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Rosario de Los 7 Dolores

Este resumen describe el Rosario de los 7 Dolores de la Virgen María. Cada misterio representa un dolor que experimentó María mientras acompañaba a Jesús. Al rezar este rosario, se pide a María que ayude a entender el mal cometido y lleve al arrepentimiento, y que una nuestros dolores a los suyos para participar en la redención.

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Rosario de Los 7 Dolores

Este resumen describe el Rosario de los 7 Dolores de la Virgen María. Cada misterio representa un dolor que experimentó María mientras acompañaba a Jesús. Al rezar este rosario, se pide a María que ayude a entender el mal cometido y lleve al arrepentimiento, y que una nuestros dolores a los suyos para participar en la redención.

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ROSARIO DE LOS 7 DOLORES

Se reza un Padrenuestro y siete Ave Marías por cada dolor de la Virgen. Al mismo
tiempo le pedimos que nos ayude a entender el mal que hemos cometido y nos
lleve a un verdadero arrepentimiento. Al unir nuestros dolores a los de María, tal
como Ella unió Sus dolores a los de su Hijo, participamos en la redención de
nuestros pecados y los del mundo entero.

Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis
pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia,
concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los
méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre
Santísima. Amén.
(Se aconseja leer del Evangelio las citas que acompañan a cada dolor)

Primer Dolor - La profecía de Simeón


(cf. Lucas 2,22-35).

Basta con un “SI” de una jovencita llamada María para que el mundo
cambie. “SI” a la posibilidad de llegar a ser madre, “SI” a los dolores de
parto y a la alegría del nacimiento. “SI” a Su destino trazado por el
Señor. “SI” a entender, compadecerse y ayudarnos a sublimar todos
nuestros dolores humanos para llevarlos a Dios.

Cuando Simeón le profetiza que una espada atravesará su corazón no


es solamente por SU hijo sino por todos los nuestros y especialmente
hoy aquellos que, no con una espada sino con unas pinzas, matamos
en el seno materno.

Por cada madre que, de una manera o de la otra, no hemos ayudado


económicamente, espiritualmente, acogiéndola, a salir de la
desesperanza de encontrarse sola frente a un embarazo, te pedimos
perdón Señor….y nos comprometemos, de hoy en adelante, a tenderle
las manos a toda mama en riesgo de abortar.

Todos gritando: Te pedimos perdón, Señor/….y nos


comprometemos, de hoy en adelante,/ a tenderle las manos a toda
mama en riesgo de abortar.

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Segundo Dolor - La huida a Egipto (Mateo 2,13-15)

Muy a menudo, como María, José y el Niño, nosotros, madres, fuimos


desarraigadas de nuestras tierras, parcelas y hogares, antes de tener
que dejarlo todo, asesinados nuestros compañeros y esposos.
Tuvimos que buscar, delante de amenazas de muerte o de hambre,
refugio donde un pariente, un amigo, un conocido. Si no ha pasado
contigo que eres joven, ha pasado con tu mama, con tu abuela, con
alguien de tu familia.

Por fortuna, hemos podido, con muchos esfuerzos, reconstruir un


hogar, en las laderas de un barrio llamado Paris. Hoy es el momento,
delante de la Virgen María que tuvo que huir a Egipto y delante de
todas las madres que perdieron sus hijos en la persecución de
Herodes, de perdonar a nuestros verdugos para que, por fin, haya
PAZ en nuestros corazones y en Colombia.

Señor Jesús, por intercesión de tu madre, te pedimos que nos ayudes


a perdonar hoy, como ELLA lo hizo, a todos aquellos que nos
amenazaron, nos desplazaron, nos violaron, nos asesinaron.
Todos gritando: Señor Jesús, por intercesión de tu madre,/ te
pedimos que nos ayudes a perdonar hoy,/ como ELLA lo hizo, a todos
aquellos que nos amenazaron,/ nos desplazaron, nos violaron, nos
asesinaron.

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre.

