Boaco
El Departamento de Boaco, lo integran los municipio de Boaco, Camoapa, San Lorenzo,
Teustepe, San José de los Remates y Santa Lucía. Siendo su cabecera departamental la
ciudad de Boaco, popularmente conocida como la “Ciudad de Dos Pisos”.
El nombre de Boaco, se origina de la cultura zumo y azteca, de las raíces. Boa o Boaj, que
significa “encantadores”, y la terminación “O”, que significa “lugar o pueblo”, juntos se
describe como: “Pueblo o Lugar de Encantadores”.
Posee un clima variado, que va desde trópico húmedo de sabana de vegetación hasta
bosque a tropical de selva. Pertenece a la parte central del país, a una distancia de 88 Km.
de Managua. Topográficamente es irregular, su paisaje es montañoso, posee elevaciones
entre los 200 y 300 Mts. sobre el nivel del mar. El cerro de la Vieja es la altura máxima con
1,020 Mts. Cuenta con pintorescos paisajes como los Valles de Santa Lucía y San José de
los Remates.
Ciudad frescamente enclavada en la cordillera de Amerrisque, rodeada de cerros, zona del
legendario cacique Yarrince, con bellos paisajes acogedores, sus barrios con sus
empinadas calles y desniveles comunicantes con escaleras con los nombres del Bailante
Niña marina o Paseo Yarrince una buena excusa para una caminata urbana para unir
Boaco alto con Boaco bajo.
La ciudad de Dos Pisos, cuna de intelectuales, se disfruta desde el mirador El Faro,
construido en 1995 para conmemorar el centenario de la ciudad, ubicado en el Parque del
Cerrito.
Boaco Viejo fue el pueblo materno de la actual ciudad de Boaco, hoy una comarca o valle,
del poblado no quedan vestigios de ninguna clase.
En 1749, los Zambos, Caribes y Mosquitos, alentados por los ingleses, robaron y
exterminaron el caserío de Boaco Viejo, los sobrevivientes cerca del río Malacatoya.
Fundaron el nuevo poblado de Boaco, conocido hoy como Boaquito. Posteriormente
diezmados por la enfermedad del cólera se emplazan por tercera vez y definitivamente
entre 1752 y 1772 en donde hoy se localiza.
En 1876 fue elevada a Villa de Santiago de Boaco, en 1895 recibió el rango de ciudad. El 18
de Julio de 1935, siendo Presidente el Dr. Juan Bautista Sacasa, el senado y la Cámara de
Diputados de la República de Nicaragua, decretaron la Constitución definitiva del
departamento.
En Nicaragua, próxima al lago de tal nombre existe la serranía de los Chontales, allí hay
restos dejados por una cultura precolombina que son únicos y singulares dentro de todas
las culturas precolombinas encontradas en el país, y al fin y al cabo los aborígenes lo único
que hicieron es dejar fotos en piedra de aquello que veían, unos hombres con una tela
que les cubría el pelo y las orejas, pero que sin embargo dejaba ver luengas barbas.
Según datos arqueológicos, las primeras tribus Chontales poblaron estas zonas entre el
año 600 y 630 de la era cristiana. Se sabe que estas tribus eran aguerridas y fueron una de
las últimas en ser sometidas por los españoles durante la conquista del territorio
Nicaragüense.
Los chontales, que en idioma náhuatl chontalli significa "extranjeros o bárbaros"; no eran
los habitantes originarios de la región, sino un pueblo extranjero que migró a estas tierras
en el 1300.
Antes del 1300, Chontales se consideraba como una región periférica a la Gran Nicoya,
donde tenían relaciones comerciales e intercambio de cerámica; estos eran los llamados
nahoas o aztecarios, tribus mexicanas que emigraron del norte de Centroamérica; y que
nos heredaron sus dioses, economía y alimentación a base de maíz.
Son los habitantes de la Gran Nicoya y los españoles que en los años 1300 - 1500
denominan con el nombre despectivo de chontales a esa migración del 1300 que traían
una cultura rustican, inferior a la de las tribus mexicanas y la Gran Nicoya.
Posiblemente este grupo era de mexicanos de cultura Maya Tabasqueña o de Oaxaca. Las
naciones mexicanas y españoles consideraban a los chontales como bárbaros o forasteros,
no obstante ser ellos usurpadores de la tierra.
La Region Chontal
En la serranía al norte de los lagos y volcanes, y hacia la península de Cosigüina, vivían los
temidos chontales, a quienes los chorotegas y nicaraos calificaron de gente ruda y de
idioma entrecortado (popoluca), y con los cuales sostuvieron continuas guerras.
