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Hongos y Enefermedades en El Forraje Verde Hidroponico

EN ESTE DOCUMENTO ENCONTRARAS LO NECESARIO PARA PODER ENTENDER LAS DISTINTAS ENFERMEDADES QUE SE PUEDEN PRESENTAR EN LA PRODUCCION DE FORRAJE VERDE HIDROPONICO

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Hongos y Enefermedades en El Forraje Verde Hidroponico

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UNIVERSIDAD AUTONOMA AGRARIA “ANTONIO NARRO”

UNIDAD LAGUNA

División Regional de Ciencia Animal

TIPOS Y CLASIFICACIÓN DE HONGOS QUE AFECTAN AL FORRAJE VERDE


HIDROPONICO EN LA COMARCA LAGUNERA.

POR:

MIGUEL ANTONIO RAMÍREZ VÁZQUEZ.

TESIS:

PRESENTADA COMO REQUISITO PARCIAL PARA OBTENER EL TITULO DE:

MÉDICO VETERINARIO ZOOTECNISTA

TORREÓN, COAHUILA, MÉXICO. SEPTIEMBRE DEL 2014.


AGRADECIMIENTOS
Antes que nada le agradezco a Dios por permitirme terminar la carrera de Médico
Veterinario Zootecnista.

A MIS ASESORES.

Agradezco a mi asesor por darme la oportunidad de trabajar en unos de sus


proyectos de tesis es para mí grato haber trabajado a la lado de usted Dr.
Fernando Ulises Adame de León.

También agradezco a mis co-asesoras:

MC. Margarita y MVZ. Olivia García Morales, quienes fueron parte fundamental en
este proyecto de investigación, gracias por regalarme parte de su tiempo ya que
sin su apoyo no hubiera hecha un buen trabajo.

A MI ALMA MATER

Agradezco a mi universidad por acobijarme en sus aulas y hacerme un


profesionista y un hombre de bien.

A MI TIO:

Sr. Julio Cesar Gordillo Ramírez, gracias por todos sus consejos, sus palabras de
aliento, el aconsejarme de nunca rendirme ante toda adversidad, ir para adelante
con la mirada al frente.

A MIS AMIGOS:

MVZ. Octavio Coello Fonseca, MVZ. José Eleasin Arroyo Esquipula, MVZ. Carlos
Edwin Vázquez Coutiño, Hugo Adrián Aguirre García, Luis Fernando Ramírez
Gómez. Gracias por su apoyo durante estuvimos estudiando en la universidad por
todas las anécdotas que pasamos en torreón y sobre todo por brindarme su
amistad.

También agradezco a una persona muy especial en mi vida, la Srita. Viridiana


García Zarate, gracias por tenerme paciencia y por apoyarme en todo, gracias por
estar en las buenas y malas.

i
DEDICATORIA:
A MIS PADRES:

En memoria de mi madre: Sra. Martha Alicia Vázquez Alvarado, que sin sus
consejos, sus jalones de orejas, sus regaños, no hubiese llegado a terminar mi
carrera, ya que ella quería que me prepara y que fuera un profesionista, espero
que de donde ella este vea que todos sus sacrificios, sus mortificaciones de
cuando venía a estudiar hasta torreón, valieron la pena y de que hoy en adelante
ella será mi ejemplo a seguir ya que fue muy luchadora, trabajadora y que ella
nunca se dio por vencida por nada hasta su ultimó día. TE AMO MAMÁ.

A mi padre: el Sr. Miguel Ángel Ramírez Muñoz, le dedico este triunfo, ya que sin
su apoyo, no estuviera hasta donde estoy, gracias por el ejemplo que me haz
dado, de amar a la profesión que uno estudia, de sacrificar momentos con tu
familia, para ser alguien en la vida y que no falte el pan de cada día. Gracias por
compartir todos esos consejos y anécdotas que mi abuelo Toñito te dio cuando
niño, el amar el trabajo de campo como tu y mi abuelo lo han hecho, el ser
humilde con las demás personas.

A mi hermana: ISC. Guadalupe Concepción Ramírez Vásquez, el ponerme el


ejemplo en el estudio, el demostrarme tú como mujer que ante toda adversidad se
puede llegar al objetivo que uno se propone.

A mi sobrino Kevin Rodrigo Cruz Ramírez, quien todavía está muy chico para
entender muchas cosas, pero es parte fundamental de mi familia.

Este logro también se lo dedico a una personita que viene en camino y que será
parte primordial en mi vida para seguir adelante y cumplir nuevas metas.

ii
INDICE

Contenido
AGRADECIMIENTOS ....................................................................................................................... i
DEDICATORIA: ................................................................................................................................ ii
INDICE ...............................................................................................................................................iii
RESUMEN ....................................................................................................................................... viii
INTRODUCCION:............................................................................................................................. 1
LITERATURA REVISADA:.............................................................................................................. 3
Antecedentes de Producción de FVH. .......................................................................................... 4
Importancia de la producción de FVH. .......................................................................................... 4
Ventajas de Producir FVH. ............................................................................................................. 6
a) Espacio: ................................................................................................................................ 6
b) Agua: ..................................................................................................................................... 7
c) Calidad de forraje: .............................................................................................................. 7
d) Inocuidad:............................................................................................................................. 8
e) Eficiencia de producción: ................................................................................................ 8
f) Costos de producción: ..................................................................................................... 8
g) Diversificación de la producción: .................................................................................. 9
h) Comercialización:............................................................................................................... 9
Desventajas de Producir FVH ...................................................................................................... 10
a) Poco conocimiento de la tecnología. .......................................................................... 10
b) Costos de instalación: .................................................................................................... 10
c) Trabajo continuo: ............................................................................................................. 10
Factores que afectan la producción de FVH. ............................................................................. 11
Calidad de la semilla. ..................................................................................................................... 11
Iluminación....................................................................................................................................... 11
Temperatura. ................................................................................................................................... 12
Humedad. ........................................................................................................................................ 13
Calidad del agua de riego. ............................................................................................................ 14
El pH del agua de riego. ................................................................................................................ 14

iii
Conductividad eléctrica del agua de riego. ................................................................................ 15
Densidad de siembra. .................................................................................................................... 16
Cultivo. ............................................................................................................................................. 16
Especies. ......................................................................................................................................... 16
La concentración del CO2 del ambiente..................................................................................... 16
Proceso de producción del FVH. ................................................................................................. 17
Selección de las semillas. ............................................................................................................. 17
Lavado y desinfección de la semilla. ........................................................................................... 17
Densidad de siembra. .................................................................................................................... 18
Período de remojo y pre germinación de la semilla. ................................................................. 18
a. Fisiología de la producción de forraje verde hidropónico. ............................................... 19
b. La germinación. ...................................................................................................................... 19
1. Absorción de agua. .......................................................................................................... 20
2. Movilización de nutrientes. ................................................................................................... 20
3. Crecimiento y diferenciación. ............................................................................................... 21
4. Etapa de producción (inicio de riegos). .............................................................................. 21
5. Cosecha y rendimiento del forraje....................................................................................... 22
Soluciones nutritivas utilizadas en los cultivos hidropónicos. ................................................. 22
Valor nutricional del forraje verde hidropónico. ......................................................................... 23
Utilización de FVH en Alimentación Animal. .............................................................................. 23
DESCRIPCION DEL PROBLEMA: .............................................................................................. 25
Enfermedades causadas por hongos del suelo en los cultivos hidropónicos....................... 25
Enfermedades de las plántulas. ................................................................................................... 25
Podredumbre de las raíces y de las base del tallo en plantas adultas. ................................. 27
Enfermedades causadas por Pythium sp. .................................................................................. 27
Enfermedades causadas por Phytophthora sp. ........................................................................ 29
Enfermedades causadas por Rhizoctonia solani. ..................................................................... 29
Enfermedades causadas por Chalara elegans. ........................................................................ 30
Enfermedades causadas por Fusarium oxysporum f. sp. Radicis-lycopersici. .................... 30
Otras podredumbres de las raíces de las plantas adultas. ...................................................... 31
Enfermedades vasculares en plantas adultas. .......................................................................... 32
iv
En tomate por Fusarium oxysporum f. sp. Lycopersici. ........................................................... 32
HONGOS IDENTIFICADOS EN LA COMARCA LAGUNERA. ............................................... 33
FUSARIUM: ..................................................................................................................................... 33
El hongo produce tres clases de esporas: ............................................................................. 33
Clamidosporas: ........................................................................................................................... 33
Morfología: ................................................................................................................................... 34
Identificación: .............................................................................................................................. 34
Ambiente: ..................................................................................................................................... 35
Síntomas: ..................................................................................................................................... 37
Ciclo de la enfermedad:............................................................................................................. 37
Diseminación: .............................................................................................................................. 38
Epidemiologia:............................................................................................................................. 39
HONGOS LEVADURIFORMES: .................................................................................................. 39
Ambiente: ..................................................................................................................................... 39
ASPERGILLUS: .............................................................................................................................. 41
Morfología: ................................................................................................................................... 41
Identificación: .............................................................................................................................. 42
Ambiente: ..................................................................................................................................... 42
MUCOR sp: ..................................................................................................................................... 43
Trichophyton:................................................................................................................................... 44
OBJETIVO: ...................................................................................................................................... 47
HIPOTESIS: .................................................................................................................................... 47
MATERIALES Y METODOS: ....................................................................................................... 47
Materiales de laboratorio: .............................................................................................................. 47
Materiales para microcultivos: ...................................................................................................... 48
Localización y duración de la investigación: .............................................................................. 49
Metodología de la investigación: .................................................................................................. 49
Construcción de anaquel:.............................................................................................................. 50
Sistema de riego: ............................................................................................................................ 50
Lavado de las semillas: ................................................................................................................. 50
Desinfección de las semillas:........................................................................................................ 51
v
Pregerminación: .............................................................................................................................. 51
Colocar las semillas en las charolas: .......................................................................................... 51
Investigación y experimentación: ................................................................................................. 51
Protocolo de muestras de forraje verde hidropónico para la identificación de hongos: ...... 51
Cultivo de hongos para identificación morfológico: ................................................................... 52
Cultivo en portaobjetos (técnica de Rivaller y Seydel) ............................................................. 52
Técnica de identificación de hongos (técnica de Ridell). ......................................................... 53
IDENTIFICACIÓN DE HONGOS EN EL MICROSCOPIO: ..................................................... 60
RESULTADO Y DISCUSIÓN: ...................................................................................................... 65
GRAFICAS: ..................................................................................................................................... 69
CONCLUSIÓN: ............................................................................................................................... 69
BIBLIOGRAFIA: .............................................................................................................................. 71

INDICE DE CUADROS.

CUADRO 1. Densidad de siembra recomendada para el cultivo de forraje verde hidropónico.


........................................................................................................................................................... 18
CUADRO 2 Composición química de la solución mayor............................................................. 23
CUADRO 3 Composición química de la solución menor. ........................................................... 23
CUADRO 4. Análisis nutricional del forraje hidropónico. ............................................................. 23
CUADRO 5 Temperatura y actividad del agua requeridas para el crecimiento de algunas
especies de Fusarium (Lacey 1989, Backhouse 2001). .......................................................... 36
CUADRO 6 Temperatura y actividad de agua requerida para el desarrollo de algunas
especies de Aspergillus y Eurotium (Lacey, 1989). .................................................................. 43
CUADRO 7 Tipos de agua de riego................................................................................................ 56
CUADRO 8 Tipo de Agua de Riego................................................................................................ 57
CUADRO 9 Clasificación de hongos. ............................................................................................. 58
CUADRO 10 Clasificación de hongos. ........................................................................................... 59
CUADRO 11 Número de muestras positivas en hongos. ............................................................ 65
CUADRO 12. Número de muestras positivas en hongos. ........................................................... 66
CUADRO 13 Porcentaje de muestras contaminadas. ................................................................. 68

vi
INDICE DE FIGURAS

FIGURAS 1 Forma en que se cortan los cuadros de agar para el cultivo. ............................... 53
FIGURAS 2 Material para el microcultivo y puesta del cuadro de agar. ................................... 53
FIGURAS 3 Inoculación de agar...................................................................................................... 54
FIGURAS 4 Inactivación del hongo. ................................................................................................ 54
FIGURAS 5 Realización de la preparación en fresco del cultivo. .............................................. 55
FIGURAS 6 Agrupación de Hongos. ............................................................................................... 55
FIGURAS 7. Fusarium Oxysporum ................................................................................................. 60
FIGURAS 8 Hongos Levaduriformes .............................................................................................. 60
FIGURAS 9 Trichophyton rubrum .................................................................................................... 61
FIGURAS 10. Trichophyton violaceum ........................................................................................... 61
FIGURAS 11 Trichophyton ............................................................................................................... 62
FIGURAS 12 Aspergillus terreus ..................................................................................................... 62
FIGURAS 13 Mucor circinelloides ................................................................................................... 63
FIGURAS 14 Aspergillus flavus ....................................................................................................... 63
FIGURAS 15 Clamidosporas de fusarium ...................................................................................... 64
FIGURAS 16 Trichophyton tonsurans ............................................................................................. 64

vii
RESUMEN
En el presente trabajo se identificó que tipo de hongos contaminan al forraje verde
hidropónico cuando el medio ambiente de producción no son los adecuados. En
este experimento se utilizaron cuatro tipos de semillas (maíz, sorgo, avena, trigo),
lo cual fueron regadas por cuatro tipos de agua (agua de la “Antonio Narro”, agua
del centro de Cd. Lerdo, Dgo., agua de la Col. Amistad, y una testigo (agua
hervida). Se tomaron 15 muestras de cada semilla, desde el inicio de la siembra
hasta los 7 días después, en el cual se identificarían que tipos de hongos
afectarían al forraje verde hidropónico.

El diseño experimental de este trabajo se trató de tomar 5 gr de cada muestra,


sumergirlo en caldo peptonado para que las esporas de los hongos se
desprendieran, se tomaron 4 ml de caldo peptonado para después colocar 1ml a 4
cajas Petri. De esas 4 cajas de Petri 2 estuvieron a una temperatura de 25⁰C y las
otras 2 a una temperatura de 35⁰C, para después la identificación de hongos en el
microscopio. La realización de microcultivos o cultivos en portaobjetos que
consisten en obtener una pequeña colonia de hongo sobre la superficie de un
portaobjetos, creciendo prácticamente en el mismo plano. Esto facilita la
observación de la totalidad de las estructuras características de cada especie, lo
cual permite el estudio morfológico de estas.

Para el cultivo de hongos el medio más empleado es el sabouraud. La selectividad


se debe a su bajo pH y la alta concentración de glucosa, esto favorece el
crecimiento de hongos y dificultan el de bacterias. Sin embargo, esas dos
características de los medios Sabouraud hacen que sea necesario tomar
precauciones a la hora de prepararlos.

De las poblaciones de hongos que se presentaron como contaminantes la que en


mayor grado afectó al FVH fue, Mucor circinelloides contaminando 9 muestras de
un total de 40, con un porcentaje del 22.5% de las muestras contaminadas, en
segundo lugar fue: Fusarium oxysporum contaminando 7 muestras de 40, con un
total del 17.5% de las muestras contaminadas. En tercer lugar fueron: Aspergillus
terreus, Trichophyton, Aspergillus flavus contaminando 5 muestras de 40, con un
total del 12.5% de las muestras contaminadas. Fusarium oxysporum
contaminando 7 muestras de 40, con un total del 17.5% de las muestras
contaminadas. En cuarto lugar fueron: Clamidosporas de fusarium, contaminando
3 muestras de 40, con un total del 7.5% de las muestras contaminadas. En quinto
lugar fueron: Trichophyton violaceum y Trichophyton tonsurans, contaminando 2
muestras de 40, con un total del 5% de las muestras contaminadas. En sexto y
último lugar fueron: Hongos Levaduriformes, Trichophyton rubrum , contaminando
1 muestra de 40, con un total de 2.5% de las muestras contaminadas.
viii
PALABRAS CLAVE: Forraje Hidropónico, Hongos, Identificación, Contaminación,
Microcultivo.

ABSTRAC:

In the present work it was found that the type of fungi contaminated hydroponic
Green fodder when the production environment are not adequate. In this
experiment four types of seeds (corn, sorghum, oats, wheat), which were watered
by four types of water (the “Antonio Narro” water from the center of Ciudad Lerdo,
Durango were used., Col. Amistad water, and a control (boiled water. 15 samples
were taken from each seed, from the beginning of planting up to 7 days, which
would identify types of fungi that affect the hydroponic green fodder.

The experimental design of this work has tried to take 5 grams of each sample
immersion in peptone broth for fungi spores has been made, 4 ml of peptone broth
were taken and then placed at 1 ml to 4 Petri dishes. Of these four Petri dishes 2
were at a temperature of 25° C and the other two at a temperature of 35° C, then
then identification of fungi in the microscope. Microcultures conducting or slide
cultures which consist in a small colony of fungus on the surface of a carrier,
increasing substantially the same plane. This facilitates observation of the entirety
of the structural characteristic of each species, which allows the morphological
study of these.

Of fungal populations that arose as contaminants which affected to a greater extent


FVH was to defile Mucor circinelloides 9 samples from a total of 40. With a
percentage of 22.5% of the contaminated samples, secondly was Fusarium
oxysporum defile 7 samples 40, totaling 17.5% of the contaminated samples.
Thirdly were .Aspergillus terreus, Trichophyton, Aspergillus flavus 40
contaminating 5 samples, with a total of 12.5% of contaminated samples. Fourthly
were Chlamydospores Fusarium and they pollute 3 samples 40. Totaling 7.5% of
the contaminated samples. Fifthly were: Trichophyton violaceum and Trichophyton
tonsurans, they pollute 2 samples 40, totaling 5% of the samples contaminated.
Sixthly and finally were yeast fungus, Trichophyton rubrum, are contaminating one
sample of 40, with a total of 2.5% of samples contaminated.

KEYWORDS: Hydroponic Forage, Mushroms, identification, contamination,


microcultures.

ix
INTRODUCCION:
Una de las actividades económicas más importantes en México es la ganadería,
las cuales se sustenta, por una parte, en la explotación de pastizales naturales
que representa cerca del 23 por ciento de la extensión territorial, de los principales
ecosistemas de México INEGI, (2005). Por otro lado, la siembra de 1,228,166 ha,
para la producción de forrajes verdes, maíz, avena, sorgo (SAGARPA, 2003).

En la parte norte de México se ha tenido desabasto de forraje convencional en la


última década como consecuencia de fenómenos climatológicos tales como
sequías y heladas, los cual ha afectado negativamente la producción agropecuaria
(Vargas 2008, Rivera et al 2010). Por otra parte, la Comarca Lagunera, región
ubicada entre los estados de Durango y Coahuila en el norte del país, es la mayor
cuenca lechera a nivel nacional además de ser una importante zona productora de
carne bovina y de ave (SIAP 2010).

Sin embargo, a pesar de que los beneficios de una buena alimentación son bien
conocidos, en nuestro medio se presentan una serie de factores que no permiten
que la misma pueda llevarse a cabo, como lo es el aspecto económico. La
mayoría de explotaciones pecuarias requieren la compra de insumos externos de
alto costo económico (concentrado, minerales y otros) para mantener niveles
adecuados de producción. Todos esos insumos son costosos y está de más
recordar que, por lo general, los gastos de alimentación en una explotación
pueden oscilar entre el 50% y el 80% del total de los costos de producción.

La disponibilidad de área, ya sea para la siembra de forrajes de corte o para


pastoreo de los animales, es otro factor que limita una adecuada alimentación. En
muchas ocasiones, hay más animales de los que la finca puede mantener, es
decir, no hay suficientes área para producir el pasto requerido por los animales en
la finca.

