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Orígenes de la Ecología según Haeckel

1) La ecología tiene sus raíces en la historia natural y la necesidad de comprender las relaciones entre organismos y su ambiente. Ernst Haeckel acuñó el término "ecología" en 1869 para referirse al estudio dinámico de estas relaciones. 2) Autores desde la antigüedad griega hasta el siglo XIX como Forbes y Warming estudiaron conceptos clave como comunidades de organismos y las interacciones entre especies. 3) El término se consolidó en el siglo XX con un enfoque científico
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Orígenes de la Ecología según Haeckel

1) La ecología tiene sus raíces en la historia natural y la necesidad de comprender las relaciones entre organismos y su ambiente. Ernst Haeckel acuñó el término "ecología" en 1869 para referirse al estudio dinámico de estas relaciones. 2) Autores desde la antigüedad griega hasta el siglo XIX como Forbes y Warming estudiaron conceptos clave como comunidades de organismos y las interacciones entre especies. 3) El término se consolidó en el siglo XX con un enfoque científico
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Ecología Ing.

Benigno Gomez Escriba

ORIGEN Y EVOLUCION DE LA ECOLOGIA

ORÍGENES DE LA ECOLOGÍA
1. Inicios de la Ecología
Desde la antigüedad grecolatina ya existía un interés por comprender las relaciones complejas
entre los organismos y entre estos y su ambiente. En un primer momento histórico este interés se
manifestó en trabajos de carácter descriptivo, así que en el siglo XVIII la principal preocupación
consistía la clasificación de los organismos en un sistema taxonómico. Para dicha clasificación se
observaban no sólo los caracteres externos, sino también los hábitos y características más
relevantes de las especies.
Charles J. Krebs, al referirse a los orígenes de la Ecología describe: La Ecología tiene sus raíces
en la historia natural, que es tan antigua como la humanidad. Las tribus primitivas que dependían
de la caza, la pesca y la recolección de alimentos, necesitaban conocimientos detallados acerca
de dónde y cuándo encontrar a sus presas. Por otra parte, el surgimiento de la agricultura y la
ganadería hizo que aumentara la necesidad de aprender acerca de la Ecología práctica de las
plantas y los animales domésticos.
La armonía ecológica fue uno de los principios básicos que rigieron la comprensión de la
naturaleza por parte de los griegos, Egerton 1968 (citado por el autor) ha estudiado el desarrollo
de este concepto desde los tiempos antiguos hasta el moderno término de "equilibrio de la
naturaleza”.
Fueron pocos los avances conceptuales hasta que los estudiosos de la historia natural y la
Ecología humana precisaron los conceptos de la Ecología y aportaron un marco analítico de
referencia. Graunt 1962, (citado por el autor), describió a las poblaciones humanas en términos
cuantitativos, por lo que se le puede llamar el padre de la demografía.
Cole 1958, advirtió la importancia de medir cuantitativamente los índices de natalidad y mortalidad,
la proporción de individuos de uno y otro sexo y la estructura de grupos de edad de las
poblaciones humanas.
Buffon en su Natural History (1756), analiza muchos de los temas de la Ecología moderna y
considera que las poblaciones de seres humanos y de otros animales y plantas están sujetas a los
mismos fenómenos.
Malthus publicó uno de los primeros libros sobre demografía que despertó polémicas, calculó que
si bien las poblaciones de las diversas especies se pueden incrementar geométricamente, su
aprovisionamiento de alimentos sólo lo hará en forma aritmética, en el mejor de los casos.
La gran desproporción entre ambos incrementos hizo que Malthus sacara en conclusión que la
reproducción finalmente quedaría limitada por la producción de alimentos. Krebs indica que los
conceptos señalados no son nuevos, que otros autores se habían anticipado, pero fue Malthus
quien llamó la atención del público en general; Darwin los utilizó como uno de los fundamentos de
su teoría de la selección natural.
Muchos de los primeros logros de la Ecología provinieron de los campos de la agricultura, la pesca
y la medicina aplicada. Los trabajos relativos a las plagas de insectos que atacan los cultivos han
sido una fuente importante de ideas y la regulación de su población es un problema fundamental
que se ha estudiado desde hace tiempo.
El reconocimiento de la existencia de comunidades de organismos vivos en la naturaleza es muy
antiguo, pero la identificación específica de las interrelaciones de los organismos en las
comunidades es relativamente reciente. Edward Forbes en 1844 describió la distribución de
animales en las aguas costeras de Inglaterra y parte del Mediterráneo, y escribió acerca de zonas
de diferentes profundidades que se diferenciaban por las relaciones entre las especies que en
ellas vivían. Forbes advirtió que algunas especies están presentes sólo en una zona, mientras que
otras alcanzan su desarrollo máximo en un área pero también están presentes, en forma más
dispersa, en zonas adyacentes.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

El punto medio entre ambos extremos correspondería a los organismos que no se ajustan al
patrón de zonas. Forbes advirtió el aspecto dinámico de las interrelaciones de los organismos y su
medio.
Forbes (1887) planteó en su ensayo clásico “El lago como microcosmos”, que el agrupamiento de
las especies en un lago era un complejo orgánico, y que al afectar a una especie se ejercía algún
tipo de influencia en todas las demás. En estos términos, cada especie tiene “comunidad de
intereses” con las otras, y no se pueden limitar las investigaciones a una sola de ellas. Forbes
creía que hay un equilibrio uniforme en la naturaleza, el cual limita a cada especie año tras año,
aunque todas ellas siempre intentan aumentar en número.
El botánico danés Warming (1895-909) ejerció gran influencia en los estudios de comunidades y
planteó interrogantes acerca de la estructura de las comunidades de plantas y las asociaciones de
especies en ellas.
En estos términos, al comienzo de siglo la Ecología ya estaba en camino de convertirse en una
ciencia, al reconocer los problemas generales de las poblaciones y las comunidades. Las raíces de
la Ecología residen en la historia natural, la demografía humana, la biometría (enfoque
matemático) y los problemas aplicados de la agricultura y la medicina.
En el año de 1869, el biólogo alemán Ernst Haeckel acuñó el término ECOLOGÍA para las
prácticas que relacionan a los individuos y el medio ambiente de una manera dinámica. A partir de
este acontecimiento comenzó la consolidación de la Ecología como una rama de la Biología, que
emplea un método científico para resolver sus problemas de investigación.
Sin embargo, fue hasta la década de 1960 cuando se consideró a la Ecología como una ciencia
importante. El continuo incremento de la población humana y la destrucción concomitante del
medio natural con pesticidas y contaminantes ha llamado la atención pública respecto del mundo
de la Ecología. Gran parte de este interés reciente se centra en el medio ambiente humano y la
Ecología humana. Desafortunadamente, el término Ecología ha quedado identificado en la mente
del público con los problemas mucho más amplios, del medio ambiente humano, y se ha llegado a
significar con él todo lo que se refiere al medio ambiente. “La ciencia de la Ecología trata acerca de
los ambientes de todas las plantas y animales, y no únicamente de los humanos, por lo que es
mucho lo que puede aportar a la solución de algunas interrogantes generales acerca de los
humanos y su medio ambiente. La Ecología debe ser una ciencia de la realidad ambiental, como la
física lo es respecto de la ingeniería. Así, al igual que estamos limitados por las leyes de la física al
construir aeronaves y puentes, lo debemos estar por los principios de la Ecología al modificar el
medio ambiente” (Krebs, pág. 3-9)

2. Origen etimológico y definición de la Ecología


La palabra “Ecología” proviene de los vocablos griegos, “oikos” y “logos”, que significan casa y
ciencia, respectivamente. Ernst Haeckel zoólogo alemán (1869), originalmente acuñó el término
“Ecología”, y la definió como “el estudio del ambiente natural y de las relaciones entre organismos
y sus alrededores”. Según Rayo (1994), el término Ecología conduce desde sus orígenes al
concepto de economía. La economía investiga las estructuras de la unidad doméstica tierra y
establece las leyes de esta casa. Desde la perspectiva clásica de Aristóteles, adquiere entonces
una connotación moral que alude a la preocupación responsable de adquirir y administrar aquellos
bienes necesarios para gobernar la casa, de manera que sus habitantes posean la oportunidad de
vivir dignamente.
Por ello, para el manejo austero y prudente de los recursos naturales se requiere de una
protección especial y una economía específica, que son métodos de una conducta administrativa.
Agrega Rayo, que la economía es la administración de la naturaleza cuyo propósito sólo se cumple
si ésta sirve para cubrir racionalmente las necesidades a largo plazo. De acuerdo con esta
definición, la Ecología se sirve de la economía, pero de una economía bien entendida y operada,
en la que destacan los principios y valores humanos sobre lo que descansa la dignidad de la
persona.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

