AMOR POÉTICO.
Sueño contigo Alma mía.
Tu presencia es la odisea
que engalanando mis días,
regala sueños a mi almohada.
-¿Sueñas conmigo?, ¡Sea!-
Cada noche... bienamada.
-Y ¿qué sueñas, alma mía?-
Sueño con tu mirada
que deslumbra mi estadía,
sueño que ya eres mía
que tu cuerpo es mi morada.
Sueño con los melones
que te brotan desde el pecho
cual bermejos frailejones
y aterrizan en mis labios
destronando los agravios
que el mundo todo me hiciera...
Sueño con la primavera
de tus ojos siderales
que derriten los glaciares
del invierno: mi destino.
Sueño con el camino
que recorre geografías
cuando pasiones espías
me descubren El Dorado
que se esconde entre tus piernas.
Sueño con tus cavernas
y también con tus mejillas
y cuento las maravillas
que atesoras en tu aliento
cuando mi boca es el viento
que deshoja tus jardines.
Sueño con los jazmines
que florecen tus enaguas
cuando me bañan las aguas
de tu preciosa colmena
y abrazando tu costado
desvanécense mis penas
pues sueño con un pecado
que me otorga cual panal
dulce miel en manantial
y regala a mi albedrío
este latido bravío
que desbocado persigue
tu caderear danzarín.
Y mi pupila te sigue
como banda al banderín
mientras mi oreja desnuda
teje sonatas de amor
y esta lengua mía se muda
de mi boca a tu candor...
todo esto; mi alma mía
me sucede cada noche
en que abrazo tu esplendor
cuando sueño con tu amor...
Como niños otra vez
Invertidos los polos
inseguro el ecuador
y sin lunas ni satélites
orbitando nuestro amor
entre el frío universal
y calores estelares
se renuevan las caricias
y los besos, los abrazos
para un nuevo despertar.
Sin influencias
sin nadie que nos diga
el qué ni el cómo
ni el dónde ni el cuándo
ni el cuál ni el cuánto...
solos tú y yo
abrazados...desmedidos...
retozando como niños
que juegan a re descubrirse.
Y esta vez
no hará falta un por qué
para amarnos
finalmente.
Rossana
Rossana dulce, Rossana altiva
de entre las musas quieres ser diva
pero no hallas palabra cierta
para escribir la descubierta
pasión que llueve de tu poesía.
Y aunque te adorne fiel osadía
de pretenderte culta y serena
todos sabemos lo que se quema
en tus adentros: odio y rencor.
Y es que muy pronto del desamor
tú fuiste presa, sierva y esclava
-y la inocencia todo lo agrava-
de tantos hombres, de tanto llanto,
de tanta angustia, de tanto espanto.
De tanta saña fuiste embestida
que a nada bueno sabe la vida.
Rossana tierna, Rossana esquiva
brava y serena, mansa y furtiva.
De dos en dos
Dos manos añorando los encuentros
Dos ojos refrescados con rocío
Dos brasas que se apagan en el pecho
Dos golpes que atragantan las palabras.
Un sueño y un silencio y un recuerdo
y el todo navegando hacia el olvido…
Mi casa y tu casa
Mi casa si acaso en tu casa acompasa
tu dulce sonrisa en rituales de risas
y siembras tus penas en playas de arenas
y siembro mis cuitas que empalmo a tus palmas
y así las caricias sinceras veraces
no sólo son tiernas, valientes, audaces
también son nutricias, tal vez curativas
danzantes y alegres, risueñas y alisias...
Si acaso en mi casa tu casa acompasa
su clara armonía de música y luz
serás la princesa sin trono ni cetro
que reine y gobierne en mi pecho de añil.
Amor que amanecía
Entramos al alba friolentos y ateridos
como dos niños tañendo impertinencias
y el sol cortejo salía en tus mejillas
con el rubor de tiernas margaritas.
Y en el distante aroma se espejaba
todo un vergel de sueños y sonrisas
nos gobernaban tan solo las caricias
atesoradas en palmas de las manos.
Y los ramales de añejos abedules
nos murmuraban secretos siderales
cuando sus hojas besaban a los vientos
en armoniosas, serenas melodías..
Y los arroyos llevávanse tu llanto
dejando risas cual premio, cual sustento
mientras trinaban turpiales tu homenaje
mil azulejos tejían nuevo techo
para el amor que ya se amanecía..
Compañera
Basta una chispa para provocar un incendio
y una sonrisa para iluminar las tinieblas
de un alma golpeada por la vida
de un alma que ha sido destruida
y resucita
tan sólo con la luz de unas pupilas
amables como brisas tropicales.
La lluvia que hidratando nutre las raíces
es la misma que erosiona los desiertos.
El sol que acaricia clorofilas
es el mismo que provoca los desastres naturales.
Y el viento que acaricia nuestros rostros
se vuelve huracanado si es furioso
o tórnase en tornado si está airado
Por eso no te ocupes de mis penas
que no son mías
por eso no te ocupes de mi rabia
que es temporal
y es que de los peores temporales
se engendran los más bellos arco iris
y luego de una quema surgen brotes
de cálida esperanza por doquier
y nada que ha empezado se termina
pregúntale a la vida si no crees
después de tantas masivas extinciones
se resistió a desaparecer
y sigue floreciendo en tu sonrisa
tu mágica sonrisa reinventada
por labios que están hechos de jardines
cubiertos de rosales y esplendores.
Tú llenas mis neuronas de verduras
y flores de millones de colores
y cantos con alegres sinfonías
y ensoñaciones....
Tú borras los silencios de mi estero
y cubres con tu manto mis penurias;
disipas con tu luz todas las sombras
y aclaras con tu magia los pesares
que son ya tantos
y en ti es que me apoyo diariamente
por ti es que refriego en la refriega
por ti es que levanto esta osamenta
cada mañana...
Princesa quiero hacerte un homenaje
por ser quien eres
pues eres complemento y firmamento
que me ilumina
y quiero que te enteres a esta hora
lo mucho que te quiero vida mía
lo mucho que me apoyo en tu presencia
lo mucho que me llena tu paciencia
lo mucho que reivindicas mi persona
con tus miradas.
Por eso yo te hago un homenaje
mi compañera
y espero que no laves mis camisas
ni quiero que cocines mi alimento
sin tu ternura
que es la ternura que tanto yo atesoro
y es gracias al candor de tu inocencia
que lucho y vivo…
Caricias sin Edades
Escalando tu deseos desde el fondo de tu aroma
me transformo en alpinista que buscando anda su flor:
frailejón de alto páramo
orquídea de selva oscura
color de amores que bullen
sin sombras que oculten la luz de un fulgor...
Y tu amor, ese amor que me envuelve
ese amor que se enreda como una trepadora
a este tronco envejecido
que el olvido
ha mancillado...
Y tu amor, ese amor que me susurra
ese amor que me construye los jardines por adentros
está esperando mi regreso
en silencio y en silencio se despejan
ilusiones y quebrantos
con los llantos que se riegan
sobre suelos tropicales
tan nutricios, naturales
y con risas que traviesas
nos emboscan las pasiones
las pasiones
las pasiones
que generan emociones
tan reales y virtuales
tan divinas tan sensuales
necesarias y veraces....
Las pasiones
las pasiones
que se encienden en las venas
como fraguas y crisoles
como miel de las colmenas
como abejas como flores
de vergeles que sembrados
por tus besos me embelesan....
Ay amor de mis amores
ay dolor de mis dolores
ay candor que es mi querencia
donde quiera que te escondas
yo saldré presto a buscarte
y encontrarte
en la almohada de lo eterno
con lo tierno de tu abrazo;
yo tendido en tu regazo
cubriré tus ansiedades
con caricias sin edades…
Toda mi vida.
Toda mi vida
se conjuga con tu mirada
en la encrucijada
del amor incondicional.
Y llegados a la explanada
en que se cruzan las pupilas
toda mi vida
se disuelve en un vendaval
de pasiones inenarrables
de emociones imponderables
por la promesa de tu presencia
hasta el fin de los tiempos.
Toda mi vida
se diluye entre tus dedos
con tu caricia de primaveras
con tus auroras inagotables…
Me he quedado dormido
Me he quedado dormido
queriendo atesorar tus caricias
y la vida desnuda se entregaba a mis dedos
y la noche sin luna se enredaba en tu pelo.
Me he quedado dormido
con tus besos entallados en mi piel
y las eras se unían en un punto de instantes
de sonrisas muy tuyas, de sinceras verdades,
y el espacio trocaba en silencios sensuales
y en miradas profundas como mares sin fondo
y en mis ojos el hondo suspirar de tu aliento
y en tus ojos las hojas de mi verso sin tiempo...
Me he quedado dormido
en tu senos de almohada
y una gran fogarada de pasiones sin rumbo
dirigieron su norte hacia el alma que vela
este sueño sin dueño, este ensueño sin nombre
que comparto contigo en la gloria de Amor...
Me he quedado dormido
con tu cuerpo desnudo
como en una atalaya que velara el descanso
del guerrero que marca con sus armas de luz
una nueva victoria para el mundo y tu podio
que es el podio en que celo tus pupilas de brisa
tus deditos de encanto y tus labios de miel...
Me he quedado dormido...
y no hay sombras ocultas
cuando estás junto a mi.
Colmena que camina
Colmena que se acerca en la jornada complaciente;
segura de sí misma se espeja en mi alborada
y fluye con serena suavidad hasta mi almohada
colmando sus delicias en mi vida y en mi mente.
Colmena que camina su elegancia hacia mi sino
se acerca a mi placer enrumbando mi destino
danzando y bamboleando...con un andar que se ha plasmado
en óleo de acuarelas; permisiva, me ha domado
Y viene y su mirada me detiene
y viene y su sonrisa a toda prisa
se embate en los vaivenes de la brisa
y justo en mi pupila es que aterriza.
Y viene y es su boca de panales
-meliflua y abejera y perfumada-
quien pide de mi boca las señales
de polen y de néctar y de savia.
Y viene...silenciosa y muy risueña
pues sabe que me tiene entre sus manos
¿será que lo adivina en mis arcanos?
Así se hará de alegre mi semblante
si cruza su camino con mi aguante...
Y viene y su llegada es la poesía
que baña con sus versos mi talento.
Es numen que se irradia al firmamento
y adorna mi persona su alegría.
Colmena que camina bajo un cielo algodonado,
sus labios laboriosos a mi piel se han consagrado;
y con bermejos besos en mi vida han concentrado
las mieles de su amor que a mi amor se han propagado…
Canto y encanto.
En tu sombra se cobijan las miradas
cuando tierna se desnuda nuestra aurora
y el rocío nutritivo de tus ojos
humedece los trigales del amor
Llovizna de pasiones deliciosas
vestidas de deseo enternecido
se adhiere a nuestras pieles luminarias
zurciéndose entre besos la emoción.
Y tañen las campanas a lo lejos:
celebran la alegría que me otorgas
y trinan los turpiales y canarios
y entonan en sus cantos tu candor.
Colmena inolvidable que caminas
en busca de mi beso prohibitivo
si encuentras la caricia de mis manos
regálale tu encanto por favor.
Sólo tú
Por tu nombre, cielo mío
florecen los campos y se descontaminan las ciudades.
Por tu candor, amor mío
llueven los colores y se iluminan los suburbios.
Por tu albor, alba mía
brilla la esperanza y se amanece en derredor.
Por tu poder, fuerza mía
rugen los deseos y se encumbran los destinos.
Por tu calor, sol mío
arden las pasiones y se enciende el firmamento.
Por tu paz, calma mía
sonríen ola y brisa y se aquietan las tormentas.
¿Que quién mueve el mundo bajo mis pies?
Sólo tú...¡VIDA MÍA!
Pliegues y Repliegues
Pliegues y repliegues de tiempos desmedidos
no fueron sino ausencias las vueltas de la vida
y todo se agiganta y el todo se estremece
cayendo en un vacío que sabe casi a muerte.
Cayendo en una nada que sabe casi a llanto
y entona una sirena de súbita advertencia;
y yo pierdo consciencia y tú pierdes decoro
en esta nueva danza y en este nuevo entorno.
Cayendo en una furia que enlaza con tu alcoba
me entrego a la lujuria, prescindo de razón
y todos los colores se juntan en tu cuerpo
y todos los laureles se ciñen a tu sien
y todos los acordes se mezclan con tu piel.
Y entonces ya la nada no tiene más amago
que el sueño de un poeta y el golpe de un halago...
Y así nos encumbramos a tiempos forajidos
con pliegues y repliegues de dicha y alegría
grabados con tu risa, colmados con tu aroma,
tallándose en mi torso tu lúbrica ambrosía.
Despedida
Y te digo que te quiero
susurrándolo a lo lejos
con un dejo de tristeza
Y la brisa y la pereza
confabulan en mi contra
y se alejan con mi verso
de tu espléndida ambrosía.
Y recuerdo fuiste mía
mas mis brazos no alcanzaron
a rodear tanta hermosura.
Y te pongo cara dura
mientras finjo no quererte;
y me alejo de tu esmero
como el ave migratoria.
Mi derrota es tu victoria
mi victoria es tu alegría
aunque lejos de mi piel...
Qué melosa está esta hiel
si me aferro a tu sonrisa
que hizo nido en mi memoria…
Espléndida Mirada
Al Principio fue el Verbo
con su Movimiento
con su Acción;
y así sobrevino la Gran Conversión
de la Energía en Materia
... y en su especular antimateria.
Fue toda una CONMOCIÓN:
Fue una pugna en una feria
de partículas elementales
que chocaron entre si...
ANULÁNDOSE mutuamente,
como cuando tú y yo
¿lo recuerdas?
Y la materia triunfante,
subió al podio de la esencia;
y sin darse mucha prisa
engendró soles y estrellas
y en los vientres de las nebulosas y galaxias
apareció súbita la VIDA
Esa misma vida que culmina con su mayor hazaña;
en la luz inmarcesible de tu espléndida MIRADA
Mareas
Marea me marea en la marisma tropical
mareado me descubro ante tu hechizo natural.
Mareas trae la luna trajeada de sonrisas
y el viento trae tus versos envueltos entre brisas
Augurios de silencios, miradas y hasta risas
evocan nueva aurora de fiel felicidad.
Mareas que reflejan tus dones de bondad
mareas pasionarias con ánsia que motiva
La vida se renueva volviéndote cautiva
de todas mis caricias, de todos mis calores.
Y siendo embelesado por todos tus candores,
y siendo seducido por tu genial encanto
me entrego a tus amores porque te quiero tanto.
