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Norberto Galasso. La Revolucion de Mayo. Capitulo 1

El documento analiza la interpretación tradicional de la Revolución de Mayo como un suceso separatista y antiespañol dirigido por la élite porteña y con influencia británica. Sin embargo, esta versión oficial contiene contradicciones y no coincide con los hechos históricos, como que los miembros de la Primera Junta juraron lealtad al rey de España. El documento cuestiona esta interpretación colonial de la historia y sugiere que la revolución podría haber tenido un carácter más popular e inclusivo.

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Norberto Galasso. La Revolucion de Mayo. Capitulo 1

El documento analiza la interpretación tradicional de la Revolución de Mayo como un suceso separatista y antiespañol dirigido por la élite porteña y con influencia británica. Sin embargo, esta versión oficial contiene contradicciones y no coincide con los hechos históricos, como que los miembros de la Primera Junta juraron lealtad al rey de España. El documento cuestiona esta interpretación colonial de la historia y sugiere que la revolución podría haber tenido un carácter más popular e inclusivo.

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Norberto Galasso "civilización", porteñismo, minorías ilustradas) marcan aún hoy el camino del

progreso para la Argentina. De Bartolomé Mitre a nuestros días, esta versión


La Revolución de Mayo: ha prevalecido en el sistema de difusión de ideas (desde los periódicos,
(El pueblo quiere saber de qué se trató) suplementos culturales, radiofonía y televisión, hasta los diversos tramos de la
enseñanza y revistas infantiles tipo Billiken). Aburrida y boba, quedó
sacralizada, sin embargo, porque ésa era la visión de una clase dominante que
CAPÍTULO 1 La historia oficial
había arriado las banderas nacionales y se preocupaba, en el origen mismo de
En los discursos escolares se califica a la Revolución de Mayo como el nuestra historia, de ofrecer un modelo colonial y antipopular. El revisionismo
día del nacimiento de la patria y según este criterio, año a año, se festeja, con histórico, en casi todas sus corrientes, resultó impotente para dar una visión
cantos y escarapelas, el aniversario o bien podría decirse, el cumpleaños. Sin superadora, capaz de nutrirse en hechos reales y ofrecer mayores signos de
embargo —y a pesar de las décadas que llevamos de polémica histórica a verosimilitud. Desde una perspectiva, también reaccionaria, hubo quienes,
partir de los primeros revisionistas— aún subsisten equívocos sobre este como Hugo Wast, intentaron dar "la otra cara" de la Revolución culminando
suceso, es decir, en las diversas interpretaciones saltan extrañas en esta interpretación: "La Revolución de Mayo fue exclusivamente militar y
contradicciones. La razón de un fenómeno tan significativo —que no podamos realizada por señores... Nada tiene que ver con la Revolución Francesa... El
explicarnos de una manera acabada y coherente cuándo y de qué modo populacho no intervino en sus preparativos, ni comprendió que se trataba de la
nacimos— obedece a que nuestras ideas históricas —así como políticas y independencia... Moreno tampoco intervino en ellos y su actuación fue
culturales— se hallan inficionadas por una concepción colonial. En definitiva, insignificante, cuando no funesta. Su principal actor file el jefe de los
no sabemos de dónde venimos porque no sabemos quiénes somos, ni adónde militares, Don Cornelio Saavedra... La patria no nació de la entraña plebeya,
vamos, según las ideas que prevalecen en colegios y medios de comunicación. sino de la entraña militar... No la hizo el pueblo, la hicieron los militares, los
eclesiásticos y un grupo selecto de civiles”.1 Así planteada la alternativa entre
Para la historiografía liberal, Mayo fue una revolución separatista, la interpretación liberal oligárquica y la interpretación nacionalista
independentista, antihispánica, dirigida a vincularnos al mercado mundial, reaccionaria, sólo unos pocos historiadores, como veremos, lograron dar un
probritánica y protagonizada por la "gente decente" del vecindario porteño. Si salto hacia una versión más coherente y veraz. Dado que la interpretación
avanzamos algo en la caracterización que la historia oficial desarrolla —ya sea mitrista —por razones políticas—es la que ha alcanzado mayor influencia y
con todas las letras o implícitamente, insinuando conclusiones— completamos difusión, debemos centrar en ella la cuestión y preguntarnos, desde el vamos,
el cuadro: a) La idea de "libertad" fue importada por los soldados ingleses si ese Mayo, pretendidamente elitista y proinglés, merece la veneración que le
invasores en 1806 y 1807, cuando quedaron prisioneros algún tiempo en la prestamos o si, por el contrario, habría que vituperarlo como expresión de
ciudad y alternaron con la gente patricia; b) El programa de la Revolución está colonialismo. Esto implica, asimismo, interrogarnos acerca de si la revolución,
resumido en la Representación de los Hacendados, pues el objetivo tal como ocurrió realmente, tiene algo que ver con la "historia oficial" o si ésta
fundamental de la revolución consistía, precisamente, en el comercio libre o es simplemente una fábula impuesta por la ideología dominante para dar
más específicamente, en el comercio con los ingleses; c) El gran protector de fundamento, con los hechos del pasado, a la política de subordinación y
la Revolución fue el cónsul inglés en Río de Janeiro: Lord Strangford; d) El elitismo del presente.