Al considerar también la cantidad o disponibilidad de pasto o forraje en una finca,


se puede presentar otro tipo de problema, que tiene que ver con los factores
climático-ambientales. Al darse en nuestro país una estacionalidad en el patrón de
lluvias, se presenta también una estacionalidad en el patrón de crecimiento de los
pastos, por lo que en esa época se da un abundante crecimiento y una buena
disponibilidad; no así en la época seca, donde esta nula o casi nula,
especialmente en las zonas más secas del país.

Hoy en día, la técnica de hidroponía juega un papel muy importante en el


desarrollo global de la agricultura. La presión por el crecimiento de la población,
los cambios climáticos, la erosión del suelo, la falta de agua y su contaminación.
1
Son algunos de los factores que han influenciado la búsqueda de nuevos métodos
alternos de producción (FAO, 2002). Esta técnica ha sido utilizada en la
producción de vegetales y hortalizas, no así en el campo de la producción de
forraje, donde su uso ha sido muy limitado, especialmente en nuestro país. El
sistema ofrece una alternativa para la producción rápida y simple de forraje verde
de gran valor en época seca o cuando las condiciones climáticas no permitan la
cosecha de forraje, sea por parte del hombre o por parte de los animales.

El forraje hidropónico (FVH), es una tecnología de producción de biomasa vegetal


que se obtiene a partir de la germinación y crecimiento de semillas de cereales. El
FVH es de alta digestabilidad, calidad nutricional y es apto para la alimentación
animal. El sistema ofrece una alternativa muy valiosa para la producción rápida y
simple de forraje verde en época de sequía, suplemento que en estas condiciones
resulta ser importante fuente de excelente alimento para el ganado y que significa
la diferencia entre su peso, perder tal condición o su valor total. Se produce en
ausencia del suelo y en condiciones protegidas donde se controlan algunas
variables ambientales (luz, temperatura y humedad). Usualmente se utilizan
semillas de maíz, avena, cebada, trigo, sorgo entre otras. El proceso se realiza en
contenedores de plástico rígido (charolas) por un periodo de entre 10 a 14 días,
con riegos de agua hasta que los brotes alcancen un largo de 3 a 4 cm, a partir de
ese momento, se continúan los riegos con una solución nutritiva con el fin de
proporcionarle los nutrimentos necesarios para el óptimo crecimiento del forraje,
así como también el de otorgarle, entre otras características, su alta palatabilidad,
buena digestabilidad y excelente sustituto del alimento concentrado (Less, 1983;
Hidalgo, 1985; Morales, 1987).

Representa una alternativa de producción de forraje para la alimentación de


corderos, cabras, terneros, vacas, caballos entre otros rumiantes; conejos, pollos,
gallinas, patos, cuyes y chinchillas entre otros animales domésticos y es
especialmente útil durante períodos de escasez de forraje verde, en innumerables
ocasiones han ocurrido pérdidas importantes de ganado y de animales menores
como consecuencia de déficits alimentarios o faltas de forrajes, henos, ensilajes o
granos para alimentación animal, así como también el problema de los fenómenos
climatológicos adversos, tales como las sequías prolongadas, nevadas,
inundaciones, afectando negativamente la producción o limitando el acceso al
forraje producido en forma convencional para alimentación de los animales.

2
LITERATURA REVISADA:
Los sistemas de producción bovina sustentan sus prácticas alimenticias en el
componente forrajero, elemento que es considerado como el insumo de menor
costo a través del cual es posible suplir gran parte de las demandas nutricionales
de los animales en producción (Fumagalli y Kunst 2002).

Existe una interdependencia entre el suelo como medio de soporte radical del
cultivo, la pastura como fuente de alimentación y el componente animal, factores
que conjugados determinan la complejidad de los sistemas de explotación
ganaderos, y requieren de tiempos prolongados para comprobar la respuesta a
cualquier cambio que permita adecuar la oferta forrajera de acuerdo a las
demandas de la explotación (De León 2004).

No obstante los sistemas de producción de forraje convencionales han venido


experimentando serias dificultades marcadas por la situación actual del sector
agropecuario, el intenso crecimiento en la tasa de urbanización y el aumento en el
valor de las tierras centrales se han encargado de desplazar las explotaciones
pecuarias hacia sectores donde se reduce el potencial de producción forrajero
(Fernández, citado por Pezo et al., 1996).

Aunado a lo antes mencionado, la necesidad de intensificar y mejorar la eficiencia


en las prácticas de producción animal de una manera sostenible, el incremento en
la demanda de productos alimenticios, la expansión de la frontera agrícola y
ganadera, la erosión del suelo y la contaminación de las aguas, el crecimiento
estacional de los pastos debido a la estacionalidad de las lluvias, son algunos de
los factores que han dirigido la investigación hacia la búsqueda de métodos
alternos de producción de alimentos (Money 2005, Rotar 2006).

La producción convencional de forrajes en regiones áridas y semiáridas tiene


problemas como falta de agua, suelos pobres en materia orgánica, con problemas
de salinidad y elevados costos de producción (Santamaría et al., 2004). Además,
la calidad del forraje no es uniforme durante todo el año por lo cual, los ganaderos
realizan cambios en el suministro de la ración alimenticia, presentándose
regularmente pérdida de peso y enfermedades en el ganado (SAGARPA-
SENASICA, 2000). El forraje verde hidropónico (FVH) es una alternativa de
producción sostenible que puede mantener y mejorar las condiciones de
productividad y sanidad del ganado (Campelo et al., 2007), y su uso representa
una opción viable, económica y segura que puede ser utilizada en la nutrición
animal (Vargas, 2008).

3
Una característica destacable acerca del FVH es la acelerada producción de
biomasa en periodos de 10 a 15 días después de la siembra, (Muller et al., 2006a).

Por otra parte, se ha reportado que el comportamiento productivo de este sistema


depende de varios factores que incluyen las condiciones ambientales, ciclo de
cultivo, variedad de la especie forrajera y tipo de fertilización, que puede ser
tradicional (química) u orgánica (Muller et al., 2006b).

Dentro de los factores importantes en la producción de FVH están el genotipo y el


tiempo de cosecha, lo cual permite seleccionar el material con mayor potencial de
rendimiento, además de determinar en qué estado de desarrollo del cultivo se
obtiene mayor calidad del forraje (Muller et al., 2006c).

Antecedentes de Producción de FVH.


Debido a que la cadena alimenticia se inicia en las plantas, que son el sustento de
los animales y estos, a su vez, proveen de alimentos y productos diversos para el
ser humano (Rodríguez, 2003; Foley et al., 1973), el cual se ha estado interesado
por conservar esta cadena por motivos de supervivencia propia (NRC, 2002b;
Sanderson et al., 2003; Scarbrough et al., 2001), teniendo como resultado, la
obtención de técnicas que le permitan conservar el funcionamiento de esta cadena
(Bohner et al., 2002ª; Currier et al., 2004; NRC, 2002ª; SAGARPA, 2003;
Titgemeyer et al., 2004; Whitlock et al., 2003), tal es el caso de la técnica de
producción de FVH (Rodríguez, 2003; FAO, 2002).

El sistema fue inicialmente desarrollado y aprobado en Australia, donde se


convirtió en un salvavidas para los ganaderos que lucharon en uno de las peores
sequías por décadas, donde muchos productores han mostrado gran interés, ya
que ofrece soluciones rentables a largo plazo (Carruthers, 2003).

El concepto de FVH tiene inicio en el siglo XVII cuando el científico irlandés Robert
Boyle (1627-1691) citado por Arano, (1998) realizó los primeros experimentos de
cultivos en agua. Pocos años después, sobre el final de dicha centuria, John
Woodward citado por Arano, (1998) produjo germinaciones de granos utilizando
aguas de diferentes orígenes y comparó diferentes concentraciones de nutrientes
para el riego de los granos así como la composición del forraje resultante.

Importancia de la producción de FVH.


En la actualidad uno de los problemas más preocupantes en el mundo es la
insuficiencia de alimentos, tanto de origen animal como vegetal (Rodríguez, 2003),
esta insuficiencia es atribuida en parte por la falta de continuidad en la producción
4
tanto vegetal (IREBC, 1976; NRC, 1995; NRC, 1981ª), ya que las condiciones
climáticas no son constantes, la producción de forraje no es constante y por lo
tanto la producción animal es variable (IREBC, 1976).

Una forma de reducir esta variabilidad es manteniendo condiciones climáticas


uniformes en áreas donde se desarrolle el forraje de manera continua (Arano,
1998; FAO, 2002; Rodríguez, 2003), logrando así alimentar animales en forma
constante conforme a sus requerimientos nutricionales (Rodríguez, 2003), para
que estos tengan una producción menos variable (NRC, 1995; NRC, 1981ª).

Además de obtener una producción animal menos variable al utilizar la producción


de FVH, se ha reportado que también produce un beneficio económico en la
producción originado por las ventajas que ofrece (Arano, 1998; FAO, 2002;
Rodríguez, 2003).

Como una alternativa importante, se gesta la producción de FVH, que se trata de


una tecnología de producción de biomasa obtenida a partir del crecimiento inicial
de las plantas en los estados de germinación y crecimiento temprano de plántulas
a partir de semillas viables (FAO, 2001).

La hidroponía se basa en la producción de plantas en soluciones nutritivas líquidas


en lugar de utilizar el suelo como sustrato. La mayoría de los trabajos han
centrado su aplicación en vegetales y hortalizas, no obstante orientado hacia la
producción de alimento para ganado y otras especies animales generando un
producto altamente nutritivo, rico en enzimas y vitaminas que se pueden
desarrollar a escalas industriales que aumentarían el rendimiento por área (Rotar,
2004).

El forraje hidropónico es el resultado del proceso de germinación de granos que se


realiza durante un periodo de 10 a 15 días. Pretendiendo que el grano germinado
alcance una altura promedio de 25 centímetros (Chang et al., 2002). No obstante
Henriques, citado por Muller et al., (2005) menciona que una edad de cosecha
adecuada del cultivo puede estar entre 16 y 20 días de acuerdo a las necesidades
del productor, sin pasar ese periodo de tiempo. Durante el proceso de germinación
de una semilla se producen una serie de cambios que le permiten a la plántula en
pocos días captar energía luminosa y a través de un proceso de crecimiento
acelerado desarrollar su parte radicular y aérea con muy poco contenido de fibra y
altos contenidos de aminoácidos en forma libre y que se aprovecha fácilmente por
los animales (Valdivia, 1997).

5
Con el forraje hidropónico se puede alimentar ganado vacuno, porcino, caprino,
equino, cunícola y una gran cantidad de animales domésticos con excelentes
resultados. Entre las ventajas que representa el forraje hidropónico, se puede
decir que: permite un suministro constante durante todo el año, se pueden
emplear terrenos marginales, se reduce el desperdicio de agua.

Se obtiene una fuente alternativa de alto valor nutricional, es completamente


natural por lo que hay una menor incidencia de enfermedades, se puede dar un
aumento en la fertilidad y la producción de leche (Money, 2005). En general, todas
las ventajas que los animales puedan obtener de una buena alimentación.

Ventajas de Producir FVH.


La eficiencia del sistema de producción de FVH es muy alta. Estudios realizados
en México (Lomelli, 2000), con control del volumen de agua a aplicar, luz,
nutrientes y CO2 (anhídrido carbónico), demostraron que a partir de 22 Kg de
semillas de trigo es posible obtener en un área de 11,6 m2 (1.89 Kg semilla/ m.c.)
una óptima producción de 112 Kg de FVH por día (9.65 Kg FVH/m2/día). En todos
los resultados mencionados anteriormente el sistema de producción de FVH ha
posibilitado obtener mayor calidad de carne; aumento del peso vivo a la fecha de
faena; aumento en la proporción de pelo de primera en el vellón de conejos;
mayores volúmenes de leche; aumento de la fertilidad; disminución de los costos
de producción por sustitución parcial de la ración por FVH (Hidalgo, 1985;
Morales, 1987; Pérez, 1987; Bravo, 1988; Valdivia, 1996; Sánchez, 1997; Arano,
1998).

El FVH se ofrece tierno a los animales, es un germinado muy rico en vitaminas,


especialmente la A y E, tiene grandes cantidades de carotenoides, cuyo contenido
puede variar de 250 a 350 mg por kg de materia seca (MS), posee una elevada
cantidad de hierro, calcio y fósforo, alta digestibilidad, puesto que la presencia de
lignina y celulosa es escasa, además es muy apetecible (Valdivia, 1996, citado por
Rodríguez et al., 2003), su aspecto, sabor, color y textura le confieren una elevada
palatabilidad a la vez que aumenta la asimilación de otros alimentos.

Las ventajas que la producción de FVH son:

a) Espacio:

La disminución del espacio requerido para la producción de forraje se


obtiene en el sistema de producción de FVH, debido a que puede ser
instalado en forma modular en la dimensión vertical, lo que optimiza el uso
del espacio útil.
6
b) Agua:

Es importante recordar el concepto de que toda materia viva depende del


agua (Bidwell, 1990), por lo cual es el principal limitante para incrementar la
producción agrícola así como la seguridad de alimento en el siglo 21
(Nosberger et al., 2001).

En escala global el 97% es salada, del agua dulce el 2.25% está atrapada en los
glaciares y hielo, dejando solo 0.75% disponible en agua dulce localizada en
mantos acuíferos, ríos y lagos. La mayoría de esta agua dulce el (69%), es
utilizada para la producción agrícola, 23% para propósitos industriales y 8% para
propósitos domésticos (Parthapar, 2000).

En el sistema de producción de FVH las pérdidas de agua por evapotranspiración,


escurrimiento superficial e infiltración son mínimas comparadas con las
condiciones de producción convencional en especies forrajeras, cuyas eficiencias
varían entre 270 a 635 litros de agua por Kg de materia seca. Alternativamente, la
producción de 1 Kilo de FVH requiere de 2 a 3 litros de agua con un porcentaje de
materia seca que oscila, dependiendo de la especie forrajera, entre un 12% a 18%
(Sánchez, 1996; Lomelí, 2000; Rodríguez et al., 2000). Estos se traduce en un
consumo total de 15 a 20 litros de agua por kilogramo de materia seca obtenida en
14 días, (FAO, 2002).

Esta alta eficiencia del FVH en el ahorro de agua explica porque los principales
desarrollos de la hidroponía se hayan observado principalmente en países con eco
zonas desérticas. La alta eficiencia en el uso del agua vuelve atractiva la
alternativa de producción de FVH por parte de pequeños productores que son
afectados por pronunciadas sequías, las cuales llegan a afectar la disponibilidad
inclusive de agua potable para el consumo (FAO, 2002).

c) Calidad de forraje:

El FVH posee una alta calidad y palatabilidad (Niguez, 1988; Dosal, 1987);
existe preferencia de los animales entre variedades de pasto debido a la
palatabilidad (Rosthoj y Branda et al., 2001), Poppi et al., (1981ª),
mencionan que los bovinos y los ovinos tiene la tendencia de consumir más
hojas que tallos de plantas (Black y Kenney, 1984), realizaron
investigaciones con ovejas probando dos tipos de pasturas y encontraron
que los animales seleccionan la que puedan ingerir más rápido.

7
El FVH es un suculento forraje verde de aproximadamente 20 a 30 cm de altura
(dependiendo del período de crecimiento) y de plena aptitud comestible para los
animales (Hacker y Minson, 1972; Foley, et al., 1973; Murphy, 1991; FAO, 2002;
Rodríguez, 2003). Su alto valor nutritivo se obtiene debido a la germinación de los
granos (Arano, 1998; Rodríguez, 2003), y la etapa en que se ofrece a los animales
(Hacker y Minson, 1972; McDonald et al., 1988).

d) Inocuidad:

El FVH producido, representa un forraje limpio e inocuo sin la presencia de


hongos e insectos. Asegura la ingesta de un alimento conocido por su valor
alimenticio y su calidad sanitaria. A través del uso del FVH los animales no
comerán hierbas o pasturas indeseables que dificulten o perjudiquen los
procesos de metabolismo y absorción. Tal es el caso de un hongo
denominado comúnmente “come suelo” que aparece usualmente en el
centeno, el cual, si es ingerido por hembras preñadas induce aborto
inmediato con la trágica consecuencia de la pérdida del feto y hasta de la
misma madre (FAO, 2002).

Asimismo en vacas lecheras, es frecuente que los animales ingieren malezas que
trasmiten a la leche sabores no deseables para el consumidor final o no aceptados
para la elaboración de quesos, artesanales fundamentalmente (Sánchez, 1996).

e) Eficiencia de producción:

La producción de FVH apto para alimentación animal tiene un ciclo de 10 a


15 días. En ciertos casos, por estrategia de manejo interno de los
establecimientos, la cosecha se realiza a los 14 o 15 días, a pesar que el
óptimo definido por varios estudios científicos, no puede extenderse más
allá del día 12. Aproximadamente a partir de ese día se inicia un marcado
descenso en el valor nutricional de FVH (FAO, 2002; Rodríguez, 2003).

f) Costos de producción:

Es importante encontrar la mejor opción económica para la utilización del


forraje (Cox y Cherney, 2005), Combs (2001), menciona que los sistemas
lecheros basados en pasturas manejadas intensivamente pueden reducir
los costos de insumos e incrementar el retorno neto en granjas de tamaño
pequeño y medio. En este caso, la mayor ventaja está asociada con las
reducciones en el costo de producción de forraje.

8
Las inversiones necesarias para producir FVH dependerán del nivel y de la escala
de producción. El análisis de costos de producción de FVH realizado por la FAO
(2002); Rodríguez (2003) y Arano (1998), revelan que considerando los riesgos
de sequías entre otros fenómenos climáticos adversos, las pérdidas de animales y
los costos unitarios del insumo básico (semilla) el FVH es una alternativa
económicamente viable que merece ser considerada por los pequeños y medianos
productores. En el desglose realizado por la FAO (2002), sobre los costos, se
aprecia la gran ventaja que tiene este sistema de producción por su significativo
bajo nivel de costos fijos en relación a las formas convencionales de producción
de forrajes. Al no requerir de maquinaria agrícola para su siembra y cosecha, el
descenso de la inversión resulta evidente.

g) Diversificación de la producción:

El uso del FVH posibilita intensificar y diversificar el uso de la tierra.


Productores en Chile han estimado que 170 m2 de instalaciones con
bandejas modulares en 4 pisos para FVH de avena, equivalen a la
producción alternativa en otros rubros o para rotación de largo plazo y
dentro de programas de intensificación sostenible de la agricultura. De igual
forma, el sistema FVH posibilita regularizar la entrega de forraje a los
animales para asistir a exposiciones, remates o ferias ganaderas, sin
embargo el FVH no intenta competir con los sistemas tradicionales de
producción de pasturas, pero si complementaria especialmente durante
períodos de déficit (Arano, 1998: FAO, 2002).

h) Comercialización:

El FVH ha demostrado ser una alternativa aceptable comercialmente,


considerando tanto la inversión como la disponibilidad actual de tecnología
(FAO, 2002). El sistema puede ser puesto a funcionar en pocos días sin
costos de iniciación para proveer en forma urgente forraje como
complemento nutricional (Arano, 1998; FAO, 2002; Rodríguez, 2003).
También permite la colocación en el mercado de insumos (forraje) que
posibilitan generar alianzas o convenios estratégicos con otras empresas
afines al ramo de la producción de forraje tales como las empresas que
venden semillas, ferias, aras de caballos, cuerpos de caballería del Ejercito,
etc. (FAO, 2002). En la actualidad existen empresas comercializadoras de
FVH en distintos países y todas ellas gozan de un buen nivel aparente de
ventas (FAO 2002; Rodríguez, 2003).

