Biografía de Martín Lutero
Biografía de Martín Lutero
Martín Lutero, nacido como Martin Luder,1 después cambiado a Martin Luther, como es conocido
en alemán (Eisleben, Alemania, 10 de noviembre de 1483-ibidem, 18 de febrero de 1546), fue un
teólogo y fraile católico agustino que comenzó e impulsó la reforma religiosa en Alemania y en
cuyas enseñanzas se inspiraron la Reforma Protestante y la doctrina teológica y cultural
denominada luteranismo.
Lutero exhortaba a la iglesia cristiana a regresar a las enseñanzas originales de la Biblia, lo que
produjo una re-estructuración de las iglesias cristianas en Europa. La reacción de la Iglesia católica
ante la reforma protestante fue la Contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental
se extienden más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a
desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte
de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora, el 13 de junio de 1525, inició un movimiento
de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.
Hijo de Hans y Margarethe Luder, Martín nació el 10 de noviembre de 1483 y fue bautizado al día
siguiente de la celebración de la festividad de san Martín de Tours, por lo que le dieron el nombre
de ese santo. En 1484 la familia se trasladó a Mansfeld, donde su padre dirigía varias minas de
cobre. Habiéndose criado en un medio campesino, Hans Luder ansiaba que su hijo llegara a ser
funcionario civil para darle más honores a la familia. Con este fin, envió al joven Martín a varias
escuelas en Mansfeld, Magdeburgo y Eisenach.
En 1501, a los 18 años, Lutero ingresó en la Universidad de Erfurt, donde tocaba el laúd y recibió el
apodo de El filósofo.
Recibió el grado de bachiller en 1502 y una maestría en 1505, como el segundo de 17 candidatos.3
Siguiendo los deseos de su padre, se inscribió en la Facultad de Derecho de esta universidad. Pero
todo cambió durante una tormenta eléctrica en 1505. Un rayo cayó cerca de él mientras regresaba
de una visita a la casa de sus padres. Aterrorizado, gritó: «¡Ayuda Santa Ana! ¡Me haré monje!».
Salió con vida y abandonó la carrera de Derecho, vendió sus libros con excepción de los de Virgilio
y entró en el monasterio agustino de Erfurt el 17 de julio de 1505.
1
Vida monástica y académica
El joven Lutero se dedicó por completo a la vida del monasterio, empeñándose en realizar buenas
obras con el fin de complacer a Dios y servir a otros mediante la oración por sus almas. Su vida se
complicó cuando se dedicó con mucha intensidad al ayuno, a las flagelaciones, a largas horas en
oración, al peregrinaje y a la confesión constante. Cuanto más intentaba agradar a Dios, más se
daba cuenta de sus pecados.5
Johann von Staupitz, el superior de Lutero, concluyó que el joven necesitaba más trabajo para
distraerse de su excesiva reflexión, y ordenó al monje que comenzara una carrera académica.
En 1507, Lutero fue ordenado sacerdote y en 1508 comenzó a enseñar Teología en la Universidad
de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9 de marzo de 1508.
Durante esta época estudió el griego y el hebreo para profundizar en el significado y los matices de
las palabras utilizadas en las escrituras, conocimientos que luego emplearía para la traducción de
la Biblia judía.
Más tarde, Lutero definió y re-introdujo el principio de la distinción propia entre la Ley de Moisés y
los Evangelios que reforzaban su teología de la gracia. Como consecuencia, Lutero creía que su
principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de las Escrituras. Notó que la
falta de claridad al distinguir la Ley Mosaica de los Evangelios era la causa de la incorrecta
comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época, institución a la que responsabilizaba
de haber creado y fomentado muchos errores teológicos fundamentales.
Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero servía como predicador y confesor en la
iglesia de Santa María de la ciudad. Predicaba habitualmente en la iglesia del palacio, llamada
también "de todos los santos", debido a que tenía una colección de reliquias proveniente de una
fundación creada por Federico III de Sajonia. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote
se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.8
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los
pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier
persona podía comprar una indulgencia,9 ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que
permanecían en el Purgatorio. El fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por
los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (arzobispo de Maguncia) vendiendo
indulgencias. Con el dinero obtenido por dicho medio, se esperaba financiar la edificación de la
basílica de San Pedro en Roma, Italia, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.
Lutero vio este tráfico de indulgencias no solo como un abuso de poder, sino como una mentira,
que, no teniendo base en las Escrituras, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente
en la mentira de las indulgencias, dejando de lado el sacramento de la confesión y el
arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517.
Una noche leyó un pasaje de la Carta a los Romanos 1:16 y 17 que le llevaría a hacer la Reforma:
Porque no me avergüenzo del mensaje del evangelio porque es poder de Dios para que todos los
que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar y luego a los griegos. Pues este mensaje
nos muestra de que manera Dios nos libra de culpa: es por fe y solamente por fe. Así lo dicen las
Escrituras: El justo por la fe vivirá.810 Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de
octubre de 1517 fueron clavadas las noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia del Palacio de
Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas.11 Las tesis condenaban la avaricia y el
paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias
3
podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para
conceder indulgencias.12
Las noventa y cinco tesis de Martín Lutero13 fueron traducidas rápidamente al alemán y
ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania
y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los
que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia
de cualquier documento.
Mientras tanto, Lutero escribió su Sermón sobre la indulgencia y la gracia y posteriormente tomó
parte en la convención agustina en Heidelberg, donde presentó una tesis sobre la esclavitud del
hombre al pecado y la gracia divina. En el curso de la controversia por las indulgencias, el debate
se elevó hasta el punto de que puso en duda el poder absoluto y la autoridad del papa, debido a
que las doctrinas de "Tesorería de la Iglesia" y la "Tesorería de los Méritos", que servían para
reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se basaban en la bula Unigenitus (1343) del papa
Clemente VI. En vista de su oposición a esa doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el papa,
decidido a suprimir sus puntos de vista, ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por
problemas políticos.
Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la
autoridad papal y apelaba a que se celebrara un concilio. También declaraba que el papado no
formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.
Cuando Johann Eck retó a Carlstadt, un colega de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero se sumó a
este debate (27 de junio–18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el derecho divino del solio
papal y la autoridad de poseer el "poder de las llaves", que según él había sido otorgado a la Iglesia
(como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la Iglesia católica occidental bajo la
autoridad del papa fuera necesaria para la salvación, manteniendo la validez de la Iglesia Ortodoxa
de Oriente. Después del debate, Johann Eck aseguró que Lutero se vio forzado a admitir la
similitud de su propia doctrina con la de Jan Hus, quien había sido quemado en la hoguera.
La brecha se ensancha
Lutero a través de los acontecimientos
Martín Lutero
De esta forma, no había esperanzas de paz. Los escritos de Lutero circulaban ampliamente por
Francia, Inglaterra e Italia en 1519, y los estudiantes se dirigían a Wittenberg para escuchar a
Lutero, quien publicaba ahora sus comentarios sobre la Epístola a los Gálatas y su Operationes in
Psalmos (Trabajo en los Salmos).
Las controversias generadas por sus escritos llevaron a Lutero a desarrollar sus doctrinas más a
fondo, y su "Sermón en el Sacramento Bendecido del Verdadero y Santo Cuerpo de Cristo, y sus
5
Hermandades" extendió el significado de la eucaristía para el perdón de los pecados y el
fortalecimiento de la fe en aquellos quienes la reciben, apoyando además a que se realizara un
concilio para restituir la comunión.
El concepto luterano de "iglesia" fue desarrollado en su Von dem Papsttum zu Rom (En el Papado
de Roma), una respuesta al ataque del franciscano Augustín von Alveld en Leipzig (junio de 1520);
mientras que su Sermon von guten Werken (Sermón de Buenas Obras), publicado en la primavera
de 1520, era contrario a la doctrina católica de las buenas obras y obras de supererogación
(aquellas efectuadas por encima de los términos de la simple obligación), mantenía que las obras
del creyente son verdaderamente buenas en cualquier llamado secular (o vocación) ordenado por
Dios.
La controversia en Leipzig (1519) hizo que Lutero tomara contacto con los humanistas,
particularmente Melanchthon, Reuchlin y Erasmo de Rotterdam, y que mantuviera relaciones con
el caballero Ulrich von Hutten, quien a su vez influyó al caballero Franz von Sickingen. Von
Sickingen y Silvestre de Schauenburg querían mantener a Lutero bajo su protección, invitándolo a
su fortaleza en el caso de que no se sintiera seguro en Sajonia a causa de la proscripción papal.
Bajo estas circunstancias de crisis y confrontando a los nobles alemanes, Lutero redactó A la
Nobleza Cristiana de la Nación Alemana (agosto de 1520), donde encomendaba al laicado, como
un sacerdote espiritual, la reforma requerida por Dios pero abandonada por el Papa y el clero. Por
primera vez, Lutero se refirió públicamente al Papa como el Anticristo.16 Las reformas que Lutero
proponía no sólo se referían a cuestiones doctrinales, sino también a abusos eclesiásticos: la
disminución del número de cardenales y demandas de la corte papal; la abolición de los ingresos
del Papa; el reconocimiento del gobierno secular; la renuncia del papado al poder temporal; la
abolición de los interdictos y abusos relacionados con la excomunión; la abolición del peregrinaje
dañino; la eliminación del excesivo número de días santos; la supresión de los conventos de
monjas, de la mendicidad y de la suntuosidad; la reforma de las universidades; la abrogación del
celibato del clero; la reunificación con los bohemios y una reforma general de la moral pública.
El Cautiverio Babilónico
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Lutero escribió polémicas doctrinales en el Preludio en el Cautiverio Babilónico de la Iglesia,
especialmente con respecto a los sacramentos.
Con respecto al bautismo, enseñó que traía la justificación sólo si se combinaba con la fe salvadora
en el receptor. Sin embargo, mantenía el principio de la salvación incluso para aquellos que más
tarde cayeran y se reivindicasen.
Sobre la penitencia, afirmó que su esencia consiste en las palabras de la promesa de exculpación
recibidas por la fe. Para él, sólo estos tres sacramentos podían ser considerados como tales,
debido a su institución divina y a la promesa divina de salvación conectada con ellos.
Estrictamente hablando, sólo el bautismo y la eucaristía son sacramentos, dado que sólo ellos
tienen un "signo visible divinamente instituido": el agua en el bautismo y el pan y el vino en la
eucaristía. Lutero negaba en su documento que la confirmación, el matrimonio, la ordenación
sacerdotal y la extremaunción fueran sacramentos.
La libertad cristiana
La excomunión de Lutero
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Primera página de la bula Exurge Domine, mediante la cual se le advirtió a Lutero que sería
excomulgado.
