño, ni afecten o irrespeten a los demás.
Responsabilidad
La responsabilidad es un valor que permite a las personas reflexionar, administrar,
orientar y valorar las consecuencias de sus actos. La persona responsable actúa
conscientemente, asumiendo las consecuencias de sus hechos. Si una persona es
responsable cumple con sus obligaciones, aunque se habrá la tierra. Ser
responsable significa administrar con eficacia el tiempo y los recursos para obtener
el máximo beneficio.
La persona responsable cumple con el deber que se le asignó y permanece fiel al
compromiso asumido. Ser responsable es asumir un perfil de honestidad que nos
hace quedar bien ante los demás. Uno de los valores humanos más hermosos de
un ser humano es la responsabilidad. Cuando la gente percibe que alguien es
responsable confía ciegamente y lo sigue desinteresadamente.
Honestidad
La honestidad es un valor o cualidad propio de los seres humanos que tiene una
estrecha relación con los principios de verdad y justicia y con la integridad moral.
Una persona honesta es aquella que procura siempre anteponer la verdad en sus
pensamientos, expresiones y acciones. Así, esta cualidad no sólo tiene que ver con
la relación de un individuo con otro u otros o con el mundo, sino que también puede
decirse que un sujeto es honesto consigo mismo cuando tiene un grado de
autoconciencia significativo y es coherente con lo que piensa. Lo contrario de la
honestidad sería la deshonestidad, una práctica que comúnmente es repudiada en
las sociedades contemporáneas, ya que se la asocia con la hipocresía, la
corrupción, el delito y la falta de ética.
Lealtad
La lealtad es un principio que básicamente consiste en nunca darle la espalda a
determinada persona o grupo social que están unidos por lazos de amistad o por
alguna relación social, es decir, el cumplimiento de honor y gratitud, la lealtad está
más apegada a la relación en grupo.
La lealtad es un cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del
honor.
Es una virtud consistente en el cumplimiento de lo que exigen las normas de
fidelidad, honor y gratitud. Adhesión y afecto por alguien o por alguna cosa.
Igualdad
La igualdad es el trato idéntico que un organismo, estado, empresa, asociación,
grupo o individuo le brinda a las personas sin que medie ningún tipo de reparo por
la raza, sexo, clase social u otra circunstancia plausible de diferencia o para hacerlo
más práctico, es la ausencia de cualquier tipo de discriminación.
Humildad
La humildad es la virtud que consiste en conocer las propias limitaciones y
debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento. El término proviene del vocablo
latino humilitas.
Podría decirse que la humildad es la ausencia de soberbia. Es una característica
propia de los sujetos modestos, que no se sienten más importantes o mejores que
los demás, independientemente de cuán lejos hayan llegado en la vida. Por ejemplo:
“El campeón del último Grand Slam de la temporada mostró su humildad al pelotear
durante más de dos horas con los niños que se habían acercado al estadio”, “La
estrella de Hollywood hizo gala de su humildad al saludar a cada uno de los
presentes”, “La humildad no es una característica propia de este cantante, quien
siempre critica a sus pares”.
Libertad
Por definición, la libertad es la facultad que tiene el ser humano de obrar según su
criterio. No estar prisionero. Es un valor humano, pero también es un derecho que
se relaciona con varios aspectos que pueden regir la vida del hombre como son la
religión, la capacidad de expresar sus pensamientos y la ética. La libertad es un
tema complicado por todas las extensiones de su dominio.
Aunque se hable de la libertad individual, realmente la convivencia nos condiciona
porque de lo contrario viviríamos en medio del desorden. En otras palabras, ser
libres y tener el derecho a serlo, no es razón ni justifica, que con nuestras acciones
perjudiquemos a otros.
Tolerancia
Tolerancia se refiere a la acción y efecto de tolerar. Como tal, la tolerancia se basa
en el respeto hacia lo otro o lo que es diferente de lo propio, y puede manifestarse
como un acto de indulgencia ante algo que no se quiere o no se puede impedir, o
como el hecho de soportar o aguantar a alguien o algo.
Por ello, la tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad. Una
persona tolerante puede aceptar opiniones o comportamientos diferentes a los
establecidos por su entorno social o por sus principios morales. Este tipo de
tolerancia se llama tolerancia social.
Por su parte, la tolerancia hacia quienes profesan de manera pública creencias o
religiones distintas a la nuestra, o a la establecida oficialmente, se conoce como
tolerancia de culto, y está estipulada como tal por la ley.