Poblaciones remanentes eran los guaxenicos (en la zona de El Sauce, Achuapa y Limay),
los olomegas y olocotones (al norte de la cordillera de los Maribios) y los tacachos de
Yacacoyagua, vecinos de Subtiava.
De acuerdo con Consuelo Sánchez (1994:30-33) los primeros grupos de tribus nómadas y
seminómadas que llegaron a Nicaragua provenían del norte de México, y entre ellos se
encontraban los otomíes y los toltecas. Los otomíes llegaron a construir un poderío, pero
éste fue al poco tiempo destruido por los toltecas, quienes son considerados como los
primeros grupos nahuas comprobables históricamente. Los toltecas se establecieron en el
altiplano de México y después se trasladaron a Tula, donde constituyeron su centro
político-ceremonial aproximadamente en la segunda mitad del siglo VIII.
Según los Anales, antes de la destrucción de Tula, Quetzalcóatl emigró con un gran
contingente tolteca hacia el sur. La ruta seguida, al parecer, fue Cholula, Coatzacoalcos,
hasta llegar a Yucatán.
Con la destrucción de Tula, al parecer por las invasiones chichimecas en el siglo XII, daría
inicio la emigración y expansión de grupos toltecas-nahuas a lo largo de Mesoamérica
transformando sus espacios regionales. Un grupo de nahuas-toltecas salió del centro de
México rumbo a Cholula, en donde derrotaron a los olmecas históricos y se apropiaron del
lugar. Siguieron avanzando hacia Veracruz, Tuxpan, Tabasco y el Soconusco, y de ahí otros
continuaron hacia el litoral Pacífico de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Algunos se fueron quedando en el camino y formaron comunidades propias, o bien se
integraron a grupos ya establecidos, pero otros más, como los nicaraos, continuaron su
recorrido hasta sitios más lejanos como la actual Nicaragua (León-Portilla, 1972:7-9; Dávila
Bolaños, 1964:3)
En 1936 se publica un artículo en el No.2 de la Revista de Geografía e Historia de
Nicaragua, "Huellas en tierras Segovianas", firmado por Celia Guillén de Herrera.
En él se informa de sitios de arte rupestre en Boaco, en el camino de Santa Lucía a
Boaquito, en las Máscaras, paredón del río de Boaco, así como en la confluencia del río
Tapacate y el de San Marcos, en Palagua, y en las montañas de Pueblo Nuevo (Guillén,
1936:195).
BOACS PUEBLO INDIGENA
El río Murra servía de frontera entre estos indios sometidos a los españoles y la tribu de
los Yalasán, que eran los Boac indómitos.
Territorio Ulúa:
Fueron pescadores y cazadores nómadas en su mayoría; algunos sembraron tubérculos
para alimentarse, especialmente la yuca, y los más adelantados cultivaron el maíz y se
volvieron sedentarios.
Recogían la miel y los frutos silvestres.
Los Boacs:
Se alimentaban también con cacao, tomates, chile, aguacate, chayotes y pinianes. El maíz
les servía de bebida y comida y lo consumían tierno o sazón, frío o caliente.- Disponían de
frutas como anonas, mameyes, nísperos, guayabas, zapotes, mamones, nancites, papayas
y jocotes, entre otros. Cazaban venados, conejos, cusucos, guardatinajas.
De la cabuya hacían mecates y del jícaro fabricaban guacales, jícaras, cucharas, etc.
LOS MATAGALPAS Y CHONTALES
A pesar de que los Matagalpas y Chontales eran tribus que habían arribado unos dos siglos
antes que los Chorotegas, mantuvieron contacto con ellos llegando a influenciarse de
alguna manera de la cultura que éstos habían traído de México más recientemente, pues
los Matagalpas hablaban un idioma y tenían cultura en cierto modo similar a los
Chorotegas, quienes les llamaban Populucas, éstos habitaban desde Nueva Segovia hasta
la actual ciudad de Matagalpa, sin embargo el nombre que se les daba a los indios
Matagalpas estaban los Jicaques.
Al sur vivían los Chontales que tenían el mismo origen que los Matagalpas.
Los Matagalpas eran indios sedentarios que conocían la agricultura, sembraban maíz,
plátanos y cacao. Sabían hilar sus telas con fibra de algodón que ellos mismos cultivaban.
Vivían agrupados en tribus con su propio cacique, con asentamientos en poblaciones
como Sébaco, Chagüitillo, Matagalpa, Solingalpa, Molagüina, Jinotega, Muy Muy, Boaco,
Teustepe, Juigalpa, Lóvago, etc.