Y tanto tanto tanto es lo que yo te quiero
que si te doy un beso estalla el mundo entero
estalla entre sonrisas y grande algarabía
y todo se conjuga en fiestas y en poesía.
Marea que marea en la marisma tropical
mareado me consigo ante tu hechizo natural.
Mareas trae la luna vestida de sonrisas
y el viento trae tus besos envueltos entre brisas.
Entrelazados
Se coló por las rendijas de un silencio
justo antes de estallar la madrugada,
y era vientre y era seno y fogarada
el aliento disipando la hondonada.
Se soltó sus arrogancias como hebillas
que celaban un compendio de lamentos
y de auroras que sangraban firmamentos
y de ocasos cincelados a sus llamas.
Ya no habían más razones para el llanto
ya no habían más temores al acecho
sólo pieles sugiriendo tremendismos
con jadeos que ocultaban los abismos
de pasiones y rubores y aparejos
emotivos, hilarantes y bermejos.
Se fundieron como acero entre dos fraguas
y el vapor los sumergió en la odisea
del amor...ese amor tan explosivo
que; imponente, nos disuelve al mundo entero
en orgasmos de estallidos siderales;
deteniéndonos el tiempo y sus raudales...
Como Lluvia
Como lluvia entre sus claustros. como llanto en sus mejillas
yo te habito nube tersa; tu me exhalas maravillas
llueven sueños sobre prosas, llueven ríos de poesía
¿serás mía?...no eres mía, si eres mía, ya eres mía
y las lunas se arrodillan
y los soles se acicalan
y mis dedos se desvelan
recorriendo geografías
de tu cuerpo, mi alma mía.
Lazos Eternos
Hay lazos más profundos y certeros
que los que da la vulgar embriología,
hay ataduras que trascienden toda muerte,
hay emociones que cabalgan nacimientos
y remontan infinita eternidad.
Y te siento tan cercana a ésta mi alma
y te nombro repetida y nuevamente
cual sarmiento que regresa a mi guarida
desde eones, desde eras, desde edades
más sublimes que la piel que nos envuelve.
Tus pupilas me conmueven:
tu sonrisa es nutrimento,
tu recuerdo es ancestral;
es espíritu silente que se funde al alma mía
desde un páramo vestido por abrigos armiñados.
Y eres tú quien me sonríe
y soy yo quien te responde
como antaño,
cuando fuimos el zumbido de colmenas
y las mieles y propóleos nos cubrían con sus mantos
y el amor...el VERDADERO...nos danzaba alrededor
de un abrazo paternal
de un cariño sin igual
tan filial y tan filial y tan filial
como arroyos de emociones, simpatías y desvelos
como nubes de brocados sobre todos nuestros cielos
como fiestas en silencios bulliciosos
musicales, melodiosos
y sinceros...y sinceros.
Amor Triunfante
Si despierto de este sueño
aterrizo en otra dimensión
del otro lado del espejo
y todas serán Alicias
y al fin y para siempre
el amor; de verdad que triunfará...
Contaré una historia jamás contada
con palabras en silencio
con sonrisas verdaderas
con pupilas de humedad
contaré sin decir nada
la verdad...de humanidad...
Y las ciénagas serán trigales
y los vientos serán brisas
y las lágrimas; sonrisas
y el lamento será abono
para todos los frutales
cosechados sin encono
con amor, con amistad;
con pasión, sinceridad,
sin la escueta vanidad,
sin agravios, sin insultos;
con abrazos y verdad...
y el amor tan renombrado…
¡finalmente triunfará!
A granel
A granel los besos
que nos dejan tiesos
a granel las risas
con todo y sonrisas
a granel la lluvia
de felicidades
a granel abrazos
con sinceridades
a granel miradas
de tus ojos lindos
y palpitaciones
y a tu amor me rindo...
Amor Circular
Y bajo y subo y vuelvo a comenzar
y así es la vida tan llena y circular
y así es el mundo que gira sin parar
y así el amor refresca una vez más.
Y bajo y subo y vuelvo a comenzar
y como un niño que si quiere jugar
me abrazo al alma que brilla en tus pupilas
y zozobrando; frenéticas se hilan,
estas pasiones que encallan en tu vientre
y se sumergen si quieres que me adentre
Qué Culpa
¿Qué culpa tienen mis ojos
si naufragan en tu belleza?
¿Qué culpa tiene mi aliento
de buscar tu brisa inquieta?
¿Qué culpa tienen mis labios
de sembrar en ti mi lengua?
¿Es culpable mi osadía
por querer hacerte mía?
Displicencia
Clava tus palabras
en mi pecho inerte
como daga espina
que sentencia muerte
Lanza tus miradas
contra mi pupila
como cien puñales
que mi amor trasquila
Y si luego sientes
algo de clemencia
déjame cien fuegos
como vaga herencia.
Dame un beso frío
que sea mi sentencia
el amor vestido
con tu displicencia.
Rubor
Los dos soles que amanecen
en tus cándidas mejillas
cada vez que tus pupilas
se entrecruzan con las mías;
con sus rayos luminosos colorean tu candor
e iluminan los rosales de tus labios por amor…
Tu amor toca mi vida
Ver un verde verso vertido
en el verdor de la espesura
es la figura que nos augura
naturalezas en su esplendor.
Habrá sabor y habrá cultura;
tal vez candor, quizá dulzura
entre pupilas que se entrecruzan
con las promesas del tierno amor.
Ay la esperanza nunca se pierde
cuando la vida muerde que muerde;
aunque la lluvia caiga furiosa,
aunque la noche sea tenebrosa,
ay la esperanza no se disuelve.
Ay la emoción que nos envuelve
cuando las manos juntan su canto
cuando la vida se nos resuelve
con la sonrisa de un rostro santo…
Amada mía, sueño alcanzado;
todo mi anhelo tú has realizado
sembrando besos de boca a boca
tu amor; mi vida toca y retoca
con su caricia de primavera
con su mirada de madriguera.
Amores y apegos
Amores no son amores
si vienen con condición
si pones tanta obstrucción
pierdes todos mis favores.
Amores no son amores
si tienen obligación
no cerques mi corazón
con siembra de tus temores.
Mejor si bajas la guardia
que el amor quiere confianza
y se forja su templanza
si en la fe está su vanguardia.
Volviendo sin volver
Si abraso con mi abrazo,
si aqueja este lamento,
será quizás el viento
quién traiga otro retazo
del beso que has sembrado
en mi alma de azotado.
Y si mi abrazo abrasa,
si mi lamento mella,
será quizás la estrella
quién done de su brasa
y encienda nueva hoguera
en mi alma de quimera.
Y si este verso hiere
la luz de tu intelecto,
tú piensa si es más recto
el que ama porque quiere
o aquél que se atesora
tu gracia de señora
cual fuera otro trofeo.
-De su soberbia es reo-
(Amor; tiendo mi mano)
Tú piensa si es más sano
querer porque se quiere
y amar lo que se muere
o darse por promesas
hipócritas y aviesas.
Pues yo tiendo mi mano
y te hago de villano
-Saludo necesario-
y al lomo de un Rosario
me voy tejiendo cuitas
dejando las bonitas
virtudes de tu ayer
talladas a mi ser
sellando este querer…
¡Volviendo sin volver!
Osculo
Desde tu boca
alza el vuelo un cardenal herido
quien hace su nido
en las profundidades de mi boca.
Desde mi boca
alza el vuelo un cardenal hambriento
que toma alimento
de las profundidades de tu boca.
Danza ardiente de cardenales encendidos.
Coito frenético de cardenales apasionados;
y las miradas se cruzan
y los alientos se mezclan
y los amores se forjan
entre salivas y sueños.
Tesoros
En la playa están guardados
los tesoros de tus pies.
Los tesoros de tus manos
en mis palmas los guardé
Los tesoros de tus labios
en mi boca se escondieron
y los celo -besos sabios-
como dones de labriego.
Los tesoros de tus ojos
en mi piel hicieron nido
y por eso nunca lloro
pues no estoy nunca afligido.
Los tesoros de tu cielo
hicieron nido en mi alma
y por ellos me desvelo
soy risueño y tengo calma.
Comenzar de nuevo
No quiero llorar más
las inclemencias de la vida,
ni quiero saborear más tempestades adversarias,
no encuentro mi paraguas cuando llueve cielo adentro
ni sé de composturas en los muebles anticuarios.
Abril ya no florece en mi ventana de vidrieras
y más de mil espejos me han mostrado mis arrugas
y soy de sombra y fieltro y de nocturnas soledades
y soy de cumbre y sima y de neuronas desgastadas
y soy de mis quehaceres, de olvidados despertares.
¡Qué linda me serías si el olor de los jazmines
curtiérase en tu noche de azabache y madrugadas!
¡Qué cándido silencio adornaría las miradas
que tiendes en la ausencia de una tarda bocanada!
Quisiera yo pasearme por jardines de amapolas;
jugar con girasoles: carrusel de mil tonadas.
Pegarle a mil pelotas con un bate y una espada,
cortar estas tinieblas con la furia de las olas.
Quisiera yo cantarle a los canarios y turpiales;
blandir como revólver azucenas y claveles
y robar de los rosales tan solo las espinas,
llenarme las pupilas con tu gracia al caminar.
Quisiera yo un velero de plumas y de estelas
y navegar en él, más allá del firmamento;
quisiera…¿sabes linda? …detener este momento
perpetuando esa mirada de luz y de acuarelas.
Quisiera nuevos brillos en un nuevo nacimiento
y comenzar de nuevo todo
desde el mismo alumbramiento.
Soy tu sombra
Soy la sombra de la luz que se irradia en tus pupilas
soy también el plenilunio en las riberas de tus besos
soy quizás esa alborada renacida entre tus brazos
soy fulgor improvisado que arrebolas con tus versos.
Voy anclado; tan anclado a tus deseos y pasiones
como un buque que no tiene más norte que tu estrella
como un barco que no sigue más camino que tu estela
cual molino giratorio dando vuelta a tus anhelos
Y me impreco cada vez que delatas mi fealdad
y me nutro de caricias recibiendo tu ambrosía.
Y es nutricia la mirada que en su mágica poesía
se derrama suavemente de tus ojos a mi piel.
Soy tu mano que acaricia con dulzura mi semblante,
soy tu llanto que se riega plenamente en mis adentros
soy sonrisa que despliega tus favores a los vientos
soy tu sueño cuando sueñas mis pasiones y mis sueños.
Y doblego mi energía con placer a tus guirnaldas
y me entrego tiernamente a tus encantos femeninos
y sonrío a tus caprichos...¡que son tantos, pero tantos!
y me envuelvo del aroma de tus brisas perfumadas
cada vez que me deleitas con tu abrazo de vergel.
Penélope
Es que yo soy mujer y dama y tu señora
y tengo sentimientos, ¡y eso es aquí y ahora!
¿Y mis necesidades?, ¿qué pasa con aquellas?
Yo soy más que un adorno de entre tus cosas bellas
¿Creíste que estaría diez años sin marido?
¡Diez años sin un clavo que se hunda en mi tejido!
¡Diez años sin la mirra diluyéndose en mi piel!
¡DIEZ AÑOS SON; ULISES! ¿Diez años siendo fiel?
Vinieron a palacio los reyes y bandidos
con joyas y regalos, con músculos tendidos
a mis pies de juventud. ¡Oh cuánta tentación
delante de estos ojos que ardían de pasión.
La carne débil es, mis senos consagrados
pedían una mano sobando sus pecados;
mis muslos casi hervían, mi sangre borboteante
cedió más de mil veces ante un guerrero errante.
Mis labios; como el fuego, ardían al no verte
y en otros labios fueron dejando beso inerte.
Oh cuánto te esperé mi Ulises ausentado
mas siempre le entregué mi cuerpo a nuevo amado;
porque no soy de piedra; porque yo soy la dama
que quiere que su amor la abrigue ya en su cama.
Porque yo soy mujer y búllenme en las venas
mi sangre y mi emoción, mis ansias y mis penas…
Descanso del mundo
Descanso del mundo en tu cuerpo florido:
faena serena me aguarda en tu cama
la vida no tiende emboscadas ni trampas
en esta tu alcoba, refugio y guarida.
La vida no entiende mi adusto suspiro;
tu veste lo abraza en remanso de olvido
por eso me abrigo en tu beso hechizado
y duermo sereno ya envuelto en tu abrazo.
Y guardo el ocaso en tu madrigal
y acordes lluviosos le cantan al mar
de tus ojos blandos de tus ojos tiernos
que sellan edenes y barren infiernos
Descanso del arduo trabajo mundano
tejido en la alfombra de tu alba caricia
soñado en los sueños que te hacen delicia
cubierto de lunas y de amor profano
porque lo sagrado está en tu mirada
que cuando sonríe se viste de hada…
Las Motas
Las motas encendidas de luciérnagas audaces
encumbran sus diamantes silentes, poderosas
embisten a las brisas, cabalgan a los vientos
y brillan en el aire cubriendo el firmamento.
Las motas diamantinas, zafiros navegando
los cielos de las vidas,las vidas de tu cielo;
entregan tus pupilas a todas las miradas
y llueven sus rocíos en nubes platinadas.
Las cimas las reciben y alfombran con armiño
las danzas elegantes que surgen de sus mieles
Las motas que te adornan mujer en alto vuelo
son pecas maravillas luciendo mis desvelos...
Gitanilla (Dueto tonisan y Beatriz Ojeda)
Suspiros a la luna me dispensan, mil noches de delirios...
Suspírale a la luna tus deseos
gitana linda y bella de mi alma
y pídele que vuelvan las auroras
teñidas con cerezas y viñedos
que vuelvan los cipreses y abedules
a henchir colinas y veredas
y quieran los arpegios de Natura
bañar de melodías nuestro amor.
Susúrrale a la luna; gitanilla,
los sueños que celaron tus arcanos
que lleve tus pupilas encendidas
al mundo cual mensaje de oración
y llueva tus miradas de rocíos
sobre orbes cual serena bendición
y así se llenarán todos los ríos
con besos de tu albo corazón
Suspírale a la luna tus deseos,
gitano de ojos negros encendidos,
y dile que ya tienes en tus manos,
la rosa que respira tus encantos.
que sueñen las palomas con tus besos,
que acudan a sanar tus sentimientos,
con pétalos sedosos de ternura
y labios engarzados en tu boca.
Suspírale a la luna Reina bella
y déjale sentir tu aura dorada
que riegue tus silencios almizcleros
y cante tu magnífica tonada
aquí justo en el borde de mi almohada.
