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Infancia y Vocación de Nazaria (1889-1915)

Este documento resume los primeros años de vida de Sor Nazaria Ignacia de Jesús y Mesa. Nació en 1889 en Madrid en el seno de una familia numerosa. Recibió una educación religiosa en el colegio del Sancte Spíritu. Sintió un fuerte llamado a seguir a Jesús desde muy joven, llegando a hacer votos de virginidad a los 11 años. Más tarde ingresó como Hermanita de los Ancianos Desamparados, realizando su noviciado en Palencia en 1908.

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Infancia y Vocación de Nazaria (1889-1915)

Este documento resume los primeros años de vida de Sor Nazaria Ignacia de Jesús y Mesa. Nació en 1889 en Madrid en el seno de una familia numerosa. Recibió una educación religiosa en el colegio del Sancte Spíritu. Sintió un fuerte llamado a seguir a Jesús desde muy joven, llegando a hacer votos de virginidad a los 11 años. Más tarde ingresó como Hermanita de los Ancianos Desamparados, realizando su noviciado en Palencia en 1908.

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TEMA I.

SUS PRIMEROS AÑOS: INFANCIA, FAMILIA, COLEGIO


(1889 - 1900)
1 IZDA

Los padres de Nazaria fueron José March y Reus, de Alicante, y Nazaria Mesa
Ramos, de Sanlúcar la Mayor, Sevilla. Fueron 10 hermanos. Era melliza con su
hermana Amparo y nacieron en Madrid el 10 de enero de 1889. Fueron
bautizadas de emergencia con ceremonias rituales el 11 de abril en la
parroquia de San José, de la calle de Alcalá. La pequeña recibió los nombres
de Nazaria Ignacia, por su madre y por su abuela.

Al nacer, como era melliza, no sabían que venían dos y con la turbación la
pusieron precipitadamente en un cajón de una cómoda.

Su padre era marino mercante y empresario. Viajaba mucho. Su madre solía ir


con sus hijos a la casa de los abuelos en Sanlúcar la Mayor. La abuela influyó
mucho en la formación religiosa de Nazaria, pues en casa de sus padres se
vivía más bien en indiferencia religiosa.

A los 5 años Nazaria tuvo una experiencia interior cuando le fue impuesto el
escapulario, en un convento de carmelitas. En esa ocasión sintió que algún día
ella también sería monja. Parece que, como muchos años después dejó
anotado en sus diarios, no le hizo demasiada gracia.
TEMA I.
SUS PRIMEROS AÑOS: INFANCIA, FAMILIA, COLEGIO
(1889 - 1900)
2 DCHA.

En febrero de 1896 Nazaria y Amparo fueron admitidas en el Colegio del


“Sancte Spíritu” para Niñas Nobles. Ellas entraron becadas. Nazaria era
inquieta, traviesa, juguetona. Se entretenía en ensartar mosquitos para
colgarlos como adornos, hasta que Dios intervino a través de la formación que
le dieron las religiosas y algunas de sus compañeras.

Había en el colegio mucho interés por las misiones. Nazaria se impresionó


mucho con algunas charlas del padre Tarín, jesuita. Había comenzado a
conocer a Jesús y sufría al saber que había mucha gente que no lo conocía.
Deseaba ser misionero jesuita.

Nazaria amaba tanto a Jesús que, llevada de su celo apostólico, formó un


grupo de “Misioneras Ocultas del Sagrado Corazón”, que debía rogar por la
Iglesia y por la conversión de los pecadores.

En la víspera de su Primera Comunión, con 9 años, por la noche en su


habitación, se quedó haciendo oración y vio a Jesús camino del Calvario que la
llamaba por su nombre: Nazaria, tú sígueme. Ella le prometió seguirlo lo más
cerca que pudiera una humana criatura. Jura consagrar su virginidad a Dios
perpetuamente.

El 15 de agosto de 1900, a los once años de edad, hizo voto de virginidad y el


8 de diciembre lo renovó con varias colegialas.
TEMA II.
FIEL AL CAMINO DE JESUS
(1901-1906)
3 IZDA.

Nazaria dejó el colegio cuando tenía 12 años, quedando muy unida a Jesús.
Sus padres hacían todo lo posible para distraerla y no le permitían que visitara
a las hermanas del convento. Más aún, dirigían su tiempo y atención a las
fiestas y reuniones sociales. La joven era muy linda y agraciada y no le faltaron
halagos. Durante un tiempo fue cortejada por un joven, hasta que Nazaria
comprendió que Jesús la seguía llamando a seguirlo “lo más cerca”, y volvió a
su vida de piedad.

Sus primeros apostolados los hizo con sus hermanos, preparándolos para la
Primera Comunión e inculcando en ellos el amor a los sacerdotes. Su hermana
menor, Carmencita, tomó a pecho las lecciones de su hermana y en una
ocasión en que visitó la casa un sacerdote ella iba por detrás muy despacito,
besando sus huellas. El papá se enojó mucho con Nazaria y la llamó ridícula.

Al ver la tenacidad de Nazaria en su vida de piedad, sus padres dejaron de


contrariarla y le dieron más libertad para sus devociones. Era muy austera,
hacía muchos sacrificios y los vivía con mucha discreción. Sus hermanos la
llamaban “Juez de pobres” y su palabra gozaba de autoridad entre ellos: en
alguna discusión, cuando alguien decía: “Nazaria lo ha dicho” se daba fin a la
cuestión.
TEMA II.
FIEL AL CAMINO DE JESUS
(1901-1906)
4 DCHA.

