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Racismo en Programas Cómicos Peruanos

Este estudio tuvo como objetivo determinar el nivel de contenido racista presente en los programas cómicos sabatinos "Recargados de risa" de América Televisión y "El especial del humor" de Frecuencia Latina, así como identificar las manifestaciones de racismo más frecuentes. Los resultados mostraron que ambos programas presentan niveles de contenido racista por debajo del promedio y que no existe una diferencia significativa entre ellos. Asimismo, se encontró que los estereotipos más comunes son los físicos, lingüísticos y

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Racismo en Programas Cómicos Peruanos

Este estudio tuvo como objetivo determinar el nivel de contenido racista presente en los programas cómicos sabatinos "Recargados de risa" de América Televisión y "El especial del humor" de Frecuencia Latina, así como identificar las manifestaciones de racismo más frecuentes. Los resultados mostraron que ambos programas presentan niveles de contenido racista por debajo del promedio y que no existe una diferencia significativa entre ellos. Asimismo, se encontró que los estereotipos más comunes son los físicos, lingüísticos y

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UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN

TESIS:

RACISMO EN LOS PROGRAMAS CÓMICOS SABATINOS DE


FRECUENCIA LATINA Y AMÉRICA TELEVISIÓN

PRESENTADA POR:

BACH. ZAYURI KARIM GUTIÉRREZ GALA


BACH. SILVIA LISETI QUINTE RODRÍGUEZ

ASESOR:

LIC. RUBÉN DARÍO ALANIA CONTRERAS

PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE:

LICENCIADA EN CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN

Huancayo – Perú
2010

1
DEDICATORIA:

A quienes creen y confían en la

fuerza de la voluntad.

Silvia

A mis padres, por el apoyo incondicional que

siempre me han brindado.

Zayuri.

2
AGRADECIMIENTOS:

A Dios, nuestra fuente de decisión y voluntad.

Al doctor Luis Yarlequé, por su orientación y

seguimiento constantes durante el desarrollo de

la investigación.

Al licenciado Ruben Alania, asesor de la

investigación, por su colaboración y dedicación

permanentes.

A nuestros familiares y amigos, por estar cerca

de nosotras, motivándonos y apoyando la

realización de nuestra tesis.

3
RACISMO EN LOS PROGRAMAS CÓMICOS SABATINOS DE
AMÉRICA TELEVISIÓN Y FRECUENCIA LATINA

RESUMEN

Desde hace algún tiempo, personas y organizaciones cuestionan los programas cómicos
televisivos Recargados de risa, emitido por América Televisión y El especial del humor,
por Frecuencia Latina, debido a que han identificado en ellos contenidos racistas. Este
estudio tuvo como objetivo determinar el nivel de contenido racista que presentan estos
programas, si existe diferencia significativa entre ambos, así como reconocer las
manifestaciones de racismo más frecuentes que aparecen en los mismos. Para tal fin, se
aplicó un diseño de investigación descriptivo comparativo en una muestra accidental de
dieciocho emisiones (nueve de cada programa), equivalente a dos meses de difusión; y
para su tratamiento se adaptó y validó la ficha de análisis de contenido propuesta por
Elena Galán Fajardo en un estudio similar. Los resultados demostraron que los niveles de
contenido racista de Recargados de risa y El especial del humor están por debajo del
medio y que no existe diferencia significativa entre uno y otro. Asimismo, se encontró que
los estereotipos más aludidos en los programas son los físicos, lingüísticos y sociales,
indistintamente.

Las autoras

4
CONTENIDO

DEDICATORIA
AGRADECIMIENTOS
RESUMEN
CONTENIDO
PRESENTACIÓN
CAPÍTULO I
PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO
1.1. Caracterización del problema 11
1.2. Formulación del problema 13
1.2.1. Problema general 13
1.2.2. Problemas específicos 13
1.3. Objetivos 14
1.3.1. Objetivo general 14
1.3.2. Objetivos específicos 14
1.4. Justificación e importancia 14

1. CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
2.1. Antecedentes de investigación 16
2.2. Conceptos básicos 27
2.2.1. Raza 27
2.2.2. Racismo 28
2.2.3. Programas cómicos 30
2.3. Teorías básicas 31
2.3.1. Clasificación de razas 31
2.3.2. Clasificación de razas en el Perú 33
[Link]. Amerindios 33
[Link]. Mestizos 35
[Link]. Blancos 38
[Link]. Afroperuanos 39
[Link]. Asiáticos orientales 40

5
2.3.3. Etnia 41
2.3.4. Minorías 42
2.3.5. Prejuicio 43
[Link]. Prejuicio racial 45
2.3.6. Estereotipos 46
[Link]. Estereotipos raciales más comunes en el Perú 48
[Link]. Estereotipos lingüísticos 52
[Link]. Estereotipos sociales 55
[Link]. Estereotipos conductuales 56
2.3.7. Discriminación racial 57
2.3.8. Prejuicio y discriminación 59
2.3.9. Segregación 60
2.3.10. Racismo y dominación social 61
2.3.11. Teorías científicas sobre el racismo 62
a) Teoría cultural del prejuicio 62
b) Teoría del chivo expiatorio 62
c) Teoría de la personalidad autoritaria 63
2.3.12. Características de los programas cómicos 64
2.4. Hipótesis de la investigación 66
2.4.1. Hipótesis general 66
2.4.2. Hipótesis específicas 66
2.5. Limitaciones del estudio 66

3. CAPÍTULO III
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
3.1. Tipo y nivel de investigación 67
3.2. Método y diseño de investigación 67
3.3. Población y muestra 68
3.3.1. Población objetivo 68
3.3.2. Población accesible 68
3.3.3. Muestra 68
[Link]. Recargados de risa 68
[Link]. El especial del humor 72

6
3.4. Variables de estudio 75
3.5. Técnicas e instrumentos 75
3.5.1. Técnicas 75
[Link]. La hermenéutica 76
3.5.2. Instrumento 79
3.5.3. Validación del instrumento 79
3.5.4. Confiabilidad del instrumento 81
3.6. Técnicas de procesamiento de datos 81

4. CAPÍTULO IV
PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS
4.1. Información descriptiva sobre los programas el especial del humor y 82
recargados de risa
4.2. Contrastación de hipótesis 92
4.3. Resultados de análisis de contenido y discusión 97
4.3.1. El especial del humor 97
4.3.2. Recargados de risa 114

CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
REFERENCIAS
ANEXO

7
PRESENTACIÓN

El racismo es un concepto que empezó a ser estudiado científicamente recién a finales


del siglo XIX. Sin embargo, se entiende que en la práctica, ha existido siempre. Así ha
quedado registrado en la historia: en todas las sociedades, ciertos grupos, por razones de
diferencias físicas, lingüísticas, religiosas y demás afinidades étnicas, han buscado
validar socialmente el criterio –a veces irracional- que les otorga supuesta superioridad
sobre los otros. Este hecho, fundamentado o no, y por sus implicancias en la convivencia
social, ha originado siempre conflictos o situaciones ambiguas y desventajosas para
quienes, se cree, tienen menos valor.

Cuando se piensa en los eventos relacionados a manifestaciones racistas que tuvieron


lugar en el siglo pasado, como los desencadenados por la ideología nazi en gran parte
del territorio europeo, se entiende que hechos así han sido soterrados definitivamente y
que la sociedad actual, muy distinta a la de entonces, no admitiría situaciones similares
jamás. Sin embargo, las informaciones provenientes de diferentes partes del mundo
continúan dando cuenta de casos sobre grupos extremistas que aún actúan regidos por
ideologías absurdas e inconsistentes, lamentablemente arraigadas en sus culturas.

Si bien para algunas sociedades, como la nuestra, ese tipo de acciones –de tal
magnitud- es ajeno, no significa que estén libres de racismo, sino que, existen otras
formas, a veces sutiles y asolapadas, de expresar las diferencias consideradas
irreconciliables entre los grupos. Y es que el racismo, más que un asunto meramente
biológico como se concibió en un inicio, se trata de un fenómeno sociocultural de
innegable presencia en las sociedades, cuya permanencia, influenciada por diversos
factores, genera o agranda la distancia entre grupos, situación nada favorable para la
convivencia y un desarrollo igualitario de todos sus miembros.

Nuestra investigación se centra en una de esas formas sutiles o asolapadas de racismo,


pues, entendemos que el germen de la discriminación no sólo se aloja en

8
comportamientos extremistas, sino que se halla diseminado en las mentes de las
personas y que, por lo tanto, en algún momento y de alguna manera, se manifestará. Es
así como la televisión, uno de los medios de comunicación más importantes, con su oferta
de entretenimiento, difunde programas de corte cómico que en sus contenidos presentan
manifestaciones racistas evidentes, y que han motivado que organizaciones y mucha
gente pretendan erradicarlas para evitar que los estereotipos y prejuicios que aluden a
ciertas minorías sigan siendo reforzados y propagados a través de este medio.

Y es que el poder de influencia de los medios de comunicación sobre los públicos es


innegable. Estudios han determinado que la televisión, en particular, propone ciertos
comportamientos que son adoptados por los espectadores, y que a la larga, llegan a
convertirse en patrones de conducta que “deben” ser seguidos por todos. No en vano las
empresas invierten en publicidad televisiva más que en cualquier otro soporte. Pues bien,
si se considera este atributo de la televisión, es predecible que los programas cómicos
que ofertan algunos canales de señal abierta, y en cuyos contenidos se han detectado
manifestaciones de racismo, estén contribuyendo a la permanencia de ciertas ideas
racistas y discriminatorias en la cultura de la sociedad peruana.

Nuestro estudio ha tomado dos programas representativos del género en el país: El


especial del humor y Recargados de risa, emitidos por los canales de televisión de señal
abierta Frecuencia Latina y América Televisión, respectivamente. Ambos programas han
sido cuestionados en más de una ocasión por personas y organizaciones, debido a
manifestaciones asolapadas de racismo observadas en ellos. En la investigación que
desarrollamos, quisimos conocer si efectivamente existían tales manifestaciones, y si las
había, cuáles eran las más frecuentes y qué nivel habían alcanzado. De esta manera,
pretendemos conseguir una visión más exacta de cada programa, que sirva como
instrumento para impulsar cambios en las estructuras, estilos y contenidos de estos
formatos para evitar que a través de ellos se continúe reforzando “motivos” para
discriminar a ciertas minorías y a la vez, se contribuya a la construcción de un lugar más
digno y respetuoso de los derechos de todos.

Para presentar los resultados de la investigación, hemos considerado cinco capítulos,


cuyos contenidos mencionaremos brevemente. En el primer capítulo, se incluye el
planteamiento del estudio, sus objetivos e hipótesis. El segundo desarrolla el marco

9
teórico que sirve de soporte al estudio. El tercer capítulo contiene la descripción y
explicación de la metodología utilizada. Finalmente, en el quinto y último apartado
presentamos los resultados y el análisis respectivo.

Para concluir, el presente estudio es puesto a la consideración de los catedráticos


miembros del jurado calificador y de todas las personas interesadas en obtener
conocimientos al respecto.

Las autoras.

2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.

10
22.
23.
24.
25.
26. CAPÍTULO I
PLANTEAMIENTO DEL ESTUDIO

1.5. CARACTERIZACIÓN DEL PROBLEMA


El racismo siempre ha existido en todas las sociedades, desde las menos
desarrolladas hasta las que han alcanzado un desarrollo óptimo. Esto ha originado
que, a través del tiempo, diferentes actores sociales busquen la eliminación de
todas las formas de racismo, por considerarlas transgresoras de uno de los
derechos fundamentales de la persona. Así, en la actualidad, en la mayoría de
países parece haberse extinguido dichas manifestaciones; sin embargo, la realidad
es otra: esas formas abiertas de racismo han sido, en muchos casos, cambiadas
por formas sutiles de discriminación racial.

Por otra parte, es preciso indicar que los medios de comunicación masiva, por su
poder de influencia sobre los públicos, adoptan un papel muy importante en los
procesos de cambio social. En este sentido, Justel (2004) subraya que el influjo que
ejercen los medios de comunicación de masas en la sociedad actual es innegable;
en unos casos esta capacidad de intervención sobre el individuo, y por ende, sobre
la colectividad social, puede resultar beneficiosa, sin embargo, en otras ocasiones,
puede tener un efecto realmente perjudicial. Así, en el caso que se estudia, estos
deberían constituirse como difusores de los derechos humanos y propulsores del
respeto a los mismos. Pues bien, en el Perú, los medios de comunicación,
específicamente los canales de televisión, emiten programas de corte cómico o
humorístico que en sus contenidos muestran esas formas sutiles de racismo a las
que antes se hizo referencia. Dos claros ejemplos de este tipo de programas son:
Recargados de risa, emitido por América Televisión y El especial del humor, por
Frecuencia Latina.

La propia ciudadanía, a través de organismos pro Derechos Humanos y de


protección al televidente, ha solicitado formalmente el retiro del aire de programas

11
de corte humorístico que presentaban segmentos con contenidos racistas. Un caso
de gran cobertura mediática fue el de La paisana Jacinta, programa en el que se
exageraban características físicas y cualidades que obedecían a estereotipos y
prejuicios sobre el poblador andino. En este caso se logró suspender
permanentemente la emisión del programa tras un proceso judicial. Este hecho
demuestra que los públicos, aunque no en su totalidad, son conscientes de las
repercusiones que este formato televisivo puede tener en la población y de la
incomodidad que genera en los sectores a los que se alude en ellos. Al respecto,
Ardito (2009) señala que, siendo estos programas “aptos para todos”, los niños los
ven y ello genera que haya mucho más prejuicio en la forma cómo hace que las
personas se desprecien unas a otras o a sí mismas, lo cual ocasiona un problema
de autoestima dentro de la sociedad. Éste es sin duda un efecto extremadamente
negativo para el desarrollo y progreso social.

Puesto que se ha identificado manifestaciones de racismo en este tipo de


programas, es preciso determinar el nivel de contenido racista en ellos, pues, si se
considera el poder de influencia de los medios, estos estarían contribuyendo a la
permanencia de la discriminación racial en la sociedad peruana, contexto contrario
al que se aspira en un estado de derecho.

Algunas aproximaciones al tema de estudio en el país fueron encontradas en las


investigaciones de Molina (2010), Ardito (2008; 2009), Bruce (2007) y Callirgos
(1993). En el ámbito internacional, se consultaron las de Masterman (1994),
Morales y Yubero (1996), Galán (2006), entre otros.

1.6. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA:


Habiendo caracterizado el problema, en el presente estudio se pretendió responder
a la siguiente interrogante:

1.6.1. Problema general:


¿Cuál es el nivel de contenido racista en los programas cómicos sabatinos
Recargados de risa de América Televisión y El especial del humor de
Frecuencia Latina?

12
1.6.2. Problemas específicos:
 ¿Cuáles son las manifestaciones más recurrentes con contenido racista
emitidas en los programas en estudio?

 ¿Cuál de los programas en estudio tiene mayor contenido racista?

1.7. OBJETIVOS
1.7.1. Objetivo general:
Determinar el nivel de contenido racista de los programas cómicos sabatinos
Recargados de risa de América Televisión y El especial del humor de
Frecuencia Latina.

1.7.2. Objetivos específicos:


 Identificar las manifestaciones con contenido racista más recurrentes
emitidas en los programas en estudio.

 Determinar cuál de los programas en estudio tiene mayor contenido


racista.

1.8. JUSTIFICACIÓN E IMPORTANCIA


Los medios de comunicación masiva tienen un gran poder de influencia sobre los
públicos; por lo tanto, lo que se difunde a través de ellos orienta las percepciones y
moldea los esquemas mentales de las personas de una determinada sociedad.
Entonces, si se considera que todas las culturas tienen prejuicios y estereotipos
arraigados, es necesario observar que los medios de comunicación intervienen y
son en parte responsables de la permanencia de los mismos en las sociedades,
pues, muchos de ellos, a través de los programas de la oferta mediática, son
afirmados y hasta reforzados. Al respecto, Masterman (1994), que enfoca su
estudio al rol educador de los medios de comunicación, señala categóricamente que
muchos programas cómicos manejan discursos racistas que no son, como se cree,
asolapados, sino lo suficientemente explícitos como para lograr impregnar en la
gente actitudes de rechazo hacia ciertos grupos minoritarios.

13
En la televisión, los programas de corte cómico o humorístico, con sus propuestas
de entretenimiento, refuerzan prejuicios y estereotipos raciales, hecho que
constituye, voluntariamente o no, una práctica sutil de racismo.

La importancia del estudio radica en que, conociendo el nivel de contenido racista


que tienen los programas cómicos Recargados de risa y El especial del humor,
ambos representativos de su género en el país, se podrá evaluar y analizar si el rol
social de los medios se cumple y cuánto hacen estos en realidad para contribuir con
el desarrollo de un estado de derecho, libre de discriminación a las personas por
sus características raciales, costumbres y demás afinidades étnicas. Esto
considerando que, como Ardito (2009) indica, estos programas “minan la autoestima
de los peruanos y refuerzan permanentemente situaciones de racismo hacia
personajes andinos y negros, como si fueran cómicas”, hecho que deja claro que en
el Perú aún se tiene un largo camino contra el racismo y todas sus formas.

27.
28.
29.

14
30. CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO

4.4. ANTECEDENTES DE INVESTIGACIÓN


Antes de revisar algunos de los estudios que se han hecho en relación al tema,
conviene repasar el aporte de la denominada Escuela de Frankfurt, un grupo de
estudiosos que, a partir de su teoría crítica, lograron en el siglo pasado, explicar el
comportamiento de los medios de comunicación en función de las audiencias. Estas
contribuciones constituyen, sin duda, los antecedentes más básicos de todo estudio
que tenga que ver con la producción de los medios.

La Escuela de Frankfurt surge en la década de los años veinte como una


consecuencia ante los acontecimientos que tuvieron lugar en Europa: el aparente
fracaso de las predicciones revolucionarias de Karl Marx, el cual fue explicado
considerando la capacidad de la superestructura, a través de los medios de
comunicación masivos especialmente, para manipular el proceso histórico de
cambio económico. Dicho de otro modo, la ideología de la clase dominante habría
llegado a condicionar la base económica a partir de un proceso de asimilación de la
masa obrera. Había, en tal sentido, la necesidad de realizar un análisis de la cultura
para explicar lo que sucedía en la sociedad.

Producto de los estudios del Instituto de Investigación Social surge el término de


“industria cultural”, que se refiere a los medios de comunicación masiva, pues, se
les percibe como partícipes del intercambio de mercancías, que en este caso son
los contenidos (informativos, de entretenimiento, entre otros), difundidos a través de
la radio, la televisión, la prensa, etc., en distintos horarios y a un público diverso. El
término fue determinado por los estudiosos de la Escuela de Frankfurt, Max
Horkeimer, Teodoro Adorno, Erich Fromm y Herber Marcuse. Estos investigadores
recurrieron al marxismo y al psicoanálisis para determinar las causas de la crisis en

15
la sociedad, y concluyeron que la producción cultural de la sociedad es considerada
una mercancía y, por lo tanto, un elemento más del mercado.

Como apunta Herrera (2004), la producción masiva logró satisfacer las necesidades
básicas de la sociedad, pero tuvo su precio: la tensión entre los propietarios de los
bienes, y los que no lo son. La industria de la radio, los estudios de cine, los
periódicos, las revistas y la televisión son resultado del modelo capitalista de
producción.

Según la Escuela de Frankfurt, como Corominas, citado por Herrera (2004) señala,
“la industria cultural y los capitalistas culturales se aprovechaban de las masas por
igual, pues publicaban y transmitían productos basados en fórmulas estandarizadas
que atraían al público masivo, y al mismo tiempo glorificaban y promovían la cultura
capitalista”; en otras palabras, reforzaban la ideología de la clase dominante.

Por ejemplo, los géneros a los que pertenecían una película o música, según
explican Horkheimer y Adorno, “sirven más bien para clasificar y organizar a los
consumidores, para adueñarse de ellos sin desperdicio. Para todos hay algo
previsto, a fin de que nadie pueda escapar. (…) Reducidos a material estadístico,
los consumidores son distribuidos en el mapa geográfico de las oficinas
administrativas en grupos según los ingresos, en campos rosados, verdes y azules”.
(Horkheimer-Adorno, 1988)

El comportamiento de la sociedad (público receptor) se ha volcado hacia el


consumismo, e incluso hacia la imitación –por parte de los estratos más
desfavorecidos económicamente- de los patrones de conducta propios de grupos
hegemónicos. El caso más ilustrativo es el del proletariado o la clase obrera, que
admira e incluso llega a sentirse como parte de la llamada clase burguesa.
Horkheimer, citado en Barrios (1999), expresó que “la sociedad industrial avanzada,
con sus poderosos mecanismos de manipulación, ha hecho del proletariado una
clase social complaciente, afirmativa y hasta reaccionaria”.

Si se hace una observación de la oferta mediática actual, sin duda se comprobará


que las industrias culturales se basan en los estereotipos para anticipar las

16
experiencias de los individuos; a partir de los gustos y necesidades de los públicos
se imponen todas las características previamente pensadas una y otra vez durante
el proceso de producción cultural. Para la creación de un producto determinado se
conciben de antemano todas las características que tendrá una vez elaborado para
captar la atención de los espectadores.

Estas aseveraciones permiten entender por qué programas de televisión, como los
que se estudiaron en este trabajo, tienen un alto de nivel de sintonía en los sectores
más pobres, los cuales además, tal y como observa Ardito (2009), son aludidos con
cierto tono burlesco y hasta despectivo en los mismos programas.
Callirgos (1993, p.10) concluyó que en los programas cómicos y los chistes que en
ellos se emiten “todo está permitido”, pues, constituyen un espacio privilegiado en el
que se permite decir lo que de otra manera sería condenado: burlarse de la
autoridad –incluso eclesiástica-, de la realidad, de uno mismo. Subraya que los
contenidos de estos programas están colmados de insultos con connotaciones
raciales y racistas, así como de chistes en que los estereotipos raciales aparecen
crudamente: el indio tonto, el negro violador, el blanco pituco, el cholo arribista,
etc.”.

Callirgos manifiesta también la idea de que el racismo marca el vínculo entre los
peruanos y que tiene como contraparte una escasa valoración de “lo cholo” y una
baja autoestima personal.

Masterman (1994), que enfoca su estudio al rol educador de los medios de


comunicación, señala categóricamente que muchos programas cómicos manejan
discursos racistas que no son, como se cree, asolapados, sino lo suficientemente
explícitos como para lograr impregnar en la gente actitudes de rechazo hacia ciertos
grupos minoritarios.