Tercer Dolor - El Niño perdido en el Templo


(Lucas 2,41 -50)

Por violencia en nuestros hogares, por el desamor, por vicio, por andar
en malos pasos y en malas compañías, muchos de nuestros hijos e
hijas, desaparecen, en las calles del centro, debajo de los puentes, en
las esquinas, en arrapos, mugrientos, hambrientos de pan y de amor.

Cada uno de estos niños o adultos, tiene una mama, un papá, un


hermano o hermana, un vecino, un párroco….que, algún día, los
dejaron ir, lo echaron o peor, ni siquiera se dieron cuenta que había
desaparecido.

María y José, movido por la angustia de haber perdido a Jesús,


vuelven a Jerusalén a buscarlo.

Señor, danos fuerza de cavar, lo más profundo posible, en el Amor


que TÚ nos das para arreglar nuestro hogar que se desbarata, para
aguantar hasta la cruz las consecuencias de nuestro hijo o hija viciosa,
para NO dejar que se vaya a buscar suerte en tinieblas todavía más
oscuras, y si ya se fue, para ir a buscarlo tratando de rescatar todavía
lo que esta rescatable.
Todos gritando: Señor, a la imagen de María y José, danos la fuerza/
de cavar lo más profundo posible en el Amor que nos das Tú/ para
arreglar nuestro hogar que se desbarata/, para aguantar hasta la cruz
las consecuencias de nuestro hijo o hija vicioso/, para NO dejar que se
vaya a buscar suerte en tinieblas todavía más oscuras/, y si ya se fue,
para ir a buscarlo tratando de rescatar todavía lo que esta rescatable.

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Cuarto dolor – María se encuentra con Jesús camino al


Calvario (IV Estación del Vía Crucis)

Jesús cae por primera vez…y allí está Su Madre. Después de haber
asistido a su descarado juicio, ignominiosa flagelación, cínica
burla…allí está al borde del camino.

Podría estar donde fuera…para acompañar a Su Hijo en las buenas y


en las malas, en la Alegría y en el dolor, con el corazón oprimido y
lágrimas de impotencia en los ojos.

A menudo, nosotros los hombres, nos sentimos maniatados,


encarcelados, sujetados, torturados en sistemas que erigen poderes
terrenales del más fuerte.

Pero Jesús se levanta y sigue caminando…y vencerá el poder de la


muerte y todo poder humano injusto por medio de Su Única Arma, el
AMOR, y de Su Resurrección,

Con María, te pedimos seques nuestras lágrimas, vacíes nuestras


sensaciones de opresión, cambies nuestras cadenas por lazos de
Esperanza Eterna, nos levantes y nos indiques como construir
JUNTOS un mundo más justo y equitativo.
Todos Gritando: Con María, te pedimos seques nuestras lágrimas/
vacíes nuestras sensaciones de opresión/, cambies nuestras cadenas
por lazos de Esperanza Eterna/, nos levantes y nos indiques como
construir JUNTOS/ un mundo más justo y equitativo.

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)

María, al pie de la cruz, asiste a la agonía y muerte de Su Hijo.

¿Cuántas madres en nuestra comunidad no han enterado a un hijo,


una hija, un esposo, un papá….víctima de las balas de otros hijos,
otras hijas, otros esposos, otros papás?

¡Que de cualquier lado de la guerra estemos, nos toca vivir las


consecuencias: el miedo, el deseo de retaliación, la zozobra, el
compromiso delincuencial!

Nos empieza y sigue quemando un fuego de venganza que lejos de


acabarse, se va extendiendo de generación en generación,
destruyendo nuestros jóvenes, nuestras familias, nuestra comunidad.

Señor, como María que no busco venganza sino Amor y Perdón, te


pedimos ayudarnos a apagar las llamas de legítima rencor, rabia y
violencia que resentimos en lo más íntimo de nuestro ser para
cambiarlo por Reconciliación.