Algunos años después la familia March conoció la pobreza. En 1904 falleció el


socio de D. José March, el marqués del Campo, disolviéndose la compañía de
vapores. La familia era numerosa y resultaba muy costoso salir adelante. El
papá se vio obligado a viajar a México, mientras que la familia tuvo que recurrir
a ayudas por parte de las Conferencias de San Vicente de Paúl.

Durante este tiempo de penurias la empleada de la casa (que permanecía con


ellos sin recibir ningún sueldo) fue invitada por estas Conferencias para asistir a
la representación del Jueves Santo: en ella se juntaban los pobres para que les
lavaran los pies y les dieran una ayuda. La empleada rehusaba ir… ¿qué
hacer?

Nazaria se revistió de fortaleza para ir a la Cena, ocupando uno de los puestos


de pobre. El P. Francisco de Paula Tarín, jesuita, tuvo la homilía. La Condesa
de casa Galindo lavó los pies a los pobres -entre ellos, Nazaria-. En el
banquete, el P. Tarín pidió que Nazaria se sentara a su derecha, en el lugar de
Pedro, a pesar de las protestas de las señoras, pues replicaban que era la más
joven. El P. Tarín insistió diciendo: Esta tiene que ser cabeza. Al final, después
de la ceremonia, el P. Tarín la abordó a solas y le dijo: Hija Mía, Dios te ama
mucho. Ánimo y adelante. Dentro de unos tres años Dios empezará a colmar
tus deseos. Después te los colmará todos, todos…

En casa de los abuelos Nazaria organizó un grupo de jovencitas llamado “El


Rebañito del Niño Jesús”, con los mismos fines que el que organizó en el
colegio con sus compañeras.
TEMA III
NAZARIA DECIDE SU VOCACIÓN.
HERMANITA DE LOS ANCIANOS DESAMPARADOS
(1908-1915)

5 IZDA.

En 1906, Don José Alejandro March regresa a Sevilla para llevarse a toda la
familia a México donde tiene proyectos de mejorar su situación económica.
Nazaria lleva en su corazón el deseo de seguir a Jesús lo más cerca. En el
puerto de La Habana embarcaron dos Hermanitas de los Ancianos
Desamparados con las que tuvo algunas conversaciones en el barco.

En México, lejos de restablecerse, el padre de Nazaria veía preocupado cómo


ella adelgazaba y se ponía triste. La negación para ingresar como religiosa era
firme por parte de los padres. Pero al constatar su estado de decaimiento los
padres accedieron y le dieron un pagaré que le debía un señor. Nazaria debía
cobrar esta letra para recuperar el importe que constituiría su dote. Visitó al
deudor de su padre y, al ver la situación de este señor recién casado y en una
pobreza suma, Nazaria rompió el documento diciendo: Tranquilícese, la deuda
está pagada. A continuación pidió de puerta en puerta lo que le faltaba para su
dote.

El 8 de diciembre de 1908 ingresó con las Hermanitas de los Ancianos


Desamparados, en el Asilo Matías Romero de México. Antes de partir para
hacer el noviciado en España, visitó Basílica de la Virgen de Guadalupe: Allí
supliqué a la Virgen diciéndole: Me concediera la dicha de seguir en mi vida las
huellas de su divino Hijo sobre la tierra. Le pedí que en los tres grandes días de
Toma de Hábito, Profesión Temporal y Votos Perpetuos, yo no experimentase
felicidad, sino el tedio y tristeza de Jesús en el Huerto de Getsemaní… Sor
Nazaria crecía y en ella crecía también el deseo de seguir a Jesús, lo más
cerca, ser como Él.
TEMA III
NAZARIA DECIDE SU VOCACIÓN.
HERMANITA DE LOS ANCIANOS DESAMPARADOS
(1908-1915)

6 DCHA.

Su noviciado en Palencia fue un tiempo de soledad de afectos, humildad y


abnegación y, sobre todo, un tiempo de crecer en intimidad con Jesús. Ella
experimenta que Jesús la trata con ternura y cariño. Sor Nazaria estaba
poniendo los cimientos de algo grande, aún sin saberlo. Vivía este tiempo
orando, amando, sirviendo y sufriendo.

En el año 1915 Sor Nazaria es destinada a Oruro, Bolivia, con otras 9


compañeras. Sentía grandes deseos de ser santa. Vivió este tiempo muy
consolada a la vez que muy probada. Su mayor deseo era hacer "siempre y en
todo la Voluntad de Dios", aunque esto le supusiera grandes sacrificios.

En su vida de Hermanita pasó por casi todos los oficios: sacristana,


procuradora, ropera, enfermera, portera, semanera, cocinera y postuladora.
Todos ellos los vivió con gran fervor y dedicación, y para vivirlos mejor, hizo un
examen de los detalles que podrían hacer sus oficios más gratos y beneficiosos
a los ancianitos a los que tenía que atender y cuidar. Vivía su vocación con
alegría y entrega generosa, convencida que su servicio a los pobres era amar a
Dios.
TEMA IV
VIDA OCULTA: NAZARIA INGRESA EN LA ESCUELA DE JESUS
(1914-1918)

7 IZDA.

Los años que sor Nazaria vivió como Hermanita fueron ciertamente su vida
oculta. Durante este tiempo el Señor irá forjando su alma, preparándola para la
misión que le va a confiar.