otro gran protector será, arios más tarde, George Canning, quien tiene a bien
reconocer nuestra independencia; e) La figura clave del proceso ¿Revolución separatista y antihispánica?
revolucionario es un Mariano Moreno liberal europeizado, antecedente de
Demos vuelo a la imaginación y supongámonos en el momento clave de
Rivadavia y que, significativamente, ha sido abogado de varios comerciantes
la revolución. El Cabildo Abierto habría decidido romper con España,
ingleses.
recogiendo un sentimiento profundamente antiespañol que recorrería toda la
"Esta" revolución, así entendida, merece ser recordada y tomada como sociedad. Ahí están los hombres de la Junta y va a nacer la Patria. Entonces,
ejemplo según sostienen los intelectuales del sistema, puesto que sus rasgos alguien se adelanta y sostiene, en voz alta, con la pompa propia de semejante
fundamentales (apertura al mercado mundial, alianza con los anglosajones, ocasión: "¿Juráis desempeñar lealmente el cargo y conservar íntegra esta parte
de América a nuestro Augusto Soberano el señor Don Fernando Séptimo y sus la espada y la cruz? Evidentemente, no. Moreno, Castelli, Belgrano y tantos
legítimos sucesores y guardar puntualmente las leyes del Reino? —Sí, lo más, reivindicaban los derechos de los aborígenes a la libertad y a la tierra,
juramos, contestan los miembros de la Primera Junta”.2 ¿Qué ha ocurrido? pero integrándolos a los derechos de los demás criollos y españoles residentes
¿Cómo es posible que los integrantes de la Junta juren fidelidad al Rey de y no como expresión de una rebelión charrúa, querandí, guaraní o mapuche
España, en el momento de asumir el poder encabezando una revolución cuyo contra el amo español. ¿Quiénes eran, por otra parte, esos "Hombres de
objetivo sería separarse de esa dominación? ¿Qué es esto de una revolución Mayo"? En su mayor parte, se trataba de hijos de españoles, algunos educados
antiespañola que se hace en nombre de España? Con esta "pequeña" dificultad largos años en España, otros que habían cumplido incluso funciones en el
se encontraron los historiadores liberales cuando debieron explicar los sucesos gobierno español. "¿Antagonismo entre criollos y españoles?" se pregunta
de Mayo. La ocurrencia con que sortearon el obstáculo fue propia de la época Enrique Rivera. Y el mismo responde: "Dado que nuestros principales
y del estado en que se encontraban entonces las ciencias sociales: supusieron próceres eran hijos de padres españoles ¡valiera eso afirmar la existencia de un
que los jefes habrían decidido ocultar el propósito de la revolución y se antagonismo nacional nada menos que entre padres e hijos!".3
habrían complotado para usar "la máscara de Fernando VII", es decir,
revolucionarse contra España pero en nombre de España, por temor, parece, a El caso límite que destroza por completo la fábula de una revolución
ser reprimidos. Esta suposición resulta hoy infantil e insostenible. Ninguna separatista y antiespañola es la incorporación de San Martín en 1812. ¿Quién
dirigencia revolucionaria puede ocultar su bandera y peor aún, como se era San Martín? Se trataba de un hijo de españoles, que había cursado estudios
pretende en este caso, levantar otra antagónica a la verdadera porque y realizado su carrera militar en España. Al regresar al Río de la Plata —de
inmediatamente las fuerzas sociales que la sustentan le retiran su apoyo. donde había partido a los siete años— era un hombre de 34 años, con 27 de
¿Cómo explicar que los intelectuales, los soldados y el pueblo aceptaran que experiencias vitales españolas, desde el lenguaje, las costumbres, la primera
los nuevos gobernantes proclamasen la vinculación a España si el propósito novia, el bautismo de fuego y el riesgo de muerte en cada batalla con la
era precisamente lo opuesto: la separación? Ni un día habría durado la Junta bandera española flameando sobre su cabeza. En el siglo pasado fue posible
en el caso de una "traición" tan manifiesta si el movimiento hubiese sido suponer "un llamado de la selva", una convocatoria recóndita de su espíritu
separatista, antiespañol y probritánico, como se pretende. Pero, volvamos a la donde vibraba el recuerdo de sus cuatro años transcurridos en Yapeyú (cuyo
escena donde están jurando los prohombres de Mayo. Ahora le corresponde a entorno cultural, si algo influenció, le daría más un carácter paraguayo o
un vocal: Juan Larrea. Pero resulta que este dirigente de una revolución guaranítico que bonaerense) o los tres vividos en Buenos Aires, pero los
antiespañola es... ¡español! Y a su lado está Domingo Matheu... ¡también progresos de las ciencias sociales y de la psicología desechan hoy por
español! Y más allá, Manuel Belgrano y Miguel de Azcuénaga que han complete esta explicación. El San Martín que regresó en 1812 debía ser un