El Papa advirtió a Martín Lutero el 15 de junio de 1520, con la bula Exsurge Domine, de que se
arriesgaba a la excomunión, a menos que en un plazo de sesenta días repudiara 41 puntos de su
doctrina seleccionados de sus escritos. Cumplido dicho plazo, se rumoreaba que Eck había llegado
a Meissen con una prohibición papal, la cual se pronunció realmente el 21 de septiembre.17 En
octubre de 1520 Lutero envió su escrito En la Libertad de un Cristiano al papa, añadiendo la
significativa frase: "Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios".18 El 12 de
diciembre Lutero arrojó personalmente al fuego la bula, la cual tomaba efecto en un plazo de 120
8
días, y el decreto papal en Wittenberg, defendiéndose en su Warum des Papstes und seiner Jünger
Bücher verbrannt sind y su Assertio omnium articulorum; durante la quema de esa bula Lutero
exclamó parafraseando el Salmo 9: Ya que has confundido la verdad [o a los santos] de Dios, hoy el
Señor te confunde a ti. Al fuego contigo.19 El papa León X excomulgó a Lutero el 3 de enero de
1521 mediante la bula Decet Romanum Pontificem.20
La ejecución de la prohibición, sin embargo, fue evitada por la relación del papa con Federico III de
Sajonia y por el nuevo emperador Carlos V quien, viendo la actitud papal hacia él y la posición de
la Dieta, encontró contraindicado apoyar las medidas contra Lutero. Este fue a Worms diciendo
que "Iría allí aunque hubiese tantos demonios como tejas en los tejados".
Dieta de Worms
El 3 de enero de 1521 fue publicada en Roma la bula Decet Romanum Pontificem, por la que el
papa León X excomulgaba a Lutero.21
El emperador Carlos V inauguró la Dieta imperial de Worms el 22 de enero de 1521. Lutero fue
llamado a renunciar o reafirmar su doctrina y le fue otorgado un salvoconducto para garantizar su
seguridad.
Lutero se presentó ante la Dieta el 16 de abril. Johann Eck, un asistente del arzobispo de Tréveris,
presentó a Lutero una mesa llena de copias de sus escritos. Le preguntó a Lutero si los libros eran
suyos y si todavía creía en lo que esas obras enseñaban. Lutero pidió un tiempo para pensar su
respuesta, el cual le fue concedido. Lutero oró, consultó con sus amigos y mediadores y se
presentó ante la Dieta al día siguiente. Cuando se trató el asunto en la Dieta, el consejero Eck le
pidió a Lutero que respondiera explícitamente: "Lutero, ¿rechaza sus libros y los errores que en
9
ellos se contiene?", a lo que Lutero respondió: «Que se me convenza mediante testimonios de la
Escritura y claros argumentos de la razón —porque no le creo ni al papa ni a los concilios, ya que
está demostrado que a menudo han errado, contradiciéndose a sí mismos— por los textos de la
Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la palabra de Dios. Por
eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es
seguro ni saludable». De acuerdo con la tradición, Lutero entonces dijo estas palabras: «¡No puedo
hacer otra cosa; esta es mi postura! ¡Que Dios me ayude!».22
En los siguientes días se hicieron conferencias privadas para determinar el destino de Lutero.
Antes de que la decisión fuese tomada, Lutero abandonó Worms. Durante su regreso a Wittenberg
desapareció.23
En sus ataques a Jacobus Latomus, avanzó en su visión de la relación entre la gracia y la ley, así
como en la naturaleza comunicada por Cristo, distinguiendo el objetivo de la gracia de Dios para el
pecador, quien, al creer, es justificado por Dios debido a la justicia de Cristo, de la gracia salvadora
que mora dentro del hombre pecador. Al mismo tiempo puso énfasis en la insuficiencia del
«principio de justificación», en la persistencia del pecado después del bautismo y en la inherencia
del pecado en cada buena obra.
Lutero a menudo escribía cartas a sus amigos y aliados respondiendo o preguntándoles por sus
puntos de vista o por consejos. Por ejemplo, Philipp Melanchthon le escribió preguntándole cómo
responder a la acusación de que los reformistas renegaban del peregrinaje, del ayuno y de otras
formas tradicionales de piedad. Lutero le respondió el 1 de agosto de 1521: «Si eres un predicador
de la misericordia, no predicas una misericordia imaginaria, sino una verdadera. Si la misericordia
es verdadera, debes padecer el pecado verdadero, no imaginario. Dios no salva a aquellos que son
sólo pecadores imaginarios. Sé un pecador y deja que tus pecados sean fuertes, pero deja que tu
confianza en Cristo sea más fuerte, y regocíjate en Cristo, quien es el vencedor sobre el pecado, la
muerte y el mundo. Cometeremos pecados mientras estemos aquí, porque en esta vida no hay un
lugar donde la justicia resida. Nosotros, sin embargo, dice Pedro (2ª Pedro 3:13), estamos
buscando más allá un nuevo cielo y una nueva tierra donde reine la justicia».
11
Su habitación en el castillo de Wartburg, en Eisenach
Mientras tanto, algunos sacerdotes sajones habían renunciado al voto del celibato, en tanto que
otros atacaron la validez de los votos monásticos. Lutero en su De votis monasticis (Sobre los votos
monásticos) aconsejó tener más cautela, aceptando en el fondo que los votos eran generalmente
tomados «con la intención de la salvación o la búsqueda de justificación». Con la aprobación de
Lutero en su De abroganda missa privata (Sobre la abrogación de la misa privada), pero en contra
de la oposición firme de su prior, los agustinos de Wittenberg realizaron cambios en las formas de
adoración y suprimieron las misas. Su violencia e intolerancia, sin embargo, desagradaron a
Lutero, que a principios de diciembre pasó unos días entre ellos. Al regresar a Wartburg, escribió
Eine treue Vermahnung... vor Aufruhr und Empörung (Una sincera amonestación por Martín
Lutero a todos los cristianos para guardarse de la insurrección y rebelión). Aun así, Carlstadt y el
ex-agustino Gabriel Zwilling demandaron en Wittenberg la abolición de la misa privada y de la
comunión bajo las dos especies, así como la eliminación de las imágenes de las iglesias y la
abrogación del magisterio.