Sor Nazaria sentía grandes deseos de ser santa. El día 11 de junio de 1914,
festividad del Corpus, pidió a Jesús ser admitida en su celestial escuela
convencida de que, bajo la dirección de tan buen Maestro, encontraría pronto la
clave de la santidad. El Señor le dio a entender que debía ser humilde, dócil y
asidua a las clases.

En sus ratos de oración, Jesús le muestra lo que debía hacer para ser humilde
y aprender a vencerse a sí misma. Todo esto le costaba mucho y se abandona
al Señor para que Él la trabajara.

Efectivamente, el Señor comenzó a purificarla. Todas las pasiones se le


alborotaron, querían arrastrarla; Jesús no la abandonaba: al superar las
pruebas, se encontraba con paz y gozo. Veamos algunas anécdotas de su
vida, donde se la ve débil y pequeña, aunque siempre fortalecida por el Señor.
TEMA IV
VIDA OCULTA: NAZARIA INGRESA EN LA ESCUELA DE JESUS
(1914-1918)

8 DCHA.

Una noche - estando muy cansada, un poco enferma y deseando acostarse


pronto - recibió de la superiora el encargo de llevar a la enfermería unas
bebidas calientes para otras hermanas enfermas; con mal humor por dentro se
dirigió a la enfermería tragándose las lágrimas y allí, sintió la llegada del Señor
que la tocaba el corazón para enseñarla a realizar este sacrificio con alegría.
Sor Nazaria hizo un acto de contrición y terminó el encargo, llena de
entusiasmo por haber superado la tentación de su egoísmo.

Pruebas como estas y otras, siguieron. Tuvo que atravesar momentos muy
difíciles: a veces con situaciones interiores de soledad; otras, contra la fe,
contra la obediencia y también la caridad. Sin embargo, sor Nazaria obedecía y
se entregaba al Señor.

En este estado de confusión y desconcierto, acude a un director espiritual que


le aclara diciéndole que Dios no quiere almas estériles, sino madre de almas
que lo den todo por los hijos. Sor Nazaria entiende esta nueva lección, saliendo
de este hondón oscuro que tanto la hacía sufrir.

A pesar de estos momentos de fuerte consolación, sor Nazaria seguía


sufriendo una larga y penosa purificación. En ese tiempo recuerda que, de
niña, cuando le impusieron el escapulario de la Virgen, le pareció que ésta la
cubría bajo su manto y la prometía no desampararla. Esta experiencia la llenó
de seguridad: ahora también María la sostendría y confortaría en la prueba.
TEMA IV
VIDA OCULTA: NAZARIA INGRESA EN LA ESCUELA DE JESUS
(1914-1918)

9 IZDA.

En 1915 sor Nazaria hace sus votos perpetuos en Oruro, Bolivia. En esta
ocasión, expresa al Señor su deseo de morir mil veces antes de serle infiel;
quiere pasar desapercibida, ser olvidada y pisoteada como un granito de arena;
desea, ante todo, buscarle en todas sus obras, pensamientos y deseos;
seguirle lo más cerca que pueda; pone todo su interés en conseguirlo.

Ella vive intensamente estos compromisos con el Señor, tiene ante sus ojos a
Jesús, el siempre fiel, el que busca en todo la Voluntad del Padre. Quiere ser
como Él; en la oración logra una intensa intimidad con Jesús, a su vez, el
Señor la va dirigiendo y purificando; poniendo en ella deseos insaciables de
darle a conocer, de proclamarle ante todo la gente.

En este tiempo, parece que su corazón se ensancha, se dilata. Ocultamente va


realizando el proyecto de Dios sobre ella.
TEMA V
“SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?”
(1918-1925)

10 DCHA.

Sor Nazaria vive su vida de hermanita con gozo y alegría, aunque el marco del
Asilo se le queda estrecho. Sor Nazaria pedía horizontes amplios.

Sor Nazaria miraba el mundo y veía las grandes injusticias sociales, la


ignorancia y el analfabetismo, la marginación de la mujer, el abandono de los
niños... y deseando dar respuesta, esta Hermanita comenzó a dar catecismo,
a organizar grupos apostólicos, reuniones de señoritas para ayudar a las
obreras, etc.; hasta que sus Superiores le dijeron que todo eso no entraba
dentro del fin del Instituto de las Hermanitas. Ella se repliega, aunque
internamente sabía que el Señor la quería decir algo, ¿qué?

El celo misionero en ella crecía: era una necesidad evangelizar, dar a conocer
el amor de Dios.

En 1920 sor Nazaria acompañó a unas religiosas que buscaban lugar para una
fundación, llegaron a una iglesia casi derruida, en la que estaba posada en un
nicho, una imagen de Jesús Nazareno con la Cruz a cuestas. Ella miró la
imagen, atraída por su mirada y oyó una voz que le dijo: Tú serás fundadora y
esta casa, tu primer convento. Las personas a las que consultó le dijeron que
era mejor que se olvidara de aquello, pero esa voz seguía resonando en su
interior, nada la hacía apagarse.

