PILAS ELECTROQUIMICAS CELDAS GALVÁNICAS Y CELDAS ELECTROLÍTICAS
La electroquímica es la parte de la química que trata del uso de las reacciones químicas para
producir electricidad y el uso de la electricidad para producir cambios químicos. Es decir, estudia la
conversión entre la energía eléctrica y la energía química. Los procesos electroquímicos son
reacciones redox, en las cuales, la energía liberada por una reacción espontánea se convierte en
electricidad o viceversa: la energía eléctrica se aprovecha para provocar una reacción química no
espontánea. La construcción de las baterías, la electrodeposición y la corrosión de metales son
ejemplos que involucran procesos electroquímicos. En la mayoría de las aplicaciones, el sistema
reaccionarte está contenido en una celda electroquímica. Las celdas electroquímicas se clasifican
en: Celdas electrolíticas: Cuando la energía eléctrica procedente de una fuente externa hace que
tenga lugar una reacción química no espontánea. Celdas galvánicas o voltaicas: En las que la
energía que se libera en una reacción redox espontánea se puede usar, para realizar un trabajo
eléctrico. Celdas Electrolíticas Un esquema general de una celda electrolítica es el siguiente:
Consta de: un recipiente con el material de reacción y los electrodos, sumergidos en dicho
material y conectados a una fuente de corriente continua. Los electrodos son superficies sobre las
que tienen lugar las semi-reacciones de oxidación y de reducción. Pueden o no participar en las
reacciones. Aquellos que no reaccionan se llaman electrodos inertes. Hay electrodos sólidos como
Zn, Cu, Pt, Ag, líquidos como el Hg, y gaseosos como el electrodo de H2. Independientemente del
tipo de celda (electrolítica o galvánica) los electrodos se identifican de la manera siguiente. El
cátodo es el electrodo en el que tiene lugar la reducción. El ánodo es el electrodo en el que tiene
lugar la oxidación. CROA (cátodo: reducción; oxidación en el ánodo) Por los electrodos entra y sale
la corriente eléctrica.