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Desventajas de Producir FVH
Las principales desventajas identificadas en un sistema de producción de FVH
son:

a) Poco conocimiento de la tecnología.

Son vendidos a productores sin conocer exactamente las exigencias del


sistema, la especie forrajera y sus variedades, su comportamiento
productivo, plagas, enfermedades, requerimientos de nutrientes y de agua,
óptimas condiciones de luz, temperatura, humedad, ambiente, y niveles
óptimos de concentración de CO2 (FAO,2002).

Un gran número de estos proyectos han sufrido significativos fracasos por no


haberse accedido a una capacitación previa que permita un correcto manejo del
sistema. Se debe tener presente que, por ejemplo, para producción de forraje
verde hidropónico, sólo precisamos un fertilizante foliar quelatizado, el cual
contenga, aparte de los macros y micro nutrientes esenciales, un aporte básico de
200 partes por millón de nitrógeno.

Asimismo el FVH es una actividad continua y exigente en cuidados lo que implica


un compromiso concreto del productor. La falta de conocimientos e información
simple y directa, se transforma en desventaja, al igual que en el caso de la
tecnología de hidroponía familiar (Arano, 1998; FAO, 2002).

b) Costos de instalación:

Morales (1987), cita que una desventaja que representa este sistema sería
el elevado costo de implementación. Sin embargo, se ha demostrado
(Sánchez, 1996) que utilizando estructuras de invernaderos hortícolas
comunes, se logran excelentes resultados. Alternativamente, productores
agropecuarios brasileños han optado por la producción de FVH
directamente colocado a piso sobre plástico negro y bajo micro túneles, con
singular éxito. La práctica de esta metodología a piso y en túnel es quizás la
más económica y accesible (FAO, 2002).

c) Trabajo continuo:

Por ser una actividad continua donde se manejan ciclos cortos de


producción, que exige cuidados especiales implicando un compromiso
concreto del productor. La falta de conocimientos e información simple y
directa, se transforma en desventaja, al igual que en el caso de la
tecnología de hidroponía familiar (Arano, 1998; FAO, 2002).

10
Factores que afectan la producción de FVH.
Cualquier cosa que afecte la salud de las plantas afecta el crecimiento y
producción, lo cual puede reducir seriamente su utilidad para el humano (Agrios,
1988). Debido a ello, esta sección comprende todas aquellas variables que por su
importancia, condicionan en la mayoría de las veces, el éxito o fracaso de un
emprendimiento hidropónico.

Calidad de la semilla.
El éxito del FVH comienza con la elección de una buena semilla, tanto en calidad
genética como fisiológica. Si bien todo depende del precio y de la disponibilidad la
calidad no debe ser descuidada. La semilla debe representar como mínimo un
porcentaje de germinación no inferior al 75 % para evitar pérdidas en los
rendimientos de FVH (FAO, 2002).

La semilla a utilizar debe estar limpia y tratada con una solución de hipoclorito de
sodio al 1% a través de un baño de inmersión, el cual debe durar como máximo 3
minutos; y que el lote de semillas no debería contener semillas partidas ni semillas
de otros cultivares comerciales (FAO, 2002).

Iluminación
Si no existiera luz dentro de los recintos para FVH, la función fotosintética no
podría ser cumplida por las células verdes de las hojas y por lo tanto no existiría
producción de biomasa. La radiación solar es por lo tanto básica para el
crecimiento vegetal, a la vez que es promotora de la síntesis de compuestos (por
ejemplo: Vitaminas), los cuales serán de vital importancia para la alimentación
animal (Araño, 1998; FAO, 2002; Rodríguez, 2003).
Al comienzo del ciclo de producción del FVH, la presencia de luz durante la
germinación de las semillas no es deseable por lo que, hasta el tercer o cuarto día
de sembradas las bandejas, deberán estar en un ambiente de luz muy tenue pero
con oportuno riego para favorecer la aparición de los brotes y el posterior
desarrollo de las raíces.

A partir del tercero o cuarto día se inicia el riego con solución nutritiva y se
exponen las bandejas a una iluminación bien distribuida pero nunca directa de luz
solar, una exposición directa a la luz del sol puede traer consecuencias negativas
(aumento de la evapotranspiración, endurecimiento y quemaduras de las hojas).

Cuando la producción de FVH se localiza en recintos cerrados o aislados de la luz


solar (piezas cerradas, galpones viejos sin muchas ventanas, casas abandonadas,
etc.), en los dos últimos días del proceso de producción.

11
Se expone las bandejas a la acción de la luz para lograr, como cosa primordial,
que el forraje obtenga su color verde intenso característico y por lo tanto complete
su riqueza nutricional óptima.

Si la opción de producción es exclusivamente en recintos cerrados sin luz natural,


se tendrá entonces que pensar en una iluminación artificial en base a tubos
fluorescentes bien distribuidos y encendidos durante 12 a 15 horas como máximo.
Para el cálculo de la iluminación debe considerarse que el FVH sólo requiere una
intensidad lumínica de 1.000 a 1.500 micro watts cm en un periodo de
aproximadamente 12 a 14 horas diarias de luz. El uso de la luz solar es siempre la
más recomendable, por lo que se debe agudizar el ingenio para lograr un máximo
aprovechamiento de la luz solar y por consecuencia, lograr menores costos de
producción, prioridad básica para cualquier proyecto de producción de FVH. Esto
puede estar facilitado con una orientación de las instalaciones de Este a Oeste,
favoreciendo de este modo la construcción de aberturas en estructuras pre
existentes (FAO, 2002).

Temperatura.
Wilson y Ford (1973), mencionan que las plantas tienen diferentes
comportamientos según las condiciones climatológicas en que se encuentra. El
calor intenso afecta al cultivo del maíz (Plourd, 1999), por lo que los cuidados de
producción de forraje deben ser intensos. Para la producción de FVH, la
temperatura es una de las variables más importantes. Ello implica efectuar un
debido control sobre la regulación de la misma. El rango óptimo para producción
de FVH se sitúa siempre entre los 18⁰ C y 26⁰ C (FAO, 2002).

La variabilidad de las temperaturas óptimas para la germinación y posterior


crecimiento de los granos en FVH es diverso. Es así que los granos de avena,
cebada y trigo, entre otros, requieren de temperaturas bajas para germinar, el
rango de ellos oscila entre los 18⁰C a 21⁰C.

Sin embargo el maíz, muy deseado por el importante volumen de FVH que
produce (Nayigihugu, et al., 2003), aparte de su gran riqueza nutricional, necesita
de temperaturas óptimas que varían entre los 25⁰C y 28⁰C (FAO, 2002).

Guerrero (1992), menciona que la temperatura ideal para la nacencia del maíz se
encuentra próxima a los 15⁰C, mientras que en la fase de crecimiento la
temperatura ideal se encuentra comprendida entre 24 y 30⁰C. Además menciona
que por encima de los 30⁰C se presentan problemas en la actividad celular,
disminuyendo la capacidad de absorción del agua por las raíces, agregando
también que las noches cálidas no son benéficas para el maíz, pues la respiración
es muy activa y la planta utiliza importantes reservas de energía a costa de la
fotosíntesis realizada durante el día.

12
Una herramienta importante que debe estar instalada en los locales de producción
es un termómetro de máxima y mínima que permitirá llevar el control diario de
temperaturas y detectar rápidamente posibles problemas debido a variaciones del
rango óptimo de la misma. Lo ideal es mantener siempre en el recinto de
producción, condiciones de rango de temperatura constante. Para ello, en el caso
de climas o épocas del año muy frías, necesario calentar el ambiente, y viceversa,
en climas o estaciones del año de muy altas temperaturas, habrá que ventilarlo al
extremo o enfriarlo. Usualmente la calefacción dentro del recinto de producción,
viene dada por la inclusión de estufas de aserrín. El número de éstas está en
función de la intensidad del frío que exista, y de la temperatura que se pretende
alcanzar (Schneider, 1991).

Por otra parte la reducción de altas temperaturas puede obtenerse a través de la


colocación de malla de sombra o conjuntamente con la instalación de aspersores
sobre el techo del invernadero (Arano, 1998; FAO, 2002; Rodríguez et al., 2000;
Rodríguez, 2003), por lo que es importante conocer el efecto de estación en la
utilización de forrajes así como su calidad (Dubbs et al., 2003; Kallenbach et al.,
2003), pero si se puede instalar el sistema de producción de FVH en ambientes
aislados de los cambios climáticos exteriores, la producción se verá optimizada
(FAO, 2002; Rodríguez, 2003). Es recomendable así mismo, el utilizar en otoño-
invierno especies resistentes a las bajas temperaturas por ejemplo, trigo, avena,
cebada etc.

Cada especie de semillas presenta requerimientos de temperatura óptima para


germinación lo que se suma a los cuidados respecto a la humedad. En las
condiciones de producción de FVH, la humedad relativa ambiental es
generalmente cercana al 100%. A medida que aumenta la temperatura mínima de
germinación, el control del drenaje de las bandejas es básico para evitar excesos
de humedad y la aparición de enfermedades provocadas por hongos. La presencia
de estos microorganismos puede llegar a ser la causa de fracasos de producción
por lo que la vigilancia a cualquier tipo de situación anómala, debe constituirse en
rutina de producción. El ataque de los hongos usualmente resulta fulminante y
puede en cuestión de horas arrasar con toda la producción, por lo que se requiere
tener una buena aireación del local, así como riegos dosificados para evitar este
tipo de problemas (FAO, 2002).

Humedad.
El cuidado de la condición de humedad en el interior del recinto de producción es
muy importante. La humedad relativa del recinto de producción no puede ser
inferior a 90%. Valores de humedad superiores al 90% sin buena ventilación
pueden causar graves problemas fitosanitarios debido fundamentalmente a
enfermedades fungosas difíciles de combatir y eliminar, además de incrementar
los costos operativos (FAO, 2002).

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La situación inversa (excesiva ventilación) provoca una humedad relativa baja que
a su vez propicia la desecación del ambiente y disminución significativa de la
producción por deshidratación del cultivo, ya que la falta de agua en el cultivo del
maíz provoca el cierre de los estomas, reduciendo la fotosíntesis, lo cual afecta el
rendimiento (Guerrero, 1992). Por lo tanto compatibilizar el porcentaje de
humedad relativa con la temperatura óptima es una de las claves para lograr una
exitosa producción de FVH (FAO, 2002).

Calidad del agua de riego.


La calidad del agua de riego es otro de los factores singulares en la ecuación del
éxito. La condición básica que debe presentar el agua para ser usada en sistemas
hidropónicos es su característica de potabilidad. Su origen puede ser de pozo, de
lluvia, o agua corriente de cañerías. Si el agua disponible no es potable, se
tendrán problemas sanitarios y nutricionales con el FVH.

Para el caso en que la calidad del agua no sea la más conveniente, será
imprescindible el realizar un detallado análisis químico de la misma, y en base a
ello reformular la solución nutritiva, así como evaluar otro tipo de tratamiento
tendría que ser efectuado para asegurar su calidad (filtración, decantación, asoleo,
acidificación o alcalinización).

La calidad de agua no puede ser descuidada y existen casos donde desconocer


su importancia fue causa de fracasos y pérdidas de tiempo. Un ejemplo de esto lo
constituye una experiencia llevada a cabo en el Departamento de Rocha-Uruguay,
donde la utilización de una fuente de agua proveniente de una cañada del lugar,
provocó una muy severa aparición de enfermedades fungosas, al igual que una
elevada presencia de colibacilos fecales en el cultivo. Ramos (1999), establece
criterios en el uso de aguas para cultivos hidropónico respecto a: I) contenido en
sales y elementos fitotóxicos (sodio, cloro y boro); II) contenido de
microorganismos patógenos; III) concentración de metales pesados; y IV)
concentración de nutrientes y compuestos orgánicos. Sin embargo es
recomendable que los valores de los elementos mencionados coincidan con los
del agua potable.

El pH del agua de riego.


El pH es representado por una escala de 0 a 14 y está relacionado con la
presencia de iones Hidrógeno (H+) así como (OH-) los cuales al estar en
cantidades equilibradas arrojan lecturas de neutralidad 7.

14
Al existir mayor cantidad de iones H+ se va tornando ácido y por el contrario los
iones OH- a medida que aumenta se torna alcalino o básico. Lo anterior está
ligado con la absorción de nutrimentos.

El valor de pH del agua de riego debe oscilar entre 5.2 y 7 y salvo raras
excepciones como son las leguminosas, que pueden desarrollarse hasta con pH
cercano a 7.5, el resto de las semillas utilizadas (cereales mayormente 9
usualmente en FVH, no se comportan eficientemente por encima del valor 7 (FAO,
2002). El maíz prefiere pH comprendido entre 6 y 7, pero se adapta a condiciones
de pH más bajo y más elevado (Guerrero, 1992).

Conductividad eléctrica del agua de riego.


La conductividad eléctrica del agua (CE) indica cual es la concentración de sales
en una solución. En este caso, nos referimos siempre a la solución nutritiva que se
le aplica al cultivo. Su valor se expresa en mili Siemens por centímetro (mS cm-1)
y se mide con un conductívimetro previamente calibrado. En términos físico-
químicos la CE de una solución significa una valoración de la velocidad que tiene
un flujo de corriente eléctrica en el agua. Un rango óptimo de CE de una solución
nutritiva estaría en torno de 1,5 a 2,0 mS cm-1. Por lo tanto, aguas con CE
menores a 1,0 serían las más aptas para preparar la solución nutritiva para el
riego. Debe tenerse presente también que el contenido de sales en el agua no
debe superar los 100 miligramos de carbonato de calcio por litro de agua (Ramos,
1999).

Uno de los principales problemas que ocurre en los sistemas de riego presurizado
(goteo, micro aspersión), es la obturación de los emisores por los sólidos en
suspensión de las aguas de riego. En general la cloración y un buen filtrado
resuelven estos problemas. Se ha encontrado que se puede mantener una
operación adecuada de la mayoría de los emisores ensayados, mediante una
cloración diaria durante una hora, o cada 3 días con la aplicación de 1 mg/l de
cloro residual combinado con un filtrado a través de filtros de 80 mesh (diámetro
de los poros de 120 micras). (Tajrishy et al., 1994) citado por Ramos (1999),
encontraron que en goteros de 4 litros/h, una cloración continua a una
concentración de 0,4 mg l-1 de cloro residual impidió la formación de obturaciones
de origen biológico. Hay que tener en cuenta que si se utiliza aguas residuales
para hidroponía, éstas tendrán muchos sólidos en suspensión, por lo que la
frecuencia de limpieza de los filtros es mayor que en el caso de las aguas para
consumo humano (FAO, 2002).

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Densidad de siembra.
Una buena densidad de población es un requisito imprescindible para obtener un
buen rendimiento en la cosecha, ya que es importante no olvidar que cuando las
siembras quedan claras, el mayor tamaño de las mazorcas no compensa la falta
de plantas. Por otra parte es importante recordar que existen híbridos que son
tolerantes a las altas densidades de siembra y otros que no lo son, produciéndose
en este segundo caso, plantas poco vigorosas y esterilidad, si la población es
excesiva (Guerrero, 1992) una buena densidad de siembra varía de 2.2 a 3.4
Kg/m2 considerando que la disposición de las semilla no debe superar 1.5 cm de
altura en la bandeja (FAO,2002), León, (2004), utilizó en Chihuahua México 3.350
Kg/m2, Quesada (2008), reporta el uso de 3 densidades de siembra 3.8, 4.7 y 5.7
Kg/m2.

Cultivo.
El cultivo es un factor limitante que se ve asociado con los factores mencionados
anteriormente (FAO, 2002; Arano, 1998; Rodríguez, 2003). Dentro de los cultivos
utilizados para la producción de FVH tenemos el maíz, trigo, avena y cebada entre
otros de los cuales se tiene una amplia cantidad de variedades y éstas a su vez
tienen una amplia gama de comportamiento (Oliver et al., 2004), por lo que es
importante realizar pruebas de comportamiento para obtener la mejor opción
económica en cuanto a la producción de FVH.

Especies.
La especie a utilizar, es un factor limitante que se ve asociado con los factores
mencionados anteriormente (FAO, 2002; Arano, 1998; Rodríguez, 2003). Dentro
de las especies utilizadas para la producción de FVH tenemos el maíz, trigo,
avena y cebada entre otros, de los cuales se tiene una amplia cantidad de
variedades y éstas a su vez tienen una amplia gama de comportamientos (Oliver
et al., 2004), por lo que es importante realizar pruebas de comportamiento para
obtener la mejor opción económica en cuanto a la producción de FVH.

La concentración del CO2 del ambiente.


El poder controlar la concentración del bióxido de carbono dentro del ambiente de
producción del FVH, ofrece una excelente oportunidad para aumentar la
producción del forraje, a través de un incremento de la fotosíntesis.

Se pretende de esta manera provocar un aumento significativo en la cosecha del


FVH, a través del control atmosférico dentro del local de producción.

16
El control se ejerce mediante controladores automáticos los cuales enriquecen
constantemente el ambiente interno con altos niveles de anhídrido carbónico,
promoviendo una mayor foto asimilación celular y el aumento de la masa vegetal.
Arano, (1998) menciona que la NASA ha experimentado con singulares resultados
positivos la práctica de suministro de CO2 a cultivos hidropónicos, obteniéndose
un excelente aumento en la producción de biomasa vegetal. Sin embargo cabe
mencionar que para inyectar CO2 en el invernadero tiene repercusiones
económicas considerables.

Proceso de producción del FVH.

Selección de las semillas.


Samperio, G. (1997), dice que ante todo, se debe seleccionar cuidadosamente la
semilla, atendiendo a que los granos estén en buen estado (ni rotos, ni
maltratados) y, particularmente, a que no hayan sido tratados con pesticidas o
productos tóxicos. Gutiérrez, I. (2000), indica que la humedad de la semilla debe
estar en un 12 % y debe haber tenido un reposo para que cumpla con los
requisitos de madurez fisiológica. Las especies más empleadas son el maíz,
cebada, sorgo y últimamente se está experimentando con arroz.

Lavado y desinfección de la semilla.


Gutiérrez, et al., (2000), manifiesta que se inunda el grano en un tanque o
recipiente, con el fin de retirar todo el material que flote, como lanas, basura,
granos partidos y cualquier otro tipo de impurezas.

Rodríguez, A. (2001), manifiesta que las semilla deben lavarse y desinfectarse con
una solución de hipoclorito de sodio al 1% (diluyendo 10 ml de hipoclorito de sodio
por cada litro de agua). El lavado tiene por objeto eliminar hongos y bacterias
contaminantes, liberarlas de residuos y dejarlas bien limpias. El tiempo que
dejamos las semillas en la solución de hipoclorito no debe ser menor a 30
segundos ni exceder de los tres minutos. El dejar las semillas mucho más tiempo
puede perjudicar la viabilidad de las mismas. Finalizado el lavado procederemos a
un enjuague riguroso de las semillas con agua limpia.

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Densidad de siembra.
Rodríguez, A. (2001), recomienda sembrar en charolas de medidas de 43.18 cm x
43.18 cm., con profundidad de 5 cm. Se siembra por charola de 2 Kg de maíz. De
acuerdo al grano a utilizar existen diferentes densidades de siembra de forraje
verde hidropónico, granos de cebada aproximadamente 20 gr/dm2 con una
profundidad de 2 cm, semilla de semilla 40 gr/dm2 con una profundidad de 3-4 cm,
la semilla de sorgo 25 gr/dm2 y profundidad de 1.5 cm., como se indica en el
cuadro 1.