Susúrrale a la luna mi princesa
tu llanto y tu alegría en todo momento
y a la diafanidad de tu alma bella
que colme con su luz tu firmamento
que sueñen los amantes tus caricias
debajo del aroma de centellas.
Y quiero que la luna te regale
su plata y su guirnalda perfumada
la llenes con tu olor de polvo de hada
y luego disemines emociones
en niños y en sus nobles corazones
que volarán a tierras imposibles
en sueños de aventuras increíbles.
Suspírale a la luna tierna rosa
y deja que tu espina sea maestra
enséñame pasión que manifiesta
el arrullo de tu amor: Maravillosa
Dejadme enamorado del suspiro
dejadme regodearme en el susurro
y quiera mi destino ser papiro
en que puedas tejer tu bello verso
con caricias y tu beso siempre terso.
Amor Costanero
Soy el árbol que en tu tierra se ha arraigado
soy el mástil que a tu popa se ha insertado
con mis velas en tu buque bien izadas
navegamos entre mares del placer
empujados por las brisas del querer.
Amor Mío
Amor mío
dolor de mi agonía
en ti la compañía
desborda mi alegría
y desde que tu ausencia
-gavilán en su picada-
atrapa mi energía;
me roe una apatía
carente de empatía.
Es por tu simpatía
-regalo de presencia-
que celo mi alegría
en tu alma mi alma mía.
Como me querías.
Y quise hacerme como me querías
de pan y miel, de aroma y de perfume
mas no alcanzó ni trigo ni colmena
y no hubo flor que diera mas que espinas
Y vino el sol ardiendo en los senderos
y el viento vino asido a nubes negras
y quise hacerme como los linderos
de tu alma tierna y pulcra y linda y bella.
Mas no encontré ninguna encrucijada
que me llevara a tu precioso huerto
por eso estoy tan magro como yerto
por eso estoy pletórico de nada.
Y un cielo y un infierno me regalas
en cada tu mirada enternecida;
silencios de betumen y fragmentos
de cardos y de esquirlas en el alma
es todo lo que queda de mi vida.
Y lluevo sobre arcanos cada tanto
y es lluvia naufragada en oceanía
te he sido farallón y acantilado
después que fuiste puerto y alegría.
Un sorbo de tu vida me he robado
que pudo así endulzar mis acideces;
y créeme que muero una y mil veces
y mil y una vez broto extenuado.
Y quiero ser aún como me quieres
bordado de oro puro y de aspaviento
cubierto de beldad y ayuntamiento
mas nada queda ya de los placeres
pues todos se los ha llevado el viento
dejando solo cuitas y un lamento.
Amor Idealizado
La poesía surge de la imaginación
y fluye indetenible desde las cabeceras de la fantasía
sublimándolo todo a su paso,
idealizando
embelleciendo.
Y es aquí donde reside
la peor MALDICIÓN de poetas y poetisas:
Y me pregunto si en verdad te amé;
o si en cambio, adjudiqué
mi ideal de mujer
a tu vívida presencia;
poniéndolo en tu rostro
como una máscara de cera,
vistiéndolo en tu cuerpo
como un disfraz iluminado.
Y temo haberte idealizado,
y nunca haberte conocido,
y me horrorizo en silencio
ante la posibilidad remota
del ingente crimen de no haber amado
más que un ideal, una sombra, el fantasma
de una mujer inexistente;
que tuve la osadía
un día
de adosarlo a tu límpida mirada,
y ceñirlo a tu cálida sonrisa…
Perdón te pido, MUJER
si ese fuera el caso,
perdón me pido yo mismo
si tantas veces caí en mi propia trampa
repitiendo eternamente el craso error…
Y en fin de cuentas:
¿A quién amamos?
¿Acaso a la Dama que desvive nuestros brazos
o al IDEAL cincelado en su figura?
¿Acaso a la amante con defectos y virtudes?
¡o a nuestro IDEAL reflejado en su silueta!
Seré tu huracán.
Yo derrumbo fronteras
con puñales perlados
y me enfrento al tirano
por tu amor nada más
y mi furia
es lujuria
que te abraza
y me abrasa
sin poderlo evitar.
Y mi fuego es tu fuego
y tu brasa es caricia
y tu aliento es la brisa
de los mares en malva,
y tu brecha
me acecha
me vigila muy tierna,
y me entrega el aroma
de las flores de abril.
Diez cuchillos de palo
le daría yo a tu brío,
esta noche de encanto
en que grito que es mío
el tesoro guardado
en las cuevas ecuóreas
de tus piernas de perla.
Cien torrentes de miel
le daría yo a tus labios
de abejera presencia
y de rojo rubor,
esta noche augurada
entre el trueno y el rayo,
yo seré tu caballo
tu monzón
tu tornado
y también tu huracán.
Yo seré tu huracán…
Dejamos de amarnos.
Dejamos de amarnos
y entonces
¿cómo es que mi piel conserva tu fragancia?
Dejamos de besarnos
y entonces
¿cómo es que mi labio aun siente tu mordisco?
Dejamos de abrazarnos
y entonces
¿cómo es que mis brazos añoran tu presencia?
Dejamos de querernos
¿cómo es que mi alma reclama tu perfume?
¿cómo es que mi mente revive tus aromas?
¿cómo es que aun te tengo atada a mi destino?
¿cómo es que estás aquí si se bien que ya te has ido?
Mi Bien, mi Reina,
mi Santa y Bella y Linda y Tierna
te llevo como luz cincelada a mi tiniebla
te llevo como ansias colgando de mi pecho,
te llevo como luna de antiguas serenatas
colgando de mi cielo, brocada al firmamento;
te llevo como broche ensartado en mi pellejo
y llevo tus oasis regando mis desiertos
aunque ya nunca vuelvas te llevo tan adentro
que eres una conmigo cubierta de silencios
que eres una conmigo envuelta entre recuerdos.
Pecado que es amor.
Pecado que es amor nunca puede ser pecado
ese fuego que te abrasa es el fuego de pasión
de pasión tan desmedida que se vuelve encrucijada
¿Qué es el bien?, ¿qué es el mal? y cuál es la indiferencia
yo no culpo los fragores de tus ansias manifiestas
¿podría acaso el mar profundo indicarte tu humedad?
¿podría acaso el cruel incendio acusarte la emoción?
¿podría acaso el huracán despreciar tu frenesí?
y soy yo huracán y mar profundo y cruel incendio
que me quema muy adentro muy adentro de tu verso
y la envidia, hay envidia que carcomes mis entrañas
al saber que estás con otro ronroneando entre sus brazos
ay mi vida y corazón esa pena que ennegrece
tu alma linda y cristalina
es la noche antes del alba, es la tierna madrugada
La bella poema.
Alquimia de tintas de un poema inconcluso
mis letras tus letras mi cuerpo tu cuerpo
mis versos tu estrofa mi duelo en tu ausencia
desierto es mi alma oasis el manto
-cobijo de llanto-
que arropa el recuerdo de tus emociones
de besos de aves bailando en balcones
de tus zapatillas danzando entre nubes
de tus ojos lindos señal de querubes
de tu mano tersa paseando en mi verso
de mi mano tosca hundida en tu estrofa
y luego el silencio, el arduo silencio
silencio de amantes miradas fervientes
ideas aunadas en dos pensamientos
y los sentimientos ¡ah los sentimientos!
caballos de llanos galopan temblando
pues te quiero tanto
y tanto y tanto y tanto te quiero
que sin ti muero,
sin esos panales de mieles tan finas
sin esas caderas que cuando caminas...
ay cuando caminas, ay cuando caminas...
Mis lenguas de fuego en tus muslos fluviales
mis dedos de hoguera en tus pieles de abrigo
y no estoy contigo y no estoy contigo…
Miradas
Miradas tan tiernas que logran besar
caricias de niñas, pupilas sin par
tus ojos son luces de amor y verdad
mis ojos son sombras de tu santidad
te miro y contemplo y no puedo creer
lo mucho que quiero en tus brazos arder
te miro y contemplo y ya quiero morir
en lagos profundos del suave dormir
que veo en tu vista cual hondo reflejo
del beso de Dios y quedo perplejo
Amor fantasmal.
Me paseo por tu almohada cuando sueñas conmigo
y recorro las dunas de tu suave figura
y suspiro en tu nuca y respiro tu aliento
y no sabes siquiera que te alcanzo a besar
Porque soy solo sombra en tu alcoba divina
soy etéreo volátil esfumado y fugaz
y no sientes siquiera que te estoy admirando
mientras velo en silencio tu sagrado dormir.
Cada vez que me sueñas yo visito tu cama
y te admiro y te adoro y en silencio te imploro
que recuerdes mi labio que acaricia tu piel
en un beso tan tierno tan profano y profundo
tan relleno de almendras y jazmines en miel.
Soy fantasma en tu lecho cuando duermes doncella
y no piensas si quiera que pudiera yo estar
tan cercano a tu boca, tan ceñido a tu vientre
que cobijas mi cielo con tu ensueño virtual.
La Vida Continúa
Sé bien de lo que hablas
entre acantilados de memorias escondidas
y precipicios de remembranzas ocultadas
vamos planeando a ciegas y en silencio
y todo lo que vemos es dolor y llanto
y todo lo que ansiamos es la nada y el olvido
y todo lo que vivimos es muerte repetida
y todo lo que sentimos es falta y desencanto
y la fe se me acobarda ante la ausencia
y el perdón se me estremece ante el entorno
y la tiniebla reina aviesa y tan campante
en este álgido rincón de ventisqueros y de páramos
en este desierto frío como el hielo en su gélida helada
tanto frío, tanto frío, tanto frío…
que el temblor de nuestros huesos es réquiem de soledades
cómo te entiendo princesa
pero al final del túnel hay luz
pero en el fondo del precipicio hay arroyos de agua viva
y la vida continúa
desde siempre y para siempre
Traje de esperanzas
Y es tu estampa quién disipa mis tinieblas,
tu silueta es la que ordena mi desorden
tu figura es quién dibuja en el silencio
los acordes de una música sublime
-melodías de una orquesta angelical-
En mis manos los pinceles de tus risas
en tu cuerpo está ese lienzo del abrazo
en tu ojos la mirada que anticipa
la acuarela dibujando la pasión.
Y no existe una distancia que detenga
este fuego que devora mis entrañas
este cielo que nos cubre y nos aúna
lleva el beso que robara a tu emoción.
Mi silencio te persigue en cuerpo y alma
y te alcanza cada vez que te me alejas
y es paloma que me trae a tus recuerdos
y es mensaje que devuelve la ilusión.
Ya no quepo en este traje de esperanzas
ya no quepo en esta cruel desilusión
tengo el sueño tan atado a tus caricias
que no duermo si no sueño con tu amor
Amor desdibujado
Amor desdibujado, tan presente y tan soñado
tan dolido y esfumado serpenteando de costado
tan etéreo apasionado encendido y abnegado
que me encuentro en cualquier lado:
En el llanto del bebe cuando pide su tetera
en las risas del infante y en el beso clandestino
que se dan adolescentes a la vera del camino
en el llanto de un desplante y en la luna que enamora
en el sol que mañanea coloreando la natura
en tus ojos de aventura
y en tus labios de princesa
en romances y en la mesa
cuando como pan y vino
como hiciera el Salvador
y es que en todo es manifiesto
este escurridizo amor
que nadie sabe con que se come
pero todos sabemos cómo se siente
Se siente rico, divino, incluso cuando duele
dolerá pero qué dolor más sabroso caramba
¡qué dolor más SABROSOTE
Construiremos los edenes
Contaré las calaveras del destino que se espeja
en las niñas de los ojos revestidos de lujuria
verteré todo mi llanto junto al tuyo entre cascadas
de emociones sempiternas y de lienzos y sudarios
y las sábanas floridas que sembraron tu recuerdo
en las áridas planicies de mi alma enamorada
volverán a aterrizar suavemente en esta cama
dibujando en las paredes de esta alcoba desmedida
esos besos que dejaste cincelados a mi alma.
Y seremos alma nueva pincelada en la alborada,
y seremos nuevos soles mañaneando la explanada
y tendremos más amores más amores sin lamentos,
sin angustias sin reproches sin temores sin tormentos
y amaré sin condiciones
y amarás sin pretensiones
y amaremos tanto tanto que en amor convertiremos
nuestros cuerpos nuestras almas nuestra mente y nuestro infierno.
Construiremos los edenes que relatan en los mitos
con las flores del jardín que sembraras de pasiones
disolviendo soledades, despejando nubarrones
nos daremos cetro y gloria mutuamente sin más ritos
que los besos, los abrazos, las caricias, las miradas
y este sueño que despierta entre tus brazos llamaradas.
El dístico de la Promesa
Un dístico me obsesiona
de los pies a la cabeza:
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
¿Quién traería estos versos
a mi memoria incompleta?
¿De dónde venían las voces
que evocaban al poeta?
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
Tendré que buscar certeza
en esta tremenda angustia
avigorar todos mis pasos
y refrescarme el alma mustia.
Preguntaré a los vecinos
el significado ignaro
del dístico escurridizo
parco, etéreo, vago, avaro:
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
Si nada pueden decirme
de este dilema inquietante
recurriré a las iglesias
cual vagabundo viandante..
Entre la hostia y sermón
preguntaré a sacerdotes
acerca de los azotes
de la Santa Inquisición.
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
Si nada pueden decirme
si nada saben contarme
entre los himnos y hosanas
colgaré todas las ganas
de preguntar algo más.
Preguntaré a los veleros,
galeones y bergantines
y alcanzaré los confines
de nuestra lujosa Tierra.
Detendré la triste guerra
y el horizonte sereno
disolverá el veneno
que sembraran las querellas
y hasta al cielo y sus estrellas
ascenderé como un manto
derritiéndole el amianto
a crisoles venideros;
y ya no serán postreros
los lamentos que me aquejan
y me cantan y aconsejan:
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
Quién podrá darle respuesta
a tanto dolor reprimido
me quedaré tan dormido
-con dos parches en mis ojos-
que recogiéndome de hinojos
tomaré una larga siesta
disolviendo los abrojos
que causara la propuesta:
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
Y en mis sueños resabiados
hallaré sabias personas
-¿hechiceros y santonas?-
que darán por terminados
los problemas que me causa
-sin darme ni paz ni pausa-
este dístico pasado
¿de un recuerdo enamorado?:
-Nunca fue tan hondo el llanto
ni tan larga una promesa.-
El Amor es el Poema
El texto que sigue no es un poema
el poema es el Amor:
He tenido hoy una revelación
que quiero compartir con el mundo;
al fin he comprendido qué es la Santidad
con qué se come eso tan etéreo y abstracto.