nutrido gran parte de su juventud y sus conocimientos en España. Curioso español hecho y derecho y no venía al Río de la Plata precisamente a luchar
antihispanismo éste que continuará izando bandera española en las ceremonias contra la nación donde había transcurrido la mayor parte de su vida. Otras
públicas y que incluso durante varios años enfrenta a los ejércitos enemigos fueron sus razones, como asimismo las de Alvear, José Miguel Carrera,
(que San Martín llama siempre realistas, chapetones o godos, y no españoles) Zapiola, González Balcarce y tantos otros militares de carrera del ejército
enarbolando bandera española como si se tratase realmente de una guerra civil español, que procedieron como él. (Desde ya aclaremos un equívoco: la
entre bandos de una misma nación, enfrentados por cuestiones que nada tienen "colonización pedagógica" identificó durante muchos años "hispanismo" o
que ver con la nacionalidad. ¡Curioso independentismo éste cuyos activistas "España" con "fascismo", fábula que fue facilitada por la política reaccionaria
French y Berutti repartían estampas con la efigie del Rey Fernando VII en los de Franco y la falange, aplaudidos en la Argentina por los grupos de derecha.
días de Mayo! Sorprendente, también, que la independencia se declare recién Sin embargo, España no ha sido ni es de un solo color ideológico —como toda
seis años después, especialmente porque si "la máscara de Fernando VII sociedad en la que luchan clases sociales— y nada menos que tres años de
obedecía a la desfavorable situación mundial de 1810 para declarar la ruptura guerra civil prueban la existencia de una España "roja" y una España "negra"
¿cómo explicar que ésta se declare en 1816 cuando el contexto internacional en los arios treinta, así como hubo en 1810 una España de las Juntas Populares
era, para nosotros, peor aún? Volvamos por un momento a los dirigentes de y una España absolutista.)
Mayo. ¿Eran éstos representantes de las masas indígenas sometidas por la
conquista española? ¿Expresaban al viejo mundo americano conquistado por
Finalmente, existe otra razón poderosa para descalificar la tesis de la (el revolucionario) tenía como segundo jefe al teniente coronel don Juan Pedro
revolución separatista oculta bajo la "máscara de Fernando". Ella radica en Indaburu, prefecto español. A su vez los jueces que sentenciaron a los
que al analizar la historia latinoamericana en su conjunto —pues ya resulta revolucionarios vencidos a ser decapitados y puestas sus cabezas en jaulas de
incomprensible la historia aislada de cada una de las patrias chicas— hierro, eran: un paceño: Zárate; un potosino: Osa; un chuquisaqueño:
encontramos que los diversos pronunciamientos revolucionarios culminan, en Gutiérrez; otro chuquisaqueño: Ruiz; un arequipeño: Fuentes; y otro paceño:
la casi generalidad de los casos, en declaraciones de "lealtad a Fernando VII". Castro. Sólo el fiscal era español: un tal Segovia" ... "La guerra fue de
La Junta creada en Chile en 1810 "reafirmó su lealtad a Fernando VII”,4 hermanos, civil, no por razas, sino por partidos políticos".8 Esto se verifica a
sostiene José L. Romero. El 19 de abril de 1810 se constituyó, a su vez, en lo largo de las luchas de esa época en las que aparecen del lado revolucionario
Caracas, "La Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando hombres como Juan Antonio Álvarez de Arenales, que era español, lo mismo
VII”,5 Incluso en México, donde la mayor importancia de la cuestión indígena que Antonio Álvarez Jonte, integrante del segundo Triunvirato o en México,
facilitaba el clima para el antihispanismo, "los revolucionarios estaban Francisco Javier Mina, que venía de luchar por la independencia de España
divididos entre los que respetaban el nombre de Fernando VII y adoptaban un habiendo nacido en Navarra y que sumado a la revolución en América
barniz de obediencia al Soberano, y aquellos que preferían hablar lisa y sostenía: "Yo hago la guerra contra la tiranía y no contra los españoles". En el
llanamente de independencia". otro bando, Pedro Antonio de Olañeta, la pesadilla de Belgrano y Güemes, era
jujeño, Juan Ángel Michelena que ordenó bombardear Buenos Aires en 1811
era americano y Pío Tristán, el enemigo de Belgrano en Tucumán y Salta, era
Causas sociales y políticas profundas provocan en distintas partes de
nacido también en América (Arequipa). No existe, pues, fundamento histórico
América Latina — desconectadas entre sí— similares manifestaciones. Es
para caracterizar a la Revolución de Mayo como movimiento separatista (y
absurdo suponer que tanto en Buenos Aires, Santiago, Caracas o México, los
por ende, pro inglés). Tampoco es cierto que su objetivo fuese el comercio
dirigentes hayan fabulado una idéntica "máscara". Por el contrario, es
