AMPARO DIRECTO 50/2015
RELACIONADO CON EL AMPARO
DIRECTO 51/2015
QUEJOSA: **********
MINISTRO PONENTE: ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA
SECRETARIO: ARTURO GUERRERO ZAZUETA
Ciudad de México. Acuerdo de la Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación correspondiente al tres de mayo de dos mil diecisiete.
Visto Bueno Ministro
RESOLUCIÓN
Cotejó
Recaída al amparo directo 50/2015, promovido por **********.
I. ANTECEDENTES1
1) Hechos que concluyeron con el fallecimiento de **********
Tras ser violentada –física y sexualmente– por su concubino, el 17 de marzo
de 2004 **********decidió acudir junto con su hijo, (7 meses de edad) y su
hija, ********** (3 años de edad), ambos de apellidos **********, a las oficinas
del Instituto de la Mujer del Distrito Federal, en la Delegación Azcapotzalco.
En dichas oficinas, un médico legista certificó el estado físico de la señora
********** y el personal de la dependencia inició gestiones para canalizarla a
un albergue. Pese a la existencia de un brote de varicela en el “Albergue
para Mujeres que Viven Violencia Familiar” (en adelante “Albergue”),
1
Según se desprenden de los hechos que se tuvieron por probados durante la tramitación de los
juicios de amparo ****/2010, ****/2010, ****/2011, ****/2011, ****/2012, ****/2012, ****/2013 y
****/2013.
AMPARO DIRECTO 50/2015
dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social del entonces Distrito
Federal (en adelante “Sedesol-DF”), la señora ********** aceptó ser
trasladada a dicho lugar, ante la imposibilidad de ser canalizada a otro
distinto y motivada por la situación de violencia física y psicológica a la que
se encontraba sometida por parte de su concubino.
Es importante destacar que, según obra en el expediente, hasta esa fecha
se habían reportado ocho casos de varicela –una mujer, tres niños y cuatro
niñas– y en una nota del personal del Albergue se describió que existía el
antiviral y la vacuna para casos de varicela, pero que no se aplicaba porque
“el costo es alto” y porque la segunda “no se encuentra dentro del esquema
básico”2. Además, en una nota del 2 de abril de 2004, la misma persona
informó que se esperaba un nuevo brote de varicela la próxima semana3.
El 4 de abril de 2004, el niño ********** fue valorado por el posible contagio
de varicela, lo que motivó el traslado de la familia al área donde se
encontraban las personas que habían contraído la enfermedad. Ese mismo
día, la niña ********** se contagió de varicela4. El mismo 6 de abril de 2004
**********, médica del Albergue, informó en el expediente ***** que la niña
presentaba lesiones en el tórax, provocadas por la varicela, para lo cual
recomendó “observación”. Posteriormente, el 8 de abril de 2004 el médico
********** elaboró una nota en la cual reiteró que la menor de edad
presentaba una lesión dermatológica y estableció un “plan [de] vigilancia”.
La niña continuó con el padecimiento, por lo que el 10 de abril el médico
********** indicó en una nota que la madre le había solicitado en varias
ocasiones que acudiera a la habitación de la niña para valorarla, pues
presentaba una temperatura corporal de 40ºC, la cual persistió durante dos
2
Tarjeta informativa de 15 de marzo de 2004, suscrita por **********, Jefa de la Unidad
Departamental del Albergue. El documento fue reconocido por diversas personas demandadas
(incluida la autora del documento, cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 679 y
680), aunque especificaron que quien lo suscribía no era médica y carecía de facultades para
aplicar medicamentos, además de que se enfatizó que el Albergue no era una institución de salud.
3
Tarjeta informativa de 2 de abril de 2004, suscrita por **********, Jefa de la Unidad
Departamental del Albergue. El documento fue reconocido por diversas personas demandadas
(incluida la autora del documento, cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, foja 680),
aunque precisaron que sí se adoptaron medidas para hacer frente a la situación.
4
Las notas médicas apuntan al 6 de abril como fecha de diagnóstico –más no de contagio–; sin
embargo la necropsia practicada a la niña reflejó que la enfermedad llevaba una evolución de 10
días, lo cual implica que la fecha de contagio habría ocurrido el 4 de abril de 2014. Protocolo de
autopsia, cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, foja 533.
2
AMPARO DIRECTO 50/2015
días. El médico recomendó un “control de
temperatura por medios físicos”. Asimismo, el 11 de
abril elaboró otra nota en la cual señaló que la
paciente continuaba con altas temperaturas y
presentaba vesículas, costras y huellas de rascado en
el muslo derecho, para lo cual recomendó dosis única de 5 mililitros de
metamizol sódico y control por medios físicos.
Ante la persistencia del cuadro clínico, la niña fue trasladada el 13 de abril al
Hospital Pediátrico de Tacubaya, dependiente de la Secretaría de Salud del
Distrito Federal, para una consulta externa. Ese mismo día, el médico
********** elaboró una nota en la que reiteró el diagnóstico, destacó la falta
de “manejo previo” y prestó especial atención a la lesión del muslo derecho.
Adicionalmente, a más de siete días del primer diagnóstico, recomendó un
tratamiento con antibiótico y el aislamiento de la niña.
Horas después y de vuelta en el Albergue, la médica ********** elaboró una
nota en la cual reiteró la necesidad de iniciar un tratamiento con antibiótico,
debido a la complicación de la lesión dermatológica de la niña en el muslo
derecho. Ese mismo día, tras ser hospitalizada de urgencia en el Instituto
Nacional de Pediatría y debido a la negligencia en el tratamiento, **********
falleció a causa de varicela complicada con sepsis, misma que nunca fue
detectada por los médicos tratantes, lo cual generó un choque séptico y, por
tanto, una falla orgánica múltiple5.
Es posible esquematizar los antecedentes antes descritos de la siguiente
manera:
5
Estos hechos fueron reconocidos como el marco fáctico del caso en el recurso de inconformidad
*****/2014, resuelto por esta Primera Sala en sesión de 28 de mayo de 2014.
3
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2) Juicio de primera instancia
1) Demanda
Por escrito presentado el 11 de abril de 2006,
********** promovió juicio ordinario civil en contra de
**********, **********, **********, ********** (quienes trabajaban en el Albergue)
y ********** (médico del Hospital Pediátrico de Tacubaya), así como del
Gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Desarrollo Social y la
Secretaría de Salud, ambas del entonces Distrito Federal, de quienes
demandó las prestaciones siguientes: (i) el pago del daño moral causado
por el fallecimiento de su hija, por un monto no menor a $30´000,000.00
(treinta millones de pesos 00/100 moneda nacional); (ii) el pago de daños y
perjuicios, por el equivalente a 2,920 veces el salario mínimo general
vigente en la Ciudad de México; (iii) el pago de los intereses moratorios
generados hasta la total satisfacción de las prestaciones que anteceden; y
(iv) los gastos y cosas generados por la tramitación del juicio6.
2) Contestaciones de demanda
Mediante escrito presentado el 17 de mayo de 2006, la apoderada legal de
la Secretaría de Salud del Distrito Federal dio contestación a la demanda y
opuso sus excepciones y defensas. En esencia, hizo valer los siguientes
argumentos: (i) no se acreditó que el personal médico encargado del
tratamiento de la niña hubiese incurrido en una mala práctica médica; (ii)
fue la madre de la niña quien no prestó los cuidados debidos y omitió referir
los síntomas que presentó su hija; (iii) al no tratarse de un supuesto de
negligencia o responsabilidad civil objetiva, resulta improcedente decretar
reparación alguna y mucho menos condenarle como responsable solidaria;
(iv) no se satisfacen los elementos que componen la acción por daño moral;
(v) no se cumplen los requisitos de ninguna de las hipótesis de reparación
por daños y perjuicios; (vi) la actora mezcló las hipótesis normativas de la
6
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 1 a 74.
5
AMPARO DIRECTO 50/2015
responsabilidad objetiva y subjetiva, además de que no se acredita el uso
de una sustancia peligrosa por sí misma o de una conducta ilícita; (vii) no
son aplicables la normas oficiales mexicanas NOM-017-SSA2-1994 y NOM-
EM-002-SSA2-203, puesto que no se trató de un brote epidemiológico; y
(viii) la actora carece de legitimación activa7.
Por su parte ********** dio contestación a la demanda mediante escrito
presentado el 16 de mayo de 2006, en el que sostuvo que: (i) no obró
ilícitamente, ya que prestó sus servicios de forma oportuna, diligente,
profesional y apegada a los cánones de la medicina 8; (ii) prescribió el
derecho de la actora para reclamar la reparación; (iii) la promovente no
observó las medidas de higiene y cuidados requeridos para mejorar la salud
de su hija; (iv) no resultan procedentes ni la reparación por daño moral ni el
pago de daños y perjuicios, dado que no se comprobó que existiera
conducta ilícita alguna o que hubiese un nexo causal entre el fallecimiento
de la menor de edad y el tratamiento que se le prescribió; y (v) la actora
carece de legitimación activa9.
Asimismo, mediante ocursos presentados el 17 de mayo de 2006, **********,
el Director General de Servicios Legales del Gobierno del Distrito Federal y
********** dieron contestación, respectivamente, a la demanda promovida en
su contra.
********** se limitó a negar los hechos que se le imputaron y afirmar que la
acción se encontraba prescrita10.
El Director General de Servicios Legales del Gobierno del Distrito Federal
sostuvo que: (i) la actora confundió las hipótesis normativas de
responsabilidad objetiva y subjetiva, además de no haber acreditado el uso
7
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 101 a 137.
8
Al respecto, explicó que la varicela es una enfermedad considerada benigna, cuya complicación
es excepcional ―más en menores de edad― y difícil de diagnosticar, porque no suele presentar
manifestaciones clínicas. Adicionalmente, señaló que sólo atendió a la niña en una única ocasión,
en la cual aún no presentaba síntomas de complicación de su condición.
9
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 152 a 170.
10
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 172 a 187.
6
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de una sustancia peligrosa por sí misma o que se
hubiese llevado a cabo alguna conducta ilícita; (ii) no
se ocasionó ningún daño a la actora, ya que ella
decidió ingresar al Albergue, no obstante que se le
informó que había un brote de varicela; (iii) los
peritajes médicos son concluyentes en cuanto a que no existió negligencia
por parte de los médicos codemandados; (iv) la madre de la menor de edad
fue omisa en guardar las debidas medidas de higiene y en informar a los
médicos los síntomas que presentaba la niña; (v) no se puede afirmar que
haya existido un mal diagnóstico, dado que la niña no falleció a causa de la
varicela; (vi) no son aplicables las normas oficiales que refiere la
promovente, en primer lugar, porque el Albergue no forma parte del Sistema
Nacional de Salud, y, en segundo lugar, porque no se acredita que haya
existido propiamente un brote de varicela; (vii) no hubo un mal manejo del
brote de varicela, ya que se observaron todas las medidas que ordenó la
jurisdicción sanitaria; (viii) la madre de la niña no acreditó el grado de
afectación que aludió resentir ni aportó pruebas para cuantificarlo; (ix) dado
que no existió relación contractual o de ninguna especie entre la actora y el
gobierno capitalino o sus funcionarios, no había obligación que cumplir o
responsabilidad por la cual responder; (x) la actora carece de legitimación
activa; y (xi) no se acreditan los elementos para fincársele responsabilidad
solidaria o subsidiaria11.
********** argumentó lo siguiente: (i) carece de legitimación pasiva, ya que
los actos por los que se reclama la responsabilidad civil no le pueden ser
atribuibles o reprochables; (ii) la actora carece de legitimación activa, dado
que no es titular de derecho alguno y no representa a quien en su caso
pudiera serlo; (iii) no se corrobora qué tipo de afectaciones padeció; (iv) no
se configura la concurrencia de la responsabilidad subjetiva y objetiva, ya
que la actora no demostró la acción lesiva, el supuesto daño padecido o la
relación causal entre ambos; (v) no se actualiza la hipótesis normativa
prevista en el artículo 1916 del código civil capitalino; (vi) el fallecimiento de
11
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 189 a 226.
7
AMPARO DIRECTO 50/2015
la niña fue provocado por la negligencia inexcusable de la madre; (vii) de
conformidad con el reglamento interno del Albergue, la actora era la
responsable de cuidar a sus hijos en caso de enfermedad, más porque se le
había informado del brote de varicela; (viii) el Albergue tomó las medidas
necesarias para manejar adecuadamente el brote ; (ix) las pruebas
periciales corroboran que el choque séptico era irreversible; (x) no son
aplicables las normas oficiales que refiere la promovente, ya que el
Albergue no forma parte del Sistema Nacional de Salud y tampoco se
acredita que haya existido propiamente un brote de varicela; y (xi) no existió
ninguna relación contractual o extracontractual que le obligue a cumplir con
las prestaciones reclamadas12.
Mediante escrito presentado el 23 de mayo de 2006 ********** dio
contestación a la demanda, en la que sostuvo esencialmente que: (i) la
acción se encontraba prescrita; (ii) no se acreditaba que fuese responsable
de ningún hecho ilícito; y (iii) el ordenamiento legal no reconoce a los
padres el derecho de reclamar la reparación del daño, sino únicamente a los
dependientes económicos o derechohabientes de la víctima13.
Por último, mediante escrito presentado el 31 de agosto de 2006, **********
dio contestación a la demanda y manifestó que: (i) la actora no especificó
con base en qué criterios cuantificó la cantidad que reclamó por concepto
de daño moral; (ii) son inaplicables las normas oficiales a que aludió la
promovente, ya que el Albergue demandado no pertenece al Sistema
Nacional de Salud y tampoco se dan los elementos necesarios para
considerar que existió un brote epidemiológico; (iii) la demandante mezcló
las hipótesis normativas de responsabilidad objetiva y subjetiva y no
acreditó que alguna de ellas se configurara14; (iv) la actora carece de
legitimación en la causa al no ser titular de ningún derecho; (v) es
improcedente que la madre de la menor tuviera derecho al pago de daños y
12
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 232 a 269.
13
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 271 a 292.
14
Al respecto, señala que ninguna de dichas hipótesis se acredita en la especie: la responsabilidad
objetiva, porque no se corrobora que se haya utilizado algún mecanismo, instrumento, aparato o
sustancia peligrosa en sí misma; y la subjetiva, porque no se comprueba que haya existido
conducta ilícita alguna.
8
AMPARO DIRECTO 50/2015
perjuicios, ya que no puede sostenerse que el
fallecimiento de la niña le haya ocasionado pérdida
patrimonial o privación de ganancia lícita alguna; (vi)
la actora omitió señalar si prestó los cuidados debidos
a su hija y si guardó las medidas de higiene
necesarias, además de que fue ella quien decidió ingresar al Albergue, a
pesar de haber sido notificada del brote de varicela; (vii) carece de
legitimación pasiva en la cusa, ya que ninguno de los hechos en que se
funda la demanda le son imputables; (viii) el Albergue observó todas las
medidas ordenadas por la jurisdicción sanitaria para hacer frente al brote de
varicela; y (ix) se encuentra prescrita la acción15.
3) Sentencia
Mediante sentencia dictada el 9 de febrero de 2010 en el expediente
****/200616, la Jueza Cuadragésimo Tercero de lo Civil del Tribunal Superior
de Justicia del Distrito Federal determinó absolver a los codemandados de
las prestaciones reclamadas. Lo anterior, al estimar que no existieron
elementos de convicción fehacientes que una conducta ilícita por parte de
los médicos codemandados, relativa a la indebida práctica médica o la
deficiente atención y tratamientos; incluso, el propio perito de la actora
consideró que existieron causas múltiples que contribuyeron al fallecimiento
de la menor de edad, como la falta de higiene y aislamiento en el
Albergue17.
15
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo I, fojas 666 a 706.
16
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo IV, fojas 612 a 625.
17
Cuaderno del juicio ordinario civil ****/2006, Tomo IV, fojas 618 a 624. Al analizar lo conducente,
la juzgadora restó valor probatorio al peritaje en pediatría y medicina legal ofrecido por la actora,
pues estimó que el perito: (i) se limitó a señalar que la exploración física y médica debió ser más
exhaustiva, sin indicar los datos o elementos por los que consideró que fueron incompletos; (ii) no
se pronunció en relación con que el diagnóstico que estimó incompleto fuese la causa de muerte
de la niña; (iii) no afirmó que la praxis de los médicos codemandados haya sido negligente y, por
ende, la causa inmediata del fallecimiento; (iv) no consideró como única causa de muerte la falta
de diagnóstico, sino la conjunción de ese y otros factores, como la falta de higiene y de
aislamiento; y (v) no señaló por qué consideró que hubiese sido inadecuado el manejo y control del
brote epidemiológico. Con base en lo anterior, arribó a la conclusión de que no podía afirmarse que
la falta de diagnóstico oportuno o de debido tratamiento hayan sido la causa última ni única del
deceso de la menor de edad.
Robusteció la conclusión anterior con los dictámenes periciales en pediatría y medicina legal y
forense rendidos por los peritos terceros en discordia, en los que éstos concluyeron,
9
AMPARO DIRECTO 50/2015
3) Apelación
Mediante escrito presentado el 1 de marzo de 2010, la actora interpuso
recurso de apelación en el que hizo valer como agravios los siguientes18:
1) Es inaplicable al caso la Ley de Responsabilidad Civil para la
Protección del Derecho a la Vida Privada, el Honor y la Propia Imagen
en el Distrito Federal, dado que la acción de reparación del daño
moral intentada no se sustentó en un abuso al derecho a la
información o a la libertad de expresión.
2) Fue indebida la valoración de las pruebas periciales desahogadas en
torno a la calidad de la atención médica brindada, además de que no
se analizaron todos los medios de convicción aportados al proceso.
3) No era necesario que se comprobara la existencia de un hecho ilícito,
que el mismo hubiese producido una afectación a cualquiera de los
bienes que, a manera ejemplificativa, tutela el artículo 1916 del
Código Civil para el Distrito Federal, ni que existiese una relación de
causalidad entre ambos, ya que en el caso se actualiza la
responsabilidad objetiva prevista en los artículos 1913 y 1916 del
código sustantivo civil capitalino.
4) La jueza de origen omitió tomar en consideración que, tratándose de
prestación de servicios de atención médica, existen diversas
disposiciones de orden público que regulan la forma en que deben
brindarse a efecto de ser considerados lícitos o adecuados. Debido a
dicha circunstancia, inadvirtió que la atención médica que se brindó a
la niña incumplió con tales obligaciones, lo cual derivó en que no
fuera diagnosticada oportunamente y, consecuentemente, no se le
brindara el tratamiento correcto. En ese contexto, deben responder de
la responsabilidad objetiva tanto las personas físicas como el
Albergue y el Hospital Pediátrico de Tacubaya.
5) En términos de lo previsto en los artículos 17, fracciones I, II y IV del
Estatuto de Gobierno y 389 del Código Financiero, ambos del Distrito
Federal, la jueza de primera instancia debió analizar lo relativo a la
responsabilidad patrimonial en que incurrieron las y los servidores
públicos involucrados en el caso.
respectivamente, que: (i) existía la posibilidad, no la condición fatal, de que el tratamiento debió
iniciarse en días previos, porque probablemente estaba comenzando el proceso infeccioso; (ii) se
puede inferir que la actora no guardó los debidos cuidados físicos a la infante; y (iii) no existió mala
praxis por parte de la y los doctores tratantes ni retraso en la atención médica prestada a la menor
de edad, más bien, se trataba de un caso en el que, a pesar del tratamiento, no se obtuvieron los
resultados esperados.
18
Toca de apelación ****/2006, fojas 42 a 152.
10
AMPARO DIRECTO 50/2015
6) La juzgadora interpretó de forma equivocada
los artículos 1830, 1910 y 1916 del Código Civil
para el Distrito Federal, ya que la ilicitud en
materia civil no requiere que el acto se realice
de mala fe, sino solamente que sea contrario a
las leyes del orden público o a las buenas
costumbres.
Por sentencia de 24 de mayo de 2010, la Primera Sala Civil del Tribunal
Superior de Justicia del Distrito Federal resolvió el toca ****/2006 en el
sentido de revocar la resolución de primera instancia y condenar, de manera
subsidiaria, a **********, **********y al Gobierno del Distrito Federal19 al pago
de: (i) $150,000.00 (ciento cincuenta mil pesos 00/100 moneda nacional)
por concepto de daño moral; (ii) $132,100.80 (ciento treinta y dos mil cien
pesos 80/100 moneda nacional) por concepto de daño material; y (iii) los
intereses moratorios, a razón de 9% mensual, generados a partir del
emplazamiento de cada codemandado y hasta el pago de la totalidad del
adeudo. Asimismo, determinó absolverlos de los gastos y costas20.
En un punto central de su razonamiento, la Sala responsable sostuvo –a
partir de los interrogatorios practicados a la y los médicos, así como de la
pericial en medicina legal y forense rendida por la perita tercera en
discordia–que la inadecuada actuación del personal médico que atendió a la
niña dentro del Albergue constituyó un hecho ilícito, pues omitió adoptar las
precauciones médicas debidas en el diagnóstico y tratamiento de la
enfermedad, lo cual derivó en su muerte (daño y nexo causal) 21. Según se
explicó en la sentencia, el problema con la atención médica se centró en la
falta de exploración física y recolección de signos vitales de la niña, aunada
a que el tratamiento no fue acorde a la progresión y complicación de la
enfermedad, tal como lo refleja la ausencia de una reacción oportuna a un
cuadro sintomático que incluía la anormal persistencia de temperatura
corporal de 40°C. A pesar de lo anterior, la Sala estimó que la
19
La Sala responsable justificó la condena al Gobierno del entonces Distrito Federal en términos
de lo dispuesto en el artículo 1927 del Código Civil de dicha entidad federativa. Toca de apelación
****/2006, fojas 307 y 307 vuelta.
20
Toca de apelación ****/2006, fojas 192 a 319.
21
Toca de apelación ****/2006, fojas 249 vuelta a 258.
11
AMPARO DIRECTO 50/2015
responsabilidad del personal médico se encontraba matizada en atención a
que la madre no propició los cuidados idóneos, en términos de las
recomendaciones respectivas22. Finalmente, concluyó que se produjeron
dos tipos de daño:
1) Daño moral contra la madre, independiente del tipo de
responsabilidad surgida, cuya cuantificación orientó con los siguientes
parámetros: (i) derecho lesionado, sentimientos y afectos de la
madre; (ii) grado de responsabilidad del personal médico disminuido
por faltas de cuidado de la madre (a lo que después agregó que fue
ella quien insistió en ingresar al Albergue pese a la existencia del
brote de varicela); y (iii) situación económica de los médicos baja, la
del Gobierno se debe matizar por responsabilidad de la madre, y la de
ésta es baja23.
2) Responsabilidad objetiva, exclusivamente por la falta de atención
médica adecuada y sin que se hubiera acreditado falta de higiene, la
cual dio como resultado un daño material que, al haber resultado en
el fallecimiento de la niña, debe cuantificarse en términos del artículo
502 de la Ley Federal del Trabajo24.
4) Primer juicio de amparo directo y segunda sentencia de
apelación
En contra de la anterior resolución, la señora ********** y el Gobierno del
Distrito Federal promovieron juicios de ampro directo. De sus demandas
conoció el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer
Circuito, en los expedientes ****/2010 y ****/2010, respectivamente.
Por sentencias de 19 de mayo de 2011 el Tribunal Colegiado resolvió
conceder la protección constitucional a ambas partes quejosas. El efecto
22
Toca de apelación ****/2006, fojas 212 vuelta a 213, 243 vuelta a 244, y 263 vuelta.
23
Toca de apelación ****/2006, fojas 57 a 270.
24
Toca de apelación ****/2006, fojas 280 a 282.
12
AMPARO DIRECTO 50/2015
para el que se otorgó el amparo a la madre de la niña
fue para que se volviera a cuantificar el monto de la
indemnización por daño moral, sin considerar que
ella presuntamente tuvo responsabilidad en el
fallecimiento de su hija al haberla llevado al
Albergue, y precisando cuál es el grado de responsabilidad de los
demandados así como el resto de circunstancias aplicables al caso25.
Por su parte, el amparo concedido al Gobierno del Distrito Federal fue para
el efecto de que la Sala responsable dejara insubsistente la resolución
combatida y: (i) determinara que la señora **********carecía de legitimación
para demandar los daños patrimoniales causados por la muerte de su hija; y
(ii) condenara a los codemandados al pago de los intereses moratorios
generados desde que feneciere el plazo otorgado para cumplir con la
obligación de pago, y no desde el emplazamiento26.
En cumplimiento a los fallos anteriores, la Sala responsable emitió sentencia
el 8 de junio de 2011, en la que determinó: (i) calificar la culpa de los
codemandados como “leve”; (ii) condenar subsidiariamente a **********,
**********y al Gobierno del Distrito Federal al pago de $500,000.00
(quinientos mil pesos 00/100 moneda nacional) por concepto de daño moral,
susceptibles de generar intereses en caso de no cubrirse en el término de
cinco días contados a partir del día siguiente a que cause ejecutoria la
sentencia; y (iii) absolverlos del pago de gastos y costas y de daño material,
25
Toca de apelación ****/2006, fojas 323 vuelta a 325. Sobre la supuesta responsabilidad de la
víctima, el Tribunal Colegiado señaló que su eventual grado de responsabilidad no es un elemento
de valoración que prevea el artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal.
26
Toca de apelación ****/2006, fojas 325 vuelta a 330. El órgano colegiado sustentó su
determinación en los argumentos siguientes: (i) la actora carece de legitimación para reclamar el
daño patrimonial, toda vez que ese derecho sólo se reconoce a quienes ostentan el carácter de
herederos de la víctima, de modo que si la señora **********no ocurrió a juicio como albacea a
bienes de la menor de edad fallecida, no está legitimada para demandar la indemnización por daño
patrimonial (fojas 325 vuelta a 327 vuelta); y (ii) aunque la obligación de pagar la indemnización
por concepto de daño moral surge desde que se causa el daño, es inconcuso que la especificación
concreta de esa obligación se actualiza hasta que el juez señala en la sentencia correspondiente la
cantidad que se debe pagar por tal concepto, por ende, es hasta ese momento que puede
estimarse que si el demandado no cumple voluntariamente con su obligación de pago, entonces se
actualiza el retardo que lo hace incurrir en mora. Consecuentemente, los intereses legales
empiezan a generarse a partir del incumplimiento de la condena impuesta y hasta que el
demandado cubre a su contraparte la cantidad establecida (fojas 327 vuelta a 330).
13
ante la ausencia de legitimación de la actora 27. Es importante destacar que
el monto de la condena se justificó por la capacidad económica del personal
médico demandado y ante el carácter compensatorio o de satisfacción que
tiene la indemnización ante el dolor provocado28.
La absolución del pago de daños materiales y gastos y costas quedó firme
desde el primer juicio de amparo y se reiteró en todas las sentencias de
segunda instancia dictadas en lo subsecuente.
5) Segundo juicio de amparo directo y tercera sentencia de
apelación
Inconformes con la resolución anterior, la actora y el Gobierno del Distrito
Federal promovieron juicios de amparo directo. De sus demandas conoció
el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito,
en los expedientes ****/2011 y ****/2011, respectivamente29.
Mediante sentencias de 16 de septiembre de 2012 el Tribunal Colegiado
concedió el amparo a la quejosa y sobreseyó en el juicio promovido por el
Gobierno del Distrito Federal. La concesión de la protección constitucional
fue otorgada para el efecto de que la autoridad de apelación dejara
insubsistente la sentencia reclamada y, con plenitud de jurisdicción,
cuantificara de nueva cuenta el monto de la indemnización por daño moral
considerando: (i) cuáles eran los sentimientos y afecciones que vio
transgredidos la impetrante con la muerte de su hija, partiendo de la base
de que el daño moral se debe analizar de forma individualizada y reparando
en las variables del individuo afectado y en la situación que rodea al hecho;
(ii) que el grado de responsabilidad de ********** y ********** era grave, pues
se tradujo en el fallecimiento de la niña; y (iii) que la situación económica
del Gobierno del Distrito Federal era alta, pues se trata de una dependencia
27
Toca de apelación ****/2006, fojas 322 a 461. La calificación de la culpa se desarrolla a partir de
la foja 395.