“Sed santos como vuestro Padre Celestial es Santo”
Amad entonces todo lo que hay
Amad entonces todo lo que existe
Amad entonces todo lo que es.
Porque la Santidad es la capacidad
de deshacernos del apego que surge de las necesidades
y abrazar el Amor,
convertirnos en Amor
y ser el Amor Andante…
La maldad le huye al amor porque le teme;
el Amor la empalaga y la disuelve
el Amor la destroza y la revierte
el Amor la destruye y la cercena…
Por eso
hay que amar el Yin y el Yang,
hay que amar la luz y la tiniebla,
hay que amar a Dios y al Diablo,
hay que amar ángeles y demonios,
hay que amar santidades y pecados,
hay que amar virtudes y defectos,
hay que amar el buen hábito y aún el vicio,
hay que amar a los buenos, a los malos, a los indiferentes,
y a los tibios y a los tenues y a los exacerbados y a los fuertes;
hay que amar calor y frío
hay que amar el color y su ausencia
y hay que amar y amar y amar y amar
todo lo que hay,
todo lo que existe,
todo lo que es.
“Ama aún a tu enemigo”
porque el Amor disuelve y destruye todo lo malo,
porque el Amor atrae y nutre y alimenta todo lo bueno.
Y porque todo lo que es malo le teme al Amor
se horroriza ante Él
y le huye y se le escurre y se le escapa.
Por eso;
si amas lo malo
lo malo te dejará en paz;
apenas sienta o presienta tu Amor Perfecto…
ese Amor Incondicional con que ama Dios al mundo
ese Amor Infinito con que ama Cristo a la humanidad
ese amor que reza y dice:
-Sé que te amo porque aunque no te necesito
me deleita tu presencia y te prefiero a mi lado-
Ese Amor que acepta al prójimo tal cual es
y le permite evolucionar a su propio ritmo;
sin imposiciones, sin intentar cambiarlo
mas con orientación paciente y benévola.
Apenas la Tiniebla observe la Luz de tu Amor Perfecto
se alejará de ti despavorida
y te dejará en paz.
Pero cuidado con confundirnos;
amar lo malo no significa hacer lo malo,
no se trata de caer en los barriales
como cerdos que se gozan del fango y del lodo,
sino de aceptar al vecino sin juzgarlo,
sino de “pasar por el mundo
sin que el mundo nos contamine”
Además:
así como hay dioses falsos,
también hay falsos amores;
son los “amores” que dicen amarte
si piensas como ellos,
si actúas según las normas de ellos,
y tan solo si y cuando te necesitan,
son los apegos esos falsos amores;
los apegos con sus poliédricas facetas
los apegos con sus múltiples máscaras.
Y si odias y aborreces la Maldad…
Y si sientes aversión por alguien o algo…
Bueno, odios y aversiones son formas de apego;
Aborrecer es una manera de aferrarse a…
y entonces la Maldad te será pegoste
y entonces la Tiniebla te rodeará
y ya nunca más conocerás la paz
ni la serenidad ni la felicidad.
Por otro lado:
Apego es también la esclavitud y el esclavismo.
Apego es también la sumisión y el sometimiento.
Apego es también la humillación y el irrespeto.
Hay que amar al Amor y al Apego
sin dejarnos doblegar por el último.
Que el Amor sea abnegado
¡no significa que sea pendejo!
Y el sol sale para todos:
Pobres y ricos,
buenos y malos,
justos e injustos,
píos e impíos,
santos y pecadores
y etcétera y etcétera.
Sé tú el Sol del mundo
y ama y ama y ama y ama
hasta la mismísima mierda…
Porque Amor no es algo que sentimos
¡Porque Amor es todo lo que somos!
Amor Geométrico
Elipse y espiral, ondulante, circular y bella
Parábola hiperbólica de mis sueños paradójicos
Es tu silueta un imposible de armonías deliciosas;
a mi vista y a mis ojos:
eres ninfa y eres musa y eres diosa,
eres ancla en que se anclan mis anhelos,
eres nido en que anidar mis orbes quiero,
eres plancton de mis mares, de mis playas
y eres luna a las mareas de mi celo.
Elipse y espiral, ondulante, circular y bella
Poliedro que amotina mis pasiones y deseos
Es tu figura un increíble de acordes melodiosos
y de diáfanas y nítidas sesiones musicales:
eres diana en que despiertan los rumores de mi aliento,
eres alba en que despliegan los colores de mi vida,
eres selva en que se nutre mi más preciado viento,
y eres brisa en que se mecen todos mis sentimientos
Hay pirámides eternas resguardando el rojo cáliz de tu pecho
Hay tesoros escondidos en la jungla pequeñita de tu vientre
Hay frenéticos deseos de mi piel por sembrarse en tus vergeles
y hay silencios despiadados arrastrando mi futuro
muy muy lejos de tu lado…
Elipse y espiral, ondulante, circular y bella:
en tus curvas mi esperanza se acurruca y se refleja
pero eres tan lejana cual la más lejana estrella.
Oceánica Hostería
Hay algo tuyo en mi suspiro
hay algo mío en tu mirada
aunque fundidos en eterno abrazo
nos alejamos de mala gana
separados por caminos divergentes.
Y sin embargo
te llevo en mi piel como a una carga
me llevas en tu alma como a un pegoste;
divina carga, pegoste excelso:
tu olor me acompaña desde siempre
tu aroma me perfuma para siempre.
Hay un sesgo tuyo en la oblicuidad de mis delirios;
hay un algo mío en tu tristeza tangencial.
Aunque no escuches mi voz quebrada y destituida
y aunque no oiga tu voz de auroras y de trinos;
nos abordamos el uno al otro mutuamente
en nuestros sueños que la distancia no ha vencido.
No sé en qué día encallé silente entre tus senos
ni sé qué tarde me hundí frenético en tus ojos,
ni sé qué hago aún varado en las orillas
de tu sonrisa de magia celestial
Hay quienes dicen que soy nostálgico afligido;
hay quienes llaman tristeza a mi estandarte;
el melancólico me nombran mis amigos
y se preocupan porque no puedo amarte
y es que no entienden la profundidad de tu alma linda
y desconocen la calidez de tu oceánica hostería.
Refrescas mis ojos
Hoy refrescas mis ojos
con las lágrimas de dicha
navegando tus sonrisas
se despejan mis sollozos.
Tu alma es albor en puerta
iluminando mis adentros
se va arraigando a mi piel
desde tu piel jardinera.
Tan tierno y sublime quieres
tras auroras tropicales
que destronas a los males
que reinaban en mi mente
y repentinamente
reflorecen los desiertos
de mi alma taciturna
con los besos ventisqueros
que regalas a mis dunas.
Para Compartir
Voy encumbrado de aceras
voy cayendo a los abismos
voy con plomo de alpargatas
y anacondas de consuelo.
Voy despiadado y sin miedo
a cazar este señuelo
al que llaman vida y muerte
como astuto forastero.
Me entrevisto con la hoguera
me disfrazo de soldado
y entre fuegos y cenizas
he dejado mi pasado.
He dejado ya el pesado
lastre de mis sentimientos
junto al foso de recuerdos
letanías y tormentos.
Esta noche de agua y lluvia
esta noche ya sin luna
me desvisto nuevamente
y desnudo pretensiones
¿Para qué los corazones?
me cuestiono atormentado
y me veo acobardado
destruido, destrozado
sin aliento sin razones.
Pero luego trae la brisa
el perfume de un poema
la silueta de la magia
y otro canto de alegría
y es así como contemplo
de tus ojos celestiales
estos versos singulares
que devuelven entusiasmo
renovándome la fe
y de nuevo la osadía
que me impele a sonreír
me contesta a mi pregunta:
¿para qué los corazones?
pues no más pa' compartir...
para abrazar y compartir
Son
Son las rosas de tu boca
tan fragantes, tan fragantes,
que te miro y me provoca
darte besos delirantes.
Son la niñas de tus ojos
tan coquetas, tan coquetas,
que seducen mis antojos
de arrancar tus pantaletas.
Y tus cándidas orejas
tan tenaces, tan tenaces,
me recuerdan las parejas
cada vez que hacen las paces.
Son tus muslos siderales
tan perfectos, tan perfectos,
que parecen irreales
pues carecen de defectos.
Los jardines de tu enagua
tan floridos, tan floridos,
se parecen a la fragua
en que quiero hacer mis nidos.
Amor Eterno
Hallaremos el tiempo que nos junte a los dos:
abriremos la senda del perdón y la fe
saciaremos las ansias con el hambre y la sed
y serán nuestros besos otro hola y adiós.
Pero un día lo eterno juntará nuestras almas
y ese día gozoso sonreiré sin parar
y curtidos de viento y de brisas de mar
sellaré nuestro amor en tus cándidas palmas.
Y seremos testigos de la gloria de Dios
cada vez que fundamos nuestros cuerpos querubes
y caricias y abrazos sobre un cielo sin nubes
nos daremos por siempre ya sin hola ni adiós.
Abrazo tierno
El amor más puro
en tus brazos tejo
huracán fogoso
huracán sereno
huracán sin miedo
regalando gozo
con tu abrazo inmenso
con tu abrazo: lienzo
del amor glorioso
Y no tengo miedo
ya no siento duelo
si en tus brazos hallo
mi mayor consuelo
Tu mirada triste
tu sentir experto
hoy rodean mis ansias
cuitas, letanías
lloros y lamentos
y con disimulo
muy serenamente
las disuelves todas
en tu abrazo tierno
Como Niños
He visto el cielo marchitarse ante mis ojos
y a tantas nubes llorándome en la piel
He visto auras, tantas auras titilantes
en las sonrisas de los niños y bebés.
Antes del tiempo no existían estas carnes,
sólo existían el amor y hasta le fe;
pero ya es tarde, el ocaso se avecina
y el tiempo infiel desvanécese otra vez.
No tengo casa, propiedades ni dinero;
solo estas manos con sus dedos de papel,
manos reumáticas que la artritis ya desvía,
manos deshechas por dolores, por la hiel.
Si las estrellas arrullaran mis delirios;
cuando me duerma, en sus brazos estaré
y como el niño que ha olvidado al mundo entero
los elefantes...a sus oídos cantaré:
"Un elefante se balanceaba
sobre la tela de una araña,
como veía que resistía
fue a buscar otro elefante
Dos elefantes se balanceaban..."
Y sin quererlo y sin juguetes ni problemas
tal vez seremos como niños otra vez…
Recuerdo Curativo
“Haber amado un instante es mejor que no haberlo hecho nunca, porque el Amor es el
motor del Universo, y porque Amor no es algo que sentimos, sino que Amor es todo lo que
somos”
(Yo Mismo)
Pasaste por mi lado como arcano oculto
pletórico de tesoros indivisibles
y yo;
labriego obtuso, ebanista tenaz, escultor avariento,
quise desmembrar tu luminosa esencia,
quise cambiar tu estirpe y tus talentos,
quise mejorar la perfección divina
y caí en mi propia trampa...
Pasaste como el canto de paraulatas y turpiales
pasaste como plumas de flamingos encendidos
pasaste como alas de cometas siderales
y quise atraparte, detener tu vuelo cósmico
con el aullido solitario de un lobezno ya sin lunas
y caí en mi propia trampa...
Pasaste con tu rostro de alegrías festejadas,
pasaste con tu albor de sirena equidistante
pasaste con caracolas melodiosas por cabellos
en el lomo de un caballo galopando entre infinitos
y dejaste tras de ti tus estelas escarlata
y dejaste tras de ti tus escarchas diamantinas
que llovieron sobre mi alma solitaria
cual presagio de esperanzas trovadoras
y milagros duraderos y señales del buen Dios
que se apiada de mejillas invadidas por rocíos de tristeza
y fue en ese; tu recuerdo curativo,
donde al fin recobré nuevamente la cordura
para volverme poema que hoy te canta
y te canta, y te elogia, y te canta...
Azul
Soy azul porque me cubres de suspiros marinos
Soy azul porque me llenas de lamentos celestes
tan azul soy como el pensamiento en flor
como el azulejo en vuelo
como el mar cuando el mar es más azul
como la brisa disfrazada de invisibilidad
como la máscara que sueles ponerte
cuando te enfadas conmigo
Así de Azul, más aún
profundo azul que casi se vuelve lila
y a veces tórnase magenta
Y lilas hay en tus ojos
y magenta es tu delirio
que; entre astros ingrávidos,
rememora mis ausencias.
Quisiera yo volver a ver las lunas de Marte
antes de las guerras de galaxias.
Quisiera yo volver a ver a Venus
antes de su calentamiento global;
y quisiera internarme contigo
en las tormentas ancestrales
de Júpiter y de Saturno
para disolverlas a fuerza de besos
con nuestro amor irreverente...
Es en tus plenilunios donde florecen mis jardines
es en tus jardines donde se aplaca mi sangre
y es en tu sangre donde extravié mi espíritu.
Te Reinventaría
Te reinventaría mil veces si no existieras mi vida
te haría de miel y azucenas y de magenta y de ocres
y de cerezas y kiwis y de cortezas en flor
te haría rosada de auroras en una playa desierta
y te vestiría con cien lunas y farolitos de luz
te llevaría por las calles empedradas de Roma
quién voltearía a mirarte con su espejado rubor
para plasmarse desnuda, ciudad del más tierno Amor.
Y pincelarte podría con plumas multicolor
de tantas aves que viven en mi universo interior:
entre azulejos azules y entre flamingos rosados
los cardenales ardientes y los turpiales dorados
los picaflores brillantes y las gaviotas nubladas
se rendirían a tus pies y te darían sus colores
para llenarte de vida y de preciados favores.
Pero aún así no serías tan linda como te veo
tan bella como te sufro, tan tierna como te quiero
pues nunca podré igualarme al pincel del Creador
que cuando te hizo le puso su más ferviente pasión...
El destiempo nos arrulla
El destiempo apaciguado nos arrulla:
Y mi boca deshojándote esperanzas
y mis brazos envolviendo tus promesas
y mi tiempo enlazándose a tu sueño...
Mi horizonte es el beso de tus días
mi destino es el cuerpo de tu antojo
mi pasión le sonríe a tus caprichos
mi emoción se me amolda a tu sofía
mi sofía se entremezcla en tus deseos
mis deseos desembocan en tus aguas
y mis aguas se hacen una con tu llanto.