libre por cuanto éste fue implantado por el virrey Cisneros el 6 de noviembre
razonable suponer que en todos los casos actuaban así como expresión
de 1809.9 Tampoco puede otorgársele a la Revolución un carácter
auténtica del sentimiento y el reclamo de las clases sociales que empujaban la
exclusivamente porteño, pues si bien los acontecimientos estallaron primero
revolución reclamando cambios, pero al mismo tiempo manteniendo la
en Buenos Aires, es innegable que las grandes luchas se produjeron en el Alto
adhesión al rey cautivo a quien adjudicaban tendencias modernizadoras. Aun
Perú donde la guerra de las republiquetas tuvo a las comunidades indígenas
en el movimiento producido en La Paz (donde las referencias a "la libertad" y
como protagonista fundamental. Por otra parte, basta elevarse por encima de la
a la "ruptura del yugo" podrían suponer un propósito independentista), se
historia de la patria chica para contemplar, a la luz de la historia
reiteran asimismo las invocaciones a Fernando VII. De Gandía sostiene que en
latinoamericana, cómo la insurrección popular recorre toda la Patria Grande,
1809, en La Paz, "un escribano Cáceres y un chocolatero Ramón Rodríguez se
en algunos casos adelantándose a la bonaerense (La Paz 1809), en otros,
encargaron con otros hombres de apoderarse de la torre de la catedral y tocar a
sucediéndola inmediatamente (Chile 1810, Montevideo 1811). En último
rebato la campana para reunir al populacho. La revolución se hizo con gran
término, cabe consignar que tampoco se trató de un golpe político llevado a
desorden, siempre a los gritos de ¡Viva Fernando VII, mueran los
cabo por la "gente decente" del Cabildo, sino, por el contrario, que la
chapetones'!" Transcribe asimismo una proclama del 11 de setiembre donde
participación popular, incluso de activistas y cuchilleros, fue decisiva para
Murillo sostiene: "La causa que sostenemos ¿No es la más sagrada? Fernando,
alcanzar el triunfo. ¿Cómo explicarse entonces que durante décadas haya
nuestro adorado rey Fernando ¿No es y será eternamente el único agente que
persistido la creencia en esta fábula tan poco consistente? La razón principal,
pone en movimiento y revolución todas nuestras ideas?".7 De Gandía —
historiador ajeno a las ideas que presiden este ensayo, pero que en esta como sostenía Jauretche, consiste en que no se trata de una simple polémica
historiográfica sino esencialmente política. Esa versión histórica resulta el
cuestión apunta certeramente— reflexiona acerca de la inconsistencia de la
punto de partida para colonizar mentalmente a los argentinos y llevarlos a la
fábula liberal que supone una lucha secesionista de criollos americanos contra
errónea conclusión de que el progreso obedece solamente a la acción de "la
España y demuestra cómo hombres de uno y otro origen se mezclaban en los
gente decente", especialmente si ésta es amiga de ingleses y yanquis, al tiempo
bandos en lucha: "Goyeneche... que aplastó al revolucionario criollo Pedro
que enseña a abominar de las masas y del resto de América Latina. De aquí
Domingo Murillo en La Paz, era criollo, de Arequipa. Murillo, por su parte,
nace el sustento para elogiar a Rivadavia y Mitre y con esta base, se concluye
en la exaltación de los prohombres de la Argentina colonial. Impuesta en los ordena a la Iglesia que ponga sus rentas a disposición de las comunas y
programas escolares, sostenida por los intelectuales y los suplementos disminuye los sueldos de la alta burocracia provincial. La propia Junta Central
culturales de los diarios del sistema, así como por el resto de los medios de de Sevilla, no obstante las vacilaciones originadas en su integración por buena
comunicación que difunden las ideas de la clase dominante, esta versión parte de sectores muy moderados, reconoce el cambio sustancial que se opera
quedó sacralizada. Pero vaciada de lucha popular, de contenido social y en la revolución: "Ha determinado la Providencia que en esta terrible crisis no
político real, sólo consiguió que los alumnos se aburriesen juzgándola una podáis dar un paso hacia la independencia sin darlo al mismo tiempo hacia la
"historia boba". El desafío es, ahora, acercarnos a la verdad de aquella lucha libertad”. 13 Por un lado, la lucha contra el invasor francés se nutre en la
en la certeza de que siendo real y humana, será apasionante. propia identidad española agredida. Por otro, la lucha por la democracia, el
gobierno del pueblo y los cambios económicos y sociales nace de la
postración del pueblo español y asimismo de la presión que ejercen,
La revolución en España: de la Liberación Nacional a la Revolución
paradojalmente, las ideas que los revolucionarios franceses han expandido por
Democrática
Europa a partir de 1789.