Morales y Yubero (1996) centran su investigación sobre el racismo en dos


conceptos psicosociales: prejuicio y estereotipo, como generadores de conductas
xenófobas y racistas. Concluyen que los procesos migratorios hacen que la
presencia de personas y grupos sociales de distintas razas aumente y que a
consecuencia de ello, las sociedades sean cada vez más pluriétnicas y

17
multiculturales. Esta tendencia, señalan, “lleva a los pueblos a movimientos
colectivos que con más frecuencia exaltan los nacionalismos y el independentismo
bajo conciencias étnicas y una fuerte identidad social y cultural enfrentada a lo
externo”. Además, los actos racistas saltan constantemente a los medios de
comunicación (en diferentes formatos) y evidencian actitudes favorables a la
exclusión y al rechazo de la convivencia de estos grupos.

Asimismo, Morales y Yubero (1996, p. 9) concluyeron que “la descripción de nuevas


formas de racismo que tratan de enmascarar sutilmente el aumento de conductas
de rechazo, abren el análisis de una nueva fisonomía del racismo que no por ser
menos visible y directo, es menos intenso. Este racismo moderno ya no se expresa,
generalmente, a partir de la consabida superioridad genética de una raza sobre
otra, sino que en muchos casos lo hace de forma indirecta a través de nuevos
símbolos”.

Por otra parte, Morales y Yubero (1996, p. 26) encontraron que el “racismo sutil” se
caracteriza por los siguientes factores: la defensa de los valores tradicionales, que
implica la acusación a los miembros de la minoría de no actuar en formas
aceptables, es decir, no atenerse a las normas y valores de la mayoría. El segundo
componente consiste en “la exageración de las diferencias culturales”. No se apela
a factores genéticos sino a diferencias culturales que serían la causa de la posición
desventajosa. El tercer componente lo constituye la negación de respuestas
emocionales positivas hacia los miembros del exogrupo. Así pues, no se trata de
manifestar sentimientos negativos hacia los miembros de la minoría, sino, en forma
más indirecta, de no expresar afecto positivo.

Galán (2006) concluyó que los medios de comunicación, junto a la familia, la


escuela o las narraciones orales como cuentos, refranes o chistes, han sido
tradicionalmente los transmisores más importantes de estereotipos. La amenaza,
como reconoce Adorno (1965), no está en la presencia y en la utilización de éstos
por parte de los medios, sino en su manipulación y distorsión. La televisión los
emplea constantemente para poder aprehender la realidad, pues suponen una
forma de clasificación que permite al ser humano distinguir, diferenciar o abstraer de
ésta los datos más significativos para poder desarrollar correctamente el proceso de

18
percepción. Desde esta perspectiva, la utilización de estereotipos por parte de los
guionistas es inevitable; lo que no quiere decir que su uso tenga que ser
inevitablemente negativo.

La discriminación racial tendería a ser negada y reprimida; así lo sostiene Bruce


(2007), quien, desde la perspectiva psicoanalítica, señala que el racismo casi
siempre está asociado a afectos como la vergüenza y la culpa. Esto habría dado
lugar en el Perú al desarrollo de un racismo solapado y escondido. En la misma
línea, Callirgos, citado por Bruce (2007, p. 87) señala que “además de ser un
problema de relaciones interpersonales e intergrupales y una cuestión nacional, lo
racial es particularmente espinoso en el fuero íntimo de los peruanos; allí donde la
historia adquiere una dimensión subjetiva, donde los conflictos irresueltos se
pasean, marcando escondida y silenciosamente nuestra vida cotidiana”.

La ideología racista está tan arraigada en el seno de las relaciones sociales de los
peruanos que su violencia discriminatoria suele pasar por desapercibida. Así, esos
mensajes donde se elimina de facto a una mayoría de la población, no sorprenden a
nadie. Lo sorprendente sería, por el contrario, que un mestizo representara al
gerente de un banco, una mulata a una clienta de una tienda de productos de lujo o
un niño negro se bañara en una piscina de hotel exclusivo. Eso sí causaría un
tremendo revuelo, en la medida que constituiría, precisamente, una revuelta contra
el orden establecido. (Bruce, 2007, p. 75)

En junio de 2008, Wilfredo Ardito, representante de la Asociación Pro Derechos


Humanos (Aprodeh) y coordinador de la Mesa contra el Racismo, en una edición
del programa radial “No hay derecho” promovido por Ideeleradio, en referencia al
racismo y discriminación en los medios televisivos, advirtió que el uso burlesco de
personajes andinos es un práctica de discriminación arraigada a los programas
cómicos, los cuales reproducen de una manera muy agresiva la exclusión de ciertas
poblaciones que representan a sectores mayoritarios. Según su observación, estos
programas cogen elementos de la población andina que quedan ridiculizados.
Agregó además que, siendo estos programas “aptos para todos”, los niños los ven y
ello genera que haya mucho más prejuicio en la forma cómo hace que las personas
se desprecien unas a otras o a sí mismas, lo cual genera un problema de

19
autoestima dentro de la sociedad. Citó como ejemplos de esta práctica a La paisana
Jacinta, programa que fuera retirado del aire en 2007 por tener un alto contenido
racista, y al segmento “Tulicienta” del programa El especial del humor que
parodiaba a la actriz Tula Rodríguez, luego que la prensa sacara a la luz aspectos
de su vida privada, que relacionaran después con su procedencia social.

Asimismo, el psicoanalista Moisés Lemlij, en una entrevista concedida para el


mismo programa, señaló que en los mensajes emitidos por este tipo de programas
se juntan varios tipos de discriminación; pero “el odio y la envidia son factores
determinantes en este tipo de actos y que se ven reflejados básicamente en las
parodias en donde se interpreta a personajes de Los Andes”.

Radio Nederland Wereldomroep, una emisora holandesa de alcance internacional,


en el año 2008 dedicó una edición de su programa “Voces”, dentro de su ciclo sobre
el racismo en el mundo, a la explicación de este fenómeno social en el Perú. Tal y
como es mencionado en el programa, los datos fueron obtenidos de un estudio
realizado por un equipo de investigación conformado especialmente para desarrollar
esta tarea en el país. Si bien el informe elaborado por este grupo de profesionales
destaca el tema de oportunidades sociales en relación a las diferencias raciales, el
análisis de contexto que se realizó, dejó entrever que “las actitudes racistas en el
Perú, solapadas o no, aparecen todos los días en la vida cotidiana”. La gente las
alimenta en los juicios, aspiraciones y valores; pero también en el lenguaje y los
insultos, pasando por los ideales de belleza y los prejuicios y estereotipos que
presentan los medios de comunicación y que de alguna manera se fijan aun más
en los imaginarios colectivos.

La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Instituto


Nacional de Cultura con su programa de cooperación “Perú Cultura y Desarrollo
2008” desarrollaron una investigación en el país, con la finalidad de presentar una
propuesta de política cultural para el Estado. Entre los puntos que abarcó el estudio
se encontraba el de Culturas vivas: pueblos, prácticas y patrimonio inmaterial, en el
que se incluyó un análisis de la sociedad peruana en términos de racismo y
discriminación. Su informe final indica que en los programas cómicos se “utilizan los
acentos y estilos de hablar de las poblaciones indígenas, afroperuanas y asiáticas

20
de manera ofensiva y racista”, por lo que se plantea la cohesión social como una
estrategia para superar dicha situación.

La Veeduría Ciudadana de la Comunicación Social es una organización sin fines de


lucro cuyo objetivo es generar espacios de diálogo entre los ciudadanos y los
representantes de los medios de comunicación de señal abierta del Perú, con la
finalidad de que los primeros opinen sobre la oferta mediática, proponiendo y
sugiriendo cambios. Esta organización desarrolló en el año 2008 un estudio sobre la
percepción que el público tenía de la oferta televisiva referida al entretenimiento. Al
término de la investigación, se encontró que los ciudadanos tenían las siguientes
observaciones: a) Los programas de televisión son cuestionables y deben
desaparecer cuando vulneran los Derechos Humanos y promueven el racismo y la
discriminación. b) Al canal 2 (Frecuencia Latina) se le cuestionan sus programas
cómicos grotescos y se pide explícitamente que El especial del humor sea sacado
del aire. c) Al canal 4 (América Televisión) se le observa los guiones de sus
programas cómicos, pues se consideran grotescos y hieren la sensibilidad; y se
pide que Recargados de risa sea modificado. Es preciso mencionar que dichas
observaciones fueron presentadas en el Congreso de la República con la
participación de representantes de la ciudadanía, grupo al que se le denominó
Parlamento Mediático.

La Asociación Nacional de Anunciantes del Perú (Anda) desarrolló en el 2009 un


programa denominado “Semáforo ético” que tenía por finalidad, en base a un
seguimiento y análisis de los programas de televisión, detectar a los que infringían
el código de ética de los medios de comunicación, especialmente en los puntos
referidos a los derechos humanos y protección al televidente. En setiembre de
2009, los evaluadores del Comité de Ética en la Programación de Anda presentaron
un reporte en el que se refieren al Especial del humor de la siguiente manera: “Se
cae constantemente en el uso de groserías, que aunque estén tapadas con pitidos o
risas, se entienden perfectamente por el contexto. Además, abundan comentarios y
“bromas” con tendencias racistas”. Asimismo, refiriéndose a Recargados de risa, el
informe señala: “el programa incluye algunas secuencias en las que se utilizan
diálogos con connotaciones racistas y sexuales, no aptas para el horario”.

21
Ardito (2009) subraya que como sucedió con La Paisana Jacinta hace algunos
años, los programas cómicos El especial del humor y Recargados de risa “minan la
autoestima de los peruanos y refuerzan permanentemente situaciones de racismo
hacia personajes andinos y negros, como si fueran cómicas”. Señala también que
muchos niños ven esos programas sin mayor control por parte de los adultos,
situación que refuerza el daño que generan. A su vez, la sintonía que tienen en los
propios sectores discriminados demuestra que el camino contra el racismo sigue
siendo muy largo en el Perú.

Twanama, citado por Valdivia (2009), sugiere que “la discriminación social no se
produce siempre –ni principalmente– en torno al fenotipo. En todo caso, la raza
jugará un rol importante dependiendo de las circunstancias y situaciones; y cuando
es considerada como un factor de discriminación, por lo general, está asociado a
otras variables como la clase social, el nivel educativo y los ingresos”. En esta
misma línea, De La Cadena, citada también por Valdivia, plantea que en el Perú el
racismo es más cultural que propiamente “racial”, basándose en el análisis de la
concepción de “raza” y “mestizaje” desde la perspectiva de los propios sujetos
indígenas. Asimismo, Dalal, citado por Bruce (2007), observa que cuando se hizo
científicamente insostenible la noción de raza para los humanos, se recurrió a la de
cultura. Cuando, a su vez, esta noción resultó inoperante, surgió la etnicidad. Los
términos cambian, pero el proceso de división y exclusión del identificado como
otro, es el mismo.

Molina (2010), en su estudio sobre el personaje conocido como “el negro mama”,
que El especial del humor incluye en sus secuencias, determinó que este programa
emplea la retórica para deshumanizar y animalizar a los afrodescendientes, para
presentarlos como bárbaros y limitarlos social, económica, política y culturalmente.
Asimismo, el discurso usado busca exagerar sus características físicas. Molina
señala, además, que dicho personaje no sólo es producto de un prejuicio racial, sino
que igualmente indica una práctica de discriminación racial. “Benavides (cómico que
lo interpreta) ha clasificado racialmente la creación y caracterización de su
personaje para cargarlo de particularidades negativas”.

22
Molina cuestiona también la justificación de Carlos Álvarez, director de El especial
del humor, según la cual, las expresiones vertidas en su programa solo constituirían
“entretenimiento inofensivo”. Molina revisa los análisis de Ferrer (1996), quien,
señala que todo tipo de ficción tiene una ideología implícita, y que la ficción puede
ser mucho más importante que la no ficción cuando se trata de plasmar las
opiniones de la gente. Ferrer añade una gran importancia al contexto: “es
precisamente esta concepción ingenua sobre el entretenimiento por parte de la
mayor parte de los televidentes lo que los hace particularmente vulnerables y lo que
convierte el entretenimiento en el sistema de socialización, intencional o no más
eficaz”. Molina, basándose en los aportes de Ferrer, concluye que lo que se cree
inofensivo, en realidad no lo es. La ficción inofensiva no existe desde este lado, otro
de los argumentos que contradice las versiones de Carlos Álvarez respecto a lo
inofensivo de los personajes, bromas y chistes referidos a los afrodescendientes
que aparecen en su programa, idea que también hace suya Benavides al interpretar
a “el negro mama”, junto a los otros cómicos que manejan este perfil. (Molina, 2010,
p. 19)

4.5. CONCEPTOS BÁSICOS


4.5.1. RAZA
Muchos autores consideran que el concepto de raza es confuso y hasta
peligroso. Este concepto se desarrolló en el periodo comprendido entre la
última mitad del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX, por tanto es un
concepto moderno. Generalmente se refiere a una categoría de individuos
que comparten ciertos rasgos hereditarios que los miembros de la sociedad
consideran significativos o relevantes. Las personas pueden clasificarse en
grupos raciales, basándose en características físicas como el color de la
piel, los rasgos faciales, el tipo de pelo, o la forma del cuerpo. Pero estas
diferencias son superficiales: unos y otros son miembros de la misma
especie biológica. (Macionis y Plummer, 2007, p. 273)

Portocarrero (2007) refiere que el concepto de raza apunta a una mítica


esencia biológica que hace semejantes a los miembros de un grupo
diferenciándolos de los miembros de otros grupos o “razas”. Y estas distintas

23
esencias o sustancias no tienen el mismo valor. Están, desde luego,
jerarquizadas.

Gilbert (1997) señala que, como concepto biológico, raza se refiere a “una
extensa categoría de individuos que comparten ciertas características físicas
heredadas similares como el color de la piel, formas cefálicas, nasales,
labios, tipos de pelo y sangre”. Agrega sin embargo que, debido a que no
existen distinciones biológicas rígidas en las características físicas o la
composición genética de los grupos raciales, los sociólogos prefieren
estudiar a la raza como un fenómenos social, más que biológico. La raza es,
desde este punto de vista, “un grupo de personas percibidas biológicamente
diferentes de otras en una sociedad determinada”.

En todos los rincones del mundo puede observarse que existe una enorme
variedad e infinitas combinaciones de rasgos físicos de las personas. Esta
variedad ha sido el producto de infinidad de migraciones y matrimonios
mixtos que han tenido lugar a lo largo de la historia y que han hecho que lo
que antes eran rasgos genéticos peculiares y exclusivos de un pueblo en
particular, que vivía en una determinada zona geográfica, hayan terminado
manifestándose en todos los lugares del planeta. La mayor y más llamativa
combinación de rasgos raciales se puede observar en oriente medio, una
tierra que ha sido tradicionalmente un cruce de caminos de muchas
corrientes migratorias. La uniformidad racial, por el contrario, es más
característica en las zonas aisladas, como en el caso de las algunas
pequeñas islas japonesas. Pero no existe sociedad en que no haya habido
mezcla genética, y los contactos cada vez más numerosos entre todas las
personas. (Macionis y Plummer, 2007)

4.5.2. RACISMO
Macionis y Plummer (2007) señalan que el racismo es un tipo de prejuicio
intenso y destructivo, “es la creencia de que una raza es congénitamente
superior (o inferior) a otra”. Subrayan además que el racismo ha sido una
constante en la historia de la humanidad, pues, desde las civilizaciones más
antiguas (como los griegos, hindúes o chinos), ha existido la tendencia de

24
considerar a los otros como seres inferiores. El racismo es entonces un
fenómeno social muy extendido, a un nivel que en la actualidad sería difícil
encontrar una cultura que no tenga alguna forma de tensión o conflicto
racial.

Según Portocarrero (2007), se puede definir al racismo como un modo de


dominación social que se funda en identificar diferencias entre la gente,
diferencias que son integradas para dar lugar a una clasificación que va de
un extremo superior (lo moral, sabio y hermoso) hasta otro inferior (lo
perverso, ignorante y horrible). En el racismo, a diferencia de otros modos
de jerarquización social, las diferencias son naturalizadas; es decir, son
vistas y postuladas como sustanciales e insuperables. En alguna medida,
toda colectividad humana tiende hacia el racismo. Los semejantes entre sí
suelen producir una imagen del otro, del diferente, como inferior: sus rasgos
son feos, su lenguaje es ridículo y sus costumbres no son las normales. Esta
tendencia puede variar mucho pero es un hecho que despreciar al otro
vigoriza la propia autoestima. Frente al foráneo las afinidades resaltan de
modo que los miembros de una comunidad se sienten más cercanos y
próximos.

En realidad, el racismo responde a un deseo de dominio y explotación que,


en el caso de la esclavitud por ejemplo, es llevado al extremo de una
cosificación del otro que equivale para el dominante a una mistificación de
sí; es decir a un desconocimiento de los límites de la propia condición
humana. Sea como fuere lo característico del racismo es la conformación de
dos comunidades como patrones blancos y esclavos negros, o colonos
criollos e indígenas siervos. Estas comunidades suelen ser cerradas y
endogámicas. La mezcla está prohibida y si eventualmente se produce no se
la reconoce de manera que el vástago mestizo es asimilado al grupo inferior.
El racismo suele estar acompañado de una fobia hacia el mestizaje, fobia
que toma la forma de creencia de que aún lo inferior-puro es mejor que lo
mezclado. Este esquema u orden de cosas es el que se asocia con lo que
se suele llamar una sociedad racista como sería el caso de Estados Unidos
hasta mediados del siglo XX o la Sudáfrica del apartheid.

25
4.5.3. PROGRAMAS CÓMICOS
Los programas cómicos son formatos que se ubican en el grupo del género
televisivo de entretenimiento. Como la mayoría de los otros formatos, no
tienen una estructura rígida, sino que se adecúan a los estilos y tendencias
de los productores y necesidades del medio por donde se transmiten. Así,
mientras que algunos han logrado un híbrido con ficción, otros se mantienen
en la imitación y representación jocosa de hechos reales. Este tipo de
programas, llamado también humorístico, tiene una característica
fundamental que lo hace distinguible entre los otros: consigue hacer reír al
espectador por medio de las situaciones que recrea, no admite lugar para la
tragedia, porque aun en ésta, priman el buen humor, la ironía y la sátira.

4.6. TEORÍAS BÁSICAS


4.6.1. CLASIFICACIÓN DE RAZAS
La clasificación clásica de la raza humana distingue tres grupos: caucásico,
con un color de piel blanco liviano, mongoloide, piel amarilla, y negroide,
de piel oscura o negra (Gilbert, 1997). Sin embargo, como Gilbert señala,
existen dos grandes observaciones a esta propuesta. La primera es que
existen grupos humanos que no encajan en ninguna de estas categorías.
Por ejemplo, los nativos de La India y Pakistán tienen rasgos faciales
caucásicos pero piel negra, mientras que algunos grupos aborígenes de
Australia presentan piel oscura y otros rasgos negroides, pero cabello rubio.
Incluso, los grupos polinésicos dispersos en las islas del Pacífico, como la
de Pascua, presentan una mezcla de características de las tres
mencionadas.

La segunda observación que hace es que las razas no existen en una forma
pura, pues, los diversos grupos humanos se fueron mezclando entre sí por
siglos. La biología llegó a determinar incluso que todas las poblaciones
actuales se originaron de un grupo genético común, es decir, de un mismo
grupo humano que evolucionó alrededor de 30 000 años atrás en África. En
la medida que la especie humana comenzó a emigrar a otros lugares del
planeta, las diferentes poblaciones que la precedieron desarrollaron nuevas

26
características físicas para adaptarse a las diversas condiciones climáticas y
ambientales de las regiones donde se establecieron. Un ejemplo de ello son
los esquimales, quienes han desarrollado pequeñas capas de grasa bajo la
piel circundante a sus ojos, cara y otras partes de sus cuerpos, característica
que no presenta ningún otro grupo, y lo que les permite sobrevivir a las bajas
temperaturas de las regiones árticas en que habitan. Del mismo modo, la
piel negra de los africanos los protege de posibles quemaduras solares a las
que se exponen en zonas tropicales.

Para la sociología no existe una diferencia genética específica entre las


razas. Incluso, investigaciones genéticas han determinado que cerca del
95% de las moléculas DNA que originan los genes son las mismas para
todos los seres humanos, y sólo el 5% son responsables de las diferencias
físicas visibles que existen entre ellos. En algunos casos, además, las
diferencias físicas encontradas entre personas de una misma raza son más
significativas que el promedio de las encontradas entre dos grupos raciales.

Puesto que no existen distinciones biológicas rígidas en las características


físicas o la composición genética de los grupos raciales, los sociólogos
prefieren analizar el término raza como fenómeno social más que biológico.
Desde el punto de vista de la sociología, entonces, la raza, “es un grupo de
personas percibidas biológicamente diferentes de otras en una ciudad
determinada”. Así, a los individuos se les asigna cierta raza, no basándose
en la realidad y la lógica, sino en las creencias, intereses e interpretaciones
de los sectores dominantes de una sociedad. Por lo tanto, la definición de
raza varía de una sociedad a otra, al igual que la interpretación y definición
de las conductas desviadas y delictuales. “Los sociólogos utilizan esta
definición para identificar las razas debido a que los individuos son referidos
de acuerdo a ciertas características externas en sus respectivas
sociedades”. Sin lugar a dudas la definición y aplicación del término raza por
la sociedad tiene una profunda significación en la vida social de sus
miembros (Gilbert, 1999).

27
4.6.2. CLASIFICACIÓN DE RAZAS EN EL PERÚ
Como se mencionó anteriormente, el intento de clasificar a las razas
basándose en el fenotipo (rasgos físicos visibles) es demasiado impreciso
porque, en primer lugar, siempre existen excepciones y variaciones para las
características físicas que se han definido para una u otra raza. En segundo
término, prácticamente en el mundo no queda raza alguna que no haya sido
mezclada con otras, dando origen al proceso conocido como mestizaje.
Siendo así, queda el camino más acertado y que por cierto brinda un mejor
horizonte para los estudios sobre el ser humano y los fenómenos sociales
(como el racismo) que interesan en la presente investigación: concebir la
raza como un elemento constitutivo de los grupos humanos llamados etnias.

Así, en el Perú como en todas las sociedades del mundo, se ha desarrollado


un proceso incesable de mestizaje producto de los movimientos migratorios
que se han dado desde los tiempos más remotos de la historia de la
humanidad. Como resultado, la población del país agrupa a los siguientes
grupos o segmentos:

[Link]. AMERINDIOS
El término amerindio es equivalente al de “indio americano”, y se ha
utilizado como nombre genérico para referirse exclusivamente a los
descendientes de cualquiera de los pueblos o grupos étnicos
originarios del continente americano (Norteamérica, Sudamérica y
Centroamérica, exceptuando obviamente a los esquimales, cuya
llegada a América fue posterior), para distinguirlos de los
inmigrantes ulteriores (europeos, asiáticos, africanos, etc.), así
como de los mestizos y criollos de todas estas etnias. Si bien en
todos los países que integran este continente existen poblaciones
indígenas, sólo en Bolivia y Guatemala son mayoría. Para referirse
a este grupo también se ha utilizado el término indígena, que según
la acepción dada por la Real Academia Española, significa
“originario del país de que se trata”.

