Casos Clínicos
Casos Clínicos
Resumen A b s t ra c t
El artículo presenta resultados de la investigación diri- The article presents research results conducted to cha-
gida a caracterizar el análisis de caso clínico como un racterize the analysis of clinical case as a pedagogical
método pedagógico que favorece el aprendizaje en los method that encourages learning in psychology students.
estudiantes de psicología. La presentación de caso clínico Clinical case’s presentation is the strategy that enables
es la estrategia que permite el reporte del uno por uno report one by one, and it is a tool that characterizes the
y es una herramienta que caracteriza la práctica clínica clinical practice as a theoretical as well as a practical field.
como un campo teórico y práctico. Su ejercicio permite Its implementation allows understanding the transference
• C ómo citar este artículo: Gómez Palacio, G. D., Pinilla Zapata, M. E. y Zapata Gallego, 1
El artículo presenta resultados de la investigación “Presentación de caso, herramienta
J. C. (2010), “Presentación de caso clínico: herramienta pedagógica para el aprendizaje pedagógica para el aprendizaje de la clínica en estudiantes de la Facultad de Psicología
de la clínica en estudiantes de la Facultad de Psicología de la Universidad Cooperativa de la Universidad Cooperativa de Colombia”, adscrita al grupo Educación y Desarrollo,
de Colombia”, en Revista Pensando Psicología, vol. 6, núm. 11, pp. 39-51. financiada por el Comité Nacional para el Desarrollo de la Investigación (Conadi), y
llevada a cabo en la Facultad de Psicología de la Universidad Cooperativa de Colombia
durante el 2009 y el 2010.
*
Psicólogo. Especialista en Psicología Clínica. Candidato a Magíster en Psicología.
Docente investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Cooperativa de
Colombia, sede Medellín. Correos electrónicos: [email protected],
[email protected]
**
Estudiante de Psicología de la Universidad Cooperativa de Colombia, sede Medellín.
Correos electrónicos: [email protected], [email protected]
***
Estudiante de Psicología de la Universidad Cooperativa de Colombia, sede Medellín.
Correos electrónicos: [email protected], [email protected]
la comprensión de la lógica transferencial, el oficio de la logic, the theory’s labor, the emergence of the signifier as
teoría, la emergencia del significante como valor supremo the supreme value of clinical act. Using case presentation
del acto clínico. Mediante la presentación de caso se po- enables understanding of clinical work, elements that
sibilita la comprensión del trabajo clínico, los elementos constitute it and mainly learning of those who contribute
que lo constituyen y el aprendizaje de quienes en calidad to its development as listeners. This research takes as
de oyentes aporten al desarrollo del mismo. La investiga- clinic cases those people who consult psychology services
ción toma como casos clínicos a personas consultantes del from the Universidad Cooperativa de Colombia. A special
servicio de psicología de la Universidad Cooperativa de framework is performed on them, which allows student
Colombia, con los cuales se realiza un encuadre especial practitioners from tenth semester to make a research job
que permite a los estudiantes practicantes de décimo se- that favors clinical practice within the institution.
mestre llevar a cabo un trabajo investigativo que favorece
la práctica de la clínica en la institución.
Palabras clave: caso clínico, enseñanza de psicología, Keywords: clinical case, psychology teaching, clinical
psicología clínica. psychology.
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y su constitución sin antes mirar lo que para El compromiso del yo es como el del media-
cada sujeto significa el “otro”. La confluencia dor, es la dimensión que tiene que lograr para
entre la psicología (por su consideración de mantener una dinámica psíquica más o me-
factores sociales en el estudio de los procesos nos estable, que permita ante todo la adapta-
cognitivos) y la sociología (por su considera- ción del sujeto al contexto.