Y mi llanto,
es un llanto de gitano demolido
es un llanto de otro loco peregrino
es lamento que no calla sino grita
es la rabia que nos canta el trovador
Y mi llanto
es camisa que se ensucia en la faena
es la furia del tornado en el desierto
es templanza de nevadas que se quejan
es la lluvia que refresca el sembradío
Y es el gozo de tu rostro iluminado
cuando vuelvo soñoliento a tu lado
empapado de sudores, muy sudado
y aún así abrazas mi hediondez
cual si oliera a rosales y jazmines.
Y es así que te quiero yo otra vez.
Te voy a sembrar
Amasa la masa y hornea los panes
la masa de pieles, la masa de almas
de espíritus nobles mezclados doquier
Amasa la masa y hornéame en tu temple
yo quiero ser trigo para tu molino
yo quiero ser pan en tu horno divino
yo quiero ser llama que alumbre tu frente
y quiero ser vino que sacie la sed
de senos de aurora y de piernas bruñidas
de cielos miradas miradas al cielo
que si yo te lluevo te voy a sembrar...
Te siembro y te siembro amor que germina
te siembro divina y te llevo a un altar
de amores que zurcen los sueños de vida
la vida que quiero sembrar en tu mar
Besando la Verdad
Paradoja embellecida por alforjas
que sedientas se apoderan de mis labios...
En tus labios
el portón de los edenes infinitos
regalando sus promesas ancestrales
se me advierten como nubes de algodón
asomando dulcemente de su aurora.
Es tu aurora
matizada de sonrojos y de fucsias
entre azules celestiales y amarillos
ese cuadro en que quiero sumergirme
ese lienzo al que quiero encadenarme
renunciando al tesoro más preciado
que al hombre el mismo Dios le haya otorgado:
Mas preciada es tu caricia de un instante
que la vana, aunque eterna libertad...
Hazme esclavo de tus besos
Hazme siervo de tu abrazo
Hazme tuyo para siempre
aunque el siempre sea el instante que atesoro
en caricias que me fluyen de las manos
como aguas cristalinas resbalando,
dirigidas; cual afluente, a la vega de tu piel...
En tu piel coronada por los ríos
yo confluyo tan sereno como fiero
y te busco el océano ocultado
por tus piernas; que bruñidas, me remontan
hasta nebulas de pasiones indecibles
para luego re-lanzarme hasta el abismo
del deseo que me brama y que me bulle
del deseo que me hierve y que me implota
y que busca sólo el beso de tu boca
esa boca cuyo beso es la verdad
Amor Gramatical
Amor gramatical
de sintáctica canción
en que apostrofas con caricias
mi más tierna inspiración
con las comas y los puntos
te entretejo mi universo
y tus besos de amalgama
son los besos en mis versos...
Si me abrazas vida mía
presto brota la poesía
si me apiernas tiernamente
se desquician alma y mente
mientras juego con las diéresis
de tus senos voluptuosos
y descubro entre tus muslos
la exclamación de mi asombro
¡Qué belleza de terruños!
¡Cuán hermosos matorrales!
Qué nutricios los frutales
que descienden a tus cuños...
¡Qué mujer tan especial
me has salido compañera!
Aunque te hagas una fiera
eres pira bautismal
en que mi amor se bendice
Compases de Amores
Oleaje soy que desvanece
al recostarse en tus riberas,
huella soy de tus arenas
ya cinceladas a mi espíritu:
Paralelos universos
nos aúnan en silencio
nos conjugan en secreto
nos acercan sin temores
en esas realidades invisibles
en que te sueño,
en que me sueñas.
La vida carnal es tan solo un soplo
el diminuto instante de un latido
el guiñar de un ojo adolorido
el tenue aroma de un pistilo.
Mas nuestras vidas se eternizan
más allá de lo mundano
inquietas viajan mano en mano
por senderos de luz sin más distancia
que los paisajes imposibles del Creador
por caminos de paz sin más reloj
que los compases armoniosos del Amor
Amores Invencibles
Somos un alma sola
que el lindo ocaso blinda:
aliado que descolora
y se esconde tras la luna
y la luna se te espeja
en tus ojos siderales
en tus curvas exquisitas
en tus líneas formidables
y te miro y me asusta
no poderte complacer
y te escucho y me serena
tu jadear maravilloso
que me hace estremecer
Las pasiones pasionarias
se regalan sin pedirlas
nos enlazan, nos enredan
en amores invencibles
geografías imposibles
de los mundos virtuales
que generan tus caricias
y me regalan tus besos
cada vez que te abrazo
entregado y asistido
por este corazón dolido
que te ama y te venera
Un "Para Siempre"
¿Sería mucho pedir una mirada?
tal vez un alquímico silencio
tal vez una pausa sin destino
y con entrega.
¿Sería mucho pedir etéreo aroma
llegando desde tus lejanías hasta mi olfato?
Es mi pluma quién te evoca
es mi mano quién persiste inútilmente
en rememorar la sedosa lozanía de tu piel indiferente...¡
No, ¡mi linda!
No soy yo quién requiere tu presencia
es tan sólo mi alma agitanada y solitaria
buscando los tesoros ya perdidos
en las profundidades abismales del recuerdo.
Tu imagen entallada, cincelada y bien tatuada a mi memoria
no puede deshacer este deseo de ubicarte
este álgido deseo de correr hasta tu vientre
y cayendo de rodillas ante tu austera majestad
abrazarme a la esperanza de una nueva aventura
que incluya esta vez un "para siempre"
Amor, Amor, Amor, Amor
Amor, Amor, Amor, Amor
motor que mueve universos
valor que tienen los versos
que se encienden sin temor
que se tejen con candor
y con sabia algarabía
produciendo la poesía
que adorna corazones
y que acalla las razones
del que; vil y desalmado,
al amor ha renunciado
claudicando sentimientos
olvidando los cimientos
de la vida y su sentido
Amor que fabrica nidos
de caricias y de besos
y de los sueños traviesos
que nunca han sido curtidos
por cizaña ni impiedad
Amor que da libertad
al que libertad clama
amor que enciende la llama
de la gran fraternidad
y escalándose altas cimas
-amor trajeado de rimas-
se desnuda solidario
para darnos corolario
de la paz y la verdad
Amor que por amor amas
amándote como te amo
te amo tanto que este llanto
se confunde con la risa
en esta bella sonrisa
que me da felicidad.
Atractiva
Atrayente y atrapante y atractiva;
va mostrando sus presentes a la playa.
va dejando su sendero de atarraya
con los aires de una diosa o de una diva.
Su belleza; navegando a la deriva,
se deshace entre las olas y me acalla.
Y aturdida; de mi amor se hace lacaya:
De mis besos y caricias es cautiva.
Toma el aire de una reina muy altiva
con sus dones de silencio y de atalaya.
En mis brazos, su fragancia se subraya
y en mi mente su candor es normativa.
Su silueta; tan moderna y primitiva
hala más que los aceros de una guaya
y en sus labios,; el sabor de la papaya,
a besarla nuevamente me motiva.
Me motiva, me motiva y me motiva,
cada beso que me otorga es la vitualla
que da fuerzas a mi vida y me destalla
la cizaña. Su caricia es nutritiva
y es en su alma que me vierto en alma viva
Mujer Oceánica
Música de caracolas
deleitando mis oídos
Olores salitrosos
aromando mis recuerdos
Soy tritón sobre arrecifes
de tu Pléyade marina
Soy narval sin unicornio
visitando geografías
de tus litorales costeros
Soy la playa que te aguarda
con crucial algarabía;
con expectante placer
me aferro a tus mareas
de caricias costaneras
¡oh mujer oceánica y divina!
Tus Ojos y Tu Boca
Son tus ojos que reflejan
esta vida apasionada
con las brisas de tus hadas
que me alegran noche y día
Son tus pasos en la arena
los que duermen en mi aurora
eres tú linda Señora
quién me mueve desde adentro
eres tú princesa bella
quién rellena toda mella
que a mi alma devoraba...
Y es tu sol de primavera
el que brilla en las esferas
de mi frío firmamento;
Es el goce de un momento,
el deleite de un instante
que atesoro; trepidante,
el instante en que ese beso
cincelándose a mis labios
ha tatuado un embeleso
que es eterno en los remansos
de mi vida fustigada
por los cierzos del invierno...
Es tu boca la explanada
en que ruedan mis deseos
desde siempre y para siempre..
Tu Danzar
Tu danzar es fantasía
que regala mirra y oro
tu fulgor es melodía
que me enciende cada poro
de esta piel que es tuya y mía...
De ese cuerpo que atesoro
y está lleno de armonía
quiero el baile -sin decoro-
de tu vientre y su poesía;
quiero danza de vaivenes
quiero risas de alegría
adornando los edenes
de tu hermosa simpatía
Ojos Coralinos
Yo soy hombre de los mares y en la tierra me desvelo
pues no hallo la figura de sirena que me nutre
La pelágica oleada de tus brazos caracoles
me hace falta vida mía; necesito tus azules:
de tus olas matutinas necesito la fragancia
de tus olas vespertinas yo requiero su perfume
y en un baño de gaviotas y en un río de delfines
se estremecen mis pasiones por caricias de tus nubes...
Cómo busco las ecuóreas mocedades de tu vientre
cómo extraño los salitres que salaban mis deseos
cómo anclarme en tus silencios si los vientos son desleales
las tormentas son terribles, los glaciares abismales...
Cómo bulle hoy mi sangre que palpita en tu silueta
cómo sangra hoy mi pecho que recuerda tus mareas
si te busco y no te encuentro no es por falta de cariño
es que estoy en los desiertos; entre médanos y dunas
navegando sin la brújula de tus ojos coralinos.
Tu Altar
Bajo el arco de la bóveda celeste
se aglutinan sentimientos sin parar
son silencios, son deseos, son encantos
que me encantan y enamoran más y más
son las luces de luciérnagas desnudas
que se mecen entre nubes que palpitan
entre estrellas titilantes y golosas
muy golosas del amor que has de brindar
y mi entorno todo vibra tiernamente
y mi piso se disuelve en tu mirada
y ya floto y ya vuelo y ya siento
todo y nada, nada y todo se estremecerse
en el limbo que me absorbe y se divierte
dirimiendo mis caricias en tu altar
Lienzos de amores
Seré lienzo en blanco
a la espera de tus vivaces colores
tus líneas, tus formas, tus figuras
...llenarán mi piel intoxicada
liberándola de toxinas y expectativas malheridas.
Seré sembradío inerte
a la espera de tus semillas y simientes:
granos y cereales, gérmenes y embriones
germinarán en mis adentros con tinta de tus versos
con fluidos de tu vientre,
con ansias de tu boca
y caricias de tu frente.
Seré artista plástico en tu cuerpo de murales
y será mi pincel a dibujar ríos, afluentes, arroyuelos y parajes
en las sedosas colinas de tu pecho,
en las suaves hondonadas de tus pieles
y en las mismísimas entrañas de tu estela peregrina...
Y maravillosas ternuras, promesas de futuros por venir
se anidarán en la convexidad de tu mágica esencia
para plasmarse dádiva fiel de amor incondicional
...de amor perfecto... por nacer
Sensualidad
La palabra precisa,
el momento esperado,
una luna poetisa
tu silencio sagrado:
del desván surgen flores
de tu sien sus corolas
del perfume en tu piel
brotan mieles y polen
y pistilo a pistilo
me deshago en tu vientre.
En tu seno derrito
mis tesoros más cautos
y en tus piernas candentes
mi suspiro y mi aliento
se despeñan rodando
hacia perlas sedientas
del salitre que entrego
a tu grito, a tu canto…
Una lágrima alegre
me festeja en silencio
una tenue sonrisa
que celebra tu gracia
se me asoma en delicia
y acaricia, y acaricia…
Luego el sueño nos vence
y me rindo a tu abrazo
y me quedo dormido
con el suave latido
de tu pecho en mi oído…
Nuevas letanías
De tus ojos nace un río
de miradas seductoras
y de besos jamás dados
a la espera de la aurora
Y el río fluye hacia un océano
de caricias olvidadas
de silencios necesarios
de dolores taciturnos
y de gritos despiadados.
Y la luna teje los señuelos
y la vida duerme boca abajo
y la noche se derrama
sobre el diurno quehacer
y no quedan sino sombras
a la espera de otro adiós
que fabrique más recuerdos
de estas nuevas letanías.
Te consagro silencio
Te consagro mi aurora:
nueva vida en alba hora
renovando los placeres
que musitan tu belleza.
Te consagro mi silencio:
hermoso sueño de mentes acopladas,
de miradas telepáticas y felices serenidades
y la patria se expande abarcando el Universo
y la Luna nos arrulla en su mengua clandestina
y ya no hacen falta palabras
todo queda dicho
en los besos y caricias
en suspiros sin fronteras
en golosas hondonadas
de tu piel de primavera
De tu labio
De tu labio las mieles
se vierten en mis poros
de tus manos las brisas
agitan el oleaje de mis mares
y vuelves a mis ansias
y reviertes mis lamentos
en festiva alegría
y Soledad celosa y molesta
sale de mi casa
por la puerta de servicio
Besos disparados
Besos disparados
desde la cruel distancia
se anidan cual palomas
en mi pecho palomar
y el amor se cuela sigiloso
tras las rendijas de la noche
y me llega benévolo
sereno, apaciguado
como potro domado
listo para llevarnos
a parajes imposibles
en mundos de ensueño.
Y en mis ansias te evoco
y en mis sueños te encuentro:
Angelina poderosa
de mi antiguo amanecer
ya te adueñas sigilosa
de este tardo atardecer
devolviéndole a mi vida
alegrías de mi ayer…
Amores diurnos y amores nocturnos
Amores diurnos y amores nocturnos
Amores de calle y amores de acera
Amores del alma y amores de cera
Amores de hogar, amor taciturno
de calma segura, de llama sincera...
Son tantos amores sembrados al viento
llenando los aires con suaves momentos
de mansa alegría y furia festiva.
Alquimia
Alquimia es tu labio abejero
que da mieles a mis brisas
Alquimia es tu mano florida
que perfuma con caricias
esta piel deshidratada
Alquimia es tu llovizna ligera
que refresca mis desiertos
Alquimia es tu verso de lino
que entreteje sus recuerdos
en mi cuerpo plañidero
Alquimia es tu ecuórea mirada
que está llena de pleamares.
Alquimia es tu talle de musa
que desquicia mis silencios
Por tu sonrisa
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
(Pablo Neruda)
Podría escribir los versos más paradójicos esta noche
podría desaparecer en el caos total
y reaparecer de nuevo,
renovado y receptivo,
perfumado y perspicaz,
también rejuvenecido
por una sonrisa tuya.