12
Matrimonio y familia de Martín Lutero
Retrato de Catalina de Bora, esposa de Martín Lutero, por Lucas Cranach el Viejo. 1526. Wartburg-
Stiftung, Eisenach, Alemania.
El 8 de abril de 1523, Lutero le escribe a Wenceslaus: "Ayer recibí a nueve monjas de su cautiverio
en el convento de Nimbschen". Lutero había decidido ayudar a escapar a doce monjas del
monasterio cisterciense en Nimbschen, cerca de Grimma en Sajonia, sacándolas del convento
dentro de barriles. Tres de ellas se marcharon con sus parientes, mientras que las otras nueve
fueron llevadas a Wittenberg. En este último grupo se encontraba Catalina de Bora. Entre mayo y
junio de 1523 se pensó que la mujer se casaría con un estudiante de la Universidad de Wittenberg,
Jerome Baumgartner, aunque probablemente su familia se lo negó. El Dr. Caspar Glatz era el
siguiente pretendiente, pero Catalina no sentía "ni deseo ni amor" por él. Se supo que se quería
casar con Lutero o con Nicolás von Amsdorf. Lutero sentía que no era un buen marido, ya que
había sido excomulgado por el Papa y era perseguido por el Emperador. En mayo o a principios de
junio de 1525 se conoció en el círculo íntimo de Lutero su intención de casarse con Catalina. Para
evitar cualquier objeción por parte de sus amigos, actuó rápidamente: en la mañana del martes 13
de junio de 1525 se casó legalmente con Catalina, a quien afectuosamente llamaba "Katy". Ella se
mudó a la casa de su marido, el antiguo monasterio agustino en Wittenberg, y comenzaron a vivir
en familia. Los Lutero tuvieron tres hijos y tres hijas:
13
Johannes, nacido el 7 de junio de 1526, quien posteriormente estudiaría leyes y llegaría a ser
funcionario de la corte, falleciendo en 1575.
Martín, hijo, nacido el 9 de noviembre de 1531, estudió Teología pero nunca tuvo un llamado
pastoral regular antes de su muerte en 1565.
Paul, nacido el 28 de enero de 1533, fue médico, padre de seis hijos y murió el 8 de marzo de
1593, continuando la línea masculina de la familia de Lutero mediante Juan Ernesto, que se
extinguiría en 1759.
Margaretha, nacida el 17 de diciembre de 1534, casada con el noble prusiano George von
Kunheim, pero falleció en 1570 a la edad de 36 años; es el único linaje de Lutero que se mantiene
hasta la actualidad.
La guerra o revuelta de los campesinos (1524-25) fue una respuesta a la doctrina luterana, la cual
influyó fuertemente en la clase baja trabajadora, compuesta principalmente por campesinos. Esta
clase trabajadora retó de manera implícita la autoridad que los nobles tenían sobre estos. Las
revueltas de los campesinos se habían producido a pequeña escala desde el siglo XIV, pero ahora
muchos campesinos creían erróneamente que los ataques de Lutero a la Iglesia y la jerarquía de la
misma significaban que los reformadores les ayudarían en su ataque a las clases dominantes. Dado
que los sublevados percibían lazos profundos entre los príncipes seculares y los príncipes de la
Iglesia, interpretaban equivocadamente que Lutero, al condenar a los segundos, condenaba
también a los primeros. Las revueltas comenzaron en Suabia, Franconia y Turingia en 1524,
obteniendo apoyo entre los campesinos y nobles afectados, muchos de los cuales poseían deudas
en ese periodo. Cuando Thomas Müntzer llegó a acaudillar el movimiento, las revueltas
desembocaron en una guerra, que jugó un papel importante en la fundación del movimiento
anabaptista. Inicialmente Lutero parecía apoyar a los campesinos, condenando las prácticas
opresivas de la nobleza que habían incitado a muchos campesinos a rebelarse. Debido a la
dependencia que Lutero tenía en el apoyo y la protección de los príncipes y la nobleza, tenía
miedo de disponerlos en su contra. En Contra los campesinos asaltantes y asesinos (1525)
incentivaba a la nobleza a que castigara rápida y sangrientamente a los campesinos. Muchos de
los revolucionarios consideraron las palabras de Lutero como una traición. Otros desistieron al
darse cuenta de que no había apoyo ni de la Iglesia ni de su oponente principal. La guerra en
Alemania terminó en 1525, cuando las fuerzas rebeldes fueron masacradas por los ejércitos de
Felipe I de Hesse y de Jorge de Sajonia en la batalla de Frankenhausen, en la que seis mil
sublevados perdieron la vida. En total perecieron durante todo el conflicto entre cien mil y ciento
treinta mil sublevados, según diferentes estimaciones.
14
La Biblia alemana de Lutero
Cuando Lutero tradujo la Biblia al idioma alemán, la mayoría de la sociedad era analfabeta. La
Iglesia tenía el control del conocimiento, sus miembros eran estudiosos y educados, en contraste
con la sociedad analfabeta que adquiría sus conocimientos a través de la transmisión oral, la
memorización y la repetición de los textos bíblicos. Lutero hizo posible el acceso al conocimiento,
la información y la educación, desmitificando la Biblia con el fin de lograr la búsqueda de la
verdad. Lutero facilitó la propagación del protestantismo, aunque no fue el primero que imprimió
la Biblia en alemán, la cual tradujo de un manuscrito sagrado a la lengua materna de esa nación.