28
En el Perú, según la información aportada por un estudio oficial de
la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, el segmento amerindio
representa el 31% de la población total del país. El 30%
corresponde a la población quechua y aimara, mientras que el 1%
restante, a las comunidades nativas de la Amazonía. El primer
grupo se encuentra dispersado en diferentes zonas del territorio
peruano, en mayor medida en la sierra sur, y costa sur debido a la
migración. Aunque también ha habido migraciones de pobladores
del segundo grupo, la mayoría está asentada en la selva peruana;
cabe destacar que los Ashaninka constituyen la etnia más
numerosa y están ubicados mayormente en la selva central.

Algunos de los rasgos físicos que comparten quechuas y aimaras, y


que son fácilmente distinguibles son: baja estatura, piel bronceada
oscura, cabello largo, liso y negro, nariz aguileña y grande, ojos
oblicuos (pequeños y almendrados), pómulos salientes, frente baja,
tórax ancho y miembros cortos.

[Link]. MESTIZOS
El término “mestizo” se utilizó en el Perú colonial y en otros
territorios colonizados por españoles u otros pobladores europeos
para referirse a la casta surgida de la unión entre una amerindia y
un europeo o, en su efecto, un amerindio y una europea. Por los
estudios e investigaciones realizadas por historiadores desde la
época de la República, se conoce que las personas consideradas
mestizas tenían un estatus social disminuido, que limitaba su
acceso a la educación y a posiciones de mando, propiedad o
prestigio.

En su significado más amplio, una persona mestiza ha nacido de


padre y madre de raza diferente; siendo así, es deducible que en la
gran mayoría de países existen gran cantidad de mestizos, pues,
está demostrado que casi no quedan pueblos que no hayan

29
interactuado con otras culturas y que, producto de ello, se haya
dado lugar a una mezcla de razas.

Bruce (2007, p. 32) indica que “mestizaje significa el resultado de un


acercamiento entre personas de grupos étnica o racialmente
considerados diferentes”. Asimismo, añade que el mestizaje supone
la constitución de un melting pot (término inglés que literalmente
significa una comida hecha a base de diferentes ingredientes que se
funden para lograr una masa homogénea; pero que se utiliza a
modo de metáfora para referir la asimilación cultural), un
entrecruzamiento étnico que daría al traste con la existencia del
racismo. Al respecto, es usual que los peruanos se definan como
mestizos y no como cholos. “Mestizo es una categoría aceptada o
incluso valorada, mientras que cholo, desde los tiempos del Inca
Garcilaso, ha conservado su carga de estigma y denigración”.

En la actualidad, la población mestiza en el Perú es mayoritaria;


supone el 44% del total. Los mestizos se hallan dispersos por todo
el territorio nacional: la costa, la sierra y la selva, y también han
participado de procesos migratorios en busca de mejoras
económicas y sociales.

Conviene, en este punto, referir un término que se ha venido


utilizando, con algunas variaciones, desde hace más de un siglo en
el Perú y otros países de América. Dicho término ha experimentado
ciertas modificaciones en su significado a través del tiempo; esto ha
obedecido, claro, a las características de los contextos sociales de
cada época. Este término es cholo.

Cholo: En el diccionario de la Real Academia Española, el término


aparece con dos acepciones; la primera indica: “mestizo de sangre
europea e indígena”, mientras que la segunda hace referencia al
indio que adopta los usos occidentales. Desde su aparición, esta
palabra, que para algunos estudiosos significaría perro, era utilizada

30
con cierto tono despectivo. Incluso intelectuales peruanos como
Clemente Palma y Alejandro O. Deustua tuvieron, en su época,
palabras muy duras, cargadas de racismo exacerbado, para
referirse a los mestizos.

En la actualidad, el término ha adoptado otros significados. Para el


historiador Nelson Manrique, “el cholo es el individuo de
procedencia indígena que migra a la ciudad; es decir, el indígena
urbano”. Para Aníbal Quijano, “el término es inestable y conflictivo
porque, en una sociedad en permanente cambio, el calificativo racial
carece totalmente de propiedad”. Asimismo, los últimos estudios
antropológicos han designado lo cholo no como un grupo racial,
sino como modos de vida o culturas. “Cualquiera sea el caso, en
determinado momento, esta palaba adquirió un sentido peyorativo,
lo que denota que la sociedad peruana es predominantemente
racista. Sin embargo, hoy en día lo cholo es una de las formas más
precisas para entender al país. Esto sugiere que ha surgido una
nueva figura en el que ser cholo es motivo de orgullo y en la que la
palabra se ha trasladado de un plano marginal a un plano
descriptivo. El hecho de que el cholo sea el sujeto con mayor
representación cuantitativa en la sociedad peruana permite que se
pueda generar una asociación entre este y el ser peruano. De este
modo, una serie de cambios (culturales, educativos, sociales,
económicos y políticos) han permitido que en los últimos años se
pueda hablar de un creciente proceso de inclusión”. (Ríos, 2007, p.
2)
Por otra parte, Cánepa (2007) en la misma línea, se refiere al cholo
como la figura del provinciano y empresario emergente de origen
andino como agente de transformación de la capital.

31
[Link]. BLANCOS
El término, aunque de manera algo ambigua, se ha utilizado para
designar a las personas que tienen como rasgo físico fundamental
el color claro de la piel, y que se ha asociado a su origen europeo.
La antropología clásica consideraba a este segmento como la raza
“caucásica”, término relativo a la región del Cáucaso (ubicado entre
Europa del Este y Asia Occidental) y donde, según esta hipótesis,
se halla el origen de la gente de piel clara y otras características
comunes como los ojos azules o verdes o pardos, la coloración
rubia o roja del cabello, entre otras.

A mediados del siglo XIX (1855), Arthur de Gobineau, en su Ensayo


sobre la desigualdad de las razas humanas, sostenía que la raza
nórdica era la mejor de todas y que su mezcla con otras sería
perjudicial porque degeneraría su pureza racial. Ésta y otras ideas
influyeron en las doctrinas de grupos racistas extremistas que ya
empezaban a desarrollarse por entonces, como el Nazismo en
Alemania, o el Ku Kux Klan en Estados Unidos.

Los primeros de raza blanca en llegar al Perú fueron españoles;


esto tras los procesos de invasión y colonización que dirigió la
Corona Española en éste y otros territorios americanos.
Actualmente, la población blanca en el país es mayoritariamente
descendiente de españoles aunque, debido a la inmigración de
otros europeos no hispanos, también la hay de otros países como
Alemania, Portugal, Francia, etc. En total, agrupan al 15% de la
población nacional aproximadamente y se encuentran asentados en
ciudades capital especialmente como Lima, Arequipa, Trujillo,
Chiclayo, Cajamarca, Iquitos, Huancayo, Tacna, Tarapoto, Sullana,
Oxapampa, entre otros centros urbanos.

[Link]. AFROPERUANOS
Los primeros africanos llegaron a territorio peruano (Tumbes) en el
marco de la invasión española en 1528; fueron traídos para

32
colaborar con las huestes de los europeos y para ser sirvientes
domésticos. Desde entonces y durante el proceso de colonización y
las etapas ulteriores, e incluso hasta años después de lograda la
independencia del Perú, los descendientes de los africanos fueron
esclavos y, por ende, tuvieron un estatus social bastante denigrado.
Sólo en 1854, y tras varios intentos fallidos por conseguir su
liberación, esta comunidad logró liberarse de la esclavitud y
empezar a vivir como sujetos de derecho.

Entonces, el término afroperuano se utiliza para designar a los


descendientes de las diversas etnias africanas que llegaron al Perú
durante la colonia. La mayoría provenía de la parte central y
meridional de África: Congo, Mozambique y Angola, y de la parte
noroccidental: Guinea y Senegal. Todos fueron esclavizados y se
les encomendó labores domésticas y artesanales especialmente.

En la actualidad, la población afroperuana se encuentra asentada


principalmente en la costa central y sur del país, en ciudades como
El Callao, Cañete, Chincha, Ica y Nazca. Otro segmento importante
se halla en la costa norte, en ciudades de Lambayeque, Piura y
Tumbes. Se estima que el total de la población afroperuana alcanza
el 9% del total nacional, aunque un 7% corresponda a la de los
mulatos (hijos de una persona blanca y de una africana) y el 2%
restante a la pura y cuasi pura (directos descendientes).

[Link]. ASIÁTICOS ORIENTALES


La población peruana de origen asiático abarca un 2%
aproximadamente del total. El grupo está conformado
principalmente por descendientes de los inmigrantes chinos (tusán)
que llegaron en su mayoría desde Guangdong para trabajar los
campos de arroz, y otro sector perteneciente a los descendientes de
japoneses (nikkei) que llegaron en el siglo XIX desde Hiroshima,
Nagasaki, Fukuoka, Hokkaido, Kochi, Kunamoto y Tokio. Los
pobladores con raíces asiáticas se encuentran asentadas en la

33
costa central y el norte chico del Perú; también se hallan en algunas
ciudades de la selva como Puerto Maldonado.

4.6.3. ETNIA
Una etnia se refiere a una comunidad de personas definida por afinidades
raciales, lingüísticas, culturales, etc. Macionis y Plummer (2007) indican que
forman una etnia personas que comparten una herencia cultural, que tienen
antepasados comunes, hablan la misma lengua y tienen la misma religión, y
por todo esto, tienen una identidad social propia o específica. Así, cada
persona en el planeta forma parte de una etnia compleja.

Raza y etnia no son entonces una misma cosa, ya que si la primera hace
referencia a factores biológicos (que como se acaba de ver, son cada vez
menos específicos habiendo mayor mezcla genética), la segunda hace
referencia a factores de tipo cultural. Pero aunque no sean la misma cosa,
en ocasiones pueden coincidir.

Asimismo, dentro de las etnias hay quizás más variabilidad y mezcla de la


que hay dentro de las razas, pues las personas pueden identificarse con
más de un origen étnico (por ejemplo, una persona se puede identificar
como alemán e inglés) muchas personas de origen asiático que viven en el
Reino Unido, por ejemplo, se identifican con comunidades étnicas de aquel
continente y se sienten británicos al mismo tiempo. Esto conlleva en muchos
casos a identidades mixtas.

Macionis y Plummer señalan además que las personas pueden


intencionalmente modificar sus rasgos e identidades étnicas. Muchos
inmigrantes antillanos que viven en el Reino Unido, por ejemplo, se han ido
despojando gradualmente de sus rasgos culturales específicos para
absorber los de la cultura británica.

Por decirlo brevemente: del mismo modo que las culturas, las etnias
tampoco son eternas o inmutables, sino fluidas, maleables y perecederas.
Todo esto conlleva a una discusión de pautas migratorias, identidades

34
híbridas y diáspora. De esta manera entenderemos las rutas por las cuales
las diferentes etnias han viajado por el mundo.

4.6.4. MINORÍAS
Las minorías raciales o étnicas son grupos de personas que tienen unos
mismos rasgos físicos o que comparten una cultura y que por ello ocupan
posiciones sociales subordinadas en las sociedades en que viven. Las
“minorías”, en otras palabras, son aisladas o segregadas socialmente por
las “mayorías”. Algunos sociólogos utilizan el concepto de “minoría” con
mayor amplitud para referirse, además de a las minorías raciales y étnicas, a
las personas con minusvalía, e incluso a las mujeres. Otros incluso también
emplean este concepto de “minoría” para referirse a los homosexuales.

Las minorías tienen dos características básicas. En primer lugar, tienen una
identidad propia. Dado que los rasgos raciales son visibles (e inmutables), y
difícilmente se pueden ocultar, los hombres y las mujeres de una minoría
racial no pueden evitar ser identificados como miembros de esa minoría y
ser consistentes de sus rasgos físicos. Los rasgos culturales o étnicos (que
sí se pueden cambiar) pueden contribuir a crear una identidad social propia,
específica o diferente según la voluntad de los miembros de esa etnia. Por
ejemplo, mientras que algunos judíos (los mas reformadores) han optado por
diluir o desdibujar su identidad étnica, otros (los más ortodoxos), han optado
por conservar sus rasgos culturales y étnicos específicos, llegando incluso a
ocupar enclaves o zonas específicas en las ciudades.

En segundo lugar, las minorías ocupan una posición social subordinada; si


se les compara con el resto de la población, los miembros de las minorías
raciales suelen tener rentas más bajas, realizar trabajos de menor prestigio
social, y tener menos años de escolarización. Esto indica que, clase social,
raza, etnia, y género no son categorías sociales excluyentes sino que
pueden reforzarse unas y otras, siendo así mayor su impacto en las
perspectivas vitales de las personas y, consecuentemente, que lugar van a
terminar ocupando en la escala de estratificación social.

35
Aunque no todos los miembros de una minoría ocupan una posición
subordinada, la raza y la etnia actúan generalmente como estatus dominante
o identidad esencial que hacen que las acciones, éxitos y fracasos de las
personas sean juzgados o evaluados de forma distinta dependiendo de la
raza o etnia de esas personas.

4.6.5. PREJUICIO
Macionis y Plummer (2007) definen a los prejuicios como generalizaciones
rígidas e irracionales acerca de toda una categoría de personas. Para los
autores, “tener prejuicios implica tener una predisposición a prejuzgar a otras
personas”; es decir, a juzgarlas o evaluarlas de forma indistinta en base a
ciertas creencias que se tiene sobre la “calidad” del grupo al que pertenecen,
independientemente de los hechos objetivos. De ahí que a menudo se hable
de prejuicios hacia personas de diferente clase social, sexo, orientación
sexual, edad, ideología, raza o etnia.

Los autores refieren además que los prejuicios pueden ser positivos o
negativos. En el caso de los primeros, las personas evalúan favorablemente
y hasta exageran las virtudes de los miembros de un grupo del que se tienen
formadas ideas positivas. En cambio, en el caso de los segundos, se tiende
a juzgar negativamente a los miembros de ciertos grupos; esto puede variar
desde una aversión moderada hasta una hostilidad manifiesta, dependiendo
de la intensidad del prejuicio.

Asimismo, Macionis y Plummer realizan una observación de la naturaleza


de los prejuicios y señalan que como son creencias que están enraizadas en
la cultura de una sociedad, cabe esperar que la mayoría de personas, con
grados variables de intensidad, tenga algún prejuicio.

Ashmore (1970), en el estudio que hace sobre el prejuicio, señala cuatro


puntos importantes. Indica, en primer lugar, que el prejuicio debe entenderse
como un fenómeno intergrupal, es decir, se manifiesta en la interacción de
los grupos sociales. Segundo, es una orientación negativa hacia el objeto de
prejuicio y puede implicar agresión, exclusión u otras conductas negativas.

36
El tercer punto se refiere al prejuicio como una actitud que lleva un
componente afectivo. Finalmente, al decir que el prejuicio es una
generalización excesiva o que incurre en sesgos, equivale a afirmar que
pone en juego procesos cognitivos de los cuales los más básicos son los de
categorización y estereotipia. En referencia a este último punto, habría que
agregar que debido a los prejuicios que se tienen, existe una arraigada
tendencia a tratar a los demás como miembros de grupos y no como
personas individuales que sería lo más coherente.

Casas (1999) indica que según los psicólogos sociales, el hombre tiene una
propensión al prejuicio en la medida que tiende a formar generalizaciones o
categorías que le permitan simplificar su mundo de experiencias. Estas
categorizaciones, basadas en estereotipos, se convierten en prejuicios
siempre que no sean reversibles bajo la acción de conocimientos nuevos.

[Link]. PREJUICIO RACIAL


Oskamp, citado por Morales y Yubero (1996), define el prejuicio
como “una actitud desfavorable, intolerante, injusta o irracional
hacia otro grupo de personas”. Si dicho grupo está conformado por
personas que pertenecen a la misma raza o etnia, se estaría
hablando de prejuicio racial o étnico.

Asimismo, Devine (1995) refiere que es habitual considerar el


prejuicio desde un ángulo afectivo. El prejuicio aparecerá entonces
como un afecto o sentimiento negativo. Sin embargo, esta autora
señala que el prejuicio es “multifacético”; es decir, además de ser un
sentimiento, es también una cognición (o conjunto de cogniciones) y
una conducta (o conjunto de conductas). Desde esta perspectiva
propone un modelo tripartito de prejuicio. Por una parte, el
estereotipo sería el término para designar la faceta cognitiva del
prejuicio. Incluiría todas las creencias relativas al grupo objeto de
prejuicio. Éste se limitaría a ser el componente afectivo. Por último,
la discriminación aludiría a todas las conductas perjudiciales y
dañinas realizadas contra las personas de dicho grupo.

37
4.6.6. ESTEREOTIPOS
Macionis y Plummer (2007) definen al estereotipo como “una imagen
distorsionada y cargada de prejuicios acerca de toda una categoría de
personas”. Es decir, los estereotipos son representaciones simplificadas,
esquematizadas y deformadas sobre un grupo de personas u objetos, en el
que sólo una parte es debida a experiencias directas con la categoría a la
que pertenecen tales sujetos u objetos, en tanto que el resto se rellena con
ideas preconcebidas que pueden ser equivocadas. Dado que en los
prejuicios se ven implicados sentimientos y emociones de simpatía o lealtad
(cuando se trata de personas del propio grupo social), o de temor o incluso
odio (cuando se trata de “los otros”), terminan convirtiéndose en imágenes
distorsionadas de las personas, difíciles de cambiar aun cuando los hechos
contradigan estas imágenes. Por ejemplo, muchas familias de las zonas
exclusivas de Lima creen que las personas procedentes de provincia que
migran a la capital y no consiguen trabajo, se convierten en delincuentes y
dañan la imagen de la ciudad por el incremento de la inseguridad en las
calles. Esta afirmación no es definitivamente del todo cierta, pues, muchos
provincianos han dado muestra de emprendimiento, han logrado constituir
sus propias empresas y son prósperos empresarios.

Por otra parte, Huici (1999) se refiere al estereotipo como un conjunto de


creencias que versan sobre grupos y a su vez se crean y comparten en y
entre los grupos dentro de una cultura. Al respecto señala que “los
estereotipos son constructos cognitivos que hacen referencia a los atributos
personales de un grupo social, y que, aunque estos sean más
frecuentemente de personalidad, no son, desde luego, los únicos; por
ejemplo: conductas de rol, características físicas u ocupacionales, rasgos”.
Huici indica también que los estereotipos se manifiestan a través de
imágenes mentales, caracterizadas como un tipo de “seudoambiente” que
median entre las personas y la realidad, influyendo en la percepción de ésta.

Otra de las contribuciones relacionadas con la definición de los estereotipos


es hallada en Allport, citado por Morales (1996), quien sugiere que se tratan
de creencias exageradas, asociadas a una categoría social y cuya función

38
es justificar, y más específicamente, racionalizar la conducta de las personas
en relación con su categoría.

Miller, citado por Morales y Huici (1999), para definir los estereotipos cuenta
con dos dimensiones: formas inferiores de pensamiento y el consenso
social. La primera se refiere a lo “erróneo y a lo que no coincide con la
realidad”, además de obedecer a una motivación defensiva que alude a la
sobregeneralización y al etnocentrismo (sobrevaloración del propio grupo).
La segunda es definida por Tajfel, quien expone que “un estereotipo acerca
de un grupo étnico se define generalmente en función del consenso de
opinión acerca de los rasgos atribuidos al grupo”.

Para relacionar los conceptos definidos hasta el momento (prejuicio y


estereotipo) y que más adelante permitirán comprender el análisis de otros,
es preciso subrayar lo siguiente: como Macionis y Plummer (2007) observan,
en todas las sociedades hay estereotipos para casi toda minoría racial o
étnica y estos pueden llegar a arraigar firmemente en sus culturas.
Finalmente, cuando las personas construyen una serie de creencias rígidas
a partir de datos parciales o seleccionados arbitrariamente, están creando
estereotipos que distorsionan gravemente la realidad y afectan la
convivencia social.

[Link]. ESTEREOTIPOS RACIALES MÁS COMUNES EN EL PERÚ


Espinosa, Calderón, Burga y Güímac (2007) encontraron que, en
relación a los estereotipos y tomando como referencia a cada
segmento étnico revisado anteriormente, se les suele atribuir las
siguientes características:

 A los andinos (amerindios que provienen principalmente de
la sierra central y sur) se les considera tristes, trabajadores,
atrasados, solidarios y conformistas. Estas son las
cualidades que mayormente se les atribuye a las personas
que conforman el segmento.

39
 Los amazónicos (de procedencia selvática) fueron
calificados como alegres, atrasados, solidarios, ociosos y
conformitas.

 Los pobladores de procedencia asiática fueron calificados


como trabajadores, cumplidos, capaces, honrados y
exitosos.

 Los afroperuanos (de descendencia africana) fueron


considerados alegres, conformistas, no confiables, ociosos y
atrasados.

 A los blancos se les consideró desarrollados, individualistas,


exitosos, corruptos y capaces.

Debido a la generalización de estas características sobre las


personas que pertenecen a cada segmento, se han originado otros
estereotipos referidos al comportamiento, al modo de vida, a la
condición social y económica, entre otros criterios. Así, por ejemplo,
se cree que el poblador de la sierra (amerindio) no suele bañarse,
por lo que expide un fuerte olor a pezuña. También se dice del
mismo, que al migrar a la capital sólo puede dedicarse, en el mejor
de los casos, a actividades menores como el comercio ambulatorio.
Asimismo, en el caso específico de la mujer andina se dice que en
la capital sólo puede dedicarse a la labor doméstica; incluso, en un
determinado momento, a las trabajadoras del hogar se les empezó
a denominar despectivamente “natachas”, en referencia a una
telenovela de producción nacional que tenía como protagonista a
una mujer de nombre Natalia, procedente de la sierra de Arequipa, y
a quien los miembros de la familia para la cual trabajaba como
empleada empezó a llamar afectuosamente “Natacha”.

Manrique, citado por Bruce (2007, pp. 32-33), observa que “el
discurso racista peruano se asienta en bases biológicas, en

40
términos de superioridad e inferioridad, en donde los indígenas,
particularmente las mujeres, se encuentran en el lugar más bajo de
la escala imaginaria.

Por otra parte, a las personas de raza negra, varones


principalmente, se les suele relacionar con actos delincuenciales.
Por ello, en los buses, parques o en las calles, es común observar
que personas de raza distinta a la negra se tornan cautos para
“proteger” sus pertenencias, si por donde van se cruzan con algún
negro. Asimismo, se ve a los afroperuanos como personas
extrovertidas, dinámicas y hasta liberales; de gusto por las fiestas
informales de vecindario y reuniones familiares.

