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Diseño de Hormigón Estructural ACI 318

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones o menos: Este libro introduce los conceptos fundamentales del hormigón y el acero de refuerzo, incluyendo sus propiedades mecánicas y cómo estas se ven afectadas por factores como la edad, la velocidad de carga, la relación agua/cemento y la temperatura. Además, analiza los fenómenos de fluencia, retracción y deformación total del hormigón, así como las propiedades del acero de refuerzo. El objetivo es servir como material complementario para el est

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Diseño de Hormigón Estructural ACI 318

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones o menos: Este libro introduce los conceptos fundamentales del hormigón y el acero de refuerzo, incluyendo sus propiedades mecánicas y cómo estas se ven afectadas por factores como la edad, la velocidad de carga, la relación agua/cemento y la temperatura. Además, analiza los fenómenos de fluencia, retracción y deformación total del hormigón, así como las propiedades del acero de refuerzo. El objetivo es servir como material complementario para el est

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2010

Hormigón Estructural.
Diseño por Estados
Límites
(Parte I)
Versión enfocada al Código ACI 318 “Building Code Requirements for Structural
Concrete”

J. J. Hernández Santana
J. A. Hernández Caneiro
PRÓLOGO

En esta primera edición se recogen algunos apuntes que han sido redactados durante los

últimos cursos por los autores, como complemento bibliográfico para el estudio de las

asignaturas de Diseño de Hormigón Estructural, correspondientes al ciclo de formación

especializada de los estudiantes de ingeniería civil, lo mismo en la CUJAE que en la

UCLV. Comprendiendo que no es suficiente una formación enfocada sólo a los

procedimientos de diseños regidos por los Reglamentos Normativos (procedimientos

codificados), sujetos incluso a sistemáticas modificaciones en cualquier país, se ha decidido

profundizar en los aspectos de comportamiento del hormigón y el acero, materiales básicos

que definen la matriz del hormigón estructural, como principal garantía de una exitosa

práctica profesional.

El Reglamento cubano para el diseño de estructuras de hormigón durante las últimas cuatro

décadas ha seguido los patrones de la escuela europea y especialmente de España. El

Código CEB – FIP (Comité Europeo del Hormigón y Federación Internacional de

Pretensado), la Instrucción española EHE, y más recientemente el Eurocódigo, fueron

referentes obligados en ese período, y continuarán siéndolo siempre. En consecuencia, la

formación de los ingenieros civiles en Cuba, relativa a la práctica del diseño del hormigón

armado y pretensado, se fundamentó en el desarrollo de modelos enfocados básicamente a

estos Reglamentos. Los reconocidos aportes de los eminentes Profesores Francisco Medina

Torri, Leonardo Ruiz Alejo, Manuel Babé Ruano, Ernesto Valdés Avellaneda, y algunos

otros, se expresaron en interesantes textos y materiales complementarios con los enfoques

de las escuelas europeas, que contribuyeron a la formación de numerosas generaciones de

ingenieros civiles en el país, y que jamás perderán vigencia. En cada idea de este nuevo
intento hay mucho de todos ellos y sólo intentar alcanzarlos es una obra de gigantes.

Cuánto hay del Dr. Ing. Valdés Avellaneda, quien hizo de la modelación del hormigón un

arte y estableció una escuela que nos enseñó a todos a combinar ecuaciones con una buena

práctica sin abandonar el sentido propio de la ingeniería.

Sin embargo, la reciente decisión del Comité Técnico de Normalización del Cálculo de

Estructuras de Hormigón del Ministerio de la Construcción (MICONS), CTN 38,

encaminada a la reorientación del Reglamento cubano hacia el Código normativo

norteamericano ACI 318 “Building Code Requirements for Structural Concrete”, hizo ver

la necesidad de actualizar la bibliografía docente existente para el estudio de las materias

relacionadas con el hormigón, sobre todo con el interés de exponer los procedimientos de

diseño bajo el enfoque de los artículos y disposiciones de este Reglamento. Ya desde la NC

207 “Requisitos Generales para el Diseño y Construcción de Estructuras de Hormigón”,

Reglamento vigente en Cuba en el momento en que se redacta este libro, algunos de sus

Capítulos incluyeron esta reorientación.

Por último, los autores desean expresar su más sincero agradecimiento a esos

“hormigoneros” de siempre sin los cuales estos apuntes no habrían sido posibles. Esta

recopilación también se debe a ellos. Si en cada estudiante que reciba este libro queda tan

siquiera un poco de los procedimientos que aquí se exponen, bien valió la pena las intensas

jornadas de digitalización y edición que ha requerido. A ellos principalmente va dirigido

este trabajo, procurando asegurar la continuidad de la escuela cubana en esta interesante

área del quehacer profesional.

Los autores
SEMBLANZA DE LOS AUTORES

Julio A. Hernández Caneiro, ingeniero Juan José Hernández Santana, ingeniero


civil, profesor titular (CUJAE) y doctor en civil, profesor titular (UCLV) y doctor en
Ciencias Técnicas. En la actualidad es Ciencias Técnicas. En la actualidad es
Presidente de la Comisión Nacional de la Vicerrector de la UCLV y se ha
Carrera de Ingeniería Civil en la República desempeñado como Decano de la Facultad
de Cuba y Vicepresidente del Tribunal de Construcciones en dicho centro. Ha
Permanente de Construcciones e Hidráulica participado en líneas de investigación
para la defensa de los Doctorados en asociadas a la Modelación y Proyectos de
Ciencias Técnicas. Ha participado en líneas Estructuras, Normativas para el cálculo de
de investigación asociadas a la Modelación hormigón armado y pretensado y dirigido
de Estructuras, Análisis No Lineal, proyectos sobre gestión universitaria y
Normativas para el cálculo de hormigón evaluación de la calidad en la Educación
armado y pretensado y Pedagogía en Superior. Es autor de dos libros para la
Educación Superior, y participado en Carrera de Ingeniería Civil, y ha publicado
entrenamientos en Alemania y el Instituto numerosos artículos técnicos sobre temas de
Eduardo Torroja, en Madrid, España. Es hormigón en revistas nacionales e
autor de un libro de texto para la Carrera de internacionales, así como sobre temas
Ingeniería Civil, y ha publicado numerosos asociados a investigaciones pedagógicas.
artículos técnicos sobre temas de hormigón Impartió cursos de posgrado y Maestría en
en revistas nacionales e internacionales. Nicaragua, Perú, Bolivia, Colombia y
Impartió cursos de posgrado y Maestría en Honduras; y brindado asesoría en diseño
Mozambique, Perú, Ecuador y Bolivia. Es curricular a universidades de Perú, Colombia
miembro del Comité Técnico de y Bolivia; y formó parte como profesor del
Normalización No. 38 para el Cálculo de Doctorado Curricular “Formación del
Estructuras de Hormigón (CONCEH) de la profesorado y desarrollo curricular en la
República de Cuba. Ha recibido numerosas educación superior” de la Universidad de
condecoraciones por su actividad académica Oviedo. Ha recibido numerosas
y actualmente representa a Cuba en el condecoraciones por su actividad. Es
Grupo de Ingeniería Civil del Proyecto Profesor Honorario de la Universidad
Tuning_América Latina, vinculado al “Ricardo Palma” en Perú.
Programa ALFA de la Comisión Europea.
TABLA DE CONTENIDO

EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

CAPÍTULO I: EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN


ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO.
1.1 Introducción 1
1.1.1 Tratamiento de las unidades bajo el sistema internacional (SI) 6
1.2 Propiedades del hormigón 12
1.2.1 El hormigón en estado fresco 12
1.2.2 El hormigón en estado endurecido. Principales características 13
mecánicas
1.2.2.1 Tendencia de las curvas de comportamiento del hormigón a 13
compresión uniaxial
1.2.2.2 Influencia de la velocidad de aplicación de la carga en la curva de 16
comportamiento del hormigón
1.2.2.3 Influencia de la edad del hormigón ensayado en la curva de
17
comportamiento
1.2.2.4 Influencia de la esbeltez y tipología de la probeta en la curva de 19
comportamiento
1.2.2.5 Influencia en la curva de comportamiento de la relación 20
agua/cemento
1.2.3 Leyes constitutivas para modelar el comportamiento del hormigón a 21
compresión uniaxial
1.2.4 Resistencia característica del hormigón   29
1.2.5 Resistencia a tracción del hormigón 29
1.2.5.1 Caso de la tracción directa   31
1.2.5.2 Caso de la tracción indirecta   32
1.2.6 Módulo de deformación longitudinal 34
1.2.6.1 Módulo de deformación a compresión 34
1.2.6.2 Módulo de deformación a tracción 35
1.2.7 Coeficiente de Poisson del hormigón 35
1.2.8 Módulo de deformación transversal o módulo a cortante del
36
hormigón
1.2.9 Influencia del tiempo en la resistencia del hormigón 36
1.3 La deformación del hormigón y los fenómenos dependientes del 37
tiempo
1.3.1 La Fluencia del hormigón 37
1.3.2 La Retracción o Contracción del hormigón 43
1.4 Influencia de la temperatura en la resistencia del hormigón 47
1.5 Deformación total del hormigón 53
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

1.6 Propiedades del acero de refuerzo 49


1.6.1 Tipos de acero para el refuerzo del hormigón 49
1.6.2 Principales características mecánicas de los aceros de refuerzo 50
1.6.3 Diagramas tensión – deformación del acero de refuerzo 50
1.6.3.1 Diagrama tensión – deformación característico del acero natural 51
1.6.3.2 Diagrama tensión – deformación característico del acero sin 52
escalón de fluencia
1.6.4 Características geométricas de las barras de acero de producción
54
nacional
1.6.5 Características mecánicas de las barras de acero de producción
55
nacional
1.6.5.1 Límite elástico aparente 55
1.6.5.2 Módulo de deformación 56
1.6.5.3 Aptitud del acero para el doblado 56
1.6.6 Propiedades físicas y químicas del acero de producción nacional 56
1.7 El hormigón estructural 57
1.7.1 Efecto del refuerzo en la fisuración 57
1.7.2 Efecto del hormigón sobre el refuerzo 58
1.7.3 Efecto de confinamiento del hormigón 59
1.7.4 Efecto del refuerzo en la retracción del hormigón 61
1.7.5 Efecto de la fluencia en el hormigón armado 64
1.7.6 Peso del hormigón armado 66
1.7.7 La adherencia 66
Ejercicios Propuestos 73
Bibliografía Consultada 75
CAPÍTULO II: COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y
PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES
2.1 Introducción. Principios de Cálculo 76
2.2 Compatibilidad de las deformaciones a nivel de sección 77
2.2.1 Breve reseña para la comprensión del hormigón pretensado 78
adherente
2.2.2 Estudio de la Tracción Axial 80
2.2.2.1 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón
81
armado
2.2.2.2 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón
81
pretensado
2.2.3 Estudio de la compresión axial 83
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

2.2.3.1 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón


83
armado
2.2.3.2 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón
83
pretensado
2.2.4 Estudio de la Flexión Simple 85
2.2.4.1 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón
87
armado
2.2.4.2 Compatibilidad de deformaciones en secciones de hormigón
87
pretensado
2.3 Ecuaciones físicas del hormigón y el acero 88
2.4 Comportamiento de secciones frente a solicitaciones normales 88
2.5 Caso de la tracción axial 91
2.5.1 Tensor de hormigón armado 92
2.5.2 Tensor de hormigón pretensado 100
2.6 Caso de la compresión axial 108
2.6.1 Columnas de hormigón armado 108
2.6.2 Columnas de hormigón pretensado 112
2.7 Comportamiento de secciones sometidas a flexión 116
2.7.1 Solución general de las ecuaciones de equilibrio 117
2.7.2 Transformación de leyes 
 no lineales del hormigón en un 125
diagrama rectangular equivalente
2.7.2.1 Análisis de la transformación en el caso de secciones 127
rectangulares
2.7.2.2 Análisis de la transformación en el caso de secciones triangulares 135
2.7.2.3 Tratamiento de la sección T ó I mediante el diagrama rectangular
137
equivalente
2.7.2.4 Tratamiento de la sección trapezoidal mediante el diagrama 139
rectangular
2.7.3 Curvas de comportamiento de secciones de hormigón armado 140
2.7.4 Comparación de diferentes diagramas tenso deformacionales del 147
hormigón
2.7.5 Curvas de comportamiento simplificadas. Caso del hormigón 150
armado
2.7.6 Concepto de Ductilidad. Fallo Balanceado 154
2.7.7 Variación de la cuantía de refuerzo. Efecto del acero a compresión 160
2.7.8 Curvas de comportamiento de secciones de hormigón pretensado 168
2.7.8.1 Influencia de la resistencia a tracción del hormigón 181
2.7.8.2 Curvas de comportamiento simplificadas. Caso del hormigón 184
pretensado
2.7.8.3 Aporte del acero ordinario 194
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

2.7.8.4 Aporte de la deformación previa del pretensado (εpo) 195


2.8 Hipótesis derivadas del comportamiento para el estudio de los 196
estados de resistencia última
Ejercicios Propuestos 197
Bibliografía Consultada 201
CAPÍTULO III: LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL
3.1 Introducción 202
3.1.1 Factores de incertidumbre 205
3.1.2 Probabilidad de ocurrencia del fallo 206
3.1.3 El factor de seguridad 207
3.2 Diferentes métodos para medir la seguridad 209
3.2.1 Tensiones Admisibles 209
3.2.2 Rotura 212
3.2.3 Estados Límites 214
3.2.4 Métodos probabilísticos. Teoría Seguridad 220
3.3 La seguridad en el ACI 225
3.3.1 Tratamiento de la resistencia del hormigón 226
3.32 Los factores de carga 231
3.3.3 El Factor de reducción de la resistencia 233
3.3.4 Factor de seguridad global del ACI 238
3.3.5 La seguridad dentro de la etapa de servicio 239
3.4 La combinación pésima 240
Ejercicios Propuestos 249
Referencias Bibliográficas 251
CAPÍTULO IV: SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE
LA FLEXIÓN
4.1 Introducción 252
4.2 Principios generales para el análisis de secciones sometidas a 252
esfuerzos normales
4.2.1 Hipótesis básicas 253
4.2.2 Diagrama de Dominios. 259
Ecuaciones de compatibilidad de las deformaciones dentro de
4.2.3 262
cada Dominio.
4.3 Fallo balanceado. Cuantía balanceada. 265
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

4.4 Fallo por tracción controlada. Profundidad de la línea neutra en 266


la frontera
4.5 Solución general para sección rectangular 267
4.6 Recomendaciones de diseño 271
4.7 Comprobación de secciones 275
4.8 Diseño de secciones 283
4.8.1 Algunas consideraciones sobre el refuerzo a compresión 283
4.8.2 Diseño libre 286
4.8.3 Diseño con peralto prefijado. 290
4.9 Secciones T 298
4.9.1 Ancho efectivo del ala 299
4.9.2 Ecuaciones generales 300
4.9.3 Comprobación de secciones T 302
4.9.4 Diseño de secciones T 304
4.10 El método unificado de Ernesto Valdés 311
4.11 Flexión esviada 314
4.11.1 Ecuaciones generales para secciones rectangulares 315
4.11.2 Aporte del hormigón 316
4.11.3 Aporte del refuerzo 316
4.11.4 Solución técnica 317
Ejercicios Propuestos 322
Referencias Bibliográficas 326
CAPÍTULO V: EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE
5.1 Introducción 327
5.2 El concepto de esfuerzos cortante 327
5.3 Mecanismo de resistencia a cortante sin refuerzos en el alma 329
5.3.1 La formación de grietas 329
5.3.2 Equilibrio a cortante 332
5.3.3 Mecanismo para la resistencia a cortante 332
5.3.4 Mecanismo de fallo 334
5.4 Aporte resistente del hormigón a cortante en vigas 336
5.4.1 Expresiones del ACI para elementos de Hormigón Armado 336
5.4.2 Expresiones del ACI para elementos de Hormigón Pretensado 337
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

5.4.3 Influencia de la carga axial 340


5.5 Mecanismo de resistencia a cortante con refuerzos en el alma.
341
Aporte del refuerzo transversal
5.5.1 Analogía de la armadura 342
5.5.2 Método del ACI 343
5.6 Comprobación de secciones a cortante 344
5.7 Recomendaciones de diseño y construcción 348
5.8 Área total de refuerzo. Distribución. 351
5.9 Diseño por cortante 354
5.10 Vigas de peralto variable 366
5.11 Cortante de fricción. 374
5.12 Resistencia al cortante en secciones compuestas 378
Ejercicios Propuestos 384
Referencias Bibliográficas 387
CAPÍTULO VI: EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN
6.1 Comportamiento de secciones a torsión 388
6.1.1 Tubos de paredes delgadas en torsión 388
6.1.2 Comportamiento antes de la fisuración. Torsión en régimen
390
elástico
6.1.3 Comportamiento después de la fisuración 392
6.1.4 Ecuaciones de compatibilidad 395
6.2 Diseño de secciones de Hormigón Armado a torsión. Enfoque 402
del ACI
6.2.1 Efecto de la torsión en elementos de Hormigón Armado 402
6.2.2 Torsión crítica. Elementos no fisurados. 404
6.2.3 Torsión en secciones fisurados. 405
6.2.4 Recomendaciones de diseño. 408
Ejercicios Propuestos 425
Referencias Bibliográficas 426
CAPÍTULO VII: ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN
7.1 Introducción 427
7.1.1 Momento de fisuración 428
7.12 Sección fisurada 430
7.2 Fisuración 433
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

7.2.1 Estados Límites de Fisuración 434


7.2.2 Factores influyentes en la fisuración 436
7.2.3 Cálculo de la abertura Fisuras 440
7.2.4 Disposiciones del ACI 318-99 para el chequeo de la fisuración 444
7.3 Deformación 449
7.3.1 Control de flechas 450
7.3.2 Flechas permisibles 450
7.3.3 Flechas Instantáneas 452
7.3.4 Rigidez efectiva de la sección fisurada. 452
7.3.5 Flechas diferidas 454
7.3.6 Flecha Total 455
7.3.7 Análisis de variables 458
Ejercicios Propuestos 461
Referencias Bibliográficas 463
CAPÍTULO VIII: ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO
8.1 Introducción 464
8.2 Anclaje de las armaduras 464
8.2.1 Longitud de anclaje en barras traccionadas 465
8.2.2 Barras con anclajes curvos 468
8.2.3 Longitud de anclaje en barras comprimidas 470
8.3 Empalmes 471
8.4 Separación entre barras y recubrimiento 472
8.5 Paquetes o mazos de barras 476
8.6 Barras levantadas o dobladas 476
8.7 Corte de barras 477
8.8 Armadura de refuerzo en ángulo 481
Ejercicios Propuestos 488
Referencias Bibliográficas 491
CAPÍTULO IX: VIGAS CONTINUAS
9.1 Introducción 492
9.2 Funciones y clasificación 492
9.3 Luz de cálculo 492
EPÍGRAFE CONTENIDO Pág.

9.4 Determinación de las cargas 493


9.5 Determinación de las solicitaciones elásticas 494
9.6 La Fluencia plástica en el Hormigón Armado 494
9.7 La redistribución de momentos 498
9.8 Limitaciones en la redistribución de momentos 501
9.9 Método Directo de Redistribución. Coeficientes plásticos para
501
vigas continúas
Ejercicios Propuestos 537
Referencias Bibliográficas 540
ANEXOS: AYUDAS DE CALCULO
TABLA A-1 Áreas de barras de refuerzo 542
TABLA A-2 Valores de  ,  ,    para DOMINIOS 2 ó 3. FALLO
542
DUCTIL.
TABLA A-3 Valores de  ,  ,    para DOMINIOS 4. FALLO
543
FRAGIL.
TABLA A-4 Propiedades del área comprimida para flexión esviada 544
TABLA A-5 Valores del coeficiente  para vigas aisladas. 545
Longitud de anclaje  para barras o alambres en zonas de alta
TABLA A-6 adherencia, sin revestimiento, colocadas en hormigón de peso 547
normal
TABLA A-7 Número máximo de barras en una camada para vigas 548
TABLA A-8 Recubrimientos efectivos para barras de refuerzo en vigas. 550
TABLA A-9 Momentos flectores y fuerzas de corte de vigas continúas con
551
tramos iguales
TABLA A-10 Factores de conversión para las unidades más comunes
553
utilizadas en el diseño estructural
Equivalencia entre el sistema SI, el sistema mks, y el sistema
TABLA A-11 inglés de las ecuaciones no homogéneas del Reglamento ACI 554
318
CAPÍTULO 1
El hormigón y el acero de refuerzo.
El hormigón estructural.
Propiedades y uso
1.1 INTRODUCCIÓN
El hormigón1, conocido también en algunas regiones de habla hispana como “concreto2” por su
traducción del inglés, “concrete”, es un material artificial de origen pétreo que se obtiene de la mezcla
cuidadosamente proporcionada de diferentes materiales en los que se incluyen, básicamente, áridos
finos y grues os (arena y grava de diferentes tamaños), un aglutinante3 (se estudiará en este curso el

1
Hormigón: su raíz proviene del latín “formicus”, que significa fórmico o formáceo, es decir, susceptible de ser moldeado para darle la 
forma deseada. 

2
Concreto: proviene del término sajón “concrete”. Es sinónimo de concrecionado que significa acumulación de partículas unidas para 
formar un masa. 
 
3
En Egipto empleaban yeso calcinado en sus construcciones. 
En Grecia utilizaron calizas calcinadas. 
En Roma molían cenizas volcánicas junto con cal viva. En Puteoli (hoy ciudad llamada Puzzuoli) se encontraba un depósito de estas 
cenizas, de ahí que a este cemento se le llamase cemento de puzolana o puzolánico. 
En la Edad Media el empleo del hormigón como material estructural decayó al igual que su calidad. 
Durante el  Siglo  XIX  aparece el  cemento  artificial  Portland  de  comprobado  auge  y  desarrollo  técnico;  su  nombre  se  debe  a  que  el 
color del hormigón obtenido se parecía a la piedra natural de la zona de Portland (al sur de Inglaterra). Fue precisamente en este siglo 
que tienen lugar las primeras experiencias del hormigón armado. 
En los comienzos del Siglo XX se realizan las primeras construcciones y publicaciones técnicas, así como las primeras normativas del 
hormigón armado. 

CAPÍTULO 1 19
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

hormigón obtenido a base de cemento Portland), agua, y en ocasiones algún aditivo4 o adición5
encargados de modificar favorablemente algunas de sus propiedades en estado fresco.
Quizá la mayor singularidad de este material artificial es la existencia en él de dos estados disímiles
con propiedades diferentes en cada uno: inicialmente un estado plástico fluido que le permite
adaptarse con facilidad a las diferentes formas de los moldes en que se vierte y, luego de endurecido,
un estado sólido en el que se modifican sus propiedades. A causa de la baja resistencia que presenta a
los esfuerzos de tracción debido a su origen pétreo, lo que quizá represente su principal debilidad, se
embebe en su masa algún refuerzo (más frecuentemente acero) que obliga también a estudiar las
propiedades de este segundo material.
El agua se añade a la mezcla con la finalidad de propiciar una reacción química con el cemento que
proporcione una pasta que confiera el carácter aglutinante necesario como para unir las partículas de
árido, tanto fino como grueso y, además, para garantizar una adecuada laborabilidad o manejabilidad,
la suficiente como para facilitar su colocación en los moldes. Además la pasta es la encargada de
rodear eficientemente al acero de refuerzo que se embebe en su masa. Una desproporción involuntaria
de la relación entre la cantidad de agua añadida y de cemento puede convertirse en la peor de las
causas de una baja resistencia mecánica del producto, o de una inadecuada manejabilidad. En
definitiva la relación agua/cemento ⁄ se convierte en el principal parámetro que debe ser
celosamente atendido en la proporción de la mezcla.
La clasificación más general que puede hacerse de este material es la siguiente6:
) Hormigón Simple o en Masa: se trata del hormigón que no posee refuerzo de acero o de otro
tipo.
) Hormigón Estructural: se trata del hormigón reforzado. En este curso se estudiará el
refuerzo en forma de barras de acero. Si el refuerzo es pasivo (tensión nula para carga exterior
nula) se tratará del hormigón armado (reinforced concrete), y si el refuerzo es activo
(deformado antes de la acción de las cargas externas): hormigón pretensado (prestressed
concrete)
Existen sobradas evidencias para reconocer el carácter universal del hormigón como material de
construcción, incluso desde épocas muy remotas, probablemente desde la misma antigüedad en Egipto.
A su favor se reconocen fortalezas como su fácil adaptación a diferentes formas al presentar un estado

4
Adición: escorias, puzolanas, humo de sílice, cenizas volantes, etc., que se añaden al cemento durante su fabricación. 

5
Aditivo: plastificantes, fluidificantes o superfluidificantes  que se añaden al hormigón durante su fabricación. 
6
La  clasificación  que  se  expone  puede  ser  enriquecida  con  los  siguientes  otros  tipos  de  hormigón:  Ciclópeo  (aquel  cuyos  áridos  no 
pasan  por un tamiz  de 80  de  luz  de  malla,  aunque  normalmente exceden  de 125 . Se emplean generalmente en  obras de 
gran volumen y en cimentaciones), Ligero (aquel que tiene una densidad comprendida entre 12 20 ⁄ . Son muy interesantes 
como aislante térmico y acústico, y especialmente para disminuir peso en las estructuras), Celular (con gas incorporado en su masa), 
Mixto  (hormigón  unido  a  perfiles  metálicos),  Refractario  (hormigón  con  áridos  de  procedencia  cerámica.  Capaces  de  resistir  una 
temperatura por encima 1000  sin pérdida sensible de su resistencia) 

CAPÍTULO 1                                                                          2
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

inicial plástico y fluido; además, a excepción del cemento y las adiciones que puedan ser empleadas, el
resto de los materiales que lo integran se extraen de canteras naturales que se ubican generalmente muy
próximas al sitio de construcción y a costos relativamente bajos; su carácter pétreo le confiere una alta
resistencia a la compresión y una probada aptitud, sobretodo en aquellos elementos en los que los
esfuerzos internos son precisamente de compresión, que tienden a unir sus enlaces; su elevada
resistencia a las altas temperaturas; a la abrasión, etc.
Sin embargo, su mismo origen pétreo le concede un elevado peso volumétrico y lo convierte en un
material definitivamente frágil con una baja resistencia a la tracción (la resistencia media a la tracción
es sólo del orden del 10% de su resistencia a la compresión), e inepto económicamente en elementos
estructurales que se vean sometidos a fuertes esfuerzos de tracción en toda o gran parte de su sección
transversal. Esta última, reconocida por muchos como su principal debilidad, hizo que en la segunda
mitad del siglo XIX se propusiera una interesante solución a partir de la inclusión de barras de acero
para contrarrestarla. El acero, material con mucha mayor resistencia a la tracción que el hormigón, se
dispone esencialmente en aquellas zonas del elemento en las que aparecen los principales esfuerzos de
tracción, dando lugar así al nuevo material llamado hormigón armado7.
No se debe entender el hormigón armado sólo como la combinación de hormigón y acero, es eso
pero asegurando además que ese refuerzo de acero trabaje integrado al hormigón y para lograrlo debe
encontrarse debidamente adherido a él. Si no se desarrolla esa adherencia entre ambos materiales, se
modifica apreciablemente la forma conjunta de trabajo de ambos. La variante más generalizada para
construir elementos estructurales con este nuevo material consiste, tecnológicamente hablando, en la
colocación del refuerzo dentro de los moldes en la cantidad y posición que estipule el proyecto, luego
se vacía el hormigón en dichos moldes y una vez endurecido se ha llegado al hormigón armado. El tipo
de refuerzo usualmente empleado corresponde a barras de acero de sección circular y debidamente
ancladas, cuya superficie puede ser lisa aunque preferiblemente deformada (corrugada) para mejorar la
adherencia. El acero se coloca sin tensión previa alguna, es decir, mientras el elemento no entre en
carga, e ignorando por ahora fenómenos como la contracción o retracción que tiene lugar en el
hormigón durante el proceso de fraguado, la deformación en estas barras es nula; la barra es hasta
entonces pasiva. Se ha reproducido así un material que mejora las debilidades de sus matrices
(hormigón y acero) por separado8, favoreciendo sus ilimitadas posibilidades de uso en edificaciones,
depósitos, puentes y en ocasiones hasta en pavimentos.


En  algunos  países  de  habla  hispana  se  conoce  como  hormigón  reforzado  y  en  otros  como  concreto  reforzado.  Se  reconoce  a  los 
franceses Monier y Coignet como los pioneros del hormigón armado, quienes en 1861 ofrecieron diversos criterios para la fabricación 
de diferentes elementos con el empleo de este novedoso material para la época: tubos, vigas, bóvedas, etc.  
 
8
 Sólo para ilustrar esta aseveración se citan los siguientes ejemplos: el hormigón simple presenta una baja resistencia a la tracción, sin 

embargo,  al  disponer  armadura  de  acero  en  el interior  de  su  masa,  se  atenúa    apreciablemente  esta  debilidad  y  se  incrementa  la 
capacidad de carga del elemento. Por otro lado el acero presenta una elevada resistencia lo mismo a la tracción que a la compresión, 
pero sometido a este último tipo de esfuerzo es ávido a perder la estabilidad a causa de la elevada relación entre la longitud de la 
barra  y  su  diámetro.  Embebido  en  la  masa  de  hormigón  y  endurecido  este,  la  posibilidad  de  perder  la  estabilidad  se  reduce 
significativamente.  

CAPÍTULO 1                                                                          3
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Sin embargo, su elevado peso limitó sus posibilidades en estructuras de grandes luces o sometidas a
grandes cargas, sobre todo por el incremento de las deflexiones y la multiplicación de las grietas que
tienen lugar bajo los efectos de la tracción, que no sólo comprometen los parámetros estéticos de
cualquier estructura, sino que también incrementan la exposición de las armaduras a la corrosión por
humedad u otras causas. Una vez más el ingenio humano es puesto a prueba y ya desde finales del
siglo XIX, y con mayor intensidad dentro de las primeras décadas del siglo XX, con la aparición en el
mercado de aceros de muy alta resistencia, surge la idea de precomprimir el hormigón, es decir, del
preesfuerzo9.
La idea consiste en deformar la armadura de acero (conformada usualmente por alambres, cables o
incluso barras), mediante un proceso de estiramiento mecánico, y luego de alcanzada la tensión que
estipule el proyecto, esta armadura debe anclarse adecuadamente para mantener dicho nivel de tensión.
Este proceso se realiza previo a la acción de las cargas externas y de ahí que el acero esté activado
(traccionado), incluso, cuando estas no existan. Una vez endurecido el hormigón y trasferida a él la
tensión del acero, tendrían las acciones externas que descomprimirlo primero para luego dejar abierta
la posibilidad de su agrietamiento, lo que suele ocurrir para niveles de carga sensiblemente superiores a
los correspondientes al hormigón armado. Este es el principio básico del hormigón pretensado y
atendiendo al momento en que se deforma (estira) la armadura respecto del momento en que se vacía el
hormigón, se estaría tratando del pretesado o el postesado. En definitiva el preesfuerzo reduce
apreciablemente las deflexiones (flechas) y puede llegar a atenuar en el nivel que se desee, las grietas
en el hormigón. Es un material muy intuitivo que ha permitido extender los rangos de luces en que
puede emplearse el hormigón, y sobre todo en estructuras cuya función exija una probada
estanqueidad.
Como el curso trata del hormigón estructural (lo mismo armado -HoAo- que pretensado HoPo), se
justifica el estudio de las propiedades del hormigón, especialmente las que corresponden al estado
sólido de este material, y también las del acero de refuerzo (natural u ordinario para el hormigón
armado, y de alto límite elástico para el pretensado). El conocimiento consciente de estas propiedades
se vuelve cada vez más necesario si se desea comprender las razones que justifican los modelos
analíticos que se utilizan hoy para el diseño de elementos ejecutados con este material. Cuando no
existían las condiciones objetivas para el estudio del comportamiento del hormigón y del acero,
especialmente por no contar con laboratorios e instrumentales capaces de permitir hacer lo que hoy se
hace, la intuición auxilió al cálculo estructural y los modelos procuraron predecir, con cierta confianza,
lo que estaría aconteciendo bajo el efecto de las cargas.
Algunas predicciones eran certeras, sobretodo en cuanto a la seguridad estructural, porque los
modelos eran realmente conservadores, pero otras lo fueron tan poco que llegaron a modificar algunas
reglas que la propia intuición dictaba. La inmensa mayoría de los fenómenos de carácter reológicos
como la fluencia10, la retracción11, la fatiga, la relajación del acero, etc., exigieron estudios más

 

En Cuba y en otros países se conoce con el nombre genérico de hormigón pretensado, que puede ser pretesado o postesado . Su principal singularidad 
es que,  a diferencia del hormigón armado, la armadura de acero se deforma (estira) antes que las cargas exteriores actúen, por eso se reconoce como 
hormigón con armadura activa. 
10 
En algunos países se le llama cedencia, mientras que inglés una de sus denominaciones es “yield”, de ahí que para identificar el límite 
de fluencia del acero (tensión a la cual se estima la entrada en fluencia de este material), se utilice el término  . 

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minuciosos para mejorar la comprensión acerca de por qué los materiales modificaban sus propiedades
con el tiempo. Hoy se interpreta mejor la razón por la cual una viga que sufre una deflexión
instantánea y natural cuando se le somete a carga, ve incrementada su deformación inicial con el paso
del tiempo, sin necesidad de que la carga incremente su magnitud. Lo mismo sucedió en los inicios
mismos del pretensado cuando poco se conocía de las pérdidas de tensión que tienen lugar en el acero.
Estas argumentaciones quizás contribuyan a comprender la razón de abrir siempre un espacio al
estudio de las propiedades del hormigón y del acero de refuerzo cuando se intente modelar el
comportamiento del hormigón armado o pretensado. Algunas realizaciones interesantes con hormigón
estructural se muestran en el montaje de fotos que a continuación se expone.

Foto  2  Solución  de  entrepiso  y  cubierta  del  sistema  de 


Foto  1  Edificio  que  ocupa  la  Facultad  de  Ingeniería  Civil  del edificaciones empleado en la CUJAE. Se trata de un entramado de 
Instituto Superior Politécnico de La Habana (ISPJAE).   vigas y diafragmas monolíticos sobre los que se vacía la carpeta.  

Foto  4  Viaducto  Millau,  situado  en  el  sudeste  de  Francia.


Desafiando las leyes de la física, es una colosal obra de ingeniería
que  incluso  supera  en  altura  a  la  célebre  Torre  Eiffel.  Discurre  a
245 metros del suelo, pesa 400 000 toneladas, resiste vientos de
210 kilómetros por hora y costó casi 300 millones de euros.  

Foto 3 Escalera helicoidal ubicada en uno de los edificios 
de la Universidad de Ciencias Informáticas.  

 
11 
Se conoce también como contracción. 

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1.1.1 TRATAMIENTO DE LAS UNIDADES BAJO EL SISTEMA INTERNACIONAL (SI)


Desde principio de los años 80 del siglo XX, en Cuba se convirtió en ley el empleo de lo normado
por el Sistema Internacional de Unidades (SI), lo mismo para las actividades productivas, docentes que
científicas. Desde entonces constituye práctica común emplear dicho sistema en la enseñanza de la
ingeniería civil, y más específicamente en el diseño estructural.
No obstante esta larga experiencia de aproximadamente 30 años, el empleo de este sistema de
unidades continúa representando una fuente de confusión y errores para los estudiantes a todos los
niveles, que conducen en no pocas ocasiones a soluciones totalmente erradas que niegan el sentido
físico del resultado alcanzado. Esta realidad fue predicha por el eminente Profesor Manuel Babé Ruano
cuando introdujo el SI en la docencia de las Carreras de Ingeniería Civil y Arquitectura, y la atribuía a
confusiones que surgen con varias de sus unidades básicas. Ejemplificaba su percepción con el Pascal
como unidad de medida lo mismo de la presión (fuerza por unidad de área), y del esfuerzo o
tensión. Argumentaba el Profesor Babé que al usar el se perdía el concepto mecánico de la
tensión como media de fuerza por unidad de área, al no quedar expresado de forma explícita la tensión
en estas unidades. Se pueden comprender fácilmente como unidades de tensión lo mismo la ⁄ ,
que el ⁄ , sin embargo expresarla en exige el conocimiento previo de su definición. La
importancia cardinal que posee el tratamiento correcto de las unidades durante el cálculo estructural ha
impulsado a los autores a dedicar unas breves notas desde la misma Introducción del texto, acerca del
tratamiento de las unidades y su aplicación dentro del campo del diseño estructural.
Magnitudes físicas tan recurrentes en las expresiones de diseño como la longitud (asociadas, por
ejemplo, a las dimensiones de una pieza, lo mismo en sección que en longitud), la carga (vistas como
fuerza por unidad de longitud o de superficie), la tensión (definida como la razón Fuerza/Superficie),
etc., pueden tratarse de manera diferente de un sistema a otro de unidades. A continuación se exponen
los detalles de las unidades dentro del SI, sólo para las tres magnitudes físicas que fueron señaladas
anteriormente.
(A) Para la longitud las unidades básicas son el milímetro y el metro, denotadas como y
, respectivamente. Se derivan de ellas el siguiente:
Magnitud Nombre de la
Símbolo Valor
Unidad
micrómetro 10
milímetro 10
centímetro 10
decímetro 10
LONGITUD metro 10
decámetro 10
hectómetro 10
kilómetro 10
mega metro 10
El se prefiere emplear para designar las dimensiones de las secciones transversales
que se diseñan, los espesores, el diámetro de las barras, etc., mientras que el para la luz o
longitud entre apoyos de la pieza, longitudes de columnas, etc.

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(B) Para la fuerza la unidad básica es el Newton, denotado como , de la que se deriva el
siguiente conjunto de prefijos:
Magnitud Nombre de la
Símbolo Valor
Unidad
micronewton 10
milinewton 10
centinewton 10
decinewton 10
FUERZA newton · ⁄
decanewton 10
hectonewton 10
kilonewton 10
meganewton 10
En el diseño estructural y la construcción son el y el las más empleadas y
recomendadas.
(C) Para la presión, esfuerzo o tensión la unidad básica es el Pascal , y se derivan de ella el
siguiente conjunto de prefijos:
MAGNITUD Nombre de la
Símbolo Valor
Unidad
pascal ⁄
decapascal 10
PRESIÓN,
hectopascal 10
ESFUERZO,
kilopascal 10
TENSIÓN
megapascal 10
gigapascal 10
Siendo la unidad de mas amplio uso en el diseño estructural el megapascal , y en
menor medida el y el . El puede expresarse de diferentes formas cuando se refiera
a la tensión de trabajo del material (hormigón y acero) en las ecuaciones de equilibrio escrito a
nivel de sección transversal:
1 1 ⁄ 1 ⁄ 10 ⁄ 10 ⁄
El tratamiento de estas unidades ofrece varias alternativas de solución a un mismo problema
planteado, en las que influye mucho la percepción del calculista sobre cada una de ellas. Por ejemplo
al evaluar el esfuerzo normal ⁄ originado por una fuerza 1 000 , que actúa sobre una
sección de superficie 4 000 , se puede proceder de diferentes formas, a saber:
• Respetando las unidades originales de los datos:
1 000
0,25 ⁄ 250 ⁄
4 000
• Expresando el área en
1 000 10 10
25 ⁄ 25 · 25 · ⁄ 250 ⁄
40 10 10

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Expresando el área en
1 000
250 · 10 ⁄ 250 ⁄
4 · 10
Obsérvese que independientemente de la unidad en la que se sustituya el área, siempre es posible
expresar el valor buscado de tensión en , que resulta ser la unidad recomendada para esta
magnitud física.
Lo mismo sucede si se procura calcular el momento de la fuerza resultante de un volumen de
tensiones normales uniformes de magnitud 250 , actuando sobre una sección de área
4 000 , si la distancia de dicha fuerza (brazo) al punto del plano respecto del cual se desea evaluar
el momento es 300 .
Conociendo que:
· · ·
Entonces:
• Respetando las unidades originales de los datos:
250 4 000 300 250 4 000 300
300 000 000 · 300 · 10 · 300 · 10 10 10
·
• Expresando el área en y el brazo en
250 40 30 250 40 30
10
250 40 30 25 40 30 300 · 10 ·
10
300 · 10 10 ·
• Expresando el área en y el brazo en
250 4 · 10 0.30 250 4 · 10 0.30
10
250 4 · 10 0.30 250 · 10 4 · 10 0.30
10
·
Hasta aquí el análisis carece de complejidad alguna porque se han tratado las variables como
unidades métricas dentro del llamado Sistema Internacional de Unidades (SI); ¿Cuál ha sido la mejor
forma de hacerlo? ¿Qué procedimiento resulta más sencillo y esclarecedor? Partiendo de que lo más
común es expresar los esfuerzos en , las fuerzas en y los momentos en · , la respuesta a
estas interrogantes no es única, dependerá, como ya se expresó, de la percepción de cada calculista y
de la magnitud física que se esté evaluando.
Sin embargo, un segundo elemento aflora cuando de unidades se trata. Para algunas generaciones de
ingenieros cubanos quizá escuchar que la resistencia de un hormigón es de 28 , no le ofrece una
información completa acerca de la calidad de dicho material, se trata de las generaciones de menos
juventud. Para ellas 280 ⁄ , o incluso 4 000 ⁄ o lo que es igual 4 000 , es más
esclarecedor. Lo contrario sucedería a las generaciones más jóvenes.

CAPÍTULO 1                                                                          8
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La causa de esta realidad se debe en lo fundamental a que las primeras generaciones que se
refirieron fueron formadas en el período pre revolucionario bajo el Sistema USCS (United States
Customary System), y comenzaron a ejercer la profesión en el complejo y a la vez apasionante mundo
del cálculo estructural, bajo las reglas de dicho Sistema. En la actualidad en los EE.UU, a pesar de la
firma en 1975 de la “Ley de Conversión Métrica de 1975”, aun varios de sus documentos normativos y
libros de textos de autores norteamericanos, continúan recurriendo al Sistema USCS, razón por la cual
las más jóvenes generaciones de estudiantes y profesionales deben estar preparados para la correcta
conversión de dicho Sistema, al Sistema Internacional de Unidades.
Sólo para graficar la importancia de esta aseveración, se deduce a continuación la expresión para
evaluar la contribución del hormigón a esfuerzos de cortante en el SI, a partir de la expresión que
ofrece el ACI 318:2005 en su edición para el USCS. Para ello la Tabla 1.1 ilustra algunas de las
conversiones más frecuentes entre ambos Sistemas. En el ANEXO A, tabla A-10 se completa esta,
exponiendo las conversiones para las unidades más comunes en el diseño estructural, lo que puede
contribuir a estos fines.

TABLA 1.1 Factores de conversión para algunas de las unidades más comunes utilizadas en el
diseño estructural
SISTEMA MÉTRICO A USCS A SISTEMA
MAGNITUD
USCS MÉTRICO
MASA 1 2,204 62 1 0,453 592
DENSIDAD LINEAL 1 ⁄ 0,671 969 ⁄ 1 ⁄ 1,488 16 ⁄
DENSIDAD 1 ⁄
1 ⁄ 4,822 43 ⁄
SUPERFICIAL 0,204 816 ⁄
DENSIDAD (MASA POR
1 ⁄
UNIDAD DE 1 ⁄ 16,018 5 ⁄
0,062 428 ⁄
VOLUMEN)
FUERZA 1 0,224 809 1 4,448 22
MOMENTO DE UNA 1 · 0,737 562 · 1 · 1,355 82 ·
FUERZA 1 · 8,850 75 · 1 · 0,112 985 ·
FUERZA POR UNIDAD 1 ⁄
1 ⁄ 14,593 9 ⁄
DE LONGITUD 0,068 521 8 ⁄
FUERZA POR UNIDAD
1 ⁄
DE SUPERFICIE, 1 145,038 ⁄
0,006 894 76
PRESIÓN, TENSIÓN

Plantea el ACI citado, en su Artículo 11.3.1.1, que para elementos sometidos a cortante y flexión
solamente, la contribución del hormigón a cortante se determina mediante la expresión (USCS):

⁄ ó
2

CAPÍTULO 1                                                                          9
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Se trata de una expresión de las llamadas no homogéneas que merecen una atención especial, pues
han sido obtenidas de forma experimental e incluyen coeficientes que ya contienen un tratamiento de
las unidades. Son expresiones que vienen acompañadas de indicaciones terminantes acerca de las
unidades en que deben ser sustituidas las variables que intervienen en ellas, las que se indican para este
caso en la llave que aparece a la derecha de la expresión señalada. Por ejemplo, el tratamiento
dimensional de la fórmula para evaluar permite aseverar que se trata de una expresión empírica que
considera como estimación que la resistencia del hormigón a cortante es proporcional a 2 . En
efecto, si se sustituye en la expresión cada término del miembro derecho en sus unidades genéricas (al
margen de cualquier sistema de unidades), se comprueba que la unidad resultante no corresponde al de
una Fuerza, como debía suceder, salvo que el coeficiente multiplicador 2 posea como unidad √ ⁄ :
??
2 ⁄

2 ⁄ 2 2√

En estos casos, referido a las ecuaciones homogéneas, se debe ser muy cuidadoso al realizar la
transformación, debiéndose proceder de la manera siguiente:
Como en el SI el término debe expresarse en (se trata de una fuerza), en la expresión que se
desea transformar, la resistencia del hormigón ( ) se debe sustituir en .
Aceptando que 1 ⁄ 0,006 894 76 0,006 894 76 ⁄ :
2 0,006 894 76 2 0,006 894 76
0,1660692

Que coincide con la expresión que ofrece el propio Artículo 11.3.1.1el ACI 318:2005 en su versión
en español con el SI.
Un segundo ejemplo más esclarecedor es el que corresponde a la expresión incluida en el Artículo
11.3.1.2 que refiere la misma contribución del hormigón dentro del Sistema USCS, cuando se trata de
elementos sometidos a Compresión, además de flexión y cortante. Esta expresión es la siguiente:

RAZÓN ADIMENSIONAL

2 1
2000 ⁄ ó

La razón ⁄2000 tiene que ser adimensional porque está sumada a 1, que es adimensional.
En consecuencia el coeficiente 2000 que aparece en él debe tener implícita como unidad, ⁄ . En
efecto:

CAPÍTULO 1                                                                          10
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2000

Ahora se debe expresar ⁄ , como unidad implícita del coeficiente 2000, en ó ⁄ :


1 0,006 894 76 2000 13,789 52 14
Y aprovechando la transformación que se realizara anteriormente, se concluye que la nueva
expresión referida en el Artículo 11.3.1.2, escrita en el SI, se convierte en:

1
14 6 ⁄ ó

Atendiendo a estas transformaciones el ACI 318:2005 en su versión para el SI12, ofrece en su


Apéndice F todas las expresiones de este tipo en diferentes sistemas de unidades, información que

12
El Sistema Internacional de Unidades (SI) fue desarrollado por la Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM), la cual es una 
organización de tratado internacional. La abreviatura (SI), derivada del francés “Système International d’Unités”, se utiliza en todos 
los  idiomas.  El  SI  es  un  sistema  de  mediciones  racional,  coherente,  internacional  y  preferido  que  se  deriva  de  sistemas  métricos 
decimales anteriores pero que los sustituye a todos ellos. 

En los Estados Unidos de América el uso del sistema métrico fue legalizado por una Ley del Congreso en 1866, pero su uso no fue 
declarado  obligatorio.  El  23  de  diciembre  de  1975  el  Presidente  Ford  firmó  la  Ley  94‐168,  “Ley  Métrica  de  1975”,  declarando  una 
política  nacional  para  coordinar  el  creciente  uso  del  sistema  métrico  en  los  Estados  Unidos,  y  estableciendo  una  Junta  Métrica 
Norteamericana para coordinar la conversión voluntaria al sistema métrico. La Ley específicamente define al sistema métrico como el 
“Sistema Internacional de Unidades según lo establecido por la Conferencia General de Pesas y Medidas de 1960, y según lo descripto 
o modificado para los Estados Unidos de América por el Secretario de Comercio”. 

Desde 1960 el sistema se ha refinado, y los Estados Unidos tiene una oportunidad especial para cambiar y pasar del sistema USCS 
(United States Customary System) al sistema internacional más actualizado en un solo paso. 

Dentro de la comunidad del diseño y la construcción la aplicación de las unidades del SI, junto con los valores numéricos preferidos, 
seguramente simplificará y acelerará los cálculos y facilitará todas las actividades de medición. Debido a que el SI es un sistema de 
unidades  coherente  que  posee  solamente  una  unidad  para  cualquier  magnitud  física,  no  hay  necesidad  alguna  de  realizar 
conversiones dentro del propio sistema, de una unidad a otra, como el caso de las pulgadas y los pies, las onzas y las libras, o los 
galones y los metros cúbicos. Al pasar al SI, la comunidad norteamericana relacionada con la construcción puede convertirse en líder 
dentro del universo de las construcciones métricas. (Tomado literalmente de NBS TECHNICAL NOTE 938 “Práctica recomendada para 
el uso de unidades métricas_SI_ en el diseño y construcción de edificios”. Hans J. Milton. Center for Building Technology. National 
Bureau of Standards. Washington, D.C. 20234)  

CAPÍTULO 1                                                                          11
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constituye una guía inestimable para los calculistas. En el ANEXO A, tabla A-11 se ofrece una
versión sintetizada de este Apéndice con las expresiones más utilizadas en el texto.
La Tabla 1.2 relaciona los prefijos preferidos durante el cálculo estructural. Los múltiplos y
submúltiplos fuera del rango comprendido entre 10 (micro) y 10 (mega) son muy poco frecuentes.

TABLA 1.2 Múltiplos y submúltiplos preferidos en el diseño estructural


FACTOR DE PREFIJO
MULTIPLICACIÓN Nombre Símbolo
10 ó 1 000 000 000 000 tera
10 ó 1 000 000 000 giga
10 ó 1 000 000 mega
10 ó 1 000 kilo
10 ó 0,001 mili
10 ó 0,000 001 micro
10 ó 0,000 000 001 nano
10 ó 0,000 000 000 001 pico

1.2 PROPIEDADES DEL HORMIGÓN


1.2.1 EL HORMIGÓN EN ESTADO FRESCO
El estudio del hormigón en estado plástico o fluido no es objeto del texto, no obstante, se reitera la
importancia de propiedades tales como su consistencia, laborabilidad, homogeneidad, densidad o peso
específico, etc.
La consistencia refiere un índice de cuánto puede deformarse el hormigón en estado fresco y se
puede evaluar mediante el Cono de Abraham, el consistómetro Vebe o mediante otras vías. Influyen en
ella la cantidad de agua que se agrega a la mezcla, la forma y tamaño de los áridos, la granulometría
misma de ellos, etc. Mientras tanto, la laborabilidad es un reflejo de la facilidad de colocación del
hormigón en los moldes con o sin energía de compactación. Para mejorarla, sin la necesidad de
incrementar la cantidad de agua que puede favorecer la indeseable permeabilidad futura del material,
disminuir su consistencia en estas edades, y también la resistencia en la etapa endurecida, se pueden
emplear ciertos productos ubicados en el mercado (plastificantes).
Por su parte la homogeneidad, referida a visión macro del material, es de apreciable interés en
cualquier hormigón, y debe asegurarse mediante un adecuado transporte y colocación del material para
evitar su segregación. La densidad depende fundamentalmente del tamaño máximo del árido que se
emplee, del grado de compactación que se procure, y de si se incorpora o no aire a la mezcla durante su
elaboración. En realidad las dispersiones de esta variable son pequeñas y en Cuba es habitual
considerar en los cálculos para estimar la carga de peso propio una densidad de 23 ⁄ para
hormigones en masa, de 24 ⁄ para hormigones colocados in situ y de 25 ⁄ para
hormigones prefabricados, estos dos últimos valores para las cuantías de armado usualmente
empleadas.

CAPÍTULO 1                                                                          12
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1.2.2 EL HORMIGÓN EN ESTADO ENDURECIDO. PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS


MECÁNICAS.
Se abordarán en lo fundamental aquellas propiedades y características del material que tienen que
ver con su resistencia y deformación una vez que haya endurecido, de manera que se puedan establecer
modelos que permitan inferir su comportamiento ante la acción de las cargas externas, lo mismo de
carácter instantáneo que diferido. Se tratarán en lo fundamental las relaciones tensodeformacionales a
compresión axial, la resistencia característica a compresión, la resistencia a tracción directa y a
tracción por flexión o indirecta (módulo de rotura), su módulo de deformación lo mismo longitudinal
que transversal, la influencia en la deformación de fenómenos reológicos o cronodependientes como la
retracción, la fluencia, la temperatura, etc. Cuando haya que revelar patrones que intervienen
directamente en los modelos analíticos para el cálculo estructural, se incluirán en el texto aquellos que
se refieren en el Código ACI 318:2005 “Building Code Requirements for Structural Concrete and
Commentary”13, en su versión para el SI, salvo que en el texto se señale algo diferente.

1.2.2.1 TENDENCIA DE LAS CURVAS DE COMPORTAMIENTO DEL HORMIGÓN A


COMPRESIÓN UNIAXIAL.
Uno de los enigmas más investigados del hormigón ha sido la modelización y simulación de sus
leyes tensodeformacionales a compresión uniaxial. Numerosos han sido los trabajos que se han
desarrollado desde la primera mitad del siglo pasado, y antes de presentar y discutir sólo algunas de las
propuestas que han marcado pautas en la comunidad científica desde entonces, se expondrán las
cualidades más distintivas de estas leyes a partir de una relación ′ ′
típica para el hormigón
sometido a compresión uniaxial, y que se ilustra en la Figura 1.1.

Figura 1.1 Ley típica tensión vs deformación axial y deformación lateral del hormigón sometido a
compresión axial.

13 
Se trata del Código Normativo norteamericano, y ACI es el acrónimo de  “American Concrete Institute”.  318 es el Comité que dentro 
de este Instituto aborda y reglamenta los principios para el cálculo estructural de estructuras de hormigón armado y pretensado. 

CAPÍTULO 1                                                                          13
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Sobran razones para comprender la conveniencia de generalizar el ensayo a compresión uniaxial


cuando se desee profundizar en el estudio de las propiedades fundamentales del hormigón, y de ahí que
el diagrama tensión - deformación que más se ha investigado de este material corresponde,
precisamente, a esta solicitación. A favor de este ensayo se pueden argumentar tres razones
fundamentales: resulta el más sencillo de realizar en un laboratorio; el resto de las cualidades
mecánicas del material se pueden expresar como una función de su resistencia a compresión ′ ; y es
además el principal indicador de la calidad del material y el parámetro por el que generalmente se
comercializa, pues de él depende básicamente su costo.
Obsérvese en la Figura 1.1 que la ley relacionada a la deformación axial es continua y presenta dos
ramas fundamentales: una ascendente (entre la deformación nula, 0, y la deformación ), y
otra descendente (entre la deformación y la deformación última ); ambas convergen en
una cresta a la que corresponde precisamente la deformación .
La rama ascendente presenta una respuesta prácticamente lineal hasta una tensión del orden del
30% de la máxima resistencia a compresión que se llega a alcanzar en el ensayo, es decir, para
tensiones en el orden de ′ 0,30 ′ , mientras que para tensiones que superen este límite comienza a
desarrollarse un incremento gradual de la curvatura hasta tensiones próximas al intervalo 0,75 ′
′ 0,90 ′, aproximadamente. A partir de este momento el incremento de la curvatura es más
significativo hasta que se arriba al punto de máxima tensión ′ .
Más allá de esta cresta el diagrama ′ ′
experimenta un descenso que llega a detenerse sólo
cuando se origine el colapso por aplastamiento del hormigón ensayado, aunque en realidad la
estimación exacta de esta rama descendente durante los ensayos es muy improbable pues con el
incremento de la compresión el daño y degradación del material es progresivo, y caracterizado por la
aparición de apreciables macrofisuras.
El perfil de la curva ′ ′
que se ilustra en el cuadrante derecho de la Figura 1.1 permite
interpretar bastante bien el mecanismo de formación y propagación de la microfisuración progresiva
interna que tiene lugar en el hormigón.
En efecto, para tensiones ′ hasta 0,30 ′ , existirán grietas microscópicas, fundamentalmente en la
pasta de mortero, aunque la carga permanezca casi inalterada, es más, aunque no exista carga, lo que
confirma que la energía interna disponible es menor que la energía requerida para crear una nueva
superficie de microfisuras. La tensión correspondiente al valor 0,30 ′ ha sido propuesta como límite
de elasticidad del hormigón por Kotsovos y Newman hacia 1977. Otros investigadores la extienden a
valores entre 0,40 ′ y 0,45 ′ .
Por otro lado, en el intervalo de tensión entre el 30% y el 50% de ′ las fisuras comienzan a
extenderse debido a la concentración de tensiones que tiene lugar en las puntas de cada grieta, mientras
que las fisuras del mortero permanecen prácticamente inalterables hasta una fase de tensión más
avanzada. En este intervalo la energía interna disponible es aproximadamente igual a la energía
requerida para que la grieta se desarrolle. En estas condiciones la propagación de la fisuración es
estable en el sentido de que las longitudes de la grieta se aproximan rápidamente a su valor final, si la
carga llegara a permanecer constante.
Ya para tensiones entre el 0,50 ′ y el 0,75 ′ algunas fisuras próximas a la superficie del
agregado comienzan a conectarse con las del mortero y al mismo tiempo otras continúan creciendo

CAPÍTULO 1                                                                          14
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lentamente. Si la carga se mantuviera constante las grietas continúan propagándose hasta alcanzar sus
longitudes finales.
Para tensiones de compresión entre el 0,75 ′ y ′ la mayoría de las grietas alcanzan su longitud
final. La energía interna disponible es ahora mayor que la energía requerida y en consecuencia la
propagación de las fisuras se manifiesta cada vez con mayor intensidad, conduciendo así a un sistema
inestable que lleva a una ruptura completa del mecanismo descrito, a pesar de que la carga exterior se
mantenga constante.
El fallo progresivo a tensiones próximas a ′ es originado inicialmente por las microfisuras de la
pasta de mortero, las que al unirse a las grietas que se originan en la superficie del agregado, dan lugar
a una región interior de daño que es precisamente la que se encarga de estudiar la teoría del daño y la
mecánica de la fractura. Cuando la tensión se incrementa, el daño del material continúa acumulándose
y la curva tensión – deformación comienza a descender hasta que se hacen visibles las grietas
(macrofisuras).
Hasta aquí una breve descripción del mecanismo de formación y propagación de la fisuración
interpretado a partir de un ensayo bajo cargas monotónicas. Un estudio más amplio del
comportamiento del hormigón bajo carga axial de compresión ha permitido establecer que el diagrama
tensión - deformación difiere según se modifique uno cualquiera de los siguientes parámetros:
a) La edad del hormigón en el instante en que se carga.
b) La velocidad de aplicación de las cargas sobre la probeta de hormigón durante el ensayo.
c) La velocidad con que se incrementan las deformaciones que sufre el hormigón.
d) La calidad del hormigón.
e) El tipo de probeta utilizada en el ensayo (cúbica, cilíndrica o prismática), y sus dimensiones.
Como la variación de alguno de los parámetros anteriormente señalados modifica la respuesta o
comportamiento del material ante la carga (variabilidad del diagrama tensión-deformación), en teoría,
cada vez que se procure diseñar un elemento habría que seleccionar el diagrama de comportamiento
del hormigón que refiera las mismas o similares condiciones que las del mismo elemento durante su
explotación, sus características geométricas y de cargas, etc., todo lo cual sería en extremo complejo y
prácticamente inoperante. Sin embargo, las normas o códigos de diferentes países e instituciones, así
como los diferentes autores han coincidido en simplificar este proceso tomando un grupo de
parámetros y características de ensayos que unifican, y a la vez simplifican, la modelación de la
respuesta del hormigón durante el cálculo, sin ceder en seguridad y racionalidad.
Al ensayar el cilindro de hormigón estándar a compresión axial (el rozamiento entre las caras de la
probeta ensayada y los platos de la prensa que aplica la carga influirá lo mismo si se tratara de probetas
cilíndricas, cúbicas o prismáticas), para cada escalón de carga aplicada (∆ ) durante el ensayo, se
registra un acortamiento (∆ ), sin embargo, resulta preferible representar la respuesta de este ensayo en
términos de tensión y deformación, es decir, diagramas del tipo ( ′ ′
), en lugar de sus análogos
que refieren cargas y corrimientos ( ∆ ).
Rasgos cardinales del diagrama de comportamiento:
1. Se observa el carácter elástico - plástico del material, registrándose una respuesta cuasi elástica
inicial para tensiones pequeñas, y luego una plastificación de las deformaciones.

CAPÍTULO 1                                                                          15
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

En realidad el hormigón tiene un comportamiento no lineal en todo el rango de cargas


aplicadas, sin embargo, para los fines prácticos, puede considerarse sensiblemente lineal
siempre que las tensiones no sobrepasen del 30% ó 45% de la tensión máxima que se alcanza

en el ensayo, es decir, dentro del rango de tensiones 0 0,45 ′ se puede aceptar una
respuesta elástica, del tipo Hook ( ′ ′
).
Esta consideración tendrá su repercusión a la hora de definir los modelos de análisis para el
hormigón armado: modelos lineales para la etapa de servicio, mientras que modelos plásticos
para el análisis próximo a los límites de resistencia. En algún caso, para hormigones de altas
prestaciones y de hecho de mayores resistencias, el rango elástico puede ampliarse hasta el
60%.
2. A la tensión máxima corresponde generalmente una deformación longitudinal unitaria de 0,002,
independientemente de la calidad del hormigón ensayado, es decir, ε 0,002.
3. No es posible hablar de un único módulo de deformación longitudinal a compresión, y algunos
Reglamentos distinguían tres módulos: el tangente inicial, el módulo secante y el módulo
tangente a un punto de la curva, asociándolos a cargas instantáneas, de corta duración, y de
acción prolongada, respectivamente.
4. Normalmente durante el ensayo se alcanza el colapso de la probeta a una tensión que es inferior
al valor máximo que se llega a registrar, y a una deformación mayor que la que correspondió a
la máxima tensión alcanzada. La rama descendente del comportamiento mucho depende de las
características de la probeta y de la máquina de ensayo utilizada.
Para altas calidades de hormigón el diagrama ′ ′
tiende a ser más lineal que para uno de más
baja calidad, en este último tiende a ser aplanado. La incidencia en el diagrama tensión – deformación
de los factores anteriormente señalados, se comenta a continuación.

1.2.2.2 INFLUENCIA DE LA VELOCIDAD DE APLICACIÓN DE LA CARGA EN LA CURVA DE


COMPORTAMIENTO DEL HORMIGÓN
Al ensayar 4 probetas realizadas todas con un hormigón proveniente de una misma amasada, pero
empleando cuatro tiempos diferentes de aplicación de la carga durante el ensayo (0,04seg, 66seg, 1seg
y 4112seg), si se graficaran los resultados, tomando como referencia los correspondientes al ensayo de
66seg, las curvas de comportamiento siguen una ley cualitativa como la que se ilustra en la Figura 1.2.
Se observa cómo al aumentar la velocidad de aplicación de la carga durante el ensayo, las
deformaciones plásticas disminuyen y las curvas son más empinadas, a su vez la resistencia máxima
que registra el ensayo se incrementa apreciablemente. Que las curvas sean más empinadas demuestra
un incremento del módulo de deformación del material (lo que reconocían muchos reglamentos al
declarar mayor módulo de deformación para cargas instantáneas que para cargas diferidas), además,
que se incremente la resistencia para cargas de acción breve justifica que al estudiar la teoría de
impacto se pueda suponer un incremento de la resistencia del hormigón.
En resumen, bajo cargas de acción rápida, el diagrama del hormigón tiene una pendiente
más pronunciada, y bajo la acción de cargas sostenidas es más corto y menos empinado, es decir, bajo
la acción de larga duración, la capacidad resistente disminuye y las deformaciones aumentan.

CAPÍTULO 1                                                                          16
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Figura 1.2 Influencia de la velocidad de aplicación de la carga en el ensayo a compresión de


probetas de hormigón. 

1.2.2.3 INFLUENCIA DE LA EDAD DEL HORMIGÓN ENSAYADO EN LA CURVA DE


COMPORTAMIENTO
Al ensayar, por ejemplo, un hormigón de resistencia de diseño igual a 40 , si este ensayo se
realizara a los 3; 14; 28 y 84 días de construidas las probetas, las curvas de comportamiento que se
obtienen siguen leyes del perfil mostrado en la Figura 1.3. Se observa que la deformación unitaria
correspondiente a la máxima tensión continúa situándose alrededor de 0,002 en todos los casos, sin
embargo, se evidencia que la tensión máxima que se alcanza es mayor cuanto mayor es la edad del
hormigón en la puesta en carga, algo que algunos Reglamentos europeos reconocen por medio del
coeficiente sobre el que luego se regresará.

Figura 1.3 Influencia de la edad del hormigón a la hora del ensayo a compresión.

CAPÍTULO 1                                                                          17
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Como para diferentes edades de puesta en carga se registran en la probeta de hormigón diferentes
resistencias, aun en hormigones de una misma amasada, las normas establecen que la edad del
hormigón para definir su calidad, y de hecho su indicador de venta, sea 28 días. En los modelos
analíticos se entenderá que el valor ′ corresponde siempre a la resistencia reglamentada o
característica, precisamente a esa edad.
No obstante, se pueden realizar ensayos a edades más tempranas (3, 7, 14 días) con el fin de
predecir la resistencia a los 28 días. El investigador Petersons ofrece relaciones interesantes para
estimar la resistencia del hormigón a diferentes edades, a partir del patrón correspondiente a los 28
días. Para hormigones elaborados con cementos normales su propuesta es la siguiente:

í 0,70 ′ ′
í 0,88 ′ ′
1,12 ′
′ ′ ′ ′
ñ 1,18 ñ 1,20
En diversos documentos técnicos se incluye el resultado de múltiples investigaciones que refieren la
influencia de estos dos últimos factores, es decir, la velocidad de aplicación de la carga y la edad del
hormigón en el momento en que se carga. La Figura 1.4 (a) ilustra el resultado de un ensayo a
probetas de un hormigón de 28 días sometidas a cargas de compresión que se alcanzan en 2min,
20min, 100min, 7 días y varios meses ( ∞); mientras que la Figura 1.4 (b) refiere el mismo ensayo,
pero ahora para un hormigón de 1año de edad en el momento del ensayo.

Figura 1.4 Influencia de la edad del hormigón y la velocidad de aplicación de la carga en el


comportamiento a compresión.

Obsérvese cómo en el caso del ensayo a la edad de un año las curvas son más empinadas, denotando
mayor rigidez y en consecuencia menor deformación. La velocidad de aplicación de la carga durante el
ensayo se puede relacionar en la práctica con la acción sostenida de las cargas sobre la estructura real,
justificándose la conveniencia de conocer sus efectos.
En su libro, Jiménez Montoya le llama a estos efectos cansancio del hormigón y su representación
simplificada puede ser como se ilustra en la Figura 1.5.

CAPÍTULO 1                                                                          18
Figura 1.5 Reducción de la resistencia del hormigón por el efecto de carga sostenida.

1.2.2.4 INFLUENCIA DE LA ESBELTEZ Y TIPOLOGÍA DE LA PROBETA EN LA CURVA DE


COMPORTAMIENTO
Aun cuando la influencia de la esbeltez de la probeta ensayada en la resistencia del hormigón se
manifiesta de manera similar para diferentes tipologías de probeta, para el caso de la cilíndrica, que
resulta ser la más estandarizada por los Reglamentos, el estudio confirma cómo para una esbeltez
superior a 2 la resistencia cae, y lo hace tanto que para valores superiores a 6 se llega a reducir hasta en
un 15%. Mientras tanto, para valores inferiores a 2, la resistencia aumenta significativamente, casi
hasta un 40% (Ver Figura 1.6).

Figura 1.6 Influencia de la esbeltez de la probeta en el comportamiento a compresión del


hormigón ensayado.

CAPÍTULO 1 19
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Como un aumento de la esbeltez está asociado a una disminución de la longitud en la que el efecto
favorable del zunchado que se origina por la fricción entre las caras extremas de la probeta y las placas
mediante las cuales se aplica la carga, la resistencia decae cuando la esbeltez crece.
Para fijar un valor de referencia único, debido a que diferentes tipos de probetas originan valores
diferentes de la capacidad resistente del hormigón ensayado, algunas normas establecen el empleo de
la probeta cilíndrica de esbeltez igual a 2 (15cm x 30cm ó 30cm x 60cm) bajo ciertas condiciones de
ensayo, mientras otras establecen probetas cúbicas de 10cm de lado, o de múltiplos de estas
dimensiones.
Por otro lado, la tipología de la probeta empleada en el ensayo (cilindro, cubo o prisma) y sus
dimensiones, influyen en la resistencia del hormigón que se está evaluando, resultando interesante
conocer los coeficientes de conversión de la resistencia respecto de una que se defina como patrón, en
este caso la probeta cilíndrica de 15cm x 30cm. La Tabla 1.3 ofrece estos coeficientes.
Es decir, si la resistencia a compresión del hormigón que se registra durante un ensayo en el que se
emplea una probeta cilíndrica de 15cm x 30cm es de 30 , se infiere que el mismo hormigón
ensayado bajo las mismas condiciones, pero utilizando la probeta cilíndrica de 10cm x 20cm, debe
conducir a una resistencia aproximadamente igual a 0,97 30 29 .

TABLA 1.3 Factores de conversión de resistencia atendiendo a la tipología y dimensiones de la


probeta14.
Dimensiones Coeficiente de Conversión
Tipo de Probeta
(cm) Intervalo Valor Medio

Cilindro 10 x 20 0,94 ÷ 1,00 0,97


15 x 30 - 1,00

(Esbeltez: 2) 25 x 50 1,00 ÷ 1,10 1,05
10 0,70 ÷ 0,90 0,80

15 0,70 ÷ 0,90 0,80
Cubo
20 0,75 ÷ 0,90 0,83
30 0,80 ÷ 1,00 0,90
15 x 15 x 45 0,90 ÷ 1,20 1,05
Prisma
20 x 20 x 60 0,90 ÷ 1,20 1,05

1.2.2.5 INFLUENCIA EN LA CURVA DE COMPORTAMIENTO DE LA RELACIÓN


AGUA/CEMENTO
Se conoce la marcada influencia de la relación ⁄ en la resistencia del hormigón, baste recordar la
expresión de Boloumey que se estudia en los cursos de dosificación. Obsérvese en la Figura 1.7 cómo
para resistencias bajas, asociadas a altas relaciones ⁄ , la pendiente de la rama descendente de la

14 
Tomada del libro Hormigón Armado (Edición 14, pág. 114) de Jiménez Montoya, et al. 

CAPÍTULO 1                                                                          20
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

curva de comportamiento es suave y en general más aplanada, denotando un carácter plástico más
nítido.

Figura 1.7 Influencia de relación a/c en el comportamiento a compresión de una probeta


de hormigón.

Mientras tanto para resistencias altas, coligadas a relaciones ⁄ más bajas, la curva es más
empinada y pronunciada en su parte superior, el módulo de elasticidad es mayor y la rama descendente
es más corta. Definitivamente rasgos de una respuesta elástica más notable.
En resumen, los factores recién estudiados, aunque no son los únicos, influyen y modifican las
curvas de comportamiento del hormigón ensayado a compresión uniaxial. Estas curvas siguen en lo
general leyes tensodeformacionales que no son lineales, predominando en ellas una tendencia
parabólica que aun cuando pueda conocerse con determina certeza las ecuaciones que las rigen,
introducen en los modelos analíticos un grado de complejidad que justifica ciertas simplificaciones
como las que reconocen los reglamentos normativos, a partir de propuestas de algunos investigadores,
con la intención de facilitar los cálculos para modelar la etapa de servicio o la etapa próxima al límite
de resistencia de las piezas de hormigón armado.

1.2.3 LEYES CONSTITUTIVAS PARA MODELAR EL COMPORTAMIENTO DEL HORMIGÓN A


COMPRESIÓN UNIAXIAL.
Hasta 1950 aproximadamente prevalecieron los diseños mediante la teoría clásica en Tensiones de
Trabajo15, y para ese entonces las investigaciones se enfocaron a definir, en lo fundamental: el módulo

15
En  el  diseño  del  hormigón  armado  han  prevalecido  por  mucho  tiempo  dos  filosofías  diferentes  para  garantizar  los  criterios  de 
seguridad: el diseño por Tensiones de Trabajo (reconocido por las siglas WSD /Working Strees Design), y el diseño por Resistencia 
Última (denominado por algunos Reglamentos como SDM/Strength Design Method). El primero fue el método más empleado desde 
inicios  del  siglo  XX  y  hasta  aproximadamente  1960,  mientras  el  segundo  se  introduce  por  el  ACI  a  partir  de  su  edición  de  1963, 
abordando  la  seguridad  estructural  mediante  enfoques conceptualmente  más  realistas.  No  obstante,  ya  la  edición  del  ACI  del año 

CAPÍTULO 1                                                                          21
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de elasticidad del hormigón, la tensión admisible del material y un coeficiente de equivalencia que
permitiera transformar la superficie de acero en otra equivalente de hormigón.
Fue esta una etapa caracterizada por un diagrama de comportamiento para el hormigón de tipo
lineal como el que puede observarse en la Figura 1.8, que reconoce únicamente el rango elástico en la
respuesta del material, limitando en consecuencia a umbrales muy bajos sus tensiones de trabajo.

Figura 1.8 Ley constitutiva Lineal del hormigón.


En la actualidad un comportamiento de este tipo, al que corresponde una ley constitutiva lineal de la
forma ′ ′
, continúa utilizándose en los métodos de cálculo de solicitaciones por teoría elástica y
en diseños sustentados en el método de tensiones admisibles reprobado ya por la mayoría de los
reglamentos, aunque también se aplica cuando se analizan los estados límites de servicio en hormigón
armado y hormigón pretensado.
Ya el período comprendido entre 1950 y 1960 se caracteriza por la tendencia de sustituir los
métodos de cálculo en tensiones de trabajo, por métodos en rotura, y las investigaciones se enfocaron
esencialmente a mejorar la precisión en la estimación de los parámetros que definen al diagrama de
tensiones del hormigón.
Entre estos parámetros se destacan: tensión máxima, deformación última, deformación
correspondiente a la máxima tensión, modelación analítica de la rama ascendente del diagrama
′ ′
, etc.
Es precisamente el período en que se profundiza más en la influencia de la tipología de la probeta
ensayada, de su esbeltez, de la velocidad de aplicación de la carga, de la edad del hormigón durante el
ensayo, del confinamiento, etc. Quizá lo más significativo en este período fue el aporte de Hognestad
al presentar una ley tensodeformacional que ha sido ampliamente utilizada por numerosos
investigadores. La Figura 1.9 revela esta ley.

1956 reconoció y oficialmente permitió el SDM al incluirlo en un Apéndice que recomendaba su empleo en el diseño de estructuras 
de hormigón.   

CAPÍTULO 1                                                                          22
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Figura 1.9 Ley constitutiva del hormigón presentada por Hognestad

En la propuesta de Hognestad la rama ascendente queda definida por una parábola cuadrática con
el vértice en el punto ; ′ , y que pasa por el origen (0;0); mientras que la rama descendente está
representada por una línea recta que parte del propio vértice de la parábola ; ′ y termina su
desarrollo en el punto:
; 0,85 ′ , ; ,
La ley asociada a una relación constitutiva de este tipo no es continua en todo el rango de
deformaciones, y analíticamente se escribe de la forma:
′ ′ ′ ′

2 ′
2 ′
0,85

:
′ ′

0,85 ′ ′
0,85 0,15 0,85 0,15 0,0038
′⁄
Si se define la variable , la ley constitutiva sugerida por Hognestad se puede escribir
también de la forma:
0,85 ′ 2Ω Ω Ω 1

:
0,94 1,05 0,15Ω 1 Ω 0,0022 ⁄ ′
Algunos investigadores han modificado la propuesta original de Hognestad imponiendo las
siguientes condiciones: , , , y ′ ′
, conllevando así a la siguiente ley
ajustada:

2Ω Ω Ω 1

:
1,15 0,15Ω 1 Ω 2

CAPÍTULO 1                                                                          23
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A partir de 1960 se inicia un nuevo período caracterizado por investigaciones encauzadas a definir
una ley general y completa para simular analíticamente las relaciones tensodeformacionales a
compresión del hormigón. Representan hitos en este período las propuestas realizadas por Rüsch,
Sargin, Sáenz, S.L16, Kabaila17, Desayi-Krishman, Kriz, L.B - Lee, etc.
La propuesta de Rüsh, ilustrada en la Figura 1.10, es similar a la de Hognestad, y consiste también
en la combinación de una parábola de segundo grado y un segmento rectilíneo, pero ahora este
segmento con pendiente nula. Reconocida además como diagrama parábola-rectángulo, hace coincidir
el vértice de la parábola con en el punto ; 0,85 ′ (siendo la deformación de rotura del
hormigón a compresión simple), mientras que el punto extremo de la recta de pendiente nula se sitúa
en las coordenadas ; 0,85 ′ , representando la deformación de rotura del hormigón a flexión
según algunas Normas.

Figura 1.10 Diagrama Parábola-Rectángulo para modelar el comportamiento del hormigón.

Se verifica entonces que la máxima tensión a compresión que reconoce este diagrama es 0,85 ′ ,
siendo ′ la resistencia del hormigón a compresión, a los 28 días.
La ecuación física o constitutiva que rige la ley correspondiente al diagrama parábola rectángulo
sugerido por Rüsch, se escribe a continuación:
′ ′
′ ′

0,85 2
:
′ ′
0,85

16 
Propone un modelo analítico para la ley constitutiva del hormigón a partir de un polinomio de 2do grado de la forma: 

0.

Los coeficientes    (desde   0 hasta 3) se determinan a partir de un análisis estadístico de curvas experimentales obtenidas 


para seis calidades diferentes de hormigón  , ,…. . 

17
 La ecuación constitutiva de la ley presentada por este investigador es del tipo:  
   0,85 2Ω 1,189Ω 1,763Ω 0,0027Ω  

CAPÍTULO 1                                                                          24
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

O también:

0,85 2Ω Ω Ω 1

:
0,85 ′ 1 Ω ⁄
La propuesta realizada por Rüsch, para 0,002 y 0,0035, valor este último que
consideran algunos reglamentos europeos, conduce a la siguiente formulación:
850 ′ 1 250 ′ ′ ′
0,002

:
0,85 ′ 0,002 ′
0,0035
Se recomienda que este diagrama sea utilizado exclusivamente para el diseño y revisión de
secciones de elementos estructurales de hormigón que se encuentren en la etapa de fallo o agotamiento,
o sea en el estado de resistencia límite, y son varios los investigadores que lo consideran como el
diagrama que mejor refleja el comportamiento del hormigón para esta etapa, razón que justifica que
continúe siendo reconocido por numerosas normas internacionales y por códigos de muchos países,
especialmente europeos.
Sargin realiza un pormenorizado estudio de los ensayos realizados hasta 1970 y fundamentalmente
de las numerosas relaciones ′ ′
propuestas hasta ese entonces. Interpretando el resultado de estas
investigaciones llega a establecer varias conclusiones que se convierten en invariantes para describir
cualitativa y cuantitativamente estas leyes. Estas invariantes se pueden resumir de la manera siguiente:
) La ley constitutiva del hormigón a compresión constará siempre de una rama ascendente y otra
descendente que se interceptan en un punto de máximo, cuyas coordenadas son ; . La
rama ascendente pasa invariablemente por el origen (0;0) y la pendiente de la recta tangente a
dicha rama en dicho punto, que representa el módulo de deformación longitudinal instantáneo
del hormigón, depende en lo fundamental de su resistencia y de la velocidad de aplicación de la
carga.
) La posición y magnitud de la tensión máxima es bastante estable y sus coordenadas pueden
definirse con muy buena precisión en función de la resistencia del hormigón ensayado, de la
velocidad de aplicación de la carga, del gradiente de deformaciones y de la cuantía de la
armadura transversal.
) Las tangentes de las ramas ascendentes y descendentes depende de los mismos factores
enunciados en el punto anterior, y ambas pendientes son mayores en la medida en que aumente
la resistencia del hormigón.
) El hormigón admite grandes deformaciones sin que llegue a perder completamente su aptitud
estructural, aunque acompañada de una disminución gradual de su capacidad resistente (la rama
descendente refleja esta cualidad).
) Siempre es posible formular una ley analítica que refleje con suficiente exactitud la relación
′ ′
del hormigón.
Estas invariantes obligan a que la ley ′ ′
satisfaga los siguientes criterios:
1. La rama ascendente pasa por el origen, es decir:

′ 0

CAPÍTULO 1                                                                          25
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

2. La tangente a la rama ascendente en el origen es igual, por definición, al módulo de


elasticidad del material:


3. La rama ascendente responde a una ley continua y tiene un máximo en el punto ε′ , es


decir:

′ 0

4. Las coordenadas del máximo son, por definición:



; ;
5. La rama descendente que se proponga debe refrendar siempre los resultados experimentales.
Para satisfacer estos cinco criterios sería saludable que:
9 La ley que se proponga incluya siempre las entidades físicas siguientes: ′ , , .
9 La ecuación debería incluir factores, preferiblemente adimensionales, como: , , ,
9 La potencia de la variable independiente ′ debe ser tan baja como posible sea, con tal de
garantizar una variación suave a lo largo de las ramas ascendentes y descendentes, a la vez de
simplificar los cálculos.
Definitivamente la propuesta analítica de Sargin para la relación ′ ′
, fue la siguiente:
′ ′
1
1 2
Siendo:
′⁄

⁄ ′ ⁄ ′

: Parámetro que afecta principalmente a la pendiente de la tangente de la rama


descendente. 0,1 ; 0,2 ; 0,4, … .
En esta profusa investigación Sargin estudió la influencia de numerosos factores en los cuatro
parámetros básicos de su formulación general , , , , y entre ellos se destacan:

9 Resistencia característica del hormigón .
9 Cuantía del refuerzo longitudinal.
9 Separación y calidad de la armadura transversal.
9 Gradiente de deformaciones.
9 Tamaño de la probeta.
9 Tipo de carga (estática, cíclica, de corta duración, de acción prolongada, etc.).
9 Área relativa del núcleo confinado de hormigón.
9 Recubrimiento.
9 Fluencia, etc.
Parámetro 1: Coeficiente ( ):
El coeficiente depende en lo fundamental del módulo de elasticidad del hormigón y Sargin
comprobó que este módulo está influenciado esencialmente por la resistencia del hormigón ′ , la
fluencia y el gradiente de deformación, apreciándose en los ensayos el efecto despreciable de la

CAPÍTULO 1                                                                          26
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

armadura transversal, aunque el mayor peso recae precisamente en la resistencia del hormigón. Para
formularlo analíticamente se han conocido tres tendencias diferentes para sus expresiones:

Tendencia 1: ′


Tendencia 2:
Tendencia 3: ′

Los reglamentos en los últimos años recurren a una formulación del tipo presentado por esta última
tendencia. El ACI sugiere una relación del tipo ′ , mientras que en Europa del tipo ′
′⁄ ′
Parámetro 2: Relación de máxima tensión :
Esta relación está afectada esencialmente por la influencia de la armadura transversal, el tipo de
carga y su tiempo de aplicación, el tamaño de la probeta, y además por la relación área del núcleo
confinado / área de recubrimiento. Por ejemplo, se ha comprobado que cuanto mayor es el
confinamiento (menor espaciamiento de la armadura transversal incrementa el confinamiento), mayor
es el valor de . Algunos examinadores del tema han adoptado valores en el intervalo 0,75
1,00.
Parámetro 3: Coeficiente
Este coeficiente depende de la deformación correspondiente a la máxima tensión, y esta
deformación es prácticamente invariable pues se ha podido confirmar las escasas desviaciones que
experimenta con los incrementos que pueda sufrir la resistencia del hormigón. Para cargas de acción
breve se considera generalmente 0,002.
Parámetro 4: Coeficiente
El parámetro se introduce para controlar la pendiente de la rama descendente y los escasos
ensayos correspondientes a grandes deformaciones, a más de dispersos, hacen difícil su estimación,
porque resulta difícil precisar la cualidad de la rama descendente. En general se establece que (0
1)
En la Figura 1.11 se ilustra la influencia del parámetro en la relación tensodeformacional del
hormigón. Obsérvese que la mayor influencia se registra en la rama descendente. El mejor estimador
que se conoce lo hace depender de la resistencia del hormigón exclusivamente, recurriendo a una
expresión del tipo:
, ′

Sustituyendo en ella en ksi18.


La formulación universal presentada por Sargin contiene como casos particulares las propuestas de
algunos otros expertos que le precedieron, y se señalan entre ellas las siguientes:
) Propuesta de Desayi y Krishnan que converge con la de Sargin si se considera , ,
y . Su formulación es la siguiente:

′ ′ ′ ′ Ω
0,85
′ Ω

. ′
 1
18
1000 ⁄ 6.8 .  Por  ejemplo,  si  se  adopta  la  expresión    ,  a  un  hormigón  de  21   3,088  
, ,
corresponderá un valor  2,71828 .  

CAPÍTULO 1                                                                          27
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Figura 1.11 Influencia del parámetro D en la relación . del hormigón.

) Propuesta de Sáenz, prestigioso ingeniero cubano que sugirió en 1964 una ley constitutiva
que satisface la formulación general de Sargin si se admite en esta última D = 1 y k3 = 1
′ ′
′ ′
′ ′
Siendo
Ω Ω

′⁄

) El muy divulgado diagrama parabólico para cargas de acción breve, que consiste en una
parábola de segundo grado o cuadrática, que tiene su vértice en el valor máximo de tensión al
que corresponden las ordenadas 0,002 ; ′ , es decir, presupone 0,002 y 1,
además de y .
) El mismo diagrama parabólico para cargas sostenidas, que consiste también en una
parábola cuadrática, pero ahora con su vértice en las ordenadas 0,004 ; 0,8 ′ , es decir,
considera 0,004 y 0,8, además de A = 2 y D = 0.
Estos dos últimos diagramas se muestran en la Figura 1.12, y la ecuación que modela la ley
constitutiva del hormigón a compresión en ambos casos es del tipo:
′ ′
′ ′ ′ ′
2 2Ω Ω
Que se ajusta en cada caso a:
Para cargas de corta duración: 0,002 y 1,0

1000 ′ ′
250 ′

Para cargas de larga duración: 0,004 y 0,80


′ ′ ′
200 62,5 ′

Ambos diagramas fueron propuestos por el afamado investigador Collins, y se han utilizado
fundamentalmente para estudiar el comportamiento experimental bajo cargas de corta y larga duración;
para ejercer el control de calidad mediante ensayos; también durante investigaciones en elementos de
hormigón en cualquier etapa; y para el cálculo de solicitaciones por métodos no lineales.

CAPÍTULO 1                                                                          28
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Figura 1.12 Diagramas parabólicos para estimar las leyes de comportamiento del hormigón.

Es evidente la complejidad que aparece en los modelos analíticos cuando se recurre a uno
cualquiera de los diagramas descritos hasta aquí, salvo cuando se trate del diagrama lineal presentado
inicialmente, que no pasa la prueba para el estudio de la etapa de agotamiento. La Tabla 1.4 resume
las leyes constitutivas que se acaban de comentar para modelar el comportamiento del hormigón a
compresión mediante la relación .

1.2.4 RESISTENCIA CARACTERÍSTICA DEL HORMIGÓN .


Ya se comentó que en el caso del hormigón su cualidad más distintiva, y a su vez el reflejo más
directo de su calidad, es precisamente su resistencia a compresión; de hecho es el parámetro por el que
se le comercializa generalmente, con la ventaja adicional de que la mayoría de las expresiones que
cuantifican el resto de las propiedades mecánicas del material se expresan a partir de esta cualidad. En
realidad los Reglamentos actuales refieren, para el diseño estructural de los elementos, su valor
característico, es decir, el estadígrafo que presenta un grado de confianza predefinido, o de que los
valores individuales de resistencia de las probetas ensayadas estén por encima de dicho valor con una
probabilidad prefijada, siendo representada generalmente como .
En el ACI se le denomina resistencia especificada del hormigón, y en el Capítulo 3 (§ 3.3.1) se
regresa a este concepto para presentar la manera en que este reglamento la define. Se exponen a
continuación otras magnitudes de interés para el diseño estructural de secciones y elementos de
hormigón, que se hacen depender analíticamente del valor de la resistencia característica a compresión.

1.2.5 RESISTENCIA A TRACCIÓN DEL HORMIGÓN.


La baja resistencia a la tracción es una de las principales debilidades del hormigón, no obstante, en
determinadas evaluaciones de capacidad resistente, y sobre todo de funcionalidad y durabilidad,
puede llegar a desempeñar un importante rol que exige una evaluación previa de este parámetro. En
general se puede hablar de la resistencia a tracción directa y de la resistencia indirecta provocada
generalmente por la flexión.

CAPÍTULO 1                                                                          29
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

TABLA 1.4 Algunas leyes constitutivas para modelar la respuesta del hormigón a compresión.
LEY ESQUEMA ECUACIÓN ⁄ OBSERVACIONES
·
Apropiada para el estudio de
Para las consideraciones de situaciones en que pueda
Lineal Collins: 1000 y asegurarse que:
0,002, entonces: ,
·
CORTA DURACIÓN
1,0
0,002
0,004
Collins 2Ω Ω
Ω LARGA DURACIÓN
1 2 0,80
0,004
0,008

0,15

2Ω Ω 1 1,0

Hognestad : 0,002

1,15 0,15Ω 1 ,
1 2

CORTA DURACIÓN
1,0

0,002
Rüsch 2Ω Ω 1
′ 0,004
(Parábola- :
Ω ′ LARGA DURACIÓN
Rectángulo) ⁄ 1 ⁄
1 0,85
0,002
0,0035
CORTA DURACIÓN
,
1,0
Kabaila - ,
LARGA DURACIÓN
,
0,85
CORTA DURACIÓN
Desayi- ′ ′
1,0
-
Krishman LARGA DURACIÓN
0,85

CAPÍTULO 1                                                                          30
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1.2.5.1 CASO DE LA TRACCIÓN DIRECTA


La evaluación de la resistencia a tracción directa19 resulta siempre compleja en cualquier
laboratorio y no fue hasta la presentación de una interesante técnica ofrecida hace varias décadas por
el brasileño Lobo Carneiro, conocida como ensayo brasileño, que su magnitud pudo ser estimada con
mayor precisión.
La técnica consiste en la utilización de una probeta cilíndrica igual a la estandarizada para el
ensayo a compresión, pero colocada horizontalmente en la máquina de ensayo, a la que se aplica una
carga de compresión a lo largo de dos generatrices opuestas, para generar así una tracción en la
dirección perpendicular al plano en que se aplica la carga distribuida, cuya magnitud se corresponde
con la relación 2 ⁄ , siendo d y l el diámetro y la longitud inicial de la probeta ensayada,
respectivamente.
La Figura 1.13 ilustra esquemáticamente el ensayo. Obsérvese que en la dirección ortogonal al
plano de carga, prácticamente toda la altura de la probeta en esa dirección estará sometida a una
tensión uniforme de tracción, situación similar a lo que acontecería en un ensayo a tracción directa de
más difícil realización en un laboratorio. Sin embargo, a pesar de la eficacia de este ensayo se
confirma una dispersión mayor de los resultados al compararse con el ensayo a compresión directa,
pudiéndose considerar que si la resistencia a tracción que se detecta mediante el ensayo indirecto
(brasileño) es , entonces la resistencia a tracción directa del hormigón se puede estimar como
0.90 .

Figura. 1.13 Ensayo brasileño:


(a) elevación lateral de la probeta colocada en la máquina de ensayo,
(b) sección transversal de la probeta ensayada,
(c) distribución de tensiones
Por eso la tendencia de las diferentes escuelas es expresar la resistencia a tracción directa en
función de la resistencia a compresión del hormigón ensayado. Aunque el ACI no ofrece
explícitamente expresiones para evaluar la resistencia a tracción directa, y más bien sugiere que se

19
En  realidad  los  documentos  provenientes  de  EE.UU  llaman    “resistencia  promedio  a  la  tracción  por  compresión  diametral”, 
equivalente a la que puede resultar del ensayo brasileño. 

CAPÍTULO 1                                                                          31
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

determine mediante ensayos20, los autores norteamericanos Nilson y Winter, de Cornell University,
ofrecen las siguientes expresiones:
Para Hormigones de Peso Normal: 4 ( ) ó ,
( )
Para Hormigones Livianos: 2,5 ( ) ó ,
( )
Los lectores pueden consultar la propuesta de otros reglamentos para evaluar esta característica
mecánica del hormigón, mientras que la Tabla 1.5 confirma la dispersión entre tres criterios de
diferentes países, incluido Cuba según su normativa vigente en el momento en que se redacta este
libro, respondiendo los resultados a un hormigón de peso normal y resistencia característica igual a
30 .

TABLA 1.5 Resistencia a tracción directa del hormigón según tres enfoques diferentes.
EHE:2008 (España)
(EE.UU) NC 207:2003 (Cuba)
Para 50
0,33 0,21 0,21
: : :
, , ,

Obsérvese que la diferencia entre el resultado a que conduce la expresión que tiende a utilizarse en
EE.UU, y los valores evaluados mediante los reglamentos español o cubano, es significativa (100%), y
si se adoptase el valor medio de la resistencia a tracción que ofrece el reglamento español
0,303 2, para ese hormigón se obtendría 2,9 , es decir, 0,10 , estimador que se ha
considerado tradicionalmente para cálculos de limitado rigor.
La resistencia a la tracción por compresión diagonal del hormigón se corresponde precisamente
con la resistencia a tracción directa que acaba de evaluarse.

1.2.5.2 CASO DE LA TRACCIÓN INDIRECTA


La resistencia a tracción indirecta del hormigón, es decir, la inducida por la flexión, se reconoce en
Norteamérica como módulo de ruptura . Resulta ser la resistencia más apropiada para evaluar las
deformaciones en elementos sometidos a flexión, y su evaluación a nivel de laboratorio es más sencilla
que la resistencia a tracción directa, ya que se realiza a una probeta prismática de longitud 5 cuya
sección transversal es ( x ) , apoyada en sus extremos, a la que se le aplica una carga centrada

20
El Artículo 5.1.4 del ACI 318:05 expresa: “Cuando los criterios de diseño en 9.5.2.3, 11.2 y 12.2.4 prevén usar la resistencia a tracción 
directa del hormigón  , deben realizarse ensayos de laboratorio según la ASTM C 330 “Especificaciones para el hormigón estructural 
con agregados ligeros”, con tal de establecer el valor de   en correspondencia con el valor especificado de   . (Nota de los autores: 
No se trata de una traducción literal del Artículo) 

CAPÍTULO 1                                                                          32
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

hasta alcanzar el colapso del hormigón a nivel de la fibra de máxima tracción. Este ensayo se ilustra en
la Figura 1.14.

Figura. 1.14 Ensayo estandarizado para la determinación del módulo de rotura del hormigón

Si se admite una distribución lineal de las tensiones normales que tienen lugar en la sección
transversal de la probeta, al alcanzar el valor de rotura , la tensión a nivel de la fibra de
máxima tracción (en realidad se trata de una tracción indirecta que es provocada por la flexión),
coincide con la definición de , y se puede evaluar mediante la expresión:
4
2 · 3 2 ⁄3 4
⁄6 ⁄6
Entonces el valor de depende de la fuerza que se registre durante el ensayo, y de la
dimensión de la sección transversal. Hace algunos años se proponía estimar esta resistencia mediante
un valor situado entre 1.6 y 2.4 veces la resistencia a tracción directa, o sea: 1,6 2,4 ,
llevando implícita las mismas incertidumbres que se tienen para evaluar la resistencia directa.
Investigaciones más consistentes prefieren indicarla como una función de la resistencia a compresión.
El ACI sí refiere una expresión para evaluar esta resistencia en función de la resistencia a
compresión, y lo hace de la manera siguiente:
Para Hormigones de Peso Normal: , ( ) ó ,
( )
Otros reglamentos21 ofrecen otras expresiones. La Tabla 1.6 evalúa algunas de estas propuestas
para un hormigón de 30 .

21
Por ejemplo, la RILEM CPC 7 indica una expresión que relaciona a   con   y el peralto de la sección: 
 
, : ó
,
,         en la que          
,

Sugiriendo  para  los  peraltos  más  frecuentes  la  expresión  ,    .  Por  su  parte  la  NC  207  establece  la  misma 
expresión del ACI, debiéndose la diferencia del factor que multiplica a la raíz a la aproximación que realiza este último reglamento al 

CAPÍTULO 1                                                                          33
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

TABLA 1.6 Resistencia a tracción indirecta o módulo de ruptura del hormigón según tres
enfoques diferentes.
ACI 318:05 (EE.UU)
EHE:2008 (España) RILEM CPC 7 NC 207:2003
Hormigón de peso
Para 50 (Europa) (Cuba)
normal

0,7
0,30 0,37 0,62
:
: : :
, , , ,

1.2.6 MÓDULO DE DEFORMACIÓN LONGITUDINAL DEL HORMIGÓN


El carácter inelástico del hormigón impide hablar con rigor de un módulo de elasticidad para este
material y por eso se prefiere llamarle módulo de deformación longitudinal, o simplemente módulo de
deformación. Se justificaría distinguir la posible variación del módulo de deformación cuando se trata
de un hormigón comprimido o traccionado.

1.2.6.1 MÓDULO DE DEFORMACIÓN A COMPRESIÓN


La ley tensión deformación del hormigón ha justificado que tradicionalmente se reconozcan los tres
módulos de deformación que se señalan en la Figura 1.15. El módulo inicial , conocido también
como módulo de elasticidad en el origen, es el que coincide con la pendiente de la recta tangente al
diagrama , precisamente, en el origen.

Figura. 1.15 Módulos de deformación del hormigón

El segundo, referido al módulo secante , es en realidad variable pues se refiere a la pendiente de


la recta que, partiendo del origen, intercepta al diagrama tensión – deformación que se considere en un

transformar  la  expresión  de    a  .  En  efecto,  si    7,5   en    entonces  en    será  7,5 0,007

0,627 . 

CAPÍTULO 1                                                                          34
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

punto de ordenadas ; prefijado. Se ha verificado que para cada calidad de hormigón y humedad
ambiental es aproximadamente igual al 85% del módulo inicial , .
Por último, se puede definir el módulo tangente que, al igual que el anterior, varía
dependiendo del punto del diagrama que se considere, y coincidirá con la pendiente de la recta
tangente en dicho punto.
Para la determinación de los corrimientos (deformaciones) que tienen lugar en un elemento
estructural, y en otras evaluaciones de índole estructural, es indispensable conocer el módulo de
deformación.
La incertidumbre recae en la correcta decisión de cuál de los tres módulos definidos anteriormente
debe adoptarse. La respuesta se puede hallar en el siguiente comentario: como para las cargas
impuestas de servicio (características) la tensión del hormigón supera el 40% de su resistencia
0,40 , o en ocasiones próxima a ella, se debe adoptar el módulo secante de deformación, que es
precisamente el que adoptan la mayoría de los reglamentos.
El ACI establece las siguientes relaciones:
Para hormigones livianos 15 / 25 / :
.
43
⁄ ,
Para hormigones de peso normal:
4700
La Instrucción española EHE: 08 en su Artículo 39.6 define los siguientes módulos:
8500 8500 8 (Módulo de deformación longitudinal
secante a los 28 días, siempre que la tensión en servicio no
sobrepase de 0,40 , es decir: 0,40 ), ó
, (Módulo longitudinal inicial coincidente con la pendiente de la recta
tangente al diagrama tensión-deformación en el origen. Se emplea para el
análisis bajo cargas instantáneas o rápidamente variables)
Siendo:
1,30 ⁄400 1,175

1.2.6.2 MÓDULO DE DEFORMACIÓN A TRACCIÓN.


Los reglamentos evaden generalmente indicar una formulación que permita evaluar esta
característica mecánica, de hecho si complejo es el ensayo a tracción del hormigón, más aun lo es la
determinación del módulo de elasticidad a tracción. No obstante, es frecuente considerarlo igual al de
compresión que acaba de ser estudiado.

1.2.7 COEFICIENTE DE POISSON DEL HORMIGÓN.


Este coeficiente refiere la relación entre las deformaciones elásticas transversal y longitudinal, es
decir:
Δ ⁄Δ

CAPÍTULO 1                                                                          35
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

En el caso del hormigón se ha comprobado que para tensiones normales de utilización dentro de la
etapa de servicio, el coeficiente de Poisson varía entre 0,15 y 0,20, pudiéndose adoptar en los cálculos
un valor promedio 0,17, aunque cuando se trata del hormigón armado o pretensado se prefiere
utilizar 0,20.

1.2.8 MÓDULO DE DEFORMACIÓN TRANSVERSAL O MÓDULO A CORTANTE DEL


HORMIGÓN.
Algunas investigaciones confirman que el módulo de deformación a Cortante, , es del orden del
40% del correspondiente módulo de deformación longitudinal, es decir, 0,40 . Para cálculos
más refinados se puede recurrir a una expresión del tipo:
1
2 1
Nótese que para el valor promedio del coeficiente de Poisson definido en el párrafo anterior, se
llega a obtener 0,42 .

1.2.9 INFLUENCIA DEL TIEMPO EN LA RESISTENCIA DEL HORMIGÓN.


En realidad la resistencia del hormigón depende, a más de todo lo estudiado en párrafos anteriores,
de otro conjunto de factores que deben ser considerados, en especial del momento en que se desee
evaluar (edad), del tipo de cemento, la temperatura y la humedad ambiental, etc. Como lo
convencional es adoptar como referencia la resistencia especificada o característica que corresponde a
los 28 días, algunas instrucciones europeas proponen el coeficiente para estimar la resistencia a
22
cualquier otra edad, haciéndolo mediante una expresión del tipo:
, ,

, 8
Para una humedad relativa 95% y una temperatura 20oC, el coeficiente viene dado
por:

: Tiempo en días
. á
: .
.
La Tabla 1.7 refiere los valores de que permiten estimar la resistencia del hormigón a
diferentes edades (desde los tres días a más de tres años), considerando los diferentes cementos que se
producen y condiciones ambientales del tipo: humedad relativa del 95% y temperatura de 20oC.
Nótese que para tiempo infinito y hormigones elaborados con cemento de endurecimiento normal
0,25 , la resistencia del hormigón llega a crecer aproximadamente un 30%.

22 
La expresión que se ofrece no aparece en el ACI, se ha tomado de instrucciones europeas. 

CAPÍTULO 1                                                                          36
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

TABLA 1.7 Valores de a los j días para una temperatura de 20oC y HR del 95%
Tiempo transcurrido ( días)
s 365 730 1095
3 7 14 21 28 40 100 α
(1 año) (2 años) (3años)
0,20 0,663 0,819 0,920 0,970 1,000 1,033 1,099 1,156 1,174 1,183 1,22
0,25 0,598 0,779 0,902 0,962 1,000 1,042 1,125 1,198 1,223 1,234 1,28
0,38 0,458 0,684 0,854 0,943 1,000 1,064 1,196 1,316 1,357 1,376 1,46

Si la temperatura del hormigón es distinta a los 20oC, en algún período, el tiempo debe corregirse
y sustituir en su lugar el siguiente valor:
,
Δ ·

En la que:
: Edad corregida
Δ : Tiempo durante el cual actúa la temperatura
: Temperatura en cada período Δ

1.3 LA DEFORMACIÓN DEL HORMIGÓN Y LOS FENÓMENOS DEPENDIENTES DEL


TIEMPO
Los fenómenos cronodependientes o reológicos se refieren a la variación, de origen tensional, que
experimentan las deformaciones en un material dado, mientras transcurre el tiempo. Se estudiarán en el
caso del hormigón los fenómenos de Fluencia y Retracción.

1.3.1 LA FLUENCIA DEL HORMIGÓN.


La fluencia es la propiedad que presentan muchos materiales de incrementar su deformación
plástica bajo el efecto de cargas sostenidas durante un prolongado período de tiempo. Aunque los
modelos físicos para explicar este fenómeno son diversos, la mayoría coinciden en reconocer que se
debe a un reacomodo interno de las partículas cristalinas que va teniendo lugar simultáneamente con la
hidratación del cemento. Por otro lado, los modelos analíticos para estimar las deformaciones de
acortamiento que experimenta el hormigón bajo tensión sostenida, son esencialmente empíricos y
fundamentados en los resultados de extensos programas de ensayos de laboratorio a probetas de
hormigón sometidas a compresión. En general se pueden distinguir tres tipos básicos de deformación:
elástica instantánea, elástica diferida y plástica diferida.
Para explicarlas se describe lo que acontece cuando una probeta de hormigón se lleva a un ensayo a
compresión mediante dos ciclos de carga. En el primer ciclo se aplica una tensión (carga noval) en
un tiempo 0, y se registra la deformación AB que se indica en la Figura 1.16 (b). Si se retira
inmediatamente esta tensión debía esperarse que la probeta recuperase su longitud inicial, sin embargo,
eso no sucede pues aunque la mayor parte de aquella deformación sí llega a recuperarse (BC), quedará
siempre una deformación remanente (AC) que es irreversible, es decir, la deformación instantánea AB
posee una componente elástica que se recupera, y otra remanente que no se recupera.

CAPÍTULO 1                                                                          37
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Si se aplicara una nueva tensión (carga no noval) que no supere a , al retirarla toda la
deformación elástica que se experimenta se recupera, sin que quede deformación remanente alguna,
confirmando una respuesta análoga a la de un material perfectamente elástico para el ciclo de carga no
noval.
Ya para un segundo ciclo de carga que tenga lugar al transcurrir el tiempo 0 , siempre que se
aplique la nueva tensión , aparecerá la deformación elástica instantánea DE. Manteniendo
esta tensión en el tiempo , incluso sin que llegue a modificarse la magnitud de la nueva
tensión aplicada, se aprecia un incremento gradual de la deformación que es la que describe la curva
EF, ahora de carácter plástico. Transcurrido el tiempo , si se retirase la tensión , tiene lugar
inmediatamente una recuperación instantánea de la deformación (FG=DE) de tipo elástica, y
conservando descargada la probeta parte de la deformación que quedó se irá recuperando lentamente
(GH), pero quedando siempre una deformación plástica diferida que refleja el carácter inelástico del
hormigón.

Figura: 1.16 Deformación que tienen lugar en el hormigón bajo carga sostenida.

Por esas razones los reglamentos advierten la necesidad de incrementar las flechas elásticas
instantáneas que las cargas originan en cualquier elemento, cuando lo que interese es conocer la
deformación al cabo de 3, 6, 12, 70 meses, por ejemplo.
Los factores que mayor influencia tienen sobre el fenómeno de fluencia que acaba de describirse
son:
¾ Magnitud de la Carga o Tensión aplicada.
Cuanto mayor sea la carga que se aplique mayor será la deformación de fluencia.
¾ Edad del hormigón en la puesta en carga.
Siempre que se aplique la carga o aparezca la tensión sobre hormigones de mayor edad,
resulta evidente que disminuya la deformación de fluencia. Entre otras, esta es una razón
más para respetar los tiempos en que debe permanecer un elemento encofrado en el caso
de las construcciones in situ. Un retiro temprano del encofrado de una losa, por ejemplo a
los 7 días, hace que tan siquiera la carga de peso propio comience a actuar sobre un
hormigón más joven e incrementar la susceptibilidad de deformaciones plásticas por
fluencia.

CAPÍTULO 1                                                                          38
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

¾ Humedad ambiental.
Una elevada humedad relativa del ambiente mejora la resistencia del hormigón y
consecuentemente disminuirán las deformaciones causadas por la fluencia. Los climas
continentales, predominante secos, exigen mejores curados para mejorar la resistencia y
atenuar la fluencia.
¾ Calidad del hormigón (cantidad de pasta de cemento por unidad de volumen, relación ⁄ ,
etc.)
Cuanto mayor sea la resistencia del hormigón menor será el efecto de la fluencia.
¾ Tiempo de aplicación de la carga.
Siendo la fluencia un fenómeno asociado a la carga sostenida, es evidente que mientras
mayor sea el tiempo de aplicación de la carga, mayor será el efecto de la fluencia.
¾ Acción de cargas anteriores.
La memoria reológica que poseen los materiales, incluyendo al hormigón, hace que el
efecto de cargas anteriores se vaya grabando y agudice el efecto de la fluencia. El
reconocimiento de este factor es decisivo en el tratamiento de la construcción evolutiva o
por etapa.
¾ Presencia de armadura en compresión en la sección, etc.
Este factor será comentado más adelante cuando se analice el fenómeno de la fluencia en
el caso del hormigón armado.
En realidad la fluencia no se detiene y aun al cabo de muchos años continúa manifestándose, sin
embargo es más intensa dentro del primer año de aplicada la carga. Las investigaciones han
confirmado que la deformación total permanente es aproximadamente tres veces mayor que la
deformación elástica instantánea, aunque en general puede registrarse un incremento entre 2 y 5 veces.
En el caso del hormigón se han propuesto numerosos procedimientos para evaluar la deformación
total por fluencia que tiene lugar entre los tiempos y . Algunos de ellos se han incluido en diversos
Reglamentos Normativos, especialmente europeos, y a continuación se detallará el que reconoce la
Instrucción EHE.
Si se define la deformación debida a la fluencia como , , y se garantiza que la tensión de
servicio aplicada en el instante se sostiene hasta un tiempo , asegurándose además que
, 0,45 , se puede aceptar que:
, · ,
En esta enunciación se ha incluido el concepto de función de fluencia , , definida como
aquella función que expresa el valor de la deformación que corresponde a una tensión unitaria.
Recurriendo ahora al carácter aditivo que posee esta deformación (instantánea + diferida), resultaría
para cualquier material:
1 ,
,
, ,
El primer sumando representa la deformación instantánea para la tensión unitaria 1,
mientras el segundo la deformación de fluencia cuando la misma tensión unitaria se mantiene en el
tiempo. Definitivamente, la deformación de fluencia originada por una tensión mayor que la unidad,
1, se puede determinar a partir de la función de fluencia mediante la ecuación:

CAPÍTULO 1                                                                          39
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1 ,
, ·
, ,
Siendo:
, 8500 (Módulo de deformación secante del hormigón en el instante
de aplicación de la carga, definido en §1.2.6.1)
, , (Módulo de deformación longitudinal instantáneo, es decir,
tangente en el origen, definido en §1.2.6.1)
, · , (Coeficiente de fluencia para una temperatura de
o
20 C)
Esta última expresión no es aditiva, es decir, la fluencia entre los tiempos y , tal que
, no es · , , sino · , , , siendo:
Este modelo que se explica para determinar la deformación por fluencia , es laborioso por
la cantidad de coeficientes que deben ser evaluados, e incluso por las rectificaciones que se proponen
cuando la temperatura es distinta de20oC. A continuación se describe el procedimiento para evaluar
cada uno de estos coeficientes.
Determinación del coeficiente que aparece en el coeficiente de fluencia ,

· ·

1
0,1 ,

16,8⁄

100
1
9,9

Siendo:
: Humedad relativa del ambiente en que está ubicado el elemento (%)
2 ⁄ : Espesor ficticio
: Área de la sección transversal del elemento que se analiza
: Perímetro en contacto con la atmósfera de la sección transversal que se analiza

8 : Resistencia media del hormigón a los 28 días en condiciones estándar


.
: Instante de la puesta en carga, expresado en días a partir de la fecha de hormigonado (en el
caso del pretensado, por ejemplo, se trata de la cantidad de días que transcurren desde el
vaciado del hormigón, y hasta que se transfiere la fuerza de pretensado). Si la temperatura es
distinta de 20oC, este tiempo se corrige cambiando por , según se definiera en §1.2.9.

CAPÍTULO 1                                                                          40
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Determinación del coeficiente , que aparece en el coeficiente de fluencia ,


,
,

1,5 1 0,012 250 1 500

Correcciones al Coeficiente de Fluencia:


Cuando la temperatura que rodea al elemento es distinta de 20oC, el coeficiente de fluencia así
calculado debe recibir las siguientes correcciones:
a) Corrección por temperatura durante el período de curado.
Esta corrección consiste en reemplazar el tiempo real, por aquel otro que viene dado por la
fórmula:
9
1 ,
0,5 í
2

: á
á
El tiempo se evalúa según se explicó en §1.2.9
b) Corrección por temperatura durante el período de aplicación de la carga si la temperatura es
distinta de20oC, pero constante.
El efecto de la temperatura durante la etapa de curado fue ya tenido en cuenta mediante la
corrección anterior, sin embargo, si durante el período de acción de la carga externa la
temperatura es constante pero diferente de 20oC, su efecto sobre la fluencia exige las siguientes
dos correcciones:
b.1) Sustituir el coeficiente por , en la expresión para calcular , siendo:
,
, 1 ,
b.2) Sustituir el coeficiente por en la expresión para calcular , , siendo:
·
,

T: Temperatura durante el tiempo de aplicación de la carga (oC)


c) Corrección por temperatura durante el período de aplicación de la carga si la temperatura es
distinta de20oC, pero variable.
Si durante el período de carga que se estudia se experimenta una modificación de temperatura
∆ , variable por intervalos de tiempo, su efecto instantáneo sobre la fluencia puede ser tenido
en cuenta considerando un nuevo coeficiente de fluencia , , , en lugar de , . Este
nuevo coeficiente se define mediante la expresión:
, , · , ∆ ∆
Con ∆ ∆ 0.0004 20

CAPÍTULO 1                                                                          41
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Hasta aquí la descripción del procedimiento analítico para evaluar la deformación debida a la
fluencia. Es cierto que involucra a un importante grupo de variables (temperatura durante el curado y
durante el tiempo de aplicación de la carga, humedad relativa del ambiente, tipo de cemento, edad del
hormigón en la puesta en carga, etc.), incluso, exigiendo correcciones cuando la temperatura sea
distinta de 20oC que fue la que se garantizara durante las investigaciones que condujeron a estas
formulaciones.
Sin embargo, a pesar de la complejidad analítica que presenta este modelo para evaluar la
deformación por fluencia , entre los tiempos y , en algunos cálculos estructurales como
por ejemplo, la evaluación de la pérdida de tensión que experimenta un acero pretensado debida a la
fluencia del hormigón, la precisión que con él se alcanza comparada con la de otros procedimiento más
simplistas, puede justificar su preferencia. La Tabla 1.823 ofrece directamente los valores del
coeficiente de fluencia , para un hormigón de 37.5 , un tiempo variable y
considerando í .
De la Tabla 1.8 pueden extraerse las siguientes conclusiones:
¾ Al aumentar la humedad relativa del ambiente, disminuye la deformación de fluencia.
¾ Cuanto mayor sea la edad del hormigón en la puesta en carga, menor es la deformación de
fluencia.
¾ Al aumentar el espesor ficticio de la sección, menor es la deformación de fluencia.