De esta forma le restó el poder a la Iglesia católica sobre el pueblo alemán, y precursó la reforma
protestante, que ocurrió gracias a la impresión de la Biblia que Lutero había traducido. La
intención de Lutero era que el pueblo tuviera acceso directo a la fuente sin la necesidad de
intermediarios, haciendo posible la interpretación libre de los textos sagrados y la erradicación del
analfabetismo en la sociedad alemana. La traducción de la Biblia la inició durante su estadía en el
castillo de Wartburg en 1521. Estando escrita ésta en latín medieval, Lutero la tradujo al griego
para posteriormente hacerlo al idioma alemán, con la ayuda de diccionarios en griego, latín,
hebreo y alemán. Éste deseaba traducirla del griego al alemán, con la intención de revelar las
escrituras con exactitud. Inicialmente sólo incluyó el Nuevo Testamento, ya que los textos
originales del Antiguo Testamento no estaban escritos en latín o en griego. El Antiguo Testamento
estaba escrito en hebreo y arameo (idiomas que carecen de vocales en el sistema escrito;
compuesto por letras consonantes) y solamente los rabinos conocían qué letras se escribían.
Lutero utilizó una edición griega del Nuevo Testamento que originalmente fue escrita en griego
por Erasmo, texto que más tarde fue llamado Textus Receptus. Durante el proceso de traducción,
Lutero visitó pueblos y mercados cercanos con la intención de investigar el dialecto común de la
lengua alemana. Escuchaba a las personas hablar, para así poder transcribir en lenguaje coloquial.
En efecto, incorpora "elementos sintácticos y estilísticos cultos, pero sin perder la vena expresiva
popular"25 La traducción se publicó en septiembre de 1522, lo que causó gran conmoción en la
Iglesia católica. Lutero le dedicó la Biblia alemana a Federico El Sabio, a quien estimaba
grandemente.
Lutero tenía una mala percepción de los libros de Ester, Hebreos, Santiago, Judas y del Apocalipsis.
Llamaba a la epístola de Santiago una "epístola de paja", encontrando que era muy poco lo que
apuntaba a Cristo y su obra salvadora. También tenía duras palabras para el Apocalipsis, del que
decía que no podía "de ninguna forma detectar que el Espíritu Santo lo haya producido".26 Creía
tener razones al cuestionar la apostolicidad de estos libros, debido a que la iglesia primitiva los
catalogaba como antilegomena, lo que significaba que no eran aceptados sin reservas, al contrario
que los canónicos. Aun así Lutero no los eliminó de su edición de las Escrituras. Lutero incluyó
como apócrifos aquellos pasajes que, encontrándose en la Septuaginta griega, no lo estaban en los
textos masoréticos disponibles en aquel entonces.
Debe puntualizarse que la Biblia de Lutero incluye el texto íntegro de 14 de estos documentos: la
Oración de Manasés, Tobías, Judit, el Resto de Ester, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, la Oración de
15
Azarías, el Cántico de los Tres Jóvenes, la Historia de Susana, la Historia de Bel, la Historia del
Dragón, 1 Macabeos y 2 Macabeos. Así suelen usarla desde entonces la iglesia luterana, y los
anabaptistas (congregados en granjas comunitarias rurales). Si bien, siglos más tarde, se hicieron
ediciones desprovistas de ellos en demanda de grupos protestantes tardíos, así como ediciones
católicas conservando los libros. Aquí se ven los textos íntegros de esta Biblia.
Martín Lutero en su Comentario sobre San Juan reconoció que habían recibido la Biblia por medio
de la Iglesia católica: "Estamos obligados a reconocer a los papistas que son ellos los que tienen la
Palabra de Dios, que la hemos recibido de ellos, y que sin ellos no tendríamos ningún
conocimiento de ésta"
Lutero revisó la liturgia en su Deutsche Messe (Misa Alemana) de 1526, estipulando cómo debían
ser los cultos diarios y la catequesis. Aun así, se oponía a una nueva ley de formas e instó a que se
mantuvieran las otras liturgias. Aunque Lutero apoyaba la libertad cristiana en estas materias,
también estaba a favor de mantener y establecer uniformidad litúrgica entre aquellos que
compartían la misma fe en un área dada. Vio en la uniformidad litúrgica una expresión física de
unidad en la fe, mientras que la variación litúrgica era un posible indicador de variación doctrinal.
No consideraba una virtud el cambio litúrgico, especialmente cuando era hecho por personas o
congregaciones, pues le complacía conservar y reformar lo que la iglesia había heredado del
pasado. Conservó el bautismo de infantes, por tradición, en contra de la oposición anabaptista la
cual solo admitía el bautismo de adultos, por lo que condenó a sus miembros.28 Así mismo
permanecieron los cuadros y adornos en las iglesias como los retablos pintados por Lucas Cranach
el Viejo, amigo de Lutero, y Lutero predicaba que las imágenes de los santos en si no eran malas
sino que todo dependía de la actitud de los creyentes; los cuadros podían ser educativos e
inspirativos pero que no había que adorarlos.29
16
La transformación gradual de la administración del bautismo se realizó en el Taufbüchlein
(Cuadernillo Bautismal) (1523, 1526).
En mayo de 1525 tuvo lugar en Wittenberg la primera ordenación evangélica. Lutero había
rechazado la visión católica de la ordenación como un sacramento. Un servicio de ordenación, con
la imposición de manos junto con una oración en un servicio congregacional solemne, era
considerado suficiente.
Para suplir la falta de altas autoridades eclesiásticas debida a que muy pocos obispos adoptaron la
doctrina reformadora en tierras alemanas, Lutero sostuvo a partir de 1525 que las autoridades
seculares deberían tomar parte en la administración de la iglesia. Estas tareas no eran
necesariamente exclusivas de las autoridades seculares, y Lutero hubiera preferido que recayeran
en manos de un episcopado evangélico. Declaró en 1542 que los príncipes evangélicos sólo serían
"obispos de urgencia" y preconizó que los poderes eclesiásticos pudieran ser ostentados por
congregaciones cristianas,30 si bien decidió esperar el curso de los acontecimientos y ver qué
hacían los párrocos y estudiosos para que descubrieran por sí mismos cuáles eran las personas
apropiadas. Los resultados de su viaje a Sajonia (1527-29) le hicieron ver que los párrocos y
estudiosos no estaban preparados para tal responsabilidad, siendo necesario que se mantuvieran
las estructuras eclesiásticas tal y como fueran diseñadas al principio de la Reforma.