"Corregimiento de Sébaco y Chontales"
No cabe duda alguna de que las regiones del actual departamento de Matagalpa, así como
las de los otros que ocupan hoy los territorios del desaparecido "Corregimiento de Sébaco
y Chontales" o sean los departamentos de Jinotega, Boaco, Chontales y el norte del Río
San Juan, no fueron nunca dominados por el conquistador español, sino hasta finales del
segundo siglo de su dominación o sea en los comienzos del año 1700.
Esta circunstancia y la separación que persistió entre los aborígenes del departamento de
Matagalpa y sus connacionales choroteganos de la región del Océano Pacífico, dilatadas
centurias, no permitió a los contadores españoles conocer de cerca su organización
política, costumbres, religión y ni los comerciantes aborígenes o de la colonia visitar
aquellos territorios montañosos.
Iguales causas hicieron imposible que primeros capitanes españoles de la conquista
alcanzaron las regiones montañosas dentro del país y que sus cronistas como Valdéz,
Vásquez de Espinoza y otros tuviesen siquiera noticias de aquellos por aborígenes
antiguos, conformándose con sus relatos, que estaban poblados por tribus salvajes, desde
la remota antiguedad y de su idioma "serrano y grosero" apodado también
inadecuadamente "chontal o chontales", se hablaba aún en la región itsmica de Rivas al
tiempo de iniciarse la conquista española, no obstante estar poblada por otras tribus que
lo eran los Nicaraos o Nicaraguas, vencedores éstos de los Chorotegas y éstos a la vez,
vencedores de los Kiribíes Rivenses, muchos siglos antes del descubrimiento de América.
Por todos estos hechos es que no causa estrañeza de que durante veinte años de la
dominación española de Nicaragua solamente encontraremos una única mención de la
Región actual de Boaco, señalada por el Gobernador de Nicaragua, Pedrarias Dávila, como
abundante en oro y a la que envió para recoger el precioso metal al tristemente célebre
Capitán Español Andrés de Garavito.
Todos estos antecedentes nos abligan en cierto modo a reseñar la forma de gobierno,
costumbres, legislación etc. de los aborígenes de Matagalpa, sirviéndonos con mucha
lógica del hecho históricamente cierto y bien documentado de que los departamentos del
norte y centro de nuestro país estuvieron poblados desde la antiguedad por los
choroteganos como los afirma Fray Alonso Ponce y de que su idioma era el nahualt, nahoa
o nahuatlaca mejicano, del que se derivan todos los nombres de la Región matagalpina,
con explicables y raras excepciones.
Durante el inicio del Período Colonial en Nicaragua, Los indios Boacs se mezclarón junto
con otros indios Náhuatl, que llegaron a Boaco huyendo de Pedrarias Dávila, gobernador
español en la región del Pacífico.
Hernández de Córdoba salió de Panamá, capitaneando la expedición de conquista que
hacia el Norte enviara Pedrarias a fines del año de 1523, algún tiempo después del regreso
de Gil González y de la negativa de éste a expedicionar bajo las órdenes de aquel.
Lo acompañaban los magníficos capitanes: Gabriel de Rojas, Francisco de Campañón,
Hernando de Soto, (futuro gobernador de la Florida y descubridor del rio Misissipi),
Andrés de Garavito, Hernando de Sosa y Martin Estete, (sobrino de Pedrarias).
Conquistador de Boaco, Don Pedro de Abauncia
El capitán español Andrés de Garavito fue el primer invasor español en oír el nombre de
Boaco en 1529.
Pasarón casi 70 años, después de tantos abusos y asesinatos cometidos por el invasor
europeo que actuaba "Por órdenes del Rey, y en su nombre se apoderó de todo.
Aproximadamente en 1599, el rey de España otorgó a los indios el título de sus tierras,
medidas por el conquistador de Boaco, Don Pedro de Abauncia y habiendo pagado por
ellas:
cien botijas de miel sacada de las colmenas caseras, cien arrobas de cera de jicote, cien
arrobas de pita de la mejor calidad, un águila de oro, y medio almud, de plata.
El capitán español Andrés de Garavito
En el año 1524, el capitán español Francisco Fernández de Córdoba fundó Villa Bruselas, y
la situó entre los ríos Aranjuez y Guacimal.
