Admin (enero 5, 2018) señala que “La cultura de Nicaragua es la consecuencia
de la colonización realizada por los españoles en tiempos del descubrimiento de
América. En este artículo hablaremos sobre la cultura de Nicaragua:
características, importancia y mucho más. La influencia indígena, africana y
europea se hace presente en cada una de sus características.
la Cultura de Nicaragua y el folclore nicaragüense es un patrimonio cultural
sublime de las regiones del país, tienen su origen al mezclar elementos
indígenas con españoles. Las danzas tradicionales del pacífico como La
Gigantona, El Enano Cabezón y El Toro Huaco son alegres y armoniosos,
propias de la ciudad de León, es una manera de manifestación en contra de la
corona española.
La música nicaragüense indígena y folclórica, abarca distintos ritmos musicales
como Son nica, Marimba, Polka nica, Mazurca, Jamaquello, Palo de Mayo,
Garífuna y Creole , que denotan la gran influencia de las tres corrientes
principales de la identidad Nacional de la Cultura de Nicaragua
En el Departamento de Masaya, especialmente en las localidades de Masaya y
Catarina, artesanos especialistas en trabajar la madera, fabrican la popular
Marimba de arco, que junto al Mico de talalate son instrumentos propios de la
Cultura de Nicaragua; aunque la Marimba, legado africano, se utiliza en todos
los países centroamericanos.
Como parte de la Cultura de Nicaragua también encontramos bandas
filarmónicas, denominadas «Chicheros«, que son pequeñas orquestas de la
región, compuestas por músicos aficionados quienes interpretan composiciones
musicales tradicionales de Son de toros o Son de cachos, para entretener
durante las fiestas populares, las procesiones religiosas y las corridas de toros.
La Cultura de Nicaragua tiene influencia de diversas etnias, 10
específicamente son las principales en aportar las características más
resaltantes: Creóle, Miskitos y Zambos, Garifunas y Ramas, Nahoas,
Mayangnas, Sumus, Matagalpas y Cacaoperas.
La Cultura de Nicaragua se caracteriza por su folclore, que no es más que una
mezcla de elementos indígenas con españoles. En el folclore nicaragüense se
consideran una variedad de danzas, músicas, teatro popular anónimo,
costumbres, tradiciones, festividades de carácter popular y religioso.
Fiestas:
En la cultura de Nicaragua existe una gran variedad de fiestas, la gran mayoría
ligadas a celebraciones religiosas, por lo se extiende durante todo el año. El mes
con mayor número de celebraciones es mayo, pues se consiguen celebraciones
durante todo el mes. Aunque cada municipio tiene su propia celebración, la fiesta
de la Inmaculada Concepción, La Purísima, para los nicaragüenses, se celebra
en todo el país.
En cada región hay un santo patrono, a quien se le rinde honores de diferentes
maneras, según la tradición de la ciudad o pueblo.
Hay fiestas populares o típicas de los pueblos y ciudades y carnavales,
como Toro Guaco, 20 de septiembre, danza que representa distintos aspectos
del mestizaje y que inicia el recorrido de San Sebastián durante las fiestas que
le conmemoran en Meseta de los Pueblos.
La festividad de San Lázaro en Masaya.
Sin embargo hay una celebración especial que llena de admiración a los turistas,
que es la que realizan en honor a San Lázaro en Masaya, pues disfrazan a los
perros, los llevan en procesión y con ello, pagan promesas de favores
concedidos.
Navidad:
Fue en 1888 cuando comenzó a celebrarse en Nicaragua, la Navidad por todo lo
alto; como en muchas regiones de Latinoamérica, como parte de la cultura de
Nicaragua, se hizo tradición la realización de nacimientos vivientes, mejor
conocidos como Las Pastorelas , en Nicaragua, siendo tradición especial en
las ciudades de Estelí, Jinitepe y Diriamba
En Masaya se acostumbra la realización de una novena de Navidad, que
consiste en una peregrinación desde la iglesia La Asunción, hasta una casa,
previamente seleccionada, en donde piden alojamiento San José y la Virgen,
antes de la llegada del Niño Dios; esta celebración se conocen con el nombre de
Las Posadas. Por supuesto, no faltan los villancicos y cantos especiales para el
momento.
La Nochebuena se celebra con una cena familiar y como en tantos lugares de
Latinoamérica, los niños esperan ansiosos el ragalo del Niño Jesús. Para fin de
año, es una característica de la cultura de Nicaragua, así como en otras culturas
(venezolanos, ecuatorianos y colombianos) suelen quemar un muñeco el que
representa «año viejo».