Lutero tuvo especial interés por la educación. En sus diálogos con George Spalatin en 1524 se
planeó un sistema escolar, declarando que era deber de las autoridades civiles el proveer escuelas
y el velar por que los padres enviaran a sus hijos a ellas. También apoyaba el establecimiento de
escuelas primarias para la educación femenina.
Mientras tanto, las iglesias luteranas en Escandinavia y muchos estados bálticos mantuvieron el
Episcopado Apostólico y la sucesión apostólica, incluso aquellas que habían adoptado la teología
antipapista de Lutero.
17
consubstanciación, Lutero utilizó la analogía patrística de la doctrina de la Unión Personal de dos
naturalezas en Jesucristo para ilustrar su doctrina eucarística "por analogía del hierro puesto en el
fuego donde ambos, fuego y hierro, unidos en el hierro al rojo vivo, se mantienen a pesar de todo
sin cambio", un concepto que él llamó "Unión Sacramental".31
Debido a los peligros de las medidas que se toman de la Segunda Dieta de Espira en 1529 contra el
protestantismo, y a la coalición del Emperador con Francia y el Papa, el Landgrave Felipe deseaba
una unión de todos los reformistas, pero Lutero se declaró opuesto a cualquier alianza que
ayudara a la herejía, aunque aceptó la invitación del Landgrave a asistir a un coloquio en Marburgo
(1529) para resolver las materias en controversia. En dicha dieta el 19 de abril de dicho año, 19
delegados, 5 príncipes y 14 ciudades protestaron contra la derogación de la tregua de tolerancia
acordada en la Dieta de Worms y por eso se les llamó protestantes a los partidarios de Lutero. En
Marburgo, Lutero se enfrentó a Ecolampadio, mientras que Melanchthon fue antagonista de
Zuinglio. Aunque establecieron una armonía no esperada en otros aspectos, no se pudo alcanzar
un acuerdo en la Eucaristía. Lutero rehusó llamar a sus oponentes "hermanos", aunque les
deseaba paz y amor. Lutero estaba convencido de que Dios había cegado los ojos de Zuinglio, por
lo que no podía ver la doctrina verdadera de la Cena del Señor. Con su habitual estilo polémico,
Lutero denunció a Zuinglio y sus seguidores llamándolos "fanáticos" y "demonios".
Los mismos príncipes habían suscrito los Artículos de Schwabach, respaldados por Lutero como
una condición para la alianza con él. Las bases de Lutero en materia de doctrina eucarística partían
del entendimiento simple y directo de las palabras de Cristo, si bien daba importancia al sacrificio
corporal de Cristo y al hecho de ofrecer ese mismo cuerpo a los comulgantes en la Eucaristía.
Cuando Zuinglio excluyó la posibilidad de la presencia real por la incapacidad de la naturaleza
humana de Cristo para bilocarse o estar en otra parte que no fuera un lugar concreto, Lutero
reafirmó la integridad de la unión hipostática: Cristo no está dividido y dondequiera que esté es
Dios, incluso como hombre. Lutero citaba como evidencia los tres modos de la presencia según
Guillermo de Ockham: "local, circunscrita" (estando en un lugar a la vez, ocupando espacio y
teniendo peso), "definitiva" (desligado del espacio pero estando donde se precise) y "repletiva"
(llenando todos los espacios a la vez) para introducir la probabilidad de que el cuerpo y la sangre
de Cristo estén realmente presentes en la Eucaristía.32
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Lutero sostuvo que la sola recepción de la comunión es inútil sin fe. Insistió en que los impíos e
incluso las bestias que toman y beben los elementos consagrados, comen y beben la sangre y el
cuerpo de Cristo, pero el beber y comer "indignamente" les sería juzgado (1ª Corintios 11:29).
Aunque no compartía la visión de que la Eucaristía fuese sólo una simple conmemoración,
reconoció la existencia de una dimensión conmemorativa. En cuanto al efecto del sacramento en
los creyentes, recordaba con fervor las palabras "fue entregado por todos vosotros", poniendo así
énfasis en la expiación y en el perdón mediante la muerte de Jesucristo.
La aparición de un enemigo común a todo el Sacro Imperio (el ejército turco) cambió el escenario
político: ahora Carlos V buscaba la unidad para poder hacer frente a la nueva amenaza, para lo
cual se convocó en 1530 la Dieta de Augsburgo, con el fin de aclarar de forma definitiva la relación
del Imperio con el protestantismo. Lutero, prófugo del Imperio, permanecía a salvo en Coburgo,
inspirando desde allí el discurso de Melanchthon ante el Emperador. Si bien Martín Lutero se
abstuvo de mantener una actitud autoritaria, no le agradó la delicadeza y la cautela de
Melanchthon, porque éste no llegó a plantear cambios doctrinales, salvo el de la abolición del
papado. El Emperador, forzado por la guerra contra los turcos y contra la Liga de Esmalcalda (un
ejército organizado por los príncipes en defensa del protestantismo), consiguió asegurar la unidad
mediante la Paz de Núremberg de 1532, que retrasaba la solución definitiva del problema hasta
que se celebrara un Concilio General. Desde la Dieta de Espira (1529), el problema se había
transformado en algo de suma importancia. La cuestión radicaba en que la Dieta de Espira había
decidido en 1526 que de ninguna manera aceptaría la imposición del Edicto de Worms, que
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permitía matar a Lutero sin miedo a sanciones. Esa misma Dieta consagraba la tolerancia religiosa
bajo el lema Cuius regio, eius religio (es decir, A cada región la religión de su Señor). Nuevamente
en la Dieta de Espira de 1529, y ante la intención de los católicos de anular la tolerancia adoptada
en 1526, los reformistas emitieron una airada queja de protesta, motivo por el cual se les llama
desde entonces "protestantes". Ahora la Paz de Núremberg establecía la aceptación de los
reformistas en el seno del Imperio. Esta situación se vio forzada por la situación política del
momento, ya que si el Emperador se oponía a la paz, los príncipes se verían legitimados para
realizar o apoyar una resistencia armada contra Carlos V, cuyo poder empezaba a estar seriamente
amenazado por los turcos.