Haeckel como seguidor de Darwin, defendía la idea de selección natural significando que los
organismos eran activos respecto del ambiente, tal como la opinión de Lamarck, respecto a los
organismos.
Haeckel apreciaba la obra de este último, de Goethe y por supuesto la de Darwin. Por esto,
Haeckel se oponía claramente a la idea de que los organismos fueran pasivos frente al ambiente y
fuera el producto de su influencia directa, conceptos que se encuadran en lo que se conoce como
ambientalismo.
“Cuando nos referimos a la Ecología, hablamos del cuerpo de conocimiento relacionado con la
economía de la naturaleza – la investigación de todas las relaciones del animal en su ambiente
orgánico e inorgánico; eso incluye, sobre todo, su relación amable y hostil con los animales y
plantas, con que se contacta de manera directa o indirecta – en una palabra, la Ecología es el
estudio de todas las interrelaciones complejas de que refirió Darwin como las condiciones de la
lucha para la existencia”. – Ernst Haeckel (1870). Esta cita apareció en un trabajo de Haeckel en
1870, aunque empleó el término por primera vez en 1869.
Aproximadamente siete años antes, el zoólogo francés Isodore Geoffroy St. Hilaire había
propuesto el término etología para «el estudio de las relaciones de los organismos dentro de la
familia y la sociedad en el conjunto y en la comunidad», y aproximadamente al mismo tiempo el
naturalista inglés St. George Jackson Mivart acuñó el término hexicología, que definió en 1894
como «dedicada al estudio de las relaciones que existen entre los organismos y su medio,
considerando la naturaleza de la localidad en que habitan, las temperaturas e iluminación que les
acomodan y sus relaciones con otros organismos como enemigos, rivales o benefactores
accidentales e involuntarios».
La gran influencia de Ernst Haeckel en sus días, mucho mayor que la de Mivart o St. Hilaire,
explica la poca aceptación de los términos etología y hexicología y la adopción común del término
Ecología propuesto por Haeckel. El término etología de St. Hilaire se ha convertido posteriormente
en sinónimo de estudio del comportamiento animal.
La definición de Haeckel, que implica el concepto de interrelaciones entre los organismos y el
ambiente, ha sido objeto de interpretaciones un poco distintas y quizá más profundas desde 1900.
El ecólogo inglés Charles Elton definió la Ecología como la «historia natural científica» que se
ocupa de la «sociología y economía de los animales».
Un norteamericano especialista en Ecología vegetal, Frederick Clements, consideraba que la
Ecología era «la ciencia de la comunidad», y el ecólogo norteamericano contemporáneo Eugene
Odum la ha definido, quizá demasiado ampliamente, como «el estudio de la estructura y función de
la naturaleza».
Independientemente de dar una definición precisa, la esencia de la Ecología se encuentra en la
infinidad de mecanismos abióticos y bióticos e interrelaciones implicadas en el movimiento de
energía y nutrientes, que regulan la estructura y la dinámica de la población y de la comunidad.
Como muchos de los campos de la Biología contemporánea, la Ecología es multidisciplinaria y su
campo es casi ilimitado. Este punto ha sido claramente expresado por el ecólogo inglés A.
Macfadyen: “La Ecología se ocupa de las interrelaciones que existen entre los organismos vivos,
vegetales o animales, y sus ambientes, y estos se estudian con la idea de descubrir los principios
que regulan estas relaciones. El que tales principios existen es una suposición básica -y un
dogma- para el ecólogo. Su campo de investigación abarca todos los aspectos vitales de las
plantas y animales que están bajo observación, su posición sistemática, sus reacciones frente al
ambiente y entre sí y la naturaleza física y química de su contorno inanimado… Debe admitirse
que el ecólogo tiene algo de vagabundo reconocido; vaga errabundo por los cotos propios del
botánico y del zoólogo, del taxónomo, del fisiólogo, del etólogo, del meteorólogo, del geólogo, del
físico, del químico y hasta del sociólogo. Invade esos terrenos y los de otras disciplinas
establecidas y respetadas. El poner límite a sus divagaciones es realmente uno de los principales
problemas del ecólogo y debe resolverlo por su propio interés”. (Macfadyen 1957: 21).

3. Precursores de la Ecología
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

Es necesario reconocer a los biólogos y geógrafos un papel fundamental en los inicios de la


Ecología. Es justo asimismo, recordar el aporte considerable de los griegos clásicos. Por ejemplo,
Aristóteles, además de filósofo, fue un biólogo y naturalista de gran talla. Baste citar sus libros
sobre la vida y costumbres de los peces, fruto de sus diálogos con pescadores, y sus largas horas
de observación personal. Teofrasto, sucesor de Aristóteles en la Escuela Peripatética, quien
escribió la Historia de los animales, los minerales y las plantas. Para ese entonces, a esos escritos
se les consideró como una simple descripción de la relación de los organismos entre sí y con el
medio ambiente. Ya Platón, en el siglo V antes de Cristo, escribía: "Lo que ahora queda,
comparado con lo que existió entonces, es como el esqueleto de un hombre enfermo. De toda la
tierra gorda y suave, tras ser devastada, queda solo el desnudo esqueleto… Hay algunas
montañas que ahora no tienen más que comida para las abejas, pero no hace mucho tiempo
estuvieron llenas de árboles …" Aristóteles En el siglo XVIII, cuando la Biología y la geografía se
están transformando en las ciencias modernas que hoy se conocen, es imprescindible reconocer el
carácter absolutamente ecológico del trabajo de los fisiologistas en su progresivo descubrimiento
de las relaciones entre la vida vegetal y animal con los factores abióticos tales como luz, el agua o
el carbono. Entre los muchos ejemplos posibles, basta citar las investigaciones de Réamur en el
campo de la temperatura, así como las de Leeuwenhoek acerca de la formación del almidón en las
plantas verdes.

3.1 Alexander Von Humboldt y Georges-Louis Leclerc de Buffon


Durante el siglo pasado también se realizaron algunos de los grandes viajes científicos que
permitieron un conocimiento más metodológico de los paisajes geográficos de los diversos
continentes, ejemplo entre otros, del Conde de Buffon, autor de los primeros tratados de Biología y
Geología; o Alexander von Humboldt, quien exploró y estudió durante cinco años las tierras de
América Latina; fue el primero en considerar las plantas en relación con su ambiente.
Georges-Louis Leclerc de Buffon El papel de los precursores del evolucionismo es asimismo
fundamental, porque intuían que no había ningún tipo de predeterminismo en la gran variedad de
especies vivientes existentes, sino progresivas adaptaciones ambientales. Erasmus Darwin,
abuelo del universalmente famoso Charles Darwin, predijo algunas de las grandes tesis
evolucionistas que años más tarde desarrolló su nieto y que influyeron de modo decisivo en las
corrientes de pensamiento del siglo XIX.

3.2 El "evolucionismo", inspirador de la Ecología


Sin duda alguna, la polémica entre deterministas y evolucionistas fue uno de los principales
debates científicos del siglo XIX, enfrentando a hombres de la categoría de Cuvier, Owen, Agassiz
y Kölliker, contra los nuevos "transformistas" Spencer, Lamarck, Darwin, Muller, Haeckel, etc.
La profundidad de la polémica fue muy fecunda, porque exigió de los transformistas que
multiplicaran sus observaciones para justificar las nuevas teorías del evolucionismo.
Georges Cuvier En la historia de la Ecología existieron tres personajes en particular y que también
impulsaron el desarrollo de la Biología y la Geología: Lamarck, Charles Lyell y Charles Darwin.

3.3 Lamarck
Autor de la primera teoría de la evolución que tuvo el rigor necesario para trascender. Lamarck
propuso que, puesto que el medio ambiente se halla en constante transformación, los organismos
necesitan cambiar y realizar un esfuerzo por lograrlo, y que éste es uno de los mecanismos de la
evolución de los seres vivos y una de las principales bases de la Ecología teniendo en cuenta las
relaciones de los organismos y su entorno.

3.4 Charles Darwin


Charles Darwin reunió en su persona las cualidades de biólogo y de explorador. Embarcado en el
Beagle (1837), pudo impresionarse viendo la distribución de las especies vivientes en América del
Sur y compararla con las europeas. El estudio de la flora y fauna de las islas Galápagos (con sus
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

evidentes endemismos) fue definitiva para la elaboración de su doctrina sobre la evolución de las
especies. Darwin, con sus meticulosos estudios, hizo un auténtico trabajo ecológico. Baste
recordar su análisis sobre las lombrices de tierra como elementos constitutivos del suelo agrícola o
las completas descripciones de la estructura y distribución de los arrecifes coralíferos. Fundó la
teoría de la evolución moderna con su concepto del desarrollo de todas las formas de vida con su
proceso lento de la selección natural. La Ecología moderna, en parte, empezó con Darwin. Al
desarrollar su teoría de la evolución, Darwin enfatizó la adaptación de los organismos a su medio
ambiente a través de la selección natural. Por medio de sus observaciones, se dio cuenta de que
el medio ambiente está en constante cambio. Propuso que los organismos están sujetos a un
proceso de variación que conduce a la selección natural de los individuos mejor dotados para
sobrevivir y reproducirse ante las nuevas condiciones.
La Ecología moderna, realmente tuvo sus principios con el desarrollo de la teoría de la evolución
de Darwin. Observó que el medio ambiente está en constante cambio lo cual provoca que los
organismos con mejores adaptaciones sean los que sobreviven por el mecanismo de la selección
natural. Resaltando la importancia de la interacción de los organismos con su entorno.

