Los muiscas: historia, caracteristicas, cultura,
y mucho más
Cautivador y completo relato de una de las etnias indígenas más importantes de Colombia, que abarca
más de 2.500 años de historia, desde los tiempos remotos de la prehistoria americana hasta la época de la
conquista española. Estamos refiriéndonos a los muiscas, donde además de sus características y
costumbres, te enterarás de sus mitos, ofrendas y ceremonias como la de la imagen ésta: la del Hombre
Dorado o ceremonia de El Dorado.
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1 Historia de los muiscas
o 1.1 Primeros pobladores
o 1.2 Poblamiento muisca
o 1.3 Lenguaje de los muiscas
o 1.4 Orígenes del universo según los muiscas
o 1.5 Gobernantes
2 Pictografía y Petroglifos muiscas
3 Ubicación y cotidianidad de los muiscas
o 3.1 Zonas geográficas
o 3.2 Tipos de construcciones muiscas
o 3.3 Demografía de los muiscas
4 Cultura de los muiscas
o 4.1 Lengua de los muiscas
o 4.2 Alimentación y Vestimenta
o 4.3 Arquitectura muisca
o 4.4 Costumbres de los muiscas
o 4.5 Organización social de los muiscas
o 4.6 Calendario muisca
o 4.7 Economía de los muiscas
5 Legado muisca
Historia de los muiscas
Primeros pobladores
La historia de los muiscas se remonta a la de los primeros pobladores del continente Americano y a los
de Colombia. Grupos de indígenas, entre ellos los muiscas, pertenecientes a la misma familia lingüística
de los primeros pobladores del continente Americano, fueron también los primeros en pisar tierras
colombianas.
Poblamiento de América
La tesis más generalizada es que el poblamiento del continente americano comenzó por su extremo
norte, a través de lo que hoy es el estrecho de Bering, en la época en que a consecuencia de los periodos
de glaciación, se formó un amplio territorio conocido como Beringia que se extendía entre el extremo
oriental de Siberia, oeste de Alaska y gran parte del mar de Bering.
De acuerdo a evidencias encontradas, fueron tres las olas migratorias desde Siberia hacia el continente
americano a través de Beringia. La primera que llegó al continente americano fue hace entre 20.000 y
40.000 años, que siguiendo la costa del Pacífico paulatinamente llegan a poblar Suramérica.
Las otras dos olas de migración se quedaron en territorio norteamericano; una se extendió por las
Montañas Rocosas, que forman parte del sistema de cordilleras montañosas ubicadas hacia la costa
occidental de Norteamérica, y la otra llegó a Groenlandia recorriendo las costas del mar Ártico.
Análisis de ADN de grupos de pobladores amazónicos demuestran orígenes australianos y polinésicos.
Las hipótesis formuladas al respecto indican el uso de balsas primitivas en rutas entre Oceanía y
América del Sur a través de la Antártida; y desde Melanesia y Polinesia hasta América a través del
océano Pacífico.
Familias lingüísticas
Estudios realizados confirman que los pueblos indígenas distribuidos por Suramérica y las Antillas,
inclusive los colombianos, pertenecían a tres familias lingüísticas: Chibcha, Caribe y Arawak. Podemos
decir entonces que todas las etnias en Colombia hablan alguna de estas tres lenguas.
Llegada del hombre a Colombia
Los Chibcha son los de esa primera oleada de tribus asiáticas que se desplazaron hacia el sur costeando
el océano Pacífico; un grupo de ellos cruzaron el istmo de Panamá y entraron a territorio colombiano a
través de la región del Darién, y con el pasar del tiempo se fueron distribuyendo a lo largo de la sabana
de Bogotá, a orillas de algunos ríos de los llanos Orientales y en las zonas altas de la cordillera
Oriental, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en la región central Andina, en el Cauca, Casanare,
Caquetá y algunos otros hacia la región sur.