A los blancos se les ha llegado a denominar popularmente “pitucos”,


en referencia a su arrogancia, elegancia al vestir y modales
refinados: ésa es la figura que de ellos se tiene. Sin embargo,
también son vistas como personas que se creen superiores, tanto
por su fisonomía como por su condición social, y que por ello llegan
a denigrar a otras personas, sobre todo a aquéllas de diferente
clase. Se cree que siempre están maltratando a las personas que
trabajan para ellos y que se preocupan de establecer amistad sólo
con aquellas que pertenecen a su categoría. No se sienten a gusto
en ambientes donde se encuentran personas de otros segmentos y
están pendientes de mantenerlas alejadas.

Al respecto, Portocarrero, citado por Bruce (2007, pp. 68-69), señala


que en el Perú “los rasgos típicos del cholo son desvalorizados. La
piel cobriza, la estatura mediana, el pelo abundante negro y lacio, la
ausencia de pilosidad facial, los labios gruesos; todas estas
características tienen muy poco prestigio. Hay una suerte de
consenso en torno a que la mayor estatura, la piel blanca, el cabello
claro, los labios finos y la pilosidad facial son reputados de mejor
„calidad‟ y mucho más apreciados”.

41
Por su parte, Twanama, citado por Bruce (2007, pp. 59-60) propone
lo que sería, en las ideas del norteamericano Donald Moss, un
modelo de mapeo del otro en términos raciales. Twanama lo
denomina “un modelo matemático para cholear”. Cholear lo
entiende como la forma paradigmática contemporánea de la
discriminación racial en el Perú. Para él, dicha modalidad
discriminatoria incorpora cuatro elementos básicos: “los rasgos
físicos que se consideran características raciales, el nivel
socioeconómico, un tercer elemento que se puede llamar „educativo‟
aunque –se supone- incorpora también elementos lingüísticos y la
calidad de migrante”. La tesis de Twanama es que, de acuerdo a
este modelo, en el Perú las personas se evalúan unas a otras, en
una suerte de ecuación en las que estos cuatro componentes que,
especifica, poseen una alta correlación entre sí en el mundo real,
permiten determinar la categoría en la que se ubica el evaluado.
Considerando los alcances de Twanama, se presenta en los
siguientes subtítulos, otros estereotipos a los que también se hacen
referencia en la discriminación.

[Link]. ESTEREOTIPOS LINGÜÍSTICOS


Se entiende por estereotipo lingüístico a la representación
simplificada, esquematizada y deformada que se tiene sobre el uso
de una lengua por los miembros del grupo étnico que la comparten.
Estas imágenes se forman en función de los acentos, frases
idiomáticas, dialectos, entre otros aspectos que caracterizan a un
grupo determinado. Existen estudios sobre el tema que conviene
revisar para lograr comprender la relación de los estereotipos
lingüísticos con el racismo.

Kristiansen (2003, p. 193) señala que en el caso de los acentos


como socialmente diagnósticos, el hablante se autocategoriza sin
intencionalidad, afectado por su pertenencia a una categoría social
determinada. El oyente, por lo tanto, primero hace uso de sus
conocimientos sobre categorizaciones sociales y lingüísticas,

42
clasificando al hablante y luego, acaso, contrasta la pertenencia del
hablante a los ICMs (Idealized Cognitive Models, o su equivalente
en español modelos cognitivos idealizados) pertinentes para la
relación entre el hablante y él.

Kristiansen (2003, p. 194-204) también se refiere al shibboleth


(cualquier uso específico de una lengua, que se convierte en
indicativo del origen social o regional de una persona) que no sólo
caracteriza a una persona, sino que la identifica de forma
inequívoca. El proceso de identificación se basa en este caso en la
creencia de que si el hablante usa determinadas formas es porque
de hecho pertenece a una determinada categoría social o regional:
se asume que existe una relación inalterable entre el origen del
hablante y su forma de hablar. Aquí se evidencia una relación con
los estereotipos sociales a la que también se refiere. “Puesto de
forma muy simplificada, el estereotipo lingüístico permite al oyente
contestar de forma orientativa a la pregunta ¿de dónde procede? y
el estereotipo social a la pregunta ¿cómo es? Si se reflexiona un
poco sobre el tema se concluye que todos hacen uso de estos
esquemas preexistentes y relativamente fijos, más de lo que se está
dispuesto a admitir”.

Kristiansen (2003, p. 236-237) hace un hincapié en esta relación y


señala que sí es posible entender el poder real del estereotipo
lingüístico; no solamente evoca y señala una categorización social,
sino que conduce directamente a través de una metonimia fuente
en meta al estereotipo social asociado con la categorización en
cuestión. El estereotipo, es decir, proporciona al oyente respuestas
rápidas a preguntas tan vitales como ¿de dónde es este hablante? y
¿cómo es este hablante? La interacción entre estereotipo lingüístico
y social constituye para el oyente un enlace funcional y cognitivo
para la categorización, la identificación y la caracterización del
hablante.

43
Por otra parte, Herrero (2006) señala que los estereotipos
lingüísticos son de varias clases o categorías, que se estudian
dentro del campo complejo que se conoce con el nombre de
fraseología. “Las diversas clases de unidades fraseológicas
(colocaciones, locuciones de diferentes tipos, paremias o
enunciados aforísticos, enunciados rutinarios del ritual de la
conversación, etc.) son, en efecto, estereotipos lingüísticos que los
hablantes almacenan en su memoria (adquiridos con el
conocimiento y el uso de la lengua), y que funcionan asociados a
determinados esquemas conceptuales preconstruidos y
compartidos, que fácilmente pueden ser introducidos en los actos
concretos de comunicación para contribuir al entendimiento con el
interlocutor (siempre que éste disponga de la necesaria
competencia lingüística, situacional y sociocultural)”. El autor basa
sus estudios en las colocaciones (sintagmas que se usan
frecuentemente y de manera estable), locuciones (grupos de
palabras que forman una unidad léxica compleja por fijación
idiomática), paremias o enunciados proverbiales (que incluye a
dos categorías: las paremias fijas y anónimas como los refranes y
dichos populares; y las paremias libres de la sabiduría culta que se
citan como estereotipos argumentativos surgidos del pensamiento
crítico individual como las sentencias, apotegmas, aforismos, etc.) y
los enunciados rutinarios del ritual de la conversación
(enunciados estereotipados que los hablantes emplean en el
intercambio verbal y cuyas apariciones están condicionadas por
circunstancias y situaciones comunicativas concretas).

[Link]. ESTEREOTIPOS SOCIALES


Los estereotipos sociales son los que hacen referencia a la
condición de un determinado grupo dentro de la sociedad; es decir,
cómo ven a éste los demás grupos con los que comparte un
entorno, en términos de comportamientos, economía, religión, nivel
educativo, cultura, entre otros aspectos sociales. Así por ejemplo,
se tiene la imagen, comprobadamente errónea, de que las personas

44
que pertenecen al segmento amerindio, y en especial las que
provienen de la sierra, viven en pobreza o extrema pobreza, idea
que ha generado la discriminación por parte de las categorías más
pudientes. Se decía que esta idea no es del todo cierta, porque
como se apuntó antes, existen no pocos casos de personas de ese
origen que de por sí presentan una economía bastante acomodada,
o que, tras exitosos negocios, han llegado a ser empresarios con
igual o mayor poder adquisitivo que muchas familias pudientes del
segmento blanco.

Asimismo, en el entorno del segmento blanco, se suele creer que


las personas de origen andino (pertenecientes al segmento
amerindio y mestizo) alcanzan apenas los niveles básicos de
instrucción educativa como la primaria y la secundaria, y que
difícilmente pueden acceder al nivel superior universitario o técnico.
Esta idea es errónea en todos los sentidos, pues, los centros de
estudios de este nivel en las provincias están poblados por jóvenes
y adultos que siguen alguna carrera profesional o formativa técnica,
por citar algunos ejemplos.

[Link]. ESTEREOTIPOS CONDUCTUALES


Se entiende por estereotipos conductuales a las imágenes o ideas
que se tienen sobre los comportamientos habituales de los
miembros de un determinado grupo, ante ciertas situaciones a las
que éste es expuesto. Así, existen estereotipos definidos por el
género, como por ejemplo, los que se refieren a la conducta de la
mujer en su rol de ama de casa o esposa; así como del varón en su
rol de jefe de familia o esposo. Aunque la psicología vuelca su
interés en el estudio de esta categoría, los estereotipos
conductuales existentes no sólo se han generado en función del
género, sino también a otros aspectos sociales, como la raza. Se
habla, por lo tanto, de estereotipos conductuales que caracterizan a
cada grupo étnico, aunque muchos de ellos no se fundamenten en
la realidad y más bien se basen en experiencias individuales,

45
generalizadas producto de la interacción. Un estereotipo conductual
es, por ejemplo, el referido a la vivacidad de los pobladores andinos
para escabullirse de alguna situación incómoda, o los supuestos
“malos modales” que se les atribuye al comer o participar de
reuniones sociales.

4.6.7. DISCRIMINACIÓN RACIAL


El concepto de discriminación está estrechamente relacionado con el tema
de los prejuicios. Hay discriminación cuando se trata a las personas de
modo diferente según la categoría a la que pertenecen. Si los prejuicios
hacen referencia al ámbito de las creencias, a como se evalúan o juzgan las
personas, la discriminación hace referencia al ámbito de las acciones y los
comportamientos. Como los prejuicios, la discriminación puede ser positiva
(cuando se llevan adelante medidas compensatorias de las que se
benefician determinados grupos de personas), o negativa (cuando se ponen
obstáculos que impiden que ciertas personas puedan desenvolverse
socialmente en las mismas condiciones que otras). La discriminación varía
en intensidad, y puede manifestarse de manera sutil o de manera clara y
abierta.

Hay que distinguir entre lo que es discriminar a otras personas por razón de
raza, etnia, género, minusvalía, etc., y lo que es hacer distinciones
individuales. Continuamente se está valorando y haciendo distinciones entra
las personas: se encuentra que unas son más inteligentes y otras menos,
unas son más atractivas o simpáticas que otras, etc. Estas distinciones son
inevitables y necesarias: se evalúan y ponderan las cualidades de las
personas con las que se trabaja, o de las personas con las que uno puede
casarse. Pero esto no es discriminación. Pero ¿qué pasaría si una
universidad diera preferencia a una categoría de personas (por ejemplo,
cristianos) sobre otras (por ejemplo, judíos) en su proceso de selección? A
no ser que la universidad tuviera una misión religiosa explicitada, una
política de estas características sería discriminatoria, tanto moral como

46
legalmente. El que no valora las cualidades de los individuos, sencillamente
las pasa por alto y solo ve el color de su piel, si es hombre o mujer, etc.

Macionis y Plummer (2007, p. 281) subrayan que una norma cultural de las
sociedades más desarrolladas es que las personas han de ser valoradas en
función de sus méritos y aptitudes personales. En sociedades menos
desarrolladas o más tradicionales, por el contrario, las personas suelen dar
un trato preferencial a los suyos (a los de su familia, su clan, su pueblo, etc.),
independientemente de sus cualidades personales y porque, según las
normas culturales de estas sociedades, es un deber hacerlo así. Por decirlo
en otros términos: mientras que en sociedades más ricas o más
desarrolladas la norma cultural es juzgar a los individuos por sus
características adquiridas (esto es, por lo que los individuos hacen: un
trabajador responsable o uno irresponsable, más preparado o peor
preparado, por ejemplo), en sociedades más tradicionales se toma más en
cuenta sus características adscriptivas (esto es, por lo que son: hombres o
mujeres, de tal o cual clan, familia, pueblo, etc.). En sociedades más
desarrolladas, en fin, las organizaciones (las universidades o las empresas,
por ejemplo) reclutan a sus miembros en función de sus méritos y no por
nepotismo o cualquier otro criterio adscriptivo, no sólo porque así lo
determinan las normas culturales de esas sociedades, sino también porque
la eficiencia de esas organizaciones depende de ello.

En el caso peruano, Bruce (2007, p. 26) refiere que la ONG peruana Demus
realizó en el 2005 una encuesta en torno a la discriminación social en el
Perú. “El 80% de los entrevistados manifestó una percepción negativa o muy
negativa de la sociedad respecto de varios ítems, en particular conflictividad,
machismo y racismo. En lo que respecta a la discriminación racial, la
encuesta demuestra con toda claridad que la mayoría de peruanos perciben
que el origen étnico y la identidad cultural siguen siendo determinantes en la
generación de distancias sociales. Así una mayoría considera que los
indígenas son personas fuertemente limitadas en el ejercicio de sus
derechos. Y que los afroperuanos, afrodescendientes y los mestizos se
hallan limitados también en el ejercicio de dichos derechos”.

47
4.6.8. PREJUICIO Y DISCRIMINACIÓN
Generalmente, los prejuicios y la discriminación se refuerzan mutuamente.
El teorema de Thomas puede servir para explicar este fenómeno. Según
este teorema cuando una situación se define como real, termina haciéndose
real en sus consecuencias (Thomas, 1966; ed. original de 1931). Dado que
la realidad se construye socialmente, los estereotipos terminan siendo reales
para aquellos que creen en ellos, e incluso también para aquellos que sufren
daño por ellos. El poder también juega un papel aquí en cuanto que algunas
personas o categorías de personas están en situación de imponer sus
prejuicios sobre otras, quienes apenas pueden hacer nada para evitarlo y
sufren las consecuencias.

Los prejuicios de los blancos contra los negros, por ejemplo, no producen
una inferioridad congénita, pero sí una inferioridad social ya que, como
resultado de estos prejuicios, las condiciones de vida de los negros (en
términos de salud, vivienda, trabajo, etc.) terminan siendo peores que la de
los blancos. Si los blancos interpretan que esas pobres condiciones de vida
son una prueba de la inferioridad de los negros, entonces sus prejuicios se
refuerzan, iniciándose un círculo vicioso difícil de romper y que puede
mantenerse por generaciones. (Macionis y Plummer, 2007, p.282)

4.6.9. SEGREGACIÓN
La segregación es un fenómeno social que se presenta cuando distintos
grupos raciales o étnicos son físicamente (y también socialmente)
separados por la fuerza. El ejemplo más conocido de segregación
institucionalizada en el siglo pasado fue el llamado apartheid que tuvo lugar
en Sudáfrica desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Por medio
del sistema legal se crearon espacios distintos para los blancos
(descendientes de holandeses) y los no blancos (en su mayoría negros
sudafricanos de nacimiento).

Macionis y Plummer (2007) también se refieren al término genocidio, es


decir, el intento deliberado y sistemático de aniquilar a un grupo étnico, racial
o religioso. El ejemplo más conocido (y que originó este término) es el

48
“holocausto” al que fueron sometidos los judíos por la Alemania nazi de
Hitler en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, como lo hacen notar estos autores, el genocidio no es un tema
de la historia: han existido múltiples casos recientes. Entre los más sonados
está el de Bosnia y Kosovo, o incluso el de Irak, en donde se acusó al ex
dictador Hussein de exterminar sistemáticamente a una etnia que se resistía
a su dominio.

4.6.10. RACISMO Y DOMINACIÓN SOCIAL


La afirmación de que hay personas que por sus características innatas son
inferiores a otras se ha empleado de forma recurrente a lo largo de la
historia para justificar la explotación y opresión de los que han sido
considerados como inferiores. Al final del siglo XIX, los Estados Unidos y
otras naciones europeas crearon vastos imperios, subyugando, a menudo
por medios brutales, a los nativos de las nuevas tierras colonizadas bajo la
idea de que estos eran de alguna manera menos humanos que los
colonizadores.

En el siglo XX el racismo ocupó un lugar central en la ideología nazi, que


proclamaba la superioridad de la llamada “raza aria” (típicamente alemanes
rubios y de ojos azules) sobre otras razas, y destinada, al parecer, a dominar
el mundo. Esta ideología racista tuvo efectos terribles: unos seis millones de
judíos y varios millones de personas (entre polacos, gitanos, homosexuales
y minusválidos) fueron sistemáticamente asesinados.

Más recientemente, los conflictos raciales han cobrado intensidad en Europa


Occidental a consecuencia de la inmigración de personas procedentes de
antiguas colonias o de Europa del Este, venidas en busca de una vida mejor.
En Alemania, Francia, Inglaterra, y otros países europeos han aumentado
los niveles de intolerancia hacia estas personas, lo que, en algunos casos,
ha provocado el resurgimiento de tácticas y discursos típicamente nazis. En
los Estados Unidos también hay un aumento de tensiones raciales en las
ciudades y en las universidades. El racismo, manifestado o no abiertamente,
sigue siendo origen de conflictos sociales en casi todas las partes del

49
mundo, ya que no son pocos los que todavía hoy consideran que razas o
etnias “mejores” que otras. (Macionis y Plummer, 2007, pp.276-277)

4.6.11. TEORÍAS CIENTÍFICAS SOBRE EL RACISMO


d) TEORÍA CULTURAL DEL PREJUICIO
Esta teoría fue planteada por Emory Bogardus (1968), quien por más de
cuarenta años estudió los efectos de los prejuicios culturales en las
relaciones interpersonales. Según su planteamiento, todas las personas,
en mayor o menor grado, tienen algún tipo de prejuicio cuando la cultura
de la sociedad en la que viven los justifica o alimenta. Bogardus acuñó el
término de “distancia social” y diseñó un índice que lleva su nombre
utilizado para la medición del grado en que las personas se sienten
próximas o distantes unas a otras en razón de su raza o etnia. Asimismo,
sus investigaciones encontraron que cuando la cultura de una sociedad
está cargada de prejuicios, todos los individuos que forman parte de ella,
según su apego o desapego a su cultura, terminan siendo intolerantes.

Por esta teoría se entiende entonces que las prácticas prejuiciosas no


son propias solamente de unos individuos, sino que están enraizadas en
toda la cultura de una sociedad. A pesar de que ciertos individuos lo
manifiestan más que otros, la cultura que todos comparten está llena de
múltiples prejuicios.

e) TEORÍA DEL CHIVO EXPIATORIO


Según esta teoría, el prejuicio, o más exactamente, la agresión hacia
miembros de grupos externos (diferentes del propio), es el resultado de
un desplazamiento de la intención de agredir, a partir de la fuente de
frustración, hacia algún grupo minoritario sin poder. Esta teoría se derivó
de la hipótesis de la frustración-agresión de Dollard y Miller (1939), la
cual postula que el comportamiento agresivo es siempre una reacción a
alguna frustración. Cuando a los individuos se les impide alcanzar alguna
meta, reaccionan con agresividad, y ésta normalmente se dirige hacia la
persona que causa la frustración; y si esta persona es demasiado

50
poderosa, o no puede identificarse fácilmente, la agresividad de los
individuos se dirigirá hacia aquellos que tienen menos poder en el grupo.

La hipótesis del chivo expiatorio simplemente añade la asunción de que


los miembros de grupos minoritarios frecuentemente sirven como blanco
de desplazamiento de agresividad. Los chivos expiatorios son, en
palabras de Macionis y Plummer (2007), “personas o categorías de
personas que tienen poco poder o prestigio en la sociedad en que viven,
o que viven en situaciones sociales precarias o difíciles, y a quienes
otros, irracionalmente, responsabilizan de sus propios problemas. En
este sentido, las minorías étnicas o raciales son buenos chivos
expiatorios, pues, son blancos fáciles de acusaciones sin que por ello se
sufran represalias.

f) TEORÍA DE LA PERSONALIDAD AUTORITARIA


Según Adorno (1950) y sus colaboradores, tener fuertes prejuicios es un
rasgo de personalidad característico de algunos individuos. A partir de su
investigación, estos autores concluyeron que las personas que tenían
fuertes prejuicios contra una minoría, también solían tenerlos contra las
demás minorías. En la terminología de Adorno, estos son individuos de
“personalidad autoritaria”; es decir, personas que aceptan rígidamente
los valores culturales de su sociedad, que no pueden tolerar matiz
alguno cuando toca enjuiciar algo y suelen ver el mundo de un modo
bastante etnocéntrico. Los individuos de personalidad autoritaria,
además, suelen tener una visión jerárquica y competitiva de la sociedad,
en la que los “mejores” (entre los que se incluyen) han de situarse por
encima de los más débiles.

Adorno y sus colaboradores encontraron además que las personas que


tienen una personalidad autoritaria tienen, por lo general, pocos
estudios y a su vez han tenido padres demasiado severos y autoritarios.
En consecuencia, cuando los niños que han sido educados a la sombra
de una figura autoritaria alcancen la edad adulta, pueden tener poca
confianza en sí mismos y estar llenos de ansiedades; lo que ocasionaría

51
que estén prestos a buscar y encontrar a otros a quienes responsabilizar
de sus problemas y prejuzgarlos como inferiores.

4.6.12. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROGRAMAS CÓMICOS


Dependiendo de la propuesta de cada productor, los programas cómicos
crean “personajes íconos”, que vienen a ser una suerte de figuras
representativas del mismo. Estos personajes son aquellos que copan la
mayoría de secuencias o que aparecen en los segmentos más esperados
por el espectador. Es predecible entonces que para conseguir tal efecto,
tengan que ser muy bien logrados; es decir, dotados de cualidades
originales y auténticas que sirvan de gancho entre ellos y el público.
El buen humor es la base de la elaboración de contenidos para un programa
cómico. Esto significa que toda secuencia o segmento debe desarrollarse
teniendo como eje una situación de por sí jocosa, o encontrándole a
cualquier otra detalles que pueden ser explotados para lograr tal fin. Los
programas cómicos utilizan los siguientes elementos para la elaboración de
sus contenidos: parodias, sátira, burla, ironía, sarcasmo, chistes, entre otros.

En teoría, los programas cómicos heredan la esencia de la comedia teatral,


lo que significa que representan la forma en que el ser humano trasciende
desde sus deficiencias mofándose de sí mismo y sus circunstancias para
lograr la diversión del público.

Los cómicos, quienes constituyen los talentos en los programas


humorísticos, con su comicidad y entre juegos de palabras y malabares
provocan la carcajada (risa) de los espectadores a través de poses y
arrebatos, a veces fatuos, pero simpáticos.

La sátira constituye un elemento indispensable en la construcción de


parodias, pues, es la que desencadena la risa en el espectador. Por esta
razón, las producciones de programas humorísticos requieren de estrategias
creativas para la elaboración de sus contenidos y para dotarlos de un estilo
especial que los distinga entre ellos.

52
4.7. HIPÓTESIS DE LA INVESTIGACIÓN
4.7.1. Hipótesis general
Los programas cómicos sabatinos Recargados de risa de América
Televisión y El especial del humor de Frecuencia Latina tienen un alto nivel
de contenido racista.