28
Toca de apelación ****/2006, fojas 409 vuelta y 410.
29
Toca de apelación ****/2006, foja 466.
AMPARO DIRECTO 50/2015
pública que percibe una partida presupuestal del
gobierno local para atender la generalidad de las
funciones que desempeña30.
Vale la pena enfatizar que el Tribunal Colegiado
puntualizó que la quejosa sufrió la pérdida de una hija tras varios días de
presenciar su agonía ante la impotencia de poder hacer algo para remediar
la situación, a lo cual debía agregarse que acudieron al Albergue en
búsqueda de protección a su vida, tras sufrir violencia doméstica31.
En cumplimiento al fallo protector, el órgano de apelación revocó el fallo
impugnado y emitió una tercera sentencia el 2 de marzo de 2012 en el
sentido de condenar subsidiariamente a **********, **********y al Gobierno del
Distrito Federal al pago de $2´500,000.00 (dos millones quinientos mil pesos
00/100 moneda nacional) por concepto de daño moral, susceptibles de
generar intereses en caso de no cubrirse en el término de cinco días
contados a partir del día siguiente a que cause ejecutoria la sentencia32.
Sobre los efectos para los que el Tribunal Colegiado concedió la protección
constitucional, la Sala responsable destacó que: (i) el grado de
responsabilidad de los médicos demandados fue grave, dado que la niña
falleció por falta de tratamiento adecuado, es decir, porque no se atendió
debidamente la varicela que padecía, como lo evidencia la falta de
consideración [como elemento alarmante] de que dos días padeció fiebre de
40°C, además de que se cometieron múltiples errores de conducta por parte
de los codemandados33; (ii) la naturaleza y gravedad de los derechos
lesionados a la señora ********** fue evidente, porque el deceso de su hija le
ocasionó un daño psicológico grave que afecta todos los aspectos de su
vida, estuvo expuesta a la enorme frustración e impotencia de no poder
auxiliar a la niña ni evitar su agonía, y su grado de aflicción se agravó
debido a las condiciones de violencia por las que atravesaba al momento de
30
Toca de apelación ****/2006, fojas 466 vuelta a 476 vuelta.
31
Toca de apelación ****/2006, fojas 469 y 469 vuelta.
32
Toca de apelación ****/2006, fojas 465 a 632 vuelta.
33
Toca de apelación ****/2006, fojas 550 a 560.
15
AMPARO DIRECTO 50/2015
los hechos34; y (iii) aun cuando la situación económica de las partes no es
un elemento determinante para establecer el monto de la indemnización, es
importante destacar que el Gobierno del Distrito Federal es una entidad con
capacidad económica para reparar el daño moral causado, al ser una
dependencia que percibe una partida presupuestal del gobierno local para
llevar a cabo las funciones que desempeña35.
6) Tercer juicio de amparo y cuarta sentencia de apelación
A efecto de combatir la determinación anterior, ********** y el Gobierno del
Distrito Federal promovieron juicios de amparo directo. De sus demandas
conoció el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer
Circuito, en los expedientes ****/2012 y ****/2012, respectivamente.
Por sentencias de 27 de septiembre de 2012 el órgano colegiado resolvió
conceder la protección constitucional a la madre de la menor de edad y, por
su parte, negárselo al Gobierno del Distrito Federal. La referida concesión
se otorgó para el efecto de que la Sala responsable dejara insubsistente la
sentencia reclamada y emitiera otra en la cual volviera a cuantificar el monto
de la indemnización por daño moral, de conformidad con los elementos
previstos en el artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, de
modo que resultara justa, equitativa y suficiente para cubrir el daño moral
ocasionado a la quejosa36.
Entre otros planteamientos, el Tribunal Colegiado determinó que: (i) no
existió una adecuación entre las razones otorgadas y los dispositivos
aplicados; (ii) la Sala responsable afirmó que los médicos demandados
34
Toca de apelación ****/2006, fojas 567 a 572.
35
Toca de apelación ****/2006, fojas 573 vuelta y 574.
36
Toca de apelación ****/2006, fojas 635 a 647 vuelta. La concesión del amparo derivó de dos
argumentos principales: la indebida motivación de la sentencia reclamada, en lo relativo a la
condena al pago de la indemnización por daño moral (fojas 635 a 646 vuelta), y la extralimitación
de la Sala en el uso del arbitrio jurisdiccional que le reconoce el artículo 1916 del Código Civil para
el Distrito Federal (fojas 646 vuelta a 647 vuelta).
En relación al segundo punto, el órgano colegiado determinó que la cantidad fijada por la
responsable no resultaba justa y equitativa para reparar el daño moral causado a la quejosa, pues
no atendió a los extremos del artículo 1916 del Código Civil capitalino.
16
AMPARO DIRECTO 50/2015
tenían la posibilidad jurídica de cubrir la cantidad
impuesta como indemnización ($2´500,000.00),
aunque destacó que percibían un sueldo mensual
aproximado de $10,797.77 (diez mil setecientos
noventa y siete pesos 77/100 moneda nacional), el
cual no podía determinarse si era suficiente para cubrir sus necesidades
primarias, de modo que pudiesen tener “un factor de ahorro, previo a
satisfacer deudas”; (iii) el órgano resolutor no justificó por qué si el daño
ocasionado por los médicos y la afectación a los derechos de la actora era
grave, sólo se les condenaba al pago de $2´500,000.00 (dos millones
quinientos mil pesos 00/100 moneda nacional); (iv) el órgano de apelación
no precisó de manera pormenorizada de qué forma influyó la capacidad
económica (alta) del Gobierno del Distrito Federal en la cuantificación del
daño moral, no obstante que éste haya sido condenado de modo
subsidiario; (v) al analizar los derechos afectados, la autoridad responsable
no tomó en consideración el grave impacto que tuvieron los hechos en la
vida privada de la quejosa (como que no podrá convivir más con la niña,
que se le privó del apoyo moral que hubiese podido ofrecerle, de los
cuidados que hubiese podido tenerle durante su etapa de adulta mayor,
etcétera); (vi) la autoridad de segundo grado no exteriorizó de manera
motivada, exhaustiva y congruente las razones particulares o causas
inmediatas que la llevaron a fijar el monto de la indemnización, ni por qué
esa cantidad resultaba justa y equitativa; y (vii) la Sala debió establecer un
monto mayor de indemnización, dado que las particularidades del caso
hacen arribar a la conclusión de que la cantidad fijada no es justa, pues no
corresponde a los derechos afectados, y su gravedad, al grado de
responsabilidad de los codemandados, su situación económica y demás
especificidades del caso.
El 19 de octubre de 2012, la autoridad de segunda instancia dio
cumplimiento a la sentencia de amparo y emitió una cuarta sentencia de
apelación en la cual condenó subsidiariamente a**********, ********** y al
Gobierno del Distrito Federal al pago de $15´000,000.00 (quince millones de
pesos 00/100 moneda nacional) por concepto de daño moral, susceptibles
17
AMPARO DIRECTO 50/2015
de generar intereses en caso de no cubrirse en el término de cinco días
contados a partir del día siguiente a que cause ejecutoria la sentencia37.
Al cuantificar de nueva cuenta el monto de la indemnización por daño moral,
la Sala responsable explicó: (i) sobre la naturaleza de los derechos
lesionados, que el fallecimiento de la niña afectó de modo trascendental la
vida privada de su madre, lo cual fue más allá de sus sentimientos y
afectos, agravándose por el hecho de que acudió al Albergue buscando
precisamente salvaguardar su vida y la de sus hijos, y los hechos
terminaron con el contagio y muerte de su hija, generándole una sensación
de culpa por lo ocurrido38; (ii) sobre el grado de responsabilidad, que era
necesario reiterar las consideraciones en torno a la gravedad en la
actuación del personal médico; (iii) sobre la situación económica de las
partes, que era necesario analizar la “alta” capacidad económica del órgano
ejecutivo capitalino demandado y la existencia de una partida presupuestal
específica para cubrir indemnizaciones de esta naturaleza, con la finalidad
de otorgar seguridad a la parte actora de que el monto fijado como
indemnización por el daño moral le será cubierto, aunado a que dicha
circunstancia influye en la propia cuantificación de la indemnización 39; y (iv)
entre las circunstancias adicionales a que se refiere el artículo que regula la
indemnización por daño moral, que debe considerarse a) que la actora no
se sintió protegida por el personal del Albergue, sino impotente por el estado
de salud de su hija y culpable por su fallecimiento, b) la complejidad del
proceso de duelo que debe pasar quien ha perdido a un hijo (sin importar
que ya lo hubiese superado), y c) la ponderación de los derechos de la
actora frente a los de los habitantes de la Ciudad de México, a efecto de fijar
una indemnización que cubra el daño moral causado a aquélla, sin afectar
lo relativo a las funciones que debe desempeñar el Gobierno del Distrito
Federal en la satisfacción de las necesidades de los capitalinos40.
37
Toca de apelación ****/2006, fojas 633 a 753 vuelta.
38
Toca de apelación ****/2006, fojas 704 a 707 vuelta, 766.
39
Toca de apelación ****/2006, fojas 709 a 710, y 719 vuelta.
40
Toca de apelación ****/2006, fojas 710 vuelta a 711 vuelta y 716 a 720 vuelta.
18
AMPARO DIRECTO 50/2015
Así, arribó a la conclusión de que el monto fijado era
justo y equitativo, atendiendo, por un lado, a que la
afectación que sufrió la integridad física de la actora
fue grave y trascendió a su vida privada y
sentimientos, y, por otro, a la alta solvencia
económica del Gobierno del Distrito Federal, partiendo de la base de que la
cantidad establecida no merma las actividades que desempeña en favor de
los habitantes de esa ciudad. Sobre este último punto, añadió que
establecía un monto menor a los $30´000,000.00 (treinta millones de pesos
00/100 moneda nacional) solicitados por la actora, puesto que esa cantidad
sí podría afectar las actividades de dicho órgano local, sin que con ello
estuviese minimizando la responsabilidad del codemandado, puesto que la
indemnización fijada resultaba suficiente para reparar el daño moral
ocasionado a la madre de la víctima41.
7) Cuarto juicio de amparo y quinta sentencia de apelación
En contra de la determinación anterior, la señora ********** y el Gobierno del
Distrito Federal promovieron juicios de amparo directo. Mediante sentencia
de 26 de septiembre de 2013 el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Primer Circuito resolvió el expediente ****/2013 relacionado
con el ****/2013, en el sentido de conceder la protección constitucional al
Gobierno del Distrito Federal, para efecto de que la Sala responsable: (i)
dejara insubsistente la sentencia reclamada; y (ii) emitiera otra en la que,
reiterando las consideraciones que no fueron materia de análisis, fijara el
monto de la indemnización por daño moral tomando en consideración, no
solamente el ingreso que percibía la madre de la víctima, sino las
condiciones en que vivía (lugar donde habitaba, el ambiente que le rodeaba,
su entorno social y demás elementos), con la finalidad de resarcir
justamente a la parte afectada. Consecuentemente, sobreseyó en el juicio
de amparo promovido por la madre (****/2013).
41
Toca de apelación ****/2006, fojas 717 vuelta a 719.
19
AMPARO DIRECTO 50/2015
En cumplimiento a la sentencia de amparo, el 21 de octubre de 2013 el
órgano de segundo grado dejó sin efectos la determinación combatida y
dictó otra en la cual, partiendo de la “solvencia económica de la parte
actora”, condenó subsidiariamente a **********, ********** y al Gobierno del
Distrito Federal al pago de $7´000,000.00 (siete millones de pesos 00/100
moneda nacional) por concepto de daño moral, susceptibles de generar
intereses en caso de no cubrirse en el término de cinco días contados a
partir del día siguiente a que cause ejecutoria la sentencia42.
La Sala justificó la reducción del monto indemnizatorio al destacar que la
actora en el juicio de origen: (i) percibía un salario de $1,866.00 (mil
ochocientos sesenta y seis pesos 00/100 moneda nacional), el cual no era
suficiente para minimizar las afecciones en sus emociones, sentimientos y
vida privada; (ii) tenía una condición de vida precaria, tanto que para
contrarrestar la situación de violencia que vivía, tuvo que acudir al Albergue
con sus hijos; y (iii) habitaba en un ambiente hostil, violento y de
desamparo43.
Mediante proveído de 14 de noviembre de 2013 el Tribunal Colegido tuvo
por cumplido el fallo protector. Al respecto, destacó que el decremento de
$8´000,000.00 (ocho millones de pesos 00/100 moneda nacional) en
relación a la indemnización dictada con antelación, no se traducía en un
incumplimiento. Justificó su decisión explicando que las resoluciones
dictadas con anterioridad no eran determinantes para decretar el
cumplimiento de la concesión de amparo, pues se dotó de plenitud de
jurisdicción a la Sala para establecer el monto de la indemnización, debido a
lo cual, dicha reducción no reflejaba defecto alguno en el cumplimiento44.
8) Recurso de inconformidad
Mediante escrito presentado el 13 de diciembre de 2013, ********** interpuso
recurso de inconformidad en contra de la resolución de cumplimiento. Por
sentencia de 28 de mayo de 2014 esta Primera Sala declaró fundado el
42
Toca de apelación ****/2006, fojas 836 a 869. (fojas 836 vuelta y 837 vuelta).
43
Toca de apelación ****/2006, fojas 836 vuelta y 837 vuelta.
44
Sentencia recaída al recurso de inconformidad ****/2014, fojas 9 y 10.
20
AMPARO DIRECTO 50/2015
recurso de inconformidad ****/201445, para el efecto
de que el Tribunal Colegiado requiriera a la Sala
responsable que acatara los lineamientos señalados
en la sentencia de amparo, interpretando la plenitud
de jurisdicción que se le otorgó acorde a las
siguientes consideraciones:
El análisis realizado por el Tribunal Colegiado al revisar el cumplimiento de
su última ejecutoria no debió desvincularse de la secuela procesal que dio
origen a la misma, pues precisamente dicha dinámica procedimental fue la
que desembocó en la emisión de la sentencia sometida a estudio.
1) Acorde a los argumentos y a la intención de la concesión de amparo,
no fue razonable que la Sala responsable redujera el monto de la
condena por daño moral en un 53.3%, si únicamente se le ordenó
analizar en su integridad lo relativo a la situación económica de la
víctima y reiterar todos los demás elementos para su cuantificación.
2) La libertad de jurisdicción que se reconoció a la autoridad de segunda
instancia se encontraba acotada a satisfacer un parámetro de
razonabilidad en torno a los argumentos contenidos en la sentencia
de amparo, a la naturaleza de la violación que fue examinada y
decretada en la misma, y a la secuela procesal que le precedió.
3) Todos los elementos que debían valorarse conforme al Código Civil
ya se habían apreciado en consideraciones que quedaron firmes
dentro de la presente secuela procesal, salvo el referente a la
situación económica de la parte actora.
4) Así, resultó discriminatorio que la Sala responsable determinara que,
en una posible condena por daño moral, la situación económica de la
víctima es determinante en tal magnitud que, si ésta era precaria, no
se podría ordenar una indemnización elevada, no obstante que el
resto de los elementos así lo permitieran.
En cumplimiento a lo anterior, la Sala responsable emitió sentencia el 12 de
agosto de 2014, en la que revocó el fallo apelado y condenó
subsidiariamente a los codemandados al pago de $15´000,000.00 (quince
millones de pesos 00/100 moneda nacional) por concepto de daño moral46:
45
Recurso de inconformidad ****, resuelto el 28 de mayo de 2014 por unanimidad de 5 votos,
bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea.
46
Toca de apelación ****/2006, fojas 872 a 990 vuelta. Las consideraciones dictadas en
cumplimiento a la ejecutoria de amparo y lo resuelto en el recurso de inconformidad se encuentran
21
AMPARO DIRECTO 50/2015
Al analizar la situación económica y condiciones de vida de la
víctima —en términos de la ejecutoria de amparo— tuvo por probado
que: (i) su nivel educativo era de preparatoria o carrera comercial en
el área de turismo; (ii) previo a acudir al Albergue cohabitaba con sus
hijos y concubino en una vivienda en el Estado de México, siendo
este último el proveedor principal; (iii) había sido objeto de violencia
física, psicoemocional, sexual y económica perpetrada por su
concubino; (iv) el ambiente que la rodeaba era hostil, violento y de
desamparo; y (v) percibía un salario de $1,866.00 (mil ochocientos
sesenta y seis pesos 00/100 moneda nacional).
Respecto al impacto de la situación económica en la
cuantificación de la indemnización, expuso que: (i) la ponderación
de las consecuencias extra-patrimoniales del daño moral resultaba
contraria al principio de igualdad, puesto que, bajo esa perspectiva,
las personas en distintas situaciones económicas tendrían derecho a
una indemnización diferenciada; y (ii) la situación económica de la
víctima no incide en el dolor sufrido, aunque el análisis de las
consecuencias patrimoniales resulta útil para establecer la dimensión
real del perjuicio sufrido, pues da cuenta de la incidencia del daño en
el perfil subjetivo de la víctima.
Así, concluyó que la madre de la víctima: (i) sufrió graves daños
psicológicos ocasionados por la negligencia médica de que fue objeto
su hija, los cuales se suman a la frustración, impotencia y dolor que
padeció al ver el estado de salud de la niña y no poder evitarlo; (ii)
vivió un alto grado de aflicción, dadas las condiciones personales por
las que atravesaba al momento del deceso; y (iii) se vio gravemente
afectada en su vida privada.
En cuanto a la justa indemnización, sostuvo que el monto de $15
´000,000.00 (quince millones de pesos 00/100 moneda nacional)
de la foja 947 vuelta a 966 vuelta. Primero se abordan la situación económica y “condiciones de
vida” de la actora, y posteriormente se desarrolla la cuantificación del daño moral.
22
AMPARO DIRECTO 50/2015
resultaba justo y equitativo para compensar las
afectaciones que sufrió la señora ********** en
sus emociones, sentimientos y aspectos de su
vida privada. Al respecto, reconoció que el
monto establecido no es ejemplar porque no
es esa la finalidad de la norma47, además de que pondera los
intereses de los habitantes de la Ciudad de México, pues su Gobierno
se encuentra constreñido a salvaguardar los intereses de la sociedad
en general y cuenta con una partida presupuestal para atender a la
generalidad de funciones y servicios que desempeña.
9) Quinto juicio de amparo (que ahora se resuelve)
En contra del fallo anterior, la madre de la menor de edad y el Gobierno del
Distrito Federal promovieron juicios de amparo.
Al respecto, la quejosa adujo como único concepto de violación que la
Sala responsable vulneró los preceptos 1°, 14 y 16 de la Constitución al
haber aplicado e interpretado indebidamente lo previsto en el artículo 1916
del Código Civil para el Distrito Federal, pues:
1° Debió preferir la aplicación de los derechos humanos contenidos en la
Constitución y los tratados internacionales sobre cualquier otra norma
que resultara restrictiva o menos favorecedora, o bien, haber
interpretado de forma extensiva las normas protectoras de derechos
humanos y de forma restrictiva aquéllas que obstaculizaran la plena
protección de los mismos48.
47
Toca de apelación ****/2006, fojas 961 vuelta, 962 y 964.
48
Al respecto, citó aplicables los criterios siguientes: (i) tesis P. LXVII/2011(9a.), registro IUS
160589, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro III,
diciembre de 2011, Tomo 1, página 535, de rubro “CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EX
OFFICIO EN UN MODELO DE CONTROL DIFUSO DE CONSTITUCIONALIDAD”; (ii)
jurisprudencia 1a./J. 107/2012 (10a.), registro IUS 2002000, publicada en el Semanario Judicial de
la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XIII, octubre de 2012, Tomo 2, página 799, de
rubro “PRINCIPIO PRO PERSONA. CRITERIO DE SELECCIÓN DE LA NORMA DE DERECHO
FUNDAMENTAL APLICABLE”; y (iii) jurisprudencia 1a./J. 18/2012 (10a.), registro IUS 2002264,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XV,
diciembre de 2012, Tomo 1, Página 420, de rubro “CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD Y DE
CONVENCIONALIDAD (REFORMA CONSTITUCIONAL DE 10 DE JUNIO DE 2011)”.
23
AMPARO DIRECTO 50/2015
2° Al fijar el monto de la indemnización por daño moral ejerció de
manera arbitraria y caprichosa la facultad discrecional que le
reconoce el precepto 1916 del código sustantivo civil capitalino, ya
que:
i. Valoró la totalidad de los elementos que prevé dicho precepto, a
pesar de que únicamente se le ordenó que analizara de nueva
cuenta lo relativo a “la situación económica de la víctima”.
ii. Al determinar que el monto no podía exceder de $15
´000,000.00 (quince millones de pesos 00/100 moneda
nacional) por la supuesta posibilidad de que se provocase un
detrimento a los habitantes de la Ciudad de México, no justificó
de qué manera se generaría dicha afectación.
iii. Omitió valorar la “cédula de ingreso (trabajo social)”, con base
en la cual hubiera podido concluir que vivía en una casa
rentada, de dos cuartos y con servicios (luz, agua, drenaje y
transporte y recolección de basura) y que tenía “escolaridad
comercial”.
iv. Inadvirtió que el monto fijado como indemnización no resulta
justo ni equitativo, además de que tampoco cumple con sus
funciones compensatoria y sancionadora.
v. Desnaturalizó el carácter punitivo de la indemnización, puesto
que la cantidad determinada no resultaba suficiente para
generar un efecto disuasivo de las conductas dañosas 49.
Adicionalmente, omitió considerar que dicho carácter deriva del
propio artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, tal
como señala la tesis de rubro “DAÑOS PUNITIVOS.
ENCUENTRAN SU FUNDAMENTACIÓN LEGAL EN EL ARTÍCULO
1916 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL”50.
49
Consideró aplicables sobre ese punto: (i) la tesis 1a. CCLXXII/2014 (10a.), registro IUS 2006958,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro 8, julio de
2014, Tomo I, página 142, de rubro “DAÑOS PUNITIVOS. CONCEPTUALIZACIÓN DE SUS
FINES Y OBJETIVOS”; (ii) tesis 1a. CCXXXIII/2014 (10a.), registro IUS 2006736, publicada en la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 7, junio de 2014, Tomo I,
página 449, de rubro “DAÑO MORAL. SU CLASIFICACIÓN ATENDIENDO AL MOMENTO EN
QUE SE MATERIALIZA”; y (iii) tesis I.6o.C.11 C (10a.), registro IUS 2006350, sostenida por del
Sexto Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 6, mayo de 2014, Tomo III, página 1949,
de rubro “DAÑO MORAL. EL CÁLCULO DEL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN RELATIVA,
DEBE FIJARSE NO SÓLO CON UNA CANTIDAD POR ESE CONCEPTO, SINO TAMBIÉN
DEBEN TOMARSE EN CUENTA LAS CONSECUENCIAS DE ORDEN INMATERIAL QUE
SUFRIERON LA VÍCTIMA Y SUS FAMILIARES”.
50
Tesis 1a. CCLXXI/2014 (10a.), registro IUS 2006959, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro 8, julio de 2014, Tomo I, página 143.
24
AMPARO DIRECTO 50/2015
vi. Finalmente, solicitó que al estudiar el
concepto de violación que antecede se
tomare en consideración los
razonamientos que sustentaron el
amparo directo 30/2013, resuelto por esta
Primera Sala en sesión de 26 de febrero
de 201451.
Por su parte, el Gobierno del Distrito Federal adujo como motivos de
disenso los siguientes:
1° Se fundó y motivó indebidamente la condena al pago de $15
´000,000.00 (quince millones de pesos 00/100 moneda nacional) por
concepto de indemnización por daño moral, con lo que se
transgredieron los ordinales 1°, 14 y 16 de la Constitución y, por ende,
los principios de justicia y equidad. Lo anterior, toda vez que la
determinación de Sala responsable:
i. Resulta inverosímil, ya que recurre a una definición tautológica
del concepto de justicia contraria a las reglas de la lógica
formal.
ii. Pretende sustentar su resolución en el principio de equidad y,
sin embargo, sólo apela a la definición del mismo, sin mayor
desarrollo y sin considerar que el objetivo consiste en que el
juzgador esté en aptitud de determinar lo más justo posible
(entendiendo por justo aquello que se encuentra conforme a la
ley).
iii. No puede estar sustentada en la equidad y la justicia, si
perjudica el interés general para favorecer un interés particular.
iv. No está plenamente justificada, pues, a pesar de
fundamentarse en el artículo 1916 del código sustantivo
capitalino, no precisó por qué estimó que la cuantía fijada
satisface el objeto de la condena por daño moral.
v. Resulta incongruente, ya que primero sostiene que no debe
afectarse la esfera patrimonial del Gobierno del Distrito Federal,
a efecto de salvaguardar el interés general y el bien común, y
después condena al pago de $15´000,000.00 (quince millones
51
Específicamente solicitó que: (i) se tome en cuenta el derecho a la justa indemnización y lo
previsto en el artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, al calcular el monto del pago
por daño moral; (ii) el resarcimiento sea suficiente y adecuado en relación al daño causado; y (iii)
el reproche a la indebida conducta de los responsables del daño sea cualitativa y cuantitativamente
adecuado.
25
AMPARO DIRECTO 50/2015
de pesos 00/100 moneda nacional), con lo que se tendrían que
extraer recursos de las partidas presupuestales destinadas a la
prestación de servicios y, consecuentemente, afectar el interés
público. Así, resulta evidente que el órgano de segunda
instancia no ponderó el derecho individual de la señora
********** frente al de la población que habita la Ciudad de
México.
2° La autoridad de apelación vulneró el precepto 17 de la Carta Magna
al ordenar la reparación de un daño que causará uno mayor a un
grupo de personas que también gozan del derecho de acceso a la
justicia y de la prerrogativa a que se satisfagan sus necesidades52.
Por acuerdo de 7 de octubre de 2014 el Décimo Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito admitió ambas demandas de
amparo y las registró, respectivamente, en los expedientes ****/2014 (el
promovido por la señora **********) y ****/2014 (el promovido por el Gobierno
del Distrito Federal)53.
10) Solicitud de facultad de atracción a esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación
Mediante resolución de 15 de enero de 2015 el Tribunal Colegiado solicitó a
esta Primera Sala el ejercicio de su facultad de atracción para conocer del
amparo directo ****/2014. Mediante sentencia de 5 de agosto de 2015 esta
Primera Sala resolvió la solicitud de facultad de atracción ****/201554, en el
sentido de declararla procedente, en atención a las siguientes
consideraciones:
52
Explicó que el proceder de la Sala contravino lo establecido en la jurisprudencia P./J. 113/2001,
registro IUS 188804, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Tomo XIV, septiembre de 2001, página 5, de rubro “JUSTICIA, ACCESO A LA. LA
POTESTAD QUE SE OTORGA AL LEGISLADOR EN EL ARTÍCULO 17 DE LA CONSTITUCIÓN
GENERAL DE LA REPÚBLICA, PARA FIJAR LOS PLAZOS Y TÉRMINOS CONFORME A LOS
CUALES AQUÉLLA SE ADMINISTRARÁ NO ES ILIMITADA, POR LO QUE LOS
PRESUPUESTOS O REQUISITOS LEGALES QUE SE ESTABLEZCAN PARA OBTENER ANTE
UN TRIBUNAL UNA RESOLUCIÓN SOBRE EL FONDO DE LO PEDIDO DEBEN ENCONTRAR
JUSTIFICACIÓN CONSTITUCIONAL”.
53
Cuaderno de amparo ****/2014, fojas 47 a 48.
54
Cuaderno de amparo 50/2015, fojas 3 a 15.