Podría cantarle odas al televisor o a la cocina eléctrica
y sublimar de nuevo los corales caribeños
podría cabalgar las olas, navegar los llanos,
incendiar los hielos polares con llamas de propano
y hasta podría congelar los desiertos del averno
por una sonrisa tuya.
Podría vencer el tiempo entretejido a nuestras pieles
con un certero rayo de neutrinos
y emparejar con una podadora
cipreses y abedules, cerezos y manzanos
y mangos y aguacates y robles y nogales
para que te entreguen sus flores y sus frutos.
Podría escribir los versos más caóticos esta noche
y robarle a las fractalidades su orden escondido
ese orden ocultado como si fuera tesoro secreto,
santo grial, arca de la alianza, cueva de Alí Babá
arco de triunfo o libertad de estatuas deambulantes
por las nocturnas calles de empedrados deseos.
Por una sonrisa tuya
podría pescar elefantes y cazar escualos,
dispararle a los rifles para que se haga la paz,
acosar revólveres, pistolas y ametralladoras
con la furia de un depredador y fundirlo todo
para luego cincelar palomas y azulejos
y esculturas floridas y pasiones de acero.
Sólo por tu sonrisa, Aurora Mañanera…
Sonreiré
Con tus alas en las alas de la brisa
con tu risa en la sonrisa del ayuno
llevas cuentos en las yemas de tus dedos:
Son caricias que se otorgan al azar.
Con tus sueños entre sueños de la luna
con tus auras bajo el aura de la aurora
llevas fiesta en las entrañas de tu cielo:
Son miradas que no dejan de agradar.
Si me encuentras deambulando por el mundo
cual gitano que ha dejado de migrar;
no preguntes ni me inquietes con silencios.
Sonreiré si me abrazas nada más.
Sonreiré si sonríes al mirar…
Rosa.
Rosa que adorna tus labios
y aterriza en tu sonrisa;
rosa que aroma tu aliento
fresco como una brisa;
rosa que marca el sendero
de mi beso marinero
déjame ser el juglar
de tu amor peninsular.
Rosa crepuscular
que acaricia mi piel tosca;
rosa de pétalo terso
que mi pasión desenrosca;
rosa carente de espinas,
vestida de hadas madrinas,
regálame azul lucero
para decirte "te quiero".
Rosa que en mi sendero
vas dejando tus pistilos,
ata mi cor a tu enagua
con tus más dorados hilos.
Permite que me eternice
besando tu roja aureola
y me transforme en tu estola
para que nunca estés sola…
O morir renunciado de tu endeble querer
Pasaré por tu casa como un viento nevado,
con el álgido frío que en mi alma has dejado;
te traeré mi silueta adornada de hastío,
con guirnaldas cenizas y un dolor ya vacío.
Pasearé mis recuerdos por tus ansias de olvidos,
lloviznando mis cuitas de tesoros perdidos
y frugales deseos volverán a llover
sobre este desierto que se llama “querer”.
Pasaré por tu vida como el cierzo y el frío;
empeñando caricias del abrazo bravío
que dejara en tu puerta mi cansancio soez,
y mirando tu aroma, pediré otro “tal vez”.
Te seré bucanero, astronauta o mendigo,
te seré aquel silencio de aquel canto de amigo
que se bate en las noches por un mal proceder
y quizás me amilane por otro agrio “volver”.
Tu recuerdo me incita, mi pasión se escabulle
por rendijas silentes de mi sangre que bulle,
y no queda otra gesta que intentar renacer
en tus brazos de fiesta, en tus ojos de miel,
y en los besos que viajan de tu labio a mi piel,
o morir renunciado de tu endeble querer.
Tus antojos (dueto princesmain -María Inés Arrabal- y tonisan)
Si ayer por decir tu nombre
ya me temblaron las manos,
hoy por ver tu piel de hombre
explotarán los abrazos.
Explotarán los abrazos
de tu añorada presencia
y me robarás un beso
sin que yo dé resistencia.
Sin que yo dé resistencia
también robarás mis ojos.
Tú haces de mí lo que quieres
con mi favor a tu antojo.
Con mi favor a tu antojo
y aunque no te lo propones
cuando de amor me sonrojo
tú pones las condiciones.
Tú pones las condiciones
yo pongo las fantasías
y repartimos después
toditas las alegrías.
Toditas las alegrías
que Dios nos ha regalado
nos las llevamos volando
hacia un cielo almidonado.
Hacia un cielo almidonado
tu recitar me convoca
mientras cruzamos el vuelo
mi mano, tu mano toca.
Mi mano, tu mano toca
mi boca en tu boca bebe
mi cor en tu cor anida
y es que tu alma me conmueve.
Princesmain
tonisan
Denn)
El ogro y la niña (dueto tonisan y
-¿Sería tan amable de darme una moneda?
Es tarde y hace frío, no para de llover,
me asusta aquel mendigo tirado en la vereda,
la panza me hace ruido, no tengo qué comer.
-¿Cómo es que me molestas? Dinero no me queda
y llevo mucha prisa pues tengo que correr;
no quiero detenerme, la vida se me enreda;
si pierdo mi trabajo me bota mi mujer.
-Disculpe por favor, no quise ser cargosa
los chicos; casi siempre, sabemos molestar.
¿Me acepta un regalito? Hoy encontré esta rosa
yo sé que a su señora la flor le va a gustar.
La niña lo miraba sonriendo deliciosa,
el ogro frunce el ceño y se apresta a replicar:
-¡Ah infanta descarada!; ¿qué rosa ni qué rosa?
y ajándole el retoño, comiénzala a insultar.
Pequeña y aterrada, temblando por el frío,
con lluvia en sus ojitos la niña respondió:
-¿Por qué rompió mi rosa? Era un regalo mío,
la flor era tan bella y ahora se murió.
La niña desvalida, mojada y temerosa
observa con espanto al viejo malgeniado,
pero es ya tanto el hambre; que llora neblinosa
mientras el hombre engulle; un nudo, consternado
y lágrimas asoman de su alma tenebrosa
que ablandan; poco a poco, su duro corazón.
El viejo; genuflecto, al fin entra en razón.
Carita sin sonrisa, de ojitos inundados
estira su manito rozando con su miel
al rostro del buen hombre que oculta, avergonzado,
los restos de la rosa, molida en el papel.
Sutil y con ternura desarma su pasado
vibrando, entre sollozos, le cuenta con temor,
y esconde su mirada rasgada de dolor.
-Mis papis hace un año, al cielo se han marchado,
mis días son oscuros, amargos como hiel,
me duermo en este saco, mugriento y remendado
el frío me castiga, helándome la piel.
El hombre entre sollozos, dolido y enfadado
con este mundo horrible, con este mundo cruel
se sienta y bisbiseando trata de hablar pausado
y entre tartamudeos le da un abrazo fiel:
-No llores niña linda, no gimas por favor,
si quieres yo te llevo cargada a mi vergel.-
Extiende los bracitos, donándole su amor
y cual su hija fuera; se va a vivir con él.
El ogro ya no es ogro, poniéndose a cantar
la carga entre sus brazos, llevándola a su hogar.
Denn
tonisan
Tus ausencias.
Trinar de pajarillos
evocan las ausencias
y la naturaleza
te dona sus esencias:
te dejas cobijar
por miles de conciencias
que llueven desde Gaia
sanándote impaciencias.
Te dejas arrullar
por ríos y riachuelos,
por flores coloridas
que brotan desde suelos
amantes de tu piel.
Y esperas porque esperas
regreso de tu amado
mientras el Cielo llora;
como ogro condenado,
tu soledad infiel.
Ya deja de esperar
y dame tus ausencias.
Las sembraré en mi alma;
trajeado de paciencias,
volviéndote a querer.
Canto enamorado
Ardiente sueño se acuna
con las olas del Caribe,
entre sueños de cantina
y deseos de sentina
de un buque que navega
buscando destino incierto.
Yo busco destino incierto
por amor a lo desconocido
aunque soy muy comedido
quiero serte siempre amigo;
así amanezco contigo
con el sol entre los ojos
Con el sol entre los ojos
la luna se queda quieta...
se avecina una cometa
para pedirle un deseo
pide todo lo que veo
pues al viento pedirás
Pues al viento pedirás
esas brisas tropicales
que traen cuentos irreales
sobre alisios calurosos,
fábula y sueños hermosos
navegando tus caudales.
Navegando tus caudales
está el cielo anonadado
quisiera él ser tu soldado
para ganar la querella
por el brillo de la estrella
que reluce en tus poemas.
Que reluce en tus poemas
trajeados del esplendor
que nos regala el amor
cuando siente que se asienta
una pasión que incrementa
el frenesí de quererte.
Por eso es que quiero verte.
Por eso es que quiero verte;
de frailejón y cayena,
vestida para la cena
que te propongo al convite.
¿Y no quieres que te invite?
Si tu ausencia me condena…
Si tu ausencia me condena
derramaré amargo llanto
mientras mi elegía canto…
Amor matemático
Si quisieras tu actitud deponer;
de poner la torta me encargaría yo
así sería mía toda la culpa
y tuya cualquier disculpa….
Tengo suerte de tenerte:
detenerte ha sido fácil;
fácil es el integral de la armonía
si se deriva su filosofía
y se calcula el límite
de la dicha
cuando la desdicha tiende a cero
y el amor tiende a infinito.
Por eso, amor,
destierra soledades
entre mis brazos
acá y ahora.
Déjame ser.
Déjame sembrarte de gardenias y jazmines
bajo el cómplice sangramiento del ocaso,
déjame rociarte primaveras
en el silencio montaraz de tus enaguas,
déjame adornar con manantiales
tu bucólica presencia,
deja que seduzca tu grandeza
en el segundo inconcluso y detenido,
déjame fundirme con tu alma
bajo el manto de zafiros que cobija
nuestros anhelos callados y caídos.
Déjame; finalmente, ser tu lágrima
derramada en tu pañuelo,
tu sonrisa
florecida en la nostalgia,
tu mirada
a las nieves reservada...
tus abrazos y silencios
y también tu espada
¡déjame ser tu espada!
La cita.
El oleaje se balancea,
como cuna navegándose a sí misma
en esta tórrida tarde tropical,
entre lilas y rosados,
entre púrpuras y escarlatas;
y yo te espero en la orilla de un deseo continental y oceánico.
Te imagino legendaria,
bronceada y melindrosa,
cadereando maliciosa sobre arenas diamantinas,
en ese hilo dental que nada esconde,
pequeña piececilla de tela
que resalta e insinúa tu figura y tu belleza.
Ante tanta sensualidad,
¿qué podría hacer yo,
además de atosigarme entre bisbiseos y palabras entrecortadas?
Pero llegas tan vestida
que no entiendo cómo no te sofocas
bajo esta modorra bochornosa.
El oleaje se balancea
bajo tu enagua de panal y de colmena,
como arrullo de una luna que ha perdido sus esferas
y te espía desde el agua,
buscando;
entre tus piernas, sus estrellas.
Yo te observo en la distancia,
deleitado con tu marcha seductora y elegante,
tú te acercas dibujando muchos soles en tus labios.
Y qué bella es tu sonrisa de gaviotas y de perlas,
y qué hermosa es tu mirada de delfines y centellas.
Si me abrazas
te prometo un arco iris de jazmines y caléndulas,
si me besas
te aseguro un tornado de caricias y de huellas..
Redescubriendo el fuego
Atravesada por los rayos polares
como mariposa sacrificada al ocaso,
respirabas lentamente,
jadeante,
en la esperanza de mi beso resucitador,
pero el tiempo es enemigo de la historia,
pero el aire es enemigo de la gloria,
pero el cielo es enemigo del deseo
y la cobardía es astuta, habilidosa
como una diosa vespertina
viperina…
Así fue que se restauró el mito
de la castidad
entre mi beso esquivo
y tu labio de pedernal.
Aun así
a veces sueño
que redescubro el fuego…
Yo cerrero, tú sifrina.
Yo cerrero, tú sifrina;
y la vida que se empina
hacia otra encrucijada
por amores dibujada.
Tú sifrina, yo cerrero;
por eso hablo yo primero,
tú me callas con un beso
que me deja como tieso.
Ya me dicen ceniciento
por tus aires de princesa,
mi querida golosina.
Forjaremos el cimiento
de una vida de realeza,
si esta historia se encamina.
Yo cerrero, tú sifrina…
Vigilia de caricias.
Te vigilo con la expectativa
de acariciar tus finos cabellos,
de arrebolar tu rostro goloso,
y de borbollar la blonda breña
que yace en la zapa de tu vientre.
Joyero soy de tus fantasías
por obra y gracia de adustos celos,
nunca la lesura fue tan agria,
jamás la justedad tan ausente.
Barroteado yace mi deseo,
inutilizado, lastimado,
inerme, álgido y represado,
a la espera de una tonta bomba
que incauta, salga de su trinchera
y desintegre la alta muralla
que construimos ambos, verbalmente
y solamente a mí, me aprisiona.
Un beso algo salado.
Atravieso puertas dimensionales
en un albor transparente y luminoso
ante tu deslumbrar fogoso
y tus caricias pasionales.
Estallo en un mar de sentimientos
y celo para mi todo tu encanto
ante tu mirada de aspavientos
y tus susurros y tu canto.
A veces, ¡es verdad!, surgen tormentos
que cubren nuestro amor con llanto,
A veces, ¡es verdad!, surgen lamentos
que velan nuestro amor con un manto...
Pero de pronto siento
tu palpitar acompasado,
y se transforma en pasado
todo árido momento.
Con un beso algo salado…
Tus senos.
Cotidianamente recuerdo las dunas
de tus hermosos senos.
Senos que son plegaria
magia e ilusión,
senos que son canción
de encantos hechiceros,
senos que son pasión
y también son consuelo.
Y cuando regreso al hogar
me festejan, me celebran
diariamente
tus maravillosos senos.
Tus labios.
En el ocaso ensangrentado
de la tarde caribeña,
dos montañas incendiadas
se besan...
Así nacen tus labios.
Fuego sobre fuego,
llama contra llama.
Ósculo encendido
que ilumina las obscuridades de mi alma.
Por ti ardería hasta las cenizas,
y aún más allá.
En el ocaso incinerado
de la tarde tropical,
dos montañas apasionadas
se abrazan...
Así nacen tus labios.
Tu candor.
Desde el fondo del océano
una fosa de negror
se levanta, se revuelca
sobre el agua, viendo el sol.
Ya no es fosa, ahora es isla
ya no es negra, su verdor
es floreado, con un toque
de la fauna derredor.
Desde el ras del mar azul
una isla de verdor
se levanta, se remonta
hacia el cielo, viendo al sol.