ción de factores individuales en los procesos Freud (1915) da un marco doble para
sociales) sería lo que originaría la psicología comprender el origen del yo, uno fisiologisis-
social. ta, naturalista, cuya evolución ha permitido
En la práctica clínica la implicación de diferenciarse del ello, reservorio de los ins-
lo social supone, por lo tanto, un origen del tintos. Otra acepción del yo concierne a su
malestar humano: el desempleo, las guerras, función como producto de la demanda del
la marginación social, el racismo, la exclusión. otro, desarrollo que intenta explicar el carácter
Un énfasis únicamente individualista omitiría social del sujeto y su adaptación. Al respecto
una de las fuentes centrales del conflicto psí- Derrida (1987, p. 8) plantea:
quico y reduciría la importancia del “otro” so-
cial. Lo que se constata en la clínica, en el caso He aquí, por consiguiente, una realización que,
para todo el psicoanálisis, está llamada a desem-
clínico, es justamente la dependencia a los de- peñar las funciones de esa instancia a la que
más; se evidencia la sensación de no existir si Freud ha conferido la prestigiosa designación de
no somos amados (Strauss, 1996, p. 12). Yo. Ahora bien, al referirnos con esta compara-
Cuando la psicología se propone intervenir, ción a la teoría freudiana misma, queremos evo-
halla un material valioso en el uno por uno car esa imagen del Yo que lucha en dos frentes:
(en la relación exclusiva paciente-terapeuta), en el exterior, moderando las cargas y los ataques;
en el interior, canalizando los impulsos excesivos
para comprender el tipo de vínculo que los e incongruentes
sujetos establecen. En la dinámica, planteada
a partir del nexo social, el psicoanálisis sugiere En el origen del yo como estructura fun-
que el contacto es algo que de plano es nece- cional en el sujeto está el “otro”. Ahora, lo que
sario, pero viene con un problema: la dificul- implanta la diferenciación del yo, aquello que
tad que se plantea en toda relación humana es propone la evolución del “yo-conciencia” es el
a causa de la represión. En un nivel fundante, “otro”, pero que aparece en el campo del deseo.
ésta supone que alguien se priva de lo que le
place, para poder darle cabida a lo que otros Es el Deseo (consciente) de un ser el que cons-
también quieren, por lo tanto, nadie estará tituye a ese ser en tanto que Yo y lo revela como
tal al decir: “Yo...”. Es el Deseo el que transforma
completamente feliz. Esa estructura neurótica
al Ser revelado a sí mismo y por él mismo en el
se evidencia en el caso clínico como premisa conocimiento (verdadero), en un “objeto” revela-
de todo malestar. do a un “sujeto” por parte de un sujeto diferente
Se instaura entonces una dinámica parti- al objeto y “opuesto” a él. Es en y por, o mejor
cular en el establecimiento de un vínculo so- aún, en tanto que “su” Deseo que el hombre se
cial. Hay un esmero por procurarse el placer constituye y se revela —a sí mismo y a los otros—
como un Yo, como el Yo esencialmente diferente
derivado de las relaciones sociales, el cual es
de y radicalmente opuesto a un no-Yo (Kojéve,
básico, pulsional, casi instintivo, pero que ja- 1996, p. 65).
más excluye lo que otros también desean. Es
el planteamiento del “yo versus el otro” en El yo se compromete al ser demandado,
búsqueda de goce. exigido. De la manera como el yo se configura
El yo es una estructura muy comprome- a partir del deseo es lo que va a dar la organi-
tida; en un principio no existe ni éste ni su zación “individual”; así va a ser planteado en lo
objeto y por lo tanto no hay función alguna. que concierne a la relación individuo-sociedad.
