Palinurus Elephas
La langosta europea o langosta común (Palinurus elephas) es una especie
de crustáceo decápodo del infraorden Achelata de caparazón (cefalotórax)
espinoso y punzante. Es habitual en el mar Mediterráneo. También se la
conoce como langosta espinosa europea, langosta espinosa común,
langosta mediterránea y, erróneamente, langosta roja, ya que la langosta
roja se corresponde con la especie Eunephrops bairdii.
Descripción, distribución y hábitos
P. elephas puede alcanzar los 60 cm de longitud (aunque normalmente no
supera los 40 cm3), y se encuentra en el este del océano Atlántico, desde
el sur de Noruega hasta Marruecos, y en el Mar Mediterráneo,
exceptuando su zona más oriental. Vive en las costas rocosas por debajo
de la línea de mareas. Es un animal nocturno, se alimenta de pequeños
gusanos, cangrejos y animales muertos, y se oculta en los huecos y
hendiduras de las rocas al amanecer.
Características
El cuerpo se divide en dos partes claramente diferenciadas: el cefalotórax
o cabeza y el abdomen o cola.
La cabeza es espinosa y el rostro pequeño, en él destaca dos ojos
protuberantes protegidos por sendas proyecciones espinosas.
Su cola tiene forma de abanico.
No tienen pinzas en las patas marchadoras excepto las hembras que las
tienen en el 5º par.
La langosta tiene el cuerpo de color rojo pardo o marrón con manchas
amarillas, las cuales son más abundantes en el abdomen, patas y antenas.
Los animales jóvenes tienen una banda longitudinal amarilla en la parte
superior del cuerpo.
A pesar de su apariencia pesada, la langosta es capaz de nadar gracias a
las potentes contracciones de su cola, fuertemente musculada.
Las antenas superan en longitud al propio cuerpo de la langosta.
Captura
En el Mediterráneo, es ampliamente capturada por ser una especie muy
demandada. También es capturada, menos intensivamente, en las costas
atlánticas de Portugal, España, Francia y Gran Bretaña.
Gastronomía
La pesca y la degustación de la langosta tienen fama mundial en el
pequeño pueblo de Fornells, situado en Menorca, España. En dicho
pueblo, la tradición de la pesca de langostas ha alimentado a un gran
número de generaciones de pescadores, y ha hecho famoso su típico
plato, llamado «caldereta de langosta», que todavía puede degustarse a la
manera tradicional en los restaurantes típicos de la villa de pescadores.
En la península, es típica la degustación de la langosta en La Guardia,
pueblo gallego conocido por su Fiesta de la Langosta, que se suele
celebrar en julio, y en Bañugues, pueblo asturiano donde se prepara el
famoso guiso «langosta con verdura».
Distribución y Hábitat
Las langostas viven en todos los océanos del mundo, si bien cada especie
tiene una distribución específica. La mayoría de las especies comerciales,
como Homarus americanus y Homarus gammarus, son criaturas de aguas
frías que se capturan en el norte del océano Atlántico; sin embargo, la
langosta común del Caribe (Panulirus argus) se extiende desde aguas de
Brasil hasta aguas de Estados Unidos, sobre todo en el mar Caribe. Las
langostas espinosas son propias de mares cálidos y son muy abundantes
en torno a Australia.
Sus hábitats son bastante variados. Las langostas Nephropidae u
Homaridae prefieren vivir en grietas de fondos rocosos o arenosos desde
la costa hasta después de la plataforma continental, mientras que otras
especies pueden habitar arrecifes de coral, fondos de la plataforma
continental, arrecifes artificiales y zonas de manglares, entre otros.
Algunas especies pueden vivir en aguas salobres y dulces.
Alimentación
La dieta de estos crustáceos decápodos es omnívora y muy flexible, pues
pueden consumir pequeños peces y moluscos, algas, minúsculos
invertebrados, gusanos e incluso otras langostas. Se ha descubierto
individuos en cautiverio que han recurrido al canibalismo.
Se ha descubierto individuos en cautiverio que han recurrido al
canibalismo.
Su boca se encuentra justo debajo del cefalotórax, entre las antenas. Las
mandíbulas se usan como dientes para una primera “masticación” de los
alimentos, y una vez que estos llegan al estómago cardíaco (primer
estómago) son molidos ahí. Posteriormente pasan a un segundo
estómago, el pilórico, y después al intestino.
Comportamiento
Las langostas son crustáceos bentónicos, esto significa que viven en los
fondos marinos. Se guardan en madrigueras excavadas por ellas mismas,
entre grietas rocosas o entre las hierbas acuáticas. La mayoría son
nocturnas: salen a buscar alimento en la noche y descansan durante el
día.
Se guían principalmente por sus antenas. Se desplazan lentamente gracias
a sus patas, pues no suelen nadar a menos que la situación amerite
moverse rápido. Muchas langostas nadan hacia atrás al huir, alcanzando
hasta 5 metros por segundo. Otras son migratorias. El ejemplo más claro
es el de la langosta del Caribe, que entre octubre y noviembre comienza
una lenta migración hacia aguas más profundas, en donde las hembras
desovan en primavera y verano. Las miles de langostas forman una fila
única en la que cada una está en contacto con el abdomen de las otras
mediante sus antenas y patas, posiblemente para disminuir la resistencia
al avance a través del agua.
Reproducción
Las langostas alcanzan la madurez sexual y comienzan a aparearse en
épocas variadas según su especie. Por ejemplo, Homarus gammarus es
sexualmente maduro cuando tiene unos 80-85 centímetros de longitud, o
menos, del caparazón. Macho y hembra se aparean, pero generalmente
esta lleva los huevos consigo durante varios meses (máximo 1 año) antes
de liberar larvas en el agua.
Las larvas pasan por varias etapas, y es en la última en la que adquieren la
forma más parecida a la de un adulto típico, y comienzan a llevar una vida
bentónica.
A nivel global, las langostas no parecen estar en peligro de extinción.
Amenazas y Conservación
A nivel global, las langostas no parecen estar en peligro de extinción. La
Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
cataloga a la langosta del Caribe, a H. americanus y a H. gammarus como
especies de “Preocupación Menor”.
El mayor depredador actual de las langostas es el ser humano, que las ha
capturado desde tiempos antiguos para alimentarse de su carne. Aunque
en la actualidad la langosta es un alimento caro y frecuentemente
consumido por personas de alto poder adquisitivo, anteriormente esto no
era así. Siglos atrás eran animales sumamente abundantes y en la
Norteamérica colonial se destinaba su consumo a los presos, personal
doméstico y personas pobres, pues eran muy baratas. Esto cambió apenas
a mediados del siglo XIX, cuando se produjo un florecimiento de la pesca
de langosta.