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San Agustín

San Agustín argumentó que el deseo sexual llevó a Adán y Eva a comer del Árbol Prohibido, asociando por primera vez el deseo sexual con el pecado original. Esta visión causó vergüenza hacia el deseo y placer sexuales en muchos cristianos. Martin Lutero rechazó esta doctrina en 1517, declarando que el sexo dentro del matrimonio era un regalo de Dios. Otras religiones como el Islam, el judaísmo, el hinduismo y el budismo también tienen sus propias perspectivas sobre la sexualidad, algunas más

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San Agustín

San Agustín argumentó que el deseo sexual llevó a Adán y Eva a comer del Árbol Prohibido, asociando por primera vez el deseo sexual con el pecado original. Esta visión causó vergüenza hacia el deseo y placer sexuales en muchos cristianos. Martin Lutero rechazó esta doctrina en 1517, declarando que el sexo dentro del matrimonio era un regalo de Dios. Otras religiones como el Islam, el judaísmo, el hinduismo y el budismo también tienen sus propias perspectivas sobre la sexualidad, algunas más

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San Agustín, el que reformó radicalmente la visión cristiana del sexo, argumentando que el deseo

sexual había hecho, que Adán aceptara la propuesta de Eva de probar la fruta prohibida del Árbol
de la Sabiduría. Esto significa, que se asocia por primera vez el deseo sexual con los orígenes
del pecado.

Esta unión entre sexo y pecado hizo que muchos cristianos tuvieran y tengan aún, sensación de
vergüenza ante el deseo sexual y el acto de saciarlo a través de la consecución o la búsqueda
del placer. Esta relación, después de dos mil años, aún sigue vigente en las creencias de muchas
personas.

Martin Lutero, en el año 1517, con su reforma protestante, significa un cambio muy importante,
pues rechaza las doctrinas sexuales de San Agustín, de que el sexo era pecaminoso, es decir,
rompe el vínculo entre sexo y pecado original. Lutero declara que el sexo entre un hombre y una
mujer era un regalo de Dios, siempre que éste se diera dentro del matrimonio.

Él mismo también denunció que los sacerdotes tuvieran que seguir o cumplir el celibato, ya que
consideraba que “sus deseos sexuales podrán terminar siendo canalizados en direcciones
peligrosas”.

La expresión “sean fructíferos y multiplíquense” con la que Dios se dirige a Adán y a Eva después
de su creación, se considera como la primera instrucción que Dios les dio a ambos (Génesis,
1:28). (y ya ahí hablo de cantares, el libro de la biblia :)

Para el Islam, “el pecado no existe. Concretamente, en la pareja no hay límite o prohibición
sexual dentro del mutuo acuerdo. Sólo se prohíbe hacer daño al cónyuge.” Con la poligamia,
según el Corán como Libro Sagrado, se considera que un hombre puede tener hasta 4 mujeres,
siempre que las trate a todas por igual. “En árabe, sexo significa la unión más elevada que puede
alcanzar el ser humano”.
Para el Judaísmo, la mujer es ‘propiedad’ del hombre y la fidelidad es uno de los valores más
respetados dentro del pueblo hebreo.
El Hinduismo, no es una religión monolítica, ya que existen muchas escuelas. Algunas de ellas
se consideran corrientes reformistas y otras son muy extremas, como la que gobierna hoy la
India y pena, por ley, la homosexualidad. La soltería y la castidad están mal consideradas en la
casta sacerdotal hindú, porque se ven como actitudes naturales. Igual que hoy, por la influencia
islámica y cristiana, tampoco ven naturales el sexo anal ni las prácticas que no lleven a la
reproducción.
El kamasutra es un texto hindú que fue escrito en el siglo III. Su nombre significa “tratado sobre
el deseo”. El Kamasutra no sólo es un tratado de sexo, sino también una fuente de información
sobre los usos sexuales de la sociedad de la época.

El Budismo no es una religión reguladora, sino una fuente de inspiración. El tercer precepto de
la tradición budista zen insta a “no seguir una sexualidad errónea”. Esto quiere decir que
la práctica sexual no debe causar dolor ni sufrimiento. Si lo hace, el gozo no es completo.

Fayanas, E. (2017). La sexualidad en el mundo cristiano. Enero 17, 2019, de [Link]


Sitio web: [Link]
cristiano/[Link]

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