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Las diferentes perspectivas teóricas van a ubi- la vida de cada quien. El segundo es esencial
car ese “otro” de diversas maneras. en la formación del “yo”, es el proceso que lo
En la primera etapa, el yo del sujeto se precede y que llamamos desarrollo. Es la idea
constituye sólo mediante una organización de de una formación que toma su tiempo y que
actitudes particulares de otros individuos ha- necesita sus ajustes:
cia él mismo, y entre sí, en aquellos actos so-
ciales específicos en los que participa (Mead, La formación del yo es un elemento paulatino
que implica desarrollo pero un desarrollo apoya-
1943 en Schelleberg, 1995, p. 42). do y sustentado en las vicisitudes formadoras del
Lewin (1933, en Schelleberg, 1995, p. 36), medio. El hombre se entera de sí, dice “yo” cuan-
denominado como uno de los fundadores de do toma conciencia del fenómeno que lo absorbe
la psicología social, no apunta específicamen- (Kojéve, 1996, p. 67).
te al “yo” como concepto, sino que lo sustrae
como una experiencia. Siguiendo a Kojéve (1966, p. 8), se encuen-
tra una pista esencial para soportar cualquier
El mundo experimentado por el individuo en un comprensión del desarrollo en la formación
cierto momento es su espacio vital, que siempre del yo. Si bien sugiere la importancia del
incluye a la persona y a su ambiente psicológico
“otro” en calidad de representación para el su-
(es decir, el ambiente como ella lo percibe en ese
momento). La conducta es siempre una función jeto, es la incidencia que tiene en la formación
de este espacio vital que, a su vez, es siempre de cada quien, la importancia que posee como
producto de la interacción entre la persona y su estructurador de la realidad psíquica.
ambiente. En la teoría del campo de Lewin un La formación del yo es prioritaria para
acto de conducta no está solo causado por la per- comprender los lazos sociales. En el proce-
sona o determinado por factores de su ambien-
so de su formación, en su estructuración, se
te. Es siempre un resultado de ambos, actuando
uno sobre el otro (Lewin, 1933 en Schelleberg, evidencia el papel que tiene el afuera en el
1995, p. 77). adentro. En la implicación del “otro”, en cada
quien, se juega lo que es esencial en la estruc-
Freud a partir de un mito sustrae el proceso turación del sujeto. Por eso, éste va a necesitar
de identificación como el desarrollo interno obligatoriamente de algo o alguien que lo es-
que dará consistencia a la formación del yo: tructure, venga de donde venga.
“La identificación se dedica a moldear el yo Al leerse en Maisseneuve (2001, p. 22) el
de la persona a imagen de aquel a quien ha concepto del contacto humano, se pone como
tomado como modelo” (Freud, 1915, p. 63). punto de partida la idea de un sujeto signifi-
En Schellemberg, según Freud, las identifica- cando las relaciones sociales. Ese vínculo no
ciones primordiales se dan con los padres. Por es uno cualquiera, es específico en tanto se
ejemplo, el niño, a una edad muy temprana, juegan dos subjetividades. El contacto huma-
mostrará un interés especial por su padre e no es diferente al que se plantea por ejemplo
intentará comportarse como él. Junto a esta en los animales. Entre sujetos, la característica
caracterización existe un vínculo sexual con la de la relación es que está atravesada por la in-
madre (Schellenberg, 1995, p. 77). consistencia y no se produce una que ofrezca
Hay entonces dos elementos centrales que garantías de éxito.
constatan la formación del “yo”. El primero es Sin embargo, el contacto humano implica,
que se constituye a partir del deseo del “otro”, a priori, una carencia antes de establecerse.
y el segundo es que su condición se produ- Nada garantiza que si un primer intercambio
ce de forma paulatina. El primer elemento es fue exitoso sea esto la semilla de una rela-
por la vía del significante, pertenece al registro ción fructífera a futuro. Esta deducción está
de lo simbólico y refiere al otro “partenaire” en contra de la concepción romántica mo-
como quien ocupa un lugar significativo en derna que atribuye a los hombres una lógica
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Hay que entender que la inconsistencia hu- Tal definición permite suponer un acuerdo
mana no es excusa para negar las relaciones, general y práctico sobre lo que es la psicología
ni mucho menos antecedente que permita clínica, y sugiere además un convenio en las
menospreciar las teorías adjudicadas a expli- funciones que la certifican como una prác-
car esas contradicciones. Por el contrario, en tica con encargos, tanto sociales como indi-
ese juego paradójico se sostiene la demanda viduales, como trabajar por la salud mental,
del neurótico. Es el carácter de sujeto social promover hábitos saludables y prevenir con-
inconsistente lo que explica el centro de cual- ductas que atenten contra la vida individual y
quier malestar psíquico. colectiva. Las definiciones sobre la psicología
De las relaciones establecidas se desprende clínica son variadas y posibilitan observar un
tanto que hay una condición social innegable, espectro amplio sobre su conceptualización.