26
1) La petición fue formulada por quienes estaban legitimados para ello,
es decir, por los magistrados del Tribunal Colegiado que conoció del
caso.
2) El asunto satisface los requisitos de importancia y trascendencia,
porque permitirá a esta Primera Sala pronunciarse sobre dos
aspectos relevantes: (i) los parámetros que deben primar para
determinar el monto que debe resarcirse a la víctima en una demanda
de daño moral cuando el obligado es un ente público; y (ii) si es
aplicable per se y sin distinguir variables el estándar fijado por esta
Corte en el amparo directo ****/2013, o si cabe hacer distingos
cuando la obligación de indemnizar recae sobre un ente público y con
ello existe cierta presunción de que, al mermar el patrimonio de dicho
ente, se podría afectar al resto de la ciudadanía.
II. TRÁMITE EN LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN
Mediante proveído de 27 de octubre de 2015 el Presidente de esta Suprema
Corte de Justicia de la Nación: (i) recibió los autos del presente asunto y los
radicó en el expediente 50/2015; (ii) turnó el asunto a la ponencia del
ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea; y (iii) ordenó el envío de los autos a
esta Primera Sala55.
Por proveído de 25 de noviembre de 2015 el Presidente de esta Primera
Sala ordenó: (i) el avocamiento de dicho órgano al conocimiento del
presente asunto; y (ii) el envío de los autos al Ministro ponente56.
III. COMPETENCIA
Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es
competente para conocer y resolver el presente asunto, en atención a que
se ejerció la facultad de atracción, de conformidad con lo dispuesto por los
artículos 107, fracción V, último párrafo, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, 40 de la Ley de Amparo, y, 21, fracción III,
55
Cuaderno de amparo 50/2015, fojas 53 a 55 vuelta.
56
Cuaderno de amparo 50/2015, foja 77.
AMPARO DIRECTO 50/2015
inciso b) de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; así como
en los puntos primero y tercero del Acuerdo General 5/2013, emitido por el
Pleno de este Alto Tribunal. Lo anterior, en virtud de que la materia civil del
presente asunto cae dentro de su ámbito de especialidad y no se estima
necesaria la intervención del Tribunal Pleno.
IV. OPORTUNIDAD
El amparo directo es oportuno de acuerdo con lo establecido en el artículo
17 de la Ley de Amparo. La sentencia reclamada fue dictada el 12 de
agosto de 2014 y se notificó por boletín judicial a las partes el 13 de agosto
de 201457. Dicha resolución surtió efectos para la quejosa al día hábil
siguiente, es decir, el 14 de agosto de 2014.
En atención a lo anterior, el plazo de quince días para la interposición del
amparo directo transcurrió del 15 de agosto al 4 de septiembre de 2014,
descontando el 16, 17, 23, 24, 30 y 31 de agosto, por corresponder a
sábados y domingos, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 19 de
la Ley de Amparo y 163 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, a la luz del Acuerdo General 2/2006 del Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación. Al haber sido presentado el amparo directo el
4 de septiembre de 2014, resulta incuestionable que fue interpuesto dentro
del término legal previsto en el artículo 17 de la Ley de Amparo.
V. CERTEZA DEL ACTO RECLAMADO
La existencia del acto reclamado quedó acreditada con las constancias
relativas al expediente del que deriva.
57
Toca de apelación ***/2006, foja 990 vuelta.
28
AMPARO DIRECTO 50/2015
VI. ESTUDIO DE FONDO
Para entender a cabalidad el objeto del presente juicio
es fundamental reparar en dos cuestiones. La
primera de ellas consiste en que desde el primer juicio de amparo quedaron
firmes las consideraciones en torno al surgimiento de responsabilidad civil a
cargo del personal médico y el Gobierno de la Ciudad de México, como
consecuencia de la acreditación de tres elementos 58: (i) hecho ilícito
consistente en la inadecuada atención del personal médico que trató a la
niña dentro del Albergue, el cual omitió explorar físicamente y recolectar sus
signos vitales , así como brindar un tratamiento acorde a la progresión y
complicación de la enfermedad; (ii) un daño consistente en la muerte de la
niña, con las múltiples afectaciones que ello generó; y (iii) una relación
causal entre el indebido actuar del personal médico y el fallecimiento. La
segunda atiende a la forma en que los múltiples juicios de amparo han
acotado la litis que ahora se revisa, pues este recuento permitirá identificar
con precisión el tema a resolver dentro del presente juicio de amparo, sin
trastocar las cuestiones que a estas alturas se consideran cosa juzgada:
58
Según lo expuso la Sala, sus consideraciones se basaron en los interrogatorios practicados a la
y los médicos, así como de la pericial en medicina legal y forense rendida por la perita tercera en
discordia.
29
AMPARO DIRECTO 51/2015
Evolución de los elementos considerados para el monto de la indemnización en las sentencias emitidas por la
Sala responsable, a partir de los lineamientos sentados por el Tribunal Colegiado y la SCJN
Elementos a considerar en los Primera Segunda Tercera Cuarta sentencia Quinta Sexta
pronunciamientos sentencia sentencia sentencia sentencia sentencia
Especificar Destacar trascendencia Analizar la Analizar
sentimientos y de hechos en la vida situación situación
Excluir culpa afectos de de la madre, y reflejar económica (de económica de
Lineamiento sentado por el Tribunal de la madre madre por la elevada capacidad manera actora en
Colegiado (o por la SCJN en el caso Ninguno (no y eliminar pérdida de hija; económica del integral) de la conjunto con
de la sexta sentencia) que debía había juicios de condena por y considerar la Gobierno en parte actora y elementos que
seguirse amparo aún) daño capacidad indemnización. no sólo su ya habían sido
material económica del Cantidad no es justa ni salario valorados y sin
Gobierno equitativa discriminar
Fallecimiento afectó de
Derechos → Sentimientos y Sentimientos Grave manera trascendental a = =
lesionados afectos y afectos afectación a la madre (vida privada (se reiteró lo (se reiteró lo
madre y sentimientos) anterior) anterior)
Médicos Por negligencia Leve Grave Grave Grave Grave
Nivel de Actora Por falta de No es No es relevante No es relevante No es No es
responsab. cuidados relevante relevante relevante
Daño Médicos Baja Baja Baja Baja Baja Baja
inmaterial Situación Actora Muy baja Muy baja Muy baja Muy baja Precaria y, por Precaria, pero
económica ello, se redujo no impacta
monto de monto de
condena condena
Matizada por Depende de Suficiente Alta y debe influenciar = =
Gobierno “culpa” de los médicos indemnización (se reiteró lo (se reiteró lo
actora anterior) anterior)
Actora debió sentirse
Otras → No referidas No referidas No referidas protegida de violencia; = =
circunstan. proceso de duelo; (se reiteró lo (se reiteró lo
monto inferior a 30 anterior) anterior)
millones solicitados
para no afectar a
habitantes de CDMX
Monto → 150,000 500,000 2.5 millones 15 millones 7 millones 15 millones
D. material → Conforme a LFT No procede No No No No
AMPARO DIRECTO 51/2015
En estos términos, el surgimiento y existencia de responsabilidad a cargo de
los codemandados constituye cosa juzgada. Adicionalmente, la información
antes plasmada permite advertir, primero, que cada uno de los elementos a
considerar para el cálculo de la indemnización por daño moral ya ha sido
objeto de juicios de amparo previos; y, segundo, que subsiste un
cuestionamiento en torno al monto de la indemnización, a partir de las dos
consideraciones que lo sustentan. Sobre el punto, la autoridad responsable
expuso que la cantidad es justa y equitativa en tanto que:
1) No resulta ejemplar, pues no es ésta la finalidad que persigue la
norma.
2) Da cuenta de una debida ponderación entre las pretensiones de la
parte actora y las de la sociedad en general, cuyos intereses deben
ser satisfechos por el Gobierno de la Ciudad de México a través del
presupuesto que anualmente le es asignado para la realización de las
funciones y servicios que tiene encomendados.
Al respecto, la parte quejosa cuestionó ambas premisas desde diversas
perspectivas que, en esencia, se refieren a la metodología empleada para la
individualización del monto indemnizatorio (primer concepto de violación y
argumentos i a iii del segundo) y a la naturaleza compensatoria y punitiva
que debiera tener el mismo (argumentos iv a vi del segundo concepto de
violación). Para dar respuesta a dichos planteamientos, esta Sala
desarrollará el estudio de fondo a partir del siguiente esquema:
1. Justificación de la vía civil
2. El daño moral en las vías civil y administrativa para casos derivados
de negligencia médica
3. El derecho a una justa indemnización en casos de responsabilidad
derivada de negligencia médica
1) Implicaciones del derecho a una justa indemnización en la doctrina
de la Primera Sala
2) El derecho a una justa indemnización y el derecho de daños
AMPARO DIRECTO 50/2015
3) Los daños punitivos y la reparación del daño
a) Doctrina de la Primera Sala sobre daños punitivos
b) Inaplicabilidad de la doctrina cuando la parte demandada es el
Estado
4. Respuesta a los planteamientos de la parte quejosa
1) Sobre la exclusión de “daños punitivos”
2) Sobre la metodología empleada para individualizar el monto
indemnizatorio
3) Sobre la falta de justicia y equidad en el monto fijado
5. Cálculo de la indemnización a partir de la respuesta a los
planteamientos de la quejosa
6. Conclusiones
1. Justificación de la vía civil
Aunque esta cuestión ha quedado firme al no haber sido impugnada durante
la secuela procesal, esta Sala estima pertinente aclarar la razón por la cual
el presente asunto se ha tramitado en la vía civil pese a involucrar la
responsabilidad del Gobierno de la Ciudad de México por la comisión de
hechos que, a la luz de la doctrina jurisprudencial elaborada por esta
Suprema Corte, podrían ser calificados como actividad irregular59.
El 14 de junio de 2002 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el
decreto por el que se reformó el Título Cuarto de la Constitución y se
adicionó un segundo párrafo al artículo 113, mediante el cual se incorporó al
orden constitucional mexicano el principio de responsabilidad patrimonial del
59
Al resolver el amparo directo en revisión 10/2012 (resuelto el 11 de abril de 2012 por
unanimidad de 5 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea), esta Primera Sala
sostuvo que en casos de negligencia médica, los procesos con un objeto sancionador consisten en
el procedimiento de responsabilidad administrativa a los servidores públicos y el proceso penal;
mientras que los procesos con fines indemnizatorios son la vía civil, si se demanda al médico en lo
particular o al hospital privado; o bien, la vía administrativa, si se demanda al Estado.
Lo anterior se refuerza con el criterio derivado del amparo directo en revisión 3542/2013
(resuelto el 15 de enero de 2014 por unanimidad de 5 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar
Lelo de Larrea), en el cual se sostuvo que si un juez no declina competencia por tratarse de la vía
equivocada, el plazo debe entenderse por interrumpido (fojas 24 y 25).
32
AMPARO DIRECTO 50/2015
Estado, de carácter objetiva y directa. El precepto de
referencia quedó redactado de la siguiente manera60:
Artículo 113. […]
La responsabilidad del Estado por los daños que, con motivo de
su actividad administrativa irregular, cause en los bienes o
derechos de los particulares, será objetiva y directa. Los
particulares tendrán derecho a una indemnización conforme a las
bases, límites y procedimientos que establezcan las leyes.
Dos años después, el 13 de abril de 2004, se registró el fallecimiento de la
niña. A finales de ese mismo año, el 31 de diciembre de 2004 entró en vigor
la Ley Federal para la Responsabilidad Patrimonial del Estado; sin embargo,
el ordenamiento local seguía sin expedirse.
A dos años de la muerte, el 11 de abril de 2006, la señora **********
promovió el juicio ordinario civil que dio origen al presente juicio de amparo.
Finalmente, casi cinco años después del fallecimiento y a tres de
presentada la demanda, el 1 de enero de 2009 entró en vigor la Ley de
Responsabilidad Patrimonial del Distrito Federal.
En estos términos, toda vez que la vía vigente al momento de ser
presentada la demanda era la civil, es correcto que el asunto se haya
tramitado como un juicio civil en lugar de uno de responsabilidad patrimonial
del Estado. Lo anterior coincide con la doctrina jurisprudencial de este Alto
Tribunal61.
60
El texto constitucional subsistió de esa manera hasta la reforma de 27 de mayo de 2015, a partir
de la cual el párrafo anterior pasó intocado a la última parte del artículo 109, en tanto que el citado
precepto 113 fue destinado a la regulación del Sistema Nacional Anticorrupción.
61
Jurisprudencia P./J. 123/2001, registro de IUS 188508, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XIV, octubre de 2001, página 16, cuyo rubro es
“RETROACTIVIDAD DE LAS LEYES. SU DETERMINACIÓN CONFORME A LA TEORÍA DE LOS
COMPONENTES DE LA NORMA”; y tesis 2a. LXV/2012 (10a.), registro de IUS 2001691,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, Libro XII,
septiembre de 2012, Tomo 2, página 1218, cuyo rubro es “MODIFICACIÓN DE
JURISPRUDENCIA. FORMA DE APLICAR LA TESIS DE RUBRO: "AUTORIZADO EN EL
PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO. CARECE DE FACULTADES PARA
PROMOVER JUICIO DE AMPARO DIRECTO (MODIFICACIÓN DE LA JURISPRUDENCIA 2a./J.
199/2004)”. En el último criterio, la Segunda Sala explicó que:
Ahora, esta determinación tratándose de procedimientos de modificación de jurisprudencia
en los que se resuelve abandonar una anterior, no llega al extremo de privar de efectos
33
AMPARO DIRECTO 50/2015
2. El daño moral en las vías civil y administrativa para casos
derivados de negligencia médica
A reserva de que este asunto se tramitó como un juicio ordinario civil y que
el marco constitucional y la jurisprudencia de esta Sala han abordado casos
como el presente en juicios de responsabilidad patrimonial del Estado, es
indudable que existe una sólida doctrina desarrollada por esta Primera Sala
en torno a la responsabilidad del Estado por reparar el daño moral derivado
de hechos que puedan ser calificados como alguna forma de negligencia
médica.
En el amparo directo en revisión 10/201262, esta Sala sostuvo que los
daños ocasionados por la actuación del personal médico de las instituciones
de salud pública pueden ser calificados como una actividad irregular del
Estado a la luz del artículo 113 constitucional, siempre que ésta se aparte
de las técnicas médicas o científicas –lex artis ad hoc– exigibles para el
personal de salud, lo cual se valorará partiendo de la premisa de que la
carga de la prueba recae en la parte demandada, por los principios de
facilidad y proximidad probatoria63.
Adicionalmente, en dicho precedente se explicó que estos casos involucran
violaciones al derecho a la salud y, ante su violación, al derecho a una justa
indemnización, según la caracterización que del mismo se hizo en el
amparo directo en revisión 1068/2011 64. Sobre este punto, la sentencia
jurídicos la aplicación que se hubiese hecho de una jurisprudencia superada bajo ese
mecanismo, cuando se refiera a la procedencia de algún medio de impugnación, ya que si
el interesado se acogió a un criterio que en su momento le resultaba obligatorio para
adoptar una vía legal de defensa, la interrupción de la jurisprudencia modificada no debe
privarlo de la posibilidad de continuar con una instancia ya iniciada, porque uno de los fines
de la jurisprudencia es la seguridad jurídica y sería ilógico que su observancia posterior
resulte adversa a los intereses de quien, constreñido por ella, procesalmente optó por
ajustar su estrategia defensiva a lo que aquélla le ordenaba.
62
Amparo directo en revisión 10/2012, resuelto el 11 de abril de 2012 por unanimidad de 5 votos,
bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea.
63
Amparo directo en revisión 10/2012, fojas 30, 37 a 39, y 40 a 42. La sentencia retoma, sobre el
último punto, lo resuelto en la contradicción de tesis 93/2011 e invoca el punto 5.1 de la actual
Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA3-2012, “del expediente clínico” (antes era la NOM-168-
SSA1-1998).
64
Amparo directo en revisión 10/2012, fojas 43 y 46. El asunto en cita es el amparo directo en
revisión 1068/2011, resuelto el 19 de octubre de 2011 por unanimidad de 5 votos, bajo la ponencia
34
AMPARO DIRECTO 50/2015
sostiene que el artículo 113 –y de manera genérica el
1°, aunque no se aclare en ese asunto– establece el
“derecho fundamental de las víctimas a ser resarcidas
por los daños ocasionados por la prestación de un servicio público
defectuoso”, el cual se conecta con el derecho a la salud. Finalmente
precisa que la indemnización respectiva debe ser justa, a partir de las
directrices y principios que han establecido organismos internacionales
como la Corte Interamericana, pero siguiendo las reglas específicamente
aplicables al caso65:
La indemnización ha de concederse, de forma apropiada y
proporcional a la gravedad de la violación y a las circunstancias de
cada caso, atendiendo a (a) el daño físico o mental; (b) la pérdida de
oportunidades, en particular las de empleo, educación y prestaciones
sociales; (c) los daños materiales y la pérdida de ingresos, incluido el
lucro cesante; (d) los perjuicios morales; y (e) los gastos de
asistencia jurídica o de expertos, medicamentos y servicios médicos
y servicios psicológicos y sociales.
Posteriormente, el amparo directo en revisión 2131/201366 retomó la
existencia del derecho humano a obtener una indemnización en casos de
violaciones al derecho a la salud o a la integridad, precisando que es
posible que existan casos donde “la justa indemnización podría ser
insuficiente a efectos de que la reparación pueda calificarse como integral”,
de modo que en esos supuestos podría determinarse si son necesarias
medidas adicionales para que la reparación se entienda auténticamente
integral67. Lo interesante para esta exposición, radica en que la Sala precisó
que cuando la indemnización no resulte suficiente, las medidas
complementarias “que sean necesarias para alcanzar el estándar de
reparación integral” se solicitarán “en los términos que las leyes establezcan
conforme al artículo 1º constitucional”68, aludiendo, entre otras, a la Ley
General de Víctimas, lo cual da pauta a concluir que se tramitarán –al
del ministro Pardo Rebolledo.
65
Amparo directo en revisión 10/2012, fojas 49 y 67.
66
Amparo directo en revisión 2131/2013, resuelto el 22 de noviembre de 2013 por unanimidad
de 5 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea.
67
Amparo directo en revisión 2131/2013, fojas 43, 44, 47 y 48.
68
Amparo directo en revisión 2131/2013, fojas 49 y 50.
35
AMPARO DIRECTO 50/2015
margen de que eventualmente se determine si proceden o no– bajo
procedimientos distintos a los estrictamente indemnizatorios como el de
responsabilidad patrimonial previsto en el artículo 113, segundo párrafo, de
la Constitución, según el texto entonces vigente69.
A la luz de estas consideraciones, la sentencia aludida retomó el criterio del
amparo directo en revisión 10/2012, señalando que en estos casos
deberán indemnizarse tanto los daños materiales como los inmateriales,
según la gravedad de la violación al derecho humano y la proporcionalidad
a la luz de las circunstancias de cada caso 70. Por último, el fallo sostiene
que, “si bien el legislador ordinario estatal está facultado discrecionalmente
para regular el derecho a obtener una justa indemnización con motivo de los
daños y perjuicios derivados de la actividad administrativa irregular del
Estado […], éste está obligado a no desnaturalizar el derecho constitucional
a ser indemnizado y cumplir con [el] parámetro de regularidad
constitucional”71.
Finalmente, en los amparos directos 30/2013 y 31/201372 se desarrollaron
los alcances y conceptualización del daño moral en casos análogos al
presente, en una construcción que va más allá de la vía en la que se haya
tramitado un caso. De los asuntos en comento se desprenden los siguientes
lineamientos que permiten entender la doctrina de esta Primera Sala sobre
el daño moral:
Puede definirse como la lesión a un derecho o interés no patrimonial
(o espiritual) que es presupuesto de un derecho subjetivo73.
69
Amparo directo en revisión 2131/2013, foja 52.
70
Amparo directo en revisión 2131/2013, foja 52.
71
Amparo directo en revisión 2131/2013, foja 57.
72
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, ambos resueltos el 26 de febrero de 2014 por
unanimidad de 5 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea. Las citas doctrinales
que robustecieron una buena parte de los razonamientos de dicho asunto se omiten para obviar las
repeticiones, pero igualmente se tienen presentes.
73
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 44.
36
AMPARO DIRECTO 50/2015
Según los bienes afectados, puede dividirse en
tres especies, a saber: (i) daño al honor; (ii)
daños estéticos; y (iii) daños a los
sentimientos74.
La conceptualización antes apuntada permite distinguir entre el daño
en sentido amplio (la lesión a un derecho o un interés
extrapatrimonial) y daño en sentido estricto (sus consecuencias). Así,
una cosa sería el interés afectado y otra las consecuencias que la
afectación produce, mismas que pueden ser patrimoniales o
extrapatrimoniales, además de proyectarse en el presente o en el
futuro75.
A partir de una interpretación teleológica del artículo 1916 del Código
Civil para el Distrito Federal, se advierte que el daño moral puede
demandarse a la par o de manera autónoma respecto de las
demandas de responsabilidad donde se aleguen daños
patrimoniales76.
Siguiendo lo resuelto en la contradicción de tesis 93/2011, la
“unidad de la responsabilidad civil” torna irrelevante el tipo de
responsabilidad que alegue la parte afectada, ya que el órgano
jurisdiccional tiene que resolver el caso aplicando las normas que
rijan los hechos alegados (aunque las cuestiones a probar puedan
variar de un caso a otro)77.
Para efectos de la actualización del daño moral, es un hecho ilícito el
que sea contrario a las disposiciones de orden público y a las buenas
costumbres, e igualmente el que derive de una conducta negligente,
es decir, del incumplimiento a un deber de cuidado78. En estos
términos, la ilicitud deriva del incumplimiento a un deber genérico de
cuidado o de la trasgresión a una obligación legal.
74
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 44.
75
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 44, 46 y 47. A la luz de estas consideraciones, las
sentencias sostuvieron que “un acto puede afectar derechos o intereses patrimoniales o
extrapatrimoniales, en el segundo caso estaremos ante un daño moral. Dicho daño en sentido
amplio, tiene tanto consecuencias patrimoniales como extrapatrimoniales, las cuales a su vez
pueden ser presentes o futuras” (foja 48).
76
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 48 a 50.
77
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 56.
78
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 59.
37
AMPARO DIRECTO 50/2015
Ahora bien, ante la dificultad de probar el daño moral, el órgano
legislativo reformó, el 10 de enero de 1994 79, el artículo 1916 del
Código Civil para el Distrito Federal para establecer “que el daño
moral se presume cuando se vulnere o menoscabe ilegítimamente la
libertad o la integridad física o psíquica de las personas” 80. Esta
doctrina81 sobre presunciones de daños ha sido compartida por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos82 y por esta Primera
Sala83.
En el caso específico de que se cause la muerte de un hijo o hija,
esta Suprema Corte de Justicia de la Nación ha reconocido que la
acreditación de la muerte y el parentesco tienen por actualizado el
daño moral de los progenitores84.
79
En la iniciativa presentada por el Presidente de la República y publicada el 22 de noviembre de
1993 se manifestó: “En cuanto al daño moral, en términos del Código Civil para el Distrito Federal
en Materia Común y para toda la República en Materia Federal, el Estado es subsidiariamente
responsable por el que se cause con motivo de la actuación ilícita de sus funcionarios, por lo que
esta responsabilidad debe establecerse en forma directa en caso de dolo, como se propone
respecto del daño material. Asimismo el concepto de dicho daño moral, contenido en el
Artículo 1916 del Código Civil debe complementarse, para incluir la presunción del mismo,
tratándose de violaciones intencionales a la libertad y la integridad física y psíquica de las
personas.” (El énfasis es añadido).
80
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 77 y 78.
Artículo 1916. Por daño moral se entiende la afectación que una persona sufre en sus
sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspecto
físicos, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presumirá que hubo
daño moral cuando se vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física
o psíquica de las personas. (énfasis agregado).
81
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 78.
82
Aunque generalmente la Corte Interamericana de Derechos Humanos asigna la carga de la
prueba a la parte que alega los hechos, hay circunstancias en que la carga de la prueba es
revertida y recae en la parte que niega los hechos. Ello ocurre cuando existe una presunción de
que la violación ha ocurrido (categorías sospechosas, casos de discriminación institucionalizada,
cuando el Estado pudo prevenir la violación), y cuando es el Estado quien se encuentra en mejor
posición probatoria. Ver casos González Medina y familiares Vs. República Dominicana.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de febrero de 2012.
Serie C No. 240, párr. 132, Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Interpretación de la Sentencia de
Reparaciones y Costas. Sentencia de 17 de agosto de 1990. Serie C No. 9, par. 123, entre muchos
otros.
83
Así en la contradicción de tesis 93/2011, se manifestó que: “Debido a la dificultad que
representa para la víctima probar la culpa del médico anestesiólogo se posibilita un desplazamiento
de la carga de la prueba para que sea el médico el que demuestre que la aplicación de la anestesia
se realizó de acuerdo a los cuidados establecidos en la normatividad de la materia y al deber de
diligencia que le exige la profesión. Así, el personal médico deberá demostrar que tuvo el cuidado
debido en cada una de las etapas que involucra el procedimiento anestésico”.
84
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 59. Las sentencias citan la tesis aislada, registro de
IUS 235007, publicada en el Semanario Judicial de la Federación, Séptima Época, volumen 115-
120, Segunda Parte, página 95 de rubro y texto: “REPARACION DEL DAÑO MORAL A LA
MADRE DE LA VICTIMA. Si está acreditado el parentesco de la madre de la víctima, a través del
acta de nacimiento de ésta, debe atenderse el criterio de esta H. Sala, contenido en su
jurisprudencia 270, visible a fojas 589, del Apéndice 1917-1975, Segunda Parte, que bajo el rubro:
"REPARACION DEL DAÑO, PROCEDENCIA DE LA", establece: "Sólo puede condenarse al pago
de la reparación del daño si en el proceso se comprueba debidamente la existencia del daño
38
AMPARO DIRECTO 50/2015
A partir de lo sostenido en el amparo directo
en revisión 1621/2010 (sobre la vigencia de los
derechos fundamentales en las relaciones entre
particulares) y en el amparo directo en revisión 1068/2011 (sobre el
impacto del derecho a una justa indemnización en dicha eficacia
horizontal), se expuso que cuando la relación que se analice sea de
índole civil, “la reparación al daño moral que se fije deberá analizarse
desde el derecho a la justa indemnización”85.
A partir de las consideraciones antes expuestas, resulta obligado concluir
que esta Sala ha desarrollado una doctrina en torno a las implicaciones que
tienen casos como los derivados de negligencia médica, en los que en
ocasiones pueden estar involucrados derechos humanos –a la salud e
integridad, y a una indemnización como parte de la reparación integral– y en
los que, con independencia de ello, se ha construido un importante
desarrollo en torno a los alcances de la figura del daño moral como corolario
de asuntos de esta naturaleza. En relación con esto último, la Primera Sala
ha construido un estándar que permite identificar las consecuencias
patrimoniales y extrapatrimoniales del daño, con miras a identificar los
rubros o parámetros que hacen posible la individualización de la
indemnización.
material o moral que causó el delito cometido". En consecuencia es procedente cubrir el daño
moral causado a la madre de la víctima, partiendo de la idea de que dicho daño lo constituye el
sufrimiento y el dolor de perder a su hijo, que debe ser reparado en la medida que lo estime el
juzgador de instancia, tomando en cuenta lo que sobre el particular disponen los artículos 29, 31 y
relativos del Código Penal y 1916 y 3o. del Código Civil, ambos del Distrito Federal”.
85
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 84 y 85. En dicho asunto se reconoció que este
derecho se encuentra consagrado en los artículos 1° constitucional y 63.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos.
Artículo 1.- […]
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover,
respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de
universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá
prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos
que establezca la ley.