De esta primera oleada migratoria, la de los
chibcha, se les conoció como los muiscas a los que se asentaron en la región central andina y, tal vez
por estos orígenes, hay autores que nombran indistintamente a estos indígenas como muiscas o chibcha.
Los Caribe y los Arawak llegaron a América por el océano Pacífico; mientras que a Colombia, los
Caribe entraron por la costa Atlántica atravesando todo el territorio venezolano desde Amazonas. Unas
tribus se quedaron asentadas en la costa Atlántica mientras que otras se desplazaron hasta la costa
Pacífica, tierras de Santander, Boyacá, Cundinamarca, Valle del Cauca, Cordillera Central y Tolima.
De los Arawak, en su desplazamiento por el Amazona y hacia las costas e islas antillanas, un grupo de
ellos llegó a Colombia, esparciéndose unos por los llanos Orientales y por el Amazona colombiano, y
otros se establecieron en la Guajira y en el Bajo Guaviare.
Con la llegada de estas tribus a territorio neogranadino, comenzó a formarse el patrimonio cultural de lo
que hoy es Colombia.
Poblamiento muisca
De las tribus indigenas Chibcha, los guambianos y
paeces poblaron la región del Cauca; los arhuacos y taironas, la Sierra Nevada de Santa Marta; los
tunebos, la región del Casanare; los quillacingas y pastos, el Sur; los andaquíes, el Caquetá; y los
miuscas, la región central Andina, específicamente el altiplano cundiboyacense, localizado entre los
departamentos de Cundinamarca y Boyaca (de allí su nombre), en la cordillera oriental de los Andes, y
que abarca tres regiones planas plenamente diferenciadas: los valles de Ubaté y Chiquinquirá, la sabana
de Bogotá y los valles de Tunja, Duitama y Sogamoso.
Evidencias, como piezas de cerámica y obras agrícolas y de vivienda, indican que los muiscas llegaron
al altiplano cundiboyacense, como una nueva oleada en esa región, entre los años 500 y 800.
Lenguaje de los muiscas
El dialecto de los muiscas es considerada oficialmente lengua muerta a consecuencia de la prohibición
del uso de lenguas indígenas en territorios bajo dominio español, emitida en 1770 mediante Real Cédula
del rey Carlos III de España.
El muysccubun es el dialecto de los muiscas, que pertenece a la familia lingüística chibcha. Como
noticia esperanzadora en la conservación de esta lengua ancestral de la cultura colombiana, hay varios
proyectos para el rescate del lenguaje muisca, fundamentados en documentos existentes como
gramáticas y diccionarios de los siglos XVI al XVIII, donde se recoge la estructura de su idioma.
El idioma de los muiscas estaba muy relacionado con el de los indígenas tairona y los u´wa,
pertenecientes a la misma familia lingüística, lo que les permitió establecer estrechos lazos de
intercambio cultural y económico.
Orígenes del universo según los muiscas
Los muiscas fueron muy imaginativos con respecto a la creación del universo, tanto así que son unos
cuantos los mitos que hay al respecto; entre ellos están los mitos de Bague, Chiminigagua, Bachué, y el
de los de los caciques de Sogamoso y Ramiriquí.
Mito de Bague
La Madre Abuela, llamada Bague, era la única que existía al principio, y ante un grito de ella
aparecieron los dioses, la luz, plantas, animales y los muiscas. Luego los dioses se encargaron de lo
demás: llenaron con semillas y piedras una vasija y sembraron luceros en el firmamento, y las migajas
que quedaron en el recipiente las lanzaron lejos, con lo que dieron origen a las estrellas. Pero toda esa
creación era inerte, nada se movía, ni había sonidos ni ruido.
Todo afligidos porque nada de lo creado tenía vida, los dioses fueron hasta donde Bague a contarle; ella
les dio a tomar una pócima y ellos se quedaron dormidos y soñaron que todo tenía movimiento y los
pájaros cantaban, los hombres se dedicaban a sus labores y se escuchaba el ruido de las cascadas. Al
despertar los dioses, se hizo la luz en todo el universo y el mundo ya era como el de sus sueños.
