Terapia
los terapeutas son los encargados de aportar a la relación con sus clientes, el
terapeuta realiza intervenciones psicológicas con el fin de promover en el
paciente nuevas conductas y así el paciente pueda aprender formas mas
adaptadas de percibir evaluar y actuar, existen diversos motivos por los
cuales una persona decide asistir terapia muchos lo hacen porque sus padres
los llevan por una mala actitud otros porque el medico descarto la posibilidad
de una enfermedad física y les recomendó una intervención psicológica, pero
pese al motivo que los conduzca a terapia existen otro muchos que
encuentran mas sencillo soportar la resignación de sus problemas que correr
el riesgo de adaptarse a un nuevo estilo de vida.
Los servicios terapéuticos normalmente están a cargo de psicólogos clínicos,
psiquiatra y trabajadores de psiquiatría social, a diferencia del clínico los
psiquiatras pueden hacer uso de terapias alternas como farmacoterapia y
terapia electro-convulsiva si así lo requiere el caso de su paciente.
Relación Terapéutica
la relación del clínico y el paciente depende de que tanto cliente como
terapeuta se involucran activamente en el problema y crear una relación de
trabajo o alianza de trabajo, la motivación del paciente sobre su mejoría es lo
primordial ya que un paciente con una actitud negativa o que no insiste en su
recuperación o mejoría es menos probable que la psicoterapia tenga un efecto
positivo para el.
Existen indicadores que nos dicen cuando la relación terapéutica esta
surtiendo efecto estas son:
una sensación de estar trabajando cooperativamente
un acuerdo entre terapeuta y paciente respecto a los objetivos y pasos
que seguirá la terapia
un vínculo afectivo entre ambos
la motivación del paciente por cambiar es crucial para la alianza terapéutica,
el clínico debe ser astuto al no aceptar pacientes poco motivados, ya que
estudios han demostrado que las expectativas de éxito del paciente influyen
sobre los resultados que este obtenga en terapia, por otro lado si el terapeuta
no es capaz de inspirar confianza en el paciente también comprometerá la
eficacia del tratamiento, por ende la personalidad del terapeuta conforma un
factor de importancia para determinar el resultado de la terapia.
Otras formas de evaluar el éxito de la terapia en el cliente puede ser uno de
los siguientes indicadores:
la propia impresion del terapeuta de que se ha producido un cambio
el reconocimiento por parte del paciente que se ha producido un cambio
los informes por parte de familiares de familia o amigos del paciente de
que se ha producido un cambio
las puntuaciones comparadas antes y después del tratamiento
medidas de cambio en un serie de conductas
la mejor forma de evaluar y medir si la terapia ha tenido efecto sobre el
paciente es la aplicación de pruebas que miden valores auto informados como
por ejemplo la escala de depresión de beck, donde es el mismo paciente de
manera directa quien informa sobre su condición acá es importante el test y
retesting posterior a el tratamiento para valorar si existen cambios
significativos o es necesario implementar nuevas estrategias terapéuticas,
aunque existen problemas con las terapias aplicadas y no precisamente por la
terapia si no que se debe a una ruptura en la alianza terapéutica y como
consecuencia provoca resultado negativos, para evitar estos inconveniente se
formulan dos estrategia:
supervisar el propio trabajo en busca de deficiencias y corregirlas
remitir a otros terapeutas aquellos pacientes con los que no se lleve
bien