Las dosis óptimas de semilla a sembrar por metro cuadrado oscilan entre 2.2 Kg a
3.4 Kg, considerando la disposición de las semillas o siembra no debe superar los
1.5 cm, de altura en la bandeja (Izquierdo, 20002).

CUADRO 1. Densidad de siembra recomendada para el cultivo de forraje


verde hidropónico.

Semilla Densidad Profundidad


Cebada 20 gr / dm2 2 cm
Maíz 40 gr/dm2 3-4 cm
Sorgo 25 gr / dm2 1.5 cm
FUENTE: Amaya, C. 1998.

Período de remojo y pre germinación de la semilla.


Samperio, G. (1997), manifiesta que como en cualquier cultivo cuya producción se
pretende acelerar, después de lavar la semilla con agua limpia natural, se
mantendrá en remojo durante 5 a 10 horas en un recipiente con una tibia (entre 21
y 25 ⁰C), a continuación se sacan y se colocan en una caja o contenedor, en el
cual se iniciará la actividad enzimática dentro de la semilla. Una vez que hayan
despuntado los brotes (al cuarto día aproximadamente), se colocaran en charolas
de 50 a 80 cm.

Hidalgo, L. (1985), señala que esta etapa consiste en colocar las semilla dentro de
una bolsa de tela y sumergirla completamente en agua limpia por un período no
mayor a las 24 horas, para lograr una completa inhibición. Este tiempo lo
dividiremos a su vez en dos periodos de 12 horas cada uno. A las 12 horas de
estar la semilla sumergidas procedemos a sacarlas y orearlas durante una hora.
Acto seguido la sumergimos nuevamente por 12 horas para finalmente realizarles
el último oreado. Mediante este fácil proceso estamos induciendo la rápida
germinación de la semilla a través del estímulo que estamos efectuando a su
embrión.

18
Es importante utilizar suficiente cantidad de agua para cubrir completamente las
semillas y a razón de un mínimo de 0,8 a 1 litro de agua por cada kilo de semilla.

Hidalgo, L. (1985), indica que realizados los pasos previos se procederá a la


siembra definitiva de las semillas en las bandejas de producción. Para ello se
distribuirá una delgada capa de semillas pre germinadas, la cual no deberá
sobrepasar los 1,5 cm. De altura o espesor.

Luego de la siembra se coloca por encima de las semillas una capa de papel
periódico el cual también se moja. Posteriormente tapamos todo con un plástico
negro recordando que las semillas deben estar en semi-oscuridad en el lapso de
tiempo que transcurre desde la siembra hasta su germinación o brotación. Una
vez detectada la brotación completa de la semilla retiramos el plástico negro y el
papel.

a. Fisiología de la producción de forraje verde hidropónico.


Hidalgo, L. (1985), expone que el embrión de la futura planta, despierta de su vida
latente provocando la ruptura de los tegumentos seminales y a partir de un
almacén de energía, es capaz de transformarse en pocos días en una plántula con
capacidad para captar energía del sol (fotosíntesis) y absorber elementos
minerales de la solución nutritiva. La germinación se inicia desde el momento en
que se somete a imbibición o hidratación. Las enzimas se movilizan invadiendo el
interior de la semilla y ocurre una disolución de las paredes celulares por la acción
de ellas. Posteriormente, se liberan granos de almidón que son transformados en
azúcares y así empieza el proceso de germinación.

b. La germinación.
Gutiérrez, et al., (2000), indica que es el conjunto de cambios que experimenta la
semilla. Durante este período el embrión rompe la cutícula de la semilla y emerge
la radícula. Las semillas poseen sustancias que inhiben la germinación y que
durante el remojo quedan disueltas en el agua pudiendo ser extraídas; entonces
conviene cambiar el agua repetidas veces. El tiempo de germinación varía entre
24 y 48 horas, que es cuando el grano alcanzado estructuras radiculares notorias,
formando de tres a cuatro raicillas. Se puede considerar que el proceso de
germinación ha terminado cuando los cotiledones han salido del tegumento de la
semilla.

http://www. drcalderonlsbs.com (2000), se llama germinación al proceso por el que


se reanuda el crecimiento embrionario después de la fase de descanso. Este
fenómeno no se desencadena hasta que la semilla ha sido transportada a un
medio favorable por alguno de los agentes de dispersión.

19
Las condiciones determinantes del medio son: aporte suficiente de agua, oxígeno
y temperatura apropiada.

Durante la germinación el agua se difunde a través de las envolturas de la semilla


y llega hasta el embrión, que durante la fase de descanso se ha secado casi por
completo. El agua hace que la semilla se hinche, a veces hasta el extremo de
rasgar la envoltura extrema. El oxígeno absorbido proporciona a la semilla la
energía necesaria para iniciar el crecimiento.

En el proceso de germinación las enzimas se movilizan invadiendo el interior de la


semilla y ocurre una disolución de las paredes celulares por la acción de ellas.
Posteriormente se liberan granos de almidón que son transformados en azúcares
y así empieza el proceso de germinación en el que podemos diferenciar tres fases
importantes que son: absorción del agua, movilización de nutrientes, crecimiento y
diferenciación.

Calles, D. (2005), en su estudio de producción de FVH de cebada, con la


utilización de diferentes niveles de azufre, registró una medida general de 2.97
días, como tiempo de inicio de germinación y obtuvo porcentajes de germinación
de 90.82% en la semilla de cebada. En este experimento se obtuvo un promedio
de 4.50 días, en el tiempo de aparecimiento de las primeras hojas, en los
diferentes tratamientos. La longitud promedio del tallo, fue de 7.47Cm, utilizando
20ppm de azufre en el cultivo de FVH de cebada.

1. Absorción de agua.

http.// www. Drcalderonlsbs.com (2000), manifiesta que durante la fase de


absorción de agua se inicia la actividad vital de la semilla, es decir, se reanuda el
metabolismo, para lo cual se necesitan condiciones adecuadas de humedad,
temperatura y oxígeno. Una vez reunidos estos factores la semilla va aumentando
de volumen por la absorción del agua, el embrión se hincha, se reblandecen las
cubiertas protectoras y las reservas alimenticias principian una serie de reacciones
químicas y biológicas que hacen que el embrión se desarrolle.

2. Movilización de nutrientes.
http:// www. drcalderonlsbs.com (2000). En la fase de movilización de nutrientes
los cotiledones se van reduciendo mientras la nueva planta consume sus reservas,
el alimento almacenado en ellos es digerido por la acción del agua, se
descompone mediante la respiración, o se usa en el desarrollo de nuevas
estructuras. Los alimentos almacenados en los cotiledones generalmente se
encuentran en cantidades suficientes para sostener el crecimiento de las plántulas
hasta cuando éstas puedan empezar su propio alimento.
20
3. Crecimiento y diferenciación.
http:// www. Drcalderonlsbs.com (2000). Se puede definir el crecimiento como la
síntesis del material vegetal (biomasa), que normalmente viene acompañada de
un cambio de forma y un aumento irreversible de la masa del organismo, aumento
de la longitud o de los diámetros del cuerpo del vegetal y su aumento en peso.

El crecimiento de las diferentes partes de la planta suele determinarse por la


altura, el área foliar o el peso seco, en relación con el tiempo transcurrido durante
el ciclo de vida.

La diferenciación es el proceso mediante el cual se forman y reproducen las


diferentes clases de células. En una planta de crecimiento y diferenciación
transcurren paralelamente y por eso parecería tratarse de un solo proceso que
llamamos desarrollo. Una vez que han aparecido las raicillas y las primeras hojas,
la planta está capacitada para realizar la fotosíntesis, motivo por el cual se debe
exponer a condiciones óptimas de luminosidad, oxigenación y nutrientes.

4. Etapa de producción (inicio de riegos).


Samperio, G. (1997), indica que una vez dispuestas las semillas en el contenedor
o charolas con un aspersor de 1 cm, permanecerán en el germinador hasta que el
brote alcance de 0,5 cm. Si el brote alcanzo ya 0,5 cm, se pasará a la sala o nave
de producción, donde las charolas serán humedecidas constantemente con agua,
a la que se añadirá una pequeña parte de nutriente que aceleren el crecimiento.
Es conveniente que la aplicación de esta solución se haga con un aparato
humidificador; pero puede hacerse manualmente con un rociador, dependiendo
del tamaño de su instalación.

En la nave de producción los cultivos permanecerán de 5 a 7 días, hasta que las


plantas hayan alcanzado el tamaño requerido, cosa que dependerá también de la
clase de semilla utilizada, de la variedad de forraje, de la altura y de la precocidad
del cultivo. Se considera que por cada kilogramo de semilla, se utilizará 2 litros de
agua con nutriente o un poco más.

Tres días antes de la cosecha hay que regar solamente con agua natural, pues
esto hará que el forraje resulte más dulce. Este forraje puede consumirse en el
mismo día o almacenarse por 2 o 3 días. Pero si se rebasa este tiempo límite, ira
perdiendo su contenido nutricional al igual que el rendimiento en la producción, es
mayor y más completo que el forraje de cultivos tradicionales.

En este cultivo intensivo se sugiere utilizar semillas de gramíneas (como maíz,


cebada, centeno, avena, etc.), para los germinados se recomienda semillas de
alfalfa, soya, frijol, etc.
21
5. Cosecha y rendimiento del forraje.
Gutiérrez, et al., (2000), indica que la cosecha se hace cuando la plántula a
alcanzado una altura promedio de 25 cm. Este desarrollo demora de 9 a 15 días,
dependiendo de la temperatura, condiciones ambientales, el invernadero y la
frecuencia de riego.

Como resultado obtendremos un gran tapete radicular ya que las raíces se


entrecruzan unas con otras por la alta densidad de siembra. Este tapete está
formado por las semillas que no alcanzaron a germinar, las raíces y la parte aérea
de 25 cm de altura.

Charles, L. (1995), señala que la producción en peso alcanzado con este método
puede pasar de 1 a 5. Utilizando buena semilla, esto se puede aumentar y llegar a
una producción de 12 veces. La relación de producción del FVH, es de 1 a 9, es
decir que por cada Kg de semilla de cebada utilizada se obtienen 9 Kg de FVH y
no es difícil llegar a relaciones de 1 a 12 ó 1 a 15.

Sánchez, J. (1982), manifiesta que los rendimientos encontrados en diferente


literatura a nivel mundial hablan de 9 a 12 por 1 (es decir por cada Kg de grano se
cosechan de 9 a 12 Kg de FVH a los 8 días). Los rendimientos bajo nuestras
condiciones (2,800 metros sobre el nivel del mar), determina que el grano de
cebada de no tan buena calidad en invernaderos que no mantienen una
temperatura constante, son 7 a 8 por 1 por cada kilo de cebada. Cabe resaltar que
en la época de cosecha se puede conseguir grano a un precio menor, los
ganaderos pueden cultivar su propio grano, reduciendo así de mayor forma los
costos de la materia prima.

Soluciones nutritivas utilizadas en los cultivos hidropónicos.


Sánchez, J. (1982), dice que a pesar de que se puede obtener forraje verde
hidropónico sin necesidad de fertilización, mediante el riego que se realiza a diario.
Se pueden también usar ciertos fertilizantes que ayudan a un mayor crecimiento y
desarrollo de las plántulas (como se puede observar en los cuadros 2 y 3). Son de
fácil absorción para las plantas, tiene como desventaja que en los diferentes
sustratos son arrastrados por el agua.

 Nitrato de Sódio (16 % de N).

 Nitrato de Potasio (13 % de N).

 Nitrato de Cálcio (15 % de N).

22
CUADRO 2 Composición química de la solución mayor.

Nutriente Contenido (g/lt)


Nitrógeno 67
Fósforo 24
Potasio 61
Calcio 63
FUENTE: Importagro (2002).

CUADRO 3 Composición química de la solución menor.

Nutriente Contenido
Magnesio 22,25
Azufre 16
Hierro 0,25
FUENTE: Importagro (2002).

Valor nutricional del forraje verde hidropónico.


Alpi, A. (1986), en el cuadro 4, se detalla el análisis nutricional del forraje
hidropónico de cebada luego de cumplir con su periodo de producción.

CUADRO 4. Análisis nutricional del forraje hidropónico.

Composición Análisis nutricional


Materia seca 18,6
Proteína 16,8
Energía metabolizable 3,216 kcal/kg M.S
Digestibilidad 85 a 92
FUENTE: Anuario Research Report, (1985).

Utilización de FVH en Alimentación Animal.


Es importante hacer una evaluación para el uso de todos y cada uno de los
ingredientes que se tengan disponibles para encontrar una adecuada ración
alimenticia y así obtener el mejor beneficio económico (NRC, 1995; Harvatine et
al., 2002; O ‘Sullivan et al., 2002). Para la obtención de un mejor beneficio
económico es importante realizar investigaciones respecto a la predicción de
substitución de raciones así como medir los efectos asociativos, permitiendo así
una mejor localización de los recursos forrajeros, aunando la predicción de la
respuesta en desarrollo de los animales a la suplementación alimenticia (Redfearn
et al., 2002; Fieser y Vanzant, 2004; Gadberry et al., 2004).

23
Un gran número de experimentos y experiencias prácticas comerciales han
demostrado que es posible sustituir parcialmente la materia seca que aporta el
forraje obtenido mediante métodos convencionales (FAO, 2002; Peña et al., 2002),
así como también aquel proveniente de granos secos o alimentos concentrados
por su equivalente en FVH (FAO, 2002). Algunos de los resultados se muestran
enseguida:

 Aumento significativo de peso vivo en corderos precozmente destetados al


suministrarles dosis crecientes de FVH hasta un máximo comprobado de
300 gramos de materia seca al día (Morales, 1987).

 Aumento de producción en aves domésticas (pollos, gallinas, patos,


gansos, etc.) a partir del uso del FVH (Bravo, 1988), lográndose sustituir
entre un 30 a 40 % de la dosis de ración peletizada pero asociado al riesgo,
en casos de exceso en el uso de FVH, de un incremento de excreta de
heces líquidas y fermentaciones aeróbicas del estiércol, malos olores de los
locales, aumento de insectos voladores no deseados y aumento de
enfermedades respiratorias especialmente en verano.

 Aumento de producción en vacas lecheras a partir del uso de FVH obtenido


se semillas de avena variedad “Nehuén” y cebada cervecera variedad
“Triumph” existiendo también en este caso antecedentes en el uso del
maíz, sorgo, trigo, arroz y triticale (FAO, 2002). Sin embargo encontraron
que el uso de forraje (Zacate bermuda) para las raciones en vacas lecheras
no se vio afectado negativamente pero donde se si encontraron diferencias
en el consumo de materia seca fue en el cambio de raza y estado
fisiológico de la vaca, en el caso de ser gestantes en las primeras etapas,
intermedias o finales.

 Sustitución en conejos, de hasta el 75% del concentrado por FVH de


cebada sin afectar la eficiencia en la ganancia de peso alcanzándose el
peso al sacrificio (2,1 a 2,3 Kg de peso vivo) a los 72 días. Estos resultados
han tenido un alto impacto técnico, económico y social en Uruguay (Rincón
de la Bolsa) posibilitando la generación de ingresos, la alimentación familiar
y el mantenimiento de la producción a mini productores cunícolas afectados
por los altos costos de los concentrados (Sánchez, 1996).

24
DESCRIPCION DEL PROBLEMA:

Enfermedades causadas por hongos del suelo en los cultivos hidropónicos.


En principio se pensó que la técnica del cultivo sin suelo resolvería los problemas
fitopatológicos de los cultivos tradicionales y, aunque es verdad que presenta
algunas ventajas, se ha comprobado que también pueden ser afectados por
diversas enfermedades.

Al cultivar plantas en contenedores regados por soluciones nutritivas, se separan


sus raíces de su medio habitual, que es el suelo. Si esta técnica se utilizó en
principio para resolver el problema de determinadas enfermedades, con el paso
del tiempo se observó que no era la solución definitiva para las procedentes del
suelo.

Aunque de forma global y desde el punto de vista fitopatológico el cultivo


hidropónico o sin suelo puede presentar ciertas ventajas con respecto al cultivo
tradicional, también es cierto que éstos, en sus diferentes modalidades, son
afectados, a veces gravemente, por enfermedades tanto parasitarias como no
parasitarias. Además, las modificaciones introducidas en el ambiente de la planta
por estos sistemas pueden en ocasiones agravar o incluso expresar
enfermedades que no se habían manifestado, por lo menos de forma patente, en
los cultivos sobre el suelo.

En la actualidad, junto a que el cultivo sin suelo puede ser más productivo,
siempre que se maneje adecuadamente, el alto coste de ejecución del enamorado
ha conducido a una fuerte implantación directa de los cultivos sin suelo en las
nuevas explotaciones.

Enfermedades de las plántulas.


Los hongos suelen ser los agentes patógenos principales que ocasionan las faltas
de germinación, marras de nacencia y caída de plántulas (síndrome que se suele
englobar con el anglicismo damping off), en un gran número de especies
vegetales. La caída de plántulas es un síntoma muy común cuando las semillas se
siembran en sustratos reutilizados y no esterilizados. Los primeros síntomas se
observan a los pocos días de la germinación de las semillas, los tallos de las
plántulas afectadas se constriñen al nivel del sustrato y caen sobre la superficie
del mismo. Inicialmente las raíces suelen permanecer sanas, pero rápidamente se
vuelven pardas y posteriormente se necrosan. Los cotiledones se marchitan y a
veces muestran pequeñas lesiones pardas.

25
En los cultivos sin suelo del sudeste estos síntomas son frecuentes. Las
cucurbitáceas son muy sensibles, y en particular el pepino parece ser el de mayor
sensibilidad. Varias especies de pitiáceas suelen ser las que causan mayores
daños, ya que se débil especificidad parasitaria les permite atacar a muchos
hospedadores. Los agentes causales que conocemos son: Pytium
aphanidermatum, P. ultimum, Pytium spp., Phytophthora sp., Rhizoctonia solani,
Fusarium oxysporum f. sp. Melonis y Chalara elegans. Un síndrome muy parecido
puede ser causado también en las plántulas de melón por la asociación MNSV-
olpidium radicle cuando éste se siembra en un sustrato muy contaminado por el
hongo portador del virus. Igualmente, síntomas muy similares pueden ser
producidos por otros hongos más conocidos por causar graves enfermedades
aéreas, como por ejemplo, Sclerotinia sclerotiorum o Botrytis cinérea.

En general, la mayor parte de estos hongos son capaces de vivir saprofitamente


en el sustrato, dependiendo de la materia orgánica, y de conservarse en el mismo,
en los contenedores utilizados para la siembra y el crecimiento de las plántulas y
en los restos de cultivo, mediante la formación de oosporas, Clamidosporas,
esclerocios y, en menor grado, de micelio, conidias y esporangios. Se introducen
en el semillero o en la explotación por el agua, el viento, los sustratos, las semillas
y las plántulas para trasplantar. Estas últimas pueden estar contaminadas aunque
no muestren síntomas de enfermedad y producen la introducción del o de los
patógenos en la explotación.

Para el control de las enfermedades de las plántulas en el semillero es esencial


esterilizar todos los medios de crecimiento. La transmisión de algunos patógenos
por las semillas (varias formas especializadas de F. oxysporum), aunque de forma
puntual puede ser importante, no suele ser un hecho muy frecuente. El sustrato
usado para la siembra y el crecimiento de las plántulas debe estar libre de
patógenos. Aunque de forma general la mayoría de los sustratos compuestos de
turba están libres de éstos, en algunas ocasiones se encuentran contaminados por
Pythium sp. Si se prefiere una total garantía, los sustratos se pueden desinfectar
con diversos fumigantes o con vapor de agua, siendo éste último método utilizado
por los agricultores de algunos países para el crecimiento de sus plantas.