TABLA 1.8 Valores del coeficiente de fluencia , para un hormigón de . .


Edad
Humedad Relativa Humedad Relativa Humedad Relativa Humedad Relativa
puesta
(50%) (60%) (70%) (80%)
en
carga Espesor Ficticio Espesor Ficticio Espesor Ficticio Espesor Ficticio
(mm) (mm) (mm) (mm)
(días) 50 150 600 50 150 600 50 150 600 50 150 600
1 5,4 4,4 3,6 4,8 4,0 3,3 4,1 3,6 3,0 3,5 3,1 2,7
7 3,8 3,1 2,5 3,3 2,8 2,3 2,9 2,5 2,1 2,5 2,2 1,9
14 3,3 2,7 2,2 2,9 2,4 2,0 2,5 2,2 1,8 2,2 1,9 1,7
28 2,9 2,4 1,9 2,6 2,1 1,8 2,2 1,9 1,6 1,9 1,7 1,5
60 2,5 2,1 1,6 2,2 1,9 1,5 1,9 1,7 1,4 1,6 1,4 1,3
90 2,3 1,9 1,5 2,0 1,7 1,4 1,8 1,5 1,3 1,5 1,3 1,2
365 1,8 1,4 1,2 1,6 1,3 1,1 1,4 1,2 1,0 1,2 1,0 0,9
1800 1,3 1,1 0,8 1,1 1,0 0,8 1,0 0,9 0,7 0,8 0,7 0,7

¾ El coeficiente de fluencia se mueve 0,7 y 5,4, lo que dice que para cargas de servicio el
efecto de la carga mantenida llega a incrementar la deformación elástica inicial
aproximadamente de una a cinco veces, siendo mayor este incremento cuanto menor es la
humedad relativa, más joven es el hormigón al cargarse y menor el espesor ficticio de la

23
 Tomada del libro. “Proyecto y Cálculo de Estructuras de Hormigón”. Calavera, J. Tomo I. INTEMAC. S.A. España. 1999. (Pág. 560) 

CAPÍTULO 1                                                                          42
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

sección. Para Cuba, con una humedad relativa media en condiciones normales de
aproximadamente 80%, y cargado el elemento pasado los 28 días, este coeficiente se sitúa
entre 1.5 y aproximadamente 2.

1.3.2 LA RETRACCIÓN O CONTRACCIÓN DEL HORMIGÓN.


La retracción es el fenómeno asociado a la disminución de volumen que experimenta cualquier
espécimen de hormigón durante el fraguado y endurecimiento en ambiente normal (al aire), y se
traduce en una deformación volumétrica de la pieza.
Se debe en lo fundamental a la eliminación del exceso de agua presente en la mezcla, lo mismo por
la hidratación de las partículas de cemento que no llegaron a hidratarse inicialmente (demandan agua,
generando una reacción exotérmica que da lugar a los componentes aglutinantes de la pasta), que por la
evaporación y desecación progresiva que sufre la pasta al ser expuesto el hormigón al aire. Es un
fenómeno dañino y a la vez prácticamente inevitable, razón que justifica conocer los factores que
influyen en él con el interés de aliviar sus nocivos efectos. Entre los principales factores se señalan:
¾ Humedad relativa ambiental que rodea a la pieza durante el fraguado.
Cuanto mayor sea la humedad más se dificulta que el agua contenida en la mezcla se pierda
y en consecuencia la retracción disminuirá. Por tal razón se deben evitar en lo posible los
procesos de hormigonado en medio de situaciones climáticas muy secas, o tomar las medidas
que correspondan cuando sea inevitable.
¾ Relación agua/cemento.
En la medida en que crece la relación ⁄ , mayor cantidad de agua puede eliminarse por
cualquiera de las vías descritas anteriormente y mayor será la deformación por retracción. A
la vez crecerán las tracciones que aparecen en el hormigón, aumentando así el riesgo de la
fisuración temprana.
¾ Cantidad de pasta por unidad de volumen.
Un incremento de la pasta por unidad de volumen demandaría mayor cantidad de agua para
su hidratación, agudizando el fenómeno de retracción y aumentando las tracciones que
tienen lugar en la masa de hormigón.
¾ Tipo de cemento (atendiendo fundamentalmente a la finura del grano)24.
Los cementos con mayor finura aumentan la superficie de hidratación y permiten predecir
pastas más retráctiles.
¾ Tipo y tiempo de Curado.
El curado se aplica fundamentalmente para atenuar la pérdida del agua de la mezcla con el
interés de reducir la retracción. Cuanto mayor sea la eficacia del curado menor será la
retracción, por eso los curados por inmersión resultan en extremo eficientes, aunque
improbables en construcciones in situ. Los elementos superficiales como losas y muros
exigen especial atención durante el curado, lo mismo en tiempo que en efectividad, porque

24
A pesar de que se habla de cementos sin retracción, no ha sido posible elaborar un cemento que impida totalmente la retracción, ni 
tan siquiera los llamados cementos expansivos.

CAPÍTULO 1                                                                          43
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

exponen una mayor superficie de intercambio con el ambiente y en consecuencia una mayor
pérdida de agua.
¾ Presencia de la armadura de refuerzo en la pieza.
La presencia de armadura (acero) en la masa de hormigón disminuye las deformaciones
debidas a la retracción pero incrementa la tensión de tracción que aparecería en el
hormigón, tanto más cuanto mayor sea la cuantía de refuerzo. Luego se regresará a este
efecto.
La retracción es una deformación impuesta ( no una fuerza) que origina tensiones de tracción en la
masa de hormigón coartada de deformarse libremente, tan siquiera por el propio molde que contiene a
la masa de hormigón en estado plástico. Estas tracciones ocasionan a su vez la fisuración prematura del
hormigón, y para atenuar los efectos negativos del fenómeno se puede recurrir a muy diversas
alternativas, entre otras: empleo de juntas permanentes en la estructura o de juntas temporales (esta es
una solución muy recurrente en el vaciado de elementos superficiales, dividiendo la superficie en
paños de pequeña área, alrededor de 12 a 16m2, para luego ir colocando el hormigón en paños
alternados. Una vez endurecido el hormigón de los paños rellenados en la primera fase, y haberse
desarrollado en ellos la mayor parte de la retracción, se procede al vaciado en los restantes paños. La
tecnología descrita es muy empleada en la construcción de pisos de hormigón), selección de una
efectiva técnica de curado especialmente en las primeras edades, empleo de armadura de refuerzo de
pequeño diámetro y convenientemente repartida para distribuir mejor las fisuras y a la vez disminuir su
abertura (variante muy empleada en losas que estructuralmente trabajan sólo en una dirección).
Los modelos afinados que se conocen para estimar el acortamiento que experimenta el hormigón a
causa de este fenómeno son todos complejos, al igual que el que se describiera para la fluencia. Aquí
se expondrá una síntesis de uno de ellos, no obstante, cuando no se requiera una elevada precisión en
los cálculos para considerar la retracción mediante la deformación 25 que ella provoca, pueden

adoptarse los siguientes valores promedios de deformación unitaria debido a este fenómeno:
Hormigón en Masa: 0,00035 0,35 /1,00
26
Hormigón Armado : 0,00025 0,25 /1,00
Para evaluar el acortamiento relativo que experimenta el hormigón debido a la retracción entre los
tiempos y , que se designará por , , se propone a continuación uno de los modelos afinados
que reconoce la literatura especializada en el tema. Mediante este modelo y cuando la temperatura
durante el fraguado es de 20oC, la deformación unitaria debida a la retracción se determina mediante la
siguiente expresión:
, 0 ·

25
  El subíndice “ ” se ha empleado para indicar que se trata de la deformación del hormigón ( : concrete) debido a la retracción ( : 
shrinkage). A su vez los superíndices " " y " " significan hormigón simple y hormigón armado, respectivamente.  
 
26
En realidad el valor que se indica depende mucho de la cuantía de refuerzo que se considere, aumentando tanto cuanto aumente la 
cuantía,  como  evidencia  del  incremento  de  la  restricción  que  impone  el  acero  al  acortamiento  del  hormigón,  evidenciándose  la 
aparición de tensiones mayores de tracción en el hormigón con el incremento de la cuantía. 

CAPÍTULO 1                                                                          44
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

Esta expresión no tiene tampoco carácter aditivo, es decir, la retracción entre dos instantes y ,
tal que , no es , , si no , , .
Determinación del coeficiente base de retracción 0 que aparece en la expresión ,

0 160 90 10

. 8

á
:
á

1,55 1 40% 99%


100
:

0,25 99%

: Humedad relativa (%)


Determinación del coeficiente de desarrollo de la retracción en el tiempo

0,035

Siendo:
: Edad del hormigón en el momento en que se desea evaluar la retracción. No necesita
corrección.
: Edad a la que comienza a manifestarse el fenómeno de la retracción que, para los
curados habituales y a temperatura ambiente, se puede estimar en 1 día. No es
necesario corregirlo.
: Definido en §1.3.1
Correcciones para temperaturas distintas a 20oC:
Si la temperatura durante el desarrollo de la retracción es distinta a 20oC se deben realizar las
siguientes correcciones:
a) Corrección en la evaluación del coeficiente .
En estos casos se debe modificar la ecuación descrita anteriormente para evaluar . En
su lugar considerar:

Siendo:

CAPÍTULO 1                                                                          45
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

,
0,035

b) Corrección en la evaluación del coeficiente 0 .


En lugar de emplear el coeficiente 0 como se definiera anteriormente, se debe incluir en su
evaluación el factor , es decir:
0 · 160 90 10
Siendo:
8 20
1
103 40
La Tabla 1.927 ofrece los valores del coeficiente de retracción para un hormigón de
37,5

TABLA 1.9 Valores del coeficiente de retracción para un hormigón de , .


Valor del Coeficiente de Retracción , ·
Humedad Relativa Humedad Relativa Humedad Relativa Humedad Relativa
(50%) (60%) (70%) (80%)

(días) Espesor Ficticio Espesor Ficticio Espesor Ficticio Espesor Ficticio


(mm) (mm) (mm) (mm)
50 150 600 50 150 600 50 150 600 50 150 600
-
14 -69 -17 -173 -61 -15 -145 -51 -13 -107 -38 -10
193
-
30 -99 -25 -235 -89 -23 -197 -75 -19 -146 -55 -14
262
-
90 -166 -44 -331 -149 -39 -277 -125 -33 -206 -93 -24
369
-
365 -292 -87 -417 -262 -78 -350 -219 -65 -260 -163 -49
466
-
1825 -434 -185 -454 -388 -165 -381 -326 -139 -283 -242 -103
507
-
10 000 -499 -345 -463 -448 -309 -388 -375 -259 -288 -279 -192
517

De la Tabla 1.9 se pueden extraer las siguientes conclusiones:


¾ Al aumentar la humedad relativa del ambiente, disminuye la deformación por retracción, algo
que ya fue comentado.
¾ Cuanto mayor sea el intervalo de tiempo dentro del cual se quiera evaluar la deformación por
retracción, tanto mayor será esta.

27
 Tomada del Calavera, J. “Proyecto y Cálculo de Estructuras de Hormigón”. Tomo I. INTEMAC. S.A. España. 1999. (Pág. 563) 

CAPÍTULO 1                                                                          46
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

¾ Al aumentar el espesor ficticio de la sección, menor es la deformación por retracción.


¾ El coeficiente de retracción se mueve aproximadamente entre 0,0002 y 0,0005 para humedades
relativas bajas, y entre 0,00001 y 0,0002 para humedades relativas altas, lo que confirma la
decisiva importancia de un buen curado.

1.4 INFLUENCIA DE LA TEMPERATURA EN LA RESISTENCIA DEL HORMIGÓN.


Como sucede a cualquier otro material, el hormigón se ve sometido a cambios volumétricos cuando
la temperatura que lo rodea se modifica. Estos cambios volumétricos dependerán de su coeficiente de
dilatación térmica , el que a su vez depende de la composición misma del hormigón.
Las investigaciones realizadas han permitido verificar que el coeficiente de dilatación térmica del
hormigón se sitúa en el rango de (9,2 · 10 / 11 · 10 / ) para temperaturas entre -15oC y
50oC. Algunos reglamentos proponen a los efectos del cálculo, y hasta una temperatura de 150oC, el
valor 10 / , es decir, , / · , ventajosamente muy similar al coeficiente de
dilatación del acero. A manera de referencia cualitativa, la Tabla 1.10 expone el efecto de la
temperatura sobre el hormigón.

TABLA 1.10 Efectos de las altas temperaturas sobre el hormigón.28


Temperatura Efecto sobre el hormigón
o
< 100 C Ninguna influencia
El hormigón cede su agua capilar y de
100oC - 150oC
adsorción
Ligera disminución de la resistencia a
150oC durante un tiempo
compresión y fuerte caída de la resistencia a
prolongado
tracción
Disminución de la resistencia a tracción sin
Hasta 150oC en períodos cortos
afectar a la de compresión
Pérdida de un 20% de la resistencia a
o o
300 C - 500 C compresión; la de tracción puede haber
desaparecido
La cal hidratada se destruye por la pérdida del
o o
500 C - 900 C agua de cristalización (agua combinada
químicamente
La deshidratación es total y ocurre la
900oC – 1 000oC
destrucción completa del hormigón.

Se ha podido comprobar que la contracción producida por un descenso de temperatura es análogo al


de la retracción, incluso algunos investigadores plantean que la retracción es equivalente a un descenso
de la temperatura de aproximadamente 25oC, y para atenuar los efectos nocivos de los incrementos de
temperatura sobre las estructuras, se debe prever juntas de dilatación térmica que permitan los

28
 Tomado de la Edición 14 del libro “Hormigón Armado” de Jiménez Montoya, García Meseguer y Morán Cabré (pág. 84) 

CAPÍTULO 1                                                                          47
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

movimientos térmicos que tienen lugar. De ahí la importancia de conocer las tensiones que se originan
a causa de esta deformación unitaria, especialmente para investigar la ubicación y dimensiones de las
juntas de dilatación en las estructuras construidas con este material.

1.5 DEFORMACIÓN TOTAL DEL HORMIGÓN.


Conocer la deformación del hormigón en cada instante es de sobrada trascendencia durante algunos
cálculos que deben realizarse en la etapa de proyecto, pero especial importancia posee cuando se trata
de construcciones evolutivas, o cuando se procura evaluar la pérdida diferida de tensión que tiene lugar
en el refuerzo pretensado, por sólo citar dos ejemplos. Un enfoque más moderno para evaluar esta
deformación es incluir dentro de un mismo modelo las deformaciones que experimenta el hormigón
debido a la acción de las cargas externas, a la retracción, la fluencia y la temperatura. A continuación
se expondrá un enfoque frecuentemente observado en las dos últimas décadas.
La deformación total en el instante , de un hormigón sometido a carga en el instante , bajo una
tensión constante , puede llegar a descomponerse de la manera siguiente:
, , ,
Siendo:
: Deformación total en el instante .
: Deformación instantánea bajo carga.
, : Deformación de fluencia hasta el instante
, : Deformación de retracción hasta el instante
, : Deformación térmica debida a la variación de temperatura.
No obstante, se destaca que en el cálculo de estructuras de hormigón armado es poco frecuente que
se llegue a niveles de exactitud tan exquisitos como para incluir en el análisis de los esfuerzos
interiores, aquellos que generan la retracción y la fluencia, pues sus magnitudes son aparentemente
despreciables frente a los esfuerzos generados por las cargas impuestas (permanentes y de servicio), de
viento, sismo, u otras, aunque se llama la atención que bajo determinadas premisas es imperdonable
ignorarlos.
De hecho, el ACI incluye en su Artículo 9.2 Resistencia Requerida, una combinación de carga
que incluye las deformaciones impuestas (T) debidas al flujo plástico y la retracción de fraguado del
hormigón, además de las originadas por los cambios de temperatura y los posibles asientos
diferenciales:
1.2 1.6 0.5 ó ó
: Carga Muerta
: Carga debida al peso o empuje de fluido de densidad conocida y altura máxima controlada
: Efectos acumulados de temperatura, fluencia, retracción ó asientos diferenciales
(deformaciones impuestas)
: Carga debida al peso o empuje de sólidos, del agua inter poro, o cualquier otro material.
y : Carga Viva y Carga Viva de cubierta
y : Carga por nieve o por lluvia

CAPÍTULO 1                                                                          48
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1.6 PROPIEDADES DEL ACERO DE REFUERZO


La baja resistencia del hormigón a tracción es una de las principales causas que limita el empleo del
hormigón en masa, y para dotar a los elementos estructurales de suficiente capacidad resistente a
esfuerzos de tracción directa o inducida, es que se emplean fundamentalmente las armaduras de acero.
Independientemente de que este pueda ser el principal encargo del refuerzo en el hormigón, otras
funciones llega a desempeñar. Basta señalar las siguientes:
¾ Incrementar la capacidad de carga a compresión (columnas, vigas de peralto restringido, etc.)
¾ Resistir los esfuerzos de tracción diagonal originados por el cortante.
¾ Reducir la esbeltez de otras barras de acero sometidas a compresión, mediante el empleo de
cercos.
¾ Para la distribución de cargas.
¾ Para resistir tensiones de tracción originadas por la retracción, fluencia, variación de la
temperatura, etc.
La alternativa más utilizada para reforzar al hormigón es mediante el empleo de barras de acero o
mallas electrosoldadas, y las tipologías de estos refuerzos, lo mismo que sus características mecánicas,
varían de un país a otro. Aquí se expondrán los rasgos esenciales de los aceros que se producen
actualmente en Cuba para el refuerzo del hormigón, contenidos en la NC 7: 2002 “Barras de acero
para refuerzo de hormigón. Especificaciones”, elaborada por el Comité Técnico de Normalización
NC/CTN 25 de Acero para refuerzo de hormigón.

1.6.1 TIPOS DE ACERO PARA EL REFUERZO DEL HORMIGÓN


El acero es un material artificial que se consigue, básicamente, a partir de la combinación de hierro
(Fe) y carbono (C), con otras sustancias alternativamente añadidas como el fósforo, azufre, nitrógeno,
cromo, molibdeno, vanadio, etc. Además para conseguirlo se sigue un proceso industrial que puede ser
por una de las dos vías siguientes: laminado en caliente, o estirado (trefilado) en frío. Aunque no es
objeto de esta materia profundizar en estos aspectos, se llama la atención acerca de la influencia, lo
mismo de la composición química que del proceso de fabricación que se siga, en las cualidades del
acero que se fabrica y que a los fines del refuerzo del hormigón, pueden ser clasificados en aceros
naturales u ordinarios y aceros de alto límite elástico.
Los aceros naturales u ordinarios, generalmente empleados en hormigón armado, presentan muy
bien definido su escalón de fluencia como luego se precisa, y se obtienen mediante procesos de
laminado en caliente. Poseen además un bajo contenido de carbono y en consecuencia menor
resistencia pero mayor ductilidad. Mientras tanto los aceros de alto límite elástico, de empleo más
profuso en hormigón pretensado, aunque algunos países producen determinados grados también para
hormigón armado, son aceros que no poseen bien definido su escalón de fluencia y se elaboran
mediante procesos de estiramiento en frío. En la composición química de estos últimos se aprecia una
mayor presencia de carbono y resultan ser más resistente, pero a la vez menos dúctiles que los aceros
naturales. En resumen, cuanto más elevada es la cantidad de carbono que se adiciona, más resistente es
el acero que se obtiene, pero menor será su ductilidad.

CAPÍTULO 1                                                                          49
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1.6.2 PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS MECÁNICAS DE LOS ACEROS DE REFUERZO


Para la caracterización cualitativa de un acero resulta necesario conocer sus principales propiedades
mecánicas, entre las que se pueden señalar:
• Carga unitaria máxima a tracción o resistencia última ó
• El límite elástico aparente o convencional . ó . El primero para los aceros
naturales y el segundo para los aceros de alto límite elástico
• Módulo de deformación longitudinal o módulo de elasticidad ó
• El alargamiento bajo carga máxima
• La relación ⁄ para los aceros ordinarios o ⁄ . para los de alto límite elástico.
• La aptitud al doblado o al desdoblado
La resistencia ó y el límite elástico ó . definen las cualidades de resistencia del
acero, mientras que y la relación ⁄ refieren su grado de ductilidad. Representa un compromiso
la prioridad que se dé durante el proceso de fabricación del acero a cada aspecto de los dos señalados,
pues se contraponen, es decir, si se desea priorizar la resistencia se compromete la ductilidad, y
viceversa. La determinación de la resistencia, el límite elástico, y el alargamiento se determinan
mediante ensayos estandarizados a tracción realizados a probetas del acero que se estudia.

1.6.3 DIAGRAMA TENSIÓN – DEFORMACIÓN DEL ACERO DE REFUERZO


El diagrama tensión-deformación de cualquier acero se determina mediante el ensayo hasta la rotura
de probetas provenientes del lote que se desea estudiar. En el caso del acero el ensayo más
generalizado es el de tracción y existen fundamentalmente dos razones que justifican esta aseveración.
En primer lugar, mediante un ensayo a tracción se evade la posible pérdida de estabilidad de la probeta
durante el ensayo, antes que se alcance la rotura, y en segundo lugar ha podido comprobarse que las
curvas cargas-desplazamiento ∆ , o mejor aun tensión – deformación que resultan de
los ensayos a tracción y a compresión, en el caso del acero, son sensiblemente iguales, lo que ratifica la
conveniencia de estandarizar el ensayo a tracción. Habitualmente las probetas que se ensayan se toman
de barras cuyo diámetro (inicial) es 10 , y de una longitud inicial efectiva igual a el
diámetro, es decir, , encontrándose entre 5 y 10, aunque puede considerarse otro diámetro
10 . La cualidad de las curvas de comportamiento del acero, es decir, sus leyes tensión-
deformación, varía con el tipo de acero. La Figura 1.17 muestra curvas “típicas” de comportamiento
tanto de los aceros naturales u ordinarios, como de los aceros de alto límite elástico.
Se define la resistencia o carga unitaria de rotura a la máxima tensión que es capaz de
soportar la barra ensayada. Se le llama unitaria ya que al reducirse la sección transversal de la barra por
el efecto de Poisson (estricción), los valores que se registran durante el ensayo se refieren a la sección
inicial de la barra y no a la reducida.
Por su parte el límite elástico , que también se refiere a la sección inicial, corresponde a la
tensión que puede soportar el material sin que se produzcan deformaciones plásticas diferidas
representativas. Existen aceros en los que esta tensión se aprecia con nitidez durante su ensayo como
sucede en los aceros con escalón de fluencia, llamados comúnmente aceros naturales, y en ellos el
ensayo descubre con transparencia un escalón en el que se registra un incremento progresivo de la

CAPÍTULO 1                                                                          50
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

deformación bajo tensión sostenida, precisamente el escalón de fluencia. La máxima tensión que
soporta el material sin que tengan lugar deformaciones plásticas, coincidente en estos aceros con la
tensión a la cual se inicia la fluencia es, precisamente, su límite elástico aparente. Habitualmente las
barras de refuerzo se comercializan mediante esta cualidad.

Figura 1.17 Diagramas de comportamiento de los aceros naturales y de alto límite elástico.

También existen otros en los que el ensayo no permite definir esta tensión, de ahí que para ellos se
establezca internacionalmente la convención de declarar como límite elástico convencional a aquella
tensión a la que corresponde una deformación remanente del 2 / , es decir, una deformación
0.002, denotando esta tensión como . .
La relación ⁄ es un indicador razonable para inferir el grado de ductilidad del acero,
comprendiéndose que cuanto mayor sea, mayor será la ductilidad.

1.6.3.1 DIAGRAMA TENSIÓN – DEFORMACIÓN CARACTERÍSTICO DEL ACERO NATURAL


El diagrama tensión-deformación característico refiere aquellos valores de tensión que presentan,
para deformaciones entre cero y un valor límite definido como , una probabilidad de un 5% de no
alcanzar el valor de tensión registrado durante el ensayo, es decir, un nivel de confianza del 95%. En
realidad estos son los diagramas que se incluyen en los reglamentos, y representan un diagrama
simplificado que facilita la deducción de los modelos analíticos que incluyen las ecuaciones de campo.
Queda por definir el valor de la deformación máxima hasta la que se extiende el diagrama
simplificado. El ACI no acota de manera explícita esta deformación, mientras los reglamentos
europeos la limitan a 1%, es decir , 0.01. Este límite será el que reconozca este texto.
Como en la práctica no siempre se cuenta con datos de ensayos lo suficientemente amplios para
construir el diagrama característico de un acero dado, los reglamentos refieren una propuesta que es la
que se emplea en el cálculo estructural como parte de la actividad de proyecto. La Figura 1.18 ilustra
la propuesta que reconocerá el reglamento cubano para el cálculo y diseño de las estructuras de
hormigón.

CAPÍTULO 1                                                                          51
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

En estos aceros el valor de la tensión se utiliza para definir su marca o grado mediante el cual se
comercializa. Por ejemplo, si se trata del acero G60 significa que 60 · 10 420 29.

Si el diagrama característico reconoce que a partir de la deformación de fluencia ε la tensión no es


constante sino que se incrementa linealmente hasta alcanzar el valor f , correspondiente a la
deformación máxima (ver Figura 1.18), se puede considerar el nivel de ductilidad del acero.
Algunas instrucciones definen los siguientes límites:
Gran ductilidad: ⁄ 1.15 y 6%
Alta ductilidad: 1.08 ⁄ 1.15 y 5% 6%
Ductilidad normal: 1.05 ⁄ 1.08 y 2.5% 5%
Baja ductilidad: ⁄ 1.05 y 2.5%

Figura 1.18 Diagrama característico para los aceros naturales


1.6.3.2 DIAGRAMA TENSIÓN – DEFORMACIÓN CARACTERÍSTICO DEL ACERO SIN ESCALÓN
DE FLUENCIA
Se trata de los aceros generalmente denominados de alto límite elástico (ALE). Su tecnología de
fabricación puede seguir tratamientos térmicos (aceros patentados o aceros templados y revenidos), o
tratamientos mecánicos (aceros trefilados o aceros estirados por tracción o torsión en frío). Este es el
tipo de acero empleado en el hormigón pretensado y su diagrama tensión-deformación, incluyendo su
módulo de deformación , debe ser suministrado por el fabricante.
La principal singularidad de estos aceros, en contraste con los aceros naturales, es que no muestran
un punto de fluencia definido, es decir, no fluyen bajo esfuerzos constantes o prácticamente constantes,
pues la fluencia se desarrolla gradualmente y la curva continúa aumentando poco a poco en el rango
inelástico hasta que se alcanza la rotura. Esta es la razón por la que a ellos se les define un límite de
fluencia y en realidad se hace de forma algo arbitraria, como por ejemplo, considerar para alambres y
torones que la tensión de fluencia es aquella a la que corresponde una elongación total del 1%, y del
29
La unidad   (pound square inch) significa  ⁄  y se puede comprobar que 1 0.007 .

CAPÍTULO 1                                                                          52
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

0.7% para barras de acero aleado. La Figura 1.1930 muestra diferentes curvas tensión-deformación
unitaria para barras, alambres y torones de distinto Grado, e incluye el diagrama correspondiente al
acero natural de grado G-60 para ilustrar las diferencias cualitativas de ambos tipos de acero.

Fig. 1.19 Diagrama tensión-deformación típico de los aceros de Alto Límite Elástico

En realidad la deformación del acero (Ver Figura 1.20) se forma a partir de la suma de dos
componentes: la primera asociada al pre-estiramiento producido por el pretensado , a la que se
adiciona la denominada deformación efectiva que origina la carga exterior.

Fig. 1.20 Diagrama tensión-deformación típico de los aceros de Alto Límite Elástico

30
Tomada de “Diseño de Estructuras de Concreto”. Arthur H. Nilson (12ma Edición). 2001. (pág. 59) 

CAPÍTULO 1                                                                          53
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

El cálculo de la deformación es relativamente complejo y a los fines prácticos puede evaluarse a


partir de la ley de Hooke, aceptando que la relación entre y es lineal, es decir:
⁄ ⁄

1.6.4 CARACTERÍSTICAS GEOMÉTRICAS DE LAS BARRAS DE ACERO DE PRODUCCIÓN


NACIONAL
Las barras de acero para el refuerzo del hormigón pueden ser LISAS o CORRUGADAS. Las
corrugas no son más que salientes o deformaciones que presenta la superficie de la barra para
incrementar su adherencia con el hormigón, y en Cuba se producen en la actualidad dos tipos de
corrugas (Ver Figura 1.21):
9 Helicoidal parcial de tres pasos sin llegar a tocar los nervios longitudinales (1).
9 Corrugas en dos direcciones (en cruz) (2)

Figura 1.21 Superficie de las barras de acero de producción nacional.


Las principales características geométricas de las barras de refuerzo que interesan son: diámetro
nominal, área nominal y la masa lineal. La Tabla 1.9 refiere las que corresponden a los aceros de
producción nacional en la actualidad.
TABLA 1.9 Dimensiones de la barras lisas y corrugadas de producción nacional.
Área nominal de la
Diámetro nominal Masa lineal
Designación31 sección circular
(mm) – (plg) (mm2) (kg/m)
No.10 (3) 9.5 - (3/8) 71 0.560
No.13 (4) 12.7 - (1/2) 129 0.994
No.16 (5) 15.9 - (5/8) 199 1.552
No.19 (6) 19.1 - (3/4) 284 2.235
No.22 (7) 22.2 - (7/8) 387 3.042
No.25 (8) 25.4 - (1) 510 3.973
No.32 (10) 32.2 - (1 1/4) 819 6.404
No.36 (11) 35.8 - (1 3/8) 1006 7.907

31
 La designación mediante el identificador Número corresponde al diámetro nominal expresado en  , aunque en algunos países el Número de la 
barra se refiere a las cantidades de octavos de pulgadas de su diámetro. Por ejemplo, la barra No. 5 es indicativo de que se trata de un diámetro de 
5/8 plg, es decir, la barra No. 16 según la denominación que empleamos en el país.  

CAPÍTULO 1                                                                          54
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

La masa lineal se ha determinado aceptando que la densidad del acero es de aproximadamente


7 850 ⁄ , es decir, de . ⁄ . Por ejemplo, si se trata de la barra No.25, cuya área es de
510 , su masa lineal vendrá dada por:
⁄ 7 850 ⁄ 510 · 10 4 ⁄
El valor no coincide exactamente con el que se ofrece en la Tabla 1.10 3.973 ⁄ porque la
densidad que se indica es aproximada.
Cuando las barras se reciben en obra pueden admitirse desviaciones de su diámetro entre -0.6mm y
+0.4mm. No hay que rechazar barras lisas que posean dos nervios diametralmente opuestos hacia uno
de sus extremos.
Las barras se suministran en mazos de un solo diámetro y grado en las longitudes rectas que se
ilustran en la Tabla 1.10.

TABLA 1.10 Longitudes comerciales de la barras de producción nacional.


Peso del Mazo
Designación Longitud
1t 2t 1-4t
No.10 (3/8) X Hasta 7.5m
6.00m
No.10 (3/8) y No.13 (1/2) X 9.00m
12.00m
6.00m
No. 16 (5/8) – No. 36 (1 3/8) X 9.00m
12.00m

En la actualidad son varios los países que han abandonado la fabricación de las barras lisas por su
incompetencia a causa de su baja adherencia con el hormigón, y más que eso sus reglamentos
proscriben su empleo.

1.6.5 CARACTERÍSTICAS MECÁNICAS DE LAS BARRAS DE ACERO DE PRODUCCIÓN


NACIONAL
1.6.5.1 LÍMITE ELÁSTICO APARENTE
Es frecuente identificar el límite elástico aparente de un acero por su Grado. En Cuba se producen
actualmente tres Grados diferentes: G-34, G-40 y G-60. Las propiedades mecánicas de cada uno de
ellos se exponen en la Tabla 1.11.
Nótese cómo en la medida que crece la resistencia del acero, disminuye su ductilidad, es decir,
menor es la relación ⁄ . Por eso el acero G-60 es más resistente que el G-34, pero a la vez menos
dúctil. Existen países que producen aceros naturales con límites elásticos superiores a los de
producción nacional, por ejemplo, en España se comercializa el acero B 500 S con ,
⁄ . y . %, es decir, de mayor resistencia al G-60 pero de una ductilidad
reducida.

CAPÍTULO 1                                                                          55
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

TABLA 1.11 Características Mecánicas de la barras de producción nacional32.


Límite Elástico Aparente Límite de Rotura
Grado ⁄
⁄ ⁄ ⁄ ⁄ %
G-34 34 000 2 400 240 47 570 3 333 333 1.3875 12
G-40 40 000 3 000 300 59 000 4 130 413 1.3767 12
G-60 60 000 4 200 420 82 570 5 780 578 1.3762 9

1.6.5.2 MÓDULO DE ELASTICIDAD


Se adopta para los tres Grados un módulo de deformación igual a 2 · 10
1.6.5.3 APTITUD DEL ACERO PARA EL DOBLADO
El doblado es una aptitud asociada al nivel de ductilidad del acero en barras. El detallado de la
armadura de refuerzo, entiendo como tal al conjunto de barras que conforman la armazón de un
elemento de hormigón, requiere en ocasiones que el acero pueda ser doblado, baste pensar en la
elaboración de cercos y estribos, en el desvío de la dirección de una barra longitudinal, la ejecución de
ganchos en los extremos de barras longitudinales sometidas a tracción con el fin de incrementar su
anclaje, etc.
El doblado de las barras se realiza alrededor de un mandril o punzón cuyo diámetro guarda relación
con el diámetro de la barra a doblar. Es una propiedad normada y para las barras de producción
nacional, en la Tabla 1.12 se indican los diámetros del punzón para doblar a 180o barras de cualquiera
de los tres grados que se producen.

TABLA 1.12 Diámetro del Punzón para un ángulo de doblado de 180o


ÁNGULO DE DOBLADO A 180O
No. DE DESIGNACIÓN DE GRADO DE ACERO
LA BARRA G-34 G-40 G-60
DIÁMETRO DEL PUNZÓN
10, 13 y 16 (3, 4 Y 5) 2 3.5 3.5
19, 22 y 25 (6, 7, 8) 3 5 5
32, 36 (10, 11) 7 7

1.6.6 PROPIEDADES FÍSICAS Y QUÍMICAS DEL ACERO DE PRODUCCIÓN NACIONAL


Como complemento de las características mecánicas que distinguen a los aceros, es necesario
también conocer cómo este material se comporta ante las siguientes propiedades físicas y químicas:
¾ Soldabilidad
¾ Oxidación
¾ Cambios de temperatura (coeficiente de dilatación térmica)
La Soldabilidad es una propiedad con la que los aceros pueden o no contar y llega a requerirse en
situaciones tales como la unión a tope o solape de barras longitudinales para incrementar su longitud,

32
 La Tabla indica los valores mínimos garantizados. El valor de   se corresponde con la elongación permanente porcentual. 

CAPÍTULO 1                                                                          56
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la disposición de barras transversales a las armaduras longitudinales para incrementar el anclaje de


estas últimas, lo mismo que la soldadura de planchas en los extremos de las barras longitudinales con
el mismo fin, etc. La Figura 1.22 expone estas situaciones. En la medida en que sea mayor el contenido
de carbono menos apto es el acero para ser soldado.

Figura 1.22 Empleo de soldadura en barras de acero

La NC 7: 2002 establece que “las barras de acero G-60 en todos sus diámetros no son soldables con
técnicas corrientes de soldadura, debiéndose aplicar técnicas específicas a partir de la composición
química real de las barras. En el caso del G-34 se garantiza la soldabilidad y en el del G-40 la
soldabilidad depende de su composición química real que el productor informará a solicitud del
cliente”.
La Oxidación del acero es otro de los grandes males del hormigón armado. En cuanto comienza la
corrosión de las armaduras las capas de óxido que se forman se traducen en pérdida de sección y por
consiguiente en disminución de capacidad resistente. Pero además, esas capas que se van formando
producen un incremento volumétrico del acero, generalmente ubicado hacia el perímetro exterior de
los elementos, que ejerce una tensión sobre el hormigón que lo recubre hasta que llega a desprenderlo,
comprometiendo la estética de la estructura y exponiendo aun más al acero al intemperismo. Son más
oxidables los aceros con menor contenido de carbono, de ahí que el acero G-34 lo sea más que el G-60.
Por último, se ha comprobado que el Coeficiente de Dilatación Térmica del acero es
sensiblemente igual al del hormigón, pudiéndose adoptar un valor promedio de . / · .

1.7 EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL


Hasta aquí fueron analizadas las propiedades que poseen los dos materiales básicos del hormigón
estructural en forma independiente, sin embargo, cuando trabajan de conjunto cambian o se modifican
algunas de sus propiedades. En lo que sigue se analizarán las más importantes de las propiedades que
se modifican, alteran o simplemente se anulan en uno u otro material componente cuando trabajando
de conjunto, dan lugar al hormigón estructural.

1.7.1 EFECTO DEL REFUERZO EN LA FISURACIÓN.


Cuando un elemento de hormigón simple se somete a tracción directa, flexión, cortante o torsión, la
aparición de la primera fisura provoca el fallo súbito o brusco del mismo. Si a ese elemento se le
coloca el refuerzo necesario (al menos el refuerzo mínimo), cuando aparecen las fisuras en el hormigón
no se origina el fallo, es más, si las fisuras están con aberturas inferiores a las permisibles, la pieza se

CAPÍTULO 1                                                                          57
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

considera en general en un estado no peligroso. Respecto de la fisuración, el objetivo del diseño es


evitar preferentemente que no se produzca una fisura grande, sino mejor muchas con aberturas más
pequeñas, lo que puede lograrse con el refuerzo que se disponga en la pieza. La Figura 1.23 ilustra esta
idea tanto para la tracción axial como para la flexión.

Figura 1.23 Efecto del refuerzo en la Fisuración del hormigón

Pero además, el refuerzo del hormigón mediante el empleo de barras de acero con cuantías
adecuadas, le confiere al potencial fallo un deseado nivel de ductilidad, quizá una de las fortalezas más
esperadas del refuerzo, alejando así los reconocidos inconvenientes de los colapsos frágiles.
Finalmente, es evidente el incremento de capacidad resistente que se obtiene con un diseño apropiado
de la armadura.

1.7.2 FECTO DEL HORMIGÓN SOBRE EL REFUERZO.


Un elemento de acero sometido a compresión se aproxima al colapso en el momento que alcanza su
tensión límite de fluencia, si es que no falla antes por pérdida de estabilidad a causa del pandeo, que es
lo más probable en barras de acero aisladas o desnudas.
Sin embargo, la barra de acero embebida en el hormigón y sometida a compresión, cuando alcanza
su capacidad máxima queda apta para mantener dicha capacidad y someterse a deformaciones mayores
que la que corresponde a aquella carga que originó su entrada en fluencia, de manera que continúa
colaborando junto al hormigón a consecuencia de la redistribución de tensiones que tiene lugar a nivel
de sección. Es como si el acero al comenzar a fluir y “comprender” que no puede aportar más al
equilibrio, desvíe hacia el hormigón cualquier incremento posterior de la carga exterior, hasta que sea
este segundo material sea el que se agote. La Figura 1.24 muestra las dos situaciones descritas.
En resumen, una barra de acero desnuda y de hecho sin restricción lateral, antes de colapsar por
rotura pierde su estabilidad y falla por pandeo, aun bajo cargas pequeñas, sin embargo, esa misma

CAPÍTULO 1                                                                          58
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barra embebida en el hormigón es capaz de alcanzar su capacidad resistente total debido a que el
propio hormigón y los cercos o estribos que generalmente se disponen, originan restricciones laterales
que impiden el efecto del pandeo, lo que equivale a decir que las barras de acero, a pesar de ser
delgadas y muy esbeltas, dentro del hormigón trabajan hasta su capacidad última. Las barras
longitudinales colocadas próximas a la superficie del hormigón y armadas con cercos transversales
muy espaciados, son más propensas a perder la estabilidad, por ello y como una razón más, se hace
necesario limitar el espaciamiento de los estribos o cercos en función del diámetro de la barra
longitudinal, a la vez de garantizar los recubrimientos mínimos del hormigón.

Figura 1.24 Efecto del hormigón sobre la barra de acero en compresión

De igual forma, si se tratase de la flexión, caso que se ilustra en la Figura 1.25, cuando la barra que
está sometida a tracción alcanza su máxima capacidad en el momento en que dicha armadura comienza
a fluir, no se produce el colapso ya que el acero continuaría alargándose (es cierto que no
indefinidamente), y logrando así mantener su capacidad resistente con deformaciones mayores que ,
hasta un valor que algunos reglamentos acotan.

Figura 1.25 Efecto del hormigón sobre la barra de acero en tracción

1.7.3 EFECTO DEL CONFINAMIENTO DEL HORMIGÓN.


El efecto de confinamiento en el hormigón se produce esencialmente debido a la presencia del
refuerzo transversal, o también a un incremento brusco de sección dentro de un mismo elemento. En
ambos casos este efecto es provocado por la aparición de tensiones de compresión en la dirección
transversal a la aplicación de las cargas, corroborando lo que los ensayos confirman: un mismo
hormigón resiste más cuanto mayor sean las tensiones de compresión que pueden aparecer en las
direcciones ortogonales a la dirección principal de carga (estado triaxial o biaxial de carga).

CAPÍTULO 1                                                                          59
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

En la descripción del ensayo a compresión del hormigón se comentó que la resistencia obtenida en
probetas con menor esbeltez es mayor. Esto se debe a que las planchas de la máquina de ensayo
originan fricción en la superficie de la probeta cuando las mismas tienden a expandirse lateralmente,
creándose en el interior del hormigón tensiones transversales de compresión que abarcan mayor altura
de la probeta cuanto menor sea su esbeltez. Dichas tensiones producen un efecto favorable de
confinamiento lateral que aumenta la capacidad resistente del hormigón ensayado, efecto que va
disminuyendo en la medida en que la esbeltez crece. Generalícese este análisis al caso de un elemento
real en el que la esbeltez es normalmente muy superior al de la probeta. Por ejemplo, si trata de una
columna cuya sección transversal presenta un área y en la que se utiliza un hormigón de resistencia
a compresión , registrada durante el ensayo de probetas elaboradas con él, se debería esperar que la
capacidad límite, sólo de la sección de hormigón, venga expresada por la relación , sin
embargo, los reglamentos establecen para estos casos que 0.80 ó 0.85 con lo cual
reconocen que en el caso del elemento real “columna”, cuya esbeltez es significativamente superior a
la esbeltez de la probeta, el efecto favorable del confinamiento producido por las tensiones laterales
que aparecen durante el ensayo es superior (este efecto se traduce en un zunchado de prácticamente
toda la probeta, Figura 1.6), con lo cual se justificaría una reducción de la resistencia del mismo
hormigón cuando se emplee en la columna.
También el efecto de confinamiento puede estar originado por un cambio brusco de sección del
hormigón, es decir, cuando la relación de superficie entre una y otra sección es amplia como sucede,
por ejemplo, en la intersección de un pedestal o una columna con el plato de un cimiento aislado
(Figura 1.26).

Figura 1.26 Incremento de la resistencia por compresión local.

En este caso el hormigón de la sección mayor que rodea la zona cargada (la del plato), impide su
expansión lateral y de este modo se incrementa la capacidad de la sección menor (la del pedestal). Este
efecto se conoce como compresión localizada.
A pesar de tratarse de un mismo hormigón, a los efectos del cálculo su resistencia se considera
mayor en la sección de unión del pedestal y el plato producto del confinamiento que confiere el
volumen de hormigón de este último.
El refuerzo transversal también confiere confinamiento pues los estribos o cercos, como también las
espiras o hélices (zunchos), impiden el desplazamiento lateral del hormigón del núcleo. Los zunchos

CAPÍTULO 1                                                                          60
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

son más efectivos y sobretodo con pasos pequeños, y esta razón se tiene en cuenta cuando se
introducen los criterios de seguridad en el diseño mediante el coeficiente reductor de la capacidad
nominal , como podrá estudiarse en el Capítulo III.
Son diversos los modelos analíticos que se han generado para incluir el confinamiento en las
relaciones tensodeformacionales del hormigón, y lo más preciado de este efecto es el incremento de
ductilidad que le confiere al comportamiento del hormigón. La Figura 1.27 ilustra el tipo de
confinamiento que originan dos tipos diferentes de refuerzo transversal: los cercos o estribos, y las
espiras o hélices.

Figura 1.27 Efecto del refuerzo transversal en el confinamiento del hormigón

Cuando las cargas actuantes son pequeñas el confinamiento es prácticamente despreciable, mientras
que para cargas elevadas y pequeños pasos de la hélice o de los cercos, el confinamiento aumenta y
con él la ductilidad. Definitivamente el confinamiento mejora la capacidad resistente, pero sobre todo
incrementa la ductilidad, efecto muy beneficioso especialmente en zonas sísmicas.
El confinamiento que produce los cercos o estribos no es tan efectivo como las hélices,
reduciéndose en el primero de los casos a las zonas adyacentes a las barras longitudinales como se
aprecia en la Figura 1.27. Por lo general el incremento de la resistencia a causa de este
confinamiento no se tiene en cuenta en los cálculos.

1.7.4 EFECTO DEL REFUERZO EN LA RETRACCIÓN DEL HORMIGÓN.


La retracción en una pieza de hormigón simple, sin ningún refuerzo, que no esté impedida de
desplazarse, puede alcanzar, como ya se señalara, valores medios de deformación unitaria por
retracción del orden de 0,00035, o sea, 0,35 mm/m (Ver §1.3.2)

CAPÍTULO 1                                                                          61
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

En el caso del hormigón armado, las barras de refuerzo colocadas dentro de la masa de hormigón,
constituyen un impedimento para la libre deformación de éste material. Se originan compresiones en el
refuerzo y tracciones en el hormigón de modo que, como resultado, el acortamiento total es inferior
que para el caso del hormigón simple, pero la fisuración es prácticamente inevitable.
En la Figura 1.28 (a) se muestra la deformación por retracción que tiene lugar en un elemento de
hormigón simple, libre de deformarse, si se adopta el valor medio señalado para la deformación
unitaria por retracción 0.0035 0.35 /1.00 . Mientras tanto, en la Figura 1.28 (b) se
representa un caso análogo pero de hormigón armado (la longitud del elemento es la misma en ambos
casos), ahora con una deformación unitaria por retracción 0.0025 0.25 /1.00

Figura 1.28 Efecto de la retracción en piezas de hormigón simple y armado

La deformación total se produce desde un tiempo inicial hasta un tiempo prolongado


que se designará por , que puede ser de 3 años (36 meses). Como en el primer caso, hormigón
simple, no existe restricción al acortamiento de la pieza (se trata de un análisis puramente teórico pues
algún tipo de restricción siempre existirá, por ejemplo la propia restricción que impone el molde al
hormigón recién vertido cuando este comienza a retraerse), las tensiones en el hormigón son nulas, es
decir: 0
En el caso (b) correspondiente al hormigón armado, cuando transcurre el tiempo , la pieza se
ha acortado una magnitud a la que corresponde una deformación unitaria , mucho menor que
, provocando en el hormigón una tracción a una deformación , mientras el acero se
comprime a una deformación .
La sección esta sometida a un sistema de fuerzas en estado de auto equilibrio: el acero comprimido
y el hormigón traccionado. Si las tensiones de tracción sobrepasan la resistencia a tracción del
hormigón, se producen las llamadas grietas de retracción.

CAPÍTULO 1                                                                          62
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Para evaluar la magnitud de las tracciones se recurre a las ecuaciones de equilibrio, de


compatibilidad de deformaciones y físicas que intervienen en el problema, lo que puede comprenderse
mejor dentro del Capítulo II. De la propia Figura 1.28 (b) se tiene:
Condición de Equilibrio
(No existe carga exterior alguna)
Siendo: · y ·
Donde y son las áreas de hormigón y acero, respectivamente. Entonces · ·
Ecuaciones Físicas
Considerando que las tensiones en el hormigón y el acero son pequeñas, se supondrá para ambos un
comportamiento elástico al que corresponde un diagrama lineal de tensiones:
En el hormigón: · (Tracciones)
En el acero: · (Compresiones)
Ecuación de Compatibilidad de Deformaciones

Pero como y además 0.00035 , entonces:


0.00035
0.00035 0.00035
La solución del problema está en la combinación de los tres juegos de ecuaciones que acaban de
deducirse. En efecto, de la condición de equilibrio se obtiene:
· ·
Sustituyendo en la ecuación de compatibilidad se llega a:
1
0.00035 ·
Y resolviendo esta última ecuación se comprueba que:
0.00035

1
Si se define la relación entre las áreas de acero y hormigón como “cuantía geométrica”
, y entre sus “módulos de deformación” factor de equivalencia , esta última expresión se
puede escribir de la forma:
0.00035
1
Considerando 2 · 10 y 4700 4700√25 (igual módulo a tracción que a
compresión, especialmente para umbrales bajos de tensión en el hormigón), entonces 8.5. La
Tabla 1.13 ofrece para estas consideraciones y para diferentes cuantías geométricas, las deformaciones
de tracción que tienen lugar en el hormigón , la tensión de tracción que provoca en el hormigón la
retracción , las deformaciones y tensión en el acero, y , respectivamente, y finalmente la
deformación por retracción del material compuesto hormigón-acero .

CAPÍTULO 1                                                                          63
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TABLA 1.13 Influencia de la cuantía de acero en la retracción que tienen lugar en el hormigón.
HORMIGÓN ACERO
0.003 2 · 10
0.00035
1 8.5
0.002 5.90.10-6 0.14 3.44.10-4 69 0.000344
0.005 1.44.10-5 0.34 3.36.10-4 67 0.000336
0.01 2.76.10-5 0.65 3.22.10-4 64 0.000322
0.02 5.13.10-5 1.21 2.99.10-4 60 0.000299
0.03 7.17.10-5 1.69 2.78.10-4 56 0.000278
0.04 8.96.10-5 2.10 2.60.10-4 52 0.000260
0.05 1.05.10-4 2.47 2.45.10-4 49 0.000245

De la Tabla 1.13 se pueden extraer las siguientes conclusiones:


1. La tensión de tracción que provoca la retracción en el hormigón aumenta con el
incremento de la cuantía de refuerzo, y ya para cuantías moderadas puede llegar a superar la
débil resistencia a la tracción de este material. En efecto, téngase en cuenta que la resistencia a
tracción directa de este hormigón es igual a 0.33√25 1.65 y se podrá comprobar
cómo a partir de la cuantía de 0.03 (3%), normalmente requerida por los diseños, el hormigón
llega a fisurarse sólo a consecuencia de la retracción, aun cuando no exista carga externa, lo que
suele ocurrir incluso durante el período de endurecimiento del material, es decir, a edades muy
tempranas. Por tal razón no faltan los que afirman que el hormigón “nace fisurado”.
2. La retracción origina una tensión muy baja en la armadura de refuerzo (en este ejemplo la
mayor tensión representa sólo el 16% de la tensión de fluencia de un acero G 60).
3. La deformación unitaria por retracción para el hormigón armado depende mucho
de la cuantía de refuerzo, moviéndose en este ejemplo entre 0.000245 y 0.000344, lo que puede
justificar el valor promedio de 0.00025 0.25 /1.00 que se indicara en la
sección §1.3.2. Cuantías muy bajas acercan el hormigón armado al hormigón simple y la
deformación por retracción se acerca a la de este último, es decir, a 0.00035
0.35 / .
No obstante, la deformación por retracción no se incluye tradicionalmente en el cálculo de la
capacidad resistente de los elementos de hormigón, ya que ésta no afecta su capacidad resistente, pero
sí su servicialidad.
Sólo en casos muy aislados se considera, por ejemplo, cuando el hiperestatismo de la estructura esta
afectando al movimiento o deformación libre de la pieza analizada, y muy especialmente durante la
evaluación de las pérdidas de tensión en el acero pretensado.

1.7.5 EFECTO DE LA FLUENCIA EN EL HORMIGÓN ARMADO.


Otra de las propiedades del hormigón simple que es restringida por las barras de refuerzo es la
deformación por efecto de la fluencia del propio hormigón.

CAPÍTULO 1                                                                          64
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Al estar sometido a cargas mantenidas, el hormigón sufre acortamientos que son disminuidos por la
presencia de las barras, originándose una redistribución interna de las tensiones entre ambos materiales
a nivel de sección, o de secciones entre sí cuando ello es posible. Este proceso tiene lugar con el
transcurso del tiempo, siendo más intenso en las primeras edades, es decir, en los primeros meses de
carga, y continuando más lentamente hasta alcanzar el valor final de deformación diferida. En la Figura
1.29 se muestra esquemáticamente el proceso de redistribución de tensiones y la variación de
deformaciones que tiene lugar en una sección de hormigón armado, sometida en este caso, sólo para
graficar el fenómeno, a compresión. La Figura ilustra el estado inicial 0 cuando al aplicar la
carga el elemento sufre un acortamiento instantáneo que se traduce en deformaciones unitarias,
tanto en el hormigón , como en el acero , tal que por compatibilidad de las
deformaciones , dando lugar a la tensión en el hormigón y en el
acero, de modo que la condición de equilibrio ha de expresarse de la manera:
· ·

Figura 1.29 Efecto de la Fluencia en piezas de hormigón armado

Ahora bien, al cabo del tiempo ∞ y sin variar la magnitud de la carga aplicada, cuando se ha
alcanzado la deformación final de fluencia bajo la acción de la misma carga , se

incrementará la deformación del acero y como resultado se incrementará su tensión:


, dando lugar a que el equilibrio de la sección al cabo del tiempo, satisfaga la ecuación:
· ·
Es evidente que la tensión en el hormigón ha de disminuir ya que aumentó en el acero. Quiere esto
decir que ha tenido lugar una redistribución de las tensiones pasando el refuerzo a tomar más carga y a
descargarse el hormigón, al menos mientras el acero no entre en fluencia pues a partir de este momento
la redistribución de esfuerzo se invierte, el acero que no puede aportar más comienza a enviar al

CAPÍTULO 1                                                                          65
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

hormigón cualquier incremento de la carga, hasta que el hormigón se agote y con ello la sección. En
elementos a flexión, el efecto de la fluencia incrementa las flechas, sin embargo la presencia de
refuerzo en la zona comprimida hace que esta flecha se reduzca por lo explicado anteriormente.
Definitivamente la retracción y la fluencia modifican sustancialmente las deformaciones en la
sección, y generalmente, como actúan de manera simultánea tienden, a ser analizados de conjunto.
En una columna sometida a compresión ambos efectos incrementan la deformación del refuerzo,
mientras que reduce la compresión del hormigón. En una viga ambos efectos se contraponen, por un
lado, la retracción origina que la tensión del hormigón aumente en la zona comprimida, mientras que
disminuye la tensión del acero. El efecto de la fluencia hace que la tensión en el hormigón de la zona
comprimida disminuya y a su vez la tensión en el acero aumente.

1.7.6 PESO DEL HORMIGÓN ARMADO.


El peso de una pieza de hormigón armado viene dado por el peso del hormigón más el peso del
refuerzo que se encuentran embebido dentro de la masa de hormigón. Considerando una unidad de
volumen se comprende fácilmente que el peso total dependerá de la cuantía del refuerzo, del peso de
los componentes del hormigón y de su compactación.
Las normas establecen diferencias en el peso del hormigón, y la Tabla 1.14 ofrece algunos valores
indicativos de esta variable.

TABLA 1.14 Peso volumétrico o densidad de diferentes tipos de hormigón


Tipo de Hormigón ⁄
Ciclópeo 10 - 18
En Masa (Refuerzo nulo) 23
Armado con compactación normal 24
Armado con compactación mecánica
25
intensa

El peso volumétrico del hormigón armado, es decir, su densidad, es de mucha importancia para
estimar la carga muerta debido a peso propio.

1.7.7 LA ADHERENCIA.
La adherencia es quizá la cualidad más distintiva del hormigón reforzado con acero, la que permite
hablar de un funcionamiento conjunto entre ambos materiales a pesar de que cada uno posea rasgos,
propiedades y características diferentes, como se ha expresado en este Capítulo. Es la adherencia la
causa fundamental de la compatibilización de deformaciones a nivel de sección, y cuando se avance
dentro del texto en los modelos analíticos para el dimensionamiento de elementos de hormigón
armado, se podrá corroborar cómo estos modelos reconocen como hipótesis, la adherencia perfecta
entre el hormigón y el acero. Si esto no se cumpliera otros serían los modelos, como sucede por
ejemplo en el caso del preesfuerzo con pretensado no adherente. De hecho, todo cuanto se haga en el
caso del hormigón armado para evitar cualquier interface entre ambos materiales que pueda limitar la
adherencia, es a favor del trabajo conjunto de ellos. La aplicación de pinturas inapropiadas al refuerzo

CAPÍTULO 1                                                                          66
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

procurando su protección ante la corrosión, el descuido en la manipulación de las armaduras que


conduzca a la aparición de películas grasientas en la superficie de las barras, etc., son situaciones que
deben evitarse siempre.
Al final, ha de lograrse que el hormigón transfiera tensiones al acero sin deslizamiento relativo entre
ambos, para evitar así las roturas frágiles del elemento, y asegurar que la adherencia pueda desempeñar
sus dos roles principales: anclar eficazmente las barras de acero en la masa de hormigón, y asegurar
una eficiente transmisión de los esfuerzos tangenciales que tienen lugar en todo el perímetro de la
barra, como consecuencia de la variación experimentada por la tensión normal a su sección.
La adherencia tiene dos orígenes fundamentales: uno de naturaleza físico – química (asociada a las
tensiones capilares que tienen lugar en la interface hormigón-acero), y otro mecánico. Esta última es la
fuente más importante para asegurar una adecuada adherencia, y se vincula a la fricción natural que
aparece entre dos superficies en contacto. Las irregularidades propias de la superficie de la barra
(Figura 1.30), en las que se aloja la pasta de cemento, incrementan la resistencia al deslizamiento y
mejoran la adherencia. Aun estando presente estas inevitables irregularidades en el caso de las barras
lisas, lo cierto es que el encajamiento del cemento en ellas es reducido y reducido será también el
agarre mecánico que tiene lugar, razón que limita la producción y empleo de estas barras.

Figura 1.30 Efecto de cuña ofrecido por el hormigón situado entre corrugas
En el caso de las barras corrugadas, a más de mejorarse este rozamiento, un tercer efecto tiene
lugar: la acción de acuñamiento que aparece cuando la pasta de mortero se aloja entre las corrugas, y
una vez endurecida se convierte en un obstáculo mecánico ante el libre deslizamiento de la barra
cuando se somete a tracción.
Cuando se estudien las disposiciones constructivas para detallar la armadura de refuerzo se
profundizará en los modelos analíticos que permiten calcular las longitudes de anclaje de las barras de
acero. Estas longitudes dependerán fundamentalmente de la adherencia que se desarrolle en la interface
que tiene lugar entre el hormigón y el acero, requiriéndose menor longitud de anclaje cuanto mayor
adherencia se desarrolle, lo que dependerá de numerosos factores, entre los que se señalan:
a) Tipo de solicitación en la barra
La tracción disminuye la adherencia con el hormigón en comparación con la compresión. Una
barra traccionada tiende a disminuir su diámetro por efecto de Poisson, debilitándose la
interface entre ambos materiales, reduciendo la adherencia y requiriendo mayor longitud de
anclaje.
b) Calidad del hormigón
Cuanto mayor sea la calidad del hormigón más se mejora la adherencia. Los hormigones de
superior calidad incrementan las tensiones moleculares y capilares en la interface, y a la vez

CAPÍTULO 1                                                                          67
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

ofrecen mayor resistencia mecánica en el mecanismo de cuña que aparece alrededor de las
corrugas.
c) Recubrimiento del acero
Al aumentar el hormigón cobaricéntrico a la barra de acero, lo que sucede cuando aumenta su
recubrimiento, la tensión de adherencia se incrementa, por tal razón barras con recubrimientos
estrictamente mínimos deben ser debidamente ancladas.
d) Calidad (Grado) del acero
Al incrementarse la calidad del acero la barra es capaz de resistir mayor carga antes del colapso
y en consecuencia será mayor la disminución relativa de su diámetro por efecto de Poisson,
disminuyendo la adherencia. Las barras G60 requieren mayor longitud de anclaje que las G40,
a igualdad de las restantes condiciones.
e) Ubicación de la barra en la sección
El efecto gravitatorio de la masa de hormigón situada por debajo de una barra de acero que se
encuentra embebida en esa masa, originará una fuerza que tiende a debilitar la interface
hormigón-acero, es como si el hormigón “colgado” de la barra tiende a separarse más cuanto
más pesa. Por eso, cuanto mayor sea la masa de hormigón situada por debajo de una barra más
se debilitará la adherencia. De hecho algunos reglamentos definen dos Zonas: de Alta
Adherencia y de Baja Adherencia. Se sitúan en zonas de baja adherencia aquellas barras debajo
de las cuales existe una altura de hormigón mayor o igual a 30cm.
f) Revestimiento de la superficie de las barras de acero
Que se aplique o no algún revestimiento de protección a la superficie de las barras influirá en la
adherencia. El empleo de pinturas a base de epoxy puede llegar a exigir hasta un 50% de
incremento de la longitud de anclaje, como reflejo de la disminución de adherencia que tiene
lugar.
g) Diámetro de la barra
Como la adherencia depende en lo fundamental de la cantidad de hormigón que rodee al acero,
cuanto mayor sea el diámetro de la barra la superficie cobaricéntrica disminuye y más se
debilita la adherencia. Por eso, barras de mayor diámetro, a igualdad de las restantes
condiciones, requieren mayores longitudes de anclaje
h) Presencia de armadura transversal a la barra que se analiza
La armadura transversal ejerce un efecto mecánico que favorece la adherencia.
Por su importancia en el diseño de secciones de hormigón armado, el texto destina el Capítulo VIII
para el estudio de la adherencia entre el hormigón y el acero, y el resto de los criterios de diseño que
dependen de esta propiedad.

Ejercicio 1.1
En la Figura 1.31 se ilustra la elevación y la sección transversal de una viga prismática postesada
que ya ha sido diseñada para garantizar las exigencias de la etapa de servicio y de resistencia. El
cemento empleado es de endurecimiento normal y el hormigón posee una resistencia característica a
los 28 días de 50 . Se conocen además las siguientes condiciones derivadas del proceso
constructivo de la viga:

CAPÍTULO 1                                                                          68
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9 La viga se construye en una Planta de Prefabricación que garantiza un ambiente durante el


curado de 10oC y una humedad relativa HR = 80%.
9 El tesado del acero se realizará a los 10 días de hormigonada la viga.
9 Concluido el tesado de los tendones, la viga entra en carga (acción de las cargas impuestas y
sobrecarga), solo transcurrido los primeros 100 días. Mientras transcurre este tiempo las
condiciones ambientales continúan siendo las mismas: 10oC y HR = 80%.
9 El ambiente definitivo en que se encontrará el elemento, una vez que entre en carga pasados los
primeros 100 días, se modifica y empieza a ser de 20oC y HR = 50%.

Figura 1.31: Ejercicio 1,1

a) Para la Etapa 1 que se define desde que la viga se construye hasta que transcurren los primeros
100 días durante los cuales aun la viga no entra en carga:
a.1) Determine la deformación debida a la fluencia si la tensión normal a la sección de
hormigón debida al pretensado inicial y al peso propio es igual a 12.4 .
a.2) Determine la deformación debida a la retracción.
b) Para la Etapa 2 que comienza a partir del día 100 de construida la viga cuando la viga entra en
carga, y hasta tiempo infinito:
b.1) Determine la deformación debida a la fluencia si la tensión normal a la sección de
hormigón debida al pretensado efectivo y a la carga total es igual a 11.6 .
b.2) Determine la deformación debida a la retracción.
Ambas deformaciones deben ser evaluadas para calcular, por ejemplo, la pérdida diferida que
experimenta la fuerza de pretensado, debido a ambos fenómenos. Considere que la pérdida de tensión
en el acero previamente estirado debido a la deformación de fluencia, puede expresarse mediante la
ley:
∆ · ,

Cálculos y discusión
Se conoce que estas deformaciones dependen del tiempo y especialmente del ambiente (temperatura
y humedad relativa) que rodean al elemento. Existen modelos simplistas para evaluarlas y modelos
más refinados basados en una sólida investigación a nivel de laboratorio. Lo más deseado es seguir un
modelo que reconozca el proceso evolutivo de la pieza desde su elaboración hasta la puesta en obra,

CAPÍTULO 1                                                                          69
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

que será el que aquí se describa. Esta razón es la que justifica que se distinguen las dos etapas que
fueran definidas:
Etapa 1: Desde el tesado y hasta la entrada en carga de la viga.
Como estas deformaciones se están procurando para evaluar la pérdida de tensión del acero
previamente estirado, y el tesado se realiza a los 10 días de construida la viga, se tendrá
10 y 100. En este período el elemento se mantiene a una humedad relativa (HR) del
80% y a una temperatura de 10oC.
Etapa 2: Luego de la entrada en carga de la viga y hasta tiempo infinito (Ejercicio Propuesto).
Transcurridos los primeros 100 días y hasta tiempo infinito, la humedad relativa (HR) pasa a
ser del 50%, y la temperatura de 20o C.
En ambas etapas se aplican las mismas expresiones, sólo que los coeficientes varían en dependencia
de las condiciones que rodeen a la pieza.
A) EVALUACIÓN DE LAS DEFORMACIONES DIFERIDAS DENTRO DE LA ETAPA 1
La singularidad de esta etapa es que la temperatura es diferente de 20oC y por tanto se imponen las
correcciones por temperatura que se estudiaron en §1.3.1 y §1.3.2. No obstante, el problema se
simplifica porque durante los 90 días posteriores al tesado, la temperatura, aunque diferente de 20oC,
es constante e igual a 10oC.
A.1) Cálculo del Coeficiente de Fluencia: ,
Se trata de resolver la ecuación
, · ,
Siendo:
· ·
. .
. (No depende de las correcciones)

.
(Depende de la corrección de )
.
.
, (Depende de las correcciones de y )
Como la temperatura en el momento en que se realiza el tesado es 10oC, diferente de 20oC, es
necesario realizar las siguientes correcciones:
• Corrección por temperatura durante el período de curado y el tipo de cemento.
9
1 .
0.5 í
2
. .
Δ · 10 · 6.16 í

=0 Se trata de un cemento de endurecimiento normal


9
6.16 1 . í 0.5 í
2 6.16 .
Además:
1
.
0.1 6.16 .

CAPÍTULO 1                                                                          70
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

• Corrección por temperatura durante el período de aplicación de la carga


(temperatura constante y distinta de20oC).
Sustituir el coeficiente φ por φ ,
. .
, 1
100
1
9.9
2 ⁄
Si se analiza la sección transversal de la viga se puede comprobar que:
375 · 10 (área de la sección) y 5.3 · 10 (perímetro de la
sección).
2 375 · 10
141.5
5.3 · 10
100 80
1 1.39
9.9 √141.5
. .
, 1.39 1 .
Sustituir el coeficiente por
·
1.5 1 0.012 250 1.5 141.5 1 0.012 80 250
564
1 500
. .
1.20
564 1.20 .
Luego de las correcciones ya se puede evaluar:
1.36 2.20 0.65 .
.
100 6.2
, 100 ,6.2 .
676.8 100 6.2
Y finalmente ya puede determinarse mediante el producto:
, 100 , 6.2 1.94 0.53 .
A.2) Cálculo de la deformación debida a la Retracción: ,
o
Como se trata de una temperatura distinta de 20 C, teniendo en cuenta la corrección que debe
aplicarse, esta deformación se determina mediante la expresión:
, 0 ·
Evaluación del coeficiente 0

0 · 160 90 10
′ ′
8 50
58 8
8 20 8 10 20
1 1 .
103 40 103 80 40
(Valor correspondiente a cementos de endurecimiento normal o rápido)

CAPÍTULO 1                                                                          71
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

1.55 1 40% 99%


100
80
1.55 1 .
100
0.913 · 0.7564 160 5 90 58 10 . ·
Evaluación del coeficiente

.
0.035
. .
0.035 0.035 141.5 ·

100 10
100 10 .
1 227 100 10
Finalmente se tendrá:
, , 2.21 · 10 0.261 . ·
El sentido físico de este resultado permite asegurar que dentro de esta Etapa, y debido sólo al
fenómeno de la retracción, el elemento experimentará un acortamiento de 1.5 . En efecto:
∆ , · 5.77 · 10 26 0.0015 .
Como el acero pretensado está adherido al hormigón y debidamente anclado al elemento,
experimentará ese mismo acortamiento, lo que se traduce en una pérdida de tensión ∆ , sólo
debido a la retracción, aproximadamente igual a:
∆ · , 2. 10 5.77 · 10 11.5

CAPÍTULO 1                                                                          72
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Señale las principales fortalezas y debilidades del hormigón simple. Enjuícielas críticamente y
proponga algunas acciones que permitan atenuar las debilidades señaladas.
2) Construya en su casa tres piezas prismáticas de pequeño porte de hormigón, todas de 300mm de
longitud y con una sección rectangular de 30mm x 50mm. A una de las piezas (A) no le coloque
ningún tipo de refuerzo, a la segunda (B) colóquele una barra de alambrón de 3mm (puede ser
sustituido por el mismo material con que se construyen los percheros) coincidiendo con el eje de la
pieza, mientras a la tercera (C) colóquele un refuerzo similar pero desplazado hacia la altura inferior
de la sección, aproximadamente a 50mm de la cara inferior. Apoye las tres piezas, por ejemplo,
sobre dos bloques (con una longitud de apoyo de al menos 25mm) y aplique una carga centrada a
cada una hasta llevarlas al colapso. En la figura 1.32 se muestran las secciones de dichas piezas.
Concluido los tres ensayos describa cualitativamente la forma de fallo (súbito o paulatino), el patrón
de agrietamiento y la magnitud de la carga que originó el colapso en cada una. Investigue las
razones que pueden argumentar las diferencias apreciadas en los tres ensayos.

Figura 1.32: Ejercicio propuesto 2

3) ¿Por qué la armadura que se emplea en hormigón armado se le llama “pasiva” mientras que
“activa” a la que se utiliza en hormigón pretensado?
4) Investigue los edificios de hormigón más altos del mundo y muy especialmente las singularidades
del Edificio Focsa, considerado una de las Siete Maravillas de la Ingeniería cubana.
5) Investigue la densidad de diferentes materiales de los más empleados en la construcción (madera,
acero, plástico, suelo, etc.) y compárelos con la densidad del hormigón. ¿Se justifica afirmar que el
“elevado peso muerto del hormigón” es una de sus principales debilidades?
6) Conocer la influencia sobre la resistencia del hormigón de su edad en el momento en que se carga es
importante, por ejemplo, para definir el momento más conveniente en que puede desencofrarse una
placa con el interés de reutilizar lo más pronto posible la madera. Identifique Ud. otras razones de
carácter práctico que revelen la importancia de conocer la influencia de las restantes variables
estudiadas (velocidad de aplicación de las cargas sobre la probeta de hormigón durante el ensayo,
velocidad con que se incrementan las deformaciones que sufre el hormigón y calidad del hormigón)
sobre la resistencia del hormigón.
7) ¿Por qué bajas relaciones ⁄ conducen a resistencias más elevadas del hormigón? ¿Qué le sucede
a la laborabilidad del hormigón cuando disminuye la relación ⁄ ?
8) En la Tabla 1.15 se ofrece un conjunto de valores de deformación a compresión que experimenta
el hormigón a compresión. Suponiendo que 30 :
a) Determine la tensión que corresponde a cada uno, atendiendo a las leyes constitutivas que
refieren los investigadores que se indican en la propia Tabla. Revise estas leyes en la Tabla 1.2.

CAPÍTULO 1                                                                          73
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

b) Represente en un mismo sistema cartesiano . las curvas que resultan de cada ley.
c) Compare cualitativamente las curvas obtenidas y extraiga las conclusiones que corresponden.
TABLA 1.15 Ejercicio 8

Krishma
Hognest

Kabaila

duració

duració

duració
Desayi-

Collins

Collins
Rüsch

(larga

(larga
(corta
ad

n)

n)

n)
n
0.000
0.0002
0.0004
0.0006
0.0008
0.0010
0.0012
0.0016
0.0018
0.0020
0.0022
0.0024
0.0026
0.0028
0.0030
0.0035
0.0040

NOTA: Puede utilizar un libro de EXCEL o una hoja de MathCad para determinar los valores de .
9) Ud. calculó la losa de entrepiso de su vecino y definió, para la carga muerta y de servicio total, el
espesor de dicha losa y el espaciamiento del acero considerando una resistencia del hormigón
25 . Luego comprobó que si actuara sólo el peso propio de la losa y una carga de
ejecución de aproximadamente 0.6 ⁄ , es suficiente que el hormigón alcance una resistencia
12 . Transcurridos los primeros siete días de construida la losa, su vecino le consulta la
posibilidad de desencofrar. ¿Qué Ud. le sugeriría? Justifique su respuesta.
10) Su vecino se encuentra construyendo su vivienda de muros de albañilería y losa de hormigón
armado para la solución del entrepiso y la cubierta. Formúlese diferentes preguntas que él pudiera
realizarle cuyas respuestas dependen mucho del conocimiento consciente de los fenómenos de
retracción y fluencia, lo mismo cualitativa que cuantitativamente. Elabore las respuestas que
mejor se ajusten a las preguntas que pueda formularse.

CAPÍTULO 1                                                                          74
                                                                       EL HORMIGÓN Y EL ACERO DE REFUERZO. EL HORMIGÓN ESTRUCTURAL. PROPIEDADES Y USO 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. Calavera, José. “Proyecto y cálculo de estructuras de hormigón”. Tomos I y II. INTEMAC,
S.A. España. 1999.
2. Marí, A.: “Análisis de estructuras de hormigón armado y pretensado”. Lecciones para un
Curso de Posgrado. Universidad Politécnica de Barcelona. 1986.
3. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación 1991.
La Habana. Cuba
4. Murcia V., Juan y otros: “Hormigón Armado y Pretensado II”. Universidad Politécnica de
Cataluña. 1994.
5. Nilson A.H, Winter G.: “Diseño de Estructuras de Concreto”. Mc Graw – Hill. Edición 11.
México D.F. 1997
6. Jiménez M., P. y otros: “Hormigón Armado”. Edición 14 (basada en la EHE y ajustada al
Código Modelo y al Eurocódigo). Editorial Gustavo Gilo. S.A. Barcelona. España. 2000.
7. EHE: “Instrucción de Hormigón Estructural”. Serie Normativa. Ministerio de Fomento.
Secretaría General Técnica. España. 2008.
8. ACI 318-05: “Reglamento para las Construcciones de Concreto Estructural”. EE.UU.
2005.
9. NC 7: 2002 “Barras de acero para refuerzo de hormigón. Especificaciones”

CAPÍTULO 1                                                                          75
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

CAPÍTULO 2
Comportamiento de secciones de hormigón
armado y pretensado ante solicitaciones
normales
2.1. INTRODUCCIÓN. PRINCIPIOS DE CÁLCULO
El comportamiento de los elementos estructurales de hormigón armado o pretensado, interpretado
mediante el estudio del comportamiento teórico de sus secciones, se basa en dos principios
fundamentales reconocidos por los reglamentos y documentos normativos:
• Asegurar el equilibrio estático de la sección, igualando la solicitación exterior actuante con
aquellas otras que, como respuesta, originan los esfuerzos interiores que tienen lugar tanto en el
hormigón como en las barras de refuerzo.
• Garantizar la compatibilidad de deformaciones entre el acero y el hormigón a nivel de sección,
siempre que se asegure adherencia perfecta entre ambos materiales.
Como el primero de estos dos principios refiere esfuerzos (tensiones) mientras el segundo
deformaciones, se requiere considerar en la solución el juego de ecuaciones constitutivas de los
materiales (llamadas también ecuaciones físicas), que se encargan de relacionar precisamente tensión
con deformación mediante leyes del tipo ; el procedimiento es sencillo, mediante un desarrollo
iterativo se fija una deformación a cualquier nivel de la sección, se determinan las tensiones
correspondientes en cada material a través de las ecuaciones físicas que se definan para cada uno
(hormigón y acero), y establecer finalmente establecer el equilibrio interior de la sección.
Definitivamente ante la acción de la solicitación actuante, cualquiera sea su tipo, la sección
responde para garantizar el equilibrio (acciones activas equilibradas por acciones reactivas), lo que
para el caso de las solicitaciones normales, entendiéndose como tal a aquellas acciones que originan
sólo tensiones normales a la sección, el equilibrio quedaría expresado de la manera siguiente:
0

0
En resumen, la predicción del comportamiento de secciones de hormigón armado o pretensado se
sustenta en la solución de un problema clásico de Resistencia de Materiales, que consiste en dar
respuesta a:

CAPÍTULO 2    76 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

LA ESTÁTICA: Mediante la relación entre fuerzas externas e internas para garantizar el equilibrio
de la sección y con él, el equilibrio del elemento. Se le denomina ECUACIONES DE
EQUILIBRIO.
DESPLAZAMIENTO:
ó
♦ Campo de los corrimientos ó
ó

♦ Estado deformacional , ,

♦ Ecuaciones geométricas (relación entre deformación unitaria y desplazamiento)


⁄ , ⁄ , ⁄

⁄ ⁄ , ⁄ ⁄ , ⁄ ⁄
♦ Ecuaciones de compatibilidad: compatibilidad de deformaciones en una sección.
En este Capítulo se estudiará el comportamiento de secciones de hormigón reforzadas tanto con
armadura ordinaria pasiva (hormigón armado), como con armadura activa (pretesa) de alto límite
elástico (hormigón pretensado), para el caso particular de las siguientes solicitaciones normales:
• Tracción axial o centrada (adecuado este estudio para establecer los modelos analíticos
que permitan luego diseñar o revisar los elementos comúnmente llamados “tensores” que
aparecen, por ejemplo, en el cordón inferior de armaduras de nudos articulados con cargas
nodales, o el que puede disponerse para tomar los empujes de un arco, etc.).
• Compresión axial o centrada (apropiado su estudio para modelar analíticamente los
elementos conocidos como “columnas” que aparecen, por ejemplo, en el cordón superior de
las mismas armaduras de nudos articulados con cargas nodales, o en columnas propiamente
dichas de edificios en los que pueda asegurarse que la carga que se entregue a cualquier
sección se haga sin excentricidad alguna, etc.)
• Flexión simple o pura (la flexión simple representa la solicitación predominante en vigas,
losas, escaleras, pantalla de los muros de contención, plato de las cimentaciones, etc.)
No se incluye en este Capítulo el comportamiento frente a solicitaciones tangenciales de corte o
torsión pues se ha preferido hacerlo dentro de los Capítulos que tratarán estas solicitaciones.

2.2. COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES


El estudio de la compatibilidad de las deformaciones que experimentan el hormigón y el acero bajo
cualquier estadio de carga, exige reconocer la manera en que la sección llega a deformarse. Cuando se
trata de esfuerzos que se originan perpendicularmente a la sección transversal del elemento que se
analiza, los ensayos han confirmado que para determinados rangos de la relación ⁄ , la
sección al deformarse preserva su planeidad, es decir, no experimenta alabeo alguno. Si se trata de
esfuerzos normales que actúan axialmente entonces la sección experimenta un desplazamiento paralelo
a su estado original, pero conservando su configuración recta. Ya cuando los esfuerzos se descentran o
se trata de la acción de un momento flector, la sección al deformarse gira, pero conservando también su

CAPÍTULO 2    77 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

configuración plana. Luego se regresará a esta idea que representa una de las hipótesis básicas para
estudiar las situaciones de resistencia límite en el caso de las solicitaciones normales.
Se reconoce que la adherencia (§ 1.7.7) es la encargada de garantizar que el acero y el hormigón se
comporten de manera que ambos materiales aseguren una compatibilización de sus deformaciones a
nivel de sección, es decir, asegurar que a nivel de la fibra en la que el hormigón está en contacto con el
acero, los dos materiales igualan sus deformaciones. Si la adherencia no se garantizara, entonces
existiría un deslizamiento relativo entre ambos materiales que daría lugar a deformaciones no
compatibles, y a sensibles modificaciones de los modelos que interpretan el comportamiento del
mecanismo de trabajo del hormigón estructural.
Tal es el caso, por ejemplo, del pretensado no adherente, o de una viga de hormigón que se ha
decidido reforzar encapsulando la armadura de refuerzo en tubos plásticos que impidan el contacto
directo entre ambos materiales. Si este acero encapsulado está debidamente anclado en sus extremos,
es cierto que se logra compatibilidad, pero a nivel global de la pieza y no a nivel de sección,
comportándose entonces el elemento más como un arco atirantado que como una viga, perdiéndose la
respuesta en flexión.
En este epígrafe se abordarán los aspectos que se derivan del trabajo conjunto acero- hormigón
fundamentado en el principio de compatibilidad de deformaciones, y se derivarán las ecuaciones que
confirman esta compatibilidad cuando la sección modifica su posición original al recibir la acción de
las diferentes solicitaciones normales que serán estudiadas.

2.2.1 BREVE RESEÑA PARA LA COMPRENSIÓN DEL HORMIGÓN PRETENSADO ADHERENTE


En la Introducción del Capítulo I se describió la esencia del hormigón pretensado como una técnica
que introduce precompresiones a la sección de hormigón con el interés de eliminar o atenuar las
tracciones que puede originar luego la carga exterior. Se distinguen dos procedimientos generales que
se siguen para su aplicación: el pretesado y el postesado1. Sólo como ilustración de la idea rectora del
pretensado, la Figura 2.1 refiere el segundo de estos procedimientos: el pretesado.
Para ejecutarlo se construyen bancos de tesado que poseen dos apoyos rígidos en cada uno de sus
extremos, y contra estos apoyos es que se ancla la armadura por medio de aditamentos especiales
(aparatos de anclaje) que impiden el deslizamiento del acero una vez estirado. Frecuentemente uno de
los apoyos es fijo mientras el otro, que es móvil, se va desplazando cuando es accionado desde un
sistema mecánico propio de la técnica para introducir la tensión en el acero.
Como el acero se halla anclado a los apoyos, el desplazamiento de uno de ellos se traduce en un
alargamiento del propio acero y por tanto en la introducción de un esfuerzo de tracción en él; el
proceso se desarrolla de forma continua hasta tanto se alcance la tensión inicial estipulada en el
proyecto, esfuerzo que no llega a sobrepasar el límite de proporcionalidad del acero para mantenerlo en
un estado elástico que asegure proporcionalidad entre tensión y deformación (Figura 2.1a). De esta

1
El pretensado, como técnica, puede ser clasificado de diversas maneras.  Una de ellas es atendiendo al momento en que se estira el acero respecto del 
momento en que se vacía el hormigón. Si el estiramiento mecánico que se introduce a la armadura es previo a la colocación del hormigón, se está en 
el caso del pretesado (la losa Spiroll responde a esta tecnología de pretensado). Sin embargo, si el proceso se invierte y primero se coloca el hormigón 
en los moldes, previendo antes disponer conductos por los que luego se colocaría el acero a estirar, y sólo una vez que haya alcanzado el hormigón la 
resistencia  conveniente  es  que  se  procede  a  colocar,  estirar  y  anclar  la  armadura  de  acero,  se  estaría  recurriendo  a  la  técnica  del  postesado.  La 
primera es más cercana a la construcción fabril, es decir, al prefabricado, la segunda a la construcción in situ. 

CAPÍTULO 2    78 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

manera queda preparado el banco para recibir posteriormente el hormigón, vertido directamente en
moldes previamente dispuestos, o siguiendo un proceso de extrusado que es también habitual en esta
técnica (Figura 2.1b).

a) Acero debidamente anclado a ambos


apoyos y comienza a desplazarse el
apoyo móvil, apareciendo una tensión
en el acero.
b) Concluido el tesado, y una vez que el
acero haya alcanzado la tensión
deseada, se vacía el hormigón.
c) Cuando el hormigón adquiere la
resistencia requerida, se corta el acero y
se transfiere su fuerza al hormigón. El
acero se encuentra traccionado y el
hormigón comprimido.

Figura 2.1 Ilustración del proceso secuencial asociado a la técnica de pretesado.

Colocado el hormigón y transcurrido el tiempo necesario para que alcance la resistencia que le
permita resistir la fuerza de compresión que le será transferida, se corta el acero (Figura 2.1c) que de
inmediato procura recuperar su longitud inicial lo que es impedido parcialmente por el anclaje2. El
acortamiento parcial que tiene lugar se convierte en una fuerza de compresión sobre el hormigón ,
y de hecho en una prueba de carga para él. Repárese en las siguientes dos observaciones asociadas a
ese instante: primero, la fuerza que se transfiere al hormigón no es precisamente la que se aplicara al
acero durante el tesado, pues durante los procesos de estiramiento y transferencia tuvieron lugar ciertas
pérdidas de tensión, de manera que si se estira aplicando la fuerza , cuando tiene lugar las pérdidas
iniciales resultará la fuerza ; segundo, el hormigón experimenta un acortamiento instantáneo
∆ que, producto de hallarse el acero adherido a él, por compatibilidad experimentará ese mismo
acortamiento, perdiendo tensión. Como no existe carga exterior aun, el acero traccionado y el
hormigón comprimido se auto equilibran. Transcurrido el tiempo se van produciendo otras pérdidas de
tensión3 (llamadas pérdidas diferidas), y la fuerza de tracción en el acero continúa disminuyendo hasta
que llega a estabilizarse y convertirse en fuerza efectiva o permanente de pretensado , fuerza que
ha de mantener pre comprimido “indefinidamente” al hormigón, es decir:

2
En el caso del pretesado el anclaje del acero es esencialmente diferente al postesado. Si bien en este último se emplean aditamentos mecánicos de 
anclaje comercializados bajo diferentes patentes, en pretesado el anclaje final se logra mediante un mecanismo de cuña que se forma por el aumento 
del diámetro del acero que tiene lugar en una longitud de transferencia dada. Al cortarse el acero, por efecto de Poisson es que aumenta su diámetro.
3
Son varias las razones que originan pérdidas de tensión en la armadura pretensada previamente estirada. En general algunas son iniciales, es decir, 
tienen lugar durante el propio momento de tesado (pérdida por fricción debidas a las curvaturas intencional o accidental que presenta el perfil de los 
tendones  en  el  caso  del  postesado;  pérdida  por  asentamiento,  penetración  o  deslizamiento  de  las  cuñas  en  los  anclajes  durante  la  transferencia; 
pérdida por acortamiento elástico del hormigón, etc.), mientras otras, llamadas diferidas, tienen lugar con el paso del tiempo, especialmente intensas 
en los primeros meses a partir de la transferencia de la fuerza de pretensado (retracción del hormigón, fluencia debido a la acción permanente del 
pretensado, relajación del acero, etc.) 

CAPÍTULO 2    79 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

é é

En el momento en que comienza a actuar la carga exterior sobre el elemento que se estudia, la
acción interior4 que ella genera estaría actuando sobre una sección que ya experimentó un corrimiento
o un giro producido por el pretensado transferido, y en la medida en que la acción interior va
incrementando su magnitud, el acero va alargándose o acortándose según su efecto sobre él; con lo
primero aumenta su tensión y con lo segundo disminuye, y podrá llegar a disminuir tanto que llegue a
perder toda la tensión inicial, lo que resulta poco deseado.
Si para cada escalón de carga a la fibra de hormigón situada al mismo nivel del acero le
corresponde una deformación igual a (tracción) o (compresión), entonces esa misma
deformación tendrá lugar en el acero producto de la adherencia, y se adicionaría a la inicial originada
por el pretensado.
En definitiva, las ecuaciones de compatibilidad de las deformaciones se escriben para tres
momentos singulares dentro del proceso descrito: antes de la transferencia del pretensado al
hormigón5; en el mismo instante de la transferencia y, finalmente, durante la etapa de carga. Para
ello se adoptará el siguiente convenio de signo: se impondrá el signo positivo (+) a las deformaciones
de tracción, mientras que el negativo (-) a las de compresión.

2.2.2 ESTUDIO DE LA TRACCIÓN AXIAL. GENERALIDADES.


Un elemento estructural sometido a la acción de una carga de tracción sufrirá un alargamiento que
se traduce en un cambio en su longitud inicial (lo). Como en este epígrafe se estudia el caso en que la
acción externa se localiza precisamente en el baricentro plástico de la sección, cada sección del
elemento experimentará un corrimiento paralelo a su posición original sin perder su planeidad, y
tratándose de un elemento de hormigón reforzado con acero, la deformación que experimentan ambos
materiales tienen que ser de igual magnitud, como se observa en la Figura 2.2.

Figura 2.2 Corrimiento experimentado por una sección solicitada a tracción axial

4
Puede tratarse de una Tracción  , una Compresión   o un Momento Flector   

5
En realidad este momento no es de importancia a los fines del cálculo en hormigón pretensado, sin embargo, se incluye aquí para destacar un instante 
cualitativamente singular durante el estudio del comportamiento. 

CAPÍTULO 2    80 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Producto de la adherencia, el corrimiento ∆ (alargamiento en este caso) experimentado por el


elemento frente a la carga exterior , induce iguales deformaciones longitudinales unitarias
∆ ⁄ en ambos materiales.

2.2.2.1 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO


Cuando se trata de hormigón armado la armadura de refuerzo es pasiva y su deformación inicial es
nula, el acero se activa sólo a partir de la acción de la carga externa. En consecuencia el alargamiento
∆ que experimenta la pieza bajo la incidencia de la carga externa , origina deformaciones
longitudinales en el hormigón y el acero iguales y compatibles producto de encontrarse ambos
materiales perfectamente adheridos. Esta compatibilidad puede quedar escrita de la manera siguiente:
∆ ⁄
Siendo y las deformaciones unitarias que tienen lugar en el hormigón y el acero,
respectivamente. El signo más se ha reservado para indicar que se trata de una deformación de
elongación, es decir, originada por la tracción.

2.2.2.2 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN SECCIONES DE HORMIGÓN


PRETENSADO

EN EL INSTANTE INMEDIATO ANTERIOR A LA TRANSFERENCIA: figura 2.3

:
Cargas:
:

Figura 2.3 Deformación experimentada por la pieza en el instante anterior a la transferencia

Ó : 0
Deformaciones: ∆
:
En realidad en este instante no puede hablarse de compatibilidad, pues no se ha transferido aun el
pretensado.

EN EL INSTANTE INMEDIATO POSTERIOR A LA TRANSFERENCIA: figura 2.4


:
Cargas:
:

CAPÍTULO 2    81 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura 2.4 Deformación experimentada por la pieza en el instante posterior a la transferencia

Deformaciones:
Ó : ∆⁄ 0

:
Y por compatibilidad

ETAPA DE CARGA Y LUEGO DE RECUPERADO EL ACORTAMIENTO QUE ORIGINÓ


EL PRETENSADO: figura 2.5

:
Cargas:
:

Figura 2.5 Deformación experimentada por la pieza mientras se carga exteriormente

Para el tercer escalón de carga, es decir, para , que ya rebasa el acortamiento inicial
experimentado por la pieza al transferirse el pretensado, se tiene:
Ó : ∆⁄
Deformaciones:
:
Y por compatibilidad
Aun cuando en las Figuras 2.3, 2.4 y 2.5 se ha esquematizado el caso del pretesado, cuando se trate
del postesado adherente el tratamiento es análogo al descrito anteriormente. Sin embargo en el

CAPÍTULO 2    82 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

pretensado no adherente ya no se pueden utilizar las mismas ecuaciones de compatibilidad que acaban
de escribirse a nivel de sección, sino que la compatibilidad es global y habría que considerarla a nivel
de todo elemento, y no de sección.

2.2.3 ESTUDIO DE LA COMPRESIÓN AXIAL


Tratándose ahora de una carga exterior que comprime axialmente al elemento este sufrirá un
acortamiento ∆ que modifica también su longitud inicial (lo), sin embargo, como la acción externa se
aplica en el baricentro plástico, la sección experimentará un corrimiento paralelo a su posición original,
como mismo sucedió para la tracción axial, y la deformación longitudinal unitaria que provoca la carga
externa en ambos materiales tiene que ser de igual magnitud a causa de la adherencia. La Figura 2.6
ilustra este hecho.

Figura 2.6 Corrimiento experimentado por una sección solicitada a tracción axial

El acortamiento que experimenta el elemento cuando se le somete a la carga provoca


deformaciones longitudinales iguales tanto en el hormigón como en el acero, pues ambos materiales, al
estar adheridos, experimentarán el mismo corrimiento ∆ que tuvo lugar en el elemento. Aquí también
se distinguirán los casos de hormigón reforzado con armadura pasiva (armado), y con armadura activa
(pretensado).

2.2.3.1 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO


Refiriéndose al hormigón armado, la armadura de refuerzo no posee deformación previa alguna y
sólo se deformará bajo la acción de la carga externa . Para este caso la compatibilidad de las
deformaciones se escribe de la manera siguiente: ∆ ⁄
El signo negativo, como ya se indicara, refiere una deformación de acortamiento, es decir, causada
por la compresión.

2.2.3.2 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN EL CASO DE SECCIONES DE


HORMIGÓN PRETENSADO
Aunque los análisis numéricos que se realizan más adelante lo confirmarán, es evidente que el
pretensado se convierte en una carga que consume parte de la capacidad resistente de la sección
cuando se aplica a elementos que estarán sometidos luego a compresión axial, y más aun, su efecto va

CAPÍTULO 2    83 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

cediendo en la medida en que crece la carga exterior pues con ella se origina un acortamiento en el
acero que disminuye su tensión inicial.

EN EL INSTANTE INMEDIATO ANTERIOR A LA TRANSFERENCIA: figura 2.7

:
Cargas:
: .

Figura 2.7 Deformación experimentada por la pieza en el instante anterior a la transferencia

Ó : 0
Deformaciones: ∆
:
Tampoco aquí se puede hablarse de compatibilidad, pues no se ha transferido aun el pretensado.

EN EL INSTANTE INMEDIATO POSTERIOR A LA TRANSFERENCIA: figura 2.8

:
Cargas:
: .

Figura 2.8 Deformación experimentada por la pieza en el instante posterior a la transferencia

Deformaciones:
Ó : ∆⁄ 0

:
Y por compatibilidad

CAPÍTULO 2    84 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

ETAPA DE CARGA: figura 2.9

:
Cargas:
:

Figura 2.9 Deformación experimentada por la pieza en el instante de la transferencia

Ó : ∆⁄
Deformaciones:
:
Y por compatibilidad

La última ecuación que refiere la deformación del acero en el estado en carga, confirma que la
carga externa de compresión pudiera llegar a anular el efecto del pretensado, lo que sucedería cuando
se iguale la deformación de acortamiento que origina dicha carga y la deformación efectiva asociada al
pretensado una vez que han tenido lugar las pérdidas todas ( ). A partir de ese instante la pieza
funcionaría de manera análoga a una de hormigón armado.

2.2.4 ESTUDIO DE LA FLEXIÓN SIMPLE


Aun cuando la flexión representa una solicitación que origina esfuerzos normales a la sección como
las dos anteriores, el tipo de deformación que experimenta la sección es cualitativamente diferente,
pues las secciones al deformarse no lo hacen paralelamente a sus posiciones originales, a pesar de que
siga considerándose que no pierden su planeidad.
En efecto, bajo la acción de momentos flectores la pieza se flexa, es decir, adopta una elástica que
sigue una ley curva, debido a que una zona de ella se acorta mientras la otra zona se alarga.
Considerando una rebanada de longitud , tomada en la viga que se muestra en la Figura 2.10, la
zona comprimida, en este caso la superior, se acorta, mientras que la zona traccionada, la inferior, se
alarga, quedando la rebanada deformada como se indica en la propia figura.

CAPÍTULO 2    85 
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Figura 2.10 Deformación de una rebanada diferencial de un elemento de hormigón armado o


pretensado, sometido a flexión.
Sin embargo, es costumbre representar las deformaciones unitarias que tienen lugar en todas las
fibras de la sección por medio del llamado diagrama deformacional que se indica en la Figura 2.11.
Este diagrama sólo es representativo de las deformaciones de dicha sección, y a pesar de ser el que se
utiliza en la práctica para escribir las ecuaciones de compatibilidad, en realidad la deformación ocurre
como se ilustra en la Figura 2.10. Mientras se cumplan determinadas relaciones entre la luz y el peralto
de la sección6, la sección que es plana antes de deformarse (estado deformacional de referencia m-m)
continuará siéndolo luego de deformada, es decir, sólo gira (n-n), de tal manera que:

⁄ ⁄

Figura 2.11 Estado deformacional de la sección genérica m-m cuando se somete al momento flector .

Como se trata de ángulos de giro o curvaturas muy pequeñas, entonces:

·
Y como ya se estableció, corresponde el signo (+) a la tracción, mientras que el signo (-) a la
compresión.

6
El  limite  a  partir  del  cual se  acepta  la  planeidad  de  la  sección  al  deformarse es  algo  controversial  pues  son  diversos los  valores  que  reconocen  los 
investigadores. A lo largo de todo el texto se fijara esta frontera en una relación del tipo  ⁄ 2. 

CAPÍTULO 2    86 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.2.4.1 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO


Se analiza la situación de un hormigón reforzado con acero pasivo y cuando el momento flector
hace girar la sección, el acero adherido experimentará una deformación ( ó si se trata de una
elongación o un acortamiento, respectivamente), debiendo cumplirse que esta deformación sea igual a
la que experimenta la fibra de hormigón que se sitúa al mismo nivel de la armadura ó , es
decir, la compatibilidad queda escrita de la manera siguiente:
(Para la armadura situada en zona de tracción)
(Para la armadura situada en zona de compresión)
Como la sección al deformarse se mantiene plana, se originan triángulos semejantes en el esquema
que representa su estado deformacional (Figura 2.11), en los cuales pueden escribirse las siguientes
razones de proporcionalidad:
(ZONA EN TRACCIÓN)

(ZONA EN COMPRESIÓN)
Y mediante el cumplimiento de la compatibilidad pueden ser determinadas las deformaciones que
tienen lugar en las armaduras de refuerzo a partir de las que corresponden a la fibra de hormigón
situadas a su nivel. En efecto:
PARA ARMADURAS EN TRACCIÓN:

PARA ARMADURAS EN COMPRESIÓN:

2.2.4.2 COMPATIBILIDAD DE DEFORMACIONES EN SECCIONES DE HORMIGÓN


PRETENSADO
Cuando se trata del pretensado el acero ha sido estirado (deformado) previo a la acción de las cargas
exteriores. Si continúa representándose por a la deformación efectiva del acero asociada a la carga
de tesado una vez desarrolladas todas las pérdidas de tensión, entonces la deformación que origina la
carga exterior se adicionará o sustraerá a este valor en dependencia de la posición de la armadura en la
sección, es decir, que la carga exterior, en este caso el momento flector , lo alargue o lo acorte. Se
tendrá entonces:
PARA ARMADURAS EN TRACCIÓN:

PARA ARMADURAS EN COMPRESIÓ:


Una generalización de todo cuanto se ha presentado para las tres solicitaciones normales que se han
analizado, permite concluir con la siguiente aseveración:
DEFORMACIÓN DEL DEFORMACIÓN PREVIA DEL DEFORMACIÓN PROVOCADA
ACERO PRETENSADO =  ACERO ASOCIADA AL TESADO POR LA CARGA EXTERNA
BAJO LA CARGA EXTERNA

O sea, para el i-ésimo estado de carga:


Si se anula el primer término del miembro derecho de esta última ecuación, y además se hace
, resultaría la compatibilidad de deformaciones correspondiente al hormigón armado, es decir,
el hormigón armado puede modelarse como un caso particular del pretensado cuando 0.

CAPÍTULO 2    87 
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2.3 ECUACIONES FÍSICAS DEL HORMIGÓN Y EL ACERO


El Capítulo I ofreció varios modelos para representar las ecuaciones físicas del hormigón entre los
que resaltan el diagrama parabólico de Collins, el diagrama parábola-rectángulo de Rüsch y el
diagrama parabólico-lineal de Hognestad. Cada uno ofrece una representación apropiada del
comportamiento del hormigón cuando se somete a esfuerzos de compresión axial, y la mayor
diferencia se registra a partir de la deformación que corresponde a la máxima tensión que se alcanza
durante el ensayo. Por demás, a cada uno de los modelos tratados corresponde una ley matemática que
representa la ecuación física o constitutiva del material.
Otro tanto sucede para el acero, a pesar de que durante los ensayos a tracción de este material se
obtienen relaciones tensión vs. deformación que refieren un rango plástico precedido de un rango de
respuesta elástica, con sus diferencias a partir del tipo de acero que se trate (natural o de alto límite
elástico), los Reglamentos tienden a ofrecer leyes simplificadas que en general son de tipo bilineal (una
primera recta con una pendiente que coincide con el módulo de deformación longitudinal del material,
y que refiere su comportamiento elástico hasta el momento en que alcanza la deformación de fluencia,
y una segunda recta de pendiente nula a partir de esta deformación).
Leyes de este tipo con sus correspondientes ecuaciones constitutivas, son las que serán empleadas
para estudiar el comportamiento de elementos de hormigón armado y pretensado frente a las
solicitaciones normales más generales y frecuentes que pueden presentarse.

2.4. COMPORTAMIENTO DE SECCIONES FRENTE A SOLICITACIONES NORMALES


El tema no se refiere al estudio experimental de piezas bajo diferentes solicitaciones, lo que
resultaría muy útil y a la vez un instrumento de inestimable valor para confirmar lo que en realidad
será expuesto. En los términos que aquí se consideran, el estudio del comportamiento se refiere al
análisis numérico que permita construir diagramas Carga vs. Corrimiento para los casos de las
solicitaciones axiales (tracción y compresión), o diagramas Momento vs. Curvatura para el caso de la
flexión. Este análisis responde a un modelo analítico que exige resolver, como invariantes, el sistema
conformado por las llamadas ecuaciones de campo, a saber:
• Ecuaciones de equilibrio a nivel de sección
• Ecuaciones de compatibilidad de las deformaciones (aceptando adherencia perfecta entre
hormigón y acero)
• Ecuaciones físicas o constitutivas de los materiales (hormigón y acero)
Estas últimas ecuaciones son las que permiten relacionar tensiones con deformaciones y su
diversidad (considérese todo cuanto se ha visto para las leyes . del hormigón) conduce a
diferentes soluciones para las curvas de comportamiento que se deseen construir.
Sea cual fuere la solicitación que se analice e incluso con independencia de que se considere el caso
del hormigón armado o pretensado, se puede establecer un procedimiento para deducir las curvas de
comportamiento que resulta aplicable a todas las situaciones que se van a presentar, a saber:
Caso 1: Tracción Axial en hormigón armado (Ejercicio 2,1)
Caso 2: Tracción Axial en hormigón pretensado (Ejercicio 2,2)
Caso 3: Compresión Axial en hormigón armado (Ejercicio 2,3)
Caso 4: Compresión Axial en hormigón pretensado (Ejercicio 2,4)

CAPÍTULO 2    88 
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Caso 5: Flexión Simple en hormigón armado (Ejercicio 2,7)


Caso 6: Flexión Simple en hormigón pretensado (Ejercicio 2,9)
El procedimiento sugiere identificar inicialmente los intervalos de deformación en los que la
respuesta de ambos materiales (hormigón y acero) no modifica su cualidad, además de los puntos
singulares que caracterizan el comportamiento en la intersección de dos intervalos vecinos. Luego se
sigue un proceso iterativo dentro de cada intervalo en el que para cada iteración (desde i=1 hasta i=n)
se ha de obrar de la manera siguiente:
a) Fijar una deformación unitaria para el hormigón antendiendo al intervalo o punto singular
que se desee analizar.
b) Recurrir a la ecuación de compatibilidad de las deformaciones para determinar la deformación
unitaria en el acero
¿?
c) Comprobar si el acero está o no en fluencia
d) Determinar la tensión del acero atendiendo a su ley constitutiva:
e) Determinar, a partir de las condiciones de equilibrio, el valor de la acción externa que originó la
deformación fijada:
ESFUERZOS AXIALES: , , es decir:

FLEXIÓN:
· ∑ ·
f) Determinar el corrimiento (en el caso de esfuerzos axiales) o curvatura (en el caso de la flexión)
que experimenta la sección para la deformación fijada:
ESFUERZOS AXIALES: ∆ ·
FLEXIÓN: ⁄
g) Anotar las coordenadas del punto perteneciente a la curva de comportamiento para esta
iteración:
ESFUERZOS AXIALES: ∆ ;
FLEXIÓN: ;
h) Repitir este mismo proceso para un nuevo valor de . Se obtendrán así tantos puntos del
diagrama de comportamiento como iteraciones se realicen, y la unión de estos puntos
representa la curva de comportamiento que se está investigando.
Los ejemplos numéricos que se incluirán en este apartado presuponen, todos, las leyes constitutivas
que se ilustran en la Figura 2.12. Las ecuaciones que corresponden a estas leyes se exponen en las
Tablas 2.1, 2.2 y 2.3 para el hormigón a compresión y tracción, para el acero ordinario y para el acero
pretensado, respectivamente.
Lo mismo la Figura 2.12c que la Tabla 2.3 definen la ley constitutiva del acero pretensado, gráfica y
analíticamente, y lo hacen mediante un diagrama bilineal simplificado que modifica la deformación de
fluencia de este refuerzo.

CAPÍTULO 2    89 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura 2.12 Leyes Constitutivas que serán utilizadas en la solución del modelo analítico para
estudiar el comportamiento
En efecto, si se tiene en cuenta lo descrito en § 1.6.3.2, a partir de la tensión la relación
“real” entre y viene dada por:

Si , entonces , es decir:

1 1

Sólo si se hace 0 se obtiene que es lo que se propone considerar en esta


sección, de ahí que se asegure que el empleo del diagrama bilineal significa una simplificación del

CAPÍTULO 2    90 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

problema, aunque no debe preocupar pues compromete poco la veracidad de los resultados que se
obtengan.
TABLA 2.1 Ecuaciones constitutivas del hormigón a compresión y tracción
MÓDULO DE
LEYES DE TENSIÓN
DEFORMACIÓN

2
COMPRESIÓN
CORTA DURACIÓN: 4700
(Ley parabólica en todo el
rango de deformación) 1.0
HORMIGÓN LARGA DURACIÓN: 4700√30
0.80
TRACCIÓN 0.0001
(Ley lineal en todo el rango :
de deformación) 0 0.0001

TABLA 2.2 Ecuaciones constitutivas del acero ordinario a tracción y compresión.


MÓDULO DE
LEYES DE TENSIÓN
DEFORMACIÓN

COMPRESIÓN
:
(Ley bilineal) ·
ACERO
ORDINARIO
TRACCIÓN ⁄
:
(Ley bilineal)
0.01

TABLA 2.3 Ecuaciones constitutivas del acero pretensado a tracción y compresión.


MÓDULO DE
LEYES DE TENSIÓN DEFORMACIÓ
N
COMPRESIÓN ·
:
(Ley bilineal) ⁄
ACERO
PRETENSADO
TRACCIÓN
:
(Ley bilineal)

2.5 CASO DE LA TRACCIÓN AXIAL


Los elementos sometidos a tracción axial, debido a la limitada capacidad del hormigón a tracción,
se evitan de hormigón simple por la incuestionable fragilidad de su fallo. Más bien se conciben o de
barras de acero aisladas, o se refuerza el hormigón con acero. Este acero puede ser lo mismo pasivo
que activo según sea el tensor de hormigón armado o de hormigón pretensado. A continuación se

CAPÍTULO 2    91 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

exponen dos ejemplos que procuran ilustrar el procedimiento propuesto para definir el comportamiento
de los tensores para ambos tipos de refuerzo.

2.5.1 TENSOR DE HORMIGÓN ARMADO


Ejercicio 2.1
La Figura 2.13 muestra un tensor de hormigón armado que se destina a tomar los empujes del arco
que funciona como elemento estructural principal en la cubierta de una nave industrial. En la propia
figura se indican las dimensiones de la sección transversal de dicho tensor, y el refuerzo longitudinal
que se ha dispuesto en él, correspondiente a 4 barras No.16 con un área cada una igual a 199
(Véase la Tabla 1.10). Se decide emplear un hormigón de 30 y acero G40 (Ver Figura
2.14b)

Figura 2.13 Tensor de hormigón armado para tomar los empujes del arco.

Cálculos y discusión
En este ejemplo los puntos notables son los siguientes:
PUNTO A: Cuando la carga exterior es nula.
PUNTO B: Instante inmediato anterior al inicio de la fisuración.
PUNTO C: Instante inmediato posterior a la fisuración.
PUNTO D: Momento en que se inicia la fluencia del acero.
PUNTO E: Cuando se alcanza la deformación máxima que se desee considerar.
Mientras los intervalos:
PRIMER INTERVALO: [PUNTO A - PUNTO B] Hormigón traccionado sin fisurarse
SEGUNDO INTERVALO: [PUNTO B - PUNTO C] Hormigón fisurado y fuera del
mecanismo resistente de la sección, pero aun el acero no
ha entrado en fluencia.
TERCER INTERVALO: [PUNTO D - PUNTO E] Hormigón plenamente fisurado y el acero
rebasando la deformación de fluencia, y hasta que la pieza
alcanza la máxima deformación.
El segundo intervalo puede analizarse de dos maneras: despreciando la contribución del hormigón
ya fisurado y aceptando que toda la carga que actúe a partir de iniciarse la fisuración es tomada sólo

CAPÍTULO 2    92 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

por el acero, o incluyendo el efecto rigidizador que produce el hormigón entre fisuras7 sobre la
armadura. Antes de aplicar el procedimiento general descrito en § 2.4, se fijarán para las ecuaciones de
campo que se involucran en la solución del modelo analítico en este ejemplo:
1. Ecuación de Compatibilidad de las deformaciones
(Se trata de un tensor de hormigón armado y el acero sólo se deforma cuando lo
hace la carga externa, de ahí su carácter pasivo)
2. Ecuaciones Constitutivas de los materiales
A partir de lo que se define en las Tablas 2.4 y 2.5 se adoptan las leyes tensión-deformación que
corresponden a la tracción, tanto para el hormigón como para el acero:
HORMIGÓN:
4700√30 · 25 740 · 0.0001
:
0 0.0001
200 000
ACERO: :
300 300 ⁄ 40
Siendo: 0.0015 0.01
Como en este elemento ni el acero ni el hormigón trabajarán a compresión, se obvian las ecuaciones
constitutivas para este tipo de esfuerzo.
3. Ecuación de Equilibrio en la sección
La Figura 2.14 ilustra el estado deformado que produce la carga externa para la iteración genérica i,
y las acciones reactivas que tienen lugar, tanto en el hormigón como en el acero. Resultarán entonces
las siguientes ecuaciones de equilibrio:

Figura 2.14 Cuerpo libre de la sección deformada n-n para el estado de carga i-ésimo.

7
  Este efecto posee mayor influencia durante el análisis de la etapa de servicio del elemento, no tanto para situaciones próximas al agotamiento. Se 
reconoce en la  literatura con  el  nombre  de  “tension‐stiffening”  y  una  de  las  vías  para  considerarlo  es  modificar  la ley  constitutiva  de  la armadura, 
procedimiento que puede ser consultado en otros trabajos del autor.  

CAPÍTULO 2    93 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

ANTES DE LA FISURACIÓN: ∑ . 0

DESPUÉS DE LA FISURACIÓN8: ∑ . 0
Para este ejemplo se tiene:
250 625 · 10
4 4 199 796
A) Análisis del Punto A.
A este punto, caracterizado por una carga exterior nula, le corresponde una deformación unitaria
también nula, es decir: 0
a.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 0
a.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0 25 740 0
ACERO: Para 0
a.3) Ecuación de equilibrio
. 0
Combinando las ecuaciones de campo se demuestra que:
0
∆ · .
PUNTO A ∆ ; . , .
B) Análisis del Punto B.
Se trata ahora de analizar lo que acontece en el instante anterior a la fisuración del hormigón, es
decir, cuando aun este material forma parte del mecanismo resistente de la sección. Como la
fisuración es inminente se evaluará para la deformación máxima que puede alcanzar el hormigón
antes de fisurarse: 10
b.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 10
b.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 ó
25 740 10 2.57 ⁄
ACERO: Para
2 · 10 ⁄ 10 20 ⁄
b.3) Ecuación de equilibrio
. 0
Al ordenar y evaluar las ecuaciones de campo se llega a demostrar que:
2.57 ⁄ 625 · 10 20 ⁄ 796
176 545
∆ · 10 2500 .
PUNTO B ∆ ; . ,

8
 La ecuación que se indica corresponde al caso en que se desprecia la contribución del hormigón entre fisuras una vez que se produce la fisuración, lo 
que sucede en este ejemplo a partir de la deformación unitaria   0.0001  (véase la Figura 2.14 A) 

CAPÍTULO 2    94 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

C) Análisis del Punto C.