3.5 Charles Lyell


Eminente geólogo inglés quien concibió la corteza terrestre y sus diversas formaciones como
resultantes de cambios que suceden gradualmente a lo largo de la historia del planeta. Dando
paso a la transformación de los ecosistemas y sus funciones.

3.6 Ernst Haeckel, considerado el padre de la Ecología


Dentro del ambiente evolucionista del siglo XIX, el biólogo y zoólogo alemán Ernst Haeckel (1834-
1919) es considerado el padre de la Ecología, porque fue el primer científico que se propuso la
creación de un neologismo especial para definir las relaciones entre los seres vivos y sus hábitats,
otro neologismo que se iba popularizando para significar el ambiente físico propio de una
determinada especie viviente.
Ernst Haeckel, que era muy aficionado a la creación de vocablos, se inspiró en la palabra
economía para inventar un nuevo derivado de casa, para significar "el conjunto de conocimientos
referentes a la economía de la naturaleza, la investigación de todas las relaciones del animal tanto
en su medio inorgánico como orgánico, incluyendo sobre todo su relación amistosa u hostil con
aquellos animales y plantas con los que se relaciona directa o indirectamente". Haeckel utilizó el
término Oekologie quizá ya en 1866, cuando conoció a Charles Darwin, a quien admiró desde el
primer momento, aunque la palabra sólo se popularizó en la década de los setenta en los
ambientes especializados.
A pesar del entusiasmo de Haeckel por las ideas transformistas, su influencia científica quedó muy
comprometida por el tono casi esotérico de sus enseñanzas, impregnadas de un espíritu místico
que convertía el evolucionismo en una nueva religión predicada desde su cátedra de la
Universidad de Jena.
El término Ecología fue utilizado por primera vez por el zoólogo alemán Ernst Haeckel (1869), sin
embargo, esta ciencia tiene sus orígenes en otras ciencias como la Biología, la Geología y la teoría
de la evolución entre otras.
Aunque la Ecología nació en el siglo XIX, con el trabajo de Haeckel, empezó a florecer hasta el
siglo XX, cuando las primeras sociedades y revistas ecológicas aparecieron.
Ernst Haeckel señaló a la Ecología como la ciencia del mantenimiento de la naturaleza. Consideró
dicho concepto, adecuado para hacer efectiva la transacción entre el paradigma del evolucionismo
darwinista, de la selección natural de los caracteres de los mejor dotados, como estrategia
adaptativa, inscrita en el patrimonio genético de las especies, con su analogía metafórica del
organismo social. La metáfora del organismo social, en su tiempo tuvo gran éxito entre los
defensores del capitalismo; puesto que, al trasladar al ámbito socioeconómico la lucha por la
existencia y la supervivencia del más apto, permitía justificar las desigualdades e injusticias
sociales.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

Algunos conceptos que integran la Ecología habían surgido con anterioridad, esporádicamente y
de forma aislada en las obras de algunos científicos y naturalistas. Así Antón van Leeuwenhoek
(siglo XVII) un ingenioso constructor de microscopios estudió las cadenas alimenticias y la
regulación de las poblaciones. Alexander von Humboltd (1769-1859) fue el primero en considerar
las plantas en relación con su ambiente. Charles Darwin (1809-1882) en su obra "El origen de las
especies" consideró los conceptos de lucha por la existencia, supervivencia del más apto y
evolución en las condiciones del hábitat.
Wallace (1823-1913) se considera el fundador de la zoogeografía basada en la evolución. Bates
(1825-1882) introdujo los conceptos evolutivos en la biogeografía y otros como Forbes, Hensen,
Wegener, aportaron nuevos enfoques ecológicos a sus estudios respectivos. En 1930 se considera
que se estructura una Ecología general, la cual establece principios generales y metodología
aplicables a todos los organismos vivos en el estudio de sus relaciones entre sí y con el medio en
que habitan.
A partir de este momento la Ecología experimentó un gran desarrollo y continúa despertando el
interés de estudiosos y científicos.
Ante los complejos problemas ambientales, los ecólogos tratan de organizar el conocimiento
humano acerca de las interacciones que se presentan en la naturaleza, construyendo modelos
científicos que permitan predecir lo que ocurrirá en el futuro. La Ecología está profunda e
inseparablemente unida con otras disciplinas como la zoología, la geografía, la Botánica, la
Geología, la Edafología, la Estadística, etc. Los conocimientos elaborados por otras ramas del
saber le permiten a la Ecología elaborar, aplicando sus propios métodos, una visión específica de
la naturaleza y una formulación de nuevos principios biológicos. La Ecología es una ciencia de
síntesis y análisis.

4. Hechos relevantes en la historia de la Ecología


Antigüedad grecolatina: en sus escritos, Teofrasto, Aristóteles y Plinio se preocupaban ya de las
relaciones entre los seres vivos y el medio ambiente.
Los grandes naturalistas: Buffon (1707-1788, Linneo (1707-1778). Darwin (1809-1882) y Wallace
(1823-1913) en ocasiones fueron verdaderos ecólogos.
1859: Darwin y Wallace. El origen de las especies: Teoría evolutiva.
1869: Haeckel introdujo la palabra "Ecología" en el lenguaje científico y da su definición: "Por
Ecología, entendemos el campo del conocimiento que concierne a la economía de la naturaleza."
1872-1876: Se llevó a cabo la expedición oceanográfica del Challenger, con gran sentido
ecológico.
1887: S, A, Forbes publicó El lago como microcosmos y describió este medio como un "organismo"
complejo. Planteó que el equilibrio natural se logra a través de la competencia y predación.
1899: COWLES (EUA) Dunas. Analizó los cambios en el tiempo y los correlaciona con las
variaciones en el espacio. Tuvo un enfoque poco dogmático sobre cómo ocurren los procesos.
1935: Tansley empleó por primera vez la palabra "ecosistema".
1942: Lindemann presentó un esquema del flujo de energía en el interior del ecosistema.
1950: En esta década Teal, H.T. Odum realizó descripciones detalladas de ecosistemas, que
desde entonces se han convertido en modelos clásicos.
Cada uno de los hechos representa un avance en el desarrollo de la Ecología, pero sin duda
alguna que la incorporación del concepto de “ecosistema” es el de mayor significancia ya que es a
partir de éste que la Ecología se transforma en una ciencia de síntesis e integración que comienza
a escaparse de los ámbitos biológicos para establecer nexos con otras ciencias naturales, para así
explicar las relaciones entre los organismos y su medio ambiente.

Síntesis del capítulo I


La palabra “Ecología” proviene de los vocablos griegos, “oikos” y “logos”, que significan casa y
ciencia, respectivamente. Ernst Haeckel, zoólogo alemán (1869), originalmente acuñó el término
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

“Ecología”, y la definió como “el estudio del ambiente natural y de las relaciones entre organismos
y sus alrededores”.
La Ecología puede considerarse como una ciencia, en parte antigua y en parte nueva; en varias
obras de filósofos y pensadores de la antigüedad se esbozan ya algunas ideas de carácter
ecológico en el tratamiento de las relaciones entre seres vivos y naturaleza. Empero, la Ecología
como ciencia dotada de conocimientos definidos y una metodología propia es una ciencia de
formación reciente.
El término Ecología fue utilizado por primera vez por Ernst Haeckel (1869), sin embargo, esta
ciencia tiene sus orígenes en otras ciencias como la Biología, la Geología, entre otras; así como en
la teoría de la evolución.
En los orígenes de la Ecología se reconoce el papel fundamental de filósofos griegos así como el
aporte de biólogos, geólogos, geógrafos, fisiologistas; igual importancia cobran los viajes
realizados por científicos.
El evolucionismo sirvió de impulso a la Ecología. La teoría evolucionista plantea que el medio
ambiente se halla en constante transformación; los organismos necesitan cambiar para realizar un
esfuerzo por lograrlo y que éste, es un mecanismo de la evolución de los seres vivos y una de las
principales bases de la Ecología, teniendo en cuenta las relaciones
de los organismos con sus entorno.
La Ecología nació en el siglo XIX, pero empezó a florecer hasta el siglo XX.