Mito de Chiminigagua
Al principio, antes
que hubiera nada en el mundo, reinaba la oscuridad porque la luz estaba encerrada en algo llamado
Chiminigagua. Entonces, Chiminigagua comenzó a amanecer y a dejar salir la luz de su interior, y lo
primero que creó fueron unas grandes aves negras a las que mandó a recorrer el universo, echando
bocanadas de aire resplandeciente por sus picos con lo que, al terminar el recorrido, todo había quedado
iluminado. Después creó todas las demás cosas del universo, siendo las más hermosas y preciadas el Sol
y su esposa, la Luna.
Mito de Bachué
Algo después de la creación del universo, de la laguna
Iguaque salió una mujer llamada Furachogua, que significa «mujer buena» y también conocida como
Bachué, trayendo de la mano a un niño y con quien bajó desde la sierra hasta la sabana donde vivieron
hasta que tuvo edad para desposarla. Era Bachué muy fértil, tanto que en cada parto tenía de cuatro a seis
hijos llegando pronto a poblar toda la tierra. Estando ya viejos, llamaron a muchos de sus descendientes
para que en peregrinación los acompañaran de regreso a la laguna de donde habían salido.
A orillas de la laguna, Bachué le habló a todos sus descendientes y les pidió vivir en paz y concordia, y a
respetar y cumplir los preceptos y leyes que ella les había dado, sobre todo el culto a los dioses. Una vez
terminadas sus palabras, ella y su esposo se convirtieron en culebra y desparecieron en las aguas de la
laguna.
Mito de los caciques de Sogamoso y Ramiriquí
Este mito es regional, propio de las provincias
de Hunza (Tunja) y Sogamoso. Cuenta la leyenda que cuando el universo amaneció, ya había cielo,
tierra y todo lo demás menos el Sol y la Luna, por lo que reinaban las tinieblas; y sólo habían dos
personas: el cacique de Sogamoso y su sobrino, el cacique de Ramiriquí, de la provincia de Hunza.
Estos caciques crearon a los hombres y mujeres: a ellos de tierra amarilla y a ellas, de una hierba alta de
tronco hueco. Después, en un mes que corresponde a diciembre, el cacique de Sogamoso le pidió a su
sobrino que subiese al cielo y se convirtiera en Sol para iluminar la Tierra; después, él también subió al
cielo y se convirtió en Luna para alumbrarla de noche. Desde entonces, más que todo en Sogamoso, se
celebraban estos sucesos con una fiesta llamada Huan.
Gobernantes
La administración política de los territorios y pueblo muiscas estaba dividida en dos grandes regiones: el
Zipazgo, cuya capital era Funza, y el Zacazgo, con capital en Hunza. Al frente de ellas estaba la figura
de gobernante supremo denominados Zipa y Zaque, respectivamente. Es ésta la razón por la cual al
hablar de los gobernantes muiscas se hace por separado entre Zipas y Zaques.
Zipas
Saguamanchica (1470 – 1490): aunque no hay certeza de que haya sido el primer Zipa, históricamente
se le considera como tal ya que de sus predecesores se tiene
poca información. En busca de extender sus dominios y proteger a su pueblo de sus acérrimos enemigos,
emprendió batalla contra los sustagaos y los panches. Como guerrero que era, murió en combate, en la
batalla conocida como de Chocontá.
Nemequene (1490 – 1514): al morir Saguamanchica, quien era tío suyo, heredó la gobernación de
Zipazgo. Continuó con las batallas emprendidas por su tío, logrando importantes victorias y conquista de
territorios. Sin embargo, lo más trascendente de su gobierno fue la promulgación del Código
de Nemequene, compendio de leyes que sobrevivieron a la conquista española, manteniendo en gran
parte su vigentes hasta después de ese acontecimiento. Al igual que su predecesor, murió en batalla.