Un instante posterior a la fisuración este material se desconecta del mecanismo resistente de la
sección aunque las ecuaciones constitutivas siguen siendo las mismas. Como lo que se pretende es
analizar ese instante se debe considerar nuevamente 10
c.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 10
c.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 ó
0
ACERO: Para
2 · 10 ⁄ 10 20 ⁄
c.3) Ecuación de equilibrio
∑ . 0
Combinando también las ecuaciones de campo se demuestra que:
20 ⁄ 796 15 920
∆ · 10 2500 .
PUNTO C ∆ ; . ,
D) Análisis del Punto D.
Ya fisurado plenamente el hormigón y deseando analizar el instante en el que la armadura de acero
comienza a fluir, se tendrá 0.0015
d.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 0.0015
d.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 ó 0
ACERO: Para
300 ⁄
d.3) Ecuación de equilibrio
. 0
Y a partir de conjugar las ecuaciones de campo se demuestra que:
300 ⁄ 796 238 800
∆ · 0.0015 2500 .
PUNTO D ∆ ; . ,
E) Análisis del Punto E.
A partir de la entrada en fluencia del acero su tensión permanece constante y por tanto también la
fuerza que entrega al equilibrio, modificándose sólo su deformación. Es decir, siempre que se
garantice la fluencia del acero, a partir de ella, a carga constante, se experimenta un incremento
progresivo de la deformación que es precisamente el rasgo fundamental de la ductilidad que se
alcanza cuando el acero fluye. Procurando analizar el instante en el que se alcanza la deformación
máxima, y fijándola en 0.01, se tendrá:
e.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 0.01
e.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 ó 0

CAPÍTULO 2    95 
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ACERO: Para 300 ⁄


e.3) Ecuación de equilibrio
. 0
Y a partir de la conjugación de las ecuaciones de campo se llega a:
300 ⁄ 796 238 800
∆ · 0.01 2500
PUNTO E ∆ ; ,
Puede observarse que en este ejemplo es suficiente analizar sólo las coordenadas de los puntos
notables, sin recurrir al análisis de los intervalos. La razón es evidente: si las leyes constitutivas de los
materiales son ambas lineales (hormigón y acero en tracción) en todo el rango de deformación que se
analiza, bastaría con unir las coordenadas de los puntos notables mediante líneas rectas, para definir así
la ley de comportamiento de la pieza.
En efecto, las leyes de variación que rigen el equilibrio de la sección dentro de cada intervalo se
exponen a continuación:
PRIMER INTERVALO 0 0.0001 (Zona no fisurada)
La ecuación que rige el equilibrio dentro de este intervalo corresponde a una línea
recta de la forma , o sea, una recta que pasa por el origen al ser 0 y respondiendo a
la ley:

160 875 · 10 2 · 10
160 875 · 10 2 · 10
De manera que dos iteraciones son suficientes para analizar este intervalo. La primera
correspondiente al punto notable A 0 , mientras la segunda a una deformación que sea un
infinitesimal menor a la que se inicia la fisuración, que corresponde numéricamente al punto notable B.
SEGUNDO INTERVALO 0.0001 0.0015 (Existe fisuración y el acero está sin fluir)
Ya dentro de este intervalo el hormigón se ha fisurado y su contribución a nivel de sección es nula.
La ecuación que gobierna el equilibrio continúa respondiendo a una línea recta que también pasa por el
origen, pero de pendiente menor a la recta del primer intervalo , indicando que la sección ha
perdido rigidez debido precisamente a la fisuración del hormigón.

· :
2 · 10
Dos iteraciones serían también suficientes para fijar esta recta. La primera de ellas para
0.0001 , proyectando definir lo que sucede a una deformación un infinitesimal mayor a dicho valor, es
decir, ocurrida ya la fisuración (punto notable C); mientras que la segunda a una deformación un
infinitesimal inferior a la que se inicia la fluencia, que numéricamente correspondería al punto notable
D.
TERCER INTERVALO 0.0015 0.01 (Zona de fluencia del acero)
En este intervalo, para una cuantía de acero fija, la fuerza no varía, pues no varía la tensión del
acero , y el hormigón ya no aporta al equilibrio, sin embargo, variará la elongación ∆ que

CAPÍTULO 2    96 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

experimenta el elemento con la variación de la deformación que se considere en la iteración. La


ecuación que gobierna al equilibrio continúa siendo la de una línea recta, ahora de pendiente nula
0 , es decir, del tipo , siendo el intercepto con al eje ó :

La curva de comportamiento para este tensor se dibuja en la Figura 2.15.

Figura 2.15 Diagramas de Comportamiento a tracción para el tensor de HA. Ejercicio 2.1

En realidad al iniciarse la fisuración la carga no cae súbitamente de los 177 a los 16 que
corresponden a los puntos B y C, respectivamente. Lo que sucede es una rápida redistribución interna
de tensiones tal que la carga que deja de tomar el hormigón inmediatamente después de fisurarse, se
transmite al acero, conllevando a un repentino incremento de su deformación bajo la carga de
fisuración , que es la causa del desplazamiento súbito del punto B al B’. A este último
corresponde un desplazamiento que se evalúa de la manera siguiente:
Instante de la Fisuración: 177
Instante posterior a la Fisuración:
177 · 10
0.0011
2 · 10 ⁄ 796
Atendiendo a la compatibilidad de las deformaciones en ese instante:

∆ 0.0011 2500 2.75
De manera que las coordenadas del punto B’ son:
PUNTO B’ ∆ ; . ,
Si se aplicara el procedimiento explicado a dos nuevos tensores en los que sólo se modifica la
cuantía de acero y se mantienen como invariantes las restantes asignaciones que se definieron para el
caso resuelto, los resultados que se obtendrían se resumen en la Tabla 2.4, mientras que las curvas de
comportamiento que a ellos corresponden se ilustran en la Figura 2.16. Las nuevas cuantías de refuerzo
fueron las siguientes:

CAPÍTULO 2    97 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

4 No.10 con 284 y 4 No.25 con 2 040

Figura. 2.16 Diagramas de Comportamiento a tracción para los tensores de hormigón armado.

TABLA 2.4 Ordenadas de los puntos singulares en las curvas de comportamiento de tres
tensores de hormigón armado ignorando la contribución del hormigón a tracción y el
efecto “tension – stiffening”.

Tensor A Tensor B Tensor C


4 No.10 4 No.16 4 No.25
284 796 2 040
. . .
Punto
∆ , , Observación
Singular
A 0.0000 (0 , 0) (0 , 0) (0 , 0) Carga exterior nula
Instante inmediato anterior
B 0.0001 (0.25 , 167) (0.25 , 177) (0.25 , 202) al inicio de la fisuración
Instante inmediato posterior
C 0.0001 (0.25 , 5.7) (0.25 , 16) (0.25 , 40.8) al inicio de la fisuración
Instante en que se inicia la
D 0.0015 (3.75 , 85.2) (3.75 , 239) (3.75 , 612) fluencia del acero
Instante en que se alcanza la
E 0.0100 (25 , 85.2) (25 , 239) (25 , 612) máxima deformación en el
acero

Representando la cuantía geométrica expresada por la razón ⁄ , es decir, la relación del


área total de acero en tracción y el área de hormigón de la sección.
Un análisis de los resultados permite arribar a las siguientes conclusiones:
1) La carga que provoca la fisuración es prácticamente independiente de la cantidad de refuerzo
presente en la sección. Obsérvese que haber incrementado siete veces la cantidad de acero, sólo
incrementó en 1.2 veces la carga que provoca la fisuración del tensor 284
167 ; 2040 202 . De ahí que para determinar la carga que origina la

CAPÍTULO 2    98 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

fisuración en los tensores de hormigón armado pueda aceptarse, en forma aproximada, que el
refuerzo es nulo dando lugar a una ecuación simplificada de la forma , que en este
caso tomaría el valor:
0.33√30 · 62 500 113 000 ,
Lo cual constituye una aproximación aceptable.
2) El elemento antes de la fisuración posee una rigidez mayor. Esto significa que a iguales
incrementos de carga en la etapa anterior a la fisuración, se registrará menor deformación.
Obsérvese cómo es mayor la pendiente del diagrama de comportamiento antes de la fisuración, que
después de ella, en cualquiera de los tres casos estudiados.
3) Una vez iniciada la fisuración tiene lugar una redistribución de tensiones a nivel de sección. El
hormigón sale del mecanismo resistente y de inmediato transmite su carga al acero, si este es
suficiente. En los elementos B y C, en los que esto sucede, cuando se produce la fisuración la
fuerza que deja de tomar el hormigón a tracción es resistida inmediatamente por el refuerzo,
mientras que en el elemento A la carga que toma el hormigón en el instante mismo de la fisuración
no puede ser tomada por el refuerzo, ocurriendo un fallo súbito o brusco del elemento. Se concluye
que se requiere un refuerzo mínimo que sea capaz de tomar la fuerza que libera el hormigón al
fisurarse. Tal refuerzo mínimo es especificado por las normas y reglamentos para el cálculo del
hormigón, y se calcula como .
La problemática del tensor A se refleja en la figura 2.17, donde se incluyen, además, las tres leyes
siguientes: contribución del hormigón al equilibrio antes de la fisuración, contribución exclusiva
del acero y finalmente, el comportamiento de la pieza que incluye la suma de ambas
contribuciones. Obsérvese que tiene lugar un fallo frágil para cargas superiores a la que fisura la
sección de hormigón..

Figura: 2.17 Contribución del hormigón y el acero en el tensor A reforzado con 4 barras No.10

CAPÍTULO 2    99 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

En el estudio que acaba de realizarse para los elementos sometidos a tracción se ha supuesto que al
producirse la fisuración todo el hormigón “desaparece”, sin embargo, en realidad el hormigón entre
fisuras continuará trabajando de conjunto con el acero rigidizándolo y contribuyendo a que las
deformaciones no sean tan grandes como las que supuestamente han sido calculadas anteriormente.
Este efecto se conoce como "rigidez por tracción" o efecto “tension – stiffening”.
En la Figura 2.18 se muestra la curva de comportamiento teórica que se obtiene cuando se ha
despreciado la favorable contribución del hormigón no fisurado, y la curva que pudiera registrarse
durante un ensayo en el que este efecto está inexorablemente presente, denominada “comportamiento
real”.

Figura: 2.18 Variación del comportamiento bajo el efecto rigidizador del hormigón entre fisuras.
Obsérvese cómo la curva referida al comportamiento “real” posee mayor pendiente a partir de la
fisuración pero aun en los rangos de la carga de servicio, mientras que próximo a la carga última
ambas curvas tienden a coincidir. La conclusión es que el efecto rigidizador del hormigón no fisurado
es marcado para la etapa de servicio, reconociendo una mayor rigidez de la pieza y en consecuencia
menores deformaciones. Ya para las situaciones próximas a los límites de resistencia este efecto es
prácticamente despreciable y puede ser ignorado en los cálculos.

2.5.2 TENSOR DE HORMIGÓN PRETENSADO


Ejercicio 2.2
Se trata ahora de construir la curva de comportamiento del mismo tensor encargado de tomar los
empujes del arco que se analizara anteriormente, pero sustituyendo el acero ordinario por otro de alto
límite elástico cuya ley constitutiva se ilustra en la Tabla 2.3 y la Figura 2.14c. Se trata ahora de un
acero con un área total 10 y un límite convencional de fluencia igual a 1 600 .
Se propone realizar el análisis para las dos situaciones que se definen a continuación, ambas aceptando
que la carga exterior es de corta duración:
A) El acero es estirado previo a la actuación de la carga exterior de manera que una vez se hayan
originado todas las pérdidas, la tensión permanente que introdujo dicho tesado es
900 .
B) El acero se dispone sin tensión previa alguna (pasivo) 0 .
Evidentemente que el segundo caso es similar al que se resolviera anteriormente para el hormigón
armado, sólo que se ha dispuesto ahora un acero con distinta área y de mayor resistencia, mientras que
el primero es ya el caso del tensor pretensado. Los estados de carga que se asocian a esta última
situación son dos: pretensado en vacío y pretensado en carga. El primero se refiere a la actuación

CAPÍTULO 2    100 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

exclusiva de la carga de pretensado sobre la pieza, mientras el segundo a la acción combinada del
pretensado y la carga exterior. En cuanto a la carga de pretensado y producto de las pérdidas de tensión
que experimenta el acero previamente estirado, es necesario distinguir entre la fuerza de pretensado
transferida y la fuerza de pretensado efectiva , y como lo que se desea es estudiar el
comportamiento bajo pretensado permanente, estos dos estados de carga pueden resumirse de la
manera siguiente:
:

PRETENSADO EN VACÍO: é :

PRETENSADO EN CARGA:
0
Aceptando que una vez desarrolladas todas las pérdidas la tensión permanente de pretensado es
0.56 , entonces el acero corresponde una deformación que ha de determinarse a partir de su
ecuación constitutiva, es decir, como 0.56 1600 900 , entonces:
900
0.004
2 · 10
En este apartado se resolverá el caso correspondiente a la situación (B) y se obvia el procedimiento
para la situación (A) por su analogía con los casos que fueron resueltos en § 2.4.1.2, aunque se
indicarán también los resultados que se obtienen una vez resuelto.
Cálculos y Discusión para la variante correspondiente al Tensor pretensado (A)
De acuerdo al procedimiento que se explicara en la Sección § 2.4.1.2, inicialmente deben ser
identificados los intervalos y los puntos notables de la curva de comportamiento que se desea construir.
Para ello se impone un análisis previo que permita definir con sano juicio los momentos más
significativos de este estudio, asistido de la Figura 2.19 que ilustra el cuerpo libre del hormigón y el
acero pretensado antes de la actuación de la carga exterior.

Figura: 2.19 Cuerpo libre del hormigón y el acero pretensado cuando no actúa carga exterior

Mientras esto sucede, el autoequilibrio de la sección se alcanza con el acero a tracción (producto del
estiramiento inicial a que fue sometido), y el hormigón a compresión, luego que la pieza experimenta

CAPÍTULO 2    101 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

el acortamiento al transferirse el pretensado. Este acortamiento irá revirtiéndose cuando la carga


externa comience a actuar.
Ya actuando la carga exterior, en este caso una tracción centrada, el acero incrementa su
deformación sobre tensionándose, mientras el hormigón se descomprime, es decir, va revirtiéndose
progresivamente el acortamiento que experimentó hasta pasar por un instante en que la pieza recupera
su longitud inicial (∆ 0).
A partir de ahí el elemento comienza a traccionarse hasta llegar a producirse la fisuración del
hormigón para dejar de contribuir al mecanismo resistente en la sección. Incrementos ulteriores de la
carga pueden provocar la entrada en fluencia del acero.
En resumen, el mayor acortamiento que experimenta el hormigón es cuando la carga exterior es
nula, luego existirá una carga exterior que devuelve la longitud inicial a la pieza, y a partir de ahí los
incrementos de la carga originarán primeramente la fisuración del hormigón, y más tarde la fluencia
del acero. Quedan así identificados los siguientes puntos notables e intervalos de la curva de
comportamiento:
PUNTO A: Cuando la carga exterior es nula y el pretensado efectivo9 ∆ 0 .
PUNTO B: Instante en que la carga exterior revierte el acortamiento que produjo el pretensado
trasferido ∆ 0 .
PUNTO C: Instante inmediato anterior al inicio de la fisuración ∆ 0 .
PUNTO D: Instante inmediato posterior a la fisuración ∆ 0 .
PUNTO E: Instante en que se inicia la fluencia del acero ∆ 0 .
PUNTO F: Cuando se alcanza la deformación máxima en la armadura de acero ∆ 0 .
Al igual que sucediera en el ejemplo que se resolviera para el tensor de hormigón armado, puede
esperarse que sea también suficiente analizar sólo las coordenadas de los puntos notables, sin recurrir
al análisis de los intervalos. La razón es la misma: las leyes constitutivas de los materiales, a partir del
momento en que el hormigón entra en tracción, son ambas lineales en el rango de deformación que se
analiza, por lo que bastaría con unir las coordenadas de los puntos notables mediante líneas rectas.
Sin embargo, en el intervalo [A-B] esta afirmación no es exactamente cierta pues el hormigón se
encuentra trabajando realmente a compresión y su ley constitutiva ya deja de ser lineal para pasar a ser
del tipo 1000 250 . Por tanto, los puntos notables A y B deberían ser unidos en
realidad por medio de una ley no lineal. Si se deseara definir con mayor precisión cómo es el
comportamiento preciso entre estos dos puntos, bastaría con analizar dentro de este intervalo dos o tres
iteraciones más, a las que correspondan deformaciones entre 0.000398 0 . El límite
0.000398 se demuestra durante el análisis del Punto A. En resumen, aparecen también en este
caso los siguientes intervalos:
PRIMER INTERVALO: [PUNTO A - PUNTO B] Hormigón comprimido
SEGUNDO INTERVALO: [PUNTO B - PUNTO C] Hormigón traccionado sin fisurarse

9
  En realidad durante el diseño o revisión de este elemento se debe analizar mejor el instante de la transferencia, es decir, considerando que la fuerza 
de pretensado es  en lugar de  , que sería lo más desfavorable para el hormigón. Sin embargo, a los efectos del comportamiento que se estudia es 
atinado referirse al pretensado efectivo. 

CAPÍTULO 2    102 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

TERCER INTERVALO: [PUNTO D - PUNTO E] Hormigón fisurado y fuera del


mecanismo resistente de la sección, pero aun el acero no
ha entrado en fluencia.
CUARTO INTERVALO: [PUNTO E: PUNTO F] Hormigón plenamente fisurado y el acero
rebasando su deformación de fluencia, y hasta que
alcanza su máxima deformación
A) Análisis del Punto A.
Corresponde a este punto una carga exterior nula a pesar de la deformación unitaria de
acortamiento que experimenta el hormigón bajo el efecto del pretensado efectivo. Para asegurar
bajo estas condiciones el autoequilibrio de la sección deben desarrollarse sendas fuerzas interiores de
igual magnitud y dirección, pero de sentido contrario: en el hormigón comprimido y en el acero
traccionado . La intención ha de ser encontrar el valor de la deformación que asegure esta
condición.
a.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones:
De manera que la deformación total en el acero vendrá dada por:

A pesar de que en vacío la pieza se acorta y el acero disminuye su deformación, se ha sumado a


la deformación por tratarse de una suma algebraica en la que el autoequilibrio definirá
el signo de esta deformación.
a.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: (como se trata de un hormigón sometido a tensiones de compresión, se debe
seleccionar la ecuación constitutiva correspondiente a este esfuerzo)10
2 Siendo 1.0 al considerarse la carga exterior de
corta duración
Para 0.002, entonces
ACERO: Como ha de esperarse que cuando se alcance el autoequilibrio de las fuerzas
interiores la deformación total en el acero es inferior a la de fluencia ,
entonces:

a.3) Ecuación de equilibrio


∑ . 0 0 0
(Autoequilibrio)
Combinando las ecuaciones de campo se demuestra que:
1000 250 0
Sustituyendo:
30 , 625 · 10 , 2 · 10 , 0.0045 y 10 · 10 ,
se llega a la ecuación:
468 750 2 075 0.9 0
10
 Ver Tabla 2.4 y Figura2.14 A 

CAPÍTULO 2    103 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Resuelta esta ecuación se obtiene:


0.0048 (TRACCIÓN) y 0.000398 (COMPRESIÓN)
Se debe adoptar el segundo resultado que refiere una deformación de compresión por su signo
negativo. La comprobación del equilibrio de fuerza se verifica de la manera siguiente:
1 000 250
1 000 30 0.000398 250 0.000398 625 · 10
820 502 .
2 · 10 0.0045 0.000398 10 · 10 820 400
.
820.5 820.4
En consecuencia el acortamiento que experimenta la pieza en este instante es:
∆ · 2500 . .
Las coordenadas del primer punto de la curva de comportamiento se escriben a continuación:
PUNTO A ∆ ; . ,
La tensión a compresión del hormigón puede llegar a ser alta, y lo sería más si en lugar de adoptar
como fuerza de pretensado la efectiva, se adopta la inicial, lo mismo que la caída que experimenta la
tensión del acero. En efecto:
30 000 0.000398 250 0.000398 .
2 · 10 0.0045 0.000398 900
Nótese que la tensión de compresión que tiene lugar en el hormigón es del orden del 44% de su
resistencia , de ahí que este estado puede llegar a constituir una prueba de carga para este material.
B) Análisis del Punto B.
Como se trata del instante en que ∆ ∆ 0, entonces:
b.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: ∆ ⁄ 0

b.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales


HORMIGÓN: Para 0 0
ACERO: Para
2 · 10 0.0045 900
b.3) Ecuación de equilibrio: ∑ . 0

900 ⁄ 10 · 10 900 · 10
PUNTO B ∆ ; ,
C) Análisis del Punto C.
Ya a partir del Punto B, es decir, dentro del intervalo [B-C], el hormigón se encuentra sometido a
tensiones de tracción, debiéndose adoptar para él la ley constitutiva ante este tipo de esfuerzo. Además,
para el Punto C, asociado precisamente al instante en que se origina la fisuración, se tendrá:
10

CAPÍTULO 2    104 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

c.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 10


0.0045 0.0001 0.0046
c.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001
4700√30 10 2.57 ⁄
ACERO: Para
2 · 10 ⁄ 0.0046 920 ⁄
c.3) Ecuación de equilibrio: ∑ . 0
A partir de la solución del sistema formado por las ecuaciones de campo se demuestra que:
2.57 ⁄ 625 · 10 920 ⁄ 10 · 10 1 080 625

∆ · 10 2 500 .
PUNTO C ∆ ; . ,
D) Análisis del Punto D.
Una vez fisurado el hormigón sólo el acero estará contribuyendo al equilibrio de la sección.
Analizar el instante inmediato superior a la fisuración, exige considerar la misma deformación de la
iteración anterior, es decir: 10
d.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 10
0.0045 0.0001 0.0046
d.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 0
ACERO: Para
2 · 10 ⁄ 0.0046 920 ⁄
d.3) Ecuación de equilibrio:
. 0
920 ⁄ 10 · 10 920 000
∆ · 10 2 500 .
PUNTO D ∆ ; . ,
E) Análisis del Punto E.
En el instante en que el acero comienza a fluir se ha de cumplir que 0.008
e.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones:
0.0045 0.008
0.0035
e.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 0
ACERO: Para 1 600 ⁄
e.3) Ecuación de equilibrio: ∑ . 0
1 600 ⁄ 10 · 10 1 600 000
∆ · 0.0035 2 500 .

CAPÍTULO 2    105 
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PUNTO E ∆ ; . ,
F) Análisis del Punto F.
La deformación máxima no puede referirse a la que se asocie directamente al alargamiento máximo
de la pieza, sino a la que puede alcanzar el acero, de lo contrario se estaría violentando la ecuación
constitutiva de esta material. En efecto, si se fija como deformación máxima, por ejemplo, el valor
0.01 , se tendrá:
f.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones:
0.01 0.0045 0.01 0.0145
0.01
f.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.0001 0
ACERO: Para 0.0145 0.008 1 600 ⁄
f.3) Ecuación de equilibrio:
. 0
Combinando las ecuaciones de campo se demuestra que:
1 600 ⁄ 10 · 10 1 600 000
∆ · 0.01 2 500
PUNTO F ∆ ; ,

Cálculos y Discusión para la variante correspondiente al Tensor no pretensado (B)


El procedimiento de solución para esta variante coincide con el que se siguió en el ejemplo de la
sección § 2.4.1.1, y la Figura 2.20 y la Tabla 2.5 resumen los resultados finales de las dos variantes que
se analizan en § 2.4.1.2: acero previamente estirado (A) y acero pasivo (B) 0 .
La interpretación de los resultados obtenidos permiten exponer las siguientes conclusiones:
1) La capacidad última de ambos tensores, que poseen un refuerzo de acero de igual área y calidad, no
varía 1 600 . Esto significa que la capacidad resistente de la sección sólo depende
del área y el grado del acero empleado, y es independiente de que el acero haya sido o no estirado
previamente.
2) Existe un notable incremento de la carga que produce la fisuración en el tensor pretensado
(Elemento A) en comparación con el de hormigón armado (Elemento B), o sea: y
numéricamente 1081 181 . Esto hace que la respuesta del elemento tesado tenga un
comportamiento elástico en un rango mucho mayor que el de su par. En otras palabras, el tensor
pretensado posee mejores condiciones para soportar cargas elevadas de servicio sin que ocurra la
fisuración, y esta interesante conclusión justifica que durante el diseño de los elementos
pretensados en etapa de servicio se pueda recurrir a las expresiones de la mecánica clásica,
deducidas para materiales homogéneos (el pretensado, que evita la fisuración, reproduce un
material compuesto con mayor homogeneidad que el hormigón armado), isótropos y elásticos.

CAPÍTULO 2    106 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

TABLA 2.5 Ordenadas de los puntos singulares en las curvas de comportamiento del tensor
reforzado con acero de alto límite elástico pasivo y activo”.
Tensor A Tensor B
0.0045 0.0000

1 000 1 000
Punto
∆ , , Observación
Singular

(-1.0 , 0) -
-0.000398
A Carga exterior nula
(0 , 0)
0.0000
B 0.0000 (0 , 900) (0 , 0) Deformación de la pieza nula
Instante inmediato anterior al
C 0.0001 (0.25 , 1 081) (0.25 , 181)
inicio de la fisuración
Instante inmediato posterior
D 0.0001 (0.25 , 920) (0.25 , 20)
al inicio de la fisuración

(8.75 , 1600)
0.0035 Instante en que se inicia la
E
fluencia del acero
(20 , 1 600)
0.008
Instante en que se alcanza la
(36.25 , 1600)
F 0.0145 máxima deformación en el
0.01 (25 , 1 600) acero

Figura 2.20 Diagramas de Comportamiento a tracción para el tensor de hormigón pretensado y


de hormigón armado equivalente.

CAPÍTULO 2    107 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.6 CASO DE LA COMPRESIÓN AXIAL


En este epígrafe se estudiará el comportamiento de secciones sometidas también a carga axial, pero
ahora de compresión, hasta alcanzar la rotura. Se supondrá que las dimensiones del elemento analizado
(longitud y sección) y sus condiciones de continuidad son tales que el efecto de la esbeltez es
despreciable, y no llega a tener lugar la pérdida de estabilidad, es decir, se analizarán las llamadas
columnas cortas o no esbeltas. Para explicar cómo definir la curva de comportamiento en estos
elementos se analizará el ejemplo que se ilustra en la Figura 2.21.
Se adoptan las mismas leyes constitutivas para el hormigón y el acero que se establecieron en la
Figura 2.12 y las Tablas 2.1, 2.2 y 2.3. El cálculo seguirá esencialmente el mismo proceso que se
describiera en la metodología general explicada en § 2.4.

2.6.1 COLUMNA DE HORMIGÓN ARMADO


Ejercicio 2.3
Deducir la ley de comportamiento de la columna ilustrada en la Figura 2.23 reforzada con 4 barras
No. 25 (25mm) que representa un área total de acero 2 040 . Se decide realizar el análisis
para las dos siguientes situaciones:
A) Comportamiento bajo cargas de corta duración.
B) Comportamiento bajo cargas de larga duración.

Figura 2.21 Detalle de la columna cuyo comportamiento a compresión axial. Ejercicio 2.3

Cálculos y Discusión para el caso de cargas de corta duración (Columna A)


Conforme al caso del tensor de hormigón armado resuelto en el Ejercicio 2.1, bajo la acción de una
carga axial de compresión también la sección se deformará de manera que el corrimiento que
experimentan todas sus fibras sea el mismo, resultando un estado deformacional que se traslada
paralelamente así mismo de iteración en iteración. Por otro lado, como consecuencia de la adherencia
que se desarrolla entre los dos materiales, al actuar la carga externa sus deformaciones deben asegurar
la compatibilidad expresada mediante la igualdad , y como el hormigón no estará sometido
a tracción en momento alguno, no tendrá lugar la fisuración de tipo tensional, resultando notables en la
ley de comportamiento los siguientes puntos:
PUNTO A: Cuando la carga exterior es nula 0 .
PUNTO B: Momento en que se inicia la fluencia del acero 0.0015 .

CAPÍTULO 2    108 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

PUNTO C: Cuando se alcanza la deformación máxima que se desee analizar


´ 0.004 .
PRIMER INTERVALO: [PUNTO A: PUNTO B] Acero sin fluir 0
SEGUNDO INTERVALO: [PUNTO B: PUNTO C] Acero en fluencia
Si bien la ley constitutiva del acero es bilineal, la del hormigón es parabólica, en consecuencia la
precisión para trazar la curva de comportamiento de la sección se asegura realizando varias iteraciones
dentro de cada intervalo, tantas cuanto más precisión se desee alcanzar. La Tabla 2.6 resume los
resultados que se obtienen luego de resolver las ecuaciones de campo para cada una de las nueve
iteraciones que fueron realizadas.
1000 250 30000 250 (CORTA DURACIÓN)
En esta expresión se sustituye el valor absoluto de la deformación pues su signo negativo sólo
indica que se trata de una compresión, y ya la ecuación de lo reconoce.
2 · 10 0.0015
:
300 0.0015 0.004
:
300 · 300 9 · 10 ó 90
:
:
2 040 ó 2.04
:

∆ 2500
TABLA 2.6 Ordenadas de puntos, incluyendo los singulares, en las curvas de comportamiento
de la columna de hormigón armado bajo cargas de corta duración.
PARA CARGAS DE CORTA DURACIÓN

Iteración Punto/Intervalo

1 A 0.000 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0


2 -0.0005 -13.1 -100 -1 179 -204 -1 383 -1.25
3 [A ; B] -0.0008 -19.2 -160 -1 728 -326 -2 054 -2.00
4 -0.0010 -22.5 -200 -2 025 -408 -2 433 -2.50
5 B -0.0015 -28.1 -300 -2 529 -612 -3 141 -3.75
6 -0.0020 -30.0 -300 -2 700 -612 -3 312 -5.00
7 [B ; C] -0.0025 -28.1 -300 -2 529 -612 -3 141 -6.25
8 -0.0030 -22.5 -300 -2 025 -612 -2 637 -7.50
9 C -0.004011 0.0 -300 0.0 -612 -612 -10.0

11
 Se ha considerado esta deformación máxima durante el estudio del comportamiento y la razón es obvia: cuando el hormigón alcanza 
la  deformación  máxima  que  se  fija  para  él,  se  agota  plenamente  (obsérvese  en  la  Figura  2.14A  su  ley  constitutiva)  y  ya  no  tiene 
posibilidades de redistribuir su carga al acero. Agotado el hormigón, se agota la sección. 

CAPÍTULO 2    109 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

La Figura 2.22 ilustra gráficamente la curva de comportamiento (Curva A) correspondiente al


ejemplo desarrollado que, de acuerdo a la ley constitutiva que se adoptó para el hormigón, modela
acertadamente el comportamiento que registraría un ensayo físico realizado bajo cargas de corta
duración.

Figura: 2.22 Comportamiento de una sección de hormigón armado bajo cargas de compresión.

Cálculos y discusión para el caso de cargas de larga duración (Columna B)


Procurando analizar la influencia de la carga sostenida, se incluye en la misma Figura 2.22 el
diagrama de comportamiento bajo cargas de acción prolongada (Curva B) obtenida básicamente por el
mismo procedimiento anterior, pero considerando una variante de la ley parabólica sugerida por
Collins como ecuación constitutiva del hormigón, en la que se considera 0.80 y 0.004,
además de aceptar una deformación máxima 0.008, es decir:

2 0.8 2
0.004 0.004
Al mismo tiempo, para distinguir la marcada contribución del hormigón respecto del refuerzo
cuando se trata de la compresión, se dibuja de forma aislada la ley que rige esta contribución para el
caso de carga de acción breve (Curva C).
Un análisis de los resultados mostrados en las Tablas 2.6 y 2.7 y la cualidad que describe la Figura
2.22, permite arribar a las siguientes conclusiones:
1) Lo mismo para la carga de acción breve que para la sostenida, la máxima capacidad de la sección
se registra para la deformación unitaria , cuyos valores son 0.002 y 0.004, respectivamente. En
consecuencia puede estimarse que la máxima capacidad de un elemento comprimido se
consigue cuando el hormigón alcanza una deformación igual a . .
2) El acero alcanza su deformación de fluencia antes que la sección entregue su capacidad máxima de
carga 0.0015 . Esta conclusión justifica que los modelos de diseño para
elementos axialmente comprimidos, o con marcado predominio de la compresión, bajo criterios

CAPÍTULO 2    110 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

de resistencia límite, acepten que en el estado límite de agotamiento el acero alcanza su tensión
de fluencia, o sea: , siempre que 400 .
3) Para todo el rango de deformaciones, incluyendo hasta la deformación máxima, ambos materiales
forman parte del mecanismo resistente de la sección, es decir, en elementos axialmente
comprimidos la capacidad nominal de la sección viene expresada por la suma de la
contribución del hormigón y del acero: .
TABLA 2.7 Resultados para el caso de carga sostenida

PARES    ; ∆
∆    
0.0000 0.00 0.00
‐0.0005 ‐710 ‐1.25
‐0.0010 ‐1353 ‐2.50
‐0.0015 ‐1928 ‐3.75
‐0.0020 ‐2232 ‐5.00
‐0.0040 ‐2772 ‐10.00
‐0.0050 ‐2637 ‐12.50
‐0.0060 ‐2232 ‐15.00
‐0.0080 ‐612 ‐20.00

4) La carga mantenida provoca una disminución de la capacidad máxima debido a la menor


contribución del hormigón (entre un 15% y un 20%). Por tal razón, como en los elementos que
forman parte de una estructura real las cargas son esencialmente de acción prolongada, la
capacidad del hormigón, expresada como función de su calidad f , se disminuye en esa magnitud.
Si se combina esta conclusión con las dos anteriores, y se toma en consideración lo que se expresa
en la sección § 1.7.3, se puede formular prácticamente la ley que gobierna el diseño por estados
límites de resistencia para los casos de compresión pura sin pérdida de estabilidad, a saber:
.
5) Un incremento en la cantidad de acero o del área de hormigón, origina un incremento en la
capacidad última de carga de la sección.
6) Las acciones de corta duración conducen a una ley de comportamiento más empinada,
confirmando que frente a ellas la rigidez de la pieza es mayor.
7) En columnas la contribución del hormigón es significativamente alta pues toda la sección, o un
elevado porciento de su superficie, como sucede en flexocompresión con predominio de la
compresión, se haya comprimida, y el carácter pétreo de este material le confiere una elevada
resistencia a los esfuerzos de compresión. Obsérvese en este ejemplo, que involucra una cuantía de
refuerzo ⁄ 2.3% , cuando se alcanza la capacidad nominal máxima bajo carga de
acción breve, el hormigón entrega al equilibrio casi 4.5 más fuerza que la entrega el acero
2700 ⁄612 4.5 , lo que no sucedía en los tensores.

CAPÍTULO 2    111 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.6.2 COLUMNA DE HORMIGÓN PRETENSADO


Ejercicio 2. 4
Procurando demostrar la ineptitud del pretensado cuando se aplica a elementos axialmente
comprimidos se resolverá el mismo Ejercicio 2,3 correspondiente a la columna de hormigón armado
sometida a cargas de corta duración, del que se tomarán sus mismos datos de partida pero sustituyendo
la armadura pasiva de acero por un acero de alto límite elástico cuya superficie
sea equivalente para asegurar la misma capacidad resistente en el instante de la fluencia, decisión que
conduce a la siguiente conclusión:
300
2 040
1 600
Cálculos y Discusión
En este ejercicio el análisis es sensiblemente igual al que se siguiera en el Ejercicios 2,3, con la
diferencia de encontrarse deformado (estirado) el acero antes de que la carga exterior comience a
actuar, y cuando esto suceda 0 , esta deformación va disminuyendo progresivamente
, pero bajo la condición debido a la compatibilidad que asegura la adherencia.
Como se estudia la compresión axial, se refuerza la necesidad de disponer el acero pretensado de
manera que la fuerza resultante coincida con el c.g.c de la sección de hormigón.
Resultan notables durante el estudio del comportamiento de la compresión en secciones
pretensadas, los siguientes instantes:
PUNTO A: Cuando la carga exterior es nula y el pretensado el efectivo .
PUNTO B: Cuando se alcanza la deformación máxima en el hormigón 0.004 .
PRIMER INTERVALO: [A : B] Hormigón comprimido y el acero trabajando a tensiones de
tracción 900
Obsérvese que en este intervalo la carga externa se encargará de incrementar el acortamiento del
elemento y con ello reducir progresivamente la tensión de pretensado al disminuir la deformación del
acero adherido al hormigón. Por otro lado, como bajo carga de acción breve la máxima deformación
de acortamiento que puede alcanzar el hormigón es 0.004, no se llegará nunca a las siguientes dos
situaciones que resultarían singulares durante el estudio del comportamiento:
• Que el acero pierda toda su elongación inicial 0 , o que incluso llegue a trabajar a
compresión, lo que sí pudiera suceder si se considérese la situación de cargas de acción
prolongada. En efecto, como 0.0045, la situación extrema para cargas instantáneas
0.004 hace que el acero alcance la deformación 0.0045 0.004
0.0005 , es decir, no llegaría nunca a perder toda la tensión que se introdujo durante el tesado.
Sin embargo, si se tratase de cargas sostenidas, para las que el hormigón puede alcanzar una
deformación máxima igual a 0.008, no sólo el acero pudiera perder toda su tensión
previa, sino llegar incluso a trabajar a compresión 0.0045 0.008 0.0035 .
• Que el acero alcance la fluencia. Como 0.0045 y la carga externa lo que origina
es una reducción de esta deformación, no resulta posible la entrada en fluencia del acero.

CAPÍTULO 2    112 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Como se resuelve el caso de carga de acción breve se adopta como ecuación constitutiva del
hormigón a compresión la siguiente ley: 30000 250
A) Análisis del Punto A.
Tratándose de carga exterior nula, el análisis se reduce a encontrar aquella deformación unitaria
que asegure el autoequilibrio en la sección.
a.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones:

a.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales


HORMIGÓN: (hormigón sometido a tensiones de compresión)
1000 250
ACERO:
a.3) Ecuación de equilibrio
∑ . 0 0 0
(Autoequilibrio)
Combinando las ecuaciones de campo se demuestra que:
1000 250 0
Y sustituyendo:
30 , 900 · 10 , 2 · 10 , 0.0045 y 382 se
llega a la ecuación:
.
Cuya solución es:
0.00423 (TRACCIÓN) y 0.0001203 (COMPRESIÓN)
Este último resultado, que representa una deformación de compresión, es la que debe adoptarse. La
comprobación del equilibrio de fuerza se verifica de la manera siguiente:
1 000 250
1 000 30 0.0001203 250 0.0001203 900 · 10
334 579 .
2 · 10 0.0045 0.0001203 382 334 609
.
334.6 334.6
A la deformación calculada corresponde un acortamiento igual a:
∆ · 2500 . .
De manera que las coordenadas del primer punto de la curva de comportamiento son:
PUNTO A ∆ ; . ,
Repárese en la ligera caída que experimenta la tensión de la armadura y a la vez la baja tensión a
que trabaja el hormigón en este instante:
2 · 10 0.0045 0.0001203 900
30000 0.0001203 250 0.0001203 . 30

CAPÍTULO 2    113 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Comparados estos dos últimos resultados con los que se obtuvieron para el tensor pretensado
analizado en el Ejercicio 2,2, se observa menor caída de tensión en el acero y de esfuerzo en el
hormigón. La justificación está en la menor cuantía de acero que se emplea en esta columna, en el
orden de 4 veces menor:
1 000 382
0.016 ; 0.0042
625 · 10 900 · 10
B) Análisis del Punto B.
Corresponde a la situación en que la carga externa acorta a la pieza hasta alcanzar una deformación
en el hormigón igual a su máximo valor, es decir: 0.004
b.1) Ecuación de compatibilidad de las deformaciones: 0.004
0.0045 0.004 0.0005
b.2) Ecuaciones constitutivas de los materiales
HORMIGÓN: Para 0.004
ACERO: Para , 2 · 10 ⁄ 0.0005

b.3) Ecuación de equilibrio:
∑ . 0
Y ordenando las ecuaciones de campo se llega a obtener:
0 100 ⁄ 382 38.2 · 10 .
∆ · 2500 .
PUNTO B ∆ ; , .
La Tabla 2.8 recoge los resultados de aplicar el mismo procedimiento a otras deformaciones ubicadas
dentro del intervalo [A : B].
TABLA 2.8 Ordenadas de puntos, incluyendo los singulares, en las curvas de comportamiento
de la columna de hormigón pretensado.

Punto 0.0045

¿?
1 A 0.00438 -3.71 876 -334.6 3334.6 . -0.30
(-0.00012)
2 -0.0005 0.004 -13.13 800 -1181 306 -876 -1.25
3 -0.0008 0.0037 -19.20 740 -1728 283 -1445 -2.00
4 -0.0010 0.0035 -22.50 700 -2025 267 -1758 -2.50
5 [A ; B] -0.0015 0.003 -28.13 600 -2531 229 -2302 -3.75
6 -0.0020 0.0025 -30.00 500 -2700 191 -2509 -5.00
7 -0.0025 0.002 -28.13 400 -2531 153 -2378 -6.25
8 -0.0030 0.0015 -22.50 300 -2025 115 -1910 -7.50
9 B -0.004 0.0005 0.00 100 0.00 38.2 38.2 -10.00

En la Figura 2.23 se han graficado los resultados obtenidos bajo carga de corta duración para la
columna de hormigón pretensado, incluyendo la curva de comportamiento que se obtuviera en la

CAPÍTULO 2    114 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

columna análoga de hormigón armado bajo las mismas condiciones de carga; a su vez la Tabla 2.9
resume los resultados obtenidos para las dos columnas. Recuérdese que ambas poseen idéntica
longitud y sección transversal, además de cuantías de acero pasivo y activo que aseguran la misma
carga de agotamiento.

Figura 2.23 Comportamiento de las secciones de hormigón pretensado y armado bajo carga de
compresión de acción breve.
TABLA 2.9 Resumen de las columnas de HA y HP bajo cargas de acción breve.

PARES    ; ∆
HA HP
  ∆     ∆    
0.000 0.0 0.0
-0.00012 No se evaluó 0.00 -0.30
-0.0005 -1 383 -1.25 -876 -1.25
-0.0008 -2 054 -2.00 -1 445 -2.00
-0.0010 -2 433 -2.50 -1 758 -2.50
-3 141 -3.75
-0.0015 -2302 -3.75
Entrada en Fluencia
-0.0020 -3 312 -5.00 -2 509 -5.00
-0.0025 -3 141 -6.25 -2378 -6.25
-0.0030 -2 637 -7.50 -1910 -7.50
-0.0040 -612 -10.0 38.2 -10.00

Analizando los resultados y la cualidad que resalta de la Figura 2.23, se extraen las siguientes
conclusiones:

CAPÍTULO 2    115 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

1) El pretensado reduce la capacidad resistente en los elementos axialmente comprimidos, es


decir, consume parte de la capacidad resistente del hormigón en compresión. Esta capacidad que
llegó a ser de en la columna de hormigón armado, se redujo a en la de
hormigón pretensado, es decir, alrededor de un 25%.
2) Al igual que en la pieza de hormigón armado, la capacidad máxima en una columna pretensada
axialmente se alcanza para una deformación del hormigón igual a 0,002.
3) Se deduce que el pretensado no es eficiente en el caso de compresión centrada, exceptuándose
los casos en que la pieza durante su ejecución se vea sometida a flexión, como por ejemplo en
pilotes, postes, etc.

2.7 COMPORTAMIENTO DE SECCIONES SOMETIDAS A FLEXIÓN


Sea la viga simplemente apoyada que se ilustra en la Figura 2.24 sometida a sendas cargas
concentradas que se sitúan en el tercio medio de su luz, es decir, equidistantes a los apoyos y a una
distancia ⁄3 entre ellas. Si se despreciara el peso propio de la viga se obtendrían diagramas de
momento flector y cortante como los que se indican en la misma Figura.
Se observa que el momento flector es la única solicitación actuante en el tramo central de la viga y
se dice que en dicho tramo todas las secciones están sometidas a flexión pura, ya que es la flexión la
única acción que las solicita. Mientras tanto en los dos tramos laterales, además del momento flector,
actúa una fuerza cortante, por lo que se dice que en ambos las secciones están sometidas a flexión
simple.
Para el estudio del comportamiento se considerará el caso de la flexión pura cuyos resultados, con la
introducción de ligeras modificaciones que serán comentadas en este mismo texto, son también
generalizables a la flexión simple.

Figura 2.24 Viga simplemente apoyada. Sección de hormigón armado y pretensado .

CAPÍTULO 2    116 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

El estudio del comportamiento de secciones sometidas a flexión conviene expresarlo


preferentemente mediante la relación , donde representa la acción interior que produce
en cada sección la carga externa, mientras la curvatura que experimenta la sección al deformarse
para asegurar el equilibrio. De esta forma se puede analizar el comportamiento de la sección aislada sin
tener en cuenta otras características del elemento tales como luz, tipo de carga, condiciones de apoyo,
etc., que tendrían que considerarse si el comportamiento se expresara, por ejemplo, mediante la
relación ∆ en la que representa la carga actuante, y ∆ la flecha que ella origina en un punto
dado del elemento.
Para el estudio del comportamiento de esta tercera solicitación que se analiza, a pesar de originar
estados deformacionales que dejan de ser paralelos a la sección inicial de referencia producto del giro
que ella experimenta, no pierde vigencia el procedimiento general que fuera explicado en § 2.4.

2.7.1. SOLUCIÓN GENERAL DE LAS ECUACIONES DE EQUILIBRIO


Por otro lado, la flexión pura exige inexorablemente que exista en la sección una zona comprimida
y otra traccionada, de manera que surja un par de fuerzas interiores encargado de equilibrar al
momento flector que originó su giro, es decir, la línea neutra ha de ubicarse en el interior de la sección
y, con mayor precisión, en la altura comprendida entre la fibra de máxima compresión, y el centroide
de la armadura en tracción. Sin embargo, el procedimiento general aplicado ya al estudio de la
Tracción y la Compresión debe ser completado pues no basta con fijar una deformación para cada
iteración que desee realizarse; en efecto, si se fijara, por ejemplo, la deformación correspondiente a la
fibra de máxima compresión, por ella pudieran girar infinitos estados deformacionales, pero se
comprende que para una cuantía de acero en compresión definida , sólo uno de ellos
aseguraría el equilibrio de la sección y, ¿cuál ha de ser ese estado deformacional?.
Sólo el modelo analítico que asegure el cumplimiento simultáneo del equilibrio de la sección y de la
compatibilidad de las deformaciones, puede definirlo. Se comprende que al girar la sección no todas
las fibras situadas en la altura comprimida poseen la misma deformación (Véase la Figura 2.11), lo que
conduce a que no todas estarán sometidas a la misma tensión, y la relación entre ellas ( ) estará
dependiendo de la ecuación constitutiva que se adopte para el hormigón a compresión. La
determinación de la fuerza del hormigón en la altura comprimida, y también su posición, exigen una
laboriosa evaluación si se recurre a la ley constitutiva que se propone en la Figura 2.14 o en la Tabla
2.4,
Un tercer elemento que dificulta el análisis es la forma de trabajo del acero (tracción o compresión)
y la magnitud de su tensión. Lo primero depende de la posición de las armaduras que existan en la
sección respecto de la línea neutra, y lo segundo de sus recubrimientos y también de la profundidad de
la línea neutra que, como se dijera ya, es la principal incógnita del modelo analítico. En definitiva se
trata de un proceso de prueba y error dentro de cada iteración durante el cual se suponen condiciones
que luego el cálculo ratificará o exigirá su rectificación.
Para garantizar el equilibrio de las fuerzas actuantes y resistentes en la sección, se plantean las
ecuaciones de equilibrio, con auxilio de la figura 2,25 que son:
El equilibrio de fuerzas,
0 0

CAPÍTULO 2    117 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Donde para el aporte del hormigón:

Figura 2,25: Ecuaciones de equilibrio. Sección general

Para los aceros dada lo concentrado de sus áreas, la distribución de esfuerzos en ésta carece de
importancia práctica por lo que se considera.

La ecuación de fuerzas quedaría finalmente,

· 0

El equilibrio de momentos, ΣM = 0, tomando en cuenta lo visto anteriormente y considerando el


aporte del refuerzo como fuerzas concentradas:
0

· ·

Donde:
· · momento estático del área comprimida del hormigón respecto a la línea
neutra.
, brazos de las fuerzas y respectivamente

CAPÍTULO 2    118 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Aplicando estos conceptos a la sección rectangular, forma más común de sección transversal en
elementos de Hormigón Armado, ya que el ancho es constante, el aporte del hormigón sería: (Figura
2,26)


· · ·

Figura 2,26: Ecuaciones de equilibrio. Sección rectangular

Tomando como modelo el diagrama PARABÓLICO considerando 0,002 y cargas de corta


duración
′ ′
2 500 500 1000 ′ 250
y poniendo ´ en función de :

·
′ ′
1000 · 250 ·
Entonces:

′ ′ ′ ′
· · 1000 · 250 · ·

De la misma forma para el momento estático:

′ ′ ′ ′
· · · · · 1000 · 250 · ·


· 1000 · 250 · ·

A continuación se ejemplifica el procedimiento para el siguiente ejercicio:

Ejercicio 2.5
Como parte del estudio del Comportamiento de una sección sometida a flexión positiva, obtenga el par
ordenado , correspondiente a una deformación a nivel de la fibra más comprimida igual a
0.002. Reconozca como ecuación constitutiva del hormigón el diagrama parabólico de Collins
para cargas de corta duración, y desprecie la contribución del hormigón a tracción.

CAPÍTULO 2    119 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

a) Recurra a la ecuación constitutiva propuesta sin transformación, y determine la profundidad de


la línea neutra correspondiente a la deformación fijada mediante un modelo analítico.
b) Resuelva el problema del inciso anterior pero mediante una solución semi gráfica para obtener
la posición de la línea neutra.
Suponga los siguientes datos para la sección de hormigón y su refuerzo:
SECCIÓN DE HORMIGÓN: 30 , 55 , 25
ACERO EN TRACCIÓN: 40 , 5 , 300 , 2·
10
ACERO EN COMPRESIÓN: 20 , 5 , 300 , 2·
10

Cálculos y Discusión
INCISO (A)
Análisis de la contribución a compresión del hormigón:
Ecuación constitutiva del hormigón según Collins: ′ ′
2Ω Ω
1.0
Carga de Corta Duración:
ε 0.002 Ω ⁄ε ⁄0.002 500
′ ′ ′
2 500 500 1000 250
Cambiando variable: ·
′ ′
1000 · 250 ·

′ ′ ′ ′
· · 1000 · 250 · ·

′ ′
1000 250 · 1000

1 0.002
· | | 10
2 2 2

250 250
250 | |
3 3
250 0.002 10
3 3

10 2
1000 10 1000 25 300 10
3 3

Análisis de la contribución del acero a tracción:

CAPÍTULO 2    120 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Como se analiza una deformación cercana a la de agotamiento, se va a suponer que para el valor de
" " que se calcula, esta armadura fluye (luego debe comprobarse). Si es así, la fuerza con que entra
al equilibrio es:
40 · 10 300 1 200 000
Análisis de la contribución del acero a compresión:
Se sospecha que para el valor de " " que se está calculando esta armadura no fluye (luego debe
comprobarse), en cuyo caso se debe considerar su ecuación constitutiva y la compatibilidad de las
deformaciones a nivel de sección, es decir:
Compatibilidad: 1

Ecuación Física: 1 2 · 10 0.002 1 400 1


50 50 4 · 10
20 · 10 400 1 800 000 1 0.08 · 10
Solución del equilibrio de fuerzas interiores:
0 0
4 · 10
0.08 · 10 1 200 000 0

80 8 000 0
La solución de esta ecuación es: y . La que posee sentido físico es
la primera, y se convierte en la solución buscada si con ella se verifica que el acero en compresión
no fluye, mientras que el de tracción sí:
Para ambos aceros: ⁄ 300 ⁄2 · 10 0.0015
Acero en compresión: 1 ⁄ 0.002 1 50 ⁄138 0.00127 0.0015
¡No Fluye!
Acero en tracción: ⁄ 0.002 500 50 ⁄138 0.006
0.0015 ¡Fluye!
Como las dos hipótesis que se consideraron para determinar " " se satisfacen ,
el valor calculado se ratifica.
Evaluación del momento flector que origina la deformación fijada:
Se calculará tomando como referencia la posición de la línea neutra por la condición que impone el
hormigón:

′ ′ ′
1000 250 ·

0.002 138 0.002 138


1000 25 300 250 59 512 500 .
138 3 138 4
. .

CAPÍTULO 2    121 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2 · 10 0.00127 20 · 10 138 50
44 704 000 .
. .
40 · 10 300 500 138 434 400 000 .
. .
59.5 44.7 434.4 . .
Evaluación de la curvatura asociada a la deformación fijada:
0.002
. · ⁄
138
Coordenadas del punto: , . . , . · ⁄
INCISO (B)
La solución analítica para la determinación de la línea neutra es laboriosa por la incertidumbre que
se tienen a cerca de la tensión de trabajo de las armaduras. Sin embargo, esta solución puede
evadirse si se recurre a un proceso que se apoya en determinar la fuerza total en compresión y en
tracción para dos valores arbitrarios de la línea neutra, luego representar en un sistema
cartesiano de . " " , a escala, los valores de y que se obtienen para los
dos valores de " " que se fijaron, y finalmente unir los puntos extremos mediante una línea recta,
aceptando que la variación de ambas fuerzas entre los dos valores de " " considerados es lineal.
Entonces en la intercepción de las rectas que definen la ley de variación de dichas fuerzas, se halla
la solución de " ". A continuación se aplica este procedimiento al mismo ejemplo, imponiendo los
siguientes valores para la profundidad de la línea neutra: 150 y 100
Para
0.002
1.33 · 10
150
Análisis de la contribución a compresión del hormigón:
1.33 · 10
150 0.15
2 2
250 250
1.33 · 10 150 0.05
3 3
1000 ′ 1000 25 300 0.15 0.05 750 000
Análisis de la contribución del acero a compresión:
Compatibilidad:

1.33 · 10 150 50 0.00133


Ecuación Física:
2 · 10 0.00133 266.7
20 · 10 266.7 533 333 .
Análisis de la contribución del acero a tracción:
Compatibilidad:

1.33 · 10 500 150 0.0047

CAPÍTULO 2    122 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

40 · 10 300 1 200 000


Verificación del equilibrio:
750 533.3 .

Como , para la segunda iteración se debe disminuir el valor de " "


Para
0.002
2 · 10
100
Análisis de la contribución a compresión del hormigón:
2 · 10
100 0.10
2 2
250 250 0.10
2 · 10 100
3 3 3

0.10
1000 1000 25 300 0.10 500 000
3
Análisis de la contribución del acero a compresión:
Compatibilidad:

2 · 10 100 50 0.001
Ecuación Física:
2 · 10 0.001 200
20 · 10 200 400 000
Análisis de la contribución del acero a tracción:
Compatibilidad:

2 · 10 500 100 0.008

40 · 10 300 1 200 000


Verificación del equilibrio:
500 400

Representación en el sistema . " " en la figura 2,27


Compárese el resultado obtenido mediante este procedimiento y el que se obtuviera analíticamente
en el inciso anterior; se comprenderá entonces la fortaleza de esta solución que no exigió solucionar la
ecuación de segundo grado en " ", como tampoco incluir la incertidumbre acerca de la entrad en
fluencia de las armaduras. A partir de aquí la solución es similar a la que se dio en el Inciso A.
Para
0.002
1.43 · 10
139

CAPÍTULO 2    123 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Análisis de la contribución a compresión del hormigón:


1.43 · 10
139 0.138
2 2
250 250
1.43 · 10 139 0.0458
3 3
1000 ′ 1000 25 300 0.138 0.0458 691 500 .

Figura 2,27: Verificación gráfica del equilibrio.

Análisis de la contribución del acero a compresión:


Compatibilidad:

1.43 · 10 139 50 0.00127


Ecuación Física:
2 · 10 0.00127 254
20 · 10 254 508 000
Análisis de la contribución del acero a tracción:
Compatibilidad:

1.43 · 10 500 139 0.0052

40 · 10 300 1 200 000


Verificación del equilibrio:
691.5 508 . ¡VERIFICA!

Evaluación del momento flector que origina la deformación fijada:


Se calculará tomando como referencia la posición de la línea neutra por la condición que impone el
hormigón:

CAPÍTULO 2    124 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

0.002 139 0.002 139


1000 25 300 250 60 378 125 .
139 3 139 4
. .
2 · 10 0.00127 20 · 10 139 50 45 212 000 .
. .
1 200 000 500 139 433 200 000 .
. .
60.4 45.2 433.2 . .
Evaluación de la curvatura asociada a la deformación fijada:
0.002
. · ⁄
139
Coordenadas del punto: , . . , . · ⁄

2.7.2 TRANSFORMACIÓN DE LEYES NO LINEALES DEL HORMIGÓN EN UN


DIAGRAMA RECTANGULAR EQUIVALENTE.
Cuando las cargas exteriores provocan un desplazamiento de la sección deformada paralelo a su
posición original, todas las fibras de la sección se estiran (tracción) o acortan (compresión) lo mismo,
en consecuencia la tensión normal que tiene lugar en el hormigón es uniforme y su magnitud
dependerá de la ley constitutiva que se adopte para modelar el comportamiento de este material.
Bastaría con sustituir la deformación ó en la ecuación que rige esta ley para encontrar la magnitud
de esta tensión, y con ella encontrar la magnitud de la fuerza y su posición de elemental manera al
tratarse de un bloque de tensiones uniformes. La magnitud de la fuerza resultará de multiplicar la
tensión por el área de la sección en que ella actúa, y su posición coincidirá con el centroide de dicha
área.
Sin embargo, cuando se trata de la flexión la sección al deformarse gira y a cada fibra de hormigón
corresponderá una deformación diferente, por tanto una tensión diferente, es decir, si la ley tenso
deformacional que se adopta para el hormigón ( ) deja de ser lineal, evaluar la magnitud de la
fuerza con que participa este material en el equilibrio, lo mismo que su posición, se convierte en un
proceso realmente complejo, como se demostró en el ejercicio anterior. Para aliviar esta complejidad
se sugiere una transformación como la que se ilustra en la Figura 2.28, sustituyendo el diagrama
genérico de compresiones que se adopte, por otro rectangular equivalente a él.
La equivalencia es certera si se garantiza el cumplimiento de las dos condiciones siguientes:
PRIMERA CONDICIÓN: Para que la fuerza que se evalúe en cualquiera de los dos diagramas sea
igual el volumen de las compresiones correspondiente a las áreas rayadas en el
estado tensional genérico que se considere, y en el diagrama rectangular por el
que se procura sustituirlo, deben ser también iguales. Esta condición se expresa
mediante la igualdad:

CAPÍTULO 2    125 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

· ·

Figura 2.28 Transformación de una ley constitutiva genérica en otra rectangular


equivalente.

SEGUNDA CONDICIÓN: Para que el momento flector que ejerza la fuerza de compresión en el
hormigón sea igual, evaluado mediante cualquiera de los dos diagramas, el
centroide de ambas áreas, que resulta ser el punto de aplicación de dichas
fuerzas, debe coincidir. Esta otra condición se expresa mediante la igualdad:
Á · ·
Á · 2

El término representa la ley tensión-deformación del hormigón a compresión ; en la


sección § 1.2.3 se estudiaron varias de estas leyes, y salvo la lineal , las restantes
responden a ecuaciones de grado 2 o superior, cuya integración resultaría muy laboriosa.
En consecuencia, una ley constitutiva como la parábola rectángulo propuesta por Rüsch (Figura
1.10), la misma parabólica sugerida por Collins (Figura 1.12), o en general para cualquier otra que sea
de variación no lineal, evaluar la magnitud y posición de la fuerza de compresión del hormigón exige
resolver las integrales escritas anteriormente, lo que resulta evidentemente laborioso y a la vez
complejo. Sin embargo, esta complejidad puede atenuarse si se logra la transformación que se propone,
sustituyendo el diagrama genérico que se desee adoptar en otro rectangular que le sea exactamente
equivalente, de manera que se pueda trabajar mejor con este último y evadir así la solución de los
laboriosas procesos de integración. Ello será posible si se llega a conocer la magnitud de los
coeficientes de transformación y para cada deformación que se fije.
Por otro lado, el término corresponde al diferencial de área de la zona comprimida de la
sección y depende básicamente de la geometría que esta tenga.

CAPÍTULO 2    126 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Sólo a manera de ilustración se expondrá una síntesis del procedimiento de transformación para el
caso en que se adopte como ley constitutiva del hormigón a compresión el diagrama de Rüsch para
cargas de acción breve, y dos tipologías diferentes de sección: la rectangular y la triangular.

2.7.2.1 ANÁLISIS DE LA TRANSFORMACIÓN EN EL CASO DE SECCIONES RECTANGULARES


La sección rectangular es el más sencillo de los caso pues su ancho es constante y el diferencial
de área comprimida se obtiene mediante la igualdad · .
La proporcionalidad que puede escribirse en el estado deformacional que aparece en la Figura 2.11
conduce a las siguientes razones de semejanza:

· ·
Entonces las condiciones pueden plantearse como:

· · ·

· · · · · · ·

Donde, como se aprecia en la figura 2,29a:

Figura 2.29 Transformación del diagrama genérico en el rectangular para la sección triangular.

CAPÍTULO 2    127 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

área bajo el diagrama genérico para cargas de corta duración

· · momento estático de dicha área respecto al origen

Estableciendo una equivalencia con el diagrama rectangular, figura 2,29b, puede plantearse que:

Y para la posición del centroide:


· ·
1
2
Por lo que para cada ley constitutiva el problema se concreta en el cálculo las funciones de
y como se demostrará a continuación:
(A) SOLUCIÓN DE LAS VARIABLES FUERZA Y CENTROIDE MEDIANTE LA LEY
CONSTITUTIVA DE RÜSH
En la Tabla 1.2 del epígrafe § 1.2.3 se selecciona la función correspondiente al diagrama de Rüsch,
la que escrita para el caso de carga de corta duración ( . y . ) resulta ser:
1000 250 0.002
:
0.002
Obsérvese que la ley adoptada no es continua en todo el rango de deformación que se debe estudiar.
Esta razón obliga a realizar un primer análisis para deformaciones 0.002, rango en el cual los
coeficientes y responderán a un tipo particular de formulación, y un segundo análisis para el
rango de deformación 0.002 dentro del cual cambia la ley de tensión y en consecuencia las
formulaciones de y .
SOLUCIÓN DE LA INTEGRAL DE ÁREA:
PARA 0.002

1000 250 1000 250

1000 250
2 3

CAPÍTULO 2    128 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

PARA 0.002
.

· · · ·
.
.

1000 250 ·
.

. .
1000 250 | .
2 3

SOLUCIÓN DE LA INTEGRAL DEL MOMENTO ESTÁTICO:


PARA 0.002

· · 1000 250 ·

· · 1000 250
3 4

250
· · 1000
3 4

· ·

PARA 0.002
.

· · 1000 250 · · ·
.

. .
· · 1000 250
3 4 2 .

· · ·

CAPÍTULO 2    129 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

DETERMINACIÓN DEL CENTROIDE


PARA 0.002
250
· · 4 750
3
500
3 500
3
PARA 0.002
· · 6 3 2 · 10 ·
.
3 0.002
3
(B) SOLUCIÓN DE LOS COEFICIENTES DE TRANSFORMACIÓN
DETERMINACIÓN DEL COEFICIENTE
Principio: Igualdad de centroides
PARA 0.002
4 750
1
6 1000 2
4 500
6 1000
Pasando a la variable ⁄ ⁄ .
4 500 0.002
6 1000 0.002
PARA 0.002
3 2 · 10
1
3 0.002 2
1500000 1
2 1
2000 1500 1
Pasando a la variable ⁄ ⁄ .
1500000 0.002Ω 1
2 1
2000 0.002 Ω 1500 0.002 Ω 1
DETERMINACIÓN DEL COEFICIENTE
Principio: Igualdad de áreas
PARA 0.002
500
3 500
3
3000 1 500 ⁄3
4 500
Pasando a la variable ⁄ ⁄ .
3000 0.002 1 500 0.002 ⁄3 ⁄
4 500 0.002 ⁄

CAPÍTULO 2    130 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

PARA 0.002

3 0.002
3
0.002 1500 1
3
Pasando a la variable ⁄ ⁄ .
0.002 1500 0.002 1
3 0.002
Este mismo procedimiento puede seguirse para la transformación de otros diagramas tenso
deformación del hormigón de los que ya fueron presentados en el Capítulo I, sin ceder en la confianza
que ofrece la modelación analítica mediante el empleo de cada uno en su expresión original, lo que
permitiría estudiar el comportamiento a flexión recurriendo al diagrama rectangular de más noble
tratamiento analítico. Por ejemplo, si se repitiera el proceso para el diagrama parabólico sugerido por
Collins, o la propuesta de Hognestad, se demostrarían las ecuaciones recogidas en la Tabla 2.10, que
′ ⁄
permiten evaluar los coeficientes de equivalencia y a partir de la variable Ω .

TABLA 2.10 Expresiones de y para secciones rectangulares


DIAGRAMA
. y .
COLLINS ⁄
(PARABOLICO) ⁄
′ ⁄
0.002
HOGNESTAD ⁄

. . . ⁄ . . .
.
. . .
′ ⁄
0.002

RÜSCH

.

Por otro lado, la Tabla 2.11 ofrece los valores de los coeficientes y para las anteriores leyes
tenso deformacionales del hormigón, incluyendo las de Kabaila y Desayi- Krishman, evaluadas para
diferentes relaciones Ω ⁄ . Lo mismo las expresiones que se indican en la Tabla 2.10 que los
valores que aparecen en la Tabla 2.11 se han obtenido habiendo fijado los siguientes parámetros:
. y . .

CAPÍTULO 2    131 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

TABLA 2.11 Coeficientes de y para secciones rectangulares12

0.25 0.50 0.75 1.00 1.25 1.50 1.75 2.00


PARABOLICO (Para . y . )
0.336 0.595 0.779 0.888 0.928 0.90 0.81 0.667
0.682 0.70 0.722 0.75 0.786 0.833 0.90 1.00
HOGNESTAD (Para . y . )
0.336 0.595 0.779 0.888 0.929 0.94 0.925 0.911
0.682 0.70 0.722 0.75 0.785 0.814 0.849 0.874
RÜSCH (Para . y . )
0.336 0.595 0.779 0.888 0.938 0.961 0.973 0.98
0.682 0.70 0.722 0.75 0.782 0.810 0.832 0.85
KABAILA (Para . y . )
0.33 0.578 0.752 0.864 0.923 0.939 0.922 0.879
0.684 0.704 0.726 0.75 0.778 0.809 0.844 0.882
DESAYI- KRISHMAN (Para . y . )
0.359 0.641 0.818 0.91 0.945 0.947 0.93 0.904
0.675 0.697 0.727 0.762 0.796 0.830 0.861 0.89

Ejercicio 2.6
Con el interés de demostrar la fortaleza de esta transformación, considérese que se desea estudiar el
comportamiento a nivel de sección de un elemento de hormigón armado sometido a flexión,
seleccionando para este estudio el diagrama parábola-rectángulo sugerido por Rüsch,
correspondiente a cargas de corta duración como ecuación constitutiva para modelar el hormigón a
compresión. La investigación de este comportamiento, precisamente el objeto de este Capítulo, exigiría
conocer para diferentes deformaciones a nivel de una cualquiera de las fibras de la sección, por
ejemplo, la fibra más comprimida , cuánto contribuyen las armaduras de acero y el hormigón en la
altura comprimida, o incluso en la altura traccionada si así se resolviera.
Supóngase el caso de una sección rectangular de ancho y altura , que posee un área de acero en
tracción , con un recubrimiento mecánico (a eje de esta armadura) igual a , y determínese sólo la
magnitud de la fuerza de compresión del hormigón, lo mismo que su posición, para asegurar el
equilibrio de la sección, para la situación i-ésima en la que . . Estas características de la
sección se muestran en la figura 2,30
A. Considerando la ley analítica que define Rüsch para el diagrama parábola-rectángulo.

12
 Aun cuando no se ofrecen las expresiones de    y   para las funciones de Kabaila y Desayi‐Krishman, se indican a continuación sus leyes tensión‐
deformación:  
Kabaila:   2Ω 1.189Ω 0.1763Ω 0.0027Ω  
Desayi‐Krishman:  2Ω⁄ 1 Ω  

CAPÍTULO 2    132 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

B. Recurriendo a los coeficientes y que corresponden a esta ley para la deformación que se
ha fijado.

Figura 2.30 Equivalencia entre la ley constitutiva adoptada y la rectangular.

Cálculos y Discusión
SOLUCIÓN POR EL CAMINO (A)
Si no se conocieran las leyes de y para transformar el diagrama parábola-rectángulo en el
diagrama equivalente rectangular, para cada deformación fijada habría que proceder de la manera
siguiente:
Para . 0.002, la ley constitutiva que corresponde al diagrama parábola
rectángulo es:
1000 250
. 1000 0.0015 250 0.0015 .
FUERZA DE COMPRESIÓN EN EL HORMIGÓN:

Para obtener la fuerza en función de la profundidad de la línea neutra en lugar de la deformación


fijada , se debe realizar el siguiente cambio de variable: . De esta manera se debe escribir la
función , el diferencial y el límite superior de integración , en función de :
1000 250

CAPÍTULO 2    133 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

1000 250 1000 250


2 3
1000
1000 250 3 500
2 3 6
Para la deformación que se está considerando ( . ), se tiene:
0.0015⁄
Y sustituyendo en la expresión anterior se llega a:
1000 ′ 0.0015 0.0015
3 500
6
Demostrándose finalmente que:

.
POSICIÓN DEL CENTROIDE:
· · · ·
0.5625 ′

· · · · · ·

1000 250 1000 250


3 4
1000
4 750
12
Para 0.0015⁄
1000 0.0015 0.0015
4 750 0.3594
12
0.3594
.
0.5625 ′
SOLUCIÓN POR EL CAMINO (B)
Los cálculos expuestos para un único valor de deformación confirman la laboriosidad del
proceso analítico cuando se emplea la ecuación de la ley tenso deformacional que se adopte para el
hormigón. Como el estudio del comportamiento exige el análisis para un número apreciable de valores
diferentes de , se comprenderá la complejidad del problema. Sin embargo, si se recurre al diagrama
rectangular equivalente, la operatoria se simplifica extraordinariamente, pues bastaría evaluar los
valores de y para la deformación que se fije. Como en este caso la deformación fijada

CAPÍTULO 2    134 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

corresponde a la condición 0.002, deben adoptarse las expresiones de y deducidas


inicialmente, a saber:
Ω ⁄ε 0.0015⁄0.002 0.75
6 1 Ω⁄3 6 1 0.75⁄3
.
4⁄Ω 1 4⁄0.75 1
4 Ω 4 0.75
.
6 2Ω 6 2 0.75
Y finalmente:

FUERZA: 0.779 ′ 0.722 . ′

.
CENTROIDE: 1 1 .
Luego de comprobar que el resultado obtenido por ambas vías es prácticamente el mismo, compare
el lector los dos procedimientos y comprenderá la ventaja de la transformación que se ha propuesto.

2.7.2.2 ANÁLISIS DE LA TRANSFORMACIÓN PARA SECCIONES TRIANGULARES


Se trata del mismo procedimiento descrito para la sección rectangular que consiste en evaluar la
fuerza de compresión del hormigón, , y su posición, mediante la ley que se seleccione y el
diagrama rectangular equivalente, para luego igualarlas.
La Figura 2.31 muestra una sección triangular en la que las máximas compresiones se producen
hacia un vértice, es decir, en la medida en que disminuye el ancho de la sección, aumentan las
compresiones. Para estas condiciones se deducen los coeficientes y que permiten transformar
el diagrama escogido en el rectangular que le es equivalente.

Figura 2.31 Relaciones geométricas en la sección triangular bajo el diagrama genérico.

SOLUCIÓN PARA UN DIAGRAMA TENSO DEFORMACIONAL GENÉRICO


La Figura 2.31 incluye la representación de una ley genérica para expresar la ecuación constitutiva
del hormigón, y el diagrama rectangular que le es equivalente. Mientras tanto, si se define ∆ ⁄ , en
la sección transversal triangular que se indica en la Figura 2.32, a partir de la proporcionalidad que se
establece en ella a causa de la semejanza de triángulos que puede establecerse, se deduce que:

CAPÍTULO 2    135 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

∆ ∆·
Además, la proporcionalidad que puede escribirse en el estado deformacional conduce a las
siguientes razones de semejanza:


· ∆· · ∆· · ·

FUERZA:


· · ·

MOMENTO ESTÁTICO:


· · · · ·


· · ·

Figura 2.32 Relaciones geométricas en la sección triangular bajo el diagrama de rectangular.

CENTROIDE:
1 · · ·
· ·

CAPÍTULO 2    136 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

SOLUCIÓN MEDIANTE EL DIAGRAMA RECTANGULAR EQUIVALENTE


∆ ∆

1 1 ∆ ∆ ∆
∆ ·
2 2 2 2 2

:
2
2 2 2
1 :· 1
3 3 3
APLICACIÓN DEL PRINCIPIO RECTOR DEL PROCEDIMIENTO
IGUALDAD DE FUERZAS:

∆ ∆
· ·
2
IGUALDAD DE CENTROIDES:
1 · · · 2
· 1
· · 3

La Tabla 2.12 ofrece las ecuaciones de los coeficientes y para el caso particular de
secciones triangulares en las que las compresiones aumentan con la disminución del ancho de la
sección, y para las leyes más frecuentes que se utilizan en la modelación del hormigón durante el
estudio del comportamiento de secciones reforzadas con acero.

TABLA 2.12 Expresiones de y para secciones triangulares


DIAGRAMA
. y .
. .
COLLINS (PARABOLICO) .
.

. .
0.002 .
HOGNESTAD .
′ . .
.


. .
0.002 .
.
RÜSCH
′ .
.

2.7.2.3 TRATAMIENTO DE LA SECCIÓN T Ó I MEDIANTE EL DIAGRAMA RECTANGULAR


EQUIVALENTE
Las secciones T son ampliamente empleadas por sus grandes ventajas para mejorar la resistencia a
flexión. Si se desea deducir la curva de comportamiento de este tipo de sección utilizando el diagrama

CAPÍTULO 2    137 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

rectangular equivalente, es preciso distinguir para cada deformación que se fije en la fibra de
máxima compresión, las dos situaciones siguientes:
a) Si la altura del bloque de compresiones es menor que el espesor del ala de la sección, es decir,
si , el tratamiento es el mismo que se estudiara para las secciones rectangulares,
solo que se debe considerar como ancho de la sección, el del ala comprimida, es decir, .
b) Si la altura del bloque de compresiones es mayor que el espesor del ala de la sección, es decir,
si , es conveniente recurrir al principio de superposición mediante el cual el área
comprimida en la sección original se descompone en regiones rectangulares elementales. La
Figura 2.33 ilustra este principio.

Figura 2.33 División de la sección T en regiones rectangulares elementales.

En este último caso la descomposición consiste en restar a la contribución del rectángulo virtual de
dimensiones ; , la del otro rectángulo de dimensiones ; ya que este en
realidad no existe. Obsérvese que a la fibra más comprimida del primer rectángulo corresponde la
deformación , mientras que a la del segundo la deformación . Sin embargo, para garantizar la
planeidad de la sección al deformarse, entre ambas deformaciones debe existir la siguiente relación de
dependencia:
Como
Puesto que las dos regiones en que ha quedado separada el área comprimida de la sección son
rectangulares, se adoptan los coeficientes de transformación y correspondientes a esta tipología
de sección, y para estimar la contribución en fuerza y momento de ambas regiones se procede de la
manera siguiente:
COEFICIENTES DE TRANSFORMACIÓN:
REGIÓN 1: Para ;
REGIÓN 2: Para ;
FUERZA:
REGIÓN 1:

CAPÍTULO 2    138 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

REGIÓN 2:
0 0
MOMENTO:
REGIÓN 1: · ·

REGIÓN 2: · ·

· ·
2 2
Para cada deformación que se fije, a la incertidumbre acerca de la tensión de las armaduras en
tracción y compresión, si existiese, se adiciona la incertidumbre asociada a la forma de trabajo de la
sección, es decir, si el bloque de compresiones se aloja solamente en el ala, o llega a involucrar
también al alma. Por eso se trata de un proceso de prueba y error que consiste en suponer para cada
deformación que se fije, por ejemplo:
♦ Que las armaduras fluyen y el área comprimida es rectangular,
♦ Que las armaduras fluyen y el área comprimida incluye parcialmente al alma de la sección,
♦ Que la armadura en compresión no fluye mientras sí la de tracción, y el área comprimida es
rectangular,
♦ Que la armadura en compresión fluye mientras la de tracción no alcanza la tensión de fluencia,
y el área comprimida incluye parcialmente al alma de la sección, etc.
Bajo cualquiera de estos presupuestos se obtiene el valor de en la ecuación de equilibrio de
fuerza, se verifican los mismos, y si estos se satisfacen se acepta el valor de calculado, entonces se
pasa a determinar el momento flector de la condición de equilibrio de momento, y la curvatura como
⁄ . Si sólo uno de los presupuestos fijados no se cumpliese se desconoce el valor de
calculado y se establecen nuevos, repitiendo el procedimiento descrito hasta tanto las hipótesis que se
fijen en la iteración se satisfagan todas.

2.7.2.4 TRATAMIENTO DE LA SECCIÓN TRAPEZOIDAL MEDIANTE EL DIAGRAMA


RECTANGULAR
Empleadas sobre todo en viguetas de pequeña sección para cubiertas y entrepisos de viviendas, las
secciones trapezoidales se caracterizan por sus ventajas constructivas en Plantas de elementos
prefabricados dentro de las cuales se industrializan los procesos de producción. Bajo la misma lógica
de las secciones T, en este caso se divide la región comprimida en un bloque rectangular y uno
triangular de compresiones, como muestra la Figura 2.34.



CAPÍTULO 2    139 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura 2.34 División de la sección trapezoidal en regiones elementales (rectángulo-triángulo).

COEFICIENTES DE TRANSFORMACIÓN:
REGIÓN 1 (Rectángulo): Para ;
REGIÓN 2 (Triángulo): Para : ;
FUERZA:
REGIÓN 1:
∆ ∆
REGIÓN 2:

0 0
2
MOMENTO:
REGIÓN 1: · ·

REGIÓN 2: · ·
∆ 2
0 · ·
2 2 3

2.7.3 CURVAS DE COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO


La Figura 2.35 ilustra una sección sometida a flexión incluyendo su estado deformado girado, la
distribución de las tensiones normales que aparecen en el hormigón comprimido y traccionado, lo
mismo que en el acero, y la distribución de las fuerzas en ambos materiales. Procurando mayor
generalización se ha incluido también en el análisis la contribución a tracción del hormigón en la altura
traccionada , en la que aun no se ha sobrepasado la máxima deformación a este esfuerzo, es decir,
10
La proporcionalidad deducida en el estado deformacional i-ésimo permite plantear la siguiente
relación entre y :
10

Adaptando a este estudio el procedimiento general que se explicara en § 2.4, se propone seguir la
siguiente metodología en cada iteración que se realice:

CAPÍTULO 2    140 
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Figura 2.35 Estados deformacional, tensional y de fuerza para . .


Iteración i-ésima:
Paso 1: Fijar en la fibra más comprimida del hormigón (fibra superior si el momento actuante es
positivo) una deformación comprendida entre el valor teórico máximo y valores muy
pequeños, próximos a cero, y determinar los coeficientes y que le corresponden
según sea la ley constitutiva que se adopte para el hormigón, es decir:
0.0001 0.004
Paso 2: Obtener la posición de la línea neutra ( ) a partir de la condición de equilibrio de fuerza a
nivel de sección, y de las ecuaciones de compatibilidad de las deformaciones. La
complejidad de la solución analítica dentro de este paso radica en la definición de la tensión
de trabajo de la armadura. En efecto, la ecuación de equilibrio de fuerza, si se considera la
contribución del hormigón a tracción y además 0 , resulta ser:
∑ 0 0
0
1 10
0
2
Obsérvese que la determinación de la posición de la línea neutra no puede obtenerse
directamente pues depende de la tensión de la armadura , y esta a su vez de la
deformación que alcance el acero , que también depende de , si sucediera que la
armadura no entra en fluencia.
En consecuencia, el procedimiento que se propone consiste en considerar que para la
deformación que se fije, el acero llega a fluir, es decir, , sobre todo para aquellas
iteraciones a las que corresponden valores de próximas a la máxima, de manera que
puede determinarse directamente mediante la expresión:

1 10
2
Calculada se recurre a la ecuación de compatibilidad de las deformaciones y se verifica si,
en efecto, la armadura entra en fluencia:

CAPÍTULO 2    141 
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Si el valor de calculado se acepta y se continúa con el siguiente


paso.
Si el valor de calculado se rechaza y se reevalúa mediante la
expresión:
1 10
0
2
O sea:
1 10
0
2
Que se convierte en:
5 · 10
0

De las dos soluciones que se obtienen al resolver la ecuación anterior, sólo una tendrá
sentido físico.
Paso 3: Calculado el valor de se determina el momento flector recurriendo a la ecuación de
equilibrio de momento.
∑ 0 0 (Tomando momento respecto al
centroide de la armadura en tracción)
1 1 2
2 2 3
1 1 10 2 10
2 2 3
Paso 4: Calcular el ángulo de giro .

Ejercicio 2,7
Definir el comportamiento bajo cargas de corta duración de la sección de hormigón armado
indicada en la Figura 2.24(b), reforzada hacia la zona traccionada con 4 . 25 que representa
un área total de acero igual a 2040 . Ignorar durante este estudio la presencia del refuerzo
que aparece hacia la zona comprimida de la sección, y realizar el estudio para las siguientes dos
condiciones:
A) Reconociendo la contribución del hormigón a tracción en la altura traccionada de la sección, si
se fija como máxima deformación a tracción de este material 10 .
B) Despreciando la contribución del hormigón en toda la altura traccionada.
Cálculos y Discusión para el caso en que se incluye la contribución a tracción del hormigón
Se seguirá la metodología explicada anteriormente para diferentes deformaciones a nivel de la fibra
más comprimida de la sección, aceptando los siguientes datos (Ver Figura 2.24):
300 600 60 540
30 0.62 3.4 0.002 ó

CAPÍTULO 2    142 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

300 2 · 10 ⁄ 0.0015
Sólo a manera de ilustración se expondrán los cálculos para una iteración, precisamente la octava
8 de la Tabla 2.13 que resume los resultados de este ejemplo en el que llegaron a realizarse 11
iteraciones.

TABLA 2.13 Ordenadas de puntos , para construir las curvas de comportamiento de la


sección de hormigón armado cuando se considera la contribución a tracción del hormigón.
· 10

. ⁄
1 0.0040 2.00 0.6667 1.0000 10,222 0,256 0,0173 300 48,89 299,27 3,913
2 0.0035 1.75 0.8102 0.9000 9,346 0,267 0,0167 300 49,79 304,81 3,745
3 0.0030 1.50 0.9000 0.8333 9,09 0,303 0,0148 300 50,21 307,39 3,30
4 0.0025 1.25 0.9280 0.7857 9,335 0,374 0,0193 300 50,33 308,10 2,672
5 0.002 1,00 0,889 0,700 10,24 0,512 0,0085 300 50,16 307,15 1,952
6 0.0015 0.75 0.7788 0.7222 12,171 0,811 0,0052 300 49,61 303,93 1,232
7 0.0010 0.50 0.5952 0.7000 16,55 1,655 0,0022 300 48,21 296,04 0,604
Como la armadura no fluye y
0.0008 0.40 0.5007 0.6923 19,6 0.0014 el valor de que se calculara bajo ese
8 presupuesto se rechaza.
0,00084 0,417 0,5182 0,6936 19,29 2,310 0,0015 300 47,31 291,21 0,433
0.0008 0.40 0.5007 0.6923 19,26 2,408 0.0014 288 47,33 280,38 0.415
9 0.0005 0.25 0.3361 0.6818 19,06 3,813 0.0009 184 47,50 180.49 0.262
10 0.0003 0.15 0.2110 0.6754 19,487 6,496 0.0005 106 47,42 108.51 0.154
11 0.0002 0.10 0.1438 0.6724 20,943 10,47 0.0003 64 46,95 71,635 0.095
12 0.00012 0.05 0.0734 0.6695 32,604 27,35 0.0001 16,4 43,08 69,429 0,037
13 0.0000 0.00 0.000 0.0000 0.0000 0.0000 0.0000 0,00 0.000 0.0000

METODOLOGÍA APLICADA A LA OCTAVA ITERACIÓN


Paso 1: Fijar 0.0008
A esta deformación corresponden los siguientes valores de y (Ver Tabla 2.1 para el
diagrama parabólico):
.
Ω⁄
⁄Ω
0.5007
.
Ω ⁄ 0.0008⁄0.002 0.40
Ω .
0.6923
Ω .
Paso 2: Obtener la posición de la línea neutra ( )
Si se supone que para esta deformación la armadura fluye 300 , entonces:

CAPÍTULO 2    143 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

1 10
2
2040 300
196
1 0.0001 3.4
0.5007 0.6923 30 300
2 0.0008
0.196
Este valor se acepta sólo si se demuestra que para él la armadura llega a fluir, y para verificarlo se
recurre a la ecuación de compatibilidad de las deformaciones:
0.540 0.196
0.0008 0.0014
0.196

Como para el valor de calculado en realidad el acero no entre en fluencia, se exige reevaluar su
valor, considerando que en realidad la tensión de la armadura es inferior a la de fluencia, lo que
obliga a resolver la ecuación de segundo grado que ya se indicara:
5 · 10
0

Sustituyendo los datos que se ofrecieron y los valores de y calculados se llega a la


ecuación de 2do grado:
3119.5 326 400 176 256 000 0
Cuyas soluciones son:
1926 . y 296 .
El signo negativo de la segunda solución indica que la línea neutra se ubica fuera de la sección y por
encima de la fibra más comprimida, lo que resulta inaceptable. La primera corresponde a un valor que
se sitúa entre la fibra más comprimida y el centroide de la armadura en tracción, es decir,
0.1926 0.54 , que es condición de la flexión pura y de la flexión simple. En consecuencia,
de las dos soluciones sólo la primera posee sentido físico, por tanto:
0.540 0.1926
0.0008 0.00144
0.1926

· 2 · 10 0.00144 288 300


Paso 3: Determinar el momento flector recurriendo a la ecuación de equilibrio de momento
1
0.5007 0.6923 30 300 1926 540 0.6923 1926
2
1 10 2 10
3.4 1926 540 1926 1926
2 0.0008 3 0.0008
.
. .
Paso 4: Calcular el ángulo de giro .
0.0008⁄19.26 . · ⁄

CAPÍTULO 2    144 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Cálculos y Discusión para el caso en que se desprecia la contribución a tracción del hormigón
Con el interés de analizar cuánto significa la contribución del hormigón a tracción en el caso de la
flexión, se resuelve el mismo ejemplo anterior despreciando tal contribución, y para ello es suficiente
fijar 0 en el mismo modelo que se siguiera en el Ejercicio 2,7.
La Tabla 2.14 resume los resultados para este análisis. Como la contribución a tracción, de ser
significativa lo fuera sólo para niveles bajo de la carga exterior, es decir, para deformaciones muy
pequeñas, se decidió incrementar las cifras significativas después de la unidad para tales
deformaciones en ambas valoraciones, procurando descubrir la influencia de dicha contribución.

TABLA 2.14 Ordenadas de puntos , para construir las curvas de comportamiento de la


sección de hormigón armado cuando se desprecia la contribución a tracción del hormigón.
· 10
Ω ⁄
. ⁄
0.0040 2.00 0.6667 1.0000 10.2 0.01718 300 48.9 299.3 3.92
0.0035 1.75 0.8102 0.9000 9.3 0.01677 300 49.8 304.8 3.75
0.0030 1.50 0.9000 0.8333 9.1 0.01487 300 50.2 307.4 3.31
0.0025 1.25 0.9280 0.7857 9.3 0.01198 300 50.3 308.1 2.68
0.0015 0.75 0.7788 0.7222 12.1 0.00520 300 49.6 303.8 1.24
0.0010 0.50 0.5952 0.7000 16.3 0.00231 300 48.3 295.5 0.61
Como la armadura no fluye y el valor
de
0.0008 0.40 0.5007 0.6923 19.6 0.00140
que se calculara bajo ese presupuesto hay
que rechazarlo.
0,000822 0,411 0,5117 0,6931 19,14 0,0015 300 47,37 289,38 0,43
0.0008 0.40 0.5007 0.6923 19.1 0.00146 292.2 47.39 282.4737 0.4187
0.0005 0.25 0.3361 0.6818 18.7 0.00094 188.9 47.63 183.5901 0.2675
0.0003 0.15 0.2110 0.6754 18.4 0.00058 115.8 47.78 112.9039 0.1628
0.0002 0.10 0.1438 0.6724 18.3 0.00039 78.0 47.85 76.1742 0.1093
0.0001 0.05 0.0734 0.6695 18.2 0.00020 39.4 47.92 38.5361 0.0550
0.0000 0.00 0.000 0.0000 0.00000 0.00000 0.0000 0.0000 0.0000 0.0000

En la Figura 2.36 se representa el comportamiento para ambas situaciones.


CONCLUSIONES DERIVADAS DEL COMPORTAMIENTO DE LA SECCIÓN
ANALIZADA.
a) Para cargas relativamente pequeñas, antes de que el acero fluya, la curva de comportamiento tiene
una respuesta aproximadamente lineal, lo que refleja la “cuasi” linealidad del segmento , lo
mismo si se ignora que si se incluye en el análisis la contribución a tracción del hormigón.
b) En flexión, la contribución del hormigón a tracción es imperceptible, para cargas superiores al
Momento de fisuración, como se destaca en la Figura 2.38. Por eso los reglamentos reconocen
como hipótesis para las solicitaciones normales, despreciar la contribución del hormigón a
tracción.

CAPÍTULO 2    145 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura: 2.36 Curvas de comportamiento de la sección de hormigón armado


considerando e ignorando la contribución a tracción del hormigón.

c) La diferencia en el comportamiento de la sección al considerar el aporte del hormigón a tracción es


notable solo en la zona cercana al Momento de Fisuración, obsérvese en el detalle ampliado que se
incluye en la Figura 2.38. Por tanto en secciones de hormigón armado donde esta etapa es
importante debe evaluarse el comportamiento considerando el aporte de su capacidad a tracción.
d) Puede notarse que el brazo del par interno de fuerzas ( ) permanece prácticamente constante para
todo el rango de cargas. Esto justifica que algunos autores propongan fórmulas simplificadas en
que consideran · , con un valor de 0.85 0.90 constante.
e) El incremento de momento antes de que el acero fluya se debe fundamentalmente al incremento de
las fuerzas ya que · · , expresión en la que permanece casi
constante.
f) Después que el acero fluye, se observa que el incremento de momento es muy pequeño de modo
que en forma aproximada la capacidad nominal de la sección es la que corresponde a una
deformación comprendida entre 0,002 y 0,0034. Esto justifica que algunas normas aceptan
como deformación máxima del hormigón el valor de 0,003 (ACI) y otras el valor de 0,0035
(EHE).
g) La sección que ha sido analizada, en la que el acero alcanza la fluencia, refleja un comportamiento
mediante el cual a momento “cuasi” constante, el giro de la sección se incrementa apreciablemente
a partir del instante en que el acero comienza a fluir. Cuando esto ocurre se dice que la sección
tiene un fallo tipo dúctil o hipo reforzado como se le llamó en una época. Se confirma en estos
casos que el momento flector que agota la sección es aquel que origina la fluencia del acero,
pues a partir de ese instante se hace prácticamente invariable, lo que algunos autores llaman

CAPÍTULO 2    146 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

“constancia del momento o momento tope”. En otras secciones donde la cantidad de refuerzo es
más elevada, el fallo ocurre antes de que el acero fluya, es decir, de forma frágil o súbita,
indeseable para el diseño. Las normas no admiten diseños frágiles en flexión por las consecuencias
que traerían.
h) La altura de la zona comprimida · sufre una variación pequeña, primero crece y
después decrece, para volver luego a incrementar. Un aspecto interesante es que el valor de es
menor que la mitad del peralto efectivo , o sea que la zona traccionada es siempre mucho mayor
que la zona comprimida. En otras palabras, la zona efectiva de trabajo en un elemento en flexión es
muy pequeña por lo que utilizar calidades muy altas del hormigón no es lo más económico debido
a que no es demandada eficientemente.

2.7.4. COMPARACIÓN PARA DIFERENTES DIAGRAMAS TENSO DEFORMACIONALES DEL


HORMIGÓN
Una comparación más detallada de la respuesta de cada función puede lograrse si se evalúan para
cada caso los coeficientes y donde (ver figura 2,37):
• Las funciones de Hognestad, Rüsch, Kabaila y Desayi-Krishman son prácticamente iguales por
lo que se escoge la más conveniente al calculista, esto se hace más notable para los valores más
comunes de deformaciones del hormigón.
• La parábola pierde efectividad para 1,5 donde se subestima el aporte del bloque
comprimido.
Esto se hace notable si se considera que ′ . (ACI) y ′ . (CEB).
• Nótese que el diagrama de Rüsch se va por encima del resto de los valores para Ω 2. Esta
simplificación no toma en cuenta la caída de para valores de .

Figura 2,37: Comparación de diagramas de hormigón. Coeficientes α1 y β1

CAPÍTULO 2    147 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Otro enfoque que permite comparar la influencia de los diferentes Diagramas es obteniendo las
curvas para una sección dada. Tomando como ejemplo los datos del Ejercicio 2.7 se muestran
a continuación los resultados para los Diagramas de Hognestad, Rüsch y Lineal, donde en las tablas
2,15 y en la figura 2,38 se confirman las conclusiones obtenidas anteriormente.

Figura 2,38: Comparación de diagramas del hormigón. Curvas M vs ϕ

TABLAS 2.15: Comparación de diagramas tenso deformación del hormigón


HOGNESTAD
·

. ⁄
0,004 2 0,910 0,874 8,54 0,0213 300 50,27 307,62 4,68
0,0035 1,75 0,926 0,849 8,66 0,0183 300 50,33 308,00 4,04
0,003 1,5 0,935 0,819 8,88 0,0152 300 50,36 308,22 3,38
0,0025 1,25 0,930 0,785 9,32 0,0120 300 50,34 308,10 2,68
0,002 1 0,889 0,750 10,20 0,0086 300 50,18 307,07 1,96
0,0015 0,75 0,779 0,722 12,09 0,0052 300 49,63 303,76 1,24
0,001 0,5 0,595 0,700 16,32 0,0023 300 48,29 295,52 0,61
0,000824 0,412 0,513 0,693 19,13 0,0015 300 47,37 289,90 0,43
0,0005 0,25 0,336 0,682 18,69 0,0009 188,95 47,63 183,59 0,27

RÜSCH
·

. ⁄
0,004 2 0,850 0,980 9,27 0,0121 300 50,38 308,30 2,70
0,0035 1,75 0,832 0,973 8,74 0,0155 300 50,46 308,82 3,43
0,003 1,5 0,810 0,961 8,40 0,0190 300 50,51 309,10 4,17

CAPÍTULO 2    148 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

0,0025 1,25 0,782 0,938 8,16 0,0225 300 50,53 309,26 4,90
0,002 1 0,889 0,750 10,20 0,0086 300 50,18 307,07 1,96
0,0015 0,75 0,779 0,722 12,09 0,0052 300 49,63 303,76 1,24
0,001 0,5 0,595 0,700 16,32 0,0023 300 48,29 295,52 0,61
0,000824 0,412 0,513 0,693 19,13 0,0015 300 47,37 289,90 0,43
0,0005 0,25 0,336 0,682 18,69 0,0009 188,95 47,63 183,59 0,27

DESAYI KRISHMAN
·

. ⁄
0,004 2 0,890 0,904 8,45 0,0216 300 50,24 307,46 4,73
0,0035 1,75 0,861 0,930 8,49 0,0188 300 50,34 308,11 4,12
0,003 1,5 0,830 0,947 8,65 0,0157 300 50,41 308,51 3,47
0,0025 1,25 0,796 0,945 9,04 0,0124 300 50,40 308,46 2,77
0,002 1 0,762 0,910 9,81 0,0090 300 50,26 307,61 2,04
0,0015 0,75 0,727 0,818 11,43 0,0056 300 49,84 305,04 1,31
0,001 0,5 0,697 0,641 15,22 0,0025 300 48,70 298,02 0,66
0,0008 0,4 0,688 0,528 18,71 0,0015 300 47,56 291,09 0,43
0,0005 0,25 0,675 0,359 18,28 0,0010 195,42 47,83 190,68 0,27

LINEAL
·
. ⁄
0,003 78,87 5,17 0,0283 300 52,28 319,93 5,80
0,0025 65,73 6,21 0,0192 300 51,93 317,82 4,03
0,002 52,58 7,76 0,0119 300 51,41 314,65 2,58
0,0015 39,44 10,35 0,0063 300 50,55 309,37 1,45
0,001 26,29 15,52 0,0025 300 48,83 298,82 0,64
0,0008 21,43 19,04 0,0015 300 47,65 291,64 0,43
0,0005 13,15 19,02 0,0009 183,87 47,66 178,77 0,26

Este enfoque ofrece la comparación a partir de los valores de momento flector y curvatura lo que lo
hace más cercano al verdadero comportamiento de la sección, puede apreciarse la validez del diagrama
lineal solo para la zona en que el refuerzo no fluye. En el ejemplo desarrollado se aprecia como para la
fluencia donde 0,7 aun resulta válido este diagrama, situación en la que se profundizará al
abordar las curvas de comportamiento simplificadas. A partir de aquí comienza a alejarse
sustancialmente del resto de los diagramas sobre todo para las deformaciones donde se produce el fallo
de la sección., nótese los elevados valores que alcanza los esfuerzos a compresión del hormigón.
Como se había explicado anteriormente las diferencias entre el diagrama Parabólico y el resto
aparecen para 0,003, haciendo no recomendable el primero para estos casos.

CAPÍTULO 2    149 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.7.5 CURVAS DE COMPORTAMIENTO SIMPLIFICADAS. CASO ESPECÍFICO DE LA FLEXIÓN


EN HORMIGÓN ARMADO
Es evidente la laboriosidad que exige la determinación “precisa” de los diagramas de
comportamiento para una cualquiera de las solicitaciones estudiadas, especialmente cuando se trata de
la flexión en la que evaluar la profundidad de la línea neutra dentro de cada iteración resulta un
procedimiento complicado. Procurando simplificar los cálculos, las curvas de comportamiento .
se pueden construir a partir de la definición de las coordenadas de menor cantidad de puntos, los que
luego se unen mediante líneas rectas; la Figura 2.39 ilustra estas soluciones, y cualquiera de las
variantes de simplificación a que se recurra debe reconocer tres de los puntos más singulares del
comportamiento:
ƒ Origen
ƒ Inicio de la fluencia del refuerzo en tracción
ƒ Cuando se alcanza el agotamiento de la sección

Figura 2.39 Curvas simplificadas de . para secciones de hormigón armado


El origen depende del caso de sección que se esté analizando, es decir, si se trata de una sección de
hormigón armado, o pretensado. En el primer caso es obvio que el origen coincide con el punto 0 .0
pero ya para el pretensado, si no se desea analizar la posible inversión de momento (no existen puntos
por debajo del eje horizontal ), se ubica en el punto al que corresponde el par 0 , .
Ya para los otros dos puntos, la fluencia y el agotamiento, al que corresponden las coordenadas
, y , , respectivamente, el procedimiento es también análogo al descrito en el
ejercicio 2.7 aunque para el primero de los puntos en lugar de fijar la deformación a nivel de la fibra
más comprimida de la sección, , se fija a nivel del centroide de la armadura en tracción, ó , en
dependencia del tipo de sección que se analiza. Mientras tanto, para el segundo punto se sigue
fijando en el valor .
Existe una variante que incluye, además de los tres puntos singulares anteriores, un cuarto punto
asociado al inicio de la fisuración, caracterizado por el par ordenado , 13 (Figura 2.39b), sin

embargo, la inclusión de la fisuración tiene generalmente menor interés dentro de los casos más

13
 El sub índice " "  corresponde a la palabra inglesa “crack” que significa en agrietamiento 

CAPÍTULO 2    150 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

comunes de comportamiento de vigas, prefiriéndose construir el diagrama de comportamiento sólo a


partir del estudio de la fluencia y el agotamiento (Figura 2.39a).
Aun cuando se persigue una simplificación para construir los diagramas de comportamiento
mediante el análisis de una menor cantidad de puntos, existe una fuente adicional de complejidad
asociada a la ley constitutiva que se adopte para evaluar la contribución del hormigón a compresión
(estos cálculos aproximados ignoran, evidentemente, la contribución a tracción). Aun cuando se decida
recurrir a los diagramas rectangulares equivalentes a estas leyes mediante el empleo de los coeficientes
y , especialmente para el punto correspondiente a la fluencia del acero en tracción, el análisis
sigue siendo laborioso, lo que podrá constatarse en § 2.5.1.1, por eso puede resultar ventajoso recurrir
a un diagrama lineal como el sugerido por los investigadores Paul y Paulay, del tipo: con
1000 para hormigones de resistencia 20 .
El empleo de esta ley lineal, empleada en § 2.5.1.2, es consistente siempre que se asegura una
tensión máxima de compresión en el hormigón inferior al 70% de su resistencia, es decir: ′ 0.7 ′ .
La Figura 2.40 ofrece estos dos diagramas para modelar el hormigón.

Figura 2.40 Ilustración de diagramas del hormigón para evaluar el punto de fluencia ,

2.7.5.1 COORDENADAS DEL PUNTO CORRESPONDIENTE A LA FLUENCIA EN HORMIGÓN


ARMADO
(A) MEDIANTE EL DIAGRAMA DE COLLINS PARA MODELAR EL HORMIGÓN
Cuando se considera un diagrama no lineal para el hormigón, el proceso presupone considerar los
coeficientes y para transformarlo en el rectángulo equivalente, y ambos dependen a su vez de

Ω . Sin embargo, para estudiar el inicio de la fluencia lo que se requiere es hacer y
definir cuál es la deformación ′ que corresponde a esta condición. La deducción es sencilla si se
recurre a la ecuación de compatibilidad de las deformaciones, es decir:

′ 500
Ω Ω
0.002

CAPÍTULO 2    151 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Ejemplificando para el diagrama parabólico de Collins correspondiente a cargas de corta duración


0.002 se deben aplicar las siguientes ecuaciones (Ver Tabla 2.2):

6 1 Ω⁄ 3 6 1 166.7
4⁄Ω 1 0.008 0.008

4 Ω 1 125
1.5 6 2Ω
1.5 250
SOLUCIÓN DEL EQUILIBRIO DE LA SECCIÓN PARA DETERMINAR LA LINEA NEUTRA
Aunque el procedimiento que se explica es general y puede adaptarse a cualquier tipología de
sección, se describirá para una sección rectangular, pero incluyendo la presencia de refuerzo en la zona
comprimida que resulta ser una situación muy frecuente. Este refuerzo fue ignorado voluntariamente
mientras se estudió el comportamiento “exacto” de la sección, no porque fuera imposible incluirlo
(aquí se observará cómo proceder), sino para aliviar las ecuaciones de trabajo.
Equilibrio de fuerzas
0 0 0
Para los recubrimientos usualmente empleados y para la posición de la línea neutra que asegura la
entrada en fluencia del acero en tracción, se debe esperar que el acero en compresión también alcance
la fluencia , lo que simplifica en algo la solución del equilibrio de fuerzas:
.
0 (A)
. . . .

Sin embargo, si se confirma que la armadura en compresión no fluye para la condición ,


entonces , y se requiere recurrir a la compatibilidad de las deformaciones para hallar ,y
luego a su ecuación física para indicar a como función de , o sea:
Compatibilidad de las deformaciones

Ecuación física o constitutiva del acero en compresión


Si
′ ′

Sustituyendo esta tensión en la ecuación de equilibrio se llega a:


.
0 (B)
. . . .

El procedimiento general a seguir se explica a continuación:


PROCEDIMIENTO
Paso 1: Determinar el valor de " " (profundidad de la línea neutra que asegura el equilibrio en la
sección)
1.1 Emplear la ecuación (A)

CAPÍTULO 2    152 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

1.2 Evaluar la deformación del acero en compresión para el valor de " " calculado:

1.3 Comprobar si realmente el acero en compresión fluye:


ƒ Si , continuar con el Paso 2.
ƒ Si , desestimar el valor de " " calculado y determinar un nuevo valor mediante la
ecuación (B). Con este nuevo valor es que continúa el procedimiento, pasando al Paso 2.
Paso 2: Determinar el momento flector que origina la fluencia para el valor de " " obtenido en el
Paso 1:
′ ′ ′ ′
0.5

ƒ Si , entonces
ƒ Si , entonces ′
Paso 3: Determinar la curvatura de fluencia: ⁄
La determinación de " " mediante las ecuaciones (A) y (B) es compleja aunque algunas
herramientas informáticas, como MathCad, alivian apreciablemente la solución.
(B) MEDIANTE EL DIAGRAMA LINEAL PARA MODELAR LA CONTRIBUCIÓN DEL
HORMIGÓN
El procedimiento es similar al anterior pero a partir de una nueva ley de para hallar , en este
caso la lineal. Con el auxilio de la Figura 2.42 la ecuación de equilibrio de fuerza se puede obtener de
la manera siguiente:
1
0 0 0
2
′ ′
Siendo y
Atendiendo a la compatibilidad de las deformaciones:

Entonces:

′ ′

Si se supone que el acero en compresión fluye se llega a la ecuación:


0.5 0 (A1)
Si se comprueba que para el valor de " " calculado mediante la ecuación A1 el acero no fluye (se
utiliza para ello la ecuación de compatibilidad), se debe determinar un nuevo valor mediante la
siguiente ecuación:

CAPÍTULO 2    153 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 


1
0
2

0.5 0 (B1)
Siendo ⁄
Para aceptar la solución simplificada mediante el diagrama lineal, el valor de " " que se obtenga
debe asegurar una tensión en el hormigón a nivel de la fibra de máxima de compresión, tal que
0.7 o incluso , de lo contrario se debe desestimar el diagrama lineal y calcular la
sección mediante un diagrama no lineal que exige cálculos más laboriosos.
PROCEDIMIENTO
Paso 1: Determinar el valor de " " (profundidad de la línea neutra que asegura el equilibrio en la
sección)
1.1 Emplear la ecuación (A1)
1.2 Evaluar la deformación del acero en compresión para el valor de " " calculado:

1.3 Comprobar si realmente el acero en compresión fluye:


ƒ Si , continuar con el Paso 2.
ƒ Si , desestimar el valor de " " calculado y determinar un nuevo valor mediante la
ecuación (B1). Con este nuevo valor es que continúa el procedimiento, yendo al Paso 2.
Paso 2: Comprobar la confianza del diagrama lineal empleado:

ƒ Si 0.7 el diagrama lineal es confiable y se continúa el procedimiento pasando al


Paso 3.
ƒ Si 0.7 se desestima el diagrama lineal y se recurre al procedimiento explicado en
§ 2.5.1.1
Paso 3: Determinar el momento flector que origina la fluencia para el valor de " " obtenido en el
Paso 2
′ ′ ′ ′
0.5

ƒ Si , entonces
ƒ Si , entonces ′
Paso 4: Determinar la curvatura de fluencia: ⁄
El empleo del diagrama lineal, en el mejor de los casos, produce alteraciones en los resultados
debido fundamentalmente a las siguientes razones (Ver Figura 2.42):
• La solución conduce a un valor de " " menor que el real (línea neutra más alta .
• Al disminuir " " aumenta el brazo mecánico y por tanto el momento flector
será ligeramente superior.
• Conduce a una curvatura menor.

CAPÍTULO 2    154 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.7.5.2 COORDENADAS DEL PUNTO CORRESPONDIENTE AL AGOTAMIENTO DE LA SECCIÓN


A los valores del momento flector y la curvatura de agotamiento de la sección ,
corresponde una deformación del hormigón, a nivel de la fibra más comprimida , que es
considerada de manera diferente por algunos reglamentos. A continuación se exponen las
consideraciones de dos de las tendencias más generalizadas:
ACI: Plantea que el agotamiento ocurre para 0.003, y no limita la deformación del acero.
EHE: Establece que el fallo puede ocurrir por el hormigón cuando alcanza una deformación
0.0035, o por deformación excesiva del acero cuando alcanza la deformación
0.01.
Una vez establecido el criterio de fallo, el procedimiento para obtener el punto , es
sencillo. Ha quedado confirmado que utilizar el diagrama rectangular equivalente en sustitución de la
ley constitutiva que desee considerarse, siempre que se conozcan las expresiones que permiten evaluar
y durante esta transformación, es una decisión probadamente consistente para la condición
0.7 . Siendo así, la siguiente expresión iguala la contribución del hormigón en fuerza en la
altura comprimida " " en una sección rectangular, correspondiendo el miembro izquierdo a la
evaluación de dicha fuerza mediante un diagrama lineal como el que proponen Park y Paulay, mientras
el derecho a la misma fuerza evaluada en uno cualquiera de los diagramas no lineales que se han
estudiado, pero mediante el diagrama rectangular que le es equivalente:
1
2
2
La Tabla 2.16 ofrece el valor de para las leyes tensodeformacionales más empleadas durante la
modelación del hormigón, y se aprecia que en todas ellas 0.7, incluso mayor que la unidad, lo que
supone desestimar el diagrama lineal para estudiar este punto dentro del comportamiento de la sección,
aun mediante un procedimiento simplificador como el que se estudia.

TABLA 2.16 Valores de y para secciones rectangulares correspondientes a una


deformación ′ 0.003

′ ⁄ε
Para 0.003⁄0.002 1.5
DIAGRAMA
·
COLLINS (PARABOLICO) . . . .
′ . . . .
HOGNESTAG .
′ . . . .
RÜSCH .

Esta conclusión es evidente y confirma la ineficacia de estudiar las situaciones próximas al


agotamiento mediante leyes lineales para el hormigón. En resumen, el estudio del par , , aun
procurando criterios simplificadores, debe realizarse recurriendo a una cualquiera de las leyes
tensodeformacionales para el hormigón de las convalidadas por la práctica y avaladas por la
experiencia, pero preferiblemente recurriendo a sus diagramas rectangulares equivalentes
representados por sus coeficientes y .

CAPÍTULO 2    155 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

(A) MEDIANTE DIAGRAMAS RECTANGULARES PARA MODELAR LA CONTRIBUCIÓN DEL


HORMIGÓN
PROCEDIMIENTO
Paso 1: Determinar la profundidad de la línea neutra que asegura el equilibrio en la sección (" ")
1.1 Se fija 0.003
1.2 Evaluar los coeficientes y seleccionando las expresiones que correspondan a la ley
tensión-deformación del hormigón que se decida emplear.
1.3 Suponiendo que el acero en compresión fluye, determinar el valor de " " mediante la
expresión A2:
(A2)
1.4 Verificar la entrada en fluencia del acero en compresión para el valor de " " calculado:

ƒ Si , continuar con el Paso 2.


ƒ Si , desestimar el valor de " " calculado y determinar un nuevo valor mediante la
ecuación (B2).

0 0

0 (B2)
Con este nuevo valor de " " es que continúa el procedimiento, yendo al Paso 2.
Paso 2: Determinar el momento flector que origina la fluencia para el valor de " " obtenido en el
Paso 2
′ ′ ′
0.5

ƒ Si , entonces
ƒ Si , entonces ′
Paso 3: Determinar la curvatura de fluencia: ⁄ 0.003⁄
2.7.5.3 COORDENADAS DEL PUNTO CORRESPONDIENTE AL INICIO DE LA FISURACIÓN
La inclusión de este punto en el comportamiento exige definir las condiciones bajo las cuales se
inicia la deformación. En este caso se impondrá como condición que la fisuración se inicia cuando la
fibra de la sección más traccionada, alcance la tensión 0.62 , sin embargo, como para
determinar la profundidad de la línea neutra lo conveniente es partir de una deformación a cualquier
nivel de la sección, la estrategia es convertir la tensión fijada en deformación, requiriéndose
seleccionar la ley . Es evidente la pertinencia del diagrama lineal para estimar la contribución
a compresión del hormigón durante el estudio este punto, pero no lo es tanto para el estudio de la
contribución a tracción. Sin embargo, se puede suponer con una certeza probada que alrededor de estas
tensiones el hormigón a tracción tiene también una respuesta cuasi lineal. Siendo así, la deformación a
nivel de la fibra más traccionada a la que corresponde la tensión , se puede evaluar de la manera
siguiente:

CAPÍTULO 2    156 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Como se ha procedido hasta el momento, la solución del problema (determinación de y )


está en la solución de las ecuaciones de campo: equilibrio, compatibilidad y leyes constitutivas. A
continuación se presenta esta solución, incluyendo la contribución del hormigón a tracción., con el
apoyo de la figura 2,41.

Figura 2.41 Efecto del momento de fisuración sobre la sección.

Compatibilidad:
0.62



0.62

0.62

Ecuaciones Físicas:
.
Hormigón en Compresión: 0.62

Hormigón en Tracción: 0.62


.
Acero en Compresión: 0.62

.
Acero en Tracción: 0.62

CAPÍTULO 2    157 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Ecuación de Equilibrio de Fuerza para determinar la posición de la línea neutra:


1 1
0 0
2 2
0
1 1
0.62 0.62 0.62 0.62
2 2
0
Al trabajar esta última expresión se demuestra que:
(A3)
El valor que define la expresión anterior para fijar la ubicación de la línea neutra sólo puede
aceptarse si al sustituirlo en las ecuaciones de compatibilidad de ambas armaduras, y , se
confirman que ninguna de ellas alcanza la fluencia, pues bajo ese presupuesto fue calculada. Basta que
al menos uno de los aceros fluya para que se ignore el resultado alcanzado en cuyo caso se deja al
estudiante la deducción de otras expresiones que conciban, por ejemplo, que fluya el acero en
compresión y no el de tracción, o viceversa, aunque resulta más sugerente recurrir a una solución
semigráfica como la que se explica en el Ejercicio 2.5. Hallado el valor de " " ya existen las
condiciones para determinar y mediante el siguiente:
PROCEDIMIENTO
Paso 1: Determinar la profundidad de la línea neutra que asegura el equilibrio en la sección (" ")
1.1 Si se supone que ninguna de las dos armaduras fluye, se determina mediante la ecuación A3.
1.2 Verificar que ninguna de las dos armaduras fluye para el valor de " " calculado:

0.62

0.62

ƒ Si y , continuar con el Paso 2.