CAPÍTULO II
EVOLUCIÓN DE LA ECOLOGÍA

1. Desarrollo histórico de la Ecología como nueva ciencia


El inicio de la Ecología como nueva ciencia surge como fruto de los trabajos interdisciplinares de la
segunda mitad del siglo XIX. Para citar sólo uno de los más espectaculares, se puede recordar la
expedición del Challenger (1872-76), patrocinada por el Almirantazgo Británico, con un importante
equipo de científicos de todas las especialidades, coordinado por Charles W. Thomson. El
Challenger visitó todos los mares conocidos y recogió muestras de todas las latitudes,
proporcionando un valioso material de investigación que ocupó a un numeroso grupo de
especialistas durante más de treinta años, bajo la dirección de John Murray, quien dirigió la
publicación de cincuenta volúmenes de memorias científicas. El propio Murray, en colaboración
con J. Hjort, escribió en 1912 una obra de síntesis sobre los temas trabajados durante toda su
vida, con el título “Las profundidades del Océano”, considerado un tratado fundamental de
oceanografía.
El trabajo en equipo de todos los científicos preocupados por los problemas de Biología,
paleontología, geografía, oceanografía, Geología, etc., precisamente en un momento de gran
fecundidad creativa, permitieron la constitución de una nueva ciencia biológica, especializada en
las relaciones de los organismos y sus ambientes abióticos.
Cuando surgió la Biología (anteriormente se puede decir que lo más parecido era la Historia
Natural) definió un ámbito nuevo de estudio, inauguró al declarar su objeto de estudio un dominio
de conocimiento novedoso dentro de la ciencia de su tiempo. La Ecología surgió posteriormente
pero apegada a la Biología y tuvo por lo mismo una fuerte dependencia conceptual con ella, por
esto, todavía hoy en algunos claustros académicos y publicaciones, se sigue señalando a la
Ecología como rama de la Biología, siendo que por definición y consenso en la actualidad no se
considera esto así (Odum, 1992).
Como la Ecología se consideró parte de la Biología tuvo un desarrollo inicial apegado a ésta y
evidenciado porque el centro de su interés fue el organismo o el grupo de organismos con algún
grado de parentesco (especie, población), pero no directamente las relaciones con el entorno. Este
tipo de conceptualizaciones generó un tipo de Ecología denominada Autoecología o Ecología del
organismo.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

En esta perspectiva las cuestiones de "relación", eran consideradas accesorias o secundarias, ya


que el énfasis estaba en el estudio de la respuesta (fisiológica) del organismo en un determinado
ambiente.
Margalef (1982) ha denominado a esta actividad como "fisiología al aire libre" y en rigor no
responde cabalmente al objeto de estudio de la Ecología, aunque actualmente existan ecólogos
que produzcan mucha literatura científica con el calificativo de autoecología.
La acumulación de estudios y experimentos, la búsqueda de un nuevo vocabulario y las
sistematizaciones parciales sobre cuestiones particulares hicieron posible la publicación de las
primeras Ecologías generales durante la década de 1950. El trabajo de síntesis fue especialmente
laborioso, debido a la enorme cantidad de neologismos forjados por los primeros ecólogos, que
hicieron necesaria la publicación de un primer glosario de nomenclatura, obra de J. R. Carpenter,
en 1938.
También colaboró eficazmente al desarrollo de la Ecología general el tratado de bioecología de
Clements-Shelford. Los dos grandes tratados de Ecología general, traducidos a todas las lenguas
modernas y que han contribuido de modo definitivo al reconocimiento de la Ecología como ciencia
individualizada, son Fundamentos de Ecología, escrito por E. P. Odum en 1953, y Elementos de
Ecología, obra de G. L. Clarke, publicada en 1954. Por su brevedad y claridad, también es
interesante la Ecología básica de R. y M. Buchsbaum, editada en 1957.
En la perspectiva de los ecólogos de la década de 1950 queda definitivamente establecido que la
Ecología es una ciencia diferenciada dentro de la Biología. G. L. Clarke la definió de manera muy
expresiva, diciendo "que viene a ser el estudio de la fisiología externa de los organismos, los
cuales necesitan un continuo aporte de energía y de materia para poder conservar la vida, al
mismo tiempo que deben eliminar sus propios residuos".
Casi cien años después de la primera definición de Ernst Haeckel, la Ecología se redefinía como la
ciencia que trata de las relaciones entre los seres vivos y su medio físico, así como las relaciones
con todos los demás seres vivos de dicho medio. F. C. Evans (1956) insistió en el papel primordial
de los ecosistemas y del interés en centrar su estudio desde una perspectiva energética.
La Ecología puede considerarse como ciencia joven. Su desarrollo histórico, aunque breve, ha sido
de vertiginosa evolución con cambio hacia el planteamiento de problemáticas de gran complejidad.

2. El aporte de otros campos del conocimiento al progreso de la Ecología


De igual manera que la Biología debe muchos de sus avances a la medicina, también se puede
decir que la Ecología no sólo ha progresado gracias a la Biología y a la geografía, sino también
debido a los aportes procedentes de campos tan distintos entre sí como la medicina, la nutrición, la
agronomía, la piscicultura o la veterinaria. Esa constatación tiene carácter general, debido a que
cualquier estudioso preocupado por algún ser viviente, sea el hombre o referido al hombre, entra
necesariamente en contacto con el objeto de la Ecología. El ejemplo clásico que puede ayudar a
comprender mejor la afirmación precedente es el del químico Justus Von Liebig (1802-1873); son
famosos sus experimentos destinados a esclarecer el papel de los elementos químicos en los
procesos vitales, anticipándose a la moderna bioquímica. Investigando sobre plantas verdes, llegó
a demostrar la existencia de los "factores limitantes" que inhiben el desarrollo fisiológico de los
vegetales cuando llegan a faltar algunos nutrientes indispensables, así como la posibilidad de
reactivar el desarrollo con el concurso de abonos químicos. También insistió en la importancia
fundamental de la energía solar como motor de todo el ciclo vital de la naturaleza.
El eminente Dr. Louis Pasteur proporcionó nueva luz en el capítulo de la descomposición de la
materia orgánica. Continuando la labor investigadora de Liebig, precisamente en un punto que el
químico alemán había dejado especialmente oscuro ("la fermentación es un morirse de la materia
orgánica"), Louis Pasteur (1822-1895) prestó un enorme servicio a la medicina y a la nutrición con
su explicación bacteriológica del fenómeno de la fermentación, al mismo tiempo que desarrollaba
una auténtica labor ecológica, proporcionando nueva luz al capítulo de la descomposición de la
materia orgánica. Pasteur escribió asimismo un interesante trabajo sobre parasitología en la obra
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

“Estudio sobre la enfermedad de los gusanos de seda” (1862), que le fue encargada por el
Gobierno de su país, preocupado por una epidemia que arruinaba a la industria sedera francesa.
Se podría alargar indefinidamente la lista de las investigaciones y experiencias realizadas por
agrónomos, silvicultores, zootécnicos y otros especialistas en ciencias prácticas, que han
significado casi siempre un mejor conocimiento de algún nuevo aspecto de las interacciones
existentes entre los seres vivos y su entorno, permitiendo que la Ecología pudiera ir fijando
progresivamente el campo de sus propios objetivos.
En resumen, a finales del siglo XIX se perfilaba la Ecología como una nueva ciencia biológica. Con
verdaderas obras de mérito, redactadas por los estudiosos del medio ambiente acuático, siendo
asimismo, valiosos los aportes de los botánicos (principalmente los especialistas en Geobotánica y
fisiología), quedó rezagada la investigación ecológica de los zoólogos. El siglo XIX no sólo ideó un
nuevo término, el de Ecología, sino que lo llenó de contenido suficiente para justificar el nacimiento
de una nueva ciencia, dentro de la óptica evolucionista y como rama especializada de la Biología.
Es necesario reconocer, sin embargo, que la primitiva Ecología era fundamentalmente una
autoecología, analizando las influencias del ambiente físico sobre los seres vivientes, sin penetrar
suficientemente en el campo de las comunidades naturales, a pesar de los excelentes trabajos de
Moebius sobre la biocenosis. El nacimiento de la Ecología fue favorecido por el desarrollo
convergente de otras muchas ciencias teóricas y prácticas, todas ellas interesadas en la
problemática de los seres vivos y su entorno, o en la elaboración de nuevos métodos para
comprender los problemas de la población.