Tisquesusa (1514-1537): al morir aquel, heredó de su tío Nemequene la gobernación. En su juventud
había sido Tybaragüe (gobernador local) de Chía, ciudad de la Luna. Como sus antecesores, tuvo
espíritu guerrero.
Una profecía de Popón, chyquy (sacerdote) de Ubaque
(topónimo que en dialecto de los muiscas significa «sangre de árbol») de que moriría ahogado en su
propia sangre a manos de extranjeros venidos de tierras lejanas hizo que Tisquesusa, al enterarse de la
llegada de los españoles, evitara a toda costa contacto con éstos. Encargó a un grupo de opquabachua
(espías) mantenerlo al tanto de los movimientos de los extranjeros y el huyó a los bosques buscando
protección.
A pesar de todas las previsiones tomadas, la profecía se cumplió. Habiendo sido Tisquesusa sitiado en el
bosque por tropas españolas, sin reconocerlo un soldado español le atravesó el cuerpo con su espada para
robarle los ornamentos de oro esmeraldas y la fina manta de algodón que vestía, dejándolo desnudo y
tirado en el suelo donde agonizó y murió ahogado en su sangre.
Zaquesazipa o Sagipa (1537 – 1538): Fue el último Zipa. Con la muerte de su hermano Tisquesusa, le
sucedió en la gobernación a lo que la nobleza muisca consideró una usurpación ya que el sucesor
legítimo era su sobrino Chiayzaque, Tybaragüe de Chía. En sus luchas por poder, pactó con Gonzalo
Jiménez de Quesada en la guerra contra los panches a cambio de llenar de oro un bohío. Al no cumplir
con su compromiso, fue sometido a duras torturas que a comienzos de 1539 lo llevaron a la muerte.
Zaquez
Hunzahúa: de su nombre proviene el de Hunza, capital del Zacazgo y lo que es hoy la ciudad de Tunja.
Fue el único gobernante muisca que logró unificar completamente lo que se llamó Confederación
Muisca. Tiempo después, la unión fue rota por el Zipa Saguamanchica (1470 – 1490), a consecuencia de
serias desavenencias con el Zibyntyba (gobernador) de la Zibyn (territorio intermedio) Guatavita.
Michuá (1470-1490): como Zaque del Zacazgo fue contemporáneo de Saguamanchica cuando éste era
Zipa de Funza. Y al igual que Saguamanchica, perdió la vida en la batalla de Chocontá donde se
enfrentaban por control de territorios.
Quemuenchatocha (1490-1538): de apenas 10 años de edad heredó el trono
de su tío Michuá. Gobernó entre periodos de pactos de paz con el Zipa Nemequene (1490 – 1514) y
periodos de guerra que luego de la muerte de éste, las continuó con Tisquesusa (1514-1537). En 1537 los
españoles lo hicieron prisionero, por lo que nombró a su sobrino Aquiminzaque como su heredero y
poco tiempo después murió a consecuencia de las lesiones sufridas en prisión.
Aquiminzaque (1537-1541): fue el último Zaque. Heredó el trono de su tío Quemuenchatocha cuando
éste fue hecho prisionero por los españoles. Fue obligado a bautizarse dentro del catolicismo y al intentar
rebelarse, junto a otros gobernadores muiscas, fueron hechos prisioneros y decapitados en acto público
realizado en la plaza de la una recién fundada ciudad llamada Tunja.
Pictografía y Petroglifos muiscas
Los petroglifos y la pictografía muisca dicen que para ellos la roca era su cuaderno, y en ellas escribían
(dibujando o tallando) no con letras sino pictográficamente, los hechos que les sucedían y que más
llamaban su atención. Para los muiscas, pintar era escribir y escribir era pintar; simplemente lo
importante para ellos era expresar algo a través de signos o figuras y perpetuarlo en roca, lo que ahora se
conoce como arte rupestre; esa es la razón de la cantidad de petroglifos que se han encontrado
diseminados por todo su territorio.