Las bandejas de siembra, las macetas y las mesas de crecimiento pueden ser
esterilizadas también con vapor de agua o con fumigantes y fungicidas. Si se
utilizan productos químicos, se deben respetar los plazos para que todos los
vapores se disipen o escapen antes de que los contenedores sean utilizados.

26
Las bandejas no se deben colocar directamente sobre el suelo, sobre todo si este
último no ha sido desinfectado, es preferible colocarlas sobre mesas o sobre una
lámina de plástico. Otra fuente importante de inóculo de Olpidium sp., Pythium sp.
Y Phytophthora sp., puede ser el agua de riego, sobre todo si es de río, circula por
canales descubiertos o procede de embalses contaminados.

Si aparecen los primeros síntomas en el semillero, es urgente impregnar el


conjunto del sustrato en una solución fungicida, aunque lo más aconsejable sea
desechar todas las plántulas de las bandejas afectadas por damping off, aunque la
mayor parte puedan parecer sanas.

Podredumbre de las raíces y de las base del tallo en plantas adultas.


La necrosis de las raíces y de la base del tallo de las plantas adultas son síntomas
también frecuentes en los cultivos sin suelo del sudeste.

Existen diversas causas, tanto parasitarias (por agentes vivos) como no


parasitarias (condiciones ambientales o de manejo del cultivo), que pueden
entrañar la podredumbre de las raíces y de la base del tallo.

Los primeros síntomas suelen aparecer en las hojas jóvenes de las plantas
afectadas, que muestran un crecimiento menor, color verde oscuro y un
marchitamiento reversible, especialmente en las horas cálidas de los días
luminosos. En ocasiones, las hojas viejas amarillean, la base del tallo de las
plantas muestra necrosis más o menos húmedas y a veces las plantas mueren.
Las raíces de las plantas enfermas tienen un color crema, que cambia
eventualmente al marrón. Los patógenos más importantes que pueden causar
dichos síntomas son: Pythium spp., Phytophthora spp., Fusarium oxysporum f. sp.
Radicis-lycopersici, Rhizoctonia solani y Chalara elegans.

Enfermedades causadas por Pythium sp.


Posiblemente Pythium aphanidermatum sea la especie patógena más importante
en los cultivos sin suelo del sureste, ocasionando necrosis radicular en melón y
tomate y necrosis radicular y muerte de plantas en pepino largo, sandía sin injertar
y judía. Sobre melón, P. aphanidermatum puede producir sobre las plantas adultas
síntomas de necrosis de hipocotíleo, estrías en el tallo a la altura del primer
entrenudo y necrosis del sistema radicular. No se han detectado mermas en la
producción si el melón se cultiva recolectando sólo la primera tanda de frutos. Sin
embargo, si el cultivo se mantiene, como se hacía algo más de una decena de
años, para obtener una nueva recolección de frutos, las plantas infectadas por P.
aphanidermatum rebrotan con mayor dificultad y producen menos frutos.
27
Pythium sp, es también un género muy asociado a las raíces del tomate. Sobre
plántulas o plantas pequeñas, P. aphanidermatum puede causar durante los
meses cálidos, necrosis del sistema radicular y eventualmente el marchitamiento y
muerte del 10-20% de las plantas con cuatro a seis hojas verdaderas. Sobre
plantas de más edad, si bien P. aphanidermatum puede también causar una
apreciable necrosis del sistema radicular, no ha producido, en los experimentos
realizados, la muerte de las plantas. Las producciones de las parcelas inoculadas,
aunque algo menores, no llegaron a ser en ninguno de ellos experimentos
realizados, estadísticamente significativas con respecto a las parcelas no
inoculadas.

En pepino largo, la gravedad de enfermedad varía con el aislado del patógeno,


con la edad de la planta y con las condiciones ambientales que se produzcan en el
cultivo.

Sobre plántulas y con altas temperaturas, el porcentaje de plantas muertas puede


oscilar entre el 40% y el 100%, por el contrario, cuando las inoculaciones se
realizan con temperaturas más bajas, oscila entre el 0 y el 70%. Sobre plantas en
producción la mortandad es más reducida, entre el 5 y el 15 % en cultivos de
otoño y alrededor del 25% en los de primavera, influyendo además de los factores
antes comentados la susceptibilidad de la variedad cultivada.

Las plantas situadas en la zona sur del invernadero (que generalmente reciben
mayor radiación) suelen manifestar los síntomas en mayor medida. Es necesario
subrayar que la presencia de P. aphanidermatum no presupone que forzosamente
se observen síntomas en la base del tallo, ni que tengan que morir plantas,
aunque sí la necrosis del sistema radicular. Las mermas de cosecha medidas han
oscilado entre porcentajes despreciables y el 30%.

Otras especies de Pythium (entre ellas P. irregulare) pueden causar una


enfermedad grave en los cultivos de pepino largo durante los meses más fríos del
año. En inoculaciones artificiales, algunos aislados han mostrado su capacidad
para provocar la muerte del 50-100% de las plantas inoculadas. Aunque la sandía
sin injertar no sea actualmente cultivada fuera de suelo en grandes superficies, P.
aphanidermatum es capaz de producir en condiciones experimentales y sobre las
plantas adultas, daños importantes. Los síntomas observados de necrosis e
hipertrofia del hipocotíleo, necrosis del sistema radicular, marchitez y la muerte de
hasta el 50% de las plantas en alguno de los experimentos realizados, fueron
acompañados, en ocasiones, de mermas de cosecha del 40%.

28
En judía, varias especies de Pythium pueden ocasionar también la necrosis el
sistema radicular, del tallo, la marchitez y muerte de las plantas. Aunque estos
síntomas se pueden detectar durante todo el año, se manifiestan con mayor
severidad en primavera y otoño, más que en el invierno. Las mermas de cosecha
provocadas por algunos aislados de Pythium sp. Fueron del 33,6 y del 19,6% en
campañas de otoño y de invierno, respectivamente, influyendo de forma muy
marcada la variedad de judía cultivada.

Enfermedades causadas por Phytophthora sp.


En los invernaderos cultivados de pepino de la costa granadina son importantes
las mermas de producción provocadas por Phytophthora sp. La enfermedad se
encuentra generalizada y en ocasiones puede afectar a un elevado número de
plantas. Las inoculaciones realizadas sobre plántulas y sobre plantas con cuatro a
seis hojas verdaderas ocasionaron el marchitamiento y muerte del 90-100% de las
plantas, varios días después de la inoculación en el primer caso y pocas semanas
antes o al inicio de la recolección, en el segundo.

Igualmente en otras dos zonas de cultivo de la provincia de Granada (alrededores


de las poblaciones de Fornes y Zujar), el tomate tipo cereza es afectado, todavía
con mayor gravedad, por Phytophthora sp. Después de pocos cultivos sucesivos
de tomate el porcentaje de mortandad alcanza en ocasiones al 100% de las
plantas del invernadero.

En los cultivos de la provincia, la gravedad de estas enfermedades es


globalmente escasa. En dicha zona, e implicando la muerte de un porcentaje de
plantas importantes, sólo se ha observado en pocos casos.

Enfermedades causadas por Rhizoctonia solani.


Si bien R. solani sobre plántulas de melón es capaz de inducir en un corto espacio
de tiempo una mortandad importante, la patogenia mostrada en los experimentos
realizados sobre plantas con tres hojas verdaderas fue más discreta. Los síntomas
de necrosis de la base del tallo alcanzaron valores el 80%, mientras que
solamente murieron el 15% de este. Por el contrario, la patogenia mostrada en
inoculaciones realizadas sobre plantas con diez o más hojas verdaderas fue nula.

29
Enfermedades causadas por Chalara elegans.
Chalara elegans (syn. Thielaviopsis basicola), citado como causante de necrosis
de raíces en plántulas de melón y sandía, no es comúnmente reconocido como
causa de enfermedad en cucurbitáceas. Sin embargo, Ch. elegans de forma
puntual fue capaz de producir elevadas pérdidas, (20% de plantas muertas en
plena producción), en varios invernaderos de melón cultivados sin suelo de la
provincia de Almería. Los daños, consistentes en una podredumbre negra del
cuello y de las raíces, ocasionaron un marchitamiento más o menos reversible de
las plantas, que en ocasiones terminaban por morir. A pesar de la gran movilidad
mostrada por T. basicola, colonizando plantas no inoculadas en varios de nuestros
experimentos, el hongo no ha sido capaz de causar enfermedad, por el momento,
a otros cultivos comerciales de melón prospectados.

En judía, Ch. elegans causa el ennegrecimiento del sistema radicular, amarillea


miento generalizado, marchitez y, en ocasiones, la muerte de las plantas. Sobre la
epidermis de las raíces y de la base del tallo de las plantas se pueden observar
estrías negras que corresponden al aspecto macroscópico de un elevado número
de Clamidosporas. El óptimo térmico para la enfermedad se sitúa sobre los 15-
18⁰C. El hongo se conserva en el suelo durante años debido a la formación de
Clamidosporas y disemina con gran facilidad sus esporas asexuales cilíndricas e
hialinas formadas en cadena. El patógeno se transmite de una explotación a otra
por el movimiento de suelo o de restos de cultivo infestado, agua de drenaje, agua
de riego o por sustratos orgánicos contaminados.

Enfermedades causadas por Fusarium oxysporum f. sp. Radicis-lycopersici.


Una de las enfermedades más graves de los cultivos sin suelo de tomate de otros
países es la podredumbre de las raíces ocasionadas por Fusarium oxysporum f.
sp. Radicis-lycopersici.

Sus daños solo han revestido gravedad en algunos cultivos de la provincia de


Murcia. La enfermedad se manifiesta por un marchitamiento generalizado de toda
la planta, combinado o no, con un amarillea miento de las hojas viejas. Los
síntomas más graves suelen presentarse en el momento de la recolección de los
primeros frutos. El sistema radicular presenta podredumbres de color marrón, que
en los casos más extremos implican en su totalidad a las raíces y el tallo.

30
La necrosis interna de la zona vascular de la planta puede llegar a una altura de
unos 50 cm. La muerte de la planta no es sistemática; en condiciones climáticas
favorables para el cultivo, la planta puede volver a formar su sistema radicular. El
hongo puede formar en la base del tallo fluctuaciones de color rosa-anaranjado
que son una de las fuentes de diseminación de la enfermedad.

A diferencia de las fusariosis vasculares clásicas, esta enfermedad se ve


favorecida por temperaturas bajas (18-20⁰C). Se propaga a través de las conidias
que, formadas en las lesiones de los tallos, son transportadas mediante el aire.
Estas esporas son muy resistentes a la desecación y a variaciones considerables
de la temperatura. Se pueden conservar en las fisuras y en los rincones de las
estructuras, en los sustratos y paredes de los contenedores durante varios años.
Los residuos de cultivos precedentes enfermos que se han dejado próximos a los
invernaderos o en un lugar ventilado pueden ser también fuentes de
contaminación.

Los trabajadores que pasan de un cultivo a otro pueden transportar las esporas
del suelo y también en sus manos, calzado y vestimenta. En los cultivos sin suelo
de la provincia de Almería solamente se han observado en pocas ocasiones los
síntomas característicos de la enfermedad imputables a F. oxysporum f. sp.
Radicis-lycopersici, y las inoculaciones realizadas con los aislados obtenidos
sobre tomate en cámara de cultivo confirmaron la pertenecía a la forma
especializada Radicis-lycopersici.

Otras podredumbres de las raíces de las plantas adultas.


Otras especies de hongos encontradas que infectaban las raíces de los cultivos de
melón, pepino, sandia y calabacín sin suelo son Olpidium radicale y O. brassicae.

Su importancia principal es debida a la capacidad de transmisión de determinados


virus. O. brassicae trasmite el virus de la necrosis del pepino (CNV) y el virus de
las manchas necróticas del melón (MNSV). Sin embargo, los resultados obtenidos
recientemente al inocular O. radicale sobre plantas de melón del cv. Vital,
resistentes al virus del cribado (MNSV), parecen indicar una patogenia del hongo
por sí solo, materializada por las podredumbres radiculares y por las mermas de
producción observadas.

Colletotrichum coccodes, detectado en algunos invernaderos sobre las raíces


podridas de plantas marchitas o muertas de tomate, ocasionó, en experimentos
realizados sobre plantas adultas, una apreciable necrosis negruzca del sistema
radicular. Sin embargo, no se observaron síntomas generalizados sobre las
plantas y las producciones obtenidas no fueron diferentes a las del testigo.
31
En las prospecciones realizadas sobre pepino, no se ha detectado una de las
enfermedades más importantes descritas para él en los cultivos sin suelo: la
podredumbre negra de las raíces causadas por Phomopsis sclerotioides.

Enfermedades vasculares en plantas adultas.


En melón por Fusarium oxysporum f. sp. Melonis. La fusariosis vascular del melón
fue hace años las enfermedades más importantes de los cultivos sin suelo del
sudeste español. El hongo Fusarium oxysporum f. sp. Melonis produce en cultivos
fuera de suelo un síndrome similar al producido sobre suelo. En la parte aérea,
dos tipos de síntomas han sido descritos, uno que produce el amarilleamiento y el
otro, la marchitez de las plantas. En el primero, las hojas amarillean
progresivamente de forma unilateral y adquieren una consistencia muy
quebradiza, al tiempo que emiten un olor a madreselvas o violetas. Una necrosis
longitudinal se desarrolla sobre los tallos y peciolos, que posteriormente se
recubren de un fieltro blanco formado por el cuerpo fructífero y vegetativo del
hongo y que es acompañado, a veces, de una exudación gomosa.

Este síntoma es causado por las razas 0, 1, 2, y 1-2 de tipo Yellow. En el segundo
síndrome, se produce un marchitamiento brusco de las plantas que evoluciona de
la base al ápice. El tallo no presenta ningún síntoma extremo. Este síntoma lo
provocan las razas de tipo Wilt. Cualquier que sea el síntoma observado, el final
suele ser casi siempre la muerte de las plantas. El parásito es capaz de invadir el
sistema vascular de su hospedante sin necesidad de herida alguna en el sistema
radicular de aquél F. oxysporum f. sp. Melonis puede atacar a la planta antes de
su emergencia, en el estado de plántula y sobre todo a las plantas desarrolladas
cuando se inicia la fructuación. Las cuatro razas del patógeno se han detectado en
los cultivos de melón.

En tomate por Fusarium oxysporum f. sp. Lycopersici.


El agente causal de la fusariosis vascular del tomate es Fusarium oxysporum f. sp.
Lycopersici. La marchitez temporal, más infrecuentemente irreversible, acusada en
las horas más cálidas del día suele ser el síntoma típico de la enfermedad,
acompañado por el amarilleamiento y posteriormente necrosis de las hojas, que
comenzando por las más bajas suele desembocar en la muerte de la planta.

Un corte transversal del tallo pone de manifiesto una coloración anormal del
xilema, desde marrón intenso hasta el gris. La temperatura óptima para su
desarrollo es de 28⁰C.

32
Las razas 0 y 1 del patógeno se encuentran en la provincia de Murcia. Aunque la
aparición de la raza 1 data del año 1983, todavía no se ha producido su extensión
a la colindante provincia de Almería, donde la importancia de la enfermedad ha
desaparecido prácticamente con la introducción de las variedades con el gen de
resistencia I, efectivo contra la raza 0 de F. oxysporum f. sp. Lycopersici.
Solamente en los cultivos sin suelo donde se producen algunas variedades de
tomate tipo cereza sin resistencia a la raza 0 se detecta la enfermedad.

HONGOS IDENTIFICADOS EN LA COMARCA LAGUNERA.

FUSARIUM:
Es un hongo cosmopolita que existe en muchas formas patógenas, parasitando
más de 100 especies de plantas Gimnospermas y Angiospermas, gracias a los
diversos mecanismos que tiene el hongo para vencer las defensas de muchas
plantas (Blosland, 1988). Se caracteriza por producir colonias de rápido
crecimiento, con una tasa diaria cercana a un centímetro en medio papa-dextrosa
agar (PDA) a 25 ⁰C. La morfología de las colonias es muy variable y puede
presentar dos tipos: una de tipo micelial caracterizada por la producción de
abundante micelio aéreo, algodonoso, con una coloración variable, de blanco a
rosado durazno, pero usualmente con un tinte púrpura o violeta más intenso en la
superficie del agar y pocas microconidias (Booth, 1970) y una de tipo pio notal con
la formación de poco o ningún micelio aéreo y abundante microconidias.

El hongo produce tres clases de esporas:


Microconidias: esporas generalmente unicelulares, sin septas, hialinas,
elipsoidales a cilíndricas, rectas o curvadas; se forman sobre fiálides laterales,
cortas, simples o sobre conidióforos poco ramificados. Las microconidias tienen 5-
12 µm de largo por 2.5-3.5 µm de ancho (Nelson, 1981).

Microconidias: esporas de paredes delgadas, fusiformes, largas, moderamente


curvadas en forma de hoz, con varias células y de 3 a 5 septas transversales, con
la célula basal elongada y la célula apical atenuada; las Microconidias tiene un
tamaño de 27 a 46 µm de largo por 3.0 a 4.5 µm de ancho (Nelson, 1981).

Clamidosporas:
Esporas formadas a partir de la condensación del contenido de las hifas y de las
conidias, de paredes gruesas. Se forman simples o en pares, terminales o
intercalares: poseen un tamaño de 5 a 15 µm de diámetro (Nelson, 1981). Gracias
a ellas el hongo sobrevive en condiciones ambientales desfavorables y en el suelo
como saprófito de vida libre en ausencia de plantas hospedantes (Gret, 1977).
33
Morfología:
La forma y tamaño de las esporas es la característica principal para el
reconocimiento de los fusarios. Las esporas están dispersas en el micelio aéreo o
en esporodoquios o masas limosas (pionotos). Los macro conidios son curvados,
pluriseptados, con una célula basal en forma de pie. Los micro conidios son
comúnmente unicelulares, elipsoidales, fusiformes, claviformes, piriformes o
subglobosos, similares en ancho a los macro conidios, con una base redondeada
o truncada, por lo general formando cabezuelas mucosas, pero en algunas
especies en cadenas basípetas.

No siempre son producidos ambos tipos de esporas. Los conidióforos del micelio
aéreo en algunos casos solo constan de una célula conidiógena, en otros están
ramificados, a veces en vertilicios. Las monofiálides producen conidios desde una
sola abertura y en las polifiálides surgen las esporas desde más de una abertura
en la misma célula (Booth, 1971).

La presencia de una célula basal con forma de pie en los macroconidios se


considera característica de Fusarium pero varios géneros de Celomycetes también
la tienen. A su vez unas pocas especies de Fusarium presentan conidios
pluriseptados sin esa célula basal y se les llama meso conidios (Seifert, 2001).
Algunas especies presentan clamidosporas terminales, laterales o intercalares, a
veces formando cadenas. Las células conidiales ocasionalmente se transforman
en clamidosporas. Algunas especies forman esclerocios irregulares, de color
beige, ocre, pardo o gris obscuro.

Las colonias de los distintos fusarios que crecen moderada a profusamente, tienen
diversos colores (blanco, rosado pálido, rojo, anaranjado, púrpura, celeste, verde
aceituna o pardo), especialmente en el reverso de la colonia, excepto pardo
obscuro o negro. El micelio es ralo o denso, ya sea algodonoso, como un fieltro o
con una zona central de funículos, pero en algunos casos es limoso.

Hay fusarios con pionotos de color anaranjado. Los pigmentos que difunden en el
agar suelen variar de color o tono con el pH. Algunas especies presentan zonas
concéntricas de distinta morfología macroscópica debido a la secuencia luz-
obscuridad (Seifert, 2001).