ƒ Si ó también , desestimar el valor de " " calculado y determinar un nuevo
valor. Se sugiere para ello recurrir a una solución gráfica, y con el nuevo valor es que
continúa el procedimiento, yendo al Paso 2.
Paso 2: Calcular las fuerzas interiores que aparecen en la sección
Hormigón en Compresión: 0.31
Hormigón en Tracción: 0.31
0.62
Acero en Compresión: :

0.62
Acero en Tracción: :

CAPÍTULO 2    158 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Paso 3: Determinar el momento flector que origina la fisuración del hormigón para el valor de " "
obtenido en el Paso 2
2 ⁄3 2 ⁄3
Paso 4: Determinar la curvatura de fluencia: ⁄ 0.62

2.7.6 CONCEPTO DE DUCTILIDAD. FALLO BALANCEADO.


La mayor parte de las normas internacionales exigen a los diseños de secciones sometidas a flexión
cierto grado de ductilidad para evitar su agotamiento súbito, prefiriéndose que tengan lugar
deformaciones y fisuras previas al potencial fallo, tales que permitan prever el colapso y evitar el
desplome brusco de la estructura. Esto se logra, básicamente, a través del control de la cuantía de
refuerzo, lo mismo en tracción que en compresión, garantizando que no se diseñen secciones con
exceso de acero o hiper-reforzadas.
Con el apoyo de la curva de comportamiento simplificada puede definirse el concepto de
ductilidad de la sección como la relación entre las curvaturas de rotura y fluencia, es decir, mediante
la relación ⁄ . En la Figura 2.42 se muestran diferentes tipos de secciones en función de su
ductilidad.

Figura 2.42 Ductilidad de la sección atendiendo a la relación ⁄ .

SECCIÓN a: Sección dúctil, con ⁄ 1. En el momento del fallo las deformaciones y el


agrietamiento de la pieza son observables y permiten acciones preventivas.
SECCIÓN b: Sección con ⁄ 1, donde en la rotura la deformación del refuerzo
traccionado es precisamente la de fluencia. A este caso se le llama fallo
balanceado.
SECCIÓN c: Sección frágil, donde la rotura ocurre sin que el acero traccionado haya
alcanzado la fluencia. Como el acero no fluye el giro de las secciones es limitado,
el elemento experimenta flechas reducidas, y el agrietamiento puede llegar a ser
escaso. Es como si el estado del elemento fuera óptimo y sin embargo, puede
encontrarse próximo al colapso. El fallo es brusco e indeseado.
El fallo balanceado representa la frontera entre la ductilidad y la fragilidad, de ahí la importancia
de su estudio. A él corresponde una deformación del acero en tracción igual a la de fluencia, es decir:

CAPÍTULO 2    159 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

. Se puede identificar comparando las cuantías de acero con la llamada cuantía balanceada. La
Figura 2.43 ilustra el estado deformacional correspondiente a este fallo.
Para introducir el concepto de cuantía mecánica se va a considerar la ecuación de equilibrio de
fuerzas en una sección rectangular de ancho , para cualquiera de los diagramas tensión-deformación
del hormigón.
0 0

Figura 2.45 Fallo balanceado.


Si se divide la ecuación de fuerza por y se definen los términos , de la manera
siguiente:

; ;

0 0
Cuando la profundidad de la línea neutra coincide con la del fallo balanceado, es decir, cuando
, entonces:

Y el tipo de fallo puede identificarse de la manera siguiente:

Si El fallo será dúctil


Si El fallo será el balanceado
Si El fallo será frágil

2.7.7 VARIACIÓN DE LA CUANTÍA DE REFUERZO. EFECTO DEL ACERO A COMPRESIÓN.


Es importante, a modo de resumen, enfatizar en el mecanismo resistente de una sección de
hormigón armado a flexión, simplificado en un par de fuerzas, como se aprecia en la siguiente figura
2,44:

CAPÍTULO 2    160 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Se puede simplificar y agrupar como a todas las fuerzas a compresión ( y en este caso) con
un brazo ´ respecto a , resultante de las fuerzas a tracción, y por tanto la resistencia de la
sección puede plantearse como:
0

0
· ´ · ´

Figura 2,44: Diagramas de deformaciones, tensiones y fuerzas. Par de fuerzas resistentes

Entonces podemos concluir que el momento resistente de la sección depende de 2 factores:


- La magnitud de la resultante del par,
- El brazo del par, ´
La magnitud de la resultante es función de la cantidad de refuerzo situado en la zona traccionada y
de su resistencia, ( ), sabemos que la racionalidad de la sección y su ductilidad está en
función de lograr que .
El incremento del brazo del par, ´se logra fundamentalmente por medio del aumento del peralto
efectivo de la sección . También se logra incrementando el refuerzo comprimido , pero con menor
influencia que al aumentar
Estos criterios se demuestran en el siguiente ejercicio:

Ejercicio 2,8
Para la sección rectangular de hormigón cuyos datos se muestran a continuación, realice una
valoración sobre su comportamiento ante diferentes combinaciones de refuerzo principal. Utilice como
enfoque de análisis la construcción de curvas de comportamiento simplificadas y el diagrama de
HOGNESTAD como modelo del comportamiento del hormigón.
30 55 25 25 000
300 2 · 10 0.0015 5
0,51 para . (ACI)

CAPÍTULO 2    161 
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Cálculos y Discusión
1) , , ,
El valor de indica claramente que es una sección con gran ductilidad, hipo-reforzada ya que
´
Para la rotura: . se obtienen los coeficientes y :
0.003
Ω 1.5
0.002
. . . . · , . · , .
2 1 2 1 0,94
. . . , . · , . · , .
. . . ⁄ . . · , . ⁄ ,
0,814
,
Pudiéndose utilizar también la tabla 2.4
0 0


2000 0 300
104.5
0.94 0.814 25 300

0.003
. · ⁄
10.45
0
′ ′ ′
0.5
0.94 0.814 25 300 104.5 500 0.5 0.814 104.5 0
274331550,8 . , .
Para la fluencia: 0,0015 se procede a calcular la posición de la línea neutra por la
siguiente expresión, que considera que 0,002:
.
0
. . . .

· , . · , · ,
25 · 300 0 20 300 0
. · , . . · . · ,

Expresión que al resolverse ofrece el resultado de: 196,5


Y a partir de la posición de la línea neutra se puede calcular:
0.0015
. · ⁄
50 19,65
199,5
0.0015 0.00097 0,002
500 196.5
0.00097
Ω 0.485
0.002
. ⁄ .
⁄ .
0.582 ; 0.699
.

CAPÍTULO 2    162 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

0
′ ′ ′ ′
0.5
0.582 25 0.699 196.5 300 500 0.5 0.699 196.5 0
258796081,7 . , .
Finalmente calculando la ductilidad de la sección:
5,81

Se ratifican las conclusiones obtenidas al comparar la cuantía de la sección con la balanceada de que
se trata de una sección dúctil.
En la figura 2,45 se muestra la curva simplificada y los principales resultados en la tabla
2.20.
2) , , ´ ,
Antes de realizar cualquier cálculo puede vaticinarse:
• El refuerzo ′ no alcanzará la fluencia ya que se trata de refuerzo simétrico en vigas.
• La curvatura se incrementará sustancialmente por la disminución del bloque a compresión del
hormigón.
• Evaluar la ductilidad solo comparando ´ no ofrece todos los elementos pues el
acero comprimido no fluye.
Después de realizados los cálculos, cuyos resultados se muestran en la figura 2,45, además de
confirmar lo anterior puede plantearse:
• En este elemento, hipo-reforzado, con fallo dúctil, el incremento de ′ hasta llegar al 100% de
no ofrece mejoría a la capacidad portante de la viga. Esto justifica la política de usar ′
solo por razones constructivas.
• El incremento de se produce solo después de la fluencia. En la etapa "elástica" el aporte es
insignificante también en cuanto a deformación.

Figura 2,45 Influencia de la cuantía en el comportamiento a flexión


CAPÍTULO 2    163 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

3) , , ,
Al analizar el valor de , se conoce que se está en presencia de un elemento menos dúctil que los
anteriores.
Puede apreciarse en la figura 2.45 como el incremento de capacidad portante se logra a partir de una
reducción de en la zona de máximos momentos. En el análisis de las ecuaciones para la rotura
puede establecerse:

Al duplicarse el valor de , se duplica también la profundidad de la línea neutra , que será


entonces:
208,9
Y por tanto se reducirá a la mitad la curvatura en la rotura

0.003
, · ⁄
20,89
Para el momento flector en que las secciones 1 y 2 fallan en forma dúctil la sección 3 está en una
etapa de comportamiento elástico y sin deformaciones ni fisuras grandes. Pero el incremento al doble
de ¿representa una duplicación del momento ? En la ecuación puede apreciarse que al reducirse
el brazo, por el incremento de , se logra solo aumentar un 80%.
′ ′ ′
0.5
0.94 0.814 25 300 208,9 500 0.5 0.814 208,9 0
497281567,4 . , .
4) , , , , ´ ,
El análisis de esta sección en la rotura ofrece las conclusiones siguientes:
• El aporte de ′ provoca que disminuya y por tanto que aumente.

• Para en esta sección, menos hipo-reforzada, el acero si provoca un incremento de , sobre
′ ′
todo porque en la etapa de rotura y por tanto .
• Para esta sección es interesante comparar los resultados con la sección 1 donde, de la ecuación
de fuerzas:


Por lo que como la relación 20 es igual al refuerzo de la sección 1, será el
mismo en ambos casos. Del mismo modo el brazo y la curvatura .
Entonces de la ecuación de momento se puede determinar que el incremento de respecto a
la sección 1 se produce por la magnitud de ´, ya que el primer término de la ecuación es el
mismo que para la primera viga
′ ′ ′
0.5
Siendo:
′ ′ ′
´
´ 2000 · 300 500 50 270000000 · ·

Estas ecuaciones dejan de ser válidas cuando

CAPÍTULO 2    164 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Para la fluencia: 0,0015 se procede a calcular la posición de la línea neutra por la


siguiente expresión:
. .
0.00675 120 0
. .

Resuelta esta expresión se comprueba que su solución es 224.54595 .


Y se verificar que para este resultado el acero en compresión no fluye como fue supuesto:
′ .
0.0015 0.00095 0.0015 ¡NO FLUYE!
.
′ ′
2 · 10 0.00095 190
Y a partir de la posición de la línea neutra se puede calcular:
0.0015
. · ⁄
50 22.45
224.5
0.0015 0.0012 0,002
500 224.5
0.0012
Ω 0.6
0.002
. ⁄ .
⁄ .
0.6776 ; 0.7083
.
′ ′ ′ ′
0.5
0.6776 25 0.7083 224.5 300 500 0.5 0.7083 224.5
2 000 190 500 50
515702588,6 . , .
5) , , ,
Prácticamente es un fallo balanceado y por tanto será frágil, brusco y traerá el desplome del
elemento. Obviamente se produce un incremento de la capacidad portante pero no al ritmo que se
incrementa y se obtiene al costo de un sustancial aumento de la peligrosidad del fallo. Se hace
evidente que esta no es la mejor forma de incrementar en una viga.
Siguiendo los enfoques anteriores es fácil determinar cómo se triplica y se reduce en 3 la
curvatura en la rotura respecto a la sección 1
En el cálculo del punto de fluencia se comprueba que 0,002 por lo que no puede emplearse
para obtener la posición de la línea neutra la expresión anterior, solo válida para el diagrama
parabólico. En este caso que se emplea el modelo de Hognestad la expresión a emplear es:

0,408 ′
1,15 0,75 · 0
0,002 ·
0,002
Que para los datos de esta sección esta sección se transforma en:
,
4525 2040000 6000 · 300 0
Resuelta esta expresión se obtiene 311,5 y se completan el resto de los pasos.

CAPÍTULO 2    165 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

6) , , , , ´ ,
Previo a los cálculos se pueden adelantar las siguientes conclusiones:
• Es una sección con comportamiento menos ductil que la sección 1, el aporte de ′ provoca un
gran incremento de la capacidad resistente.
• Sin embargo la ductilidad no mejora tanto pues la reducción del bloque de compresiones no es
muy significativa.

• Siguiendo el mismo razonamiento que en la sección 4, como 40 por lo que se
corresponde con ductilidad de la sección 3.
7) , , , , ´ ,

Se logra una ductilidad y comportamiento semejantes a las secciones 1 y 4 ya que
2
20 Comparando con la sección 6 el aumento de 20 cm en compresión no produce un gran
incremento en la capacidad resistente de la sección, pero si de la ductilidad.
8) , , , , buscar una solución donde se incremente en 60 kN.m,
sin provocar cambios en la curvatura en la rotura.
Como se mantiene constante lo será también . Un análisis entonces de la ecuación de
momentos dará la respuesta sobre la necesidad de incrementar
0.5
Si el incremento es de ´ 60 · , entonces:
´ , ·
Y como se sabe que 10,45 puede despejarse el peralto requerido de la ecuación de
momentos:
´
2
,
0,819 600
·
Resultando un peralto total 650
Un procedimiento más sencillo y rápido es determinar el incremento de brazo que genera el
incremento ´de momento, entonces:
´ ·∆
Por tanto el incremento del brazo y de peralto será:
´
∆ 100
·

9) ) , , , , buscar una solución donde se incremente en


120 kN.m, sin provocar cambios en la curvatura.
Tomando como referencia el ejemplo 4, donde el valor es de 544,33 kN.m y 10,45 al
igual que el problema anterior, de la ecuación de momentos:
′ ′ ′
0.5
Donde:
´ , ·
Y obteniendo el peralto que provoca este incremento y como es constante, también lo será el
aporte del hormgón

CAPÍTULO 2    166 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Entonces:

´ ´
2

,
· , · ·
600
·
Resultando un peralto total 650
Utilizando el procedimiento de calcular el incremento del brazo, en este caso ∆ ´
´ ·∆ ´
Por tanto el incremento del brazo y de peralto será:
´
∆ ´ 100
·
La Figura 2.45 permite observar las siguientes conclusiones como resumen de estos análisis:
a) El acero en compresión mejora la ductilidad de la sección, alejando más la curvatura de
agotamiento de la de fluencia en la medida en que crece la cuantía de este refuerzo.
b) A su vez el refuerzo en compresión mejora la rigidez de la sección, lo que queda evidenciado
con la mayor pendiente de la recta que refleja el comportamiento antes de la entrada en fluencia
del acero en tracción. Con ello se mejora el estado límite de deformación.
c) La influencia del acero en compresión en la capacidad resistente de la sección no es
significativa. Obsérvese que pasar de 0a 20 , sólo significó que la resistencia de
la sección se incrementara un 9%, por eso la vía de aumentar con el afán de lograr mayor
ductilidad es loable pero sumamente costoso.
d) La comparación de la relación de las cuantías con la balanceada, : , es una
herramienta útil y orienta al proyectista sobre las características generales del fallo. Al
incrementar la sección es mas dúctil, mientras que al aumentar sucede lo contrario.
e) Se puede asegurar que el incremento de la capacidad portante que se logra con el aumento del
peralto es como regla, más económico y deseado que procurarlo a través de mayor refuerzo,
pues además propicia secciones más dúctiles.
Los resultados de las secciones analizadas se muestran en la tabla 2,17:
TABLA 2.17 Puntos singulares para definir el comportamiento de la sección estudiada en el
Ejercicio 9.
· · · · /

0 20 274,33 2,872 258,8 0,494 5,81


20 20 278,76 4,796 267,01 0,446 10,75
0 40 497,33 1,436 483,97 0,636 2,26
20 40 544,33 2,872 515,70 0,545 5,27
0 60 668,98 0,957 668,78 0,840 1,14
20 60 767,33 1,436 750,22 0,646 2,22
40 60 814,33 2,872 776,99 0,572 2,02

CAPÍTULO 2    167 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.7.8 SECCIÓN DE HORMIGÓN PRETENSADO


El procedimiento es análogo al que se explicara para la sección de hormigón armado, sólo que hay
que incluir en el análisis del acero pretensado la deformación previa que se introdujo al tesarlo,
evaluada preferentemente cuando se han desarrollado ya todas las pérdidas de tensión, es decir,
adicionar (si la armadura activa se halla ubicada en la altura traccionada) o sustraer (si lo está en la
altura comprimida) a la deformación que originan las cargas , la asociada al tesado .
Iteración i-ésima:
Paso 1: Fijar una deformación en la fibra más comprimida del hormigón y determinar los
coeficientes y que le corresponden:
0.0001 0.004
Paso 2: Obtener la posición de la línea neutra ( ) considerando la condición de equilibrio de
fuerza a nivel de sección, y las ecuaciones de compatibilidad de las deformaciones.
∑ 0 0
0
Aquí también es aconsejable considerar inicialmente que para la deformación que se
fije, el acero llega a fluir , de manera que puede evaluarse mediante la
expresión:

Con así calculada se recurre a la ecuación de compatibilidad de las deformaciones y se


verifica si en realidad la armadura entra en fluencia. La singularidad que posee el caso del
pretensado ya se explicó arriba: adicionar a la deformación que origina la carga exterior a
nivel del acero , la deformación previa efectiva , o sea:

Siendo
Si , el valor de calculado se acepta y se continúa con el siguiente paso.
Si , el valor de calculado se rechaza.
Cuando esto último es lo que sucede se recurre a la ecuación constitutiva del acero y se
sustituye entonces por , es decir:
0
Trabajando el término se obtiene:

0
Expresión que se transforma en la siguiente ecuación de 2do grado:
0
Aquí también se obtienen dos soluciones y sólo una tendrá sentido físico.
Paso 3: Calcular el momento flector mediante la ecuación de equilibrio de momento.
∑ 0 0
(Tomando momento respecto al centroide de la armadura en tracción)

CAPÍTULO 2    168 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

1
2
Paso 4: Evaluar el ángulo de giro .

La metodología se repite para diferentes deformaciones y para cada una se obtendrá un par
, que, representados todos en un sistema cartesiano , permite definir la curva de
comportamiento para el caso que se estudia.

Ejercicio 2,9
Definir el comportamiento bajo cargas de corta duración de la sección de hormigón pretensado
indicada en la Figura 2.24(c), reforzada hacia la zona traccionada con dos barras que ofrecen un área
total de acero igual a . Ignorar también la presencia del refuerzo que aparece hacia la
zona comprimida de la sección y la contribución del hormigón a tracción.

Cálculos y Discusión para el caso en que se incluye la contribución a tracción del hormigón
En la solución de este ejemplo se adoptan como datos los siguientes (Ver Figura 2.26):
300 , 600 , 60 , 540 , 382
30 0.002 ó
1 600 , 2 · 10 , 0.008 , 0.0045
·
Al igual que en el Ejercicio 2.8 sólo se expondrán los cálculos para una iteración, en este caso la
sexta 6 de la Tabla 2.18, que resume los resultados de este ejemplo para las 11 iteraciones
realizadas. La solución se completa con el estudio de tres instantes singulares del comportamiento, a
saber:
a) Cuando la carga exterior es nula 0
Esta es la situación que tiene lugar en el instante mismo en que se transfiere la fuerza de
pretensado y aun no actúa la carga exterior. En este instante la curvatura de la sección es de
sentido contrario a la que luego origina la carga (Figura 2.46b). Es una situación virtual en la
mayoría de los casos de flexión ya que al transferirse el pretensado con él actúa generalmente
una carga, tan siquiera el peso propio, llamada carga concomitante. Sin embargo, es interesante
porque origina la máxima compresión en la fibra extrema de la zona pre comprimida, y quizá
una tracción elevada en la fibra opuesta. Aun cuando en diseños propiamente dicho debe ser
analizado para el pretensado inicial transferido , aquí se considerará la fuerza efectiva de
pretensado .
b) Cuando la influencia del pretensado hacia la zona pre comprimida supera la tracción originada
por la carga exterior.
Si la flexión es positiva el momento flector originado por la carga exterior tracciona las fibras
inferiores, justificando que el pretensado pre comprima hacia esas fibras. Cuando el efecto del
pretensado comprime más a esa fibra que la tracción que origina en ella el momento flector,
entonces el equilibrio se logra con una fuerza de compresión del hormigón desplazada hacia la

CAPÍTULO 2    169 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

zona pre comprimida. Como las compresiones continúan dándose hacia la fibra pre
comprimida, las curvaturas continúan siendo negativas (Figura 2.46c).

Figura: 2.46 Instantes singulares del comportamiento de secciones pretensadas sometidas a


flexión positiva
c) Cuando la curvatura de la sección se anula 0
Con el incremento de la carga y considerando estable el efecto del pretensado llegará un
instante en el que la sección regrese a su estado deformado original (m-m), significando que la
curvatura se haga igual a cero. El estudio de este instante es de los más complejo durante el
análisis del comportamiento, pues al no existir momento activo en la sección 0 , el
momento reactivo también debe ser nulo lo que obliga a que la compresión que tiene lugar en el
hormigón se auto equilibre con la tracción del acero, es decir, que ambas fuerzas sean de igual
magnitud y dirección, pero de sentido contrario. La complejidad radica en definir que
deformación ha de tener la fibra extrema pre comprimida y con ella la profundidad de la
línea neutra, para que se satisfaga el autoequilibrio descrito (Figura 2.46d).
A partir de este instante incrementos sucesivos de la carga exterior continúan ampliando la
curvatura positiva de la sección, es decir, aumentando las compresiones de la fibra superior de la
sección si es que la flexión es positiva como se viene considerando en este ejemplo, y se resume en la
Tabla 2.18.

A) ANÁLISIS DE LA ETAPA EN LA QUE LAS COMPRESIONES TIENEN LUGAR EN LA


FIBRA SUPERIOR DE LA SECCIÓN
El análisis de esta etapa se realizará fijando 11 valores diferentes para la deformación a nivel de la
fibra en la que la carga exterior (representada por ) ejerce una compresión, en este caso la fibra
superior. Se mueve esta deformación en el intervalo 0.0001 0.004 . La Tabla 2.18 recoge los
resultados de cada una de estas 11 iteraciones, y sólo a manera de ilustración del procedimiento que ha
de seguirse, se aplica a continuación la metodología para una de esas deformaciones.

CAPÍTULO 2    170 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

METODOLOGÍA APLICADA A LA SEXTA ITERACIÓN


Paso 1: Fijar 0.001
A esta deformación corresponden los siguientes valores de y (Ver Tabla 2.1 para el
diagrama parabólico):
.
Ω⁄
⁄Ω
0.5952
.
Ω ⁄ 0.001⁄0.002 0.50
Ω .
0.7000
Ω .
Paso 2: Obtener la posición de la línea neutra ( )
Si se supone que para esta deformación la armadura fluye 1 600 , entonces:
382 1 600
163 0.163
0.5952 0.7000 30 300
Este resultado debe verificar la entrada en fluencia del acero para ratificarlo, de lo contrario debe
ser rectificado y para ello se debe investigar la deformación del acero:
0.540 0.163
0.0010 0.0023
0.163
0.0045 0.0023 0.0068
Esta conclusión obliga a reevaluar el valor de , considerando que en realidad la tensión de la
armadura es inferior a la de fluencia, lo que implica resolver la ecuación de segundo grado
siguiente:
0
Que sustituyendo conduce a:
3 750 267 400 41 256 000 0
Cuyas soluciones son:
. y .
De ellas dos, sólo la primera posee sentido físico; ya se explicó la razón en el caso de la sección
de hormigón armado, lo que obliga a determinar para ella la tensión real de trabajo del acero
pretensado:
0.540 0.1464
0.001 0.00276
0.1464
0.0045 0.0027 0.0072
0.008
· 2 · 10 0.0027 1 437 1 600
Paso 3: Determinar el momento flector recurriendo a la ecuación de equilibrio de momento
1
0.5952 0.7000 30 300 1464 540 0.5952 1464
2
.
. .

CAPÍTULO 2    171 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Paso 4: Calcular el ángulo de giro .


⁄ 0.0010⁄14.6 4 . · ⁄
B) ANÁLISIS DEL ESTADO DEFORMACIONAL CORRESPONDIENTE A CURVATURA
NULA
Se establecerá para esta iteración el valor 1 Al transferirse el pretensado, si es excéntrico, la
sección experimenta un giro de sentido contrario al que luego origina la carga exterior, y sólo cuando
esta carga comienza a actuar se va recuperando ese giro hasta llegar a pasar por la condición 0,
es decir, a diferencia de los elementos de hormigón armado, en los elementos pretensados cuando la
curvatura o ángulo de giro es nulo, el momento flector es desigual a cero ( 0), ocurriendo
deformaciones de compresión uniforme en toda la altura de la sección. La Figura 2.47 ilustra este
instante.

Figura 2.47 Estados deformacional y tensional para el caso en que se registre un giro nulo en
la sección.

SOLUCIÓN:
Condiciones de equilibrio
FUERZA: ∑ 0
MOMENTO: ∑ 0 ·
Ecuación Física o Constitutivas de los materiales
Hormigón
Para el instante que se analiza la sección está uniformemente comprimida en toda su altura y no se
justifica recurrir al diagrama rectangular equivalente, sino a la ecuación constitutiva misma que se ha
fijado.
Para el diagrama parabólico de Collins y suponiendo cargas de corta duración esta ley es:

CAPÍTULO 2    172 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2 1000 30 250
0.002 0.002
30 000 250
Acero
Las deformaciones en el acero continúan siendo menores que la de fluencia, el acero estará
trabajando en el rango elástico, entonces · :

Ecuación de Compatibilidad de las deformaciones


Como se trata de un acortamiento en el hormigón 0 , se verifica que:

Se trata de un acortamiento
Solución de las ecuaciones de campo

Sustituyendo los datos de este ejemplo en la expresión anterior se obtiene finalmente la ecuación:
30 000 250 300 600 382 200000 ⁄ 0.0045
6 750 000 27 382 1.719 0
La solución de esta ecuación cuadrática conduce a dos resultados:
. y . ·
El primero de estos resultados se ignora pues resulta demasiado grande para el estado de carga que
se analiza (nótese que coincide con la deformación máxima del hormigón de 0.004), entonces el
segundo de ellos será el resultado con sentido físico.
Comprobación del equilibrio interior de la sección
Fuerzas interiores:
30 000 . · 250 . · 300 600 339 025

382 200000 ⁄ 0.0045 . · · 338 926


También se puede conocer la tensión en la fibra más comprimida del hormigón:
30 000 . · 250 . · 1.88
Repárese en la tensión tan baja a la que trabaja el hormigón cuando actúa una carga tal que
revierte y anula el giro que produjo el pretensado transferido a la sección.
Determinación de la Curvatura
El momento flector que llega a descomprimir al hormigón a nivel del acero pretensado viene dado
por:
0.60
· · 339 0.54 . .
2 2
Determinación de la Curvatura
6.38 · 10


Obteniéndose las coordenadas del punto , . .

CAPÍTULO 2    173 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

C) ANÁLISIS DE LA ETAPA EN LA QUE LAS COMPRESIONES TIENEN LUGAR EN LA


FIBRA INFERIOR DE LA SECCIÓN
Se mueve esta deformación en el intervalo 0.0001 0.000436 , el último en punto de
momento cero. La Tabla 2.18 recoge los resultados de cada una de estas iteraciones, y sólo a manera
de ilustración del procedimiento que ha de seguirse, se aplica a continuación la metodología para una
de esas deformaciones, teniendo el apoyo de la figura 2,48

Figura 2,48: Aporte del hormigón a tracción. Fibra superior traccionada

Paso 1: Fijar 0.0015


A esta deformación corresponden los siguientes valores de y (Ver Tabla 2.13 para el
diagrama parabólico):
Ω ⁄ 0.00015⁄0.002 0.075
.
Ω⁄
⁄Ω
0.109
.

Ω .
0.671
Ω .
Paso 2: Obtener la posición de la línea neutra ( )
La tensión de la armadura es inferior a la de fluencia, lo que implica resolver la ecuación de
segundo grado siguiente:
0

0
Cuyas soluciones son:
. y .
De ellas dos, sólo la primera posee sentido físico; lo que obliga a determinar para ella la tensión
real de trabajo del acero pretensado:

0.507 0.06
0.00015 0.000132
0.507

CAPÍTULO 2    174 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

0.0045 0.000132 0.004368


0.008
· 2 · 10 0.0004368 873,6 1 600
Paso 3: Determinar el momento flector recurriendo a la ecuación de equilibrio de momento
1
2
1
0.109 0.671 30 300 507 0.671 507 60
2
.
, .
Paso 4: Calcular el ángulo de giro .
⁄ 0.00015⁄50,7 . · ⁄
Los resultados para este punto se muestran en la tabla 2.18.
En la figura 2.51 se señala también el supuesto caso de que el acero pretensado no se someta a la
deformación previa, 0, o sea que se estaría en presencia de una sección de HA. Aquí se aprecian
las virtudes del HP en cuanto al mejoramiento del comportamiento de la sección en la etapa de
servicio.
D) ANÁLISIS DEL ESTADO DEFORMACIONAL CORRESPONDIENTE A CARGA
EXTERIOR NULA
Estableciendo esta iteración como 0 , se trata de hallar la curvatura de la sección 0
para la condición 0. Comprender el significado de que exista giro, aun cuando no exista
momento exterior, exige interiorizar la idea de que las fuerzas reactivas en la sección deben ser
colineales, condición que se observa en la Figura 2.49.

Figura. 2.49 Estados deformacional y tensional para el caso en que no exista carga exterior y sólo
actúe sobre la sección la fuerza excéntrica de pretensado 0 , . 0 .

CAPÍTULO 2    175 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

SOLUCIÓN:
Condiciones de equilibrio
FUERZA: ∑ 0
MOMENTO: Como el momento exterior es nulo las fuerzas reactivas (acero traccionado y
hormigón comprimido), tienen que ser colineales, es decir, el brazo del par formado
por ellas es nulo. Entonces:
·
2 2
Ecuación Física o Constitutivas de los materiales
Hormigón
Transformando la ley constitutiva del hormigón en el diagrama rectangular que le es equivalente
mediante los coeficientes y se puede escribir la contribución en fuerza de este material
mediante la igualdad:

En la Tabla 2.1 se puede comprobar que para el diagrama parabólico estos coeficientes adoptan las
siguientes leyes:

6 1 Ω⁄3 6 1 6 1 166. 66
3
4 ⁄Ω 1 4 . 0.008
1

4 Ω 4 0.008
6 2Ω . 0.012 2
6 2
Acero
A su vez el acero, para esta situación, pierde tensión porque se acorta, y si el estiramiento previo
queda muy por debajo de la deformación de fluencia, se puede garantizar que , y en
consecuencia , entonces:

Ecuación de Compatibilidad de las deformaciones

Se trata de un acortamiento
Sustituyendo la conclusión de la segunda condición de equilibrio (en este caso brazo nulo, ⁄
⁄2), en la expresión de , se llega a:

1
2
El giro que se está evaluando produce un acortamiento de la deformación previa provocada, de
manera que:

CAPÍTULO 2    176 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Solución de las ecuaciones de campo


Sustituyendo en la ecuación de equilibrio de fuerzas el resultado de las deducciones que se han
realizado hasta aquí, se llega a una expresión que depende sólo de , cuya solución física permite
hallar la curvatura que se investiga:
2
2

2
2
Expresando y como función de se llega a la ecuación:
6 1 166. 66 0.008
2 0.0045 0.5
0.008 0.012 2
Y sustituyendo los datos de este ejemplo en la expresión anterior se obtiene finalmente la ecuación:
72 000 1 318.92 8.21912 0.0184552 0.0000066 0
La solución analítica de esta ecuación es ajena a los fines del texto, sin embargo, se sugiere recurrir
a MathCad para resolverla y comprobar que la única solución con sentido físico es . .
Para este resultado se obtienen los siguientes valores de las variables físicas del problema:
6 0.0004368 1 166. 66 0.0004368
.
0.008 0.0004368
0.008 0.0004368
.
0.012 2 0.0004368
0.6797 0.0004368
0.0045 0.0004368 .
2 2

382 2 · 10 ⁄
0.00421
0.2979 0.6797 30 ⁄ 300
.
A los efectos del cálculo de la curvatura de la sección, el valor de calculado se debe considerar
negativo porque se está evaluando desde la fibra inferior de la sección.
Comprobación del equilibrio interior de la sección
Fuerzas interiores:
0.2979 0.6797 30 ⁄ 300 176.5
321 643 .
382 2 · 10 ⁄ 0.00421 321 644 .
Momento
En este análisis la condición de momento ∑ 0 se satisface sólo si el brazo del par interior es
cero ya que las fuerzas interiores no lo son. A su vez para que el brazo sea nulo debe satisfacerse la
condición:
· 0.6797 176.5 ?
60
2 2
59.98 60 ¡VERIFICA!

CAPÍTULO 2    177 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Estos dos últimos resultados verifican el equilibrio de fuerzas en la sección. En efecto:


FUERZA: ∑ 0 321.6 321.6 0 ¡VERIFICA!
· 321.6 0 0
MOMENTO: ∑ 0 ó
· 321.6 0 0
¡VERIFICA!
Determinación de la Curvatura
La curvatura que se está determinando será en este caso:
0.0004368
. · ⁄
17.65
Finalmente, las coordenadas del punto que se investiga con esta iteración, y que se incorpora a la
Tabla 2.18, resultan ser: . · ⁄ ,
Graficando los resultados se obtiene la curva de comportamiento que se ilustra en la siguiente
Figura.2.50

Figura 2.50 Curva de comportamiento de la sección de hormigón pretensado

Repárese en el hecho de que durante la solución del ejercicio se ha ignorado la capacidad resistente
del hormigón a tracción, a pesar de su favorable influencia en la etapa de trabajo bajo cargas de
utilización, y también la presencia de la armadura en compresión, ya sea ordinaria o pretensada,
influencia que será evaluada detalladamente posteriormente. Un análisis de la curva de
comportamiento obtenida en este ejemplo permite arribar a las siguientes conclusiones:
a) Después que el acero fluye la capacidad resistente de la sección tiene pequeñas variaciones en un
rango amplio de valores de , específicamente en el rango de deformaciones comprendido en el
intervalo 0.0015 0.004 , tal como ocurrió en las secciones de hormigón armado.

CAPÍTULO 2    178 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

b) En la etapa de agotamiento, propia de deformaciones situadas en el mismo intervalo anterior, la


variación del brazo del par se mantiene prácticamente invariable como puede verse en la Tabla
2.18.

TABLA 2.18 Ordenadas de puntos , para construir la curva de comportamiento de


la sección de hormigón pretensado
· 10
· 10 Ω
· ⁄
1 4.0 2.00 0.6667 1.0000 10.19 0.0217 1 600 48.91 298.92 3.93
2 3.5 1.75 0.8102 0.9000 9.31 0.0213 1 600 49.81 304.43 3.76
3 3.0 1.50 0.9000 0.8333 9.05 0.0194 1 600 50.23 306.99 3.31
4 2.5 1.25 0.9280 0.7857 9.31 0.0165 1 600 50.34 307.68 2.68
5 1.5 0.75 0.7788 0.7222 12.07 0.0097 1 600 49.64 303.40 1.24
Como la armadura no fluye y el
1.0 0.50 0.5952 0.7000 16.3 0.0068 valor de que se calculara bajo ese
6 presupuesto se rechaza
1.222 0,611 0,686 0,709 13.96 0.008 1600 299,79 0.88
1.0 0.50 0.5952 0.7000 14.64 0.0072 1437.5 48.87 268.39 0.68
7 0.5 0.25 0.3361 0.6818 19.85 0.0054 1072.0 47.23 193.41 0.25
8 0.2 0.10 0.1438 0.6724 40.12 0.0046 913.8 40.51 141.43 0.05
9 0.1 0.05 0.0734 0.6695 77.18 0.0045 894.0 28.15 96.19 0.01
10 0.0638 - - - ∞ 0.0044 887 24 81.34 0.00
11 -
-0.15 0,075 0,109 0,671 0.00437 874 11,01 36.74 -0.0296
50.70
12 -
-0.20 0,1 0,144 0,672 0.00433 866 6,80 22.47 -0.0526
38.09
13 -
-0.4368 0.218 0.2979 0.6797 0.00421 842 0 0.00 -0.247
17.65

Nota: En las tres últimas iteraciones el signo de se ha considerado negativo indicando que se
refieren a una compresión, pero a nivel de la fibra inferior.de la sección.
c) En el rango propio de las cargas de servicio 0.0005 el brazo varía significativamente,
llegando incluso a ser nulo, pero lo hace con escasa variación en la tensión del acero, cualidad
distintiva del hormigón pretensado que procura el reacomodo de la capacidad resistente de la
sección mediante la variación del brazo en lugar de la fuerza, mientras que el hormigón armado lo
hace de manera contraria. Obsérvese el resumen que relacionan las Tablas 2.19 y 2.20.
d) Esta conclusión es cierta sólo dentro de la etapa de servicio, es decir, mientras el acero no se
acerque a la fluencia; en cuyo caso la respuesta de la sección se invierte; y las deformaciones que
refieren ambas tablas son propias de esta etapa. En efecto, para asegurar que en servicio el
hormigón trabaje en régimen “cuasi” elástico debe verificarse la condición ⁄ 0.45, lo que
sucede para valores de 0.0005:
2 ⁄0.002 ⁄0.002 2 0.0005⁄0.002 0.0005 ⁄0.002
0.438 0.45

CAPÍTULO 2    179 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Tabla 2.19 Variación que experimente la tensión del acero y el brazo en la etapa de servicio
en la sección de hormigón pretensado analizada en el Ejercicio 2,10.
∆ ∆ ⁄
(%) (%)
0.0005 1072.0 47.23
0.0003 954.0 11 44.40 6
0.0002 913.8 4.2 40.51 8.8
0.0001 894.0 2.1 28.15 30
0.0004368 842 5.8 0 Muy elevado

Tabla 2.20 Variación que experimente la tensión del acero y el brazo en la etapa de servicio
en la sección de hormigón armado analizada en el Ejercicio 2,8.
∆ ∆ ⁄
(%) (%)
0.0005 188.9 - 47.63 -
0.0003 115.8 38.7 47.78 0.3
0.0002 78.0 32.6 47.85 0.1
0.0001 39.4 49.5 47.92 0.1
0.0000 0.00 Muy elevado 0.00 -

e) Al igual que en el caso de la sección de hormigón armado, para la cuantía de refuerzo que se ha
utilizado en este ejemplo, al entrar en fluencia el acero la sección sufre grandes deformaciones
(curvatura); es como si anunciara la inminencia de su fallo, o sea, ocurre un fallo de tipo dúctil. Un
aumento de la cantidad de refuerzo puede dar lugar a un fallo frágil.
f) La curva de comportamiento revela dos regiones cualitativamente diferentes: una inicial
en la que la respuesta de la sección es prácticamente lineal y lo es en un rango de deformación
mucho más amplio que en la sección de hormigón armado; y una segunda que confirma la
plastificación del hormigón a partir de la entrada en fluencia del acero, y con ella la constancia de
la capacidad de la sección. La primera se ajusta a una recta con una pendiente elevada que denota
la mayor rigidez en este rango de carga, correspondiente a las cargas normalizadas de servicio (de
ahí que en pretensado se puedan utilizar las expresiones de la resistencia de materiales para
modelar esta etapa, por ejemplo, la expresión de Navier para evaluar los esfuerzos normales que
tienen lugar en la sección de hormigón bajo el efecto combinado del pretensado y la carga
exterior), mientras que la segunda puede asociarse también a una recta, pero cuasi horizontal, esto
último cuando se trata de cuantías de acero que aseguren ductilidad.
g) En el rango de deformaciones (cargas) que se ha estudiado la sección ha estado trabajando desde
parcialmente comprimida, con acortamiento máximos en la fibra superior, a parcialmente
comprimida en la fibra inferior con acortamientos máximos hacia esa región de la sección. Para un
estado de carga específico la sección se encuentra uniformemente comprimida 0 , aun
existiendo carga exterior, lo que no sucede nunca en hormigón armado.

CAPÍTULO 2    180 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

h) Como el pretensado asegura con sus pre compresiones que la sección sea efectiva prácticamente en
toda su altura durante la etapa de servicio (comprimida en su altura ), se justifica la utilización
hormigones de alta calidad.

2.7.8.1 INFLUENCIA DE LA RESISTENCIA A TRACCIÓN DEL HORMIGÓN


Como se demostró para secciones de Hormigón Armado despreciar el aporte a tracción del
hormigón no tiene ningún peso en el comportamiento de estas a flexión. En el caso de secciones de
Hormigón Pretensado, donde el momento de fisuración es mucho mayor, tiene una significación
mayor. Para demostrar lo anterior se comparan dos soluciones:
1. Despreciando el aporte del hormigón a tracción tanto cuando se tracciona la fibra superior como
la inferior. Los resultados se muestran en la tabla 2,24, calculados como el ejercicio anterior.
30 60 30 1400
2 · 10 0.005 10 10
DIAGRAMA PARABÓLICO

TABLA 2,24: Curva de comportamiento sin el aporte del hormigón a tracción.


· 10
% %
· ⁄
0.4 2 0.667 1.000 0.96 23.33 536.67 1.71
0.35 1.75 0.810 0.900 0.97 21.33 565.6 1.64
0.3 1.5 0.900 0.833 0.92 20.74 579.01 1.45
0.25 1.25 0.928 0.786 0.84 21.33 582.67 1.17
0.2 1 0.889 0.750 0.73 23.33 577.5 0.86
0.15 0.75 0.779 0.722 0.64 25.46 526.01 0.59
0.1 0.5 0.595 0.700 0.57 30.17 446.24 0.33
0.05 0.25 0.336 0.682 0.5 48.62 335.19 0.1
-0.05 0.25 0.336 0.682 0.494 44.721 48.384 -0.112
-0.075 0.375 0.475 0.69 0.452 30.451 4.612 -0.246
-0.0794 0.397 0.554 0.692 0.413 28,906 0,024 -0.275

2. Considerando el aporte del hormigón a tracción, se abordan las ecuaciones de diseño por
separado cuando está traccionada la fibra inferior y cuando lo está la superior. A continuación se
detallan las correspondientes al primer caso (ver figura 2,51)
Las ecuaciones de compatibilidad

0,0001

4700
Y las ecuaciones de equilibrio:

CAPÍTULO 2    181 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

∑ 0 0
0
∑ 0 (respecto a )
0
1 1 2
2 2 3

Figura 2,51: Aporte del hormigón a tracción. Fibra superior comprimida

Estas ecuaciones son válidas hasta que se alcanza el momento de fisuración, lo que se refleja en la
tabla 2,25. Nótese que para la deformación de 0,05% la suma de 60,73 excede el peralto
total de la sección , por lo que no resulta válido el procedimiento. Se calcula el punto en ,
resultando 0,000508, que es el correspondiente al momento de fisuración.
A partir de esta deformación la sección no se fisura y aporta íntegramente a la capacidad portante de
la sección. En esta zona no se calculará ningún valor y solo se obtendrán los puntos correspondientes al
momento de fisuración y momento cero. En esta situación, donde la fibra superior es la traccionada
se desarrollan las ecuaciones de cálculo con el apoyo de la figura 2,52:
TABLA 2,25: Curva de comportamiento con el aporte del hormigón a tracción. Zona fisurada
· 10
% %
· ⁄
0.4 2 1.000 0.667 0.96 23.38 0.58 536.68 1.71
0.35 1.75 0.900 0.810 0.97 21.38 0.61 565.67 1.64
0.3 1.5 0.833 0.900 0.92 20.79 0.69 579.14 1.44
0.25 1.25 0.786 0.928 0.83 21.39 0.86 582.87 1.17
0.2 1 0.750 0.889 0.73 23.42 1.17 577.85 0.85
0.15 0.75 0.722 0.779 0.64 25.57 1.7 525.89 0.59
0.1 0.5 0.700 0.595 0.56 30.45 3.05 446.89 0.33
0.0508 0.253 0.682 0.340 0.4998 50.18 9.88 347.70 0.1
0.05 0.25 0.682 0.336 0.5 50.63 10.13 345.26 0.1

CAPÍTULO 2    182 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura 2,52: Aporte del hormigón a tracción. Fibra superior traccionada

Las ecuaciones de compatibilidad

´ ´

Y las ecuaciones de equilibrio:


∑ 0 0
´
´ ´ 0
´
∑ 0 (respecto a )

1 1 2
´ ´ ´
2 2 3
Y entonces se calculan los puntos notables: Momento de fisuración, cuando ´ y
momento cero.
Los resultados para este punto se muestran en la tabla 2,25a:

TABLA 2,25a: Curva de comportamiento con el aporte del hormigón a tracción. Fibra superior
fisurada
· 10
% %
· ⁄
-0.0475 0.238 0.322 0.681 0.4621 49,56 10,44 37,15 -0.096
-0,0758 0,379 0,479 0,691 0,4488 30,81 4,07 0,0842 -0,246

Las curvas de comportamiento se comparan en la figura 2,53:


Un análisis comparativo permite establecer dos zonas perfectamente diferenciadas: la ZONA
FISURADA y la NO FISURADA, cuyas características son:
- En la zona fisurada el considerar el aporte del hormigón a tracción es muy poco significativo,
despreciable, tanto para cuando se fisura la fibra inferior o la superior, confirmándose lo señalado
para Hormigón Armado.

CAPÍTULO 2    183 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

- En la zona no fisurada se producen ligeros cambios, sobre todo al calcular los momentos de
fisuración para ambas fibras. Para esta zona se recomienda emplear el diagrama lineal ya que las
deformaciones del hormigón son pequeñas, rango en que este modelo resulta recomendable.

Figura 2,53: Aporte del hormigón a tracción. Comparación.

2.7.8.2 CURVAS SIMPLIFICADAS PARA HORMIGÓN PRETENSADO.


Un análisis de la curva de comportamiento para Hormigón Pretensado permite repetir la solución
simplificada ya lograda en las de Hormigón Armado. Para Hormigón Pretensado el punto para la
fisuración adquiere mayor importancia que para el Hormigón Armado, pues produce un cambio
notable en el comportamiento de la sección además se suma la inversión de la curvatura que se
produce para pequeños momentos flectores.
La curva simplificada podría representarse calculando los siguientes puntos notables, como se
aprecia en la figura 2,54:
1. Rotura de la sección
2. Fluencia del acero pretensado
3. Momento de fisuración para la fibra inferior
4. Curvatura cero
5. ´ ´ Momento de fisuración para la fibra superior
6. Momento cero

A continuación los procedimientos para el cálculo de cada punto

CAPÍTULO 2    184 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Figura 2,54: Curva de comportamiento simplificada para HP

1. Rotura
Es el mismo procedimiento que para el Hormigón Armado, considerar un valor de máximo para
el que se considera que la sección alcanza su capacidad soportante máxima. Entonces
0,003 (ACI) 0,0035 (CEB – FIB)
En esta zona no es recomendable el empleo del modelo lineal, pero puede despreciarse el aporte del
hormigón a tracción.
2. Fluencia
Se alcanza cuando el acero pretensado trabaja a su deformación de fluencia, , conociendo
que el efecto del pretensado provoca que este punto se alcance para curvaturas menores que en el
Hormigón Armado.
Si existe refuerzo ordinario lo más frecuente es que el acero traccionado este fluyendo, pero para el
comprimido situación para la que puede obtenerse la ecuación de equilibrio en función de la
posición real de la línea neutra. Puede manejarse la variante simplificada de considerar el MODELO
LINEAL ó despreciar el aporte de .
De las ecuaciones de compatibilidad y con el apoyo de la figura 2,55:

De la ecuación de fuerzas
´

Y de la ecuación de momento respecto a


´

CAPÍTULO 2    185 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Donde
, ,

Calculando
´

Si

Figura 2,55: Fluencia del acero pretensado. Modelo lineal.

Sin embargo este enfoque tiene la misma limitación que para el Hormigón Armado, de que no
resulta válido si 0,7 . En este caso podría trabajarse con cualquier otro diagrama, pero habría
que poner en función de la posición de la línea neutra no solo la tensión del refuerzo comprimido, sino
también los coeficientes y . Por ejemplo para el diagrama parabólico:

·
0,002 0,002

·
⁄ 3 0,002
⁄ 0,008

· 0,002
2
·
0,002
Y de la ecuación de fuerzas y con el apoyo de la figura 2,56:
∑ 0 0
0
La que en función de quedaría:

CAPÍTULO 2    186 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

· 0,002 · 0,002
3 ´
0
0,008 2
·
0,002

Figura 2,56: Fluencia del acero pretensado. Diagrama Rectangular Equivalente.

3. Fisuración
El momento de fisuración se alcanza cuando en la fibra inferior. Este valor puede
determinarse fijando el valor de 0,0001 o el valor de 0,62
Empleando el Modelo Lineal, puede plantearse el esquema que se ilustra en la figura 2,57
Las ecuaciones de compatibilidad

Figura 2,57: Momento de fisuración para la fibra inferior traccionada. Modelo lineal.

De la ecuación de Fuerzas
∑ 0 0
0
Considerando que ningún refuerzo fluye como variante más probable:

CAPÍTULO 2    187 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Sustituyendo en la ecuación de fuerzas en función de


´

De donde se obtiene la siguiente expresión, conociendo que

´
2
1
Finalmente se calcula el por ∑ 0 (respecto a )
´
Donde
, ,

,
´
,

Utilizando las expresiones de NAVIER y el pretensado como fuerza interna se puede obtener una
solución simplificada, como se aprecia en la figura 2,58:

Figura 2,58: Momento de fisuración para la fibra inferior traccionada. Solución por Navier.
Y del equilibrio tensional en la fibra inferior
´
´
´ ´
Siendo
´
´

CAPÍTULO 2    188 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

Donde
, fuerza de pretensado final
y ´ módulos de la sección
excentricidad de
Para calcular se obtiene

Este procedimiento es conservador pues no considera el aporte del refuerzo ordinario, lo que podría
atenuarse si se calculan , , y ´ considerando la sección transformada de hormigón tomando en
cuenta este refuerzo
4. Curvatura cero
Se trata de obtener el momento flector que provoca la curvatura cero en la sección. La solución se
logra obteniendo el valor de . de la ecuación de compatibilidad, como ya se demostró en el epígrafe
2.8.1 utilizando el diagrama parabólico. Aquí se calculará con diagrama lineal con el apoyo de la figura
2,59:

Figura 2.59: Momento para curvatura cero. Modelo lineal.

Y de la ecuación de fuerzas
∑ 0 0
· 0

Y finalmente de la ecuación de momento, respecto a


´

CAPÍTULO 2    189 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

´
O respecto al centroide
´
Donde
, ,

Una expresión simplificada puede lograrse despreciando el aporte del refuerzo ordinario
5. Momento cero
Para valores de momento menores de la curvatura se invertirá, hasta llegar a su valor negativo
mayor cuando el momento externo es cero, situación cercana al caso en que se tense el refuerzo
pretensado y no actúe ni siquiera el peso propio de la vida.
Ante 0, pueden presentarse dos casos:
1er caso: La sección no se fisura en su fibra superior pues ,
2do caso: La sección se fisura y deja de aportar una zona de la viga: ,
a) Calculo de para 0 en sección NO FISURADA
El comportamiento de la sección se aprecia en la figura 2,60 y trabajando con la ecuación de
momento, respecto a se tiene:
´ ´
´ 0

Figura 2,60: Momento cero para sección no fisurada. Modelo lineal.

Donde de la ecuación de compatibilidad

´ ´ ´ ´ ´ ´

Siendo
´ ´

CAPÍTULO 2    190 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

´
´ ´
´
´
´
´ ´
´
Del trabajo con la ecuación resulta
´ ´ ´
´ 2 3
´ ´
2
Entonces de la ecuación de fuerzas puede obtenerse εc´.
∑ 0 0
´ ´ ´ ´ ´
· ´ 0
´ ´ ´ ´
Y finalmente
´
´ ´ ´ ´ ´
2

´
Un análisis simplificado por Navier sería, en función de la figura 2,61
´
Entonces
´
´
´

´
b) Calculo de para la SECCION FISURADA
Como, en este caso, para 0 la sección se fisura se presentará un valor de momento de
fisuración para la fibra superior 0. Este momento se calcula cuando se alcanza en la fibra
superior, como se aprecia en la figura2,61.

Figura 2,61: Momento de fisuración para la fibra superior traccionada. Modelo

CAPÍTULO 2    191 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

De la ecuación de compatibilidad

´
´ ´ ´ ´ ´ ´

De la ecuación de fuerzas
∑ 0 0
´ ´ ´ ´
· ´ ´ 0
´ ´ ´
Y de la ecuación de ecuación de momento respecto a Ap
´ ´
´ 0
Donde
´
´ , ,
´
´
,
´
´ ´
,
´

´ ´
´
Podría utilizarse NAVIER para un análisis simplificado. Entonces con el apoyo de la figura 2,62 se
calcula

Figura 2,62: Momento de fisuración para la fibra superior traccionada. Solución por Navier.

´
´
´
´ ´
´
c) Calculo de para 0 en la SECCION FISURADA
Esta resulta una solución compleja donde debe acudirse a tanteos, pues el diagrama de tensiones no
se completa y son desconocidas todas las deformaciones de la sección, como se muestra en la siguiente
figura 2,63:
De la ecuación de compatibilidad

CAPÍTULO 2    192 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

´ ´ ´ ´ ´

Figura 2,63: Momento cero para sección fisurada. Modelo lineal.

En la ecuación de momentos, respecto a Ap


´
´ 0
´ ´ ´ ´
´ ´ ´ ´ 0
´ ´
Como se aprecia la ecuación depende de ´ y por lo que debe tantearse con hasta obtener el
valor de ´ en que se logre el equilibrio de fuerzas. Una vez terminado este proceso se calcula

´
En la tabla 2,26 se exponen los resultados del ejemplo que se trabajó en el epígrafe anterior con solo
los cálculos para la curva simplificada y se comparan ambos resultados en la figura 2,64, quedando
evidenciada la validez de este procedimiento.

Figura 2,64: Comparación entre Curvas de Comportamiento detallada y Simplificada.


CAPÍTULO 2    193 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

TABLA 2,26: Curva de comportamiento simplificada.


· 10 OBSERVACIONES
% %
· ⁄
0.3 0.9384 20.31 583.54 1.48 Agotamiento de la sección
0.1871 0.7 24.16 574.46 0.77 Fluencia del acero pretensado
0.0531 0.4995 50.49 346.03 0.11 Momento de Fisuración. Fibra inferior
0.0207 0.4793 0.00 191.72 0.00 Curvatura cero
Momento de Fisuración. Fibra
-0.0531 0.4632 -49.95 47.43 -0.10 superior
-0.0724 0.4497 -32.77 0 -0.22 Momento cero

2.7.8.3 APORTE DEL ACERO ORDINARIO


Es común en secciones de HP no tomar en cuanta el aporte del refuerzo ordinario, colocado en
muchas ocasiones solo con el propósito de contribuir a conformar el esqueleto para el imprescindible
refuerzo transversal. En la figura 2,65 se muestra como para secciones relativamente pequeñas y donde
el acero pretensado no sea mucho mayor que el refuerzo ordinario este tiene un peso en el
comportamiento de la sección. En resumen puede plantearse lo siguiente:
• El aporte del refuerzo ordinario no es muy significativo en la zona no fisurada, ya que trabajan
a esfuerzo menores que los máximos y se hacen despreciables comparados con el papel de la
sección de hormigón aportando en su conjunto.
• Mas notable resulta el aporte cuando la sección está fisurada y sobre todo en la fase
agotamiento de la sección.

Figura 2,65: Aporte del acero ordinario.

• Como en el Hormigón Armado el refuerzo a compresión contribuye al incremento de la


ductilidad de la sección. Obsérvese sobre todo la variante en que se colocan 10cm2 a
compresión y ninguno a tracción. Para esta sección la contribución a la capacidad portante es
poco significativa.

CAPÍTULO 2    194 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

• El incremento de la capacidad portante se logra colocando el refuerzo a tracción, incluso a


costa de una disminución de la ductilidad, variante 10 y cero a compresión. Cuando
2
se colocan 10cm tanto a tracción como a compresión se logra una ductilidad semejante a la
sección con solo pretensado y un notable incremento de la capacidad portante.
En resumen se aconseja considerar el aporte del refuerzo ordinario para valorar el comportamiento
de la sección en la fase de rotura de la sección.

2.7.8.4 APORTE DE LA DEFORMACIÓN PREVIA DEL PRETENSADO ( )


La deformación previa aplicada al refuerzo es la que da sentido al pretensado, es su esencia a
diferencia del Hormigón Armado donde 0. En la figura 2,66 se comparan curvas con
diferentes. Un análisis de estas ratifican las conclusiones obtenidas anteriormente:
• El valor de no influye en la capacidad portante máxima de la sección, siempre que el fallo sea
dúctil, pues al alcanzar el refuerzo su máxima resistencia ( ), desaparece la influencia de la
deformación previa.
• Resalta que la esencia del pretensado radica en contribuir significativamente al mejoramiento del
comportamiento de la sección bajo cargas de servicio. Nótese como en los elementos de Hormigón
Pretensado, el valor de tiene su importancia en el comportamiento en la etapa de servicio,
• Lo anterior se confirma sobre todo al comparar los momentos de fisuración tanto en la fibra
inferior como en la superior, como se muestra en la figura 2,66 y en la tabla 2,27
TABLA 2,27: Momentos de Fisuración. Influencia de la deformación previa del pretensado.
, % , % , % , %
(kN.m) 286.88 316.45 346.03 375.60
(kN.m) 28.67 38.05 47.43 56.81

Figura 2,66: Influencia de la deformación previa del pretensado.

CAPÍTULO 2    195 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

2.8 HIPÓTESIS QUE SE DERIVAN DEL COMPORTAMIENTO ANTE SOLICITACIONES


NORMALES.
2.8.1 CONSIDERACIONES GENERALES
1) El efecto de la fluencia por efecto de las cargas mantenidas, se manifiesta mediante una
disminución de la capacidad resistente última de la sección.
2) En los elementos de hormigón pretensado el momento de fisuración es grande en comparación
con la capacidad ultima de la sección, y en ellos se justifica aceptar un comportamiento lineal
para el rango de trabajo en la etapa de utilización, es decir, podrán aplicarse las fórmulas de la
Resistencia de Materiales para el cálculo de tensiones en la sección bajo las cargas de
utilización.
3) La capacidad máxima de un elemento comprimido viene dada por la suma del aporte del
hormigón y del acero.
4) La capacidad máxima no es afectada por el efecto de retracción, por tal razón no se tiene en
cuenta en los cálculos, salvo que se restrinja el movimiento del elemento.
5) La capacidad máxima se ve afectada por el fenómeno de la fluencia del hormigón. En los
cálculos se introducen coeficientes que disminuyen la resistencia del hormigón con el fin de
tener en cuenta la reducción de la capacidad por efecto de la carga mantenida.

2.8.2 HIPÓTESIS
A partir del análisis del comportamiento de los elementos sometidos a carga axial, cuyos resultados
han sido corroborados en numerosas pruebas experimentales, se derivan las hipótesis que contemplan
las normas para el cálculo ante tales solicitaciones. A continuación se enumeran las hipótesis
fundamentales para el diseño de elementos de hormigón armado y pretensado sometidos a
solicitaciones normales:
1) Se acepta que la capacidad máxima se produce cuando el hormigón alcanza una deformación
unitaria de acortamiento 0.003.
2) Durante el estudio de la etapa de agotamiento se desprecia la contribución del hormigón a
tracción, mientras que durante la etapa de servicio y hasta tanto no llegue a fisurarse el hormigón
, la contribución a tracción puede considerarse.
3) En los elementos de hormigón reforzado con acero se requiere disponer una cuantía de refuerzo
mínima tal que le suministre una fuerza equivalente o un poco mayor que la que provoca la carga
de fisuración para evitar la fragilidad del fallo.

CAPÍTULO 2    196 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Deduzca las expresiones de y para las funciones de Kabaila y Desayi-Krishman conociendo
que sus leyes tensión-deformación resultan ser:
Kabaila:   2Ω 1.189Ω 0.1763Ω 0.0027Ω  
Desayi‐Krishman:  2Ω⁄ 1 Ω
Evalúe las expresiones obtenidas para los mismos valores de que se utilizan en la Tabla 2.3 y
compare los resultados de α y β que allí se ofrecen.
2) Para una sección con las siguientes características.
30 30 10
65 420 40
7 5 2 · 10
Considerando el Modelo Parabólico de Collins, calcule los valores de ; ; ; para las
siguientes situaciones
a) 0.3% 26.67
b) 1.276 · 10 ⁄ 27.43
c) 0.282% 0.204%
d) 0.069% 0.378 · 10 ⁄
3) Obtenga para cada uno de los casos anteriores los valores de:
♦ Fuerza resultante del hormigón
♦ Fuerza resultante en el acero en compresión
♦ Fuerza resultante en el acero en tracción
♦ La curvatura cuando no fue dato
♦ Brazo mecánico de las fuerzas y respecto al centroide del acero
♦ Compruebe en todos los casos el equilibrio de la sección
4) Deducir los valores de que se indican el la Tabla 2.9 correspondientes a la acción de cargas
sostenidas de compresión.
5) Cuán efectivo es el pretensado en elementos axialmente traccionados y axialmente comprimidos. A
igualdad de sección transversal, cuantía de refuerzo y calidad de los materiales, en cuál de los dos
casos entra primero el acero en fluencia. ¿Por qué?
6) Enjuicie críticamente la siguiente afirmación: en elementos de hormigón armado comprimidos o
con predominio a la compresión, es razonable emplear aceros de grado inferior o igual al G-60.
7) En la sección § 2.3 se ha explicado un procedimiento que permite evaluar la contribución en fuerza
y momento del hormigón comprimido mediante los coeficientes y , los que resultan de
transformar el diagrama en otro rectangular equivalente. Este procedimiento se aplicó
durante el estudio del comportamiento de la viga de hormigón armado y pretensada, sin embargo,
no así para el caso de los tensores y las columnas. ¿Qué razones existen para justificar esta
decisión?
8) Deduzca las curvas de comportamiento correspondientes a las secciones de hormigón armado y
pretensado que se analizan en los Ejercicios 2,7 y 2,9, considerando la presencia del acero en

CAPÍTULO 2    197 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

compresión que aparece en la Figura 2.26b-c si se trata de . , de grado G-40 y con que un
recubrimiento mecánico igual a .
9) Deduzca las curvas de comportamiento a compresión ∆ correspondiente a la sección de
hormigón armado mostrada en la figura 2,67, para cargas de corta duración y las siguientes leyes
constitutivas del hormigón a compresión:
• Diagrama parabólico de Collins
• Diagrama de Hognestad
• Diagrama de Rüsch

30
300
2 · 10
0.002 ó

Figura 2,67: Ejercicio 9

10) Despreciando la contribución del hormigón a tracción, deduzca las curvas de comportamiento
correspondiente a la misma sección de hormigón armado del ejemplo anterior con la
modificación del acero que se indica en la figura 2.68, también para cargas de corta duración y las
siguientes leyes constitutivas del hormigón a compresión:
• Diagrama parabólico de Collins
• Diagrama de Hognestad
• Diagrama de Rüsch

30
300
2 · 10
0.002 ó

Figura 2,68: Ejercicio 10

CAPÍTULO 2    198 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

11) Para una sección con los siguientes características, y trabajando con la ley constitutiva del
hormigón definida por Hognestad:
40 20 10
80 420 50
7 5 2 · 10
a) Calcule los valores de para los siguientes deformaciones del hormigón
♦ 0.35%
♦ 0.2%
♦ 0.1%
b) Repita los cálculos anteriores considerando 0
c) Realice una evaluación en cada caso sobre los cambios que produce esta modificación sobre
,
d) Sobre los cálculos realizados en el inciso (a) para ε 0.35%, se decide añadir 10 a
ambas armaduras (tracción y compresión). ¿Qué provocan estos cambios sobre?
♦ Profundidad de la línea neutra
♦ Deformación del refuerzo ,
♦ Curvatura
♦ Brazo mecánico de la fuerza
♦ Momento flector
Justifique en todos los casos su respuesta
12) Construya las curvas simplificadas correspondientes a la sección del ejemplo
anterior empleando, en lugar de Hognestad, las siguientes leyes constitutivas para el hormigón:
) Parabólico
) Lineal
) Rüsch
Considere las tres propuestas de refuerzo siguiente:
♦ 0y 50
♦ 10 y 50
♦ 20 y 50
a) Compare las curvas simplificadas obtenidas y realice las valoraciones por medio de la
comparación del momento nominal , de la profundidad de la línea neutra de la
ductilidad ⁄
13) Para una sección con las siguientes características:
HORMIGÓN: 40 ; 80
ACERO: 10 ; 50 ; 420 ; 7 ; 5
; 2 · 10
a) Construya las curvas de comportamiento simplificadas utilizando el diagrama de Rüsch para
las tres calidades de hormigón siguientes:
♦ 20
♦ 30

CAPÍTULO 2    199 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

♦ 40
b) Realice un análisis de la influencia de la calidad del hormigón sobre el momento
resistente y la ductilidad de la sección.
c) Emita criterios sobre la relación costo beneficio de cada una de las propuestas
14) Para una sección con las siguientes características:
HORMIGÓN: 40 ; 80 ; 30
ACERO: 10 ; 50 ; 7 ; 5 ; 2 · 10
a) Construya las curvas de comportamiento simplificadas utilizando el diagrama de Collins
para las dos calidades de acero siguientes:
♦ 300
♦ 420
b) Realice un análisis de la influencia de la calidad del acero sobre el momento resistente
y la ductilidad de la sección.
c) Emita criterios sobre la relación costo beneficio de cada una de las propuestas
15) Resolver el Ejercicio 2,9 correspondiente a la sección de hormigón pretensado sometida a flexión
adoptando los mismos datos que se definieron para su solución, bajo las siguientes
consideraciones:
• Incluya en el estudio la contribución del hormigón a tracción.
• Ignore nuevamente la contribución del hormigón a tracción y considere la presencia del
acero en compresión que aparece en la Figura 2.26c, si se trata de . , de grado G-40
y con que un recubrimiento mecánico igual a .

CAPÍTULO 2    200 
                                                                         COMPORTAMIENTO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO Y PRETENSADO ANTE SOLICITACIONES NORMALES 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. Bresler, B. Concreto Reforzado en Ingeniería. México: Ed. Limusa. 1981
3. CEB−FIP. Código Modelo del Comité Europeo del hormigón y la Federación Internacional del
Pretensado. 1990
4. Collins, M. Comportamiento del Hormigón. Impresiones Ligeras, ISPJAE. 1978
5. Dos Santos Lauro Modesto “Calculo de Concreto. Tomo 1 td EMS LTDA Sao Paulo 1983
6. Hernández Santana, J. y Bermúdez Machado, M. Comportamiento de Secciones Pretensadas.
(1ra Parte). Ingeniería Civil, Nro. 117, enero- febrero -marzo, CEDEX, Madrid, España. 2000
da
7. ----. Comportamiento de Secciones Pretensadas. (2 Parte). Ingeniería Civil, Nro. 118, abril,
mayo, junio, CEDEX, Madrid, España. 2000
8. Leonhardt, F. Hormigón Pretensado. Instituto Eduardo Torroja. 1967
9. Mattok, A, Kriz L, Hognestad E. “Rectangular concrete stress distribution in ultimate Stnength
Design” Journal ACI feb. 1961
10. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
11. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979
12. Poliakov L, Lisenko E, Kurnetsov L, “Zhelezobetonnie construksi” Vishcha Shkola, Kiev 1984
13. Rüsch, H, “Researches toward a General Flexural Theory for structural Concrete”. Journal ACI
July 1960
14. Rüsch, H. Hormigón Armado y Hormigón Pretensado. México: Ed. Limusa. 1979

CAPÍTULO 2    201 
                                                                                                                                                                    LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

CAPÍTULO 3
La seguridad en el diseño estructural
3.1 INTRODUCCIÓN
El diseño de estructuras persigue dos propósitos básicos: garantizar seguridad ante la posibilidad de
un fallo, o sea, evitar el colapso en términos de rotura, y asegurar un adecuado funcionamiento de la
estructura para cumplir su cometido. En la búsqueda de esta seguridad se manejan los términos.
CONFIABILIDAD: indica qué probabilidad de ocurrencia existe para determinado fallo.
ECONOMÍA: procura el diseño óptimo para que la estructura sea confiable al menor costo.
Combinar ambos conceptos representa uno de los retos mayores para los proyectistas, sobre todo
reconociendo la improbabilidad de garantizar con absoluta certeza que el fallo no se produzca, pues
siempre existirá la posibilidad de que se presenten cargas mayores que las previstas, o resistencias
menores que las consideradas durante el cálculo. Por eso, se debe asegurar que las estructuras sean
capaces de:
• Soportar todas las acciones e influencias medioambientales que previsiblemente puedan
ocurrir durante la construcción y la vida efectiva de la estructura.
• Comportarse adecuadamente durante su utilización a través del período de vida útil previsto,
que debe ser especificado por el cliente.
En lo anterior se establecen dos puntos de primordial interés:
El primero1: Tratamiento probabilístico de la seguridad mediante la introducción del concepto de
“Probabilidad de puesta fuera de servicio” aceptando, en definitiva, que la estructura
tendrá una confiabilidad determinada, pero no una seguridad absoluta.
El segundo: El concepto de duración de vida prevista o vida útil, renunciando a la idea de que las
estructuras se construyan para siempre.
La Tabla 3.12 indica la vida útil para las que se suelen proyectarse objetos muy diversos. Definir el
período de vida útil de una estructura de la manera expuesta en la Tabla 3.1 o de cualquier otra, no
implica la incapacidad de proyectar para una vida útil más prolongada, sino que hacerlo sería poco
rentable debido a previsibles cambios sociales, económicos y técnicos, que harían necesario su
reemplazo y por tanto, prescindir de sus servicios funcionales aun disfrutando de un aceptable estado
técnico.

1
 Un concepto pionero en este campo fue el introducido por Eduardo Torroja y A. Páez, en el trabajo titulado: “La determinación del 
coeficiente de seguridad en las distintas obras”. ITCC. Madrid. 

2
Tomada de la referencia “The safety of Structures” del autor Pugsley‐A (Edward Ltd. London 1966)
CAPÍTULO 3 202
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

TABLA 3.1. Vida Útil de algunas estructuras.


TIPO DE PROYECTO PERÍODOS DE VIDA ÚTIL CONSIDERADO EN
PROYECTO (AÑOS)
Barcos 40
Edificios de vivienda 100
Edificios de oficinas 50
Grandes fábricas 40
Almacenes 80
Puentes de carretera 100
Puentes de ferrocarril 80
Obras de puertos 200
Iglesias 500
Catedrales 1000

Por otro lado, los riesgos de una puesta fuera de servicio son de muy diversos tipos y de compleja
valoración, pero pueden agruparse en:
• Riesgo de pérdidas de vidas humanas, de heridas a personas, reacciones de la opinión pública
frente a las consecuencias de una eventual puesta fuera de servicio (por ejemplo en hospitales,
escuelas, etc.)
• Riesgos económicos, en especial:
- Los provocados por la interrupción del servicio de la estructura.
- Los correspondientes a su reparación, si ésta es posible.
- Los relativos a su eventual demolición y posible reconstrucción.
En definitiva, la respuesta de los sistemas estructurales frente a la acción de las cargas, consta de
dos elementos (Figura. 3.1): La respuesta en términos de fuerzas y la respuesta en términos de
desplazamientos.

Figura 3.1 Respuesta de los sistemas estructurales ante las acciones exteriores.

CAPÍTULO 3 203
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

La seguridad estructural tiene que basarse no sólo en la resistencia del elemento, sino también en su
probada aptitud para garantizar su desempeño, por lo que para enfocar el fenómeno en toda su
magnitud se establece el concepto de ESTADO LÍMITE, definido como cualquier situación particular
que interrumpa las funciones de la estructura, es decir, todo estado de comportamiento estructural que
resulte inaceptable, independientemente del tipo de respuesta que se esté evaluando (límites de
resistencia o límites de funcionalidad) (Figura. 3.2).

Figura 3.2 Definición gráfica del concepto Estado Límite.

Los Estados Límites pueden clasificarse en dos grandes grupos, según refiere la Tabla 3.2: Estados
Límites Últimos (referidos a aquellas situaciones que comprometen los límites de resistencia de una
sección, elemento o estructura, llamados también de Rotura o Falla), y los Estados Límites de
Servicio (relacionados con la servicialidad, aptitud o funcionamiento de cada elemento de la estructura
y de toda ella en su conjunto, bajo cargas de servicio).
TABLA 3.2 Clasificación de los principales Estados Límites en estructuras de hormigón
ESTADO LÍMITE TIPO
• Agotamiento de secciones críticas (rotura)
• Pérdida de estabilidad local o general
ÚLTIMO, DE FALLA,
• Deterioro por fatiga
ROTURA O COLAPSO
• Inestabilidad por deformación
• Conversión de la estructura en un mecanismo
• Desplazamientos verticales (flechas), horizontales o Giros
excesivos
DE SERVICIO O
• Agrietamiento (fisuración) prematura o excesiva
UTILIZACIÓN
• Vibraciones perjudiciales
• Corrosión de las armaduras

En el diseño estructural por estados límites se procura relacionar la respuesta de las secciones
críticas con la magnitud de la acción actuante, y para los estados límites de falla se define el concepto
de “resistencia” como la magnitud de la carga que moviliza la capacidad portante límite de dichas
secciones, y en la Figura 3.3 se esquematiza cómo pueden existir diferentes resistencias en un mismo
elemento estructural.

CAPÍTULO 3 204
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura: 3,3: Estados Límites para diferentes estados de carga y la relación entre la acción y
la resistencia.

Los estados límites de utilización (flecha o agrietamiento) se presentan para las cargas de servicio,
mientras que los de falla para cargas muy superiores, debiéndose manejar criterios sobre la importancia
del fallo y las características funcionales del elemento. Por ejemplo, durante el diseño de una viga se
defiende siempre que, de producirse el posible fallo, ocurra antes a flexión que a cortante. El primero
es un fallo generalmente dúctil mientras el segundo posee rasgos marcadamente frágiles o bruscos.

3.1.1 FACTORES DE INCERTIDUMBRE


En general para lograr la confiabilidad de la estructura deben tomarse en cuenta múltiples factores
que inciden en su comportamiento. Llamados FACTORES DE INCERTIDUMBRE, se pueden dividir
en:
ƒ Asociados a las cargas :
Variaciones en su magnitud, posición, en la duración y frecuencia de la acción, lo mismo que
en la posibilidad de que existan combinaciones no previstas.
ƒ Asociados a la resistencia
Incluyen la variabilidad en la calidad de los materiales (tensión y deformación), en las
dimensiones de los elementos respecto de las de proyecto, en la posición de los aceros de
refuerzo, y otros errores constructivos y de diseño generalmente impredecibles.
ƒ Asociados a las hipótesis y simplificaciones
Durante la etapa de modelación y diseño estructural se establecen hipótesis y se admiten
simplificaciones que permiten transformar la estructura real en un modelo que es precisamente
el que se analiza. En esta representación se incluyen las INVARIANTES reconocidas de la
modelación estructural: geometría, condiciones de continuidad, cargas y materiales. A la vez,
los métodos de cálculo se sustentan en patrones analíticos que interpretan con suficiente
precisión el comportamiento ante cargas del modelo físico, pero que introducen
inevitablemente errores sistemáticos o accidentales que no pueden evitarse.

CAPÍTULO 3 205
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

ƒAsociados a factores subjetivos o no cuantificables estadísticamente


Toman en cuenta la importancia de la obra, del fallo y su trascendencia, del control en la
ejecución, de las condiciones de trabajo de un elemento o material, de las condiciones de
fabricación, etc.
Llamar la atención sobre estos factores fue tal vez el propósito fundamental de la idea que recoge
Meli Piralla en su texto de Diseño Estructural: “El diseño estructural es el arte de usar materiales que
no conocemos, para formar estructuras que en realidad no podemos analizar, de manera que
resistan cargas que en realidad no podemos evaluar, todo esto en modo tal que el público no se de
cuenta de nuestra ignorancia.”
El análisis de estos factores se puede agrupar en dos categorías:
ƒ Aquellos que se pueden modelar, cuantificar y caracterizar estadísticamente, y
ƒ Aquellos que no caen en este campo y que requieren de apreciaciones cualitativas en función
de lo que representa la estructura y/o el elemento, y su pérdida de seguridad.
Los métodos más utilizados en la actualidad para introducir la seguridad durante el diseño o para
medirla, son del tipo semi probabilísticos, porque analizan por separado las funciones y factores que
responden a las cargas y las resistencias y, además, porque evalúan estadísticamente aquellos factores
en los que resulta posible hacerlo, unido al empleo de coeficientes de seguridad para compensar el
empleo de otras variables que no pueden ser tratadas estadísticamente.

3.1.2 PROBABILIDAD DE OCURRENCIA DEL FALLO


Con el propósito de comprender el concepto de confiabilidad mediante un análisis elemental, se
puede recurrir a un gráfico de distribuciones probabilística de sólo dos variables, las que resumen las
restantes variables aleatorias que intervienen en la seguridad de la estructura. Las dos variables
seleccionadas son:
CARGAS O ACCIONES (Y1 ó S)
RESISTENCIA (Y2 ó R)
En la Figura 3.4 se ilustra una representación ortogonal de las leyes de variación probabilística de
las funciones Carga y Resistencia, mediante un sistema cartesiano en el que el eje horizontal refiere la
variable Cargas Resistentes para un elemento estructural cualquiera, y el vertical la variable Cargas
Actuantes. Resulta obvio considerar que la sección RESISTE siempre que se satisfaga la condición
, y que FALLA cuando se cumpla lo contrario, es decir, .

Figura 3.4 Relación Acción – Resistencia. Enfoque probabilístico. Representación Ortogonal

CAPÍTULO 3 206
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Si se establece una frontera de falla mediante una recta a 45° que pasa por el origen, se observaría
que para un valor de resistencia “r” prefijado, la probabilidad de ocurrencia del fallo se daría
siempre para un valor de que, como se observa en el gráfico, resulta ser 1 .
Es evidente que mientras menor sea la resistencia “r”, la probabilidad de que se produzca una
acción que la sobrepase será mayor, y por tanto la sección menos segura, menos confiable.

3.1.3 EL FACTOR DE SEGURIDAD


Convendría responder a la siguiente interrogante: ¿Cómo introducir la SEGURIDAD durante el
cálculo estructural?
Para comprender el concepto de seguridad resulta conveniente recurrir a una representación coaxial
de las leyes de variación probabilística de las funciones Carga y Resistencia como se observa en la
Figura 3.5, situando ambas curvas una a continuación de la otra, lo que permitiría definir dos
importantes conceptos: Probabilidad de ocurrencia del fallo y Factor de seguridad global.

Figura 3.5 Enfoque probabilístico. Representación coaxial.


El factor de seguridad se puede definir mediante la relación funcional que se expresa de la siguiente
manera:

Siendo y los valores medios de carga resistente (resistencias) y carga actuante,


respectivamente. Esta expresión hace suponer que mientras mayor sea , mayor será la seguridad y la
confiabilidad, mientras que la probabilidad de fallo será menor. Sin embargo un análisis más detallado
conduce a concluir que resultan decisivos otros factores probabilísticos, principalmente el Tipo de
Distribución que se adopte (normal, extrema, logarítmica, etc.), y la Dispersión de la Muestra ( :
desviación estándar; : coeficiente de variación, etc.)
Para resistencias o cargas medias iguales, distribuciones diferentes pueden provocar probabilidades
de fallo diferentes y por tanto distorsionar el factor de seguridad. Por otra parte, existen otros factores
que se pueden reflejar en este factor de seguridad , por ejemplo: importancia de la obra,
características del fallo, tipo de solicitación, de cargas, etc.
Sin embargo el concepto anterior de FACTOR DE SEGURIDAD GLOBAL requiere de una mayor
precisión pues pueden presentarse, desde el punto de vista teórico, las cuatro posibilidades que se
ilustran en la Figura 3.6.

CAPÍTULO 3 207
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura 3.6 Distintas formas de fijar el coeficiente de seguridad global.

1.Cuando se determine el factor de seguridad mediante los valores medios tanto de las cargas
como de las resistencias y , es decir:
2. Cuando se determine el factor de seguridad mediante el valor característico de las cargas y
el valor medio de la resistencia , es decir:
3. Cuando se determine el factor de seguridad mediante el valor característico de la resistencia
y el valor medio de las cargas , es decir:
4. Cuando se determine el factor de seguridad mediante el valor característico tanto de las cargas
, como de la resistencia ., es decir:
Tomando en cuenta que las normativas brindan siempre la función característica de las cargas ,
las vías más empleadas para introducir la seguridad en el diseño resultan ser la 2da y la 4ta,
dependiendo del método que se siga en el diseño.
Por otro lado al fijar el factor de seguridad más razonable deben introducirse criterios económicos.
En la Figura 3.7 se trata de esquematizar esta idea a partir de definir las siguientes variables:
· Costo total
ƒ Costo inicial de la estructura
ƒ Costo de los daños
ƒ Probabilidad de ocurrencia de fallo.

Figura 3.7 Relación Costo – Factor de Seguridad.


CAPÍTULO 3 208
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

El valor óptimo del factor de seguridad ó es aquel que asegure un alto nivel de seguridad
con un costo mínimo, como se ilustra en la Figura 3.7.

3.2 DIFERENTES MÉTODOS PARA MEDIR LA SEGURIDAD


La forma de introducir la seguridad en el diseño estructural ha tenido una evolución con el tiempo,
incluso los distintos métodos que se conocen coexisten en la actualidad y se aplican a distintos
materiales y elementos, con distintas variantes y procedimientos. A continuación se exponen en orden
cronológico los diferentes métodos que han sido utilizados en la práctica del diseño estructural,
agrupándolos en las siguientes categorías:
ƒ Método de las Tensiones Admisibles.
ƒ Método de Rotura o del Factor de Seguridad Global.
ƒ Método de los Estados Límites.
ƒ Teoría de la Confiabilidad o Seguridad Estructural.

3.2.1 EL MÉTODO DE TENSIONES ADMISIBLES


Uno de los primeros métodos empleados para el diseño fue el de las Tensiones Admisibles, regido
por el cumplimiento de la siguiente condición:

En esta ecuación:
Representa el valor de tensiones o cargas actuantes, con sus valores normativos o
característicos.
Valor de las tensiones, fuerzas o resistencias admisibles del material con que se
trabaja (acero, hormigón, madera, suelo, etc.).
En este método el valor de se determina de forma experimental o empírica, a veces sin
tener en cuenta factores que influyen de forma decisiva en la capacidad portante de los elementos o
materiales, por lo que se procura asegurar un trabajo (relación tensión vs deformación) dentro del
rango de comportamiento lineal del material, y por eso se considera que es suficientemente seguro.
Inicialmente se aplicaba al diseño en acero y madera, pasando posteriormente a aplicarse al
hormigón, pero con el tiempo este método fue desechado, ya que su empleo no permite predecir con la
precisión deseada cuál es la seguridad que se introduce en el diseño. Además no se toma en cuenta la
seguridad en el término que representa la acción de las cargas, y el modelo tensión vs deformación que
considera para los materiales durante el diseño se aleja demasiado de su comportamiento real, por lo
que con este procedimiento los diseños que se obtienen distan bastante de ser óptimos y racionales,
siendo una razón más para la búsqueda de métodos de diseño más efectivos y económicos.
Con este método el tratamiento del Hormigón Armado se hace a partir de una derivación de los
enfoques que se empleaban en el diseño de acero, aceptando un comportamiento elástico del hormigón,
y garantizando que tanto este material como el acero, no sobrepasen determinadas tensiones admisibles
establecidas previamente, las que internacionalmente se fijan alrededor de los siguientes límites:
HORMIGÓN: 0.45
ACERO: 0.50

CAPÍTULO 3 209
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Siendo:
Resistencia media del hormigón a compresión
Tensión de fluencia del acero.
Para el caso de un elemento de hormigón armado sometido a flexión, cuyo comportamiento se
analizara en el capítulo anterior, las fuerzas interiores que deben aparecer para asegurar el equilibro a
nivel de su sección transversal se ilustran en la Figura 3.8. En este método la condición de diseño se
escribe de la forma:
.

Figura 3.8 Sección, Deformaciones y Fuerzas en el diseño por Tensiones Admisibles.

Y su tratamiento analítico se realiza de la manera siguiente:


∑ 0 (EQUILIBRIO DE FUERZAS)
Siendo:
1
· 1
2 ·
2

∑ 0 . 0 (EQUILIBRIO DE MOMENTOS)
Siendo:
.
3 3
1
. ·
2 3 3
ORDENAMIENTO DEL MODELO ANALÍTICO PARA EL DISEÑO
Paso 1: Se fijan las tensiones admisibles para el hormigón y el acero:
Debiendo ser .
Debiendo ser .
Paso 2: Se determina la profundidad de la línea neutra mediante la condición de equilibrio de
momento . , y haciendo :
6
3 0
Paso 3: Se determina y comprueba la tensión de trabajo del acero:
3.1) Evaluación de la deformación a nivel de la fibra de hormigón más comprimida :

CAPÍTULO 3 210
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Asegurando que 0.45, puede aceptarse que el hormigón se encuentran trabajando en


su intervalo de respuesta elástica (ley de Hooke), y la relación tensión vs. deformación
será lineal:

3.2) Evaluación de la deformación a nivel de la armadura en tracción :


La necesaria compatibilidad que debe existir entre las deformaciones del hormigón y el
acero a causa de la adherencia, exige el cumplimiento de la siguiente condición:

3.3) Evaluación de la tensión de la armadura en tracción :


·
3.4) Comprobación de la tensión de la armadura en tracción:

Paso 4: Se determina el área de acero requerida :


Verificada la condición anterior, se calcula el área de acero mediante la ecuación de
equilibrio de fuerza:

ORDENAMIENTO DEL MODELO ANALÍTICO PARA LA REVISIÓN


El procedimiento es análogo al descrito anteriormente, sólo que se determina la profundidad de la
línea neutra, no a partir de la condición de equilibrio de momentos, sino de fuerzas:
Paso 1: Se fijan las tensiones admisibles para el hormigón y el acero:
Debiendo ser .
Debiendo ser .
Paso 2: Se determina la profundidad de la línea neutra mediante la condición de equilibrio de
fuerzas:
1 1
· ·
2 2
Haciendo ⁄ , y considerando que según la condición de compatibilidad de las
deformaciones a nivel de sección, escrita en el paso 3.2 del procedimiento anterior, se tiene
que:

Entonces:
· · 0
Paso 3: Se determina y comprueba la tensión de trabajo del hormigón:
3.1) Obtener la deformación unitaria del acero para el valor de fijado:

CAPÍTULO 3 211
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

3.2) Obtener la deformación unitaria del hormigón a partir de la ecuación de compatibilidad de


las deformaciones:

3.3) Obtener la tensión del hormigón a nivel de la fibra más comprimida de la sección:
·
3.4) Determinar el valor de :
debiéndose cumplir que 0.45
Paso 4: Evaluar el momento resistente de la sección:
1
. ·
2 3 3
Paso 5: Definición de la capacidad resistente de la sección a partir de la comparación entre los
momentos actuante y resistente:
Si . , la sección es apta
Si . , el diseño propuesto debe rechazarse
En resumen, el método tiene las siguientes desventajas o inconsistencias:
9 Emplea tanto para el hormigón como para el acero diagramas lineales en el agotamiento,
etapa en la que se sabe que dichas leyes se alejan del comportamiento real, especialmente
en el caso del hormigón.
9 No se conoce el valor de momento resistente en la sección, como tampoco la verdadera
tensión a que se somete cada material, por tanto, no llega a establecerse el factor de
seguridad global y mucho menos el NIVEL DE SEGURIDAD.
9 No se manejan los factores de incertidumbre de las cargas en ninguna dimensión.
Procedimientos similares, lo mismo de diseño que de comprobación, se pueden desarrollar para
otras solicitaciones: tracción, compresión, cortante, torsión, etc.

3.2.2 MÉTODO DE LA ROTURA O DEL FACTOR DE SEGURIDAD GLOBAL


Posteriormente al de tensiones admisibles, surge el Método de Rotura o del Factor de Seguridad
Global, cuya ecuación fundamental puede ser escrita de la forma:

Siendo:
Función de las tensiones o cargas actuantes determinada a partir de sus valores de servicio
o característicos.
Función de las tensiones o fuerzas resistentes en la rotura, determinada con los valores
medios de la resistencia de los materiales.
Factor de seguridad global.
En este método se parte de recoger en un único coeficiente, , todas las incertidumbres que están
presentes en la obtención de los distintos parámetros que intervienen en el diseño, y que determinan
cuánto se aleja el diseño de la zona de falla (Figura 3.9).

CAPÍTULO 3 212
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura 3.9 El factor de seguridad global

Durante el desarrollo de las investigaciones del hormigón armado surge en la antigua URSS dentro
de la tercera década del siglo pasado, un análisis del aporte del hormigón en la rotura con un enfoque
totalmente plástico, evaluando el material en su agotamiento mediante leyes que desconocen la
linealidad del comportamiento de las secciones al aparecer las rótulas plásticas (Figura 3.10).

Figura 3.10 Sección, Deformaciones y Fuerzas en el diseño por Rotura.

Los materiales se consideran trabajando a su máxima capacidad, y a las tensiones que se escriben a
continuación:
HORMIGÓN: 1.25
ACERO:
Las ecuaciones de equilibrio serán:
∑ 0 (EQUILIBRIO DE FUERZAS)
Siendo:
1.25 ·

1.25 ·
∑ 0 . 0 (EQUILIBRIO DE MOMENTOS)

CAPÍTULO 3 213
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Siendo:
.
2 2
Y al momento flector resistente se le aplica el factor de seguridad global, de forma que:
.

Este método resulta un avance sustancial al introducir un comportamiento más cercano al real en el
agotamiento, además del concepto de . Sin embargo, entre sus desventajas están:
• No toma en cuenta explícitamente los factores de incertidumbre de los materiales, al sólo
admitir sus valores máximos.
• El F.S global es muy amplio y no permite tomar en cuenta la variabilidad de las cargas y de
los materiales ni su importancia y por tanto no aporta la confiabilidad requerida.
No obstante se avanzó al considerar valores de para diferentes tipos de solicitaciones,
convirtiéndose en una primera aproximación al Método de Estados Límites. Por ejemplo, para vigas se
adoptaron los siguientes valores:
. Para vigas y losas en las que la relación entre las cargas permanentes y accidentales
cumple con la condición ⁄ 2.
Para vigas y losas en las que la relación entre las cargas permanentes y accidentales
cumple con la condición ⁄ 2.

3.2.3 MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITES


3.2.3.1 EL MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITES GENERALIDADES
Como resultado de posteriores investigaciones surge para el diseño estructural el método de los
Estados Límites. El método establece dos condiciones límites de diseño:
1er Estado Límite: Estado en que se diseña para lograr la resistencia y estabilidad de la estructura,
con los valores de cálculo de todas las variables que intervienen (cargas y
resistencias).
do
2 Estado Límite: Estado que garantiza el servicio y utilización de la estructura, comprobándose
variables como la deformación y la fisuración para los valores característicos,
tanto de las cargas como de las resistencias de los materiales.
Los primeros trabajos sobre la aplicación de este método al diseño estructural aparecen en la década
de los 50 como resultado de investigaciones de varios científicos rusos, instaurándose como normativa
en la URSS en los años 60. En Cuba, los estudios realizados por el Ing. Pimpo Hernández Pérez
permitieron la más pronta introducción del método en el país.
El Método de los Estados Límites (MEL) se fundamenta en la obtención de un diseño donde las
cargas y las tensiones a las que está sometido el material que se emplee en el elemento a diseñar, así
como las deformaciones y desplazamientos que en ella se originan, tanto en el período de construcción
como durante su vida útil, estén cerca de los límites permisibles para cada caso, sin llegar a
sobrepasarlos.
La ecuación que rige el diseño del 1er Estado Límite es:
Si 1 ó

CAPÍTULO 3 214
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

· Si 1
Siendo:
Función de las cargas actuantes con sus valores de cálculo
Función de las cargas resistentes con sus valores de cálculo
Coeficiente de seguridad adicional, que toma en cuenta factores no modelables
estadísticamente, como las condiciones de trabajo y de fabricación del elemento, la
importancia del mismo y de su fallo, etc. En dependencia de que se considere mayor o
menor que la unidad, se emplea una de las dos expresiones enunciadas.
Para este Estado Límite se realiza el diseño justo en la condición límite de fallo, y se garantiza que
no llegue a producirse mediante la introducción de los coeficientes de seguridad.
A diferencia del Método de Rotura o del Factor de Seguridad Global, en el diseño por estados
límites se introducen varios coeficientes de seguridad, con lo que puede evaluarse de forma más
racional la precisión de cada estimación. Se considera frecuentemente como suficiente, tomar tres
grupos de coeficientes de seguridad. Ellos se subdividen en:
• Coeficientes de seguridad aplicables a las cargas actuantes
• Coeficientes de seguridad para la resistencia del material
•Coeficientes de seguridad adicional para evaluar las condiciones de trabajo general del
elemento
El método asegura un respaldo matemático y estadístico para los coeficientes de seguridad, lo
mismo para los que corresponden a las cargas, como para los que se aplican a las resistencias, pero esto
se hace de forma independiente, sin tener en cuenta la interrelación entre ambos, a pesar de constituir
variables de un mismo evento, lo que provoca que en ocasiones se obtengan casos con sobrediseños y
la consecuente penalización de los aspectos económicos, y en otros diseños inseguros. Esta
característica, que lo convierte en un método semi probabilístico, solo es superado por la Teoría de la
Seguridad que se explica mas adelante. En el MEL ambos términos (cargas y resistencias) se analizan
teniendo en cuenta la distribución de frecuencias aprobada para muestras pequeñas según la de
Student (Véase la Figura 3.6)
Entonces, para evaluar el valor del coeficiente de seguridad que se introduce en el diseño, se puede
analizar la ecuación de diseño de la siguiente forma:

Si: 1:

Donde:
, : Son las funciones de las cargas actuantes y resistentes, respectivamente.
: Coeficiente que toma en cuenta la seguridad global introducida en el diseño debido
a la acción de las cargas actuantes, entre las medias y las de cálculo.

CAPÍTULO 3 215
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

:
Coeficiente que evalúa la seguridad global introducida en el diseño debido a la
minoración de la resistencia de los materiales, y de la capacidad resistente de la
sección.
Cuando en el diseño estructural se tome en cuenta para la carga actuante la función de sus valores
característicos y no los medios , mientras que para la resistencia la función de sus valores
medios en lugar de los característicos , como suele ocurrir en los diseños geotécnicos, se
estaría considerando un factor de seguridad del tipo , o de la 2da variante según lo explicado en
la Figura 3.6. Debe entenderse que no recoge todos los factores de incertidumbre relativos a las
cargas.
Finalmente, el factor de seguridad global para estas consideraciones , puede definirse como:

Mientras tanto, para el 2do Estado Límite la ecuación es similar:


í
Donde:
Función de las deformaciones, vibraciones u oscilaciones, de las grietas, etc., que se
producen en la estructura bajo las cargas de servicio.
í Función de los valores límites o permisibles de las deformaciones, oscilaciones,
aberturas de fisuras, etc., en el elemento considerado. Resultan ser valores
establecidos por los Reglamentos, y pueden variar de uno a otro.
do
En este 2 Estado Límite se verifica el comportamiento lineal o no del material para el nivel de las
cargas que se analiza, de acuerdo a las hipótesis que se establezcan durante la modelación del estado
límite que se comprueba, ya sean deformaciones, fisuras, oscilaciones, etc.
Garantizando que se satisfaga el cumplimiento de esta condición, se pueden calcular las
deformaciones que sufre el elemento por métodos lineales, los cuales son los más empleados en la
actualidad para este fin. Además según se establece en los códigos, siempre que el parámetro
deformacional que caracteriza el material sea el Módulo de Deformación, es necesario chequear su
comportamiento lineal. De lo contrario será necesario valorar métodos para el cálculo de
deformaciones que tomen en cuenta el posible comportamiento no lineal del material, que en general,
son modelos más complejos.

3.2.3.2 EL MÉTODO DE LOS ESTADOS LÍMITES APLICADO AL HORMIGÓN ARMADO


Detalles del 1er Estado Límite: Estado Límite de Falla o Agotamiento.
En el caso del hormigón armado el factor de seguridad se obtiene a partir de la siguiente expresión,
considerando que 1:
ó
Donde:
ó
ó

CAPÍTULO 3 216
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Apreciándose que el factor de seguridad es del 4to tipo (Figura 3.6), es decir, del tipo , factor
que no incluye los factores de incertidumbre ya recogidos al llevar las cargas y las resistencias de sus
valores medios a valores característicos.
Entonces:

TRATAMIENTO DE LAS CARGAS:


Los valores normativos de las cargas son obtenidos por medio de análisis estadísticos que resumen
sus características como variables aleatorias (tipo de distribución, desviación standard, etc.).
En general:
1
Donde:
: Probabilidad de ocurrencia de que la carga sobrepase un valor dado (t de student).
: Coeficiente de variación.
La dualidad del signo refleja la posibilidad de considerar lo mismo el valor característico de la
carga por encima del valor medio, que por debajo, según sea lo más desfavorable. Por ejemplo, si se
estudia la estabilidad al vuelco de la pantalla de hormigón en masa de un muro de contención, lo más
razonable sería considerar que la carga estabilizadora (el peso del hormigón de la pantalla) se presente
con el valor característico inferior al medio, que es lo más desfavorable, es decir: 1 .
Las normas afines al tema de las cargas, reflejan los valores característicos en lugar de los valores
medios, que en función de su tipo pueden calcularse como:

Además proponen coeficientes de seguridad del tipo , cuya magnitud depende del tipo de carga
que se considere, y que deben aplicarse según sea el estado límite que se analiza. En general lo hacen
de la manera siguiente:

Siendo:
:
Valor de carga normativa o característica.
:
Valor de carga de cálculo.
, , … , : Valores de cargas normativas o características para cargas muertas, vivas, etc.
, , : Coeficientes correspondientes a cada carga que en determinado momento
pueden ser llegar a ser menor que la unidad.
Por otra parte se aplican correcciones y coeficientes que toman en cuenta la probabilidad de
ocurrencia de que se combinen simultáneamente dos, tres o más cargas, y que lo hagan con sus valores
máximos.
Debe notarse como se obtiene a partir de las cargas características, no medias, y entonces los
coeficientes relacionan a con . Siendo así, el coeficiente global que representa el efecto de la
mayoración o factorización de las cargas, por la incertidumbre en sus valores y combinaciones, sería:

CAPÍTULO 3 217
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Por ejemplo, si se tratase de una viga en la que la solicitación normal predominante es la flexión
sería:

Donde y son los valores asociados a las cargas características o normativas. El resultado
resulta un valor teórico que resume la seguridad global de las cargas, a partir de los coeficientes
particulares que se aplican a cada tipo.
A modo de ejemplo se exponen los coeficientes de la Norma Cubana de Cargas, NC 53-38:1985
que establece las siguientes normativas para el cálculo de . (Ver la Tabla 3.3)

TABLA 3.3: Coeficientes de mayoración para las cargas. (NC 53-38-1985)


TIPO DE CARGA OBSERVACIONES
1,2
El coeficiente 0.9, sólo para determinar
CARGA PERMANENTE CP 0,9
el estado pésimo de estabilidad.
1,1
1,6 Sobrecargas 4 ⁄
CARGA DE USO CU 1,5 Sobrecargas 4 ⁄ 7 ⁄
1,4 Sobrecargas 7 ⁄
CARGAS ECOLÓGICAS CE , 1,3

TRATAMIENTO DE LAS RESISTENCIAS:


El método de Estados Límites (MEL) introduce para las resistencias de los materiales también un
análisis estadístico, definiendo el concepto de RESISTENCIA CARACTERÍSTICA mediante el
estadígrafo:
Para el hormigón: ó
Para el acero: ó
Donde:
: de student en función de la probabilidad de que se sobrepase un valor determinado
(en general para hormigón: ACI 90%, CEB 95%; mientras que para el Acero 95%)
: Desviación típica que caracteriza la calidad con que se fabrica el hormigón y el acero.
En las últimas décadas en Cuba se ha utilizado el enfoque europeo que introduce coeficientes de
seguridad para considerar otros factores que influyen en la calidad del material, como también en el
proceso de construcción. Entonces se definen los llamados coeficientes de minoración de la resistencia:
(para el hormigón) y (para el acero), que permiten transformar los valores característicos de
resistencia , en valores de diseño :
Para el hormigón: ⁄
Para el acero: ⁄
Y definiendo a como el coeficiente que toma en cuenta los factores de incertidumbre que
tienen que ver con la resistencia de la sección, se tendría: ⁄ .
Donde:

CAPÍTULO 3 218
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

: Resistencia de la sección tomando en cuenta los valores característicos o nominales de los


materiales: y .
: Resistencia última de la sección, aplicando la reducción a los materiales: y .
Para el caso del momento sería: ⁄
La Norma Cubana NC 53-38-1985 establece los valores que se indican en la Tabla 3.4 para y
.

TABLA 3.4: Coeficientes de minoración para resistencias del acero y hormigón. NC 53-38-1985
PARA EL ACERO
TIPO DE ACERO
Para aceros comunes 1.20
Para aceros con resistencia mínima garantizada 1.15
PARA EL HORMIGÓN
TIPO DE CONDICIONES DE EJECUCIÓN DE
HORMIGÓN OBRAS
A MUY BUENAS 1,50
B BUENAS 1,60
C NO BUENAS 1,70

OTROS FACTORES O COEFICIENTES DEL MÉTODO:


Otro coeficiente que emplea el método de Estados Límites en su modelo de seguridad es , que
toma en consideración factores de incertidumbre que tienen que ver con la influencia de uno o varios
de los siguientes aspectos:
ƒ La importancia de la obra y de su fallo
ƒ Tipo de control de la ejecución del elemento
ƒ Confiabilidad en los métodos de análisis
ƒ Las condiciones de trabajo y/o fabricación del material o del elemento
En general, se ha considerado al coeficiente mayor o menor que la unidad, colocándose como
multiplicador ó divisor en la expresión en dependencia de la magnitud del valor que se le asigne, pero
su efecto es disminuir la resistencia última del elemento, o sea, convertir esta resistencia, en
resistencia de diseño:
(Primera vía: 1) ó ⁄ (Segunda vía: 1)
La Norma Cubana NC 53-38-1985, que reconoce la primera vía para introducir la seguridad,
establece las siguientes normativas para el cálculo de :
·
: Toma en cuenta factores relacionados con la combinación de las cargas.
: Toma en cuenta factores relacionados con la importancia del fallo, el control en
obras y la correspondencia entre hipótesis y realidad.
Los valores de se indican en las Tablas 3.5a y 3.5b:

CAPÍTULO 3 219
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

TABLA 3.5a: Coeficiente . NC 53-38-1985


0.92 Cuando (De corta y Larga duración)
0.95 Cuando
Cuando la combinación de carga incluye alguna
1.00
carga ecológica

TABLA 3.5b: Coeficiente . NC 53-38-1985

TIPO DE TIPO DE CONTROL DE LA CALIDAD DE


FALLO LA OBRA
INTENSO NORMAL REDUCIDO
MUY GRAVE 0,95 0,85 No se admite
GRAVE 1.00 0,95 0,85
LEVE 1,10 1.00 0,95

Adicionalmente se admite reducir el valor de en un 10% cuando no exista correspondencia entre las
hipótesis de análisis y la realidad en los detalles de anclaje, nudos, apoyos y otros.

Finalmente la seguridad se garantiza cuando:


Lo que significa que cuando 1:

O que cuando 1:
⁄ ⁄

Si se define el factor de seguridad global como la relación entre la resistencia nominal determinada
a partir de los valores característicos de resistencia, y la capacidad resistente característica
⁄ , entonces:
Para 1:
Para 1:
Confirmándose cómo el factor de seguridad se obtiene mediante el análisis de diversos factores que
pueden manejarse independientemente con mayor dominio por el proyectista.
Detalles del 2do Estado Límite: Deformación y Control de Grietas bajo cargas de servicio.
Para evaluar el comportamiento de los elementos en la etapa servicios se consideran los valores
normativos de las cargas, y nominales las resistencias, es decir, en ambos casos característicos. Por
tanto, el chequeo de los estados límites de servicio se realiza a través de la medición de los parámetros
que caracterizan a la funcionabilidad de la estructura. Los controles se realizan mediante la verificación
de las siguientes desigualdades:
CONTROL DE FLECHAS: ∆ |∆ |
CONTROL DE GRIETAS:

CAPÍTULO 3 220
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Es decir, los valores de ∆ (deformación máxima) y (abertura de fisura máxima), originadas


ambas por las cargas de servicio o características, no deben superar la deformación admisible |∆ |
y la abertura admisible de grieta , respectivamente, que son valores regulados por los Reglamentos.

3.2.4 MÉTODOS PROBABILÍSTICOS. TEORÍA DE SEGURIDAD.


El desarrollo teórico de los métodos probabilísticos se remonta al inicio de la década de los 50 del
pasado siglo considerándose a Rshchantsin uno de los primeros que investigó sobre la temática, al
elaborar teorías desde esa época que mantienen aun su validez, a pesar de que algunas que no han
podido ser aplicadas aun por no contar con suficiente información práctica para hacerlo. Esas primeras
investigaciones fueron netamente teóricas y sólo a partir de la década de los 90 del propio siglo, se
alcanzó una relativamente amplia aplicación de estos métodos, no como procedimientos directos de
diseños, sino con el interés de calibrar los coeficientes de seguridad que se utilizan en el diseño por
estados límites. No obstante, han sido reportadas algunas investigaciones que han tratado de utilizar
estos métodos directamente en el diseño de problemas específicos dentro de la geotecnia, pero las
mismas han demostrado su imposibilidad de aplicación práctica con el actual desarrollo de la
ingeniería de proyecto.
Los métodos probabilísticos, a diferencia de los analizados con anterioridad, valoran en su conjunto
todos los parámetros que se consideran aleatorios en el diseño, y su influencia dentro de la seguridad
del mismo, alcanzando una mayor exactitud al evaluarla, pero a su vez un aumento significativo en la
complejidad de los procedimientos. En realidad la mayor o menor complejidad está muy relacionada
con las consideraciones que se adopten al definir los parámetros que son analizados como aleatorios en
el diseño, y con el hecho de contar con suficiente información confiable de la caracterización
estadística de los mismos. La gran mayoría de los autores consideran como variables aleatorias las
cargas actuantes y las propiedades de los materiales que intervienen en el diseño, existiendo suficiente
información sobre la caracterización estadística de las mismas que facilitan su aplicación práctica.
De igual forma se han desarrollado algunas investigaciones en el campo del diseño estructural en
las que se ha tratado de incluir otras variables como aleatorias en el análisis, tal es el caso de las
dimensiones de los elementos, pero ha conducido a una mayor complejidad de las soluciones obtenidas
que en realidad dificultan su aplicación práctica.
En las bases de diseño que consideran estos métodos no se realiza una comparación entre las
funciones de las cargas o esfuerzos actuantes, y las cargas o esfuerzos resistentes, sino que se valora la
seguridad introducida con respecto a la seguridad requerida. La forma de valorar la seguridad,
siempre a través de procedimientos probabilísticos, puede realizarse a partir de dos parámetros, el
índice de seguridad o el nivel de seguridad , siendo las ecuaciones de diseño para los dos
enfoques anteriores las siguientes:
ñ ó
ñ
Tanto el índice de seguridad como el nivel de seguridad, son parámetros que tienen una base
probabilísticas para su determinación, que se evaluarán posteriormente, y que valoran la seguridad en
el diseño a partir de una única ecuación donde intervienen todas las variables que son consideradas

CAPÍTULO 3 221
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

aleatorias, partiendo para ello de la caracterización estadística de la función resultante , definida


como:

La utilización directa de estos métodos implicaría la obtención de diseños con igual seguridad, lo
que sin duda es una concepción mucho más correcta que la utilizada por el Método de Esfuerzos
Admisibles, el de Rotura e incluso por el MEL, donde lo que se trata es que los diseños tengan
similares coeficientes de seguridad, cuando en realidad diferentes diseños pueden requerir valores
diferentes de dichos coeficientes, dependiendo fundamentalmente de la variabilidad de los parámetros
considerados en dichos diseños. Se sabe que este es un concepto que no se maneja comúnmente entre
los especialistas, sobre todo entre los proyectistas, resultando difícil que comprendan que dos diseños
con igual coeficiente de seguridad pueden llegar a tener distinta seguridad real.
Para la comprensión de las bases matemáticas generales de los métodos probabilísticos resulta
interesante analizar la Figura 3.11, en la que se muestra la función de la variable , considerando
para ella una distribución normal, e ilustrando, además, de una forma esquemática, el significado de
los términos y .
Resulta evidente de la Figura 3.11 que entre los conceptos “índice de seguridad” , “nivel de
seguridad” y “probabilidad de fallo” , se puede establecer una función matemática que los
relaciona, por lo que sí se define uno de ellos los restantes quedan establecidos. Estas relaciones son
del tipo:


, ∞

Figura 3.11 Curva de distribución de la variable Y.

Considerando la simetría de la distribución normal y conociendo que la función 0 , ∞ es igual


a 0.5, toda vez que el área bajo la función es igual a la unidad, se puede definir como:
0.5 ,0
Siendo:

: Función de Laplace

1 ⁄
·
√2
, , : Desviaciones de las funciones , , respectivamente
Trabajando con estas ecuaciones se puede obtener la expresión de :

CAPÍTULO 3 222
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Como ya se ha comentado, en la actualidad la aplicación práctica que se da a los métodos


probabilísticos se focaliza a la evaluación y posible ajuste de los coeficientes de seguridad, los que
luego se adoptan por los diferentes Reglamentos que sugieren el empleo de los estados límites para el
diseño. A partir de lo anterior resulta necesario establecer una relación entre el nivel de seguridad de
diseño , y el coeficiente de seguridad global introducido , medido este entre los valores medios de
. Para ello se recurre a la forma de determinar , y el coeficiente de variación de una función
cualquiera:
⁄ y , ,
⁄ ,
Donde:
,
: Coeficiente de variación de las funciones , respectivamente.
,
: Desviación de las funciones , respectivamente.
: Valor medio de las funciones
, , respectivamente.
Desarrollando una serie de transformaciones matemáticas a la ecuación de , con el objetivo de
establecer la relación buscada entre y , se obtiene la siguiente expresión:
1
0.5

La expresión anterior define la relación entre el coeficiente de seguridad global y el nivel de


seguridad obtenido en el diseño , y representa la ecuación básica para la aplicación de la teoría de
seguridad con el fin establecido, permitiendo una vez definido el valor del nivel de seguridad requerido
, encontrar con facilidad el coeficiente de seguridad óptimo que debe
emplearse en el diseño, como ilustra la Figura 3.12.

Figura 3.12 Relación entre el nivel de seguridad y el coeficiente de seguridad global .

Resulta de interés realizar una valoración de la relación vs. mediante la Figura 3,12 que
corresponde a la representación gráfica que resulta de evaluar la ecuación de la función , para
distintos valores de . Existen varios puntos de interés que se deben enfatizar. Por ejemplo, si se

CAPÍTULO 3 223
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

utiliza un coeficiente de seguridad global unitario 1 , el nivel de seguridad obtenido es


0.5, lo que significa que la estructura tiene la misma probabilidad de fallar que de no fallar, pues en
realidad no se ha introducido ningún coeficiente de seguridad. Si se aumenta el valor de se observa,
inicialmente, un rápido crecimiento del nivel de seguridad , pero luego, a partir de un cierto valor de
, este crecimiento es prácticamente insignificante desde el punto de vista práctico. Esta observación
confirma que a partir de cierto valor del coeficiente de seguridad, su incremento en un diseño dado, no
se traduce necesariamente en un significativo aumento del nivel de seguridad alcanzado, concepto que
no es manejado con claridad por algunos proyectistas que sobre estiman el papel de los coeficientes de
seguridad procurando alcanzar mayores niveles de seguridad, lo que prácticamente no se logra a pesar
de la consecuente penalización económica de sus diseños (irracionalidad económica).
Por último, se debe hacer notar que por muy grande que sea el coeficiente de seguridad global
que se utilice, nunca se obtendrá una seguridad absoluta en el diseño, representada por 1, ya que
la función del nivel de seguridad se hace asintótica a dicho valor, pero no llega a tocarla nunca.
Esto descubre la idea de que por muy elevado que se suponga en un diseño el valor de una acción, o
por muy bajos que se predigan los valores de resistencia, siempre habrá una probabilidad finita, aunque
sea muy pequeña, de que esos valores sean excedidos del lado desfavorable; es decir, siempre existirá
en todo diseño una pequeña zona de incertidumbre o probabilidad de fallo. De todas formas el diseño
debe procurar siempre que esta probabilidad, sea todo lo pequeña que posible fuera, se sitúe siempre
dentro de los límites que permita la economía.
Estos análisis dejan claro la importancia práctica de la definición del valor de , de donde
podrá posteriormente conocerse la probabilidad del fallo y su factor de seguridad. Un resumen
elemental de estos conceptos se expone en la Tabla 3.6.

TABLA 3.6: Nivel de seguridad y probabilidad de ocurrencia del fallo.


Para diseños con
Elementos de Hormigón Armado 3,8 0,999928 0,000062
Elementos Metálicos 4 0,999968 0,000032
Diseño Geotécnico 2,05 0,98 0,02

Se insiste en la complejidad de los modelos matemáticos y estadísticos que se requieren para


aplicar esta poderosa herramienta, lo que ha limitado su introducción en la práctica ingenieril durante
el diseño estructural, aunque los códigos que hoy están implementados sobre la base del MEL,
proponen coeficientes de seguridad que han sido “calibrados” utilizando los resultados de la teoría de
la seguridad mediante métodos probabilísticos, tomando en cuenta que los mismos están relacionados
entre sí.
En resumen, la introducción de los resultados que se obtienen con el empleo de la Teoría de la
Seguridad en la práctica ingenieril del diseño estructural, exige un proceso que constaría de los
siguientes pasos:
1. Caracterización probabilística de la mayor cantidad de variables que intervienen en los eventos
de diseño y que sean estadísticamente modelables

CAPÍTULO 3 224
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

2. Determinación del nivel de seguridad requerida , que se solicita en cada tipo de


elemento o material a emplear
3. Determinación, a partir del que se calcule en el paso anterior, del valor de
que le corresponde.
4. Definir los coeficientes de seguridad parciales que responden a los valores de
obtenidos en el paso 3. Estos deben valorar los distintos factores de incertidumbre señalados
anteriormente.