Artículo 63.1.- Cuando decida que hubo violación de un derecho o libertad protegidos en esta
Convención, la Corte dispondrá que se garantice al lesionado en el goce de su derecho o libertad
conculcados. Dispondrá asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las consecuencias de
la medida o situación que ha configurado la vulneración de esos derechos y el pago de una justa
indemnización a la parte lesionada.
39
AMPARO DIRECTO 50/2015
Lo anterior permite adoptar como una conclusión en torno a esta primera
etapa en la construcción de la Sala sobre su doctrina de justa
indemnización, que se ha adoptado como punto de partida la noción de que
los hechos ilícitos tienen múltiples efectos desde que impactan las vidas de
las personas, de modo que las indemnizaciones dictadas en cada caso
deben compadecerse de esta situación y cubrir distintos aspectos que
transitan por la compensación en sentido estricto, pero que también tengan
el alcance de re-dignificar y rehabilitar a las personas.
En efecto, la doctrina de esta Primera Sala en torno a la noción de justa
indemnización ha tenido como una primera finalidad, replantear los alcances
de los procedimientos estrictamente indemnizatorios –como los juicios
civiles mencionados o los de responsabilidad patrimonial– en aras de
garantizar que las compensaciones dictadas dentro de los mismos tengan
un efecto reparador más completo o integral, sin que ello implique cambiar
su naturaleza ni obviar las reglas que los rigen (siempre que sean
compatibles con los estándares constitucionales respectivos). Así, la
doctrina de esta Sala ha permitido que en casos como el presente –que
involucran la negligente atención médica de una persona y que pueden o no
derivar de violaciones a derechos humanos en sentido estricto– se analicen
los alcances que tiene un monto indemnizatorio desde un estándar que se
compadezca de todas y cada una de las consecuencias que ese hecho
ilícito trajo para la persona afectada.
Con base en lo anterior, esta Sala explicará la forma en la cual la figura de
los daños punitivos se inserta en el derecho a una justa indemnización, para
así determinar si la misma tiene cabida en casos donde se demande al
Estado.
3. El derecho a una justa indemnización en casos de
responsabilidad derivada de indebida atención médica
40
AMPARO DIRECTO 50/2015
Antes de centrar la atención en casos derivados de
negligencia médica contra el Estado para analizar el
impacto que en los mismos puede tener la doctrina
desarrollada por esta Sala en torno a los daños punitivos, vale la pena las
implicaciones del concepto de justa indemnización que ahora nos ocupa.
1) Implicaciones del derecho a una justa indemnización en la
doctrina de la Primera Sala
A partir de la noción de justa indemnización antes expuesta, esta Sala se ha
dado a la tarea de revisar las reglas que rigen los montos y alcances de las
indemnizaciones en materias como la civil, penal, administrativa y laboral,
en aras de garantizar que los procedimientos respectivos permitan la
reparación de daño de manera integral, partiendo de una noción inspirada
en el tercer párrafo del artículo 1º constitucional. Así, la idea ha sido permitir
que las compensaciones dictadas tengan alcances que comprendan todas
las consecuencias del hecho ilícito de origen, lo cual adquiere una especial
relevancia cuando el tema de fondo no sea otro que la tutela de derechos
humanos86.
Esto condujo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación a revisar la
aplicabilidad del nuevo concepto de reparación integral en su vertiente de
justa indemnización, a diversas materias. Una revisión sucinta de los
precedentes emitidos por este Alto Tribunal evidencia el cambio antes
descrito:
86
Respecto a lo último, es pertinente mencionar que esta nueva forma de abordar el tema fue la
que condujo a esta Primera Sala a resolver el amparo en revisión 706/2015 en el sentido de
reconocer que incluso el juicio de amparo tenía que replantearse sus alcances como mecanismo
para tutelar derechos humanos y reparar las violaciones a los mismos. Así, en dicho asunto se hizo
una reconstrucción del concepto de restitución pretendido por dicho juicio, de modo que el mismo
se entendiera bajo una noción amplia que incluso diera cabida a medidas de rehabilitación (bajo la
idea de que las reparaciones a la salud y a la integridad también deben “restituirse”), además de
que se complementó con una nueva construcción en torno a la finalidad del cumplimiento sustituto
y con la reinterpretación de algunas medidas del juicio como medidas de satisfacción y no
repetición. Amparo en revisión 706/2015, resuelto el 1 de junio de 2016 por unanimidad de 5
votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea.
41
AMPARO DIRECTO 50/2015
1) En materia administrativa, en el amparo directo en revisión
10/201287 se determinaron los alcances que debe tener una
indemnización para ser considerada justa. Posteriormente, en el
amparo directo en revisión 2131/201388 se dijo que en los
procedimientos por responsabilidad patrimonial del Estado, la “[justa]
indemnización” debe entenderse como fundamento de la reparación
integral en un doble sentido: ya sea que el monto de la indemnización
sea tal que comprenda el cumplimiento de las diversas medidas que
comprende la reparación integral, o ya que se dicten medidas
adicionales de satisfacción, rehabilitación o no repetición.
2) En materia civil se entendió el derecho a una reparación integral
como sinónimo del derecho a una justa indemnización. En efecto, en
el amparo directo en revisión 1068/2011, esta Sala sostuvo que la
finalidad de la reparación integral consiste en “anular todas las
consecuencias del acto ilícito y restablecer la situación que debió
haber existido […] si no se hubiera cometido” 89. Adicionalmente, se
enfatizó que la obligación de reparar es oponible a particulares, como
una dimensión específica de su eficacia horizontal90.
3) En materia penal se consideró en el amparo directo en revisión
2384/201391 que la reparación debía ser integral, pues busca la
87
Resuelto por unanimidad de 5 votos el 11 de abril de 2012, bajo la ponencia del ministro Zaldívar
Lelo de Larrea.
88
Resuelto por unanimidad de 5 votos el 22 de noviembre de 2013, bajo la ponencia del ministro
Zaldívar Lelo de Larrea. Del asunto derivó la tesis aislada 1a. CLXII/2014 (10a.), registro de IUS
2006238, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 5,
abril de 2014, Tomo I, página 802, cuyo rubro es “DERECHOS A UNA REPARACIÓN INTEGRAL
Y A UNA JUSTA INDEMNIZACIÓN POR PARTE DEL ESTADO. SU RELACIÓN Y ALCANCE”.
89
Resuelto por unanimidad de 5 votos el 19 de octubre de 2011, bajo la ponencia del ministro
Pardo Rebolledo. Del asunto derivó la tesis aislada 1a. CXCV/2012 (10a.), registro de IUS
2001626, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro
XII, septiembre de 2012, Tomo 1, página 502, cuyo rubro es “DERECHO FUNDAMENTAL A UNA
REPARACIÓN INTEGRAL O JUSTA INDEMNIZACIÓN. CONCEPTO Y ALCANCE”.
90
Tesis aislada 1a. CXCIV/2012 (10a.), registro de IUS 2001744, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro XII, septiembre de 2012, Tomo 1,
página 522, cuyo rubro es “REPARACIÓN INTEGRAL DEL DAÑO O JUSTA INDEMNIZACIÓN.
ESTE DERECHO FUNDAMENTAL QUEDÓ INCORPORADO AL ORDENAMIENTO JURÍDICO
MEXICANO A RAÍZ DE LA REFORMA AL ARTÍCULO 1o. CONSTITUCIONAL, PUBLICADA EN
EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN EL 10 DE JUNIO DE 2011”.
91
Resuelto por unanimidad de 5 votos el 7 de febrero de 2014, bajo la ponencia del ministro
Cossío Díaz. Del asunto derivó la tesis aislada 1a CCLXXII/2015 (10a.), registro de IUS 2009929,
publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 22,
42
AMPARO DIRECTO 50/2015
devolución de la víctima a la situación anterior a
la comisión de delito.
En estos términos, la doctrina de esta Sala sostiene que la reparación tiene
una doble dimensión: por una parte se entiende como un deber específico
del Estado que, al impartir justicia, cumple con su obligación de garantizar
los derechos de las personas, y por otra constituye un auténtico derecho
fundamental de carácter sustantivo a favor de éstas92. Así, el incumplimiento
a cualesquiera obligaciones necesarias para la adecuada tutela de los
derechos humanos (entendida como género), hace surgir para la parte
responsable de la violación una nueva obligación, subsidiaria, de reparar las
consecuencias de la infracción. En esta línea, esta Sala se pronunció en un
precedente reciente sobre la importancia de la reparación como una fase o
elemento imprescindible del acceso a la justicia93.
Esta evolución conduce a otra importante reflexión: el énfasis en la
necesidad de reparar un daño ha dejado de ponerse en el repudio de una
conducta individual considerada antijurídica, para ubicarse en el impacto
multidimensional de un hecho lesivo, incluyendo tanto el sufrimiento de la
víctima como la cadena de impactos negativos desatada por aquel94.
septiembre de 2015, Tomo I, página 320, cuyo rubro es “REPARACIÓN DEL DAÑO DERIVADA
DE UN DELITO. PARÁMETRO”.
92
Esta segunda dimensión tiene apoyo en las tesis aisladas: (i) 1a. CLXII/2014 (10a.), registro de
IUS 2006238, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época,
Libro 5, abril de 2014, Tomo I, página 802, cuyo rubro es “DERECHOS A UNA REPARACIÓN
INTEGRAL Y A UNA JUSTA INDEMNIZACIÓN POR PARTE DEL ESTADO. SU RELACIÓN Y
ALCANCE”; (ii) 1a. LV/2009, registro de IUS 167385, publicada en la Gaceta del Semanario
Judicial de la Federación, Novena Época, Tomo XXIX, abril de 2009, página 591, cuyo rubro es
“RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO. EL ARTÍCULO 113, SEGUNDO PÁRRAFO,
DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS ESTABLECE UN
DERECHO CUYA EXIGIBILIDAD DEBE ENCAUSARSE EN LA VÍA Y PROCEDIMIENTOS
PREVISTOS POR EL LEGISLADOR ORDINARIO, MIENTRAS NO RESTRINJAN SU
CONTENIDO MÍNIMO”; y (iii) 1a. LII/2009, registro de IUS 167384, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Novena Época, Tomo XXIX, abril de 2009, página 592, cuyo
rubro es “RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO. EL ARTÍCULO 113, SEGUNDO
PÁRRAFO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS
ESTABLECE UN DERECHO SUSTANTIVO EN FAVOR DE LOS PARTICULARES”.
93
Tesis aislada 1a. CCCXLII/2015 (10a.), registro de IUS 2010414, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 24, noviembre de 2015, Tomo I, página
949, cuyo rubro es “ACCESO A LA JUSTICIA. EL DEBER DE REPARAR A LAS VÍCTIMAS DE
VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS ES UNA DE LAS FASES IMPRESCINDIBLES DE
DICHO DERECHO”.
94
En términos similares se había pronunciado esta Sala en el ya citado amparo directo en
revisión 1068/2011.
43
AMPARO DIRECTO 50/2015
Para concluir esta parte del estudio, es importante agregar que la
aplicabilidad de la doctrina en torno a los alcances de la justa indemnización
excluye, de inicio, ilícitos derivados de responsabilidad contractual 95 y daños
en derechos meramente patrimoniales, pues en los mismos los efectos son
más bien unidimensionales, siguiendo la terminología empleada. No
obstante, lo cierto es que bajo la figura de justa indemnización, se ha dado
un paso importante en el sentido de que aun en casos donde no
necesariamente se analicen violaciones a derechos humanos, resulta
necesario revisar si los montos dictados dan cuenta de todas las
afectaciones y consecuencias derivadas de un hecho ilícito.
En efecto, en los asuntos en los que se han aplicado los estándares del
derecho a una reparación integral a procedimientos o facetas de los mismos
cuya finalidad es la fijación de un eventual monto indemnizatorio, esta Sala
ha operado bajo la idea de que los casos de violaciones a derechos
humanos no se limitan a una materia específica –civil, penal, laboral o
administrativa, por ejemplo–, pero sin llegar al extremo de considerar que
cualquier asunto que origine responsabilidad y dé paso a una
indemnización, deberá ser considerado como una violación a derechos
humanos.
Al respecto, no es necesario definir en abstracto el límite que separa un
supuesto de otro, pues ello se determinará caso a caso. No obstante, la
cuestión pierde cierta relevancia ante una conclusión que refuerza la
finalidad antes enunciada de la doctrina de la Primera Sala sobre el tema:
cuando en un caso se analice la procedencia de una eventual
indemnización, siempre que la ilicitud del hecho de origen, la actualización
del daño y la causalidad entre ambos se hayan determinado con base en
las reglas pertinentes dependiendo de la materia, tipo de procedimiento y
vía, su cálculo se realizará partiendo de la necesidad de que ésta dé cuenta
de todos los daños derivados del hecho que haya hecho surgir la
95
Casos como la usura, por ejemplo, surgen no por el incumplimiento a una obligación de
naturaleza contractual, sino por la trasgresión a una prohibición que tutela un derecho humano.
44
AMPARO DIRECTO 50/2015
responsabilidad, de donde, a su vez, se sigue el
concepto de justa indemnización como corolario de la
integralidad de su finalidad96. En los párrafos
subsecuentes se precisará esta idea.
2) El derecho a una justa indemnización y el derecho de daños
Según lo anunciado, en este apartado se profundizará la noción de hecho
ilícito que hace surgir el derecho a la reparación, y la forma en la que esto
es tradicionalmente abordado por el derecho de daños.
Existen hechos ilícitos que, más allá de una trasgresión derivada del
incumplimiento a un deber o prohibición de carácter legal (ilícitos en sentido
estricto), conllevan una indebida o irregular afectación sufrida por una
persona en la forma de una violación a derechos humanos, razón por la cual
desde el amparo directo en revisión 5826/2015 han sido calificados como
hechos victimizantes97. Al respecto, enfocándonos en los casos en los que
96
Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa
Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global
Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza,
2016, p. 457. De hecho, la autora retoma la noción de “convencionalización del derecho privado”
destacando que ello carece de impacto en las reglas que rigen en términos generales al derecho
de daños:
[…]. In most countries, the link to tort law and its inherent restrictions is clearly visible in the
area of personality (or personal) rights (personal liberty, right to health , reputation, image,
right to privacy, to name a few). Those rights are traditionally protected by tort law, but are
not automatically equated with human rights (cf. Poland , Croatia). The scope of protection
of personality rights is shaped by courts, which in principle ensure the compatibility of
domestic rules with the standards of protection developed by the regional human rights
tribunals. […].
This judicial activism is conceptualised in France as ‘conventionalisation’ of private law. The
trend has attracted doctrinal criticism, mainly due to the fear of judge-made norms, and
especially the risk of uncontrolled expansion of liability, and of overly deep interference of
the Convention logic with private law logic. Xavier Philippe refers to ‘invasion of human
rights in private law relations’, although the invasion is generally restricted to relations
unequal by nature, e.g. natural person-legal person, cases of subordination or hierarchy.
97
Ver el ya citado amparo directo en revisión 5826/2016, foja 28. Baginska coincide con esta
conclusión, destacando que, según la propia naturaleza de los derechos humanos, resulta
importante destacar que las violaciones a los mismos son una categoría del género que
representan las conductas ilícitas de las autoridades públicas. Así, las reglas aplicables al estudio
de este tipo de faltas son las mismas a partir de las cuales se analizan los hechos ilícitos o
irregulares; sin embargo, el involucramiento de los derechos humanos es fundamental para
establecer o interpretar la falta o la ilicitud de la conducta analizada. Ewa Baginska, Damages for
Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa Baginska (editora), “Damages for
violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global Studies in Compartive Law, vol. 9,
Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza, 2016, p. 462.
Dada la trascendencia del tema, esta Primera Sala destaca la relevancia de la obra en cita para
orientar su criterio, enfatizando que el estudio en ella comprendido es el resultado de la
45
AMPARO DIRECTO 50/2015
estemos frente a un hecho victimizante, es necesario precisar que existen
múltiples casos donde las violaciones a derechos humanos no son
atendidas por figuras o instituciones normativas específicas, de modo que
podría hablarse de algo así como violaciones atípicas a derechos humanos,
mismas que deberán atenderse desde el marco constitucional aplicable y
revisando la forma en la cual el ordenamiento jurídico puede contribuir al
respecto. Por otra parte, existen otras violaciones a derechos humanos que
podrían calificarse de típicas, pues, además de la trasgresión a esos
derechos, implican necesariamente la afectación a los deberes o
prohibiciones legales antes mencionados, cuya actualización permite a las
personas acudir a los mecanismos jurisdiccionales diseñados
específicamente para los supuestos respectivos, a través de los cauces
legales correspondientes. Así, en estos casos nos encontramos ante hechos
ilícitos que suelen entenderse desde el marco legislativo que los regula, aun
cuando en el fondo pueda subyacer una violación a derechos humanos.
Así, casos como el presente, que se originan por la negligente actuación del
personal médico durante el diagnóstico y atención de una niña, son tratados
por el ordenamiento jurídico a través de instituciones como la
responsabilidad patrimonial del Estado o la responsabilidad civil
extracontractual, con independencia de que en el fondo puedan estar en
juego derechos como la integridad, sin que ello implique, por supuesto, que
todos los casos donde se acuse una negligencia médica impliquen una
violación a derechos humanos.
En estos términos, cuando sí se trate de un caso de violaciones a derechos
humanos, se califican éstas como típicas, pues su ocurrencia en la vida
diaria es tan frecuente o tan relevante que el ordenamiento jurídico las ha
compilación de los reportes nacionales y el reporte general presentados al 19º Congreso
Internacional de Derecho Comparado, organizado por la Academia Internacional de derecho
Comparado en Viena, en 2014. El estudio analizó el tratamiento del tema en 20 países: 13 de
derecho civil europeo, que incluyen a 6 países ex socialistas (Croacia, República Checa, Estonia,
Francia, Alemania, Grecia, Italia, Holanda, Noruega, Portugal, Eslovenia, Turquía y Polonia), 3
países con tradición de common law (Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos de América), 2 de
jurisdicciones mixtas (Israel y Canadá) y 2 de Sudamérica (Argentina y Brasil). Al respecto, las
conclusiones de la autora parten de una comparación entre las 20 experiencias que integran la
obra colectiva.
46
AMPARO DIRECTO 50/2015
explicado a través de figuras e instituciones jurídicas
específicas. Dicho de otra manera, es necesario
entender como ideas complementarias el que un caso
de negligencia médica –ya sea en su vertiente civil o como actividad
irregular del Estado– entraña una posible –más no necesaria– violación a
los derechos humanos a la vida, integridad y a la salud, y el que dicha
cuestión se traduzca en un problema de naturaleza civil o administrativa,
con reglas específicas derivadas de cada una de esas materias.
Esto conduce a una importante reflexión en torno a la transversalidad de los
derechos humanos y su relación con las distintas ramas del derecho con las
que interactúa. El que un hecho pueda calificarse como victimizante por
conllevar violaciones a derechos humanos, no puede entenderse como que
ese simple hecho implica hacer a un lado las reglas que rigen las
instituciones diseñadas para exigir la reparación del daño correspondiente,
así como la doctrina que se ha elaborado en torno a la misma 98. No
obstante, como ocurre a partir del paradigma constitucional que impera
98
Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa
Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global
Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza,
2016, pp. 449 a 455. Dos pasajes reflejan con gran claridad el punto que ahora se aborda:
The constitutional character of the right to damages implicates its direct application as well
as enhanced protection of human rights. A question that has arisen in many countries is
whether the direct applicability (direct enforceability) concept should be understood as
granting a court the competence to apply the constitutional norm and not to apply ‘ordinary
law’ rules. To put it differently, the question essentially asks whether the court is generally
permitted to ignore the rules of civil liability, or other special rules on public liability, when
such rules appear to be in conflict with the constitutional right to damages, or to directly
apply the constitutional norm when no legal basis for claiming compensation in civil law is
admissible. The answer appears to be in the negative in most systems, but of course courts
must anyway give effect to relevant international human rights through favourable
interpretation of national law. […]. (p. 449)
In principle, the private law elements of a cause of action based on an infringement of a
human right will find application without essential modifications. Almost all the jurisdictions
surveyed agree that the specific type of damaging event (i.e. violation of human rights) will
not change the applicability of general institutes of liability law, such as damage, causation ,
contributory conduct or burden of proof, unless they have been modified by the rules on
State liability. Naturally, this does not mean that the method of application is unchanged.
The interpretation of all elements of liability by a court will no doubt be influenced by
considerations of human rights law. In Europe, the ECHR through its horizontal effect has
impacted the contents and balancing in a concrete case of general values and interests
(dignity, autonomy, equal treatment) promoted by tort law. Where a tort implies a human
rights infringement, a clear influence of the Convention values is seen in all systems, and
reflected in particular in the enhanced compensability of non-pecuniary damage, alleviation
of burden of proof of harm and the more lenient standard of proof of causation. Still, the
traditional concepts of causation are applied as controlling mechanisms. Causation plays a
role in identifying the victims who suffered from the breach of rights as well as limits the
extent of damaging consequences to be compensated by the defendant. (p. 455)
47
AMPARO DIRECTO 50/2015
desde junio de 2011, las normas y procedimientos que formen parte de las
instituciones respectivas deberán interpretarse de conformidad y
contrastarse con el parámetro de control de regularidad, de modo que en
cada caso se tutelen adecuadamente los derechos humanos de las
personas involucradas.
En la misma línea, los casos en los que se reclame la reparación del daño
por un hecho ilícito –incluso cuando éste conlleve la violación a derechos
humanos, como la vida o la integridad– que dé lugar a responsabilidad civil
extracontractual o responsabilidad administrativa por actividad irregular del
Estado, el marco constitucional de derechos humanos no eximirá de que en
cada caso se acrediten la existencia de un hecho ilícito o actividad irregular,
la actualización de un daño99 y la existencia de una relación de causalidad
entre ambos, con independencia de los esquemas de presunciones o de
inversión de carga de la prueba que en ciertos supuestos puedan tener
cabida. Lo que sí se revisará en cada caso, es: primero, que las normas y
procedimientos en que se sustente cada uno de los elementos descritos
sean válidos a la luz de nuestro parámetro de control de regularidad 100;
segundo, que la noción de ilicitud sea compatible con los estándares de
derechos humanos que eventualmente resulten aplicables 101; y, tercero, que
99
Este punto resulta particularmente relevante, pues parece que sólo en los casos de
discriminación se ha entendido que la ilicitud del hecho implica necesariamente la actualización del
daño. Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa
Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global
Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza,
2016, p. 458:
In most countries fault (negligence) remains a prerequisite of the liability for human rights’
infringements, with a range of exceptions provided for the protection of personality rights,
where simple wrongfulness of the defendant’s conduct might be sufficient. No reporter
appears to suggest that a claim will arise automatically when a ‘pure’ violation of the right to
privacy or freedom of expression has occurred, without consideration of other elements of
the claim stemming from relevant private law rules. Nevertheless, this approach can be
modified in respect of discriminatory conduct. Many legislators have created separate
statutory grounds for a compensatory claim. In a few systems no proof of harm is necessary
in order to effectuate protection.
100
Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa
Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global
Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza,
2016, p. 477. Al respecto, la autora sostiene: “It is almost a truism that the liability norms should and
are interpreted and applied in a human-rights-compliant manner”.
101
Jane Wright, Tort Law and Human Rights, Hart Publishing, Oxford-Portland, 2001. De hecho, el
objetivo de la obra es explicar cómo el derecho de daños tiene que incorporar dentro de sus
límites, los estándares de derechos humanos que derivan de las obligaciones convencionales
asumidas por los Estados (en su caso se enfoca al Reino Unido).
48
AMPARO DIRECTO 50/2015
la reparación que su caso se dicte sea compatible con
los estándares de reparación integral del daño o de
justa indemnización.
En relación con este último punto, las materias civil y administrativa cuentan
también con una serie de reglas y principios que rigen la cuantificación de
las indemnizaciones y la individualización de las medidas de reparación que
puedan dictarse. Así, en términos de los artículos 1° constitucional y 63.1 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo importante será que
las reglas previstas en cada materia permitan que las indemnizaciones que
resulten procedentes, sean compatibles con el derecho a una justa
indemnización, aunque atendiendo siempre a la naturaleza del
procedimiento en que se actúa.
Es precisamente esta idea la que ha justificado que la Primera Sala de la
Suprema Corte haya resuelto, en diversos casos –que, además,
corresponden a distintas materias–, que el concepto de topes o límites a los
montos indemnizatorios resulta contrario al derecho a la reparación102,
Ver también, Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en
Ewa Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum –
Global Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law,
Suiza, 2016, 475 y 476. Destaca el siguiente apartado:
The survey has demonstrated that tort law and its methods and techniques offer broad
protection of human rights, although the rules on tort liability were not originally designed,
whether by legislators or by courts, to resolve claims for damages involving breaches of
human rights; they have had little connection to international human rights law, and until
recently also to constitutional law. Moreover, where a conflict arises in a private relation,
several values may be involved, and no predetermined hierarchy of interests may be
assumed in private law. On the other hand, factors that influence the scope of liability, such
as the definition of wrongfulness/ fault, attribution, causation etc. can be seen either as
barriers or as necessary limits to the liability.
Nevertheless, the role of tort law has changed over time and under the influence of
international and regional standards of human rights protection. All reports have
demonstrated that in response to the societal needs and expectations the courts have been
developing a new function and purpose of the general liability rules. Some especially
elevated rights, such as the right to liberty, freedom of speech, right to privacy or equality,
have had a significant impact on tort law litigation. As noticed by Jessy Emaus, the
advantage of fundamental rights over other open norms in private law is that the former
convey information regarding the interests that they aim to protect. The judicial balancing of
fundamental rights is made on a case-by-case basis.
102
El primer precedente sobre el tema se emitió en materia administrativa. En el amparo en
revisión 75/2009 (resuelto el 18 de marzo de 2009 por mayoría de 4 votos, bajo la ponencia del
ministro Cossío Díaz.) esta Sala consideró que los topes máximos no constituyen medidas
adecuadas para evitar abusos en la determinación de indemnizaciones, ni son necesarios para
evitarlos. Consecuentemente, la Sala declaró inconstitucional el artículo 14, fracción II, segundo
párrafo de la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado. Del asunto derivaron las tesis
aisladas: 1a. CLV/2009, registro de IUS 166301, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de
la Federación, Décima Época, Tomo XXX, septiembre de 2009, Tomo II, página 454, cuyo rubro es
49
AMPARO DIRECTO 50/2015
aunque sin que ello implique que un procedimiento de corte indemnizatorio
cambie su naturaleza, fuera de los alcances integralmente reparadores que
se pretendan lograr con el monto respectivamente fijado.
Retomando lo resuelto en el amparo directo en revisión 5826/2015103, esta
Sala sostuvo que la magnitud de los hechos ilícitos no debe revisarse
únicamente la gravedad del daño, sino las múltiples consecuencias o el
impacto que pudo tener respecto de otros derechos o intereses relevantes.
Por ello, el órgano jurisdiccional encargado de conocer del caso debe
identificar todos y cada uno de los efectos del hecho ilícito, para estar en
posibilidad de individualizar los distintos tipos de medidas que serán
necesarias para reparar el daño o, cuando se trate de un procedimiento
“RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO. EL ARTÍCULO 14, FRACCIÓN II,
SEGUNDO PÁRRAFO, DE LA LEY FEDERAL RELATIVA, AL ESTABLECER UN TOPE MÁXIMO
PARA LAS INDEMNIZACIONES POR DAÑO MORAL, VIOLA EL ARTÍCULO 113 SEGUNDO
PÁRRAFO DE LA CONSTITUCIÓN GENERAL DE LA REPÚBLICA”; y 1a. CLVI/2009, registro de
IUS 166300, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Novena Época,
Tomo XXX, septiembre de 2009, página 456, cuyo rubro es “RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL
DEL ESTADO. LA FIJACIÓN DE UN TOPE MÁXIMO PARA LOS MONTOS INDEMNIZATORIOS
POR DAÑO MORAL, AL OCASIONAR QUE EN CIERTOS CASOS SEAN LOS PARTICULARES
QUIENES ASUMAN LOS COSTOS Y RIESGOS DERIVADOS DE LA ACTIVIDAD ESTATAL,
CONTRAVIENE LOS OBJETIVOS GENERALES DE LA LEY FEDERAL RELATIVA Y CREA
INCENTIVOS CONTRARIOS AL MANTENIMIENTO DE LA ADECUADA CALIDAD DE LOS
SERVICIOS PÚBLICOS”.