la cual no garantiza bienestar, como que la so- En cada forma de concebirla, si se ahonda en
cialización es animada por la ilusión innata de ella, es posible encontrar un método que da
hallar en el “otro” idealizado la solución a los cuenta del ser humano.
propios males. Según los métodos clínicos, existe la
La contradicción entre la frustración que imposibilidad de homologar técnicas y re-
produce el encuentro social y la necesidad ferentes teóricos que puedan hacer de la
pulsional de edificar un vínculo queda “vela- psicología clínica “una”. Es decir, se puede
da” por los efectos del ideal, los cuales no son hablar de una psicología clínica como una
calculables ni premeditables. guía, como un espacio, un contexto, pero
La caída del “velo” ante la realidad produ- no es sostenible la idea de que los efectos
cida en ese desencuentro con el “otro” produce obtenidos sobre el paciente sean el soporte
la emergencia del “sujeto de la clínica”. En ese de la misma clínica para todos. Al respec-
escenario, en el caso clínico, se discute ya no to hay que aclarar que son los métodos en
la relación social, sino la denuncia que el con- su aplicación la vía que garantiza un traba-
sultante hace de ella. jo terapéutico ordenado: “La metodología
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nos enseña formas de pensar acerca de las Sin embargo, cuando Lacan lo afirmaba, lo
relaciones entre variables, de las causas y hacía no para acusar lo prejuicioso de la cien-
efectos, y de las conclusiones obtenidas de cia. Él era un científico. Lo hacía para seña-
la teoría, la investigación y la experiencia” lar que ese sujeto excluido por la ciencia es
(Kazdin, 2001, p. 4). el “objetivo” del psicoanálisis y de cualquier
El tema de los métodos plantea una dis- abordaje clínico que se precie de rescatar el
cusión profunda, incluso del orden epistemo- sujeto que se ha denominado inconsistente.
lógico, permitiendo comprender y discernir Desde los filósofos griegos, como Tales de
la pluralidad sobre el abordaje clínico. Hay Mileto, Hipócrates o Aristóteles, quienes mu-
diferencias entre las psicoterapias planteadas cho antes del nacimiento de Cristo especula-
desde las mismas corrientes en el interior de ban acerca de los seres humanos, se reflexionó
la psicología, y ni se diga de la diferencia es- acerca de la naturaleza de la sensación y la
tablecida entre la psicoterapia psicológica y el patología. Había en ellos, en sus reflexiones,
psicoanálisis. una especie de ilusión que alentó los esfuerzos
Existen métodos que apuntan a una com- posteriores sobre el conocimiento del alma y
prensión del ser, a una interpretación, sin que- del comportamiento.