Hallándose en Nicaragua, Pedrarias, trató de penetrar en Honduras donde gobernaba
Hernando de Saavedra en nombre de Hernán Cortés, pero tuvo que regresar a Panamá en
diciembre de 1526, al saber que había sustituido por Pedro de los Ríos, dejando como
encargados del gobierno de Nicaragua a Andrés de Rojas y Andrés de Garavito.
En los documentos de la época sobre Bruselas, tenemos la primera mención del Capitán
Andrés Garabito, porque éste español quedó por un tiempo al mando de dicha población,
que fue despoblada poco tiempo después, por orden del propio Fernández de Córdoba,
quien se rebeló contra su jefe Pedrarías Dávila (Pedro Arias Dávila); este, sin embargo
ordenó repoblarla en el año 1526, pero luego el Capitán Diego López de Salcedo ordenó
destruirla, orden que llevo a cabo Andrés Garabito.
En 1527 se dió cuenta Pedrarias que ya estaban en Panamá Pedro de los Ríos, para
sustituirlo como gobernador y Salmerón para residenciarlo por lo que se vio obligado a
dejar León y salir hacia Panamá dejando encargados del Gobierno de Nicaragua a los
Capitanes: Gabriel de Rojas y Andrés de Garavito, de Teniente General y Comandante de
la fortaleza de León al Veedor Martín Estete, de Teniente de la fortaleza de Granada a
Diego de Tejerina, de Teniente en Bruselas a Gonzalo de Badajoz, de Teniente en las
minas de la Buena Esperanza a Francisco Campañón, de Teniente en Villa Hermosa al
Capitán Benito Hurtado.
Cuando en marzo de 1528 Pedrarias llegó a León, el otrora prepotente López de Salcedo
estaba a buen recaudo. A cargo del gobierno estaba Andrés de Garabito, quien parecía
tener muchas dotes para el equilibrismo político.
Pedrarias, que a los ochenta y cinco años seguía tan ávido de dineros como siempre, se
adueñó de todas las encomiendas de Nicoya y la zona del golfo. Eso selló la suerte de
Bruselas: si se restablecía la villa, sus antiguos pobladores tendrían pleno derecho a exigir
que se les devolviesen sus encomiendas.
Y por supuesto, aunque los ex bruselenses, con muy poco sentido de la realidad, le
pidieron que mandase a poblar nuevamente la villa, Pedrarias puso oídos de mercader.
Bruselas había tenido un papel de cierta importancia como punto de entrada a Nicaragua
desde Panamá, pero esa función la podía cumplir perfectamente el pueblo de Nicoya,
donde además era más fácil conseguir indígenas que sirviesen como arrieros o cargadores
en el viaje por tierra hasta Granada o León.
Por consiguiente, Bruselas no le servía a Pedrarias para maldita la cosa, y estando tan lejos
de León, más bien podía ser un semillero de disgustos, si a Pedro de los Ríos u otro fulano
le daba por repetir desde Panamá las andanzas de López de Salcedo.
Además, los indígenas de las serranías vecinas al sitio de Bruselas, se habían levantado
contra la autoridad española en cuanto desaparecieron Andrés de Garabito y sus gentes.
Como escribió don Carlos Meléndez,
"Bruselas, en la línea de fricción y frente a intereses personales, sucumbió, pese a las
ventajas geográficas en la función de relación entre una vía terrestre y otra marítima."
El sitio de Boaco Viejo es considerado como el poblado materno de la actual ciudad de
Boaco y hasta ahora reconocido como la referencia urbana más antigua de sus
antepasados. Hoy es una comarca del municipio de Boaco y se sitúa a cinco leguas al
Oriente de su cabecera. No quedan vestigios de ninguna clase del antiguo poblado, al
menos hasta hoy conocido.
Fechas Importantes de la Ciudad de Boaco
El 22 de Diciembre de 1749, durante la dominación Española, Boaco Viejo fue invadido y
destruido por caribes, zambos y misquitos (alentados por los ingleses).
Los sobrevivientes abandonaron el poblado y se dirigieron varias leguas hacia el Este,
cerca del río y fundaron la nueva “ciudad” de Boaco conocida hoy como Boaquito.
22 de diciembre de 1749: Boaco Viejo es destruido por Zambos y Mosquitos.
Boaquito fundado en 1749 y abandonado supuestamente por una epidemia en 1774.-
Cuando el pueblo que apenas alcalzaba su 32 aniversario.
El éxodo de los pobladores de Boaquito si fué por una invasión del cólera, sembró el
pavor y la desolación en todo el pueblo.
El temor de contagio obligaba a la gente a dejar todo, inclusive parientes ya enfermos
quedaban atras en abandono.