Identificación:
Los conceptos de especies fúngicas están basados sobre la morfología, los
experimentos de entrecruzamiento o los datos moleculares, o en la integración de
dos o tres de estos juicios (Yli-Mattila et al., 2002). Aunque los macro conidios son
considerados típicos de Fusarium, hay otros géneros que forman esporas

34
parecidas, con célula pie o sin ella. Pero la mayoría de estos hongos producen
conidiomas de tipo acervular, estromático o picnidial y los fusarios presentan
esporodoquios. Por otra parte si los fusarios no producen macro conidios pueden
ser confundidos con otros géneros.

Nelson et al., (1983) pusieron orden a la taxonomía de esa época empleando un


substrato natural para favorecer la conidio génesis. Desde entonces hubo cambios
en la nomenclatura y aparecieron nuevas especies. La “Fusarium Interactive Key”
de Seifert (2000) permite conocer la proximidad de una cepa a la mayoría de las
especies reconocidas. La producción de metabolitos secundarios contribuye
también a la identificación en las cepas heterotálicas.

Ambiente:
Las especies F. avenaceum, F. culmorum, F. graminearum, F. poae, F.
semitectum, F. sporotrichioides y F. tricinctum se encuentran en cereales, F.
nygamai, F. subglutinans y F. verticilloides en maíz, F. thapsinum y F.
clamydosporum en sorgo, mientras que f: nygamai y F. fujikuroi se hallan en arroz.
En legumbres se observan F. clamydosporum y F. tumidum, y en papa F. solani.
Las especies F. acuminatum, F. equiseti, F. oxysporum, F. proliferatum, F.
sambucium y F. solani se encuentran en diversos substratos (Marasas et al., 1984,
Samuels et al., 2001).

Las especies de Fusarium se encuentran en los vegetales antes de la cosecha.


Como persisten en los productos almacenados, si la actividad del agua lo permite
crecerán causando alteraciones y a veces produciendo toxinas. Salvo F.
culmorum, los fusarios no compiten bien con las especies de Aspergillus y
Penicillium (Lacey, 1989).

35
CUADRO 5 Temperatura y actividad del agua requeridas para el crecimiento
de algunas especies de Fusarium (Lacey 1989, Backhouse 2001).

Especies ambiente Temperatura ⁰C


Rango óptima
F. acuminatum Helado, frío -3 a 31 25
F. avenaceum Frío
F. clamydosporum Templado,
subtropical,
tropical
F. culmorum Frío
F. equiseti Frio, templado,
subtropical
F. graminearum Templado 24 a 26
F. longipes Subtropical,
tropical
F. nygamai Templado,
subtropical
F. oxysporum Frio, templado,
subtropical
F. poae Frio, templado, 2 a 39 22 a 28
subtropical
F. sambucium Helado, frio
F. semitectum Helado, frio,
templado,
subtropical
F. solani Frio, templado,
subtropical
F. tricinctum Frio, templado, 0 a 35 25
subtropical
F. verticilloides templado 2 a 37 22 a 28

Especies Ambiente Actividad del agua


Mínima Optima
F. avenaceum Medio, húmedo 0.89 0.998
F. culmorum Medio, húmedo 0.87 0.998
F. graminearum 0.89 0.98
F. moniliforme 0.87 0.98
F. oxysporum Seco, medio, 0.87 0.98
húmedo
F. poae 0.89 0.998
F. sporotrichioides 0.86 0.998
F. tricinctum 0.89 0.998
36
Algunos fusarios son patógenos de los cereales y pueden formar mico toxinas en
los granos aún antes de la cosecha. Otros fusarios pueden crecer en el
refrigerador y aquellos con capacidad competitiva a la podredumbre de frutas y
hortalizas almacenadas. La persistencia de los fusarios en el suelo durante uno a
varios años se debe, principalmente, a la presencia de los clamidosporas. Estos
requieren para germinar fuentes exógenas de nutrimentos por lo que son muy
sensibles al antagonismo, pero su distribución casi universal indica la
omnipresencia de los microambientes específicos. La tolerancia de algunos
fusarios, tales como F. oxysporum y F. solani, a una alta presión parcial de CO2
permite el aislamiento selectivo de los mismos a partir de algunos substratos muy
poblados (Griffin, 1973).

La velocidad de crecimiento suele variar a la temperatura óptima pero no la


respuesta al pH. El pH óptimo para F. equiseti está entre 5.5 y 7.5, y para F.
graminearum alrededor de 7.2, F. verticilloides tolera un amplio rango de pH,
desde 3 a 9.5. Estas dos últimas especies crecen bien a 25 y 30⁰C.

Síntomas:
La enfermedades se caracteriza por la aparición unilateral de los síntomas de
marchitamiento, acompañada del amarillento parcial de las hojas y el doblamiento
de los brotes hacia el lado de la planta enferma, a causa de la interferencia en el
crecimiento; en estados iniciales en las hojas puede observarse la mitad clorótica
y la mitad de un color verde normal. Se observa además un enanismo de los
brotes y disminución del crecimiento de la planta. Los síntomas de la enfermedad
avanza afectando la planta hacia arriba hasta causar un marchitamiento
generalizado y la muerte (Garcés de G. et al., 1999b).

Un aspecto muy importante para el diagnóstico de la enfermedad que la diferencia


fácilmente de otras enfermedades vasculares es una coloración blanquecina,
amarillenta o marrón en los haces vasculares y deshilamiento de los tejidos sin
afectar la médula (Baker, 1980).

Ciclo de la enfermedad:
La enfermedad se inicia con el crecimiento de las hifas o con la germinación de las
clamidosporas en dormancia presentes en tejidos muertos del hospedante,
estimulados por los exudados secretados por las raíces de las plantas de clavel
recién sembradas.

37
Las hifas del hongo penetran directamente la epidermis de las raíces, pasan a la
corteza y a la endodermis y entran a los vasos del xilema, también las hifas
pueden penetrar a través de las heridas hechas en forma mecánica o por
nematodos, insectos o miriápodos. Sin embargo, la penetración directa a través de
las raíces es el método más común de penetración del patógeno (Baker, 1978;
Baayen, 1988).

Una vez dentro de la planta, el hongo se mueve hacia el tejido vascular por
colonización intracelular a los vasos del xilema y los invade cuando están maduros
(Nelson et al., 1960). El patógeno coloniza por crecimiento del micelio o por medio
de transporte pasivo de microconidias (Baayen, 1988). Este último contribuye a
una colonización no uniforme, lo que puede hacer que el material de propagación
aparentemente sano resulte afectado (Baayen y Maat, 1987). La colonización del
tallo es unilateral debido a que la diseminación lateral y radial del hongo parece
inhibida por las paredes celulares y otras barreras laterales (Baayen y Elgerma,
1985).

La oclusión de los vasos del xilema infectado juega un papel muy importante en la
resistencia de las plantas, ya que aquellas variedades resistentes tienen la
capacidad de regenerar nuevos vasos del xilema, como un método para crear
nuevas vías de transporte de agua para compensar vasos destruidos (Baayen,
1988).

Diseminación:
La principal diseminación del patógeno ocurre a través de esquejes infectados
provenientes de la planta madre. Una de las dificultades para evitar este tipo de
diseminación consiste en que el hongo coloniza el sistema vascular antes de la
expresión de los síntomas en la planta y los esquejes obtenidos pueden contener
el patógeno sin mostrar síntomas externos (Nelson, 1964); además la distribución
del hongo no es uniforme debido a la colonización pasiva de las microconidias en
los vasos del xilema, por lo cual algunos esquejes pueden resultar sanos y otros
enfermos (Fletcher y Martín, 1972). Otra fuente de diseminación es el suelo
contaminado en donde el hongo puede sobrevivir muchos años a través de las
clamidosporas.

El agua puede ser un agente de diseminación del hongo, debido a su capacidad


para sobrevivir en ese elemento; las esporas pueden germinar en ella y
contaminar los reservorios. El aire puede transmitir el patógeno en suelo
contaminado (Garibaldi, 1978).

38
Epidemiologia:
La temperatura es uno de los factores ambientales que mayor influencia tienen en
el desarrollo de la enfermedad y en la expresión de los síntomas, así como la
nutrición de la planta (Baker, 1988). La temperatura óptima para el desarrollo del
patógeno está entre 25 y 30⁰C, una temperatura mínima de 5⁰C y una temperatura
máxima de 37⁰C, el punto termal de muerte en el suelo es de 57.5 a 60⁰C durante
30 minutos. La esporulación óptima ocurre entre 20 y 25⁰C, con 12 horas de luz y
12 horas de oscuridad. El pH óptimo es de 7.7 y puede desarrollarse entre 2.2 y
9.0 (Fletcher y Martín, 1972; Nelson, 1981; Tramier et al., 1983). El hongo es
aerobio y sus poblaciones se reducen con la saturación de agua en el suelo. Para
el control del marchitamiento vascular de la planta, se realizan prácticas tales
como tratamiento del suelo con vapor, con diversos fumigantes y con fungicidas
sistémicos, pero el costo de dichas prácticas es alto y puede variar dependiendo
del tipo de tratamiento (Baker, 1980; Arbeláez, 1989).

HONGOS LEVADURIFORMES:
Las colonias pastosas corresponden a un grupo de hongo conocido como
levaduras. Estas son organismos unicelulares en algún momento de su ciclo de
vida y se multiplican por brotación o fisión. Muchas especies tienen un teleomorfo
ascomicético, algunas basidiomicético (Deak & Beuchat, 1996).

Ambiente:
La vasta mayoría de las levaduras son mesófilas, con una temperatura máxima de
crecimiento entre 24 y 48⁰C. Solo unas pocas (2%) son psicrófilas con una
temperatura máxima de crecimiento por debajo de 24⁰C, pero mayor es el número
de las levaduras que tienen la temperatura óptima de crecimiento por debajo de
20⁰C. No hay levaduras que puedan crecer a 50⁰C y solamente unas pocas
pueden desarrollar cerca de 0⁰C, entre las que se encuentran Yarrowia lipolytica,
Debaryomyces hansenii y Pichia membranaefaciens. Por otra parte,
Kluyveromyces marxianus crece a 48⁰C, mientras que otras de los molinos
azucareros son capaces de proliferar por sobre los 40⁰C, entre ellas Pichia
polymorpha, Geotrichum capitatum, Saccharomyces cerevisiae y especies de
Candida y Debaryomyces. En general, la presencia de etanol o bicarbonato
aumenta la temperatura mínima de crecimiento (Déak & Beuchat, 1996).

La mayoría de las levaduras que causan deterioro de alimentos crece a una


actividad de agua mínima de 0.90-0.95. Sin embargo Zygosaccharomyces rouxii
puede crecer sobre substratos azucarados a una actividad de agua igual a 0.62,
pero son pocas las levaduras que desarrollan en presencia de altas
concentraciones de azúcar que de sal.
39
Entre las que prefieren substratos salados se hallan Geotrichum terrestre,
Stephanoascus ciferrii, D. hansenii y Lipomyces kononekoae. Por otra parte
Zygosaccharomyces mellis tolera mejor la glucosa que la sacarosa (Déak &
Beuchat 1996).

La mayoría de las levaduras toleran un rango de pH entre 3 y 10, pero prefieren un


medio ligeramente ácido con un pH de 4.5 a 6.5. Sin embargo Issatchenkia
orientalis, P. membranaefaciens, Dekkera intermedia y Saccharomyces exiguus
pueden crecer a 1.3-1.7, si el acidulante es un ácido inorgánico. Sin embargo, las
levaduras basidiomicéticas, Rhodotorula y Crytococcus son especialmente
tolerantes a los medios alcalinos, mientras que Saccharomycodes,
Schizosaccharomyces y Dekkera no crecen a pH mayor que 8. Por otra parte, las
células son inactivadas a presiones entre 7 y 20 MPa, a 25-35ᵃC (Déak & Beuchat
1996).

Las levaduras son organismos aerobios y aunque unas especies son


fermentadoras otras no lo son como por ejemplo los géneros Cryptococcus y
Rhodotorula. Saccharomyces y unos pocos géneros más, son fermentadores
enérgicos de los azúcares pero pronto detienen su crecimiento y multiplicación por
falta de oxígeno. Dekkera y su anamorfo Brettanomyces, Zygosaccharomyces
bailii y algunas otras, fermentan glucosa más rápidamente bajo condiciones
aerobias que anaerobias (Rodríguez et al., 2001).

Solo unos pocos glúcidos, principalmente hexosa y oligosacáridos, pueden ser


fermentados por las levaduras, pero el rango de compuestos que pueden asimilar
es mucho más amplio incluyendo además, pentosas, alcoholes, ácidos orgánicos,
aminoácidos y glucósidos. Solo Schwanniomyces, Lipomyces y Saccharomyces
diastaticus (una variedad de S. cerevisiae) pueden hidrolizar almidón. Otras
poseen actividad pecto lítica (Déak & Beuchat 1996).

Las levaduras están ampliamente distribuidas en la naturaleza. Se hallan sobre


hojas, flores, frutos, piel, cuero, plumas y tracto digestivo de animales herbívoros y
omnívoros. Algunas están asociadas con insectos pero el suelo es el mayor
reservorio. Algunos géneros son típicos del suelo, por ejemplo Schwanniomyces y
Lipomyces (Déak & Beuchat 1996).

Las levaduras constituyen la causa más probable de alteración de productos tales


como frutas y bebidas sin alcohol, las cuales contienen azúcares fermentables, y
de aquellos substratos donde la elevada acidez, la baja actividad del agua o la
presencia de etanol, reducen el desarrollo bacteriano.

40
Las levaduras comúnmente asociadas con el deterioro de las frutas secas incluyen
Z. rouxii y especies de Hanseniasporas, Candida, Debaryomyces y Pichia
(Brackett 1997).

El deterioro de los jugos de frutas y derivados está influenciado por la presencia


de conservantes, sea ácido sórbico, ácido benzoico o dióxidos de azufre, solos o
combinados. Z. bailii es tolerante a la acidez, xerófila y muy resistentes a los
conservantes ácidos. Fermenta intensamente la glucosa y fructosa produciendo
dióxido de carbono en tal cantidad que eleva la presión del producto envasado a
más de 500 kPa (unos 5 kg/cm2) produciendo distorsión de los envases plásticos
o estallido de los de vidrio (Déak & Beuchat 1996).

También forman parte de la microbiota de productos lácteos y cárnicos. Las


levaduras de las pasturas y suelo de corrales pueden ser transportadas a los
mataderos y de allí a las carcasas. Cryptococcus laurentii, Cryptococcus luteolus,
Rhodotorula mucilaginosa y D. hansenii suelen hallarse en carcasas de cordero y
cerdo (Déak & Beuchat 1996). Las principales levaduras presentes en los
productos lácteos son K. marxianus y D. hansenii, pero también se encuentra R.
mucilaginosa, Y. lipolytica y Candida parapsilosis (Frank 1997).

ASPERGILLUS:
Los hongos del género Aspergillus causan el deterioro de muchos productos
alimenticios. Los productos metabólicos de la invasión fúngica suelen ser muy
tóxicos, tanto para el hombre como para otros animales. También producen la
inhibición de la germinación junto con cambios de color, calentamiento,
amohosado, apelmazado y finalmente podredumbre de las semillas. Algunas
especies, por ejemplo A. niger o A. oryzae, son de interés industrial o se emplean
en la fermentación de alimentos en ciertas regiones (Kozakiewicz, 1989).

Morfología:
El color es la principal característica macroscópica para la identificación de los
grupos de aspergilos. Poseen distintos tonos de verde, pardo, amarillo, blanco,
gris y negro. Las cabezas conidiales presentan bajo el microscopio cuatro formas
básicas: globosa, radiada, columnar o claviforme, y a simple vista las más grandes
suelen parecer diminutas alfileres sobre el substrato (kozakiewicz, 1989).

En los aspergilos, los conidios constituyen cadenas que se originan en la célula


conidiógena o fiálide. En algunos aspergilos hay células adyacentes a las fiálides
denominadas métulas o células de soporte. Los aspergillus poseen una o dos
series de células sobre la vesícula, o bien presentan simultáneamente cabezas de
ambos tipos (Kozakiewicz, 1989).
41
Las características macro y micro morfológicas, tales como el color de los
conidios, la forma de la cabeza, la superficie y dimensiones del conidióforo, la
forma y textura de las esporas, han permitido agrupar los aspergilos en secciones
o grupos.

Los teleomorfos poseen meiosporos en ascos que pueden producirse en racimos


desnudos o dentro de ascomas. Éstos tienen una pared formada por hifas sueltas,
un plecténquima o un tejido estromático. Según Kozakiewicz (1989), la
ornamentación superficial de las ascosporas que se observa con el microscopio
electrónico de barrido, es una de las características más fidedignas para la
identificación de las especies.

Con excepción de A. fischerianus (sección Fumigati) y especies de las secciones


Aspergilli y Nidulantes que tienen respectivamente, teleomorfos en los géneros
Neosartorya, Eurotium y Emericella, no se observan formas perfectas en las
condiciones habituales de trabajo (klich & Pitt, 1992).

Identificación:
Tradicionalmente se hace en base a las características macro y micro
morfológicas en diversos medios de cultivo incubados a distintas temperaturas
(Klich & Pitt, 1992), debido a la necesidad de conocer el contaminante para
orientar la búsqueda de micotoxinas en un producto. Se han desarrollado métodos
inmunológicos rápidos para la identificación de los hongos contaminantes de
granos y otros productos vegetales (Banks et al., 1992) y técnicas moleculares en
base al polimorfismo del ADN nuclear y mitocondrial, el polimorfismo de tramos de
fragmentos amplificados (AFLP), el polimorfismo de tramos de fragmentos de
restricción (RFLP) y el polimorfismo del ADN amplificado al azar (RAPD) para
estudios a nivel intra-e inter-específico (Geiser et al., 2000, Scott & Straus 2000),
Voetz & Rath 2002).

Ambiente:
La ubicuidad de los aspergilos es debida a su capacidad para crecer a diferentes
temperaturas sobre substratos con diverso contenido de humedad. La
colonización de los granos durante el almacenamiento, por Aspergillus y otros
mohos, se produce de forma explosiva cuando la humedad relativa ambiente
intergranular se eleva por sobre el 70%, sin que se desencadene aún el fenómeno
de brotación (Eguiazú, 1984).

El rango de temperatura para el crecimiento va desde 0-5⁰C para A. glaucus hasta


50- 55⁰C para A. fumigatus, estando el óptimo entre 30-33⁰C para la mayoría de
las especies.

42
Si unos granos con un contenido de humedad del 15% no fueron afectados por los
aspergilos durante un año es porque la temperatura de almacenamiento estuvo
por debajo de 5-10⁰C (Kozakiewicz, 1989).

CUADRO 6 Temperatura y actividad de agua requerida para el desarrollo de


algunas especies de Aspergillus y Eurotium (Lacey, 1989).

TEMPERATURA ⁰c ACTIVIDAD DEL AGUA


ESPECIES RANGO ÓPTIMO MÍNIMO ÓPTIMO
A, flavus, A. 6 - 45 35 - 37 0.78 0.95
parasiticus
A, candidus 3 – 44 25 – 32 0.75 0.90 – 0.98
A, fumigatus 10 - 55 40 – 42 0.85 0.98 – 0.99
A, restrictus 9 – 44 30 0.71 0.96
A, versicolor 4 - 39 25 – 30 0.78 0.95

MUCOR sp:
El género Mucor comprende diferentes especies que hacen parte de los hongos
filamentosos encontrados en la tierra, plantas, frutas y verduras en
descomposición. De las especies más comunes del género se encuentran: Mucor
amphibiorum, Mucor circinelloides, Mucor hiemalis, Mucor indicus, Mucor
racemosus, y Mucor ramosissimus (González et al., 2000).