Hace ya muchos años, Alberdi señalaba con acierto que la Revolución de
Esas ideas de "Libertad, igualdad y fraternidad" son retomadas en España
Mayo debía relacionarse necesariamente con la insurrección popular que
y desarrolladas, desde diversas perspectivas: en algunos casos, con un sesgo
estalló en España en 1808: "La revolución de Mayo es un capítulo de la
de moderación y hasta de elitismo, y en otros, con una óptica popular. De
revolución hispanoamericana, así como ésta lo es de la española y ésta, a su
Jovellanos a Flores Estrada, el pueblo español se va impregnando de las
vez, de la revolución europea que tenía por fecha liminar el 14 de julio de
"nuevas ideas", como expresión del repudio a la corrupción y las intrigas de
1789 en Francia".10 Trasladémonos, entonces, a España pues quizás siguiendo
palacio que ridículamente protagonizan Carlos IV, su esposa y el favorito
el consejo de Alberdi puedan disiparse las contradicciones señaladas y
Godoy. En idéntica repulsa a esa España decadente, el pueblo encuentra al
alcanzar una visión coherente de la revolución. La España de Carlos IV y su
príncipe Fernando, que se ha manifestado en contra de sus propios padres y lo
hijo Fernando VII ha sido invadida por los ejércitos franceses y frente a esa
idealiza convirtiéndolo en jefe de la gran regeneración española.
prepotencia extranjera se alza el pueblo español un 2 de mayo de 1808,
creando direcciones locales que toman el nombre de "Juntas" y se coordinan
luego reconociendo una dirección nacional en la Junta Central de Sevilla. Así, Las variantes del liberalismo
teniendo por eje la cuestión nacional, se inicia la lucha heroica del pueblo Sin embargo, una diferencia sustancial impide asimilar la situación
español. Pero, bien pronto, ese estallido popular, esa lucha de liberación española a la francesa de pocos años atrás: la inexistencia en España de una
nacional, comienza a profundizar sus reivindicaciones ingresando al campo burguesía capaz de sellar la unidad nacional, consolidar el mercado interno y
social y político (los derechos del pueblo a gobernarse por sí mismo, los promover el crecimiento económico. Esa carencia — que también se verifica
Derechos del Hombre, las transformaciones necesarias para concluir con el en América—provoca que aquel liberalismo nacional y democrático de la
atraso y la injusticia reinantes). "El dominio de una voluntad siempre Francia del 89, sufra en España y América una profunda distorsión. Tanto en
caprichosa y las más de las veces injusta ha durado demasiado tiempo — la revolución española de 1808 como en los acontecimientos del año 10 en
sostiene la Junta Central, el 8 de noviembre de 1808—. En todos los terrenos América, se observa el desarrollo, al lado del liberalismo auténticamente
es necesaria una reforma".11 En su manifiesto del 28 de octubre de 1809 democrático, nacional y revolucionario, de una variante liberal oligárquica,
señala: "Un despotismo degenerado y caduco preparó el camino a la tiranía antinacional y conservadora. (Esta distinción es fundamental para comprender
francesa. Dejar sucumbir el estado en los viejos abusos sería un crimen tan nuestro desarrollo histórico y por eso es necesario rechazar la tesis
monstruoso como entregarlo en manos de Bonaparte”.12 De este modo, la nacionalista de derecha según la cual todo liberalismo es antinacional, tesis
revolución nacional española se convierte, en la lucha misma, en revolución nacida del repudio a la revolución francesa y a los Derechos del Hombre, y
democrática. Como tantas otras veces en las historias de diversos países, la cuyo enfoque reaccionario critica a la sociedad capitalista, no en nombre de
lucha de liberación contra el invasor extranjero, al ser encabezada por los una sociedad más avanzada sino idealizando a la sociedad medieval). Ambas
sectores populares, entra de lleno a las transformaciones sociales y políticas. expresiones del liberalismo se enfrentarán a lo largo de nuestra historia: una,
La Junta de Galicia, por ejemplo, impone fuertes impuestos a los capitalistas, auténticamente revolucionaria, que quiere construir la nación y el gobierno
popular como en Moreno, Dorrego y José Hernández; la otra, expresión se tornaba cada vez más semejante al que la corona tenía con las propias