La epidemia y la hambruna que asoló en ese año a Boaquito, seguramente disminuyó la
población de Boaco…
En 1749 el caserío fue destruido por indios venidos de la Costa Atlántica apoyados por los
ingleses. Los invasores quemaron todo lo que encontraron, robaron las escasas cosas de
valor que allí había, mataron al Padre Cáceres y secuestraron a varias mujeres para pedir
un rescate por ellas.
El cacique Sebastián González con autorización de las autoridades españolas persiguió y
castigó severamente a los invasores.
El traslado del Viejo Boaco dura 20 años, entre los años 1751 y 1770.
El tercer y último asiento de la ciudad de Boaco en el sitio que ocupa hoy se presume
encontrado cuando los habitantes de Boaquito intentaban regresar a su primitiva
población de Boaco Viejo, quienes valoraron su posición en altura dado que, como atalaya
natural, les permitía la vigilancia fácil sobre los enemigos y evitar ser sorprendidos,
además de contar con las mejores condiciones en sus tierras, buen río, clima fresco y
ubicación.
Se estima que el nuevo asentamiento de la ciudad ocurrió hacia el año 1763 un año antes
de solicitar una nueva medición de sus tierras comunales, como un acto indicativo de
decisión y deseo de arraigo en la nueva tierra
En 1752 el Obispo Fray Agustin Morel de Santa Cruz, visitó éste Boaco (Boaquito),
poniendo como Patrón y Titular a Santiago.
CELEBRE LAS FIESTAS PATRONALES DE BOACO 25 de Julio
Siendo el Apóstol Santiago el mayor es el Patrono de Boaco.
El día 25 de Julio de cada año está señalado en el Santoral católico como el día de Santiago
y alrededor de esa fecha, en las ciudades que lo tienen como Patrono, se llevan a efecto
un conjunto de fiestas religiosas y profanas.
En Boaco, esas fiestas tienen una duración variable, de 5 a 7 días dependiendo del día de
la semana en que cae el 25.
Todos los días de las fiestas comienzan con una alegre diana, que en la mañanita recorre
la ciudad y concluye por la noche con un impresionante espectáculo de fuegos artificiales,
que todo el mundo aprecia desde el atrio de la Iglesia Parroquial, el Paseo Tovar y el
Parque Central.
Obispo Morel de Santa Cruz
1752
El Obispo Morel de Santa Cruz visitó el caserío de Boaquito en 1752 al que describe con
140 familias, con cinco personas por familia y donde se realizaron 712 confesiones y
comuniones.
Dice Morel de Santa Cruz:
"La tarde de dos de abril pasé a Boaco, que dista una legua de Teustepe. Tiene por patrón
y titular a Santiago. Su situación está en un llano capaz, pero incómodo de las piedras,
pantanos y arañas".
Boaquito por ser poco confiable por su planicie y la tierra pedregosa, hizo que la población
se trasladara al actual Boaco por sus cerros, que hacen de Boaco una fortaleza natural
contra las incursiones de los ingleses y las etnias costeñas.
Esta población viene huyendo de la Malaria y las tierras secas del lugar, "Donde habían
muchas arañas y la tierra estaba cuarteada...”
Esta Comunidad o Casta Indígena tenía leyes especiales para regirse y sus autoridades,
democráticamente electas, an en arriendo las tierras a quienes las necesitaban, por un
pago casi bélico. entras tanto, Teustepe ya era una población de gran importancia
administrativa y política, pero las frecuentes crecidas del Río Malacatoya ponían en
dificultades a sus pobladores, hasta que en 1776 obtuvieron el permiso de trasladarse de
El Tamarindo, lugar donde estaban, al sitio que ocupa actualmente.
Boaquito éra incomodo, por las piedras, pantanos y arañas. Por lo bajo del terreno.
Aquí los boaqueños recibieron al Obispo Morel de Santa Cruz en 1752 y le manifestaron
que siendo ellos hombres de campo deseaban volver a sus antiguas posesiones, pero
tenían miedo a nuevas incursiones de los indios e ingleses.
El clima cálido y la falta de buenos pastos para la cría del ganado hicieron que los
boaqueños se apresuraran a buscar un nuevo lugar donde establecerse y lo hallaron en
unas lomas verdes, cerca de un río de aguas aras y con un clima agradable.
Allí fundaron el Boaco actual en 1763, más o menos.
Boaco continúa bajo la administración y protección de Sébaco, que era la cabecera del
corregimiento al que pertenecía.