Este contexto político tuvo su dimensión teológica en la llamada cuestión de la desobediencia civil.
Hasta ese instante Lutero sostenía que de ningún modo desobedecería al Emperador, incluso si su
decisión era equivocada. De esa manera se opuso a cualquier alianza entre los príncipes, ya fuera
ofensiva o defensiva. Martín Lutero mantuvo esta actitud incluso ante la Liga de Esmalcalda. Pero
su posición fue cambiando poco a poco al escuchar la opinión de juristas que aseguraban que, en
los casos de notoria injusticia pública, las propias leyes imperiales otorgaban derecho de
resistencia. Fue en 1531 cuando aceptó la posibilidad de adoptar la desobediencia civil en su
escrito Warnung an die lieben Deutschen (1531), siempre y cuando se efectuara "por las causas
correctas". Más tarde, en cartas escritas en 1539, se retractaría de tales afirmaciones
En los inicios de su carrera pensaba que los judíos no habían creído en Jesús a causa de los errores
de los cristianos y de la proclamación de lo que para él era un evangelio impuro. Sugería que
responderían favorablemente al mensaje evangélico si se les presentaba de la forma adecuada.
Cuando descubrió que no era así, atacó con furia a los judíos.
En su Von den Juden und ihren Lügen (Sobre los judíos y sus mentiras), publicado en 1543, escribió
que debían realizarse contra los judíos acciones como quemar las sinagogas, destruir sus libros de
oración, prohibir predicar a los rabinos, «aplastar y destruir» sus casas, incautarse de sus
propiedades, confiscar su dinero y obligar a esos "gusanos venenosos" a realizar trabajos forzados
o expulsarlos «para siempre». Según la opinión del Dr. Robert Michael, parece que Lutero también
aprobaba el asesinato de judíos.36
Como sea el caso, lo cierto es que en ese libelo solicita a los estados alemanes que actúen
tomando como referencia estos puntos: "¿Qué debemos hacer, nosotros cristianos, con los judíos,
esta gente rechazada y condenada? Dado que viven con nosotros, no osamos tolerar su conducta
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ahora que estamos al tanto de sus mentiras, sus injurias y sus blasfemias… En primer lugar,
debemos prender fuego a sus sinagogas o escuelas y enterrar y tapar con suciedad todo lo que no
prendamos fuego, para que ningún hombre vuelva a ver de ellos piedra o ceniza. Esto ha de
hacerse en honor a nuestro Señor y a la cristiandad, de modo que Dios vea que nosotros somos
cristianos y que no aprobamos ni toleramos a sabiendas tales mentiras, maldiciones y blasfemias a
su Hijo y a sus cristianos… En segundo lugar, también aconsejo que sus casas sean arrasadas y
destruidas. Porque en ellas persiguen los mismos fines que en sus sinagogas… En tercer lugar,
aconsejo que sus libros de plegarias (sidurim) y escritos talmúdicos, por medio de los cuales se
enseñan la idolatría, las mentiras, maldiciones y blasfemias, les sean quitados… En cuarto lugar,
aconsejo que de ahora en adelante se les prohíba a los rabinos enseñar sobre el dolor de la
pérdida de la vida o extremidad… En quinto lugar, que la protección en los caminos sea abolida
completamente para los judíos. No tienen nada que hacer en las afueras de las ciudades dado que
no son señores, funcionarios, comerciantes, ni nada por el estilo… En sexto lugar, aconsejo que se
les prohíba la usura, y que se les quite todo el dinero y todas las riquezas en plata y oro, y que
luego todo esto sea guardado en lugar seguro... En séptimo lugar, recomiendo poner o un mayal o
un hacha o una azada o una pala o una rueca o un huso en las manos de judíos y judías jóvenes y
fuertes y dejar que coman el pan con el sudor de su rostro, como se le impuso a los hijos de Adán."