En los Ejercicios Espirituales ignacianos de aquel año tuvo una visión


intelectual en la meditación del Reino y Dos Banderas, en la cual Jesús
aparece ante ella y la invita a seguirle en los trabajos. Junto a Cristo estaba
San Miguel Arcángel y San Ignacio de Loyola, éste con la bandera de la Iglesia
en la mano que depositó en manos de sor Nazaria…
TEMA V
“SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?”
(1918-1925)

11 IZDA.

Estos años fueron muy difíciles para la Iglesia boliviana: faltaba clero para
atender la gran extensión del país (sólo cuatro diócesis); además gran parte de
la población se encontraba desempleada; pobreza generalizada: hambre, falta
de educación,… ¡miseria por todas partes!

Después de una entrevista con el Sr. Nuncio, Monseñor Felipe Cortesi, sor
Nazaria recibe la autorizó para dar catecismo a los niños en la iglesia: Me
pareció dejaba de ser mujer y me convertía en apóstol de Cristo.

Seguía contenta en su vida de Hermanita, pero en su interior era incontenible la


gran atracción que sentía por la vida misionera.

Ella misma lo había escrito a su Superiora General en el año 1922. En un


artículo al que llama “Un trozo de mis memorias”, dice: Era entre todas las
ideas, la que mi alma acogía con más entusiasmo, la del apostolado: andar por
el mundo, lejos de todos los seres amados, vistiendo un pobre hábito;
comiendo de limosna y repartiendo ese pedazo de pan mendigado, a otros más
pobres que yo, evangelizando con palabras y obras: ser misionera, era sí, el
anhelo, el sueño dorado de mis ensueños. Este deseo, unido a la realidad
social, se le hacía cada vez más acuciante.
TEMA V
“SEÑOR, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?”
(1918-1925)

12 DCHA.

En medio de los festejos de carnaval en Oruro, el 27 de enero de 1925, sor


Nazaria se encuentra en el silencio de la oración, intentando descubrir lo que
Dios quiere de ella. Dios le manifiesta un nuevo proyecto, una nueva misión.
Dios le pide ser misionera: ella debería encabezar una Congregación femenina
misionera, con alcance universal. Primero serían convocadas las jóvenes,
luego vendrían los varones, luego todos los demás que sintieran como ella el
amor a la iglesia y el deseo de extender el Reino de Dios. Es decir formar una
gran familia de personas que quisieran vivir y servir a Dios, cada uno desde la
realidad a la que Dios le llamara. Esta era la Voluntad de Dios que tanto había
querido descubrir.

Sor Nazaria escribió todo lo que el Señor le había inspirado en esa oración
sobre el nuevo proyecto de: “Misioneras de la Cruzada Pontificia”. El carisma
estaba claro: Entrega al Señor, con una vinculación especial con el Vicario de
Cristo y Jerarquía, y un compromiso de trabajar con todas las fuerzas por
extender el Reino de Cristo, en solidaridad con los pobres y marginados.

Todo fue expuesto ante tres obispos: de Oruro, mons. Antezana; La Paz, mons.
Sieffert y el nuncio, monseñor Cortesi. Los tres bendijeron este proyecto.
Imponiendo las manos sobre sor Nazaria, la lanzaron a comenzar la fundación,
apoyada sólo en Dios.

El día 16 de junio de 1925, fue el elegido por monseñor Antezana para que sor
Nazaria saliera de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Se leyó el
Decreto en el que nombraban a sor Nazaria como abadesa del Beaterio de
Nazarenas, situado en la calle Soria Galvarro 1764 de Oruro.

Dios había hablado. La Jerarquía lo había bendecido. Sor Nazaria inició su


nueva andadura misionera tal como la había soñado desde siempre:
Misioneras de la Cruzada Pontificia.
TEMA VI
MADRE NAZARIA, FUNDADORA DE LA CRUZADA PONTIFICIA
(1925)

13 IZDA.

Madre Nazaria sale de las Hermanitas y comienza a reformar el Beaterio. No le


fue fácil, pues las señoras allí reunidas no aceptaban fácilmente un reglamento.
En sus diarios leemos que dos veces se encontró con calumnias, llevándola
incluso a la policía, y otras dos, quisieron envenenarla. A pesar de todo logró
imponer disciplina y orden.

No obstante su primer cometido era poner en pie una congregación misionera.


Oraba mucho, pidiendo que llegasen pronto jóvenes que quisiesen unirse a ella
para trabajar por la Iglesia, sirviendo a los más pobres. Pronto se reunieron las
diez compañeras que los Obispos pidieron para aprobar la fundación

Madre Nazaria vive este tiempo con grandes sufrimientos, superando muchas
pruebas, además del ambiente desordenado del beaterio y una gran pobreza
las críticas de la sociedad de Oruro no faltaron. Si esto fuera poco, la sociedad
le negaba toda ayuda, porque creía que había salido de las Hermanitas sin
autorización. Se veía sola e incomprendida, llena de problemas, pero
interiormente se encontraba fuerte al saber que estaba haciendo la Voluntad de
Dios. Confiesa en sus diarios que: me he encontrado feliz, dichosa en
experimentar la pobreza, el dolor, la calumnia, la soledad del cuerpo y del
espíritu. He notado que Dios sostenía mi brazo y que fuerza varonil me
empujaba a luchar en mi nuevo campo de acción…

Consciente de la situación social de los indígenas en esos lugares, se sentía


enviada a aliviar. Sabe que sufren injusticia, que tienen hambre de pan y
hambre de Dios y desea crear una civilización de amor y misericordia. Desea
mejorar las condiciones de los más golpeados por las estructuras.
TEMA VI
MADRE NAZARIA, FUNDADORA DE LA CRUZADA PONTIFICIA
(1925)

14 DCHA.

En enero de 1926 comienza su andadura evangelizadora a unos pueblos


mineros de Oruro: Uncía y Catavi. Madre Nazaria estaba feliz en su primera
salida misionera; sus compañeras sintonizaban con ella en el amor a la iglesia
y el deseo de trabajar por la unidad y extensión del Reino de Cristo.