Todos gritando: Señor, como María que no busco venganza sino


Amor y Perdón,/ te pedimos ayudarnos a apagar las llamas de legitima
rencor, rabia y violencia/ que resentimos en lo más íntimo de nuestro
ser/, y cambiarlo por Reconciliación.
Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado


de la Cruz (Marcos 15, 42-46)

Por ser diferente, ser mujer, ser pobres, ser artista, ser lesbiana u
homosexual, ser negro o blanco, ser indio o mestizo, por ser de
derecha o de izquierda, por denunciar o tomar la defensa de los más
humildes, centenares de personas son agredidas y/o ejecutadas cada
año en nuestro país.

Por ser “desechable”, por ser improductivo, por loco, por expresar
mucho dolor o costar mucho a nuestras familias, varios miles de
personas son asesinadas por eutanasia.

Jesús fue uno de ellos (lo crucificaron por simplemente decir que era
el Hijo de Dios) y sigue tomando su defensa…a través de nosotros, los
cristianos, para empezar a ser más tolerantes, a construir un país
incluyente para todos. Levantar nuestras voces de protestas
defendiendo la vida bajo todas sus formas es también nuestra tarea
ineludible.

Señor, como Juan, tu discípulo, a quién pediste de cuidar a Tu Madre


para que Ella cuidará de toda madre, toda compañera, toda niña como
a nosotros también, danos de acoger cada mujer y cada miembro de
nuestro pueblo viviendo exclusión como parte integral y esencial de
nuestra comunidad. Apréndanos a no juzgar según nuestros criterios
meramente humanos sino con tus ojos de Amor.
Todos gritando: Señor, como Juan, tu discípulo,/ a quién pediste de
cuidar a Tu Madre para que Ella cuidará de toda madre,/ toda
compañera, toda niña como a nosotros también,/ danos de acoger
cada mujer y cada miembro de nuestro pueblo viviendo exclusión/
como parte integral y esencial de nuestra comunidad./ Apréndanos a
no juzgar según nuestros criterios meramente humanos/ sino con tus
ojos de Amor.

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Séptimo Dolor - Jesús es colocado


en el Sepulcro (Juan 19, 38-42).

Muchas veces no entendemos que la muerte para todos es ineludible.


Sobre todo cuando le toca a una madre, como María, enterrar a un
hijo. ¡Nunca tendría que ser así!

Cuando, por enfermedad, accidente o violencia, nos toca recibir los


cuerpos sin vida de nuestros seres queridos, frecuentemente nos
rebelamos contra Dios. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Dios es injusto. Dios es malo. Dios es depravado. Y toda la Iglesia con


Él: los curas, las monjas, los diáconos, el Obispo, el Papa….Y sube
nuestras recriminaciones y nuestras rabias contra Aquel que es
misericordioso, que es toda Bondad.

¡Claro, no se puede defender de los puños que le damos, cuando


sabemos que es a nosotros mismos que tendríamos que dárnoslos!

¡Pero es más fácil, buscar el culpable fuera de sí!

Porqué los culpables de todo eso, de las fronteras invisibles, de todos


los tráficos, de las injusticias, de la corrupción, de la venta de drogas a
nuestras puertas, de la prostitución de niñas y niños, de la pederastia,
de los feminicidos, de las guerras….somos nosotros los humanos.

Dios nos hizo libre para destruir o para construir. Pero venció la
muerte y nos espera en Un Reino que empezamos a edificar aquí en
la tierra.

Señor, como María, ayudamos a volver hacía TI, a entender que TÚ


nos indicas siempre el camino más seguro hacía nuestra Felicidad
Plena. ¡No nos dejes caer en tentación y no nos dejes alejarnos de TI!

Todos gritando: Señor, como María,/ ayudamos a volver hacía TI, a


entender que TÚ nos indicas/ siempre el camino más seguro hacía
nuestra Felicidad Plena./ ¡No nos dejes caer en tentación y no nos
dejes alejarnos de TI!

Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Oración final
Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y
santidad, cubre nuestras almas con tu protección maternal a fin de que
siendo siempre fieles a la voz de Jesús, respondemos a Su amor y
obedezcamos a Su divina voluntad.

Queremos, Madre, ser fieles a lo que hoy te prometimos, viviendo


íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al Corazón
de tu Divino Hijo,

Átanos a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores.

Protégenos siempre. Amén.

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