Estas palabras duras como son, han hecho que muchos eruditos reconsideren la obra de Lutero
bajo una nueva perspectiva, por ejemplo, el historiador británico Paul Johnson, declaró que el
libelo "Sobre los judíos y sus mentiras" fue el «Primer trabajo del antisemitismo moderno y un
paso gigantesco en el camino hacia el Holocausto». De igual manera, los historiadores del nazismo
no pueden dejar de señalar que cuatro siglos después de haber sido escritos tales ensayos, los
nazis los citaron para justificar la llamada Solución Final. Incluso, algunos estudiosos como Simon y
Schuster han atribuido el Shoa u Holocausto directamente al antijudaísmo de Lutero.37 En
cambio, otros investigadores, como Uwe Siemon-Netto refutan ese punto de vista como una
distorsión histórica.38
Ciertamente, el tema puede estar sujeto a debate; sobre todo, por el enorme peso histórico y
religioso que la obra de Lutero posee. Sin embargo, es innegable que para los filósofos del nazismo
las ideas del reformador allanaron el camino para la creación de los campos de exterminio. La
recomendación luterana de una “áspera misericordia” o scharfe Barmherzigkeit, que en términos
llanos significó “intolerancia absoluta” como "medida profiláctica" contra el judío fue tomada por
los nazis como una apología para su visión del mundo. Durante el juicio de Núremberg, el general
de la SA, Gauleiter de Franconia y Editor del periódico Der Stürmer, Julius Streicher defendió su
causa cuando se le cuestionó por el antisemitismo de sus artículos, diciendo: “Publicaciones
antisemitas han existido en Alemania durante siglos. Por ejemplo, un libro que yo tenía, y a la
postre confiscado, fue escrito por el Dr. Martín Lutero. Si este libro hubiera sido tomado en
consideración por la fiscalía, seguramente hoy el Dr. Martín Lutero estaría en mi lugar en el
banquillo de los acusados. En este libro, “Los judíos y Sus Mentiras”, el Dr. Martín Lutero describe
a los judíos como hijos de víbora y recomienda prender fuego a sus sinagogas y destruirlos.”39 La
fiscalía difícilmente pudo rebatir tales pruebas.40
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Desde la década de 1980, algunos organismos de la Iglesia Luterana han denunciado formalmente
los escritos antisemitas de Lutero. En noviembre de 1998, en el 60º aniversario de la Kristallnacht
o la "Noche de los Cristales Rotos" la Iglesia Luterana de Baviera emitió el siguiente comunicado:
"Es imperativo para la Iglesia Luterana, la cual ella misma está en deuda con la obra y tradición de
Martín Lutero, tomar seriamente sus pronunciamientos antijudíos, reconocer su influencia
teológica, y reflexionar sobre sus consecuencias para así distanciarse de cada expresión de
antijudaísmo dentro de la teología luterana".
La más completa colección de los voluminosos escritos de Lutero es Weimar Ausgabe (Edición de
Weimar), que consta de 101 volúmenes infolio, aunque sólo una fracción de estos escritos ha sido
traducida.
Algunos de sus libros explican cómo se establecieron las epístolas con su canonicidad,
hermenéutica, exégesis y exposición, y muestran cómo se integran los libros de la Biblia entre sí.
Destacan entre ellos los escritos sobre la Epístola a los Gálatas, en los cuales se compara a sí
mismo al Apóstol Pablo en su defensa del Evangelio (por ejemplo, el comentario en Lutero y la
Epístola a los Gálatas).
Lutero también escribió sobre la administración civil y eclesiástica y sobre el hogar cristiano.
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El estilo literario de Lutero era polémico, en parte porque cuando le apasionaba un tema llegaba a
insultar a sus oponentes. Al igual que otros reformadores era muy intolerante con otras creencias
y con los puntos de vista opuestos al suyo44 y esto puede haber exacerbado la Reforma
protestante en Alemania.
Sabiendo que su muerte era inminente, le agradeció a Dios por haberle revelado a su Hijo, en
quien él había creído. Sus compañeros Justus Jonás y Michael Coelius gritaron: «Reverendo padre,
¿está listo para morir confiando en su Señor Jesucristo y confesando la doctrina que enseñó en su
nombre?» Un distintivo «sí» fue la respuesta de Lutero. Murió a las 2:45 del 18 de febrero de 1546
en Eisleben, la ciudad donde nació. Fue enterrado en la iglesia del Palacio de Wittenberg, cerca del
púlpito
Su legado
Martín Lutero fue el principal artífice de la Reforma Protestante, en la que tuvo un papel mucho
más destacado que otros reformadores. Gracias a la imprenta, sus escritos se leyeron en toda
Alemania y ejercieron influencia sobre otros muchos reformadores y pensadores, dando origen a
diversas tradiciones protestantes en Europa y en el resto del mundo.
En los territorios luteranos disminuyó grandemente el poder absoluto de los reyes.[cita requerida]
Católicos y protestantes sostuvieron entre sí terribles guerras religiosas. Un siglo después de las
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protestas de Lutero, una revuelta en Bohemia provocó la guerra de los Treinta Años, un conflicto
entre católicos y protestantes que arrasó gran parte de Alemania.
"Ruego por que dejen mi nombre en paz. No se llamen así mismos 'luteranos', sino Cristianos.
¿Quién es Lutero?, mi doctrina no es mía. Yo no he sido crucificado por nadie. ¿Cómo podría, pues,
beneficiarme a mí, una bolsa miserable de polvo y cenizas, dar mi nombre a los hijos de Cristo?.
Dejen, mis queridos amigos, de aferrarse a estos nombres de partidos y distinciones; fuera a todos
ellos, y dejen que nos llamemos a nosotros mismos solamente cristianos, según aquel de quien
nuestra doctrina viene".495051525354
Conmemoración
El calendario litúrgico luterano conmemora a Martín Lutero el 18 de febrero,55 al igual que
la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos.56 En la Iglesia Anglicana se lo recuerda el 31 de
octubre.
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Los acontecimientos conmemorados están listados con el tipo de acontecimiento indicado a
continuación (incluido entre paréntesis), así como el país donde se observa (si generalmente no es
observado en aquella fecha en América del Norte). Para las personas conmemoradas, la fecha
dada es la de su muerte o "cumpleaños celestial". La letra que acompaña a cada acontecimiento
indica el color designado para vestiduras y paramentos litúrgicos, según su denominación en
inglés: Blanco (W), Rojo (R) o Púrpura (P). En las conmemoraciones también se indica cuando son
propias del ELCA o del LCMS, siguiendo a la entrada particular. Lógicamente, conmemoraciones y
Festivales que se celebran en común, no incluyen esta anotación
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