En el mes de noviembre de 1764,
Los alcaldes, regidores y principales de Boaco o Santiago de Boaco, como era el efectivo
nombre de la ciudad, se presentaron al Corregidor y Capitán Aguerra, del Partido de
Sébaco y Chontales, Don Justo Buenaventura Morales, con un extenso memorial de las
vicisitudes de los hijos de la ciudad de Boaco, las invasiones sufridas y los cuatro cambios
de asiento que habían padecido.
En este relato se refieren a la quema de los Títulos Reales de las tierras de Boaco, que
conservaba un encomendero español llamado Jerónimo Vásquez.
Esto incluía las medidas de las tierras y el recibimiento de ellas por el Señor Don Pedro de
Abaunsia, Oidor de la Real Audiencia de Guatemala.
23 de Enero de 1766
Título de las Tierras de Santiago de Boaco
Es enviado a Teustepe el Escribano Público Bernabé Renffel para recibir las pruebas
ofrecidas por los principales y autoridades de Boaco.
La Comisión se instaló el 5 de noviembre de 1764. En esa misma fecha recibió las primeras
declaraciones juradas de varios testigos. Por falta de notario sirvieron de testigo Don José
Benito y Don Eusebio Somoza.
Declaran ese día: Juan José Calero, Antonio Alvarado, Alférez Adriano Jarquín, Victorio
Miranda, Sargento Antonio Torrealba, Villagra, Lucas Mendoza y Manuel Luna.
Las pruebas fueron presentadas al Fiscal de Tierras de su Majestad en Guatemala, quien
dio la aprobación plena el 14 de enero de 1765.
La reexpedición del Título de las Tierras de Santiago de Boaco fue el 23 de Enero de 1766 a
la vista de Don Domingo López de Urrelo, Caballero de la Orden de Calatrava, Oidor,
Alcalde de Corte y Subdelegado Principal de la Real Derecho de Tierras.
Finalmente el Rey Carlos III expidió formalmente el nuevo título el 1 de Febrero de 1775
que se conserva en la Alcaldía Municipal de Boaco.
1 de febrero de 1768:
Don Pedro Oidor de la Audiencia de Guatemala otorga Título Real al Municipio de Boaco.
1768
Los pobladores que se salvaron de este ataque huyeron del lugar y procuraron acercarse
mas al territorio dominado por los españoles y a orillas del río Malacatoya levantaron otra
vez el caserío, con 60 casas humildes teniendo como autoridades a un alcalde, un fiscal y
dos regidores.
Otro grupo buscó refugio en Comalapa y posteriormente fundaron Camoapa 1768)
26 de septiembre de 1780:
Muere Yarrince en la Real Cárcel de la ciudad de Guatemala.
Don Esteban Lorenzo de Tristán, trigésimo cuarto Obispo de Nicaragua fue electo en 1775.
Posterior a su instalación en León, visitó la población de Agualatarra en la Costa Caribe,
logrando catequizar a uno de los jefes indígenas conocido como Yarrince.
Convertido al cristianismo Yarrince fue bautizado en Granada con el nombre de Carlos
Matías y se le otorgó el grado de Capitán.
En 1780 Yarrince fue acusado de espía de los ingleses y fue enviado preso a Guatemala,
donde falleció.
VALIOSAS INFORMACIONES
DE YARRINCE
BOLSA DE NOTICIAS.
Martes 26 de enero de 1999
Historia de Yarrinse
cacique de los Ulwas.
Por el Doctor Germán Romero.
Yarrinse nació en las cercanías del río Olama hacia 1730. Llegado a la edad madura entró
en relación con los ingleses quienes le otorgaron el grado de capitán de un grupo de 300
hombres de la tribu Ulwa.
En 1762 se le avisa que los miskitos bajo el mando del capitán inglés Warlaw, se dirigían a
capturar a los Ulwas de su grupo para someterlos a la esclavitud. Yarrinse ordenó a su
gente que se adentrarán lo más que pudieran en la montaña, mientra él se dirigía a
Jamaica para informar al gobernador lo que ocurría. No logró nada y al regresar a
Nicaragua tomó la decisión de pasarse al bando español.
En 1766 llega a la hacienda Apompuá para iniciar pláticas con los españoles.
En 1768 llega a León en donde fué agasajado por el Gobernador quien le concede el grado
de capitán.
En la iglesia de Granada en 1769 es bautizado por el Obispo de Nicaragua y Costa Rica. A
pesar de ello siempre iba a Bluefields pues continuaba comerciando con los ingleses.
Yarrinse se establece en Olama Real situado entre Boaco y Muy Muy y llegó a tener
autoridad sobre los indios de Muy Muy, Boaco y Camoapa.