3. Etapas de la nueva ciencia ecológica


Siempre es artificioso precisar etapas históricas en la sistematización de una nueva ciencia,
porque los diversos centros de interés que constituyen sus principales objetivos acostumbran a ser
investigados simultáneamente por distintos grupos científicos. Sin embargo, puede resultar
práctico fijar ciertas cronologías orientadoras insistiendo en los aspectos más característicos de la
biografía de cada época. Aplicando este principio al siglo XX, se pueden señalar las etapas
siguientes:

a) Los encuentros entre las distintas ramas biológicas


El encuentro en ecólogos, botánicos y zoólogos tiene lugar hacia la década de los veinte, cuando
se empieza a hablar de comunidades ecológicas mixtas y de bioecología, prefiriendo esta nueva
expresión a las tradicionales de Ecología vegetal y Ecología animal.

b) La aceptación de la Ecología como nueva ciencia


Es a partir de esta coincidencia cuando puede hablarse de la Ecología como ciencia. No es de
extrañar, por consiguiente, que los primeros tratados de Ecología general se publiquen durante la
tercera década del siglo XX, aunque las obras más significativas serán posteriores a la Segunda
Guerra Mundial.

c) Desarrollo de la Ecología humana y diferenciación de sus líneas de trabajo


A pesar de que los primeros estudios de Ecología humana se remonten a principios del siglo XX,
esa rama de la ciencia ecológica se desarrolla después de la Segunda Guerra Mundial, con dos
líneas de trabajo perfectamente diferenciadas: la etnológica, preocupada por las comunidades
humanas primitivas, y la urbana, interesada por las comunidades modernas y trabajando en íntima
relación con la sociología.

Redefinición de la nueva ciencia ecológica y su adaptación al estudio de las poblaciones


humanas
Casi cien años después de la primera definición de Ernst Haeckel, la Ecología se redefinía como la
ciencia que trata de las relaciones entre los seres vivos y su medio físico, así como las relaciones
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

con todos los demás seres vivos de dicho medio. F. C. Evans (1956) insistió en el papel primordial
de los ecosistemas y del interés en centrar su estudio desde una perspectiva energética.
Dentro de la ciencia ecológica, el hombre ocupa un lugar destacado entre los seres vivos que
pueblan la Tierra. Es lógico que la metodología de esta nueva ciencia, que se iba perfeccionando a
medida que avanzaba el siglo XX, se mostrase adaptada al estudio de los humanos, a grupos
formando poblaciones. Se debe recordar que la demografía se inició precisamente como ciencia
del hombre, ampliándose sólo más tarde al conjunto de las otras poblaciones. Por otro lado, la
Ecología humana podía aprovechar la información acumulada en los trabajos de geógrafos,
etnólogos y sociólogos, que investigaban con rigurosa metodología las comunidades humanas
rurales y urbanas.
La Ecología urbana interesó de modo particular a los investigadores Estadounidenses, que pronto
empezaron a publicar valiosos trabajos como La Ciudad (1925), obra colectiva de R. E. Park, E.W.
Burgess y R. D. McKenzie. Este último publicó, años más tarde, La comunidad metropolitana
(1933), mientras Park reunía una importante documentación que se editaría a principios de la
década de 1950 con el título de Comunidades humanas: la ciudad y la Ecología humana (1952),
obra contemporánea a las Ecologías humanas de A. H. Hawley y J. A. Quinn (ambas publicadas
en 1950) y algo anterior a la famosa Ecología del hombre (1957), de P. B. Sears.
El estudio de las pequeñas comunidades primitivas, a pesar de constituir excelentes objetivos de
investigación, ya que pueden ser considerados "ecosistemas humanos casi naturales", tuvo un
desarrollo menos espectacular que el de la Ecología urbana, aunque abundaron las monografías
desde principios del siglo XX. La influencia de la antropología en esta especialidad de la Ecología
humana es considerable, debido al desarrollo simultáneo, en el seno de aquella ciencia, de la
llamada antropología ecológica. Entre los autores estudiosos de grupos humanos concretos, se
menciona a M. D. Sahlins, que viajó a Oceanía para conocer la estructura social de los polinesios
(1958), R. F. Spencer, que convivió con los esquimales del norte de Alaska (1959), y J. H.
Steward, que elaboró, después de sus estudios sobre los indios shoshones, una interesante Teoría
del cambio cultural (1955), muy en la línea del nuevo pensamiento que se iba desarrollando dentro
de la antropología y de la geografía culturales.

d) Desarrollo de la Ecología política


La problemática de la contaminación provocada por la sociedad industrial se remonta al siglo XIX.
Pero la magnitud del deterioro del medio ambiente adquiere una dimensión planetaria hacia la
mitad del siglo XX. Por esa causa, el esfuerzo de salvaguardia de la naturaleza que se había
iniciado en el siglo anterior con la creación de parques naturales, progresivamente se amplía a
nivel de biosfera, entendida como el ecosistema de toda la gran comunidad viviente mundial. De
ahí nace la Ecología política, con la proliferación de movimientos militantes ecologistas y el inicio
del gran debate de las últimas décadas del siglo XX sobre los límites del crecimiento.

4. Las distintas Ecologías de finales del siglo XIX


A pesar de los valiosos trabajos interdisciplinares desarrollados durante el siglo XIX, la mentalidad
ecológica progresó de modo independiente entre botánicos y zoólogos e incluso, dentro de ambas
ciencias, siguiendo itinerarios particulares según los grupos especializados en Botánica y zoología
terrestre o acuática. Alfred Russel Wallace protagonizó el primer intento de división zoogeográfica.

4.1 La Ecología botánica


La Ecología botánica fue la primera en desarrollarse, y con gran intensidad. En primer lugar,
porque existían todos los precedentes de la geografía de los paisajes estudiados principalmente en
función de la vegetación (Humboldt, De Candolle, etc.). También porque la inmensa mayoría de los
vegetales están fijos en un lugar concreto, por lo que resulta más fácil el estudio de sus hábitats. E.
Warming (1841-1924) publicó La Ecología de las plantas (1895), que puede considerarse un
verdadero tratado de autoecología, entendida como el estudio de las relaciones de las especies
(en este caso vegetales) con los factores abióticos (luz, temperatura, humedad, nutrientes
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

minerales, etc.). Tres años más tarde, A. F. W. Schimper escribió La geografía de las plantas
sobre una base fisiológica, defendiendo que el clima es el factor fundamental de las regiones
fitogeográficas del mundo. En general, se multiplican los trabajos de fitogeografía y se desarrolla el
estudio de las asociaciones y comunidades vegetales como elementos principales del paisaje. Son
asimismo importantes los progresos realizados en fisiología vegetal, con un mejor conocimiento de
las dependencias de las plantas en elementos abióticos.
Entre los muchos autores, cabría citar algunos nombres significativos: C. Schöter, que se interesó
por las comunidades vegetales de los Alpes (1926); Boysen Jensen, autor de La producción de
materia por las plantas (1932), reconocido como creador de la Escuela Danesa de Productividad
Vegetal; J. Braun-Blanquet, que se ocupó de lo que él llamó sociología de las plantas (1927);
Arthur George Tansley y T. F. Chipp, preocupados por los estudios de metodología, atribuyéndose
al primero la introducción del término ecosistema (1935), que llegaría a ser la noción clave de la
ciencia ecológica; Frederic E. Clements, que escribió varios estudios de Ecología vegetal.
Clements puede ser considerado un "hombre-puente", ya que fue el autor de uno de los primeros
tratados generales, Bio-ecología (1939), obra escrita en colaboración con V. E. Shelford, científico
procedente del sector de la Ecología animal.
4.2 La Ecología zoológica
La Ecología zoológica tuvo un desarrollo menor, a pesar de que la zoogeografía se había
adelantado a la fitogeografía gracias a los trabajos de Alfred Russel Wallace (1823-1913), quien
publicó en 1876 su libro La distribución geográfica de los animales, perfeccionando un trabajo
anterior de P. L. Sclater (1829-1913) y presentando un primer intento de división mundial en
regiones zoológicas.
En el campo de la Ecología animal también se multiplicaron los estudios parciales sobre temas tan
diversos como pueden ser el comportamiento de los animales, los problemas de población y
alimentación y el análisis de las relaciones depredador-presa, etc. Entre algunos de los autores
más destacados cabe citar: C. C. Adams, que escribió en 1913 una Guía para el estudio de la
Ecología animal; Richar Hess, interesado por la geografía ecológica de los animales (1937), es
decir, su distribución sobre la Tierra según comunidades ecológicas características; R.N.
Chapman, que publicó Ecología Animal (1931), cuatro años después de la aparición de la que
escribió Charles Elton, mientras este último orientaba sus investigaciones sobre el problema de la
evolución de las especies animales desde una óptica de laboratorio; Orlando Park y W. C. Allee,
ambos especialistas de la Ecología de laboratorio, tanto en animales como en experimentos de
carácter más general; el ya citado V. E. Shelford, que había estudiado las comunidades animales
de la América templada (1913) y, después de realizar numerosas experiencias de laboratorio,
colaboró con Clements en las primeras formulaciones de la bioecología