Creencias:
Más de la mitad de la población nicaragüense, practica la religión católica; la
colonización por parte de los españoles, introdujo por primera vez el catolicismo,
en tiempos del descubrimiento de América. Fue la única durante mucho tiempo,
pero más tarde, comenzaron a llegar protestantes a la isla.
Es bueno recordar la influencia de las diferentes etnias en la práctica de la
religión católica, en las danzas y ritos ofrecidos cuando honran a un santo
determinado, en procesiones o simplemente festivales propios de cada región.
Sin embargo, en la actualidad, aunque la religión católica sigue siendo la que
más se practica, también se han incrementado los evangélicos, los testigos de
Jehová, los ateos y los agnósticos, entre otros.
Diversidad étnica y cultural de Nicaragua
Una de las principales y quizás la más antigua sería la tribu de Los Miskitos.
Dicho pueblo se piensa que emigró del norte de Sudamérica, bordeando las
costas del Caribe hasta instalarse entre el Cabo camarón en Honduras, hasta el
río San Juan del norte, ubicado muy cerca de las costas de Costa Rica.
Pero también están los Garifunas quienes son más numerosos y traspasan las
fronteras de Nicaragua, hasta llegar a los Estados Unidos, pasando por
Honduras, México, etc.
Para estos indígenas, la raíz de la estabilidad de la tribu consiste en la devoción
por sus ancestros. Aún en la actualidad, cuentan con guías espirituales que se
dedican a determinar el fundamento de los padecimientos de los indígenas,
también son los intercesores ante los espíritus y son los asesores en los
inconvenientes del día a día, que puedan presentarse entre ellos.
Los ritos para honrar a sus difuntos, se realizan con una serie de cantos y
danzas, las cuales dejan la clara certeza de la influencia ancestral cultural tanto
indígena como africana.
Los Garífunas sembraban raíces comestibles como malanga y yuca ; sembraron
plátanos guineos, caña de azúcar, ayote y maíz.
Es tanto el aporte cultural, ambiental y económico que le proporciona a la isla,
que en 2001 es declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por
la Unesco.
Patrimonio cultural:
La Cultura de Nicaragua se caracteriza por poseer un Patrimonio Cultural que
esta conformado por las huellas de las culturas precolombinas, que poblaron el
territorio nicaragüense, unido a la participación de los españoles durante la
colonización, ocurrida entre los siglos XVI y XIX, quienes, además,
trajeron inmigrantes de origen africanos, lo que ha dado como resultado un
extenso legado histórico que perdura en la naturaleza de sus habitantes.
Recientemente, algunos científicos, se encargan de preservar el patrimonio
arqueológico nicaragüense, investigando a los antepasados. De igual manera se
están formando nuevos especialistas en esta área, como apoyo en el
restablecimiento de la historia y para la consolidación de la identidad
nicaragüense.
En Nicaragua las cerámicas aparecen en el siglo 500 aC.
En la época Tempisque. La cerámica nicaragüense se diferencia por la
utilización de la policromía con un efecto vistoso, con influencias tanto del norte
como del sur.
Entre los utensilios utilizados podemos destacar: bifaces tallados y puntas de
flechas con acabado de mármol, basaltos pulidos que se usaban como hachas
y mazos; metates o instrumentos de moler que en generalmente, representaban
animales que formaban parte de las deidades de la época.
Los bienes arqueológicos heredados de las culturas precolombinas,
especialmente la alfarería y las estatuaria; la orfebrería, pintura, las obras
arquitectónicas de la época colonial; la literatura de los siglos antes mencionados
y sobre todo las expresiones de la idiosincrasia espiritual, desarrolladas en las
fiestas patronales, las danzas típicas, la gastronomía, entre otros.
También a lo largo del territorio de Nicaragua se encuentran bajo relieves y
pinturas rupestres, que simbolizan todo tipo de figuras, geométricas, antrópicas,
zoomorfas, abstractas, etc. Y también piezas decorativas: Como impresiones
para la piel, cuentas de collar, esculturas de jade y oro con representaciones de
animales, humanos, etc.
Los bienes culturales patrimoniales en Nicaragua, son protegidos por la
Dirección de Patrimonio Cultural quien además funge como el administrador y
encargado de la conservación y restauración de tales bienes.