El segundo precedente sobre el tema se emitió en materia civil. En el amparo directo en revisión
1068/2011 se sostuvo que “una indemnización no es justa cuando se le limita con topes o tarifas”,
es decir, “cuando en lugar de ser el juez quien la cuantifique con base en criterios de razonabilidad,
es el legislador quien, arbitrariamente, fija montos indemnizatorios, al margen del caso y su
realidad”. Lo anterior conllevó que en el caso específico se declarara inconstitucional el artículo 62
de la Ley de Aviación Civil, por limitar arbitrariamente el derecho a la reparación. Del asunto
derivaron las tesis aisladas 1a. CXCV/2012 (10a.), registro de IUS 2001626, publicada en la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro XII, septiembre de 2012,
Tomo 1, página 502, cuyo rubro es “DERECHO FUNDAMENTAL A UNA REPARACIÓN
INTEGRAL O JUSTA INDEMNIZACIÓN. CONCEPTO Y ALCANCE”; y 1a. CXCV/2012 (10a.),
registro de IUS 2001626, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima
Época, Libro XII, septiembre de 2012, Tomo 1, página 502, cuyo rubro es “LÍMITE DE
RESPONSABILIDAD EN CASO DE ACCIDENTES AÉREOS QUE CAUSEN DAÑOS A
PASAJEROS. EL ARTÍCULO 62 DE LA LEY DE AVIACIÓN CIVIL VIOLA LOS DERECHOS
PREVISTOS EN LOS ARTÍCULOS 1o. Y 4o. DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL”.
Finalmente, en el ámbito laboral la Sala sostuvo en el amparo directo en revisión 992/2014
(resuelto el 12 de noviembre de 2014 por mayoría de 4 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar
Lelo de Larrea.) que las indemnizaciones en caso de discriminación no pueden estar restringidas
por un límite máximo de compensación. Del asunto derivó la tesis aislada 1a. III/2015 (10a.),
registro de IUS 2008260, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Novena
Época, Libro 14, enero de 2015, Tomo I, página 757, cuyo rubro es “DISCRIMINACIÓN EN EL
ÁMBITO LABORAL. LA FIJACIÓN DE UNA INDEMNIZACIÓN POR PARTE DEL JUZGADOR
ESTARÁ CONDICIONADA A LA EXISTENCIA DE UN DAÑO”.
En el multicitado amparo directo en revisión 5826/2015 (también en materia civil) se reiteró el
criterio, pero extendiéndolo hacia la inconstitucionalidad de los topes como mínimos o inferiores.
103
Amparo directo en revisión 5826/2015, resuelto el 8 de junio de 2016 por unanimidad de 4
votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea, fojas 28 a 32.
50
AMPARO DIRECTO 50/2015
estrictamente indemnizatorio, los diferentes rubros o
criterios que deberán considerarse para determinar el
monto. De esta manera, la reparación busca intentar
regresar las cosas al estado que guardaban antes del hecho, lo cual exige
la contención de las consecuencias generadas y su eventual eliminación o,
en caso de no ser ésta posible, disminución. Esto fue abordado en los
amparos directos 30/2013 y 31/2013 bajo la idea de derechos lesionados y
consecuencias de los mimos.
Ahora bien, no es lo mismo analizar violaciones a derechos humanos que
hechos ilícitos en general, y también existen diferencias dependiendo de si
el estudio se realiza en sede administrativa –jurisdiccional o cuasi-
jurisdiccional– que en una acción de responsabilidad civil o en amparo, pues
cada vía admite cierto tipo de medidas reparadoras y tiene reglas para
determinar su procedencia. No obstante, como lo ha entendido esta Primera
Sala, en cada caso se deben revalorizar las indemnizaciones de modo que
se consideren justas o integrales, lo que se traduce en que éstas
comprendan porcentajes o fracciones que tengan finalidades diversas,
como pueden ser la compensación ―material o inmaterial― en sentido
estricto, la rehabilitación o la re-dignificación de las personas.
En relación con lo anterior, esta Sala ha sostenido que las indemnizaciones
serán consideradas justas cuando su cálculo se realice con base en el
encuentro de dos principios: el de reparación integral del daño y el de
individualización de la condena según las particularidades de cada caso.
Por ello, siguiendo lo resuelto en el amparo directo en revisión 10/2012 y
en los amparos directos 30/2013 y 31/2013, una indemnización por daño
moral debe individualizarse atendiendo a: (i) la naturaleza y extensión de los
daños causados, es decir, si son físicos, mentales o psicoemocionales; (ii)
la posibilidad de rehabilitación de la persona afectada; (iii) la pérdida de
oportunidades, en particular las de empleo, educación y prestaciones
sociales; (iv) los daños materiales, incluidos los ingresos y el lucro cesante;
(v) los perjuicios inmateriales; (vi) los gastos de asistencia jurídica o de
51
AMPARO DIRECTO 50/2015
expertos, medicamentos y servicios médicos, psicológicos y sociales; (vii) el
nivel o grado de responsabilidad de las partes; (viii) su situación económica;
y (ix) demás características particulares104.
Partiendo de la base de que, como en el presente caso, estamos ante
procedimientos que, por su finalidad, pueden calificarse como
“indemnizatorios”, mientras las reglas que rigen la compensación resulten
compatibles con el derecho a obtener una justa indemnización, no será
necesario alterar la forma en que la figura respectiva se encuentra normada.
Al respecto, resulta de gran relevancia la aclaración formulada en el citado
amparo directo en revisión 1068/2011: “la indemnización justa no está
encaminada a restaurar el equilibrio patrimonial perdido, pues la reparación
[debe ser] integral, suficiente y justa, para que el afectado pueda atender
todas sus necesidades, lo que le permita llevar una vida digna”. Así, este
escape a la concepción meramente patrimonial del daño ha generado una
inevitable evolución del entendimiento de la reparación que surge de él 105.
Como lo señaló esta Primera Sala en los amparos directos 30/2013 y
31/2013:
Ciertamente en nuestro derecho se ha evolucionado de aquella que
imponía en la reparación del daño límites bien tasados o establecidos
a través de fórmulas fijas, a la necesidad de su reparación justa e
integral. Así, puede afirmarse que el régimen de ponderación del
quántum compensatorio depende de la conceptualización del
derecho a una justa indemnización, de la visión que nuestra tradición
jurídica adopta de la responsabilidad civil y, en particular, del deber
de mitigar los efectos derivados del daño moral 106.
104
Tesis aisladas 1a. CXCVI/2012 (10a.), registro de IUS 2001745, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro XII, septiembre de 2012, Tomo 1,
página 522, cuyo rubro es “REPARACIÓN INTEGRAL DEL DAÑO O JUSTA INDEMNIZACIÓN.
SU DETERMINACIÓN JUDICIAL EN CASO DE VULNERACIÓN AL DERECHO A LA SALUD”; y
1a. CLXXIII/2014 (10a.), registro de IUS 2006253, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial
de la Federación, Décima Época, Libro 5, abril de 2014, Tomo I, página 819, cuyo rubro es
“RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL ESTADO PREVISTA EN EL ARTÍCULO 113,
PÁRRAFO SEGUNDO, CONSTITUCIONAL. CUESTIONES QUE DEBEN SER ATENDIDAS
PARA QUE SE CUMPLA CON EL DERECHO A UNA JUSTA INDEMNIZACIÓN”.
105
Tesis aislada 1a. CXCVI/2012 (10a.), registro de IUS 2001745, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro XII, septiembre de 2012, Tomo 1,
página 522, cuyo rubro es “REPARACIÓN INTEGRAL DEL DAÑO O JUSTA INDEMNIZACIÓN.
SU DETERMINACIÓN JUDICIAL EN CASO DE VULNERACIÓN AL DERECHO A LA SALUD”.
52
AMPARO DIRECTO 50/2015
A partir del criterio sostenido por esta Sala en los dos
casos previamente aludidos, esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación sentó los cimientos de una
doctrina en torno a un nuevo alcance de la indemnización por daño moral en
casos de responsabilidad extracontractual: los daños punitivos. Por ello,
corresponde ahora explicar la forma en que esta figura opera como parte
del derecho a una justa indemnización, para aclarar si tiene cabida en casos
donde la parte demandada sea el Estado, pues es ésta exactamente la
pretensión de la parte quejosa, según la cual la indemnización no sería
integral y justa si no comprende esta dimensión.
3) Los daños punitivos y la reparación del daño
a) Doctrina de la Primera Sala sobre daños punitivos
El criterio de esta Primera Sala se desarrolló en los multicitados amparos
directos 30/2013 y 31/2013, en los cuales se sostuvo, partiendo de la idea
de que la reparación debe cumplir con los estándares en torno al derecho a
una justa indemnización107, lo siguiente108:
[…] mediante la compensación se alcanzan objetivos fundamentales
en materia de retribución social. En primer lugar, al imponer a la
responsable la obligación de pagar una indemnización, la víctima
obtiene la satisfacción de ver sus deseos de justicia cumplidos. Así,
mediante la compensación la víctima puede constatar que los daños
que le fueron ocasionados también tienen consecuencias adversas
para el responsable.
Por otra parte, la compensación tiene un efecto disuasivo de las
conductas dañosas lo que prevendrá conductas ilícitas futuras. Dicha
medida cumple una doble función: ya que las personas evitaran
causar daños para evitar tener que pagar una indemnización, por
otra parte, resultará conveniente desde un punto de vista económico
106
Tesis aislada 1a. CCLIV/2014 (10a.), registro de IUS 2006881, publicada en la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, Libro 8, julio de 2014, Tomo I, página 159,
cuyo rubro es “PARÁMETROS DE CUANTIFICACIÓN DEL DAÑO MORAL. LOS INTERESES
EXTRAPATRIMONIALES DEBEN SER REPARADOS”.
107
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, foja 87.
108
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 87 a 90.
53
AMPARO DIRECTO 50/2015
sufragar todos los gastos necesarios para que evitar causar daños a
otras personas.
A dicha faceta del derecho de daños se le conoce en la doctrina
como “daños punitivos” y se inscribe dentro del derecho a una
“justa indemnización”. En efecto, mediante la compensación el
derecho desaprueba a las personas que actúan ilícitamente y premia
a aquellas que cumplen la ley. De esta forma se refuerza la
convicción de las víctimas en que el sistema legal es justo y que fue
útil su decisión de actuar legalmente. Es decir, la compensación es
una expresión social de desaprobación hacia el ilícito y si esa
punición no es dada, el reconocimiento de tal desaprobación
prácticamente desaparece.
Se trata de imponer incentivos negativos para que se actúe con la
diligencia debida, sobretodo en tratándose de empresas que tienen
como deberes el proteger la vida e integridad física de sus clientes. A
través de dichas sanciones ejemplares se procura una cultura de
responsabilidad, en la que el desatender los deberes legales de
cuidado tiene un costo o consecuencia real.
Ahora, esta Primera Sala considera que el carácter punitivo de la
reparación del daño moral también puede derivarse desde una
interpretación literal y teleológica del artículo 1916 del Código Civil
para el Distrito Federal109.
Como se puede observar, este concepto no busca únicamente
reparar el daño en los afectos de la víctima, sino que permite valorar
el grado de responsabilidad de quien causó el daño.
Las ideas antes expuestas permiten concluir, a manera de resumen, que los
daños punitivos se insertaron como parte del derecho a una justa
indemnización para casos de derecho civil, atiendo a la idea de que, cuando
procedan, el monto debe comprender una dimensión que compense la
necesidad de justicia de las víctimas, castigando a la parte responsable en
función de su grado de culpabilidad y sentando un precedente que
109
Las sentencias desarrollaron este punto en la foja 91, al sostener que tal conclusión también se
deriva de los antecedentes legislativos que dieron lugar a la reforma publicada en el Diario Oficial
de la Federación el 31 de diciembre de 1982. Así, en el dictamen de la cámara revisora se
manifestó que:
En esos términos, el daño moral es susceptible de medición no sólo por la intensidad
con la que sufrido por la víctima, sino también por su repercusión social, por la marca
objetiva que dejan en opinión, actitud y conducta de los demás una vez provocado, por el
cambio cualitativo notable y perceptible, en las interrelaciones sociales, en las que el sujeto
que lo sufre es actor y porque la compensación por la vía civil no sólo restituye al
individuo afectado y sanciona al culpable, sino que también fortalece el respeto al
valor de la dignidad humana, fundamental para la vida colectiva.
54
AMPARO DIRECTO 50/2015
desincentive conductas análogas en casos futuros.
Así, esta Sala sostuvo que el quantum compensatorio
debía dar cuenta de la responsabilidad de la parte
demandada y del aspecto social del daño causado, es decir, de la
relevancia o implicaciones sociales del mismo110.
b) Inaplicabilidad de la doctrina cuando la parte demandada es el
Estado
Si bien esta Sala ya ha explicado el contenido de la figura de daños
punitivos, toda vez que su desarrollo proviene principalmente del derecho
de los Estados Unidos de América, resulta importante revisar su confección
normativa y jurisprudencial en torno a casos que involucren la
responsabilidad de agentes estatales o del Gobierno.
En el derecho anglosajón, la figura surgió dentro del derecho inglés bajo el
concepto de “daños ejemplares” (exemplary damages), a partir de los casos
Wilkes v. Wood111 (sobre censura impuesta por la Corona) y Huckle v.
Money112 (sobre una detención arbitraria), ambos resueltos en 1763. La
figura –acuñada formalmente en el segundo precedente– pretendió adaptar
el concepto ancestral de daños múltiples para resolver casos en los que se
combatía la conducta opresiva de agentes gubernamentales o de élites
económicas113.
110
Amparos directos 30/2013 y 31/2013, fojas 93 y 94.
111
Wilkes v. Wood, 98 Eng. Rep. 489, 498--99 C.P. 1763 (contenida en The Founders' Constitution,
Volume 5, Amendment IV, Document 4).
112
Huckle v. Money, 95 Eng. Rep. 768 C.P. 1763 (contenida en The Founders' Constitution, Volume
5, Amendment IV, Document 3).
113
Michael Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards:
reforming the tort reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1287 a 1290.
En el derecho inglés, los daños punitivos procedente únicamente en tres supuestos, según lo
resuelto en el caso Cassell and Co. Ltd -v- Broome and Another, Ref: [1972] 2 WLR 645, 23 de
febrero de 1972. Los supuestos son:
1. Cuando mediaren comportamientos opresivos, arbitrarios o inconstitucionales de
funcionarios del gobierno.
2. Cuando el demandado hubiere intentado de manera premeditada obtener provecho con su
accionar antijurídico, aun teniendo que pagar indemnizaciones. Esta es, sin duda, la
categoría más importante y la que en la práctica resultará susceptible de mayor expansión
en el futuro.
3. Cuando la punición estuviere expresamente prevista por disposiciones estatutarias (tal como
ocurre, por ejemplo, con el estatuto de 1976, que sanciona conductas de discriminación
racial, o con el Copyright Act. del año 1956).
55
AMPARO DIRECTO 50/2015
En Estados Unidos de América, la doctrina fue originalmente recibida por
cortes estatales (la Corte Suprema de Carolina del Sur en el caso Genay v.
Norris de 1784, bajo la figura de “daños vengativos” o vindicative damages,
y la de Nueva Jersey en el caso Coryell v. Colbaugh de 1791, bajo la figura
de “daños para sentar un ejemplo”) 114. A finales del siglo XIX, la doctrina
evolucionó para enfocarse ya no en individuos poderosos, sino en grandes
corporaciones y combatir aquellos actos que, sin poder ser calificados como
criminales, sin duda requerían un control social por la opresión que
generaban115. Así, en dicha tradición jurídica, “la condena por daños
punitivos constituye un remedio necesario para combatir el abuso de poder
de las élites económicas”, lo cual parte necesariamente de una noción de
“asimetría en las relaciones de poder entre demandantes y demandados”116.
Ahora bien, centrando la cuestión en casos que involucren la
responsabilidad del Estado, es fundamental tener presente que durante la
mayor parte de su historia, en los Estados Unidos de América la inmunidad
soberana protegió casi universalmente a los empleados públicos de ser
demandados. La situación cambió en 1946, cuando el gobierno de ese país
aprobó la Federal Tort Claims Act117, admitiendo la posibilidad de eliminar la
inmunidad respecto de cierto tipo de acciones. El sentido de la sección
Como puede observarse, la primera hipótesis comprende casos que involucren responsabilidad del
Estado, pero, dadas las particularidades de los daños ejemplares que no corresponden con el
concepto adoptado en México para daños punitivos, no se hacen mayores consideraciones sobre
el tema.
114
Michael Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards:
reforming the tort reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1290 a 1292.
115
Michael Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards:
reforming the tort reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1294 a 1297.
116
Michael Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards:
reforming the tort reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1276 y 1277.
El autor sostiene que, siguiendo la doctrina imperante en la material, el linaje del concepto de
daños punitivos es bastante antiguo, pues da cuenta del Código de Hammurabi, las Leyes de
Manu, la Biblia y el Derecho Romano (en específico la Ley de las XII Tablas), todos los cuales
ofrecían reparar los daños mediante una mezcla de compensación y castigo (pp. 1285 y 1286).
117
La historia de este estatuto resulta interesante para entender el concepto de responsabilidad del
Estado, según su evolución desde su negación inicial, pasando por la responsabilidad ante
incumplimientos contractuales y otras violaciones de derecho privado, y llegando, hasta antes del
ordenamiento que se comenta, a los daños en la propiedad limitados a casos de negligencia, en
los cuales el monto de la indemnización se topó en mil dólares (la cantidad no se elevó por un veto
presidencial primero, y por la Gran recesión después). Ver Jeff L. Lewin, “The tail wags the dog:
judicial misinterpretation of the punitive damages ban in Federal Tort Claims Act”, William & Mary
Law Review, Vo. 27, Issue 2, article 2, pp. 252-255.
56
AMPARO DIRECTO 50/2015
2674, que específicamente excluyó la inmunidad
mencionada, fue interpretado de manera literal en el
caso Rayonier Inc. v. United States, evitando que se
realizaren lecturas que vaciaran de contenido el sentido del –entonces–
nuevo estatuto y confirmando que el Estado y sus agentes serían civilmente
responsables por los daños cometidos118.
Las secciones 1346, 1983 y 2674 del Código Federal de Regulaciones de
los Estados Unidos de América resultan de enorme relevancia para
entender los alcances de las acciones (claims) por daños contra agentes
estatales.
En primer lugar, el Título 28 (Judicatura y Procedimiento judicial), Parte IV
(Jurisdicción y competencia), Capítulo 85 (Cortes de Distrito), sección 1346
(Los Estados Unidos como parte demandada) regula la competencia de las
Cortes de Distrito para conocer de demandas en contra del Gobierno de los
Estados Unidos de América, entre otras cosas, respecto de acciones civiles
en las que se reclamen daños económicos derivados de casos en los que
un particular hubiese podido ser igualmente responsable (inciso b, apartado
1)119.
118
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Rayonier Inc. v. United States,
352 U.S. 315 (1957), 28 de enero de 1957.
119
Se transcribe el texto original de la disposición en comento:
28 U.S. Code § 1346 - United States as defendant
(a)The district courts shall have original jurisdiction, concurrent with the United States Court
of Federal Claims, of:
(1) Any civil action against the United States for the recovery of any internal-revenue tax
alleged to have been erroneously or illegally assessed or collected, or any penalty claimed
to have been collected without authority or any sum alleged to have been excessive or in
any manner wrongfully collected under the internal-revenue laws;
(2) Any other civil action or claim against the United States, not exceeding $10,000 in
amount, founded either upon the Constitution, or any Act of Congress, or any regulation of
an executive department, or upon any express or implied contract with the United States, or
for liquidated or unliquidated damages in cases not sounding in tort, except that the district
courts shall not have jurisdiction of any civil action or claim against the United States
founded upon any express or implied contract with the United States or for liquidated or
unliquidated damages in cases not sounding in tort which are subject to sections 7104(b)(1)
and 7107(a)(1) of title 41. For the purpose of this paragraph, an express or implied contract
with the Army and Air Force Exchange Service, Navy Exchanges, Marine Corps
Exchanges, Coast Guard Exchanges, or Exchange Councils of the National Aeronautics
and Space Administration shall be considered an express or implied contract with the
United States.
(b)
(1) Subject to the provisions of chapter 171 of this title, the district courts, together with the
United States District Court for the District of the Canal Zone and the District Court of the
Virgin Islands, shall have exclusive jurisdiction of civil actions on claims against the United
57
AMPARO DIRECTO 50/2015
En segundo término, el Título 42 (Salud pública y servicios sociales),
Capítulo 21 (Derechos civiles), Subcapítulo I, sección 1983 (Acción civil por
privación de derechos) faculta a las y los ciudadanos para demandar de
cualquier persona que, actuando conforme a cualquier tipo de norma, uso o
costumbre estatal o local, cause un daño a derechos constitucionales o
legales120. En forma paralela a lo ocurrido con la posibilidad expresamente
reconocida de demandar al Gobierno Federal, la sección en comento ha
sido interpretada para comprender a agentes estatales locales que hayan
violado la Constitución, las leyes, o las políticas y prácticas aplicables.
Este criterio tiene como punto de partida el caso Monell v. New York City
Department of Social Services (1978)121, en el cual se dejó sin efectos el
States, for money damages, accruing on and after January 1, 1945, for injury or loss of
property, or personal injury or death caused by the negligent or wrongful act or omission of
any employee of the Government while acting within the scope of his office or employment,
under circumstances where the United States, if a private person, would be liable to the
claimant in accordance with the law of the place where the act or omission occurred.
(2) No person convicted of a felony who is incarcerated while awaiting sentencing or while
serving a sentence may bring a civil action against the United States or an agency, officer,
or employee of the Government, for mental or emotional injury suffered while in custody
without a prior showing of physical injury or the commission of a sexual act (as defined in
section 2246 of title 18).
(c) The jurisdiction conferred by this section includes jurisdiction of any set-off,
counterclaim, or other claim or demand whatever on the part of the United States against
any plaintiff commencing an action under this section.
(d) The district courts shall not have jurisdiction under this section of any civil action or claim
for a pension.
(e) The district courts shall have original jurisdiction of any civil action against the United
States provided in section 6226, 6228(a), 7426, or 7428 (in the case of the United States
district court for the District of Columbia) or section 7429 of the Internal Revenue Code of
1986.
(f) The district courts shall have exclusive original jurisdiction of civil actions under section
2409a to quiet title to an estate or interest in real property in which an interest is claimed by
the United States.
(g) Subject to the provisions of chapter 179, the district courts of the United States shall
have exclusive jurisdiction over any civil action commenced under section 453(2) of title 3,
by a covered employee under chapter 5 of such title.
120
Se transcribe el texto original de la disposición en comento:
42 U.S. Code § 1983 - Civil action for deprivation of rights
Every person who, under color of any statute, ordinance, regulation, custom, or usage, of
any State or Territory or the District of Columbia, subjects, or causes to be subjected, any
citizen of the United States or other person within the jurisdiction thereof to the deprivation
of any rights, privileges, or immunities secured by the Constitution and laws, shall be liable
to the party injured in an action at law, suit in equity, or other proper proceeding for redress,
except that in any action brought against a judicial officer for an act or omission taken in
such officer’s judicial capacity, injunctive relief shall not be granted unless a declaratory
decree was violated or declaratory relief was unavailable. For the purposes of this section,
any Act of Congress applicable exclusively to the District of Columbia shall be considered to
be a statute of the District of Columbia.
121
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Monell v. New York City
Department of Social Services, 436 U.S. 658 (1978), 6 de junio de 1978.
58
AMPARO DIRECTO 50/2015
criterio originalmente sostenido en Monroe v. Pape
(1961)122, para sostener que el Gobierno municipal sí
puede ser civilmente responsable, aunque únicamente
por acciones de las cuales es directamente responsable. Lo anterior implica
la eliminación de su inmunidad absoluta frente a demandas por daños, pero
excluyendo la posibilidad de que sean imputables acciones de sus
empleados cuando éstas se le atribuyan únicamente a partir de la relación
de supra a subordinación123.
En tercer lugar, el Título 28 (Judicatura y procedimiento judicial), Parte VI
(Procedimientos específicos), Capítulo 171 (Procedimientos para reclamo
de daños), sección 2674 (Responsabilidad de los Estados Unidos)
establece que el Gobierno Federal será responsable por reclamos de daños
en la misma manera que los particulares, pero excluyendo expresamente
la posibilidad de exigirle daños punitivos124.
El criterio en comento fue reiterado dos años después, en Owen v. City of Independence (1980), en
el cual se explicó que el hecho mismo de que una municipalidad sepa que es responsable por los
daños cometidos por sus oficiales tiene un efecto inhibitorio respecto de conductas futuras, aunque
ello se construyó a partir de una idea distinta a la de los daños punitivos. Corte Suprema de
Justicia de los Estados Unidos de América, Owen v. City of Independence, 445 U.S. 622 (1980), 16
de abril de 1980.
122
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Monroe v. Pape, 365 U.S. 167
(1961), 20 de febrero de 1961.
123
La explicación del criterio se desarrolla en el apartado II de la sentencia, páginas 690 a 695.
124
Se transcribe el texto original de la disposición en comento:
28 U.S. Code § 2674 - Liability of United States
The United States shall be liable, respecting the provisions of this title relating to tort claims,
in the same manner and to the same extent as a private individual under like
circumstances, but shall not be liable for interest prior to judgment or for punitive
damages.
If, however, in any case wherein death was caused, the law of the place where the act
or omission complained of occurred provides, or has been construed to provide, for
damages only punitive in nature, the United States shall be liable for actual or
compensatory damages, measured by the pecuniary injuries resulting from such death to
the persons respectively, for whose benefit the action was brought, in lieu thereof.
With respect to any claim under this chapter, the United States shall be entitled to assert
any defense based upon judicial or legislative immunity which otherwise would have been
available to the employee of the United States whose act or omission gave rise to the claim,
as well as any other defenses to which the United States is entitled.
With respect to any claim to which this section applies, the Tennessee Valley Authority shall
be entitled to assert any defense which otherwise would have been available to the
employee based upon judicial or legislative immunity, which otherwise would have been
available to the employee of the Tennessee Valley Authority whose act or omission gave
rise to the claim as well as any other defenses to which the Tennessee Valley Authority is
entitled under this chapter.
Según lo explica Lewin, las razones que justificaron la prohibición de los daños punitivos no se
manifestaron expresamente, pero el debate permite inferir que ello se debía a las complicaciones
que ello conllevaba al imputar al Gobierno responsabilidad por sus agentes, al hecho de si esta
responsabilidad indirecta comprendía la figura en comento, y al enorme costo que podría tener
para el Estado, además de que no se verían necesarias las finalidades de castigo e inhibición
59
AMPARO DIRECTO 50/2015
En la misma línea se encuentra la Civil Rights Act de 1991, cuyo Título I
(Reparaciones para derechos civiles federales), sección 102 (Daños en
casos de discriminación intencional)125, excluye expresamente la posibilidad
de reclamar daños punitivos del Gobierno, agencias gubernamentales u
otras subdivisiones políticas.
Lo anterior permite concluir, desde una perspectiva estrictamente
normativa, que en el sistema norteamericano, el Estado y los agentes
estatales no están exentos de responsabilidad por daños bajo la lógica
de que ello opera como si se tratase de particulares, aunque a nivel
federal se encuentra expresamente excluida la posibilidad de
reclamarles daños punitivos, inclusive en casos de discriminación. Por
otra parte, a nivel local la cuestión presenta variaciones y matices, entre los
cuales sólo una minoría de entidades admite esa posibilidad126.
tratándose del Gobierno. Jeff L. Lewin, “The tail wags the dog: judicial misinterpretation of the
punitive damages ban in Federal Tort Claims Act”, William & Mary Law Review, Vo. 27, Issue 2,
article 2, pp. 266-267.
