Microhistorias del cine en México
Ricardo Pérez Montfort
DE LA VEGA ALFARO, EDUARDO (coord.), 2000
Microhistorias del cine en México
Universidad de Guadalajara, UNAM, Imeine, Cineteca Nacional,
Instituto Mora, Mexico,
astahace un poco mis de vein-
te anos un libro como éte
hhubera sido imposible: la ncién de
rmicrohstria apenas estaba asomén
ose en la catelera de la historiografia
nacional y Luis Goneilee y Goneile
‘apenas proponia de manera ingeniosa
e insitente sus ideas sobre a especie
ida del historia regional en el me
io académico, con poca respuesta,
por cierto,
Yssiesto sucedia en el mbitohisto-
riogritico, a cosa estria mucho mis
exgua en el medio cinematogeifco, Si
revisamos la historiogralacinemato
tcqnborARE2 NOWTPORT:CISAS Métic,
esacatos, sim, 8, jvierno 200%, Pp
uss.
aria de ese momento, muy poca
atencidn recbia el cine hecho en el.
interior dl pais, mucho menos una
preocupacién por emo apareian las
regiones en el cine yno se diga una te
isin de espectadoresy los hacedores
de cine en Jo que genricamente
mamos provincia’ La excpcion era
sin duda el bro de Gabriel Ramirez,
ine yuatc, de 1980, que durante
mucho tempo fue visto como una de
sas rarasexperiencis ls que se
atreve la UNAM en materia editorial,
ensar al pais en regionesaenas al
desarrollo centraita fue una idea que
gnarl adeptos, muy poco a poco, a
parti de a segunda mitad de los aos
‘chen, Por eso que, veint as des
puts, el hecho de que se publique un
teabajo como esta compilacion de
Eduardo dea Vega Alfaro tiulada
Microhistorias del cine en Mésico es
algo que debe ser ponderado en su
justa dimension
Esraro que una reorientacion tan
importante com el caso dela micro
historia apareza en cualquier medio. 173
cientiico © humanistic en tan poco
tiempo y que aside pronto adquiera
una fuerza tan contunente. Hoy en
aia una ampliavertiente dea histo-
riografia mexicana tiene el slo de a
ricroistoria y ningtinrecuento de
aconteerhistrico mesicano se atre-
veriaa negara influencia dels obra
de Luis Gonzalery Gonzale. Esa re
valoracin dels historia locals y su
severa critica al historia oficial, un
‘voeay concentrada en la opin y la
interpretacon de quienes desde la
capital dela Replica le imponen
savin del mundo al resto dela
Federaci parece hoy en dia una
vertiente hstoriogifica que goza de
cabal aud,
[No obstante la desentealzacin
de tematic, problemas, métodos,
cenfoques, et e algo que todavia estTuchandlo contra fa terriblecamisa ce
fuerza que impuso el sstema politico,
exonomico y cultural del México pos
revolucionaro y sus secuels. En ma-
tera historiogafica podriamos con
sidera a la microistoria como una
vuelta prictcamente reconstitutiva
hacia el centro mismo de la historia
cde Mévico com el afin de recuperae la
importanca de su tejido expecta,
animico, muscular y celular, Haba
‘que darle un sentido concreto a aguel
csqueleto de a historia nacional que,
antes de vest su ops bordado con
detalles locales, ya emperaba a dar
signs eclenicos dada su condicion
centralista,solemney “oficial!” La mi-
crohistora y con ella historia
regional, recuper ls tejidos intimos,
la posibildad de peribir el puso
mismo, de cada organo y de cada
fragmento de superficie, de ese
complejo cuerpo que conforma la
En cuanto a cine ya historia del
cine mexicano los planteamicntos
recientes an sido bastante osados,
Parecera queen ese cuerpo que es la
historia nacional slo se hablaba un
iomar el de la cultura que emana del
centro mismo de aquel cuerpo con
susimposicionesysusintolerancia,
pero también con sus transgresione
susaventuras. La cultura afortunada
_mente, ene muchas wees que vienen
cde muchas partes, yen cada una es ca
az de inventarse de nuevo, Por eso
recuperar egiones, manetas de hacer
ye wer, de poribiry reprsentarlos
‘expacis pequetos yu reevancia es
tun acto tan importante, en materia
de expresin cultural, como lo es,
en materia istrict el pensar la
Desacatos
integracion del cuerpo entero dela
cultura nacional y sus multplicidades
Por tanto, revisa los tejidos inte:
nos dal cine noes otra cosa mas que
recuperrlo convo elemento impres:
cinible dela textura mexicana
‘ontempordnea con todas sus expec:
ficidades. Y de esto es de lo que habla
‘en primera nstancia el libro que
aqui se reseha
Cierto es que Micohistorias del cine
en México es un trabajo pionero como
Jo son la mayoria de los articuls o po
rnencias que lo componen, emulando
quizd a aquellos de quienes trata esta
compilacién, a los pionerosy protago-
nists del cine mexicano en “provin
cia’ Pero tamibign es una colecion de
tuabajos que permite acercanos a las
imiliples nociones de provincia’ que
pueden servir para armar una vision
comple y rica dela cultura mexicana
‘en general y ls diversas aportaciones,
que una vsién descentralizadora po
dria proponer.