Ya no es isla, es montaña
ya no es verde, su blancor
es nevado, con un brillo
de aguanieve de color.
Desde el tope de los cielos
una cima de blancor
se levanta, se dispara
hacia el cosmos, viendo al sol.
Ya no es cima, es estrella
ya no es blanca, su fulgor
es candente, con un soplo
de matiz multicolor.
Desde lo alto, desde el cosmos
una estrella de fulgor
nos alegra, nos alumbra
calentando nuestro amor.
Cada noche en tus ojos
yo disfruto su esplendor
y la estrella ruboriza
transformándose en candor.
Tu alegría.
Tu alegría
es el brillo de mi día,
es el sol de mis mañanas,
es rocío en mis ventanas.
Tu sonrisa
es el soplo de la brisa,
es la fábula grandiosa,
es el sueño de una diosa.
La consigna es vivir.
Supongo que habrá otros soles
a deslumbrar tu dolor,
haciendo de tu tristeza
otro cántico de amor.
No mires hacia el pasado
disfruta del porvenir
que lo pasado pisado
y la consigna es ¡VIVIR!...
Sueña.
Soñando sueños de ensueño
y haciéndome único dueño,
de tu amor esperanzado
jamás y nunca alienado.
Sueña con la vida glamorosa
que te espera en la vera prodigiosa ,
en que gozas el goce de un momento,
que eterniza valiente al firmamento,
sueña con mis sueños de cascada,
sueña con mis sueños de vereda,
sueña con la magia de la veda,
sueña con caricia codiciada.
Sueña que todavía eres mi amada
aunque el viento no te lleve mi recuerdo,
sueña con el cauce con que muerdo
el silencio de tu copla enamorada.
Sueña con la brasa de mi boca,
con la brisa de un verso apasionado,
sueña con el ansia que provoca
tu deseo a mi cuerpo flagelado.
Sueña con mis sueños palpitantes
que buscan tus deseos tan distantes.
Sol de la montaña.
Sol de la Montaña, sombra de los pinos,
recuerdos ancestrales invocan mis caminos.
En ti hallé palabra para mi furia entera,
en ti el molde estaba de mi poesía sincera.
No quiero ni decirte, oh Sol de la Montaña,
en todos estos años las veces que escribí
el viaje de retorno a la odisea de plata
que estática en el tiempo un día recorrí.
En todos mis cuadernos escritos y no escritos
encuentro un rayo tuyo, brillando sin demora,
deseos fugitivos que no han sido proscritos
regresan del pasado con velocidad luz
buscando ese momento, buscándome esa hora
en donde el firmamento me erradicó tu luz.
Yarima inquietada, Yarima alentadora
ayer candor de niña, hoy llama de señora,
tu sensatez madura, tus ansias de mujer,
hicieron de mi vida un verso en el ayer.
Se hacinan los helechos, se enciende nueva aurora
y es que entre verso y verso te vuelvo yo a querer.
Ya no será el ardor, pasión que al cielo guiña
o nieve derretida en el seno de una hoguera,
ni estelas de cometas, ni nubes pasajeras,
ya no será el calor de aquella fiel quimera
que no dejó el ayer;
sino este resplandor; locuaz y elocuente,
de una amistad sincera y ajena de la gente
de una amistad inmensa, eterna en el querer
que no vence la muerte ni lo que pudo ser.
Es mucho más candente, es mucho más profundo,
el sentimiento éste que el sentimiento aquel.
Por eso hoy Yarima me olvido de este mundo
y pleno de silencios te vuelvo yo a querer.
Si llegara a besarte primero
Piel de seda, ojos de cordero,
si llegara a besarte primero
devuélveme la primavera...
No, mejor no, mejor espera...
Mejor entrégame el verano
y tomándome de la mano,
llévame lejos, lo prefiero,
si llegara a besarte primero.
Llévame, mi cándida bella
más allá de toda estrella,
más allá de todo verso,
más allá del universo,
a la morada de Dios...
vamos juntos los dos.
Reto aceptado.
Me atrevo hacendoso, palpando el futuro,
pues pongo mi mano en tu seno desnudo
pues pongo mis ojos en tu piel de seda
pues pongo mi andanza en tu fiel vereda.
Tu reto yo acepto, querida poetisa
pues solo por ti, la piel se me eriza,
te sueño despierto, y observo una diosa,
ecuórea sirena, doncella preciosa.
Te busco en los lares del limbo brioso
con aires de viento, algo indecoroso,
te busco en las tierras que son imposibles
hiriéndome; alegre, de besos creíbles.
Dejando al pasado borrar los recuerdos,
seamos sinceros, seamos más cuerdos;
dejemos la angustia, el tormento, el dolor
caer genuflexos ante nuestro amor.
Que sea el silencio, el gran estandarte;
blandiéndole al viento los besos del arte:
del arte de amarnos, del arte de amarte.
¡Con besos de estruendo, yo quiero poblarte
Renunciando he renunciado.
Gota
a
gota,
miel
se agota
en mis labios,
por agravios
de tu boca.
Duna
a
duna,
mal
se acunan
en mis brazos
esos trazos
de tu grieta.
Ola
a
ola,
cual
moviola
esta historia
ya es memoria
del pasado.
Renunciando,
he renunciado
a tu amor
y a mi pasado.
Y este cuento se ha acabado...
Otra historia de amor.
PRELUDIO
Acordes citoplasmáticos
de ósmosis variadas;
las musas extremadas
le cantan a los áticos.
Con color de ribosomas
te desnudaste insegura;
acuerdo de la cultura
condena de los axiomas.
Con la fragancia cambiante
de tus vergeles extraños,
me dibujaste los años
de poeta y comediante.
Y viéndote paradisíaca
conquista del infinito;
beso a beso, mito a mito
amé la demoníaca
amplitud de tu detrito.
EPILOGO
Y como toda perla surge de la inmundicia,
y como toda rosa pincha con sus espinas,
me instalé en tus enaguas, recorridas tus colinas;
y con fervor inmenso sembré en ti mi caricia.
Como pájaro en vuelo buscando un lugar
donde construir su nido, te rodeé con mis brazos;
y apoyando mi rostro en tus suaves abrazos
en tus sueños alegres me propuse anidar.
Pero a veces el viento que golpea inclemente,
hasta el roble robusto desarraiga del suelo,
y tus sueños alegres trastocaron en duelo
por un tonto desplante de mi culpa inconsciente.
¡Cómo añoro las odas de nieve y de venado!
¡Cómo extraño tus ojos, tu agraciada sonrisa
y ese canto de musa que jamás tiene prisa
aunque el viento alisio se transforme en tornado!
Nuestro amor se nos derrite.
Nuestro amor se nos derrite
cual si fuera una pálida imagen en un cuadro de Dalí;
porque sí.
¿Y por qué no?
Nuestro amor se nos retuerce
cual si fuera un fotónico rayo de luz cayendo en un agujero negro;
ya que si...
¡mejor no!
Nuestro amor se nos desplaza
cual si fuera una piedrita plana saltando sobre charcos;
ateridos,
friolentos.
¡Nuestro amor se deteriora!
Amor, nuestro amor se desintegra
en cuantos de energía punto cero;
y cero es exactamente
nuestra calificación
por amarnos tan neciamente,
como entre desechos nucleares.
Si nos viera la maestra
mínimo nos daría un reglazo
en la palma de la mano.
¡Qué vergüenza!
Navegandote.
Con bejucos y una flor de cayena
me construiré un buen par de piraguas,
para navegar en las rubias aguas
de tu grácil y fastuosa melena.
En tus labios me serviré la cena,
sobre tus senos me haré el desayuno,
de tu pubis comeré cual ninguno
que haya probado la miel de colmena.
Y viajaré más allá de tus sienes,
aguerrido, ondulante y deseoso
de atracar en tus puertos coralinos.
Disfrutaré de tus suaves vaivenes
como osado bucanero glorioso
que encuentra su suerte en lares marinos
Miradas almizcleras.
Miradas
perfumadas
me sitian desde tus ojos almizcleros.
Belleza planetaria que juegas con mis esmeros,
como satélites exclusivos orbitando tus anhelos,
derribas fortalezas;
-mis labios son tus presas-
destruyes atalayas
y todas las murallas
que hubiere levantado
para nunca más estar enamorado.
Me rindo, me has conquistado...
Las rápidas.
Caminando río abajo,
desaté el sufrimiento
de las entrañas de la tierra
con la mirada clandestina y el aliento
mañanero de la sierra.
Creí volver a los retoños
del audaz otoño europeo,
creí que el árbol arrasado y feo
de lastimadas raíces, era viento
que tomaba forma y color.
Por eso; cuando cansado me siento
sobre la roca desnuda,
observo el agua loca de las rápidas
y no me queda ya duda:
ése es tu ánimo rebelde,
ésa es tu alma prisionera en un cauce
que busca rebosarse de repente.
Y el mango ese que flota
es mi corazón que se alborota
dejándose arrastrar por tu ternura:
Fluimos en la misma locura.
Labios.
Labios desdibujados en la brisa;
como fábula devota y vedada,
retienen con su soplo tu sonrisa
que a mi alma quedará por siempre anclada.
Labios que regalan su caricia
a mi alma por siempre enamorada,
labios que llegan en bandada
de besos que se trocan en delicia.
Labios escondidos en la bruma
de un magnífico amanecer andino,
labios de diáfana y roja espuma,
de miel y de cayena y verde pino.
Labios azucarados con canela
buscando un romántico destino,
tu boca acantonada en mi camino:
mi amor embelesado se desvela.
En tu recuerdo mis labios,
en mi recuerdo los tuyos
patrones de mil arrullos,
y de tus besos más sabios.
La noche del Caribe.
En mis ojos, la noche del Caribe
se ha instalado con ansias de alta mar,
como viento queriendo retozar
con su oleaje, que apenas se percibe.
En tus ojos, los premios del Dorado
me impelen nuevamente a la aventura,
y te exploro, como ave que insegura
sobrevuela el picacho en que ha anidado.
En tus labios, tesoros de ultramar
me invitan nuevamente a ser pirata,
y tu cuerpo me alisto a navegar.
Te abrazo como si fueras de plata,
con briosas esperanzas de remar,
renovando mis sueños de zarpar
para atracar en tu alma tiernamente
día tras día... ¡cariñosamente!
La consigna es vivir.
Supongo que habrá otros mares
en que puedas navegar
y con luces de tu proa,
las tinieblas disipar.
Nunca pierdas la esperanza
pequeña criatura aterida,
permítete nueva andanza
hacia una nueva vida.
Supongo que habrá otros soles
a deslumbrar tu dolor,
haciendo de tu tristeza
otro cántico de amor.
No mires hacia el pasado
disfruta del porvenir
que lo pasado pisado
y la consigna es ¡vivir!...
Juego de amor.
La vida es un juego;
un juego bonito,
quien ama lo sabe,
quien goza lo vive.
Amores que juegan
con reglas de honor
son luces de gala,
son sueños de amor.
Y mi indiferencia
no es más que la ciencia
que busca clavarte
a un cuento de hadas.
Pudiera dejarte
volar cual falena
e irme a buscarte
en nueva faena.
Pudiera escapar
del odio que arrostras
pero son angostas
las calles del yugo.
Pudiera decirte
que al fin yo me voy
por siempre y siempre;
pero... aquí estoy
cincel en tu alma
es mi corazón,
tus dudas no existen,
les falta razón.
No juego contigo
sino con tu amor,
princesa, mi niña,
dame tu pasión,
retoza conmigo
como dos infantes
que es juego de amantes
éste, tu dolor.
Inventario
-¿Qué es lo que puede darle a mi abolengo
un infamante pobretón como usted?
preguntó su graciosísima merced
acerca de lo que tengo y no tengo.
Y hago inventario de mi posesión
para responderle a la bella dama,
porque quiero llevármela a la cama,
ganándome su altivo corazón.
Oiga: tengo un silencio eternizado
por golpes y embestidas del pasado;
y una rabia caprichosa,
y una furia poderosa,
y una vaga hostilidad
que pelea por la verdad,
y la rima clandestina
que se yergue concubina
de éste que es su poeta loco.
Lo sé, lo sé, todo esto es aún muy poco
pero continuemos el inventario:
Tengo todo un corolario
de experiencias milagrosas,
tengo fragancia de rosas
poblando callosas manos,
tengo millardos de hermanos
cubriendo una geografía
de belleza y algarabía.
También tengo la poesía
que me enciende en alegría,
y tengo también la prosa;
recatada y escandalosa,
goteando; sobre mi vida,
animante y divertida.
Tengo sueños escondidos
debajo de mis almohadas,
y tengo el polvo de las hadas
para adornar tus vestidos.
Tengo noches estrelladas
cortejadas por la luna,
también tengo la fortuna
que es obsequio de las hadas.
Fantasías elegantes
acerca de fascinantes
universos paralelos,
tengo para tus anhelos.
Tengo rasgados los velos
de templos esclavizantes,
tengo un sinfín de amantes
en el Reino de los Cielos.
Tengo islotes de osadía
en mares de alba y aurora,
y tengo la mar bravía
que desde mi piel aflora.
Y tengo una cofradía
de sueños de fauna y flora,
y tengo la protectora
pasión que hacia ti me guía.
Tengo la rima risueña,
dulce, tierna, voluptuosa,
que; alzándose prestigiosa,
pretende que seas su dueña.
Tengo el soneto y la estancia,
tengo la lira y la glosa,
tengo pluma prodigiosa
que deja mucha ganancia.
Tengo joyas de esperanza
guardadas en el armario,
tengo todo un seminario
de música, baile y danza.
Y aun te tengo atesorados
sentimientos y emociones,
junto a un mar de sensaciones
y besos amelcochados.
Y todavía te tengo:
colinas reverdecidas
y caricias bendecidas
para tu alto abolengo.
Y si esto no te bastara,
te tengo el sueño dorado
de vivir siempre a tu lado,
que te pondré como tiara
para adornar tu cabeza,
cuando comas en mi mesa,
cuando duermas en mi cama,
cuando; de mi hogar, seas ama.
¿Viste lo muy rico que soy
aunque no tenga un centavo?
si quieres me hago tu esclavo:
todo lo que tengo te doy.
Horizonte
La mar inquieta, insidiosa y acechante,
coquetea con el caballero celeste
y lo besa tiernamente, en la frente.
Beso entre la mar y el cielo,
eterno, perpetuo, inextinguible.
La mar pícara, astuta y sigilosa
besa al juglar celeste
en la boca, con un beso húmedo, de lengua adentro.