Ese arte rupestre de los muiscas se consigue, generalmente en grandes rocas; quizás la máxima
representación de ello se encuentra en el departamento de Cundinamarca, en los parques arqueológicos
del Abra, el de Facatativá o Piedras del Tunjo, y en Bojacá o Piedras de Chivo Negro.
Ubicación y cotidianidad de los muiscas
Zonas geográficas
Los muiscas se encontraban ubicados en las regiones planas del altiplano cundiboyacense,
específicamente en los valles de la cordillera oriental de los Andes: Ubaté y Chiquinquirá, la sabana de
Bogotá y los valles de Tunja, Duitama y Sogamoso.
Tipos de construcciones muiscas
Viviendas
Las viviendas de los muiscas unas eran de base circular y otras de base rectangular. Tanto las unas como
las otras consistían de pilares de madera enterrados, techos de vara cubierta de paja, y paredes de barro,
lo que se denomina bahareque, con puertas y ventanas pequeñas.
En las viviendas de base circular, sus paredes también eran de esa forma y sus techos, cónicos; mientras
que las de base rectangular, sus paredes eran paralelas y el techo a dos aguas de forma rectangular.
Además de estas casas, que eran las comunes, existían construcciones con características más complejas,
destinadas a los señores principales, jefes de clan y jefes de confederaciones como el Zipa y el Zaque.
Hay algunos autores que afirman que las viviendas eran elípticas donde el diámetro mayor era de entre 7
y 8 metros; mientras que el menor, medía entre 5 y algo más de metros.
Templos muiscas
A diferencia de otras etnias, los muiscas construían
sus templos también con materiales perecederos: eran circulares, sostenidos por troncos de guayacán,
con piso cubierto de paja seca, esteras en las paredes y techos cónicos de paja.
El interior de los templos era oscuro debido a que tenían una sola puerta y, por lo general, baja. Por
fuera, estaban rodeados por una cerca, alineada en forma circular también pero de mayor diámetro, de
postes de madera.
Demografía de los muiscas
Según estudios demográficos realizados en el 2004, la población muisca estaba concentrada en el
departamento de Cundinamarca, con una población de 1.859 habitantes.
Cultura de los
muiscas
La riqueza y encanto de la cultura muisca se fundamenta en lo prehistórico de ella, en su convivencia y
adoración de la naturaleza, en sus profundas creencias religiosas y en sus fantásticos mitos de la creación
de la humanidad y del universo.
Lengua de los muiscas
Los muiscas hablaban el muysccubun, dialecto que pertenece a la familia lingüística chibcha. A partir de
1770 pasó a ser oficialmente lengua muerta por decreto español mediante Real Cédula del rey Carlos
III.
Alimentación y Vestimenta
Qué comían los muiscas
El alimento básico en la alimentación de los muiscas era el maíz, el cual cosechaban una vez al año y
con el que preparaban arepas, bollos, mazamorras y bebidas como la chicha; además se alimentaban de
papa, auyama y quinua; sus proteínas vegetales las consumían del maní, frijoles y coca; mientras que las
animales, del venado, pescado, conejo, curí, aves, hormigas, orugas y animales de monte. En su
alimentación también estaban presentes las frutas tales como el tomate, guayaba, piña, curuba y uchuvas.
Sus comidas eran sazonadas con hierbas aromáticas, sal y ají, entre otros condimentos.
Cómo se vestían los muiscas
Los muiscas era una de las pocas etnias indígenas que andaban vestidos y, por lo general, bien abrigados
con mantas hechas de algodón que les cubría hasta los pies, para contrarrestar el frío andino. No usaban
calzado.
Usaban camisas, con mangas o sin ellas, cerradas
hasta algo más abajo de las rodillas y, encima, unas mantas, especie de ruanas pero no de lana sino de
algodón. Por lo general, estas mantas eran de color blanco; sin embargo, en cierto sector de su sociedad
las usaban decoradas con figuras de color rojo y negro.