3.3 LA SEGURIDAD EN EL ACI


El American Concrete Institute (ACI), es la Institución que norma en los EEUU el diseño y
ejecución de obras de hormigón. El ACI introduce el Método de Estados Límites pasado un tiempo
después de que se diera a conocer, pero lo hizo bajo el nombre de Diseño por Resistencia, en un inicio
como método alternativo dentro del Reglamento (mantuvieron hasta muy tarde el Método de
Tensiones de Trabajo), y posteriormente como normativa principal. Paulatinamente el Método de
Tensiones de Trabajo fue relegado hasta que a fines de los años 90 del pasado siglo, desaparece del
Código.
La forma en que introduce la SEGURIDAD AL AGOTAMIENTO se fundamenta en la siguiente
base de diseño:

Siendo:
: Resistencia mínima requerida evaluada a partir de los factores de carga que deben
emplearse
: Resistencia nominal evaluada a partir de los valores de resistencia característica de los
materiales
: Factor de reducción de la resistencia
El factor de reducción de la resistencia toma en cuenta la probabilidad de que la resistencia de
un elemento sea menor que la supuesta debido a las variaciones en la resistencia de los materiales, de
sus dimensiones, de las imprecisiones de las ecuaciones de diseño, del grado de ductilidad y la
confiabilidad requerida del elemento cargado, y la importancia que tenga el elemento dentro de la
estructura.
La resistencia nominal de un elemento o sección transversal se determina usando las hipótesis y
ecuaciones de resistencia del Método de Diseño por Resistencia, antes de aplicar cualquier factor de
reducción de la resistencia.
La resistencia mínima requerida o solicitación de cálculo se determina al mayorar las cargas o
solicitaciones de servicio, aplicando los factores de carga.
Los factores de carga incrementan la magnitud de las cargas normalizadas para considerar la
probable variación de sus magnitudes respecto de sus valores característicos o de servicio.
Las solicitaciones de Servicio obtienen a partir de las cargas especificadas por el código de
construcción correspondiente

CAPÍTULO 3 225
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

3.3.1 TRATAMIENTO DE LA RESISTENCIA DEL HORMIGÓN


Admitiendo que la distribución de frecuencias de la resistencia a compresión del hormigón sigue
una ley normal (tipo Gauss), el valor característico de la resistencia se rige por la expresión:
· ·
En la que representa el valor de resistencia promedio o resistencia requerida a la compresión
del hormigón, empleada como base de su dosificación.
En la práctica la expresión escrita anteriormente se emplea por aquellas entidades encargadas de
elaborar y servir el hormigón, básicamente en Plantas que pueden llevar registros que permitan
cualificar su producción mediante la desviación estándar de la misma, y en consecuencia la
tendencia actual de los Reglamentos normativos es ofrecer un instrumento para que el productor del
hormigón pueda definir el valor de resistencia promedio con el que debe diseñar una dosificación
para alcanzar el valor característico deseado , y otro para la evaluación del hormigón servido por
parte de aquellos que lo reciben.
(A) CRITERIOS PARA EVALUAR LA CONFORMIDAD DEL HORMIGÓN POR PARTE
DEL EJECUTOR OBRA.
El Reglamento cubano ofrecerá dos criterios prácticos para evaluar la conformidad de un hormigón
servido en obra, es decir, para decidir su aceptación o su rechazo. Para aceptar el hormigón servido
los criterios son los siguientes:
CRITERIO 1: El promedio aritmético de tres ensayos consecutivos ha de ser igual o
superior a la resistencia especificada del hormigón que se haya
considerado.

CRITERIO 2: La resistencia individual de cualquier ensayo (promedio de al menos tres


probetas) debe cumplir las siguientes condiciones:
3.5

0,9 35

(B) EVALUACIÓN DE LA RESISTENCIA PROMEDIO POR PARTE DEL PRODUCTOR


DEL HORMIGÓN.
Si se define a “n” como la cantidad de pruebas u observaciones que se tengan registradas por parte
de un productor de hormigón, y " " a la desviación estándar de los resultados de resistencia a
compresión de dicha cantidad, el valor de la resistencia media de rotura a compresión que debe
emplearse para el diseño de la mezcla, se realiza de la manera siguiente:
Para hormigones con y n 30
.

. 3.5
Para hormigones con 35 y n 30

CAPÍTULO 3 226
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

0.90 .
Cuando se dispongan de menos de 30 pruebas pero más de 15 30 , la desviación
estándar " " se debe afectar por el coeficiente indicado en la Tabla 3.7, que dependerá de la cantidad
de pruebas que se tengan.
Tabla 3.7 Factor de corrección de la desviación estándar para 15 30.
Factor de corrección de la
No. de Pruebas
desviación estándar
Menos de 15 Emplear la Tabla 3.8
15 1.16
20 1.08
25 1.03
≥ 30 1.00

Sin embargo, si se cuenta con menos de 15 observaciones 15 se debe recurrir a lo indicado


en la Tabla 3.8.
Mientras tanto, la desviación estándar de la muestra cuando se cuenta con sólo un registro de
ensayo, se determina mediante la expresión:

∑ ∑
:
1

TABLA 3.83 Resistencia promedio a la compresión requerida cuando los datos son insuficientes
para establecer la desviación estándar (menos de 15 Pruebas)
Resistencia a la compresión Resistencia promedio a la
característica (especificada) compresión requerida
′ ′ ′

′ ′ ′
35 .
′ ′ ′
35 .

Cuando sean dos los registros de ensayo, el primero con ensayos y el segundo con , entonces el
promedio estadístico de la desviación estándar se evalúa mediante la siguiente expresión:
1 · 1 ·
2
Algunos autores emplean el coeficiente de variación , que representa la desviación estándar de
la muestra expresada como porcentaje de la resistencia promedio, y que se expresa de la manera
siguiente:
3
Esta Tabla se emplea también cuando no se posean registros históricos para determinar la desviación estándar de una Planta.

CAPÍTULO 3 227
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

1 ∑
1
Este estimador estadístico permite establecer la calidad de la población cuya muestra se ensayó, y
algunas Instrucciones proponen los criterios que se ilustran en las Tablas 3.9 y 3.10.

TABLA 3.9: Definición del Grado de Control en la elaboración de un hormigón a partir del
coeficiente de variación.4
Grado de Control
TIPO DE
Excelen
OPERACIÓN Muy Bueno Bueno Aceptable Deficiente
te
Control de Campo
(A pie de Obra o en % % % % % % % % %
Planta)
Mezcla de Prueba
% % % % % % % %
(En el Laboratorio)

TABLA 3.10: Inferencia de la calidad de un hormigón servido a partir del coeficiente de


variación.
Calidad
Muy Buena %
Buena % %
Normal % %
Mala % %
Muy Mala %

La Figura 3.13 ilustra la representación gráfica de la resistencia característica para un nivel de


confianza dado.

Figura 3.13 Resistencia Característica o Especificada del hormigón a compresión.

4
Tomado de la NC 192:2002 “Hormigón Hidráulico. Cálculo de la resistencia característica real a compresión” 

CAPÍTULO 3 228
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

En Cuba, la NC 250:2005 establece los valores de resistencia característica que se indican en la


Tabla 3.11.

TABLA 3.11:Valores de ⁄ , contenido mínimo de cemento y resistencia


característica mínima atendiendo al nivel de agresividad.
Tipo de Nivel de Agresividad
Parámetro
hormigón Muy Alta Alta Media Baja
En Masa 0.50 0.55 0.65 0.65
Máxima relación a/c Armado 0.40 0.45 0.50 0.55
Pretensado 0.40 0.40 0.45 0.50
En Masa 200 200 200 200
Contenido mínimo
Armado 350 325 300 275
de Cemento (kg/m3)
Pretensado 350 325 325 300
En Masa 20 15 15 15
(MPa) Armado 30 30 25 20
Pretensado 35 35 30 30

Ejercicio 3.1
Durante el proyecto de la cimentación de un edificio de 10 niveles resuelto mediante el empleo de
50 cimientos aislados de hormigón armado, el proyectista decide fijar una resistencia característica del
hormigón de . Durante el vaciado del hormigón de los cimientos, que requieren un total
3
de 52m , se exige tomar la muestra de hormigón para aplicar los criterios de evaluación (aceptación o
rechazo), mediante tres probetas por cada camión mezclador de 5m3que llega a obra. El registro que
recibe el proyectista, luego de haberse realizado el ensayo a compresión de cada probeta transcurrido
los 28 días, es el que se ilustra en la Tabla 3.12. ¿Aceptaría Ud. el hormigón colocado?

TABLA 3.12 Registro recibido por el proyectista para certificar la calidad del hormigón que
fuera servido en obra.
Volumen Registro Probeta ′
Número Probeta 1 Probeta 2
muestreado de 3 ′ ′ ′
del ′ ′ ′
acumulado Ensayo 3
Camión

101 5 1 22,3 29,5 26,1 25,97


102 10 2 28,2 27,4 31,1 28,90
103 15 3 22,2 25,4 28,5 25,37
104 20 4 25,2 24,7 21,2 23,70
105 25 5 24,4 26,3 28,6 26,43
106 30 6 30,1 30 28,5 29,53
107 35 7 26,3 29,1 28,6 28,00
108 40 8 25,2 23,6 24,4 24,40

CAPÍTULO 3 229
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

109 45 9 26,3 24,2 27,1 25,87


110 50 10 29,3 26,5 27,2 27,67
111 52 11 27,8 28,2 26,6 27,53

Cálculos y discusión
A la obra llegan 11 camiones mezcladores y la resistencia promedio de las tres probetas que se
toman de cada uno representa el resultado de un único ensayo. La Tabla 3.12 ofrece los resultados
correspondientes a estos cálculos ′ .
Por ejemplo, para el Registro No.3 se tiene:
∑ 22.2 25.4 28.5
25,37
3
VERIFICACIÓN DEL PRIMER CRITERIO DE CONFORMIDAD: “El promedio aritmético
de tres ensayos de resistencia consecutivos, tiene que ser igual o superior que ”
La determinación de este promedio se ilustra en la Tabla 3.13. , observándose que todos cumplen con

este criterio, incluso el menor de ellos (25,19 MPa )


TABLA 3.13 Evaluación de la resistencia promedio de cada Registro .

Registro ′ ′ :
GRUPO de
Ensayo
25,97 , . , ′
26,74 MPa
1 2 28,90
3 25,37 (OK)
28,90 . , , ′
25,99 MPa
2 3 25,37
4 23,70 (OK)
25,37 , , . ′
25,17 MPa
3 4 23,70
5 26,43 (OK)
23,70 , . . ′
26,56 MPa
4 5 26,43
6 29,53 (OK)
26,43 . . . ′
27.99 MPa
5 6 29,53
7 28,00 (OK)
29,53 . . , ′
27.31 MPa
6 7 28,00
8 24,40 (OK)
7 28,00 . , , ′
26,09 MPa

CAPÍTULO 3 230
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

8 24,40 (OK)
9 25,87
24,40 , , , ′
25,98 MPa
8 9 25,87
10 27,67 (OK)
25,87 , , . ′
27,02 MPa
9 10 27,67
11 27,53 (OK)

VERIFICACIÓN DEL SEGUNDO CRITERIO DE CONFORMIDAD: Como se trata en este


ejemplo de un hormigón con , ningún valor individual de resistencia puede ser menor
que 21.5MPa, ya que el Reglamento establece que para ese caso se debe cumplir que:
3.5
En la Tabla 3.12. se puede observar que el registro de menor resistencia es el No. 4 cuyo valor es
, 21.5 , que aunque es menor que cumple con el 2do criterio de evaluación, lo
que ocurre también con el ensayo No 8. Por tanto puede concluirse que todos los envíos cumplen con
los requerimientos del proyecto.

3.3.2 LOS FACTORES DE CARGA


Las cargas permanentes o muertas son, teóricamente, invariables en magnitud, dirección, sentido e,
incluso, en el tiempo. En realidad pueden cambiar por las variaciones en las dimensiones de los
elementos, de la densidad de los materiales y las propias modificaciones estructurales y no
estructurales que tienen lugar. Mientras tanto, las sobrecargas o cargas vivas varían considerablemente
en función del tiempo y de la edificación de la que se trate. Unido a ello, existen incertidumbres en el
cálculo de las solicitaciones, en las suposiciones de las rigideces, longitudes de tramo, etc., además de
las que se involucran en el modelado de las estructuras tridimensionales que conducen a diferencias
entre las tensiones que realmente ocurren en la estructura y aquellas que se estiman por el diseñador en
el análisis.
Para considerar la inevitable variación de las cargas respecto de sus valores característicos y la
consecuente aparición de acciones extraordinarias por incremento posible de las cargas, surge la
necesidad de introducir un factor de carga que permita mayorarlas, término que no significa
necesariamente hacerlas de mayor magnitud, sino de efecto más desfavorable.
En esencia el procedimiento consiste en introducir un factor de carga que, como fue definido al
abordar el método de los estados límites, permite transformar la acción característica en acción de
diseño :

Sin embargo no existe un solo factor de carga, este depende de las características de estas, y por
tanto la expresión anterior se convierte realmente en:
…..

CAPÍTULO 3 231
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Las combinaciones básicas sugeridas por el ACI 318-08, y los factores de carga que entran en cada
combinación, se escriben a continuación, pudiéndose apreciar que se manejan factores de
incertidumbre atribuibles tanto a las características de las cargas, como a sus combinaciones.
. (3.1)
. . . ó ó (3.2)
. . ó ó . ó . (3.3)
. . . . ó ó (3.4)
. . . . (3.5)
. . . (3.6)
. . . (3.7)
Donde las cargas o las solicitaciones correspondientes se denominan:
Cargas Permanentes o Muertas
Efectos de carga de las Fuerzas Sísmicas
Cargas debidas al peso y presión de fluidos con densidades bien definidas y alturas
máximas controlables
Cargas debidas al peso y presión lateral del suelo, del agua en el suelo, u otros materiales
Cargas de uso, sobrecargas o cargas vivas
Sobrecarga en la cubierta
Cargas provenientes de la lluvia,
Carga de nieve
Efectos acumulativos de la contracción o expansión resultante de las variaciones de
temperatura, la fluencia lenta, la contracción y el hormigón de contracción compensada
Carga de Viento
Durante el análisis y diseño de muchos de los elementos que a diario se proyectan, la combinación
que gobierna el diseño (combinación pésima) incluye sólo los siguientes estados de carga: la carga
muerta (incluyendo el preso propio), la sobrecarga, la carga de viento, o la carga sísmica, y ninguna
combinación debe incluir la acción simultánea de las cargas de viento y sismo debido a la escasa
probabilidad de que ocurran simultáneamente esos dos eventos naturales extremos: el huracán y el
sismo.
Nótese cómo hay variaciones en los coeficientes de una combinación a otra, lo que se debe a tomar
en cuenta la probabilidad, mayor o menor, de que estas se produzcan simultanéamente.
Una simplificación conservadora consiste en incluir la sobrecarga en las cubiertas junto con la
sobrecarga , y aplicar en las ecuaciones el factor de carga más elevado correspondiente a ó . La
Norma cubana NC 450: 2006 “Edificaciones, factores de carga o ponderación y combinaciones”
establece las combinaciones básicas de cálculo que son en su esencia semejantes a las propuestas el
ACI y expuestas anteriormente. En la tabla 3,14 se resumen las combinaciones más comunes con
algunas recomendaciones para su empleo.

CAPÍTULO 3 232
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

TABLA 3,14: Combinaciones de cargas mayoradas para determinar la resistencia requerida Su


COMBINACIÓN COMENTARIOS
Para cargas gravitatorias, en depósitos y tanques con
a) 1,4 (D+F)
mínima fluctuación de la altura del fluido
Es lo común en el cálculo de entrepisos considerando
b) 1,2D+1,6L+0,5Lr Lr=0 y para columnas, tímpanos y muros al considerar
simultáneamente L y Lr
Es la combinación para evaluar las cubiertas. Se le suma
c) 1,2D+1,6Lr+ (0,5L ó0,8W) 0,8W cuando el viento actúa en la misma dirección que la
carga de uso de la cubierta.
d) 1,2D+1,4W+0,5L+0,5Lr Toma en cuenta el accionar simultáneo del viento o el
sismo con parte de la carga de uso. En el caso de garajes,
áreas con lugares de reuniones públicas y donde la carga
e) 1,2D+1,4E+0,5L+0,5Lr de uso sea mayor que 5kN/m2, el coeficiente se toma igual
a1
f) 0,9D+1,4W Se emplea cuando la combinación más desfavorable sobre
g) 0,9D+1,4E columnas es la carga axial menor.

3.3.3 EL FACTOR DE REDUCCIÓN DE RESISTENCIA


La reducción de la resistencia nominal o característica se engloba en un único coeficiente que
recoge los factores de incertidumbre que tienen que ver con esta reducción, precisamente el factor de
reducción . Entonces puede plantearse:

El ACI hace depender al factor de reducción, básicamente, del tipo de solicitación, reconociéndose
que esta forma de medir la resistencia resulta más completa, pues la capacidad de la sección no
depende sólo de la calidad de los materiales de que se compone sino, sobre todo, de la combinación de
estos en un nuevo material encargado de resistir las cargas externas. Al emplear coeficientes separados
para el hormigón y acero, el CEB-FIB esconde la realidad, ya que en determinados elementos el aporte
relativo de uno u otro es poco significativo. Si se deseara establecer una equivalencia entre el enfoque
de la seguridad que prevalece en Europa con el ACI, se pudiera escribir de manera simplificada que
1⁄
A partir del 2002, el Comité 318 del ACI introdujo nuevas definiciones que resultan
imprescindibles en los procedimientos para introducir la seguridad en el caso de secciones sujetas a
esfuerzos normales. Estos son los conceptos de Tracción Controlada y de Compresión Controlada,
a partir de la deformación que experimente el acero más traccionado. Para ello establece un valor de
0.005 como criterio de la caracterización de la ductilidad de la sección.
En la Figura 3.14 se ilustra que el refuerzo más traccionado, es aquel situado en el nivel más
alejado de la fibra de máxima compresión, al que corresponde un peralto efectivo que se simboliza por
y una deformación representada por .

CAPÍTULO 3 233
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura 3.14 Deformación en el acero mas traccionado

Sin embargo las normativas cubanas han simplificado los procedimientos, definiendo al refuerzo
más traccionado, no al que se asocia a la definición anterior, sino al acero virtual cuya posición en la
sección coincide con la resultante de todo el refuerzo situado en la zona traccionada, al que
corresponde el peralto efectivo y la deformación .
SECCIONES EN TRACCIÓN CONTROLADA: Son aquellas en las que el estado
deformacional último asociado al límite de resistencia de la sección, asegura que el acero
traccionado alcanza una deformación que supera el 0.5%, es decir, cuando 0.005 ó
0.005 .
SECCIONES EN COMPRESIÓN CONTROLADA: Son aquellas en las que el estado
deformacional último asociado al límite de resistencia de la sección, asegura que el acero
traccionado no llega a alcanzar tan siquiera la deformación de fluencia, es decir, cuando
ó
SECCIONES EN TRANSICIÓN: Son aquellas en las que el estado deformacional último
asociado al límite de resistencia de la sección es tal, que el acero traccionado llega a fluir
pero sin alcanzar la deformación unitaria de 0.5%, es decir, cuando 0.005 ó
0.005
Para definir el factor de reducción de resistencia en el caso de las solicitaciones normales
(compresión, tracción, flexión, flexocompresión, flexotracción), es imprescindible identificar si se trata
de secciones controladas por tracción, por compresión, o de transición, y para ello se deben establecer
las fronteras entre ellas, como se muestra en la Figura 3.15.
La frontera que limita las secciones con tracción controlada es un estado deformacional para el que
se cumple 0.005 y 0.003. De las ecuaciones de compatibilidad de las
5
deformaciones para estas condiciones , puede determinarse sin dificultad que esta deformación tiene
lugar cuando . .
Por su parte, la frontera que limita las secciones con compresión controlada, asociada como se verá
más adelante al llamado fallo balanceado, se asocia a una deformación a nivel del acero más
traccionado igual , y por tanto le corresponde una profundidad de la línea neutra igual a
.

5
En efecto, de la Figura 3.14 se confirma que 0.003⁄ ⁄ , y si se hace 0.005, entonces . .

CAPÍTULO 3 234
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Como esta frontera responde a la condición 0.003⁄ ⁄ , entonces


0.003⁄ 0.003

Figura 3.15 Estados deformacionales fronteras correspondientes a secciones en tracción y


compresión controlada.
Los valores del factor de reducción recomendados por el ACI se muestran en la TABLA 3.15,
mientas en las Figuras 3.16a y 3.16b se grafica su función de variación a partir de la deformación
que experimenta el acero más traccionado, y de la profundidad de la línea neutra , respectivamente.

TABLA 3.15: Coeficiente de reducción de resistencia


Solicitación
Tracción debida a cargas externas 0.90
Flexión y Flexo Compresión en secciones con tracción controlada 0.90
Flexocompresión en secciones con compresión controlada
debido a cargas externas (no al pretensado)
• Piezas con refuerzo transversal en espiral. 0.70
• En los restantes piezas 0.65
Flexión y Flexocompresión en la región de transición
• Piezas con refuerzo transversal en espiral ó
• En las restantes piezas
ó

Cortante 0.75
Torsión 0.75
Aplastamiento del hormigón (excepto para las zonas de anclaje en
0.65
postesado y cuando se utiliza el modelo de bielas y tirantes.
Zonas de anclaje en postesado 0.85
Modelo de bielas y tirantes 0.75

CAPÍTULO 3 235
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura: 3.16a Variación de con deformación del acero más traccionado, para el caso de
las solicitaciones normales.

Figura: 3.16b Variación de con la profundidad de la línea neutra para el caso de las
solicitaciones normales.

El factor de reducción de la capacidad nominal indicado en la Tabla 3.15 está calibrado para las
condiciones de los EEUU, y presuponen un alto nivel de control de calidad. En consecuencia no
responde necesariamente a otras condiciones menos favorables en las que el control de ejecución en
obra sea menos estricto y sistemático, aspectos que no se reflejan en la calibración mostrada, que sólo
depende del tipo de solicitación, e indirectamente de las características del fallo. Estudios en desarrollo
actualmente recomiendan, para las condiciones cubanas, incluir un coeficiente de seguridad adicional
, que tome en cuenta estos últimos factores.
Como en la región de transición el factor de reducción depende de o de , se regirá por
expresiones diferentes, para calidades de acero diferentes. La Tabla 3.20 muestra estas expresiones
para los dos tipos de acero que con mayor frecuencia se emplean como armadura longitudinal en Cuba,
en el caso del hormigón armado.
Por otro lado, ya se señaló que la base de los estados límites de resistencia se fundamenta en la
solución de la inecuación , y como se observará en el tratamiento a la flexión compuesta,
en el modelo analítico para las solicitaciones normales se escribe el término como una función de la
profundidad de la línea neutra , razón que justifica adoptar el factor de reducción , también como
función de ., como se ilustra en a tabla 3.16
El cálculo de también puede generalizarse de la siguiente forma:

CAPÍTULO 3 236
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 


Los valores de y se indican en la Tabla 3.17.
El Reglamento norteamericano propone como simplificación que para todos los aceros que cumplan
con la condición 420 , se puede adoptar 0.002 y en consecuencia . , lo
que permite escribir el valor del factor de la manera siguiente:
.
Para ESTRIBOS: 0.48 83 ó 0.231 ⁄

.
Para ESPIRALES: 0.567 66.7 ó 0.367 ⁄

TABLA 3.16 Valores de en función de y de para Secciones en Transición.


Factor de reducción de resistencia
GRADO
0.214
G-40 0.0015 0.543 71.4 0.329

ESTRIBOS
0.259
G-60 0.0021 0.469 86.2 0.21

0.171
G-40 0.0015 0.614 57.1 0.443

ESPIRALES
0.207
G-60 0.0021 0.555 69 0.348

TABLA 3.17 Valores de de y


para determinar el factor de reducción en función de .
Factor de reducción de resistencia
GRADO
G-40 0.329 0.214
ESTRIBOS
G-60 0.21 0.259
G-40 0.443 0.171
ESPIRALES
G-60 0.348 0.207

Esta simplificación no es del todo consistente, especialmente para los aceros pretensados, o incluso
para algunos aceros naturales de mayor graduación que tienden a producirse en otros países.
En resumen, el coeficiente considera marcadamente la ductilidad o no del fallo y la contribución
del hormigón en la capacidad portante de la sección que se evalúa. Obsérvese cómo es menor para las
solicitaciones donde la resistencia del hormigón tiene mayor influencia, lo que sucede en el cortante y
la compresión controlada. Además reconoce indirectamente la importancia del fallo al diferenciar el
que puede producirse en un elemento en flexión compuesta por tracción controlada, y en una columna
en flexión compuesta por compresión, pero también, aunque de forma sutil, prevé la más limitada
confiabilidad de los modelos relacionados con las solicitaciones tangenciales de torsión y cortante, al
adoptar valores menores para estos casos. Sin embargo, este enfoque ignora explícitamente otros

CAPÍTULO 3 237
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

factores y sobre todo la importancia de la obra y la calidad del control, como lo reconoce el coeficiente
empleado en el MEL.

3.3.4 FACTOR DE SEGURIDAD GLOBAL EN EL ACI


Se comprende luego de considerar los aspectos relacionados en los párrafos anteriores, que el Factor
de Seguridad Global bajo el enfoque del ACI, puede definirse de la manera siguiente: ⁄
En realidad el factor agrupa los coeficientes y que reconoce el CEB-FIP. Por otra parte
relaciona entre si los factores de incertidumbre existentes a partir los valores característicos de cargas y
resistencias por lo que es también del tipo como se prefiere en el diseño de elementos de
Hormigón Armado.
En la Figura 3.17 puede evaluarse con claridad las implicaciones que provoca en la seguridad de
secciones a flexión las modificaciones introducidas por el ACI 318-02. Se comparan los factores de
seguridad ( ) obtenidos por las regulaciones del ACI 318-99 y 318-02.

Figura 3.17 Factor de seguridad global. Análisis comparativo

El gráfico de la Figura 3.17 ratifica importantes conclusiones para el diseño:


™ Si se garantiza que . , entonces . y se alcanzan secciones con un Factor de
Seguridad Global, , menor y por tanto menos conservadoras pero a la vez más económicas
que las obtenidas por las regulaciones del ACI 318:99. Este concepto no debe confundirse ya
que no se trata de reducir seguridad para ganar en economía, sino asignar la seguridad
necesaria, y no existen dudas al decidir una menor penalización cuando se trata de modelar
problemas suficientemente conocidos, como es el caso del predominio de la flexión con
suficiente ductilidad.
™ Si . , entonces 0.9. Como el gráfico se obtuvo para el acero G-40 y refuerzo
transversal en forma de estribo, le corresponde un factor de reducción:
| . 0.543 71.4 0.004 0.828

CAPÍTULO 3 238
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Se aprecia entonces cómo el es semejante al obtenido para el ACI 318:99, lo que brinda
argumentos adicionales a su elección como regulador de la cuantía máxima.
Esta conclusión puede ser mejor comprendida si se observa la Figura 3.18, en la que se
analiza el para secciones con diferentes ductilidades. Para secciones que alcancen su
equilibrio en el límite de resistencia con una profundidad de la línea neutra que satisfaga la
condición ⁄ ⁄ , se superan los establecidos anteriormente, y no son diseños
aconsejables.

Figura 3.18 Factor de seguridad global. Análisis comparativo para el caso en que ⁄

™ Es obvio que buscando diseños en que . se alcanzarán secciones mas racionales que
trabajando para la cuantía máxima, es decir, secciones en las que . Téngase en
cuenta que acotar . es equivalente a fijar una relación entre la cuantía mecánica y
la cuantía balanceada igual a 0.63 para el acero G60, que es lo que hacía el Reglamento
hasta 19996
Finalmente se comenta que los factores de carga que adopta el ACI en la actualidad, y los valores
que se fijan para el factor de reducción de la capacidad nominal, presuponen la siguiente hipótesis “si
la probabilidad de que haya elementos de menor resistencia que la supuesta es de aproximadamente
1 en 100, y la probabilidad de que haya exceso de carga es de aproximadamente 1 en 1000, la
probabilidad de que haya elementos con menor resistencia que la supuesta sujetos a exceso de carga
es de aproximadamente 1 en 100 000”.

3.3.5 LA SEGURIDAD DENTRO DE LA ETAPA DE SERVICIO.


El ACI reconoce los mismos conceptos generales que establece el MEL para evaluar el
comportamiento de los elementos en la etapa servicio, es decir, considera los valores normativos de las
cargas, y los valores nominales la resistencia, ambos valores característicos.
Por tanto, el chequeo de los estados límites se realiza a través de la medición de los parámetros
que caracterizan a la funcionabilidad de la estructura: el estado límite de deformación mediante la
6
Cuando en el Capítulo IV se deduzcan las ecuaciones de equilibrio para la sección rectangular con refuerzo simple, se demostrará que 
0.85 , es decir, que  ⁄ ⁄ . Como al valor de  .  corresponde un valor de  0.375, y además para el acero 
G60 se tiene  0.588, considerar  .  es análogo a suponer  ⁄ 0.375⁄0.588 0.63.

CAPÍTULO 3 239
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

condición ∆ |∆ |, y el estado límite de agrietamiento mediante la condición ,


aunque en realidad esta última se modifica para aquellos casos en los que la fisuración no es un factor
determinante (ambientes poco agresivos o estructuras no estancas), y se hace mediante la distribución
en la sección de hormigón del refuerzo en tracción, especialmente de su separación y recubrimiento.
Estos aspectos serán suficientemente tratados en el Capítulo VII

3.6 COMBINACIÓN PÉSIMA


La identificación de la combinación pésima o más desfavorable de las cargas que actúan sobre la
estructura que se analiza, es uno de los procesos más importantes y a la vez complejo que enfrenta el
proyectista. En ocasiones donde decide la racionalidad y la seguridad de la estructura. Las
combinaciones de cargas se definen no sólo mediante la combinación de múltiples efectos de diferente
origen, sino también por la ocurrencia diversa de un solo tipo de carga.
Los destacados profesores cubanos Medina y Ruiz plantean que estas combinaciones deben cumplir
los siguientes requisitos:
™ Deben ser reales, lógicas y factibles.
™ Deben ser compatibles, racionales.
™ Deben ser relativamente frecuentes.
Uno de los casos más gráficos para ilustrar esta problemática es la definición de las combinaciones
de carga que incluyen a la carga de viento extremo. Por ejemplo no tiene sentido combinar cargas
máximas de viento con máximas cargas tecnológicas o de uso, pues es muy improbable que bajos los
efectos de un huracán estén en servicio industrias o edificios públicos. Tampoco resulta racional
combinar la carga de viento con la sobrecarga total en cubierta.
Como ilustración se evalúa el caso de una viga de cubierta con voladizo sometida a la combinación
de cargas muertas (permanentes) (D) y vivas (de uso) (L), debido al peso de personas. Como se
muestra en la Figura 3.19 pueden analizarse tres combinaciones , y :
™ Obsérvese que la primera de las combinaciones escritas, es decir, , corresponde a la
acción simultánea de la carga muerta y viva en toda la longitud de la viga, y paradójicamente
no conduce a una situación pésima de carga para el diseño de la armadura en el vano, para el
momento positivo.
™ La combinación , asociada a la actuación de la carga viva sólo en el vano, provoca el
máximo momento en el centro de la luz principal, o sea, el mayor momento positivo. De
manera que como el diseño de la armadura positiva de la viga exige el valor mayorado del
momento flector, si se decide evaluarlo a partir de los factores de carga del ACI, se tendrá:
1.2 1.6 1.2 210 1.6 160 .
™ Mientras tanto, la combinación , asociada a la actuación de la carga viva sólo en el
voladizo derecho, provoca el máximo momento negativo sobre el apoyo derecho. De manera
que para el diseño de la armadura negativa de la viga se debe emplear el momento flector
mayorado siguiente:
1.2 1.6 1.2 60 1.6 40 .

CAPÍTULO 3 240
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Figura 3.19 Combinaciones pésimas de carga muerta (D) y Viva (L) para viga en voladizo

Ejercicio 3.2
Evaluar la seguridad de la sección mostrada en la Figura 3.20 para los siguientes métodos:
• Tensiones admisibles
• Rotura
• Estados límites:
- ACI 318-99
- ACI 318-02

CAPÍTULO 3 241
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

- NC 2003
Datos:
35 2 · 10 0.4
300 2.5 · 10 0.6
360
Considere que la desviación típica del hormigón es 3.73 , y que existe una probabilidad
del 90% de alcanzar el valor característico de su resistencia , probabilidad a la que corresponde un
valor 1.34

Figura 3.20 Tensión del hormigón y Fuerzas Interiores en el diseño por Tensiones Admisibles.

Cálculos y discusión

a) Determinación de la resistencia característica del hormigón para las consideraciones que se


hicieron:
35 1.34 3.73
b) Análisis de la seguridad mediante el Método de Tensiones Admisibles
Considerando :
0,5
0,5 · 300 150
´
0,45
0,45 · 30 13,5
Se procede a la comprobación partiendo de fijar el valor de :
Σ 0
·
Donde :

CAPÍTULO 3 242
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Y la ecuación quedaría:
· · · · 0
15 8 · 15 8 · 50 · 15 0
Que al resolverse se obtiene, 16,4 .
Comprobando ´
150
0,00075
2 · 10
16,4
0,00075 0,000366
50 16,4
0,000366 · 2,5 · 10 9,15
Finalmente de la ecuación de momentos
Σ 0
·
3 3
16,4
15 · 15 50 10020 100,2 ·
3
c) Análisis de la seguridad mediante el Método de la rotura o del Factor de seguridad global
1,25 ´

1,8
Por lo tanto de la ecuación de fuerzas y con el apoyo de la figura 3,21:
1,25 ´ ·
15 · 300
4
1,25 ´ 1,25 · 30 · 30

Figura: 3,21 Sección tensiones y fuerzas por Método de la Rotura o del FSG

Y finalmente:
Σ 0
1,25 ´ ·
2

CAPÍTULO 3 243
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

4
30 · 15 50 21600 216 ·
2

216
120 ·
1,8
d) Análisis de la seguridad mediante el Método del ACI, 318-99:
Considerando el Diagrama de Hognestad (ver figura 3,22) y definiendo la rotura para ´ 0,003
los coeficientes del diagrama rectangular equivalente serán entonces:
0,94 y 0,814
Σ 0
´· ·
15 · 300
6,53
´ 0,94 · 30 · 0,814 · 30

Figura 3,22: Sección, Fuerzas y Deformaciones en el diseño por MEL del ACI

Y finalmente de la ecuación de momentos


Σ 0

2
0,814 · 6,23
30 · 15 50 21303 213.03 ·
2

0,9 · 213,03 191,73 ·


Ya que 0,375 18,75 , lo que justifica que 0,9
El coeficiente global introducido por la mayoración de las cargas sería:

Pero como se sabe que:


0.4 0.6
1,4 · 0,4 1,7 · 0,6
1,58

CAPÍTULO 3 244
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Finalmente:

1,58
1,75
0,9

213,03 191,73
121,73 ·
1,72 1,58
e) Análisis de la seguridad mediante el Método del ACI, 318-02:
Como se explicó anteriormente en la versión del código del 2002 se produjo un importante cambio
en la determinación de la seguridad.
En la determinación de la Resistencia Requerida los FACTORES de CARGA disminuyen:
1,2 1,6
Entonces:
1,2 · 0,4 1,6 · 0,6
1,44
Menor que el obtenido por la normativa de 1999.
El coeficiente es 0,9 para una sección controlada por tracción, como se demostró anteriormente,
el factor de seguridad será entonces:

1,44
1,6
0,9
213,03 191,73
133,14 ·
1,6 1,44
f) Análisis de la seguridad mediante la Norma Cubana (2003):
Momento último para las resistencias minoradas ´ y :
Obteniendo las resistencias minoradas
´
´

´
30
18,75
1,6

300
250
1,2
Σ 0
´
· ·
15 · 250
´
8,71
0,94 · 18,75 · 0,814 · 30

CAPÍTULO 3 245
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

Σ 0

2
0,814 · 8,71
25 · 15 50 17420 174,2 ·
2
Y el coeficiente global para los materiales puede calcularse como:

Y como el Momento Nominal es el mismo que para los cálculos anteriores al utilizar también el
Diagrama de Hognestad para ´ 0,003
231,03
1,22
174,2
El coeficiente para las cargas sería:

Pero como los factores de carga en la NC son:


1,2 1,4
1,2 · 0,4 1,4 · 0,6
1,32

Calculando el coeficiente general :


·
Y 0,95 y 0,95 considerando fallo grave y control normal, entonces:
0,9025
El factor de seguridad sería finalmente:
·

1,22 · 1,32
1,79
0,9025
Y el momento actuante:

213,03
119,1 ·
1,79
O también:

0,9025 · 174,1
119,1 ·
1,32
Como resumen los resultados se comparan en la tabla 3,18 y puede concluirse que:
1. El análisis por Tensiones Admisibles no permite obtener la seguridad, pues no se conoce el
valor del momento nominal. Se consideró para calcular un valor de el de MEL y así
poder establecer una comparación

CAPÍTULO 3 246
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

213,03
2,13
100,24
Destacando que utilizando este método se está considerando una capacidad portante muy
inferior a la real.

TABLA 3,18: Resumen de resultados al evaluar la seguridad del diseño por distintos
métodos.
TENSIONES ROTURA ACI 318-99 ACI 318-02 NC
ADMISIBLES
· 255,22 255,22 255,22
· ? 216 213,03 213,03 213,03
· ? ? 191,73 191,73 174,20
· 100,24 120 121,73 133,14 119,1
2,13 1,8 1,75 1,6 1,78
2,12 1,93 2,18

2. Al comparar los valores obtenidos por ACI-99 y NC se demuestra que resultan prácticamente
iguales en . Aunque sean diferentes los coeficientes calculados para cargas y resistencias.
99
1
99

Lo que conduce a diferentes como se aprecia en la tabla 3,22. Pero si se analiza


integralmente los factores de seguridad:

Por lo que se destaca que el valor de la normativa se aprecia en toda su magnitud cuando se
emplea en su conjunto, con una concepción integral y lo peligroso de su empleo por partes o
“en pedazos".
3. Se resalta como las disposiciones del ACI-02 conducen a diseños menos conservadores en
secciones a flexión con tracción controlada, al reducir los factores de carga.
Como ya se ha explicado estos factores de seguridad son del tipo (ver figura 3,6 en el
epígrafe 3,1,3) y solo consideran la relación entre los valores característicos de cargas y materiales.
Puede producirse un acercamiento más al verdadero valor del factor de seguridad calculando que
relaciona cargas características con resistencias medias, para lo cual se obtiene el valor resistente de la
sección para este caso.
Utilizando también el Diagrama de Hognestad para ´ 0,003.
Σ 0
´· ·

CAPÍTULO 3 247
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

15 · 360
6,72
´ 0,94 · 35 · 0,814 · 30
Σ 0

2
0,814 · 6,72
36 · 15 50 25522 255,22 ·
2
Y entonces puede calcularse.

Resultados que se muestran en la tabla 3,22 para cada método.

CAPÍTULO 3 248
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1. Distintas plantas productoras de hormigón han alcanzado lotes con ´ 40 pero con
dispersiones diferentes como se muestra a continuación.
Planta Coeficiente variación
A 0.05
B 0.1
C 0.08
a) Obtenga la Desviación Standart ( ) para cada lote
b) Obtenga los valores de ´ para cada lote y comente los resultados y sus implicaciones
económicas.
2. Si la exigencia del constructor es un valor de ´ 25 ¿Qué valor de ´ tiene que lograr cada
planta?
3. Para las vigas que se muestran en la figura 3,23 y que están destinadas a viviendas con carga de uso
de 2 kN/m2
- Enrajonado 0,18 kN/m2 por cm de espesor
- Losa de piso 0,23 kN/m2 por cm de espesor
- Hormigón Armado 25 kN/m3
a) Obtenga el Momento Flector bajo cargo de servicio
b) Obtenga el Momento de cálculo mayorado
c) ¿Cuál será el Momento Nominal mínimo que deberá resistir la sección?

Figura 3,23 Ejercicio propuesto 3


4. Para la viga mostrada en la figura 3,24 que servirá de soporte a un restaurante cuya carga de uso es
de 3 kN/m2 y considerando las mismas secciones de losa y viga y el espaciado entre estas igual al
ejemplo anterior

CAPÍTULO 3 249
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

a) Calcule para las secciones más críticas con la luz central y al voladizo los Momentos
Pésimos bajo cargos de servicios y de cálculo
b) Si se ha decidido colocar el refuerzo que se muestra a las siguientes figuras
¿Resisten esas secciones los Momentos Flectores pésimos?
Considere para el análisis en la rotura el diagrama de Hognestad para ´ 0,003

Figura 3,24: Ejercicio propuesto 4

5. Para una sección con las siguientes características:


40 ´ 10
80 50
´ 5 ´ 20
7 300
a) Calcule el Factor de Seguridad para los métodos:
• Tensiones admisibles
• Rotura
• EL – NC (ACI-02)
• EL – NC (2003)
b) Calcule el Factor de Seguridad para los 2 últimos métodos si 2
c) Compare lo resultados y justifíquelos
Considere que la relación entre cargos permanentes (muertas) y de uso (vivas) es de 1,2

CAPÍTULO 3 250
                                                                                                                                              LA SEGURIDAD EN EL DISEÑO ESTRUCTURAL 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 – 08,
Detroit, Michigan. 2008
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Baykov, V. y E. Sigalov. Estructuras de Hormigón Armado. Moscú: Ed. Mir, 1986
4. CEB−FIP. Código Modelo del Comité Europeo del hormigón y la Federación Internacional del
Pretensado. 1990
5. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
6. Medina Torrí, F. “Cargas de Edificaciones y Obras de Ingeniería”. La Habana: Editorial Felix
Varela, 1995
7. Meli Piralla R. “Diseño Estructural” Edición revolucionaria. La Habana. Cuba 1986
8. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
9. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de ConcretoBogotá: Ed. MGraw Hill, 1999
10. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979
11. Quevedo G. Aplicación de los Estados Límites y la Teoría de Seguridad en el Diseño Geotécnico
en Cuba. Tesis en opción al grado de doctor en Ciencias. 2002

CAPÍTULO 3 251
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

CAPÍTULO 4
Solicitaciones normales. Generalidades.
Estudio de la flexión en secciones de
hormigón armado
4, 1 INTRODUCCIÓN.
Al evaluar, en el capítulo II, el comportamiento de una sección por medio de una curva se
definió dos ETAPAS en la vida de ésta.
− ETAPA PLÁSTICA: para donde la sección se agota al alcanzar su resistencia última,
siendo la deformación de fluencia del acero
− ETAPA ELÁSTICA: para donde ambos materiales aportan tensiones por debajo de las
máximas y en determinados regímenes de carga se comportan linealmente.
A partir de este comportamiento al abordar el diseño y la revisión de secciones siguiendo el
Método de Estados Límites, se simplifica el análisis de la siguiente forma:
• Estado Límite Último de agotamiento o falla: se garantiza que la sección no colapse y que el
Momento actuante no supere el resistente, evaluando un punto en la curva en que ´ ,
• Estado Límite de servicio: dentro de la etapa elástica, se chequea que bajo condiciones de cargas de
servicio el elemento no se deforme ni agriete más de lo permitido y recomendable.
En el presente capítulo se abordará, siguiendo lo normado por la Norma Cubana, el cálculo de
secciones a flexión para satisfacer el Estado Límite Ultimo de Agotamiento, completando este análisis
con la valoración de los esfuerzos cortantes en capítulo V.

4.2 PRINCIPIOS GENERALES PARA EL ANÁLISIS DE SECCIONES SOMETIDAS A


ESFUERZOS NORMALES
Los esfuerzos normales se presentan en secciones sometidas a solicitaciones de flexión, cargas
axiales a compresión o tracción, o la combinación de ambas acciones a lo que se le llama flexión
combinada. En el presente epígrafe se exponen los principios generales en los que se basan la
comprobación y el diseño de este tipo de secciones.

CAPÍTULO 4 252
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

4,21 HIPÓTESIS BÁSICAS


A partir de la guía que ofrece la Norma Cubana se analizan a continuación, las principales hipótesis
para el diseño y comprobación de secciones sometidas a solicitaciones normales en el agotamiento,
profundizando en el tratamiento que dan a tan importante tema diferentes normativas e investigadores
del mundo.
HIPOTESIS PARA EL CÁLCULO
a) La deformación en el hormigón y el acero se supondrán directamente proporcional a la
distancia desde el eje neutro, excepto, para elementos a flexión de gran peralte, para los que
habrá que considerar un análisis que tenga en cuenta una distribución no lineal de
deformación. Alternativamente, se permitirá usar el modelo de bielas y tirantes.
El principio de Bernoulli, o de las secciones planas, es aceptado por las principales normativas
internacionales como el ACI, el reglamento europeo, otras normas como la inglesa, la española y
la brasileña. Además se conoce de su adopción como hipótesis por las normas alemanas y el
código mexicano.
Unida a esta hipótesis se admite que el acero y el hormigón que lo envuelven son adherentes y por
tanto se deforman igualmente. Bajo la acción de las solicitaciones, las armaduras experimentan las
mismas deformaciones que el hormigón que las rodea (armaduras adherentes), consideración que
complementa la hipótesis anterior y posibilita el empleo de las ecuaciones de compatibilidad.
En esta hipótesis es importante destacar la limitación del grado del refuerzo comprimido que tiene
que ver, además, con su aprovechamiento resistente. Emplear aceros mas resistentes es
subutilizarlos pues no alcanzarán como regla su deformación de fluencia., por ejemplo se limita el
valor de cálculo del acero ordinario de la zona comprimida a 420 MPa.
Estas consideraciones tienen un peso decisivo en el cálculo de secciones pues sustentan todo el
andamiaje del trabajo con las ecuaciones de compatibilidad, como se estudió en el capítulo II.
En la justificación de estos principios Park y Paulay basados en experimentos de Hognestad en
columnas sometidas a flexo-compresión, explican la validez de la hipótesis siempre que se
garantice una buena adherencia entre el acero y el hormigón. Es totalmente exacta en la zona a
compresión y en la zona agrietada pese “a que la suposición no se aplica completamente al
concreto en la vecindad de la grieta, sin embargo si se mide la deformación del concreto en una
longitud calibrada que incluya grietas, se encuentra que el principio de Bernoulli es válido para esta
deformación promedio de tensión”. Concluyen estos autores que la hipótesis es suficientemente
exacta para fines de diseño excepto para vigas de gran peralto o zonas de grandes cortantes. En este
mismo sentido se pronuncia Mattock al estudiar ensayos de Hognestad y Rusch estableciendo la
linealidad al unir las deformaciones que ocurren en la zona a compresión con la media en las del
acero traccionado.
En la figura 4.1 se ilustran las condiciones de deformación específica derivadas de esta hipótesis
para la etapa de agotamiento.
Por su parte los soviéticos basados en una amplia experimentación no admiten que las secciones se
mantengan planas y han encontrado una expresión empírica para relacionar las deformaciones del
acero menos comprimido ( )y la profundidad del bloque de compresiones virtual ( ). La
expresión en cuestión es:

CAPÍTULO 4 253
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

1
1
1,1
donde:
profundidad relativa de la zona comprimida cuando la tensión del acero menos
comprimido es cero: 0,85 0.008 ´
deformación máxima del hormigón

ε c´ εs ε s´ ε si
= = =
c d −c c − d´ c − di

Figura. 4,1 Proporcionalidad de las deformaciones a nivel de sección.

El ACI 318 establece que para el cumplimiento de esta hipótesis se debe verificar lo siguiente:
Para vigas continuas: ó 2,5
Para vigas isostáticas: ó 1,25
El CEB, la EH-99 y la Norma Cubana vigente señalan que para que sea válida esta hipótesis
deberá cumplirse que la relación entre la distancia de los puntos de momento nulo del diagrama de
momentos ( ), llamada también luz elástica, al peralto total deberá ser mayor que 2, o sea:
Para cualquier elemento: 2 ó 2
Obsérvese que la tendencia de los Reglamentos europeos es expresar la frontera en función de la
luz elástica ( ), mientras que el norteamericano utiliza la luz libre ( ) del vano.
b) La máxima deformación para la fibra extrema a compresión del hormigón se supondrá igual a
0.003.
Los ensayos realizados, lo mismo a elementos de hormigón simple que armado tanto en vigas
como en columnas, demuestran que la deformación máxima por aplastamiento del hormigón a
compresión varía en un amplio rango, de 0.003 a 0.008, sin embargo, para los casos prácticos estos
valores se mueven entre 0.003 y 0.004. Los propios ensayos confirman que esta deformación
disminuye a medida que aumenta la resistencia a compresión del hormigón, y las normas coinciden
en fijar un único valor, ver figura 4,2
Los que se basan en el código del CEB-FIB consideran como deformación máxima del hormigón
0,35 %. Por su parte los que asumen el ACI consideran 0,3 %.
Para el caso particular de la compresión centrada las normativas europeas consideran una
deformación máxima del hormigón igual a ´ 0,002, lo que no hace el ACI.

CAPÍTULO 4 254
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Figura. 4.2 Máxima deformación a compresión del hormigón evaluada en ensayos de


elementos de hormigón armado.
En el caso de compresión centrada, los ensayos bajo cargas de corta duración demuestran que la
máxima carga ocurre cuando el hormigón alcanza una deformación de 0.002 aunque la presencia
del refuerzo transversal en los elementos permite alcanzar deformaciones aún mayores,
especialmente cuando este refuerzo es en forma de hélice de pequeño paso a causa del
confinamiento que le confieren al hormigón del núcleo.
Park y Paulay consideran que fijar la deformación máxima del hormigón no tiene gran importancia
en la determinación de la capacidad última de la sección excepto en columnas que fallan a
compresión. Su importancia radica en el control de la curvatura. Otros autores admiten el valor de
0,3 % como conservador y proponen llevarlo hasta 0,4 % en hormigón no confinado. A
conclusiones semejantes arriban Mattock, Kris y Hognestad al evaluar los resultados de los
experimentos realizados por Hognestad y Rusch, los mismos que permiten a Leonhardt proponer el
valor de 0,35 %.
Esta deformación máxima es variable en función de la forma de la zona comprimida del hormigón
según Rusch . No obstante se considera innecesario, desde el punto de vista práctico, entrar en tales
detalles.
c) Los esfuerzos en los aceros naturales por debajo de la resistencia de fluencia especificada
para el grado de acero utilizado serán tomados como veces la deformación del acero. Para
deformaciones mayores que la correspondiente a , el esfuerzo en el acero se considerará
independiente de la deformación e igual a .
Hay una aceptación general del diagrama bilineal, como el de la figura 4,3.
En el caso de armaduras próximas entre si, el valor de la deformación del acero puede tomarse
referida al centro de gravedad de las barras, mientras que si están muy separadas, se considera la
deformación máxima en la camada más próxima al borde traccionado y las camadas restantes se
analizan mediante la compatibilidad de deformaciones.
Los aceros pretensados no presentan un escalón de fluencia definido como los aceros naturales
por lo que solo podrá utilizarse un diagrama tensión-deformación bilineal como una
simplificación, especialmente para el cálculo del estado límite último.

CAPÍTULO 4 255
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

⎧ Es ⋅ ε s para 0 ≤ ε s < ε y

fs : ⎨
⎪f para ε y ≤ ε s ≤ 0.01
⎩ y

⎧ Es ⋅ ε s' para 0 ≤ ε s' < ε y



f s' : ⎨
⎪f para ε y ≤ ε s' ≤ 0.003
⎩ y

Figura 4,3: Diagrama de cálculo para aceros naturales.

Los análisis más recomendables son los que emplean diagramas más cercanos a los reales, como el
indicado por el Manual del Prestressed Concrete Institute PCI, que se muestra en la figura 4.4.

Fig. 4.4 Diagrama de cálculo para aceros pretensados


La curva esfuerzo deformación puede aproximarse, en función de la calidad del acero, de la
siguiente forma:
Para aceros con
0,0086
0,0086 1860
,
Para aceros con
0,0076
0,0076 1770
,

CAPÍTULO 4 256
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Siendo:
0,28 para 0,9

0,4 para 0,85

0,55 para 0,8


Donde:
resistencia especificada a tracción del acero en MPa

resistencia especificada en la fluencia del acero en MPa

La deformación de rotura del acero es muy superior al 1 % y además fijar este valor no tiene
importancia en la determinación de la capacidad última de la sección, por lo que solo obedece a
criterios de deformación y agrietamiento, posición defendida por Jiménez Montoya y Avram los
que definen el Estado Límite Ultimo de Deformación Plástica Excesiva. Más rigurosa en la
limitación es la normativa alemana DIN-1045 que fija la deformación máxima 0,5 % , lo que es
justificado por Rusch.
Por lo contrario el código del ACI y el inglés CP-110 no limitan la deformación del acero. Park y
Paulay plantean que no le ven sentido práctico a este procedimiento ya que no tiene repercusión en
la capacidad resistente de la sección
La Norma Cubana ha adoptado que 1%, lo que obliga a definir los Diagramas de
Dominios deformacionales y a utilizar ecuaciones de compatilidad referidas a 1%, cuando
´ 0,003. Esta decisión ha sido adoptada atendiendo a los siguientes criterios:
- Metodológicos, para aprovechar la práctica de muchos años en Cuba de utilizar el Diagrama
de Dominios como referente teórico en la explicación y cálculos para secciones sometidas a
la flexión combinada.
- Reducir la ductilidad de las secciones a flexión para evitar estados de gran fisuración,
factor de enorme importancia en regiones tropicales
- Favorecer los análisis teóricos de la flexo tracción con carga dentro de las armaduras,
introduciendo en las ecuaciones la valoración de las deformaciones del refuerzo.
d) La resistencia a tracción del hormigón se despreciará en cálculos a flexión y a flexo-compresión
de hormigón armado, excepto en los requerimientos para pretensado. En los cálculos a flexo-
tracción de hormigón armado se despreciará no sólo la resistencia a tracción del hormigón, sino
también su resistencia a compresión.
Esta suposición es aceptada unánimemente y está confirmada por el trabajo experimental. Resultan
interesantes los estudios de Collins al comparar el comportamiento de secciones considerando o no
el aporte del hormigón situado en la zona traccionada, concluyendo su inconveniencia práctica y la
poca influencia que esto tiene en la capacidad resistente de la sección.

CAPÍTULO 4 257
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

La resistencia del hormigón en tracción, sin embargo, es importante en las consideraciones de


fisuración y deformación bajo cargas de servicio.
e) La relación entre la distribución de tensiones del hormigón en compresión y su deformación, se
puede suponer que es rectangular, trapezoidal, parabólica o de cualquier otra forma que resulte
de la predicción de la resistencia y que coincida con resultados de extensos ensayos
Esta hipótesis reconoce la distribución de esfuerzos inelásticos del hormigón a esfuerzos altos. A
medida que se alcanza el esfuerzo máximo, la relación esfuerzo-deformación para el hormigón no
es una línea recta (el esfuerzo no es proporcional a la deformación). La forma general de una curva
esfuerzo-deformación es en esencia una función de la resistencia del hormigón y consiste de una
curva creciente desde cero a un máximo hasta una deformación a compresión entre 0.0015 y 0.002,
seguido por una curva descendente hasta una deformación última (aplastamiento del hormigón)
desde 0.003 a valores más altos, incluso, que 0.008.
La distribución real de los esfuerzos a compresión del hormigón es compleja y usualmente no se
conoce explícitamente. Las investigaciones han mostrado que las propiedades importantes de la
distribución de esfuerzos del hormigón se pueden aproximar con gran exactitud,
independientemente de utilizar uno cualquiera de las diferentes hipótesis de la curva de
distribución de esfuerzos que se conocen, como fue expuesto en el capítulo II. La norma cubana
permite cualquier distribución de esfuerzos particular para ser utilizada en el diseño si se
demuestra que la resistencia última predicha tenga una concordancia razonable con los resultados
de extensos ensayos. Muchas distribuciones de esfuerzos han sido propuestas. Las más comunes
han sido la parábola, el trapecio, el rectángulo y la parábola rectángulo.
f) Los requisitos de la hipótesis e se satisfacen para una distribución rectangular equivalente de los
esfuerzos de compresión del hormigón, la que queda definida de la manera siguiente: (ver figura
4.5)

Figura. 4.5 Diagrama rectangular equivalente del hormigón

Se supone un esfuerzo de compresión uniforme del hormigón igual a 0,85 ´ distribuida en una
zona a compresión equivalente que queda limitada por el perímetro de la sección transversal del
elemento y una línea recta paralela a su eje neutro, a una distancia medida a partir de la fibra de
deformación unitaria de máxima compresión tal que:.

CAPÍTULO 4 258
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Si entonces

Si entonces
La distancia medida desde la fibra de deformación unitaria máxima hasta el eje neutro, se
evaluará en dirección perpendicular a dicho eje.
Cuando la profundidad de la línea neutra medida a partir de la fibra de máxima compresión de la
sección cumple la condición , el factor deberá tomarse como 0.85 para resistencias
características del hormigón hasta 30 MPa. Para resistencias superiores a este valor, se irá
disminuyendo uniformemente a una razón de 0.008 por cada MPa de incremento sobre los 30
MPa, aunque sin llegar a ser menor que 0.65.
En resumen:
0,85 para ´ 30
´
1,09 0,65 para ´ 30
Cuando la línea neutra se sitúa a una profundidad mayor que medida a partir de la fibra de
máxima compresión, ya fuera de la sección, se adoptará .
Rusch establece que el diagrama para esta etapa no puede responder a los diversos factores que
influyen en la resistencia del hormigón sino solo a los que considera más desfavorables:
- Edad 28 días
- Condiciones de fraguado normales
- Combinaciones de carga más desfavorables: de corta duración y sostenidas.
Rusch concluye que el Diagrama de Cálculo “no es copia de ninguna distribución real sino un
DIAGRAMA IDEALIZADO que reproduce el comportamiento de una sección sometida a
esfuerzos normales”, concepto que pueden aplicarse a cualquier diagrama simplificado.
El diagrama promovido por el ACI, que se muestra en la figura 4,5 es de amplia aceptación y su
validez fue demostrada por Mattock, Kris y Hognestad al comparar sus resultados con ensayos
realizados en diferentes países. En este mismo sentido se pronuncian Park y Paulay.

4,22 DIAGRAMA DE DOMINIOS


El código del ACI introduce nuevas definiciones que resultan imprescindibles en la comprensión de
los procedimientos de análisis de secciones bajo esfuerzos normales. Estas son el concepto de ACERO
MAS TRACCIONADO y el establecimiento del valor de 0,005 como criterio en la
caracterización de la ductilidad de la sección
En la figura 4,6 se representa como el REFUERZO MAS TRACCIONADO es aquel situado en el
borde más alejado de la zona comprimida, cuyo peralto se representa por y la deformación por
Indudablemente esta definición introduce complicaciones en el establecimiento de fronteras y en
los procedimientos de análisis de las secciones bajo esfuerzos normales. Por tanto las normativas
cubanas han adoptado la disposición de referirse al ACERO TRACCIONADO, no al MAS
TRACCIONADO como establece el ACI y por tanto eliminar las definiciones de y y el resto de
los términos que se derivan de estos. Este criterio, reconocido como conservador implica considerar
siempre que: y

CAPÍTULO 4 259
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Figura 4,6: Deformación en el acero mas traccionado

Por otra parte, en el tratamiento de la ductilidad se establece el valor de 0,005 cómo una
solución deseable. Por tanto resulta una frontera de referencia en el diseño y la comprobación y resulta
un criterio clave en la determinación del nivel de seguridad de la sección
Las hipótesis adoptadas conducen a obtener una familia de estados de deformaciones últimos que
provocan el fallo por resistencia o deformación plástica excesiva de la sección. A la familia de los
infinitos estados de deformaciones últimos se la llama DIAGRAMA DE DOMINIOS y se esquematiza
en la figura 4,7

Figura 4.7: Diagrama de Dominios

El diagrama de deformaciones se subdivide en dominios que se caracterizan por las deformaciones


del hormigón en la fibra más comprimida y a nivel del centroide del acero en la zona traccionada o
menos comprimida; también puede definirse mediante la posición relativa de la línea neutra .
DOMINIO 1: Tracción simple o compuesta. Toda la sección está a tracción. El agotamiento se
produce por deformación plástica excesiva al alcanzar el acero en tracción la máxima
deformación ( 0,01). La recta AC corresponde al caso límite de tracción centrada.
En este dominio ( ∞ 0) ó también ( ∞ 0).

CAPÍTULO 4 260
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

DOMINIO 2: Flexión simple o compuesta con tracción controlada. Para este dominio 0
´ 0,003 y la deformación del refuerzo traccionado, a partir del estado de
referencia, continúa siendo 0,01.
En este dominio (0 0,231 ) ó también (0 0,231).
DOMINIO 3: Flexión simple o compuesta con tracción controlada. El hormigón alcanza su
deformación máxima a compresión ´ 0,003, mientras que la deformación del
refuerzo traccionado, a partir del estado de referencia, tiene valores entre 0.005 y 0,01
por lo que tratándose de aceros con resistencia a la fluencia inferior a 1000 MPa, que
son en realidad los que se comercializan, se garantiza que alcanzan su resistencia de
fluencia.
En este dominio (0,231 0,375 ) ó también (0,231 0,375).
DOMINIO 3a: Flexión simple o compuesta en la zona de transición. La deformación máxima
del hormigón a compresión continúa siendo ´ 0,003 y la deformación del acero
traccionado varía entre el valor de fluencia y 0.005, por lo cual trabaja a la
resistencia nominal de fluencia. En este dominio (0,375 ) ó también
(0,375 ).
DOMINIO 4: Flexión simple o compuesta con compresión controlada. La deformación máxima
del hormigón a compresión vuelve a ser ´ 0,003 y la deformación del acero
traccionado varía entre cero y el valor de fluencia ( ), por lo cual trabaja a valores
menores que su resistencia nominal de fluencia.
En este dominio ( ) ó también ( 1).
DOMINIO 4a: Flexión compuesta con compresión controlada. La deformación máxima del
hormigón a compresión se mantiene en ´ 0,003 y la deformación del refuerzo, en
la zona menos comprimida es de acortamiento, con un valor menor que 0,003.
En este dominio ( ) ó también (1 1 ).
DOMINIO 5: Compresión simple o compuesta con compresión controlada. Toda la sección está
a compresión. La deformación del hormigón en la zona más comprimida es ´
0,003. El refuerzo en la zona menos comprimida aumenta su deformación, pero de
acortamiento. El máximo valor que alcanza la profundidad de la línea neutra dentro de
este dominio queda definida para asegurar que la distribución de tensiones del
hormigón en compresión y su deformación, se puede suponer rectangular en la altura
, o sea, para valores de que se sitúen en el siguiente rango ( ) ó

también (1 ).
DOMINIO 5a: Compresión simple o compuesta con compresión controlada. Toda la sección
está a compresión. La deformación del hormigón en la zona más comprimida continúa
siendo ´ 0,003. El refuerzo en la zona menos comprimida aumenta
progresivamente su deformación (acortamiento) pudiendo alcanzar el valor de 0,003

CAPÍTULO 4 261
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

cuando se trate de la compresión teóricamente centrada, o sea, ( ∞) ó

también ( ∞).
Las fronteras entre los diferentes dominios se adoptan como profundidad relativa de la línea neutra,
los siguientes valores:
- Frontera entre 1 y 2: 0
- Frontera entre 2 y 3: 0,231 (Fallo Simultáneo)
- Frontera entre 3 y 3a: 0,375 (Frontera para 0,005)
- Frontera entre 3a y 4: (Fallo Balanceado)
- Frontera entre 4 y 4a: 1
- Frontera entre 4a y 5: 1

- Frontera entre 5 y 5a:

4,23 ECUACIONES DE COMPATIBILIDAD DE LAS DEFORMACIONES DENTRO DE CADA


DOMINIO.
Dominio 1
Todos los estados deformacionales de este dominio giran alrededor del punto A y ambas
armaduras, de existir, estarán trabajando a tracción, como toda la sección de hormigón, como se
muestra en la figura 4,8

Figura. 4,8 Estado deformacional correspondiente Dominio 1

Para las deducciones que a continuación se tratarán, se definirán los recubrimientos relativos de ambas
armaduras de la manera siguiente:
´
• Recubrimiento relativo de la armadura en compresión o menos traccionada:
• Recubrimiento relativo de la armadura en tracción o menos comprimida:

CAPÍTULO 4 262
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Refuerzo : 0,01
´
´
Refuerzo ´: ´ 0,01 ´ 0,01

Dominio 2
En este dominio continúan girando los estados deformacionales alrededor del punto A, ver figura
4,9, solo que la armadura situada hacia la zona comprimida de la sección, de existir, podrá trabajar a
compresión (siempre que ´) o a tracción (cuando ´), mientras que el otro refuerzo estará
sujeto a la máxima deformación.

Fig. 4.9 Estado deformacional correspondiente Dominio 2

Refuerzo : 0,01
´
´
Refuerzo ´: ´ 0,01 ´ 0,01

Dominios 3, 3a y 4
Todos estos dominios tienen en común que giran alrededor del punto B, como se aprecia en la
figura 4.10, es decir, la deformación que se registra en la fibra más comprimida de la sección es la
máxima (0.003), mientras que de existir armadura en la zona de compresión de la sección y tratándose
del caso de refuerzo con los recubrimientos usualmente empleados, dicha armadura trabajará
generalmente a compresión. La otra armadura se encuentra siempre en tracción.

Figura.4,10: Estado deformacional correspondiente a los Dominios 3, 3a y 4.

CAPÍTULO 4 263
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

En consecuencia, las leyes de compatibilidad de las deformaciones para ambos refuerzos serán las
mismas en todos estos dominios, dependiendo la magnitud de tales deformaciones sólo de la
profundidad de la línea neutra.
Refuerzo : 0,003 0,003
´
´
Refuerzo ´: ´ 0,003 ´ 0,003

Dominios 4a, 5 y 5a.


Lo singular para estos dominios es que todos los estados deformacionales, a pesar de que continúan
girando alrededor del punto B, aseguran que ambas armaduras, de existir, estarán trabajando en
compresión, razón por la que al acero As se le llama refuerzo en tracción o menos comprimido, como
se muestra en la figura 4.11.

Figura.4,11: Estado deformacional correspondiente a los Dominios 4a y 5.

Refuerzo : 0,003 0,003


´
´
Refuerzo ´: ´ 0,003 ´ 0,003

En la Tabla 4.1 se resumen estas leyes.


Obsérvese que dentro del dominio 2 la deformación de la armadura menos traccionada o en
compresión ( ´) depende del recubrimiento teórico que presente.

CAPÍTULO 4 264
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

TABLA 4.1 Ecuaciones que rigen la deformación de las armaduras a tracción y compresión para
cada Dominio.
LEYES DE DEFORMACIÓN DEL REFUERZO
DOMINIO Deformación de Deformación de ´ Observaciones
´ Ambas armaduras están a
1 0,01 ´ 0,01
tracción.
Para ´
Ambas armaduras se
´
´ 0,01 encuentran en tracción.

2 0,01 La armadura se
Para ´
encuentra en tracción,
´
´ 0,01 mientras que la armadura
´ trabaja a compresión.
Para el fallo balanceado
3,3a, 4 0,003
´ y
´ 0,003
Ambas armaduras se
4a, 5, 5a 0,003
encuentran el compresión

4,3 FALLO BALANCEADO. CUANTÍA BALANCEADA.


A partir de las definiciones de la Norma Cubana puede determinarse, con el apoyo de la figura
4,12, el valor de , cuantía para la cual se produce el FALLO BALANCEADO, .

Figura 4,12: Fallo balanceado

Donde:
De la ecuación de compatibilidad
´ ,
´ ,
Y en función de :
,
,
De la ecuación de fuerzas
Σ 0

CAPÍTULO 4 265
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0,85 ´ · ´
Dividiendo por ´

0,85 ´

´ 0,85
0,85 0,85
0,003
0,85
0,003
Concepto que permite plantear que si:
´ FALLO DÚCTIL
´ FALLO FRÁGIL
En la TABLA 4,2 se resumen los valores de , y de en función del tipo de acero a
emplear, si:
1 0,59 ´

TABLA 4.2: Valores de , y de


Valor de β1
´ ´ ´ , ´ ´
0.85 0.80 0.75 0.70 0.65

Grado
´ ´ ´ ´ ´
G – 34 0.714 0.516 0.359 0.486 0.347 0.455 0.333 0.425 0.318 0.395 0.303
G – 40 0.667 0.482 0.345 0.453 0.332 0.425 0.318 0.397 0.304 0.368 0.288
G – 60 0.588 0.425 0.318 0.400 0.306 0.375 0.292 0.350 0.278 0.325 0.263

4,4. FALLO POR TRACCIÓN CONTROLADA. PROFUNDIDAD DE LA LÍNEA NEUTRA EN


LA FRONTERA
Como ya se señalara, a la frontera del fallo por tracción controlada corresponde un estado
deformacional último, tal que ´ 0.003, mientras que 0.005. La Figura 4,13 ilustra las
deformaciones, tensiones y fuerzas en el límite correspondiente a la tracción controlada. Cuando el
acero traccionado alcanza una deformación entre 0.005 y el límite de deformación máxima
, 0.01, se dice que la sección se encuentra en tracción controlada, y los diseños en flexión
deben encontrarse preferiblemente en esta situación.
El planteamiento de las condiciones de equilibrio conduce a las siguientes ecuaciones:
De la ecuación de fuerzas
Σ 0
0,85 ´ · ´
Dividiendo por ´

CAPÍTULO 4 266
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0,85 ´

´ 0,85
0,85
0,85 · 0,375 0,3188
Y además puede plantearse que:
´
·

Figura 4,13 Ilustración del estado deformacional frontera de la tracción controlada.

En la TABLA 4,3 se resumen los valores de y en función del tipo de acero a emplear, si se
sabe que:
1 0,59 ´

TABLA 4,3 Momento específico del hormigón a compresión para la frontera del fallo por
tracción controlada
´ ´ ´ , ´ ´
, , , , ,
0.2712 0.2552 0.2393 0.2233 0.2074

0.2279 0.2169 0.2056 0.1940 0.1821


´

Cuando se requiera refuerzo en compresión debido a que las dimensiones de la sección sean
insuficientes para la calidad de hormigón que se haya seleccionado, y se tenga, por ejemplo, un diseño
en el que ´ 36 entonces se debe adoptar una contribución en momento específico del
hormigón igual a 0,2169 para asegurar un diseño por tracción controlada.
´

4,5 SOLUCIÓN GENERAL PARA SECCIÓN RECTANGULAR.


Partiendo de las hipótesis anteriores la solución del problema de la flexión en secciones
rectangulares se plantea a continuación, con el apoyo de la figura 4,14:

CAPÍTULO 4 267
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Fig. 4,14: Diagramas de deformaciones, tensiones y fuerzas. Sección rectangular

Donde de las ecuaciones de equilibrio:


Σ 0

0,85 ´ · ´ ´
Siendo:
´ ´ , para ´ ´ , para ´
, para , para
Y la ecuación de compatibilidad
´ ´
´
Aquí se hace manifiesta la necesidad de emplear las ecuaciones de compatibilidad para resolver el
problema solo si algún refuerzo no alcanza su máxima capacidad.
Si se le llama:
´
´
´ ´
´
´
Y se divide la ecuación de fuerzas por ´ :
0,85 ´ ´
0,85 ´ ´´
Σ 0 (respecto a )
0,85 ´ · ´ ´ ´
Y se divide la ecuación por ´ :
´
0,85 1 0,5 ´ ´ 1
´
´
1 0,59 ´ ´ 1
´
Si se considera que ´ , la ecuación de fuerzas quedaría:
0,85 ´ · ´

CAPÍTULO 4 268
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´
0,85 ´
La ecuación de fuerzas puede plantearse como
0,85 ´
Entonces en la ecuación de momentos
Σ 0 (respecto a )
· ´
0,85 ´ · ´ ´
´
0,85 1 0,5 ´ 1
´
´
1 0,59 ´ 1
´

En la figura 4,15 se plantean curvas de contra respondiendo a las ecuaciones generales.


´

Figura 4,15: Curvas Mn/(b.d2.fc´) vs ω. Influencia del refuerzo de la sección.


Para la curva de ´ el valor de define claramente la diferencia entre secciones con fallo
frágil ( ) y dúctil ( ). Para valores de incrementos del área de refuerzo y por
tanto del costo, no producen prácticamente un aumento de la capacidad portante de la sección. En estos
casos las ecuaciones de las curvas serán:
• Fallo dúctil. , , ´ 0, DOMINIOS 2 ó 3
Σ 0
0,85
como 1
0,85

1 0,59
´
• Fallo frágil. , , ´ 0, DOMINIO 4

CAPÍTULO 4 269
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Σ 0
0,85
como 1
0,85

y de las ecuaciones de compatibilidad:


0,003

0,003
·
Σ 0 (respecto a )
1 0,59
´
Para la curva de ´ , se destaca la nueva frontera en que ´ dentro de la zona en que
´ . Si la cuantía a tracción de la sección es menor que la que marca esta frontera ´ y
por tanto el acero ´ estará subutilizado: En este caso las ecuaciones serán:
• Fallo dúctil. ´ , ´ , , ´ 0,16 , DOMINIOS 2 ó 3
Σ 0
0,85 ´ ´
Aquí, al utilizar las ecuaciones de compatibilidad,
Para el DOMINIO 2
´ 0,01
´
´
´ 0,01
´ 0,01
´

Para el DOMINIO 3
´ ´ 0,003
´
´
´ 0,003
´ 0,003
´

Σ 0 (respecto a )
´
1 0,59 ´ ´ 1
´

CAPÍTULO 4 270
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En el resto de la curva puede apreciarse como el aporte del acero situado en la zona comprimida se
hace sustancial en secciones con cuantías cercanas a la balanceada. Para secciones muy dúctiles el
aporte no resulta apreciable y por tanto encarece innecesariamente la sección. Las ecuaciones
serían entonces:
• Fallo dúctil. . ´ , ´ , , ´ 0,16 , DOMINIOS 2 ó 3
Σ 0
0,85 ´
Σ 0 (respecto a )
´
1 0,59 ´ 1
´
• Fallo frágil. ´ , ´ , , ´ 0,16, DOMINIOS 4
Σ 0
0,85 ´
Σ 0 (respecto a )
´
1 0,59 ´ 1
´
En la etapa de la curva 4,15 en que ´ , de la misma forma que para ´ 0, se aprecia
como el aporte de la sección se mantiene prácticamente constante, lo que permite simplificar los
cálculos haciendo
1 0,59 ´
Valor que está entre 0,359 y 0,318 en función de la calidad del acero. Una expresión simplificada
es la propuesta por Whitney, considerar que para el aporte del hormigón sea:
0,333 ´
La que puede adoptarse como máximo aporte del hormigón a flexión.
Para el análisis de la seguridad de la sección a flexión se conoce que:

Por lo que:
0,85 ´ · ´ ´
1 0,59 ´ ´ ´
´
1 0,59 ´ 1
´
Si:

´
1 0,59
La expresión de momentos puede plantearse como:
´
´ ´ 1

CAPÍTULO 4 271
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Como elemento de ayuda para los cálculos se proponen las tablas A-2 y A-3, que se exponen en
los anexos, donde relacionan los términos , , y
Para los Dominios 2 ó 3 se emplea la tabla A-2 siendo el fallo dúctil y ´ ,
En el caso de Fallo Frágil donde ´ , no es válida utilizar la tabla anterior y se
hace necesario manejar valores en función de la calidad del acero principal, como se muestra en la
tabla A-3

4,6 RECOMENDACIONES DE DISEÑO


A continuación se destacan, brevemente, algunos elementos necesarios a tomar en cuenta en el
cálculo de secciones rectangulares de Hormigón Armado.
a) Resistencia del hormigón.
Con el propósito de incrementar la durabilidad del hormigón y la protección del refuerzo se han
establecido restricciones más severas a los valores mínimos de resistencia del hormigón a emplear,
las que están en dependencia de las características de la zona donde se construya el elemento. Estas
disposiciones para piezas de hormigón armado a flexión son:

TABLA: 4.4: Valores mínimos de resistencia del hormigón para elementos en flexión.
NIVEL DE AGRESIVIDAD DEL MEDIO
MUY ALTO ALTO MEDIO BAJO
´ (MPa) 30 30 25 20
b) Cuantías mínimas
El ACI establece la necesidad de colocar valores de acero mínimos para el refuerzo A TRACCIÓN
para evitar fallos frágiles de secciones débilmente armadas. Se considera que esta armadura debe
resistir más que lo que resistiría a tracción la misma sección de hormigón simple. Para cumplir este
requisito recomienda que:
´ ,
, 0,24 siempre mayor que
Donde las resistencias de los materiales se expresan en MPa
Para secciones T con el ala traccionada se debe colocar 2
Restricción que no es necesario cumplir si el acero colocado excede un tercio al requerido por
cálculo.
Sobre estos requerimientos Nilson realiza un interesante análisis que puede resumirse en los
siguientes criterios:
ƒ La segunda expresión obedece a razones históricas y representa valores de cuantías
geométricas de aproximadamente 5%. Predomina para valores de ´ 35 .
ƒ Para una sección rectangular puede admitirse que 1,1 y el brazo del par resistente es de
0,95 , entonces para la resistencia de tracción del hormigón reconocida se obtiene que el
área mínima necesaria será:
´
, 0,15

CAPÍTULO 4 272
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ƒ Para secciones T este análisis conduce a la expresión


´
, 0,225

A partir de estos cálculos concluye que la expresión del ACI es válida para secciones T y
notablemente conservadora para secciones rectangulares no recomendando su empleo.
En Cuba se han empleado desde hace muchos años dos criterios para fijar el valor del acero
mínimo a tracción.
ƒ Para prevenir efectos desfavorables por la retracción se establece que:
, 0,002 ·
ƒ Previendo un fallo frágil y dificultades con la fisuración en elementos con alta ductilidad se
recomienda:
0,04
´
, 0,04 ·

Ante los requerimiento de resistencia del hormigón mínimos establecidos actualmente en Cuba va
a predominar la segunda condición, por lo que la primera solo debe considerarse en la colocación
del refuerzo principal a COMPRESIÓN.
Un análisis comparativo de estas propuestas, en secciones rectangulares, se muestra en la figura 4,
16

Figura 4,16: Comparación de valores de ωmin

Como se aprecia la práctica en Cuba emplea áreas de refuerzo mínimo a tracción que se
encuentran entre la propuesta del ACI y la de Nilson.
Considerando como convincentes las consideraciones de Nilson y atendiendo a su sencillez y
validación por la práctica los autores recomiendan continuar empleando como cuantía mínima a
flexión ( el valor de 0,04
c) Cuantías máximas
A FLEXIÓN: La cuantía máxima está definida por las regulaciones existentes para evitar un fallo
frágil, y el código del 2002 establece que la deformación del acero mas traccionado no puede ser

CAPÍTULO 4 273
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

menor que el valor de 0,004, es decir que 0,004. De esta manera se elimina la vieja práctica
de supeditar el control de la cuantía a tracción por la comparación de ´ 0,75
En la figura 4,17 se muestra comparativamente lo que representa este nuevo enfoque del código
del ACI

Figura 4,17: Relación entre la cuantía balanceada y εs


A COMPRESIÓN: En Cuba se recomienda que el momento de cálculo no debe sobrepasar el
valor 1,33 , donde es el momento resistente del hormigón para la sección balanceada.
Relacionando la condición anterior con el acero comprimido, puede plantearse que el momento
resistente máximo que debe soportar será:
´ ´ ´ 0,33
Si se considera como Whitney que:
0,333 ´
El valor de cuantía máxima estará alrededor de 0,12
También se recomienda que:
0,02
Y Babé sugiere que no debe ser mayor que 1,5%, preferiblemente 1% y que debe colocarse en una
sola camada.
d) Dimensiones de secciones rectangulares
El peralto total, , puede fijarse atendiendo a las siguientes recomendaciones:
~ para secciones entre apoyos
para voladizos
Tomando en cuenta que el ancho, , se fija considerando factores constructivos y como regla es
mayor de 25 cm, para determinar el peralto, , se recomienda que la relación oscile entre 2 y 3,
nunca mayor de 4
e) Recubrimiento mecánico de las armaduras
Un aspecto clave para garantizar la adherencia entre el hormigón y el acero son los recubrimientos
y separación de las barras, lo que se estudiará en detalles en el Capítulo VIII. A los recubrimientos

CAPÍTULO 4 274
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

mínimos establecidos por las disposiciones de durabilidad en la NC 250:05 debe sumarse, para
obtener el recubrimiento mecánico de las armaduras, el diámetro del estribo y el del refuerzo
principal; lo que provoca que este sea variable. Como simplificación necesaria para determinar los
recubrimientos mecánicos del refuerzo, ´ y , se adoptan los siguientes valores:
- para 1 camada ..................... 7 cm
- para 2 camadas ................... 9 cm
- para 3 camadas ................... 11 cm
Para calcular el número de camadas en que pueden colocarse las barras calculadas, debe
respetarse la separación mínima especificada a continuación, tomando el mayor de los siguientes
valores:
- 2 cm
- el diámetro de la barra mayor
- el tamaño máximo del árido
En los anexos, las tablas A-7 y A-8 pueden auxiliar en la determinación de los recubrimientos
mecánicos y el número de barras que caben en una camada.

4,7 COMPROBACIÓN DE SECCIONES


La comprobación de una sección consiste en determinar la capacidad resistente teniendo como
DATOS:
− Dimensiones de la sección: , , , ´
− Posición del refuerzo: ´,
− Calidad de los materiales: ´,
Desarrollando el procedimiento de COMPROBACIÓN para el siguiente ejemplo:

Ejercicio 4.1
Calcule el momento de servicio que resiste la siguiente sección:
55 6 º36 60,36 ´ 25
30 ´ 4 º25 20,4 300 2 · 10
La sección que se muestra en la figura 4.18 forma parte de una viga construida “in situ” en una
zona con agresividad baja. Esto permite fijar el recubrimiento de las barras como de 30mm y
determinar los recubrimientos mecánicos y ´ de manera precisa con la ayuda de la tabla A-8 de los
anexos. Para el recubrimiento exigido, estribos Nº10 y barras principales Nº36 situadas en dos
camadas, 93,2 . El recubrimiento de la primera camada se determina por el mismo
procedimiento, siendo 57,4mm.
Para el acero comprimido, barras Nº25 situadas en una camada, ´ 52,2
Entonces:
45,62

CAPÍTULO 4 275
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Figura 4,18: Diagramas de deformaciones, tensiones y fuerzas. Sección rectangular

Cálculos y discusión
1. Determinación de las características generales.
, ·
0,529
´ · , ·
´ , ·
´ ´ 0,179
´ · , ·
2. Determinación del tipo de fallo.
´ 0,35
0,003
0,85
0,003
donde:

300
0,0015
2 · 10
0,85 ya que ´ 30
0,003
0,85 · 0,85 0,482
0,003 0,0015
como ´ 0,35 el fallo será dúctil y
3. Cálculo de
Suponiendo que ´

0,85 ´ · ´
´
0,85 ´
300 60,36 20,4
18,8
0,85 · 25 · 30
18,8
22,12
0,85
Comprobando la suposición anterior.
´ ´ 0,003
´

CAPÍTULO 4 276
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22,12 5,22 ´
´ 0,003
0,003 00023
22,12
Por tanto resulta válida la suposición de que el refuerzo comprimido fluye.
4. Cálculo de Momento Nominal ( ).
El Momento Nominal ( ) sería
Σ 0 (respecto a )
· ´
0,85 ´ · ´ ´
18,8
0,85 · 2,5 · 18,8 · 30 45,64 20,4 · 30 45,64 5,22
2
68178,9 · 681,79 ·
Utilizando las ayudas de cálculo que se proponen en el ANEXO A-2, se procede a calcular
por:
´ 0,35
y con este valor, en la TABLA A-2, se obtiene:
1 0,59 0,2777
y finalmente se calcula por:
´ ´ ´
0,2777 · 30 · 45,64 · 2,5 30 · 20,4 45,64 5,22
68120,9 · 681,21 ·
Evidenciándose que es un procedimiento sencillo y expedito.

El Momento Ultimo de la sección se obtiene al considerar los factores de incertidumbre atribuibles


a los materiales y que están contenidos en el coeficiente . Para calcular el coeficiente debe
determinarse las características de la sección. Como se conoce el valor de 22,12 y
45,64
22,12
0,484 0,375
45,64
Por tanto la sección estará en la ZONA DE TRANSICIÓN al resultar 0,005 por lo que
0,65 0,9 y se calcularía por la expresión:
0,214
0,329

0,214
0,329 0,77
0,484
Finalmente:

0,77 · 681,79 525,35 ·


Y si se admite que el coeficiente de mayoración de las cargas es 1,36
,
386,29 ·
,

CAPÍTULO 4 277
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Ejercicio 4.2
Calcule y para la misma sección del ejercicio 4,1 considerando
8 º36 80,44
Para el recubrimiento exigido, estribos Nº10 y barras principales Nº36 situadas en tres camadas,
129 . El recubrimiento de la primera camada se determina por el mismo procedimiento,
siendo 57,4mm. Entonces:
42,1
0,7643 ´ 0,1938

Cálculos y discusión
Repitiendo los pasos 1 y 2 y comprobando las características del fallo:
´ 0,5705 por tanto el FALLO será frágil y
3. Cálculo de c
Suponiendo que ´ , lo que debe cumplirse sin dudas para una sección con cuantía a tracción
mayor que la anterior

0,85 ´ · ´
0,003
La ecuación de fuerzas quedaría:
0,85 ´ · ´

0,85 ´ · ´ 0,003
52,19 5438,4 203191 0
28,99 0,85 · 28,99 24,64
, ,
0,003 0,00136 0,00136 · 2 · 10 271,6
,
4. Cálculo de Momento Nominal.
El Momento Nominal ( ) sería
0,85 ´ · ´ ´
24,64
0,85 · 2,5 · 24,64 · 30 42,1 20,4 · 30 42,1 5,22
2
69349,9 · 693,5 ·
Y calculando el valor del máximo momento último y el actuante, al saber que 0,65 ya que el
fallo es frágil: ´ 0,5705 , .
Entonces:
0,65 · 693,5 450,77 ·
,
331,45 ·
,

CAPÍTULO 4 278
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Utilizando las ayudas de cálculo, en este caso para FALLO FRÁGIL, la TABLA A-3, se trabaja
con la ecuación de fuerzas:
0,85 ´
´

y como no se conoce el valor de , se requiere de un proceso de tanteos a partir de suponer este


valor.
Para el ejemplo en desarrollo se supone 0,95
0,1938
0,7643 0,5603
0,95
se comprueba en la TABLA A-3 para el refuerzo G-40, 300 , el valor supuesto de ,
resultando menor y alrededor de 0,89.
Repitiendo el procedimiento para un 0,91
0,1938
0,7643 0,55513
0,91
valor aceptable que permite concluir los cálculos obteniendo en la TABLA A-3
0,9 0,3516
y finalmente se calcula por:
´ ´ ´
0,3516 · 30 · 42,1 · 2,5 30 · 20,4 42,1 5,22
69309 · 693,09 ·
Semejante al obtenido de forma más precisa por el procedimiento anterior.

Ejercicio 4.3
Calcule y para la misma sección del ejercicio 4,1 considerando
´ 4 º32 32,7 , situadas en dos camadas y entonces, con el auxilio de la tabla A-8
de los anexos, se determina ´ 88
Para estas condiciones ´ 0,2871
Repitiendo los pasos 1 y 2 y comprobando las características del fallo:
´ 0,2419 por tanto el FALLO será mucho más dúctil que la anterior

Cálculos y discusión
3. Cálculo de
Suponiendo que ´

0,85 ´ · ´
´
0,85 ´
300 60,36 32,72
12,99
0,85 · 25 · 30
12,99
15,28
0,85

CAPÍTULO 4 279
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Comprobando la suposición de que el acero comprimido fluye:


´ 15,28 8,8
´ 0,003 0,003 00013
15,28
Entonces hay que resolver la ecuación de fuerzas, que sería:
0,85 ´ · ´ ´
0,85 ´ · ´ ´
´
0,85 ´ · 0,003
Ecuación que puede ordenarse como sigue:
0,003 ´ 0,003 ´ ´
0
0,85 ´ 0,85 ´
De donde puede obtenerse el valor de y posteriormente ´, resultando finalmente:
16,5 0,85 · 16,5 14,03
, ,
0,003 0,0014 ´ 0,0014 · 2 · 10 280,09
,
El Momento Nominal ( ) sería
0,85 ´ · ´ ´ ´
14,03
0,85 · 2,5 · 14,03 · 30 45,64 32,72 · 30 45,64 8,8
2
683,79 ·
Y como 0,375 17,12 , entonces 0,9 y 615,41 ·
Sin embargo se prefiere el procedimiento propuesto por Nilson que permite obtener el área de
refuerzo a compresión máximo para que ´ , lo que asegura un óptimo aprovechamiento del
refuerzo comprimido. Esta , se obtiene relacionando.
´
, ´

Para el ejercicio en desarrollo:


´ ´
´ 0,0013 · 2 · 10 254,46
y entonces:
254,46
, 32,72 27,79
300
Para el que se recalcula
, ,
15,33
, · ·
4. Cálculo de Momento Nominal.
El Momento Nominal ( ) sería
0,85 ´ · , ´
15,33
0,85 · 2,5 · 15,33 · 30 45,64 27,79 · 30 45,64 8,8
2
678197 · 678,2 ·

CAPÍTULO 4 280
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Y calculando el valor del máximo momento último como 18,03 , 0,375 por lo que en
la sección estará en la zona de transición y
0,214
0,329 0,87
0,395
Finalmente:
0,87 · 678,03 598,96 ·
,
446,93 ·
,
Valor menor que el obtenido calculando el aporte real del acero comprimido.
Comparando este resultado con la sección del ejercicio 4,1, puede apreciarse como el incremento
de ´, que es considerable, solo provoca un pequeñísimo incremento de la capacidad portante de la
sección.

Para el uso de las ayudas de cálculo en este caso se requerirá también de un proceso de tanteos,
pues no se conoce el de ´. De la ecuación de fuerzas:
´ ´
Considerando ´ 0,9
0,9 · ´ 0,2706
Se obtiene en la TABLA A-2, 0,3737 y comprobando:
0,003 ´ 0,003
´ 0,3737 0,193
0,3737
´ 0,00145
´
Entonces suponiendo un valor de ´ entre la relación 0,93 y el asumido y calculando un
nuevo valor de
0,93 · ´ 0,262
se obtiene en la TABLA A-2, 0,363 y comprobando:
0,003 ´ 0,003
´ 0,363 0,193
0,363
´ 0,0014 , ´ 0,937
y considerando ´ 0,93 válido, se obtiene 0,221, finalmente:
´ ´ ´ ´
0,221 · 30 · 45,64 · 2,5 0,93 · 30 · 32,72 45,64 8.8
67992,6 · 679,93 ·
Valor ligeramente mayor que el calculado por el procedimiento anterior más conservador, pero
más sencillo y rápido.

Generalizando estos resultados se construyen las curvas mostradas en la Figura 4,19, donde se varía
la cuantía a tracción ploteando el valor del momento resistente en tres dimensiones:
momento nominal, ideal resistente de la sección considerando el aporte de los materiales
en sus valores característicos
momento último de la sección, que caracteriza la seguridad de la sección tomando en
cuenta los factores de incertidumbre de los materiales.

CAPÍTULO 4 281
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

momento máximo actuante completándose el análisis de la seguridad con los factores de


incertidumbre atribuibles a las cargas y a otras situaciones de carácter general.

Figura 4,19: Curva M vs ω. Momento Nominal (Mn). Momento Último (Mu). Momento actuante (Mk)

En los gráficos, tanto para el que se desprecia el aporte del acero comprimido como en el que este
es tomado en cuenta, se puede apreciar la diferencia entre la resistencia ideal de la sección ( ) y el
momento actuante admisible ( ).Esta diferencia es el factor de seguridad aplicado a la sección, ya
que .

CAPÍTULO 4 282
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Además se ratifican las conclusiones referidas al comportamiento de la sección a partir del fallo
balanceado, donde la capacidad resistente de la sección no aumenta significativamente con el
incremento del área de refuerzo a tracción.
Es significativo también el cambio que se produce en a partir de que 0,375 , debido a la
reducción del factor de seguridad , evidenciándose la conveniencia de diseñar secciones donde
predominen la flexión, asegurando que 0,9. En el caso de que se considere ´ cero el momento
último sigue creciendo aunque muy poco, por lo que no se justifica el incremento del refuerzo
traccionado para un incremento insignificante de la capacidad portante de la sección. Sin embargo
cuando hay refuerzo comprimido aportando, el efecto del coeficiente es mucho mayor pues afecta
también a este término y por tanto más significativo su papel en el incremento del factor de seguridad.
Nótese en el gráfico correspondiente como para 0,375 se produce una caída de la capacidad
portante de la sección.

4,8 DISEÑO DE SECCIONES.


Al enfrentar el diseño de secciones se cuenta con los siguientes DATOS
• Momento de las cargas actuantes: 1,2 1,6
• Calidades de los materiales: ´,
Y las INCÓGNITAS son las dimensiones de la sección y del refuerzo.
En función de esto último el diseño se enfrenta en dos situaciones distintas:
a) El diseño es libre al no existir un peralto pre-fijado.
b) El peralto está pre-fijado por razones arquitectónicas o constructivas.

4,81 ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL ACERO COMPRIMIDO


El análisis del empleo del refuerzo a compresión en vigas obliga a hallar una respuesta adecuada
para cada una de las siguientes interrogantes:
1. ¿Cuándo se requiere estructuralmente refuerzo en la zona comprimida? ¿Son aconsejables
estos diseños?
2. ¿Se requiere imponer alguna restricción al peralto de estas secciones?
3. Para garantizar una adecuada ductilidad en el diseño y secciones con alta racionalidad
¿Cuál debe ser la contribución del hormigón para equilibrar el aporte del acero de
tracción?
4. ¿Cómo verificar si el acero en compresión entra o no en fluencia?
Se revisarán a continuación las respuestas a estas interrogantes para conformar así los criterios de
diseño que deben respetase.
¿Cuándo se requiere estructuralmente refuerzo en la zona comprimida? ¿Son aconsejables estos
diseños?
En realidad estos diseños se deben a restricciones de muy diversa índole que se le imponen al
peralto de la sección, en ocasiones de tipo arquitectónicas y en otras de índole estructural. En general
se trata de secciones poco peraltadas que pueden llegar a presentar inconvenientes con los estados
límite de fisuración y deformación, y como tal deben tratarse. Se reconocen las bondades de las
secciones poco peraltadas, incluso llegando al caso particular de la viga plana:

CAPÍTULO 4 283
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ƒ Cuando se trate de vigas que forman parte de entrepisos, una reducción en su peralto se traducirá
en una disminución de la altura total de la edificación, tanto mayor cuanto mayor sea la cantidad de
niveles que presente la edificación. Esta reducción en la altura del edificio en sí mismo mejorará
los índices técnico económicos de la cimentación y de los propios sistemas de arriostramiento para
carga horizontal (marcos, diafragmas o tímpanos).
ƒ En zonas de parqueo es conveniente asegurar los mayores gálibos, con lo cual se mejora su
explotación. Esta realidad puede conducir al empleo de secciones poco peraltadas.
ƒ Los entrepisos planos cada vez toman mayor auge y para alcanzarlos se puede recurrir al empleo de
vigas planas que se oculten en el propio peralto de la losa.
Otras bondades pueden ser apuntadas, pero lo esencial es que se trata generalmente de vigas en las
que pueden llegar a predominar los criterios de deformabilidad, más allá de los de resistencia, razones
que justifican una adecuada selección del peralto.
Desde un punto de vista estructural las secciones con refuerzo en compresión por demanda de
cálculo (fíjese que no se refiere explícitamente al refuerzo constructivo dispuesto en la zona de
compresión de la sección, aunque muy bien pudiera considerarse), estas secciones se requieren en las
siguientes situaciones, ambas dependientes:
a. Cuando el momento actuante supera la contribución del hormigón correspondiente a las
condiciones del fallo balanceado, es decir, cuando
b. Cuando el peralto útil que se disponga sea inferior al peralto mínimo: .
¿Se requiere imponer alguna restricción al peralto de estas secciones?
Si se comprende que cuanto menor es el peralto mayor es la deformabilidad, algunos autores
recomiendan acotarlo a partir de la siguiente condición:
Si no se trata del caso singular de vigas planas, debe proponerse un peralto que garantice al
menos el cumplimiento de la desigualdad 1,33 , que se corresponde con las
recomendaciones brindados sobre cuantía máxima a compresión en vigas
Es cierto que cuanto mayor sea la cuantía del refuerzo en compresión, mayor puede ser la
reducción del peralto de la sección, pero cuando no se garantiza la condición anteriormente apuntada el
exceso de refuerzo que se demanda es difícil de colocar, se sacrifican las separaciones mínimas entre
barras, reduciéndose así el hormigón que las rodea, y se desarrolla un elevado grado de microfisuras
que influye negativamente en la corrosión de la armadura.
Para garantizar una adecuada ductilidad en el diseño y secciones con alta racionalidad ¿Cuál
debe ser la contribución del hormigón para equilibrar a la componente del acero de tracción?
Con vistas a ofrecer argumentos adicionales sobre el uso del refuerzo comprimido en vigas, se
resuelve la problemática de la búsqueda de secciones racionales a partir de lograr la menor cantidad de
acero posible. En esta dirección y siguiendo el planteamiento de Perchat sobre la que llama
optimización “matemática”, para secciones donde ambos aceros fluyen, y trabajando con las
ecuaciones básicas:
Σ 0
0,85 ´ · ´
0,85 ´

CAPÍTULO 4 284
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Σ 0 (respecto a )
1 0,59 ´ ´ ´
´
1 0,59 ´ 1
´
Si se le llama a la cuantía total de la sección ´
Trabajando con las ecuaciones de equilibrio se obtiene:
´
0,5 1 0,59
´
´
0,5 1
En dicha expresión para valores de 0,005, es variable y menor que 0,9 lo que hace mas
´
importante esta frontera. Y ploteados en la figura 4,20 para 0,1 y el G-40, permite concluir que
para lograr la menor cantidad de refuerzo en la sección, la mejor solución es colocar la cantidad de
acero comprimido, que provoque que buscando que , donde es el valor correspondiente a
la condición de 0,005. Por lo que se demuestra que las secciones más racionales garantizan
también una alta ductilidad acorde con los más rigurosos requerimientos en este sentido.

Figura 4,20: Valor de ωr para cuantía total mínima para d´/d=0,1

En la Tabla 4.4 se ofrecieron los valores del Momento específico del hormigón a compresión
correspondiente precisamente a la frontera de la tracción controlada.
¿Cómo verificar si el acero en compresión entra o no en fluencia?
Cuando se demande estructuralmente refuerzo en compresión el valor de se prefiere fijar, según
el párrafo anterior, como el correspondiente a la frontera de la tracción controlada, es decir,
0,375 , y para los recubrimientos normalmente utilizados los aceros nacionales generalmente fluyen,
según se demuestra en los resultados de la tabla 4,5 y se muestra en la figura 4.21:
´ 0,003
´
´ 0,375 ´
´ 0,003 0,003
0,375

CAPÍTULO 4 285
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´
0,375 ´
´ 0,003 3 8 10
0,375

Figura 4.21: Frontera Tracción Controlada. Acero a compresión

TABLA 4,5: Variación de la deformación del acero en compresión con el recubrimiento para el
caso en que , .
´ ´ G – 40 G – 60
, ,
0.05 0.0026 FLUYE ( ´ ) FLUYE ( ´ )
0.10 0.0022 FLUYE ( ´ ) FLUYE ( ´ )
0.15 0.0018 FLUYE ( ´ ) NO FLUYE ( ´ , )
0.20 0.0014 NO FLUYE ( ´ , ) NO FLUYE ( ´ , )

Obsérvese que salvo para un recubrimiento realmente alto ( ´ 0,2 ) ninguno de los dos aceros
nacionales que se emplean como armadura longitudinal alcanzan la fluencia, como tampoco sucede
para el acero G – 60 con un recubrimiento igual a ´ 0,15 .
Sin embargo desde el punto de vista práctico, en un análisis donde se considere el aporte del
refuerzo comprimido, si se comprueba que este no fluye lo más recomendable es despreciar su
contribución en los cálculos.
Finalmente, como resumen, se pueden brindar las siguientes recomendaciones para el cálculo:
1. Si no se requiere refuerzo comprimido, ´, por cálculo:
1 0,59 ´
Lo mas económico es que ´ 0 , por lo que se colocará lo requerido por las especificaciones,
´
´
2. Si se requiere refuerzo comprimido, ´, por cálculo:

La menor cantidad total de acero se obtendrá para , con la menor área de refuerzo a
compresión, calculada por:

´
´

CAPÍTULO 4 286
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4,82 DISEÑO LIBRE


Este caso permite al proyectista alcanzar el diseño más acorde a sus criterios de racionalidad,
economía y comportamiento de la sección.
Se fija como límite la condición de cuantía máxima que es:
0,004
Más exigente que la condición de que ´ 0,75
Pero como para valores entre 0,005 0,004, 0,9, es preferible diseñar secciones donde
0,005 o mas conservadoramente que cumplan que ´ 0,5 asegurando entonces que
0,9.
Si se sabe que:
0,85 0,85
Entonces al valor de para la frontera en que 0,005, 0,375, se le llamará y se
obtiene por:
0,85 · · 0,375 0,3188
En función de la cuantía balanceada se puede determinar qué:
- Para el G-40 ´ 0,563 cuando 0,005
- Para el G-60 ´ 0,638 cuando 0,005
Si se puede elegir el valor de y por tanto de , el refuerzo ´ no será necesario por cálculo y en
la búsqueda de secciones dúctiles su aporte no será significativo por lo que se puede obviar. Solo se
tomaría en cuenta si estuviera colocado por razones constructivas y tuviera un área apreciable.
El procedimiento recomendable se demuestra en el siguiente ejemplo:

Ejercicio 4.4
Diseñar la sección con las siguientes características:
30 380 ·
´ 25 300

Cálculos y discusión
1. Determinar las condiciones de trabajo.
El valor máximo de será 0,5 , pero además se puede manejar criterios de valores de cuantías
para las que la sección sea económica.
Estos valores dependen de los costos relativos de los materiales y pueden estimarse tentativamente
entre:
0,2~0,4
Como demostración se tomará:
0,25 y ´ 0
2. Cálculo del peralto
De la ecuación de fuerzas y con el apoyo de la figura 4,22
Σ 0
0,85 ´ · ´ ´

CAPÍTULO 4 287
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Figura: 4,22: Diagramas de deformaciones, tensiones y fuerzas. Sección rectangular. Ejercicio 5,4

Como no se tomará en cuenta el aporte de ´ y se considerará la ecuación quedaría:


0,85 ´ ·
Y en términos relativos:
0,85
0,25
De la ecuación de momentos
1 0,59 ´

1 0,59 ´

38000
51,39
0,9 · 0,25 1 0,59 · 0,25 30 · 2,5
Redondeando a valores constructivos considerando 2 camadas: 9
51 60
3. Cálculo del refuerzo
Calculando el valor de a
0,85 ´ ·
2
0,5 · 0
0,85 ´
0,5 51 · 0
, · , · · ,
15,27
Si se decide utilizar el valor de , que cambió ligeramente ante el ajuste de
1 0,59 ´
0,59 0
´
0,59 0
, · · · ,
0,255 0,25
Ya que 51,39 valor obtenido para 0,25

CAPÍTULO 4 288
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Finalmente de la ecuación de fuerzas:


0,85 ´ ·
0,85 ´ ·

, · · , ·
32,46
O utilizando los valores relativos

´
· 30 · 51 · 25
´
0,255
32,51
300
Estas barras se colocarán en dos camadas y el real será de 88mm, obtenidos en la Tabla A-8 de
los anexos para un recubrimiento de 30mm y estribos Nº 10. Valor menor que los 9cm asumidos, factor
que está del lado de la seguridad.
La gran ventaja del diseño libre para el proyectista es que permite un análisis de variantes de diseño
más amplio y por tanto mayor cantidad de opciones en la búsqueda de la racionalidad, funcionabilidad
y economía de la sección. Para el ejercicio que se desarrolla se muestra la siguiente tabla con los
resultados de diferentes diseños, variando el peralto total de la sección. Se puede seleccionar la sección
definitiva atendiendo a criterios como el área total de refuerzo, el número de camadas, la diferencia
entre el área de cálculo y la real colocada, etc, en función de los puntos de vistas del calculista y los
requerimientos concretos del elemento. Nótese como la ductilidad de las secciones va en aumento con
el peralto y la disminución del recubrimiento.
Es importante hacer notar que en este tipo de diseño el peso propio de la viga no es un dato y por
tanto será necesario incluirlo, como un elemento variable en los análisis de las variantes. En este
ejemplo, buscando explicar la metodología como aspecto esencial no se tomó en cuenta este criterio,
pero si en los cálculos que se reflejan en la tabla 4,6

TABLA 4,6: Variantes de peralto y refuerzo principal para el ejercicio 4,4


.
60 9 51 15,27 17,98 0,254 32,48 32.76 4 barras Nº32 0,28
4 barras Nº 25,
65 9 56 13,56 15,96 0,205 28,82 28.92 0,10
3Φ 19
2 barras Nº 36,
65 7 58 12,96 15,24 0,189 27,53 28.29 0,76
1Nº 32
2 barras Nº 32,
70 9 61 12,26 14,42 0,170 26,05 26.4 0,35
2Nº 25
2 barras Nº 36,
70 7 63 11,78 13,85 0,158 25,02 25.2 0,18
1Nº 25

CAPÍTULO 4 289
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Realizando una valoración de lo que representaría para la sección tomar en cuenta el refuerzo que
necesariamente debe colocarse en la zona comprimida por razones constructivas, se hacen los
siguientes cálculos.
Una vez calculados y se introduce el aporte de ´ considerando que está formado por 2 barras
Nº 16 cuya área es 3,98 cm2. Entonces a partir del tercer paso:
0,85 ´ · ´ ´

´ ´
0,5 · 0
0,85 ´
,
· , ,
0,5 51 · 0
, · · ,
12,93
12,93
12,93
0,85
Comprobando que ´
´
´ 0,003 0,0021 0,0015
Por tanto se confirma la suposición anterior y finalmente de la ecuación de fuerzas:
0,85 ´ · ´
0,85 ´ · ´

, · · , · , ·
31,45

Empleando las ayudas de cálculo, se obtiene el valor de:


´
´ 1
´ ´
0,216 ´ 0,0312 0,1373
´ ´
0,216 0,0312 1 0,1373 0,1891
y en la TABLA A-2 se obtiene:
0,217
y se da continuidad al problema

Como se aprecia la reducción no es muy notable, ratificándose las conclusiones obtenidas alrededor
del análisis de las curvas reflejadas en la Figura 4,20, de que solo se hace importante el aporte de ´
para secciones cercanas al fallo balanceado. Si este análisis se hubiera realizado para secciones con
mayor peralto, entonces el refuerzo comprimido no fluiría, recomendándose no considerar su aporte.

4,83 DISEÑO CON PERALTO PRE-FIJADO.


Como se demostró en el ejemplo anterior la relación es indisoluble, por lo que el prefijar el
peralto condiciona las características del fallo. Entonces para poder influir sobre el diseño se acude a
la colocación de refuerzo a compresión para garantizar que:
0,375 ´

CAPÍTULO 4 290
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Cuando el peralto resulta un dato pueden presentarse varios enfoques en el diseño.


• Que no se requiera ´ por cálculo, pues colocando solo refuerzo traccionado se garantiza que
0,375 ó . El procedimiento es similar al explicado anteriormente, calculando
por la ecuación de momentos y colocando el ´ mínimo.
• Que la condición anterior no se satisfaga y resulte imprescindible colocar refuerzo comprimido.
En este caso se escoge la relación ´ lo que condicionará el fallo de la sección.
• Que exista un refuerzo ´ por razones constructivas o de diseño, lo que condiciona el
comportamiento y solo debe calcularse el valor de ´ y de la relación ´.
A continuación un ejemplo del segundo caso que permita generalizar el procedimiento a seguir.

Ejercicio 4.5
30 70 640 ·
´ 20 0,85 420

Cálculos y discusión
1. Comprobación inicial
Para el ejercicio en desarrollo, considerando 9 , estimando 2 camadas de refuerzo y
conociendo que el recubrimiento efectivo es de 30mm, la comprobación principal consiste en
comparar con el momento de cálculo con , frontera en que se produce un cambio en el
comportamiento de la sección:
1 0,59 ´
Donde cuantía para la frontera del predominio de la tracción
0,85 0,375 0,271
0,271 1 0,59 · 0,271 30 · 59 · 2 50820,1 508,2 ·
Como , entonces por lo que se requerirá refuerzo a comprensión, en una
magnitud tal que garantice que el fallo, de producirse, sea en tracción controlada.
Comprobando el valor límite de acero a compresión máximo por:
0,9 1,33 0,333 ´
0,9 1,33 0,333 · 30 · 61 · 2 89192,4 891,92 ·
2. Cálculo de ´
Partiendo del criterio de fijar ´ , se escoge la condición de fallo
´ 0,271
Entonces de la ecuación de momentos
´ ´

´
´
64000
50820
0,9
´ 8,42
42 61 7

CAPÍTULO 4 291
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Nótese que se considera que el recubrimiento del acero a compresión es de 7cm, como regla
conservador, pero apropiado para el paso de selección de este. El valor obtenido debe llevarse a
área de acero real, para el ejemplo ´ 8,52 (3 barras Nº19) con un valor real de ´
4,9 , lo que hará disminuir ligeramente el valor de .
3. Cálculo de
Calculando para el cambio introducido al colocar el refuerzo ´
0,85 ´ · ´ ´

´ ´
0,5 · 0
0,85 ´
,
· , ,
0,5 61 · 0
, · ·
18,99
18,88
22,34
0,85
Comprobando que ´
´
´ 0,003 0,00234 0,0015
Si se decide otro procedimiento, se puede calular el valor de , que cambió ligeramente ante el
ajuste de
1 0,59 ´ ´ ´
´ ´
0,59 0
´
,
· , ,
0,59 0
· ·
0,265
Si se emplean las ayudas de cálculo, se obtiene el valor de:
´
´ 1
´ ´
0,3185 ´ 0,098 0,115
´ ´
0,3185 0,098 1 0,115 0,2317
y en la TABLA A-2 se obtiene
0,265
y se da continuidad al problema

Y finalmente de la ecuación de fuerzas:


0,85 ´ · ´
0,85 ´ · ´

, · · , · , ·
31,58 (4 barras Nº 32)

CAPÍTULO 4 292
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Aquí sería útil una reflexión sobre la importancia de atender la elección del número de barras, o sea
la relación , á y . Si en vez del área colocada fuera necesario colocar 7 barras Nº 25, siendo
35,7 , entonces el valor de real sería:
´
0,85 ´
420 35,7 8,52
22,38
0,85 · 20 · 30
22,38
26,33
0,85
Valor mayor que 0,375 22,88 por lo que los cálculos anteriores no serían válidos, ya que
0,9
Comprobando el verdadero valor de momento último de la sección:
0,85 ´ · ´ ´
22,38
0,85 · 2 · 22,38 · 30 61 8,56 · 42 61 4,9
2
76929 · 769,29 ·
Y como:
0,242
0,227

0,242
0,227
0,81
26,33
61
Entonces el momento resistente de cálculo de la sección será:
0,81 · 769,29 623,09 ·
Menor que el actuante, por lo que se concluye que aunque se coloca más refuerzo, al provocarse
una caída en la ductilidad y del valor del coeficiente de reducción de la capacidad resistente de la
sección, , la sección no resiste el momento actuante de 640 kN.m. La solución en estos casos sería
colocar mayor cantidad de refuerzo comprimido
Como se explicó en el epígrafe 4,81 al abordarse el aporte del refuerzo comprimido para grandes
recubrimientos de este y sobre todo para el G—60 se produce el caso que ´ incluso en la zona
de transición. Por tanto es posible que al diseñar una acción se presente la situación contradictoria de
que se requiere ´ por cálculo y este no alcance su máxima capacidad portante.
En este caso se recomienda el siguiente procedimiento para calcular el ´ requerido
a) Comprobar si para la frontera de la tracción controlada ( 0,375 ) el acero comprimido
fluye
´
0,003

Si calcular ´
b) Calculo de ´ tomando en cuenta el valor de fs´ para esta frontera

CAPÍTULO 4 293
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

´
´ ´
c) En el cálculo de se puede considerar conservadoramente que
0,375
Y el valor de ´ obtenido anteriormente por lo que de la ecuación de fuerza
0,85 ´ · ´ ´

Una alternativa más precisa es calcular el verdadero valor de de la sección cuando se coloca el
´ ante la problemática de que no fluye.
El procedimiento se demuestra en el siguiente ejercicio

Ejercicio 4,6
30 50 250 ·
´ 20 0,85 420 (AGRESIVIDAD BAJA) 30

Cálculos y discusión
Cálculo del acero a compresión
0,375 16,125 0,271
1 0,59 ´ 252,53 ·
´
0,003 0,0017

´ 339,54
Obteniendo ´ para esta tensión actuante

´ 3,88
´ ´
Colocándose: ´ 3,98 , ´ 4,76
Calculo de
Asumiendo que 0,375
13,71
Y finalmente de la ecuación de fuerzas:
0,85 ´ · ´ ´

0,85 · 20 · 13,71 · 30 33,95 · 3,98


19,86
42
Un análisis más preciso obliga a calcular el verdadero valor de , por tanto
0,85 ´ · ´ ´ ´
Y como
´
´ ´ 0,003

CAPÍTULO 4 294
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

´
0,85 ´ · 0,003 ´ ´
2
Ecuación que puede plantearse de la forma
0,003 ´ ´ ´ 0,003 ´ ´
0,5 · 0
0,85 ´ 0,85 ´
Resultado 14,97 , obviamente menor que el calculado anteriormente
12,72
Entonces
´
´ 0,003 0,00205
´ ´ 409,35
0,85 ´ · ´ ´
19,33

Menor que el calculado de forma simplificada. Los resultados del procedimiento simplificado se
alejarán más del obtenido de forma precisa en la medida que el valor de ´ se aleje del requerido.
Estos análisis hacen recomendar no usar refuerzo G-60 en vigas poco peraltas donde la relación
´
0,15.
El procedimiento general explicado en el ejercicio resulta válido para cuando ´ está prefijado,
comenzando por el paso 3 y allí chequear que ´ y que ´ , semejante al
seguido en el ejercicio 4,4 cuando se tomó en cuenta el refuerzo ´
Esta práctica resulta importante en el diseño de vigas continuas las que están sometidas a
momentos positivos, en la fibra inferior, y negativos en la superior. Por tanto al diseñar las secciones
de este tipo siempre se debe tomar en cuenta el refuerzo calculado en las demás, lo que podrá
apreciarse en el siguiente ejemplo:

Ejercicio 4,7
Diseñe la sección sobre el apoyo de la viga continua que se muestra en la figura 4,23, considerando
que del diseño de la sección central y del despiezo llegan al apoyo 2 barras Nº25, ´ 10,2 ,
´ 5,23

As´=10,2 cm2
fc´=20 MPa
fy=300 MPa
Mu=900 kN.m

Figura 4,23: Datos generales. Ejercicio 4,7

CAPÍTULO 4 295
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Cálculos y discusión
Siguiendo un proceder semejante al ejercicio 4,3, se calcula el valor y se comprueba el
comportamiento de la sección:
0,85 ´ · ´ ´

´ ´
0,5 · 0
0,85 ´
,
· , ,
0,5 81 · 0
, · ·
15,41
15,41
18,13
0,85
0,375 31,13 , por tanto se garantiza el fallo dúctil de la sección, que está en
tracción controlada y se ratifica que 0,9
Comprobando que ´
´
´ 0,003 0,0021 0,0015

Si se emplean las ayudas de cálculo, se obtiene el valor de:


´
´ 1
´ ´
0,1905 ´ 0,0472 0,086
´ ´
0,1905 0,0472 1 0,086 0,1474
y en la TABLA A-2 se obtiene
0,163
y se da continuidad al problema

Y finalmente de la ecuación de fuerzas:


0,85 ´ · ´ ´

0,85 · 20 · 15,41 · 30 300 · 10,2


45,13
300
Se colocarían 9 barras Nº25 que hacen un 45,9 . En una primera camada se situarían 5
barras y en una segunda las 4 restantes. El recubrimiento mecánico real es de 87,6mm, obtenido de la
tabla A-8 para las condiciones del ejemplo, menor por lo que está del lado de la seguridad. Además
debe aclararse que la tabla A-8 de los anexos brinda recubrimientos considerando el mismo número de
barras en cada camada lo que en este caso no es exacto, ya que al tener más barras en la primera
camada el recubrimiento será menor.