Nicaragua cuenta una gran variedad de bienes culturales , pero los más
importantes podríamos decir que conforma La Cultura de Nicaragua, algunas
con reconocimiento internacional son:
Las estatuas de la isla Zapatera
Las ruinas de León viejo
El Castillo de la Inmaculada Concepción
La iglesia parroquial San Juan Bautista de Subtiava
La catedral de León
Las huellas de Acahualinca
Según Javier García Bresó, Manuel Requena Gallego en su libro Identidad y
Cultura en Nicaragua “generalmente la cultura que cada pueblo genera en
espacios geográficos determinados y en momentos específicos, viene a
expresar las fundamentales diferencias que pueden existir entre ellos. Sin duda,
la cultura se establece como modelos originales y particulares de
comportamientos y conductas de los pueblos”
El problema de la identidad étnica se hace cada vez más complejo y de una
solución muy difícil, por no decir casi imposible. Poder decir quién es indio o
quién se considera indio bajo una conceptualización universal trae consigo
siempre alguna omisión forzosa. Si no las variedades o criterios por considerar
tendrían que conformarse como una gran lista donde se contemplasen los
aspectos identificadores de cada grupo étnico. Sin embargo, Frederik Barth
(1976, 11) se aproxima mucho al concepto universal de grupo étnico, aunque
para ello haya tenido que sacrificar la diferenciación explícita entre grupo indio y
grupo blanco. Así dice:
Grupo étnico designa a una comunidad que: 1. En gran medida seautoperpetúa
biológicamente; 2. comparte valores culturales fundamentales realizados con
unidad manifiesta en formas culturales; 3. integra un campo de comunicación e
interacción; 4. cuenta con unos miembros que se identifican a sí mismos y se
identificados por otros y que constituyen una categoría distinguible de otras
categorías del mismo orden.
Inevitablemente cada vez que se intenta universalizar la etnicidad, los riesgos
que se corren son grandes. Porque el problema de la identidad étnica viene a
ser un problema particular, todo depende de la situación social de cada grupo
que se autodenomine indio y que así sea reconocido por otros.
Masferrer presenta tres grandes tipos de situación social de los grupos
indígenas: "1. Las poblaciones con economía autosuficiente y de organización
tribal, 2. poblaciones articuladas a la sociedad nacional y de organización
campesina, 3. poblaciones integradas urbanas" (1979, 234-239). Entiendo que
la identidad étnica no sólo del grupo sino de cada componente del mismo estará
estrechamente relacionada con estostipos de situación social y con los posibles
subtipos derivados de ellos. Además, también entra a formar parte de este
complicado problema lo que determinadas instituciones y los mismos gobiernos
consideran realmente indios, para saber a quiénes deben hacer beneficiarios de
los programas que desarrollan. Así Masferrer recoge de Nican Newsletter,
publicado en Oklahoma, tres niveles de indígenas:
El primero y más importante es el indígena sociocultural, considerado como
miembro activo de las comunidades indígenas, portador de su cultura. El
segundo criterio es el legal, impuesto por el Bureau of Indian Affairs que utiliza
un criterio de sangre para identificar al indio. La mayoría de los programas
requieren que se demuestre mi 25% de sangre india para ser considerado
beneficiario de sus programas.
El tercer nivel se podría llamar Indios por Descendencia, que incluye a todos los
individuos descendientes de indios, sin criterio alguno de grado de ancestro
(1981, 549).
Todo esto viene a enredar aún más el problema de la identidad étnica, ya que
como ha señalado Zonabend se produce una sobreidentificación del individuo.
Porque además de la identidad personal adquirida a lo largo de la vida del
individuo se añade la identidad oficial propuesta por las instituciones y la
identidad asignada por el propio grupo en calidad de sobrenombres. Esto puede
producir en el individuo una constante disociación entre la identidad recibida y la
identidad vivida (1981, 300). Esta disociación puede traer consigo una posible
pérdida de la identidad étnica, porque si el individuo toma conciencia de esa
identidad oficial asignada, lo más seguro es que también lo haga del nivel de
estigma que conlleva y por tanto condicionarle, como en el caso del caboclo, a
enmascarar su etnicidad, si es que puede, sobre todo cuando el grupo indio
mantiene un contacto permanente e inevitable con los sectores blancos.
Desde el punto de vista del contacto social, la pérdida de la identidad étnica
parece algo inminente e inevitable, aunque es obvio que en cualquier situación
de contacto no todos los miembros de la sociedad se identifican con las
convicciones y aspiraciones de la mayoría (Spicer, 1971, 335-336). Pero el
contacto permanente e histórico de dos culturas antagónicas puede generar un
proceso de desetnización -no en todos los casos, claro está donde
indiscutiblemente pierde quien tenga menos poden Entonces, dice Lévi Strauss:
"Cuando se hunden hábitos seculares, cuando desaparecen modos de vida,
cuando se evaporan Las viejas solidaridades, es fácil por cierto que se produzca
una crisis de identidad" (1981, 85). Paso previo a que en un grupo desaparezca
la identidad étnica y se integre en la cultura nacional.