Después de esta primera experiencia se siguieron las misiones populares por


los campos de Oruro. Se iniciaba un modo diferente de evangelizar. Las
misioneras salían a la calle, llamando, convocando, formando. Como Jesús.

Su tarea primordial era la formación de sus religiosas según la espiritualidad


ignaciana. Este espíritu lo defendió durante su vida y lo legó a sus misioneras a
través de unas Constituciones que ella misma escribió en el año 1927.

Esta Congregación es esencialmente misionera: no está ceñida a un campo de


acción. Su finalidad es servir a la Iglesia, por ello sueña llegar donde no llegan
los sacerdotes. Ella misma quiere formar un nuevo sacerdocio, un nuevo
apostolado o diaconizado femenino.

Dos aspectos que constituyen el carisma fundacional están claros: el primero,


el amor a la Iglesia y al Papa, su cabeza visible; el segundo, trabajar con todas
las fuerzas por la extensión del Reino, dando respuesta a las necesidades
urgentes de los pobres.
TEMA VI
MADRE NAZARIA, FUNDADORA DE LA CRUZADA PONTIFICIA
(1925)

15 IZDA.

Roma aprueba el Instituto de Misioneras de la Cruzada Pontificia como


congregación de derecho diocesano -decreto del 3 de diciembre de 1926-.
Cuatro meses después, el 12 de febrero de 1927, es erigido canónicamente.

Madre Nazaria, siempre dinámica en su respuesta al Evangelio, siente que


Dios quiere publicase una revista porque es un medio de difusión y de
formación para dar a conocer el misterio de Cristo a todos. Nace “El Adalid de
Cristo Rey” que da una gran importancia a la formación de la mujer. La escribe
ella sola, usando diferentes seudónimos (1929). En el Nº 37 (1930) escribe un
artículo para dar a conocer la misión hermosísima de su fundación. Insiste en
que para conocer a Dios, es preciso bajar a la calle, porque ahí está la gente
con todas sus necesidades y su fragilidad. Su vocación es de salida, de ir
donde estén los pobres y los excluidos. Ella dirá que la Cruzada Pontificia no
tiene programa porque se lo dan las necesidades de los pobres.
TEMA VII
LOS PRIMEROS PASOS EN BOLIVIA (1927-1933)

16 DCHA.

En febrero de 1927 eran diez las religiosas que hacían sus votos temporales y
seis más las novicias. La congregación iba creciendo en número y extensión. El
carisma que el Señor regaló a madre Nazaria era como una catarata que
contagiaba a las jóvenes de esa época. Ella anota: ¡Sígueme, sígueme!, es el
grito que repercute en mi alma... Sí, Jesús, si tu gracia no me falta, te lo
prometo, te seguiré…te seguiré… Sí, se lo he jurado, hasta la muerte, hasta el
Calvario, hasta la Cruz lo seguiré… y más tarde hasta el cielo.

En octubre de 1927 se abrió una nueva casa en Cochabamba; en 1928 se


funda en La Paz; en 1929, Potosí; y en 1930, Buenos Aires.

Madre Nazaria veía crecer su Instituto, viviendo siempre en tensión interior


entre las peticiones constantes de obispos, que deseaban llevar la Cruzada
Pontificia a sus diócesis, y su deseo de retener a sus religiosas más tiempo en
las Casas de Formación. Así tardó más de un año en aceptar una fundación en
Melo (1932), y al final tuvo que rendirse ante la insistencia del obispo de
Montevideo (1933) para fundar en su diócesis.
TEMA VII
LOS PRIMEROS PASOS EN BOLIVIA (1927-1933)

17 IZDA.

En 1930 se realizó en Oruro el Primer Capítulo General en el que: 1)


profundizan en el Carisma de la Congregación; 2) revisan el apostolado,
economía y vida comunitarios; y 3) nombran a la Superiora General. Este
Capítulo fue bastante duro para la fundadora, pues tuvieron que pasar por
algunas situaciones dolorosas a causa de monseñor Antezana, que se había
hecho eco de algunas opiniones de religiosos de su propia congregación. No
obstante, al llegar a las elecciones de Superiora General, el nombre de madre
Nazaria salió elegido por unanimidad. A continuación se nombró el primer
Gobierno General.