4.3 La Ecología acuática


La Ecología acuática fue la que primero estudió las comunidades vivientes, incluyendo al mismo
tiempo a los vegetales y animales. Es necesario mencionar la labor precursora de los
microscopistas del siglo XVII que habían empezado a descubrir y a describir los pequeños
organismos que observaban en el agua dulce (Leeuwenhoeck, Hooke, etc.). Los científicos del
Challenger quedaron fuertemente impresionados por la enorme cantidad de microorganismos que
hallaban constantemente a lo largo de sus rutas y que Víctor Hensen (1835-1924) bautizó como
plancton (en griego significa "los que flotan"), reconociendo que se trataba de auténticas
comunidades vegetales (fitoplancton) y animales (zooplancton). Tras el estudio de un campo de
ostras, K. Moebius introdujo el término biocenosis (1872), definido como una comunidad de seres
vivientes que habitan en un lugar determinado. El interés que despertaba la naciente oceanografía
permitió la creación de los primeros centros de estudios, tales como la Estación Zoológica de
Nápoles, fundada por Antón Dohrn en 1880. El biólogo suizo F. A. Forel publicó el primer trabajo
de limnología El lago Lemman. Monografía limnológica (1895), estudio de la realidad biológica
existente en las zonas lacustres.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

La multiplicación de estaciones investigadoras marítimas y lacustres contribuyó a que la Ecología


acuática continuara siendo la más avanzada en los estudios ambientales. Entre las estaciones
marítimas se impusieron las estadounidenses Scripp (1903), en California, y Woods Hole (1930),
en la costa atlántica. El laboratorio lacustre de Plon, en Alemania, fue uno de los más importantes
centros de investigación ecológica europeos, corroborando el papel privilegiado de los lagos y ríos
como laboratorios naturales para el estudio de ecosistemas de dimensiones reducidas y gran
riqueza biológica. No es de extrañar, por consiguiente, que sea en la rama de limnología donde se
realicen estudios de gran interés, como los de A. Thienemann, que investiga las relaciones entre el
medio lacustre y su entorno fisiográfico, hasta llegar a los tratados generales de P. S. Welch
(1935), posteriores a las conclusiones del I Congreso Internacional de Limnología de Kiel (1922),
por las que se fijaba como objetivo de esa ciencia el estudio de todos los medios de agua dulce.
En el campo de la oceanografía, la publicación de Los océanos, obra colectiva de Harold U.
Sverdrup, M. W. Johnson y R. H. Fleming, editada en 1942, representó una síntesis de los
conocimientos de la época sobre el medio marino.

5. La Ecología en la primera mitad del siglo XX


Luego del desarrollo de las teorías Lamarck-Darwin y del llamado redescubrimiento del
mendelismo se llegó, después de serias disputas, a la construcción teórica del neodarwinismo, en
una época, en que la termodinámica estaba cabalmente concebida.
La segunda ley de la termodinámica plantea una seria incógnita respecto del antinómico y
abrumador desarrollo de los conceptos evolucionistas en la Biología de aquel entonces, ideas que
desembocaron en la construcción de la Teoría Sintética de la Evolución.
Así, los biólogos de principios de siglo cambiaron su visión única por el organismo a una visión
poblacional, es decir, a los organismos conectados por sus lazos reproductivos.
Así, la población pasó a ser el referente de estudio y se constituyó la Ecología de poblaciones o
Demoecología. Por aquel entonces dieron comienzo las primeras revistas científicas en Ecología,
entre ellas: Journal of Ecology en 1913; Ecology en 1920; Zeitschrift für Morphologies und
Ökologie en 1924.
En la tercera década del siglo comienzan las primeras concepciones de la Sinecología o
Ecología de comunidades, donde en el concepto de comunidad como nivel jerárquico superior de
organización, se incluyen distintas poblaciones interactuantes con su entorno. Sin embargo, este
concepto apegado al origen biológico de la Ecología, una vez más era disociado de los organismos
que lo definían.
Posteriormente, como ocurre aún en la actualidad, se distinguió el "biotopo" como lugar donde
habita la comunidad pero por características inherentes al medio físico, no por su relación con los
organismos.
La influencia del marco conceptual estrictamente biológico en la Ecología se nota aún hasta la
actualidad. Hace pocos años, se discriminaban dos ámbitos; el de la Ecología animal y Ecología
vegetal, correlatos ambos de la zoología y Botánica respectivamente, los que fueron absorbidos
manteniéndose separados dentro de la Biología de algunos ámbitos académicos.
En estas últimas décadas la Biología parece reforzar su objeto de estudio, es decir la vida como
fenómeno, a partir de los avances en Biología celular y molecular.
La división en animal y vegetal, por definición aleja el objetivo de estudio de la Ecología, por lo cual
esta división fue paulatinamente abandonada. La necesidad de buscar en el ámbito de las
relaciones supra-organísmicas conceptos integradores tuvo que esperar a la década del 40, en la
que Tansley (1935) propuso el concepto de "ecosistema". Este término fue posteriormente
desarrollado por Lindeman (1941), quien lo concibió desde los intercambios de energía,
atendiendo a la necesidad de conceptos que vinculen diversos organismos a sus ambientes
físicos. En los textos de Ecología de la década del 50 y aún posteriores, se denomina ecosistema
como la suma de las distintas comunidades (o biocenosis) y el biotopo (ambiente inerte) que
ocupan. En este tipo de definición es notable cómo los organismos o la comunidad se formulan
disociadamente del entorno, puesto que se define ecosistema por la suma de términos.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

Aunque enunciado en 1935, el concepto de ecosistema recién toma fuerza en la década de los 60,
y en la actualidad el término ha derivado desde su sentido original en diferentes acepciones y
significados. Por ejemplo, por un lado está el punto de vista ambientalista que considera al
ecosistema como conjunto de factores externos, por lo general solo bióticos y, por el otro, el punto
vista ecosistémico, que considera totalidades (Vallentyne, (1993). Otra versión disociada y errónea
respecto de la original ocurre cuando se habla acerca de ecosistemas naturales y humanos como
disociados uno del otro.
Ludwig von Bertalanffy, en la Teoría del Desarrollo Biológico (1935) y luego en la teoría general
de sistemas (1982, 1984) desarrolló el concepto de Sistema. El ecosistema funda su origen en los
primeros conceptos sobre sistemas, pero con la presentación de la teoría general, el ecosistema
deja de ser una simple suma de partes y, como totalidad cobra una característica propia. Ese
carácter propio en un sistema más allá de sus partes, las que pueden relacionarse de múltiples
formas, se denomina en teoría de sistemas, propiedad emergente, caracterizada por su nivel de
organización. De allí la disimilitud entre la visón ambientalista y la visión ecosistémica actual.
La distinción fundamental entre la noción de sistema ecológico y sistema termodinámico queda así
planteada; la Ecología se apoya en conceptos sistémicos de la teoría general de sistemas y no en
la noción de sistema termodinámico en el sentido de unidad material aislada para estudio. Es
decir, los conceptos de sistema en termodinámica clásica son muy anteriores a la teoría general de
sistemas.
La teoría general de sistemas fue planteada en la década de los 40 y comenzó su desarrollo en los
años 60; en la actualidad es un concepto central y unificador en la mayoría de las disciplinas,
incluida por supuesto la Ecología. A este desarrollo se unió la teoría de la comunicación de
Shannon y Weaver (Weaver, 1972) y los conceptos sobre cibernética de Wiener (1975).

6. La Ecología en la segunda mitad del siglo XX


Resulta claro pensar que los conceptos organizacionales de Bertalanffy y su Teoría de sistemas, la
Teoría cibernética de Norbert Wiener, la Teoría de la comunicación de Shannon y Weaver,
surgieron a pesar de, y/o por insuficiencia, del anuncio de la muerte entrópica a cada paso
contemplada por la segunda ley de la termodinámica. Schrödinger, notó que la conservación y el
aumento de la organización de los seres vivos están mantenidas por una contracorriente de
degradación de energía. El término neguentropía, derivado luego de que Schrödinger (1945) lo
llamara entropía negativa, tendió a conciliar por un lado los intrincados procesos organizacionales
de los ecosistemas con las ideas termodinámicas sustentadas hasta entonces. La Tierra "suele"
ser modelizada como sistema cerrado.
A partir de esta situación la disminución de entropía en un ser vivo es perfectamente compatible
con el aumento de la entropía de un sistema que lo abarque, alguna porción de su entorno; el Sol
o el cosmos entero, si los considera como aislados o por lo menos cerrados. Pero esta visión de
sistema global no aclara la situación de "evolución" de los organismos. En palabras de Prigogine
"no nos basta con saber que la evolución de los sistemas vivos puede corresponder a un aumento
de entropía del universo (en el supuesto de que lo consideremos un sistema cerrado) y cumplir el
segundo principio de la termodinámica" (Prigogine, 1988). Considerando a un organismo vivo
como sistema abierto y siempre que exista provisión externa de materia y energía, éste podrá
mantenerse en un régimen alejado del equilibrio.
Dicha condición se dice que está asociada a lo que se denomina estructura disipativa. Las
estructuras de este tipo precisamente se generan y se mantienen por su intercambio de energía
con el exterior, generando condiciones alejadas del equilibrio y con ocurrencia espaciotemporal.
A partir de lo antedicho, que se desprende de la termodinámica no lineal de procesos irreversibles
(Prigogine), se modelizan los sistemas vivientes como abiertos y alejados del equilibro. Los
ecosistemas son, en este esquema, macro sistemas disipativos que dependen de los flujos
bioenergéticos, desde las fronteras que se estipule como su contorno para mantenerse así
alejadas del equilibrio, generando y regenerando organización. Esta condición se mantiene a
través de la continuidad vital de los organismos.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

A medida que un ecosistema crece en organización, es decir, se aleja del equilibrio termodinámico,
la probabilidad de una fluctuación aumenta de acuerdo con el rumbo que siga su deriva evolutiva.