directa de los intereses británicos, que aspira a convertirnos en factoría. provincias españolas. Más que de España y sus colonias, podía hablarse de la
(Obsérvese que el liberalismo democrático y nacional adopta generalmente, a nación hispanoamericana en germen, que se consolidaría si triunfaba la
través de nuestras luchas, el nombre de nacionalismo popular). El liberalismo revolución burguesa en la Metrópolis. El estallido de la revolución en España
en Europa constituyó la expresión ideológica de una burguesía progresista que profundizó y consolidó ese "nuevo trato". El 22 de enero de 1809, la Junta
procuraba construir la nación, modernizar las formas de producción y Central declara que "los virreynatos y provincias no son propiamente colonias
propender al crecimiento y la democracia política. El liberalismo nacional o o factorías, como las de otras naciones, sino una parte esencial e integrante de
nacionalismo popular, en nuestra historia, persigue los mismos objetivos, no la monarquía española",14 y que en su mérito "deben tener representación
sólo dentro de los límites de la patria chica sino a nivel latinoamericano (San nacional inmediata y constituir parte de la Junta a través de sus
Martín). En cambio, el liberalismo oligárquico sustenta un proyecto elitista, diputados...".15 Incluso la Junta Central de Sevilla llegará a enviar un
secesionista, porteñista, antilatinoamericano. Para Mitre la patria será Buenos comunicado a todas las capitales de América convocando a los pueblos a erigir
Aires. Para José Hernández, la Argentina será apenas una "sección americana" Juntas Populares. Sin embargo, esta relación no alcanzó, en los hechos, la
de la gran patria a construir. Para el liberalismo oligárquico, lo esencial es el plenitud prometida en las declaraciones. Así, las Cortes de Cádiz reunidas para
liberalismo económico y esto significa—para un país que entra con retraso a la sancionar la nueva constitución tuvieron representación americana, pero ésta
historia mundial— su supeditación económica, y por ende, política, a los fue falseada por los liberales españoles (si los representantes se hubiesen
países desarrollados. En cambio, para los liberales nacionales, las libertades designado democráticamente, es decir, en función del número de habitantes,
políticas no peligran porque un país adopte medidas proteccionistas en favor los americanos habrían prevalecido sobre los españoles). Más allá de esta
de su industria sino que, por el contrario, la condición de la democracia, es la inconsecuencia, quedan en pie los siguientes hechos fundamentales para
"libertad nacional" en el sentido de soberanía política y económica. Para el explicar lo que ocurrió en América: los sectores populares se insurreccionan
liberalismo oligárquico lo importante son las formas exteriores y no el en España contra el invasor, organizándose en Juntas Populares; esas Juntas
contenido. Por eso, diserta sobre la división de poderes mientras envía Populares asumen, en la lucha misma, no sólo la reivindicación nacional sino
expediciones represoras para aplastar la protesta de los pueblos del interior la reivindicación democrática y transformadora; el movimiento se impregna
(Mitre). En cambio, el liberalismo democrático popular y nacional es aquel de entonces de la ideología liberal expandida por la Revolución Francesa que ha
los caudillos que expresan a las formalidades. prendido en pensadores, políticos y soldados españoles, aunque con variantes
reformistas y moderadas en muchos casos, y este movimiento asume como
referente a un hombre prisionero del invasor, que tiene derecho a gobernar
La comprensión de los verdaderos contenidos —descendiendo al fondo de
España por la vieja legalidad monárquica, pero que se manifiesta, desde su
las aguas y no quedándose en los fenómenos de superficie— resulta
reclusión, como abanderado de las nuevas ideas democráticas: Fernando VII.
fundamental para distinguir a los protagonistas de las luchas de América y de
Por otra parte, la revolución española —por intermedio de la Junta Central—
España, así como el carácter progresivo o reaccionario de sus propuestas.