125
Se transcribe el texto original de la disposición en comento:
The Civil Rights Act of 1991
TITLE I - Federal civil rights remedies
Damages in cases of intentional discrimination
SEC. 102
(a) Right of recovery. -
[…].
(b) Compensatory and punitive damages. -
(1) Determination of punitive damages. - A complaining party may recover punitive
damages under this section against a respondent (other than a government, government
agency or political subdivision) if the complaining party demonstrates that the
respondent engaged in a discriminatory practice or discriminatory practices with malice or
with reckless indifference to the federally protected rights of an aggrieved individual.
[…]..
126
Es pertinente adelantar que el lineamiento federal ha dado paso a una gran variedad de
regulaciones disímbolas entres los 50 estados y el Distrito de Columbia que forman parte de los
Estados Unidos de América, situación que resulta más evidente tratándose, precisamente, de la
posibilidad de reclamar daños punitivos al Estado.
Las distintas regulaciones pueden consultarse en la página de la Conferencia Nacional de
Legislaturas Estatales, la cual incorpora un cuadro comparativo que permite consultar la situación
de cada entidad: [Link]
[Link], última consulta el 28 de octubre de 2016.
De acuerdo con la fuente antes citada, 22 entidades carecen de prohibiciones normativas
específicamente dirigidas a impedir el reclamo de daños punitivos contra actores estatales:
Connecticut, Delaware, el Distrito de Columbia, Florida, Hawái, Illinois, Iowa, Kentucky, Luisiana,
Massachusetts, Michigan, Minnesota, Nebraska, Nueva York, Carolina del Norte, Ohio, Rhode
Island, Dakota del Sur, Vermont, Washington, Wisconsin y Virginia del Oeste. No obstante, de esas
21, sólo en 12 casos (resaltados en cursivas), la inexistencia de prohibición expresa se encuentra
acompañada de la inexistencia de normas que limiten con topes máximos los montos
indemnizatorios, lo que permitiría, en teoría, condenas mayores por este concepto. A pesar de ello,
es importante destacar que los casos de Connecticut y Michigan parten de una noción distinta de
daños punitivos, pues no les dan el alcance de castigar e inhibir, sino que en esos estados se
60
AMPARO DIRECTO 50/2015
Ahora bien, la perspectiva jurisprudencial del tema
permite encontrar algunos apuntes interesantes.
De entrada, como ya lo ha explicado esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, el concepto de daños punitivos derivado de la doctrina anglosajona
busca sancionar ejemplarmente –castigar127– e inhibir conductas futuras.
En un esfuerzo por limitar la discrecionalidad de las y los juzgadores, en
Pacific Mutual Life Insurance Co. v. Haslip (1991)128, la Corte Suprema de
Justicia de los Estados Unidos de América sostuvo que es posible identificar
factores que rijan la razonabilidad de su cuantía 129. Así, la Corte Suprema
convalidó el test desarrollado por la Corte Suprema de Alabama, según el
cual la imposición de daños punitivos debe reparar en los siguientes
elementos: (i) relación entre el daño provocado en el caso y los daños
potenciales que pretenden evitarse; (ii) grado de reprochabilidad de la
conducta (a partir de su duración, conciencia de sus implicaciones,
ocultamiento y frecuencia o antecedentes); (iii) existencia de ganancias
económicas indebidas (rentabilidad), derivadas de la conducta dañosa; (iv)
posición económica de la parte demandada; (v) costos del litigio; y (vi)
imposición de sanciones penales, así como la existencia de otras sanciones
civiles por la misma conducta.
Ahora bien, al pronunciarse sobre la prohibición legislativa de reclamar
daños punitivos del Estado, la Suprema Corte se pronunció negando esta
considera que tienen una función compensatoria particular (de modo que la lista quedaría en 10
estados que admiten daños punitivos bajo un entendimiento amplio de los mismos). Igualmente
especial resulta el caso de Wisconsin, pues limita el monto de las indemnizaciones derivadas de
acciones contra servidores públicos y prohíbe que se les reclamen daños punitivos, pero ninguna
de dichas medidas se aplica respecto de agencias estatales.
Sobre los alcances de las figuras en las legislaciones de Connecticut y Michigan, ver Michael
Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards: reforming the tort
reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1321 y 1322.
127
En casos donde la condena deriva de negligencia y no de dolo, el término punishment (castigo)
suele sustituirse por el de retribution (retribución), bajo la idea de que se exige el pago de una
conducta indebida.
128
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Pacific Mutual Life Insurance Co.
v. Haslip (89-1279), 499 U.S. 1 (1991).
129
Michael Rustad y Thomas Koenig, “The historical continuity of punitive damages awards:
reforming the tort reformers”, The American University Law Review, vol. 42:1269, pp. 1318 y 1319.
61
AMPARO DIRECTO 50/2015
posibilidad en acciones contra municipalidades. Así, en City of Newport v.
Fact Concerts, Incorporated (1981)130, la Corte sostuvo que:
Los daños punitivos, por definición, no tienen por objeto compensar a
la parte afectada, sino castigar a la parte agresora cuya actuación
ilegítima fue intencional o maliciosa, o desincentivarla a ella misma o
a otros de similares extremos de conducta […]. En cuanto a la
retribución, […] la condena al pago de daños punitivos contra
[agencias estatales] ‘castiga’ únicamente a las y los contribuyentes,
quienes no tuvieron intervención en la comisión del daño. […].
Bajo los principios ordinarios de retribución, es la persona
responsable en sí misma quien debe sufrir las consecuencias de su
conducta indebida. […]. Una municipalidad, sin embargo, no puede
actuar con malicia independiente de la de sus oficiales. Los daños
otorgados por razones punitvas, por tanto, no pueden ser valorados
contra una entidad gubernamental en sí misma
Posteriormente, en Molzof v. United States (1992)131, la Corte Suprema de
Justicia de Estados Unidos de América sostuvo que la ya citada sección
2674 del Código Federal proscribe la posibilidad de demandar daños
punitivos del Estado (Gobierno federal), aunque aclaró que dicho concepto
debe entenderse en sentido estricto, de modo que no se excluyan daños de
diversa naturaleza ni las múltiples consecuencias que los mismos puedan
tener. Así, en el caso se revocó una decisión que impedía a la parte
demandante obtener como parte de la reparación, una indemnización que
cubriese todos los gastos médicos futuros y que diese cuenta de la pérdida
de oportunidades que su hospitalización necesariamente traería como
consecuencia (afectando su empleo y renta, entre otros factores).
130
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, City of Newport v. Fact Concerts,
Incorporated, 453 U.S. 247, 26 de junio de 1981, pp. 266 y 267. Se transcribe el texto original del
pasaje citado:
Punitive damages by definition are not intended to compensate the injured party, but rather
to punish the tortfeasor whose wrongful action was intentional or malicious, and to deter
him and others from similar extreme conduct. […]. Regarding retribution, it remains true that
an award of punitive damages against a municipality “punishes” only the taxpayers, who
took no part in the commission of the tort.
Under ordinary principles of retribution, it is the wrongdoer himself who is made to suffer for
his unlawful conduct. […]. A municipality, however, can have no malice independent of the
malice of its officials. Damages awarded for punitive purposes, therefore, are not sensibly
assessed against the governmental entity itself.
En Smith v. Wade, 461 U.S. 30, 20 de abril de 1983, la Corte precisó que si un agente estatal era
demandado por su responsabilidad individual al actuar en contra de las normas o prácticas
aplicables, la figura de los daños punitivos sí tendría cabida.
131
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Molzof v. United States, 502 U.S.
301, 14 de enero de 1992.
62
AMPARO DIRECTO 50/2015
Este fallo se emitió en la misma línea del criterio
sentado en el caso Massachusetts Bonding & Ins. Co.
v. United States (1956), en el cual la Corte Suprema de ese país ya había
dicho que los daños, incluidos los punitivos, si bien se reclamaban a la luz
de las legislaciones estatales, no podían definirse de una forma que limitase
la responsabilidad del Estado, de modo que resulta indebido calificar como
daños punitivos aquéllos cuya naturaleza fuese diversa132.
Lo hasta aquí expuesto refleja que en los Estados Unidos de América se
encuentra normativa y jurisprudencialmente excluida la posibilidad de
demandar daños punitivos del Estado o sus agentes. Esto se justifica,
primero, bajo la idea de que el castigo ejemplar se trasladaría de los
funcionarios originalmente responsables, a la entidad estatal o
gubernamental, lo cual rompe con la lógica de castigo pretendida por la
figura que se analiza. En segundo lugar, se estima que este tipo de
condenas se traduciría en sanciones a las y los contribuyentes, que serían
quienes en última instancia resentirían los efectos de la indemnización
respectiva.
En una línea similar se ha pronunciado la Corte Europea de Derechos
Humanos, ampliando el concepto de justa indemnización para introducir
ciertos daños no materiales que, indebidamente, algunos jueces han
entendido como punitivos o ejemplares, en caso de graves violaciones a
derechos humanos (especialmente en contextos generalizados o
sistemáticos), de prolongado incumplimiento a decisiones de la Corte o en
asuntos donde se hubiese intentado evitar el acceso de las víctimas al
tribunal internacional133. No obstante, lo cierto es que las sentencias del
Tribunal han excluido la procedencia de esta figura, aunque en una base de
inaplicabilidad al caso más que en la línea de un pronunciamiento general,
tal como lo refleja la sentencia dictada en el caso Greens and M.T. v. The
132
Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, Massachusetts Bonding Co. v.
United States, 352 U.S. 128, 10 de diciembre de 1956.
133
Case of Oferta Plus SRL v. Moldova (Just satisfaction), aplicación 14385, sentencia de 12 de
febrero de 2008, párr. 76.
63
AMPARO DIRECTO 50/2015
United Kingdom134. La preocupación sobre el tema queda manifiesta en la
opinión disidente del juez Lemmens en el reciente caso Khlaifia and others
v. Italy, quien advirtió sobre la importancia de limitar las condenas a una
justa indemnización para evitar caer en daños punitivos de facto,
confirmando la idea de que la figura no tiene cabida en dicho sistema135.
Al respecto, no puede soslayarse que el Tribunal Europeo cuenta con un
universo más limitado de medidas de reparación, de modo que resulta
razonable que dicte indemnizaciones proporcionalmente más elevadas a las
otorgadas en el Sistema Interamericano.
Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sin
pronunciarse expresamente sobre el tema, ha reconocido casos de
violaciones agravadas sin llegar a declarar la procedencia de los daños
punitivos. De hecho, el Tribunal Interamericano emplea el conjunto de
medidas que forman parte de la reparación integral para hacer frente a las
consecuencias del hecho victimizante, acudiendo a medidas de satisfacción
y no repetición para lograr las finalidades originalmente pretendidas con la
134
Case of Greens and M.T. v. The United Kingdom, aplicaciones 60041/08 y 60054/08, sentencia
de 23 de noviembre de 2010. Textualmente sostuvo que:
97. It is a cause for regret and concern that in the five years which have passed since the
judgment of the Grand Chamber in Hirst, no amending measures have been brought
forward by the Government, a matter to which the Court returns below (see paragraphs
103-122). However, as regards non-pecuniary damage, the Court recalls that it has in the
past examined claims by applicants for punitive damages to reflect the particular character
of the violations suffered by them and to serve as a deterrent in respect of violations of a
similar nature by the respondent State, and for aggravated damages to reflect the fact that
they were victims of an administrative practice. It has declined to make any such awards
(see Akdivar and Others v. Turkey (Article 50), 1 April 1998, §§ 35-
38,Reports 1998-II; Selçuk and Asker v. Turkey, 24 April 1998, §§ 116-
119, Reports 1998-II; Menteş and Others v. Turkey (Article 50), 24 July 1998, §§ 18-
21,Reports 1998-IV; Hood v. the United Kingdom [GC], no. 27267/95, §§ 88-89, ECHR
1999-I; and B.B. v. the United Kingdom, no. 53760/00, § 36, 10 February 2004). Similarly,
the Court does not consider that aggravated or punitive damages are appropriate in
the present case.
135
Case of Khlaifia and others v. Italy, aplicación 16483/12, sentencia de 1 de septiembre de 2015,
párr. 2 de la opinión disidente:
2. With regret, however, I am unable to follow my colleagues in the majority in determining
the amount of just satisfaction awarded to the applicants. The judgment awards each
applicant the sum of 10,000 euros, making a total of 30,000 euros (see paragraph 191 of
the judgment).
Such amounts are, in my opinion, excessive. To prevent just satisfaction from taking on the
appearance of a system of punitive damages, it would be appropriate, in my view, to give
greater consideration to the actual situation of the victims. I believe that the majority have
failed to take sufficiently into account the fact that these are individuals living in Tunisia, a
country where much more can be done with 10,000 euros than would be the case, for
example, in Italy.
64
AMPARO DIRECTO 50/2015
figura de daños punitivos. Un caso atípico cuyos
efectos se han pretendido asimilar a la figura
analizada es el de la Comunidad indígena Xákmok
Kásek vs. Paraguay, en el cual la Corte estableció que en caso de que
persistiera el incumplimiento del Estado paraguayo en la entrega de tierras,
se le impondría una sanción económica adicional por cada mes de
retraso136; sin embargo, la determinación se adoptó en el entendido de que
la indemnización carece de un carácter “punitivo” en sentido estricto, sino
que atendería a una nueva violación a derechos humanos.
Al respecto, esta Primera Sala advierte que los dos principales tribunales
internacionales en materia de derechos humanos excluyen la posibilidad de
comprender dentro de sus indemnizaciones un monto cuya naturaleza o
finalidad corresponda a la figura de daños punitivos; asimismo, comparte las
razones expuestas por la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos
para justificar la inaplicabilidad de dicha doctrina a casos que involucren la
responsabilidad del Estado137, reforzando la conclusión con una razón que
obedece a la muy particular lógica de las reparaciones por violaciones a
derechos humanos, en el marco del criterio que se ha venido construyendo
durante los últimos años y que da respuesta a la finalidad disuasiva
pretendida por la parte quejosa en su demanda de amparo.
La figura de daños punitivos tiene dos finalidades muy particulares: castigar
o remediar, y disuadir conductas futuras. Esto resulta perfectamente
136
Caso Comunidad Indígena Xákmok Kásek Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 24 de agosto de 2010. Serie C No. 214.
288. Teniendo en cuenta lo anterior, la Corte dispone que si el plazo de tres años fijado en
esta Sentencia venciera, o en su caso, si la prórroga otorgada conforme al párrafo 287
venciera o fuera denegada por el Tribunal, sin que el Estado haya entregado las tierras
tradicionales, o en su caso las tierras alternativas, conforme a lo expuesto en los párrafos
283 a 286, deberá pagar a los líderes de la Comunidad, en representación de sus
miembros, una cantidad de US$10.000,00 (diez mil dólares de los Estados Unidos de
América) por cada mes de retraso. La Corte entiende a esta reparación como una
indemnización para las víctimas por el incumplimiento de los 74 plazos fijados en esta
Sentencia y los correlativos daños materiales e inmateriales que ello comportaría, por lo
que no constituye una indemnización sustitutiva de la devolución de las tierras
tradicionales, o en su caso, alternativas a los miembros de la Comunidad.
137
Esta posición es compartida por la mayoría de los 20 países cuya jurisprudencia fue analizada
en un amplio estudio de derecho comparado sobre el tema (con la excepción de Irlanda). Ewa
Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa Baginska
(editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global Studies in
Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza, 2016, p. 470.
65
AMPARO DIRECTO 50/2015
comprensible en una lógica de derecho privado, en el cual se sanciona bajo
este concepto a personas que ejercen un poder real –eminentemente
económico– a partir de la idea de que, por tratarse de un particular, resulta
imposible jurídicamente obligarle a abstenerse de actuar de cierta manera;
sin embargo, sí se puede elevar significativamente el costo de dicha
actuación.
No obstante, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos ha
creado su propia categoría para buscar, precisamente, esta finalidad:
las garantías de no repetición. En efecto, de manera paralela a la doctrina
de los daños punitivos, esta rama del Derecho ha sentado las bases de una
figura que, en el contexto de la reparación de violaciones a derechos
humanos imputables al Estado, busque, no desincentivar una conducta,
sino auténticamente cambiar el estado de cosas de modo que casos como
el que dio lugar al hecho victimizante no vuelvan a ocurrir.
Esta categoría de la reparación integral amerita una reflexión específica.
Como se mencionó anteriormente, el concepto y alcances de lo que hoy
conocemos como reparación integral para casos de violaciones a derechos
humanos tiene sus orígenes en los trabajos del relator Especial de Naciones
Unidas, Theo van Boven. Por ello, resulta interesante entender exactamente
la forma en la cual las garantías de no repetición fueron incorporadas en su
investigación. Así, en su primer informe, el Relator incluyó un apartado III
que denominó “Responsabilidad del Estado”, en el cual sostuvo lo
siguiente138:
47. La Comisión de Derecho Internacional en el proseguimiento
de su labor sobre el tema de la responsabilidad del Estado ha
recibido ahora de su Comité de Redacción los textos aprobados
en primera lectura por este Comité relativos a varios artículos de
la parte II del proyecto de artículos que son particularmente
pertinentes para el presente estudio. Estos artículos se refieren
a la cesación del comportamiento ilícito (art. 6), la reparación
138
Comisión de Derechos Humanos, Estudio relativo al derecho de restitución, indemnización y
rehabilitación a las víctimas de violaciones flagrantes de los derechos humanos y las libertades
fundamentales, presentado como informe definitivo por el Relator Especial Theo van Boven el 2 de
julio de 1993, Doc. ONU E/CN.4/Sub.2/1993/8.
66
AMPARO DIRECTO 50/2015
(art. 6 bis), la restitución en especie (art.
7), la indemnización (art. 8), la satisfacción
(art. 10) y seguridades y garantías de no
repetición (art. 10 bis). Estos proyectos de
artículos siguen estando en una etapa preliminar de examen por la
Comisión de Derecho Internacional y se redactaron principalmente
en función de las relaciones interestatales, por lo que no se refieren
primordialmente a la relación entre Estados e individuos. Sería
conveniente que en los trabajos complementarios de codificación
relativos a la "responsabilidad del Estado" se prestara más atención
a los aspectos de la responsabilidad del Estado que guardan relación
con la obligación de los Estados de respetar y garantizar los
derechos humanos. No obstante, aunque se han redactado con fin
diferente, estos artículos contienen elementos que son también
sumamente pertinentes en el contexto del presente estudio. Vale la
pena destacar algunos de esos elementos.
48. Primeramente, la necesidad de que cese el comportamiento
ilícito cuando éste tiene un carácter permanente y el derecho de
la parte lesionada a obtener garantías de que el acto ilícito no se
repetirá (arts. 6 y 10 bis). En segundo lugar, la reparación plena
puede adoptar la forma de restitución en especie,
indemnización, satisfacción y seguridades y garantías de no
repetición. Se estipula asimismo que el Estado que ha cometido el
acto internacionalmente ilícito no puede invocar las disposiciones de
su derecho interno como justificación para no proporcionar una
reparación plena (art. 6 bis). En tercer lugar, la restitución en especie
es el restablecimiento de la situación que existía antes de que se
cometiera el acto ilícito (art. 7) y, en la medida en que el daño no se
compensa mediante la restitución en especie, se ha de conceder una
indemnización que cubra cualquier daño económicamente valorable
sufrido por la parte lesionada (art. 8). En cuarto lugar, se ha de
obtener satisfacción por los daños, en particular los daños morales,
en la medida necesaria para proporcionar la plena reparación y esa
satisfacción puede adoptar la forma de: a) una apología, b) daños
nominales, c) en caso de violaciones flagrantes de los derechos, una
indemnización por daños que refleje la gravedad de la violación, d)
en los casos de mala conducta grave o de conducta delictiva, una
acción disciplinaria o el castigo de los responsables (art. 10).
(Énfasis agregado)
El texto transcrito permite confirmar que el punto de partida del relator van
Boven fueron los trabajos de la Comisión de Derecho Internacional de la
Asamblea General, en sus esfuerzos por sistematizar en un conjunto de
artículos los principios rectores de la responsabilidad de los Estados por
hechos ilícitos. En otras palabras, se adecuaron desarrollos del Derecho
67
AMPARO DIRECTO 50/2015
Internacional Público al Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Al
respecto, destaca el hecho de que, pese a que en un inicio cita las garantías
de no repetición como forma de reparación, posteriormente enuncia que la
cesación de efectos del hecho ilícito y las garantías de no repetición
constituyen una consecuencia jurídica diversa al deber de reparar.
De hecho, esta iniciativa de la Comisión de Derecho Internacional concluyó
en 2001 con el “Proyecto de Artículos sobre responsabilidad del Estado por
hechos internacionalmente ilícitos”139, aprobado por la Asamblea General de
Naciones Unidas. Sobre este punto, los artículos 28 a 31 identifican como
consecuencias jurídicas de un hecho internacionalmente ilícito 140: (i) la
responsabilidad de cumplir la obligación internacional; (ii) la cesación de
efectos del ilícito y el ofrecimiento de garantías y seguridades de no
repetición si las circunstancias del caso lo ameritan; y (iii) la reparación. Ya
dentro de la reparación, el proyecto menciona como vertientes de la misma
la restitución, la indemnización y la satisfacción141.
139
Proyecto de Artículos sobre responsabilidad del Estado por hechos internacionalmente ilícitos,
adoptado por la Comisión de Derecho Internacional en su 53º período de sesiones (A/56/10) y
anexado por la Asamblea General en su Resolución 56/83, de 12 de diciembre de 2001. Este
trabajo representa la culminación de una encomienda iniciada en 1956 y en la que participaron
cuatro relatores antes de que James Crawford interviniese y presentase el proyecto finalmente
aprobado. Historia disponible en la presentación de artículos elaborada por el mismo Crawford y
que obra en la Librería Audiovisual de Derecho Internacional de las Naciones Unidas. Disponible
en: [Link]
140
Artículo 28. Consecuencias jurídicas del hecho internacionalmente ilícito
La responsabilidad internacional del Estado que, de conformidad con las disposiciones de la
primera parte, nace de un hecho internacionalmente ilícito produce las consecuencias jurídicas que
se enuncian en la presente parte.
Artículo 29. Continuidad del deber de cumplir la obligación
Las consecuencias jurídicas del hecho internacionalmente ilícito con arreglo a lo dispuesto en esta
parte no afectan la continuidad del deber del Estado responsable de cumplir la obligación violada.
Artículo 30. Cesación y no repetición
El Estado responsable del hecho internacionalmente ilícito está obligado:
a) A ponerle fin si ese hecho continúa;
b) A ofrecer seguridades y garantías adecuadas de no repetición, si las circunstancias lo exigen.
Artículo 31. Reparación
1. El Estado responsable está obligado a reparar íntegramente el perjuicio causado por el hecho
internacionalmente ilícito.
2. El perjuicio comprende todo daño, tanto material como moral, causado por el hecho
internacionalmente ilícito del Estado.
141
Artículo 34. Formas de reparación
La reparación íntegra del perjuicio causado por el hecho internacionalmente ilícito adoptará la
forma de restitución, de indemnización y de satisfacción, ya sea de manera única o combinada, de
conformidad con las disposiciones del presente capítulo.
Artículo 35. Restitución
El Estado responsable de un hecho internacionalmente ilícito está obligado a la restitución, es
decir, a restablecer la situación que existía antes de la comisión del hecho ilícito, siempre que y en
la medida en que esa restitución: a) No sea materialmente imposible; b) No entrañe una carga
totalmente desproporcionada con relación al beneficio que derivaría de la restitución en vez de la
68
AMPARO DIRECTO 50/2015
Lo antes expuesto evidencia que, en su concepción
original, las garantías de no repetición no fueron
contempladas en sentido estricto como una medida de reparación 142, pues,
aunque tengan un efecto reparador, no atribuyen beneficios directos a las
víctimas143, sino que su impacto sobre ellas es el mismo que el que se tiene
sobre cualquier miembro de la sociedad.
A pesar de lo anterior, lo cierto es que la doctrina de esta Sala, siguiendo a
la Corte Interamericana, ha contemplado las medidas de no repetición como
formas muy particulares de reparación. De hecho, así lo reconoce nuestro
indemnización.
Artículo 36. Indemnización
1. El Estado responsable de un hecho internacionalmente ilícito está obligado a indemnizar el daño
causado por ese hecho en la medida en que dicho daño no sea reparado por la restitución.
2. La indemnización cubrirá todo daño susceptible de evaluación financiera, incluido el lucro
cesante en la medida en que éste sea comprobado.
Artículo 37. Satisfacción
1. El Estado responsable de un hecho internacionalmente ilícito está obligado a dar satisfacción por
el perjuicio causado por ese hecho en la medida en que ese perjuicio no pueda ser reparado
mediante restitución o indemnización.
2. La satisfacción puede consistir en un reconocimiento de la violación, una expresión de pesar,
una disculpa formal o cualquier otra modalidad adecuada.
3. La satisfacción no será desproporcionada con relación al perjuicio y no podrá adoptar una forma
humillante para el Estado responsable.
142
Crítica que enuncia Dinah Shelton, Remedies in International Human Rights Law, 3ª ed., Oxford,
Oxford University Press, 2015, pp. 397 a 399.
143
Julie Gullerot, Reparaciones con perspectiva de género. Consultoría para la Oficina en México
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 1ª reimpresión 2010,
OACNUDH, México, p. 29
69
AMPARO DIRECTO 50/2015
ordenamiento jurídico, tal como se desprende de los artículos 1144, 27145 y
74146 de la Ley General de Víctimas.
Ahora bien, para efectos del presente caso, es necesario apuntar que las
garantías de no repetición, en aquellos casos donde en efecto se atienda a
una violación a derechos humanos y si es que se consideran procedentes,
complementan las medidas indemnizatorias en aras de garantizar el
derecho a una reparación integral, para lo cual se deberá acudir a los
144
Artículo 1. La presente Ley general es de orden público, de interés social y observancia en todo
el territorio nacional, en términos de lo dispuesto por los artículos 1o., párrafo tercero, 17, y 20 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Tratados Internacionales celebrados y
ratificados por el Estado Mexicano, y otras leyes en materia de víctimas.
En las normas que protejan a víctimas en las leyes expedidas por el Congreso, se aplicará siempre
la que más favorezca a la persona.
La presente Ley obliga, en sus respectivas competencias, a las autoridades de todos los ámbitos
de gobierno, y de sus poderes constitucionales, así como a cualquiera de sus oficinas,
dependencias, organismos o instituciones públicas o privadas que velen por la protección de las
víctimas, a proporcionar ayuda, asistencia o reparación integral.
La reparación integral comprende las medidas de restitución, rehabilitación, compensación,
satisfacción y garantías de no repetición, en sus dimensiones individual, colectiva, material,
moral y simbólica. Cada una de estas medidas será implementada a favor de la víctima teniendo
en cuenta la gravedad y magnitud del hecho victimizante cometido o la gravedad y magnitud de la
violación de sus derechos, así como las circunstancias y características del hecho victimizante.