rer decir con ello que sean la hermenéutica, la En los inicios de la psicología clínica se ve
fenomenología o la lingüística los únicos en- un recorrido más sustentado por el discurso
foques epistémicos que sirven para dar cuen- médico que por la misma psicología como
ta del estudio de un sujeto. Esa diversidad en ciencia. Reisman (1976) consideró más ade-
la manera como se mira hoy el sujeto de la cuado buscar los orígenes de la clínica en la
clínica, la diferencia en su abordaje, permite enfermedad mental que en el origen de la psi-
afirmar que el hombre no es “uno”. No hay cología. A pesar de que la atención psicológi-
unidad armónica en su estructura, sino que se ca clínica fue concebida a partir de manuales
observa el producto de su división. Cada vez que proveían de psiquiatras y médicos, la in-
más se hace posible reconocer en el sujeto la tención por observar las diferencias indivi-
tendencia a hallar en sus acciones la idea de duales estuvo presente quizá no para explicar
un sujeto dividido, mas no de un individuo la psicología como ciencia, sino para intentar
capaz de guardar para sí “unidad”. disipar la idea de que psicológicamente todos
La clínica se compromete con una de- somos iguales, y por lo tanto deberíamos ser
manda venida de alguien que sufre, la cual se intervenidos de la misma manera. Esa inten-
articula al síntoma. En la relación paciente- ción de marcar diferencias se observó ya en
terapeuta se requiere un acto terapéutico “res- Francis Galton:
ponsable”. Ese compromiso parte del primero
Para muchos, la esencia de la psicología clíni-
al asumir las consecuencias del tratamiento, y ca siempre ha sido su énfasis en las diferencias
de parte del segundo en su esfuerzo por diri- entre personas. Gran parte de este énfasis puede
gir la intervención. seguirse hasta Francis Galton. El análisis estadís-
La definición de la “clínica” apunta a la tico lo fascinó y dedicó gran cantidad de esfuer-
predicción, alivio y solución de los problemas zo a la aplicación de métodos cuantitativos a la
comprensión de las diferencias entre las personas
de un sujeto, aunque tal definición se ve hoy
(Phares, 1997, p. 32).
amarrada a la demanda de la ciencia, aferra-
da en muchos casos a una ideología y no a Acentuar las diferencias como un punto
un tratamiento de lo real en el paciente; es un de análisis en la clínica no ha sido una inven-
riesgo en todo abordaje terapéutico: “La cien- ción caprichosa; reconocerlas como condi-
cia es una ideología de la supresión del sujeto” ción esencial para construir la clínica resulta
(Lacan, 1970, p. 89). una idea, además de apropiada, pedagógica,
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que busca en distintas expresiones del pacien- que no omiten la singularidad que el estudio
te (conductas, síntomas, sueños, asociaciones de caso expresa. Cuando Freud sigue dicha
libres, recuerdos, etc.) los efectos del método técnica es porque ve una enseñanza que le
analítico. es propia al método, lo cual observó en Do-
En ese sentido, el psicoanálisis ha sabido ra y su importancia sobre la interpretación de
sacar provecho de esa particularidad que ofre- los sueños, en Juanito sobre las teorías de la
ce el método del estudio de caso para explicar sexualidad infantil, entre otros.
la teoría aplicada a la clínica. En uno de sus El estudio de caso en Freud muestra que
apartados, Breuer hace alusión a su formación el objetivo del investigador no es el protocolo
médica y al modo de presentación de los ca- que homogeneiza, sino el interés por el sujeto.
sos. Al respecto señala: Es una hermenéutica que alude al propósito
de los estudios de caso: “la primera obligación
No he sido psicoterapeuta siempre, sino que me
he educado, como otros neuropatólogos, en diag- del estudio de caso es comprender este caso”
nósticos locales y electroprognosis, y por eso a Stake (1995, p. 47). Bajo la premisa de una
mí mismo me resulta singular que los historiales comprensión casuística, la generalización tie-
clínicos por mí escritos se lean como unas nove- ne lugar. La profundidad sobre el caso es lo
las breves, y de ellos esté ausente, por así decir, el que asegura su generalización, su valía como
sello de seriedad que lleva estampado lo científi-
estudio científico.