hace saber a las tierras de América que no son colonias sino provincias con
igualdad de derechos (22 de enero de 1809).16 Y convoca asimismo a los
La revolución en América: de la Revolución Democrática a la pueblos americanos a que se organicen en Juntas (28 de febrero de 1810),17
Liberación Nacional confiando que de este modo se asegurará la resistencia a las pretensiones
francesas. ¿De qué manera reaccionan los americanos ante estos
Diversas circunstancias se conjugan, entonces, para que los pueblos importantísimos cambios que se operan en España y ante las propuestas de los
criollos participen del hervor revolucionario desatado en España a partir de revolucionarios de allende el mar? Reaccionan organizando Juntas que
1808. Por un lado, debe tenerse en cuenta que la relación España-América se desplazan a la burocracia ligada al absolutismo que ha caído en España. Pero
había modificado a partir de la llegada al trono de los Borbones, iniciándose las Juntas de América no tienen frente a ellas, al ejército francés, sino apenas,
un proceso peculiar de liberalización, de aflojamiento y hasta dilución del su amenaza. De tal modo, que la cuestión nacional no nutre, desde el
vínculo colonial, en tanto se moderaban las disposiciones opresivas y el trato principio, su contenido ideológico. Detengámonos en este tema que resulta
complejo y a la vez decisivo para la caracterización. ¿Existía cuestión nacional
en América en el sentido de liberación de una opresión extranjera? Por un incorporación también de indios y mestizos, armaron una sociedad distinta, y
lado, no había invasión extranjera, como en la España atropellada por en gran medida (salvo el Alto Perú) ajena a los primitivos pobladores,
Napoleón. Por otro, el mayor organismo político español declaraba que no sociedad donde surgía ahora un conflicto de clases que no expresaba una
consideraba a estas tierras como colonias si no solamente como extensión del opresión nacional sino una lucha social y política. La relación metrópoli-
territorio español y sujetas, por esta razón, al mismo trato que cualesquiera de colonia establecida en un principio entre los conquistadores españoles y los
las provincias de la península. ¿Había aquí un pueblo sometido? Sí, indios americanos, se fue diluyendo en la medida en que se desintegraron las
evidentemente, el pueblo sometido fue el aborigen y si existía una cuestión encomiendas y fue siendo reemplazada por otro conflicto: el del absolutismo
nacional, esta sólo podía entenderse como opresión de los colonizadores de los reyes que imponían su ley y sus representantes al pueblo
españoles sobre los indios americanos. Pero, profundizando el tema, ¿los hispanoamericano (de la misma manera que la imponían al pueblo español de
aborígenes conformaban una nación en el sentido riguroso de esta categoría? la península) y frente al cual iba a nacer la reivindicación de la soberanía
Pareciera que no, pues existían diversas comunidades que empleaban distintas popular (tanto de los españoles, como de los criollos y de los indios, oprimidos
lenguas, no teniendo trato comercial entre ellas y que, comúnmente, entraban económica, social y políticamente). La opresión no era de un país extranjero
en conflicto. ¿Habría entonces que hablar de "varias" cuestiones nacionales, de sobre un grupo racial y culturalmente distinto (cuestión nacional) sino de un
los conquistadores, respecto a cada una de las comunidades indígenas: sector social sobre otro dentro de una misma comunidad hispanoamericana.
mapuches, guaraníes, incas, aztecas, mayas, onas, matacos, comechingones, Por esta razón, el estallido español con su gente en las calles, con sus Juntas
charrúas, querandíes, quilmes, etc.? Más bien, esta diversidad de comunidades democráticas, con sus exigencias de derechos para el pueblo, pone en tensión
indígenas —es decir, su falta de cohesión, su desarticulación económica, los conflictos sociales existentes en América, es decir, provoca la eclosión de
política y cultural— resulta la mayor prueba de que esa cuestión nacional entre fuerzas democráticas, transformadoras, no signadas por un color nacional sino
el conquistador español y el indio nativo carecía ya de vigencia. O dicho de por reclamos populares semejantes a los que enarbola el pueblo español en las
otro modo: que esa cuestión nacional ya no podía ser resuelta en 1810 dado calles y aldeas de España. Las Juntas en América —salvo dos o tres casos
que los indígenas se hallaban sometidos, dispersos, en un nivel de desarrollo donde los sectores reaccionarios toman el poder levantando consignas juntistas
económico, técnico y militar tan inferior al de los españoles, que su suerte como Elfo en 1809 en Montevideo o Pedro Garibay en México en 1808—
estaba echada. Su cuestión nacional se la había tragado la historia, aunque de aparecen así como expresiones democráticas. Se trata, en realidad, de un
ningún modo ello justifica el genocidio de los conquistadores. Ya en 1810, estallido "juntista" que recorre a toda Hispanoamérica y que en un lapso de
una América libre no podía serlo en su pureza india, sino como mestiza. Y la pocos meses, se constituye en el acompañamiento de la revolución española,
cuestión frontal que delimitaba a los grupos sociales no otorgaba a las en un momento de esa revolución, que ya en España, desde su inicio como
comunidades indígenas la exclusividad en una vereda antiblanca sino su movimiento nacional, ha devenido en democrática y paradojalmente pareciera
confluencia, con mestizos y blancos, en una reivindicación democrática que inicia ya su declinación, debilitada por la inexistencia de una burguesía
general. La lucha social a principios del siglo XIX no se centra entonces en el nacional capaz de darle cohesión y vigor en el ámbito de toda la península. En
conflicto español-indio, como contradicción fundamental de tipo racial este sentido, cabría ajustar esa definición de Alberdi de que "la revolución en
derivada de la conquista. Algunos grupos aborígenes estaban ya integrados a América fue un momento de la revolución española". Si bien es cierto que los
la nueva sociedad (como los huarpes, por ejemplo) y otros, aislados, al margen movimientos de las distintas ciudades hispanoamericanas sólo se explican
de la sociedad hispano-criolla, vivían su estancamiento, hasta que cayeron enlazándolos con los de la península, cabe observar que los primeros estallan
finalmente en la degradación del malón. Otras comunidades indígenas —como precisamente cuando en España se produce un pronunciado viraje a la derecha.