145
Artículo 27. Para los efectos de la presente Ley, la reparación integral comprenderá:
I. La restitución busca devolver a la víctima a la situación anterior a la comisión del delito o a la
violación de sus derechos humanos;
II. La rehabilitación busca facilitar a la víctima hacer frente a los efectos sufridos por causa del
hecho punible o de las violaciones de derechos humanos;
III. La compensación ha de otorgarse a la víctima de forma apropiada y proporcional a la gravedad
del hecho punible cometido o de la violación de derechos humanos sufrida y teniendo en cuenta las
circunstancias de cada caso. Ésta se otorgará por todos los perjuicios, sufrimientos y pérdidas
económicamente evaluables que sean consecuencia del delito o de la violación de derechos
humanos;
IV. La satisfacción busca reconocer y restablecer la dignidad de las víctimas;
V. Las medidas de no repetición buscan que el hecho punible o la violación de derechos sufrida por
la víctima no vuelva a ocurrir;
VI. Para los efectos de la presente Ley, la reparación colectiva se entenderá como un derecho del
que son titulares los grupos, comunidades u organizaciones sociales que hayan sido afectadas por
la violación de los derechos individuales de los miembros de los colectivos, o cuando el daño
comporte un impacto colectivo. La restitución de los derechos afectados estará orientada a la
reconstrucción del tejido social y cultural colectivo que reconozca la afectación en la capacidad
institucional de garantizar el goce, la protección y la promoción de los derechos en las
comunidades, grupos y pueblos afectados.
Las medidas colectivas que deberán implementarse tenderán al reconocimiento y dignificación de
los sujetos colectivos victimizados; la reconstrucción del proyecto de vida colectivo, y el tejido
social y cultural; la recuperación psicosocial de las poblaciones y grupos afectados y la promoción
de la reconciliación y la cultura de la protección y promoción de los derechos humanos en las
comunidades y colectivos afectados.
146
Artículo 74. Las medidas de no repetición son aquéllas que se adoptan con el fin de evitar que
las víctimas vuelvan a ser objeto de violaciones a sus derechos y para contribuir a prevenir o evitar
la repetición de actos de la misma naturaleza. Estas consistirán en las siguientes:
I. El ejercicio de un control efectivo por las autoridades civiles de las fuerzas armadas y de
seguridad;
II. La garantía de que todos los procedimientos penales y administrativos se ajusten a las normas
nacionales e internacionales relativas a la competencia, independencia e imparcialidad de las
autoridades judiciales y a las garantías del debido proceso;
III. El fortalecimiento de la independencia del Poder Judicial;
70
AMPARO DIRECTO 50/2015
mecanismos derivados del tercer párrafo del artículo
1° constitucional, como son las comisiones de
víctimas nacional y locales, el Consejo Nacional para
Prevenir la Discriminación147 o el mecanismo de declaratoria de alerta de
violencia de género148, tal como lo sostuvo esta Sala en el amparo directo
en revisión 2131/2013149. Así, esta medida, que se deberá hacer valer a
través de los procedimientos respectivos y autónomos de aquéllos de
naturaleza estrictamente indemnizatoria, opera como un espejo de los
IV. La limitación en la participación en el gobierno y en las instituciones políticas de los dirigentes
políticos que hayan planeado, instigado, ordenado o cometido graves violaciones de los derechos
humanos;
V. La exclusión en la participación en el gobierno o en las fuerzas de seguridad de los militares,
agentes de inteligencia y otro personal de seguridad declarados responsables de planear, instigar,
ordenar o cometer graves violaciones de los derechos humanos;
VI. La protección de los profesionales del derecho, la salud y la información;
VII. La protección de los defensores de los derechos humanos;
VIII. La educación, de modo prioritario y permanente, de todos los sectores de la sociedad respecto
de los derechos humanos y la capacitación en esta materia de los funcionarios encargados de
hacer cumplir la ley, así como de las fuerzas armadas y de seguridad;
IX. La promoción de la observancia de los códigos de conducta y de las normas éticas, en
particular los definidos en normas internacionales de derechos humanos y de protección a los
derechos humanos, por los funcionarios públicos incluido el personal de las fuerzas armadas y de
seguridad, los establecimientos penitenciarios, los medios de información, el personal de servicios
médicos, psicológicos y sociales, además del personal de empresas comerciales;
X. La promoción de mecanismos destinados a prevenir, vigilar y resolver por medios pacíficos los
conflictos sociales, y
XI. La revisión y reforma de las leyes, normas u ordenamientos legales que contribuyan a las
violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos o las permitan.
147
Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación:
Artículo 83 Bis.- El Consejo podrá imponer las siguientes medidas de reparación: I. Restitución del
derecho conculcado por el acto, omisión o práctica social discriminatoria; II. Compensación por el
daño ocasionado; III. Amonestación pública; IV. Disculpa pública o privada, y V. Garantía de no
repetición del acto, omisión, o práctica social discriminatoria.
148
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia prevé el funcionamiento
del mecanismo para erradicar la violencia feminicida o por agravio comparado, evidenciando en su
articulado la misión transformadora del grupo interdisciplinario que interviene en su dictado y
supervisión:
Artículo 23.- La alerta de violencia de género contra las mujeres tendrá como objetivo fundamental
garantizar la seguridad de las mismas, el cese de la violencia en su contra y eliminar las
desigualdades producidas por una legislación que agravia sus derechos humanos, por lo que se
deberá:
I. Establecer un grupo interinstitucional y multidisciplinario con perspectiva de género que dé el
seguimiento respectivo;
II. Implementar las acciones preventivas, de seguridad y justicia, para enfrentar y abatir la violencia
feminicida;
III. Elaborar reportes especiales sobre la zona y el comportamiento de los indicadores de la
violencia contra las mujeres;
IV. Asignar los recursos presupuestales necesarios para hacer frente a la contingencia de alerta de
violencia de género contra las mujeres, y
V. Hacer del conocimiento público el motivo de la alerta de violencia de género contra las mujeres,
y la zona territorial que abarcan las medidas a implementar.
Artículo 24.- La declaratoria de alerta de violencia de género contra las mujeres, se emitirá
cuando: I. Los delitos del orden común contra la vida, la libertad, la integridad y la seguridad de las
mujeres, perturben la paz social en un territorio determinado y la sociedad así lo reclame; II. Exista
un agravio comparado que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres, y III.
Los organismos de derechos humanos a nivel nacional o de las entidades federativas, los
organismos de la sociedad civil y/o los organismos internacionales, así lo soliciten.
71
AMPARO DIRECTO 50/2015
daños punitivos para casos que involucren al Estado como parte
demandada, sin perjuicio de que la indemnización por daño moral se
entienda en un sentido amplio que cumpla con el estándar de justa
indemnización. En efecto, mientras los daños punitivos pretenden
desincentivar conductas, las garantías de no repetición tienen como
finalidad cambiar el estado de cosas que permitió la violación a derechos
humanos; dicho en otras palabras: se pretende impedir que los hechos se
repitan, llegando más allá de su disuasión.
4. Respuesta a los cuestionamientos de la parte quejosa
1) Exclusión de los “daños punitivos”
A la luz de la doctrina previamente expuesta, esta Primera Sala considera
que resultan infundados los argumentos identificados como iv a vi, del
segundo concepto de violación, referentes al carácter punitivo –y
particularmente inhibitorio o disuasivo– que debió tener la indemnización
fijada en el caso y a la aplicación de los estándares derivados de los
amparos directos 30/2013 y 31/2013.
Como quedó debidamente expuesto, los daños punitivos no resultan
aplicables en asuntos que involucren a entes públicos cuando sean la parte
Artículo 25.- Corresponderá al gobierno federal a través de la Secretaría de Gobernación declarar
la alerta de violencia de género y notificará la declaratoria al Poder Ejecutivo de la entidad
federativa de que se trate.
Artículo 26.- Ante la violencia feminicida, el Estado mexicano deberá resarcir el daño conforme a
los parámetros establecidos en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y considerar
como reparación:
I. El derecho a la justicia pronta, expedita e imparcial: Se deben investigar las violaciones a los
derechos de las mujeres y sancionar a los responsables;
II. La rehabilitación: Se debe garantizar la prestación de servicios jurídicos, médicos y psicológicos
especializados y gratuitos para la recuperación de las víctimas directas o indirectas;
III. La satisfacción: Son las medidas que buscan una reparación orientada a la prevención de
violaciones. Entre las medidas a adoptar se encuentran:
a) La aceptación del Estado de su responsabilidad ante el daño causado y su compromiso de
repararlo;
b) La investigación y sanción de los actos de autoridades omisas o negligentes que llevaron la
violación de los derechos humanos de las Víctimas a la impunidad; c) El diseño e instrumentación
de políticas públicas que eviten la comisión de delitos contra las mujeres, y d) La verificación de los
hechos y la publicidad de la verdad.
149
Amparo directo en revisión 2131/2016, resuelto el 22 de noviembre de 2013 por unanimidad
de 5 votos, bajo la ponencia del ministro Zaldívar Lelo de Larrea.
72
AMPARO DIRECTO 50/2015
demandada precisamente en ese carácter, pues: (i) la
posibilidad de imponer un castigo ejemplarizante que
se pretende en el caso, se da a través del régimen de
responsabilidades penales y administrativas que cubren la actuación de las
y los servidores públicos, lo cual es ajeno al procedimiento en que se actúa;
y (ii) la sanción económica que se trasladaría de las personas responsables
a la figura del Estado, en realidad castigaría a las y los contribuyentes,
mientras que no necesariamente desincentivaría conductas análogas en el
futuro ni cambiaría el estado de cosas que permitió la aparición del hecho
ilícito. Esto último, cuando se trate de violaciones a derechos humanos y se
estime procedente, podría lograrse a través de medidas de no repetición,
valoradas mediante los mecanismos pertinentes, también distintos a aquel
en el que se actúa.
En estos términos, sin prejuzgar sobre su procedencia y pertinencia, esta
Sala deja a salvo el derecho de la parte quejosa de tramitar en la vía
conducente, las medidas de no repetición que estime pertinentes,
excluyendo del presente asunto la posibilidad de incorporar en el monto
indemnizatorio una dimensión punitiva.
2) Metodología empleada para la individualización del monto
indemnizatorio
Por otra, resulta infundado el primer concepto de violación referente a la
indebida aplicación del principio pro persona, pues no se señala cuál es el
estándar –disposición normativa o interpretación de la misma– que, siendo
aplicable, resulte más benéfico a la parte quejosa. Además, como ya se dijo,
esta Sala estima que su doctrina sobre daños punitivos no resulta
exactamente aplicable a casos que involucren la responsabilidad del
Estado, máxime cuando existen otras medidas que persiguen la finalidad de
evitar casos análogos en el futuro, como las garantías de no repetición (sin
prejuzgar respecto a si en este caso debieron proceder), siempre que se
hubieran tramitado en la vía respectiva.
73
AMPARO DIRECTO 50/2015
Asimismo, es infundado el primer argumento del segundo concepto de
violación, pues resulta equivocado que se hubiesen vuelto a valorar todos
los parámetros que sustentaron la indemnización fijada. Por el contrario, la
Sala reiteró las consideraciones realizadas a la luz de las ejecutorias
anteriores y, una vez analizados todos los parámetros en conjunto, modificó
sus consideraciones en torno al quantum indemnizatorio.
Por otra parte, resulta infundado el tercer argumento del segundo
concepto de violación, pues la cédula de trabajo social fue valorada por la
Sala responsable en el acto reclamado, tal como se desprende de la foja
950 del cuaderno de apelación.
Finalmente, es fundado el segundo argumento del segundo concepto
de violación, pues no se justificó la razón por la cual una condena superior
a la impuesta habría afectado los intereses de la ciudadanía.
Antes de explicar las razones que justifican lo anterior, esta Primera Sala
aclara que, tomando en consideración que éste es el quinto juicio de
amparo y que el litigo inició en 2006 (por hechos ocurridos en 2004), resulta
necesario pronunciarse en definitiva sobre el asunto, pues retardar más la
justicia significaría prolongar el sufrimiento de la señora**********, ante la
agonía que implica no contar con una resolución que ponga punto final a
este amargo capítulo y que le permita retomar su proyecto de vida, tras casi
13 años desde el fallecimiento de su hija.
Por ello, esta Sala procederá al análisis de la situación económica del
Gobierno de la Ciudad de México que, si bien en un amparo previo había
sido definida como alta, en el juicio en que se actúa se introdujeron dos
elementos novedosos: la posibilidad de que la indemnización se encuentre
topada ante una posible afectación a la ciudadanía, y su consideración en
relación con todos los elementos que sustentan la indemnización.
74
AMPARO DIRECTO 50/2015
Con independencia de la vía en la que el presente
asunto fue tramitado, desde la reforma constitucional
de 2002 en materia de responsabilidad patrimonial del
Estado, la Federación y las entidades federativas se encuentran
constreñidas a contar con presupuesto suficiente para hacer frente a casos
que involucren su actividad irregular, incluyendo en este concepto a los
asuntos derivados de violaciones a derechos humanos como la acontecida
en el caso. En este contexto, la política del Estado mexicano ha quedado
plasmada en el Programa Nacional de Derechos Humanos, que reconoce
como objetivo la necesidad de reparar adecuadamente las violaciones a
derechos humanos, lo cual incluye sanciones efectivas y proporcionales150.
En la misma línea y trasladando el análisis al ámbito local, el artículo 17 del
Estatuto de Gobierno de la Ciudad de México reconoce como derecho de
sus habitantes, el de contar con indemnizaciones por daños de servidores
públicos en términos de las legislaciones civil y administrativa151.
Por su parte, el derogado artículo 389 del Código Financiero de la Ciudad
de México –cuya pertinencia se evidencia más adelante– señalaba que los
pagos de indemnización se efectuarían una vez comprobada su
procedencia, para lo cual se fijarían con cargo al presupuesto anual de la
150
Objetivo 2. Prevenir las violaciones de derechos humanos
[…] Uno de los retos y demandas de la sociedad civil es la adopción e instrumentación de
sanciones contra quienes incurran en violaciones a derechos humanos como una medida que las
inhiba.
Estrategia 2.4 Fortalecer los mecanismos internos de control y sanción de la Administración
Pública Federal relacionados con derechos humanos
[…].
2.4.7. Garantizar que las violaciones de derechos humanos cometidas por servidores públicos sean
sancionadas efectiva y proporcionalmente.
Objetivo 4. Fortalecer la protección de los derechos humanos
La reparación del daño, la justicia y la verdad son elementos esenciales en la protección de los
derechos humanos. Por ello, como parte de la política que garantice los derechos de las víctimas,
se deben diseñar metodologías e impulsar modelos de reparación integral, transformativos, no
revictimizantes y emblemáticos. A ello se suma la necesidad de atender las sentencias,
resoluciones y recomendaciones de organismos nacionales e internacionales.
Estrategia 4.2. Garantizar la reparación del daño y la atención integral a víctimas
[…]
4.2.4. Impulsar modelos de reparación del daño transformativos, no revictimizantes y
emblemáticos. […].
151
Artículo 17. Los habitantes del Distrito Federal, en los términos y condiciones que las leyes
establezcan, tienen derecho a: […]
IV. Ser indemnizados por los daños y perjuicios causados por los servidores públicos de la entidad,
de conformidad con lo establecido en la legislación civil y en la Ley Federal de Responsabilidades
de los Servidores Públicos.
75
AMPARO DIRECTO 50/2015
dependencia responsable152. Este precepto fue derogado por el artículo
Sexto Transitorio de la Ley de Responsabilidad Patrimonial del Distrito
Federal153, publicada en la Gaceta oficial el 21 de octubre de 2008.
Así, la Ley de la materia establece que las indemnizaciones fijadas por
autoridades jurisdiccionales que excedan del monto máximo autorizado,
serán cubiertas en el siguiente ejercicio fiscal, y adicionalmente prevé que
dichos pagos se harán con cargo al Fondo para el Pago de la
Indemnizaciones por Responsabilidad Patrimonial de los entes
públicos, operado por la Secretaría de Finanzas local, el cual recibirá
asignaciones no menores al 0.4% de los ingresos del Gobierno capitalino 154.
152
Artículo 389. De conformidad con la legislación aplicable y lo establecido en la Constitución y
Estatuto, el Distrito Federal tiene la obligación de pagar los daños que se causen en los bienes o
derechos de los particulares, con motivo de su actividad administrativa que no cumpla con las
disposiciones legales y administrativas que se deben observar.
Los pagos de indemnización se efectuarán una vez que se haya comprobado que efectivamente le
corresponde al particular la indemnización. Dichos pagos atenderán a las disposiciones de este
Código y estarán a cargo del presupuesto de la dependencia, órgano desconcentrado, delegación
y entidad, a los que se hayan encontrado adscritos los servidores públicos que los causen.
Tratándose de servidores públicos de los órganos a que se refiere el artículo 448 de este Código,
los pagos estarán a cargo del presupuesto de los órganos en que se encuentre adscrito el servidor
público que haya causado el daño.
Los pagos a que se refiere este precepto, estarán sujetos en todo momento a la disponibilidad
presupuestaria del ejercicio fiscal de que se trate.
153
SEXTO. Se derogan los artículos 389, 390, 391 y 392 del Código Financiero del Distrito Federal,
una vez que entre en vigor la presente Ley.
154
Capítulo II De la Previsión Presupuestal
Artículo 6. La Jefatura de Gobierno, a través de la Secretaría, propondrá a la Asamblea Legislativa
el monto de la partida presupuestal que deberá destinarse expresamente para cubrir las
erogaciones derivadas de responsabilidad patrimonial de las dependencias, entidades de la
administración pública y órganos políticos administrativos. Los demás órganos locales de gobierno,
así como los órganos autónomos deberán prever en sus respectivos presupuestos lo anterior,
conforme a las disposiciones del Código Financiero del Distrito Federal.
En la fijación de los montos de las partidas presupuestales, deberán preverse las indemnizaciones
que no hayan podido ser pagadas en el ejercicio inmediato anterior, según lo dispuesto en el
artículo 10 de la presente ley.
Artículo 10. Las indemnizaciones fijadas por autoridades administrativas o jurisdiccionales
que excedan del monto máximo presupuestado en un ejercicio fiscal determinado, serán
cubiertas en el siguiente ejercicio fiscal, según el orden de registro a que se refiere el artículo
20 de la presente ley, sin perjuicio del pago de intereses por demora que como compensación
financiera se calculen en términos de esta ley y el Código Financiero del Distrito Federal.
Artículo 12. A falta de disposición expresa en esta ley, se aplicarán supletoriamente las
disposiciones contenidas en la Ley de Procedimiento Administrativo del Distrito Federal; el Código
Financiero del Distrito Federal; el Código Civil para el Distrito Federal y los principios generales
del Derecho.
Capítulo III De las Indemnizaciones
Artículo 13. La indemnización deberá pagarse en moneda nacional de acuerdo a las modalidades
que establece esta ley, sin perjuicio de que pueda convenirse con el interesado su pago en especie
o en parcialidades cuando no afecte el interés público.
Artículo 14. En los casos en que la autoridad administrativa o la jurisdiccional determinen con los
elementos que hayan tenido a la vista en los respectivos procedimientos, que la actuación de los
Entes Públicos causantes del daño reclamado, hubiese sido irregular de acuerdo a los estándares
promedio de funcionamiento de la actividad administrativa de que se trate; o bien, si la actuación
del servidor público resulta manifiestamente deficiente o ilegal, la indemnización deberá
76
AMPARO DIRECTO 50/2015
Partiendo de que en 2017 la Ciudad de México tendrá
ingresos por $198,965,977,058.00 (ciento noventa y
ocho billones, novecientos sesenta y cinco millones
novecientos setenta y siete mil cincuenta y ocho pesos 00/100 M.N.), el
monto anual para reparaciones (0.4%) ascendería a $795,863,908.232
(setecientos noventa y cinco millones ochocientos sesenta y tres mil
novecientos ocho pesos 232/100, M.N.)155.
corresponder a la prevista en este artículo como reparación integral. Las indemnizaciones
comprenderán el pago del daño emergente, lucro cesante o perjuicio, resarcimiento por daño
personal y moral, según los resultados de la actividad administrativa irregular y el daño producido
a los bienes o derechos del particular.
Artículo 16. Los montos de las indemnizaciones se calcularán de la siguiente forma:
I. En el caso de daños emergentes, lucro cesante, daños personales o muerte, la autoridad
administrativa o jurisdiccional según sea el caso, calculará el monto de la indemnización de
acuerdo al daño causado al bien o derecho del particular afectado, y
II. En caso de daño moral, la autoridad administrativa o jurisdiccional, en su caso, calculará el
monto de la indemnización de acuerdo a los criterios establecidos por el Código Civil para el
Distrito Federal, tomando igualmente en consideración la magnitud del daño.
La indemnización por daño moral que el Ente Público esté obligado a cubrir, no excederá del
equivalente a 10,000 veces el salario mínimo general diario vigente en el Distrito Federal, por
cada reclamante afectado.
Para el cálculo de los montos de las indemnizaciones a que se refieren las fracciones anteriores,
las autoridades tomarán también en cuenta el nivel de ingreso familiar del afectado, en caso de
muerte.
Artículo 20.- Las resoluciones o sentencias firmes deberán registrarse por el ente responsable,
ante la Secretaría, misma que deberá llevar un registro de indemnizaciones debidas por
responsabilidad patrimonial, que será de consulta pública, a fin de que siguiendo el orden
establecido según su fecha de emisión, sean indemnizadas las lesiones patrimoniales cuando
procedan de acuerdo a la presente ley.
Para el pago de las indemnizaciones a que se refiere el presente capítulo, se crea el Fondo para
el Pago de la Indemnizaciones por Responsabilidad Patrimonial de los entes públicos. La
Asamblea Legislativa determinará el monto que se asignará al fondo a través del Decreto de
Presupuesto de Egresos correspondiente, a propuesta del Jefe de Gobierno que se incluirá en el
proyecto respectivo y cuya asignación no podrá ser menor al 0.4% de los ingresos propios del
Gobierno del Distrito Federal.
Los recursos del Fondo serán administrados y operados por la Secretaría [de Finanzas del Distrito
Federal].
Artículo 21.- La Contraloría llevará un registro de acuerdo a las indemnizaciones a que hayan sido
condenados los entes públicos de la administración pública del Distrito Federal, entidades y
órganos político administrativos, a efecto de implementar en al ámbito de su competencia,
mecanismos que tiendan a evitar la generación de daños en los bienes o derechos de los
particulares.
Las dependencias, entidades y órganos político administrativos, deberán de informar
oportunamente a la Contraloría, respecto de las condenas de indemnización bajo su
responsabilidad para los efectos del párrafo anterior.
La Secretaría, deberá de remitir a la Contraloría para los efectos del presente artículo, los pagos
que se hayan hecho a los particulares vía indemnización a efecto de que ésta dé cumplimiento a lo
establecido en el primer párrafo del presente artículo.
Los órganos autónomos y los actos materialmente administrativos de la Asamblea Legislativa, del
Tribunal de lo Contencioso Administrativo, de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, Instituto
Electoral y Tribunal Electoral del Distrito Federal, deberán llevar registros propios a efecto de
implementar mecanismos que tiendan a evitar la producción de actos dañosos a los bienes y
derechos de los particulares.
155
En 2016, para establecer una comparación, la Ciudad de México tuvo ingresos por
$181,334,439,127.00 (ciento ochenta y un billones, trescientos treinta y cuatro millones
cuatrocientos treinta y nueve mil ciento veintisiete pesos 00/100 M.N.), el monto anual para
77
AMPARO DIRECTO 50/2015
Sobre el tema, esta Sala advierte, con base en una revisión de los últimos
seis presupuestos de egresos de la Ciudad (2012 a 2017), que no está
previsto el citado Fondo para el Pago de Indemnizaciones derivado de la
Ley de Responsabilidad Patrimonial del Distrito Federal, sino que, siguiendo
la tradición de los preceptos derogados del Código Financiero, la práctica
consiste en que, una vez dictada una condena, el pago de la misma se fija
con cargo al presupuesto del año siguiente156.
De hecho, en esa misma línea, la revisión del Presupuesto de Egresos del
2016 anterior evidencia que el Gobierno local cubrió aproximadamente $11
´000,000.00 (once millones de pesos 00/100, moneda nacional) en
indemnizaciones a particulares, sin que se advierta en el Presupuesto de
2017 una determinación similar.
Consecuentemente, resulta evidente que la normatividad de la Ciudad prevé
una importante capacidad de pago frente a casos como el que ahora se
analiza, sin que se hayan argumentado razones que justifiquen el por qué
una indemnización mayor afectaría el interés de la Ciudadanía, incluso bajo
el esquema de pagos que, aparentemente de facto, se ha implementado
para hacer frente a casos como el presente. Al respecto, dicho
posicionamiento no debió ser acogido sin más por la Sala responsable,
pues correspondía al ahora tercero interesado la carga argumentativa que
respaldara su dicho, además de que el entramado normativo aplicable
conduce a otra conclusión.
reparaciones (0.4%) ascendería a $725,337,756.508 (setecientos veinticinco millones trescientos
treinta y siete mil setecientos cincuenta y seis pesos 508/100, M.N.).
156
Artículo 4. El gasto neto total estimado del Sector Público del Distrito Federal en el Decreto,
financiado con la previsión de los ingresos aprobada en la Ley de Ingresos del Distrito Federal para
el Ejercicio Fiscal 2016, importa la cantidad de 181,334,439,127 pesos.
TRANSITORIOS
Artículo Décimo Cuarto. Dentro de las erogaciones previstas en el Anexo III del decreto, se
incluyen para el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal 10,000,000 pesos
para perfeccionar la ejecución de Sentencia de Juicio de Amparo 1045/2014.
Artículo Décimo Quinto. Dentro de las erogaciones establecidas en la fracción IV del artículo 11,
se contemplan 17,000,000 pesos para el Tribunal Electoral del Distrito Federal, conforme a lo
siguiente:
a) 1,000,000 pesos para perfeccionar la ejecución de Sentencia de Juicio de Amparo
473/2014. […].
78
AMPARO DIRECTO 50/2015
3) Falta de justicia y equidad en el monto fijado
como consecuencia de la exclusión de una
perspectiva de género en la
individualización de la indemnización
Tal como se expuso en el amparo directo en revisión 4811/2015, esta
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha desarrollado
una doctrina jurisprudencial en torno a la obligación de juzgar con
perspectiva de género, la cual comprende, principalmente y de forma
adicional al caso en comento, los siguientes asuntos: amparo directo
12/2012157, amparo directo en revisión 2655/2013 158, amparo directo en
revisión 1464/2013159, amparo en revisión 615/2013160, amparo directo
en revisión 2293/2013161, amparo directo en revisión 912/2014 162,
amparo en revisión 704/2014163, amparo en revisión 554/2013164 y
amparo directo en revisión 1125/2014165. Por otra parte, en 2013 la
Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió el Protocolo para Juzgar con
Perspectiva de Género, instrumento que sistematiza los estándares
aplicables sobre el tema con la finalidad de guiar a las y los impartidores de
justicia en la implementación de esta metodología.
En particular, se aclaró en otro criterio que la obligación de juzgar con
perspectiva de género se actualiza de oficio, pues se encuentra implícita en
157
Resuelto el 12 de junio de 2012 por mayoría de 3 votos, ponencia del ministro Cossío Díaz.
158
Resuelto el 6 de noviembre de 2013 por mayoría de 4 votos, ponencia del ministro Gutiérrez
Ortiz Mena.
159
Resuelto el 13 de noviembre de 2013 por unanimidad de 5 votos, ponencia del ministro
Gutiérrez Ortiz Mena.
160
Resuelto el 4 de junio de 2014 por unanimidad de 4 votos, ponencia del ministro Pardo
Rebolledo.
161
Resuelto el 22 de octubre de 2014 por mayoría de 3 votos, ponencia del ministro Gutiérrez Ortiz
Mena.
162
Resuelto el 5 de noviembre de 2014 por unanimidad de 5 votos, ponencia del ministro Cossío
Díaz.
163
Resuelto el 18 de marzo de 2015 por mayoría de 4 votos, ponencia del ministro Gutiérrez Ortiz
Mena.
164
Resuelto el 25 de marzo de 2015 por unanimidad de 5 votos, ponencia del ministro Gutiérrez
Ortiz Mena. En este asunto, la Primera Sala abordó expresamente la aplicación de la perspectiva
de género en asuntos que involucren la muerte violenta de mujeres, cuyos criterios deberán ser
aplicados por analogía a otros casos de violencia de género que no necesariamente terminen con
la muerte de la víctima.