co. Por eso me tengo que consolar diciendo que
la responsable de ese resultado es la naturaleza
misma del asunto, más que alguna predilección Ejercicios de presentación de caso
mía; es que el diagnóstico local y las reacciones clínico. Análisis teórico-práctico de
eléctricas no cumplen mayor papel en el estu-
dio de la histeria, mientras que una exposición tres casos clínicos
en profundidad de los procesos anímicos como
la que estamos habituados a recibir del poeta me En la realización de esta actividad, se reco-
permite, mediando la aplicación de unas pocas lectó la información de tres casos trabajados
fórmulas psicológicas, obtener una suerte de in- en la Facultad de Psicología de la Universidad
telección sobre la marcha de una histeria. Tales Cooperativa de Colombia, sede Envigado. Se
historiales clínicos pretenden que se los aprecie utilizó la Cámara “Gesell”, instrumento que
como psiquiátricos, pero en una cosa aventajan
permitió el desarrollo adecuado de las entre-
a éstos: el íntimo vínculo entre historia de pa-
decimiento y síntomas patológicos, que en vano vistas. El procedimiento fue el siguiente:
buscaríamos en las biografías de otras psicosis
(Breuer, 1992, p. 174).
• El trabajo se realizó con estudiantes en
práctica clínica del décimo semestre de la
En relación con la histeria, Freud (1905, facultad, a los cuales se les pidió elegir uno
p. 77) va a sugerir la importancia de hallar los de sus pacientes que pudiera participar de
nexos entre el síntoma y el vivenciar del en- esta actividad.
fermo. La técnica es la que va a guiar la forma • Luego de elegir el estudiante y su pacien-
del caso, no los estándares protocolarios que te, el director del proyecto procede a rea-
orientan y ordenan la secuencia del método. lizar el encuadre necesario con ellos: con
Es precisamente la lógica del mismo caso la el primero para entrenarlo en la actividad,
que dará luces a su tratamiento. Es importan- y con el segundo para pedir su consenti-
te resaltar que el estudio de caso no significó miento (informado) sobre la implicación
en Freud la omisión de reglas, o falta de cohe- del trabajo.
rencia; al contrario, hay una apuesta metodo- • Se cita al semillero (sujeto y vínculo so-
lógica, una ruta por seguir. cial) para elegir de allí las personas que
La enseñanza de un caso está compuesta pueden participar en la actividad. A ellos
de reglas que operan como referencia, pero se les entrena sobre las características y
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todos los requerimientos necesarios para central para su análisis. El papel del terapeuta
hacer parte de dicho trabajo. y de los estudiantes en calidad de investigado-
• Se pacta la cita para el desarrollo de la res se cumple en observar los casos y recoger
entrevista. con “atención” lo que está ocurriendo, y que a
• La cita: durante la entrevista sólo habla el la vez se examine su significado reorientando
paciente, el estudiante y el docente. Este el análisis para precisar o sustanciar esos sig-
último cumple la función de ampliar as- nificados (Stake, 1995, p. 19)
pectos que detallen tanto la pregunta co- Para hacer el análisis de casos clínicos se tu-
mo la respuesta, además de velar por el vieron en cuenta siete criterios teóricos apor-
adecuado desarrollo del trabajo. tados por Serra (2007, p. 7), y se sustrajeron
• Al final de la sesión, el paciente es acom- los fragmentos de los tres casos que permiten
pañado fuera del recinto. El grupo se que- efectuar un análisis teórico para el desarrollo
da en el lugar para realizar un comentario de un caso clínico. Los criterios propuestos
muy general sobre lo acontecido durante por Serra (2007) son:
la entrevista.
• El caso es transcrito, y presto a discutir en • Todo sujeto es un caso clinico.
las reuniones del grupo investigador. • Un caso clínico no es un caso práctico.