en el Alto Perú — vivían sí sometidas y explotadas, pero aún en este caso sus El reemplazo de la Junta Central por el Consejo de Regencia implica el
intentos reivindicativos fueron generalmente aislados y no asumieron el "entronizamiento del funcionarismo, la corrupción y en general el régimen de
carácter de una lucha nacional (incluso su participación posterior a Mayo, en opresión de Godoy".18 Así, dentro del proceso que viven España y sus ex
la importantísima guerra de las republiquetas, se da integrándose a la colonias, las Juntas americanas aparecen como levantándose contra el Consejo
revolución, compartiendo su reivindicación antiabsolutista y democrática y no de Regencia. Ante la opción de caer en manos de los franceses, que dominan
como intento de reivindicación nacional antiblanca). El español y sus casi todo el territorio español, o de un gobierno girado a la derecha que linda
descendientes nacidos en América, organizados socialmente con la con el absolutismo, las fuerzas democráticas se lanzan a la revolución sin
propósito secesionista, sino integrándose al movimiento popular que en la porque la mayoría de los americanos ansiaba obtener las libertades
península confía en la profesión de fe liberal del cautivo Fernando VII. El 19 económicas, políticas, religiosas y sociales que un gobierno profundamente
de abril de 1810 "un cabildo extraordinario reunido en Caracas, resuelve conservador negaba a todos, no sólo a las colonias, sino a la misma España...
constituir una Junta provisional de gobierno a nombre de Fernando VII con el No nos levantamos contra España, sino en favor de ella y contra el grupo
objeto de conservar los derechos del rey en la capitanía general de Venezuela". retardatario que en uno y en otro hemisferio nos impedía vivir".
19 El 25 de mayo se produce el levantamiento en Buenos Aires y el 14 de
junio en Cartagena. El 20 de julio, en Santa Fe de Bogotá se adoptan medidas
similares para el virreynato de Nueva Granada. El 16 de setiembre, al grito de
"Viva el Rey" el sacerdote Manuel Hidalgo levanta a los indios de su curato en
Dolores, México. El 18 de setiembre estalla una insurrección en nombre del
rey cautivo en Santiago de Chile.20 Como un reguero de pólvora, la
revolución se expande en pocos meses por Hispanoamérica, a través de Juntas
y en nombre de Fernando, continuando así el proceso democrático español.
Quizás en algunos dirigentes revolucionarios vibraba ya la idea de la
independencia, en la medida en que desconfiaban de las posibilidades de
Fernando VII de regresar al trono y suponían inevitable la caída de toda
España en manos de Napoleón. En ese caso, la única manera de resguardar los
derechos democráticos y la soberanía popular, resultaría la secesión. Pero por
ahora, ni aun esos dirigentes plantean semejante posibilidad, limitándose a
acompañar el movimiento popular con los ojos puestos tanto en los sucesos
locales como en el desarrollo del proceso español. De cualquier modo, el
carácter democrático, popular y no separatista de las revoluciones que estallan
en 1810 en América, resulta indubitable. No sólo Alberdi lo comprendió sino
otros ensayistas, entre ellos José León Suárez en su libro Carácter de la
revolución americana. Asimismo Manuel Ugarte lo entendió cabalmente y lo
resumió así: "Ninguna fuerza puede ir contra sí misma, ningún hombre logra
insurreccionarse completamente contra su mentalidad y sus atavismos, ningún
grupo consigue renunciar de pronto a su personalidad para improvisarse otra
nueva. Españoles fueron los habitantes de los primeros virreinatos y españoles
siguieron siendo los que se lanzaron a la revuelta. Si al calor de la lucha
surgieron nuevos proyectos, si las quejas se transformaron en intimaciones, si
el movimiento cobró un empu je definitivo y radical fue a causa de la
inflexibilidad de la Metrópoli. Pero en ningún caso se puede decir que
América se emancipó de España. Se emancipó del estancamiento y de las
ideas retrógradas que impedían el libre desarrollo de su vitalidad... ¿Cómo
iban a atacar a España los mismos que en beneficio de España habían
defendido, algunos años antes, las colonias contra la invasión inglesa? ¿Cómo
iban a atacar a España los que, al arrojar del Río de la Plata a los doce mil
hombres del general Whitelocke, habían firmado con su sangre el compromiso
de mantener la lengua, las costumbres y la civilización de sus antepasados?...
Si el movimiento de protesta contra los virreyes cobró tan colosal empuje fue

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