Ejercicio 4,8
En el siguiente ejercicio se evalúan diferentes soluciones con refuerzo comprimido desde la mínima
hasta la máxima, con vista a realizar un análisis comparativo que complemente las recomendaciones

CAPÍTULO 4 296
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

ofrecidos sobre el empleo de este en los diseños a flexión. Son vigas prefabricadas situadas en zonas de
agresividad MEDIA.
30 65 550 ·
´ 25 0,85 300

Cálculos y discusión
• Refuerzo comprimido mínimo
0,85 0,375 0,271, y considerando 2 camadas y 9
1 0,59 ´
0,271 1 0,59 · 0,271 30 · 56 · 2,5 53537,9 535,38 ·
Como , entonces por lo que se requerirá refuerzo a comprensión.

´
´
,
´ 5,15
Colocando 2 barras Nº19 y completando los cálculos que se reflejan en la siguiente tabla,
donde se buscan varias soluciones entre esta, la de ´ mínima y la máxima.
• Refuerzo comprimido máximo
Conociendo que el valor límite es:
0,9 1,33 0,333 ´ 93962,4 ·
´
Entonces la cantidad máxima de ´ será:
´ 0,9 0,33 0,333 · 30 · 61 · 2 232,62 ·
´ 23262
´ 15,82
´ 30 56 7
Colocando para esta situación 2 barras Nº25 y 2 Nº19:
Del análisis de estos resultados resaltan dos alternativas:
- Variante de refuerzo total menor, que se logra con el menor ´ que debe resultar la más
económica.
- Variantes mas dúctiles, alcanzadas con el mayor ´, lo que puede apreciarse al comparar los
valores de y
Y como siempre la decisión final estará en manos del proyectista en función de las exigencias del
proyecto.
Estas alternativas se ilustran en la figura 4,24, representándose la contradicción entre economía y
ductilidad.

CAPÍTULO 4 297
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

TABLA 4,7: Variantes de refuerzo comprimido y principal para el ejercicio 4,8


ó
´ ´ ´
4 Nº36,
5.68 2barras Nº19 4,94 0.0406 0.2661 17,38 42.61 43.08 48,21 48.76
1Nº19
4 Nº36,
7.74 2 Nº22 5,57 0.0553 0.2476 16,17 42.11 43.08 49,85 50.82
1Nº19
4 Nº36,
10.2 2 Nº25 5,73 0.0729 0.2263 14,75 41.55 42.23 51,75 52.43
1Nº16
15.3 3 Nº25 5,73 0.1093 0.1842 11,92 40,64 40,95 5 Nº32 55,94 56.25
2 Nº 25, 2
15.88 5,73 0.1134 0.1796 11,61 40,56 40,95 5 Nº32 56,44 56,83
Nº19

Figura 4,24: Relación entre el refuerzo a compresión, el refuerzo total de la sección y la ductilidad

4,9 SECCIONES T.
Las vigas con secciones transversales en forma T son muy comunes en elementos de Hormigón
Armado, ya sea por formar parte de conjuntos monolíticos de cubiertas o entrepisos o por ser vigas
aisladas que tienen esta forma, buscando aprovechar mejor las características resistentes de la sección.
En la Figura 4,25 se muestran estos dos casos graficándose como se conforma la sección T en las vigas
monolíticas de conjunto con la losa.

Figura 4,25: Vigas T aisladas y múltiples

CAPÍTULO 4 298
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

4,9,1 ANCHO EFECTIVO DEL ALA.


El primer problema a resolver en el cálculo de secciones T es la definición del ancho a considerar
en el ala comprimida, problema que se hace capital en el caso de vigas monolíticas. Los esfuerzos a
compresión a que está sometida esta zona son variables, siendo menores a medida que la sección se
aleja del alma de la viga (ver Figura 4,26). sin embargo desde el punto de vista práctico se sustituye
este ancho comprimido real por un ancho efectivo del ala ( ) que depende básicamente del la luz
efectiva de la viga ( y del espesor del ala.

Figura 4,26: Ancho eficaz del ala (b)

A continuación se brindan las recomendaciones adoptadas por la NC para la determinación del .


Se toma el menor de las siguientes dimensiones
• VIGAS MONOLITICAS SIMETRICAS

4
16

2
• VIGAS MONILITICAS CON LOSA A UN SOLO LADO.

12
6

2
• VIGAS AISLADAS

0,5

CAPÍTULO 4 299
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

4,9,2 ECUACIONES GENERALES


En secciones T se pueden presentar dos casos, desde el punto de vista del comportamiento de la
sección (ver Figura 4,27):

Figura 4,27: Comportamiento secciones T

• Cuando el bloque de compresiones está contenido en el ala superior y por tanto la sección se
comporta como si fuera una sección rectangular con ancho .
• Cuando la altura del bloque de compresiones sobrepasa el espesor del ala y afecta a parte del
alma de la sección.
Entonces si:
COMPORTAMIENTO RECTANGULAR
COMPORTAMIENTO T
En el primer caso el cálculo es similar al explicado para una sección rectangular, en el segundo
para la solución de las ecuaciones de equilibrio se procede a dividir el aporte del área comprimida de
hormigón en dos bloques, como se muestra en la figura 4,28.

Figura 4,28: Diagrama de tensiones y fuerzas en secciones T

CAPÍTULO 4 300
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

En general se parte de no considerar el aporte del refuerzo comprimido, inexistente o poco


significativo en este tipo de secciones.
Σ 0

0,85 ´ aporte del bloque comprimido del alma


0,85 ´ aporte del ala
Finalmente la ecuación de fuerzas:
0,85 ´ 0,85 ´
Y se le llama:

En términos relativos, la ecuación quedaría:


0,85 0,85

0,85 0,85
Σ 0 (respecto a )
· ·
Donde:

2
1
2
Finalmente:

0,85 ´ · 0,85 ´
2 2
Dividiendo entre ´
0,85 1 0,5 0,85
´
En función de
1 0,59 0,85
´

CAPÍTULO 4 301
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

4,9,3 COMPROBACIÓN DE SECCIONES T


El procedimiento a seguir parte, en primer lugar, de determinar si la sección tiene comportamiento
rectangular ó T. Suponiendo que la sección tiene comportamiento rectangular se calcula la posición de
la línea neutra:
0,85 ´

0,85 ´
Entonces se comprueba si:
COMPORTAMIENTO RECTANGULAR. Y se procede a
calcular el para una sección rectangular común como se
explico en 4,5
COMPORTAMIENTO T
Procedimiento que se ejemplifica en el siguiente ejercicio

Ejercicio 4,9
La sección prefabricada, que se muestra en la Figura 4,29, está situada en una zona de agresividad
BAJA, con las características que se brindan a continuación, obtenga el
30 55 10 10
20,4 300 7 ´ 20
0,85

Figura 4,29: Diagrama tensiones y fuerzas. Sección T. Ejercicio 4,9

Cálculos y discusión
1. Determinación del comportamiento,
Calculando la posición de la línea neutra al considerar la sección como rectangular:
0,85 ´

0,85 ´

CAPÍTULO 4 302
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

300 · 20,4
12
0,85 · 20 · 30
Entonces
12 10 COMPORTAMIENTO T.
2. Cálculo de para COMPORTAMIENTO T.
0,85 ´
0,85 ´
300 · 20,4 0,85 · 20 · 10 30 10
16
0,85 · 20 · 10
16
18,82
0,85
3. Cálculo de .

0,85 ´ · 0,85 ´
2 2
16 10
0,85 · 2 · 16 · 10 48 0,85 · 2 · 16 30 10 48 25500
2 2
255 ·
Como:
0,375 17,25 0,9 y se calculará por la expresión:
0,214
0,329

0,214
0,329 0,875
18,82
48

0,875 · 255 223,05 ·


o en función de
1 0,59 0,85
´
´ 1 0,59 0,85
Donde:
16
0,85 0,85 0,283
48

10
10 30 10 48
2 0,373
1048
0,875 · 10 · 48 · 2 0,283 1 0,59 · 0,283 0,85 · 0,373
22299,1 229,99 ·

CAPÍTULO 4 303
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Utilizando la TABLA A-2, para el valor de


0,85
0,6375 0,4167
´
0,2833
se obtiene interpolando 0,2359 y entonces:
´ 0,85
0,875 · 10 · 48 · 2 0,2359 0,85 · 0,373
22296,3 222,96 ·

4,9,4 DISEÑO DE SECCIONES T


Nuevamente el paso inicial consiste en determinar si la sección tiene o no comportamiento
rectangular. Para el diseño se define el término , como el máximo momento capaz de resistir toda
el ala comprimida. Con el apoyo en la figura 4,30

0,85 ´
2

Figura 4,30: Momento del ala

Entonces sí:
COMPORTAMIENTO RECTANGULAR.
COMPORTAMIENTO T.
A continuación ejemplos de cómo se procede en el diseño de una sección que se encuentra en
alguno de los casos expuestos.

Ejercicio 4,10
Diseñe la viga simplemente apoyada que forma parte del entrepiso fundido “in situ” y situado en
una zona de agresividad MEDIA, cuyas características se muestran en la figura 4,31
´ 25 6,3 / (sin considerar el PP de la viga)
300 2 / 24 /

CAPÍTULO 4 304
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Figura 4,31: Entrepiso ejercicio 4,10

Cálculos y discusión
a) Calculo del Momento Flector.
4 · 6,3 25,2 /
0,3 · 0,8 · 24 5,76 /
4·2 8 /
Entonces la carga mayorada será:
1,2 1,6 · 49,95 50 /
Y el Momento flector para una viga simplemente apoyada:

8
50 · 12
900 ·
8
b) Cálculo del ancho eficaz del ala ( )
12
3
4 4
16 16 · 0,1 0,3 1,9
4
2
2 2
Por tanto se toma el menor 1,9

CAPÍTULO 4 305
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

c) Comprobación del comportamiento de la sección.


Calculando el para determinar si la sección tiene o no comportamiento rectangular:

0,85 ´
2
Donde:
80 10 80 90
considerando 9 , para 2 camadas
90 9 81
10
0,85 · 2,5 · 10 · 190 81 3068,5 ·
2
Como

La sección tiene comportamiento RECTANGULAR y la línea neutra abarcará solo el ala


superior
d) Cálculo de la armadura
Con el apoyo en la figura 4,32 se trabaja en las ecuaciones de equilibrio.

Figura 4,32: Diagrama de tensiones y fuerzas. Comportamiento Rectangular. Ejercicio 4,10

Σ 0
0,85 ´ ·

0,5 · 0
0,85 ´
0,5 81 · 0
, · , · ·
3,12
3,12
3,67
0,85
Note como el valor es muy pequeño ya que el ancho del ala es grande; por esta razón el refuerzo
comprimido que se colocaría por criterios constructivos prácticamente no aportaría nada a la capacidad
resistente de la sección, por lo que como regla se desprecia cuando las secciones T tiene
comportamiento rectangular.
Resolviendo el problema utilizando las ecuaciones adimensionales

CAPÍTULO 4 306
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

1 0,59 ´
0,59 0
´
0,59 0
, · · ·
0,0327

Empleando las ayudas de cálculo, se obtiene el valor de:


0,0321
´
y como , en la TABLA A-2 se obtiene
0,033

Entonces de la ecuación de fuerzas.


0,85 ´
0,85 ´ ·

0,85 · 2,5 · 3,12 · 190


41,96
300
O como :
· ´

· ·
0,0327 41,96
Se colocan 4 barras Nº32 y 2 barras Nº25 que hacen un 42,96 y que pueden colocarse
en 2 camadas, con recubrimiento mecánico menor que 9cm

Ejercicio 4,11
Diseñe la sección del ejercicio 4,9 considerando que 210 · .

Cálculos y discusión
a) Comprobación del comportamiento de la sección.
Como:

0,85 ´
2
Donde:
considerando 7 , para 1 camadas
55 7 48
10
0,85 · 2 · 10 · 30 48 219,3 ·
2
Como

La sección tendrá comportamiento T y

CAPÍTULO 4 307
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

b) Cálculo de la sección para comportamiento T


Σ 0

0,85 ´ · 0,85 ´
2 2

0,85 ´
2
0,5 · 0
0,85 ´
,
, · ·
0,5 48 · 0
, · ·
12,24
12,24
14,4
0,85
0,375 18 , por tanto se garantiza el fallo dúctil de la sección, que está en tracción
controlada y se ratifica que 0,9
En función de
1 0,59 0,85
´
Donde:
21000
0,506
´ 0,9 · 10 · 48 · 2
10
2 10 30 10 48
2 0,373
10 · 48
0,59 0,85 0
´
0,59 0,506 0,85 · 0,373 0
0,217 0,271
por lo que se confirma la suposición de que 0,9
Empleando las ayudas de cálculo, se obtiene el valor de:
0,525
´
0,85
0,506 0,85 · 0,373 0,189
y en la TABLA A-2 se obtiene
0,217

De la ecuación de fuerzas
0,85 ´ 0,85 ´
0,85 ´ 0,85 ´

, · · , · , · ·
18,27

CAPÍTULO 4 308
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

O en términos adimensionales:
0,85 0,85

0,85 0,85
10 30 10
0,438
10 · 48
0,85
0,217 0,85 · 0,4348 0,571
y finalmente:
· ´

· ·
0,571 18,27

Ejercicio 4,12
Diseñe la sección del ejercicio 4,11 considerando que 290 · .

Cálculos y discusión
Al calcular la profundidad del bloque comprimido resulta que:
27,63 y 32,51 0,375 18
Por tanto se encontrará en la zona de transición y 0,9. Lo más indicado será colocar acero
comprimido en una cantidad suficiente que provoque una disminución de la profundidad de la línea
neutra hasta que 0,375 y la sección este en tracción controlada.
Entonces se define para la sección con comportamiento T como:

1 0,59 ´ 0,85 ´
2
0,85 0,375 0,271, y considerando 1 camadas y 7
10
0,271 1 0,59 · 0,271 10 · 48 · 2 0,85 · 2 · 10 30 10 48 251109,1
2
251,09 ·
Menor que el momento actuante, por lo que se calcula el acero comprimido mínimo necesario:

´
´
,
´ 5,78
El valor obtenido debe llevarse a área de acero real, para el ejemplo ´ 7,74 (2 barras
Nº22) con un valor real de ´ 4,57 , lo que hará cambiar ligeramente el valor de . Y entonces de
la ecuación de momentos:

0,85 ´ · 0,85 ´ ´ ´
2 2

CAPÍTULO 4 309
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

0,85 ´ ´ ´
2
0,5 · 0
0,85 ´
,
, · · , · ,
0,5 48 · 0
, · ·
10,32
10,32
12,15
0,85
Comprobando que ´
´
´ 0,003 0,0019
Y finalmente de la ecuación de fuerzas
0,85 ´ 0,85 ´ ´
0,85 ´ 0,85 ´
´
, · · , · , · ·
7,74 24,92

Ejercicio 4,13
Diseñe la sección del ejercicio 4,12 considerando que 420

Cálculos y discusión
Este es un caso extremo en que se requiere acero a compresión pero este no fluye, lo que puede
comprobarse por:
´
0,003 0,0018 0,0021 siendo 0,375 18
´ 366,67
Esfuerzo que se utilizaría para calcular el refuerzo comprimido:

´
´ ´
,
´ 4,72
,
Colocándose: ´ 5,68 ´ 4,42
Asumiendo, según lo visto anteriormente, que 0,375
15,3
0,85 ´ 0,85 ´ ´ ´

, · · , · , · · , · ,
19,25
Un análisis considerando el valor real del esfuerzo del acero comprimido arroja los siguientes
resultados:

CAPÍTULO 4 310
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

12,8 10,88 ´ 0,00197 17,82


Estos últimos ejercicios demuestran como son poco apropiadas las secciones con comportamiento
T, mucho menos racionales que las que tienen comportamiento rectangular. Las secciones T son
competitivas siempre que se garantice que el bloque comprimido no alcance el alma, que tengan
comportamiento rectangular, y que pueda aprovecharse la sección de hormigón al mismo tiempo de
asegurar un gran brazo de las fuerzas resistentes.

4,10 EL MÉTODO UNIFICADO DE ERNESTO VALDÉS.


Del análisis del caso más general de cálculo de secciones de HA, sección con comportamiento T y
refuerzo comprimido, el profesor Ernesto Valdés propuso un procedimiento que integra muy
didácticamente la solución para la flexión.
Considerando el modelo del ACI y con el auxilio de la figura 4,33, se desarrollan las ecuaciones
generales:

Figura 4,33: Diagrama de tensiones y fuerzas en secciones T

Σ 0

0,85 ´ aporte del bloque comprimido del alma


0,85 ´ aporte del ala
Finalmente al ecuación de fuerzas:
0,85 ´ 0,85 ´ ´
En términos relativos, la ecuación quedaría:
0,85 0,85 ´

0,85 ´ 0,85
Σ 0 (respecto a ) en función de
´
1 0,59 0,85 ´ 1
´
´
0,85 ´ 1

CAPÍTULO 4 311
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Y si se le llama:
0,85 ´
´
0,85 ´ 1
Valores que serían nulos para secciones con comportamiento rectangular y sin refuerzo a
compresión.
Entonces las ecuaciones generales quedarían:

Y los procedimientos a seguir se esquematizan en la TABLA 4,5 y en los siguientes gráficos.


Donde para la COMPROBACIÓN, figura 4,34 a, conociendo las características de la sección y por
tanto: , ´, para sección T, se obtiene de la ecuación de fuerzas

Figura 4,34: Método Unificado, procedimiento general

Donde:
0,85 ´
Con este valor puede obtenerse:
1 0,59
y como
´
0,85 ´ 1

Se obtiene finalmente
´

CAPÍTULO 4 312
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

TABLA 4, 5: Método Unificado de cálculo de secciones de HA en flexión


SECCIÓN ECUACIONES DE EQUILIBRIO DEFINICIONES
0,85

´
1 0,59

Considerando que ´

0,85 ´ ´
´
´ ´
´ 1

Para sección T con comportamiento


rectangular:

0,85

Para sección T con comportamiento T:


´ ´

0,85 0,85
0,85 2

Para sección con comportamiento T:


Considerando que ´

´
´ 0,85 ´
´ ´
0,85 ´ 1

CAPÍTULO 4 313
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

En el caso del DISEÑO, figura 4,34b, se conocen el momento de cálculo y una vez
determinado el refuerzo comprimido a colocar en la sección y si esta tiene o no comportamiento
rectangular, para las con comportamiento T; trabajando en la ecuación de momentos, calculando :
´
0,85 ´ 1
Y con este se obtiene y de la ecuación de fuerzas:
0,85 ´

4,11 FLEXION ESVIADA.


En vigas extremas o sometidas a cargas horizontales se produce flexión en más de un eje, como se
muestra en la figura 4,35.

Figura 4,35: Flexión Esviada en Vigas

La acción del momento se puede plantear por los valores en los ejes e , y
respectivamente o por el momento resultante que actúa con una inclinación respecto al eje y.
Siendo:

Esta acción esviada provoca que la línea neutra no sea perpendicular a los ejes y la determinación
de su inclinación se constituye en el problema principal a resolver en estos casos ya que no solo está
determinado por las magnitudes de y , sino también por las dimensiones en la sección y la
posición del refuerzo.
Tomando en cuenta estas complejidades se enfoca la solución de casos de flexión esviada en vigas
como un problema de comprobación de una sección que fue diseñada previamente bajo la flexión
recta.

CAPÍTULO 4 314
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

4.11.1 ECUACIONES GENERALES PARA SECCIONES RECTANGULARES


Con el apoyo en la figura 4,36, pueden plantearse las ecuaciones generales para resolver un
problema de flexión esviada, conocida la inclinación en la línea neutra .
Σ 0
0
Donde
resultante del bloque comprimido del hormigón obtenido a partir de la
determinación del área comprimida.
aporte de cada acero.

Figura 4,36: Diagrama de deformaciones, esfuerzos y fuerzas. Flexión esviada

Σ 0 (respecto al eje y)

.....
2 2 2 2
Σ 0 (respecto al eje x)

´ ´ ..... ´
2 2 2 2
Donde
proyección sobre el eje x del brazo en la resultante .
recubrimiento lateral del refuerzo.
proyección sobre el eje y del brazo en la resultante .
´ recubrimiento del refuerzo.
Entonces la solución se completa calculando el aporte de cada refuerzo y del hormigón comprimido.

CAPÍTULO 4 315
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4,11,2 APORTE DEL HORMIGÓN.


Empleando el diagrama rectangular equivalente, como se muestra en la figura 4,36, el aporte del
hormigón comprimido puede obtenerse por:
0,85 ´
Donde ´ es el área comprimida del hormigón.
El área comprimida ´ puede presentar 4 formas diferentes, de la que depende el cálculo no solo de
´ sino del centroide del área comprimida. El tipo de área estará determinada por la inclinación y
profundidad de la línea neutra como se esquematiza en la figura 4,37.

Figura 4,37: Áreas comprimidas del hormigón en la flexión esviada.

De la figura 4,36 se puede determinar:

En los anexos aparece la tabla A-5 donde se resumen las expresiones para calcular, para los 4 casos:
´ y la posición del centroide respecto a los ejes: e .

4,11,3 APORTE DEL REFUERZO.


En la figura 4,38, se muestra el diagrama de deformaciones para una sección sometida a la flexión
esviada, apoyo importante para determinar la tensión a que está sometido cada acero ( ). Aunque se
ejemplifica para 4 barras situadas en las esquinas, el procedimiento es válido para mayor número de
barras situadas bordeando el perímetro de la sección.
Considerando la proyección sobre el eje y
´

Donde:
´
´

CAPÍTULO 4 316
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Figura 4,38: Diagrama de deformaciones

Entonces:
´
´

´
´

4,11,4 SOLUCIÓN TÉCNICA.


El procedimiento implica un proceso de tanteos hasta determinar los valores de y que satisfacen
el equilibrio de la sección, lo que lo hace prácticamente prohibitivo para cálculos manuales.
En resumen se procederá:
1) Fijar ´ 0,003 y un valor de .
2) Asumir un valor de .
- Asumir un valor de profundidad de la línea neutra .
- Calcular y todos los .
- Comprobar que Σ 0
- Producir cambios en hasta que se cumpla la condición anterior.
3) Cálculo para el obtenido de y .
4) Comprobar que .
5) En caso de que no se cumpla esta condición repetir el proceso para un nuevo valor , a partir
del paso 2.

CAPÍTULO 4 317
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A continuación un ejemplo demostrativo de este procedimiento.

Ejercicio 4,14:
Obtenga para la sección que se muestra en la figura 4,39 el máximo momento resistente
considerando que se producen simultáneamente la acción de momentos en ambos ejes, siendo el
producido verticalmente el doble del horizontal.

A1=A2=2cm2
A3=A4=10 cm2
d´=do=5cm
fc´=25 MPa
fy=300 MPa

Figura 4,39: Ejercicio 5.11

Se tiene como dato

Y como 2
0,4636

Cálculos y discusión
Se comienza un proceso de tanteo para determinar y
1) Asumiendo un valor de 0,8
Fijando un valor de 20
Calculo de ´y

20
27,88
0,8

20
28,11
0,8
0,85 para ´ 30

0,85 · 27,88 23,7

CAPÍTULO 4 318
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0,85 · 28,11 24,4


Como y entonces el área comprimida es triangular, correspondiendo al ÁREA 1,
donde en los anexos de la tabla A-5
´
´ 23,7 · 24,4 289,14
0,85 ´
0,85 · 2,5 · 289,14 614,39
y la posición del centroide del área comprimida
23,7
7,9
3 3
24,4
8,13
3 3
Cálculo de las deformaciones de los aceros utilizando las ecuaciones de compatibilidad.
´
´

28,11
40 5 50,8
0,003 0,00129
28,11
El signo negativo indica que el refuerzo está a tracción y no comprimido como se supuso
inicialmente. Además , por tanto no fluirá.
´ 28,11 5 5 · 0,8
´ 0,003 0,00194
28,11
28,11 55 40 5 0,8
´ 0,003 0,00651
28,11

28,11 55 5 · 0,8
´ 0,003 0,00329
28,11
Comprobación del equilibrio de fuerzas.
Σ 0
0

y como es menor que

0,00129 · 2 · 10 257,7
25,77 · 2 51,5,2
30 · 2 60
30 · 10 300
30 · 10 300
Entonces de la ecuación de fuerzas
614,34 51,5 60 300 300 22,8

CAPÍTULO 4 319
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Como no hay equilibrio y predominan las compresiones debe tantearse con valores menores de .
Después de varios tanteos para se logra el equilibrio para 19,672 , siendo los resultados
27,42 28,24 27,21 24
´ 240,69 590,4 7,77 8
0,00136 0,00192 0,00667 0,00339
272 300 300 300
54,4 60 300 300
3) Cálculo de y
Σ 0 (respecto al eje y)

2 2
donde
7,77
590,4 7,77 54,4 60 300 300 5
89857 89,86 ·
Σ 0 (respecto al eje x)

´
2 2
donde
8
590,4 8 54,4 60 300 300 5
28217 282,17 ·
4) Comprobación de la suposición de
Para el asumido de 0.8 el valor de sería

89,86
0,308
282,17
Como 0,4362 entonces el valor de no es correcto y deben repetirse los cálculos para
nuevos valores de , en este caso se requiere aumentarlo, buscando un incremento de .
5) Repitiendo el proceso anterior se logra, después varios tanteos, la solución del problema para
1,262 y 14,7 . Ver figura 4,40
15,43 48,4 13,12 41,11
´ 269,68 572,92 4,37 13,7
0,00412 0,00172 0,00722 0,00138
300 300 300 276,7
60 60 300 276,7
Entonces
111,04 ·
237,53 ·

CAPÍTULO 4 320
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Figura 4,40: Área comprimida y deformaciones para θ=1.262, c=14,7cm

Comprobando
111,04
0,437 0,4362
237,53

CAPÍTULO 4 321
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Se tiene una sección rectangular con ancho de 30 cm, ´ 25 en la que se colocara acero G-
40.
a) Obtenga el peralto total y el refuerzo principal para que se produzca el fallo balanceado si
864 · , considerando ´ 0
b) Si se sabe que la sección anterior no es recomendable obtenga una sección donde ´
manteniendo el valor de calculado en el problema anterior. ¿Qué ocurrirá con el valor
de de esta nueva sección?
c) Si se decide utilizar acero G –60
¿Son válidos los valores obtenidos para el primer inciso? Justifique su respuesta y calcule los
nuevos valores
2) La sección siguiente será la empleada para un voladizo
25 50 ´ 20
4 º25 ´ 2 º16 300
a) Caracterice la sección en cuanto a su fallo
b) Calcule la máxima luz que puede tener el voladizo si la carga actuante es 20 / y
1,35
3) Proyectistas y constructores discuten entre tres variantes de refuerzo comprimido a colocar a una
sección que además tiene las siguientes características.
30 65 ´ 20
6 º25 7 300
Las variantes son:
´
A 4 φ 20
B 2 φ 25
C 4 φ 25
Si la sección debe resistir un 410 ·
a) Caractericé el fallo para cada una de esta secciones
b) Obtenga los valores de para cada una de las secciones
c) Exponga a partir de los resultados anteriores, las ventajas y desventajas de cada sección;
proponiendo cual usted escogería para las condiciones planteadas
4) Obtenga el valor mínimo de ´ que debe tener una losa en voladizo cuyo 32,6 · y que:
100 15 10 º12
3 300
5) Diseñe la sección que resista las cargas que se señalan a continuación, cumpliendo la condición de
que ´ 0,5
375 · 40 7
170 · ´ 20 300
a) Calcule el valor de y a colocar realmente en la sección
b) Con el valor de calculado se colocan ´ 2 º25

CAPÍTULO 4 322
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

Explique que ocurrirá con el valor de y la ductilidad de la nueva sección


Comente los resultados
c) Si por problemas constructivos hay que reducir 10 cm el valor de peralto calculado, proponga
una solución en la que se mantenga la ductilidad lograda en el inciso
6) Diseñe la sección rectangular para soportar las cargas indicadas en el siguiente esquema.
40 80 ´ 25 300
a) Considere ´ 0. Caracterice la ductilidad y el fallo de la sección
b) Recalcule el valor de considerando el valor de ´ a colocar por especificaciones.
Compare el resultado con al solución anterior
c) Calcule el área de refuerzo necesaria a 60 /
Haga una valoración general de la solución y proponga otras alternativas mejores

Figura 4,41 Ejercicio propuesto 6

7) Diseñe las secciones centrales y sobre el apoyo para la viga que se muestra ( ) Incluye el peso
viga
30 60 ´ 20 420
a) Haga un análisis detallado para determinar las combinaciones de carga pésima
b) Considere que del refuerzo principal deben llegar al menos 2 barras a las zonas en que en el
momento es cero, por lo que debe tomar en cuenta estos valores como ´
Bajo estos criterios obtenga el refuerzo de las secciones en el apoyo y central

Figura 4,42 Ejercicio propuesto 7

c) Si se duplica el valor de ¿Cómo resolver el diseño de las secciones en el marco de las


normativas del ACI?
8) Diseñe una sección en que la relación entre el peralto efectivo y el ancho sea de 2; 0,4
y que soporte un momento externo 600 ·
Utilice refuerzo G –60 y un hormigón con ´ 20 . Considere ´ 0

CAPÍTULO 4 323
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

9) Obtenga el valor de peralto mínimo para que la siguiente sección T (figura 4,43)tenga
comportamiento rectangular y soporte un 370 ·
Complete el diseño calculando el valor de

fc´ = 20 MPa,
fy = 300 MPa

Figura 4,43 Ejercicio propuesto 9

10) Calcule el momento resistente para la sección T que se muestra en la figura 4,44, conociendo que
fue fundida “insitu” y colocada en un ambiente con baja agresividad.
a) Para 7 º20
b) Para 7 º25
c) Compare ambas variantes y exponga sus conclusiones

fc´ = 25 MPa,
fy = 300 MPa

Figura 4,44 Ejercicio propuesto 10

11) Diseñe la sección de la figura 4,45, sometida a un valor de:


- 250 ·
- 400 ·

fc´ = 20 MPa,
fy = 300 MPa

Figura 4,45 Ejercicio propuesto 11

CAPÍTULO 4 324
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

12) Diseñe las secciones principales de la viga que se muestra en la figura 4,46
a) Para 20 / obtenga la combinación pésima y el área de refuerzo en las secciones
centrales y de los apoyos
b) Repita los cálculos para 40 /

fc´ = 20 MPa,
fy = 300 MPa

Figura 4,46 Ejercicio propuesto 12

13) Un sistema de entrepiso de vigas y losas de HA fundidos in situ, cuyas vigas están espaciadas 3m y
tienen una luz de 7m. Si la losa tiene un espesor de 13 cm, las vigas un ancho de 25 cm y sobresalen
de la losa una altura de 40 cm
Si el resto de las cargas permanentes son de 4 kN/m2 y los de uso 4 kN/m2, calcule el refuerzo
necesario para resistirla utilizando G –40 y un hormigón con ´ 25

CAPÍTULO 4 325
                                                                        SOLICITACIONES NORMALES. GENERALIDADES. ESTUDIO DE LA FLEXIÓN EN SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
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02, Detroit, Michigan. 2005
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3. Babe Ruano M. “Elementos de Estructura de Hormigón Armado”. Tomo I. Editorial Pueblo y
Educación. la Habana. Cuba. 1978
4. Babe Ruano M. “Hormigón Armado para Arquitectos. Editorial ISPJAE 1986
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7. CEB−FIP. Código Modelo del Comité Europeo del hormigón y la Federación Internacional del
Pretensado. 1990
8. Collins, M. Comportamiento del Hormigón. Impresiones Ligeras, ISPJAE. 1978
9. Dos Santos Lauro Modesto “Calculo de Concreto. Tomo 1 td EMS LTDA Sao Paulo 1983
10. González, O. y Otros. Aspectos Fundamentales de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa.
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11. Mattok, A, Kriz L, Hognestad E. “Rectangular concrete stress distribution in ultimate Stnength
Design” Journal ACI feb. 1961
12. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
13. Nawy, E. “Concreto Reforzado. Un enfoque básico”. Ed. Prentice-Hall Inc. México. 1988
14. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
15. Nilson, H. A.. Diseño de Estructuras de Concreto. 12ma edición. Bogotá: Ed. McGraw Hill,
1999
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17. Perchat J. “Calculo en el Estado. Límite ultimo en flexión compresión de las piezas de Hormigón
Armado” Estructura Vol IX No. 3 – 4
18. Poliakov L, Lisandro E, Kurnetsov L, “Zhelezobetonnie construksi” Bizca Shkola, Kiev 1984
19. Rüsch, H. Hormigón Armado y Hormigón Pretensado. México: Ed. Limusa. 1979
20. Valdés, E. Estado Límite Último de Secciones de Hormigón Armado. Ingeniería Estructural,
No. 3. 1978
21. ---- Hormigón Estructural. Método Unificado, Impresiones Ligeras, UCLV. 1985

CAPÍTULO 4 326
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

CAPÍTULO 5
El esfuerzo tangencial de cortante
5.1 INTRODUCCIÓN
El estudio de la acción de los esfuerzos cortantes sobre el Hormigón Armado ha resultado una de
las tareas más complejas que han enfrentado los investigadores, tarea que aún permanece inconclusa
sobre todo por la búsqueda de un modelo que dé respuesta efectiva y sencilla a la problemática de
obtener el aporte del hormigón ante los diferentes tipos de fallo que se producen en una sección
sometida a fuerzas cortantes; no obstante las investigaciones han avanzado sustancialmente en explicar
los mecanismos del fallo y en determinar la influencia de diversos factores en ello.
Por tanto se plantea en general el estudio del cortante haciendo hincapié en:
- Comprensión del fenómeno en su conjunto
- Conocimiento de los factores que influyen en la resistencia a cortante del hormigón estructural.
- Aporte del hormigón.
- Aporte del refuerzo y su distribución

5.2 EL CONCEPTO DE ESFUERZOS CORTANTES.


A continuación un breve recordatorio del procedimiento para la obtención de las expresiones para
el cálculo de las tensiones provocadas por las fuerzas cortantes en secciones homogéneas con
comportamiento elástico, como se muestra en la figura 5,1

Figura: 5.1 Sección bajo esfuerzos cortantes.

Es conocida la expresión de Zhuravski donde:


.

CAPÍTULO 5 327
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Donde: Sas
momento estático del área separada
bw ancho de la sección
I momento de inercia de la sección
En una sección rectangular puede demostrarse que:

donde: es el brazo mecánico del par de fuerzas a flexión


Por lo que puede escribirse como:

.
Es importante también definir el término , cortante específico ó flujo de cortante, como el cortante
por unidad de ancho de la sección. Por tanto:

Todo lo anteriormente expuesto es valido para comportamiento elástico y sección no fisurada.


¿Qué sucede si la sección se fisura? La respuesta se esquematiza en la figura 5,2

Figura 5.2: Sección fisurada bajo esfuerzos cortantes

Si se analiza el equilibrio a nivel del área sombreada.

Pero:

Por tanto:

Valor que permanece constante en la zona agrietada donde se mantiene el equilibrio de fuerzas

Por tanto se ratifica la expresión obtenida anteriormente de que:

CAPÍTULO 5 328
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

5.3 MECANISMO DE RESISTENCIA A CORTANTE SIN REFUERZOS EN EL ALMA.


En elementos de hormigón estructural a flexión se recomienda, como regla, utilizar refuerzo
transversal aunque no se requiera por cálculo con el propósito de evitar el fallo brusco, el desplome de
la viga, buscando la contención por el aporte del acero.
Sin embargo se estudia el cortante en vigas sin refuerzo transversal ya que:
- Permite extender los conceptos del aporte del hormigón a cortante en cualquier elemento.
- Hay vigas sin refuerzo en el alma: losas, viguetas, elementos de hormigón pretensado,
cimientos, etc.

5.3.1 LA FORMACIÓN DE GRIETAS


En una viga pueden reconocerse tres grandes tipos de fisuras, como se ilustra en la figura 5,3:

Figura 5,3: La formación de grietas

-A flexión: donde predomina como elemento de fallo. Zona de máximos momentos y las
grietas son verticales.
- A cortante: donde predomina , en los apoyos, bajo cargas concentradas. Como regla son
fisuras alrededor de 45° en el alma.
- A flexión cortante: en una zona intermedia entre los valores máximos de momento flector y
cortante, donde después de producirse las grietas verticales por flexión, el efecto del cortante
provoca el fallo.
Las características de las grietas a flexión y de las solicitaciones que las originan puede ser
visualizado con ayuda de la figura 5,4, donde se ha planteado el círculo de Morh, que representa al
estado tensional de la flexión simple asociado a una sección donde no actúan esfuerzos de corte.
Obsérvese que el valor de la tensión principal de tracción: coincide con el valor de la tensión
normal y el ángulo de inclinación de dicha tensión seria cero, de ahí que las grietas sean
perpendiculares al eje de la viga; la tensión principal resulta cero.

CAPÍTULO 5 329
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,4: Flexión simple. Estado tensional en la sección central. Fisuras por flexión.

Las fisuras de flexión – cortante ocurren ante la actuación simultanea de momento flector y
fuerzas cortantes, combinación que puede provocar la situación mas desventajosa. En la figura 5,5 se
aprecia, por el círculo de Morh, esta problemática a nivel tensional. Puede observarse que ahora existe
determinado valor de tensión de compresión: , además de cierto ángulo muy pequeño para el
esfuerzo principal de tensión que inclinaría la grieta con respecto al eje longitudinal del elemento.

Figura 5,5: Estado tensional en la sección intermedia. Fisuras por flexión cortante.

CAPÍTULO 5 330
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

En este caso las tensiones principales para el diseño del refuerzo se asocian a una combinación
crítica entre los valores de momento y cortante actuante en determinada sección; aspecto este que se
deduce de la interpretación matemática del círculo de Morh donde:

,
2 2
Si se analiza la sección extrema donde el valor de cortante es máximo, como regla, se obtendría que
los esfuerzos principales máximos de tracción son inferiores a los que aparecen para una sección
alejada del apoyo, donde existe combinado con el cortante un determinado valor de momento, figura
5,6:

Figura 5,6: Estado tensional en la sección extrema. Fisuras a cortante

En el grafico se observa además que la inclinación de la tensión principal: es 45°, o sea las
grietas ahora se presentan inclinadas con respecto al eje longitudinal del elemento. Estas son las fisuras
a las que se les llaman de cortante.
Estos comentarios, apoyados en conceptos de resistencia de materiales, no son aplicables
totalmente al caso de Hormigón Armado, pues como es conocido el material deja de comportarse en
forma elástica, no obstante, para definir la ubicación de la primera grieta pueden ser empleados, pues
antes de la fisuración admitir tal aproximación no conduce a errores de peso aun cuando no sea un
material homogéneo.
Otro problema no menos importante se relaciona con el hecho de que conjuntamente con los
esfuerzos principales a tracción se generan esfuerzos principales de compresión en ocasiones
significativos, sobre todo para secciones con nervios delgados, aun cuando el hormigón tenga
aceptable resistencia a compresión, este problema se agudiza aun mas si de conjunto en la sección
aparecen fuerzas de compresión en el sentido longitudinal como ocurre en elementos pretensados.

CAPÍTULO 5 331
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Desde el punto de vista del diseño, buscando la seguridad del elemento, hay que garantizar que este
falle a flexión antes que por cortante. Por tanto un buen diseño debe asegurar que primero se presenten
las grietas a flexión, verticales y en las zonas de máximo momento flector; ante un incremento de las
cargas ocurrirán las fisuras por flexión cortante, en las zonas en que se combinen momento flector y
fuerzas de corte y solo cuando se produzca el fallo por flexión se admitirán que se manifiesten, en el
alma de la viga, las grietas por cortante.
Las grietas por cortante y por flexión cortante se hacen indeseables pues producen fallos frágiles,
por tanto en ambos casos se requiere la colocación de refuerzo en el alma de la viga.

5.3.2 EQUILIBRIO POR CORTANTE.


El equilibrio por cortante se logra por el aporte de tres elementos resistentes como se muestra en la
figura 5,7
- aporte de la zona comprimida del hormigón, no agrietada.
- aporte del refuerzo longitudinal por flexión. Efecto de dovela
- aporte a lo largo de la grieta por la trabazón, fricción, de los agregados

Figura. 5,7 Equilibrio por cortante

Donde el equilibrio por cortante se produce cuando:

· · · ·
Apreciándose el efecto de la traslación del esfuerzo cortante por la grieta, si 45 , se admite
que es aproximadamente igual a . En el equilibrio de momento se desprecia y por tanto se
puede admitir la ecuación básica:
· ·

5.3.3 MECANISMO PARA LA RESISTENCIA A CORTANTE


Para evaluar los mecanismos de resistencia a cortante Park y Paulay proponen el siguiente enfoque:
.

CAPÍTULO 5 332
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

El primer término indica el clásico comportamiento de un elemento de hormigón armado donde


existe adherencia entre el acero y hormigón, entonces el brazo mecánico será prácticamente
constante a lo largo de la viga, suposición aceptada y que se ha demostrado su validez en el capitulo
sobre comportamiento del hormigón, y el término de al que Park y Paulay llaman fuerza de
adherencia, y es el cortante específico , como se demostró anteriormente.
Entonces como es constante 0 por lo que:

.
A este comportamiento se le llama ACCIÓN DE VIGA.
Si por el contrario no existe adherencia acero – hormigón, resulta constante la tensión en el
esfuerzo, y el equilibrio se alcanzará por la variación del brazo . Entonces:

A este comportamiento se le llama ACCIÓN DE ARCO


ACCIÓN DE VIGA
Después de fisurada la viga el mecanismo de resistencia a cortante se plantea por el equilibrio de
cada “voladizo de hormigón” formado entre grietas, como se ilustra en la figura 5,7. Estos voladizos
vistos individualmente presentan un conjunto de fuerzas y esfuerzos que se detallan en la figura 5,8.

P, Mc, Vh: fuerzas del “empotramiento”


del voladizo que
caracterizan el aporte de la
zona comprimida.
Vd: fuerzas originadas por el efecto
dovela.
va: esfuerzos provocados por la trabazón
de los agregados a lo largo de la
grieta.
∆T=T2-T1: fuerza de adherencia, que
garantiza la acción de viga.

Figura 5,8: Acción de viga. Fuerzas y esfuerzos actuantes.

Se ha demostrado que es la trabazón de los agregados la que aporta mayor resistencia al cortante,
entre el 30 y el 50%. La zona a compresión, , que durante mucho tiempo se consideró como el único
elemento resistente, aporta entre el 20 y el 40% de la capacidad total y el efecto dovela, , produce
entre el 15 y el 25%.
Es importante destacar que todo este mecanismo funciona solo si está presente la adherencia
hormigón acero y por tanto el cortante específico, . Si falla la adherencia ocurre el fallo por la acción
de arco.
ACCIÓN DE ARCO
Cuando no hay adherencia el fallo tiene otras características, que se modela como un arco
atirantado como se muestra en la figura 5,9.

CAPÍTULO 5 333
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,9: Acción de Arco

Como se aprecia el arco estaría formado por las compresiones del hormigón (área sombreada) y el
refuerzo que funciona como un tensor. El fallo se produce por aplastamiento del hormigón en la zona
comprimida y por el deslizamiento excesivo del acero y rotura del anclaje.
Es obvio que las acciones de viga y arco no son simultáneas ni compatibles pues el factor de
adherencia acero-hormigón decide.

5.3.4 MECANISMO DE FALLO


Muy interesantes son los análisis de Park y Paulay como resultado de un importante número de
ensayos en vigas de hormigón armado de donde extrajeron conclusiones sobre las características del
fallo y la influencia en este de la distancia en que se coloca la carga del apoyo.
En función de la relación pueden presentarse diversos tipos de fallo. Con el apoyo de la figura
5,10, que resume los ensayos anteriores, se puede plantear:
a) 3 7 Fallo a tracción diagonal por acción de viga. La rotura culmina con un fallo de
arco al extenderse la grieta.
b) 2 3 Fallo de compresión por cortante o de flexión en la zona comprimida. Es un fallo
por la acción de arco.
c) 2,5 Fallo por cortante y adherencia por aplastamiento o desgajamiento del hormigón.
Es un fallo por acción de arco.
En la figura 5,10 se aprecia que el cortante rige el diseño en el tramo 1,5 7, a partir de aquí
predomina el fallo por flexión.
Como resumen se exponen los factores que influyen en la resistencia a cortante del hormigón.

CAPÍTULO 5 334
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5.10: Influencia de la relación a/d

- Resistencia a compresión del hormigón. Resulta un elemento obvio y que influye tanto en la
zona comprimida ( ) como en la trabazón de los agregados ( ). En las ecuaciones aparece
expresado como ´
- Acero longitudinal: El efecto dovela se expresa a través del término por lo que la cuantía
geométrica, , influye en el incremento de la capacidad a cortante del hormigón
- Relación : Este es un factor que ha demostrado su influencia en el epígrafe anterior y que
resulta claro en vigas simplemente apoyadas con carga concentradas, donde:

Lo que puede generalizarse para otras vigas. En general en las expresiones para el cálculo del
aporte del hormigón a cortante lo que aparece es el término
·
- Tamaño del elemento: Los experimentos que dan pie a las anteriores conclusiones están
hechos para elementos pequeños y se ha demostrado que en la medida que crecen las
dimensiones se reduce el aporte del hormigón a cortante. En las expresiones más comunes para
el cálculo de la capacidad del hormigón a cortante se desestima esta reducción, solo el CEB lo
valora en sus expresiones para secciones sin refuerzo en el alma a partir de reducir el aporte
para peraltos grandes.
- Carga axial: Es claro que la aparición de cargas comprimidas producen un incremento en . y

CAPÍTULO 5 335
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

De la misma forma las cargas axiales a tracción reduce la capacidad a cortante a tal grado que
muchas normas recomiendan despreciarlas.

5.4 APORTE RESISTENTE DEL HORMIGÓN A CORTANTE EN VIGAS.


Para el cálculo de la capacidad resistente a cortante del hormigón sin refuerzo en el alma, se plantea
el análisis diferenciando el tipo de fisura que ocurre, es decir.
- Fisuras por cortante
- Fisuras por flexión – cortante

5.4.1 EXPRESIONES DEL ACI PARA ELEMENTOS DE HORMIGÓN ARMADO


Fisuras por cortante
Estas fisuras, en el alma de la viga, se producen aproximadamente a 45° por el efecto del cortante.
En un enfoque elástico éstas ocurren por el fallo a tracción ante las tensiones diagonales provocadas
por la combinación de fuerzas normales y tangenciales en ese punto.
El ACI plantea que la capacidad del hormigón ante este tipo de fisura es:
290 ´ .
Expresados en MPa para la resistencia del hormigón y en m para las dimensiones de la sección, se
obtiene la fuerza cortante en kN
Donde:
ancho promedio para resistir el cortante
− SECCIONES RECTANGULARES:
− SECCIONES CIRCULARES: á
− OTRAS SECCIONES: Si en la sección considerada el ancho no es constante se
toma como el menor ancho de la sección a través de una distancia de , medida a
partir de
Fisuras por flexión – cortante
Aparecen después de ocurrir las fisuras por flexión, cuando el momento flector actuante supera el
momento de fisuración por lo que resulta un fenómeno de fallo frecuente,.
El ACI emplea una expresión empírica, conservadora y que no responde ni a la acción de arco ni a
la de viga. En la figura 5,11 se compara esta expresión con ensayos realizados por distintos
investigadores comprobándose su carácter conservador
160 ´ 17000 .
Expresados en MPa para la resistencia del hormigón y en m para las dimensiones de la sección, se
obtiene la fuerza cortante en kN
La relación no puede resultar mayor que 1
Como se aprecia, esta expresión toma en cuenta como factores influyentes en
• la calidad del hormigón, ´
• cuantía del refuerzo longitudinal,

CAPÍTULO 5 336
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

• relación
·

Figura 5.11: Análisis experimental de la resistencia del hormigón a cortante.

Se ha demostrado que esta expresión no es válida para hormigones de alta calidad y se prohíbe su
empleo para ´ 8
Como expresión simplificada se permite adoptar un valor aún más conservador expresado por:
170 ´ .
Que aunque es muy sencilla para el cálculo no considera la influencia del efecto dovela, reflejado
en la cuantía ni de

5.4.2 EXPRESIONES DEL ACI PARA ELEMENTOS DE HORMIGÓN PRETENSADO


Fisuras por cortante
El sentido del cálculo de la capacidad resistente a cortante del hormigón, , se dirige a considerar
el incremento que provoca el efecto del pretensado en su carácter de carga axial. Collins propone
aplicar un coeficiente que incrementa la resistencia del hormigón a cortante, siendo:

1
0,33 ´
Entonces:
330 ´ . .
Donde
tensión en el centroide debido a la fuerza de pretensado al ocurrir
todas las perdidas ( )
componente vertical de la fuerza de pretensado ( )

CAPÍTULO 5 337
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

peralto efectivo del refuerzo pretensado


El ACI propone la siguiente expresión simplificada
300 ´ . .
En ambos casos los datos deben suministrarse en las siguientes unidades:
´, MPa
, m
, kN
Fisuras por flexión – cortante
La filosofía de ACI parte de considerar que la grieta de flexión – cortante en el HP surge cuando la
tensión a cortante en el hormigón supera en una pequeña magnitud (0,05 ´MPa) al esfuerzo de
corte que provoca la fisura por flexión. Se considera por separado la actuación de las cargas
permanentes para considerara el caso de secciones compuestas donde estas actúan sobre una parte de la
sección y las totales sobre la sección final. La expresión se plantea de la siguiente forma.
50 ´ .
En ella el cortante que provoca la fisura por flexión es la suma entre el cortante debido a las cargas
permanentes de servicio mas el término . Se expresan los esfuerzos en MPa, las fuerzas en
kN y las dimensiones en m

cortante debido a las cargas permanentes de servicio.

momento flector debido a las cargas permanentes de servicio


momento adicional que produce, además de los efectos del pretensado y
las cargas permanentes, una tensión en la fibra traccionada de
0,5 ´MPa. El cálculo de , para las cargas de servicio, se ilustra en
la figura 5,12

Figura 5.12: Diagramas de esfuerzos normales para las fisuras de flexión- cortante.

CAPÍTULO 5 338
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Donde:
.
´
´
´
´
´

´
Entonces
´ 0,05 ´ ´
´ 0,05 ´ ´
Estos términos pueden interpretarse de una mejor manera acudiendo a la figura 5,13:

Figura 5.13: Diagramas de momento flector y fuerza cortante para las fisuras de flexión- cortante.

En secciones comunes, no compuestas no se hace necesario separar la actuación de las cargas


permanentes y por tanto la norma cubana permite un análisis más sencillo donde:
50 ´

´ 0,05 ´ momento de fisuración de la sección a flexión


Ante la complejidad de estos procedimientos el ACI propone la siguiente expresión simplificada
50 ´ 4800

En esta expresión no se controla la relación , se controla de forma que

CAPÍTULO 5 339
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

170 ´ 420 ´

5.4.3 INFLUENCIA DE LA CARGA AXIAL


Para considerar la influencia de la carga axial en la capacidad del hormigón a cortante el ACI
recomienda las siguientes expresiones:
Flexocompresión
Para las fisuras por flexión – cortante:
160 ´ 17000
donde:
4
8
Admitiéndose que pueda ser mayor que 1
Como expresión simplificada se admite emplear:

170 0,0012 ´

donde:
área de la sección en m2
valor de la carga axial en kN
Para las fisuras por cortante el valor de
290 ´ 1 0,00028

Entre los valores de y se toma el menor


Flexotracción
170 0,045 ´
donde es la carga a tracción considerada como negativa
Simplificadamente puede considerarse 0
En las figuras que aparecen en 5,14 se puede apreciar la influencia de los factores más influyentes
en la resistencia a cortante del hormigón, a través de las expresiones de cálculo indicadas por las
normativas. En la figura 5,14a se evidencia la influencia de la de la resistencia del hormigón, la
armadura principal, dada por el término , y la de la relación entre . En esta comparación se
destaca:
• La expresión más simplificada propuesta por el ACI, produce resultados conservadores (en línea
discontinua en el gráfico)
• Se demuestra claramente la influencia de la cuantía , la relación y la resistencia del
·
hormigón; incluidas dentro de la expresión mas detallada.
En la figura 5,14b se demuestra la influencia de la carga axial en la resistencia a cortante del
hormigón, cuando se utilizan la expresión simplificada. No obstante permite apreciar como en

CAPÍTULO 5 340
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

secciones a flexocompresión crece notablemente el valor de y tiene un peso más significativo la


resistencia del hormigón.

Figura 5,14: Influencia de diversos factores en la resistencia a cortante del hormigón.

5.5 MECANISMO DE RESISTENCIA A CORTANTE EN VIGAS CON REFUERZO EN EL


ALMA. APORTE DEL REFUERZO TRANSVERSAL
La inclusión del refuerzo transversal resulta un elemento beneficioso, desde todo punto de vista,
para la resistencia a cortante del hormigón. Estos beneficios pueden resumirse en:
- En los “voladizos” de la acción de viga toma las tracciones que se generan en el
empotramiento, cose la grieta evitando su ensanchamiento y por tanto se incrementa
- Favorece el anclaje de las barras y por tanto contribuye a la adherencia del acero e incrementa
el efecto de dovela.
- Cuando el espaciamiento es pequeño produce confinamiento en el hormigón que mejora su ´´.
Finalmente el refuerzo trasversal preserva el aporte del hormigón a cortante y permite que este
refuerzo tome las tensiones adicionales que surjan.
Hasta hace poco se consideraba, conservadoramente, que el refuerzo en el alma no provocaba
incrementos en utilizándose las mismas expresiones en ambos casos. Sin embargo el CEB-FIB (y la
NC 1989) expresa fórmulas diferentes en el caso de vigas sin refuerzo transversal. Los estudios más
profundos para calcular el aporte del hormigón a cortante se han realizado en secciones sin refuerzo en
el alma. Sin embargo se recomienda, no solo cuando se requiere por cálculo, colocar refuerzo
transversal, pues éste mejora sensiblemente el comportamiento del hormigón a cortante por las razones
antes expuestas.
El ACI conservadoramente mantiene expresiones semejantes tenga o no la sección refuerzo en el
alma.
Finalmente el mecanisnmo resistente de la sección a cortante puede plantearse como

CAPÍTULO 5 341
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Si ocurre que:

Entonces se requerirá colocar refuerzo transversal en el alma, donde el aporte necesario del
refuerzo será:

5.5.1 ANALOGÍA DE LA ARMADURA


Es universalmente aceptado hacer una analogía de la acción del refuerzo transversal con una
armadura de cordones paralelos, donde el hormigón forma los tirantes comprimidos y el acero los
traccionados.
En la figura 5,15 se aprecia con claridad el símil.

Figura 5,15: Analogía de la armadura.

Se considera que entre grietas el hormigón trabaja a compresión y la zona comprimida aporta el
cordón superior también comprimido. El acero longitudinal formará el cordón inferior a tracción y el
conjunto de barras transversales que cosen la grieta forma el tirante a tracción, inclinadas un ángulo .
Si se analiza el equilibrio de esta armadura ideal y con el apoyo de la figura 5,16, puede
determinarse el aporte del refuerzo al cortante

Figura 5,16: Equilibrio de la armadura virtual

CAPÍTULO 5 342
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Como se expresó , es el aporte de todo el refuerzo a lo largo de la grieta, inclinadas un ángulo ,


de forma que:

Y como:

Entonces:
.
.
Donde es el área de acero en una distancia y la resistencia de este
Si se quisiera evaluar el trabajo del hormigón, sabido que las bielas tienen un espesor ´, puede
plantearse:
´ · ·
Entonces:

. ´ . .

5.5.2 MÉTODO DEL ACI


El ACI considera como simplificaciones para facilitar los cálculos:
• , y siendo consecuente con la expresión de:

•45 , considerar la inclinación de la grieta a cortante constante, y a 45°


Entonces la expresión de y quedarán:
. .
y para 90 , estribos verticales
. .

y para 90 , estribos verticales


.
Un análisis de esta última simplificación demuestra que es una solución conservadora. La
experimentación ha demostrado que las grietas ocurren con ángulos menores que 45° y que por tanto el
cortante a soportar, se distribuirá en una longitud mayor y requerirá menos refuerzo. Visto en las
expresiones obtenidas, como ejemplo para 90
.
0,58 considerando 90 , estribos verticales
.
Por último debe destacarse que un exceso de armadura puede provocar el fallo por las bielas de
hormigón a compresión. Esto se controla por diferentes normas, como en la cubana, por medio de
evitar que sea muy grande. En la expresión obtenida.
2 .

CAPÍTULO 5 343
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

El ACI plantea que 2 valor reconocido como muy conservador


El CEB plantea 0,67 ´

5.6 COMPROBACIÓN DE SECCIONES A CORTANTE


Es conocido que la comprobación o revisión de secciones se basa en calcular la resistencia nominal
de esta, conocido el dimensionamiento de la sección de hormigón, la cantidad de refuerzo transversal y
su colocación, y la resistencia de los materiales. Dentro de estos datos resulta clave precisar los valores
de:
− área del estribo empleado y el número de patas que atraviesa la grieta.
− espaciamiento de los estribos. Si este es variable a lo largo de la viga, determinar la
relación entre espaciamiento, número de estribos y distancia en que están colocados.
A continuación se desarrolla un ejercicio donde se profundiza en la obtención de la capacidad
resistente del hormigón a cortante.

Ejercicio 5.1
Calcule la resistencia a cortante en la viga que se muestra en la figura 5,17
1) Obtenga las carga de fisuración para que aparezcan:
a. Para las grietas de cortante
b. Para las grietas de flexión – cortante
c. Para las grietas por flexión
2) Analice para cada tramo la aparición de cada tipo de grieta
3) Obtenga el aporte del refuerzo de estribos Nº 10 a 90º, si están colocados con espaciamiento de
20cm en los voladizos y de 15cm en el resto de la viga
4) Obtenga el valor de máximo que puede soportar la viga sin fallar a cortante.

Figura 5,17: Ejercicio 5,1


CAPÍTULO 5 344
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Cálculos y discusión
1. Determinación de la fuerza cortante para las grietas de cortante.
Para este tipo de grietas la fuerza cortante se obtiene por:
290 ´
Donde:
0,15 para la sección T, a lo largo de toda la viga
Para el cálculo de se puede determinar los recubrimientos en función
de los diámetros de las barras y conociendo que el recubrimiento neto es
de 35 mm. Con el auxilio de la Tabla A-8 de los anexos se determina:
5,72 49,28 para las barras Nº 25, colocadas en la fibra superior
7,78 47,22 para las 7 barras Nº 22 situadas en 2 camadas
Finalmente:
290√20 · 0,15 · 0,493 95,87 para el tramo OB
290√20 · 0,15 · 0,472 91,86 para el tramo BC
2. Determinación de la fuerza cortante para las grietas de flexión-cortante.
Para este tipo de grietas la fuerza cortante se obtiene por:

160 ´ 17000
Como se aprecia el valor de es variable a lo largo de la viga en función de la cuantía del
refuerzo principal a tracción ( ) y de la relación entre la fuerza cortante y el momento flector
expresado en . En función del valor de , los valores obtenidos se muestran en la tabla 5,1. Los
valores de se seleccionan donde se producen cambios de dichos parámetros, sobre todo en los
cortes de barras, cambios del sentido del momento flector o la fuerza cortante.
TABLA 5,1: Cálculo de Vci para grietas de flexión cortante.
Areal Vu Mu Vu.d/M Vci Vcr
x (m) (cm2) ρw =A/bd (kN) (kN.m) u (kN) Vu./Mu (kN)
-1 10,2 0,01380 P 0 1 70,23
-0,75 10,2 0,01380 P 0,25P 1 70,23 4 210,52
MOMENTO NEGATIVO.

-0,5 10,2 0,01380 P 0,5P 0,986 69,98 2 105,26


TRAMO 0B

-0,25 10,2 0,01380 P 0,75P 0,657 64,29 1,333 70,17


0 10,2 0,01380 2P P 0,493 61,44 1 52,63
0 10,2 0,01380 2P P 0,986 69,98 2 105,26
0,25 10,2 0,01380 2P 0,5P 1 70,23 4 210,52
0,5 10,2 0,01380 2P 0 1 70,23
0,5 27,09 0,03825 2P 0 1 96,73
MOMENTO

TRAMO BC

0,75 27,09 0,03825 2P 0,5P 1 96,73 4 210,52


POSITIVO.

1 27,09 0,03825 2P 1P 0,944 94,17 2 105,26


1,5 27,09 0,03825 2P 2P 0,472 72,43 1 52,63
2 27,09 0,03825 2P 3P 0,315 65,18 0,667 35,09

CAPÍTULO 5 345
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

De estos resultados pueden hacerse los siguientes comentarios:


− La selección del área de refuerzo a considerar en la expresión de depende del corte de
barras. En este ejercicio donde el corte de barras es muy sencillo se divide en dos: el 1ero
cuando está traccionada la fibra superior y 10,2 y la 2da cuando está traccionada
la fibra inferior y 27,09 .
− En la determinación de la relación debe tomarse en cuenta que esta no debe ser mayor
que 1. En la tabla 5,1 se destaca que se coloca 1 cuando esto ocurre.
− Si el aporte del hormigón se obtiene por la expresión simplificada:
170 ´
170√20 · 0,15 · 0,49 56,2
Valor inferior al calculado por la expresión más detallada en cualquier punto de la viga.
Esta comparación refuerza la recomendación de emplear, siempre que sea oportuno, la
expresión que considera los elementos resistentes de manera mas completa.
3. Determinación de la fuerza cortante para las grietas de flexión.
En la determinación de la fuerza cortante para este caso se plantea la siguiente relación

Por lo que el cortante de fisuración a flexión se determinará por


Entonces la clave del problema está en obtener el momento de fisuración de la sección, . En el
capítulo 7 se profundizará sobre este particular, buscando una solución simple para este ejercicio
se considerará solo el aporte de la sección bruta de hormigón. De forma tal que:

Donde:
0,62 ´ 0,62√20 2,77
522031,24
27,5
2
Finalmente:
,
0,277 5263 52,63 .
,

El cortante de fisuración para la viga se muestra en la tabla 5,1 en función de la relación


En la figura 5,18 se vuelcan los valores de las fuerzas cortantes que provocan los tres tipos de
fisuras a lo largo de la viga. De un análisis comparativo pueden extraerse las siguientes
conclusiones:
• Las fisuras por flexión anteceden a las demás en importantes tramos de la viga, como se
ilustra en la figura 5,18, coincidiendo con los puntos de mayor momento flector y cuando
este excede el momento de fisuración. Solo en la zona interior de los apoyos donde coincide
con el momento máximo un gran valor de fuerza cortante aparecen primero grietas de
flexión cortante.

CAPÍTULO 5 346
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,18: Fuerzas cortantes para las fisuras en una viga. Ejercicio 5,1

• Las fisuras de flexión cortante predominan en las zonas del extremo del voladizo y en el
interior de los apoyos. En este proceso se destacan los siguientes aspectos:
− El papel del refuerzo traccionado o efecto dovela, que provoca un incremento del aporte
del hormigón a cortante a partir de comenzar a traccionarse la fibra inferior ( 0,5 ).
el salto en se aprecia claramente en la figura 5,18.
− La influencia de la relación que provoca los valores menores cuando coinciden los
máximos valores de momento flector y fuerza cortante: sobre los apoyo y en el centro
de la luz. Es importante señalar como la restricción de que no puede sobrepasar el
valor de 1, provocando valores límites de en las zonas con pequeños momentos
flectores.
• Entre 0,5 y aproximadamente 1m predominan las grietas por cortante, debido a una
reducción de por la disminución del peralto efectivo. Esta es una zona con gran fuerza
cortante y momento flector prácticamente cero
4. Determinación del aporte del refuerzo transversal.
Para los estribos colocados en la viga se calcula su aporte empleando la expresión general:
. .
y en función del cortante resistente
.
Conociendo que se emplean estribos Nº 10 el valor de correspondiente a 2 patas será de
2
1,42cm . Entonces para cada tramo:
a. Voladizos
Para un espaciamiento de los estribos de 20cm y un peralto efectivo de 49,29cm:

CAPÍTULO 5 347
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

, · · ,
104,97
b. Zona entre apoyos
Para un espaciamiento de los estribos de 15cm y un peralto efectivo de 47,22cm cuando la fibra
traccionada es la inferior y de 49,29cm cuando es la superior:
, · · ,
139,96 para tramo AB, fibra superior traccionada
, · · ,
134,1 para tramo BC, fibra inferior traccionada
5. Determinación del cortante resistente de la viga.
Finalmente el cortante que resiste la viga será:

Entonces para cada tramo debe determinarse que valor de es el que predomina:
Para los voladizos el valor menor de será el correspondiente al apoyo:
61,44 0,75 61,44 104,97 124,81
Conociendo que para el cortante 0,75
Para la zona entre apoyos el valor menor de será el correspondiente al centro de la luz donde la
fibra traccionada es la inferior, entonces:
65,18 0,75 65,18 134,1 149,46
Y como el problema planteado es la obtención del valor máximo de que puede resistir la viga, se
hace evidente que la zona más crítica es la situada entre apoyos donde:
2 y entonces 74,73

5,7 RECOMENDACIONES DE DISEÑO Y CONSTRUCCIÓN


El reglamento ACI 318-02 establece tres condiciones para poder calcular el máximo esfuerzo
mayorado de cortante, :
a. La reacción en el apoyo, en la dirección de la fuerza cortante aplicada, introduce
compresión en las regiones de los extremos del elemento.
b. Las cargas se aplican en la parte superior del elemento o cerca de la parte superior del
elemento.
c. No hay cargas concentradas entre el borde del apoyo y la ubicación de la sección crítica, la
cual está a una distancia , medida a partir del borde del apoyo.
Estas restricciones se representan en la figura 5,19
1. Cortante en el apoyo
Se considera que a una distancia del apoyo el cortante se trasmite directamente a él, por lo que no
actúa directamente sobre la viga, para distintos tipos de apoyo y formas de la carga se muestran en
la figura 5,17.
El valor de cortante a considerar en los cálculos es el que actúa a una distancia:
para HA
para HP
Debe garantizarse que el refuerzo calculado para este valor de cortante se extienda hasta el extremo
de la viga.

CAPÍTULO 5 348
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,19: Recomendaciones de diseño. Cortante en el apoyo. Sección crítica

2. Cortante máximo
Para evitar el fallo de las bielas a compresión, como se explicó anteriormente, deben cumplirse las
siguientes condiciones:
660 ´
ó 4
Lo que puede expresarse como:
5
3. Disposiciones respecto al refuerzo longitudinal
• El refuerzo se trasladará en la dirección más desfavorable para asegurar que responda
a la traslación de los esfuerzos provocados por las grietas de cortante, lo que puede
apreciarse en el gráfico 5,20.
• La armadura que llegue a los apoyos deberá cumplir:
,
- , donde es la reacción de apoyo
- Un tercio del para el momento máximo, en apoyos extremos
- Un cuarto del para el momento máximo, en apoyos intermedios
- La mitad del para el momento máximo, en losas

CAPÍTULO 5 349
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,20: Regla de traslación

4. Disposiciones sobre el refuerzo transversal


• El espaciamiento máximo a colocar en la viga será:
-
- 60
si 2 el espaciamiento anterior se reducirá a la mitad
• Cuando se requiere refuerzo por cálculo ( ) debe garantizarse que:
´
, 0,062 siempre menor que 0,35
La que en plano práctico resulta como:
, 0,35 para ´ 30
´
, 0,062 para ´ 30
Expresada como espaciamiento máximo:
para ´ 30
,

para ´ 30
, ´

• Ante un cambio brusco de cortante la colocación de los estribos se prolongará un valor de con el
valor del espaciamiento de esa zona.
• Si 1 se colocarán barras longitudinales en los laterales de la sección separadas como
máximo 50 cm.
• El diámetro de los estribos no será menor de 3mm ó ¼ del diámetro de la barra principal
• No se admitirán diseños con solo barras dobladas. Los estribos deben tomar al menos el 50%
de

CAPÍTULO 5 350
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

• Si 0,5 no será necesario colocar refuerzo por cortante.


• Se admite no colocar refuerzo transversal por cortante, obviando las recomendaciones
anteriores, en los siguientes elementos:
- Losas, cimientos, paredes de depósitos y muros
- Vigas en que:
25 en secciones rectangulares
2,5 en secciones T
0,5

5,8 ÁREA TOTAL DE REFUERZO. DISTRIBUCIÓN.


Si se toma en cuenta que los valores de y son variables a lo largo de la viga, también lo será
y naturalmente el espaciamiento s de los estribos no será uniforme. Esta situación puede apreciarse
en la figura 5,21, donde se representan las longitudes , y el área del gráfico a reforzar, Ω. y se
destacan:
− cortante resistente considerando la expresión más detallada,
− cortante resistente considerando la expresión simplificada,
− distancia a reforzar, , para la zona en que se requiere acero transversal por cálculo
− distancia a partir de la cual no se requiere colocar refuerzo transversal,

Figura 5,21: Distancia y área a reforzar

El cálculo de esta área resulta práctico cuando se emplea la expresión simplificada, ya que
permitirá conformar figuras geométricas conocidas y simples, que faciliten obtener estos valores de
forma directa. En la figura 5,22 se muestran las formas mas comunes que pueden adoptar estas áreas a
reforzar.

CAPÍTULO 5 351
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura5,22: Distintas formas del área a reforzar

El valor de es prácticamente el mismo obtenido considerando o por lo que puede calcularse


por la expresión más simple. El problema entonces se reduce al cálculo del área a reforzar Ω y
finalmente el área de refuerzo necesario en toda esta zona será:

Finalmente se calculará el número de estribos equivalente a esta área de acero y se distribuirán de


acuerdo a la forma que tenga el área Ω.
La distribución de los estribos en esta área responderá a su forma y por tanto es como regla
variable. Es obvio que el espaciamiento de todos los estribos no puede ser diferente por lo que, se
buscan soluciones que respondan mejor a las exigencias del constructor, en esta dirección es que se
agrupan varios estribos con el mismo espaciamiento garantizando que siempre sea segura la solución.
Este procedimiento, que se esquematiza en la figura 5,23, conduce a dividir la zona a reforzar en partes
iguales y en cada una de ellas calcular el número de estribos y el espaciamiento requerido y parte de
determinar el número de zonas en que debe dividirse el área en lo que la experiencia del proyectista es
decisiva

Ω1
Av1 =
f yt d
Av1
N º estribos =
2 Ab
a
s1 =
N º estribos

Figura 5,23: Distribución de los estribos.

Entre los procedimientos mas empleados pueden señalarse los siguientes:


a) Método de los números impares
Como una ayuda a la distribución de los estribos se ha empleado en Cuba, ver lo recomendado por
Medina y Ruiz, el llamado “método de los números impares”, que consiste en tomar los números
impares; 1, 3, 5, 7, etc, hasta llegar al número total de estribos requeridos. Entonces el total indica
la cantidad de partes en que debe dividirse el área. Cada parte tendría una cantidad de cercos

CAPÍTULO 5 352
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

diferentes en correspondencia a la división efectuada. Por ejemplo si se requieren 16 cercos, se


suman 1+3+5+7=16, por lo que emplearán 4 números impares y estas serán las zonas en que se
subdividirá el área a reforzar. Finalmente se colocarán:
• 7 estribos en la primera porción
• 5 estribos en la segunda
• 3 estribos en la tercera
• 1 estribos en la cuarta porción
Babé considera que el procedimiento resulta solo válido en la medida que la cantidad de estribos se
acerque a cualquiera de la suma de los números impares ya que en otros casos puede provocar
soluciones sobrearmadas. Como solución alternativa recomienda el siguiente enfoque:
b) Método del Cortante Límite
• Calcular el espaciamiento requerido para el cortante máximo

• Calcular la distancia, , en que el espaciamiento es el máximo exigido para la zona en que es


necesario refuerzo por cálculo. Entonces:

Y el valor de se obtiene por relaciones geométricas como se representa en la figura


5,24,

Figura 5,24: Distribución de los estribos. Método del Cortante Límite

Donde
valor de cortante en el apoyo
distancia del apoyo al punto de momento cero
Entonces:
1

CAPÍTULO 5 353
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Para vigas grandes o con elevada cantidad de estribos, puede evaluarse subdividir la primera
zona una o dos veces buscando una solución mas cercana a los verdaderos requerimientos de
refuerzo transversal.
Este procedimiento se hace más efectivo con la ayuda de tablas, como recomienda el PCA, que
ofrecen los valores de cortante que aporta el refuerzo transversal, , para distintos
espaciamientos, resistencia del acero y diámetros de las barras. Los valores para los estribos
mas empleados en Cuba se exponen en la tabla 5,2.
c) Método gráfico del espaciamiento requerido.
Otra vía de lograr la distribución de los estribos es plotear una función que permita establecer
con mayor claridad las necesidades de colocación de los estribos en cada zona de la viga. Esta
alternativa resulta la más conveniente cuando se emplea la expresión detallada.
Partiendo de la expresión general:

TABLA 5,2: Valores φVs en función del diámetro del estribo, la resistencia del acero y el
espaciamiento.
fy = 300 MPa fy = 420 MPa
ESTRIBOS Nª 10 13 16 10 13 16
d/2 63,9 116,1 179,1 89,46 162,54 250,74
d/3 95,85 174,15 268,65 134,19 243,81 376,11
d/4 127,8 232,2 358,2 178,92 325,08 501,48

Y entonces para diferentes valores de a lo largo de la viga podría calcularse el espaciamiento


necesario por:

Donde:
• área del estribo, en función del número de patas que cortan la grieta
• y valores de cortante actuante y resistente del hormigón a una distancia
• espaciamiento de los estribos necesario en
En la figura 5,25 se representa gráficamente el espaciamiento requerido en función de y en
líneas punteadas la solución real adoptada para satisfacer la anterior.

5,9 DISEÑO POR CORTANTE


El diseño de las vigas a cortante es un proceso al que se llega cuando se han cumplido otras fases
de los cálculos estructurales del elemento, es decir se ha obtenido el refuerzo principal a flexión, se han
chequeado los Estados Límites de Utilización: fisuración y deformación, y revisado todos las
disposiciones constructivas reglamentadas. Por tanto se manejan los siguientes datos:
− Solicitaciones externas: y

CAPÍTULO 5 354
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

− Dimensiones de la sección transversal y longitudinal


− Resistencia de los materiales: ´y
− El acero longitudinal y su distribución: en la secciones transversal y longitudinal

Figura 5,25: Distribución de los estribos. Método gráfico.

El proceso de diseño a cortante puede organizarse planteando los siguientes pasos:


1. Cálculo del gráfico de y de la sección crítica
2. Cálculo del cortante resistente del hormigón:
3. Cálculo de los espaciamientos máximos y las longitudes a reforzar
4. Cálculo del área de refuerzo y su distribución.
En la tabla 5,3 se brinda un resumen sobre los procedimientos de diseño de una sección a cortante.
Aunque responde principalmente al método del “Cortante Límite” tiene valor metodológico para
cualquier caso. Se diferencian los casos en que, para , el espaciamiento se calcula por las
expresiones de refuerzo mínimo, lo que en la tabla se la llama “espaciamiento requerido”. Sin embargo
lo mas común en vigas de edificios es que este espaciamiento sea menor que la mitad del peralto
efectivo, por lo que predominará la condición de “espaciamiento máximo” y entonces la solución se
simplifica a un solo espaciamiento en toda la viga ( ) cuando y a dos ( , ) cuando
.

CAPÍTULO 5 355
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

TABLA 5,3: Espaciamientos de los estribos y longitudes a reforzar para diferentes casos de
diseño.
LONGITUD A
CASOS ESPACIAMIENTO DE LOS ESTRIBOS
REFORZAR
NO REQUIERE REFUERZO TRANSVERSAL
ESPACIAMIENTO MÁXIMO
smax ≤ 0,5.d
smax ≤ 60 cm
ESPACIAMIENTO REQUERIDO
(fc´≤ 30MPa)
,

(fc´> 30MPa)
, ´
≤ 0,5.d ≤ 60 cm
ESPACIAMIENTO MÁXIMO
smax ≤ 0,5.d
smax ≤ 60 cm

ESPACIAMIENTO REQUERIDO
ESPACIAMIENTO MÁXIMO
LA SECCIÓN DE HORMIGÓN ES INSUFICIENTE,
DEBE INCREMENTARSE

A continuación algunos ejercicios para demostrar esta metodología.

Ejercicio 5.2
Diseñe a cortante la viga que se muestra en la figura 5,26
´ 25
300
1) Calcule el gráfico de para el valor de , considerando que este contiene el peso propio de la
viga y que apoya en columnas de sección de 30x30cm
2) Desarrollando “métodos analíticos”
a. Calcule , por la expresión simplificada
b. Las distancias a reforzar y el espaciamiento máximo.
c. La distribución del refuerzo empleando los métodos del “cortante límite” y de los “números
impares”
3) Empleando el “método gráfico”, a partir de considerar la expresión detallada para el cálculo de la
resistencia del hormigón:
4) Haga un análisis de las ventajas y ahorros que provocará esta solución

CAPÍTULO 5 356
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Figura 5,26 Ejercicio 5,2

Cálculos y discusión
1) Calculo de las solicitaciones
Para el cálculo de las solicitaciones de momento y fuerza cortante para la acción de se procede al
desarrollo de las ecuaciones correspondientes. Las reacciones de apoyo:
8. 4
410,67
6
8 205,33
Las ecuaciones de momento y cortante para cada tramo:
- Viga principal

- Voladizo
8
2
8
Estos resultados se muestran en la figura 5,27 y en la tabla 5,4 para diferentes valores de a lo largo
de la viga.

TABLA 5,4: Momento flector y fuerza cortante en la viga del ejercicio 5,2
x(m) 0 1 2 2.67 3 4 5 5.33 6 6 7 7.5 8
Mu (kN.m) 0.00 166.83 256.67 273.78 269.50 205.33 64.17 0 -154.0 -154. -38.5 -9.63 0.00
Vu (kN) 205.33 128.33 51.33 0 -25.67 -102.7 -179.7 -205.1 -256.7 154.0 77.00 38.50 0.00

Además como importante información para los análisis de resistencia del elemento a cortante está la
disposición del refuerzo longitudinal en la viga. Después de desarrollado el corte de barras el acero
principal está dispuesto como se muestra en la figura 5,28.
Se destaca como para lograr armar correctamente las alas de la viga se requiere colocar al menos 4
barras en esta zona, de forma tal que pueda arriostrarse debidamente los estribos que se situarán en
ella.

CAPÍTULO 5 357
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,27: Gráfico de cargas y solicitaciones. Ejercicio 5,2

Figura 5,28: Distribución del refuerzo principal. Ejercicio 5,2.

Es importante destacar como alrededor de los apoyos la sección crítica se toman a una distancia
de la cara de estos, lo que implica una reducción significativa de las fuerzas cortantes máximas. Para el
ejemplo en desarrollo el peralto efectivo es variable presentándose los siguientes casos:

CAPÍTULO 5 358
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Para el cálculo de se puede determinar los recubrimientos en función de los


diámetros de las barras y conociendo que el recubrimiento mínimo es de 40 mm.
Con el auxilio de la Tabla A-8 de los anexos se determina:
5,7 54,3 para las barras Nº 16 situadas en 1 camada (SECCIÓN 4-4)
7,5 52,5 para las barras Nº16 situadas en 2 camadas (SECCIÓN 3-3)
6,1 53,9 para las barras Nº 22 situadas en 1 camada (SECCIÓN 1-1)
8,3 51,7 para las barras Nº22 situadas en 2 camadas (SECCIÓN 2-2)
Se puede determinar con facilidad, con el auxilio de la figura 5,27, que la zona donde los esfuerzos
cortantes son más desfavorables corresponde al interior del apoyo derecho, ya que la sección es
constante y es la zona con mayor fuerza cortante externa. Para esta sección es que se desarrollan los
cálculos del ejercicio y el cortante en la sección crítica a 52,5 de la cara del apoyo y como la
columna tiene 30cm de peralto la sección crítica se encuentra a 15 67,5 del eje
como se aprecia en la figura 5,29

Donde es la longitud del gráfico de cortante, en este caso 6 -2,67= 3,33m, como puede preciarse
en la figura 5,27
3,33 0,675
256,67 204,64
3,33
Lo que se ilustra en la figura 5,29.

Figura 5,29: Distancias lr1 y lr2 , para el cortante en el apoyo B


2) Cálculo del aporte del hormigón por la expresión simplificada,
Esta expresión no considera la influencia de importantes factores en la resistencia del hormigón a
cortante como el aporte del refuerzo longitudinal y la relación momento – cortante. Sin embargo su

CAPÍTULO 5 359
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

simplicidad facilita notablemente los cálculos y la hace la base de los procedimientos más empleados
en la práctica.
170 ´
Donde:
0,2
para la sección T, a lo largo de toda la viga
: para las secciones que atraviesan la zona derecha de la viga
7,5 52,53 para las barras Nº 16 situadas en 2 camadas
8,3 51,7 para las barras Nº 22 situadas en 2 camadas
Considerando el valor más desfavorable en la SECCIÓN 1-1:
170√25 · 0,2 · 0,517
87,93
0,75 · 87,93 65,92
0,75 · 87,93
32,96
2 2
Valores que se representan en la figura 5,29
Como primer paso debe comprobarse que la sección es apropiada, a través de asegurar que:
5 329,6
Condición que al cumplirse permite concluir que la sección está correctamente dimensionada para
soportar, en conjunto con el refuerzo, la fuerza cortante actuante.
3) Cálculo de las distancias y (para la zona más desfavorable) y los espaciamientos máximos.
En la figura 5,29, por relaciones geométricas se obtienen: (para el valor de ) y lr2 (para )
Entonces
65,92
3,33 1
256,67
2,48 , zona en la que se requiere refuerzo por cálculo
32,96
3,33 1
256,67
2,9 distancia a partir de la cual no es necesario colocar ningún tipo de
refuerzo transversal.
En la determinación de los espaciamientos máximos se deben diferenciar dos casos:
Para donde ,
para ´ 30
,
Si se utilizan estribos Nº 10, siendo 1,42 para 2 barras # 10
, ·
60,86 mayor que 26,25 por lo que se adopta este último
, ·
espaciamiento
Para donde :

26,25 60
2

CAPÍTULO 5 360
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Como era de esperar, para las características de esta viga, predomina la condición límite de , por lo
que se colocará este en toda la zona que se requiera, se redondeará este valor a 26 cm
4) Cálculo del área de refuerzo y su distribución.
a. Utilizando el método del “Cortante Límite”
El enfoque de este procedimiento se basa en obtener el valor de fuerza cortante ( ) para la que
se requiere exactamente el espaciamiento máximo. Como el espaciamiento máximo es 26 cm, se
obtiene el cortante actuante en este punto:
.

0,75 · 1,42 · 30 · 51,7


65,92 128,84
26
Entonces calculando la distancia a partir de la cual comienza a requerirse el espaciamiento
de 26cm, se establece por relaciones de triángulos:
128,84
3,33 1 1,66
256,67
El espaciamiento a colocar en esta zona se obtiene entonces:

0,75 · 1,42 · 30 · 51,7


11,91
204,64 65,92
Con estos valores se distribuirán los estribos de la siguiente forma:
1er tramo se colocarán 16 estribos espaciados a 11cm (del apoyo a 1,65m)
2do tramo se colocarán 5 estribos espaciados a 26cm (de 1,65 a 2,95m)
Utilizando la Tabla 5,2 para facilitar los cálculos se obtiene para 300 , estribos Nº 10
y d/2, 63,9
Entonces:

65,92 63,9 129,82


Valor ligeramente superior que el calculado anteriormente, ya que en el primer caso se utilizó
un valor redondeado, algo menor que , demostrándose la validez de este procedimiento.
Buscando una solución lo más cercana posible al espaciamiento requerido, se decide dividir la
1era zona en 2, con un espaciamiento intermedio de 17cm. Repitiendo el procedimiento anterior
se obtiene:
17 160,93 1,24
Con estos valores se distribuirán los estribos de la siguiente forma:
1er tramo se colocarán 13 estribos espaciados a 11cm (del apoyo a 1,32m)
2do tramo se colocarán 2 estribos espaciados a 17cm (de 1,32 a 1,66m)
3er tramo se colocarán 5 estribos espaciados a 26cm (de 1,66 a 2,96m)
Esta variante representa, respecto a la solución anterior, menos trabajada, solo un estribo menos
lo que no justifica la necesidad de crear un cambio de espaciamiento adicional.

CAPÍTULO 5 361
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

b. Utilizando el método de “Los números impares”


El cálculo de por la expresión simplificada permite calcular el refuerzo transversal y su
distribución de una forma más sencilla, obteniendo el área total de acero a colocar en las
diferentes zonas a reforzar. Para el ejercicio en desarrollo y con el apoyo de la figura 5,30, puede
calcularse:

Donde:
Ω Área del gráfico de fuerzas cortantes a reforzar
cantidad de refuerzo total necesaria para esta área.

Figura 5,30: Área de refuerzo total

Entonces para el Área Rectangular:


67,5
204,64 65,92 67,5 9364 ·
8,05
, · · ,
y como se decidió emplear estribos N° 10, el número de estribos para esta zona se calcula por:

1,42
,
5,67
,
los que estarán espaciados a:
,
11,91
,
Para el Área Triangular:
180
204,64 65,92 180 12483,8 ·
,
10,73
, · · ,
y el número de estribos será:

1,42

CAPÍTULO 5 362
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

,
7,44
,
Considerando 8 y tomando en cuenta que la distribución no será uniforme, se acude al “método
de los números impares”, por lo que se colocarán en dos tramos 5+3 como se indica en el
esquema de la figura 5,31

Figura 5,31: Método de los números impares

Entonces para:
1era zona se colocarán 5 estribos espaciados a 18cm
2da zona se colocarán 3 estribos espaciados a 30cm
En este último caso mayor que el espaciamiento máximo requerido para esta zona.
La distribución final sería:
1er tramo se colocarán 8 estribos espaciados a 11cm (del apoyo a 0,77m)
2do tramo se colocarán 5 estribos espaciados a 18cm (de 0,77 a 1,67m)
3er tramo se colocarán 5estribos espaciados a 26cm (de 1,67 a 2,97m)
Es importante destacar como estos cálculos brindan una solución con 3 estribos menos que la
obtenida anteriormente, a costa de una distribución más complicada y un procedimiento más
trabajoso. En la figura 5,32 se compara esta solución con la obtenida por el método anterior y con la
curva de espaciamiento requerida. Nótese como hay una amplia zona donde la solución es insegura.

Figura 5,32: Distribución de los estribos, para las expresiones simplificada de Vc

CAPÍTULO 5 363
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

La comparación de los procedimientos empleados permite recomendar que siempre que se decida
emplear la expresión simplificada y en cálculos manuales utilizar el método del “Cortante Límite”.
Cálculo del aporte del hormigón por la expresión detallada,
c. Cálculo de

160 ´ 17000

Como se aprecia el valor de es variable a lo largo de la viga en función de la variación de los


términos y , lo que se muestra en la tabla 5,5. Por tanto resulta clave la selección de los
valores de donde se producen cambios de dichos parámetros, sobre todo en los cortes de barras,
cambios del sentido del momento flector o la fuerza cortante.
Apreciándose un incremento de la resistencia del hormigón respecto a la expresión simplificada, y
por tanto se producirán ahorros en la cantidad de cercos a colocar, lo que se aprecia con claridad en
la figura 5,29 además se hacen evidentes los saltos en los valores de por el aporte del refuerzo
longitudinal.
En función de los valores de se calcula una curva de espaciamiento requerido a lo largo de la
sección estudiada. Este espaciamiento se obtiene por:

TABLA 5,5: Cálculo de por la expresión detallada para la derecha del apoyo interior

x (m) Areal (cm2) Vui (kN) Mu (kN.m) φ Vci


2.67 19.35 0,01871 0 273.78 0,00 -62,04
MOMENTO POSITIVO

3 19.35 0,01871 -25.667 269.50 0,05 -63,25


4 19.35 0,01871 -102.67 205.33 0,26 -68,42
4.5 19.35 0,01871 -141.17 144.38 0,51 -74,51
5 19.61 0,01871 -179.67 64.17 1,00 -86,71
5 11,61 0,01123 -179,67 64,17 1,00 -76,84
5.33 11,61 0,01123 -205.33 0.00 1,00 -76,84
5.33 11.9 0,01151 -205,33 0,00 1,00 -78,41
MOME
NTO

5.475 11.9 0,01151 -216,24 -13,86 1,00 -78,41


6 11.9 0,01151 -216,24 -154,00 0,71 -78,41

En la figura 5,33 puede compararse la influencia del análisis del aporte del hormigón entre las
expresiones simplificada y detallada por medio de las curvas de espaciamientos requeridos.
En la tabla 5,6 se detallan los resultados obtenidos para el espaciamiento necesario y el colocado
realmente.
La distribución en este caso se esquematiza en la figura 5,34, demostrándose un ahorro de 2
estribos, por el solo hecho de adoptar la expresión mas completa para calcular el aporte de hormigón.

CAPÍTULO 5 364
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,33: Distribución de los estribos, para las expresiones simplificada y detallada de Vc

TABLA 5,6: Espaciamientos requeridos y colocados para la expresión detallada


Espaciamiento
Espaciamiento colocado
requerido
x (m) s (cm) x (m) s (cm) n° estribos
6 12,06 6 12 9
5,475 12,06 4,92 12
5,33 13,09 4,92 19 3
5,33 12,86 4,35 19
5 16,06 4,35 26 5
5 17,77 3,05 26
4,5 24,78
4 48,23
TOTAL ESTRIBOS 18

Figura 5,34: Distribución del refuerzo transversal en los apoyos centrales, parte izquierda

CAPÍTULO 5 365
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

La comparación de los resultados obtenidos con el empleo de las expresiones detalladas y


simplificadas permite concluir lo siguiente:
• La expresión simplificada resulta válida para secciones donde no se requiera gran cantidad de
refuerzo transversal, recomendándose en este caso utilizar el método del Cortante Límite.
• En vigas grandes, donde son altos los requerimientos de refuerzo transversal, o en elementos
numerosos y repetidos en la estructura, se recomienda el uso de la expresión detallada y la
construcción de las curvas de espaciamiento requerido y real, como se explicó anteriormente,
solución que conduce variantes más económicas.

5,10 VIGAS DE PERALTO VARIABLE.


Las vigas de sección variable son empleadas frecuentemente, sobre todo en edificios industriales y
puentes para acercar la de la viga al gráfico de momento flector y fuerzas cortantes y alcanzar
elementos mucho más racionales y eficientes. En la figura 5,35 se ilustran varios ejemplos de estas
vigas.

Figura 5,35: Vigas con peralto variable

Desde el punto de vista de la resistencia a cortante de estos elementos se plantean dos aspectos de
interés:
• La inclinación de las fuerzas internas resistentes al momento flector ( y ) pueden reducir o
incrementar la fuerza cortante actuante .

CAPÍTULO 5 366
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

•La variación de la fuerza cortante resistente del hormigón, , a lo largo de la viga, debido a los
cambios del ancho y sobre todo del peralto de la sección.
En el 1er caso este efecto será diferente en función del tipo y la forma de la viga, como se ilustra en
la figura 5,35. Entre las vigas de peralto variable mas comunes están las de naves industriales y
simplemente apoyadas, como la mostrada en la figura 5,35b. Analizando la sección crítica a cortante, a
del apoyo, se comprueba que se producirá una reducción del cortante actuante en una magnitud de
, como se ilustra en la figura 5,36.

Figura 5,36: Fuerzas internas y externas en sección con peralto variable


Entonces como:
´ ·
´

´
Para este caso y para la sección crítica el momento flector es relativamente pequeño, no resulta
significativa la reducción, la que se irá incrementando en la medida que la sección avance hacia el
centro, como se muestra en la figura 5,35b. Más notable son los casos donde el incremento o la
reducción potencial de la fuerza cortante actuante coinciden en zonas donde el momento flectores
grande, como los casos de los esquemas 5,35a y c.
En cuanto a la variación de la resistencia a cortante del hormigón se impone la necesidad de
precisar algunas de las definiciones adoptadas para el caso, sobre todo lo correspondiente a la
determinación de la sección crítica y del espaciamiento máximo.
Conociendo que la sección crítica a fuerzas cortantes se sitúa a una distancia igual al peralto
efectivo del apoyo surge la pregunta: ¿Qué valor de considerar? Para resolver esta problemática se
recomienda adoptar para estos cálculos el valor de peralto efectivo con que se diseño la sección a
flexión. En una viga de peralto variable determinar cual es esta sección no es un proceso obvio, pues
esta no coincide con el punto de momento máximo, que como regla se corresponde el mayor peralto.
Esta realidad obliga a calcular varias secciones a lo largo de la viga.
Por ejemplo para una viga simplemente apoyada y donde el peralto crece con el momento flector,
figura 5,35b, la sección crítica para el cálculo del refuerzo principal, ver figura 5,37, se obtiene por:

CAPÍTULO 5 367
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

· ·

Donde:

2
Y entonces:
·

Figura 5,37: Sección crítica a momento flector y cortante en vigas de sección variable

El espaciamiento máximo que predomina, en la mayor parte de los casos, es . En vigas de sección
variable se calcula entonces por:

2
El empleo de cualquiera de los métodos analíticos resulta muy complejo, por ser variables el
cortante reducido y también el resistente del hormigón a causa de la variación del peralto. Usar
simplificaciones estaría en contra del propio sentido del fenómeno explicado. Por tanto se recomienda
utilizar el “método gráfico” para aprovechar a plenitud los efectos de las características de estas
secciones.
A continuación se desarrolla un ejercicio demostrativo:

CAPÍTULO 5 368
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Ejercicio 5.3
Diseñe a esfuerzos cortantes cortante la viga de sección variable que se muestra en la figura 5,38.

Figura 5,38: Ejercicio 5,3

Las cargas permanentes se deben al peso de la viga, la cubierta formada por losas cajón y una
solución impermeabilizante. Las cargas de uso, para este tipo de cubierta, es de 0,8kN/m2. El
intercolumnio es de 6m.

Cálculos y discusión
1) Calculo de las solicitaciones
En la tabla 5,7 se muestran los resultados del cálculo bajo momento flector en toda la longitud de la
viga. Se destaca la variación de las dimensiones, el área de refuerzo principal y la profundidad del
bloque comprimido.
La sección crítica se encuentra a:
· ·

1,6 0,8
0,0889
9
2
0,8 0,8 0,0889 · 9 · 0,8
0,0889
Y para esta sección:
·
Y como 6,22
0,8 0,0889 · 6,59 6,22 1,24
Es importante resaltar, de la tabla 5,7, los valores de:

CAPÍTULO 5 369
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

´
2
´
Donde 0,0889

TABLA 5,7: Momento flector, fuerzas cortantes y dimensiones de la viga de sección variable
As(cm2)
x(m) b(m) h(m) d(m) Vu(kN) Mu(kN.m) a(cm) jd(m) C´(kN) Vred(kN) φVc(kN)
cálculo
0 0,3 0,800 0,738 228,61 0 0 0 0,74 0 193,73 126,24
1,3 0,3 0,916 0,854 228,61 322,28 14,54 6,41 0,82 392,40 193,73 146,01
1,5 0,3 0,933 0,871 222,68 367,41 16,30 7,19 0,84 439,91 183,57 149,05
1,5 0,15 0,933 0,871 222,68 367,41 16,30 7,19 0,84 439,91 183,57 74,53
2 0,15 0,978 0,916 207,83 475,04 20,20 8,91 0,87 545,37 159,35 78,33
2,566 0,15 1,028 0,966 191,03 584,86 23,75 10,48 0,91 641,22 134,50 82,63
2,75 0,15 1,044 0,982 185,56 622,56 24,87 10,97 0,93 671,28 125,89 84,03
3 0,15 1,067 1,005 178,14 668,03 26,14 11,53 0,95 705,52 115,42 85,93
3,5 0,15 1,111 1,049 163,30 753,38 28,29 12,48 0,99 763,66 95,41 89,73
3,653 0,15 1,125 1,063 158,75 767,64 28,62 12,63 0,99 772,55 92,00 90,90
4 0,15 1,156 1,066 148,45 831,32 30,54 13,48 1,01 824,54 75,15 91,14
5 0,15 1,245 1,155 118,76 964,93 32,72 14,44 1,09 883,38 40,23 98,74
6 0,15 1,333 1,243 89,07 1068,8 33,57 14,81 1,18 906,30 8,50 106,35
6,588 0,15 1,386 1,296 71,61 1116,2 33,57 14,81 1,23 906,17 -9,01 110,82
7 0,15 1,422 1,332 59,38 1143,1 33,38 14,72 1,27 900,99 -20,72 113,95
8 0,15 1,511 1,421 29,69 1187,6 32,35 14,27 1,36 873,34 -47,95 121,55
9 0,15 1,600 1,510 0,00 1202,5 30,67 13,53 1,45 827,87 -73,60 129,16

En la figura 5,39 se muestran los gráficos de fuerza cortante externa ( ) y de cortante reducido
( ), un análisis de estos permite extraer las siguientes conclusiones sobre las características de la
reducción del cortante actuante:
• Las principales reducciones no se producen en la zona de cortante máximo, debido a que
coinciden con los menores momentos flectores y por tanto los menores valores de ´
(ver la figura 5,39 y la tabla5,7)
• En el centro de la luz predomina el efecto ´ y genera valores de fuerza cortante
que pueden llegar a ser significativos.
• Por tanto el punto de cortante cero se desplaza del centro de la luz, provocando una
reducción sustancial de los requerimientos de refuerzo transversal.
• Esta situación plantea una cuidadosa revisión de la recomendación de no usar refuerzo si
0,5 . Si se evalúa la tabla 5,7 se determina que desde una distancia de 4m del
apoyo se cumple este requisito lo que conduciría a que mas de la mitad de la viga no
requerirá estribos, solución poco viable constructivamente.
2) Cálculo del aporte del hormigón por la expresión simplificada,
En la tabla 5,7 se muestran los cálculos de por la expresión simplificada.
170 ´

CAPÍTULO 5 370
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,39: Cortante reducido y cortante resistente del hormigón

Que es variable en función del incremento del peralto y del cambio del ancho de la sección. Nótese
que se produces una caída significativa de cuando termina el engrosamiento de la sección, a 1,5m
del apoyo. Como la sección crítica, a del apoyo, cae dentro de la zona engrosada, no resulta la
más desfavorable, sino que se desplaza hasta el punto en que este desaparece, a 1,5m del apoyo, como
se aprecia en la figura 5,39. Y es este punto en el que se produce el espaciamiento menor.
3) Cálculo de los espaciamientos máximos.
En la determinación de los espaciamientos máximos se comprueba:
para ´ 30
,
Si se utilizan estribos Nº 10, siendo 1,42 para 2 barras # 10
, ·
81,14
, ·

62
2

CAPÍTULO 5 371
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

En ambos casos superior a 60cm, por lo que se adopta este como espaciamiento máximo.
Las distancias a reforzar se determinan con el apoyo del gráfico de espaciamiento requerido que se
muestra en la figura 5,40 y en la tabla 5,8. Buscando una solución consecuente con la práctica
constructiva se decide dividir a la viga en dos zonas, la segunda con 60 .

Figura 5,40: Distribución de los estribos.


4) Cálculo del área de refuerzo y su distribución.
Empleando el método gráfico se calcula el espaciamiento requerido por la expresión:

Valores que se exponen en la tabla 5,8 y se grafican en la figura 5,40.


TABLA 5,8: Distribución de los estribos.
CONSIDERANDO EFECTO C´tanθ SIN CONSIDERAR EFECTO C´tanθ
Espaciamiento Espaciamiento
Espaciamiento colocado Espaciamiento colocado
requerido requerido
n° n°
x (m) s (cm) x (m) s (cm) x (m) s (cm) x (m) s (cm)
estribos estribos
0 57,15 0,00 25,00 12 0 33,02 0,00 18,00 15
1,3 57,15 2,80 25,00 1,3 33,02 2,57 18,00
1,5 80,66 2,80 60,00 10 1,5 37,81 2,57 30,00 5
1,5 25,53 8,80 60,00 1,5 18,79 4,07 30,00
2 36,12 2 22,59 4,07 60,00 8
2,566 59,52 2,566 28,48 8,97 60,00
2,75 30,92
3 34,81
3,5 45,57
3,653 50,04
4 59,41
TOTAL DE ESTRIBOS 22 TOTAL DE ESTRIBOS 28

CAPÍTULO 5 372
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Buscando una solución práctica se decide una distribución de 11 estribos Nº 10, espaciados a 25cm
en los primeros 2,6m y 10 espaciados a 60cm en el resto de la viga.
5) Solución analítica
La solución analítica es complicada pues las principales variables son dependientes del peralto de
la sección que cambia a lo largo de la viga. Sobre todo es engorroso la determinación del valor de ,
distancia a partir de la que se colocaría el espaciamiento máximo, 60 .
Para el ejercicio en desarrollo el cálculo de se realiza simultaneando las siguientes ecuaciones:
´

2 2
2

170 ´

170 ´

Siendo:
·
Y considerando a 0,95 como una solución aproximada puede finalmente calcularse
igualando y la ecuación quedaría:

2 170 ´ 0
2 0,95
De donde se obtiene el valor de 2,57
Para la sección crítica, situada a 1,5m, se calcula el espaciamiento necesario en esta zona por:
·
0,8 0,0889 · 1,5 0,622

2 2
2
, · ,
, · ,
29,62 9 1,5 0,0889 183,57
, · ,
170 ´
170√20 · 0,15 · 0,871 74,51

, · , · · ,
25,6
, ,
Este procedimiento analítico se justifica para instrumentarlo en hojas de cálculo, pues no aventaja
al gráfico en simplicidad.

CAPÍTULO 5 373
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Como comentario final debe resaltarse el peso que tiene en la cantidad de refuerzo el considerar la
reducción que produce en el cortante externo la inclinación de la componente del bloque de
compresiones del ala superior. Los resultados comparativos se muestran en la tabla 5,8 y en la figura
5,40, nótese que se produce un ahorro de 6 estribos en la mitad de la viga, 12 en total, lo que justifica
plenamente el procedimiento propuesto.

5,11 CORTANTE POR FRICCIÓN


En lo estudiado hasta ahora las fuerzas cortantes provocan fisuras inclinadas a través de una pieza
maciza de hormigón. Sin embargo resulta frecuente que en la fabricación de los elementos de
hormigón estructural se creen juntas que conduzcan a un plano de fallo a cortante a lo largo de ellas.
En este caso la resistencia de la sección se generará por la combinación del efecto dovela y de la
trabazón de los agregados como se explicó en 5,32, por la fricción entre el hormigón a lo largo de la
junta y por la resistencia a cortante de las barras que atraviesan esta.
El cortante por fricción se presenta cuando hay una transmisión de cortante directo a través de un
plano dado. Entre las situaciones mas comunes están las uniones o juntas entre piezas prefabricadas,
secciones T, en secciones creadas con hormigón de diferentes edades o resistencias y en superficies de
contacto entre el hormigón y el acero. En la figura 5,41, tomada del ACI 318-2005, se ejemplifican
varios casos de cortante por fricción, zonas donde se produce transferencia de cortante directo y fisuras
potenciales sobre todo en uniones de elementos prefabricados.

Figura 5,41: Cortante por fricción. Fisuras potenciales.

CAPÍTULO 5 374
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Según los análisis del PCA el éxito de la aplicación del concepto depende de la adecuada elección
de la ubicación del deslizamiento o fisura supuesta. En las aplicaciones típicas la fisura tiende a
producirse formando un ángulo de aproximadamente 20º respecto de la vertical.
El mecanismo resistente puede describirse de forma muy sencilla con el apoyo de la figura 5,42;
donde el cortante actuante sobre el plano de falla debe ser resistido por barras de acero colocadas
perpendicularmente a este.

Figura 5,42: Mecanismo resistente ante el cortante a fricción.

Se le llama al área total de refuerzo colocado en la grieta y que se ha demostrado que alcanza su
tensión de fluencia . Entonces puede plantearse que el cortante externo será resistido por el
componente horizontal de las fuerzas normales ( ) que surge debido a la fricción:

Donde es el coeficiente de fricción y que responde a los siguientes valores:


1,4 Hormigonado monolítico del elemento.
1,0 Hormigón fresco colocado contra hormigón endurecido cuya superficie se ha
dejado intencionalmente rugosa.
0,7 Hormigón fresco colocado sobre acero laminado estructural mediante conectores
o barras de refuerzo soldadas al mismo.
0,6 Hormigón fresco colocado contra hormigón endurecido no intencionalmente
rugoso.
Cuando se presupone que la superficie está intencionalmente rugosa, para asumir 1,0, las
protuberancias deben tener en el plano del cortante una profundidad entre 6 y 10 mm.
La superficie de cortante deberá estar limpia y libre de lechada (no descascarable) en el momento de
colocación del hormigón fresco.

CAPÍTULO 5 375
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

El valor de 0,7 se tomará en aquellos casos en que el esfuerzo se trasmite por intermedio de
una lámina de acero como en el caso de insertos embebidos en el hormigón endurecido o un perfil
metálico con conectores. Es conveniente comentar que la expresión es penalizada con este coeficiente,
relativamente bajo debido a que en este caso al existir una superficie lisa en contacto con el hormigón,
no se originaría una llave de cortante tan marcada como en los otros casos, lo cual provoca que el
refuerzo sea menos solicitado a tracción y más a cortante puro, siendo consecuentes con el mecanismo
resistente de la figura 5,42. De acuerdo con el criterio de falla de Von Mises formulado en 1913, la
resistencia al cortante puro de una barra de acero o perno, es aproximadamente el 60 % de la capacidad
resistente última a tracción (0,6 ). Ello quiere decir que al emplear la tensión de fluencia que es
aproximadamente el 80 % de la resistencia última y penalizarla con un 70 %, se alcanzaría
aproximadamente el 60 % de , o sea, 0,7 (0,8 ), sería un valor en el entorno del 56 % de ,
estando de acuerdo con lo permisible.
La superficie metálica en contacto con el hormigón deberá estar limpia de polvo, herrumbre, grasa,
pintura, etc.
Cuando el refuerzo se coloca con una inclinación , como se muestra en la figura 5,43, la fuerza
se descompone en una horizontal asociada a la fricción y otra derivada de la
proyección de esta .

Figura 5,43: Cortante a fricción con refuerzo inclinado.

Entonces el mecanismo resistente puede plantearse como:

Finalmente debe cumplirse que

Donde 0,75 al igual que para todas las secciones sometidas a cortante y torsión. Las
expresiones se plantean entonces como:
para barras perpendiculares,
para barras inclinadas,
En un plano de diseño, para calcular el acero necesario a colocar en el plano de fricción, serán:
barras perpendiculares,

barras inclinadas,
·

CAPÍTULO 5 376
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

La normativa del ACI establece límites al valor de , a partir de resultados experimentales. El


cortante , no puede superar los valores de 0,2 ´ o superar en esta superficie un esfuerzo de
5,5MPa. En estas expresiones es el área de la sección de hormigón que resiste la transferencia de
cortante.

Ejercicio 5.4
La viga que se muestra en la figura 5,44 apoya en una pilastra contigua a un muro de mampostería.
Diseñe el refuerzo necesario para soportar el cortante a fricción que provocan las reacciones de apoyo
de magnitudes: 350 y 140

Figura 5,44: Ejercicio 5,4.

Cálculos y discusión
1. Determinación de las fuerzas actuantes a lo largo del plano de cortante.
En la figura 5,45 se ilustra como las fuerzas que soporta la pilastra se trasmiten en el plano de corte
que se ha admitido ocurre a valores de 20º aproximadamente.

Figura 5,45: Fuerzas en el plano de cortante.

CAPÍTULO 5 377
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Fuerza cortante a lo largo de la fisura en el plano de corte

350 70 140 70 376,78


Fuerza axial a tracción en el plano de corte:

140 70 350 70 11,85


2. Determinación del refuerzo para tomar el cortante en la grieta.
Considerando la pieza como monolítica: 1,4

·
,
13,07
, · º º· ,
3. Determinación del refuerzo para tomar la fuerza a tracción.

,
0,56
, · º
4. Cálculo de la armadura total y su distribución.
El área de acero a colocar a lo largo de la fisura es:

13,07 0,56 13,64


La longitud en que debe colocarse este refuerzo será:
2 10
32,97 33
20º
y colocando estribos Nº 16 con 2 patas, siendo 3,98 , pueden calcularse el espaciamiento
a que deben situarse estos en la longitud de 33cm antes obtenida

,
33 9,63
,
Colocándose definitivamente 4 estribos Nº 16 espaciados a 9cm.

5,12 RESISTENCIA AL CORTANTE EN ELEMENTOS COMPUESTOS.


En la construcción moderna son muy utilizadas secciones fabricadas por etapas. De esta forma se
aprovechan las ventajas del prefabricado y la capacidad resistente de secciones como la T. Por ejemplo
es muy común construir secciones T a partir de una viga prefabricada que proporcione el nervio y una
vez colocada esta se fabrique la losa, que se constituirá en el ala superior de la sección T, así la viga es
más fácil de fabricar y colocar y se aprovecha la gran capacidad portante de la sección compuesta. En
la figura 5,46 se muestran varias soluciones de este tipo.
La sección compuesta, construida por etapas, soporta los esfuerzos cortantes verticales como una
sola, por lo que el peralto total y el efectivo se consideran, a los efectos de estos cálculos para la
sección total, como se ilustra en la figura 5,46.

CAPÍTULO 5 378
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,46: Secciones compuestas en vigas.

Sin embargo se crea una junta en la unión de ambas partes, zona en la que debe chequearse la
resistencia al cortante horizontal. En elementos compuestos este chequeo transita por tres situaciones
diferentes:
1er caso: cuando el cortante horizontal es resistido por la fricción en la superficie de contacto, para lo
que esta debe tener una adecuada rugosidad; o si hay refuerzo mínimo pero la superficie es
lisa y no brinda resistencia al cortante.
do
2 caso: al combinarse resistencia a fricción en la superficie de contacto con refuerzo transversal.

CAPÍTULO 5 379
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

3er caso: cuando el cortante horizontal es muy elevado y se requiere de un tratamiento específico para
evaluar la resistencia al cortante por fricción de la junta.
La condición que garantiza que la sección compuesta está en el 1er caso es cuando se asegura que la
tensión en la superficie de contacto no supera los 0,6MPa. Condición que puede plantearse como:
· 0,6 ·
Donde:
resistencia al cortante horizontal.
ancho de la superficie de contacto, como se aprecia en la figura 5,46.
Entonces el comportamiento conjunto de la sección compuesta se garantiza si:
• Las superficies de contacto están limpias y libres de lechada de cemento. Las superficies se
pueden hacer intencionalmente rugosas estriando las superficies con un rastrillo de alambres
rígidos. Ranurar intensamente las superficies puede ser suficiente para lograr la "amplitud total
de las protuberancias” de aproximadamente 6mm, requisito para que la superficie sea rugosa.
• La superficie no cumple con la condición anterior, por lo que se considera lisa y que no aporta
resistencia al deslizamiento, hay que colocar refuerzo mínimo cuyo espaciamiento debe
cumplir lo estipulado para soportar el cortante vertical, cuando se requiere refuerzo por cálculo
o la menor de las siguientes condiciones:
o 4 veces la menor dimensión de la sección soportada.
o 60cm.
Cuando · 0,6 · se presenta el 2do caso y debe combinarse una superficie
intencionalmente rugosa con la colocación de refuerzo transversal y la resistencia al cortante horizontal
se expresa como:
1800 0,6 3,5
Donde se expresan los esfuerzos en MPa, las dimensiones de la sección en metros y se obtiene en
kN la fuerza cortante. Además para el área y el espaciamiento de los estribos utilizados.
Sin embargo los esfuerzos que surgen en la superficie de contacto no deben sobrepasar los 3,5MPa,
por lo que si:
3,5
Entonces se presenta el 3er caso y es obligatoria una comprobación utilizando el método de
cortante por fricción, según lo dispuesto en el epígrafe 5,11.
Los estribos que se coloquen para resistir el cortante horizontal deben cumplir lo establecido en
cuanto a su anclaje tanto en la viga prefabricada como lo construido en una segunda etapa. En la figura
5,47 se ilustran algunas formas de garantizar lo anterior. Es permitido prolongar el refuerzo transversal
destinado a resistir el cortante vertical y que se coloca en la viga prefabricada, también resulta práctico
el uso de estribos embebidos tipo "horquilla," como el ilustrado en la Figura 5,47 b, los que se
embeben en el hormigón fluido asegurando el anclaje requerido.
En los siguientes problemas se ejemplifica esta metodología.