4.7.2. Hipótesis específicas


 Las manifestaciones con contenido racista más recurrentes emitidas en
los programas en estudio son las referidas a estereotipos físicos y
lingüísticos.

 El programa El especial del humor, emitido por Frecuencia Latina, tiene


mayor nivel de contenido racista que Recargados de risa, de América
Televisión.

4.8. LIMITACIONES DEL ESTUDIO


Las limitaciones más importantes que surgieron durante el desarrollo del estudio
fueron la escasa investigación previa y el acceso a bibliografía referente al tema. Si
bien el racismo en televisión ha sido abordado en otras investigaciones, por lo
general, éstas se han concentrado en el ámbito de la publicidad. Por otro lado, es
poca la bibliografía que existe en el medio sobre programas cómicos, como formato
de entretenimiento, y estereotipos raciales en la sociedad peruana.

5.

6.
7.

53
8.
9.
10.
11.
12. CAPÍTULO III
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

12.1. TIPO Y NIVEL DE INVESTIGACIÓN


El tipo de investigación al que corresponde el estudio es el aplicado. Asimismo,
pertenece al nivel descriptivo.

12.2. MÉTODO Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN


Para el estudio se recurrió al método descriptivo y al diseño comparativo.
Esquema del diseño:
M1 – O1
M2 – O2

O1 = O2
O1 ≠ O2

M1 = Muestra de las emisiones del programa Recargados de risa (América


Televisión).

M2 = Muestra de las emisiones del programa El especial del humor


(Frecuencia Latina).

O1 = Observación del contenido racista de M1.


O2 = Observación del contenido racista de M2.

12.3. POBLACIÓN Y MUESTRA


Para el estudio se distingue:

12.3.1. Población objetivo: todas las emisiones de los programas cómicos de la


televisión de señal abierta en el Perú.

54
12.3.2. Población accesible: las emisiones de los programas cómicos sabatinos
Recargados de risa de América Televisión y El especial del humor de
Frecuencia Latina.

12.3.3. Muestra: dos meses (del 09 de mayo al 04 de julio de 2009) de grabación


de los programas cómicos sabatinos Recargados de risa de América
Televisión y El especial del humor de Frecuencia Latina. A continuación se
presenta una descripción de cada programa:

[Link]. RECARGADOS DE RISA


Recargados de risa, uno de los programas en estudio, es emitido
por América Televisión desde el año 2005. Su antecesor fue Risas
de América del que conservó algunos de los segmentos de mayor
preferencia del público, como es el caso de “Los firmes y los
bambas”. Este programa es transmitido todos los sábados en el
horario estelar de 8:00 a 10:00 de la noche.

Este programa de entretenimiento familiar contiene en su estructura


sketchs, parodias de comerciales televisivos y novelas emitidas en
la misma casa televisora, y musicales con los cantantes del
momento. Su elenco de artistas lo integran cómicos y vedetes
reconocidos en el medio, entre los que destacan Oscar Galloso,
Silvia Bardales, Ernesto Pimentel, Mariela Zaneti, Sara Manrique,
Martín Farfán y Kike Suero.

OBSERVACIONES SOBRE RECARGADOS DE RISA


El programa en estudio maneja una estructura más bien ortodoxa
dividida en segmentos que tienen una duración aproximada de entre
8 a 15 minutos, los cuales se ajustan a la vertiente típica de las
condiciones sociales del país.

El show de parodias que presenta Recargados de risa no ha


variado mucho desde sus inicios. Los segmentos que componen el

55
programa permanecen en el aire por un largo periodo, exceptuando
aquellos que se ajustan a lo último en novelas, series u hechos
sociales de trascendencia. En este punto existe una marcada
diferencia con El especial del humor, el cual presenta humor
político, que se vale de la coyuntura para generar entretenimiento.

Los segmentos presentan un contenido que va más allá de los


chistes de doble sentido, la exposición de sus personajes (damas)
que desfilan en trajes sugerentes y, en algunos casos, se disfrazan
de niñas, distorsionando el sentido de inocencia que emana esta
etapa de la vida.

En referencia a los “Los firmes y los bambas”, uno de sus


principales segmentos, la temática gira, generalmente, alrededor de
la comparación de personajes relacionados al mundo musical con
los imitadores de estos. Los chistes de contenido implícito sexual
siguen su ritmo natural y, el afán por encontrar similitudes entre los
solistas, miembros del grupo y/u orquestas invitadas con los
imitadores disfrazados, genera momentos de muy mal gusto,
donde, a veces, no se mantiene el respeto por los invitados.

Recargados de risa también incluye en su parrilla humorística la


representación y construcción idealizada de cada uno de los
personajes, disfrazándolos y maquillándolos tal cual se pretende
representarlos. Este programa incluye dentro de su elenco tanto a
damas como varones para asumir los papeles propuestos por los
guionistas. Sin embargo, a pesar de contar en el equipo con
talentos de ambos sexos, en singulares ocasiones, para mofarse
más de ciertos personajes, un varón hace la imitación de una dama
y exagera sus rasgos físicos y lingüísticos.

Cuando se trata de la puesta en escena todo es motivo de burla, ya


sea de personajes políticos y del espectáculo o figuras de moda en
la televisión: todos son víctimas de los guionistas.

56
Presentan, además de los ya nombrados chistes colorados, actos
discriminatorios y violencia sin fundamento, tales como golpes,
gritos y, en general, malos tratos afines al escenario ofrecido. El
programa, en su afán de entretener al público, termina por mostrar
chistes muy subidos de tono y, en algunos casos, hasta agresivos a
la dignidad de las personas.

SEGMENTOS
Como se mencionó anteriormente, a diferencia de El especial del
humor, cuyos segmentos se crean a partir de las noticias y hechos
de la coyuntura nacional (sobre todo política) y tienden a renovarse
semana tras semana, Recargados de risa, presenta una estructura
definida al menos por un periodo considerable.
 El bar.
 La escuelita.
 Los firmes y los bambas.
 El callejón.
 Weverine.
 Mañana es domingo.
 Al fondo hay misios.
 Hannan Montaña.
 El francopunteador.
 Ministar.
 Monólogo por Miguel Barraza.
 Parodia de el comercial de Telefónica.

[Link]. EL ESPECIAL DEL HUMOR


El especial del humor, el segundo programa en estudio, es emitido
por Frecuencia Latina desde el año 2004. Está dirigido por los
cómicos Carlos Álvarez y Jorge Benavides, ambos con
participaciones anteriores en otros programas del género. Este
programa es producido por la misma casa televisora y se emite los
sábados, en el horario de 9:00 a 11:00 de la noche.

57
OBSERVACIONES SOBRE EL ESPECIAL DEL HUMOR
El especial del humor es un programa estructurado por segmentos,
cada uno de los cuales tiene una duración que oscila entre los 13 y
30 minutos aproximadamente. Este tiempo depende de cuánto
pueda explotarse alguna situación extraída de la realidad para la
construcción de parodias. Y es que, El especial del humor está
estructurado en base a parodias de noticias u otros hechos de la
coyuntura política y social del país y, en ocasiones, también de
América del Sur. Se puede decir incluso que en el fondo, la
intención es criticar los acontecimientos que envuelven a personas
del ámbito público, especialmente a políticos. Una observación
hecha por García (2002) indica que ésta es la tendencia que la
mayoría de programas del género está tomando en América Latina.
“El contenido de los actuales programas televisivos parecen
disfrazarse de comedia, pero sus guiones revelan una fuerte y
cruda crítica a la realidad”.

Cada parodia constituye un segmento del programa y tiene un


nombre independiente. Puesto que las noticias u hechos relevantes
que originan las parodias se mantienen en los medios por un tiempo
determinado, según su magnitud e importancia, los segmentos
permanecen al aire hasta que estas informaciones y sus
despliegues ya no constituyan la atención de los medios y el
público. Serán los nuevos sucesos los que ocupen estos espacios.
Sin embargo, en algunos casos, el segmento logra hacerse peculiar
y de gusto del público y continúa siendo producido incluso por
temporadas; en este caso, otros hechos de actualidad son añadidos
a la información inicial de la que partió. Un ejemplo de ello es “Las
viejas de La Molina”.

Por otra parte, la producción de El especial del humor ha logrado


que los personajes que intervienen en las parodias tengan rostros y
posturas caricaturescas, especialmente los cómicos que
representan a políticos. Es preciso indicar en este punto, que todas

58
las personas que conforman el grupo de talentos del programa son
varones; por lo que incluso las imitaciones hechas a mujeres son
realizadas por ellos mismos.

Si bien El especial del humor realiza principalmente parodias de


noticias de la coyuntura política y social del país, en ocasiones ha
utilizado otros elementos que le sirvan de punto de partida para la
creación de los guiones (comerciales de televisión, novelas,
películas, cuentos clásicos, etc.), pero siempre relacionándolos a
personas del ámbito público; de tal manera que ellos terminan
siendo los protagonistas en estas adaptaciones.

En cuanto a la utilización de recursos para la construcción de


parodias, El especial del humor ha hecho del sarcasmo su principal
medio para conseguir burlarse de las personas que son imitadas.
Es decir, no se limita al uso de ironías que constituían una manera
fina, y hasta elegante a veces, de los programas cómicos de
antaño, sino que ha alcanzado a una burla picante, exagerada e
hiriente. Éste es sin duda el motivo por la que muchas personas que
han sido alguna vez blancos de imitación por estos cómicos han
manifestado públicamente su desaprobación. Es preciso indicar
además, que en los guiones abundan términos soeces y sexistas.

SEGMENTOS
A diferencia de Recargados de risa, los segmentos de El especial
del humor son estacionales; es decir, no permanecen en la
estructura del programa por al menos una temporada completa,
sino que se van reemplazando por otros. Esto se debe a que, como
se mencionó antes, los contenidos de este programa están
definidos por la coyuntura política y social del país (la primera con
mayor intensidad) y hasta de la región (América del Sur). Por ello,
es bastante común encontrar en él noticias parodiadas. Sin
embargo, algunos segmentos se han quedado al aire por más de
una temporada, o tras haber sido retirados, se incluyeron

59
nuevamente. Esto ha sucedido porque se trata de segmentos que
gozan de la preferencia del público espectador. Durante los dos
meses en los que se recogió la muestra para el estudio, los
segmentos que estuvieron considerados en la estructura del
programa fueron:
 Las viejas de La Molina.
 Alejandro Choledo.
 Los arriolones.
 El espesoalista.
 Cipriano y monaguillo.
 Mascaly Metida.
 Nicolás Pelucar en Punto Seguido.
 Jaime Baylis en El francotirador.
 Enemigos ínfimos.
 Alejandro el guerrero.

12.4. VARIABLES DE ESTUDIO


 Variable principal: racismo.
 Variables secundarias: programas cómicos, canales de televisión, estereotipos,
raza, género.

12.5. TÉCNICAS E INSTRUMENTOS


12.5.1. Técnicas:
Las técnicas que se emplearon para el estudio fueron la observación directa
e indirecta y el análisis de contenido. Las primeras para definir aspectos
relacionados al formato, estilo y estructura de la muestra tomada
(programas), y para revisar y analizar los hallazgos de otros investigadores;
la segunda para analizar los contenidos e interpretar las connotaciones
halladas en la muestra y que hacen referencia a la variable de estudio.

Asimismo, es precio señalar que, aunque este estudio es esencialmente


descriptivo, y se orientó a la medición –en función a los tiempos de emisión-
del nivel de contenido racista de los programas citados, también se
desarrolló un análisis cualitativo de algunos datos que, en la consideración

60
de los investigadores, tenían relevancia y, por lo tanto, podían ser tratados
por el análisis de contenido. Para ello, fue de gran ayuda los aportes que la
hermenéutica propone para este tipo de trabajo. A continuación se aborda, a
grandes rasgos, esta contribución.

[Link]. La hermenéutica
La hermenéutica se ha definido, de forma general, como “el arte de
interpretar textos” para determinar su verdadero sentido. En su
origen, la hermenéutica fue utilizada por la teología para la
interpretación de las Sagradas Escrituras, y ya desde el siglo XIX
abarca teorías filosóficas del significado y la comprensión, teorías
literarias de interpretación textual y la investigación en ciencias
sociales y humanas. La hermenéutica tuvo en Heidegger, Gadamer,
Ricoeur y Foucault posteriormente a sus propulsores.

Villa (2006) señala que “el objetivo fundamental de la hermenéutica


es proveer los medios para alcanzar la comprensión del objeto o
escritura que es interpretado, sorteando los obstáculos que surgen
de la complejidad del lenguaje o de la distancia que separa al
intérprete del objeto investigado”. El objeto investigado puede ser
una pintura, una novela o hasta una edificación antigua, toda
expresión humana. Así, en la actualidad, la hermenéutica ha
extendido su campo de estudio, y abarca al arte, la literatura, la
historia, la arqueología, la antropología y, en general, a las ciencias
sociales.

Pero la hermenéutica encuentra en el positivismo a su “eterno


oponente”. Como es sabido, en las ciencias sociales y humanas
modernas se distinguen fundamentalmente dos perspectivas
metodológicas: el positivismo y la hermenéutica, “deudoras de la
tradición galileana que concibe la ciencia como explicación causal y
la tradición aristotélica que la concibe como explicación teleológica,
respectivamente”. La comprensión de los fenómenos humanos y
sociales es el objetivo fundamental de la hermenéutica; sin

61
embargo, dicha comprensión va más allá de la explicación
casualista del positivismo; para los hermeneutas, “el ser humano
expresa su interioridad mediante manifestaciones sensibles, y toda
expresión humana sensible refleja una interioridad. No captar, por
tanto, en una manifestación, conducta, hecho histórico o social, la
dimensión interna, equivale a no comprenderlo” (Villa, 2006).
Positivismo y hermenéutica conforman así una polaridad en la que,
por un lado, los fenómenos naturales (regidos por un principio de
causalidad) se explican; mientras que por el otro, los fenómenos
humanos (regidos por su finalidad e intencionalidad) se
comprenden.

El método hermenéutico se utiliza para la investigación cualitativa.


Debido a su carácter compresivo e interpretativo, permite el avance
del conocimiento humano, ya no únicamente de los textos escritos,
sino, del mundo simbólico y cultural que el hombre plasma en sus
acciones. El método hermenéutico, a diferencia de los métodos
cuantitativos, busca la comprensión del sentido, orientaciones y
fines de la acción humana, más que su medición en términos
positivos. De ahí el aporte que ha brindado a la presente
investigación.

La hermenéutica parte del principio del carácter polisémico del


símbolo; lo que significa que una sola manifestación humana puede
ser percibida de diferentes formas y, por tanto, tener distintos
sentidos. Y es que, como Heidegger señala, la hermenéutica no es
un método que se puede enseñar, diseñar y aplicar por los
investigadores; dice más bien que “el ser humano es un ser
interpretativo, porque la naturaleza humana es interpretativa, por
tanto, esta no es un instrumento para adquirir conocimiento; sino
que más bien es el modo natural de ser de los humanos”. Se
podría indicar, en términos más simples y concretos, que en todo lo
que se dice, siempre hay algo más que se deja entrever, lo cual
puede como no, ser voluntad de quien lo expresa.

62
12.5.2. Instrumento:
Se utilizó la ficha de análisis de contenido de Elena Galán Fajardo, quien
diseñó dicho instrumento para una investigación sobre la representación de
los inmigrantes en la televisión española. Esta herramienta surgió después
de la lectura y evaluación de investigaciones similares sobre estereotipos en
medios de comunicación de masas. Con la finalidad de afianzar su utilidad
en el contexto de la investigación, se realizaron algunas adaptaciones
semánticas que no modificaron en absoluto su esencia. Así, la ficha aborda
el análisis de estereotipos verbales referidos a los personajes que son objeto
de manifestaciones racistas; el análisis de estos personajes en tres
dimensiones (física, psicológica y sociológica) que permite identificar
alusiones a estereotipos y prejuicios racistas; y el análisis de la trama
argumental que permite ver las formas en que estos personajes son
presentados comúnmente e identificar las connotaciones a las que se hace
referencia.

La ficha comprende los siguientes apartados: 1. Datos básicos de


identificación, 2. Análisis de los estereotipos expresados verbalmente, 3.
Análisis de los personajes víctimas de racismo (según el esquema general
para la creación de personajes para medios audiovisuales establecido por
teóricos), 4. Resumen de la trama argumental y 5. Análisis de la trama
argumental.

12.5.3. Validación del instrumento


La ficha cuenta con la validez de contenido de Elena Galán Fajardo (2006).
Además, se contó con la colaboración de tres observadores quienes, a partir
de la observación de una emisión grabada de un programa cómico (que no
formaba parte de la muestra de estudio), procedieron al llenado de la ficha.
Con el procedimiento tradicional, se comparó los datos obtenidos en cada
caso y se halló el coeficiente de acuerdo entre los observadores, el cual fue
igual a 0.8, indicador de la validez del instrumento. Las personas que
contribuyeron a la validación de la ficha fueron:

63
 Leonardo Carlos Mendoza Mesías. Licenciado en Antropología por la
Universidad Nacional del Centro del Perú, con estudios de postgrado en
Antropología y Gestión Pública por la Pontificia Universidad Católica del
Perú. Docente de la facultad de Antropología de la UNCP. Trabajó en
Separ y para la Comisión de la Verdad y Reconciliación como
coordinador e investigador. Es becario de la Red para el Desarrollo de
las Ciencias Sociales, coautor del libro Batallas por la memoria. Fue
invitado como columnista para el suplemento cultural Sólo 4 del diario
Correo.

 Max Tony Beraun Pérez. Licenciado en Derecho por la Universidad


Peruana Los Andes y en Ciencias de la Comunicación por la Universidad
Nacional del Centro del Perú. Docente actual de la facultad de Ciencias
de la Comunicación de la UNCP. Es director de radio RC. Trabajó para el
proyecto “El Mantaro revive” y como consultor en comunicación para el
desarrollo.

 Jair Pérez Brañez


Licenciado en Letras y Ciencias Humanas por la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos. Colaboró en el área de redacción del proyecto
“Dirección Nacional de Educación Comunitaria Intercultural y Ambiental”
del Ministerio de Educación. Actualmente se desempeña como docente y
director del Centro Cultural de la Universidad Continental de Ciencias e
Ingenierías; además de promover bajo su dirección la II Feria del Libro
Felizh – zona Huancayo.

12.5.4. Confiabilidad del instrumento


La confiabilidad de la ficha de análisis de contenido se obtuvo por medio del
sistema test-retest. Los mismos observadores que participaron en la
validación del instrumento volvieron a observar la emisión del mismo
programa y a llenar la ficha en una fecha posterior. Se compararon los datos
obtenidos en el primer y segundo llenado para cada caso, y se encontró que
no existían diferencias significativas entre los datos proporcionados en
ambas fechas. El coeficiente de confiabilidad fue de 0.8.

64
12.6. TÉCNICAS DE PROCESAMIENTO DE DATOS
Las técnicas que se emplearon corresponden a la estadística descriptiva e
inferencial. Así, se utilizaron la prueba T de Student y la Chi cuadrado de Pearson
para la contrastación de hipótesis, y las tablas y gráficos de frecuencias y
proporciones para la presentación y explicación de resultados.

4.
5.

65
6.
7.
8.
9.
10. CAPÍTULO IV
PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS

10.1. INFORMACIÓN DESCRIPTIVA SOBRE LOS PROGRAMAS CÓMICOS EL


ESPECIAL DEL HUMOR Y RECARGADOS DE RISA
GRÁFICO 01
TIEMPO DE CONTENIDO RACISTA POR EMISIÓN
EL ESPECIAL DEL HUMOR

9 17 20% 85

8 20 21% 96

7 13 14% 90
98
PROGRAMAS

6 41 42%
5 13 15% 89 DURACIÓN TOTAL
94 EN MINUTOS
4 39 41%
3 0 0% 91 TCR

2 41 44% 93

1 0 0% 85

0 20 40 60 80 100
MINUTOS

En el gráfico 01 se muestra la duración en minutos de cada emisión de la muestra y


el tiempo de contenido racista, también en minutos, y en términos porcentuales en
relación al total. Así, se encontró que el primer y tercer programa observados no
presentaron ningún contenido racista (0%); mientras que el segundo, el cuarto y el
sexto son los que mayor contenido racista presentaron con 44%, 41% y 42%
respectivamente.

66
GRÁFICO 02
CONTENIDO RACISTA POR SEGMENTO
EL ESPECIAL DEL HUMOR

10
21% TOTAL SEGMENTOS
38 CON CONT. RAC.
79% TOTAL SEGMENTOS
SIN CONT. RAC.

TOTAL DE SEGMENTOS: 48

En este gráfico se presenta el total de segmentos emitidos en las nueve emisiones


de la muestra, y la cantidad y porcentaje de los que presentaron contenido racista.
Así, se encontró que de los 48 segmentos que se emitieron, 10 presentaban
contenido racista, cantidad que corresponde al 21% del total.

GRÁFICO 03
CONTENIDO RACISTA POR TIEMPO DE EMISIÓN
EL ESPECIAL DEL HUMOR

184'
22% TOTAL MINUTOS
637' CON CONT. RAC.
78% TOTAL DE MINUTOS
SIN CONT. RAC.

TIEMPO TOTAL: 821'

El tiempo total de emisión de las 9 grabaciones de la muestra fue 821 minutos, sin
considerar las intervenciones publicitarias. En el gráfico 03 se observa que de este
tiempo, 184 minutos presentaban contenido racista, cantidad correspondiente al
22% del total.

67
GRÁFICO 04
DIRECCIONALIDAD DE LAS MANIFESTACIONES RACISTAS
(RAZAS ALUDIDAS)
EL ESPECIAL DEL HUMOR

4
29% AMERINDIA
8
57% AFROPERUANA
BLANCA
2
14%
TOTAL: 14 PERSONAJES

La direccionalidad de las manifestaciones racistas identificadas en las emisiones de


la muestra se observa en el gráfico 04. Así, se encontró que de los 14 personajes
presentes indistintamente en los 10 segmentos, 8 corresponden al segmento
amerindio, cantidad que equivale al 57% del total. Asimismo, la raza blanca, con 4
personajes, representa el 29%, y finalmente, la afroperuana, con 2, constituye el
14%.

Este resultado demuestra que la raza amerindia, referida al poblador andino o de la


sierra, es la más aludida en los contenidos racistas de este programa; es decir, las
manifestaciones denigrantes y agresivas que obedecen a criterios raciales están
direccionadas en su mayoría hacia los personajes que representan a individuos de
este grupo.

Por otra parte, con el 29% que representa la raza blanca queda demostrado que,
contrario a lo que se piensa comúnmente, este segmento también es víctima de
racismo.