Los años siguientes fueron de gran expansión. En todas las Casas se seguían
las mismas actividades evangelizadoras y sociales: catequesis en las
parroquias; misiones en los campos, minas, cárceles cuarteles, hospitales;
colaboración en las visitas pastorales; un trabajo decidido y eficaz en la
promoción de la mujer (alfabetización, formación laboral y formación humana).
Otro campo de acción en todas las Casas fue el Hogar de Huérfanos donde se
brindaba casa, comida, vestuario y estudios.
TEMA VII
LOS PRIMEROS PASOS EN BOLIVIA (1927-1933)

18 DCHA.

En 1932 una religiosa con problemas psicológicos, aprovechando una


situación política anticlerical, se atribuyó la fundación del Instituto, provocando
manifestaciones violentas en contra de madre Nazaria. Fueron días muy duros
de calumnias por parte de la prensa, con persecuciones y amenazas de
muerte. La madre lo vivió con paz: Yo no siento las cosas puramente hechas a
mí persona, es como si no se me hicieran… (…) yo siento que el cáliz vendrá
más amargo que nunca a mis labios, y siento ansias de muerte por ver llegado
ese momento, ansío apurarlo, el ver sobre mi frente la corona de espinas y
tomar la cruz… y morir en ella. Después de un tiempo, todo pasó.

Madre Nazaria conocía los problemas de los obreros desempleados, los


mineros explotados, los graves problemas sociales que derivaban en
situaciones de pobreza. Contando solo con la Providencia del Señor, fue
abriendo comedores populares en todas las Casas; allí se reunían los pobres
de la zona: mendigos, desempleados, ancianos, pero también gente que,
estando empleada, padecía atrasos salariales.

En el año 1931 un grupo de trabajadores que comían en la Casa expresaba su


descontento y su deseo de celebrar una manifestación para protestar por la
falta de pago. Nazaria se ofreció para acompañarlos a la alcaldía. Fue una
manifestación pacífica en la que la madre dialogó con el alcalde, logrando el
pago de los salarios que debía.

Tenía además, un gran empeño por liberar a la mujer de la situación de


sometimiento y anonimato en que se encontraba. Reiteremos que todas sus
casas ofrecían plataformas de educación y formación, incluso de organización.
Destaquemos la puesta en pie del Sindicato Femenino de Obreras, en Oruro,
que obtuvo personalidad jurídica y eclesial y pervivió más de 25 años (1932-
1960).
TEMA VIII
¡NO MORIR, SINO VIVIR Y TRABAJAR POR LA IGLESIA!
(1931-1935)

19 IZDA.

Monseñor Aragone, arzobispo de Montevideo, había pedido a madre Nazaria


una fundación en su diócesis, concretamente en un barrio pobre llamado
Cerrito de las Victorias. La madre y sus religiosas, fieles al carisma, acudieron
con total disponibilidad al servicio de la Iglesia. Como siempre, una de sus
prioridades fue la promoción de la mujer: abrió talleres de costura y centros de
alfabetización, organizó orientación espiritual para señoras y jóvenes así como
retiros; estableció varias asociaciones para la formación sobre todo de la mujer
y de las jóvenes.

Durante la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, Nazaria movilizó a sus
misioneras para responder a las duras consecuencias de la guerra:
Organizaron la evangelización y el acompañamiento a los soldados, abrieron
hogares de huérfanos y abrieron hospitales de sangre. La misión establecida
en Potosí fue un caso ejemplar de la respuesta eficaz de las hermanas:
contaba con tres casas, entre las cuales estaba el Hogar de Huérfanos y el
Hospital de Sangre, en el que trabajaban varias religiosas con gran sacrificio y
dedicación.
TEMA VIII
¡NO MORIR, SINO VIVIR Y TRABAJAR POR LA IGLESIA!
(1931-1935)

20 DCHA.

Con el objetivo de dar solidez a la congregación, madre Nazaria debe viajar a


Roma. Lo hace a finales de 1934, unida a una peregrinación argentina. Llevaba
cartas de los ocho obispos de los Departamentos en los que la Cruzada
Pontificia tenía casas de misión. Todos ellos informaban favorablemente de la
fundación de la Cruzada Pontificia, de sus diversas actividades y de la persona
de la fundadora, de la que todos admitían que era una mujer de gran amor a la
Iglesia y de gran celo apostólico y de una entrega incondicional a los pobres y
marginados.

El ideal que madre Nazaria tenía es el mismo de Catalina de Siena: formar una
cruzada de amor en torno a la Iglesia. La madre expresa que el Instituto no se
puede ceñir a un solo campo de acción y que se caracterizará por un amor
apasionado a Jesucristo y un amor tierno a la Stma. Virgen.

Madre Nazaria concibe que a los votos de pobreza, castidad y obediencia, sus
religiosas añadan un cuarto voto de obediencia al Papa y un quinto de trabajar
con todas las fuerzas por extender el Reino de Cristo.
TEMA VIII
¡NO MORIR, SINO VIVIR Y TRABAJAR POR LA IGLESIA!
(1931-1935)

21 IZDA.

Las Constituciones (esto es, el libro que expone y organiza el modo de ser y
funcionar de una congregación religiosa) fueron escritas por Nazaria el año
1927 y tuvieron como referente las Constituciones de la Compañía de Jesús.
En 1933 los obispos juzgan que es hora de pedir el “Decretum Laudis” y, con
él, la aprobación del Instituto y de sus Constituciones. Por este motivo, la
madre viaja a Roma. No obstante, un grupo de obispos ha revisado las
Constituciones y han cortado algunos elementos, dentro de los cuales se
encuentran el cuarto y quinto voto. Ella ve este ajuste con sufrimiento, expresa:
esos Votos son el porqué de la Cruzada Pontifica…y sentía que Dios quería de
mí, la fe de Abraham, inmolando los votos… creer aún en la promesa! ¡Creo!
¡Creo…!

