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Decoración para el Día de la Canción Criolla

El documento describe la historia y orígenes de la música criolla peruana, la cual surgió a inicios del siglo XX al fusionar elementos musicales de diferentes culturas como el vals vienés, la jota española y ritmos africanos. Se celebra el Día de la Canción Criolla el 31 de octubre para conmemorar este género musical típicamente limeño.
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Decoración para el Día de la Canción Criolla

El documento describe la historia y orígenes de la música criolla peruana, la cual surgió a inicios del siglo XX al fusionar elementos musicales de diferentes culturas como el vals vienés, la jota española y ritmos africanos. Se celebra el Día de la Canción Criolla el 31 de octubre para conmemorar este género musical típicamente limeño.
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La canción criolla

Hoy, 31 de octubre, se celebra en nuestro país el tradicional Día de la Canción Criolla. Esta fecha fue
instituida en 1944 por el presidente Manuel Prado Ugarteche, como un reconocimiento a un género
musical que entonces estaba adquiriendo gran popularidad. Según los historiadores, la iniciativa fue
de Manuel Carrera, presidente del centro musical Carlos A. Saco. Esa primera celebración del Día de
la Canción Criolla consistió en una serenata realizada ese 31 de octubre, en la Plazuela Buenos Aires
en Barrios Altos, en el jirón Huánuco y que se inició a las nueve de la noche. Se presentaron glorias
del criollismo como La Limeñita y Ascoy, el dúo Romero – Monteverde, y Máximo Garrido, entre
otros artistas.

Sus orígenes se remontan a las primeras décadas del siglo XX, cuando los intérpretes limeños
comenzaron a fusionar elementos musicales tan
disímiles como el vals vienés, la jota española, las
melodías prehispánicas peruanas y los ritmos
afroamericanos. Así surgió un género netamente
urbano y limeño, con canciones que solían
interpretarse en las retretas y festividades populares,
al principio por dúos conformados por un cantante y
un guitarrista. El más famoso de ello fue el de
Montes y Manrique: el cantante Eduardo Montes
(1874-1939) y el guitarrista César Augusto
Manrique (1878-1966). Ellos serían las primeras
“estrellas del criollismo”, a tal punto que en 1911
viajaron a Nueva York (Estados Unidos) a grabar
(182 canciones), de las cuales apenas se conservan
unas treinta.

A esa primera generación de “fundadores” de la música criolla la llamada “Guardia Vieja”.

El instrumento representativo es:

El Cajón: Fabricado de madera y de origen afroperuano, este instrumento de percusión posee la


forma de una caja rectangular, con un agujero redondo por uno de sus lados. El cajón peruano tiene
una gran particularidad, es uno de los pocos instrumentos, donde el músico se sienta sobre él para
tocarlo con sus manos y ejecutar su sonido. Historiadores afirman que existió en Perú desde mediados
del siglo XIX, creyéndose que fue creado por los esclavos traídos de África a Perú en la Colonia a
principios del siglo XVII. Es utilizado en diversos géneros musicales, desde la música criolla, hasta
ritmos como el jazz, música latina y el flamenco español.
EL SEÑOR DE LOS MILAGROS
El Señor de los Milagros, conocido también como el Cristo Morado, Cristo de Pachacamilla, Cristo
Moreno o Señor de los Temblores, es la imagen más venerada en el Perú ubicada en el Altar Mayor
del Santuario de las Nazarenas en Lima.
Su historia se remonta hacia la época de la Colonia, cuando el virreinato del Perú era administrado
por el virrey García Sarmiento de Sotomayor, conde de Salvatierra. Corría el año 1651 y un esclavo
angoleño, de nombre Pedro Falcón, uso una de las paredes de un viejo galpón en Pachacamilla para
plasmar la imagen de Cristo crucificado.
Falcón pintó la imagen de Jesucristo en una pared tosca, muy cerca de una acequia de regadío y con
un acabado imperfecto. Muchos no le dieron valor a la pintura, porque además Falcón no había
estudiado pintura y trabajó la obra básicamente por su devoción a Cristo.