En abril de 1780 los ingleses se toman el Castillo de Río San Juan, razón por la cual los
españoles le acusan de colaborar con los ingleses por lo que le encarcelan en Granada
para después trasladarlo a Guatemala donde el 22 de Julio de ese año es condenado bajo
los cargos de reo Infiel y Traidor.
Yarrinse muere en la prisión el 25 de septiembre de 1780, mientras su familia permanece
oculta en las montañas de Nicaragua hasta el año de 1788 en que se les permite regresar
a Boaco y la recuperación de sus bienes y propiedades.
YARRINCE,
Guerrero y Soriano,
SOBRE LA COSTA ATLANTICA, EN 1768
En Acta notarial suscrita en la ciudad de León, el 9 de septiembre del año 1768, se tomó
una extensa declaración a yarrince, por medio de los intérpretes nombrados, los indígenas
Hernández y lópez. Aun cuando no se había bautizado, prestó juramento al igual que los
intérpretes.
Su declaración fue extensa y de ella extractamos lo más importante de sus informaciones,
en relación a la situación política y geográfica de la Costa Atlántica en aquel entonces, sus
tribus, etc. Yarrince testificó con claridad y sin reticencias:
1)
Que los Zambos, Caribes y Mosquitos ocupaban los territorios entre Laguna de Perlas y río
Metapa (actual río Grande de Matagalpa), que aquellos llaman en su propio idioma
Quiguasca.
2)
Que las tribus remontaban desde el mar hacia el interior de la providencia, los ríos de
Metapa hasta Muy Muy.; el río Cuacotuapa (río Murra de hoy) hasta Camoapa; el río Carca
hasta Lóvago, (pueblo hoy desparecido); el río Pantasma hasta el pueblo y río del Jícaro en
Nueva Segovia. usan canoas con capacidad para veinte hombres. Viven a orillas del mar o
en la desembocadura de los ríos.
3)
Que el jefe de las tribus es un indio zambo al que llaman "rey Quin", cuyo título se lo dió el
Rey de Inglaterra, por medio de los ingleses que viven entre ellos.
4)
Que usaban fusiles, pólvora y balas que les dió su rey y a él le dan los ingleses de la Costa
el nombre especialmente, de Guillermo Piche (pit) establecido en Río Tinto.
5)
Que los ingleses establecidos eran Enrique en Bluefields; Abraham Yonostón en La guna
de Perlas, su hermano Cornelio más adentro de esa Laguna; el capitán Yongue, en cabo
Gracias a Dios y Sandy Bay; Que comerciaban con barcos de Jamaica con telas, armas,
pólvora, aguardiente, etc. a cambio de maderas, pieles e indios esclavos, a los que hacen
prisioneros y los venden en Jamaica, San Andrés, santa Catalina y Cornailand, río San Juan,
Punta Gorda, donde manda un Capitán inglés llamado Yanque.
6)
Que el Capitán inglés Tayles invadió Camoapa el 4 de nero de 1768, que el precio de
rescate por un prisionero era; una mula, un caballo, y un vaca y cien pesos en reales. y
7)
Que el jefe de los caribes que asaltaron Camoapa se llamaba capitán Aguacate.
Baile de Moros y cristianos
En honor al Apóstol Santiago El mayor, Patrono de Boaco, lo constituye el tradicional baile
de drama de Moros y cristianos realizado por Bailantes, devotos campesinos promesantes
que rinden tributo al Patrono, iniciado desde el Siglo XVII hasta hoy.
La comparsa de Bailantes lo constituyen 13 moros, 13 cristianos, 7 vareros, 3 cajeros y un
bailantito, que danzan en sus respectivas filas, al ritmo de los tambores. En un solo tiempo
musical mueven sus pies, caderas y hombros, agitando sus sonajas o chischiles; realizan
contorsiones y simulacros de lucha entrecruzando sus armas con el enemigo, lanzando
gritos amenos para animarse en el combate.
La coreografía religiosa representa la batalla decisiva entre moros y cristianos, que
simboliza la batalla entre el bien y el mal. El vigía moro supervisa el campo de batalla y
valoradas las condiciones para la lucha guía a los combatientes moros a sonar los
tambores y sonajas.
Moros y cristianos a la cabeza de sus reyes agitan las sonajas blandiendo sus machetes y
culebras, al final el rey Moro decide someterse y bautizarse.
El diablo demuestra que ha perdido la batalla a través de movimientos bruscos y donde el
ángel recorre en son de paz las tropas.