68
GRÁFICO 05
GÉNERO DE LOS PERSONAJES VÍCTIMAS DE RACISMO
EL ESPECIAL DEL HUMOR

4
29%

10 MASCULINO
71% FEMENINO

TOTAL: 14 PERSONAJES

Respecto al género de los personajes a quienes van dirigidas las manifestaciones


racistas, se encontró que de los 14 personajes identificados en los 10 segmentos
con contenido racista, 10 son varones y sólo 4 mujeres, cantidades equivalentes al
71% y 29% respectivamente. Este resultado permite entrever que las conductas
racistas están direccionadas en su mayoría hacia personajes del género masculino,
como propuesta de las tramas argumentales de los guionistas.

GRÁFICO 06
NIVEL SOCIOECONÓMICO DE LOS PERSONAJES VÍCTIMAS DE RACISMO
EL ESPECIAL DEL HUMOR

6
5
4
3 5 5
2 36% 36%
2 1 1
1 14% 7% 7%
0
A B C D E
TOTAL: 14
Los niveles socioeconómicos de los personajes víctimas de racismo son mostrados
en el gráfico 06. Se puede observar que el nivel A y el D, con el 36%, son los que
más sobresalen proporcionalmente en relación al total de personajes identificados
en los 10 segmentos con contenido racista hallados en la muestra. Estos resultados
permiten entrever que, aun las personas que pertenecen al nivel socioeconómico
A, son víctimas de racismo. Por ejemplo, en el caso específico del personaje

69
Alejandro Choledo, ni su éxito profesional ni el económico pueden evitar las
expresiones racistas en su contra, como si su raza (amerindia) y procedencia
fuesen defectos o errores que le impiden recibir un trato amable e igualitario.
Además, se entiende esta cifra porque, como se explicó en el capítulo anterior, El
especial del humor es un programa que elabora sus contenidos en función de
noticias políticas principalmente, cuyos protagonistas son los imitadores de los
políticos de la realidad. En otros casos, la raza blanca, asociada con la condición
pudiente de algunos personajes, se convierte en el pretexto para atribuirles
actitudes y comportamientos discriminatorios, fundamentadas en prejuicios, en
contra de personas de diferente raza y nivel socioeconómico.

Por otra parte, el poblador inmigrante de la sierra es presentado con carencias


económicas que limitan sus actividades en la capital, por ello lo relacionan –como
se verá en la tercera parte de este capítulo- con ocupaciones de carácter informal
como la venta ambulatoria.

GRÁFICO 07
FORMA DE LAS EXPRESIONES RACISTAS
EL ESPECIAL DEL HUMOR

10
8
6
8
4 6
57%
2 43%
0
manifiesta encubierta
TOTAL: 14

El racismo no es expresado únicamente a través de agresiones, comportamientos y


actitudes de rechazo directas, sino también con alusiones basadas en estereotipos
y otros elementos que relacionan al personaje con su raza y origen. En el cuadro 08
se observa que el 57% de las expresiones racistas son manifiestas, mientras que el
43% son encubiertas. Con esto se demuestra que el racismo está latente en el
programa y que ello obedece a una intención previa, formulada en los guiones,
pues, de otro modo no se podría conseguir ese tipo de contenidos con tal precisión.

70
GRÁFICO 08
TIEMPO DE CONTENIDO RACISTA POR EMISIÓN
RECARGADOS DE RISA

9 15 17%
86
8 38 49%
78
7 17 22%
78
16 20%
PROGRAMAS

6 81
5 16 19%
86
29 33% TCR
4 88
3 15 17% DURACIÓN TOTAL
87
2 24 27% EN MINUTOS
89
1 30 36%
84

0 20 40 60 80 100

MINUTOS

En el gráfico 08 se muestra la duración en minutos de cada emisión de la muestra y


el tiempo de contenido racista, también en minutos, y en términos porcentuales en
relación al total. Así, se encontró que el primer, cuarto y octavo programa
presentaron mayor contenido racista, con 36%, 33% y 49% respectivamente.
Mientras que, el quinto y sexto programa son los de menor contenido racista, con
19% y 20% respectivamente.

71
GRÁFICO 09
CONTENIDO RACISTA POR SEGMENTO
RECARGADOS DE RISA

14
24%
TOTAL SEGMENTOS
SIN CONT. RAC.
44 TOTAL SEGMENTOS
76% CON CONT. RAC.

TOTAL DE SEGMENTOS: 58

En este gráfico se presenta el total de segmentos emitidos en las nueve emisiones


de la muestra, y la cantidad y porcentaje de los que presentaron contenido racista.
Así, se encontró que de los 58 segmentos emitidos, 14 presentaron contenido
racista, cantidad que corresponde al 24% del total.

GRÁFICO 10
CONTENIDO RACISTA POR TIEMPO DE EMISIÓN
RECARGADOS DE RISA

200'
26%

TOTAL MINUTOS
557' CON CONT. RAC.
74% TOTAL MINUTOS SIN
CONT. RAC.

TOTAL MINUTOS: 757'

El total del tiempo de emisión de las nueve grabaciones de la muestra fue 757
minutos, sin considerar las intervenciones publicitarias. En el gráfico 10 se observa
que del total de 757 minutos, 200 minutos presentaban contenido racista, cantidad
correspondiente al 26% del total.

72
GRÁFICO 11
DIRECCIONALIDAD DE LAS MANIFESTACIONES RACISTAS
(RAZAS ALUDIDAS)
RECARGADOS DE RISA

4
25%
9
3 Afroperuana
56%
19% Amerindia
Mestiza

TOTAL: 16 PERSONAJES

En el gráfico 11 se observa la direccionalidad de las manifestaciones racistas


identificadas en las emisiones de la muestra. Así, se encontró que de los 16
personajes presentes indistintamente en los 14 segmentos, 9 aluden a la raza
afroperuana, cantidad que equivale al 56% del total. Así también, la raza mestiza,
con 4 personajes, representa el 25%; y por último, la amerindia con 3, constituye el
19% del total.

Este resultado demuestra que en los segmentos con contenido racista, la raza más
aludida es la afroperuana, pues se han identificado estereotipos condicionados al
color de la piel, y otras manifestaciones que humillan y oprimen a los personajes
que representan a esta raza. En el caso de los segmentos mestizo y amerindio, no
hay diferencia significativa en la exposición de personajes.

73
GRÁFICO 12
GÉNERO DE LOS PERSONAJES VÍCTIMAS DE RACISMO
RECARGADOS DE RISA

4
25%

12 Masculino
75% Femenino

TOTAL: 16 PERSONAJES

En relación al género de los personajes a quienes van dirigidas las manifestaciones


racistas, se encontró que de los 16 personajes identificados en los 14 segmentos
con contenido racista, 12 son del género masculino, cantidad que representa el
75%; mientras que las dirigidas al otro género (femenino) son tan sólo 4,
equivalente al 25%. Este resultado nos permite diferenciar la direccionalidad de las
manifestaciones racistas hacia el género masculino, en comparación con el otro
género.

GRÁFICO 13
FORMA DE LAS EXPRESIONES RACISTAS
RECARGADOS DE RISA

12
10
8
6 10 10
4 50% 50%
2
0
manifiesta encubierta
TOTAL: 20
En este gráfico se muestra que las expresiones racistas se presentan de forma
manifiesta y encubierta en igual proporción dentro de los segmentos con contenido
racista de las 9 emisiones de la muestra. Estas dos formas de expresión dan un
indicador del tipo de racismo que se comete contra ciertos personajes. Cuando es
manifiesto, el racismo se expresa a través de actos denigrantes, referidos

74
directamente al individuo víctima; mientras que a través de la forma encubierta, se
busca establecer relaciones entre el personaje y objetos, productos, procedencia y
otros elementos que aluden a su raza y condición social.

GRÁFICO 14
NIVEL SOCIO ECONÓMICO DE LOS PERSONAJES VÍCTIMAS DE RACISMO
RECARGADOS DE RISA

9
8
7
6
5
8
4
3 50%
2 1 2 3 2
1 6% 13% 19% 13%
0
A B C D E

TOTAL: 16

Respecto al nivel socioeconómico de los personajes víctimas de racismo, se


encontró que las manifestaciones racistas están dirigidas en su mayoría al nivel D,
representado porcentualmente por el 50%; seguido por el C y E, con el 19% y 13%
respectivamente.

Por otra parte, el menos recurrente es el nivel A, por lo que, se distingue que las
clases inferiores, correspondientes a los estratos más bajos de la sociedad, son las
víctimas más frecuentes de actos racistas.

Los niveles mayormente aludidos en las manifestaciones racistas son el D, C y E,


pues, estos segmentos de la sociedad comparten patrones físicos, como el color de
la piel, y de comportamiento, hábitos, costumbres y tradiciones, elementos que son
tomados para generar las tramas del programa.

75
10.2. CONTRASTACIÓN DE HIPÓTESIS
PRIMERA PRUEBA
H0 = No existen diferencias significativas entre los tiempos de los segmentos con
contenido racista de los programas Recargados de risa y El especial del humor.

H1= Existen diferencias significativas entre los tiempos de los segmentos con
contenido racista de los programas Recargados de risa y El especial del humor.

TABLA 01
ESTADÍSTICOS DE GRUPO

Desviación Error típ. de


PROGRAMA N Media típ. la media
TCR EL ESPECIAL DEL
HUMOR 9 20.4444 16.38682 5.46227
RECARGADOS DE RISA 9 22.2222 8.42285 2.80762

TABLA 02
PRUEBA DE MUESTRAS INDEPENDIENTES

Prueba de Levene
para la igualdad
de varianzas Prueba T para la igualdad de medias
Error típ. de la diferencia
Diferencia de medias

95% Intervalo de confianza


para la diferencia
Sig.

Gl
T
F

Sig. (bilateral)

Superior

Inferior

TCR Se han asumido


varianzas iguales 3.998 .063 -.289 16 .776 -1.77778 6.14159 -14.79737 11.24181

No se han asumido
varianzas iguales -.289 11.951 .777 -1.77778 6.14159 -15.16520 11.60964

La tabla 01 muestra los grupos que se están comparando (los programas El


especial del humor y Recargados de risa) y, para cada grupo, el número de casos,
la media y la desviación típica del tiempo de los segmentos con contenido racista, y
el error típico del tiempo de contenido racista medio.

76
En la tabla 02 se observa, en primer lugar, que la probabilidad asociada al
estadístico de Levene (0.063) es mayor a 0.05, por lo que se acepta la hipótesis de
igualdad de varianzas. Asimismo, el estadístico t toma el valor de -0.289 y tiene
asociado un nivel crítico bilateral de 0.776. Puesto que 0.776 es mayor que 0.05, se
acepta la hipótesis nula de que no existen diferencias significativas entre los
tiempos de los segmentos con contenido racista de los programas El especial del
humor y Recargados de risa y, consecuentemente, se rechaza la hipótesis alterna.

SEGUNDA PRUEBA
H0 = No existen diferencias significativas entre el número de segmentos con
contenido racista de los programas Recargados de risa y El especial del humor.

H1 = Existen diferencias significativas entre el número de segmentos con contenido


racista de los programas Recargados de risa y El especial del humor.

TABLA 03
TABLA DE CONTINGENCIA PROGRAMA * SEGMENTOS
Recuento

SEGMENTOS
NO
PRESENTA PRESENTA
CONT. RAC. CONT. RAC. Total
PROGRAMA A 10 38 48
B 14 44 58
Total 24 82 106
A = El especial del humor
B = Recargados de risa

77
TABLA 04
PRUEBAS DE CHI-CUADRADO

Sig. asintótica Sig. exacta Sig. exacta


Valor Gl (bilateral) (bilateral) (unilateral)
Chi-cuadrado de Pearson .164(b) 1 .686
Corrección por
continuidad(a) .029 1 .864
Razón de verosimilitudes .164 1 .685
Estadístico exacto de
Fisher .817 .434
Asociación lineal por
lineal .162 1 .687
N de casos válidos 106
a Calculado sólo para una tabla de 2x2.
b 0 casillas (.0%) tienen una frecuencia esperada inferior a 5. La frecuencia mínima esperada es 10.87.

La tabla 03 es la denominada tabla de contingencia, en este caso una de 2x2. En


ella se muestra el recuento de los segmentos que presentaron contenido racista y
los que no lo hicieron, en cada uno de los programas de estudio. Enseguida, se
muestra la tabla 04 con el contraste chi-cuadrado. Como se observa en la tabla, el
valor de la chi-cuadrado de Pearson es 0.164 y su nivel de significancia es de
0.686, que, al ser mayor que el alfa 0.05, permite aceptar la hipótesis nula que
refiere que no existen diferencias significativas entre el número de segmentos con
contenido racista de los programas El especial del humor y Recargados de risa; y a
la vez, rechazar la hipótesis alterna.

TERCERA PRUEBA
H0 = Las manifestaciones racistas más recurrentes emitidas en El especial del
humor son las referidas a estereotipos físicos y lingüísticos.

H1 = Las manifestaciones racistas más recurrentes emitidas en El especial del


humor no son las referidas a estereotipos físico y lingüísticos.

78
GRÁFICO 15
ESTEREOTIPOS ALUDIDOS EN LAS MANIFESTACIONES RACISTAS
EL ESPECIAL DEL HUMOR

10

6
9
4 39% 7
30% 4 3
2
17% 13%
0
físicos sociales conductuales lingüísticos
TOTAL: 23
El racismo se fundamenta en estereotipos y prejuicios arraigados en la cultura de
una sociedad. En el gráfico 15 se muestra las clases de estereotipos a las que se
alude en los segmentos con contenido racista de El especial del humor. Así, los
más frecuentes son los físicos y los sociales, con 39% y 30%, respectivamente.
Asimismo, los estereotipos conductuales y los lingüísticos tienen menos
apariciones, pero no por ello son de menor intensidad –como veremos en los
resultados de análisis de contenido-.

Por este resultado, se acepta parcialmente la hipótesis nula, pues, los estereotipos
físicos son lo que tienen mayor presencia en el programa. Del mismo modo, se
rechaza parcialmente la hipótesis alterna porque se cumple que los estereotipos
lingüísticos no son los más aludidos.

CUARTA PRUEBA
H0 = Las manifestaciones racistas más recurrentes emitidas en Recargados de risa
son las referidas a estereotipos físicos y lingüísticos.

H1 = Las manifestaciones racistas más recurrentes emitidas en Recargados de risa


no son las referidas a estereotipos físico y lingüísticos.

79
GRÁFICO 16
ESTEREOTIPOS ALUDIDOS EN LAS MANIFESTACIONES RACISTAS
RECARGADOS DE RISA

16
14
12
10
8 14 12
6 36% 8
4 5 31%
2 21% 13%
0
Físicos Sociales Conductuales Lingüístico
TOTAL: 39

Las manifestaciones racistas emitidas en Recargados de risa, tal como se observa


en el gráfico, tienen que ver por lo general con estereotipos físicos y lingüísticos,
con el 36% y 31% respectivamente. Mientras que los de tipo social alcanzan un
21%, y los conductuales, sólo un 13%.

Entonces, se puede distinguir con claridad que las manifestaciones que están
orientadas a los estereotipos físicos son las más recurrentes en los 14 segmentos
con contenido racista identificados en la muestra. No muy distante, entre los más
aludidos se encuentran los de tipo lingüístico, con expresiones que se reconocen
por los dialectos y acentos representativos de ciertas zonas del país. Por último, con
menor frecuencia están presentes las manifestaciones conductuales y las sociales.

Por lo tanto, se acepta la hipótesis nula porque se cumple que los estereotipos
físicos y lingüísticos tienen mayor presencia en los contenidos racistas de este
programa. Consecuentemente, se rechaza la hipótesis alterna.

10.3. RESULTADOS DE ANÁLISIS DE CONTENIDO Y DISCUSIÓN


10.3.1. EL ESPECIAL DEL HUMOR
En la secuencia Las viejas de La Molina del programa El especial del humor,
emitido el 30 de mayo de 2009, señoras de la zona residencial de La Molina,
que esperan a sus sobrinas frente a la boletería VIP para el concierto de los
Jonas Brothers, se dirigen a un poblador del distrito de Ate que se acerca:

80
“oye, ¿tú qué haces acá ah? Aquí no se aceptan ambulantes, así que
vete a otra parte con tu maní confitado y tus habitas”. Estas palabras
sugieren que las personas que provienen de la sierra y presentan rasgos
andinos no son admitidas en espacios considerados “exclusivos”. Asimismo,
se connota que estas personas recurren al comercio informal como medio
de subsistencia y que se trata de una actividad menospreciada por las
personas de mayor estatus económico y social. Además, haberse referido a
las “habitas” (producto originario de la sierra) connota la procedencia del
personaje y, por el tono como fue expresado, se deja entrever que la
presencia del vecino de Ate se entendió como un “desatino” y “torpeza” al
intentar venderlos en ese ambiente. Definitivamente, no significaría lo mismo
si lo hubieran presentado como vendedor de posters, discos o incluso
cigarrillos; se nota más bien que la intención es despreciar su origen y
condición.

Unos minutos más tarde, cuando ya están presentes las sobrinas de las
señoras y también las del señor, las primeras empiezan a quejarse de un
“mal olor”, con lo cual se sugiere que las personas de la sierra expiden
siempre un olor desagradable, a pezuña, porque no tienen como hábito la
higiene personal.

Cuando el señor de Ate quiere realizar la compra de tres entradas VIP y


conoce la cantidad de dinero que debe abonar, sorprendido y enfadado
exclama: “¿Cuánto? ¡Oye compadre, con eso yo trago cinco años!”.
Con esa forma de expresarse, presentan a las personas de la sierra como
toscas en el trato, y con un poder adquisitivo bastante limitado. Ante la
reacción del vecino de Ate, las señoras de La Molina se muestran
indignadas y empiezan a reprochar su actitud repitiendo varias veces: “¡Qué
horror, este cholo!”. Al oír esta expresión en un tono claramente
despectivo, el vecino de Ate se altera y trata de defenderse diciendo, entre
otras cosas, “viejas pitucas, se creen lo máximo sólo porque tienen
plata”.

81
Esta representación encaja en las observaciones de Ardito (2004) que
refieren la existencia de un prejuicio negativo hacia los habitantes de la
sierra, según el cual, se les considera “resentidos”, es decir, “personas que
desconocen su ubicación social y atribuyen al otro la responsabilidad por sus
propios problemas”. Este prejuicio, agrega Ardito, muestra las relaciones que
los blancos establecen con el resto de la población. Al tiempo que se niega
toda vinculación a la pobreza de los indígenas, se considera que éstos les
deben una actitud de respeto y sumisión, a la cual puede corresponderse
con un trato benevolente. Cuando un peruano de ascendencia indígena
exige un trato horizontal o señala una situación de injusticia, la percepción
de los blancos es sentirse agredidos y desconcertados.

En la misma secuencia, al no contar con la cantidad de dinero necesaria


para comprar las entradas al concierto, el señor de Ate y sus sobrinas recién
llegadas son llamados “cholos muertos de hambre” por las señoras de La
Molina. La connotación que aquí se hace es que las personas que provienen
de provincia no pueden satisfacer ciertas necesidades (terciarias o de
esparcimiento) porque no cuentan con suficientes recursos económicos.
Además, se pone en evidencia el desprecio y discriminación de la que son
víctimas estas personas por su condición.

Finalmente, las señoras de La Molina se dirigen al poblador de Ate y sus


sobrinas diciendo: “regresen a su cerro”. Con esto se alude a las personas
inmigrantes de la sierra que viven en pueblos jóvenes o asentamientos
humanos y que han adquirido esos terrenos por procesos de invasión de
zonas no ocupadas y de difícil acceso.

Hasta este punto se evidencia el rechazo del segmento blanco,


representado por las señoras de La Molina, hacia los migrantes andinos. El
discurso racista que manejan sobrepasa todo límite que, se cree, se debe
guardar como gesto de buenas maneras. Este hecho se fundamentaría,
según Bruce, citado por Ardito (2004), en la fantasía profunda que abrigan
los blancos de que “el Perú sería mejor si la población indígena simplemente
desapareciera. Normalmente no se llega a verbalizar, pero los hechos

82
demuestran que es un sentimiento más generalizado de lo que se quiere
admitir”.

En la secuencia Las quinceañeras del programa El especial del humor,


emitido el 30 de mayo de 2009, cuando la primera quinceañera llega al set
donde se grabará un casting y ve a una persona con rasgos andinos, se
acerca y le pregunta por el productor. Cuando éste se identifica como tal,
ella le dice: “no me refiero al productor de papas, sino al productor
encargado del casting”. Esta es una clara manifestación de racismo; no se
admite que una persona de provincia pueda tener estudios profesionales de
ese nivel ni ostentar cargos importantes en una empresa. Es más, se relega
sus aptitudes y habilidades al desarrollo de actividades propias de su zona
de origen y que no requieren de mayor preparación. Aquí, como en el caso
anterior, se menciona un producto originario de la zona de procedencia del
personaje para establecer relación con él.

En la misma secuencia, cuando la quinceañera pregunta por el nombre de la


productora, el productor responde: “Cocha yuyo Producciones”, y ella
manifiesta de inmediato: “ah… entonces sí eres el productor”. La
inclusión de términos quechuas hace referencia al lugar de origen del
personaje (sierra). Asimismo, se sugiere que él tiene el cargo de productor
porque es dueño de la empresa, de otro modo, no podría ejercer ese papel.
Esta representación conlleva a revisar la siguiente observación: algunas
personas sostienen que en el Perú no existe racismo, aludiendo a diversos
ejemplos: el director de un hospital, un magistrado o una persona con dinero
tienen rasgos marcadamente andinos y, sin embargo, son respetados. Esto
es cierto, pero precisamente es uno de los aspectos que complejiza el
racismo en el Perú: en las últimas décadas la capacidad económica, el nivel
educativo, la formación profesional o el ejercicio de un cargo han logrado
que los rasgos físicos de una persona pasen a segundo plano, pero, al
mismo tiempo, debe reconocerse que estos otros elementos deben ser
visibles y conocidos. Cuando no lo son, la persona puede ser discriminada.
(Ardito, 2008, p. 2)

83
En el segmento Las viejas de La Molina del programa El especial del humor,
emitido el 16 de mayo de 2009, las señoras de la zona residencial de La
Molina se refieren a las trabajadoras del hogar y al decreto supremo que les
otorga la libertad de usar uniforme o no, de este modo: “no les podemos
dar alas a esas cholas, se van a mezclar con nosotros”. Esta expresión
hace referencia a la discriminación racial de la que son víctimas las mujeres
que provienen de la sierra, pues, aunque se dedican a la labor doméstica y
están en contacto con los miembros de las familias a las que sirven, no
reciben un trato amable y se les pretende alejar de los ambiente y entornos
de los que aquéllos participan. Asimismo, se alude al prejuicio de que las
mujeres procedentes de provincias, al llegar a la capital, sólo pueden
dedicarse al trabajo doméstico.