Y así surge el horizonte
ósculo invencible entre la mar y el cielo,
instantánea perenne de Perfecto Amor
Hermosa.
Entre las flores del alba, una gota de rocío
recogió su fresco aroma mañanero
y corrió rama abajo, era alto y hacía frió.
Esa gota, una esperanza de remero
que el océano escupió hacia el cielo
y que el cielo devolvió a su rió.
Esa gota, en ella pude ver
la simpleza de tu mágico ser
Hermosa, oye:
los grillos le cantan a la luna
y de noche ves brillar las espinas de una tuna.
Cuanta nostalgia hay encerrada en esa gota
que recuerda el desangrarse de una esperanza rota
En el alma hay una tuna y en la tuna hay una gota,
en mi cuarto hay una chica y una esperanza rota
¿Cuántas veces cae del cielo un amor acorralado?
¿Cuántas veces alza el vuelo un amor despedazado?
Estoy
-¿En dónde estás?
Estoy en tu tristeza,
estoy en tu alegría,
yo soy la fantasía
que añora la proeza
de besarte los labios.
Perdona mis agravios,
disculpa mi osadía,
es que te quiero mía
con todo y tus resabios
que entiendo y que no entiendo.
Perdona si te ofendo
al rozar tu melena,
es que eres cual falena
que huye si pretendo
tan sólo acariciarla.
Tan sólo ilusionarla,
tan sólo si lo intento,
tan sólo si lo intento...
Eres firmamento.
Yo sé que eres joya,
silencio,
estallido de poemas,
yo sé que eres gruta,
misterio,
sombra de pinedas,
yo sé que eres aurora,
y luz y alba desatada.
Yo sé que eres fulgor,
pleamar,
y eterna llamarada.
Yo sé que eres princesa
sin cetro ni corona,
pero con el aroma
de flores de avanzada.
Yo sé que eres un sueño
de ángeles y cuentos,
y eres firmamento…
y eres firmamento.
El zoológico.
Un día aconteció algo simpático;
me llevé a mis hijos al zoológico,
tendrían tres y cuatro años. Cómico
resultó lo que allí pasó. Apático
caminé al lado de la jaula de aves
¡y sorpresa! cuando un loro dijo: ¡hola!.
Lo recuerdo como film en moviola;
como recuerda el náufrago las naves.
Los niños asidos a los barrotes
gritaban en graciosa algarabía,
como quién; pletórico de alegría
descubre que ha ganado muchos lotes
o ha visto nuevamente a un viejo amigo:
-¡Hola señor Loro!, ¡hola!, ¿cómo está?.
-Señor Loro, lorito, ¡este es mi papá!
le profesaban al loro; su amigo,
los infantes, su sacrosanta verdad
(¡Me dieron mis hijos tal felicidad!)
-¡Mi papá, jejejejeje mi papá!
Un padre orgulloso de sus dos hijos
y más orgulloso de ser su papá,
recuerda con nostalgia los alijos
de aquel día que ya nunca volverá.
El primer beso.
Un ósculo sereno y tendencioso
se acerca lentamente a mi mejilla;
fraguado como el filo de una hojilla,
me asecha; prepotente y sigiloso.
Se allega rutilante y cadencioso;
mientras tiemblo, con aires de carnada.
Soy yo, la débil presa desgarrada
por un amor que siento peligroso.
Me agito ante tu abrazo delicioso,
y lucho por mi vida ante tu beso,
como cobarde pez fuera del agua.
Al fin, me vence tu aire talentoso
y hundiéndome en el fondo de tu enagua
me entrego; finalmente, a tu embeleso.
El ánfora.
Tráeme el ánfora en que desborda el amor
dulce doncella de vivo rubor.
Tráeme el ánfora en que desborda la alegría
y lléname de fantasía
e ilusión
Corazón,
blinda mi alma con tus besos
entre arrabales y cerezos
y arde conmigo hasta la aurora
en esta pasión que aflora
a través de nuestras pieles:
Devoraré todas tus mieles.
El amor que nunca huye.
Es la rosa, es su espina,
la que roza el dolor que se encamina
hacia orbes desahuciados
por neblinas y por nortes asustados.
Es la brisa, su tersura,
la que eriza el dolor que se acumula
como roca desgastada
desprendida de esta alma fracturada.
Es el beso, el muy travieso,
el que hiere este amor un tanto avieso,
diluido como implantes
entre engaños y desaires y despechos y desplantes.
Es la muerte, es su ciencia,
la que toca a las puertas de la vida sin paciencia
en señal de bienvenida
promoviendo con su ansiada y engañosa despedida
la partida, la partida.
Estampida
de silencios y de gritos estruendosos
atizando con sus gozos
el hogar de sentimientos ya morosos
desde antaño.
Es engaño, sólo engaño
esta bizca ilusión que retribuye
con tristezas al amor que nunca huye...
Diana matutina.
Despierta bebé, despierta
observa que ya es de día
ya se oye la algarabía
del mercado, tras la puerta.
La cotidiana alegría
de esta ciudad palpitante
te saluda cual comediante
buscando que alguien se ría.
Risueño bebé danzante
en tu cuna dando vueltas
ya no duermas, ya despierta
que la noche está menguando
y una aurora trepidante
se te acerca saludando.
Historia de amor
Bajo la estrellada bóveda celeste;
en un panorama tórrido y agreste,
hundida en medio de un verdor imposible,
retoza alegre una pareja increíble.
Él, apenas un viandante,
ella, toda de serenata,
en ese país de hojalata
se entremezclan dos amantes.
Así estalla el fúlgido amor palpitante,
quijotesco, heroico, alegre y natural,
forjándose un orbe totalmente virtual
alrededor de la pareja elegante.
Después, andando mano en mano,
se dirigen hacia la aurora,
alejándose sin demora
de todo lo ajeno y mundano.
Diz que cabalgan una estrella;
cuando otra pareja fragante
explota en amor trepidante,
consumando nueva epopeya.
Cuando yo muera.
No llores por mi ausencia de quimera;
entiérrame mejor en la colina,
debajo de la más frondosa encina,
el día en que por fin también yo muera.
Conversaré con pájaros y monos,
con loros, guacamayos y tucanes,
con flores de apamate y sebucanes;
también con esta aurora de albos tonos.
Leeré todos los versos, de las ramas
que cuelgan del bordado orbe celeste:
serán; de mis pasiones, nuevas llamas.
Serás el melodioso canto agreste
aquél que llegue a mí desde allí afuera
y no me aburriré cuando me muera.
Carta a ella (cosas del amor)
Te escribo esta carta que jamás leerás,
en estas líneas solitarias y desérticas
en que se hunde mi alma por tu ausencia
depongo el último hálito de vida
de un amor despedazado,
vapuleado,
flagelado,
desangrado
hasta la mismísima muerte.
Te escribo estos versos que jamás hallarás,
pues son como hoja al viento
en fuego huracanado,
como rama a la deriva
en medio de un océano de vastas veleidades,
recito mi dilema
por medio de un poema
tan triste y conmovido
cual náufrago perdido.
Yo sé que me has amado
incluso que has llorado,
pero ya ves que ahora
abrazo soledades
y mientras vanidades
exhibes en otro lecho.
Por eso me apertrecho
de estrofas tan inútiles
como éste... mi dolor.
Son cosas del amor.
Canción de cuna.
Duérmete angelito, pedazo de estrella
duerme sabrosito que la noche es bella,
que los ruiseñores por ti trinarán
y todas las flores te saludarán.
Duérmete bebito(a), duerme mi ilusión
sueña comiquitas, sueña una canción
sueña con los ángeles y con nuestro amor
sueña con el cielo, con Nuestro Señor.
Para que mañana podamos jugar
es que necesitas ahora descansar
duérmete bebito(a), pedazo de estrella
duerme entre los brazos de tu madre bella
mientras tu papá canta esta canción
con todo el cariño de su corazón.
Aunque solo seamos amigos.
Una sonrisa amena
vale la pena...
una caricia sincera
una llamada devota
la musicalidad de una sola nota
y el sabor agreste de las peras.
La clandestinidad de tu insipiente desbocada,
la complicidad de tu seno en mi mirada
y una danza desenfrenada
en medio de la nada
valen la pena...
El recorrido audaz de mis manos en tu piel
y ese extraño sabor a miel
que reencuentro en tus palabras
de abracadabras
valen la pena...
La vida es más amena
si la comparto contigo
aunque solo seamos amigos…
Arrebólame
Ojos claros, piel canela,
en tu alma está mi vela,
en tu vulva está mi puerto
esté vivo o esté muerto.
Labios rojos, piel de seda,
que tu amor hoy me conceda
ese beso, que edulcora
la amargura que me aflora.
Manos lindas, piel de aurora,
arrebola sin demora
esta frente blanquecina
en la cama o la cocina.
Amor herido.
Te avizoro en la lesa esperanza
de oler tu cabello arracimado,
un amor se encuentra constipado
por la culpa de una vieja andanza.
Ha sido herida nuestra confianza,
ha sido nuevamente dañada
la fe que me tenías; amada,
por dudas que mellan nuestra alianza.
Concuerdo, no queda una alabanza
que frene este silencio destructor
o calme esta sed que me devora.
Ha sido carcomido nuestro amor,
golpeado por recuerdo en justa mora
que se revigoriza sólo ahora.
Amor esquivo.
Arrebolo tu rostro blanquecino
con caricia foránea y extranjera,
me abrazo; muy valiente, hacia la vera
de tu cuerpo solemne y concubino.
Un gesto vago, arisco, y asesino,
destroza mi interés y mi premura;
por eso intento asirme a la escultura
que yace adormilada en tu destino.
Asumo que este amor; que me encamino,
no tiene otro final que un desenlace
adusto, prepotente, un tanto esquivo.
Por eso ya no espero que mi sino
me done; de tu boca, otro enlace
que este beso amargo del que me privo.
Amor burlesco.
Entre los nogales y avellanos,
tu sombra y tu respiro
llamearon en mi alma
como sueños de centellas improbables.
Entre los almendros y cerezos,
tu aliento y tu silencio
destituyeron toda calma
como cuentos de leyendas insondables.
Pero fue entre páramos
vestidos de frailejón,
donde tu recuerdo apabulló el presente
definitivamente.
Amor burlesco
al fin desnudas tu costado,
al fin tu sangre me rocía
de miedos y esperanzas y talentos
adormecidos
prohibidos
desinhibidos…
Amar el amor.
Amar el amor
antes que a la amante
para así amarla mejor.
Amar el amor
antes que a los hijos,
antes que a los padres,
antes que a Dios mismo,
para hacer del sentimiento
código perpetuo de conducta,
esmero solidario,
razón primera y última
de vida
sin medida.
Amar el amor
porque amor con amor se paga,
sin más motivo que el deseo de amar
fielmente,
totalmente,
infinitamente,
eternamente.....
Amar de mal de amores.
Amar de mal de amores,
amar tiempos mejores,
amando sin medida
las cosas de la vida.
Amar con tal premura
que hasta el viento calla,
amar como un canalla:
amor que no perdura.
Amar embelesado
con tal ensoñación
que solo el corazón
anuncia al ser amado.
Amar con la inocencia
carente de conciencia.
Alma gitana y guerrera.
Alma gitana y guerrera
de mujer enamorada,
entrégate en la explanada
que asciende hasta la vera
de ese amor que nunca espera;
del amor que presto parte
y caricias no reparte
si te arredras, insincera.
Mujer que buscas querella
y te obstina la batalla,
concédete suavemente
al amor que en ti destella,
y mientras tu furia calla
abrázame eternamente.
Adiós irrepetible.
Galaxias despuntando de tus manos;
anuncian nueva era,
abundando de regalos cósmicos
en cada caricia, en cada abrazo.
Guardaré en tu boca de alcancía
mi más preciado beso,
a la espera de tu regreso
inevitable.
Un manto de océano estelar
cubrirá nuestro dormitar sereno
a través de tus ojos de inmensidades.
Y las calamidades
huirán despavoridas
ante tu aliento de fuego y brasa.
Ya toda duda crepita y se abrasa
en los versos de tu adiós irrepetible.
Serás el triunfo indetenible
de esa victoria tan ansiada
en los confines de la nada...
Serás el reencuentro impostergable,
de un romance sincero e incansable,
de por vida...
para toda la vida.
A mi difunto padre
Recuerdo con cierta nostalgia
mis enteros y largos días
pasados frente al plateado golfo,
dejando que los vientos polares
zurcieran mis heridas como diestros cirujanos.
Recuerdo la Nápoles milenaria,
síntesis de una gloriosa Italia
que representa todos los sentimientos humanos;
calma y tormenta, paz y rebelión,
serenidad y tempestad, amor y odio,
nostalgia de un pasado fantasma,
seguridad de un futuro por venir,
pasiones, emociones, dementes locuras,
apacibles jornadas en los campos de nueces,
de vid, de melocotones, los frutos de la tierra,
cosecha del arduo trabajo de manos callosas,
rodillas al suelo y rostros sonrientes.
Y la simpleza de la gente,
y su tristeza que desmiente
su antifaz, lo dulce de la vida
y una alegría que enciende
las noches de júbilo y dicha.
¡Ah italianos!, ¿sois poetas o aventureros?
¿Sois románticos, sentimentales
o gélidos como bloques de hielo?
Sois el corazón del mundo
y de todos los sentidos
y de todas las profecías.
Sucumbe el imperio Romano
y surge de sus cenizas, el Vaticano...
El italiano; enterrado en deudas y dolores,
resurge de la nada y crece y crece y crece
¡El italiano enflaca pero nunca muere!...
Y tú, padre italiano, que descansas detrás del umbral de la vida,
observa mi pasado y contempla mi presente,
comprende mis errores y alaba mis victorias
desde allá... ¡por favor!
Déjame pedirte un último deseo, a ti que me has dado la vida.
Permite que la luz centelleante de tus ojos azules
aclare mi camino, me conduzca a la riqueza espiritual,
a la verdadera dicha, a la serenidad en las orillas del alma,
al amor que tanto profesaste.
Dame tus virtudes terrenas para que mi alma se regocije en ellas
y que la mirada marina que te honra
me acompañe hasta el fin de mis días
y que la voz segura que te anima
dé consejos siempre a mis toscos oídos
y que la marcha erguida que te agracia
guíe mis pasos hacia el bien.
Dios, tú que todo lo puedes,
tú que todo lo sabes,
tú que todo lo ves,
ten por favor a mi padre
niño adulto, en tu gloria...
Hosanna...
Padre nuestro que estás en los cielos...
Autor Felipe Antonio Santorelli
Alias tonisan
Alias Yomismo Denuevo.