ETIMOLOGÍA DE INTELIGENCIA:
El término inteligencia proviene del latín intelligentia, que a su vez deriva de
inteligere. Esta es una palabra compuesta por otros dos términos: intus (“entre”) y
legere (“escoger”). Por lo tanto, el origen etimológico del concepto de inteligencia
hace referencia a quien sabe elegir: la inteligencia posibilita la selección de las
alternativas más convenientes para la resolución de un problema. De acuerdo a lo
descrito en la etimología, un individuo es inteligente cuando es capaz de de escoger
la mejor opción entre las posibilidades que se presentan a su alcance para resolver
un problema.
SOBRE LA DISCIPLINA:
La disciplina es un concepto que posee múltiples definiciones. Por una parte, se
define como una ciencia o un arte, sin embargo, lo más común es comprender la
disciplina como la instrucción que posee una persona en torno a cierta doctrina y la
forma precisa en que lo lleva a la práctica.
Es gracias a la disciplina que las personas pueden actuar determinadamente hasta
lograr cumplir sus metas y objetivos.
La disciplina, no sólo se aplica a grandes metas, sino que se encuentra presente en
todo momento. La disciplina es ocupada por los padres para formar a sus hijos, no
obstante, muchos de ellos la asocian directamente con el castigo, olvidando que el
real sentido de la disciplina es formar y educar, enseñándole al niño desde pequeño
la forma ideal de comportamiento en los diferentes contextos de la vida.
Tanto en la educación de los niños como en el logro personal de objetivos, la
disciplina guarda estrecha relación con la perseverancia, las personas que buscan
lograr algo deben actuar en forma ordenada y perseverante para lograr buenos
resultados, de otro modo, la disciplina pierde su norte y las metas trazadas de
desvanecen.
SOBRE LA DISCIPLINA:
La disciplina es un concepto que posee múltiples definiciones. Por una parte, se
define como una ciencia o un arte, sin embargo, lo más común es comprender la
disciplina como la instrucción que posee una persona en torno a cierta doctrina y la
forma precisa en que lo lleva a la práctica.
Es gracias a la disciplina que las personas pueden actuar determinadamente hasta
lograr cumplir sus metas y objetivos.
La disciplina, no sólo se aplica a grandes metas, sino que se encuentra presente en
todo momento. La disciplina es ocupada por los padres para formar a sus hijos, no
obstante, muchos de ellos la asocian directamente con el castigo, olvidando que el
real sentido de la disciplina es formar y educar, enseñándole al niño desde pequeño
la forma ideal de comportamiento en los diferentes contextos de la vida.
Tanto en la educación de los niños como en el logro personal de objetivos, la
disciplina guarda estrecha relación con la perseverancia, las personas que buscan
lograr algo deben actuar en forma ordenada y perseverante para lograr buenos
resultados, de otro modo, la disciplina pierde su norte y las metas trazadas de
desvanecen.