En la secuencia Las viejas de La Molina del programa El especial del humor,


emitido el 13 de junio de 2009, las señoras de la zona residencial de La
Molina, dueñas de una aerolínea, le niegan el canje de un boleto al poblador
de Ate debido a su apariencia (rasgos andinos) y dicen: “Al avión no suben
pezuñentos”, “Ahora esta sarta de quesos va a querer treparse a
nuestro avión” y “Vas a llenar el avión de liendres y garrapatas”. Con
estas expresiones insultantes se alude al estereotipo de que el poblador de
la sierra no tiene como hábito la higiene personal y que por ello, donde se
encuentre siempre expedirá olores desagradables, sobre todo el de pezuña.
Asimismo, relacionan al personaje con un producto de su lugar de origen
(queso) y con ello refuerzan el estereotipo sobre su falta de aseo. Las
“liendres” y “garrapatas” aluden al mismo estereotipo y es aun más explícito
que los anteriores: por el clima frío de la sierra es poco probable que las
personas, aun cuando no tengan una higiene adecuada, puedan alojar este
tipo de parásitos; sin embargo, quienes han emigrado y viven ahora en la
capital, de clima cálido, al mantener sus hábitos llegan a infestarse con estas
especies. Se debe decir que esta situación no es del todo ajena a la
realidad, pero habría que considerarse el factor de pobreza, común en
pueblos jóvenes, y que no puede constituir un elemento de burla.

84
En la misma secuencia, cuando el señor de Ate exige el motivo por el que se
le impide viajar en el avión, una de las señoras manifiesta: “el avión es para
blancos y rubios, tú eres marrón y trinchudo”. Con esta expresión se
hace referencia al estereotipo físico de las personas de la sierra y a la
discriminación de la que son víctimas por presentar rasgos característicos de
la gente de la zona.
En otro momento, cuando se le pregunta al señor de Ate el destino que tiene
y éste responde que debe viajar a Huancayo (provincia de la sierra central),
las señoras se muestran indignadas, se expresan con interjecciones de asco
(como si el solo hecho de imaginar el lugar mencionado les produjera
arcadas) y niegan totalmente el canje de boleto, alegando que sus aviones
no tienen a dicha ciudad como destino. Esta forma de proceder pone en
manifiesto el rechazo hacia todo lo que tiene que ver con el poblador andino,
aun cuando un lugar no tenga relación directa con los rasgos físicos y
costumbres por los que se discrimina a personas de la zona; hecho que se
podría calificar incluso como absurdo y no cómico como se pretender hacer
ver.

El 20 de junio de 2009, en el programa El especial del humor se emitió el


segmento Meche Cadenillas, en el que se presenta al personaje
afroperuano (raza negra) conocido como el negro “mama” en una situación
de robo. Esta forma de presentar al personaje alude al estereotipo de que
las personas de dicha raza son poco confiables y que se relacionan con
actos delincuenciales. Asimismo, el personaje de Meche Cadenillas, al verlo
intentando forzar la cerradura de su casa para ingresar a robar, cree que se
trata de un actor –supuestamente contratado para realizar una simulación
del arresto ciudadano- y se refiere de esta manera: “este negrito es todo
un profesional”. Con esta expresión se insinúa que el personaje hacía bien
su “trabajo” no porque fuera un actor profesional, sino porque en realidad era
un ladrón. Aunque por momentos el personaje es presentado como un
sujeto tonto, su eficacia como ladrón es la que prima en la secuencia.

El personaje conocido como el negro “mama” ha sido cuestionado por


algunos grupos defensores de los derechos humanos, y ha motivado el

85
análisis de los contextos en los que ha sido presentado según los guiones
del programa. Molina (2010, pp. 11-12) indica que si el color de la piel es
considerado como una de las diferencias raciales más importantes a las que
se les vincula con las capacidades, se puede determinar que el concepto
que tiene Jorge Benavides es que ser afrodescendiente significa torpeza,
inferioridad, carácter antisocial y carencia de desarrollo; mostrando así su
desconocimiento o ignorancia respecto a los integrantes de esta comunidad,
lo que lo lleva a crear un personaje con gestos y actitudes que él considera
ciertas. Asimismo, Molina concluye que el negro “mama” no sólo es producto
de un prejuicio racial, igualmente indica una práctica de discriminación racial.
Benavides ha clasificado racialmente la creación y caracterización de su
personaje para cargarlo de particularidades negativas.

En la secuencia Alejandro Choledo del programa El especial del humor,


emitido el 04 de julio, la señora Elianne Carpa (extranjera, de raza blanca)
se dirige hacia su esposo (de raza amerindia) para reprocharle sus modales
diciendo: “ya me decía mi madre… los serranos nunca son buenos, y si
buenos, nunca son perfectos, y si perfectos, siempre serranos”, agrega
además “todos los cholos son iguales”. Esta expresión sugiere que las
personas de origen andino o naturales de la sierra difícilmente pueden hacer
las cosas bien y que, aun cuando pudieran hacerlo todo correctamente,
siempre pesaría más su origen (menospreciado) sobre sus virtudes.

En la misma secuencia, el ex presidente del Perú, Alejandro Choledo, por


momentos evidencia al hablar el acento característico de personas que
proceden de algunos pueblos de la sierra que tienen como lengua nativa el
quechua, y que consiste en el “reemplazo” de los fonemas de la /e/ por la /i/
y viceversa, así como de la /o/ por la /u/, cuando se expresan en castellano.
Ante este hecho, su esposa, Elianne Carpa, lo llama “bruto” y lo corrige
insistentemente. En esta secuencia, con el primer personaje no se pretende
representar la investidura de una persona que ha ostentado el cargo de
presidente de un país, sino, recalcar su lugar de origen, sus rasgos físicos y
las cualidades que supuestamente caracterizan a su grupo étnico, pero que
corresponden en realidad a estereotipos. Es preciso observar que el

86
estereotipo lingüístico al que se alude se origina a partir de un hecho natural
e involuntario en el proceso de articulación de los sonidos y que no es propio
de todas las poblaciones pertenecientes a las zonas andinas y la sierra en
general.

Por otra parte, en la misma secuencia aparecen elementos que establecen


una diferenciación entre los gustos de los personajes y que en el caso de
Alejandro Choledo se convierten en una suerte de medios de identificación
de su origen y raza. Así, mientras que a doña Elianne le ofrecen pavo, caviar
y vino, a don Alejandro le sirven un “cuy shactado”, choclos con queso y un
poco de máchica. Aunque no exista una manifestación directa de racismo, el
solo hecho de recurrir a la utilización de estos elementos genera una
comparación inevitable entre una y otra condición. Pero además se observa
cierto desprecio de doña Elianne hacia lo que su esposo se sirve; incluso en
un momento le dice: “creo que tu cara se parece a la de ese cuy”, con lo
que se relaciona al personaje con un animal típico de su lugar de origen.

En la secuencia Meche Cadenillas del programa El especial del humor,


emitido el 13 de junio de 2009, se presenta al gordo “Camote”, un personaje
de rasgos andinos, con elementos distintivos de su lugar de origen en su
forma de vestir y procedente de alguna provincia del interior del país, como
un vendedor de autopartes robadas de la zona conocida en la realidad como
San Jacinto (La Victoria, Lima). Esta forma de presentarlo relaciona a los
provincianos con actos ilegales o informales, sugiriendo que son ellos
quienes, al llegar a la capital, se dedican a este tipo de actividades como
medio de subsistencia.

En otro momento de la secuencia, aparecen en escena policías y la ministra


del interior para desarrollar una inspección policial en San Jacinto. Cuando
ven a “Camote” ofertando mercancía, la ministra le increpa que su actividad
es ilegal por expender objetos que fueron robados; él niega que dichos
productos hayan sido obtenidos de ese modo. Ante la respuesta del
vendedor, la ministra solicita ver las facturas de todas las autopartes y él, al
verse en un aprieto, dice: “mis facturas las he dejado en mi casa… usted

87
sabe… por precaución, qué tal que me las roban” y agrega ante la
incredulidad de la ministra: “a ver muéstreme usted las facturas de su
terno, sus lentes, sus zapatos… ah… ya ves, usted las ha dejado en su
casa, ¿sí o no?”. La ministra sede y no persiste en su intento por incautar la
mercancía robada. Esta forma de presentar al personaje obedece a un
estereotipo que atribuye a las personas de la sierra viveza para zafarse de
situaciones problemáticas y evadir las responsabilidades que éstas
acarrean.

En la edición del 27 de junio de 2009 de El especial del humor, el segmento


Las viejas de La Molina presentó a las señoras de la zona residencial de La
Molina que agravian al vecino de Ate con estos términos: “moco seco”,
“caracha”, “flema”. Con el primero de estos términos se alude
principalmente a los niños de zonas altoandinas que, por el excesivo frío,
presentan flujo nasal constante que se evidencia en los bordes de los
orificios nasales. El siguiente hace referencia a una enfermedad
característica de hogares pobres donde, por motivos de higiene o
deficiencias nutricionales, se presenta con mayor frecuencia. Ambos insultos
expresan rechazo –casi aversión- a la condición en la que viven algunas
personas y que se pretende atribuir y generalizar a todas las originarias de la
sierra.

Asimismo, al referirse al circo que se instalará en el distrito de Ate, las


señoras de La Molina manifiestan que sólo contará con “escupekerosenes”
y “malabaristas de semáforo” como el circo pobre que es. Estas
expresiones sugieren que las familias que habitan en pueblos jóvenes y que
son en su mayoría naturales de provincias, no cuentan con el respaldo
económico para asegurar la realización de eventos como aquél. Además,
esos términos están referidos a personas (adolescentes y niños, por lo
general) de escasos recursos económicos que han encontrado en estas
performances, desarrolladas en plena vía pública, una manera de obtener
ingresos para sí mismos y/o sus familias. Muchos de estos “artistas de la
calle”, como se les conoce, son hijos de migrantes que no han podido hallar
una ocupación que les permita alcanzar estabilidad económica, por lo que

88
han debido recurrir a este tipo de actividades. El tono con el que se
manifiestan los personajes está cargado de desprecio y de un afán de
enaltecimiento de lo propio por considerarlo superior a lo de los demás.

Por otra parte, el vecino de Ate manifiesta que la carpa del circo que se
armará en su distrito estará confeccionada en base a costales de harina de
trigo y gigantografías de candidatos que perdieron las elecciones pasadas.
Esta forma de presentar al personaje alude una vez más a la condición
socioeconómica de los provincianos que viven en los pueblos jóvenes de la
capital y que se pretende hacer ver como de extrema pobreza. El mismo
personaje refiere también que dicho circo presentará “cuyes
amaestrados”. Nuevamente se presenta una relación entre el personaje y
un animal típico de su lugar de origen, elemento del cual se sirven para
resaltar el esplendor del circo Soule que ofrece La Molina sobre la
insignificancia del de Ate, al que califican a modo de sentencia como un
“adefesio”.

En la secuencia El espesoalista del programa El especial del humor, emitido


el 06 de junio de 2009 y que parodia un programa deportivo, Chamo (blanco)
se dirige hacia el Chorri (mestizo, con rasgos andinos) y Jeta Jeta Uribe
(afroperuano) y les dice: “¿ustedes pretenden ocupar mi puesto? ¿Y qué
harían? Una mezcla de mote con morcilla”. El término mote alude sin
duda al personaje Chorri por sus rasgos físicos, pues, el mote es una
comida propia de los hogares de la sierra, preparado de maíz seco
sancochado. En el caso de morcilla, una clase de embutido de tono oscuro,
elaborado con la sangre del cerdo, se alude al color de la piel de Uribe. En
seguida, Chamo utiliza otros términos para volver a dirigirse a los otros dos
personajes: “berenjena enternada”, “botellón de sillao” y “emoliente en
bolsa”. Los dos primeros términos hacen referencia nuevamente al color de
la piel de Uribe; y el tercero, como en casos anteriores, define una relación
entre el personaje y un producto típico de su lugar de origen.

En otro momento, el Chorri se dirige a Uribe y lo llama “marciano de


chicha”, término con el que se vuelve a aludir el color de su piel.

89
Finalmente, Chamo se autodenomina “descendiente de la corona
española”, con lo cual se sugiere la superioridad de la raza blanca sobre la
mestiza y la afroperuana.

En la secuencia Alejandro Choledo emitida el 20 de junio de 2009 por El


especial del humor, se ha podido observar una serie de elementos que
obedecen a estereotipos y prejuicios sobre las personas originarias de zonas
andinas. En un primer momento, cuando Alejandro invita a su esposa, doña
Elianne, a verse en su casa, ésta responde: “mejor quédate tú en tu casa
como un hongo de chuño, y yo en la mía, como una princesa inca”. En
esta respuesta hay una clara alusión al origen del primer personaje, pues, se
le relaciona con un producto típico de la zona (el chuño); pero además, el
término hongo tiene una connotación negativa, referida a algo “inservible” e
incluso “perjudicial”. Asimismo, existe la intensión de hacer notar la
diferencia de condiciones entre uno y otro personaje, de raza y origen
distinto. En seguida, Alejandro le dice a su esposa que si él es elegido
presidente del Perú nuevamente, ellos podrían regresar al Perú, a lo que ella
manifiesta: “¡No! Volver a ver a esos cholos pezuñentos y a esos
pituquitos antipáticos de Miraflores… no”. En esta expresión se puede
percibir un doble rechazo fundamentado en estereotipos. El primero está
referido a las personas de la sierra y a la ausencia de la higiene personal
entre sus hábitos. El segundo alude a las personas del nivel socioeconómico
más alto, que habitan en zonas residenciales de Lima y de quienes se
resalta su petulancia, soberbia y actitud excluyente hacia personas de
categoría social y económica diferentes.

En otro momento, Alejandro y Elianne se encuentran en una cancha de


fútbol cerca del lugar donde residen. Cuando él le pide a su esposa que le
alcance sus zapatillas para practicar tiros de penal, se ve cómo éstas
empiezan a caminar solas hacia él. Elianne, incómoda, refiere: “con esa
pezuña que te manejas”. En esta escena hay una alusión al estereotipo
sobre la higiene personal de las personas que proceden de la sierra, que ya
ha sido incluida en más de una ocasión en los segmentos observados.

90
En otra de las escenas, la pareja se encuentra en la cocina de la casa y
Alejandro lleva puesto un mandil con diseños andinos. Aunque nada se dice
al respecto, es claro que se busca establecer una relación del personaje y su
lugar de origen a través de este elemento.

Mientras Alejandro prepara la cena, en dos ocasiones escupe licor sobre el


pescado que se cose en la plancha, alegando que ése es el secreto del
sabor. Elianne no puede soportarlo e indignada exclama: “ya me decía mi
madre… los serranos nunca son buenos, y si buenos, nunca son
perfectos, y si perfectos, siempre serranos”. Con esta frase se sugiere
que, por sobre las habilidades y aptitudes que puedan tener las personas
originarias de zonas andinas o la sierra, pesan más su raza y origen, ambas
menospreciadas por algunos grupos, como si se tratara de un defecto o
falta.

Es preciso señalar que en las secuencias Las viejas de La Molina


observadas para este estudio, está presente un estereotipo sobre las
personas que pertenecen al nivel socioeconómico más alto, de raza blanca.
Los personajes son las señoras de la zona residencial de La Molina y son
presentadas como abusivas, discriminadoras, petulantes, soberbias y sobre
todo, racistas. En cada trama que los guionistas plantean para esta
secuencia siempre se proyecta la misma imagen de estos personajes y
además, se evidencia el rechazo del personaje víctima de racismo (vecino
de Ate), quien trata de defenderse con agresiones verbales. Este hecho
demuestra que, contrario a lo que se piensa comúnmente, el segmento
blanco también es víctima de racismo; en el programa aluden y refuerzan
esta actitud, dotando a los personajes que representan a este grupo de
ciertas características y cualidades que obedecen a prejuicios.

Mario Vargas Llosa, connotado escritor peruano, en su libro El pez en el


agua, Memorias (1993), describe con asertividad el contexto social peruano
en relación al racismo: “Es un grave error, cuando se habla de prejuicio
racial y de prejuicio social, creer que estos sólo se ejercen de arriba hacia
abajo; paralelo al desprecio que manifiesta el blanco al cholo y al indio y al

91
negro, existe el rencor del cholo al blanco y al indio y al negro, y de cada uno
de estos tres últimos a todos los otros, sentimientos, pulsiones o pasiones,
que se emboscan detrás de las rivalidades políticas, ideológicas,
profesionales, culturales y personales, según un proceso al que ni siquiera
se puede llamar hipócrita, ya que rara vez es lúcido y desembozado. La
mayoría de las veces es inconsciente, nace de un yo recóndito y ciego a la
razón, se mama con la leche materna y empieza a formalizarse desde los
primeros vagidos y balbuceos del peruano”.

En los segmentos de El especial del humor con contenido racista


analizados, se pudo observar que la actitud de los personajes, tanto del
racista como el de la víctima de racismo, es de rechazo. En el caso del
primero, direccionado hacia una persona de raza considerada inferior, por no
admitir su interacción e interrelación con el propio grupo. En el segundo
caso, constituye más bien una forma de defensa de sí mismo frente a las
agresiones y otras formas de discriminación racial que enfrenta.

Por la naturaleza del programa, estas actitudes de rechazo pueden ser


calificadas de cómicas y, ciertamente, si se observan y escuchan las
agresiones en contra de los personajes de raza considerada inferior, tal vez
por el modo burlón en que se expresan, sería imposible dejar de esbozar
siquiera una sonrisa. Sin embargo, no se puede pretender que situaciones
así, aunque sean ficticias, se representen en el programa, pues, refuerzan
las actitudes de rechazo existentes en la realidad y hacen que permanezcan
y se perfilen como una práctica social más.

Bruce (2007, p. 85) hace un hincapié al tema del racismo y su influencia en


la sociedad y señala que, “desde niños los peruanos somos entrenados por
diversos medios para efectuar clasificaciones raciales, las cuales están
enlazadas por percepciones socioeconómicas, además de estéticas y
afectivas. De hecho, la propia noción de raza carece de asideros biológicos,
pero su impronta en el nivel de las representaciones sociales es de tal fuerza
que tiene el mismo efecto de la realidad psíquica en el ámbito del trauma.

92
Las razas existen en el imaginario social, pese a que hoy hayan sido
descartadas del discurso biológico, e incluso coloquial”.

Por otra parte, la profesión u ocupación de los personajes víctimas de


racismo no fue precisada en todos los segmentos; seguramente porque no
constituía un elemento de importancia para el desarrollo de algunas tramas
argumentales propuestas. Sin embargo, y como ya se mencionó en el
acápite anterior, se relacionó a los personajes amerindios con actividades
informales, como la venta ambulatoria, e ilegales, como la venta de
autopartes robadas. Incluso, en uno de los segmentos donde el personaje
aludido era de raza negra, se le presentó como un ladrón. En contraparte, a
los personajes de raza blanca y de condición socioeconómica pudiente, se
les llegó a presentar como dueños de una aerolínea, y aun cuando no se
precisaba la actividad que desarrollaban, contaban con suficiente poder
adquisitivo para satisfacer ciertas necesidades y presumir ante los otros.

Aunque el opening de El especial del humor no formó parte de la muestra,


es preciso indicar que en las caricaturas animadas que se exponen aparece
uno de los personajes víctimas de racismo: el negro “mama”, presentado
como el chofer de una limosina en la que transporta al presidente
estadounidense Barack Obama. Cuando este último se asoma por una
ventana para saludar, se ve que lleva anillos en todos los dedos de las
manos y dólares rebosantes en los bolsillos de su traje. Mientras está
distraído saludando, el negro “mama” le roba y es él quien luego lleva
puestas las sortijas y el dinero en su uniforme. Estas animaciones son de
por sí graciosas y a simple vista sólo sirven de presentación para el
programa; sin embargo, no se puede negar la presencia de la manifestación
racista asolapada, como tampoco se puede negar que contenidos así sólo
refuerzan los estereotipos y prejuicios que se tienen acerca de algunas
minorías en la sociedad.

10.3.2. RECARGADOS DE RISA


En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 9 de
mayo de 2009, en el segmento El bar de Brahma, se observa una

93
representación exagerada de los personajes en cuanto a vestuario, pues,
aparece una dama con el traje típico de la selva, al cual se le adhiere otros
artículos que sobreexponen el vestuario original de la mujer oriunda de esta
zona del Perú. Asimismo, se resalta su acento al hablar.

En la misma secuencia, se observa que el mozo de raza afroperuana se


presenta ante su jefa (dueña del bar y de raza blanca) de modo servil y
humillante; ésta lo trata despectivamente. Se entiende, por lo tanto, como
una forma de maltrato condicionada por la raza del personaje.

En otra edición de Recargados de risa emitida el 9 de mayo de 2009, en el


segmento El Callejón, se observa que las vecinas y sus esposos hacen uso,
entre ellos, de apelativos que aluden a los defectos físicos (faciales o
corporales); por lo que, se puede decir que existe un rechazo de las
condiciones defectuosas o poco estéticas de una raza hacia otra diferente.

Además, en la misma secuencia se puede ver que se resaltan los modos de


hablar y expresiones de los vecinos, quienes provienen de diferentes
regiones del Perú. Estas manifestaciones estarían aludiendo a estereotipos
lingüísticos.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 9 de


mayo de 2009, en el segmento Los firmes y los bambas, se ridiculiza a los
artistas invitados. Los motivos de burla están relacionados a la condición
social, aspectos físicos y lugar de procedencia de estos. Además, el estilo
con el que se conduce este segmento da lugar, a veces, a la falta de respeto
hacia los invitados.

En esta emisión, los invitados fueron los integrantes de la agrupación


Hermanos Yaipén, en la que, Elmer Yaipén (el bamba) le dice “tortuga
andina” al verdadero Elmer Yaipén, aludiendo las características del artista
como si se tratara de un poblador de la sierra.

94
En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 16 de
mayo de 2009, en el segmento Al fondo hay misios, Miguel Ignacio
(capitalino, empresario y adinerado), orientando la mirada hacia la casa de
sus vecinos procedentes de la sierra sur del Perú, dice: “estos
pezuñentos… cuándo se podrán largar de mi exclusiva zona
residencial, a la que jamás pertenecerán”. Con esta expresión se alude a
estereotipos que definen las diferencias sociales, culturales y económicas,
en claro rechazo a un segmento diferente y considerado inferior. Asimismo,
por el término “pezuñentos”, se hace referencia al estereotipo sobre la falta
de higiene personal de los pobladores de la sierra.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 16 de


mayo de 2009, en el segmento La escuelita, el alumno Rambo manifiesta
incómodo a la clase: “Si Adan y Eva fueron blancos, entonces no
entiendo de dónde salió Waldir Saenz” (personaje afroperuano), por lo
que, se observa el rechazo y la difícil convivencia entre personas de
diferente raza. Este segmento se caracteriza porque los alumnos que
integran el aula representan a diferentes razas y condiciones sociales,
culturales y económicas, y porque siempre aparecen en situaciones
conflictivas, de discriminación y racismo.