• El caso clínico apunta a lo singular, no a
Durante las entrevistas, se tuvo la posi- lo colectivo.
bilidad de observar diferentes aspectos que • El caso clínico pone en tensión teoría y
permiten al estudiante, en la práctica clínica, práctica.
conceptualizar el trabajo del caso como una • El caso clínico muestra que el sujeto
herramienta válida en su aprendizaje. Se par- está afectado por su historia, no por su
te de la premisa metodológica de que lo que biografía.
interesa de los casos estudiados es compren- • El caso clínico evidencia la orientación
der su lógica, atender principalmente a cómo por lo real.
en el caso clínico se pueden obtener “herra- • El caso clínico incluye el trabajo del paci-
mientas teórico-prácticas” de trabajo, para el ente y el acto del clínico según las condi-
encuentro con pacientes. ciones de la transferencia.
En el ejercicio de la presentación de caso
la interpretación constituye la “herramienta” Análisis de fragmentos de caso:
Continúa
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Cont.
El caso clínico apunta a lo Se trata de la particularidad del saber. Pa- “No sé,… es que yo pienso que no lo acepto -Referencia hacia sí misma-
singular, no a lo colectivo. Es un saber que organiza la vida del todavía y… pues como te decía la atención de Reconocimiento de no aceptación de una
sujeto. mi papá ya no se filtra sólo hacia mí, entonces eso situación en particular. Hay una referencia
como que me afectó” (C.1.). hacia lo singular como producto de su
reconocimiento.
El caso clínico pone en El caso clínico expuesto incluye un Ps- “Pero, ¿qué es realmente lo que no le -Comprensión de no ser la figura central
tensión teoría y práctica. acotamiento del entrevistador, y su soporta?” del padre-
exposición privilegia algún punto Pa- “No sé,… es que yo pienso que no lo acepto Comprensión de no aceptación y de la
concreto que se quiere subrayar. todavía y… pues como te decía la atención de pérdida de un lugar de privilegio en la
mi papá ya no se filtra sólo hacia mí, entonces eso atención de su padre.
como que me afectó”.
El caso clínico muestra La biografìa de un sujeto no tiene la Pa- “Vienen recuerdos, mil recuerdos en la mente, -Recuerdos dolorosos-
que el sujeto está menor utilidad para la construcción como que lo que toma primero uno en mente es El recuerdo es la vía que permite
afectado por su historia, de un caso ni para la dirección de una como desahogarse”. evidenciar la historia en el presente.
no por su biografía. cura. La historización del sujeto es Ps- “¿Qué recuerdos?”
importante, porque en ella se pone en Pa- “De todo un poquito… pues como…
primer plano su responsabilidad. anécdotas de la casa… de pronto con personas,
personas que le han hecho daño a uno,
amistades, personas que demuestran ser una
cosa con uno y terminan siendo otras personas
con uno, entonces todo eso, como que…esos
recuerdos, eso se le viene a uno a la mente, cosas
que uno no quiere recordar…”.
El caso clínico evidencia la El clínico esta advertido contra el furor Pa- “Ahh… porque si. Hablar de eso me pone -Hablar implica recordar-
orientación por lo real. sanandi, y lo que busca es acompañar muy mal… me choca mucho hablar de eso… El costo de hablar es verse comprometida
al sujeto en su tarea de producir, Pues, porque es que ahhh, es uno traer a colación en tener que reconocerse en recuerdos y
reconstruir o modificar un sufrimiento muchos recuerdos malucos”. eventos dolorosos.
que le permita soportar lo irreductible
del goce.
El caso clínico incluye el El caso clínico debe dar cuenta de la Pa- “Pues, yo…, yo de inquietudes así como de -Psicólogo en el lugar del saber-
trabajo del paciente y el relación de orientación que el acto pronto consultar con un psicólogo ya llevaba años Un profesional que sabrá sobre su queja.
acto del clínico según clínico ha tenido en el trabajo del como viendo esa posibilidad, como de consultar
las condiciones de la paciente y, al tiempo, de cómo la con un psicólogo, de hablar con un psicólogo
transferencia. producción del acto clínico responde a porque veía que…, sentía como esa necesidad
la singularidad del caso. de tener que contarle mis problemas o mis cosas
a una persona para que me ayudara”.
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