El 13 de noviembre de 1655, un terrible terremoto azotó Lima ocasionando el derrumbe de templos,


mansiones y viviendas, en cuyos restos se encontraron miles de muertos, además de los
damnificados. En Pachacamilla, las paredes del viejo galpón se derrumbaron menos una, aquella
donde se erguía la imagen de Cristo crucificado, que yacía sin ningún rasguño. Se trató de un
auténtico milagro y pese a que luego de ese terremoto ocurrieron más réplicas, la imagen del Cristo
moreno se mantuvo en pie, motivando la llegada de más devotos hacia Pachacamilla, quienes
levantaron un altar en la cofradía.
De esa forma, se generó esta devoción por el Señor de los Milagros. La imagen atrajo gran cantidad
de adoradores, que con sus cánticos y bailes semipaganos escandalizaban a las autoridades políticas
y religiosas. Por ello, el virrey ordenó la destrucción de la imagen. Un pintor quiso borrarla y subió
a una escalera, pero empezó a sentir temblores y escalofríos, teniendo que ser atendido de inmediato
para proseguir con su labor. Luego intentó nuevamente subir pero fue tanta la impresión causada
que bajó raudamente y se alejó asustado del lugar sin culminar la tarea encomendada.
Un segundo hombre, un soldado de Balcázar, de ánimo más templado, subió pero bajó rápidamente,
explicando luego que cuando estuvo frente a la imagen vio que se ponía más bella y que la corona
se tornaba verde; por esa razón no cumplió con la orden dada. Ante la insistencia de las autoridades
por desaparecer la imagen, la gente manifestó su disgusto y comenzó a protestar con airadas voces y
actitudes amenazantes que obligaron a retirarse a la comitiva. La orden fue revocada y se acordó
que en ese lugar se rindiera veneración a la poderosa imagen.
El 20 de octubre de 1687 un maremoto arrasó con el Callao y parte de Lima y derribó la capilla que
se había levantado en honor a la imagen de Cristo. Quedando solo en pie la pared de adobe con la
imagen del Cristo Crucificado. De esta forma fue admitido por la Iglesia y se consagró su culto.
Una copia al óleo de la imagen fue confeccionada y fue llevada en procesión por las calles de Lima
implorando al Cristo Crucificado para que apaciguara la ira de la naturaleza. Desde aquel entonces,
se estableció que en los días 18 y 19 del mes de octubre se daría lugar a la procesión del Señor de
los Milagros.
Las procesiones que parten del Convento de Las Nazarenas se desplazan por diversos lugares,
durando varios días, hasta retornar a su punto de partida, no tienen igual en ninguna parte de
América.
Costumbres
 El hábito: A la difusión del culto contribuyó el esfuerzo de Antonia Lucía del Espíritu Santo,
sierva de Dios. Era una mujer que siempre vestía de morado, con un cordón blanco en la
cintura. Ella fundó el Beatario de Las Nazarenas y la congregación también vistió como ella.
Se dedicaron, entre otras labores, a cuidar la imagen de Pachacamilla. Así, poco a poco, se
fue asociando el traje morado al Señor de los Milagros. Desde entonces hasta hoy, los fieles
hacen peticiones al Cristo Morado y le prometen, a cambio, vestir con el hábito morado por
un año o hasta por toda la vida.

 El turrón: Según cuenta la tradición, su inventora fue una morena, llamada Josefa
Marmanillo, una esclava del valle de Cañete. Doña «Pepa» fue liberada porque adolecía de
parálisis y prometió al Señor de los Milagros seguir la procesión si la aliviaba de su mal.
Durante el primer día de la procesión recuperó milagrosamente el uso de sus brazos y manos.
Y esa misma noche, Doña «Pepa» soñó la receta del turrón. Al día siguiente lo preparó y lo
repartió entre los pobres de Las Nazarenas. Desde entonces todos los meses de octubre este
dulce invade con su aroma toda la ciudad.

HIMNO DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS


Señor de los Milagros, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos, a implorar tu bendición. (bis)
Faro que guía, da a nuestras almas
la fe, esperanza, la caridad,
tu amor divino nos ilumine,
nos haga dignos de tu bondad.
Señor de los Milagros, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos, a implorar tu bendición. (bis)
Con paso firme de buen cristiano
hagamos grande nuestro Perú,
y unidos todos como una fuerza
te suplicamos nos des tu luz.
Señor de los Milagros, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos, a implorar tu bendición. (bis)
PRÁCTICA CALIFICADA
Nombre: ________________________________________________________________________
I. Completa los espacios en blancos

HIMNO DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS


Señor de los Milagros, __________________________
tus fieles devotos, a implorar tu bendición. (bis)
________________________, da a nuestras almas
la fe, esperanza, ________________,
tu amor divino nos ilumine,
___________________ dignos de tu bondad.
________________________, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos, ______________________. (bis)
Con paso firme de buen cristiano
_________________________,
y unidos ________________ una fuerza
te suplicamos nos des tu _______.
Señor de los Milagros, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos, _____________________. (bis)

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