165
Resuelto el 8 de abril de 2015 por unanimidad de 5 votos, ponencia del ministro Cossío Díaz.
79
AMPARO DIRECTO 50/2015
las facultades jurisdiccionales de quienes imparten justicia; así, su
cumplimiento no puede quedar sujeto a petición de parte. Sirve de apoyo a
lo anterior la tesis aislada 1a. XCI/2015 (10a.), cuyo rubro es “ ALIMENTOS.
SU OTORGAMIENTO DEBE REALIZARSE CON BASE EN UNA PERSPECTIVA
DE GÉNERO”166.
En resumen, en ese asunto se explicó que este Alto Tribunal ha abordado
con exhaustividad el contenido y alcance de la obligación de juzgar con
perspectiva de género, la cual puede resumirse de la siguiente forma:
1) Aplicabilidad: es una obligación intrínseca a la labor jurisdiccional,
de modo que no debe mediar petición de parte, la cual comprende
obligaciones específicas en casos graves de violencia contra las
mujeres, la cual se refuerza aún más en el marco de contextos de
violencia contra éstas.
2) Metodología: esta obligación exige cumplir los seis pasos antes
mencionados, que pueden resumirse en la necesidad de detectar
posibles ―más no necesariamente presentes― situaciones de
desequilibrio de poder entre las partes como consecuencia de su
género, seguida de un deber de cuestionar la neutralidad de las
pruebas y el marco normativo aplicable, así como de recopilar las
pruebas necesarias para visualizar el contexto de violencia o
discriminación, y finalmente resolver los casos prescindiendo de
cualesquiera cargas estereotipadas que resulten en detrimento de
mujeres u hombres.
Al trasladar esta doctrina al contexto de las reparaciones, resulta evidente
que la perspectiva de género exige partir de la idea de que la exclusión de
género preexiste a las violaciones a derechos humanos y,
desafortunadamente, se agrava durante y después de las mismas 167. Así, la
166
Registro de IUS 2008544, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación,
Décima Época, Libro 15, febrero de 2015, Tomo II, página 1383.
167
Julie Gullerot, Reparaciones con perspectiva de género. Consultoría para la Oficina en México
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 1ª reimpresión 2010,
OACNUDH, México, p. 99.
80
AMPARO DIRECTO 50/2015
perspectiva de género en esta instancia exige formular
algunas preguntas básicas, que impactarán la forma
en la que se construye la verdad detrás de un
asunto168: (i) ¿cuál fue el daño?; (ii) ¿quién lo cometió?; (iii) ¿contra quién
se cometió?; (iv) ¿cuál fue su impacto específico y diferenciado?; y (v)
¿cuál fue su impacto primario y secundario?
Si bien las primeras preguntas fueron contestadas implícitamente, en el
caso no se analizó el impacto diferenciado en la quejosa, ni las
consecuencias de la misma.
En el presente caso, la reparación del daño tiene que partir de la
consideración de que la señora ********** fue víctima de la negligente
atención recibida por su hija, en el marco de un indebido tratamiento en el
Albergue que la recibió como parte de las obligaciones del Estado de
atender a mujeres que han sufrido violencia intrafamiliar.
Al respecto, las consideraciones de la Sala responsable no dieron cuenta
del hecho de que la señora acudió al Albergue para salvar su vida y la de
sus hijos, frente a un grave contexto de violencia intrafamiliar. Y tras lo difícil
que es adoptar la decisión de salir de casa, una de las consecuencias
directas de sus actos fue la llegada a un albergue en el que tras el contagio
y negligente actuación del personal médico adscrito al mismo, su hija perdió
la vida. Es importante no soslayar que el Estado se encontraba en una
especial posición de garante respecto de las personas que llegaban a ese
lugar y que conocía sobre un contexto de potenciales riesgos de infección
derivado del brote de la enfermedad, todo lo cual se actualizó antes de la
negligencia médica.
Al respecto, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la
Mujer sostuvo en su recomendación general 19, sobre la violencia contra la
168
Julie Gullerot, Reparaciones con perspectiva de género. Consultoría para la Oficina en México
del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 1ª reimpresión 2010,
OACNUDH, México, p. 99.
81
AMPARO DIRECTO 50/2015
mujer, que los Estados deben adoptar medidas destinadas a mujeres
víctimas de violencia en el hogar, las cuales comprendan refugios, en los
que sean atendidas por personal capacitado que contribuya a su
rehabilitación y asesoramiento169. Así, estos refugios juegan un papel
fundamental en la posibilidad de que las mujeres puedan romper ciclos de
violencia que ponen en riesgo su vida y la de sus familiares.
Por ello, la Sala responsable debió valorar oficiosamente en el quantum
indemnizatorio el efecto diferenciado que los hechos del caso tuvieron sobre
ella, en su calidad de mujer víctima de violencia intrafamiliar, pues fue
precisamente eso lo que la condujo al Albergue y es dentro de ese contexto
que se deben ponderar las repercusiones que los hechos tuvieron sobre su
vida.
5. Cálculo de la indemnización a la luz de la respuesta a los
planteamientos de la quejosa
Ante la actualización de un hecho ilícito por parte del Estado, surgen tres
interrogantes fundamentales en torno a la viabilidad del dictado de una
indemnización como medida reparadora. La primera consiste en si ésta es
procedente; la segunda se refiere a la determinación del quantum; y la
169
Recomendación General Nº 19 (11º período de sesiones, 1992), La violencia contra la mujer.
Recomendaciones concretas
24. A la luz de las observaciones anteriores, el Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra la Mujer recomienda que:
i) Se prevean procedimientos eficaces de denuncia y reparación, la indemnización inclusive.
k) Los Estados Partes establezcan o apoyen servicios destinados a las víctimas de violencia en el
hogar, violaciones, violencia sexual y otras formas de violencia contra la mujer, entre ellos refugios,
el empleo de trabajadores sanitarios especialmente capacitados, rehabilitación y asesoramiento.
r) Entre las medidas necesarias para resolver el problema de la violencia en la familia figuren las
siguientes:
i) sanciones penales en los casos necesarios y recursos civiles en caso de violencia en el
hogar;
ii) legislación que elimine la defensa del honor como justificación para atacar a las mujeres
de la familia o darles muerte;
iii) servicios, entre ellos, refugios, asesoramiento y programas de rehabilitación, para
garantizar que las víctimas de violencia en la familia estén sanas y salvas;
iv) programas de rehabilitación para los culpables de violencia en el hogar;
v) servicios de apoyo para las familias en las que haya habido un caso de incesto o de
abuso deshonesto.
82
AMPARO DIRECTO 50/2015
tercera radica en si son necesarias instrucciones o
indicaciones en torno a la forma en que la
indemnización se debe cubrir170.
Respecto a la primera interrogante, de acuerdo con lo antes establecido,
tanto la vía civil como la administrativa reconocen la procedencia de una
medida monetaria como forma de reparación, a la luz de lo que la doctrina
de esta Sala ha denominado justa indemnización.
En cuanto a la segunda pregunta, esta Primera Sala considera que la
determinación del quantum indemnizatorio partirá de la revisión de una serie
de factores que se enunciarán a continuación, los cuales se deben estudiar
a partir de un método concentrado en los derechos o intereses trasgredidos
y las consecuencias de los mismos 171. Al respecto, ha quedado establecido
que la noción de montos fijos o de límites mínimos y máximos que impidan
la individualización de las medidas reparadoras es contraria a la idea que
persigue el concepto de justa indemnización. Así, la finalidad perseguida es
que la solución a cada caso sea considerada justa, lo cual no excluye la
consideración de ciertas cantidades que operen como parámetros
orientadores (por ejemplo las dictadas en casos resueltos con anterioridad),
con las cuales se podrá dialogar en aras de ajustarlas a las particularidades
de un caso.
Finalmente, ni en los casos resueltos anteriormente ni en el presente asunto
se estima necesaria instrucción alguna que precise la forma en que se debe
cubrir la indemnización, fuera de los parámetros normales, con la salvedad
de que ello deberá realizarse atendiendo a la normatividad y a las prácticas
institucionales ya analizadas que rigen la actuación de las autoridades de la
Ciudad de México.
170
Lisa Tortell, “Monetary Remedies for Breach of Human Rights. A comparative Study”, en Human
Roghts Law in Perspective, vol. 9, Hart Publishing, Oxford-Portland, 2006, pp. 117-128.
171
Ibidem, pp. 120-122. En el mismo sentido, Ewa Baginska destaca la discrecionalidad como regla
general en los 20 sistemas analizados en su estudio comparado. Ewa Baginska, Damages for
Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa Baginska (editora), “Damages for
violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global Studies in Compartive Law, vol. 9,
Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza, 2016, pp. 468 y 469.
83
AMPARO DIRECTO 50/2015
Toda vez que la cuestión a tratar en el presente juicio es la referente a la
individualización de la indemnización, siguiendo los lineamientos sentados
por esta Primera Sala en los amparos directos 30/2013 y 31/2013, a
continuación se cuantificará el monto correspondiente a la compensación
que merece la señora **********, modificándose la sentencia en la Sala
responsable, en la que no ponderó el daño moral en su total dimensión ni
precisó los factores en que basó su fallo.
Ahora bien, es importante destacar que en los precedentes de los cuales
deriva el esquema que se desarrollará en los siguientes párrafos, no se
analizaron conductas estatales. Por ello, esta Primera Sala estima
fundamental precisar que, tratándose de actos derivados de la actuación
estatal, deberán ponderarse los siguientes elementos172.
Primero, el tipo de relación jurídica en el marco de la cual tuvo lugar el
hecho ilícito. Lo anterior se explica en atención a que las obligaciones y
deberes del Estado frente a la ciudadanía parten de la idea de que aquel
siempre tiene una posición de garante respecto de sus derechos, no
obstante, hay casos donde esta posición es especial o reforzada. Así, este
análisis permitirá entender la forma en la cual la parte afectada entró en
contacto con el Estado, así como determinar si en el caso la respuesta
esperada por parte de éste se desvió de los estándares aplicables.
En este punto, resulta necesario reparar si la violación cuya responsabilidad
se atribuye al Estado es indirecta, es decir, trasladado por lo hecho por
alguno de sus agentes, o si obedece a práctica normativa o institucional.
Bajo este rubro, el grado de responsabilidad deberá entenderse agravado o
atenuado, según el caso.
172
Un estudio comparativo que parte de la jurisprudencia de Estados Unidos de América, la
República de la India y Nueva Zelanda, como experiencias destacadas en torno a la utilización de
la indemnización como figura para reparar violaciones a derechos humanos e ilícitos a cargo del
Estado, arroja como elementos relevantes a considerar: (i) el daño; (ii) la conducta e identidad de
la parte demandada; (iii) la conducta de la parte demandante; (iv) otros intereses en sentido
amplio; y (v) el objetivo y finalidad del remedio o medida reparadora. Lisa Tortell, “Monetary
Remedies for Breach of Human Rights. A comparative Study”, en Human Roghts Law in
Perspective, vol. 9, Hart Publishing, Oxford-Portland, 2006.
84
AMPARO DIRECTO 50/2015
Segundo, el grado de responsabilidad partirá de la
consideración de la magnitud del daño en función de
la conducta del Estado en el marco de la relación jurídica antes descrita.
Tercero y último, en adición a revisar la capacidad económica del Estado
como sujeto obligado a cubrir la indemnización –aun cuando ello haya
atendido, como en el presente caso, a un esquema de subsidiariedad–,
debe tenerse en cuenta el objetivo y finalidad del remedio, en este caso, de
la indemnización.
Así, para lograr una justa indemnización en casos que involucren al Estado
o a sus agentes como parte demandada, se partirá del siguiente esquema:
A. Factores a ponderar respecto a la víctima
a) Aspecto cualitativo del daño o daño moral en sentido estricto, el
cual comprende la valoración de: (i) el tipo de derecho o interés
lesionado; (ii) la existencia del daño; y (iii) la gravedad de la lesión
o daño.
b) Aspecto patrimonial o cuantitativo derivado del daño moral, dentro
del cual se deberán valorar: (i) los gastos devengados derivados
del daño moral; y (ii) los gastos por devengar.
B. Factores a ponderar respecto de los sujetos responsables: (i)
naturaleza de la relación jurídica en el marco de la cual tuvo lugar el
hecho ilícito; (ii) grado de responsabilidad; (iii) capacidad económica;
y (iv) finalidad y objetivo de la indemnización.
A. Factores a ponderar respecto a la víctima
a) Aspecto cualitativo
(i) Tipo de derecho o interés lesionado. En el caso concreto, se acreditó
desde los juicios de amparo directo ****/2011 y ****/2011 la afectación a los
85
AMPARO DIRECTO 50/2015
sentimientos e integridad psicoemocional de la señora **********, como
consecuencia del fallecimiento de su hija en un albergue al que llegó con
motivo de una situación grave de violencia intrafamiliar, y en el que
presenció cómo transcurrían los días mientras la salud de la niña
gravemente se deterioraba ante la falta de una intervención activa por parte
del personal de salud adscrito a dicho lugar.
Es importante mencionar que se ha reconocido en juicios de amparo previos
que la actora se encontraba en una delicada situación psicológica y
emocional con motivo de los hechos que motivaron su arribo al Albergue, lo
cual refuerza la importancia que tenía la actuación del personal que
laboraba en el mismo. Además, su llegada a ese lugar debió representar
una oportunidad para retomar su proyecto de vida y, por el contrario, derivó
en la pérdida de una hija.
En atención a lo anterior, los derechos lesionados tienen una entidad
elevada, considerando que los hechos implicaron la pérdida de una hija en
el contexto de una situación extremadamente vulnerable de la actora, tras lo
cual fue responsabilizada parcialmente por lo ocurrido a la niña 173 y en el
que ella misma debió cuestionarse la validez de aquella decisión que la
condujo al Albergue en primer lugar.
(ii) y (iii) La existencia del daño y su gravedad. En la presente
controversia se acreditó que la señora **********.atravesaba una situación
psicoemocional grave al momento de los hechos, y que la misma empeoró
trascendentalmente con el fallecimiento de su hija en pleno proceso de
salida de un contexto de violencia, en el que tenía que hacerse cargo de su
otro hijo, de meses de edad. Así, la gravedad del daño es igualmente
elevada, especialmente considerando que, en lugar de esta trágica
experiencia, esperaba recibir asistencia de las instituciones diseñadas para
ayudarle a retomar su proyecto de vida.
173
En este punto destacan las contestaciones de demanda que enfatizan que fue decisión de la
quejosa acudir al Albergue y que el deterioro en la salud de su hija se debió principalmente a los
indebidos cuidados que le procuró; de hecho, el primer acto reclamado le atribuyó culpa al
momento de calificar los hechos.
86
AMPARO DIRECTO 50/2015
b) Aspecto patrimonial
Durante los juicios de amparo previos no se formularon consideraciones en
torno a posibles gastos de tratamientos psicológicos, psiquiátricos o
tanatológicos, aunque los hechos del caso tuvieron tal impacto en la salud
psicoemocional de la ahora quejosa que el monto indemnizatorio debe
cubrir la posibilidad de que, en caso de que así lo desee, ésta pueda buscar
la atención especializada necesaria.
B. Factores a ponderar respecto de los sujetos responsables
(i) Naturaleza de la relación jurídica dentro de la cual tuvo lugar el hecho
ilícito. En los términos antes apuntados, es necesario dilucidar el tipo de
relación existente entre el Gobierno de la Ciudad de México y la quejosa y
sus hijos al momento de los hechos, así como el impacto que tuvo el factor
humano en relación con el contexto normativo-institucional que los permitió.
En primer lugar, el Gobierno local se encontraba en una posición especial
de garante respecto de la vida de la señora **********. En efecto, de acuerdo
con la citada Recomendación General Nº 19, sobre “La violencia contra la
mujer” del Comité Cedaw, el artículo 8 de la Convención Interamericana
para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer174, las
autoridades tienen la obligación de prestar a las mujeres víctimas de
violencia el servicio de refugios, dentro de los cuales personal capacitado
brinde servicios especializados y gratuitos que comprendan, entre otros,
hospedaje, servicio médico, asesoría jurídica y apoyo psicológico.
174
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer
(Convención de Belem do Pará)
Artículo 8
Los Estados Partes convienen en adoptar, en forma progresiva, medidas específicas, inclusive
programas para:
[…];
d. suministrar los servicios especializados apropiados para la atención necesaria a la mujer objeto
de violencia, por medio de entidades de los sectores público y privado, inclusive refugios, servicios
de orientación para toda la familia, cuando sea del caso, y cuidado y custodia de los menores
afectados; […].
87
AMPARO DIRECTO 50/2015
Consecuentemente, resulta evidente que la vida e integridad de las
personas que ingresan a refugios como el Albergue involucrado en el
presente caso, quedan bajo un especial cuidado del personal adscrito a
dichos lugares. En relación con este punto, de conformidad con los citados
estándares internacionales, el Estado mexicano se encuentra obligado –de
manera conjunta, reflejándose en todos los niveles de gobierno– a contar
con albergues o refugios para atender a mujeres en situación de violencia,
lo cual implica que asume un deber reforzado de velar por la salud e
integridad de las personas atendidas.
Es importante recordar que el debido funcionamiento de este tipo de lugares
es crucial en el proceso de empoderamiento de las mujeres, pues sin éstos
pueden verse disminuidas o simplemente anuladas las posibilidades de
romper con los ciclos de violencia doméstica que en muchos casos pueden
tener consecuencias fatales.
Dicho de otra manera, la lucha por la igualdad y por la realización del
derecho de las mujeres de acceder a una vida libre de violencia no se podrá
materializar en la medida en la que no existan, entre muchas otras cosas,
normas, instituciones y procedimientos que ayuden a prevenir la violencia y
a actuar para su protección en aquellas situaciones en las que ésta ya haya
ocurrido o se esté presentando.
En este contexto, la conducta de los hoy terceros interesados, en los
términos que se analizará, debe entenderse agravada.
88
AMPARO DIRECTO 50/2015
Como corolario de lo anterior, esta Sala identifica que
la trascendencia de lo antes expuesto queda
evidenciada por el contenido de los artículos 8175,
51176, 54177, 55178 y 56179 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia, ordenamiento que, si bien no se encontraba vigente
al momento de los hechos, se encuentra encaminado a implementar y
fortalecer los estándares internacionales ya estudiados.
175
Artículo 8.- Los modelos de atención, prevención y sanción que establezcan la Federación, las
entidades federativas y los municipios, son el conjunto de medidas y acciones para proteger a las
víctimas de violencia familiar, como parte de la obligación del Estado, de garantizar a las mujeres
su seguridad y el ejercicio pleno de sus derechos humanos. Para ello, deberán tomar en
consideración:
I. Proporcionar atención, asesoría jurídica y tratamiento psicológico especializados y gratuitos a las
víctimas, que favorezcan su empoderamiento y reparen el daño causado por dicha violencia;
II. Brindar servicios reeducativos integrales, especializados y gratuitos al Agresor para erradicar las
conductas violentas a través de una educación que elimine los estereotipos de supremacía
masculina, y los patrones machistas que generaron su violencia;
III. Evitar que la atención que reciban la Víctima y el Agresor sea proporcionada por la misma
persona y en el mismo lugar. En ningún caso podrán brindar atención, aquellas personas que
hayan sido sancionadas por ejercer algún tipo de violencia;
IV. Evitar procedimientos de mediación o conciliación, por ser inviables en una relación de
sometimiento entre el Agresor y la Víctima;
V. Favorecer la separación y alejamiento del Agresor con respecto a la Víctima, y
VI. Favorecer la instalación y el mantenimiento de refugios para las víctimas y sus hijas e hijos; la
información sobre su ubicación será secreta y proporcionarán apoyo psicológico y legal
especializados y gratuitos. Las personas que laboren en los refugios deberán contar con la cédula
profesional correspondiente a la especialidad en que desarrollen su trabajo. En ningún caso podrán
laborar en los refugios personas que hayan sido sancionadas por ejercer algún tipo violencia.
176
Artículo 51.- Las autoridades en el ámbito de sus respectivas competencias deberán prestar
atención a las víctimas, consistente en:
I. Fomentar la adopción y aplicación de acciones y programas, por medio de los cuales se les
brinde protección;
II. Promover la atención a víctimas por parte de las diversas instituciones del sector salud, así
como de atención y de servicio, tanto públicas como privadas;
III. Proporcionar a las víctimas, la atención médica, psicológica y jurídica, de manera
integral, gratuita y expedita;
IV. Proporcionar un refugio seguro a las víctimas, y
V. Informar a la autoridad competente de los casos de violencia que ocurran en los centros
educativos.
177
Artículo 54.- Corresponde a los refugios, desde la perspectiva de género:
I. Aplicar el Programa;
II. Velar por la seguridad de las mujeres que se encuentren en ellos;
III. Proporcionar a las mujeres la atención necesaria para su recuperación física y psicológica, que
les permita participar plenamente en la vida pública, social y privada;
IV. Dar información a las víctimas sobre las instituciones encargadas de prestar asesoría jurídica
gratuita;
V. Brindar a las víctimas la información necesaria que les permita decidir sobre las opciones de
atención;
VI. Contar con el personal debidamente capacitado y especializado en la materia, y
VII. Todas aquellas inherentes a la prevención, protección y atención de las personas que se
encuentren en ellos.
178
Artículo 55.- Los refugios deberán ser lugares seguros para las víctimas, por lo que no se podrá
proporcionar su ubicación a personas no autorizadas para acudir a ellos.
179
Artículo 56.- Los refugios deberán prestar a las víctimas y, en su caso, a sus hijas e hijos los
siguientes servicios especializados y gratuitos:
89
AMPARO DIRECTO 50/2015
(ii) Grado de responsabilidad. Como también quedó fijado desde los
juicios de amparo directo ****/2011 y ****/2011, la responsabilidad del
personal del Albergue que laboraba para el Gobierno de la Ciudad de
México es alta, pues fue claro que el tratamiento de la niña no fue
adecuado, destacando la falta de exploración física, la abstención de
intervención tras más de dos días consecutivos con temperaturas
superiores a los 40°C, y la omisión de ministrar medicamentos hasta
después de 10 días.
Por otra parte, llama la atención a esta Sala que la respuesta inmediata de
las autoridades que comparecieron al juicio y, en general, los
posicionamientos que caracterizaron las etapas tempranas del mismo,
reflejaran un intento constante por responsabilizar a la madre de la niña.
Adicionalmente, las prácticas institucionales en torno al funcionamiento de
lugares como el Albergue imposibilitaron que la quejosa y su familia fuesen
trasladadas a un lugar alternativo, aunque fuese de manera temporal, o que
recibieran vacunas o medicamentos oportunamente, de modo que la
responsabilidad del Gobierno local no depende únicamente de la actuación
indebida de sus funcionarios.
De esta forma, el alto grado de responsabilidad ya determinado debe
entenderse en relación con la conducta del personal médico, así como
respecto del marco institucional que operó como contexto de la misma.
(iii) Capacidad económica del Gobierno de la Ciudad de México.
I. Hospedaje;
II. Alimentación;
III. Vestido y calzado;
IV. Servicio médico;
V. Asesoría jurídica;
VI. Apoyo psicológico;
VII. Programas reeducativos integrales a fin de que logren estar en condiciones de participar
plenamente en la vida pública, social y privada;
VIII. Capacitación, para que puedan adquirir conocimientos para el desempeño de una actividad
laboral, y
IX. Bolsa de trabajo, con la finalidad de que puedan tener una actividad laboral remunerada en
caso de que lo soliciten.
90
AMPARO DIRECTO 50/2015
Como quedó debidamente expuesto, la capacidad
económica del Gobierno de la Ciudad de México no
está en duda para hacer frente a la indemnización
cuya cuantía se revisa, además de que, de hecho, en ejercicios anteriores
se han cubierto sumas equiparables a ésta y de que, en todo caso,
correspondería a la hoy tercera interesada acreditar por qué se pondría en
riesgo el beneficio de la ciudadanía
(iv) Objetivo y finalidad de la indemnización.
Las indemnizaciones suelen perseguir tres tipos de finalidades:
compensación (reparar); disuasión (prevenir) y castigo (reprimir) 180. En el
presente caso, partiendo de lo dicho en torno a la exclusión de la dimensión
punitiva del daño –que castigaría ejemplarmente a las y los contribuyentes–,
la finalidad de la indemnización debe ser la de reparar justamente el daño
provocado y todas y cada una de sus consecuencias, analizadas en un
sentido amplio según la trascendencia de los hechos ilícitos que dieron
lugar al presente juicio de amparo directo.
6. Conclusiones
A la luz de lo expuesto, esta Sala considera que el quantum de la
indemnización debe aumentarse, en atención a que: (i) reconoce la
inaplicabilidad de una dimensión punitiva; (ii) entiende que existe una alta
capacidad económica del Gobierno, ante la inexistencia de razones que
justifiquen que a la luz del marco normativo y presupuestario vigente, una
indemnización mayor afectaría el interés de la ciudadanía; (iii) confirma que
los hoy terceros interesados se encontraban en una posición especial de
garantes; y (iv) advierte la necesidad de introducir una perspectiva de
género en la reparación del daño.
180
Ewa Baginska, Damages for Violations of Human Righst: a comparative Analysis, en Ewa
Baginska (editora), “Damages for violations of Human Rights”, parte de Ius Comparatum – Global
Studies in Compartive Law, vol. 9, Springer e International Academy of Comparative Law, Suiza,
2016, p. 459.
91
AMPARO DIRECTO 50/2015
Para ello, se concluye que el presente caso evidencia una responsabilidad
por daño moral elevada, que se encuentra agravada en comparación con la
determinada por esta Sala en casos análogos, por haber estado el Gobierno
local en una posición especial de garante como consecuencia del grave
contexto de violencia sufrido por la hoy quejosa. Por ello, excluyendo la
dimensión punitiva pretendida en la indemnización, debe elevarse el monto
fijado por la Sala responsable, para dar cuenta del impacto diferenciado que
los hechos tuvieron en la vida de la quejosa, atendiendo al contexto que
motivó su llegada al Albergue y a la respuesta que era esperada por parte
del Gobierno de la Ciudad de México.
VII. DECISIÓN
En razón de lo expuesto, procede conceder el amparo a la quejosa y
modificar el monto de indemnización determinado por la Sala responsable,
para condenar a los médicos tratantes y, de manera subsidiaria, al Gobierno
de la Ciudad de México, a una indemnización por daño moral por la
cantidad de $20,000,000.00 (VEINTE MILLONES DE PESOS 00/100 M.N).
Por lo tanto,
ÚNICO. La Justicia de la Unión ampara y protege a ********** en contra de la
sentencia que constituye el acto reclamado, para los efectos precisados en
el último considerando de la presente ejecutoria.
Notifíquese; con testimonio de esta resolución, vuelvan los autos al lugar
de su origen y, en su oportunidad archívese el toca.
Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por
mayoría de tres votos de los señores Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea
(Ponente), José Ramón Cossío Díaz, quien se reservó el derecho de formular voto
concurrente y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, en contra de los emitidos por el
Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo y la Ministra Norma Lucía Piña Hernández
92
AMPARO DIRECTO 50/2015
(Presidenta), quienes se reservaron el derecho de formular
voto particular.
Firman la Presidenta de la Sala y el Ministro Ponente con la Secretaria de
Acuerdos, que autoriza y da fe.
PRESIDENTA DE LA PRIMERA SALA
MINISTRA NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ
PONENTE
MINISTRO ARTURO ZALDÍVAR LELO DE LARREA
SECRETARIA DE ACUERDOS DE LA PRIMERA SALA
LICENCIADA MARÍA DE LOS ÁNGELES GUTIÉRREZ GATICA
En términos de lo previsto en los artículos 3, fracción II, 13, 14 y 18 de la Ley Federal de
Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta versión pública
se suprime la información considerada legalmente como reservada o confidencial que
encuadra en esos supuestos normativos.
AGZ
93