7. La Ecología hoy
El desarrollo de los conceptos ecológicos es notable al comparar las ideas surgidas en la década
de los 50 y 60 del pasado siglo con las ideas en la Ecología de los años 90 (Odum, 1992). Hoy, a
partir de numerosos aportes provenientes de diferentes disciplinas, es posible decir que: Un
ecosistema es un sistema termodinámicamente abierto, lejos del equilibrio, por esto genera
organización, la que lo mantiene alejado del mismo, por lo cual, puede reorganizarse,
"recuperarse" frente a cualquier disturbio a menos que éste atente contra la organización misma.
La capacidad de producir su reorganización está dentro de las características comunes a los
sistemas ecológicos y reviste primordial importancia a través de los conceptos de renovación y
robustez limitada, ambos conceptos muy próximos entre sí.
La renovación, está a la base del concepto de sustentabilidad.
Toda zona o territorio caracterizado como sistema (ecosistema), tiene la capacidad de renovarse
constantemente.
Aunque esta capacidad pueda ser optimizada de alguna manera, la misma debe ser establecida
porque es el pilar de la llamada sustentabilidad de cualquier emprendimiento.
La robustez se refiere al rango entre la estabilidad del recurso y su vulneración, la cual está en
concordancia con la renovación. El desarrollo sustentable para la economía debe ser sostenible
desde los puntos de vista ecológicos arriba mencionados, pues prolongan la utilización de un
recurso en el tiempo.
La retroalimentación en un ecosistema es interna y no tiene un objetivo fijo, sin embargo, depende
de sus fronteras o contornos y puede decirse que, a partir de ese doble juego, selecciona quiénes
permanecen más que otros en pos del mantenimiento de la organización. En este sentido lo que
se puede decir es que la humanidad actualmente ha escapado (o tiende a escapar) de la
regulación local de sus condiciones de vida (por ejemplo tenemos aire acondicionado), pero no se
puede decir que estemos fuera de la regulación biosférica.
La continuidad vital no depende de una mejor o peor adaptación, sino que las posibilidades de su
deriva dependen (y han dependido) del mantenimiento de la adaptación como condición de su
continuidad. La continuidad vital, la vida ha estado desde su inicio alejada del equilibrio
termodinámico y ese estado se sigue en la ontogenia y en la filogenia.
Estas ideas, amplían las posibilidades hacia la comprensión de unidades complejas y alejan la
creencia en un mundo necesariamente frágil que marcha de la mano humana hacia su fin.
Seguramente considerar a la humanidad como parte de la Tierra, sin particularidades
bioenergéticas especiales, sin ninguna regla especial, será el camino para una Ecología
generalizada en estos temas. En esto radica también la alerta de algunos ecólogos y ecologistas o
paraecólogos (Margalef, 1982 ).
Profundizar la idea de que los sistemas ecológicos son complejos y que su tratamiento no es trivial
(en ningún sentido) es el punto en el que deberían extenderse las dos disciplinas que comparten
una parte de sus respectivas etimologías, es decir, la Ecología y la Economía. La aproximación
deberá llegar a que juntas gestionen el desarrollo humano y por consiguiente de la biosfera.

8. Evolución de la definición de Ecología


En la actualidad, el concepto inicial de Ecología se extiende más allá de los seres vivos. Ecología
representa la relación, la interacción y el "diálogo" que todos los seres (vivos o no) guardan entre
sí y con todo lo que existe. La naturaleza (el conjunto de todos los seres), desde las partículas
elementales y las energías primordiales hasta las formas más complejas de vida, es dinámica,
constituye un intrincado tejido de conexiones en todas las direcciones. Es más, la Ecología no se
limita tan solo a la naturaleza (Ecología natural), sino que también abarca la cultura y la sociedad
(Ecología humana, social, etc.). De allí surgen subdeterminaciones de la Ecología, como Ecología
de las ciudades, de la salud, de la mente, etc. De momento interesa comprender que, la Ecología
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

enfatiza el enlace existente entre todos los seres naturales y culturales, es decir, subraya la red de
interdependencias vigentes de todo con todo, que constituye la totalidad ecológica. No se trata de
una estandarización u homogeneización inmutable, tampoco es la suma de muchas partes o
detalles; sino que forma una unidad dinámica hecha de riquísima diversidad.
De esta forma, la tesis básica de una visión ecológica de la naturaleza dice: todo se relaciona con
todo y en todos los puntos. La babosa del camino tiene que ver con la galaxia más distante, la flor
con la gran explosión ocurrida hace billones de años; la descarga de dióxido de carbono de un
antiguo colectivo con nuestra Vía Láctea; mi conciencia con las partículas elementales
subatómicas.
En el aspecto humano, la Ecología exige una actitud básica: la de relacionar todo por todos sus
lados; de esta forma se superan los saberes parcializados. Es importante desarrollar una
comprensión interdisciplinar, y una actitud de relacionar todo hacia atrás: ver las cosas desde su
genealogía, pues hasta llegar a su forma actual, han conocido una larga historia de billones de
años. Con ello se evitan las visiones ingenuas, fijistas y fundamentalistas. Del mismo modo, es
necesaria una visión hacia adelante: todas las cosas tienen un pasado, pero también un futuro y
un derecho al futuro. Es importante evitar el inmediatismo y la fijación en nuestra generación,
desarrollando una solidaridad para con las generaciones que aún no han nacido (solidaridad
generacional), para que también ellas puedan convivir con una naturaleza saludable.

9. La Ecología una ciencia holista


Finalmente, la Ecología exige una visión de totalidad, que no resulta de sumar las partes, sino de
la interdependencia orgánica de todo con todo. Con ella se supera el pensamiento dominante,
excesivamente analítico y poco sintético, escasamente articulado con otras formas de
experimentar y de conocer la realidad.
Esta actitud ecológica básica, se denomina holismo o visión holística. Holismo (del griego holos
que significa totalidad, término divulgado por el filósofo sudafricano Jan Smutts a partir de 1926)
representa el esfuerzo de sorprender el todo en las partes y las partes en el todo. De esta forma
nos encontramos siempre con una síntesis que ordena, organiza, regula y finaliza las partes en un
todo y cada todo con otro todo aún mayor. La Ecología holística constituye una práctica y una
teoría que relaciona e incluye todos los seres entre sí y con el medio ambiente en una perspectiva
de lo infinitamente pequeño de las partículas elementales, de lo infinitamente grande de los
espacios cósmicos, de lo infinitamente complejo del sistema de la vida, de lo infinitamente
profundo del corazón humano, y de lo infinitamente misterioso del ilimitado océano de energía
primordial del cual todo dimana (vacío cuántico, imagen de Dios).
Para una visión ecológica, todo lo que existe, co-existe. Todo lo que co-existe, pre-existe. Y todo lo
que coexiste y pre-existe, subsiste a través de una infinita trama de relaciones inclusivas. Todo se
encuentra en relación; fuera de la relación nada existe. Al reafirmar la interdependencia de todos
los seres, la Ecología funcionaliza toda jerarquía y niega el "derecho" de los más fuertes. Todos los
seres cuentan y poseen su relativa autonomía; nada es superfluo o marginal.
Cada ser compone un eslabón de la inmensa corriente cósmica.
En este contexto, se puede definir la Ecología como la ciencia y el arte de las relaciones y de los
seres relacionados. La casa-hábitat-oikos, está hecha, en realidad, de seres vivos, materia,
energía, cuerpos y fuerzas en permanente relación.
Los ecólogos conciben en la actualidad a la Ecología, como un conjunto de ciencias o un complejo
multidisciplinario, revolucionando la concepción inicial que la trataba como una simple rama de la
Biología, y se abre el campo para darle amplitud autonómica. Con el progreso y evolución de los
criterios científicos y tecnológicos, en los inicios del siglo XXI se desarrolla como la ciencia
fundamental del futuro, muy unida a la Física y a la Química. Y en la medida que avanza el factor
contaminante ambiental y la acción degradante del medio ambiente, se asocia aún más con
muchas otras ciencias y disciplinas, hasta convertirse en un complejo científico que vuelca su
objeto a la conservación del propio medio donde se desarrolla.
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