Los representantes de este orden son a menudo llamados mohos negros, cuando
llegan a la vejez desarrollan un pigmento moreno en muchos casos algunas de las
hifas se introducen al sustrato para fijar las sustancia nutritivas (Toro et al., 1993).

Las especies de estos géneros desarrollan estolones, rizoides (Rhizopus, Absidia


y Rhizomucor) y el esporangio contiene en su extremo esporangiosporas entre 3-
6mm de diámetro cada una, que sirven como forma de diseminación. Presenta
formas irregulares, hifas características largas y con ancho de 10 a 30 mµ, no
septadas, que adoptan a menudo formas curvas o de cintas ramificadas en ángulo
recto disposición que permite el libre flujo de núcleos y organelos citoplasmáticos;
por esta razón se desarrollan rápidamente en los medios de cultivo habituales
(Patrick et al., 2006).

Familia Mucoraceae: hongos con esporangios provistos de columela, formada por


la pared transversal que separa el esporangióforo del esporangio hacia el interior,
a fin de constituir una estructura vesicular o con forma de cúpula, zigósporas
desnudas o ligeramente cubiertas por apéndices, caracterizados por tener el tallo
no segmentado ramificado. Los género incluyen (Ansidia, Apophysomyces,
Mortierella, Mucor, Rhizopus, Rhizomucor).
43
Género Mucor: la especie más conocida y ampliamente distribuida es Mucor
mucedo, se puede obtener con facilidad a partir de estiércol de caballo, donde
abundan las esporas; tiene enzimas proteolíticas que desintegran las grasas, lo
que ocasiona descomposición de alimentos.

Rasgos macroscópicos del género: las colonias crecen rápidamente a 25-30⁰C y


rápidamente cubren la superficie del agar. Su apariencia algodonosa presenta una
altura de varios centímetros; el color es inicialmente blanco y se vuelve castaño
grisáceo con el tiempo. Los hongos filamentosos de este género, pueden ser
mantenidos en medios relativamente pobres, estos no son exigentes, un medio
que induce una buena esporulación es ideal. A continuación se hace referencia a
algunas condiciones que favorecen el crecimiento (Deacon, 1993).

Humedad: la mayoría crecen a partir de 0.7-0.8. El límite máximo de la aw es de


0.999 (Alexopoulos et al., 1996).

Temperatura: la mayoría son mesofílicos, crecen entre 10-35⁰C. Su temperatura


óptima está entre 15-30⁰C. Pueden crecer y esporular a temperaturas de 45⁰C y
superiores, pero su crecimiento decrece en temperaturas por debajo de 20⁰C
(Wainwright, 1992).

Oxígeno: los organismos obtienen su energía por metabolismo oxidativo


(respiratorio) o por fermentación. En bajas concentraciones de oxígeno, pueden
utilizar nitrato como oxidante. Pueden crecer en condiciones estáticas o de
agitación. El porte de 0², en general, aumenta el crecimiento (Carlile y Watkinson,
1996).

Luz: en muchos estudios se reporta que la iluminación puede incrementar o


reducir la tasa en que se propaga el hongo, este factor puede interferir en el
metabolismo, los cuales pueden inducir la biosíntesis de carotenoides. Es el caso
de Mucor circinelloides. Es en las longitudes de onda del azul sugieren que el foto
receptor es una flavina (Silva y Martínez, 2006).

Trichophyton:
Los hongos queratinofílicos son aquellos que tiene su hábitat en sustratos
queratinizados. Algunos de ellos poseen la capacidad de degradar la queratina,
denominándose entonces hongos queratinolíticos (Kunert, 2000).

44
El Trichophyton rubrum es un hongo dermatofito moniliáceo, hialino, con
estructuras de fructificación (Arango, 1995, Rippon J, 1990), que infecta a tejidos
queratinizados, se puede identificar por sus características nutricionales,
fisiológicas o morfológicas.

Microscópicamente, se observan microcondiales laterales en forma de lágrima o


pera, unidas en ángulos rectos y alternos a la hifa y macroconidias fusiformes que
pueden estar presentes en el cultivo. Macroscópicamente, las colonias son de
color blanco algodonoso, consistencia dura y presentan pigmento rojo vino que se
difunde en el medio de cultivo, el cual es visualizado en el reverso de la colonia
(López R, 1995, Koneman EW, 1992).

La colonia es de desarrollo pobre, afelpada, blanca, generalmente libre de


conidias y pigmento por el reverso de color amarillento o rojo oscuro.

La morfología microscópica muestra microconidias en forma de lágrimas


producidas lateralmente en la hifa. Las macroconidias son raras pero cuando se
presentan tienen forma fusiforme. Se pueden observar cuerpos pectinados,
cuerpos nodulares y clamidoconidias.

Utilizando la técnica del anzuelo de queratina descrita por Vanbreuseghem en


1952, se ha demostrado que el suelo es un importante reservorio para muchos de
estos hongos. Mediante dicha técnica se han aislado numerosas formas perfectas
o teleomorficas (fase sexual), teniendo algunas de estas como fase anamorfica
(asexual) a especies de hongos dermatofitos.

En su mayoría se incluyen dentro del orden Onygenales, concretamente en las


familias Onygenaceae, Gymnoascaceae y Arthrodermataceae (Currah, 1985), y
sus anamorfos o estados asexuales, se incluyen mayoritariamente en los géneros
Blastomyces, Costantin y Rolland, Chrysosporium Carmichael, Malbranchea
Sacc., Microsporum Gruby, Trichophyton Malmstein, Geomyces Traaen. Y
Oidiodendron Robak.

La queratina es una proteína que forma parte de numerosas estructuras de los


animales, tales como pelos, plumas, lana, cuernos, pezuñas, uñas, siendo un
sustrato difícil de descomponer por la mayoría de los microorganismos del suelo
debido a su estructura química compleja y sumamente resistente a la acción de
agentes físicos y químicos (Mathison, 1964; Pugh y col., 1984), lo cual comporta
una gran importancia a nivel ecológico así como en micología médica.

45
La presencia de esta molécula en el suelo es importante para el desarrollo de las
especies queratinofílicas, pero existen otros factores que condicionan o afectan su
distribución y supervivencia en la naturaleza. Según Garg y col. (1985) estos
factores se pueden agrupar en dos categorías; factores abióticos y factores
bióticos.

Factores abióticos:

Dentro de los factores más importantes cabe señalar la temperatura. Los hongos
queratinofílicos generalmente son mesofílicos, con una temperatura óptima de
crecimiento entre 25-27⁰C. Existen sin embargo excepciones, ya que se han
aislado cepas de especies mesofílicas en ambientes extremos. Por ejemplo, se
han aislados en suelos alpinos Microsporum gypseum (E. Bodin) Guiart y
Grigoraki, Trichophyton ajelloi (Vanbreuseghem) Ajello y T. terrestre Durei y Frey
(Batelli y col., 1978), o Chrysosporium pannorum (Links) S. Hughes en la Antártida
(Pugh y Allsopp, 1982).

Con una temperatura óptima de crecimiento de 15-17⁰C. (Saez y Chauvier, 1977)


la temperatura más alta a la que algunos hongos queratinofílicos podrían
desarrollarse es de 41⁰C, como es el caso de Chrysosporium Keratinophilum D.
Frey ex J.W. Carmichael.

Otro factor abiótico importante es la luz, y más concretamente la luz UV, ya que
inhibe la germinación de las esporas y, eventualmente, el crecimiento de las hifas.
La inhibición de la germinación de las esporas por la luz visible (400-700 nm), fue
estudiada por Buchnicek (1968). Según dicho autor, la exposición continuada a la
luz tiene inicialmente un efecto fungistático, y posteriormente, fungicida. Ello
explicaría el descenso en la frecuencia de dermatomicosis en el periodo estival
(Garg y col., 1985).

En el suelo, la variación en la microbiota queratinofílica está condicionada por las


variaciones de temperatura y luz que se producen. Esta variación es más marcada
en regiones tropicales y subtropicales (Garg y col., 1985).

La supervivencia de los hongos queratinofílicos en el suelo está también


directamente influenciada por los factores edáficos del mismo. Cabe destacar el
pH (cuyo óptimo para el crecimiento de los hongos es de 6 a 9), la existencia de
una fuente de nitrógeno próxima y accesible, la humedad (importante en los
procesos de germinación, crecimiento y reproducción), y también es importante la
presencia de materia orgánica en descomposición.

46
Según las concentraciones de materia orgánica que se encuentren en el suelo, se
pueden considerar dos grupos de hongos queratinofílicos: los dependientes de
concentraciones de materia orgánica elevada, como es el caso de M. Gypseum, y
de concentración baja de materia orgánica, Trichophyton terrestre (Durei & Frey)
y un segundo grupo, cuya distribución no depende de dicha concentración, T.
ajelloi (Vanbreuseghem) Ajello y C. keratinophilum.

La concentración de metales pesados presente en el suelo no parece afectar a la


distribución de estos microorganismos, los cuales actuarían como acumuladores
de los mismos, preferentemente en las hifas (Garg y col., 1985). Se ha descrito un
efecto inhibitorio de NaCl en el crecimiento de los dermatofitos, y aunque la
salinidad tolerada por los mismos no se ha determinado, estos se han aislado
repetidamente en muestras de suelos procedentes de la costa mediterránea, los
que poseen una salinidad entre 5.8 y 15.6% (Orrú y col., 1968).

Factores bióticos:

La presencia de animales o restos de los mismos constituye el principal factor


biótico que influye en la distribución de los hongos queratinofílicos. La asociación
de las aves con la supervivencia y dispersión de los dermatofitos ha sido
estudiada por diferentes autores (Ajello, 1953; Kuehn, 1960; Gierloff y Katic, 1961;
Bühlman y Reith, 1962; Dvorak y Octcenasek, 1964, Pugh, 1966; Rees, 1967-a, -
b; Pugh y Evans, 1970; Hubalek, 1972, 1974, 2000, Hubalek y Balat, 1976).

OBJETIVO:
Identificar el tipo de hongo que afecta al forraje verde hidropónico en la comarca
lagunera.

HIPOTESIS:
El Forraje Verde Hidropónico por su alto contenido de azucares y por las
condiciones de temperatura y humedad en que se produce, es susceptible de
contaminación con una amplia variedad de hongos, de la que la familia fusarium
debe ser la más extendida.

MATERIALES Y METODOS:

Materiales de laboratorio:
Matraz Erlenmeyer

47
Mortero

Bolsa estéril para transportar alimento

Frascos de dilución

Pipetas de 10 ml

Cajas de Petri

Mecheros de bunsen

Autoclave

Incubadora

Cuenta colonias

Agar dextrosa sabouraud

Ácido tartárico al 10%

Agua peptonada

Agua destilada

Materiales para microcultivos:


Portaobjetos y cubreobjetos (22 x 22 mm)

Placas de Petri de vidrio (9 cm de diámetro)

Soporte de vidrio de U

Asa de siembre

Cultivo de hongos

Médio de cultivo (Sabouraud)

Solución de lactofenol al azul algodón

Agua esterilizada estéril

Microscopio

48
Localización y duración de la investigación:
El estudio se llevó acabo en las instalaciones de Universidad Autónoma Agraria
Antonio Narro, se encuentra ubicada en el predio de San Antonio de los Bravos,
en la ciudad de Torreón, Coahuila. En la Comarca Lagunera sobre el periférico
Raúl López Sánchez y carretera Santa Fe. El trabajo de investigación tuvo una
duración de 130 días, repartidos de la siguiente manera: trabajo de campo 10
días, trabajo de laboratorio 120 días.

Metodología de la investigación:
El estudio tuvo como objetivo identificar los hongos que afectan al forraje verde
hidropónico en la Comarca Lagunera, utilizando semillas de maíz, sorgo, avena,
trigo, lo cual fueron sembradas en charolas, las cuales fueron regadas con cuatro
tipo de agua de diferentes lugares: agua de la UAAAN, Lerdo, agua del
Fraccionamiento La Amistad y un agua testigo (agua hervida).

Para iniciar esta investigación se acondicionó un invernadero provisional el cual


consto de un anaquel de madera y una malla sobra. En el cual la toma de muestra
fue desde el día de la siembra de las semillas en las charolas hasta el día 7 de
crecimiento de la plántula.

49
La producción del forraje hidropónico en este proyecto no contaba con los
requerimientos necesarios para llevar a cabo la producción de este. Ya que el
objetivo de esta investigación era identificar el tipo de hongo que afecta al forraje
hidropónico.

El equipo con el que contábamos para el riego era de unos garrafones donde
teníamos almacenada el agua de diferentes lugares, el cual llenábamos unas
botellas de plástico previamente desinfectadas para regar al forraje hidropónico.

El ambiente en donde estábamos produciendo el forraje estaba sucio y estaba


situado dentro de una explotación caprina en donde el ambiente era hostil para
que se contaminara de algún hongo, ya que no teníamos ningún control ambiental
adecuado para la producción de este.

Estas condiciones de trabajo son similares a las explotaciones comerciales donde


normalmente se produce FVH hidropónico para suplementación de animales
domésticos.

Después del preámbulo descrito de forma general acerca de este proyecto, se


aborda a continuación la metodología empleada para la realización de esta
investigación que es producir el forraje hidropónico e identificar los hongos que
afectan a este,

Construcción de anaquel:
La construcción del anaquel se llevó un tiempo aproximado de 5 horas y con un
costo muy bajo debido al material utilizado, ya que se utilizó para su elaboración
madera, clavos y alambre. Teniendo las siguientes medidas 1.40 m de largo por
1.20 m de ancho, por 1 m de alto.

Sistema de riego:
El sistema de riego estaba constituido por 4 garrafones en el cual teníamos
almacenada el agua con la que íbamos a regar así como la utilización de botellas,
en las cuales vertíamos el agua de los garrafones en ellas, para después regar al
forraje hidropónico.

Lavado de las semillas:


Se sumergieron las semillas forrajeras en unas cubetas de plástico, con el fin de
retirar todo el material que flote, como lanas, basura, granos partidos y cualquier
otro tipo de impurezas.

50
Desinfección de las semillas:
Las semilla se desinfectaron dentro de las cubetas de plástico que tenía 2 ml de
hipoclorito de sodio (blanqueador comercial) diluidos por cada litro de agua. Este
lavado tiene como objetivo eliminar hongos y bacterias contaminantes

El tiempo que se dejó la semilla en la solución fue de 15 minutos, después de


desinfectadas las semillas, se enjuagaron con abundantes agua.

Pregerminación:
La semilla después de haber sido tratada, se humedeció durante 24 horas con
agua, una vez cumplido éste tiempo, se drenó el agua para que la semilla pueda
respirar una vez que se encuentre lista el agua, se sumergió la semilla durante 24
horas.

Lo más conveniente es dividir ese tiempo en dos etapas de 12 horas cada una. Se
remoja las semillas durante 12 horas continuas, las sacamos durante 1 hora para
oxigenarlas y se volvió a remojar durante otras 12 horas con agua limpia.

Colocar las semillas en las charolas:


Una vez que pasó el tiempo de Pregerminación de las semillas, se colocan las
semillas en las charolas.

Para prevenir hongos y enfermedades en el forraje, se desinfecto previamente las


charolas, las cuales se sumergieron por 10 minutos en contenedores en donde
tenía 1 ml de cloro por cada litro de agua, después enjuagamos con abundante
agua para eliminar el residuo del cloro.

Después de que se realizó lo anterior, las semillas fueron colocadas en el interior


de cada charola y se distribuyeron de forma homogénea.

Investigación y experimentación:
Después de haber depositado las semillas en las charolas, a partir del segundo
día de producción empezamos a tomar muestras siguiendo el siguiente protocolo.

Protocolo de muestras de forraje verde hidropónico para la identificación de


hongos:
1. Se tomó 15 muestras de cuatro tipos de cultivos hidropónico(sorgo, maíz,
trigo, avena), regadas por cuatro tipos de agua (agua de la UAAAN, Lerdo,
Amistad, y una testigo (agua hervida)
51
2. Cada muestra consistió en 5 grs de plántula que se pusieron dentro de
bolsas de plástico estériles.

3. Cada muestra se colocó en un frasco con 45 ml de caldo peptonado, se


agitaron para desprender esporas de los hongos.

4. De cada frasco se tomó 4 ml para colocar 1 ml a 4 cajas Petri.

5. Se vació el medio agar dextrosa Sabouraud a cada caja de Petri, 2 cajas de


Petri fueron incubadas a 25ºc y las otras 2 cajas de Petri a 35ºc.

6. Identificación de hongos se hizo a 25ºc y levaduras a 35ºc, no se


descartaron hasta 5 días después de sembradas.

7. La identificación de hongos filamentosos se hizo por Observación al


microscopio y mediante la Elaboración de micro cultivos.

8. La identificación de levaduras se hizo por tinción con técnica de Gram.

Cultivo de hongos para identificación morfológico:


Las preparaciones realizadas serán útiles en la identificación de especies, pero en
muchas ocasiones no permiten revelar las principales características morfológicas
de una especie determinada. En estos casos hay que recurrir a un tipo de
preparación más completa, la realización de microcultivos o cultivos en
portaobjetos que consisten en obtener una pequeña colonia de hongo sobre la
superficie de un portaobjetos, creciendo prácticamente en el mismo plano. Esto
facilita la observación de la totalidad de las estructuras características de cada
especie, lo cual permite el estudio morfológico de estas.

Existen varias alternativas que proporcionan buenos resultados. A continuación se


describe el método llamado Rivaller y Seydel y una técnica más sencilla, cultivo
con cubreobjetos, que también proporciona buenos resultados.

Cultivo en portaobjetos (técnica de Rivaller y Seydel)


Para el cultivo de hongos el medio más empleado es el sabouraud. La selectividad
se debe a su bajo pH y la alta concentración de glucosa, que junto a una
incubación a temperaturas relativamente bajas (25 a 30º C), favorecen el
crecimiento de hongos y dificultan el de bacterias. Sin embargo, esas dos
características de los medios Sabouraud hacen que sea necesario tomar
precauciones a la hora de prepararlos.

52
La fuente de reacción ácida del medio Sabouraud hidroliza en parte del agar, por
lo cual se recomienda preparar el necesario y no refundirlo, ya que cualquier
sobrecalentamiento disminuye notablemente su capacidad de gelificación.
Conviene también esterilizar en autoclave precalentado debido a que puede
caramelizar el alto contenido en glucosa por sobrecalentamiento.

Técnica de identificación de hongos (técnica de Ridell).


1. Se cortó cuadros de PDA de una caja Petri de 1cm de lado y 3mm de espesor
con un bisturí estéril y caliente.

FIGURA 1 Forma en que se cortan los cuadros de agar para el cultivo.


2. Se colocó el cuadro de PDA en un portaobjetos que está sobre una varilla de
vidrio doblada en forma de “V” en una caja Petri (previamente esterilizada).

FIGURA 2 Material para el microcultivo y puesta del cuadro de agar.

53
3. Se tomó con el asa él inoculo del hongo previamente seleccionado.

4. Se inoculó por picadura en cada uno de los lados del cuadro de agar.

5. Se colocó sobre el agar un cubreobjetos y presionó ligeramente para que se


adhiera al medio.

FIGURA 3 Inoculación de agar.


6. Se adicionó 5ml de glicerol al 10% en la caja Petri.

7. Se incubó a temperatura ambiente

8. Si el hongo se desarrolló y se puede identificar, se adicionó 5 ml de


formaldehido para inactivar al hongo.

FIGURA 4 Inactivación del hongo.