Los episodios del combate musicalmente es acompañado del tambor y se destacan los
sones siguientes: son cristiano, son de guerra, desesperado moro, son de paz y despedida.
Los bailantes: la danza milenaria de Boaco
La agitada danza de los bailantes de Boaco es cautivante. Su baile es remoto y representa
parte del folclor y la tradición de las fiestas patronales de la ciudad. El pasado viernes, con
bombo y platillo los bailantes fueron investidos solemnemente en el atrio de la Iglesia
Santiago.
A partir de ese día han dejado su habitual ropa para lucir coloridas cotonas adornadas con
pañuelos que cuelgan de sus pechos, espalda y brazos. Sobre sus cabezas llevan exóticas
coronas adornadas con espejos y flores plásticas, accesorios que son facilitados por los
cofrades (boaqueños que ayudan a mantener viva esta tradición).
Carmen Toledo de Incer es la líder de los cofrades, desde 1990 vela porque la tradición se
mantenga. Ella se encarga de reunir la ayuda para los bailantes desde la ropa, zapatos,
comida y en algunos casos hasta auxiliarlos económicamente cuando uno de ellos fallece.
En la danza de data milenaria, los bailantes hacen gala de su destreza, exhibiendo las
sonajas, los morriones, machetes y culebras donde caben las antiguas representaciones
de batallas entre moros y cristianos en la que participa una comparsa de 13 moros, 13
cristianos, siete vareros, tres cajeros y un bailantito, en total son 37 personas.
En las fiestas en honor al Apóstol Santiago, patrono de Boaco; la danza del bailante es
trascendente, es un ballet popular, sacado de la entraña del pueblo, los hombres que
participan han dejado sus labores campesinas para bailarle al santo y acompañarlo por las
calles en procesión los días más importante de la celebración del 22 al 25 de julio, hasta
llevarlo de regreso a las puertas de la iglesia.
En el trayecto de la procesión, moros y cristianos danzan en sus respectivas filas, al
compás de las cajas o tambores. Levantan rítmicamente sus pies, mueven las caderas y los
hombros, agitando sus sonajas; hacen contorsiones y simulacros de lucha entrecruzando
sus armas con el enemigo, lanzan gritos esporádicos mientras los pitos y tambores
anuncian que habrá de alistarse para la guerra.
UN POCO DE HISTORIA
Armando Incer Barquero, escritor boaqueño e historiador de la ciudad, manifiesta que la
danza de los bailantes, representa una batalla decisiva entre moros y cristianos. Y cuenta
que ésta se desarrolla cuando el vigía moro recorre el campo de batalla y considera que
están dadas las condiciones para el enfrentamiento.
También relata que la danza adquiere fuerza cuando la comparsa se desplaza y se
producen enfrentamientos continuos. Por ejemplo “El caracol es el combate más cruento,
sin que ninguno se adjudique la victoria”.
Pero el historiador agrega que el punto más culminante de la danza, es el rapto al niño.
“Un caballero moro entrega alhajas a los cristianos, como paga del rescate. El niño,
montado en un brioso corcel, es devuelto a su padre. Ambos reyes dialogan paseando
ante sus tropas y los guerreros en señal de respeto y acatamiento al acuerdo que se logre
con el diálogo, agitan sus sonajas blandiendo sus machetes y culebras. El rey moro decide
someterse y bautizarse. Con saltos y contorsiones el diablo demuestra que ha perdido la
partida, el ángel inicia un recorrido de paz frente a las tropas”.
LOS PROMESANTES
Muchos de los bailantes de Boaco son promesantes, gente del campo que de generación
en generación llegan de las comarcas vecinas para pagar por los favores que el santo
patrono Santiago Apóstol les ha concedido.
En el baile simulan batallas y recitan versos que dramatizan la época de la reconquista
española desde el Siglo XVII hasta nuestros días.
El historiador boaqueño, Armando Incer Barquero sostiene que siendo el Apóstol Santiago
el Mayor Patrono de España, era lógico que los misioneros venidos de esas tierras,
durante la época de la conquista y la colonia, relataran a nuestros pobladores todas las
hazañas atribuidas al santo.
LOS BAILANTITOS
Es a partir del 1958, que se lleva a cabo la procesión de Santiaguito, en ésta hay una
representación de los bailantes, esta vez dado por niños que ejecutan la danza. Todos los
22 de julio, los bailantitos son parte atractiva de la tradición danzaria de la ciudad de
Boaco, en un singular recorrido los niños danzan desde la Escuela Julia García Largaespada
hasta llegar a la Iglesia Santiago.