El 14 de abril de 1934, en una audiencia privada con el Papa, Nazaria expresó


que su Cruzada estaba dispuesta a morir por la Santa Iglesia, a lo que el Papa
respondió: No morir, sino vivir y trabajar por la Santa Iglesia. Sí, sí, Cruzadas
del Papa! …sí, de Pedro a Cristo. La madre salió de esta entrevista con nuevo
valor y bríos para enfrentar las terribles luchas que le sobrevendrían. Juró
sobre la tumba de los Apóstoles, en nombre de toda la Cruzada Pontificia,
trabajar hasta morir por extender el Reinado de Jesucristo.
TEMA IX
ALARGANDO LOS BRAZOS MISIONEROS. FUNDACION EN ESPAÑA
(1935-1937)

22 DCHA.

Al regreso de Roma, en abril de 1934, madre Nazaria llega a España y visita el


Colegio de las Religiosas Esclavas del Sagrado Corazón donde estuvo interna
siendo pequeña. Ahí, conoció a dos señoritas que sintonizaron mucho con ella
y el carisma, ambas sevillanas. Las dos estaban entusiasmadas con conocer
más de cerca la fundación.

Aunque madre Nazaria se siente muy sola, experimenta la fuerza de Dios.


Escribe: No tengo tierra firme en que apoyar mis pies, ni báculo en que
sostener mis brazos, nada, y sin embargo creo, creo y pido al Señor aumente
mi fe. Sí, la Congregación es de Dios. El mirará por ella.

En ese tiempo, recibe la comunicación de Roma de que su Instituto ha sido


aprobado con algunas modificaciones, entre las cuales, el cambio de nombre.
Madre Nazaria entiende debe ir al Vaticano para conocer las causas. Además,
le parece oportuno viajar a España.

La madre prepara su viaje con gran dolor por los cambios realizados en Roma;
no obstante, como hija fiel de la Iglesia, escribe en sus notas: Si la Santa
Iglesia ha hablado en nombre de Dios ¡aceptado!, ¡sí, aceptado!…Sí, si Dios lo
quiere, trabajaré con el mismo entusiasmo por las “Catequistas de Oruro” que
por mi Cruzada Pontificia…por otra parte siento gran confianza en poner la
Obra en manos de Dios.

La madre siente gran pena dejar Bolivia otra vez. Van con ella dos religiosas
bolivianas y tres Novicias - dos españolas y una uruguaya-. En la noche del 5
de julio salieron para España. Nazaria escribe en sus notas: Señor, Tú sólo
sabes, lo que me costó arrancar, dejando a mis primeras hijas…

Durante el viaje hicieron mucho apostolado. El capellán del barco estaba


emocionadísimo, diciendo habían hecho una verdadera misión, pues muchos
adultos se confesaron después de muchos años.
TEMA IX
ALARGANDO LOS BRAZOS MISIONEROS. FUNDACION EN ESPAÑA
(1935-1937)

23 IZDA.

Al llegar a España, madre Nazaria dirá: Grandísima emoción embarga mi alma.


Había llegado a España para fundar la Cruzada Pontificia. Prevé nuevos
sufrimientos y forma a sus religiosas en una total disponibilidad para perseverar
en la Voluntad de Dios.

Pasados cuatro meses se prepara para ir a Roma. En Loyola escribe: Aceptaré


todo lo que el Señor tenga dispuesto que sufra en Roma… ¡Por Cristo, en
Cristo! ¡Su Iglesia, su Vicario!

De regreso de Roma, madre Nazaria se encuentra con una España inmersa en


la guerra civil (1936). Se sitúan en una finca grande en el pueblo de
Carabanchel. Los momentos político-religiosos eran muy complejos: ardían las
iglesias y la religión era perseguida. Las religiosas de la Cruzada Pontificia se
señalaron por su valentía. Ninguna quiso irse a su casa, a pesar de haber
pasado momentos muy amargos delante de un piquete que entró en la finca
con intención de acabar con ellas. Por una providencia de Dios, se libraron en
ese momento de ser mártires. Creyó en las palabras del Pontífice: No morir,
sino vivir y trabajar.

Tuvieron que buscar refugio en diversos sitios, hasta diciembre del mismo año
en que pudieron evacuar y salir para la zona liberada. Llegaron así a Vitoria
donde las religiosas Ursulinas les cedieron un piso y pudieron vivir algo de
estabilidad.
TEMA X
SU SALUD DECAE, LA MISION FLORECE (1938-1941)

24 DCHA.

Madre Nazaria padecía una cardiopatía congénita del corazón, que hacía
tuviera grandes ahogos, fiebre y una debilidad física. Su fragilidad física la
superaba con gran ánimo y decisión, siendo fiel al proyecto de Dios sobre ella.
Pasaba temporadas haciendo tratamientos médicos, que nunca cumplía del
todo porque en cuanto se sentía un poco mejor, continuaba su ritmo de trabajo
habitual.

Madre Nazaria es consciente de que a pesar de su enfermedad, su Instituto de


la Cruzada Pontificia arraigaría en España y desde ahí se extendería de nuevo
por el mundo. Su sentido de universalidad la impulsaba a llevar su carisma
evangelizador al mundo entero. Algunas personas la tachaban de idealista, ella
dice: sin este idealismo no concibo se pueda llegar al heroísmo, si ese
idealismo se basa en Dios y en la perfección, claro.