54
9. Se desprendió con cuidado el cubreobjetos que se encuentra sobre el cuadro
de agar y colocarlo sobre un portaobjeto que contenga azul de algodón, sellar con
barniz de uña transparente.

10. Se colocó un cubreobjetos sobre el colorante y se selló la preparación.

FIGURA 5 Realización de la preparación en fresco del cultivo.


11. Se identificó del hongo al microscopio.

Se fueron seleccionando las muestras en las que había un crecimiento de colonias


de hongos y levaduras para después clasificarlas de acorde con el número de
muestra y el día en que fueron sembradas.

De cada muestra tomada se fueron agrupando conforme sus características


similares macroscópicas, después se fueron seleccionando las que tenían mayor
crecimiento de hongos, esto se hizo con el objetivo de reducir el número de
muestras con las que se estaban trabajando, no sin antes revisarlas que fueran de
una misma colonia de hongo.

FIGURA 6 Agrupación de Hongos.

55
Teniendo ya seleccionadas el número de muestras con las que se iba a trabajar,
se hicieron resiembras en microcultivos para descartar que en una sola muestra
hubiese varias colonias de hongos de diferentes cepas.

Se identificaron los tipos de hongos que estaban presenten en las muestras del
forraje hidropónico, con ayuda de microscopios y manuales de micología para su
identificación adecuada.

CUADRO 7 Tipos de agua de riego.

MUESTRA: TIPO DE AGUA


HF-1 Agua de Lerdo
HF-2 Agua Testigo
HF-3 Agua de la Narro
HF-4 Agua de Lerdo
HF-5 Agua de la Narro
HF-6 Agua de Lerdo
HF-7 Agua de la Amistad
HF-8 Agua de Lerdo
HF-9 Agua de Lerdo
HF-10 Agua de Lerdo
HF-11 Agua de la Amistad
HF-12 Agua de la Narro
HF-13 Agua de la Amistad
HF-14 Agua de la Amistad
HF-15 Agua de la Amistad
HF-16 Agua de la Amistad
HF-17 Agua de la Narro
HF-18 Agua de la Narro
HF-19 Agua de la Narro
HF-20 Agua de Lerdo

56
CUADRO 8 Tipo de Agua de Riego.

MUESTRAS TIPO DE AGUA

HF-21 Agua de Lerdo

HF-22 Agua de la Narro

HF-23 Agua de Lerdo

HF-24 Agua de la Narro

HF-25 Agua Testigo

HF-26 Agua de la Narro

HF-27 Agua Testigo

HF-28 Agua de lerdo

HF-29 Agua de la Narro

HF-30 Agua de Testigo

HF-31 Agua de Lerdo

HF-32 Agua de Lerdo

HF-33 Agua de la Narro

HF-34 Agua de Lerdo

HF-35 Agua de Lerdo

HF-36 Agua de la Narro

HF-37 Agua de la Narro

HF-38 Agua de la Narro

HF-39 Agua de Lerdo

HF-40 Agua de la Narro

57
CUADRO 9 Clasificación de hongos.

MUESTRA: TIPOS DE HONGO IDENTIFICADO

HF-1 Fusarium oxysporum.

HF-2 Fusarium oxysporum.

HF-3 Hongos Levaduriformes (pseudo


micelius).

HF-4 Aspergillus terreus.

HF-5 Fusarium oxysporum.

HF-6 Aspergillus terreus.

HF-7 Trichophyton rubrum.

HF-8 Trichophyton violaceum.

HF-9 Trichophyton.

HF-10 Mucor circinelloides.

HF-11 Mucor circinelloides.

HF-12 Fusarium oxysporum.

HF-13 Aspergillus terreus.

HF-14 Aspergillus flavus.

HF-15 Clamidosporas de Fusarium.

HF-16 Aspergillus flavus.

HF-17 Aspergillus terreus.

HF-18 Clamidosporas de fusarium.

HF-19 Trichophyton tonsurans.

HF-20 Fusarium oxysporum.

58
CUADRO 10 Clasificación de hongos.

MUESTRAS TIPOS DE HONGOS

HF-21 Fusarium oxysporum.

HF-22 Trichophyton.

HF-23 Mucor circinelloides.

HF-24 Mucor circinelloides.

HF-25 Trichophyton.

HF-26 Mucor circinelloides.

HF-27 Mucor circinelloides.

HF-28 Mucor circinelloides.

HF-29 Mucor circinelloides.

HF-30 Aspergillus flavus.

HF-31 Trichophyton.

HF-32 Mucor circinelloides.

HF-33 Trichophyton tonsurans.

HF-34 Trichophyton violaceum.

HF-35 Fusarium oxysporum.

HF-36 Trichophyton.

HF-37 Aspergillus flavus.

HF-38 Trichophyton.

HF-39 Aspergillus terreus.

HF-40 Aspergillus flavus.

59
IDENTIFICACIÓN DE HONGOS EN EL MICROSCOPIO:

FIGURA 7. Fusarium Oxysporum


Muestras HF-1, HF-2, HF-5, HF-12, HF-20, HF-21, HF-35.

FIGURA 8 Hongos Levaduriformes


Muestra HF-3

60
FIGURA 9 Trichophyton rubrum
Muestras HF-7

FIGURA 10. Trichophyton violaceum


Muestras HF-8, HF-34

61
FIGURA 11 Trichophyton
Muestras HF-9, HF-22, HF-25, HF-31, HF-36, HF-38

FIGURA 12 Aspergillus terreus


Muestras HF-4, HF-6, HF-13, HF-17, HF-39

62
FIGURA 13 Mucor circinelloides
Muestras HF-11, HF-10, HF-23, HF-24, HF-26, HF-27, HF-28, HF-29, HF-32.

FIGURA 14 Aspergillus flavus

Muestras HF-14, HF-16, HF-30, HF-37, HF-40

63
FIGURA 15 Clamidosporas de fusarium

Muestras HF-15, HF-18, HF-31

FIGURA 16 Trichophyton tonsurans


Muestra HF-19

64
RESULTADO Y DISCUSIÓN:
En el presente trabajo, con el fin de hacer un aporte a las actividades
agropecuarias, se produjo el forraje hidropónico tal y como lo harían en las zonas
rurales sin ningún control ambiental extraordinario para su producción, no llevando
ningún control que fuera sofisticado a las condiciones de campo ya sea de
temperatura, pH, ventilación. Con el objetivo de identificar los tipos de hongos que
lo contaminan, utilizando agua de varios lugares.

En esta investigación nos dio como resultado que al no tener un buen control
ambiental para la producción del forraje hidropónico, este se contamina
principalmente de hongos, que son los primeros en hacerse visibles provocando
podredumbre en las semillas, así como también en las plántulas. Una vez
realizado el trabajo de campo dio como resultado la identificación de los
siguientes tipos de hongos los de mayor incidencia a contaminar son los del
género Fusarium, Aspergillus, Trichophyton, en segundo lugar esta Mucor, y en
tercer lugar son los Hongos Levaduriformes. Siendo así que nuestra hipótesis es
totalmente cierta que los hongos de mayor incidencia en el forraje hidropónico es
el de género fusarium, así como también hay mucha prevalencia de los del
género Aspergillus y Trichophyton.

CUADRO 11 Número de muestras positivas en hongos.

MUESTRA HONGOS LEVADURAS


HF-1 POSITIVO NEGATIVO
HF-2 POSITIVO NEGATIVO
HF-3 NEGATIVO POSITIVO
HF-4 POSITIVO NEGATIVO
HF-5 POSITIVO NEGATIVO
HF-6 POSITIVO NEGATIVO
HF-7 POSITIVO NEGATIVO
HF-8 POSITIVO NEGATIVO
HF-9 POSITIVO NEGATIVO
HF-10 POSITIVO NEGATIVO
HF-11 POSITIVO NEGATIVO
HF-12 POSITIVO NEGATIVO
HF-13 POSITIVO NEGATIVO
HF-14 POSITIVO NEGATIVO
HF-15 POSITIVO NEGATIVO
HF-16 POSITIVO NEGATIVO
HF-17 POSITIVO NEGATIVO
HF-18 POSITIVO NEGATIVO
HF-19 POSITIVO NEGATIVO
HF-20 POSITIVO NEGATIVO
65
CUADRO 12. Número de muestras positivas en hongos.

HF-21 POSITIVO NEGATIVO


HF-22 POSITIVO NEGATIVO
HF-23 POSITIVO NEGATIVO
HF-24 POSITIVO NEGATIVO
HF-25 POSITIVO NEGATIVO
HF-26 POSITIVO NEGATIVO
HF-27 POSITIVO NEGATIVO
HF-28 POSITIVO NEGATIVO
HF-29 POSITIVO NEGATIVO
HF-30 POSITIVO NEGATIVO
HF-31 POSITIVO NEGATIVO
HF-32 POSITIVO NEGATIVO
HF-33 POSITIVO NEGATIVO
HF-34 POSITIVO NEGATIVO
HF-35 POSITIVO NEGATIVO
HF-36 POSITIVO NEGATIVO
HF-37 POSITIVO NEGATIVO
HF-38 POSITIVO NEGATIVO
HF-39 POSITIVO NEGATIVO
HF-40 POSITIVO NEGATIVO

Aunque de forma global y desde otro punto de vista el cultivo hidropónico o sin
suelo puede presentar ciertas ventajas con respecto al cultivo tradicional, también
es cierto que éstos, en sus diferentes modalidades, son afectados, a veces
gravemente.

Si esta técnica se utilizó en principio para resolver el problema de determinadas


enfermedades, con el paso del tiempo se observó que no era la solución definitiva
para las procedentes del suelo.

Dentro de los múltiples factores que afectan la producción de forraje se encuentra


la proliferación de hongos filamentosos causantes de enfermedades (Sánchez,
1998).

Al cultivar plantas en contenedores regados por soluciones nutritivas, se separan


sus raíces de su medio habitual, que es el suelo.

66
Grafica 1.

TIPOS DE AGUA

40
35
30
25
20
15
10
5
0
Agua de Lerdo Agua de La Agua Testigo Agua de UAAAN
Amistad

Nº de muestras positivas

En la gráfica de arriba señalamos los tipos de agua y el número de muestras que


resultaron contaminadas.

Estos microorganismos aparecen en la zona de la raíz, hacen que el agua que


escurre se torne lechosa, con un olor desagradable y puede generar problemas de
salud en los animales que lo consumen.

La recirculación de la solución de nutrientes hace fácil su diseminación a todo el


cultivo. Las plantas infectadas por hongos de la raíz, durante su desarrollo pueden
sufrir de enanismo y no alcanzar la madurez.

Esto se debe principalmente a medidas sanitarias pobres durante la germinación,


como lo son: el exceso de humedad en el medio de crecimiento, aeración pobre y
alta densidad de plántula. Estos hongos pueden diseminarse en el polvo y
partículas de suelo en el piso. Puede transmitirse a través de las manos,
herramientas e insectos como la mosquita de los hongos.

Los hongos se pueden clasificar como psicrofílicos, mesofílicos o termofílicos. Los


psicrofílicos tienen un mínimo de temperatura de crecimiento menor a los 0⁰C y
máxima menor a los 20⁰C, los mesófilos, la mayoría de los hongos, tiene una
temperatura mínima de 0⁰C, máxima menor a 50⁰C, y los termófilos una mayor a
los 20⁰C, máxima mayor a los 50⁰C (Kendrick, 2000).

67
La mayoría de los hongos crece a un rango de temperatura entre 25 a 30⁰C
(Kavanagh, 2005). La temperatura influye en el crecimiento, la germinación de
esporas, reproducción y, en general, todas las actividades del organismo
(Alexopoulos et al., 1996).

El pH es fundamental para el desarrollo de los hongos, a un pH alto se ve afectada


la solubilidad de los metales y a pH bajo se afectan los sistemas enzimáticos, el
ingreso de vitaminas esenciales y ácidos orgánicos y la toma de minerales
(Cochrane, 1963). El pH óptimo se encuentra entre 4 y 6 (Kavanagh, 2005).

HONGO TEMPERATURA pH

Fusarium 25 - 30⁰c 5.5 – 7.5

H. Levaduriformes 24 - 28⁰c 4.5 – 6.5

Aspergillus 30 - 33⁰c 4.5 – 6.2

Mucor 25 - 30⁰c 4-5

Trichophyton 25 - 27⁰c 6-9

Además, las modificaciones introducidas en el ambiente de la planta por estos


sistemas pueden en ocasiones agravar o incluso expresar enfermedades que no
se habían manifestado, por lo menos de forma patente, en los cultivos sobre
suelo.

CUADRO 13 Porcentaje de muestras contaminadas.

HONGOS # DE MUESTRAS % DE MUESTRAS


POSITIVAS
Fusarium oxysporum 7/40 17.5 %
Clamidosporas de 3/40 7.5%
Fusarium
Aspergillus terreus 5/40 12.5%
Aspergillus flavus 5/40 12.5%
Trichophyton 5/40 12.5%
Trichophyton rubrum 1/40 2.5%
Trichophyton violaceum 2/40 5.0%
Trichophyton tonsurans 2/40 5.0%
Mucor circinelloides 9/40 22.5%
Hongos Levaduriformes 1/40 2.5%
Total: 40/40 100%

68
GRAFICAS:
En los siguientes cuadros detallaremos gráficamente, el número de hongos
contaminantes del forraje hidropónico, así como también el número de muestras
contaminadas.

Grafica 2.

HONGOS IDENTIFICADOS

40
30
20
10
0

Nº de muestras positivas

Una de las características principales de los hongos es su inhabilidad de utilizar el


carbono inorgánico. El compuesto más simple como fuente de energía es la
glucosa, también utiliza fructosa, manosa y galactosa. Algunos hongos degradan
la lignina a dióxido de carbono pero en presencia de otra fuente de carbono como
celulosa, celobiosa o glucosa. (Kendrick, 2000).

Requieren, también, una fuente de nitrógeno, pueden utilizar nitrato y amonio. Los
aminoácidos, la urea, algunos polipéptidos y proteínas son utilizados por algunos
hongos pero no por todos. Una buena fuente de nitrógeno para muchos hongos es
la caseína hidrolizada, una mezcla de aminoácidos.

CONCLUSIÓN:
Una vez finalizada la investigación y de los resultados obtenidos tanto en campo
como en laboratorio se puede llegar a la conclusión, que la producción de plantas
en cultivo hidropónico se puede ver afectada por hongos, en donde se observan,
podredumbre de la semilla en germinación.

69
Así como también podredumbres en las plántulas, además síntomas de toxicidad
o deficiencia de nutrimentos, lo cual afecta el crecimiento y calidad del cultivo.

Cuando no se tienen las condiciones adecuadas para la producción de forraje


hidropónico estos microorganismos se presentan debido a la mala calidad del
agua, drenado ineficiente, mala desinfección de las semillas, pH acido, falta de
ventilación o altas temperaturas.

Al conocer el tipo de hongo que contamina al forraje hidropónico en la Comarca


Lagunera, nos da la ventaja de buscar el tratamiento específico y adecuado para
contrarrestar los efectos adversos que estos causan y las pérdidas económicas
que producen.

Además se recomienda que se deba producir FVH con las condiciones mínimas
necesarias de temperatura, pH, luminosidad y humedad adecuada, ya que es una
herramienta alimentaria de alternativa, como alimento de alta sanidad y calidad
nutricional para el ganado, en el cual se puede producir en un periodo
relativamente corto (de 10 a 15 días), en cualquier época del año y en cualquier
localidad geográfica, siempre y cuando se proporcionen las condiciones
adecuadas.

Esta tecnología es complementaria a los productos balanceados que se usan en la


alimentación del ganado, y muy buena alternativa de producción de forraje para la
Comarca Lagunera, en los periodos más críticos de sequía, cuando el forraje es
escaso, con esta técnica podemos enfrentar los problemas que enfrenta hoy la
producción de forrajes como (sequías, inundaciones, suelos empobrecidos de
minerales o deteriorados), por lo que se considera una alternativa para completar
la alimentación del ganado y contrarrestar los efectos climáticos en los sectores
agrícola y ganadero.

Cabe mencionar que la producción del forraje hidropónico es de gran utilidad, ya


que se puede contar con la producción diaria de forraje tierno, fresco, saludable y
de muy buena calidad permitiendo así la diversificación de esta, sobre todo
permitiendo tener una producción de bajo impacto ambiental y no es competitiva
con la producción de forraje convencional.

Este tipo de producción de forrajes es muy recomendable, dada la buena


eficiencia en el uso del agua en este sistema, ya que en esta zona es muy
inminente la sobre explotación de los mantos acuíferos, debido a las producciones
tanto agrícolas como pecuarias, lo cual propician un acelerado decremento en los
indicadores de la disponibilidad de agua por habitante.

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Common questions

Con tecnología de IA

Hydroponic forage production contributes to sustainable agriculture by utilizing limited resources efficiently, such as water and land, and minimizing the environmental footprint. It allows year-round production without soil degradation and reduces the need for synthetic fertilizers and pesticides. The system's adaptability to different climates and terrains ensures consistent supply and supports biodiversity by reducing land conversion pressures .

A producer might opt for hydroponic systems due to its high yield per area, efficient use of resources, and the ability to provide high-quality, nutritional forage continuously throughout the year. Although there are disadvantages like high installation costs and the need for specialized knowledge, the overall benefits such as reduced water usage, adaptability to marginal lands, and improved animal product quality can outweigh the cons, especially in regions prone to climate variability .

Hydroponic forage systems align with climate-resilient strategies by offering a controlled environment that decouples production from erratic weather patterns and resource scarcity, notably water. This method ensures consistent production, enhances food security, and reduces dependency on traditional crop calamities, aiding regions vulnerable to climate stress .

Challenges include high initial setup costs, lack of knowledge, and the need for constant monitoring and adjustments to environmental conditions. Addressing these issues requires increasing access to technical training for producers, improving cost-efficiency through technological innovation, and promoting knowledge transfer about system management to optimize results .

Small-scale farmers should evaluate fixed and operational costs against expected gains in productivity and quality. Factors include the initial investment in infrastructure, potential cost reductions in animal feed, improved health outcomes for livestock, and market opportunities for high-quality forage. Considering risks like knowledge gaps and the need for consistent oversight is essential to make informed decisions .

Hydroponic forage surpasses traditional forage with its higher vitamin content, especially A and E, and carotenoids, resulting in better digestibility and nutritional uptake. The method ensures low fiber and high free amino acids, enhancing growth and productivity in animals compared to the variable quality of traditional forages influenced by growing conditions and harvest timing .

Hydroponic forage production mitigates climatic risks by ensuring consistent and reliable feed supply, regardless of adverse weather conditions like droughts. The FAO (2002) analysis highlights this method's economic viability for small and medium producers by avoiding high fixed costs and dependence on agricultural machinery, which are more affected by climate variability .

Seed quality is crucial as it significantly influences the germination rate and resultant forage yield. Important parameters include genetic and physiological quality, cleanliness, absence of broken seeds, and compatibility with treatment processes like a sodium hypochlorite bath for sterilization. A germination rate above 75% is essential to prevent yield losses .

The recommended germination period for hydroponic forage varies between 10 to 15 days to reach about 25 centimeters in height, though it can extend to 16-20 days depending on producer needs. The timing is crucial as it balances rapid growth with optimal nutrient composition, ensuring high amino acid content and low fiber, enhancing digestibility and nutritional benefits for livestock .

Hydroponic feed offers several advantages for animal nutrition, including a constant year-round supply, utilization of marginal lands, reduced water waste, and a high nutritional value that is natural, leading to lower disease incidence. It also enhances fertility, increases milk production, and reduces production costs by partially replacing traditional rations with FVH .

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