CAPÍTULO 5 380
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Figura 5,47: Estribos para resistir el cortante horizontal.

Ejercicio 5.5
Se ha construido la sección compuesta de viga y losa que se muestra en la figura 5,48. Compruebe
la resistencia al cortante horizontal de la junta si 9 / y 1,8 /

Figura 5,48: Ejercicio 5,5.

Cálculos y discusión
1. Determinación de la fuerza cortante actuante.
1,2 1,6 1,2 · 9 1,6 · 1,8 13,8 /

0,5 0,5 · 13,8 · 8 54,72


Y considerando la sección crítica a del apoyo, donde 60 8,25 51,74
4 0,5174
, 47,74
4
2. Determinación de la resistencia al cortante horizontal.
0,6
Y como 25 , al corresponderse con el ancho de la viga prefabricada
0,06 · 25 · 51,74 77,61
0,75 · 77,61 59,28
Demostrándose que por lo que la resistencia al cortante horizontal se garantiza con
cualquiera de las siguientes alternativas:
a. Crear intencionalmente rugosidad en la superficie de contacto de la viga.
b. Colocar refuerzo mínimo ante una superficie lisa. Este refuerzo mínimo debe cumplir.
• para ´ 30 .
,

CAPÍTULO 5 381
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

, ·
48,68 utilizando estribos Nº 10.
, ·
• 4 40 .
• El refuerzo colocado para tomar el cortante vertical tiene un espaciamiento mínimo de
25 .
Por lo que puede decidirse prolongar el refuerzo de la viga prefabricada con un espaciamiento
menor o colocar refuerzo especialmente anclado a 40cm.

Ejercicio 5.6
Compruebe la resistencia al cortante horizontal de la junta si 9 / y 12 /

Cálculos y discusión
1. Determinación de la fuerza cortante actuante.
1,2 1,6 1,2 · 9 1,6 · 12 30 /
0,5 0,5 · 30 · 8 120
Y considerando la sección crítica a d del apoyo,
,
, 104,48
2. Determinación de la resistencia al cortante horizontal.
Demostrándose que 0,6 59,28 por lo que se requerirá la colocación de
refuerzo transversal en una superficie intencionalmente rugosa.
Como 3,5 339,74 la resistencia al cortante horizontal se garantiza por la
siguiente expresión:
1800 0,6
Considerando el refuerzo mínimo calculado en el ejemplo anterior con 40
1,42
1,42 · 10
25 · 40
Entonces:
1800 0,6 · 1,42 · 10 · 300 0,25 · 51,74 265,89
0,75 · 265,89 199,42
Por lo que la solución con refuerzo mínimo y superficie rugosa satisface las exigencias del cortante
horizontal. Para esta sección el cortante vertical solo requiere refuerzo mínimo.
Incluso si se decide utilizar el refuerzo transversal de la viga prefabricada extendiendo un estribo si
y otro no, por lo que 50 , el valor de será y también se resistirá el cortante horizontal:
,
1,136 · 10
·
Entonces:
1800 0,6 · 1,136 · 10 · 300 0,25 · 51,74 259,28
0,75 · 259,28 194,46

Ejercicio 5.7
Compruebe la resistencia al cortante horizontal de la junta si 9 / y 55 /

CAPÍTULO 5 382
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Cálculos y discusión
1. Determinación de la fuerza cortante actuante.
1,2 1,6 1,2 · 9 1,6 · 55 98,8 /
0,5 0,5 · 98,8 · 8 395
Y considerando la sección crítica a del apoyo,
,
, 344,08
Nótese que la magnitud de las cargas es excepcional. El diseño a cortante vertical está
prácticamente en el límite permisible de resistencia de la sección de hormigón, ( 5 )y
obliga a usar estribos Nº 13 espaciados a 11cm en los 2m cercanos a los apoyos.
2. Determinación de la resistencia al cortante horizontal.
Demostrándose que 3,5 339,74 por lo que se requerirá aplicar el método de
cortante por fricción a partir de calcular el cortante horizontal actuante. El PCA recomienda un
sencillo procedimiento a partir de obtener el esfuerzo en la junta para el 1er metro desde la sección
crítica. Con el auxilio de la figura 5,49 puede plantearse.
,
0,266 / 2,66
· ,
· 100 0,266 · 25 · 100 669,02

Figura 5,49: Determinación del cortante horizontal actuante.

Y debe garantizarse que:

Por lo que:

Y considerando la superficie como rugosa y 11


,
29,56
, · ·
Empleando estribos Nº 13, puede calcularse el espaciamiento requerido en este 1er metro de la
viga:
, ·
8,73
,
Valor más exigente que el espaciamiento para el cortante vertical.

CAPÍTULO 5 383
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Se han construido viguetas de Hormigón Armado con 10 cm de ancho y 20 de peralto total para
soportar una carga 5 kN/m con una luz de 3 m simplemente apoyada. Están armadas con 2 barras
Nº 22 como acero principal y sin refuerzo transversal
Si ´ 20
a) ¿Resiste la sección la Fuerza Cortante externa? Utilice la expresión simplificada para el cálculo
de
b) ¿Cuál es el máximo valor de que resistirá la viga construida? Emplee la expresión más
detallada de y compare los resultados con los obtenidos en .
2) Para soportar una carga de 10 kN/m en una viga de 4 m simplemente apoyada sobre columnas de
20 cm de ancho, se ha dispuesto la sección que se muestra en la figura 5,50

Figura 5,50 Ejercicio propuesto 2

Si ´ 20 y no tiene refuerzo transversal


a) ¿Resiste la sección la Fuerza Cortante externa? ¿Cuál es la sección más crítica? Utilice la
expresión simplificada de
b) Empleando la expresión detallada para el cálculo de obtenga el máximo valor de que
puede resistir la viga. Compare estos resultados con los obtenidos en
3) Calcule el valor máximo que puede alcanzar la carga para la viga de la figura 5,51.

b = 30 cm fy = 300 MPa
h = 80 cm fc´ =20 MPa
As = 6 φ 25
Av = estribos s = 15cm
Figura 5,51 Ejercicio propuesto 3
Considere la luz medida a cara de la columna.
a) Emplee la expresión simplificada de
b) Utilice la expresión detallada de
4) Diseñe el refuerzo transversal necesario para la siguiente viga
8 30 8 º25
55 / 60 ´ 2 º25
´ 17 300
La viga está simplemente apoyada y al apoyo llegan solo 4 barras Nª 25

CAPÍTULO 5 384
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

Utilice el método del “cortante límite”


a)
b) Utilice la expresión detallada y el método gráfico.
c) Compare y analice estos resultados
5) Diseñe el refuerzo transversal necesario para la viga en las siguientes características, como se
muestra en la figura 5,52

Figura 5,52 Ejercicio propuesto 5

30 70
´ 20 300
El refuerzo longitudinal es de 6 barras Nº 25, del que llegan 2 barras a los apoyos
Considere la luz de la viga de cara a cara de la columna
6) Si la viga anterior esta sometida a una carga axial de compresión de 200 ¿se requiere el
mismo refuerzo transversal? Justifique su respuesta y recalcule los estribos
7) ¿Qué ocurrirá si la carga anterior es a tracción? Calcule el refuerzo
8) Diseñe el refuerzo transversal para la viga de la figura 5,53.
Considere la variación del refuerzo longitudinal para lo que debe realizar el corte de barras
correspondiente al utilizar el método gráfico.

As (M+) = 6 φ 25
As (M-) = 4 φ 25 y 2 φ 20
fc´ = 20MPa
fy = 300MPa

Figura 5,53 Ejercicio propuesto 8


9) Para la viga de la figura 5,54.
´ 20 300

Figura 5,54 Ejercicio propuesto 9

CAPÍTULO 5 385
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

2 º22 4 º20
4 º22 2 º20
a) Obtenga el valor de que resulte más desfavorable para la zona entre apoyos y para el
voladizo
Justifique sus cálculos
b) Si 300 Calcule el refuerzo trasversal necesario en cada zona y su distribución
Considere que la viga apoya sobre columnas de 30 cm de ancho
10) Ante una viga con los características que se ilustran en la figura 5,55.
´ 20 300
4 º20 2 º25
2 º20 6 º25
a) Calcule para la sección más desfavorable, desde el punto de vista de la capacidad resistente
del hormigón, en cada tramo (voladizo y entre apoyos)
b) Si entre apoyos se han colocado estribos #10 espaciado a 15 cm ¿Qué valor máximo tendrá
para que no se produzca un fallo a constante?

Figura 5,55 Ejercicio propuesto 10

c) ¿Puede colocarse esta armadura en la zona del voladizo? Justifique


¿Considera correcto colocar los estribos espaciados uniformemente?
d) Evalúe las siguientes soluciones con vista a incrementar la capacidad resistente a constante de
la sección
- Incrementar el ancho hasta 50cm
- Aumentar al doble el refuerzo situado en la zona comprimida ( ´)
- Aumentar al doble el refuerzo situado en la zona traccionada ( )
- Disminuir el valor de
- Disminuir el valor de ´

CAPÍTULO 5 386
                                                                                                                                                                         EL ESFUERZO TANGENCIAL DE CORTANTE 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Babe Ruano M. “Elementos de Estructura de Hormigón Armado”. Tomo I. Editorial Pueblo y
Educación . la Habana. Cuba. 1978
4. Babe Ruano M. “Hormigón Armado para Arquitectos. Editorial ISPJAE 1986
5. Baykov, V. y E. Sigalov. (1986). Estructuras de Hormigón Armado. Moscú: Ed. Mir, 1986
6. CEB−FIP. Código Modelo del Comité Europeo del hormigón y la Federación Internacional del
Pretensado. 1990
7. Collins, M. Comportamiento del Hormigón. Impresiones Ligeras, ISPJAE. 1978
8. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
9. Nawy, E. “Concreto Reforzado. Un enfoque básico”. Ed. Prentice-Hall Inc. México. 1988
10. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
11. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de Concreto Presforzado. México: Ed. Limusa, 1999
12. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979
13. Valdés, Ernesto. Hormigón Estructural. Método Unificado, Impresiones Ligeras, UCLV. 1985

CAPÍTULO 5 387
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

CAPÍTULO 6
El esfuerzo tangencial de torsión
6,1 COMPORTAMIENTO DE SECCIONES A TORSIÓN
La torsión no es un fenómeno tan raro y particular como se pretende. Principalmente en estructuras
continuas la torsión en vigas se hace un fenómeno importante y que puede provocar el fallo si no se
evalúa adecuadamente.
En el presente capitulo se analizará la torsión en secciones llevadas a tubos equivalentes de paredes
delgadas, suposición que se acerca a la distribución de tensiones que ocurre en la realidad.
Se ha demostrado y constituye teoría que la capacidad a torsión de una sección está concentrada
básicamente en su superficie por lo que se admite universalmente su equivalencia a una sección de
paredes delgadas con espesor

6,1,1 TUBOS DE PAREDES DELGADAS EN TORSIÓN


Si se analiza un tubo de paredes delgadas a torsión se produce un estado tensional como se muestra
en la figura 6,1

Figura 6,1: Torsión en tubos de paredes delgadas

Donde
y tensiones tangenciales provocadas por el momento torsor

CAPÍTULO 6 388 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

El equilibrio en la dirección longitudinal del segmento de tubo mostrado en la figura, será:


·
Siendo cortante especifico por unidad de longitud
Y ante un giro provocado por el momento torsor, puede plantearse

Siendo:
2
Donde es el área interior a la línea media de la pared del tubo
Entonces para un espeso constante:
·2

2
Un análisis de las deformaciones ocurridas, puede plantearse por el principio de trabajos virtuales
entre las fuerzas externas y los esfuerzos internos en equilibrio ( , ), y los desplazamientos y
deformaciones ( , ), entonces:
· · 0
Donde
ángulo de distorsión

rigidez a cortante
· · ·
2 2 ·
·
4 ·
Y como

Siendo el perímetro de la línea media de la pared del tubo


Finalmente:
·
4 ·
Si llamamos a curvatura unitaria y a inercia torsional
Entonces:

CAPÍTULO 6 389 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

·
Expresión semejante en significación a la conocida para la flexión que caracteriza la curvatura como

6,1,2 COMPORTAMIENTO ANTES DE LA FISURACIÓN. TORSIÓN EN RÉGIMEN ELÁSTICO


Conocida la expresión para obtener las tensiones tangenciales a torsión para tubos de paredes
delgadas , puede generalizarse a otro tipo de sección (rectangular, circular, etc.) a través de:

Donde es el Modulo de la sección a torsión


Por ejemplo en secciones rectangulares

Donde el valor de varía en función de la rectangularidad de la sección y de si se considera esta


con comportamiento elástico o plástico.
Para secciones circulares
2
Considerando lo planteado anteriormente se acepta convertir una sección maciza en una virtual con
paredes delgadas y espesor que se calcula aproximadamente por la expresión:

Donde
área encerrada por el perímetro exterior de la sección transversal
perímetro exterior de la sección transversal
Otro de los problemas a resolver es la selección de la máxima tensión a tracción que provocan los
esfuerzos a torsión. Un análisis elástico clásico de la actuación de las tensiones tangenciales por
torsión, si la tensión normal es cero, indica que el fallo se produce por grietas a 45º y con una tensión
diagonal como se aprecia en la figura 6,2

Si se presenta una tensión a compresión, por ejemplo por el pretensado, se puede plantear la
conocida expresión:

Figura 6,2: Tensiones principales debido al Momento Torsión. Esfuerzos normales cero.
CAPÍTULO 6 390 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Donde es el máximo esfuerzo resistente a tracción del hormigón


Estimar el valor de resulta un tópico de gran importancia y al que se la han dedicado muchos
estudios. Es conocido que la resistencia del hormigón a tracción no depende solo de la calidad de este,
sino también de la forma en que se aplican las cargas. A continuación, en la figura 6,3, se ilustran las
reflexiones de Collins sobre el asunto, con propuestas de valores para distintos tipos de solicitaciones.

Figura 6,3 Valores de la tensión principal de tracción en la fisuración

Collins recomienda considerar el valor de 0,33 ´ como tensión máxima a tracción para
secciones sometidas a torsión, que resulta conservador y válido para la utilización del procedimiento
del tubo equivalente. Este es el mismo valor utilizado en cortante (fisuras por tracción diagonal en las
grietas a cortante) y cercano al 0,29 ´ que se emplea conservadoramente.
La rigidez ante la torsión puede obtenerse por medio de:

2 1
Donde es el coeficiente de Possión
No obstante puede aceptarse como una buena aproximación que 0,5

CAPÍTULO 6 391 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Finalmente la rigidez a la torsión será y como se sabe


para el tubo equivalente
para secciones rectangulares con comportamiento elástico
Entonces podría calcularse el momento torsor máximo resistente a la fisuración :

Para una sección general y para el tubo equivalente:


2
Donde:
· 0,33 ´

6,1,3 COMPORTAMIENTO DESPUÉS DE LA FISURACIÓN


Cuando
2 · 330 ´
La sección de hormigón se fisurará y fallaría de no disponer de acero de refuerzo, por tanto después
de la fisuración se hace necesario la utilización de una armadura de acero conformada por refuerzo
longitudinal y transversal
Evaluando la figura 6,4 puede plantearse que el es resistido por tres elementos
• Acero longitudinal: para resistir las tensiones longitudinales a lo largo de la grieta
• Acero transversal para resistir las tensiones verticales a lo largo de la grieta
• Diagonales a compresión del hormigón: para resistir las tensiones máximas a compresión entre
grietas

Figura 6,4: Torsión en tubos de paredes delgadas de Hormigón Armado

Analizando por separado cada efecto:


Diagonales a compresión del hormigón
En las grietas inclinadas con un ángulo , se crean tensiones máximas a compresión , que se
presentan bajo la acción de los esfuerzos producidos por el momento torsor, que se manifiestan en la
tensión tangencial y el cortante específico . Si:

CAPÍTULO 6 392 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

2
Para el espesor del tubo equivalente entonces:

Y como no hay esfuerzos normales ya que la sección se fisuró, con el apoyo del círculo de Morh
mostrado en la figura 6,5 puede obtenerse para estas condiciones

v q
R= =
sen 2α td sen 2α

Figura 6,5: Círculo de Morh para las tensiones en las bielas a compresión

2
2
2
2
2
Acero longitudinal
Analizando el equilibrio en la sección bajo la acción del Momento Torsor este produce esfuerzos
tangenciales, , que se representan en la figura 6,6:
Donde
·
·

Si la fuerza horizontal debe ser resistida por el refuerzo longitudinal, puede plantearse que:

Siendo el área de acero longitudinal requerida, pero si se hace la conversión de este refuerzo a un
tubo equivalente distribuido en todo el perímetro de la sección y con espesor , donde:

Finalmente
·

CAPÍTULO 6 393 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Figura 6,6: Aporte de las armaduras a Torsión

Acero transversal
La colocación de los estribos tiene como función resistir las tensiones que provocan las diagonales
de hormigón y que tratan de destruir las esquinas de la sección
En la figura 6,6 se aprecia claramente en cada esquina la acción de las fuerzas y
Se conoce que en el perímetro se origina una fuerza · , por lo que si se quiere obtener la
cantidad de refuerzo para estribos espaciados una distancia , se plantea el equilibrio de fuerzas de
forma tal que:
2 2 ·
Donde:

Siendo:
el área transversal de los estribos
número de estribos en la proyección de la grieta en el eje y ( )

CAPÍTULO 6 394 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

·
número de estribos en la proyección de la grieta en el eje x ( )

·
Finalmente:
2 2 ·
· ·
· 2
·
Como 2
Y si se obtiene un espesor virtual de un estribo laminar:

Se obtiene finalmente:
·
Como resumen puede reiterarse que el momento torsor será resistido por
• Diagonales de hormigón que permiten la aparición del cortante especifico , cuya expresión
resistente es 2
• Acero longitudinal que trasmiten las tensiones longitudinalmente y que su régimen tensional
viene dado por
• Acero transversal que impiden la destrucción de las esquinas y que se refleja en la expresión
·

6,1,4 ECUACIONES DE COMPATIBILIDAD


Una vez calculadas las tensiones en el refuerzo y en las diagonales de hormigón, se comprueba que
faltaría una cuarta ecuación para resolver el problema de análisis del comportamiento de la sección a
torsión. Esta cuarta ecuación la suministra el análisis de compatibilidad de deformaciones de la torsión,
al relacionar las deformaciones de las bielas del hormigón ( ), el acero longitudinal ( ) y el
transversal ( ) con el ángulo de distorsión resultante ( ).
Si se aplica el principio de los trabajos virtuales, el Momento Torsor unitario y las tensiones del
refuerzo y el hormigón serán el sistema de fuerzas, mientras que las deformaciones y la distorsión
serán el sistema de desplazamientos. Finalmente se obtiene la siguiente ecuación:
1· 0
Donde es el perímetro del estribo
Se conoce que la deformación unitaria es y si se sustituye en la ecuación anterior los valores
de , se obtiene la ecuación de compatibilidad
2
2 2

CAPÍTULO 6 395 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Se ha demostrado que la inclinación de la grieta se regula en el sistema cuando la energía de


deformación en este sea mínima y esta lo es cuando el trabajo externo es también mínimo. Esto
significa que:
0
Y el que cumple esta condición, calculado a partir de lo anterior, es:

Ecuación que completa el juego de ecuaciones para la solución del problema.


Al relacionar la distorsión provocada por la torsión con la curvatura por flexión se aprecia en
la figura 6,7 que el elemento a torsión se distorsiona en forma de paraboloide hiperbólico y se
demuestra que:
2

Figura 6,7: Deformaciones en tubos de paredes delgadas a Torsión


De forma tal que si se quiere obtener la deformación máxima del hormigón en la superficie del
tubo equivalente, conociendo la deformación media en las bielas a compresión, obtenida por el
proceso anterior, puede plantearse que:
2
2
Como se ha explicado es el espesor del tubo equivalente y por tanto un valor virtual, función del
régimen de trabajo de la sección, ya que representa la zona de la sección maciza verdaderamente
comprimida. A partir de se obtiene como el área encerrada por su línea media. Analizando
mecánicamente la resistencia a torsión, el valor de espesor comprimido de la sección, es equivalente
a profundidad de la zona comprimida a flexión y tiene el mismo significado que el valor del brazo
.
Se ha demostrado experimentalmente como el hormigón por fuera del estribo se fisura bajo la
torsión, por las tensiones trasmitidas por los estribos y por tanto no aporta resistencia. A partir de esta
conclusión se propone que se calcule como el área delimitada por la línea que une los centroides del
acero longitudinal y entonces:

CAPÍTULO 6 396 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Experimentalmente también se ha demostrado que el aporte del hormigón se manifiesta muy


cercano al símil del tubo equivalente y por otra parte el comportamiento del hormigón comprimido es
prácticamente lineal.

Ejercicio 6.1
Para la sección mostrada en la figura 6,8 calcule la curva de comportamiento .
Dicha sección esta armada con 4 barras Nº25 situadas en las esquinas como refuerzo longitudinal,
los estribos son Nº10 y están espaciados 10cm. El recubrimiento es de 30mm.

Al= 20,4cm2
At= 0,71cm2
s= 10cm
r= 3cm
dd =2,54cm
dde =0,95cm
fy= 300MPa
fc´= 30MPa

Figura 6,8: Sección transversal ejercicio 6,1

Cálculos y discusión
1. Calculo de características geométricas de la sección.
5,22
La línea media de la sección tubular equivalente se traza uniendo los centros de las barras
longitudinales, por tanto:
2 4
2 60 40 4 · 5,22 158,24
2 2
60 2 · 5 40 2 · 5 1464,99

1464,99
6,94 8
158,24
Por lo que se adopta el menor,6,94cm
Y los espesores virtuales del refuerzo longitudinal y transversal:

CAPÍTULO 6 397 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

,
0,129
,

,
0,071
El perímetro del estribo se obtiene al calcular la distancia de su eje a los bordes, que es de 3,5cm
2 4 · 3,5
2 60 40 4 · 3,5 172
2. Momento de Fisuración
Antes de la fisuración se realizará un análisis elástico, considerando solo el aporte de la sección de
hormigón

Donde:
Espesor virtual para la sección de hormigón no fisurada

·
9
0,33 ´
0,33√30 1,81
0,181 · 8 1,446 /
2
Donde y se determinan, para la sección no fisurada, por la línea media del tubo equivalente
de espesor 8 .
60 2 · 4 40 2 · 4 1664
60 40 2 · 8 168
2 · 1664 · 1,446 4812 48,12 ·

·
donde:

4 · 1664 · 8
527408.76
168
0,5
0,5 · 4700√30 12871,5
4812
0,0709 · 10 /
12871,3 · 527408,76
3. Calculo para la zona fisurada
a) Después de la fisuración

CAPÍTULO 6 398 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Manteniendo y , calcular la deformación de cada acero, de la biela de hormigón y la distorsión


una vez que la sección se ha fisurado. Se realiza un proceso de tanteos, fijando el valor de
• Asumiendo un valor inicial de 0,785

,
11,225 112,25 0,00056
, ,
·

, · ,
20,35 203,5 0,00102
,

2
2
,
2 0,417 4,17 0,00016
· · ,
Comprobando la suposición inicial, se recálcula

, ,
0,647
, ,

Como difiere del ángulo asumido se repite el tanteo con un valor intermedio. Una vez realizado el
tanteo se logra la convergencia con los siguientes valores:
0,709 0,00065 0,00087 0,00016
Entonces calculando la distorsión:
2
2 2
, · ,
0,00084 tan 0,709 1,03 · 10 /
· , · ,

2
2
,
0,00016 1,03 · 10 2 · 0,709 0,00052
b) Para
El procedimiento es ir variando y calculando para este las deformaciones y tensiones en el acero
longitudinal y las bielas de hormigón. Se parte de la base que es el acero transversal el refuerzo que
alcanzará primero la fluencia. Ejemplificando para 0,0015 y suponiendo una inclinación de
la grieta inicial igual a la del paso anterior, por tanto de 0,709

30 · 0,071
2,49 /
tan 0,706

CAPÍTULO 6 399 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

,
22,49 224,9 0,00112
, ,

2
2
,
2 0,724 7,24 0,00028
, · · ,
Comprobando la suposición de 0,709

, ,
0,709
, ,

Semejante al asumido por es correcto, lo que permite calcular finalmente:


2
2 · 1465 · 2,49 7281 72,81 ·
2
2 2
, · ,
0,0015 tan 0,709 1,77 · 10 /
· , · ,

2
2
,
0,00028 1,77 · 10 2 · 0,709 0,00089
c) Para
A partir de que comienza a reducirse el valor de pero y crecen ligeramente
En este punto

Como:
,
El valor de puede calcularse por:

,
0,638
,

Entonces

30 · 0,071
2,87 /
tan 0,638
Valor máximo que actúa en la viga

CAPÍTULO 6 400 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

2
2
,
2 0,864 8,64 0,00034
, · · ,
Y puede obtenerse εt por

, ,
0,00034 0,0028
,
Finalmente
2
2 · 1465 · 2,87 8410 84,10 ·
2
2 2
, · ,
0,0021 tan 0,638 2,67 · 10 /
· , · ,

2
2
,
0,00034 2,67 · 10 2 · 0,638 0,00122
d) Para ´, 0,002 Rotura de la biela de hormigón
A partir del punto se mantiene 0,638, 2,87 · , entonces se mantiene constante la
tensión y la deformación en la biela
Y se calcula
2
2
2
2
, ,
5,01 · 10 /
, · · ,
Finalmente para calcular y se realiza un proceso de tanteos
Fijando 0,00544, se calcula de la ecuación de compatibilidad
2 2
2
· , · · · ,
tan 0,638 0,00544 tan 0,699 0,0031
· ,
Se comprueba finalmente a través del ángulo de la grieta:

, ,
0,638
, ,

CAPÍTULO 6 401 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Valor semejante al real lo que permite terminar el proceso. Como se explicó anteriormente de no
coincidir sería necesario repetir los cálculos hasta lograr una coincidencia.
En la tabla 6,1 se expone el cálculo de las curvas y , que se plotean en la figura 6,9

Figura 6,9: Curva de comportamiento de sección a torsión

TABLA 6,1: Puntos notables curva


Sección no fisurada:
48,12 · 527408,76
0,071 · 10 / 12871,5
Sección fisurada:
158 1465 6,94 0,129 0,071
% % % % / · ·
0,7086 0,05174 0,0654 0,0873 0,0164 1,4460 48,122 1,0309
0,7086 0,05928 0,0750 0,1000 0,0188 1,6568 48,543 1,1812
0,7086 0,07707 0,0975 0,1300 0,0244 2,1538 63,106 1,5355
0,7086 0,08892 0,1125 0,1500 0,0281 2,4851 72,814 1,7717
0,6813 0,10049 0,1257 0,1900 0,0300 2,6270 76,970 2,0741
0,638 0,12233 0,1500 0,2754 0,0336 2,8702 84,096 2,6716
0,638 0,2 0,3258 0,518 0,0336 2,8702 84,096 5,0091

6,2 DISEÑO DE SECCIONES DE HORMIGÓN ARMADO A TORSIÓN. ENFOQUE DEL ACI


6,2,1: EFECTO DE LA TORSIÓN EN ELEMENTOS DE HORMIGÓN ARMADO.
Los elementos sometidos a torsión forman parte de un entramado y reciben las solicitaciones
trasmitidas por otros elementos. En función de lo anterior, a los efectos de considerar el accionar del
momento flector sobre vigas, debe dividirse los elementos en dos tipos.
• Cuando la viga forma parte de una estructura isostática.

CAPÍTULO 6 402 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

• Cuando forma parte de una estructura hiperestática.


En el primer caso, ver figura 6,10a, la viga debe soportar totalmente el momento torsor trasmitido
por otros elementos, como garantía del equilibrio de la estructura. Como regla estos elementos están
sometidos además a momento flector y cortante, por lo que la armadura total es la integración de lo
calculado por cada solicitación por separado.

Figura 6,10: Efecto de la torsión en elementos de H. A.


En entramados de vigas hiperestáticas (ver figura 6,10b) que permiten que se produzcan
redistribuciones de momentos, puede reducirse el momento torsor actuante en el elemento; hasta un
valor de , donde
momento torsor de fisuración.
En caso de que el momento torsor de cálculo resulta obligado realizar una redistribución
de este momento flector hacia los elementos trasmisores, como se muestra en figura 6,11 y
condicionan el proceso general de diseño a momento flector de estos.

Figura 6,11: Reducción del Mt en estructuras con capacidad de redistribuir momento.

CAPÍTULO 6 403 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

La sección crítica para el cálculo del Momento Torsor en la viga está situada a una distancia de la
cara del apoyo. La armadura obtenida para esta sección se colocará en la zona comprendida entre el
apoyo y esta, y el se calculara a 0,5 desde la cara del apoyo.
Si hay un momento torsor concentrado, provocado por ejemplo por una viga secundaria en esta
zona, la sección crítica será la cara del apoyo.

6,2,2: TORSIÓN CRÍTICA. ELEMENTOS NO FISURADOS.


Como se ha definido en el epígrafe anterior, para una sección no fisurada el momento máximo de
agrietamiento se calcula por
2
Donde:
300 ´
Expresión que debe trabajarse en las siguientes unidades:
en kN/m
en m
´ en MPa
El ACI define el espesor del tubo virtual, , y el área encerrada por el cortante equivalente, , para
secciones no fisuradas, como:

Siendo
área encerrada por el perímetro exterior de la sección transversal
perímetro exterior de la sección transversal
Finalmente

300 ´

Y las unidades deben expresarse en:


en kN.m
en m2
en m
En la determinación de estos valores debe tomarse en cuenta
• Para secciones que forman parte de losas monolíticas, el ancho del ala se determinará en
función de las recomendaciones que aparecen en la figura 6,12:
• En el caso de secciones huecas, que son consideradas como tal cuando

0,95

Siendo área de la sección de hormigón, que sustituye a en el cálculo de

CAPÍTULO 6 404 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Figura 6,12: Sección que resiste momento torsor en losas monolíticas.

En secciones de HA sometidas a cargas axiales el momento torsor de fisuración se calcula por la


expresión

300 ´ 1
300 ´
Donde:
fuerza axial mayorada, positiva si es a compresión, en kN
área bruta de la sección transversal, en m2
El diseño de secciones a torsión puede despreciarse si

6,2,3 TORSIÓN EN SECCIONES FISURADAS


Cuando el momento torsor externo, , sobrepasa el momento torsor fisurado, , la sección
requiere para su resistencia del aporte, no solo del hormigón, sino del empleo de armaduras,
transversales y longitudinales, en un mecanismo resistente explicado en el epígrafe 6,1,3
Para el cálculo del aporte de las armaduras, el ACI considera que estas trabajan a su capacidad
máxima, por tanto

Evaluando el aporte de cada componente:


• Comprobación de las dimensiones de la sección
Buscando evitar un gran agrietamiento de la sección y un fallo a compresión de las bielas de
hormigón el reglamento del ACI establece las siguientes recomendaciones para el chequeo de las
dimensiones de la sección:

CAPÍTULO 6 405 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Secciones macizas

0,67 ´
1,7
Donde:
área encerrada por el eje de la armadura transversal cerrada más externa, como se
muestra en la siguiente figura 6,13
perímetro del eje de la armadura transversal cerradas dispuesta para resistir torsión, ver
figura 6,13
fuerza cortante que aporta el hormigón

Figura 6,13: Definición de Aoh

Expresión en la que deberán respetarse la siguiente convención de unidades:


en kN.m
, en kN
en m2
, , en m
´ en MPa
Secciones huecas
0,67 ´
1,7
Debido a las características del accionar de la torsión en secciones tubulares como se muestra en la
figura 6, 14, si el espesor de la pared, , el segundo término de la expresión deberá sustituirse

por
, ·
• Refuerzo transversal
Se ha demostrado en el epígrafe 6,1,3 que:
·

·
Y como:
2

CAPÍTULO 6 406 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Figura 6,14: Combinación de cortante y torsión en secciones huecas y macizas

Para el caso que nos ocupa

2
Pudiéndose plantear, para la comprobación:
2

Y para el diseño:

2
Donde el término se calcula por medio de:
0,85
Como puede apreciarse este valor de difiere del definido para la sección no fisurada; lo que se
justifica por el efecto que el agrietamiento provoca en la sección y que recomienda no considerar el
aporte del recubrimiento y aplicarle un 85% de reducción al cálculo de .
En cuanto al ángulo de la grieta, , se recomienda para secciones de hormigón armado, considerarlo
como de 45º, a sabiendas de que es un valor conservador.
Entonces las ecuaciones de cálculo serían:
2

2
• Refuerzo longitudinal
Tomando en cuenta las ecuaciones obtenidas en el epígrafe 6,1,3:

Como

CAPÍTULO 6 407 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Finalmente puede plantearse que:

2
Y entonces para la comprobación:
2
Y para el diseño:

2
Esta expresión puede ponerse en función del área de refuerzo transversal calculado, , quedando:
1

Si y considerando 45

Este refuerzo longitudinal, distribuido perimetralmente en la sección, se debe adicionar al calculado


para la flexión compuesta.

6,2,5 RECOMENDACIONES DE DISEÑO


• Armadura mínima
Siempre que se colocará la cantidad de refuerzo mínimo
En los estribos
1
´2 0,33
16
Para el refuerzo longitudinal
5 ´
,
12
debiendo considerarse que:
1
16
• Separación de la armadura de torsión
La separación de la armadura transversal de torsión, no debe exceder el menor de los valores
indicados a continuación:

8
30 cm
La armadura longitudinal de torsión debe estar distribuida a lo largo del perímetro del estribo
cerrado, con una separación máxima de 30 cm. Las barras o alambres longitudinales deben estar
ubicados dentro de los estribos con, al menos, una barra o alambre longitudinal en cada esquina de
los estribos.

CAPÍTULO 6 408 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Las barras o alambres longitudinales deben tener un diámetro mayor que:

4
10 mm
siendo la separación de los estribos.
La armadura de torsión se debe prolongar, como mínimo, una distancia más allá del
punto en el que ya no es teóricamente necesaria.
• Detalles de la armadura de torsión
La armadura de torsión puede estar constituida por barras o alambres longitudinales y por una o
más de las combinaciones de armaduras mostradas en la figura 6,15:
- estribos cerrados perpendiculares al eje del elemento,
- malla de acero soldada dispuesta en forma de jaula cerrada, con sus alambres transversales
ubicados en forma perpendicular al eje del elemento,
- armadura en forma de zunchos en las vigas no pretensadas.

Figura 6,15: Detalles de colocación de las armaduras a torsión

La armadura transversal de torsión debe estar anclada por alguna de las siguientes opciones:
- con un gancho a 135° alrededor de una barra o alambre longitudinal,
- con anclajes que cumplan las especificaciones correspondientes, ver Capítulo IX, en las
zonas donde el hormigón que rodea al anclaje está protegido contra el descascaramiento
mediante un ala, una losa o un elemento similar, según se muestra en la figura 6,16

La armadura longitudinal de torsión debe ser anclada en ambos extremos del elemento. En las
secciones huecas solicitadas a torsión, la distancia desde el eje de la armadura transversal de
torsión, hasta la cara interior de la pared de la sección hueca, debe ser 0,5

CAPÍTULO 6 409 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Figura 6,16: Descascaramiento de las esquinas en vigas a torsión

Ejercicio 6.2
Diseñe a cortante y torsión la viga de borde que soporta una losa en voladizo, con las características
que se muestra en la figura 6,17. Sobre el conjunto actúa sobrecarga de 2 kN/m2 y los materiales tiene
resistencias de ´ 30 y 420

Figura 6,17: Secciones de la viga y la losa. Ejercicio.

Cálculos y discusión
1. Calculo de las cargas y solicitaciones
En la losa
24 · 0,15 · 1,85 6,66 /
2 · 1,85 3,7 /

CAPÍTULO 6 410 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

1,2 1,6
1,2 · 6,66 1,6 · 3,7 13,17 /
En la viga
24 · 0,3 · 1,65 4,68 /
2 · 0,3 0,6 /
1,2 · 4,68 1,6 · 0,6 6,456 /
Finalmente:
19,63 /
El gráfico cortante de la viga se indica en la figura 6,18, donde:

Figura 6,18: Cortante en la viga

2
10
19,63 98,13
2
La sección crítica, a de la cara del apoyo, es 73 . Por lo que el cortante de
cálculo ,
,
,
,
, 98,13 83,8
Para el momento torsor actuante sobre la viga

13,17 · 1,075 14,16 · /


Siendo el valor máximo sobre el apoyo de la viga:

2
10
70,79 14,16
2
Y el gráfico de momento torsor sobre la viga se muestra en la figura 6,19:
En la sección crítica, a del apoyo:
,
,

CAPÍTULO 6 411 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

,
, 70,79 60,46

Figura 6,19: Torsión en la viga

2. Comprobación de la necesidad del diseño por torsión


Si , no se requiere refuerzo por torsión
Como

300 ´

Y la viga y la losa son homogéneas la sección a considerar como resistente a torsión, como se indica
en la figura 6,20, será la viga y parte de la losa.

Figura 6,20: Sección resistente a la Torsión.

Calculando la profundidad de losa a considerar, , se toma el menor de los siguientes valores:


65 15 50 ó 4 4 · 15 60
Tomado al menor que es
Entonces la dimensiones de la sección compuesta son:
65 · 30 15 · 50 2700
2 · 65 2 · 30 50 290

CAPÍTULO 6 412 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Y finalmente:
,
300√30 45,44 ·
,
Como
11,36
, ·
4
Es necesario colocar refuerzo por torsión
3. Comprobación de la resistencia de las bielas a compresión
La comprobación de que la sección de hormigón no es insuficiente para resistir, en conjunto con el
refuerzo, la acción combinada de la torsión y el cortante se realiza por medio de la siguiente
verificación:

, ,
670 ´
1,7
Para obtener y , área y perímetro de la línea media de los estribos se emplea la figura 6,21

Considerando:
Recubrimiento =3cm
Para agresividad baja y
hormigonado “in situ”
Considerando estribos
Nº 10 db ≈ 10mm

Figura 6,21: Determinación de Aoh y Ph.

23 · 58 50 · 8 1734
2 58 23 2 · 50 262
Calculando el 1er término:
, , · ,
3136,18kN/m
, · , , · ,
Como
170 ´
El segundo término de la ecuación puede plantease como
170 ´ 670 ´ 840 ´
0,75 · 840√30 3450,65 /
Que como es mayor que la expresión anterior permite concluir que la sección está bien
dimensionada para resistir los efectos de la combinación de torsión y cortante

CAPÍTULO 6 413 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

4. Cálculo de los estribos


Por torsión
Como
,
2
Y siendo
0,85
0,85 · 1734 1473,9
Finalmente
6046
0,0651
0,75 · 2 · 1473,9 · 42
Para el cortante
Utilizando el procedimiento simplificado
170 ´
170√30 · 0,3 · 0,58 162,02
Como 121,51 no se requiere colocar estribos por cálculo ante el cortante.
Y finalmente el refuerzo a colocar en la zona de máximo cortante y momento torsor será:

0,0651 0 0,0651
2
Y como se colocarán estribos Nº 10
,
10,91
,
Comprobándose las recomendaciones para el refuerzo transversal mínimo, el espaciamiento
máximo para la torsión será
32,75 30
8
Valor menor que el espaciamiento máximo a cortante, igual a 29 , que será entonces el
predominante.
Con este valor se comprueba el área mínima de refuerzo transversal por
1
2 ´ 0,33
16
El 1er término sera:
·
√30 0,709
El 2do:
·
0,33 0,684
Siendo el área colocada de estribos Nº 10 con 1,42 mayor que ambas restricciones, por lo
que el criterio de espaciamiento máximo predomina respecto al de área mínima, resultando la solución
válida.
La distribución de los estribos, entre la zona de espaciamiento mínimo, 10 cm, y máximo de 29 cm,
se basa en relacionar las distancias a reforzar con los espaciamientos. Para ello como el Cortante y el

CAPÍTULO 6 414 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Torsor varían linealmente y se anulan en la sección central de la viga, la sección en que debe comenzar
a utilizarse la separación máxima entre los cercos se puede determinar por proporcionalidad.
Un primer paso es determinar la distancia a que se comienzan a colocar estribos al espaciamiento
máximo, por lo que siguiendo esta proporción, se calcula que está medida desde el centro de luz.
Con el apoyo de la figura 6,22 puede obtenerse la relación:
,

2
Y como:

, 2
Entonces para el espaciamiento máximo el valor de momento torsor actuante es:
2
Por lo que podrá plantearse que:
,

Y finalmente calcular la distancia como:

2
5 0,73 1,47
Por lo que los estribos se distribuirán en un tramo de 2,8 m a partir de del apoyo, a un
espaciamiento menor del máximo, como se indica en la figura 6,22
Una solución conservadora es colocar en este primer tramo el espaciamiento crítico de 10cm, sin
embargo podría buscarse una respuesta más racional colocándose estribos con espaciamientos
diferentes, por ejemplo la siguiente distribución:
• 15 estribos, espaciados a 10 cm en una distancia de 1,55 m de los apoyos. A partir de este
punto el espaciamiento será
1,55 0,58
10 19 16,35
2,9
• 5 estribos, espaciados a 16 cm en una distancia de 0,80 m a continuación de la anterior. A
partir de este punto el espaciamiento será.
, ,
10 19 21,6
,

6 estribos, espaciados a 20 cm a una distancia de 1,20 m seguidamente a los anteriores. A
partir de este punto se colocará el espaciamiento máximo de 29 cm.
La distribución definitiva se muestra en la figura 6,22

CAPÍTULO 6 415 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Figura 6,22: Distribución del refuerzo transversal.

5. Cálculo del acero longitudinal


1

Como y puede suponerse 45 entonces

0,0651 · 262 17,06


Chequeando el valor de refuerzo mínimo
5 ´
,
12
5√30 2700
0,0651 · 262 0
,
12 420
Además debe comprobarse que el área mínima solo a torsión cumpla la siguiente condición:

CAPÍTULO 6 416 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

1 1 30
0,0229
16 16 420
Y como se cumplen todas las restricciones impuestas se da por concluido el diseño y se colocarán
las 10 barras Nº 16, 19,90cm2, distribuidas en el perímetro de la sección, como se muestra en las
figuras 6,23; que deberán sumarse a las calculadas para resistir el momento flector.

Figura 6,23: Distribución del refuerzo longitudinal

Ejercicio 6.3
Se presenta la Planta del Nivel Típico del entrepiso correspondiente a un edificio social de 5
Niveles. La figura 6,24 ofrece los detalles de la Planta.

Figura 6,24: Planta ilustrada del sistema de entrepiso. Ejercicio 6.3

CAPÍTULO 6 417 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

El entrepiso queda resuelto estructuralmente de la siguiente manera: se trata de un sistema de


columnas hormigonadas in situ de 40cmx40cm, ubicadas en los ejes longitudinales de la edificación.
La distancia entre ejes de las vigas es de 18 m y entre columnas de 9.00m. A las columnas descargan
vigas de sección rectangular con salientes o entalladuras para permitir luego el apoyo de losas
ahuecadas pretensadas que definen el entrepiso. A lo largo de los ejes extremos las vigas, en este caso
de borde, se conectan a las columnas para transmitir la torsión, pero entre ellas y sobre las columnas se
interrumpe la continuidad.
Diseñe la armadura longitudinal y transversal requerida para las vigas de borde si la carga
permanente, incluyendo peso de la losa, del relleno y de piso, es de 3 kN/m2, mientras que la de uso es
de 1.5 kN/m2. Considere un hormigón de 25MPa y acero G-40 y G-60 para las armaduras transversal y
longitudinal, respectivamente.

Cálculos y discusión
1. Cálculo de las cargas y las solicitaciones.
Se va a considerar que sobre la losa las cargas actúan uniformemente repartidas.
Al evaluar la carga que tributa la losa a la viga de borde debe tomarse en cuenta que la placa
elastomérica que posee la losa garantiza corrimientos horizontales y giros en uno de sus apoyos y
puede ser considerada como un elemento isostático trabajando en la luz de 9.00m. Por lo que con el
apoyo de la figura 6,25:

Figura 6,25: Carga que tributa la losa sobre la viga de borde

En la losa
3 / 3 · 18 27 /

CAPÍTULO 6 418 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

1,5 / 1,5 · 18 13,5 /


En la viga se calcula el peso propio
24 0,4 · 0,8 0,16 · 0,2 8,4 /
Finalmente:
1,2 1,6 1,2 27 8,4 1,6 · 13,5 64,08 /
1,2 · 1,6 1,2 · 27 1,6 · 13,5 54 /
Para el momento torsor actuante sobre la viga
·
54 · 0,28 15,12 · /
Como la viga de borde no posee continuidad sobre las columnas, se trata de un elemento isostático
que se debe diseñar para la totalidad del momento torsor mayorado, ya que este se requiere para el
equilibrio, es decir, no puede aprovecharse la redistribución.
Momento Flector (para el diseño de la armadura longitudinal a flexión)
64,08 · 9 650 ·
Cortante (para el diseño de la armadura transversal a cortante y a torsión)
Como no existe fuerza ni momento torsor concentrado entre la cara del apoyo de la viga y la
sección situada a una distancia de ella, esta última se considera la sección crítica a cortante. Si se
supone un recubrimiento teórico de la armadura longitudinal igual a 7cm, entonces 73 .
Como la columna tiene 40cm de peralto la sección crítica se encuentra a 20 del eje
como se aprecia en la figura 6,26, sección en que se debe evaluar el Cortante y la Torsión.

Figura 6,26: Sección crítica a cortante y torsión

CAPÍTULO 6 419 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

Entonces el cortante en el apoyo será:


64,08 · 9 288
Y en la sección crítica:
, ,
, ,
288 228,48
,
Momento Torsor (para el diseño de la armadura a torsión)
Como igual no existe un momento torsor concentrado entre la cara del apoyo de la viga y la sección
situada a una distancia de ella, esta última se considera la sección crítica a torsión:
Entonces el momento torsor en el apoyo será:
15,12 · 9 68,04 ·
Y en la sección crítica:
, ,
, 68,04 53,98 ·
, ,
Resumen, que también se muestra en la figura 6,27:
Mu= 650 kN.m (en el centro de la luz)
Vu,max= 228,5 kN (en la sección situada a una distancia “d” de la cara de la columna)
Tu,max= 54 kN.m (en la sección situada a una distancia “d” de la cara de la columna)

Figura 6,27: Solicitaciones sobre la viga de borde

2. Comprobación de la necesidad del diseño por Torsión.


Si no se requiere refuerzo por torsión
Como

300 ´

Donde para los siguientes cálculos se incluye la entalladura de la viga de borde


0,4 · 0,8 0,16 · 0,2 0,352

CAPÍTULO 6 420 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

2 · 0,16 2 · 0,4 0,8 2,72


Y finalmente:
,
300√35 88,9 ·
,
Como
16,67 ·
4
Es necesario colocar refuerzo por torsión
3. Comprobación de la resistencia de las bielas a compresión
Comprobando que la sección de hormigón resista la acción combinada de la torsión y el cortante por
medio de la siguiente verificación:

, ,
670 ´
1,7
Se obtiene y , área y perímetro de la línea media de los estribos, con el apoyo de la figura
6,28
33 · 73 12,5 · 13 2571,5
2 33 73 2 · 12,5 237

Considerando:
Recubrimiento =3cm
Para agresividad baja y
hormigonado “in situ”
Considerando estribos
Nº 10 db ≈ 10mm
r1 = 3,5cm

Figura 6,28: Valores de Aoh y ph


Calculando el 1er término:
, · ,
1381 /
, · , , · ,
El segundo término de la ecuación puede plantease como
840 f ´=0,75 · 840√25 3150 /
Por lo que la sección es apropiada para resistir la combinación del momento torsor y el cortante.
4. Cálculo de los estribos
Por torsión
Se trata de estribos cerrados de 2 ramas, elaborados con acero G-40, Nº10

CAPÍTULO 6 421 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

300 0,71
Como

2
Y siendo
0,85
0,85 · 2571,5 2185,78
Finalmente
5400
0,0549
0,75 · 2 · 2185,78 · 30
Por cortante
Utilizando el procedimiento simplificado
170 ´
170√25 · 0,4 · 0,73 248,2
Como 186,15 se requiere colocar estribos por cálculo ante el cortante, procediendo
a su cálculo a través de:

228,5
248,2 56,44
0,75
El espaciamiento de los cercos (en este caso de dos ramas) requerido a cortante, cuando ellos son
perpendiculares al eje de la pieza, viene dado por:

56,44
0,026
30 · 73
Para calcular el espaciamiento requerido de los estribos por la torsión y el cortante combinados:
0,026
0,0549 0,0678
2 2
Y como se colocarán estribos Nº 10
,
10,48
,
Comprobándose las recomendaciones para el refuerzo transversal mínimo, el espaciamiento
máximo para la torsión será
29,63 29 30
8
Valor menor que el espaciamiento máximo a cortante, igual a 36,5 , por lo que será entonces
el predominante.
Con este valor se comprueba el área mínima de refuerzo transversal por

CAPÍTULO 6 422 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

1
2 ´ 0,33
16
El 1er término sera:
·
√25 1,23
El 2do:
·
0,33 1,3
Siendo el área colocada de estribos Nº 10 con 1,42 mayor que ambas restricciones, por lo
que el diámetro del estribo escogido se corresponde con el espaciamiento máximo. En caso de que
no se cumpliera esta restricción lo más apropiado es reducir el espaciamiento máximo en una
proporción
La distribución de los estribos, entre la zona de espaciamiento mínimo, 10 cm, y máximo de 29 cm,
se basa en relacionar las distancias a reforzar con los espaciamientos. Para ello como el Cortante y
el Torsor varían linealmente y se anulan en la sección central de la viga, la sección en que debe
comenzar a utilizarse la separación máxima entre los cercos se puede determinar por
proporcionalidad, como se indica en la figura 6,29.

Figura 6,29: Distribución del refuerzo transversal

Evaluada a partir del eje de la viga:


0,93 4,5 0,93 1,19
Finalmente los estribos se distribuirán en un tramo de 2,38 m a partir de del apoyo, a un
espaciamiento menor del máximo, como se indica en la figura 6,29. Luego vendrían los ajustes
necesarios a partir del espaciamiento de los cercos que se da en cada uno de estos tramos, es decir, a
la hora de hacer la ingeniería de detalle para dibujar el plano.

CAPÍTULO 6 423 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

5. Cálculo del acero longitudinal

300
0,0678 · 237
11,47
420
Verificando la cuantía mínima para la armadura longitudinal:
5 ´
,
12
5√25 3520 300
, 0,0678 · 237 11,44
12 420 420
Donde se comprueba que el área solo a torsión cumpla la siguiente condición:
1 1 40
0,022
6 16 300
Como , se cumplen las restricciones impuestas se da por concluido el diseño y se
colocarán las 6 barras Nº 16, 11,94cm2, distribuidas en el perímetro de la sección, como se muestra en
la figura 6,30; que deberán sumarse a las calculadas para resistir el momento flector.

Figura 6,30: Detalle del armado longitudinal de la viga para la torsión

CAPÍTULO 6 424 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1. Calcule la resistencia a la torsión de una viga de sección rectangular de 40 x 60 cm y 5m de luz.
Esta sección está armada con 8 barras Nº25 como refuerzo longitudinal a la torsión, repartido
perimetralmente y estribos Nº10 espaciados 15cm y un recubrimiento de 40mm. Todo el acero es
G-40 y el hormigón tiene una ´ 25 .
Exprese la resistencia de la viga en una curva de comportamiento.
2. En la figura 6,31 se muestra una marquesina en voladizo integral, soportada por una viga de
sección rectangular. La estructura será construida en una zona con agresividad media.
A partir de esta información diseñe la viga para resistir las solicitaciones de flexión y torsión.

Figura 6,31: Ejercicio propuesto 2

3. Una viga de sección rectangular, 60 y 40 y 7m de luz está sometida a una carga


uniformemente distribuida y mayorada, 25 / y un momento torsor, también
uniformemente distribuido y mayorado, 50 · / . Si está viga está situada en un área
con baja agresividad y se empleará hormigón de ´ 30 y refuerzo longitudinal y transversal
de 300 , diseñe el elemento para resistir las cargas actuantes.
4. La viga T calculada en el ejercicio resuelto 4,10 del Capítulo IV ha sufrido cambios en la acción de
la carga de uso, que se ha reducido a la mitad pero se ha desplazado 20cm a la derecha del eje de la
sección. Diseñe el refuerzo longitudinal para las nuevas condiciones y los estribos requeridos para
soportar la combinación del momento torsor y el cortante. Debe considerar el aporte que brinda a la
torsión la losa, zona en la que puede colocar refuerzo para resistirla.

CAPÍTULO 6 425 
                                                                                                                                                                            EL ESFUERZO TANGENCIAL DE TORSIÓN 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Babe Ruano M. “Elementos de Estructura de Hormigón Armado”. Tomo I. Editorial Pueblo y
Educación. la Habana. Cuba. 1978
4. Babe Ruano M. “Hormigón Armado para Arquitectos. Editorial ISPJAE 1986
5. Baykov, V. y E. Sigalov. Estructuras de Hormigón Armado. Moscú: Ed. Mir, 1986
6. Collins, M. Comportamiento del Hormigón. Impresiones Ligeras, ISPJAE. 1978
7. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
8. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
9. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de Concreto Presforzado. México: Ed. Limusa, 1999
10. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979
11. Stiopin P. A. Resistencia de materiales. Editorial MIR. Moscú. 1979

CAPÍTULO 6 426 
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

CAPÍTULO 7
Estados Límites de Utilización
7,1 INTRODUCCIÓN
En los capítulos precedentes se ha analizado el comportamiento del Hormigón Armado en la rotura,
en el Estado Límite Ultimo de Agotamiento de la sección. En el caso de la flexión se evalúa el
agotamiento a Momento Flector y a Fuerza Cortante.
En la curva de comportamiento , figura 7,1, se aprecia claramente la trayectoria de
resistencia – deformación de una sección a flexión.

Figura 7,1: Curva de comportamiento en vigas

Donde se diferencia dos ETAPAS de análisis.


ƒ ETAPA DE ROTURA:
Valores que caracterizan el agotamiento, en los que se diseña la sección para resistir la
combinación de carga más desfavorable ·
ƒ ETAPA DE SERVICIO
Es la etapa de “FUNCIONAMIENTO” de la viga, por lo que para , debe garantizarse
que el elemento no se agriete ni se deforme más allá de valores permisibles. Esto es lo que se
llama el chequeo de los Estados Límites de Utilización: de Fisuración y de Deformación.
El valor de momento se calcula con las cargas de servicio, sin mayorar, es decir que:
· donde 1

CAPÍTULO 7 427
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

En la etapa de funcionamiento el Momento que provoca la fisuración de la sección ( ) resulta una


frontera en la valoración del comportamiento.
Si la sección no se fisura y aporta en su totalidad, como se puede apreciar en la curva
. En las vigas comunes, cuando se produce el valor de ya la sección se fisuró, pues ocurre
que .
Por tanto podrá establecerse dos zonas
ƒ sección no fisurada
ƒ sección fisurada
Ha sido confirmado fehacientemente, teórica y experimentalmente, que en el hormigón armado bajo
cargas de servicio el hormigón tiene un comportamiento que puede admitirse como ELÁSTICO, por lo
que a continuación se desarrollan las ecuaciones que rigen esta hipótesis.

7.1.1 MOMENTO DE FISURACIÓN


En las secciones de Hormigón Armado el cálculo del tiene en esencia una importancia
referencial, pues como regla estas se fisuran para cargas relativamente bajas.
Considerando un diagrama lineal ´, se muestra en la figura 7,2 los diagramas tensiónales
para y aplicando Navier.

Figura 7,2 Momento de fisuración en sección con comportamiento elástico

´
Donde:
fr máxima tensión a tracción del hormigón a flexión
0,62 ´
´ Módulo de la sección
Para tomar en cuenta el aporte del refuerzo colocado en la sección se calcula la SECCIÓN
TRANSFORMADA, lo que se ilustra en la figura 7,3
Las áreas transformadas de acero a hormigón se obtienen por:

· ·
· ´· · ·

CAPÍTULO 7 428
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Y como ´
· ·

Donde es el Modulo de equivalencia

Figura 7,3: Sección transformada

Entonces:
Ah = Área hormigón + Área transformada del acero
· · ´ · ´
Si se considera el área de hormigón desplazada por el refuerzo:
· 1 ´
Para obtener la posición del centroide de la sección transformada, , se calcula el Momento
Estático respecto al borde inferior

1 · 1 ´ ´
2

Y finalmente para calcular el Momento de Inercia de la sección transformada, se divide la sección


en partes y se trabaja con la expresión

Donde:
Momento de inercia total de la sección transformada respecto a su centroide
Momento de inercia de cada parte de la sección total respecto a su centroide
Área de cada parte de la sección
Distancia del centroide de cada área hasta el centroide de la sección
Para una sección rectangular, despreciando las inercias de los aceros respecto a su propio centroide:

1 1 ´ ´
12 2
Entonces para el cálculo definitivo del , tomando en cuenta la SECCIÓN TRANSFORMADA

CAPÍTULO 7 429
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

7.1.2 SECCIÓN FISURADA


Cuando la sección está fisurada pero aún no ha entrado en la fase de agotamiento, siendo
la etapa más común de la vida de una viga.
Analizando para el comportamiento de la sección bajo régimen elástico y con apoyo de la
figura 7,4, se desarrollan las ecuaciones básicas del comportamiento de la sección. Nótese que se llama
a la posición de la línea neutra, para diferenciarla de , valor de esta cuando está sometida a , en
el agotamiento.

Figura 7,4 Sección fisurada

Σ 0

· ´ ´
Donde:
´
´ ´

Y por las ecuaciones de compatibilidad


´ ´
´
Sustituyendo en la ecuación de fuerzas
´
´ · ´ ´ ´

Como y considerando el área de hormigón desplazado por el refuerzo comprimido, para


calcular se resuelve la ecuación
1 ´ 1 ´ ´ 0
La conclusión del problema se logra calculando y el resto de las deformaciones, trabajando en la
ecuación de momentos respecto a

CAPÍTULO 7 430
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

·´ ´ ´
3
O preferiblemente respecto a la resultante del hormigón
´ ´ ´
3 3
Y como
´
´
Finalmente:
´
´ ´
3 3
Despejando el valor de la tensión en el acero principal:

´ ´
´ 3
3
Y puede calcularse

´
´ ´
´
Pero desde el punto de vista práctico lo importante es el cálculo de , pudiendo admitirse una
solución más simple, despreciando el aporte de ´.
Entonces
·

3
Pudiéndose calcular sin considerar el aporte de ´, expresión más sencilla y que no provoca
variaciones notables en los resultados. Para estas condiciones la ecuación de fuerzas quedaría:
0

Ejercicio 7.1
Obtenga el Momento de Fisuración y la tensión del refuerzo principal para la sección que se
muestra en la figura 7,5 sobre la que actúa un momento de servicio: = 135 kN.m. La viga fabricada
“in situ”, está situada en una zona de agresividad MEDIA, siendo el recubrimiento efectivo 40mm
´= 3.98 cm2 (2 barras Nº 16)
= 10,2 cm2 (2 barras Nº 25)
´ = 20 MPa
= 420 MPa
= 6,22c ´= 5,75cm

CAPÍTULO 7 431
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Figura 7,5: Ejercicio 7,1

Los recubrimientos mecánicos fueron obtenidos para las características de la barras por la tabla A-8

Cálculos y discusión
1. Cálculo de las características geométricas de la sección transformada.
Construyendo una TABLA para el cálculo de las características geométricas de la sección:

TABLA 7,1: Características geométricas de la sección transformada


Sección Ai(cm2) yi (cm) Ai .yi (cm3) Ioi Ai .yi 2 Iy(cm4)
1. (Hormigón) 1800 30 54000 540000 1620000 2160000
2. (n-1)As′ 33.89 53,78 1838,73 99760,03 99760,03
3. (n-1)As 86.85 5.75 540,24 3360,28 3360,28
Σ 1920.75 56378,96 540000 1723120,31 2263120,31

= 2.105 MPa
4700 ´ 21019
9,52
1920,75
,
29,35
,

2263120,31 1920,75 · 29,35 60248,41


Pudiéndose calcular también por:
· 1 1 ´ ´
2
54000 1800 29,35 30 9,52 1 10,2 29,35 5,75 9,52 1 53,78
29,35
60248,41
2. Cálculo del Momento de fisuración:

CAPÍTULO 7 432
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

0,62 ´ 2,77
,
608248,41 5746 57,46 .
,
Si se hubiera trabajado con la sección bruta.
,
540000 4991 49,91 .
Lo que representa un 16% menor, demostrándose la validez de los cálculos con la sección
transformada
3. Cálculo de la tensión en el acero traccionado:
De la ecuación de fuerzas
1 ´ 1 ´ ´ 0
Los coeficientes de la ecuación son.
15
9,52 · 10,2 9,52 1 3,98 130,95
9,52 · 10,2 · 53,78 9,52 1 3,98 · 5,75 5024,91
, , · · ,
14,45
·
Entonces

´ ´
´ 3
3
, 27,096 270,96
, , , , ´
, , , , ,

Sin considerar el aporte del refuerzo comprimido:


0
, , · · ,
15,7
·

3
, 27,26 272,63
, ,

Demostrándose que la diferencia no es significativa validándose el procedimiento más sencillo

7,2 FISURACIÓN
Para el control de la fisuración, desde la normativa NC-53-39-97 “Obras de Hormigón Armado.
Principios Generales y Métodos de Cálculo”, se introduce en Cuba el enfoque del ACI para la
verificación del Estado Límite de Abertura de Fisuras, manteniendo el enfoque histórico para los
restantes Estados Límites de Fisuración, promovidos por las normativas europeas.
La fisuración en elementos de Hormigón Armado es inevitable, pues aparece cuando se sobrepasa la
capacidad resistente del hormigón a tracción que es baja, aproximadamente de un 10% de su
resistencia a compresión. Las grietas pueden producirse por diferentes efectos, los más importantes la

CAPÍTULO 7 433
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

acción de las cargas que provocan solicitaciones de flexión o torsión de la sección, pero también
debido a cambios de temperatura, la retracción del hormigón u otra deformación sobre un elemento
con determinadas restricciones a los desplazamientos.
En el presente capítulo se estudian las grietas provocadas por el Momento Flector. En el caso del
Hormigón Armado, como regla, las solicitaciones producidas por las cargas de servicio superan el
Momento de Fisuración de la sección, conduciendo al inevitable agrietamiento.
Se han identificado tres motivos por los cuales es necesario limitar el ancho de las fisuras en el
hormigón. Estos son la apariencia (estética), la corrosión y la impermeabilidad.
La apariencia es importante en el caso del hormigón a la vista y el agrietamiento por tanto tiene un
papel muy importante, que justifica un riguroso control del ancho de la fisura.
La corrosión es importante en el caso del hormigón expuesto a ambientes agresivos, condiciones
típicas en climas tropicales, como el cubano. Se ha demostrado que para limitar este efecto las medidas
más efectivas están en la utilización de hormigones de mejor calidad y aumentando el espesor del
recubrimiento de hormigón a las barras de refuerzo, no es la abertura de la fisura un factor decisivo,
por lo que las últimas disposiciones del ACI no dirigen el control del agrietamiento a limitar el ancho
de esta.
La impermeabilidad requiere una severa limitación del ancho de las fisuras, aplicable solamente a
elementos que contengan líquidos o granos o que demanden otros requerimientos especiales por la
agresividad del medio o por necesidades del estado de la superficie, las exigencias alrededor de la
fisuración se incrementan y demandan un tratamiento particular.

7.2.1 ESTADOS LÍMITES DE FISURACIÓN:


La prevención de la fisuración es considerada por la norma cubana NC-53-39-97 en tres Estados
Límites:
• Estado Límite de descompresión
• Estado Límite de formación de fisura.
• Estado Límite de abertura de fisura
Descompresión
Prohíbe la aparición de tracciones en la sección, por tanto la resultante de las fuerzas actuantes en la
sección está dentro del Núcleo Central, concepto definido en resistencia de materiales como la zona de
la sección en que colocada la resultante de las fuerzas se asegura que esta esté totalmente comprimida.
Formación de fisura
Es el estado donde la tensión de tracción de la fibra más traccionada, calculada para una sección
homogeneizada, es igual o menor a la resistencia a la tracción del hormigón.
0,62 ´

En el capítulo II se evaluaron detalladamente estos casos al definir las combinaciones de carga y


curvatura en una sección a flexión, o de carga y desplazamiento en un tensor, en que se produce la
fisuración.
Estos Estados Límites son propios del hormigón pretensado, por lo que se profundizará en ellos en
los capítulos correspondientes del tomo II .

CAPÍTULO 7 434
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Abertura de fisura
Este es característico del hormigón armado que, como se demostró en el capítulo de
comportamiento del hormigón, está fisurado bajo las cargas de servicio. Ha sido práctica en los últimos
años chequear este Estado Límite a partir del control del ancho característico de la fisura ( ),
calculado a nivel del centro de gravedad de las armaduras más próximas a la fibra más traccionada, el
que no debe sobrepasar un valor especificado en función de las condiciones ambientales.
Sin embargo en investigaciones desarrolladas en los últimos años y resumidas por el Comité ACI
224, sobre el “Control de la Fisuración en Estructuras de Hormigón” se establece que:
“la tendencia del diseño de hormigón armado y pretensado para asegurar una fisuración
aceptable bajo cargas de servicio consiste en proveer un detallado adecuado, tal como requisitos
de armadura mínima y correcta selección de los diámetros de las barras, separación de las
barras y reducción de las restricciones, antes que en tratar de aplicar métodos sofisticados para
calcular las fisuras”
Por tanto el control del ancho de la grieta se convierte en un análisis específico y diferenciado para
las estructuras que requieran cumplir determinadas exigencias estéticas o de impermeabilidad. En este
sentido es importante definir el concepto de abertura de fisura máxima, para lo que, en las condiciones
cubanas, son válidas las indicaciones de la normativa NC 250:04 “Requisitos de durabilidad para el
diseño y construcción de Edificaciones y Obras Civiles de hormigón estructural”. A continuación se
detalla el enfoque en este sentido.(10)
Las condiciones de agresividad del ambiente se clasifican en cuatro categorías, (ver capítulo VIII):
1. Agresividad MUY ALTA:
Elementos de estructuras marinas por encima del nivel de la marea alta y en zonas de recorridos
de mareas.
Estructuras situadas en las proximidades de la línea costera hasta 500 m. del mar en la costa
norte y hasta 100 m en la sur.
Estructuras no impermeabilizadas en contacto con aguas que presenten un contenido elevado de
cloruros, no necesariamente relacionados con el ambiente marino.
2. Agresividad ALTA:
Elementos de estructuras marinas sumergidos permanentemente.
Estructuras situadas en la franja costera a más de 500 m y hasta 3 Km. del mar en la costa norte
y a más de 100 m y hasta 1 Km. en la costa sur.
Estructuras soterradas bajo la influencia total ó parcial de agua de mar o salobre.
3. Agresividad MEDIA:
Estructuras situadas en la franja costera a más de 3 Km. y hasta 20 Km. de la costa norte y a
más de 1 Km. y hasta 20 Km. de la costa sur.
Estructuras soterradas bajo la influencia total o parcial de aguas y suelos comunes.
Depósitos de agua dulce.
Interiores de edificaciones aisladas del medio exterior y sometidas a humedades altas ó
condensaciones.
Estructuras situadas en zonas de humedades relativas medias anuales mayores de 65%.
4. Agresividad BAJA

CAPÍTULO 7 435
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Estructuras situadas a más de 20 km de ambas costas.


Interiores de edificaciones no sometidos a condensaciones.
Estructuras soterradas no afectadas por las aguas subterráneas o freáticas en suelos comunes.
Estructuras situadas en zonas de humedades relativas medias anuales iguales ó menores del
65%.
La selección del ancho permisible de la grieta se hace según la NC 250:04, atendiendo a la tabla 7,2:
En consonancia con lo expresado anteriormente, la tabla 7,2 se convierte en una guía general para el
proyectista en el diseño de elementos a flexión y un complemento de los análisis globales considerados
para garantizar la correcta protección del refuerzo y durabilidad de la estructura, conocido que el ancho
de fisura no siempre es un indicador confiable de la corrosión permisible del acero. Estos valores de
abertura máxima se compararán con los obtenidos por las expresiones recomendadas en los epígrafes
siguientes, con la certeza que en la estructura ocurrirán grietas superiores a las estimadas y que
crecerán en el tiempo.

TABLA 7,2: Máxima abertura de fisura por requerimientos de durabilidad (mm)


AGRESIVIDAD. HORMIGÓN ARMADO
Muy alta Tipo 1 – 0,15 (**)
Tipo 2 – 0,2 (**)
Alta 0,25
Media 0,30
Baja 0,35

NOTAS:
(*) Se deberá comprobar que el acero activo se encuentre en la zona comprimida de la sección bajo la combinación de
acciones casi permanentes.
( **) El tipo 2, en agresividad muy alta corresponde a:
- Edificaciones ubicadas en una franja hasta 500 m del mar en la Costa Norte y hasta 100 m en la Sur
- Edificaciones ubicadas en cayos.
Para el resto de las “Descripciones” de agresividad muy alta le corresponde el tipo 1
Los valores de abertura de fisura de la tabla son medidos a cara del elemento (fibra más traccionada) y corresponden a
combinación de acciones casi permanentes.

7.2.2 FACTORES INFLUYENTES EN LA FISURACIÓN


El mecanismo de aparición de las grietas ha sido caracterizado por Murashev y se esquematiza en la
figura 7,6.
La primera fisura se presenta cuando la tensión al nivel del acero sobrepasa la resistencia a la
tracción del hormigón , y por tanto desaparece el trabajo conjunto, tomando el acero todo el esfuerzo
lo que provoca:
- Incremento del esfuerzo del hormigón comprimido
- Aumento de la curvatura φ al subir la línea neutra,
- A lo largo del elemento y en función del desarrollo de las fisuras, son variables y
La aparición de la próxima fisura es un fenómeno que aún no está claramente explicado pero ocurre
al sobrepasarse, en la zona entre las primeras grietas, la tensión límite a tracción del hormigón. Sin

CAPÍTULO 7 436
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

embargo se ha demostrado que es la abertura de la primera grieta la que provoca la situación más
desfavorable.

Figura 7,6: Mecanismo de formación de fisuras

La corrosión del acero siempre se ha asociado a la presencia de la fisuración. Sin embargo, se ha


demostrado que el ancho de los grietas no influye directamente en esta reacción sino en el periodo de
tiempo requerido para que ella tenga lugar.
Los factores que pueden incidir en la fisuración son muchos y se manejan de diferentes formas por
las normativas internacionales. En general hay coincidencias en que los factores mas importantes son:
la tensión en el acero, la adherencia entre el hormigón y el acero, la cuantía del refuerzo principal, la
calidad acero, la característica de la superficie de las barras, la calidad del hormigón, el diámetro de las
barras y su colocación, la presencia de grupos de barras, etc.
Estos factores provocan dos efectos principales sobre la sección: la tensión en el acero y la
adherencia, y por tanto el accionar del proyectista debe estar dirigido a su regulación.
A continuación se evalúan cada uno de estos factores a la luz del enfoque de diferentes normativas y
por resultados de la experimentación, resultados obtenidos en la Facultad de Construcciones de la
UCLV, a principio de la década de los noventa.
La tensión en el refuerzo principal resulta el elemento principal y tiene una relación prácticamente
lineal con la abertura de fisura. Esta apreciación se confirma al evaluar el resultado de ensayos que
se muestran en la figura 7,7.
Se aprecia además como la normativa del ACI-95 ofrece resultados alejados conservadoramente de
los ensayos. Por otra parte se confirma la validez del tratamiento lineal de la sección bajo este
régimen de carga. Si se usa acero de alta calidad la fisuración aumenta, pues la tensión de trabajo
del acero es alta

CAPÍTULO 7 437
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Figura 7,7: Resultados de ensayos y comparación de normativas

CAPÍTULO 7 438
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

La cuantía del refuerzo principal se manifiesta como tendencia asociada a la tensión del refuerzo.
Si se aumenta la cuantía de acero disminuye la fisuración porque baja la tensión en el acero, por lo
que secciones de gran ductilidad tendrán un alto grado de fisuración. Este factor es considerado por
prácticamente todas las normativas y su influencia se manifiesta en la figura 7,8, por otra parte los
ensayos demostraron que para altas cuantías algunas normativas no ofrecen resultados confiables.

Figura 7,8: Influencia de algunos factores. Comparación según algunas normativas

La influencia del diámetro de la barras ( ) está asociada a la necesidad de que las tensiones en el
área traccionada estén repartidas convenientemente y por tanto contribuyan a la adherencia acero –
hormigón. Usar diámetros pequeños brinda un mayor perímetro adherente, y por tanto menor
fisuración. Estas conclusiones se ratifican tanto en los ensayos como en la figura 7,8, que muestra
una comparación de diferentes normas.
El recubrimiento de las barras tiene un papel menos significativo en la abertura de fisuras, sin
embargo es deseable colocar barras lo mas cercanas posible al borde mas traccionado, buscando su
disminución, lo que se confirma apreciando la figura 7,8. en las nuevas disposiciones del ACI este
factor cobra mayor importancia dada la tendencia de buscar mayores recubrimientos para alcanzar
una mejor protección del refuerzo.

CAPÍTULO 7 439
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Una mayor calidad del hormigón trae mayor adherencia y eso implica menos fisuración, aunque
este factor no es tan decisivo en la abertura de la grieta, pero si en la protección del acero.
De esta manera puede determinarse que medidas son más efectivas para que se cumpla el estado de
fisuración. Pueden establecerse dos decisiones fundamentales:
1. Disminuir el diámetro de las barras calculados en el diseño resistente, manteniendo el área
teórica (dentro de lo posible), de esta forma disminuye la separación entre barras, se aumenta el
perímetro adherente y por tanto la adherencia acero – hormigón.
2. Aumentar la cantidad de acero, aumentar la cuantía, colocar refuerzo de menos calidad y
favorecer secciones con menor ductilidad, por tanto disminuir la tensión en el acero,

7.2.3 CÁLCULO DE LA ABERTURA DE FISURA.


Aunque la forma actual de garantizar el cumplimiento del Estado Límite de Aberturas de Fisuras,
propio de elementos de hormigón armado, no parte del cálculo del ancho de las grietas, a continuación
se abordan diferentes enfoques para su cálculo, con vistas a dotar al proyectista de estas herramientas,
siempre útiles en el análisis integral de las estructuras y para elevar la comprensión de su
comportamiento.
a) Enfoque del ACI hasta ACI 318-95
Las indicaciones del ACI, hasta ACI 318-95, establecían que la verificación del estado límite de
abertura de fisura, consistía en comprobar que el ancho máximo más probable que se puede presentar
en la superficie de una pieza sometida a flexión ( ) sea menor que el ancho permisible :

Estas disposiciones se basan en los trabajos de Gergely y Lutz que, para la flexión, pueden
simplificarse en la siguiente expresión:
1,1 · 10
Donde:
Factor de profundidad. Relación entre la distancia del eje neutro a la fibra más
traccionada y la distancia entre el eje neutro y el centroide del refuerzo principal, como
se muestra en la figura 7,9. Para vigas es aproximadamente 1.2 y para losas 1,35.

Figura 7,9: Factor de profundidad. Recubrimientos.

CAPÍTULO 7 440
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

tensión de trabajo del acero bajo cargas de servicio en MPa


El valor de la tensión se aprendió a calcularlo anteriormente y vendrá dado por la
expresión:

3
De una forma aproximada se puede asumir 0,6
Además la NC-53-39-97 propone para el cálculo del brazo del par las siguientes
expresiones:
Para secciones rectangulares sin refuerzo a compresión:
0,8 si · 0,15
0,85 si · 0,15
Para secciones T y rectangular con refuerzo a compresión:
0,9
distancia del borde de la fibra más traccionada al centroide de la barra o cable más
cercano a ella en mm.
área efectiva de hormigón en tracción que rodea al acero traccionado, dividido entre el
número de barras ( ) o alambres en mm2.
2

Si las barras son de diferentes diámetros, el número de barras está dado por el área total
de refuerzo entre el área de la barra de mayor diámetro
La fórmula de Gergely y Lutz refleja que la distribución del refuerzo influye en el ancho de las
fisuras de los elementos sometidos a flexión, a través de los parámetros y . Esta expresión no es
aplicable a losas armadas en dos direcciones.
La expresión para la determinación de proporciona el valor más probable del ancho de fisura
máximo. Sin embargo este parámetro tiene gran dispersión. Aproximadamente un 10% de las fisuras
que se presentan en el elemento tienen un ancho 50% mayor que el estimado por la fórmula y un 2%
de ellos tienen un ancho menor al 50% de él. Por ello, el control de la fisuración debe buscar conseguir
una distribución adecuada del refuerzo en la zona de tracción, en lugar de efectuar cálculos detallados
para estimar el ancho de las fisuras.
El código ACI 318-95 prefiere dar mayor importancia a la distribución del refuerzo y por ello,
propone el siguiente procedimiento para el control de la grieta, válido cuando 280

1,1 · 10 · 1,2
Esta relación se deriva de la fórmula propuesta por Gergely y Lutz, por lo que los parámetros en
ambos tienen el mismo significado. Para las condiciones de Cuba el valor de Z estará limitado por:
- En vigas :
26515 / para 0,35
23000 / para 0,3

CAPÍTULO 7 441
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

19940 / para 0,25


15300 / para 0,2
11364 / para 0,15
- En losas : 0,887 de los valores dados para las vigas
Si el peralto efectivo de una viga es mayor o igual a 90 cm el elemento debe llevar barras
adicionales en sus caras para evitar la fisuración que se pudiera producir en ellas al estar desprovistas
de acero. El código sugiere que este refuerzo se coloque en la mitad inferior del elemento.
b) Enfoque de Frosch
Basado en un modelo físico del agrietamiento de vigas y losas en una dirección, Frosch revaluó el
fenómeno de la fisuración y propuso una nueva expresión para el cálculo del ancho de las grietas, el
que se obtendrá por:

2
donde:
Factor de profundidad
Se admite calcular aproximadamente por:
1 0,0031 donde en mm
tensión de trabajo del acero en MPa
modulo de deformación del acero en MPa
distancia del borde de la fibra más traccionada al centroide de la barra más cercana a
ella en mm.
separación entre los centros de las barras de la armadura principal por flexión más
cercana a la cara más traccionada, en mm
Como se aprecia la abertura de fisura depende de la tensión en el acero, la separación entre las
barras y el recubrimiento de estas.
Este modelo de predicción de las fisuras es tomado como referencia para las normativas del ACI a
partir de 1999, pues se ha admitido que refleja mejor la realidad, al demostrarse que el de Gergely Lutz
se aleja de esta, sobre todo, para recubrimientos mayores de 2,5 pulgadas (6,3cm).
c) Breve análisis comparativo.
Partiendo de la base de que el cálculo del ancho de una grieta se convierte para el proyectista en un
análisis complementario, indicado solo para casos especiales o cuando se estime la necesidad de una
mejor comprensión del comportamiento del elemento, a continuación se comparan, de forma muy
sencilla, ambas expresiones con vistas a bridar mas elementos de juicio en la selección de un
procedimiento u otro.
La comparación se realiza para losas, donde no hay estribos y por tanto la separación de las barras
para la expresión de Gergely Lutz puede plantearse como:

1,1 · 10
2
La de Frosch es más general y será:

CAPÍTULO 7 442
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

2
2

En la figura 7,10 se comparan ambas expresiones variando la tensión del acero para un
recubrimiento de 4cm, para una edificación situada en una zona con agresividad media.

Figura 7,10: Comparación de expresiones para el cálculo del ancho de fisura. Variación de fs.

En la figura 7,11 la comparación se produce variando el recubrimiento entre 3 y 8cm, considerando


que 280 aproximadamente 0,67 cuando se emplea el acero G-60.

Figura 7,11: Comparación de expresiones para el cálculo del ancho de fisura. Variación de dc.
CAPÍTULO 7 443
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

El análisis de estas figuras permite adelantar algunas conclusiones:


• Las regulaciones del ACI-95 (Gergely Lutz) son muy conservadoras, lo que se demostró en
epígrafes precedentes, pero que se hacen compatibles con un rigor bajo en las exigencias de las
aberturas de fisuras máximos; 0,4 mm para ambientes interiores y 0,3 mm para ambientes
exteriores, valores máximos establecidos en los reglamentos norteamericanos. Las normativas
cubanas son mas exigentes en este campo obligando a aberturas máximas entre 0,35 y 0,15 mm.
Esto hace que el cumplimiento del reglamento se dificulte en vigas con refuerzo de mayor
calidad y ductilidad. Indudablemente estas disposiciones no responden plenamente a las
condiciones en Cuba.
• La expresión de Frosch, reconocida por el Comité ACI 224, responde mejor a los rangos de
recubrimientos mas empleados en elementos a flexión, sobre todo para vigas que requieren
estribos y diámetros mayores en las barras del refuerzo principal, por lo que hace que los
valores de superen los 6cm. En la figura 7,11 puede apreciarse como para estos
recubrimientos la expresión de Gergely Lutz es mucho mas conservadora y alejada de la
realidad, según la comparación de la figura 7,7
• En la figura 7,10, donde se compara la influencia de la tensión en el acero principal, se muestra
como para los anchos máximos mas comunes en Cuba siempre es más conservadora la
expresión del ACI – 95. Si a esto se une que en el país se emplean habitualmente refuerzos G –
40, se confirman las conclusiones anteriores.
En resumen los autores recomiendan a los proyectistas cubanos el uso de la expresión de Frosch
para el cálculo de la abertura de fisuras en vigas y losas en una dirección.

7.2.4 DISPOSICIONES DEL ACI 318-99 PARA EL CHEQUEO DE LA FISURACIÓN.


En la edición 1999 del Código del ACI se introdujo un cambio significativo en el chequeo de la
fisuración dirigido fundamentalmente a limitar la separación entre las barras más próximas a la cara
traccionada de la sección. Así se sustituye las disposiciones anteriores, que por medio del factor Z, se
controlaba la abertura de grieta por un nuevo método que intenta controlar la fisuración superficial a un
ancho que, en forma general, sea aceptable en la práctica, pero que puede variar ampliamente dentro de
una estructura dada.
Esta separación máxima de la armadura depende solamente de la tensión en el acero bajo cargas
de servicio, y del recubrimiento libre de la armadura de flexión a partir de la superficie traccionada
más próxima y viene dada por la siguiente expresión:
280
380 2,5
Pero no mayor que:
280
300
Donde:
separación entre los centros de las barras de la armadura principal por flexión más cercana a la
cara más traccionada, en mm

CAPÍTULO 7 444
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

tensión en la armadura calculada para las cargas de servicio (MPa). Se permite adoptar esta
tensión igual a 60 por ciento de la tensión de fluencia especificada de la armadura.
espesor del recubrimiento libre, medido desde la barra a la superficie mas traccionada, en mm.
Ver figura 7,12

r recubrimiento neto (al estribo)


cc recubrimiento a la cara acero
principal
dc recubrimiento mecánico (a la
1era camada)
ds recubrimiento mecánico de
todo el refuerzo principal

Figura 7,12 : Espaciamiento entre barras y recubrimientos para el control de la fisuración

Esta expresión es una simplificación de la propuesta por Frosch, evaluada para 280 y
0,44 como se ilustra en la figura 7,13. Si bien se considera una tensión del refuerzo alta,
propia del acero G-60, es muy poco exigente en el control del ancho de la grieta, en total
correspondencia con el criterio de que este no es un factor clave en el control de la fisuración. Esto
provoca que resulte poco probable que un elemento a flexión no cumpla esta restricción.

Figura 7,13: Disposiciones ACI 318-99. Ajustes a las condiciones cubanas


Tratando de aprovechar la enorme ventaja de la sencillez de las expresiones del ACI 318-99 y
adecuándolas a las exigencias de ancho de grietas planteadas para las condiciones cubanas por la NC
250:04, podrían establecerse expresiones similares pero para una abertura de fisuras de 0,35 .
Esta simplificación se ilustra también en la figura 7,13. Entonces quedarían expresadas por la siguiente
expresión:

CAPÍTULO 7 445
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

280
300 2,5

Pero no mayor que: 250


Finalmente algunas consideraciones sobre la tensión en el refuerzo principal ( ) que es
indudablemente el factor más influyente en la fisuración. Determinada a partir de la expresión
siguiente:

3
En la que se evidencia que mientras menos dúctil sea la sección, mayor y menor brazo, menor
será . Si se evalúa la validez de las diferentes simplificaciones propuestas para el cálculo de tensión
del refuerzo o del brazo, reflejados en la figura 7,14, puede concluirse que:
- Considerar 0,6 resulta solo válido para un cálculo aproximado, pues como se aprecia se
aleja de los valores reales. Por otra parte está demostrado que con la disminución del factor de
seguridad para secciones con tracción controlada esta tensión está alrededor de 0,67

Figura 7,14: Comparación de procedimientos para calcular la tensión en el acero

- La simplificación del brazo, como propone la NC 53-39-97, resulta injustificable, pues no


reporta mayor simplicidad en los cálculos y es conservadora.
- No considerar el aporte del refuerzo comprimido, en el gráfico, es una buena opción pues
sin afectar sensiblemente los resultados introduce una verdadera simplificación en los cálculos.
-
Ejercicio 7.2
Para la sección del epígrafe anterior compruebe la fisuración, recordando que la viga forma parte de
una edificación construida “in situ” y con agresividad ambiental MEDIA, la abertura de fisura máxima
será af = 0,3mm y el recubrimiento es 40mm. Se emplearán estribos Nº 10 de 9,5mm.

CAPÍTULO 7 446
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Cálculos y discusión
a) Chequeo de la fisuración. Aplicación de las expresiones del ACI 318-99.
Como se sabe estas expresiones no dependen de las condiciones del ambiente y el control no se
realiza a través del ancho de fisura. Entonces se obtiene:
280
380 2,5
Donde:

3
272,63

40 9,5 49,5
380 2,5 · 49,5 222,9 22,29
,

Pero no debe ser mayor que: 300

300 308,1 30,81


,
Predominando el 1er cálculo, por lo que 22,29
A continuación se calcula el espaciamiento real entre las barras:
2
1
· , · ,
15,02
Valor que está por debajo del máximo permitido,
Si se emplearan las expresiones propuestas para las condiciones cubanas, que restringen el ancho
de fisura a 0,35mm el espaciamiento máximo será:
280
300 2,5

300 2,5 · 49,5 184,4 18,44


,

Pero no mayor que: 250 250 256,6 25,66


,
Predominando 18,44 que como se aprecia es también mayor que el real, pero mas
exigente
b) Cálculo de . Utilizando la expresión de Gergely Lutz
Utilizando los cálculos realizados en el ejemplo anterior

2
,
40 9,5 62,2
· , ·
18660

CAPÍTULO 7 447
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

,
1,163
, ,
finalmente:
1,1 · 10
1,1 · 10 · 1,163 · 272,63 62,2 · 18660 0,367
Comprobándose que 0,3 por lo que la sección se fisura mas de lo permisible.
c) Cálculo de af. Utilizando la expresión de Frosch

2
2
, ,
2 1,163 62,2 0,31
Como se esperaba menor que lo obtenido por la expresión anterior, pero que tampoco cumple
con el ancho de grieta permisible
d) Soluciones alternativas.
Buscando alternativas que mejoren el comportamiento de la sección a la fisuración, deben
evaluarse variantes con un mayor número de barras, respetando el valor del área de cálculo, Areal =
9,69 cm2
Se analizarán cuatro variantes:
VARIANTES
1 2 Φ 22, 1 Φ 16 As =9,73 cm2
2 5 Φ 16 As =9,95 cm2
3 2 Φ 20, 2 Φ 16 As =9,66 cm2
4 8 Φ 13 As =10,32 cm2
En la variante 4 se requieren situar el refuerzo en 2 camadas.
En la siguiente tabla se refleja el cálculo de cada variante:

TABLA 7,3: Variantes de armado de la sección


VARIANTE 1 2 3 4
dc (mm) 60,6 57,45 59,05 55,85
nb 2,51 5 3,4 8
Ak (mm2) 14486,1 6894 10420,6 5141,2
x (cm) 15,42 15,62 15,4 15,66
fs (MPa) 284,32 276,62 258,43 272,96
β 1,157 1,149 1,153 1,183
af (mm) (G-L) 0,347 0,257 0,308 0,234
af (mm) (Frosch) 0,255 0,189 0,215 0,198

Se aprecia que todas las variantes son mejores que la anterior en su respuesta a la fisuración, pero
solo la segunda y cuarta satisfacen los requisitos exigidos de acuerdo a lo normado por el ACI

CAPÍTULO 7 448
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

318-95. Los anchos de fisuras calculados por la expresión de Frosch cumplen en todas las
alternativas.

7,3 DEFORMACIÓN
Como Estado Límite de Utilización el control de las deflexiones o flechas en vigas tiene que ver con
el funcionamiento de estas. Los criterios que rigen este funcionamiento en cuanto a la deformabilidad,
de acuerdo a Medina y Ruiz, son:
• Sensoriales. Aceptabilidad a los sentidos
- Efectos táctiles
- Efectos auditivos
- Efectos visuales
• Servicios estructurales.
- Cubiertas
- Entrepisos en laboratorios, almacenes, etc.
- Soportes tecnológicos
• Servicios no estructurales
- Carpintería
- Cielo rasos
- Cristalería
- Tabiquería ligera
Estos autores proponen la siguiente clasificación de las deformaciones que se originan en el
hormigón armado:
• Dependientes de la tensión: instantáneas ó diferidas
• Independientes de la tensión: termo higrométricas, retracción
• Reversibles o irreversibles
• En función del tipo de solicitación:
- Alargamiento o acortamiento (cargas axiales)
- Deflexiones o flechas (flexión)
- Distorsión por corte (cortante)
- Desplazamiento en los apoyos
- Desplazamiento por cambios de temperatura
- Desplazamientos por fluencia o retracción
- Desplazamiento de la estructura en su conjunto o de un pórtico.
Estos últimos desplazamientos revisten singular importancia en el diseño de estructuras de
hormigón armado y se controlan a partir de la medición de los desplazamientos instantáneos bajo
cargas horizontales, viento o sismo principalmente.
Las deformaciones provocadas por la temperatura, retracción o fluencia se controlan indirectamente
y tienen mayor importancia en elementos de hormigón pretensado y al analizar las estructuras
integralmente pues pueden provocar tensiones no previstas en algunas de sus partes.

CAPÍTULO 7 449
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

7.3.1 CONTROL DE FLECHAS


Este capítulo se dedicará al control de las flechas o deformaciones por flexión en losas o vigas. Los
factores que tienen mayor influencia en su desarrollo son:
• Longitud del elemento o luz.
Es el factor que decide que tipo de elemento utilizamos para salvar una distancia horizontal. La
relación peso/luz y la deformabilidad son claves en escoger la opción a emplear, algunas de ellas
pueden ser:
- Viga de HA
- Viga de HP
- Viga de sección variable
- Arcos
- Armaduras
- Cáscaras
- Estructuras colgantes
• Condiciones de apoyo. Continuidad.
Una vez escogido el tipo de elemento, las condiciones de apoyo contribuyen notablemente al
control de la flecha. Las vigas continuas son una formidable respuesta en esta dirección
• Tipo de carga.
El tipo y la posición de la carga en el elemento influyen en la magnitud de la flecha.
• Calidad del hormigón
La resistencia del hormigón influye a través del modulo de deformación 4700 ´
• Características geométricas de la sección
Son factores sobre los que el proyectista puede ejercer un mayor control, buscando incrementar
la inercia de la sección, lo que puede lograrse por distintas vías:
- El incremento del peralto de la sección
- La selección de formas mas eficientes y con gran inercia, como las I o las T
- La cantidad y colocación del refuerzo
• Grado de fisuración de la sección
El agrietamiento de la sección reduce la inercia de la sección y por tanto su deformabilidad. Por
esto la fisuración y la deformación son fenómenos estrechamente vinculados y deben evaluarse
de forma conjunta.
• Efecto del pretensado
El pretensado no solo contribuye a que la sección no se fisure, sino que introduce fuerzas que
provocan contraflechas.

7.3.2 FLECHAS PERMISIBLES


La Norma Cubana N.C. 053–039–1997 plantea dos alternativas para el control de las deflexiones.
1. Para las vigas y losas de HA no ligadas a otros elementos estructurales
Se admite no calcular la flecha siempre que se coloquen peraltos superiores a los indicados en la
tabla 7,4
2. Para las vigas y losas no contempladas en el caso anterior.

CAPÍTULO 7 450
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Debe calcularse la flecha y comprobar que no exceda los valores normados en la tabla 7,5.

TABLA 7,4: Valores de h mínimos por deformación (en función de la luz del elemento,L)
Peralto Total mínimo h
Simplemente Un extremo Ambos En voladizo
ELEMENTO apoyada continuo extremos
continuos
Elementos que no soportan o están unidos a divisiones u otro tipo
de elementos que puedan dañarse por deflexiones grandes
fy (MPa) 280 420 280 420 280 420 280 420
Losas macizas L/25 L/20 L/30 L/23 L/35 L/26 L/12,5 L/10
reforzadas en una sola
dirección
Vigas o losas con L/20 L/16 L/24 L/18,5 L/28 L/21 L/16 L/8
nervios en una dirección

TABLA 7,5: Flechas máximas permisibles en edificaciones (en función de la luz del elemento, L)
Tipo de elemento Flecha considerada Flecha limite
Azoteas planas que no soportan ni están Flecha instantánea debida a la L/180
ligadas a elementos no estructurales que carga viva L
pueden ser dañados por flechas excesivas.
Entrepisos que no soportan ni están ligados Flecha instantánea debida a la
a elementos no estructurales que puedan ser carga viva L L/360
dañados por flechas excesivas.
Sistema de entrepiso o azotea que soportan La parte de de la deflexión total
o están ligados a elementos no estructurales que ocurre después de la
susceptibles de ser dañados por flechas construcción de los elementos L/480
excesivas no estructurales, o sea la suma
Sistema de entrepiso o azotea que soporta o de las deflexiones a largo plazo
están ligados a elementos no estructurales como consecuencia de todas las
no susceptibles de ser dañados por flechas cargas sostenidas y las L/240
excesivas. deflexiones instantáneas que
ocasiona cualquier carga viva
adicional
Vigas soportes de puentes-grúas
o Grúas operadas a mano. Deflexión total L/500
o Grúas eléctricas. L/600
Otros elementos especiales, no contemplados en la tabla, se tomaran de la literatura especializada correspondiente.

CAPÍTULO 7 451
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7.3.3 FLECHAS INSTANTÁNEAS.


El cálculo de las flechas en elementos de HA se realiza por los mismos procedimientos que para
materiales elásticos. Generalizando puede plantearse que la flecha depende de la luz, tipo de carga y de
apoyo, y de la rigidez de la sección.
De forma genérica, y según la teoría de elasticidad, una deformación se calcula según las
expresiones:
∆ ó ∆ ó ∆
Según sea carga distribuida, concentrada o momento respectivamente.
Donde:
• luz a cubrir del elemento
• modulo de deformación del material, para el caso del hormigón es igual a
4700 ´ (en MPa)
• coeficiente que evalúa las condiciones de apoyo del elemento. En las tablas A-4 de los
anexos
se muestran los valores empleando en la expresión de cálculo de la flecha el momento
flector actuante,
• inercia de la sección,

7.3.4 RIGIDEZ EFECTIVA DE LA SECCIÓN FISURADA.


Es en el cálculo de o , la inercia efectiva, que se introduce las características del hormigón
armado como material compuesto y se considera la influencia de la fisuración de la sección. Pueden
diferenciarse dos casos:
1er caso:
La sección no se ha fisurado por lo que:
0,62 ´

Obteniéndose para la sección transformada como se indicó en el epígrafe 7,11


2do caso:
La sección está fisurada, pierde su carácter homogéneo y se reduce su rigidez en la medida que el
valor de sobrepase el momento de fisuración
Si se analiza el fenómeno en una curva ∆, como se muestra en la figura 7,15, se destaca que
en la zona del gráfico bajo las cargas de servicio:

Figura 7,15: Variación de la rigidez de la sección de HA en función de la fisuración


CAPÍTULO 7 452
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Donde es la inercia de la sección cuando se encuentra totalmente fisurada por debajo de la línea
neutra, valor extremo y teórico que se alcanza fuera de la zona de las cargas de servicio.
Con el apoyo de la figura 7,16 puede calcularse por la expresión:
· 1 ´ ´

Figura 7,16 Sección fisurada

Entonces finalmente, para calcular la inercia efectiva de la sección , valor que está entre e ,
el ACI propone la siguiente expresión empírica:

A lo largo de un elemento continuo o simplemente apoyado, el momento flector va variando y por


tal razón varia también el momento de inercia efectivo, como se aprecia en la figura 7,17. Por ello, las
relaciones presentadas inicialmente para la determinación de las flechas no pueden ser utilizadas
directamente pues los elementos son de inercias variables.

Figura 7,17: Inercia efectiva en vigas continuas.

Para superar esta situación, el código ACI propone que el momento de inercia efectivo de un
miembro continuo sea igual al promedio de las inercias efectivas de la sección de mayor momento
positivo y la de mayor momento negativo. Para elementos prismáticos simplemente apoyados, el

CAPÍTULO 7 453
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

momento de inercia efectivo será el correspondiente a la sección central, y para los voladizos, el
momento de inercia en el apoyo.
Alternativamente, se puede emplear las siguientes expresiones para determinar la inercia efectiva en
elementos continuos en uno dos extremos:
a) Para vigas en ambos extremos continuos:
0,7 0,15
b) Para vigas con un extremo continuo:
0,85 0,15
donde:
: Inercia efectiva promedio
: en la sección central de la luz
, : en los respectivos extremos de la viga
Si se recurre a este enfoque, para la viga de la figura 7,16, se procedería de la siguiente manera:
• Para determinar ∆ (flecha en el centro de la luz de la viga CD, cuyos dos extremos son
continuos):
Evaluado todo en la sección 3, la central

Evaluado todo en la sección 2, una de las


secciones extremas de la viga
Evaluado todo en la sección 4, la segunda sección
extrema de la viga
0,7 0,15
• Para determinar ∆ (flecha en el centro de la luz de la viga DE, con sólo un extremo continuo):
Evaluado todo en la sección 5, la central

Evaluado todo en la sección 4, la única sección


continua de la viga
0,85 0,15
Para cálculos aproximados se puede trabajar, en vigas continuas, con el valor correspondiente de
del centro de la luz.

7.3.4 FLECHAS DIFERIDAS


Es conocido que el hormigón se deforma diferidamente bajo la acción de cargas sostenidas, la
fluencia, efecto que se produce también en elementos de HA, pese a que el acero no se comporte de la
misma manera. El mecanismo de la fluencia en vigas no está completamente explicado, por lo que los
análisis se basan en los resultados de la experimentación. El ACI acepta la expresión de Branson que
depende del tiempo de aplicación de la carga y de la cuantía del refuerzo comprimido. Concretamente:

1 50 ´

CAPÍTULO 7 454
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Donde:
´ Cuantía geométrica del refuerzo en compresión, en el centro de la luz para vigas simples
o
continuas y en el apoyo para los voladizos.
Factor dependiente del tiempo de permanencia de la carga y cuyos valores se muestran
en la figura 7,18. También pueden tomarse:
5 años o más 2
12 meses 1,4
6 meses 1,2
3 meses 1

Figura 7,18 Factor T, dependiente de la duración de la carga

Finalmente la flecha diferida será:


Δ λΔ
Donde Δ es la flecha instantánea.

7.3.5 FLECHA TOTAL


Como realmente sobre una viga se combinan las acciones de cargas de larga y corta duración la
norma cubana establece para el cálculo de la flecha total la siguiente expresión:
Δ Δ Δ Δ
Donde:
∆ flecha instantánea debido a las cargas permanentes , la inercia de la sección será

∆ flecha instantánea debido a las cargas temporales de larga duración


∆ ∆ ∆
∆ flecha instantánea debido a las cargas permanentes y temporales de larga
duración, , la inercia de la sección será

CAPÍTULO 7 455
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

∆ flecha instantánea debido a las cargas temporales de corta duración


∆ ∆ ∆
∆ flecha instantánea debido a las cargas totales permanentes y temporales,
, la inercia de la sección será

Coeficiente que toma en cuenta la fluencia de la viga bajo los efectos de cargas
sostenidas indefinidamente
Coeficiente que toma en cuenta la fluencia de la viga bajo los efectos de cargas
sostenidas en un tiempo dado.
Como se aprecia la expresión de flecha total parte del supuesto de que la carga permanente y la de
uso puedan tener duraciones diferentes en su permanencia en el tiempo, situación más general. Si se
considera que la carga de uso de larga duración actúa indefinidamente sobre la viga, entonces el
coeficiente de fluencia sería uno solo y la flecha total podría calcular de forma más sencilla por la
siguiente expresión:
∆ ∆ ∆
En la figura 7,18 se expresan, de forma esquemática, la relación entre el momento actuante, la
inercia efectiva y la flecha instantánea, lo que nos permite comprender el fenómeno más integralmente.
Una mayor sencillez en los cálculos se logra si, conservadoramente, se considera el valor de para
obtener todas las flechas y obtener cada una por una simple relación lineal como propone Nilson. Esta
simplificación sobreestima la flecha de larga duración y por tanto la flecha total, como se aprecia en la
figura 7,19
∆ ´ ∆

∆ ´ ∆

Figura 7,19: Flechas instantáneas. Versión simplificada de Nilson

CAPÍTULO 7 456
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Ejercicio 7.3
La sección de la viga, que se ha venido analizando en los anteriores epígrafes del capítulo, forma
parte de un entrepiso que soporta tabiques ligeros y cubre cristalería y carpintería sensibles a
deflexiones excesivas. Además como datos complementarios.
6 empotrada - apoyada
80 , 50% de larga duración
55
¿Satisface la viga los criterios límites de deformación?

Cálculos y discusión
a) Cálculo de la flecha permisible
Con el auxilio de la TABLA 7,3, para las condiciones planteadas en el problema, la flecha
permisible es:

480
600
∆ 1,25
480
b) Cálculo de las flechas instantáneas
Del ejemplo anterior se selecciona la sección con 5 barras Nº 16, cuyas características geométricas
son:
608990,3 57,72
21019 15,62
Calculando
· 1 ´ ´
· , , · , , , , , , ,

179429,8
• Flechas de larga duración
0,5
55 40 95

,
179429,5 608990,3 179429,5
274765,7

donde , para vigas empotrada – apoyada, en la Tabla A-4 de los anexos.


·
∆ 0,456
, · ,
• Flechas de corta duración

CAPÍTULO 7 457
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

55 80 135

,
179429,5 608990,3 179429,5
212657,7


·
∆ 0,836
, · ,
∆ ∆ ∆
∆ 0,836 0,456 0,381
c) Flechas total
∆ ∆ ∆
donde:

1 50 ´
´
´
,
´ 0,0024
· ,

1,78
· ,
∆ 0,381 1,78 · 0,456 1,19 ∆
d) Cálculo aproximado
Considerando un solo valor de inercia efectiva Ie2
∆ ´ ∆

∆ ´ 0,836 0,588

∆ ´ ∆
40
∆ ´ 0,836 0,248
135
∆ ∆ ∆
∆ 0,248 1,78 · 0,588 1,29 ∆
Valor lógicamente mayor que el anterior pues se sobrestima la flecha instantánea debido a las
cargas de larga duración las que al afectarse por , provocan un incremento de la flecha total.
Nótese como el procedimiento aproximado y más simple brinda un valor que sobrepasa la flecha
permisible.

7.3.6 ANÁLISIS DE VARIABLES


Seguidamente se analiza la influencia de los factores que deciden la magnitud de la flecha en una
viga con la luz, la carga y las condiciones de apoyo dada.

CAPÍTULO 7 458
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

• Peralto de la sección
Es el elemento clave y decisivo por su influencia en la inercia efectiva de la sección. En la figura
7,20 se aprecia esta dependencia al comparar los valores de , e . Nótese como para las
secciones menos peraltadas no se cumple el criterio de deflexión límite.

Figura 7,20: Influencia en la flecha total del peralto de la sección

• Ancho y resistencia del hormigón.


Ambos son factores importantes que contribuyen a la rigidez de la sección. Esta influencia se
aprecia en las figuras 7,21 y 7,22.

Figura 7,21: Influencia en la flecha total del ancho de la sección

CAPÍTULO 7 459
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

Figura 7,22: Influencia en la flecha total de la resistencia del hormigón

• Acero a compresión
La influencia fundamental está en el coeficiente , que valora la fluencia de la viga. Además influye
favorablemente al incrementar la inercia efectiva de la sección

CAPÍTULO 7 460
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Se ha diseñado una sección sometida a un momento flector debido a los cargas permanentes de 400
kN.m y de 500 kN.m por el efecto de los cargas de uso. Tiene un ancho de 40 cm y peralto total de
120 cm y ha sido reforzada con 8 barras Nº 25. El hormigón es de ´ 20 y el refuerzo con
300
Si las vigas son interiores en un ambiente de agresividad MEDIA
a) Compruebe la fisuración de la sección empleando la expresión simplificada
b) Obtenga utilizando la expresión de Gergely – Lutz
b) Calcule el valor de utilizando la expresión de Frosch
a) Compare los resultados por estos procedimientos y comentelos
2) La solución anterior ¿es válida para un ambiente de agresividad ALTA?. Proponga soluciones
alternativos para asegurar que
3) Para las mismas cargas del ejercicio 1 se prefirió una solución alternativa con 95 y 11
barras Nº 25
a) ¿Es esta variante mejor o peor que la anterior desde el punto de vista de la fisuración?
Argumente su respuesta
b) Calcule el valor de utilizando la expresión de Gergely – Lutz
c) Calcule el valor de utilizando la expresión de Frosch
d) ¿Cumple los requisitos de fisuración para un ambiente agresivo? De no resultar permisible,
proponga una nueva solución comprobando los resultados
4) Para la siguiente sección
30 ´ 25
70 300
´ = 2 barras Nº 16 = 3 barras Nº 32
a) Calcule la abertura de fisura
b) ¿Para que características del elemento resulta permisible?
c) Proponga medidas a adoptar para que satisfaga la condición de 0,2
5 Obtenga el máximo valor de P para la que la viga de la figura 7,23 no sobrepase una
abertura de fisura de 0,2 mm utilizando el procedimiento de Frosch
40 80

´ = 2 barras Nº 16
= 8 barras Nº 25
´ 25
300

Figura 7,23 Ejercicio propuesto 5

6) Calcule la flecha de la sección del ejercicio 1 si esta forma parte de una viga de 8m de luz
simplemente apoyada
Considere que ´= 2 barras Nº 16 y 200 ·

CAPÍTULO 7 461
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

¿Cumple esta flecha con los valores permisibles?


7) Con vista a reducir el valor de la flecha se adoptan las siguientes medidas
a) Construir la viga con la sección del ejercicio 3
b) Incrementar el refuerzo ´
c) Reducir el valor de ´
d) Convertir los apoyos en empotramientos
Evalúe cada una de la soluciones y comente su validez
8) Compruebe si la viga del ejercicio 5 cumple los requerimientos de flecha máxima
Considere que el 50% de se debe a cargas de uso y que estas son de corta duración.

CAPÍTULO 7 462
                                                                                                                                                                                      ESTADOS LÍMITES DE UTILIZACIÓN 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Babe Ruano M. “Elementos de Estructura de Hormigón Armado”. Tomo I. Editorial Pueblo y
Educación. la Habana. Cuba 1978
4. Babe Ruano M. “Hormigón Armado para Arquitectos”. Editorial ISPJAE 1986
5. Fernández S. “Análisis de la fisuración en vigas de hormigón armado “.Tesis en opción al grado
de doctor en Ciencias. 1995
6. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación 1991. La
Habana. Cuba. 1991
7. Nawy, E. (1988). “Concreto Reforzado. Un enfoque básico”. Ed. Prentice-Hall Inc. México.
1988
8. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
9. N.C. 250–2004. Requisitos de durabilidad para el diseño y construcción de Edificaciones y
Obras Civiles de hormigón estructural. 2004
10. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de Concreto Presforzado. México: Ed. Limusa, 1999
11. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979

CAPÍTULO 7 463
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

CAPÍTULO 8
Adherencia, anclaje y distribución del
refuerzo
8,1 INTRODUCCIÓN
Todo proyecto civil exige que se respete la correspondencia entre la forma en que se concibe la
estructura atendiendo a sus características y a las del terreno donde irá a colocarse, las hipótesis y los
modelos de cálculo que se siguieron hasta llegar a la ingeniería de detalle, y su ejecución; todo ello
procurando una atinada correlación entre la concepción, el cálculo y las disposiciones constructivas
que se adoptaron. Para lograrlo es indispensable un efectivo control durante la ejecución de la obra, de
manera que se garanticen las propuestas básicas adoptadas por el proyectista.
En capítulos anteriores se introdujo el análisis de secciones de vigas evaluando tanto la capacidad
resistente de la sección, como el cumplimiento de requisitos de funcionamiento ante la fisuración y las
deformaciones. Se impone entonces otra problemática ¿Cómo constructivamente se concreta el diseño
estructural?
Por ejemplo en una viga continua ¿cuales son los retos en este sentido?
• Garantizar el anclaje y la adherencia de las barras. En elementos de hormigón armado se parte
como hipótesis de que la deformación del acero es igual a la del hormigón que la envuelve lo que
supone una buena adherencia entre ambos.
• Una distribución de las barras en la sección transversal que asegure adherencia, protección y
facilite el hormigonado.
• El empalme entre las barras si la viga es superior a las longitudes de estas
• El despiezo y cortes de barras para aprovechar mejor la capacidad resistente de la sección y
alcanzar un diseño racional
Es notorio que muchos elementos fallan por errores en las disposiciones constructivas, aspecto
ocasionalmente subestimado y donde se da terminación a lo iniciado en un buen diseño

8,2 ANCLAJE DE LAS ARMADURAS


Como se ha estado explicando, no porque se haga un buen diseño resistente de la viga se evitará la
posibilidad del fallo de la misma, sino que existen otros factores de suma importancia relacionados
fundamentalmente con su construcción que han de estudiarse y controlarse, siendo uno de los mas
importantes el que tiene que ver con la adherencia y anclaje de las armaduras dentro de la masa de
hormigón.

CAPÍTULO 8 464
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

La adherencia de las barras se logra si estas están debidamente ancladas, es decir que se impide el
deslizamiento entre el acero y el hormigón
El anclaje se logra de dos formas, como se muestra en la figura 8,1:
• Aprovechando la adherencia hormigón – acero obteniendo una longitud de anclaje que garantice
este ya sea en barras rectas o dobladas (ganchos)
• Utilización de dispositivos especiales en los exteriores de las barras que forman una zona de
anclaje en la cabezas de las vigas

Figura8,1 Tipos de anclaje

Este último procedimiento es excepcional en Hormigón Armado por lo que se profundizará en el


primero
Analizando el fenómeno del anclaje por embebimiento del acero en el hormigón los factores que
influyen son:
• Tipo de barra. Corrugada o lisa
• Calidad del hormigón
• Perímetro de las barras. Superficie de adherencia
• Tipo de anclaje. Recto o gancho
• Tipo de solicitación. Tracción o compresión
• Zona en que esta situada la barra

8.2.1 LONGITUD DE ANCLAJE EN BARRAS TRACCIONADAS


Si se analiza el equilibrio a lograr en una barra ante una carga que tienda a arrancarla, como se
muestra en figura 8,2, se puede obtener el valor de necesario para lograr el anclaje de la misma.

Figura 8,2: Longitud de anclaje


En esta dirección el ACI establece experimentalmente que
35 ´ (en lb/pulg2)

CAPÍTULO 8 465
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Donde U es la fuerza por unidad de longitud resistente a la adherencia y entonces el equilibrio para
un tramo puede plantearse como

Llegándose finalmente a la expresión, para el sistema inglés de unidades


3
40 ´
Y en el sistema internacional de unidades
0,9
´
Donde:
ƒ (cm2), área de un barra de refuerzo
ƒ (cm), diámetro de la barra de refuerzo
ƒ ´(MPa), resistencia del hormigón
ƒ (MPa), resistencia del acero
ƒ (cm), longitud de anclaje teórica
En la formulación que se expondrá a lo largo de este tema se debe considerar que
independientemente de la calidad de hormigón que se emplee, la sustitución de ´debe ser tal que:
´
8,3
El valor se ve influido por diversos factores que provocan que la longitud de anclaje requerida
varíe. Esta variación se expresa a través del coeficiente de una corrección y por tanto la longitud de
anclaje real se calculará por:
0,9
´
Quedando definitivamente la expresión de la siguiente forma:

0,9
´

Los diferentes factores influyentes se describen a continuación:


- Ubicación de las armaduras. Zonas de baja adherencia ( )
Se considera zonas de baja adherencia las situadas en la parte superior de la viga, u otra zona
de la sección en la que las barras tengan por encima menos de 30cm de hormigón. Esta medida
se justifica por el efecto desfavorable que provoca en la adherencia la perdida de agua por el
fraguado y el aire atrapado en la mezcla que tiende a subir en el proceso de vibrado y se sitúa
debajo de las barras.
Entonces:
1,3 para armaduras en zona de baja adherencia
1 para armaduras en zona de alta adherencia

CAPÍTULO 8 466
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

- Diámetro de las barras ( )


Es un factor decisivo, directamente proporcional a la longitud de anclaje. No obstante se ha
demostrado que para barras de pequeño diámetro la expresión para el cálculo de es
conservadora, por tanto se establece:
0,8 para barras N° 19 o de menor diámetro
1 para barras N° 22 o de mayor diámetro
- Adherencia en hormigones ligeros ( )
Los hormigones con agregados ligeros producen menor adherencia, por lo que en estos caso se
recomienda:
1 para hormigones comunes
1,3 para hormigones ligeros
- Para barras con revestimientos protectores ( )
Los revestimientos en las armaduras, colocados para su protección ante la oxidación, reducen la
capacidad adhesiva de las barras, en estos casos se introduce la siguiente corrección:
1,5 para armaduras con revestimiento y recubrimiento menor de 3db ó
separación libre menor de 6db
1,2 para las demás armaduras con revestimiento
1 para armaduras sin revestimiento
- Recubrimiento y espaciamiento entre barras ( )
Es un factor clave en la adherencia, pues el grado de fisuración alrededor de las barras decide la
calidad del anclaje. Por tanto se adopta el menor de los siguientes valores, ver figura 8,3:
• La distancia entre el centro de la barra y la superficie de hormigón más próxima,
• La mitad de la separación entre los centros de las barras.