Dado este desarrollo y el auge de la ciencia, debido a los diferentes enfoques necesarios para
estudiar a los organismos en su medio ambiente natural, la Ecología se sirve de disciplinas como
la climatología, la hidrología, la física, la química, la Geología y el análisis de suelos. Igualmente,
para estudiar las relaciones entre muchos organismos, la Ecología recurre a ciencias tan dispares
como el comportamiento animal, la taxonomía, la fisiología y las matemáticas.
En un sentido general, por su definición y contenido, al estudiar los seres vivos y el medio
ambiente que los rodea, la Ecología se relaciona con todas las ciencias que se desarrollan tanto
con dichos seres, como con el medio. Así se puede mencionar a la propia Biología, la Física, la
Química, las Matemáticas, la Electrónica, la Genética, la Geología, la Bioquímica, la Sociología, la
Pedagogía, la Economía, la Psicología, la Política, la Antropología y todas las ciencias que se
relacionan con los animales, con las plantas, con el hombre o con su hábitat; es decir, con todas
las ciencias y disciplinas de la naturaleza que estudian los fenómenos del hombre y de los seres
vivientes en general, tratando de comprender su conducta, y muy especialmente, las ciencias y
disciplinas reguladoras de la acción del hombre, entre las cuales se encuentra y se da relevancia
al derecho.

10. Crisis planetaria y construcción social de la Ecología


La conciencia mundial sobre la crisis ambiental global y sus causas antrópicas alcanzada en las
últimas décadas ha dado curso a un cambio crucial: el declive de la privilegiada relación de cinco
siglos entre el hombre y el conocimiento científico- tecnológico y, a la vez, la gestación de una
nueva percepción de las interrelaciones entre los seres humanos y entre ellos y la naturaleza.
El afianzamiento de estas perspectivas ha ido paralelo a la evolución de la ciencia ecológica. Esta
disciplina, anunciada a fines el siglo pasado por Ernest Haeckel, ha operado todo un proceso de
modelamiento de su objeto de atención ampliando sus perspectivas casi de modo geométrico.
Este proceso constituye uno de los grandes avances culturales del siglo XX.
El crecimiento del campo de estudio de la Ecología puede ser reseñado del siguiente modo (di
Castri, 1982): Estudio del ambiente de una planta o animal determinado; al ambiente de una
comunidad de vida; a la comprensión del ecosistema y sus componentes; a la interacción de
diversos ecosistemas; a la noción de biosfera, integradora de ecosistemas, y la biosfera real,
incluyendo al hombre.
Los primeros cuatro períodos obedecen a un proceso creciente de complejidad del conocimiento
de la vida en el planeta. Hasta entonces la Ecología era percibida como ciencia sucedánea de la
Biología.
Los dos últimos períodos constituyen todo un salto intelectual producto de la rapidez y la masa de
conocimientos que posibilitaron los sistemas informáticos (conciencia de los impactos ambientales
de la actividad humana), como de la capacidad de percepción global del planeta fruto de la salida
del hombre al espacio (conciencia del límite) (Becker, 1995). Es con la ayuda de la computadora y
el satélite que la Ecología logra independizarse de la Biología y adquirir el sentido transdisciplinario
y holístico que hoy tiene.

Síntesis del capítulo II


El nacimiento de la Ecología se vio favorecido, gracias al desarrollo convergente de otras muchas
ciencias teóricas y prácticas, todas interesadas en la problemática de los seres vivos y su entorno,
o en la elaboración de nuevos métodos para comprender los problemas de la población. En el siglo
XIX se perfilaba la Ecología como una nueva ciencia biológica. Con verdaderas obras de mérito,
redactadas por los estudiosos del medio ambiente acuático, así como los valiosos aportes de los
botánicos (principalmente los especialistas en geobotánica y fisiología), quedó rezagada la
investigación ecológica de los zoólogos.
En el siglo XIX se ideó un nuevo término, el de Ecología, el cual se llenó de contenido suficiente
para justificar el nacimiento de una nueva ciencia, dentro de la óptica evolucionista y como rama
especializada de la Biología. En sus inicios esta ciencia estuvo apegada a la Biología y por lo
mismo tuvo una fuerte dependencia conceptual de ella. Esta dependencia se evidenció en que el
Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

centro de su interés fue el organismo o el grupo de organismos con algún grado de parentesco
pero no directamente las relaciones con el entorno. Esto generó un tipo de Ecología denominada
autoecología o Ecología del organismo. En el siglo XX, la población pasó a ser el objeto de
estudio y se constituyó la Ecología de poblaciones o Demoecología.
En las primeras décadas del siglo XX dieron inicio las primeras revistas científicas que trataban de
Ecología.
En la tercera década del siglo comenzaron a difundirse las primeras concepciones de la
Sinecología o Ecología de las comunidades, donde se utiliza el concepto de comunidad como
nivel jerárquico superior de organización y se incluyen distintas poblaciones interactuantes en su
entorno.
Los primeros estudios de Ecología humana se remontan a principios del siglo XX, pero esa rama
de la ciencia ecológica se desarrolla, sobre todo, después de la Segunda Guerra Mundial, con dos
líneas de trabajo perfectamente diferenciadas: la etnológica, preocupada por las comunidades
humanas primitivas, y la urbana, interesada por las comunidades modernas y trabajando en íntima
relación con la sociología.
En 1950 la acumulación de estudios y experimentos, la búsqueda de un nuevo vocabulario y las
sistematizaciones parciales sobre cuestiones particulares hacen posible la publicación de las
primeras Ecologías y queda definitivamente establecido que la Ecología es una ciencia
diferenciada de la Biología. La magnitud del deterioro del medio ambiente adquiere una dimensión
planetaria hacia la mitad del siglo XX. Por esa causa, el esfuerzo de salvaguardia de la naturaleza
se amplía a la biosfera, entendida como el ecosistema de toda la comunidad viviente mundial.
De ahí nace la Ecología política, con la proliferación de movimientos militantes ecologistas y el
inicio del gran debate de las últimas décadas del siglo XX sobre los límites del crecimiento.
El desarrollo de la Ecología se vio favorecido por el desarrollo de otras ciencias, es así como a
mitad del siglo XX ya algunos científicos insistían en el papel primordial de los ecosistemas y
expresaban el interés de centrar su estudio desde la perspectiva energética. Pero la necesidad de
buscar en el ámbito de las relaciones supra-organísmicas conceptos integradores tuvo que esperar
la década de los 40 en los que Tansley propuso el concepto de “ecosistema” y fue hasta la
década de los 60 cuando este concepto tomó fuerza; en la actualidad ha derivado desde su
sentido original en diferentes acepciones y significados; es un concepto central y unificador en la
mayoría de disciplinas, incluidas por supuesto la Ecología.
Casi cien años después de la definición dada por Ernst Haeckel, la Ecología se redefinía como la
ciencia que trata de las relaciones entre los seres vivos y su medio, así como las relaciones con
todos los demás seres vivos de dicho medio. La división en animal y vegetal, por definición alejaba
el objetivo de estudio de la Ecología. Por lo cual esta división fue paulatinamente abandonada.
En la actualidad, el concepto inicial de Ecología se extiende más allá de los seres vivos. Ecología
representa la relación, la interacción y el "diálogo" que todos los seres (vivos o no) guardan entre
sí y con todo lo que existe. La naturaleza (el conjunto de todos los seres), desde las partículas
elementales y las energías primordiales hasta las formas más complejas de vida, es dinámica,
constituye un intrincado tejido de conexiones en todas las direcciones. Es más, la Ecología no se
limita tan solo a la Naturaleza (Ecología natural), sino que también abarca la cultura y la sociedad
(Ecología humana, social), etc.
Los ecólogos conciben en la actualidad a la Ecología, como un conjunto de ciencias o un complejo
multidisciplinario, revolucionando la concepción inicial que la trataba como una simple rama de la
Biología, y se abre el campo para darle amplitud autonómica. Con el progreso y evolución de los
criterios científicos y tecnológicos en los inicios del siglo XXI, se desarrolla como la ciencia
fundamental del futuro, muy unida a la Física y a la Química. Y en la medida que avanza el factor
contaminante ambiental y la acción degradante del medio ambiente, se asocia aún más con
muchas otras ciencias y disciplinas, hasta convertirse en un complejo científico que vuelca su
objeto a la conservación del propio medio donde se desarrolla.

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Ecología Ing. Benigno Gomez Escriba

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