Asimismo, en el referido segmento, la alumna Patita se defiende de las


agresiones e insinuaciones de sus compañeros diciendo: “en mi pasado no
hay ningún negro”, sugiriendo que relacionarse con afroperuanos es
sinónimo de desprestigio. Se evidencia, por lo tanto, que existe un rechazo
manifiesto hacia este segmento.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 16 de


mayo de 2009, en el segmento El callejón, las manifestaciones racistas se
revelan en el acento de los personajes al hablar y los gestos que
acompañan; se exagera la pronunciación. Por ejemplo, cuando un personaje
con rasgos andinos va a visitar a un pariente que vive en el callejón,
pregunta a los vecinos por la dirección exacta de su familiar y en su

95
expresión hace evidente la motosidad. Se alude a estereotipos lingüísticos,
referidos al dialecto del poblador oriundo de zonas alto andinas del Perú.

En El callejón también se presencian las expresiones de desagrado y


desconfianza de una de las vecinas hacia un hombre de raza afroperuana,
debido al prejuicio de que los hombres de raza negra son poco confiables. El
racismo está direccionado hacia los afroperuanos. Siguiendo la misma
direccionalidad racista, vemos a la Bembelé, otro personaje afroperuano,
quien sale corriendo de su casa y cae sobre el piso del vecindario ante la
presencia del hijo de la vecina Zoila. Él, al verla tendida en el patio, señala:
“creí que habían echado betún al piso”. Esta expresión hace referencia al
estereotipo físico que tiene que ver explícitamente con el color de la piel; se
establece una relación del personaje con productos o insumos del mismo
color.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 23 de


mayo de 2009, en el segmento Los firmes y los bambas, se presenta a una
orquesta musical de origen cubano. Don Chezina, uno de los integrantes del
grupo, y su imitador (el bamba) se encuentran en una disyuntiva: probar que
uno de ellos es el verdadero. El bamba, al imitar al artista, exagera posturas,
gestos y el acento típico de los cubanos; además, el excesivo maquillaje que
lleva resalta las características del fenotipo de las personas de raza negra.
Existe una clara alusión a los estereotipos físicos y conductuales sobre esta
raza.

En el programa Recargados de Risa emitido por América Televisión el 30 de


mayo de 2009, en el segmento La escuelita, se observa a Waldir Saenz
(afroperuano) exponiendo frente a la clase el tema del trabajo infantil, en el
que refiere lo injusto que es poner a trabajar a los niños en la calle. En ese
instante, el alumno Samarah lo interrumpe y completa la frase diciendo: “si
hasta los animales tienen padres ¿no Waldito?, ¿porque tú no tienes a
los tuyos?”. Con esta expresión, se persiste en catalogar al hombre negro
como de raza inferior, resaltando así las diferencias raciales y
socioculturales.

96
Posteriormente, se presenta al imitador del futbolista Waldir Saenz con la
camiseta del club de fútbol Alianza Lima, equipo al cual pertenece. El
personaje tiene un comportamiento agresivo y está siempre a la defensiva;
en momentos manifiesta una conducta delincuencial, por lo que, se relaciona
al hombre de raza negra con actitudes desfavorables frente a la convivencia
con su entorno social.

Las manifestaciones racistas analizadas están orientadas en su mayoría


hacia el segmento negro; conviene, por lo tanto, revisar algunas
observaciones que explican esta constante. Así, Ferrer, citado por Molina
(2010), refiere que el principio de que “la materia ni se crea ni se destruye,
sólo se transforma” también se aplica en el ámbito de la vida humana; por lo
tanto, los mensajes televisivos no son ajenos: “pretenden de alguna manera
generar energía en forma de ideas, pero sobretodo en forma de impulsos,
tendencias, deseos, y temores, y una vez generados, capitalizarla,
canalizarla en beneficio propio”. Molina, guiado por esta aseveración,
concluye que “la energía proyectada de los afrodescendientes en los
programas cómicos peruanos, expresada en el estereotipo negativo y en los
discursos que los ridiculizan, son las creencias que tienen sus creadores y
que quieren que sean aceptadas por los televidentes para seguir
sosteniéndolas, de allí a continuar difundiéndolas, que a su vez tiene
relación con el rating del programa”.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 30 de


mayo de 2009, en el segmento La escuelita, se observa la imitación que se
le hace a la artista Monique Pardo como alumna, quien viste un traje típico
del Cusco, completamente alterado. Este personaje es objeto de burla de
sus compañeros de clase, pues, es torpe al pensar y hablar, y en cada
participación, sólo tiene desatinos. Esta forma de presentar al poblador
andino alude a estereotipos conductuales referidos a su poca preparación e
imprecisión de sus actos.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 30 de


mayo de 2009, en el segmento El bar de Brahma, la jefa, la sobrina de ésta y

97
los invitados le dicen en repetidas veces al mozo (afroperuano) “no te me
engoriles negrito”. Con esta expresión se establece una comparación del
hombre de ese grupo con los gorilas; existe, por lo tanto, racismo asolapado
referido a los estereotipos físicos.

En el segmento El callejón, emitido en la misma fecha, se observa que ante


una discusión entre las vecinas Bembelé y Zoila, interviene el esposo de
esta última tratando de conciliarlas. La vecina Zoila, sin embargo, no cede y
pone resistencia refiriendo que una mujer blanca jamás se humilla frente a
una de raza diferente, y menos aún si se trata de una mujer negra. El
contenido racista de este segmento está expresado en base a la diferencia
de rasgos físicos.

En otro momento se presenta un hombre nativo de la selva en busca de un


familiar, y al observarlo perdido uno de los vecinos le dice: “oye tú, cuerpo
de plátano, ¿a quién andas buscando?”, y en sus intentos de dar una
respuesta, el personaje se pone nervioso sin poder pronunciar palabra
alguna, situación de la cual sacan provecho los vecinos para burlarse del
provinciano que no ha podido entender la comunicación de los capitalinos y
refieren que “en lugar de hablar como hombre, sólo da gritos como
Tarzán”; por lo que, está presente las connotaciones racistas sobre el
poblador amerindio.

El 6 de junio de 2009, en el programa Recargados de risa se emitió el


segmento El callejón, en el que se observa a dos amigos (ambos mestizos)
preocupados porque a uno de ellos se le perdió la billetera. De pronto ven
ingresar a un hombre moreno con actitud sospechosa y ambos amigos
murmuran que fue el hombre moreno quien robó la cartera mientras estaban
distraídos en su conversación. Tentados por su ansiedad de recuperar la
billetera, ambos se acercan y le preguntan: “nada bueno te debe traer
aquí, ¿qué se te perdió? Ante la pregunta, el moreno muestra la billetera y
les dice: “estoy buscando a la persona a quien se le cayó esta
billetera… la encontré tirada en la otra esquina”. Los amigos, en lugar de
agradecerle, le dan una paliza y lo insultan. En esta secuencia se observan

98
las connotaciones racistas y prejuicios sobre el hombre afroperuano,
relacionándolo con actos delincuenciales y dudando de él a pesar de su
sinceridad.

En el mismo segmento, la vecina Zoila le dice a su esposo “con esa voz de


chatarrero tú no enamoras a nadie, tienes la voz más fea querido”. El
esposo es de raza afroperuana y tiene la voz gruesa; una vez más se
refieren a las personas de esta raza con cierto menosprecio.

En otro momento del segmento, una de las vecinas se ve amenazada ante la


presencia de un hombre asháninca, porque lo ve como una persona salvaje
y ajena a sus hábitos y costumbres de capitalina, pues, ella es blanca, de un
cuerpo escultural y rasgos finos, a diferencia del hombre rudo y salvaje que
representa este poblador amazónico. Se alude una vez más a la
diferenciación de razas y a la casi irreconciliable convivencia entre ellas.

En la edición del 6 de junio de 2009 de Recargados de risa, en el segmento


Los firmes y los bambas, se presenta la orquesta La Charanga Habanera, a
la que sus imitadores llamaron La Charanga Tamalera, en clara alusión a
sus integrantes quienes, en su mayoría, son de raza afroperuana. Se sabe
que los pobladores afroperuanos que habitan en el norte y sur del Perú, se
dedican a la preparación y venta ambulatoria de tamales; es justamente por
ello que surgió el término “negro tamalero”. Así, los bambas aprovecharon
ese antecedente para darle el nombre a la orquesta imitadora.

El estudio reciente de Molina (2010), que se centra en la discriminación


hacia los afrodescendientes manifiesta en los programas de humor, es
bastante preciso al señalar que, evidentemente, ridiculizar o menospreciar el
“tamal”, uno de los símbolos de la gastronomía afroperuana es otra de las
características de la idea de superioridad étnica o racial, y que guarda
relación a lo manifestado por Isabel Álvarez respecto al racismo español en
los tiempos de la colonia en el Perú: “Matan al inca, realidad y símbolo del
poder divino, condenan sus dioses y huacas, protectores de sus almas y sus
vidas, mancillan su hombría, se asquean de sus alimentos y comida. En

99
resumen, desprecian la vida, desprecian sus vidas”. El desprecio por la
gastronomía como una de las características al menosprecio de una cultura.

Durante la presentación de los personajes del segmento Weverine, emitido


el 6 de junio de 2009, el animador se refiere a los morenos con estos
términos: “mono seco, sombra, humo, gorila elegante y cayo de gorila”.
Todos estos calificativos aluden al color de la piel y demás rasgos físicos de
las personas de raza negra. Así también, se exageran los modos de hablar,
las expresiones y gestos de los personajes, y los presentan como pleitistas,
revanchistas y vengativos.

En dicho segmento aparece además un poblador andino trepado en un


árbol, y el presentador dice: “pero miren, una llama orinando”. En esta
expresión se establece una relación entre la raza del personaje y una
especie animal oriunda de zonas altoandinas, como elemento de
identificación de la procedencia del poblador. Asimismo, se debe señalar
que dicha frase fue expresada con un tono despectivo y agresivo.

En Recargados de Risa emitido el 13 de junio de 2009, en el segmento Los


firmes y los bambas, la orquesta Caribeños de Guadalupe presenta a sus
integrantes, mientras que los imitadores de cada uno de los miembros del
grupo van ingresando al escenario. Hugo (el firme) se presenta,
seguidamente hace su entrada el bamba, y al dar a conocer su nombre dice:
“yo también me llamo Hugo, mitad humano y mitad gorila, es así
¿verdad primo?”, dirigiendo la mirada hacia su firme, de raza afroperuana.
Una vez más se alude al color y la fisonomía de personas de raza negra,
comparándolas con las de esta especie animal, una forma común y
generalizada de racismo en la sociedad. En general, durante la entrevista se
presentan frecuentes alusiones de corte racista hacia los individuos de esta
raza.

En el programa Recargados de risa emitido por América Televisión el 20 de


junio de 2009, en el segmento Al fondo hay misios, se puede ver a Marianita,
joven ayacuchana, zapateando un huayno de su pueblo incansablemente,

100
en alusión a las tradiciones y costumbres del poblador andino que, junto a su
familia, continúa manteniendo a pesar de haberse mudado a la capital. En la
misma secuencia, José Ignacio (vecino de posición acomodada) se asoma a
la casa de sus vecinos los Gonzales (inmigrantes ayacuchanos), quienes
viven en una modesta vivienda en una zona residencial de Lima. Al darse
cuenta de la presencia de José Ignacio, los Gonzales extrañados le
preguntan el porqué de su presencia, a lo que él responde: “vine a
comprobar cómo vivían los salvajes en la época de las cavernas”. El
estatus del personaje capitalino disminuye la posición social del inmigrante
andino, considerándolo atrasado y resaltando las diferencias fundadas en
raza y condicionantes culturales. Además, se sugiere que se trata de
personas faltas de educación e incivilizados.

En el segmento Al fondo hay misios, emitido el 27 de junio de 2009, se


observa que en los exteriores de la casa se encuentran Franchesca y su
empleado; ella lo trata despectivamente y evita cualquier contacto físico con
él, pero sin dejar de responder a sus interrogantes respecto a la
descendencia de la humanidad: “los de mi clase descendemos de Adán y
Eva… y los de tu clase muy seguro que de los incas o de los monos”.
En el segmento se acentúan las diferencias entre ambos grupos, expresadas
en razón del nivel socioeconómico y características físicas.

En la misma secuencia, un hombre de raza negra aparece haciendo el


ademán de rascarse y espantando mosquitos que le pican; el empleado, al
verlo, finge estar siendo picado también y se refiere al moreno diciendo:
“pensé que los mosquitos solo picaban en navidad, creyendo estar
tomando chocolatada”. Con esta expresión se establece una comparación
entre dicha bebida y el color de la piel del personaje. Además, en el
segmento existen aspectos como los vestuarios, gestos y dialectos que se
sobreexponen al momento de la interpretación, en clara alusión al lugar de
procedencia de los personajes.

En la edición del 30 de junio de 2009 de Recargados de risa, en el segmento


El callejón, se observa a la Bembelé al interior de la sala de un cine

101
acompañada de sus vecinas, mientras su marido y los esposos de éstas
están en otra sala fingiendo ceguera para de ese modo acercarse a otras
damas. Al percatarse de tal situación, la Bembelé se lo cuenta a una de sus
vecinas y planean engañarlos haciéndose pasar por desconocidas. Al
intentar fingir la voz sin frutos, la Bembelé dice: “Ay amiga… intenta tú,
porque no me sale voz de blanca”. En esta secuencia se sugiere cómo el
racismo está impregnado incluso en las personas que son víctimas de él,
pues, es el propio personaje quien marca diferencias, ya que, ella asume
que las personas de raza blanca tienen maneras refinadas que se manifiesta
en su forma de hablar, contrario a los de raza afroperuana que tienen
maneras más bien toscas que salen a relucir en sus expresiones.

Ardito (2008) señala que los actos discriminatorios a veces llegan a ser
aceptados por sus víctimas, como si se tratara de comportamientos
normales. “De esta manera, la discriminación termina siendo una ideología
victoriosa, porque ha sido interiorizada por sus víctimas”. Esta afirmación
permite deducir que, cuanto más internalizada esté la idea de que algunas
personas son inferiores a otras, y que por ello reciben un trato diferenciado y
marcadamente despectivo, más frecuentes serán los actos discriminatorios,
pues, no serán cuestionados y, consecuentemente, será mucho más difícil
erradicar toda forma de racismo existente en la sociedad peruana.

De las nueve grabaciones tomadas como muestra del programa Recargados


de risa, se encontró que catorce segmentos presentaban contenido racista, y
en ellos, la gran mayoría de los personajes víctimas de racismo tenían una
actitud de rechazo hacia estas agresiones porque son denigrantes y
despectivas y porque originan sentimientos de frustración, enojo,
vergüenza, indignación, decepción, etc. Por otra parte, tres de los
personajes aceptaban la picardía y ocurrencias de otros, aun cuando éstas
eran denigrantes. Así, se demuestra que por lo general los individuos
víctimas de racismo se resisten a someterse a las actitudes discriminatorias
por parte de sus agresores, como principio de igualdad.

102
Respecto a la ocupación de los personajes víctimas de racismo, en la
mayoría de los casos no se pudo precisar, debido a la infinidad de
representaciones que asumía el elenco artístico del programa Recargados
de risa. Así, podemos mencionar algunas de estas ocupaciones: mozo, ama
de casa, personal de limpieza, etc. Tal situación se prestaba para mofarse y
ridiculizar al individuo de esas categorías ocupacionales. La dedicación a
las labores domésticas u otros de prestación de servicios a clases superiores
han significado el sometimiento y resignación para consentir los actos
discriminatorios.

103
CONCLUSIONES

1. Los programas cómicos Recargados de risa y El especial del humor, emitidos por
América Televisión y Frecuencia Latina respectivamente, presentan un nivel de
contenido racista por debajo del 30% del total de sus emisiones. Este nivel no puede
ser calificado como alto desde luego, pero tampoco categóricamente como bajo.
Constituye, en realidad, un porcentaje considerable, teniendo en cuenta que estos
contenidos están muy bien definidos y que son expuestos a los espectadores en
segmentos independientes y completos.

2. Los estereotipos físicos son los más aludidos en los segmentos con contenido racista
de ambos programas. Otro de los estereotipos con mayor presencia, en el caso
particular de Recargados de risa, es el lingüístico. En el caso de El especial del
humor, sobresalen también los estereotipos sociales.

3. El programa Recargados de risa presenta un 26% de contenido racista, frente al 22%


de El especial del humor. Sin embargo, las pruebas estadísticas realizadas
demostraron que no existen diferencias significativas entre los tiempos de los
segmentos con contenido racista de ambos programas. Por lo tanto, se concluye que
el nivel de contenido racista de ambos programas es similar.

4. Las razas o segmentos étnicos más aludidos en los contenidos racistas de los
programas son la afroperuana, en Recargados de risa, y la amerindia, en El especial
del humor. Un análisis y observación de la realidad permiten establecer que lo mismo
sucede en ella. No se puede afirmar, obviamente, que los programas en mención han
generado el rechazo de estos grupos en la sociedad, pero con toda certeza, sí
contribuyen a la permanencia de las actitudes racistas y discriminatorias porque
refuerzan los estereotipos y prejuicios en los que se basan o fundamentan.

5. Muchas de las manifestaciones racistas que aparecen en estos programas son


presentadas de forma encubierta. Esto significa que el racismo no sólo está presente
en las agresiones directas u otras conductas discriminatorias patentes, sino también
en connotaciones y sugerencias sobre una determinada raza y los estereotipos y
prejuicios que sobre ella existen en la cultura de la sociedad peruana.

104
6. Estos programas, de corte humorístico, envían al aire situaciones de racismo y
discriminación como si fueran cómicas. El hecho de pertenecer al género de
entretenimiento no puede justificar la presencia de este tipo de contenidos, pues,
aunque se pretenda colocarlos en entornos cómicos, la esencia continúa siendo la
misma: denigrante de ciertos grupos debido a diferencias raciales.

7. El análisis de contenido de la muestra dejó entrever que en el Especial del humor es


recurrente el uso de agresiones verbales para indicar la preponderancia de una raza y
condición social sobre otra; mientras que en Recargados de risa, si bien presentes
también los insultos, priman las comparaciones, de tono burlesco, con elementos que
supuestamente tienen las mismas características que los personajes aludidos.

8. Algunos insultos, comentarios ofensivos y/o apodos que se usan para denigrar a
ciertos personajes (discriminados por su raza y condición social) han aparecido de
forma repetitiva en las diferentes ediciones de los programas, dentro de los mismos
segmentos. Si se relaciona este hecho con el espectador, se puede determinar que, al
oír siempre lo mismo en alusión a un mismo personaje, aprende dichas expresiones y
es capaz de repetirlas, durante la emisión del programa o en otros contextos. Se
puede explicar, entonces, por qué algunas personas (seguidoras del programa)
suelen usar las mismas expresiones para referirse a otras personas de su entorno.

9. Por lo general, en el país siempre se ha hablado de un racismo o discriminación


direccionada a las personas autóctonas o mestizas de origen andino, por parte de las
de raza blanca, quienes constituyen en realidad una minoría. En El especial del
humor, aparte de recrear este hecho, han incluido en sus guiones una suerte de
respuesta del lado de los “usualmente” discriminados, con la que se discrimina
también a quienes representan el segmento blanco, dotando a sus personajes de
ciertas características y cualidades que obedecen a prejuicios.

10. Aunque el estudio se centró en los niveles de racismo en función a los tiempos de
emisión de cada programa, el análisis de contenido permitió encontrar que, en
términos de intensidad, El especial del humor resulta tener un mayor contenido
racista, pues, sus personajes hacen uso de agresiones verbales, casi siempre muy
subidas de tono, y de reacciones violentas por demás extremistas; mientras que en

105
Recargados de risa, las connotaciones que se hacen de ciertos personajes adoptan
más bien un tono burlesco, aunque exagerado.

11. Por el análisis de contenido realizado a los dos programas de estudio, se concluye
que las expresiones racistas que son manifiestas establecen distancias y jerarquías
sociales entre los segmentos de la población peruana; mientras que las encubiertas
dan indicadores de estatus económico, tradiciones culturales, dialectos del castellano
y formas conductuales diferenciales.

12. En los programas estudiados, una forma muy frecuente de aludir a ciertas razas es la
que se consigue estableciendo relaciones entre éstas y productos o especies
animales y vegetales oriundas de las zonas de donde provienen. Estas relaciones
tienen siempre un tono despreciativo.

106
RECOMENDACIONES

1. Las propuestas de entretenimiento de los programas cómicos se deben estructurar en


base a contenidos que no incluyan manifestaciones racistas; así, se lograría evitar
que su permanencia en la televisión refuerce los estereotipos y prejuicios en las que
éstas se fundamentan.

2. Es importante que desde la formación profesional de los comunicadores se promueva


la responsabilidad social y el compromiso con el desarrollo del país, con la finalidad
de que en el futuro surjan nuevas propuestas y tendencias en el género de
entretenimiento que contribuyan a la transformación de la sociedad.

3. Las empresas televisivas deben vigilar que su oferta mediática no contradiga las
normas establecidas en sus propios códigos de ética, pues, en ellos se refiere
claramente que no se admitirán contenidos que denigren a la persona o trasgredan
sus derechos fundamentales.

4. Sería importante que a partir de los resultados obtenidos en esta investigación se


desarrollen nuevos estudios para determinar el impacto que tienen los programas
cómicos, y sus contenidos racistas en particular, en el comportamiento y el esquema
mental de los públicos.

5. Se debe estimular la creatividad y el desarrollo de estrategias en los profesionales que


participan directamente en la producción de programas de entretenimiento, con la
finalidad de obtener nuevas propuestas que, en lugar de trasgredir solapadamente los
derechos de la persona, contribuyan a superar la distancia social que se ha generado
en el país para hacer de él un lugar más digno donde vivir.

6. Algunas propuestas alternativas para el tipo de formato son la inclusión de doblajes


cómicos, bloopers (situaciones graciosas espontáneas), cámaras escondidas,
participaciones del público a través de concursos, etc.

7. En la formación académica de los comunicadores sociales se debe reforzar el tema


de ética y responsabilidad social, enfocadas al desarrollo de la sociedad, en las

107
asignaturas de producción audiovisual. Del mismo modo, como una forma de
promover la creatividad entre los estudiantes, se puede organizar concursos de
propuestas de entretenimiento alternativas a las de la oferta mediática actual (que
mantengan la misma línea o introduzcan un nuevo estilo como el de las performances
en vivo, el teatro con la comedia, los musicales, entre otros).

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