⎧ s1

cb ≤ ⎨s 2
⎪s 2
⎩ 3

Figura 8,3: Recubrimiento y espaciamiento de barras. (cb)

- Refuerzo transversal ( )
La colocación de refuerzo transversal, el área y su espaciamiento, favorece la adherencia, el
anclaje de las barras principales. Su influencia se recoge a través de la siguiente expresión:

10 · ·
siendo:
(cm2) área total de la armadura transversal que está ubicada dentro de la distancia

CAPÍTULO 8 467
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

(MPa) resistencia de la armadura transversal


(cm) separación máxima de la armadura transversal ubicada en la longitud
número de barras que se anclan a lo largo del plano de hendimiento
La relación no debe ser mayor de 2,5. de forma conservadora puede hacerse 0
- Refuerzo en exceso
Como regla se coloca en á y por tanto se admite reducir en esta proporción,
de forma tal que:
á

Pero no puede ser menor que 30 cm


Como una forma de simplificar los cálculos, en función de las condiciones más comunes,
hormigones de peso normal ( 1), barras sin revestimiento ( 1) y ubicadas en zonas de alta
adherencia ( 1), se obtienen los valores de para dos condiciones de recubrimientos y
espaciamientos de barras:
• CONDICIÓN 1: 1,5
La separación libre entre las barras que se anclan o empalman es mayor o igual que , el
recubrimiento libre es mayor o igual que y la cantidad de estribos a lo largo de es mayor
que el mínimo indicado en las normativas
o bien
La separación libre entre las barras que se anclan o empalman es mayor o igual que 2 y el
recubrimiento libre es mayor o igual que
• CONDICIÓN 2: 1
Otro caso no recogido en los anteriores
Estos valores se muestran en los ANEXOS en la Tabla A-6, a los que puede aplicársele el
á
coeficiente para tomar en cuenta el refuerzo en exceso y si las armaduras están colocadas en
zonas de baja adherencia se incrementará en un 30%, 1,3
Cuando se tienen paquetes de barras, además de considerar el diámetro equivalente del conjunto, se
incrementará el valor de la longitud de anclaje de la siguiente forma:
• Para 3 BARRAS , se incrementará en 1,2
• Para 4 BARRAS , se incrementará en 1,33
Para determinar los factores de modificación que se especifican en el artículo, cada paquete de
barras debe ser tratado como si fuera una sola barra de un diámetro , determinado en función del
área total equivalente.

8.2.2 BARRA CON ANCLAJES CURVOS


Cuando en un elemento no puede lograrse colocar la longitud de anclaje, , principalmente en los
apoyos; entonces se doblan las barras, como puede apreciarse en la figura 8,4
El efecto del doblaje no elimina totalmente la necesidad de una longitud de adherencia, solo lo
reduce de forma tal que:

CAPÍTULO 8 468
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Δl

Figura 8,4: Longitud de anclaje en ganchos

El ACI establece las siguientes disposiciones sobre los ganchos en función del tipo de doblado (ver
figura 8,5)
1. Un doblez a 180º más una extensión mínima de longitud igual a 4 diámetros de barra, pero no
menor que 6 cm en el extremo libre de la barra.
2. Un doblez a 90º más una extensión mínima de longitud igual a 12 diámetros de barra en el extremo
libre de la barra.

Figura 8,5: Ganchos estándares según el ACI

3. Para el anclaje de estribos


a. Para barras Nº 16 y menores, un doblez de 90º más una extensión mínima de longitud igual a 6
diámetros de barra en el extremo libre de la barra.
b. Para barras Nº 19, 22 y 25, un doblez a 90º más una extensión mínima de longitud igual a 12
diámetros de barra en el extremo libre de la barra.

CAPÍTULO 8 469
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

c. Para barras Nº 25 y menores, un doblez a 135º más una extensión mínima de longitud igual a 6
diámetros de barra en el extremo libre de la barra.
El diámetro mínimo de doblamiento medido en la parte interior de la barra para ganchos estándares
diferentes de los de estribos de tamaño Nº 10 hasta el Nº 16, no debe ser menor que los valores
determinados en la tabla 8.1. Para ganchos de estribos con barras Nº 16 y menores, el diámetro interior
de doblamiento no debe ser menor que 4 diámetros de barra, según el Código ACI

TABLA 8.1 Diámetros mínimos de doblamiento para ganchos estándares


Diámetro del mandril de
Diámetro de la barra a
doblado
doblar o
90 135o ó 180o
d b ≤ 25 mm 6db
25mm < d b ≤ 32 mm 6db 8db
d b > 32 mm 10db

Para el calculo de la longitud de desarrollo de la barra con ganchos, , y los factores de


modificación por:

0,24
´
Debiendo ser mayor que 8 ó 150mm

8.2.3 LONGITUD DE ANCLAJE EN BARRAS COMPRIMIDAS


En las zonas en que el refuerzo comprimido debe transmitir sus esfuerzos a otro elemento o en los
apoyos debe garantizarse un adecuado anclaje, obviamente por ser las zonas comprimidas mas
favorables desde el punto de vista de la adherencia y el agrietamiento, las longitudes de anclajes serán
menores que para las barras traccionadas. La expresión será entonces:
0,24
´
Pero no puede ser menor que 0,04
Los coeficientes de corrección serán:
á
,

Donde:
ƒ 0,75 Refuerzo encerrado con refuerzo en espiral con diámetro no menor que 10
mm y con un paso no mayor que 10 cm o encerrado por estribos con diámetro
no menor que 12 mm a espaciamientos no mayores que 10 cm entre centros
ƒ 1 Para los restantes casos

CAPÍTULO 8 470
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

8,3 EMPALMES
En ocasiones las longitudes comerciales de las barras rectas son insuficientes para reforzar
determinados elementos, y se requiere alcanzar determinada longitud mediante la unión de dos barras
que deben ser debidamente empalmadas. Los empalmes yuxtapuestos se ven afectados por diversos
factores entre los que pueden señalarse:
ƒ El tamaño de las barras
ƒ La tensión de fluencia del acero
ƒ La calidad del hormigón
ƒ La ubicación de las barras en el elemento
ƒ La separación y recubrimiento de las barras a empalmar
ƒ La presencia de armadura transversal de confinamiento
ƒ La cantidad de barras que se empalman en una sección, etc.
Los tipos de empalmes y las restricciones según Medina y Ruiz son:
TIPOS DE EMPALMES
ƒ Por solapo: en contacto
Barras separadas
ƒ Soldados: a tope
En solapo
RESTRICCIONES
ƒ Los empalmes no deben realizarse en las zonas de máximos momentos
ƒ Se permiten en barras de diámetros entre 16 y 32mm
ƒ Deben evitarse realizarlos en zonas donde se produzcan dobleces en las armaduras
ƒ Los empalmes no deben realizarse todos en las misma sección sino desplazados, con esto se
evita el fallo simultaneo al crear una zona potencialmente débil. Se pueden distanciar
transversalmente, como máximo, hasta 1/5 de la longitud de empalme requerida, ó 150 mm.
ƒ Para empalmes por solapo. Previendo un fallo por cortante se norma el refuerzo adicional con
estribos.
Para barras a tracción la longitud a empalmar debe ser de 1,3 , excepto en zonas en la que esté
colocado el doble de acero del necesario y solo se empalmen la mitad de las barras de una vez, en que
será . Esta condición conduce a escoger la zona del empalme en los tramos de menores momentos.
Para el cálculo de no se aplicará la modificación por área de refuerzo en exceso.
Para barras a compresión de columnas la longitud a empalmar será:
- 0,07 , para 420
- 0,13 2,4 , para 420
Pero mayor de 30 cm
Si ´ es menor de 20 MPa la longitud de anclaje se incrementará en un tercio
En ambos casos para el cálculo de no se toma en cuenta la corrección por exceso de refuerzo.

CAPÍTULO 8 471
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

8,4 SEPARACIÓN ENTRE BARRAS Y RECUBRIMIENTO


En la distribución del refuerzo en al sección transversal hay que garantizar una adecuada adherencia
hormigón – acero y esto se logra asegurando que cada barra o grupo de barras se encuentre
debidamente rodeada de hormigón. En la figura 8,6 se muestran estas propiedades

Figura 8,6 : Espaciamiento entre barras y recubrimiento en vigas

Por ejemplo en una viga continua altamente armada sobre los apoyos, en la parte superior de la
sección se concentraran gran cantidad de barras, se dificulta el hormigonado y por lo tanto se requiere
tomar en cuenta esto en el diseño
En resumen las barras traccionadas deben separarse entre si, tanto horizontal como verticalmente,
como mínimo
ƒ 2cm
ƒ
ƒ1.25 tamaño máximo del arido (TM)
Cuando la armadura se ubica en dos o más capas paralelas, la separación libre mínima entre dos
capas consecutivas debe ser mayor o igual que 2,5cm, mientras que la separación horizontal pasa a ser:
ƒ 2,5cm
ƒ
ƒ1.33 tamaño máximo del arido (TM)
En elementos solicitados a compresión con estribos cerrados o con zunchos, la separación libre
mínima entre las barras que conforman la armadura longitudinal del elemento, debe cumplir con:
ƒ 4cm
ƒ 1,5
ƒ 1.33 tamaño máximo del arido (TM)
En la búsqueda de la durabilidad de los elementos de hormigón armado y de evitar la corrosión del
acero de refuerzo hay dos parámetros fundamentales a tomar en cuenta:
- La calidad del hormigón dada por su resistencia a compresión, en lo que influyen factores como
la relación agua cemento, la cantidad de iones cloruro de la mezcla, su consistencia,
compactación curado, el uso de aditivos, etc.
- El recubrimiento del acero.

CAPÍTULO 8 472
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Importante papel desempeña el RECUBRIMIENTO de las barras, que se selecciona siguiendo


criterios de protección de estas ante la agresividad del medio. En resumen las funciones del
recubrimiento son:
ƒ Protección ante el intemperismo
ƒ Protección ante el fuego
ƒ Protección ante la corrosión
ƒ Garantizar una adecuada adherencia hormigón – acero
ƒ Evitar oquedades y grietas, al facilitar el hormigonado
Tomando en cuenta estos requerimientos los valores de recubrimiento dependerán de:
ƒ Medio Ambiente
ƒ Diámetro de las barras
ƒ Características de las barras
ƒ Tipo de elemento
ƒ Características del hormigón (áridos, forma de hormigonar)
La NC 250-04 sobre Durabilidad de Obras y Edificaciones de Hormigón Estructural establece que
“El recubrimiento constituye un parámetro de gran importancia para proveer al acero de refuerzo de
la protección requerida durante el período de vida útil considerado de la estructura, siendo decisivo
para esta protección, la baja permeabilidad y el espesor del mismo. El recubrimiento tiene dos
funciones, una química y otra física. La química es mantener la alcalinidad suficiente (pH por encima
de 9) que mantenga el acero pasivado. La física es limitar la entrada de los agentes agresivos desde el
exterior. Este espesor deberá estar acorde con el buen diseño estructural, la severidad de las
condiciones ambientales y el costo total que conlleva, incluyendo los costos por mantenimiento”.
Las condiciones ambientales son decisivas en la selección de los recubrimientos y se han definido
cuatro tipos de ambiente en el país, que se detallan en la Tabla 8.2.

TABLA 8.2— Tipos generales de exposición relativos a la corrosión de las armaduras de


refuerzo
AGRESIVIDAD DESCRIPCIÓN EJEMPLOS
• Elementos de estructuras marinas por • Edificaciones y otras estructuras situadas en las
encima del nivel de la marea alta y en proximidades indicadas de las costas y cayos.
zonas de recorridos de mareas. • Puentes en las proximidades indicadas de la costa
• Estructuras situadas en las proximidades y pedraplenes.
MUY ALTA de la línea costera hasta 500 m. del mar • Zonas aéreas de diques y otras obras de defensa
en la costa norte y hasta 100 m en la sur. del litoral.
• Estructuras no impermeabilizadas en • Instalaciones de los puertos.
contacto con aguas que presenten un • Piscinas, estanques de acuarios y tanques, con
contenido elevado de cloruros no aguas de mar o salobres, etc.
necesariamente relacionados con el • Edificaciones y otras estructuras situadas en las
ambiente marino. proximidades de zonas con altos contenidos de
iones cloruro como salineras, plantas de
tratamientos, etc.
• Elementos de estructuras marinas • Edificaciones y otras estructuras situadas en las
sumergidos permanentemente. proximidades indicadas de las costas.
• Estructuras situadas en la franja costera • Puentes en las proximidades indicadas de la costa.

CAPÍTULO 8 473
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

ALTA a más de 500 m y hasta 3 km del mar en • Zonas de diques y otras obras de defensa costera
la costa norte y a más de 100 m y hasta 1 sumergidas permanentemente.
km en la costa sur. • Cimentaciones y zonas sumergidas de pilas de
• Estructuras soterradas bajo la influencia puentes en el mar.
total ó parcial de agua de mar o salobre. • Cimentaciones y estructuras soterradas en general
bajo las influencias agresivas indicadas.
• Estructuras situadas en la franja costera • Edificaciones y otras estructuras situadas en las
a más de 3 km y hasta 20 km de la costa proximidades indicadas de las costas.
norte y a más de 1 km y hasta 20 km de • Cimentaciones en general bajo los requerimientos
la costa sur. indicados.
MEDIA • Estructuras soterradas bajo la influencia • Piscinas, cisternas, tanques, conductoras y otros
total o parcial de aguas y suelos depósitos en general, que contienen agua dulce.
comunes. • Sótanos no ventilados.
• Depósitos de agua dulce. • Locales destinados a saunas, lavanderías,
• Interiores de edificaciones aisladas del fregados, etc. que posean altas humedades con
medio exterior y sometidas a humedades altas frecuencias de ocurrencia.
altas ó condensaciones. • Todos los casos de estructuras situadas en las
• Estructuras situadas en zonas de franjas costeras indicadas ó a mayores distancias
humedades relativas medias anuales pero sometidas a humedades relativas superiores
mayores de 65%. al 65%.
• Estructuras situadas a más de 20 km de • Edificaciones y otras estructuras situadas en las
ambas costas. • franjas costeras y bajo las condiciones indicadas.
• Interiores de edificaciones no sometidos • Interiores de edificios protegidos de la intemperie.
BAJA
a condensaciones. • Sótanos y obras soterradas ventiladas o sometidas
• Estructuras soterradas no afectadas por a humedades inferiores al 65%.
las aguas subterráneas o freáticas en • Cimentaciones en general bajo los requerimientos
suelos comunes. indicados.
• Estructuras situadas en zonas de
humedades relativas medias anuales
iguales ó menores del 65%.
- En caso de elementos o estructuras sometidas a diferentes tipos de agresividad, prevalecerá en el diseño, el criterio
más exigente que le corresponda.
- Las categorías de agresividad que se dan en la tabla 8.4 corresponden a estructuras y elementos directamente
expuestos al medio agresivo como por ejemplo las partes exteriores de una edificación. Para las estructuras y
elementos menos expuestos al medio agresivo, como por ejemplo las partes interiores de una edificación, podrá
tomarse una categoría de agresividad inmediata inferior a la de las partes exteriores.

Las categorías establecida tienen en cuenta la combinación desfavorable de iones cloruro, humedad
ambiental y dióxido de carbono. Por las características del país (isla alargada y estrecha), los iones
cloruros provenientes del aerosol marino tienen una gran influencia en el establecimiento de las
categorías de agresividad. Los iones cloruros contribuyen fuertemente a una corrosión electroquímica
muy peligrosa sobre el acero de refuerzo, conocida por corrosión localizada o por picadura que puede
avanzar rápidamente provocando la pérdida de sección del acero, de forma puntual.
El recubrimiento de hormigón es la distancia entre la superficie exterior de la armadura más externa
(incluyendo cercos y estribos) y la superficie exterior de hormigón más cercana, como se aprecia en la
figura 8.6. Esta disposición modifica el uso común en Cuba de considerar el recubrimiento a la
superficie de la armadura principal, buscando por tanto una protección de todo el refuerzo del

CAPÍTULO 8 474
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

elemento, provocando un incremento del recubrimiento efectivo del acero longitudinal.


La NC 250-04 dispone los valores normativos de recubrimientos que se exponen en la Tabla 8,3

TABLA 8,3: Valores mínimos de recubrimiento por elementos estructurales (mm)


CATEGORÍA DE AGRESIVIDAD
Muy Alta Alta Media Baja
Pilotes hormigonados in situ contra el suelo 75 75 75 75
Pilotes prefabricados 50 50 50 50
Cimientos sin sello 70 70 70 70
Cimientos con sello 50 50 50 50
Muros (paredes) hormigonados contra terreno (**) 70 70 70 70
Muros (paredes) hormigonados contra cofre (**) 50 40 40 40
Muros (paredes) prefabricados (**) 40 35 35 35
Zapatas hormigonadas contra terreno (*) 50 50 40 40
Zapatas hormigonadas contra cofre (*) 45 45 35 35
Zapatas prefabricadas (*) 40 40 30 30
Columnas y vigas, hormigonadas in situ 50 40 40 30
Columnas y vigas, prefabricadas 40 35 35 25
Tímpanos y muros, hormigonados in situ 50 40 30 25
Tímpanos y muros, prefabricados 40 35 25 20
Losas, elementos laminares, nervios y viguetas, 40 35 30 25
hormigonados in situ
Losas, elementos laminares, nervios y viguetas, 35 30 25 20
prefabricados
Pilotes hormigonados in situ contra el suelo 75 75 75 75
(*) Cimientos que soportan elementos de cierre
(**) Caras de muros contra el terreno
- En ningún caso el recubrimiento podrá ser inferior al diámetro mayor de la barra longitudinal ni a 1,25 veces
el tamaño máximo del árido.
- En las estructuras expuestas a peligro de incendio, el recubrimiento vendrá fijado por la norma específica de
protección de incendios, pero nunca menor que el señalado en la tabla 8,3
- La indicación de elementos prefabricados se refieren a elementos prefabricados en plantas especializadas
únicamente.
- En elementos (como viguetas o losas), prefabricados en instalación industrial fija, para entrepisos
unidireccionales de hormigón armado o pretensado, el proyectista podrá contar, además del recubrimiento
de hormigón real del elemento, con el espesor del revestimiento del entrepiso, siempre que dicho
revestimiento sea compacto e impermeable y tenga carácter definitivo y permanente, y que se garantice con
dicho revestimiento, una protección similar a la del recubrimiento de hormigón sustituido, todo ello
correspondientemente documentado, al objeto de cumplir con los recubrimientos mínimos de la tabla 8,3.
Sin embargo, en estos casos, el recubrimiento real de hormigón no podrá ser inferior a 15 mm.

CAPÍTULO 8 475
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Como ayudas de cálculo en los ANEXOS, en la Tabla A-7, aparecen la cantidad de barras que
pueden colocarse en una viga de ancho b en condiciones de ambientes diversos, lo que implica
diferentes valores de recubrimiento, y en la Tabla A-8 los recubrimientos mecánicos en función del
diámetro de las barras, el número de camadas y los recubrimientos requeridos.

8,5 PAQUETES O MAZOS DE BARRAS.


Los paquetes de barras, siempre que fuera posible, deben evitarse, pues con ellos se reduce la
superficie relativa acero-hormigón en la interfase entre ambos materiales, se afecta la adherencia y la
pieza pierde aptitud para el anclaje. Cuando se recurra al empleo de paquetes de barras, se deben
limitar a un máximo de 4 barras, y a los efectos del cálculo de los estados límites, el paquete debe ser
interpretado como una única barra virtual de un diámetro equivalente al área total de las barras del
paquete.
Sea, por ejemplo, un paquete de barras de diámetro cada una. El diámetro equivalente del
paquete , puede determinarse de la siguiente manera (ver figura 8,7):

Figura 8,7: Paquetes de barras

Como regla, los paquetes de barras deben ser tratados cumpliendo con lo siguiente:
ƒ Se debe procurar que los paquetes de barras sean contenidos por estribos preferiblemente
cerrados.
ƒ En caso de vigas no se deben agrupar barras cuyo diámetro supere los 32mm. 32
ƒ Dos o más barras de un mismo paquete no pueden ser interrumpidas simultáneamente en una
misma sección, es más, entre dos secciones continuas en que se interrumpa al menos una barra
del paquete, debe existir una separación de 40 .

8,6 BARRAS LEVANTADAS O DOBLADAS


En elementos en que se producen cambios en la fibra fraccionada y por tanto del refuerzo principal
a tracción se pueden emplear barras dobladas. Por ejemplo en una viga continua se pueden emplear las
variantes que se muestran en la figura 8,8
La solución de barra recta es la más empleada en Cuba para eludir las dificultades en la fabricación
de la armadura, colocación y doblado
Sin embargo al ajustarse mejor a la forma del gráfico de Momento Flector la solución con barras
levantadas es más económica y racional. Por otra parte las barras inclinadas se convierten en un
elemento resistente al cortante y poseen un anclaje muy superior

CAPÍTULO 8 476
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Figura 8,8: Barras levantadas

8,7 CORTE DE BARRAS


La inmensa mayoría de los gráficos de momento flector no son constantes por lo que el refuerzo
obtenido para la sección crítica resulta excesivo para el resto.
Por ejemplo en una viga simplemente apoyada, podemos, en el plano práctico, sustituir el gráfico de
momento verdadero por uno quebrado por zonas resistentes como se muestra en la figura 8,9, a partir
de la realización de cortes de barras

Figura 8,9: Corte de barras

Donde en la zona A, para el momento máximo se colocaría el acero total (6 barras, por ejemplo), en
la zona B 4 barras y en la zona C solo 2 barras cumpliendo los requerimientos de barras que llegan al
apoyo. Como puede apreciarse aunque más racional la distribución del refuerzo todavía no es “ideal”

CAPÍTULO 8 477
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

En el caso del gráfico anterior puede realizarse la siguiente equivalencia, propuesta por Medina y
Ruiz.
Y se corresponde con un área de acero AA
Y se corresponde con un área de acero A
Entonces se puede establecer la relación aproximada:

Si se trabaja en número de barras

Y para determina

Donde son las barras cortadas


Ante gráficos más complejos en vigas continuas se requiere:
ƒ Obtener las puntos de momento cero, para determinar las longitudes
ƒ Evaluar de forma diferente el caso de los momentos negativos, sobre todo en los voladizos
Por ejemplo, con el apoyo de la figura 8,10

Figura 8,10: Longitudes para el corte de barras

ƒ Para el momento positivo: el corte se realiza partiendo de y


ƒ Para el momento negativo: a la izquierda se parte de y y se hace una simplificación del
gráfico a lineal. Entonces la relación sería:

ƒ Para el momento negativo en el voladizo se puede plantear la relación en función del gráfico
donde:

CAPÍTULO 8 478
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Finalmente

Donde son las barras que quedan


Una vez delimitada las longitudes de los cortes que condicionan el gráfico quebrado ¿son estas las
longitudes que tendrán las barras?
Es necesario tomar en cuenta otros factores:
ƒ Longitudes de anclaje de las barras. Por lo que debe sumarse a partir del punto considerado
para el corte
ƒ El efecto del decalaje del gráfico de momento tomando en cuenta la acción del cortante. Por lo
que entonces debe sumarse a cada extremo un valor de ¾.d,
Finalmente como resumen en el gráfico 8,11 se ejemplifica este proceso de colocación del refuerzo
en una viga continua, esquema muy empleado por los autores norteamericanos

Figura 8,11: Requisitos generales para el corte de barras

CAPÍTULO 8 479
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Para el Momento Negativo, por ejemplo, se ha decidido hacer un corte de barras, por lo que en la
zona de máximo momento se colocarán las barras B y B1 y al producirse el corte solo continuarán las
B1 , cortándose las B, destacándose en el gráfico las distancias (hasta momento cero) y (hasta el
corte de barras)
- Las barras B deben anclarse la mayor de las siguientes magnitudes:
a partir del punto de momento máximo
ó 12 a partir del punto de corte ( ó 12 )
- Las barras B1 deben anclarse la mayor de las siguientes longitudes:
a partir del punto de corte de las barras B ( )
ó 12 a partir del punto de inflexión o momento cero ( ó 12 )
Como regla para contribuir a la conformación de la armadura se extienden como mínimo 2 barras en
toda la zona superior de la viga, lo que contribuye adicionalmente al anclaje de estas.
Para el Momento Positivo, también se ha decidido hacer un corte de barras, por lo que en la zona
de máximo momento se colocarán las barras A y A1 y al producirse el corte solo se colocarán las A1 ,
cortándose las A. las distancias básicas serán (hasta momento cero) y (hasta el corte de barras)
- Las barras A deben anclarse la mayor de las siguientes magnitudes:
a partir del punto de momento máximo
ó 12 a partir del punto de corte ( ó 12 )
- Las barras A1 deben anclarse la mayor de las siguientes longitudes:
a partir del punto de corte de las barras A ( )
ó 12 a partir del punto de inflexión o momento cero ( ó 12 )
Los requerimientos de cortante obligan a que se extiendan como mínimo un tercio del máximo de
las barras en los apoyos externos y la mitad en los interiores.
Nilson hace hincapié en la situación que se ilustra en la figura 8,12 donde puede ocurrir que en la
zona de momentos positivos no se garantice, al realizar anclajes siguiendo una relación lineal con ,
que en zonas cercanas al punto de inflexión este resulta insuficiente pues el no sigue esta relación.

Figura 8,12: Longitud de anclaje requerida en el punto de inflexión

Para prever esta problemática se chequea el anclaje en el punto de inflexión, recomendándose el


siguiente procedimiento:

CAPÍTULO 8 480
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

La fuerza de adherencia U es:

·
Sabiendo que la situación más desfavorable de , tangente del gráfico de momento, se
presenta en el punto de inflexión; se calcula la distancia a para la cual se cumple la condición:

Que como se muestra en el gráfico se obtiene conservadoramente prolongando la pendiente del


punto de inflexión. Donde es el momento nominal aportado por el refuerzo en este punto.
Entonces se garantiza un adecuado anclaje si se cumple que:

Donde será ó 12

8,8 ARMADURA EN REFUERZO EN ÁNGULO


En los ángulos de las estructuras se requiere una distribución del refuerzo que garantice que no se
produzcan fallos locales.
Esto se logra evitando que en estas zonas se concentren tensiones trasmitidas por las barras. Medina
y Ruiz han seleccionado los casos que se ilustran en la figura 8,13 para explicar esta problemática.
a) Para esquina (con tracciones borde interior)
b) Para ángulos (vigas quebradas, es calera)
Soluciones
ƒ Anclando en la zona superior cada barra por separado
ƒ Tomando R con estribos anclados al borde superior

Figura 8,13: Armaduras con refuerzos en ángulo

CAPÍTULO 8 481
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Ejercicio 8,1
Para la viga que se muestra en la figura 8,14, se obtuvo la envolvente y los valores de momentos
máximos en el apoyo y el centro de las luces.

Figura 8,14: Envolvente de momentos más desfavorables

Cálculos y Discusión
a) Longitudes que marcan el momento cero en cada tramo
ƒ Momento negativo
38,7 18 56,7 /
Para la combinación de cargas que produce el mayor momento negativo se calcula la reacción en el
apoyo A, RA :
0,375 226,45
Calculando el punto de momento cero para esta condición.
· 0
226,45 · 56,7 0
2 · 226,45
7,98 8
56,7
2,65
ƒ Momento positivo
Para la combinación de cargas que produce el mayor momento positivo se calcula la reacción en el
apoyo A, :
0,4 0,45 251,13
251,13 · 56,7 0

CAPÍTULO 8 482
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

2 · 251,13
8,85
56,7
b) Calculo estructural
´ 20 30 0,482
300 80 9 71
´
SECCIONES ·
´ ´ ´
25,05
Central 430,3 0,0718 2 φ 16 0,1581 0,1764* 0,1764
5 φ 25
43,30
Apoyo 723,5 0,0718 2 φ 25 0,2658 0,2331 0,3049 4 φ 36
2 φ 16
* En este caso el refuerzo comprimido no fluye, por lo que no está considerado en los cálculos
c) Calculo de la separación entre barras y recubrimientos.
Aunque este es un paso que se realiza simultáneamente con el diseño, se analizará detalladamente
como recurso demostrativo de estas características de la sección.
La viga está situada en el interior de un edificio en una zona de baja agresividad, por lo que el
recubrimiento será de 30mm. Además se utilizarán estribos de 10mm y el tamaño máximo del árido
(TM) es 2 cm
Refuerzo positivo (5 barras Nº 25)
Recubrimiento ( ) 3 cm
Espaciamiento máximo ( ) 1,25 TM = 2,5 cm =
Con el apoyo de la figura 8.15 se calcula el número máximo de barras en una camada, que es menor
de 5, por lo deben situarse en dos, 3 en la primera y 2 en la segunda camada

cc = r + dbe
cc =3+1=4cm
b=2.cc + n. db+ (n-1).smax
n= (30-8+2,5)/5
n=4,9

Figura 8,15: Número de barras en 1 camada, para el momento positivo

Resultado semejante se obtiene empleando la Tabla A-7 de los anexos, considerando el


recubrimiento de 30mm y el estribo de 10mm, proceso mucho más sencillo.
Para estas 2 camadas debe obtenerse el recubrimiento efectivo de las barras lo que se ejemplifica
en la figura 8,16.

CAPÍTULO 8 483
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

2,5 5
3 4 2 2 4 2 2,5
5
7,25

Figura 8,16: Recubrimiento real de las barras, para el momento positivo

Inferior a los 9 cm considerados como especificación para dos camadas y a los 7,78cm que se
obtienen por la tabla A-8
Refuerzo Negativos (9 barras Nº 25)
En este caso se colocarán 3 barras en cada camada, las Nº 16 mas cercanas al borde pues son las que
continúan a lo largo de toda la viga, el resto serán cortadas.
Entonces, con el apoyo de la figura 8,17:

3
4 3,6
2
9,4

Figura 8,17: Recubrimiento real de las barras, para el momento negativo


d) Corte de barras
Analizando los cortes por separado
Refuerzo positivo
Como existen solo 5 barras, por razones constructivas, buscamos que 2 lleguen al apoyo, por lo que
solo se aplicará un corte
Entonces

3
9,3 7,2
5
¿Es esta la longitud de estas barras? Resulta necesario el cálculo de la longitud de anclaje. Entonces.
0,9
´
0,9 · 300
2,5 152,46
√20
Pero analizando las correcciones introducidas por diferentes factores:

CAPÍTULO 8 484
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

152,46

- 1 por estar ubicadas las barras en zona de alta adherencia


- 1 por ser el diámetro N° 25
- 1 por ser hormigón común
- 1 por no tener revestimiento las barras
,
- 0,98
,
- Por el recubrimiento y espaciamiento de las barras
Calculando el valor de c
· ,
La separación de las barras será: 7,25
,
El recubrimiento al centro de la barra: 4 5,25
Tomando como c el menor entre , 4,875
Además considerando 0, podrá calcularse el término 1,95
Finalmente:
· · · · ,
152,46 152,46 · 0,503 76,62
,
Utilizando la Tabla A-6 para la CONDICIÓN 1, separación entre barras mayor de 2 , y para:
1, 0,98
41 · 0,98 100,45
Entonces las longitudes reales de los cortes de barras serán:
Como el valor de es pequeño y cercano a , predominará este como prolongación a partir del
punto del corte de barras, entonces:

7,2 2 · 0,71 8,62
Las dos barras que llegan al apoyo están debidamente ancladas pues la longitud de anclaje necesaria
es menor que la distancia desde el punto del corte de barras al apoyo.
Refuerzo negativo
Como se emplean barras de diferentes diámetros, para el corte es útil manejar el concepto de
número de barras equivalente. Entonces el total de barras será:
44,02
4,4
10,06
Es decir que las 2 barras Nº 16 equivalen a 0,4 Nº 36. Entonces realizando un solo corte, de las 4
barras Nº 36:
2,65 2,41
,
Colocadas a cada lado del apoyo
Calculando la longitud de anclaje:

CAPÍTULO 8 485
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

0,9
´
0,9 · 300
3,6 219,54
√20
Pero analizando las correcciones introducidas por diferentes factores:

219,54

- 1,3 por estar ubicadas las barras en zona de baja adherencia


- 1 por ser el diámetro N° 36
- 1 por ser hormigón común
- 1 por no tener revestimiento las barras
,
- 0,98
,
- Por el recubrimiento y espaciamiento de las barras
Calculando el valor de c
· ,
La separación de las barras será: 5,6
,
El recubrimiento al centro de la barra: 4 5,8
Tomando como c el menor entre , 3,6
Además considerando 0, podrá calcularse el término 1,28
Finalmente:
, · · · · ,
219,54 219,54 · 0,99 218,89
,
Utilizando la Tabla A-6 para la CONDICIÓN 2, separación entre barras menor de 2 , y para:
1,3, 0,98
61 · 1,3 · 0,98 279,77
Entonces las longitudes reales de los cortes de barras serán:
Conociendo que 2,41 , se escoge el mayor de los siguientes valores:
3,12
2,8
Predominando la primera condición
En la figura 8,18 se representa la longitud y posición de cada refuerzo.

CAPÍTULO 8 486
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

Figura 8,18: Corte de barras

CAPÍTULO 8 487
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1) Para una viga continua de 3 luces, con sección rectangular; 40 , h 80 se obtuvieron las
siguientes áreas de acero de cálculo
22 Momento positivo en la luz central
33 Momento positivo en las luces externas
46 Momento negativo en los apoyos
a) Calcule las áreas de refuerzo a colocar
b) Obtenga el recubrimiento real y el espaciamiento entre barras si la viga es prefabricada y será
colocada en una zona con agresividad ALTA
c) Calcule la longitud de anclaje necesaria en cada caso, utilizando la expresión más detallada y
las tablas simplificadas si ´ 25 y 420
2) Resuelva el ejercicio anterior para 30 , ´ 30 y 300
3) Obtenga las expresiones para obtener los largos teóricos para realizar el corte de barras en las vigas
mostradas en la figura 8,19

Figura 8,19 Ejercicio propuesto 3

4) Para una viga continúa, se muestran en la figura 8,20 los gráficos de momentos redistribuidos
Si las cargas de cálculo son
22,44 / 65,63 /

Figura 8,20 Ejercicio propuesto 4


CAPÍTULO 8 488
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

La sección de 30 y 90 y las áreas de refuerzo obtenido en los cálculos son


10,13 Momento positivo en la luz central
26,52 Momento positivo en las luces externas
32,41 Momento negativo en los apoyos
a) Obtenga los puntos de momento cero
b) Calcule, para cada sección, las áreas de refuerzos reales y su distribución en la sección.
Obtenga para cada caso del recubrimiento real y el espaciamiento entre barras conociendo
que la viga fue fabricada “in situ” y está en una zona con agresividad MEDIA
c) Calcule el valor de necesario en cada caso, si ´ 20 y 300
5) En una viga de 20m de luz se dispone de barras de 9m de longitud. Si la sección tiene el refuerzo
indicado en la figura 8, 21, realice el empalme de las barras por solape y por soldadura. Consulte
las especificaciones en este caso.
´ 25 420

Figura 8,21 Ejercicio propuesto 5

6) Para condiciones similares realice el empalme de las barras del ejercicio 3


7) Para la siguiente viga empotrada en la columna
a) Si 420 y ´ 20 , compruebe si es posible anclar las barras dentro de la
columna
b) De no ser posible proponga la solución acudiendo a ganchos de anclaje

Figura 8,22: Ejercicio propuesto 7

8) Para la viga prefabricada y simplemente apoyada que se muestra en el esquema de la figura 8,23,
situada en una zona con BAJA agresividad
a) Realice la distribución de las barras en la sección

CAPÍTULO 8 489
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

b) Obtenga los cortes de barras que considere, calculando los largos teóricos
c) Calcule la longitud de anclaje necesaria
d) Calcule las longitudes reales de las barras y realice el esquema final de la solución
Si 420 y ´ 25

Figura 8,23: Ejercicio propuesto 8

CAPÍTULO 8 490
                                                                                                                             ADHERENCIA, ANCLAJE Y DISTRIBUCIÓN DEL REFUERZO 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Babe Ruano M. “Elementos de Estructura de Hormigón Armado”. Tomo I. Editorial Pueblo y
Educación 1978. la Habana. Cuba. 1978
4. Babe Ruano M. “Hormigón Armado para Arquitectos. Editorial ISPJAE 1986
5. Baykov, V. y E. Sigalov. Estructuras de Hormigón Armado. Moscú: Ed. Mir, 1986
6. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
7. ---- “Hormigón Estructural II” Editorial Pueblo y Educación. La Habana. Cuba. 1987
8. N.C. 250–2004. Requisitos de durabilidad para el diseño y construcción de Edificaciones y
Obras Civiles de hormigón estructural. 2004
9. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
10. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de Concreto Presforzado. México: Ed. Limusa, 1999
11. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979

CAPÍTULO 8 491
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

CAPÍTULO 9
Vigas Continuas

9,1 INTRODUCCIÓN
Las vigas son elementos casi indispensables en los edificios y en las estructuras, siempre están
presentes, su característica fundamental es el predominio de la flexión ( y ) sobre otras
solicitaciones, como carga axial o momento torsor
En este capítulo se sobrepasará el análisis de la flexión a nivel de sección y se profundizará en la
evaluación de la viga como elemento, particularmente en las vigas continuas que son las que ofrecen el
mayor grado de complejidad.
El problema general de diseño de vigas adquiere otra connotación en el caso de vigas continuas,
donde no se habla tan solo de una combinación crítica de cargas, sino de una envolvente crítica
producto de la actuación o no de cargas temporales en partes de la estructura
De lo estudiado en este sentido hay que cuestionarse: ¿cómo definir la solicitación con la que se ha
de diseñar las diferentes secciones en la estructura mostrada?
Otros conceptos aplicables al Hormigón en su comportamiento variarán totalmente las condiciones
de diseño de tales estructuras, fundamentalmente en la capacidad de este material de comportarse
plásticamente, en su conjunto o cada uno de sus componentes (hormigón, acero).

9,2 FUNCIONES Y CLASIFICACIÓN


Las vigas pueden clasificarse de diversas formas en función de:
- Comportamiento estructural: Rectangulares, T, con A´ etc.
- Como trasmiten los cargos: Principales, Secundarias
- Papel en la estructura: Intermedias, cerramentos, arriostre, asentamiento, puente –
grúa.
- Método constructivo: In-situ, Prefabricado, Mixtas

9,3 LUZ DE CÁLCULO


La luz de cálculo de los elementos que no estén construidos monolíticamente con sus apoyos, se
define como la luz libre entre los apoyos ( ) más la altura del elemento, y en ningún caso debe
superar el valor de la distancia entre los centros de apoyo ( )
Para la determinación de los momentos en pórticos o en elementos continuos, la luz de cálculo se
debe adoptar igual a la distancia entre ejes de apoyos.

CAPÍTULO 9 492
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Para las vigas construidas monolíticamente con sus apoyos, se permite realizar el diseño en base a
los momentos en las caras de los apoyos.

Figura 9,1: Luces de cálculo

9,4 DETERMINACIÓN DE LAS CARGAS


En la determinación de las cargas que trasmiten las losas sobre vigas, a lo conocido anteriormente
de aplicar la carga tributaria, es importante diferenciar el caso de una losa continúa de la que no lo es.
Para una losa isostática la carga sobre B es la que se tributa estáticamente de las losas colindantes
Sin embargo para una losa continua, como se muestra en la figura 9.2, Medina y Ruiz plantean el
cálculo de la carga en B como el resultado del cortante a ambos lados del mismo:

Figura 9.2: Cortante sobre las vigas por el efecto de la continuidad de la losa

Donde
· ·
2 2 2
· 0 ·
2 2 2

CAPÍTULO 9 493
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

·
2
y finalmente
2
· ·
Con lo que se demuestra que en la primera viga la carga será mayor que la carga tributaria debido a
la hiperestaticidad del conjunto

9,5 DETERMINACIÓN DE LAS SOLICITACIONES


El cálculo de las solicitaciones puede obtenerse por cualquier método elástico de los estudiados en
Resistencia de Materiales y aparecen como coeficientes en cualquier manual. En los anexos, la Tabla
A-9, se exponen la propuesta del Baykov y Sigalov, que puede de servir de referencia para cálculos
manuales.
Sin embargo la acción de las cargas de uso pueden provocar efectos de carga – descarga que
introducen importantes cambios en la determinación las solicitaciones pésimas. En el siguiente
ejemplo puede apreciarse esta situación, donde las cargas de uso se colocan en la posición más
desfavorable para el voladizo o la luz central, lo que se plasma en la figura 9,3.
¿Cuál será la combinación de y más desfavorable para la viga?
Finalmente obtenemos la envolvente de momentos y cortante sumando CP + CU para ambas
combinaciones, como se muestra en la figura 9,4

9,6 LA FLUENCIA PLÁSTICA EN EL HORMIGÓN ARMADO.


Ha sido costumbre analizar las estructuras en régimen lineal recurriendo a procedimientos
sustentados en hipótesis que presuponen, pequeñas deformaciones y comportamiento elástico del
material
Es cierto que estas hipótesis resultan aceptables en no pocas de las estructuras que se analizan y
recurriendo a los materiales que con mayor frecuencia se emplean, incluso cuando se trata del
hormigón que presenta un comportamiento sensiblemente elástico para niveles de tensiones por debajo
del 45% aproximadamente de su resistencia, valores tales que se reproducen generalmente para cargas
de servicio.
Sin embargo, ya hoy es una realidad el cálculo de secciones en condiciones límites de resistencia y
para entonces las hipótesis de comportamiento elástico del material deja de ser consistente. Si además
se tiene en cuenta que en determinadas tipologías estructurales los corrimientos empiezan a ser
significativos producto de la mayor esbeltez que se logra con la ingeniería actual, parece ser que los
análisis lineales no son lo suficientemente precisos como para continuar abusando de su empleo.
Las fuentes fundamentales de no linealidad son:
- Los cambios sensibles de geometría bajo el efecto de las cargas (agudizados en algunas
tipologías estructurales como, por ejemplo, las estructuras colgantes).
- Las inherentes a la no linealidad de las leyes tensodeformacionales del material.

CAPÍTULO 9 494
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,3: Combinación pésima para viga con voladizo

CAPÍTULO 9 495
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,4: Envolvente de momento y cortante

Cuando se trata de estructuras isostáticas un análisis lineal conduce a leyes de esfuerzos que en
realidad no se modifican puesto que la distribución de fuerzas interiores está regida sólo por el
equilibrio, no así las deformaciones que varían respecto de las elásticas cuando se evalúan con
procedimientos de no linealidad.
Ya para las estructuras hiperestáticas la situación es bien diferente puesto que la distribución de las
fuerzas internas no sólo depende del equilibrio, sino también de las rigideces relativas de los elementos
que conforman la estructura. Esto significa que cuando se degrada la rigidez de un elemento en
particular, por ejemplo, a causa de la fisuración que tiene lugar en el hormigón o porque entre en una
etapa de comportamiento inelástico, se tiene que modificar la distribución de fuerzas interiores en
función de las rigideces relativas de los elementos que se conectan al que ha perdido rigidez,
disminuyendo el nivel de esfuerzo que este último puede cargar. Es como si el elemento que ha
perdido rigidez pidiera a aquellos otros a los que se conecta, y se hallen en mejor estado: “por favor,
comiencen a tomar cualquier incremento de fuerza a partir de ahora pues yo no puedo hacerlo, y
háganlo respetando la rigidez que cada uno tenga, es decir, tomando más cuanto mayor sea su
rigidez”
A esta modificación de las fuerzas interiores dentro de la estructura se le llama redistribución por
comportamiento inelástico.
Los niveles de redistribución se incrementan si tratándose de diseños dúctiles, en alguna sección del
elemento el acero comienza a fluir. A partir del momento que originó la entrada en fluencia del
refuerzo, llamado momento de fluencia, la sección se ve prácticamente incapacitada de tomar
momentos mayores aunque si estará en condiciones de sostener aquel, a pesar de que la deformación
de la armadura se vaya incrementando progresivamente (recuérdese que si se trata de un acero dúctil,
al alcanzar la deformación de fluencia la tensión se considera constante, e igual a , y en
consecuencia la fuerza que entrega la armadura al equilibrio de la sección no varía prácticamente la
fuerza .

CAPÍTULO 9 496
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Ese incremento de deformación que va teniendo lugar en la armadura traccionada hace que la
sección acreciente su giro para comenzar a comportarse como una articulación, llamada articulación
plástica, que a diferencia de la articulación elástica perfecta sí es capaz de admitir momento.
En la sección de Hormigón Armado de una viga el fenómeno de la fluencia se presenta de forma
muy clara, como se muestra en la curva de comportamiento de la figura 9,5, para una sección
dúctil, como está reglamentado en las normativas vigentes

Figura 9, 5: Curva de comportamiento de una viga de HA


Donde se expresa con claridad como para (momento máximo) se produce una curvatura
superior a la que ocurre al producirse el momento de fluencia , curvatura llamada .
Obviamente en el momento del fallo la sección ha girado y se convierte prácticamente en
una articulación, llamada plástica.
La diferencia que existe entre una articulación plástica y una real, está dada por el comportamiento
de la primera en dos etapas:
- 1ra ETAPA para se comporta como una sección rígida, un empotramiento
- 2da ETAPA para la sección falla y se transforma en una articulación plástica
Pero toda sección no tiene la capacidad de convertirse en una articulación plástica. Esta capacidad
está estrechamente vinculada con la ductilidad de la sección, como se esquematiza en la figura 9,6.
Una sección con un fallo FRAGIL al alcanzar la rotura solo ha sufrido pequeñísimas deformaciones y
por tanto no llega a girar lo suficiente que lo convierta en una articulación plástica.
Es evidente que la formación de una rótula plástica en un elemento isostático lo transformaría en un
mecanismo y hay que evitarlo.
Sin embargo, en el caso de las estructuras hiperestáticas cuando en una sección se forma una
articulación plástica ella estará en condiciones de mantener constante la capacidad de momento,
precisamente el momento que originó la entrada en fluencia de la armadura, y a partir de aquí
transformar su esquema de trabajo para nuevos incrementos de la carga, al comenzar a funcionar la
sección como una articulación y modificando en consecuencia la manera cómo se distribuyen las
fuerzas interiores a nivel de sección. Es como si la sección no admitiera más carga porque la armadura
ha entrado en fluencia y le pidiera a otras secciones del propio elemento “por favor, comiencen a

CAPÍTULO 9 497
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

tomar cualquier incremento de fuerza a partir de ahora pues yo no puedo hacerlo, y háganlo
mientras su armadura no fluya pues cuando esto ocurra sentirán mi misma incapacidad y deberán
Uds. pedir mi misma ayuda.”

Figura 9,6: Consecuencias del surgimiento de la articulación plástica en el caso de elementos


isostáticos e hiperestáticos.
En el caso de las estructuras hiperestáticas el colapso sobreviene entonces cuando se hayan formado
tal cantidad de articulaciones plásticas hasta convertir la estructura en un mecanismo. Si el grado de
hiperestaticidad es , al formarse 1 articulaciones plásticas la estructura se transforma en un
mecanismo. En ocasiones el fallo puede sobrevenir también si el giro que experimenta la sección en la
que aparece la articulación es de tal magnitud que impida mantener el momento resistente.

9,7 LA REDISTRIBUCIÓN DE MOMENTOS


La formación de articulaciones plásticas es un recurso de diseño que permite un aprovechamiento
mayor de la capacidad resistente en vigas continuas.
Puede analizarse este fenómeno utilizando un ejemplo desarrollado por Meli para una viga continua
con dos luces iguales, como se muestra en la figura 9.7, donde en toda la viga las secciones tienen una
capacidad resistente
En el gráfico de momentos isostáticos se aprecia como , por tanto el fallo se
alcanzará inicialmente para el apoyo intermedio C cuando , quedando en las restantes
capacidad resistente
Por tanto el fallo a la sección se producirá a un valor de que responde a:
0,188 ·
5,32
Cuando se produce una articulación plástica en C y el momento se redistribuye hacia B y
D. El incremento ∆ se muestra en la figura 9.7 para el gráfico de momento redistribuido.
Siendo el valor máximo de la redistribución:

CAPÍTULO 9 498
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 


∆ 0,188 · 0,125 · 0, ,32 ·

Figura 9,7: Formación de articulaciones plásticas

Si lamamos ´ al incremento de carga producto de la redistribución


∆ 0,25 ´ · 0,032 ·
´ 0,128
Por lo tanto la carga final que es capaz de resistir la viga será
´ 1,128
Produciéndose un incremento de la capacidad portante de un 13%. Este ejemplo demuestra la
capacidad residual de los elementos hiperestáticos y su comportamiento ante el fallo.
En el diseño se aprovecha esta propiedad para lograr elementos más económicos buscando
redistribuciones que reduzca los momentos más grandes

CAPÍTULO 9 499
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Aprovechando la propiedad del momento isostático, se puede lograr redistribución geométricamente



Por ejemplo para disminuir el momento en valor ∆ , se incrementa en como se muestra
en la figura 9,8

Figura 9,8: Redistribución de momentos

Procedimiento semejante se utiliza para gráficos provocados por cargas distribuidas


La redistribución de momentos es un fenómeno común en estructuras hiperestáticas, que pueden ser
previstas y provocadas en el diseño o que surge sin que se prevea por el constructor.
Es muy frecuente en la construcción de losas para viviendas una ejecución continúa y no colocar
acero negativo sobre los apoyos. En esta zona la capacidad de resistir momentos es prácticamente nula
y para cargas de servicio se produce una articulación plástica, como se muestra en la figura 9,9. La
estructura no falla por los sobre diseños de estos elementos entre apoyos y por tanto pueden producirse
redistribuciones de hasta un 100%. No obstante estas estructuras sufren grandes grietas y
deformaciones que las invalidan en su funcionamiento. Por tanto el % de redistribución tiene que
controlarse en función de estos problemas

Figura 9,9: Redistribuciones de momentos del 100% en losas

CAPÍTULO 9 500
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

9,8 LIMITACIONES EN LAS REDISTRIBUCIONES DE MOMENTO


Los límites de aplicación de la redistribución de momentos en articulaciones plásticas son
resumidas por el PCA, en interpretación de las disposiciones del ACI, de la siguiente manera:
1. Es aplicable a elementos continuos solicitados a flexión.
2. Los momentos flectores se deben determinar mediante métodos analíticos. No está permitido
redistribuir momentos calculados mediante métodos aproximados.
3. Sólo se permite redistribuir los momentos cuando la deformación específica neta de
tracción, , no es menor que 0,0075 .
Esta restricción es semejante, en su sentido práctico por la adoptada en las normativas
anteriores a las del ACI 318-02 y que relaciona estas restricciones con la cuantía balanceada.
Por tanto las normas cubanas proponen como límite de la ductilidad de una sección para admitir
redistribuciones cuando:
´ 0,5
4. El máximo porcentaje de disminución o aumento admisible para el momento negativo es
igual a 1000 , pero nunca puede ser mayor que 20 por ciento.
O en función de la cuantía balanceada, el porcentaje se obtendrá por:
´
% 20 1
5. El ajuste de los momentos negativos se realiza para cada configuración de cargas considerada.
Luego los elementos se dimensionan para los máximos momentos ajustados obtenidos de todas
las condiciones de carga.
6. El ajuste de los momentos negativos en los apoyos de cualquier tramo requiere ajustar los
momentos positivos de dicho tramo. Para mantener el equilibrio, una disminución de un
momento negativo en un apoyo requiere un aumento del momento positivo del tramo.
7. Se debe mantener el equilibrio estático en todas las uniones, antes y después de la
redistribución de los momentos.
8. En el caso de momentos negativos desiguales actuando a ambos lados de un apoyo fijo (es
decir, cuando los tramos adyacentes son desiguales), la diferencia entre estos dos momentos se
toma hacia el apoyo. Si se ajustan uno o ambos momentos negativos, la diferencia resultante
entre los momentos ajustados se toma hacia el apoyo.

9,9 MÉTODO DIRECTO DE REDISTRIBUCIÓN. COEFICIENTES PLÁSTICOS PARA VIGAS


CONTINÚAS
Como una simplificación en el diseño de vigas continuas y losas en una dirección se brindan al
proyectista coeficientes para el cálculo de las solicitaciones que admiten un cierto grado de
redistribuciones de momento. Se admite su aplicación siempre que:
a) Elementos prismáticos
b) Elementos continuos de dos o más luces.
c) Luces iguales o al menos con una diferencia entre luces adyacentes no mayor del 20%.
d) Cargas uniformemente distribuidas.
e) La carga viva no debe exceder en tres veces la carga muerta

CAPÍTULO 9 501
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura: 9,10 Descripción de los términos que describe el método.

MOMENTO POSITIVO
LUCES EXTERIORES
- Si el extremo discontinuo no está restringido

- Si el extremo discontinuo se construye integral con el apoyo

LUCES INTERIORES
MOMENTO NEGATIVO
APOYOS EXTERIORES:
Cuando el apoyo del elemento que se analiza no ofrece restricción al giro: 0
Cuando el elemento que se analiza se construye integralmente con el que le sirve de apoyo:
- Cuando el apoyo es una viga de borde o una viga principal

- Cuando el apoyo es una columna


APOYOS INTERIORES:
En la cara exterior del primer apoyo interior
- Dos Luces

- Más de dos Luces

En otras caras de apoyos interiores


Estos coeficientes se pueden aprecian en las figura 9,11 y 9,12

Ejercicio 9,1
Obtenga los momentos flectores redistribuidos de la viga continua de la figura 9,13, donde las
cargas permanentes y de uso están mayoradas son:

CAPÍTULO 9 502
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura: 9,11 Coeficientes de redistribución para el caso de vigas de dos claros.

Figura: 9,12 Coeficientes de redistribución para el caso de vigas de tres o más claros.

CAPÍTULO 9 503
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,13: Ejercicio 9,1

Cálculos y discusión
a) Cálculo de las solicitaciones elásticas
Considerando que las luces son iguales podemos utilizar las tablas clásicas para el cálculo de los
momentos elásticos recogidas en la Tabla A-9:
·
Momentos que se calculan para diferentes variantes de CARGA DE USO, como se muestra en las
Tabla 9,1 y en la figura 9,14
(A) Momento positivo mayor en primera y tercera luz
(B) Momento negativo mayor segunda luz
(C) Momento positivo mayor segunda luz
(D) Momentos negativos mayores sobre los apoyos

TABLA 9,1. Momentos flectores para diferentes combinaciones de CP y CU


1 B 2 C 3
x (m) 3 6 9 12 15
CP coef 0.08 -0.1 0.025 -0.1 0.08
qCP =19,8 kN/m M (kN.m) 57.02 -71.28 17.82 -71.28 57.02
CU1 coef 0.101 -0.05 -0.05 -0.05 0.101
qCU=19,2 kN/m M (kN.m) 69.81 -34.56 -34.56 -34.56 69.81
CU2 coef -0.025 -0.05 0.075 -0.05 -0.025
qCU=19,2 kN/m M (kN.m) -17.28 -34.56 51.84 -34.56 -17.28
CU3 coef 0.0665 -0.117 0.05 -0.033 -0.0165
qCU=19,2 kN/m M (kN.m) 45.96 -80.87 34.56 -22.81 -11.40

TABLA 9,2. Momentos flectores mayorados mas desfavorables.


MOMENTOS FLECTORES (kN.m)
COMBINACIO
NES M1 MB M2 MC M3
1 126.84 -105.84 -16.74 -105.84 126.84
2 39.74 -105.84 69.66 -105.84 39.74
3 102.99 -152.15 52.38 -94.09 45.62

CAPÍTULO 9 504
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,14: Combinaciones de carga para momentos flectores

CAPÍTULO 9 505
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

b) Envolvente de momentos
Finalmente superponiendo estos tres combinaciones de carga obtenemos los gráficos de momentos
para cada una de estas variantes, como se muestra en la figura 9,15 y en la Tabla 9,2.

Figura 9,15: Combinaciones pésimas para momentos flectores

c) Redistribución de momentos
Evaluando la envolvente elástica se plantea cual es el procedimiento a desarrollar:
- Disminuir los momentos negativos en B y C
- Disminuir los momentos positivos en los tramos 1, 2 y 3
- Impedir un incremento del momento negativo en el tramo central
Considerando una redistribución máxima de momento del 10% planteada para 0,5 ´ 0
´
% 20 1

- Para disminuir y se trabaja en la combinación 3 de CP+CU disminuyendo 10% ,


(15,21) y geométricamente se incrementa la mitad (15,21/2) en el tramo 1.
Además se incrementa 10% , (9,41), entonces en el tramo 2 se produce un incremento de
, ,
2,9
En el tramo 3 se produce un incremento de (9,41/2)
Todo este procedimiento se muestra en la figura 9,16.

Figura 9,16: Redistribución de momentos para la Combinación 3


CAPÍTULO 9 506
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Pero se produce un incremento de 10,58 en el momento negativo en el tramo 2. Todo este


procedimiento se muestra en la figura 9,17

Figura 9,17: Redistribución de momentos para la Combinación 1


Para disminuir el momento positivo en el tramo 2 se trabaja en la combinación 2,
aumentando 10% y (10,58), disminuye esta misma cantidad el momento positivo en
2. Todo este procedimiento se muestra en la figura 9,18.

Figura 9,18: Redistribución de momentos para la Combinación 2


d) Envolvente plástica
En un gráfico resumen, figura 9,19, se exponen los momentos redistribuidos más desfavorables para
cada tramo como resultado de la superposición de los tres anteriores.

Figura 9,19: Combinaciones pésimas de Momentos Redistribuidos


CAPÍTULO 9 507
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Para la COMBINACIÓN 1
121,54 · 27,32 ·
Para la COMBINACIÓN 3
136,93 ·
Para la COMBINACIÓN 1
59,08 ·
Una comparación elemental demuestra los ahorros que se introduzcan en todos los casos a partir de
las reducciones de los momentos de diseño.

Ejercicio 9,2
En este ejercicio se desarrolla de forma integral el diseño de una viga continua, desde el cálculo de
las cargas hasta la representación de los resultados. Pretende mostrar los procedimientos a seguir en
estos casos, de una forma coherente y relacionada, ofreciendo al lector una secuencia lógica en los
cálculos y las implicaciones que tienen las decisiones en las diferentes partes del procedimiento de
diseño.
Diseñe la viga continua que se muestra en la figura 9,20.

Figura 9,20: Diseño de viga continua


CAPÍTULO 9 508
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Cálculos y discusión
1. Cálculo de los cargas
a) Cargas permanentes
- Sobre la losa
Considerando un espesor de la losa de 10 cm:
Mosaicos 0,23 kN/m2/cm . 1,5 = 0,345 kN/m2
Enrajonado 0,18 kN/m2/cm . 10 = 1,8 kN/m2
Hormigón 24 kN/m3 . 0,1 m = 2,4 kN/m2
TOTAL 4,545 kN/m2
Y como están distribuidos en un área tributaria en 4 m sobre cada viga
qL = 4,545 . 4 = 18,18 kN/m
- Peso propio de la viga
La sección de la viga se dimensiona como 0,3 x 0,6 m , garantizando un peralto total de esta de
70 cm, por lo que:
qv = 24 kN/m3 .0,3 . 0,6 = 4,32 kN/m
b) Cargas de uso
Para el empleo de los locales que sostienen las vigas, que serán salas de lecturas de una biblioteca,
la carga de uso será de 3 kN/m2. Entonces: qCU = 3 . 4 = 12 kN/m
Pero como la losa es continua, para las vigas intermedias, la carga actuante podrá calcularse como
sigue, con el apoyo de la figura 9,21:
· 2

Figura 9,21: Cortante sobre las vigas por el efecto de la continuidad de la losa

Si: 0,1
Entonces

CAPÍTULO 9 509
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

· 0,1 · 1,1 ·
Apreciándose que se produce un crecimiento de un 10% del valor de la carga actuante por el efecto
de la hiperestaticidad de la losa
Entonces la carga permanente total sobre las vigas intermedias será:
1,1
1,1 · 18,18 4,32 24,318 ·
y la carga de uso
1,1
1,1 · 12 13,2 ·
2. Calculo de las solicitaciones
a) Momento flectores
Como las luces son iguales, pueden emplearse los coeficientes para vigas continuas expuestas
en los anexos, Tabla A-9
- Carga permanente
Considerando la acción de en las tres luces, como se aprecia en la figura 9.22
- Carga de uso
Se evalúan tres variantes de distribución de la carga dentro de las luces, que se muestran en la
TABLA 9,3 y la figura 9,22
ƒ 1ra variante combinación que provoca el mayor momento positivo para las primeras
y terceras luces, obteniéndose cargando solo estos tramos
ƒ 2da variante combinación que provoca el mayor momento positivo en la luz central,
cuando solo está cargado este tramo
ƒ 3ra variante combinación que provoca el mayor momento sobre los apoyos, cuando
están cargadas las luces aledañas a estos
TABLA 9,3. Momentos flectores para diferentes combinaciones de CP y CU
1 B 2 C 3
x (m) 4.5 9 13.5 18 22.5
CP coef 0.08 -0.1 0.025 -0.1 0.08
qCP =24,32 kN/m M (kN.m) 157.59 -196.99 49.25 -196.99 157.59
CU1 coef 0.101 -0.05 -0.05 -0.05 0.101
qCU=13,2 kN/m M (kN.m) 107.99 -53.46 -53.46 -53.46 107.99
CU2 coef -0.025 -0.05 0.075 -0.05 -0.025
qCU=13,2 kN/m M (kN.m) -26.73 -53.46 80.19 -53.46 -26.73
CU3 coef 0.0665 -0.117 0.05 -0.033 -0.0165
qCU=13,2 kN/m M (kN.m) 71.10 -125.10 53.46 -35.28 -17.64

Y finalmente los momentos flectores para las tres combinaciones se resumen en la tabla 9,4

CAPÍTULO 9 510
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,22: Combinaciones de carga para momentos flectores

CAPÍTULO 9 511
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

TABLA 9,4. Momentos flectores de servicio más desfavorables.


MOMENTOS FLECTORES (kN.m)
COMBINACIO
NES M1 MB M2 MC M3
1 265.58 -250.45 -4.21 -250.45 265.58
2 130.86 -250.45 129.44 -250.45 130.86
3 228.70 -322.09 102.71 -232.28 139.95

Resaltando los valores más desfavorables que provocan las diferentes variantes en cada tramo
b) Fuerza cortante
Siguiendo un procedimiento semejante al anterior para obtener las combinaciones más
desfavorables
Cargas permanentes. Aplicando la carga en toda las luces
Carga de uso. Aplicando dos variante
ƒ 1ra variante con la 1ra y 3ra luz cargada provoca los mayores cortantes sobre el
apoyo A
ƒ 3ra variante con la 1ra y 2da luz cargada provoca los mayores cortantes sobre el
apoyo B
Ofreciéndose los resultados en la tabla 9,5 y en la figura 9,23

TABLA 9,5. Fuerzas cortantes diferentes combinaciones de CP y CU


A B1 B2 C1 C2 D
x (m) 4.5 9 13.5 18 22.5 27
CP coef 0.4 -0.6 0.5 -0.5 0.6 -0.4
qCP =24,32 kN/m V (kN) 87.55 -131.33 109.44 -109.44 131.33 -87.55
CU1 coef 0.45 -0.55 0.55 -0.45
qCU=13,2 kN/m V (kN) 53.46 -65.34 0.00 0.00 65.34 -53.46
CU3 coef 0.383 -0.6174 0.5834 -0.4165 0.0329 0.0329
qCU=13,2 kN/m V (kN) 45.50 -73.35 69.31 -49.48 3.91 3.91

Y finalmente las combinaciones para las combinaciones se resumen en la tabla 9,6:


TABLA 9,6. Fuerzas cortantes de servicio más desfavorables.
FUERZAS CORTANTES (kN)
COMBINACIO
NES VA VBi VBd VCi VCd VD
1 141.01 -196.67 109.44 -109.44 196.67 -141.01
3 133.05 -204.68 178.75 -158.92 135.24 -83.64

CAPÍTULO 9 512
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,23: Combinaciones de carga para fuerzas cortantes

3. Solicitaciones mayoradas
Con vistas al cálculo de las secciones a flexión y cortante en el Estado Límite Último, o de
agotamiento de la sección se deben obtener las solicitaciones mayoradas. En este caso:
1,2 1,6
1,2 1,6
1,2 1,6

CAPÍTULO 9 513
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

A continuación se tabulan los valores de y para las combinaciones más desfavorables,


obtenidas anteriormente y se muestran en las tablas 9,7 y 9,8 y figuras 9,24 y 9,25 las envolventes de
momento y cortante para estás:

TABLA 9,7. Momentos flectores mayorados mas desfavorables.


MOMENTOS FLECTORES (kN.m)
COMBINACIO
NES M1 MB M2 MC M3
1 361.90 -321.93 -26.44 -321.93 361.90
2 146.34 -321.93 187.40 -321.93 146.34
3 302.88 -436.54 144.63 -292.84 160.89

Figura 9,24: Momentos Mayorados, combinaciones pésimas

TABLA 9,8. Fuerzas cortantes mayoradas más desfavorables.


FUERZAS CORTANTES (kN)
COMBINACIO
NES VA VBi VBd VCi VCd VD
1 190.60 -262.14 131.33 -131.33 262.14 -190.60
3 177.86 -274.95 242.22 -210.50 163.85 -98.81

Figura 9,25: Fuerzas cortantes mayoradas, combinaciones pésimas


CAPÍTULO 9 514
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

4. Redistribución de momentos
En la búsqueda de un diseño más racional, se provocan la aparición de articulaciones plásticas en
los puntos de máximos momentos.
Previendo que la sección tendrá un valor de ´ 0,5 , puede calcularse el porcentaje
máximo de redistribución de momento permisible por:
´
% 20 1
0,5
% 20 1 10%
a) Redistribución de momentos sobre los apoyos
Se trabaja con la combinación 3, donde se reducirá en un 10%
0,1 43,65 ·
´ 0,9 0,9 · 436,64 396,98 ·
En la zona central de la 1ra luz, el valor de se incrementará en la mitad de lo que se reduce
0,1
´
2
, · ,
´ 302,88 324,71 ·
En la zona central de la 2da luz el efecto de la redistribución es menos significativo, pues existe
sobre el apoyo capacidad resistente suficiente, que permite que esta sección absorba un momento
superior al actuante. Si consideramos que tomará un 10% de momento superior al actuante,
entonces la redistribución en sera:
0,1 0,1
´
2
, · , , · ,
´ 144,63 151,82 ·
Todo lo anterior se aprecia en la figura 9,26:

Figura 9,26: Redistribución de momentos para la Combinación 3

b) Redistribución de momento para las luces externas. (figura 9,27)


Tomando como base la distribución más desfavorable en este caso, la combinación 1, que es la que
provoca el mayor momento

CAPÍTULO 9 515
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,27: Redistribución de momentos para la Combinación 1

La máxima redistribución que pueden provocarse sobre los apoyos B y C marcan los límites en la
operación a realizar, que es de 0,1 = 32,19 kN.m. El valor de será de 354,12 kN.m menor
que la redistribución anterior. Entonces la redistribución en será
0,1
´
2
, · ,
´ 361,98 345,81 ·
Y para el :
0,1 ´
´ 26,44 01 · 321,19 58,63 ·
c) Redistribución de momentos para la luz central. (figura 9,28)

Figura 9,28: Redistribución de momentos para la Combinación 2

Buscando una disminución del momento en la luz central, incrementamos, para la combinación
2, los momentos y 32,19 kN.m, hasta el límite de 354,12 kN.m lo que provocará una
reducción de de:
´ 0,1
´ 187,4 01 · 321,19 155,21 ·
Valor que resulta menor que el obtenido para la primera redistribución por lo que será aquel quien
determine el diseño

CAPÍTULO 9 516
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Finalmente la envolvente resumen de momento para el cálculo de la viga, se muestra en la figura


9,29

Figura 9,29: Combinaciones pésimas de momentos redistribuidos

5. Diseño de la sección a flexión


Se Diseñarán tres secciones
a) Sección para el momento positivo en las luces externas
b) Sección para el momento positivo en la luz central
c) Sección para el momento positivo sobre los apoyos
Tomando en cuenta que las secciones más desfavorables son los apoyos, ya que están sometidos al
mayor momento y además ser secciones rectangulares, se comenzará a calcular las otras para
considerar el refuerzo a compresión en estas.
a) Sección para el momento positivo en las luces externas
Se está en presencia de una sección T, cuya ala superior está conformada por la losa, como se
aprecia en la figura 9,30

fy = 300 MPa
fc´= 20 MPa
Mu = 345,81 kN.m

Figura 9,30: Características geométricas de la sección T

Calculando las dimensiones mecánicas de la sección


• Ancho efectivo , será el menor de las siguientes valores
900
225
4 4

CAPÍTULO 9 517
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

16 16 · 10 30 190
400
200
2 2
Por tanto se adopta 190
• Peralto efectivo
60 10 70
Y considerando un recubrimiento de 9 cm para 2 camadas
70 9 61
Considerando que la sección tiene comportamiento rectangular y despreciando el aporte del
refuerzo comprimido ´ la ecuación de momentos será:
1 0,59 ´
0,59 0
´

0,59 0
, · · ·
0,0286
Aunque se sabe que es una sección muy dúctil, no obstante debe comprobarse si tiene
comportamiento rectangular calculando el valor de

0,85
0,0286 · 61
2,02
0,85
Y como
0,3188
0,3188 · 0,85 0,27
0,5
Lo que ratifica lo planteado anteriormente y justifica la suposición realizada para la redistribución
de momentos, ya que la sección admite una redistribución mucho mayor que el 10% considerando en
el epígrafe anterior
· · · ´

, · · ·
21,71
b) Sección para el momento positivo en la luz central
Tomando en cuenta los cálculos realizados en la sección anterior se sabe que la sección T tendrá
también comportamiento rectangular y una mayor ductilidad. Suponiendo que el refuerzo se colocará
en una sola camada por lo que 7 y sabiendo que 155,21 ·
Entonces:
1 0,59 ´
0,59 0
´

0,59 0
, · · ·
0,0115

CAPÍTULO 9 518
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

0,5
· · · ´

, · · ·
9,19
Buscando los diámetros de acero más adecuados se colocará 2 barras Nº 25, 10,2 para
toda la luz central y en la zona de momento máximo, en las luces externas, colocará 2 barras Nº 25 y 3
Nº 22 que hacen un 21,8
c) Secciones para el momento negativo sobre los apoyos
Esta es la sección más desfavorable pues se reduce la zona comprimida del hormigón.
Tomando en cuenta los cálculos anteriores se considerará el aporte del refuerzo situado en la zona
comprimida ´ 10,2 , 2 barras Nª 25 y con el auxilio de la figura 9,31

fy = 300 MPa
fc´= 20 MPa
Mu = 392,98 kN.m
d´ = 7 cm
ds = 9 cm

Figura 9,31: Sección sobre el apoyo.

1 0,59 ´ ´ ´
´
0,59 ´ 1 0
´
´
´
´
, ·
´ 0,0836
· ·
0,59 0,1243 0
0,0135

0,85
0,135 · 61
9,66
0,85

9,66
11,4
0,85
Comprobando que ´ ´
´
´ 0,003 000116
Por lo que es preferible despreciar el aporte de este refuerzo y recalcular la sección
1 0,59 ´

CAPÍTULO 9 519
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

0,59 0
´

0,59 0
, · · ·
0,2256
0,5
· · · ´

, · · ·
27,52

0,85
0,2256 · 61
16,19
0,85

16,19
19,05
0,85
Finalmente se colocarán 4 barras Nº 25 y 2 Nº 22 que hacen un 28,14
d) Sección para el momento negativo en la luz central
Comprobando esta sección para el momento negativo provocado por la combinación 1, de 58,63
kN.m, y considerando nulo el aporte del refuerzo comprimido.
Entonces:

´
, ·
0,081
· ·
0,59 ´ 1
0,9 · 0,081 1 0,59 · 0,081 30 · 63 · 2 16521 ·
165,21 · 58,63 ·
Por tanto la sección resiste.
6. Comprobación de los EL de Utilización
CALCULO DE LAS CARACTERÍSTICAS GEOMÉTRICAS DE LAS SECCIONES
a) Sección para el momento positivo en la luz central
Para la sección T no fisurada, despreciando el aporte del refuerzo comprimido y conociendo que el
recubrimiento del acero principal es 6,22 y el peralto efectivo real 63,78 :

2 · 10
4700 ´ 21019
9,52
1
30 · 70 190 30 10 9,52 1 10,2 3786,85
Para obtener la posición del centroide:

CAPÍTULO 9 520
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

1
·
190 30 10 70 9,52 1 10,2 · 6,22 178040,24

,
47,02
,
Pudiéndose calcular por:

1
12 2 12 2
·
30 · 70 47,02 190 30 10 47,02 70 9,521 10,2 47,02 6,22
1836072,81
Calculando el momento de fisuración

´ 2,77 0,62
0,277
1836072,81 108,28 ·
47,02
Y para la sección fisurada, ya que es menor que el momento de servicio actuante
129,44 ·
0
, · , , · , · · , · , · ,
7,58
·

calculando
·
190 · 7,58 9,52 · 10,2 63,78 7,58 334124,9
b) Sección para el momento positivo en las luces externas
La sección es la misma que la anterior solo aumenta el refuerzo 21,81 y por tanto
disminuye el peralto efectivo a 61,24
Repitiendo los cálculos, se obtiene:
8,76 61,24
3885,72
179126,87
46,1
1960049,81
117,89 ·
Como el es menor que el momento de servicio actuante 265,58 · la sección se
fisurará. Para la sección fisurada, considerando que la sección tiene comportamiento rectangular bajo
las cargas de servicio, se calcula la posición de la línea neutra

CAPÍTULO 9 521
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

0
, · , , · , · · , · , · ,
10,525
·

Como , por tanto no es válida la suposición anterior y la sección tendrá comportamiento T


Planteándose la solución por la ecuación de fuerzas y con el apoyo en la figura 9,32:

Figura 9,32: Sección T bajo cargas de servicio

donde:
´

y como:
´

entonces:

´ ´ ´
quedando finalmente.

0
2
resolviendo esta ecuación:
30 190 30 10 9,52 · 21,81 9,52 · 21,81 · 61,24 0
10,536
y calculando el
·
190 · 10,536 190 30 10,536 10 9,52 · 21,18 61,24 10,536
607593
c) Sección para momento negativo sobre los apoyos
En este caso si se considera el aporte del refuerzo ´, que es más significativo, en esta sección que
tiene comportamiento rectangular

CAPÍTULO 9 522
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

10,2 ´
28,14
61,24
Para la sección no fisurada:
1 1 ´
30 · 70 9,52 1 28,14 9,52 1 10,2 2426,47
Para obtener la posición del centroide:
1 1 ´ ´
·
9,52 1 28,14 · 8,76 9,52 1 10,2 · 70 6,22 81138,65

,
33,44
,
Pudiéndose calcular por:

1 1 ´ ´
12 2
·
30 · 70 33,44 9,52 1 28,14 33,44 8,76 9,52 1 10,2 70
6,22 33,44 1088513,3
Calculando el momento de fisuración

0,277
1088513,3 90,26 ·
33,44
Menor que el momento de servicio actuante 322,09 ·
0
, · , , · , · · , · , · ,
25,32
·

calculando
· 1 ´ ´
30 · 25,32 9,52 · 28,14 61,24 25,32 9,52 1 10,2 25,32 6,22
334124,9
CHEQUEO DE LA FISURACIÓN
El edificio está situado en una zona de agresividad alta, por lo que la abertura de fisura máxima
permisible será de 0,25 mm, el recubrimiento es de 40mm y el estribo tendrá un diámetro de 9,5mm
a) Sección para el momento positivo en la luz central
En este caso son 2 barras Nº25 con 10,2 por lo que deben comprobarse el valor de
espacimiento máximo permitido
280
380 2,5

CAPÍTULO 9 523
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Donde:

3
, 207,17
, ,

40 9,5 49,5
380 2,5 · 49,5 389,8 38,89
,

Pero no debe ser mayor que: 300

300 405,5 40,55


,
Predominando el 1er cálculo, por lo que 38,89
A continuación se calcula el espaciamiento real entre las barras:
2
1
· , · ,
15,02
Valor que está por debajo del máximo permitido,
Si se emplearan las expresiones propuestas para las condiciones cubanas, que restringen el ancho
de fisura a 0,35mm el espaciamiento máximo será:
280
300 2,5

300 2,5 · 49,5 281,7 28,17


,,
Que como se aprecia es también mayor que el real, pero mucho mas exigente
Si se calcula las aberturas de fisura, primero por las expresiones de Gergely Lutz:
40 10 62,2
2
2 2 · 62,2 · 300
18660
2
70 7,58
1,111
63,78 7,58
finalmente:
1,1 · 10
1,1 · 10 · 1,111 · 207,17 √62,2 · 18660 0,266 0,25
Utilizando la expresión menos conservadora de Frosch

2
2
, ,
2 1,111 62,2 0,224

CAPÍTULO 9 524
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Por lo que, pese a sobrepasar la abertura ce la grieta calculada por GL, puede considerarse que la
sección satisface los requerimientos de fisuración.
b) Sección para el momento positivo en las luces extremas
En este caso son 2 barras Nª25 y 3 Nº22 situadas en dos camadas, con 21,81
Chequando las expresiones normativas:
280
380 2,5
Donde:
210,65
3
380 2,5 · 49,5 380,7 38,07
,

Pero no debe ser mayor que: 300 39,82


Predominando el 1er cálculo, por lo que 38,07
Si se emplearan las expresiones propuestas para las condiciones cubanas 27,45 , como
se aprecia la sección cumple estas regulaciones holgadamente pues la separación entre las barras es
de 6,24 cm
Calculando la abertura de fisuras
0,24 por Gergely Lutz y considerando 4,28 barras equivalentes
0,172 por Frosch
Menores que el límite de 0,25mm
c) Sección para el momento negativo sobre los apoyos
En este caso son 4 barras Nª25 y 2 Nº22 situadas en dos camadas, con 28,14
Chequando las expresiones normativas:
280
380 2,5
Donde:
216,78
3
380 2,5 · 49,5 367,1 36,71
,

Pero no debe ser mayor que: 300 38,75


Predominando el 1er cálculo, por lo que 36,71
Si se emplearan las expresiones propuestas para las condiciones cubanas 26,37 , como
se aprecia la sección cumple estas regulaciones holgadamente pues la separación entre las barras es
de 6,24 cm
Calculando la abertura de fisuras
0,249 por Gergely Lutz
0,1876 por Frosch
Menores que el límite de 0,25mm

CAPÍTULO 9 525
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

CHEQUEO DE LAS FECHAS MÁXIMAS


Considerando que la fecha permisible es según las características funcionales del entrepiso,
calculemos las flechas para las vigas externas que resultan las más desfavorables por la magnitud del
momento flector y las características de los apoyos
Para esta sección las características son:
157,59 ·
107,99 ·
De ellas el 60% de larga duración
43,2 ·
64,8 ·
Y las características geométricas son:
1960049,81
117,89 ·
10,536
607596
Calculando la inercia efectiva de la sección, para 265,58 ·

,
607593 1960049,81 607593 725894,14
,
Como la sección del apoyo, al ser rectangular, no tiene más inercia que la central, no resulta
conveniente buscar una inercia promedio entre ambos, por lo que se adopta el valor calculado
A continuación se calcula la fecha instantánea para el siguiente gráfico de momento provocado por
la combinación más desfavorable para este caso, como se aprecia en la figura 9.33

Figura 9,33: Combinación 1 para cargas de servicio, en las vigas extremas.

Donde:
momento isostático
,
265,58 390,81 ·

CAPÍTULO 9 526
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Siendo , para vigas simplemente apoyada y cargas distribuidas y , para vigas


simplemente apoyada y momento en un extremo
900 5 1
∆ 39081 25045 1,05
2101,9 · 725894,14 48 12
∆ ∆ , siendo 172,79 ·
,
∆ 1,05 0,69
,

∆ ∆
,
∆ 1,05 0,17
,
∆ ∆ ∆
donde:

1 50 ´
´
´
,
´ 0,0056
· ,

1,56
· ,
∆ 0,173 1,56 · 0,69 1,25
y como ∆ 1,875 la viga cumple con los requisitos de flechas máximas.
7. Corte de barras
Para las barras situadas para resistir el momento positivo en las luces externas, 2 barras Nº25 y 3
Nº22, se procede a obtener el número de cortes y su respectiva longitud. Debe tomarse en cuenta que:
ƒ En la zona central se colocarán 2barras Nº22
ƒ Deben colocarse en los apoyos extremos al menos un tercio de , por tanto 2 barras
ƒ Deben colocarse en los apoyos centrales al menos un cuarto de , por tanto 2 barras
Las distribuciones de los refuerzos es la sección se muestran en la figura 9,34

Figura 9,34: Distribución del refuerzo para momento positivo


CAPÍTULO 9 527
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Como existen solo 5 barras, por razones de calculo se busca que 2 lleguen al apoyo externo y 2 al
central, solo se aplicará un solo corte. Al tratarse de barras con diferentes diámetros se realizan los
cálculos con 4,28 barras equivalentes.
Entonces, obteniendo el valor de de la figura 9,35

Figura 9,35: Viga extrema. Longitudes para el corte de barras

Para las barras que llegan al apoyo extremo


,
7,58 5,53
,

Calculando la longitud de anclaje:


0,9
´
, ·
2,5 152,46

Pero analizando las correcciones introducidas por diferentes factores:

152,46

- 1 por estar ubicadas las barras en zona de alta adherencia


- 1 por ser el diámetro N° 25
- 1 por ser hormigón común
- 1 por no tener revestimiento las barras
,
- 1
,
- Por el recubrimiento y espaciamiento de las barras, conociendo que para las condiciones del
ambiente y del elemento el recubrimiento es 40 , medido de la cara de la sección al
estribo
Calculando el valor de

CAPÍTULO 9 528
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

La separación de los centros de las barras considerando que en la camada más cercana al
· · ,
borde, con tres barras, el diámetro mayor es de 2,54cm, será:
6,19
El recubrimiento al centro de la barra: 6,22
Tomando como el menor entre y , 4,37
Además considerando 0, podrá calcularse el término 1,72
Finalmente:
· · · ·
152,46 152,46 · 0,581 88,64
,
Entonces las longitudes reales de los cortes de barras serán:
Como el valor de es cercano al peralto , predominará este como prolongación a partir del punto
del corte de barras, entonces:
- Para el corte realizado de 3 barras

5,53 2 · 0,61 6,75
Esta longitud tendrá su centro coincidiendo con el momento máximo de la zona, situado a 3,8m del
apoyo como se muestra en la figura 9,35. Entonces el corte se realizará a 42cm del apoyo exterior y a
183cm del interior.
Las barras situadas para resistir el momento positivo en la luz central, son 4 barras Nº25 y 2 Nº22,
que representan 5,52 barras equivalentes Nº 25, por lo que se realizarán solo 2 cortes, que se
representan en la figura 9,36:

Figura 9,36: Momento negativo sobre los apoyos. Longitudes para el corte de barras

A LA DERECHA DEL APOYO A LA IZQUIERDA DEL APOYO


, ,
1,93 0,53 2,4 0,66
, ,
, ,
1,93 1,23 2,4 1,53
, ,
Calculando la longitud de anclaje:
0,9
´
, ·
2,5 152,46

CAPÍTULO 9 529
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Pero analizando las correcciones introducidas por diferentes factores:


- 1,3 por estar ubicadas las barras en zona de baja adherencia
,
- 0,98
,
- Por el recubrimiento y espaciamiento de las barras, con el auxilio de la figura 9,37

Figura 9,37 Distribución del refuerzo para momento negativo

Calculando el valor de
La separación de los centros de las barras considerando que en la camada más cercana al
· · ,
borde, con tres barras, el diámetro mayor es de 2,54cm, será: 3,28
El recubrimiento al centro de la barra: 6,22
Tomando como el menor entre y , 2,91
Además considerando 0, podrá calcularse el término 1,15
Finalmente:
, · · · · ,
152,46 152,46 · 1,11 168,9
,
Entonces las longitudes reales de los cortes de barras serán:
Para el primer corte, a la izquierda, 0,53 escogemos el mayor de los siguientes valores:
1,11
1,69
Predominando la segunda condición
Para el primer corte, a la derecha, 0,66 escogemos el mayor de los siguientes valores:
1,27
1,69
Predominando la segunda condición
Para el segundo corte, a la izquierda, 1,23 escogemos el mayor de los siguientes
valores:
1,79
2,22
Predominando la segunda condición
Para el segundo corte, a la derecha, 1,53 escogemos el mayor de los siguientes
valores:

CAPÍTULO 9 530
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

2,06
2,35
Predominando también la segunda condición
8. Calculo del cortante
a) Para los apoyos externos
Para esta zona de la viga el gráfico de cortante mayorado mas desfavorable es la combinación 1,
como puede apreciarse en la figura 9,25. En la figura 9,38 se muestra este gráfico, donde se calcula la
reducción del cortante para la sección crítica a una distancia del apoyo. Considerando que el corte de
las barras se produce una distancia menor que , la sección tendrá 2 camadas y por tanto 61,24
y 8,76

Figura 9,38: Gráfico de cortante para los apoyos externos.

El cálculo del aporte del hormigón a cortante , se realizará considerando la expresión


simplificada, aunque en la figura 9,39 se representa también el obtenido por la expresión más
detallada,
170 ´
donde:
0,3 para la sección T, a lo largo de toda la viga
61,24
170√20 · 0,3 · 0,612 139,68
0,75 · 139,68 104,76
0,75 · 139,68
52,38
2 2
En la figura 9,38 por relaciones geométricas, conociendo que 190,6 y el punto de cortante
cero está a 3,79 m del apoyo, se obtienen:

, ,
190,6 168,66 5
,

CAPÍTULO 9 531
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

,
3,79 1
,
1,71 zona en la que se requiere refuerzo por cálculo
,
3,79 1
,
2,75
distancia a partir de la cual no es necesario colocar ningún tipo de
refuerzo transversal.
En la determinación de los espaciamientos máximos se deben diferenciar dos casos:
Para donde
para ´ 30
,
Si se utilizan estribos Nº 10, siendo 1,42 para 2 barras Nº 10
, ·
40,67 mayor que 30,62 por lo que se adopta este último
, ·
espaciamiento
Para donde :
30,62 60
Como era de esperar, para las características de esta viga, predomina la condición límite de , por lo
que se colocará este en toda la zona que se requiera, se redondeará este valor a 30 cm
Utilizando el método del “Cortante Límite” se obtiene el valor de fuerza cortante ( ) para la que
se requiere exactamente el espaciamiento máximo. Como el espaciamiento máximo es 30 cm, se
obtiene el cortante actuante en este punto:
.

, · , · · ,
104,77 168,66
Como no se requiere colocar un espaciamiento mayor que el máximo y se distribuirán
los estribos de la siguiente forma:
10 estribos espaciados a 30cm del apoyo hasta 2,8m (el 1er estribo se coloca a 5cm del
borde)
La distribución se puede apreciar en la figura 9,39:

Figura 9,39: Distribución del refuerzo transversal en los apoyos externos

CAPÍTULO 9 532
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

b) Para los apoyos centrales. Vigas externas


Conociendo que en esté caso la combinación mas desfavorable es la 3, se obtiene en el gráfico que
se muestra en la figura 9,40, conociendo qu 274,95 e y el punto de cortante cero está a
5,46 m del apoyo central.

Figura 9,40: Gráfico de cortante para los apoyos centrales. Cortante a la izquierda

Entonces:
61,24 8,76
0,75 · 139,68 104,76
, · ,
52,38
, ,
274,95 244,17 5
,
,
5,46 1 3,39
,
,
5,46 1 4,43
,

30
Utilizando el método del “Cortante Límite”:
, · , · · ,
104,77 168,66
Como se requerirá un espaciamiento menor que el máximo colocado en la distancia
a partir de la cual comienza a requerirse el espaciamiento máximo de 30cm, que se calculo por
relaciones de triángulos:
,
5,46 1 2,12
,
El espaciamiento a colocar en esta zona se obtiene entonces:

, · , · · ,
14,035
, ,
Con estos valores se distribuirán los estribos de la siguiente forma:

CAPÍTULO 9 533
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

1er tramo se colocarán 17 estribos espaciados a 14cm del apoyo a 2,24m


2do tramo se colocarán 8 estribos espaciados a 30cm de 2,24 a 4,64m
En la figura 9,41 se aprecia la variante de distribución de los estribos que satisface los valores de
espaciamiento requerido

Figura 9,41: Distribución del refuerzo transversal en los apoyos centrales, parte izquierda

c) Para los apoyos centrales. Viga interior


En este caso la combinación más desfavorable es también la 3, y se obtiene en el gráfico que se
muestra en la figura 9.42, los principales parámetros para el cálculo: 244,22 y el punto de
cortante cero está a 4,82 m del apoyo central.

Figura 9,42: Gráfico de cortante para los apoyos centrales, parte derecha.
Entonces:
61,24 8,76
0,75 · 139,68 104,76
, · ,
52,38
, ,
244,22 211,7 5
,
,
4,82 1 2,74
,
,
4,82 1 3,78
,

CAPÍTULO 9 534
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

30
Utilizando el método del “Cortante Límite”:
, · , · · ,
104,77 168,66
Como se requerirá un espaciamiento menor que el máximo colocado en la distancia
a partir de la cual comienza a requerirse el espaciamiento máximo de 30cm, que se calculo por
relaciones de triángulos:
,
4,86 1 1,46
,
El espaciamiento a colocar en esta zona se obtiene entonces:

, · , · · ,
18,3
, ,
Con estos valores se distribuirán los estribos de la siguiente forma:
1er tramo se colocarán 10 estribos espaciados a 18cm del apoyo a 1,62m
2do tramo se colocarán 8 estribos espaciados a 30cm de 1,62 a 4,02m
Y finalmente los resultados del espaciamiento del refuerzo se muestran en la figura 9,43.

Figura 9,43: Distribución del refuerzo transversal en los apoyos centrales, parte derecha

En el esquema de la figura 9,44 se muestra la distribución longitudinal y transversal del refuerzo

CAPÍTULO 9 535
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

Figura 9,44: Plano de la viga continua.


CAPÍTULO 9 536
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

EJERCICIOS PROPUESTOS
1. Para los diferentes tipos de vigas que se muestran en la figura 9,45, realice una comparación entre
los resultados elásticos obtenidos por el método de carga y descarga y el de los coeficientes
plásticos redistribuidos del ACI (Epígrafe 9.9)
a. Para el ejemplo desarrollado en el epígrafe anterior
b. Utilizando las Tablas A- 8 en las vigas de la figura

Figura 9,45: Ejercicio 1

2. Sobre la formación de ARTICULACIONES PLÁSTICAS responda:


a. ¿Cómo y cuando se forma una articulación plástica?
b. ¿Qué diferencia una articulación plástica de una real?
c. Para los elementos mostrados en la figura 9,46 ¿cuál es número mayor de articulaciones
plásticas que pueden formarse sin fallar?. Explique su respuesta

Figura 9,46: Ejercicio 2

CAPÍTULO 9 537
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

3. Haga una comparación de las soluciones de vigas mostradas en la figura 9,47, planteando ventajas
y desventajas. Exponga las ventajas de la redistribución de momentos en elementos hiperestáticos.

Figura 9,47: Ejercicio 3

4. Explique cuáles son las limitaciones para poder desarrollar redistribuciones de momento en
dependencia de:
a. Del comportamiento mecánico de la sección
b. Del comportamiento estructural del elemento
Exponga la expresión del ACI para la determinación del % de redistribución de momentos.
Coméntela en función de lo explicado anteriormente.
5. Obtenga los % de redistribución de momentos en los elementos expuestos en la figura 9,48

Figura 9,48: Ejercicio 5

CAPÍTULO 9 538
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

6. En la viga continua de la figura 9,49 todas las secciones están diseñadas para resistir un valor de
momento máximo Mu.
Si la sección sobre el apoyo falla a un valor de carga q, ¿cuál es la máxima carga qu que es capaz de
soportar la viga?

Figura 9,49: Ejercicio 6

CAPÍTULO 9 539
                                                                                                                                                                                                                  VIGAS CONTINUAS 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
1. American Concrete Institute. Building Code Requirements for Reinforced Concrete, ACI 318 –
02, Detroit, Michigan. 2005
2. ACI 318 02 Requisitos para Hormigón Estructural. PCA 2002.
3. Baykov, V. y E. Sigalov. Estructuras de Hormigón Armado. Moscú: Ed. Mir, 1986
4. Medina Torri F.; Ruiz Alejo L. “Hormigón Estructural 1” Editorial Pueblo y Educación. La
Habana. Cuba. 1991
5. ---- “Hormigón Estructural II” Editorial Pueblo y Educación. La Habana. Cuba. 1987
6. Medina Torrí, F. Cargas de Edificaciones y Obras de Ingeniería. La Habana: Editorial Felix
Varela. 1995
7. Meli Piralla R. “Diseño Estructural Edición revolucionaria. La Habana. Cuba. 1986
8. N.C. 053–039–1997. Obras de Hormigón Armado. Principios Generales y Métodos de Cálculo.
1997
9. Nilson, H. A. Diseño de Estructuras de Concreto Presforzado. México: Ed. Limusa, 1999
10. Park, R. y T, Paulay. Estructuras de Concreto Reforzado. México: Ed. Limusa, 1979

CAPÍTULO 9 540
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

ANEXOS
Ayudas de cálculo.

ANEXOS 541 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-1: Áreas de barras de refuerzo (cm2)

NÚMEROS DE BARRAS
N° N° (ACI) Diam (mm) 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
10 3 9.5 0.71 1.42 2.13 2.84 3.55 4.26 4.97 5.68 6.39 7.1
13 4 12.7 1.29 2.58 3.87 5.16 6.45 7.74 9.03 10.32 11.61 12.90
16 5 15.9 1.99 3.98 5.97 7.96 9.95 11.94 13.93 15.92 17.91 19.9
19 6 19.1 2.84 5.68 8.52 11.36 14.2 17.04 19.88 22.72 25.56 28.40
22 7 22.2 3.87 7.74 11.61 15.48 19.35 23.22 27.09 30.96 34.83 38.70
25 8 25.4 5.1 10.2 15.3 20.4 25.5 30.6 35.7 40.8 45.9 51
32 10 32.3 8.19 16.38 24.57 32.76 40.95 49.14 57.33 65.52 73.71 81.9
36 11 35.8 10.06 20.12 30.18 40.24 50.30 60.36 70.42 80.48 90.54 100.6

TABLA A-2 : Valores de , , para DOMINIOS 2 ó 3. FALLO DUCTIL.

0.0554 0.0471 0.04 0.0391 0.3875 0.3294 0.28 0.2337


0.0692 0.0588 0.05 0.0485 0.4014 0.3412 0.29 0.2404
0.0830 0.0706 0.06 0.0579 0.4152 0.3529 0.3 0.2469
0.0969 0.0824 0.07 0.0671 0.4291 0.3647 0.31 0.2533
0.1107 0.0941 0.08 0.0762 0.4429 0.3765 0.32 0.2596
DOMINIO 2

0.1246 0.1059 0.09 0.0852 0.4567 0.3882 0.33 0.2657


0.1384 0.1176 0.1 0.0941 0.4706 0.4000 0.34 0.2718
0.1522 0.1294 0.11 0.1029 0.4844 0.4118 0.35 0.2777
0.1661 0.1412 0.12 0.1115 0.4983 0.4235 0.36 0.2835
DOMINIO 3

0.1799 0.1529 0.13 0.1200 0.5121 0.4353 0.37 0.2892


0.1938 0.1647 0.14 0.1284 0.5260 0.4471 0.38 0.2948
0.2076 0.1765 0.15 0.1367 0.5398 0.4588 0.39 0.3003
0.2215 0.1882 0.16 0.1449 0.5536 0.4706 0.4 0.3056
0.2308 0.1962 0.1667 0.1503 0.5675 0.4824 0.41 0.3108
0.2353 0.2000 0.17 0.1529 0.5813 0.4941 0.42 0.3159
0.2491 0.2118 0.18 0.1609 0.5952 0.5059 0.43 0.3209
0.2630 0.2235 0.19 0.1687 0.6090 0.5176 0.44 0.3258
0.2768 0.2353 0.2 0.1764 0.6228 0.5294 0.45 0.3305
DOMINIO 3a

0.2907 0.2471 0.21 0.1840 0.6367 0.5412 0.46 0.3352


0.3045 0.2588 0.22 0.1914 0.6505 0.5529 0.47 0.3397
0.3183 0.2706 0.23 0.1988 0.6644 0.5647 0.48 0.3441
0.3322 0.2824 0.24 0.2060 0.6782 0.5765 0.49 0.3483
0.3460 0.2941 0.25 0.2131
0.3599 0.3059 0.26 0.2201
0.3737 0.3176 0.27 0.2270
0.3750 0.3188 0.2709 0.2276

ANEXOS 542 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-3 : Valores de , , para DOMINIO 4. FALLO FRÁGIL.


G-34 G-40 G-50

0.5882 0.50 0.3184 1 0.4250


0.6118 0.52 0.3267 0.91 0.4875
0.6353 0.54 0.3347 0.82 0.5597
0.6671 0.5671 0.3449 1 0.4820 0.71 0.6762
0.6824 0.58 0.3496 0.93 0.5295 0.67 0.7413
0.6941 0.59 0.3531 0.88 0.5690 0.63 0.7966
0.7059 0.6 0.3565 0.83 0.6120 0.60 0.8568
0.7143 0.60714 0.3589 1 0.5161 0.80 0.6451 0.57 0.9031
0.7294 0.62 0.3631 0.93 0.5682 0.74 0.7103 0.53 0.9944
0.7412 0.63 0.3663 0.87 0.6134 0.70 0.7667 0.50 1.0734
0.7529 0.64 0.3694 0.82 0.6632 0.66 0.8290 0.47 1.1605
0.7647 0.65 0.3724 0.77 0.7183 0.62 0.8978 0.44 1.2569
0.7765 0.66 0.3753 0.72 0.7795 0.58 0.9744 0.41 1.3641
0.7882 0.67 0.3781 0.67 0.8479 0.54 1.0599 0.38 1.4839
0.8000 0.68 0.3809 0.63 0.9248 0.50 1.1560 0.36 1.6184
0.8235 0.7 0.3861 0.54 1.1107 0.43 1.3883 0.31 1.9437

ANEXOS 543 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-4: PROPIEDADES DEL ÁREA COMPRIMIDA


Posición del centroide
Área comprimida ( ´)
,
ÁREA 1

ÁREA 2

ÁREA 3

ÁREA 4

´ ·

ANEXOS 544 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-5: Valores del coeficiente para vigas aisladas.


1. Viga simplemente apoyada. Carga uniforme

5/48

2. Viga simplemente apoyada. Carga concentrada en el centro

1/24

3. Viga simplemente apoyada. Momentos en los extremos

1/8

4. Viga simplemente apoyada. Momentos en un extremos

1/12

5. Viga simplemente apoyada. Dos cargas concentradas simétricas

1/12

6. Viga simplemente apoyada. Tres cargas concentradas simétricas

1/10

7. Viga con un extremo empotrado y otro apoyado. Carga uniforme

1/13

ANEXOS 545 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

8. Viga con un extremo empotrado y otro apoyado. Carga concentrada

1/20

9. Viga con ambos extremos empotrados. Carga uniforme

1/16

10. Viga con ambos extremos empotrados. Carga concentrada

1/24

11. Viga en voladizo. Carga uniforme

1/4

12. Viga en voladizo. Carga concentrada

1/3

13. Vigas continuas.


Para la flecha en el centro de la luz:
5
1,2 0,2
48
Donde:
Momento en el centro de un tramo simple ( )
Momento neto en el centro del tramo

ANEXOS 546 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-6 Longitud de anclaje para barras o alambres en zonas de alta


adherencia, sin revestimiento, colocadas en hormigón de peso normal
300 420
CONDICIÓN ´ n° 16 ó menor n° 19 ó mayor n° 16 ó menor n° 19 ó mayor
17.5 35 44 49 61
20 33 41 46 57
25 29 36 41 b 51
1 30 27 33 37 46
35 25 31 35 43
40 23 29 32 40
17.5 52 65 73 91
20 49 61 68 85
2 25 44 54 61 76
30 40 50 56 69
35 37 46 52 64
40 35 43 48 60
• CONDICIÓN 1: 1,5
La separación libre entre las barras que se anclan o empalman es mayor o igual que
, el recubrimiento libre es mayor o igual que y la cantidad de estribos a lo largo
de es mayor que el mínimo indicado en las normativas
o bien
La separación libre entre las barras que se anclan o empalman es mayor o igual que
2 y el recubrimiento libre es mayor o igual que
• CONDICIÓN 2: 1
Otro caso no recogido en los anteriores

ANEXOS 547 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-7 Número máximo de barras en una camada para vigas


Valores mínimos de recubrimiento por elementos estructurales (mm)
CATEGORÍA DE AGRESIVIDAD
Muy Alta Alta Media Baja
- Hormigonadas in situ 50 40 40 30
- Prefabricadas 40 35 35 25

BARRAS EN UNA CAMADA


DIAMETRO DE ESTRIBO N° 10
Recubrimiento 25 mm Recubrimiento 30 mm
ANCHO (cm) ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 3 4 6 7 9 10 12 13 2 4 5 7 8 10 11 13
16 15.9 2 4 5 6 8 9 11 12 2 3 5 6 8 9 10 12
19 19.1 2 3 5 6 7 8 10 11 2 3 4 6 7 8 10 11
22 22.2 2 3 4 5 6 7 9 10 2 3 4 5 6 7 8 9
25 25.4 2 3 4 5 6 7 8 8 1 2 3 4 5 6 7 8
32 32.3 1 2 3 4 4 5 6 7 1 2 3 3 4 5 6 7
36 35.8 1 2 3 3 4 5 5 6 1 2 2 3 4 4 5 6
Recubrimiento 35 mm Recubrimiento 40 mm
ANCHO (cm) ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 2 4 5 7 8 10 11 13 2 3 5 6 8 9 11 12
16 15.9 2 3 5 6 7 9 10 12 1 3 4 6 7 8 10 11
19 19.1 2 3 4 5 7 8 9 11 1 3 4 5 6 8 9 10
22 22.2 1 3 4 5 6 7 8 9 1 2 3 5 6 7 8 9
25 25.4 1 2 3 4 5 6 7 8 1 2 3 4 5 6 7 8
32 32.3 1 2 2 3 4 5 6 6 1 2 2 3 4 5 5 6
36 35.8 1 2 2 3 4 4 5 6 1 1 2 3 4 4 5 6
Recubrimiento 50 mm
ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 1 3 4 6 7 9 10 12
16 15.9 1 2 4 5 6 8 9 11
19 19.1 1 2 3 5 6 7 8 10
22 22.2 1 2 3 4 5 6 7 9
25 25.4 1 2 3 4 5 6 7 8
32 32.3 0 1 2 3 4 4 5 6
36 35.8 0 1 2 3 3 4 5 5

ANEXOS 548 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

BARRAS EN UNA CAMADA


DIAMETRO DE ESTRIBO N° 13
Recubrimiento 25 mm Recubrimiento 30 mm
ANCHO (cm) ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 2 4 5 7 9 10 12 13 2 4 5 7 8 10 11 13
16 15.9 2 4 5 6 8 9 10 12 2 3 5 6 7 9 10 12
20 19.1 2 3 4 6 7 8 10 11 2 3 4 6 7 8 9 11
22 22.2 2 3 4 5 6 7 8 10 1 3 4 5 6 7 8 9
25 25.4 1 2 3 4 5 6 7 8 1 2 3 4 5 6 7 8
32 32.3 1 2 3 3 4 5 6 7 1 2 3 3 4 5 6 6
36 35.8 1 2 2 3 4 5 5 6 1 2 2 3 4 4 5 6
Recubrimiento 35 mm Recubrimiento 40 mm
ANCHO (cm) ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 2 3 5 6 8 9 11 12 1 3 5 6 8 9 11 12
16 15.9 2 3 4 6 7 9 10 11 1 3 4 5 7 8 10 11
20 19.1 1 3 4 5 7 8 9 10 1 2 4 5 6 8 9 10
22 22.2 1 2 3 5 6 7 8 9 1 2 3 4 6 7 8 9
25 25.4 1 2 3 4 5 6 7 8 1 2 3 4 5 6 7 8
32 32.3 1 2 2 3 4 5 5 6 1 1 2 3 4 5 5 6
36 35.8 1 1 2 3 4 4 5 6 1 1 2 3 3 4 5 6
Recubrimiento 50 mm
ANCHO (cm)
N° Diam (mm) 15 20 25 30 35 40 45 50
13 12.7 1 2 4 5 7 9 10 12
16 15.9 1 2 4 5 6 8 9 10
20 19.1 1 2 3 4 6 7 8 10
22 22.2 1 2 3 4 5 6 7 8
25 25.4 0 1 2 3 4 5 6 7
32 32.3 0 1 2 3 3 4 5 6
36 35.8 0 1 2 2 3 4 5 5

ANEXOS 549 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-8: Recubrimientos efectivos para barras de refuerzo en vigas.

RECUBRIMIENTO MECÁNICO BARRAS PRINCIPALES (mm)


ESTRIBOS N° 10 ESTRIBOS N° 13
RECUBRIMIENTO (mm) RECUBRIMIENTO (mm)
N° Diam (mm) 25 30 35 40 50 25 30 35 40 50
10 9.5 39.3 44.3 49.3 54.3 64.3 42.5 47.5 52.5 57.5 67.5
13 12.7 40.9 45.9 50.9 55.9 65.9 40.9 45.9 50.9 55.9 65.9
1 CAMADA

16 15.9 42.5 47.5 52.5 57.5 67.5 45.7 50.7 55.7 60.7 70.7
19 19.1 44.1 49.1 54.1 59.1 69.1 47.3 52.3 57.3 62.3 72.3
22 22.2 45.6 50.6 55.6 60.6 70.6 48.8 53.8 58.8 63.8 73.8
25 25.4 47.2 52.2 57.2 62.2 72.2 50.4 55.4 60.4 65.4 75.4
32 32.3 50.7 55.7 60.7 65.7 75.7 53.9 58.9 63.9 68.9 78.9
36 35.8 52.4 57.4 62.4 67.4 77.4 55.6 60.6 65.6 70.6 80.6
N° Diam (mm) 25 30 35 40 50 25 30 35 40 50
10 9.5 54.0 59.0 64.0 69.0 79.0 57.2 62.2 67.2 72.2 82.2
13 12.7 57.2 62.2 67.2 72.2 82.2 57.2 62.2 67.2 72.2 82.2
2 CAMADA

16 15.9 60.4 65.4 70.4 75.4 85.4 63.6 68.6 73.6 78.6 88.6
19 19.1 63.6 68.6 73.6 78.6 88.6 66.8 71.8 76.8 81.8 91.8
22 22.2 67.8 72.8 77.8 82.8 92.8 37.7 42.7 47.7 52.7 62.7
25 25.4 72.6 77.6 82.6 87.6 97.6 75.8 80.8 85.8 90.8 100.8
32 32.3 83.0 88.0 93.0 98.0 108.0 86.2 91.2 96.2 101.2 111.2
36 35.8 88.2 93.2 98.2 103.2 113.2 91.4 96.4 101.4 106.4 116.4
N° Diam (mm) 25 30 35 40 50 25 30 35 40 50
10 9.5 68.8 73.8 78.8 83.8 93.8 72.0 77.0 82.0 87.0 97.0
13 12.7 73.6 78.6 83.6 88.6 98.6 73.6 78.6 83.6 88.6 98.6
3 CAMADA

16 15.9 78.4 83.4 88.4 93.4 103.4 81.6 86.6 91.6 96.6 106.6
19 19.1 83.2 88.2 93.2 98.2 108.2 86.4 91.4 96.4 101.4 111.4
22 22.2 90.0 95.0 100.0 105.0 115.0 93.2 98.2 103.2 108.2 118.2
25 25.4 98.0 103.0 108.0 113.0 123.0 101.2 106.2 111.2 116.2 126.2
32 32.3 115.3 120.3 125.3 130.3 140.3 118.5 123.5 128.5 133.5 143.5
36 35.8 124.0 129.0 134.0 139.0 149.0 127.2 132.2 137.2 142.2 152.2

ANEXOS 550 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-9: Momentos flectores y fuerzas de corte de vigas continúas con tramos
iguales

Para carga uniformemente repartida

Para carga concentrada

VIGA DE DOS TRAMOS


Momentos de Momentos
Esquema de cargas Fuerza cortante
tramo de apoyo

0,07 0,07 -0,125 0,375 -0,625 0,625 -0,375

0,096 -0,025 -0,063 0,437 -0,563 0,063 0,063

0,156 0,156 -0,188 0,312 -0,688 0,688 -0,312

0,203 -0,047 -0,094 0,406 -0,594 0,094 0,094

0,222 0,222 -0,333 0,667 -1,334 1,334 -0,667

0,278 -0,056 -0,167 0,833 -1,167 1,167 0,167

ANEXOS 551 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

VIGA DE TRES TRAMOS


Momentos Momentos
Fuerzas cortantes
Esquema de carga de tramo de apoyo

0,08 0,025 -0,1 -0,1 0,4 -0,6 0,5 -0,5 0,6 -0,4

0,101 -0,05 -0,05 -0,05 0,45 -0,55 0 0 0,55 -0,45

-0,025 0,075 -0,05 -0,05 -0,05 -0,05 0,5 -0,5 0,05 0,05

- - -0,117 -0,033 0,383 -0,617 0,583 -0,417 0,033 0,033

- - 0,067 0,017 0,433 -0,567 0,083 0,083 -0,017 -0,017

0,244 0,067 -0,267 -0,267 0,733 -1,267 1 -1 1,267 -0,733

0,289 -0,13 -0,133 -0,133 0,866 -1,133 0 0 1,133 -0,866

-0,44 0,2 -0,133 -0,133 -0,133 -0,133 1 -1 0,133 0,133

- - -0,31 -0,089 0,689 -1,311 1,222 -0,78 0,089 0,089

- - -0,18 0,044 0,822 -1,178 0,222 0,222 -0,044 -0,044

ANEXOS 552 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-10: Factores de conversión para las unidades más comunes utilizadas en el
diseño estructural

SISTEMA INTERNACIONAL A INGLÉS SISTEMA INGLÉS A INTERNACIONAL


LONGITUD
1 m = 3,280 84 pie 1 pie = 0,3048 m
1 mm = 0,039 370 pulg 1 pulg = 25,4 mm
SUPERFICIE
2 2
1 m = 10,7639 pie 1 pie2 = 0,092 903 m2
1 mm2 = 0,001550 pulg2 1 pulg2 = 645,16 mm2
VOLUMEN
1 m3 = 35,3147 pie3 1 pie3 = 0,028316 8 m3
1 mm3 = 61,0237 x 10-6 pulg3 1 pulg3 = 16 387,1 mm3
FUERZA
1 kN = 224,809 lbf (libra fuerza) 1 kip (1000 lbf) = 4,44822 kN
1N = 0,224809 lbf 1 lbf (libra-fuerza) = 4,44822 N
MOMENTO DE UNA FUERZA, TORQUE
1 N.m = 0,737 562 lbf· pie 1 lbf.pie = 1,355 82 N· m
1 N.m = 8,850 75 lbf· pulg 1 lbf.pulg = 0,112 985 N· m
1 kN.m = 0,737 562 kip · pie 1 kip.pie = 1,355 82 kN· m
FUERZA POR UNIDAD DE LONGITUD
1 N/m = 0,068 521 8 lbf/pie 1 lbf/pie = 14,5939 N/m
1 kN/m = 0,0685218 kip/pie 1 kip/pie =14,5939 kN/m
1 kN/m = 6,85218 lbf/pie
PRESIÓN, TENSIÓN, MÓDULO DE ELASTICIDAD
( FUERZA POR UNIDAD DE SUPERFICIE) ( 1 Pa = 1 N/m2)
1 MPa = 145,038 lbf/pulg2 (psi) 1 kip/pulg2 (ksi)= 6,894 76 MPa
1 kPa = 20,8854 lbf/pie2 1 lbf/pulg2 (psi)= 6,894 76 kPa
1 lbf/pie2 = 47,8803 Pa

ANEXOS 553 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

TABLA A-11: Equivalencia entre el sistema SI, el sistema mks, y el sistema inglés de las
ecuaciones no homogéneas del Reglamento ACI 318
Sistema Internacional SI Sistema mks Sistema Ingles
2
esfuerzos en MPa esfuerzos en kgf/cm esfuerzos en libras por
pulgadas cuadradas (psi)
1 10 / 142,2 i
3,18 / 12
0,17 0,53 / 2 i
4700 15100 57000
0,7 2 7,5
1,4 0,8 14
, ,
4 ,

280 2800 40000


380 2,5 38 25 15 25

0,17 0,53 2
0,17 1 0,53 1 2 1
14
0,16 17 0,5 176 1,9 2500

0,3 0,93 3,5


,
0,3 1
0,93 1 3,5 1
35 500
0,29
0,17 1 0 0,53 1 0 2 1 0
35 500

0,05 5 0,16 49 0,6 700


0,17 0,4
0,53 1,33 2 5

0,05 0,16 0,6

0,14 0,45 1,7


1,6 6
2
0,3 0,93 0,3 3,5 0,3
1,1 4
3
, 0,062 , 0,2 3,5 , 0,75

0,35 50

ANEXOS 554 
                                                                                                                                                                      ANEXOS: AYUDAS DE CÁLCULO 

1,7 1,7 1,7

0,66 2 8

1,7 1,7 1,7


0,66 2 8
3,5
2 0,062 2 0,2 2 0,75
3
0,35 50
3

, 0,42 , 1,33 , 5
1,75 1,75 2,5

3
1,1 3,5 40

10 · 105 · 1500 ·
0,24 0,075
0,043 0,0043 0,0003
50
0,24 0,075 0,02

1,8 0,6 3,5 1,8 0,6 35 260 0,6 5

ANEXOS 555 

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