Para algunos de los autores que es
criben en este volumen, la provincia’
parece estar ahi donde la capital de un
estado o regidn volta a verlo que esta
pasando a su alrededor. Tales caso de
Jos artculos"El cine experimental en
Monterey’, de Guillermo Cerda, 0
“Cine y prensa en Guadalaata’ de Pa
ttiia Torre San Martin Para ots,
“ provincia” es aquello que caracteriza
ls limitaciones ys logeos de losprimerasinteresads, de os pionetos,
‘o-empresariosocineasas ya armads,
‘con reac al cine en determinada
loclidad, como el texto ttlado “Mi
‘uel Rui yl eine queretano’ de
Rema Ochoa, el trabajo "Rescate de
peticulssilentesen la rein de Puc
ba-Tlacal de Fernando Osorio
Alarcén,Algunosarticuls se enften
tan @ una noc “‘provincian’ del
aquchacercinematogrficn desde la
perspectiva de como aparece to cual
‘ntdad en el celle y cusles son sus
aportaiones tanto aa region como al
resto del pas. En esta categoria entra
rian “Una fontera de pelicula: carac-
teristics eimportancia dl cine fron-
tern’ de Norma Ipesias Prieto: “Baa
California cinematogrfic’ de Gabriel
Tryjllo Mu, 0“E cine mexicano
flmado en Veracruz’ de Roberto Or
tiz Escobar ¥ otros apartads se preo
pan por hablar dela especfcidad
delos espetadores, de ls inuencias
externas, ce os comentarios la politi-
cay la cotiianidad afectadas pore
séptimo arte en determinados meds
provincianes, Ah estin “Las vvencias
cinematogrficas en la memoria de los
pueblos Zapopan y Uni de Tle,
de Ana Maria dela O Casellanos;"De
ta pantalla ala vida cotdiana:exhibi-
cid cinematogrfca en Tenango del
Vale Estado de México’ de Cui
hae Martin Gomez Salinas. 0"His-
toria del cine local en Atliso, Puebla
cote la politic ys imines’ de
‘Samuel Mlpica. Finalmente, un par
de autores concibe ala provincia.
como aque espacio locaidad espe
cifcamentereferenciado en agin
noticiero text, como “Los notiie-
10s cinematogrificos en provincia’ de
Desacatos
Angel Martinez Juirer, "Cine me
ano y egiones: panorama biblioges-
fico’ de Angel Miguel.
La" provincia fa"matri” contra
dicen on su maltiplicidad at nic-
dad dela capital ode apt’ de la
misma manera que las historias loca-
les parece dstanciarse,en cuantoa
método, enfoque y temic, de la
Historia Nacional, con" y"N" ma
yrsculas. La provincia’ pues noes
sélo una referencia ao que no cores
onde sla capital Es una aproxima
cién alo complejo alo divers alo
mille yao especifc, ao previ
ble yaa vez alo insta As pues,
ta vez mas se compra que pocas
‘mentiras hay tan grandes como aque
la que dice: “Fuera de México todo
es Cuttin”
‘Pero tomando en cuenta esta vate
dad de nocionesde“provincia"y su
relacién con el cine, quia valdria la
pena sealar que, a igual que el resto
ela historia cultural de México la
historia general del cine mexicano no
puede sentirse completa si sus princ-
piles referencias aparocenatadas aa
capital yal desarrollo del cenralismo,
Certo esque mucho del quehacer cul
tural mexicano se ha promovida, cea
doy lanzado al exterior desde acu
dad de México, Pero también lo es
‘que, de no ser porlaconstanteali-
‘mentacion recbida del émbito pro-
vinciano, poco sera de ell. Aun con
‘oda la riqueza que la wid urbana ha
aportado al cine nacional, una enorme
vertiente dl mismo se desplomaria