Por esas fechas recibe la noticia de la muerte de su padre, hacía un año que
había fallecido y dice en sus notas: ¡Qué duro golpe y el pobrecito que tanto
deseaba verme! Desde que entré religiosa nunca más lo vi, este sacrificio me
ha costado mucho: lo quería tanto, ¡tanto!, pero Nazaria disimuló su gran dolor
ante sus hijas.

El médico la ha encontrado mal del corazón y le ha impuesto un tratamiento


riguroso y lo ha comenzado diciendo: que se cumpla en mí la Voluntad de Dios.

Madre Nazaria viaja de nuevo para Bolivia en julio de 1937, como siempre lo
hace en tercera clase, llega primero a Buenos Aires donde la reciben con gran
alegría. Está unos días y sigue el viaje para Bolivia – donde se tenía previsto el
Capítulo General Extraordinario para el mes de octubre-. Al llegar, le dio el
primer colapso al corazón. Ella dirá: ¡Dios mío seré feliz si aceptas el
ofrecimiento y muero por Bolivia!

Debe viajar a Buenos Aires por prescripción del médico, ya que no puede vivir
en la altura. Escribe: Obedecí, este es mi consuelo. Mis fuerzas naturales
suben y bajan, no puedo contar con ellas, me faltan cuando me creo mejor. Las
fuerzas espirituales se sostienen en vigor e igualdad.
TEMA X
SU SALUD DECAE, LA MISION FLORECE (1938-1941)

25 IZDA.

No obstante y a pesar de su enfermedad, madre Nazaria era consciente que,


en cuanto pudiera, debía volver a España, pues la fundación estaba muy
reciente. Aunque aconsejada por algunos eclesiásticos, que la preveían de los
riesgos que podían correr, viajó a España con madre Josefa Zegarra y madre
Verónica. Las esperaban en Gibraltar madre Carmela Cano y madre María
Dilecta; llegan a Madrid el 6 de junio de 1939.

La madre encontró todo en ruinas; la finca de estaba prácticamente vacía: ni


camas ni mesas. Algunos colchones los habían prestado las Hermanitas de los
Ancianos Desamparados. Empero, ella se mostraba feliz con esta pobreza.
Más aún, en esas circunstancias de ruina, madre Nazaria soñó con construir
una Casa de Ejercicios. Cierta de que era el querer de Dios, se embarcó en
esta gran construcción. La Casa de Ejercicios se inauguró el 27 de septiembre
de 1941, con una tanda de ejercicios para los obreros que la construyeron.

Fueron muchos los apostolados realizados en Madrid: misiones en parroquias y


pueblos, catequesis, atención a los presos, comedor para gente que no tenía
pan.

Madre Nazaria está contenta porque el Evangelio es llevado a los pobres; pero
sus fuerzas se van debilitando. Padece desolación y oscuridad. Escribe en sus
notas: …Unos cuatro meses de enfermedad, sufrí muchísimo en el cuerpo y en
el alma; la continua asfixia, los dolores nerviosos en las extremidades, el
insomnio, todo, dejaba sin valor mi espíritu que pasó durante ellos una noche
oscurísima de desconsuelos interiores, viéndome como pérdida en ellos.

En medio de su enfermedad y del ámbito de posguerra, madre Nazaria tiene


fuerza y entusiasmo para abrir una nueva Casa en Málaga, en los Montes.
Verdadera casa –misión. Su carisma se va extendiendo en España.
TEMA XI
ENFERMEDAD Y MUERTE
(1942-1943)

26 DCHA.

Volviendo de España, madre Nazaria llega a Buenos Aires el 14 de noviembre


de 1942, en un estado de agotamiento físico. Su ánimo, no obstante, sigue en
pie, afrontando todos los asuntos que como fundadora y superiora general lleva
entre manos. Su voluntad para preparar el Capítulo General fue superior a los
consejos de quedarse en Madrid.

En enero de 1943 hizo Ejercicios Espirituales en San Miguel, iglesia de los PP.
Jesuitas. Se encontraba muy fatigada y con pocos ánimos, pero en la medida
en que iban pasando los días y avanzaba la meditación, madre Nazaria caía
rendida ante la fuerza de la gracia:

En mayo su salud agravó tanto que tuvo que ser internada en el Hospital
Rivadavia, donde, además de su mal al corazón, le diagnosticaron pulmonía.
El 12 de junio, recibió la unción de los enfermos y pidió a las religiosas que la
ofrecieran a Dios como hostia de sacrificio a la voluntad de Dios.

Llegaron algunas religiosas que estaban en Bolivia y pudieron estar junto a ella
para recibir sus consejos y ánimo a fin de que la Cruzada Pontificia siguiera fiel
al carisma que Dios le había confiado. Hubo momentos de gran emoción en la
despedida. El sr. nuncio, monseñor Fieta, la visitó y le dijo que no podía morir
hasta que él se lo permitiera.

El 6 de julio, madre Nazaria entró en agonía. Varias religiosas decían que no


moría porque no le había llegado el permiso del Sr. Nuncio. Se le telefoneó
para recibir su bendición y el permiso para morir. Cuando lo comunicaron a la
madre, miró a sus hijas, emitió un leve quejido y falleció.

Después de varios años en el cementerio de Chacarita, su cuerpo se


trasladó a la casa de Buenos Aires hasta 1972. En este año fue traslada a
Oruro, Bolivia, donde ella había dicho siempre que quería descansar.

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