Tanto los hombres como las mujeres, usaban manillas con huesos de
animales o semillas y llevaban el cabello largo; los hombres hasta
los hombros y suelto las mujeres. Los hombres, por lo general llevaban la cabeza cubierta: los güechas
(guerreros), con cascos de oro y los demás, con gorros de algodón. Ocasionalmente, en época de
celebración, usaban gorros de pieles de animales como osos y tigres.
La nobleza y familia de los gobernadores (Zipa y Zape) era distinguida por su manera de vestir. Por lo
general se adornaban con plumas. Los hombres llevaban orejeras y narigueras de oro; lucían en sus
brazos brazaletes de oro y esmeraldas y, en sus frentes, medias lunas de oro o plata, con rostro y cuerpo
pintados. Las mujeres usaban dos mantas; una larga y ceñida a la cintura mediante faja, y la otra,
pequeña, colgada sobre sus hombros y sujetadas con alfileres de plata u oro.
Arquitectura muisca
La arquitectura de los muiscas no fue muy
avanzada ni perdurable; los materiales utilizados por ellos en sus construcciones comunes, religiosas o
militares (madera, barro y palma) todos eran perecederos. La piedra la utilizaron para adorarla y para
plasmar en ella sus vivencias más importantes, pero no en sus construcciones.
Tampoco hubo el concepto como tal de poblado o ciudad; sus viviendas estaban dispersas, por lo general
ubicadas junto a sus conucos, de manera desordenada.
Se habla de que para sus cultivos construyeron canales de riego y de desagüe; sin embargo, no quedaron
para la posteridad.
Costumbres de los muiscas
Dentro de las costumbres de los muiscas estaba la veneración a sus dioses a los lugares sagrados, las
ofrendas y sacrificios en honor a sus dioses, las festividades a la naturaleza y a la vida.
Lugares sagrados
Los muiscas veneraban a sus templos y a la naturaleza; para ellos eran sagrados algunos montes, árboles,
bosques, cerros, peñas, lagunas, ríos y otras fuentes
de agua; los consideraban sitios sagrados por considerar que en ellos habitaban alguna de sus divinidades
y, también, por la creencia de que eran puntos de equilibrio de la naturaleza.
Templos sagrados
Los muiscas tenían tres tipos de templos o casas ceremoniales: los Tchunsua, donde se adoraba el Sol;
los Qusmhuy, para adorar a la Luna; y los Cuca, templo donde se formaban los futuros chyquy
(sacerdotes) e, inclusive, autoridades civiles.
Bosques sagrados
En los bosques considerados consagrados a sus dioses no cortaban pero ni una hoja; para ellos eran
sagrados.
Tierra sagrada de Suamox
El territorio de Suamox, donde murió el Dios Bochica, era venerada como tierra sagrada porque de acá
surgían los chyquy herederos de las enseñanzas de Bochica.
Lagunas sagradas
Todas las lagunas eran sagradas para los muiscas: entre las más nombradas estaban: Iguaque, Tota,
Ubaque, Teusacá, Guaiaquiti, Siecha y Guatavita.
Plantas y árboles sagrados
Entre las plantas y árboles idolatrados por los muiscas, estaban: arrayán, tyhyquy ( conocido como
borrachero), tabaco, nogal y guayacán.
Avenidas sagradas
Todas las calles y avenidas por donde había caminado Bochica, eran sagradas para los muiscas. En ellas
sólo podían andar las máximas autoridades; y el pueblo, sólo con motivo de ceremonias religiosas.
Costumbres religiosas
Ofrendas y sacrificios
Dentro de las costumbres religiosas de los muiscas estaban las de
ofrendar a sus dioses con tunjos, sahumerios o sacrificios de animales y hasta de humanos.
Las ofrendas con tunjos eran de oro, plata o cobre y tenían formas de humanos o de animales como
serpientes, hormigas, ranas, monos, aves y muchos más. Otra forma de ofrendarles era con vasos,
brazaletes y casquetes en muchos casos incrustados de diademas y esmeraldas.
Los animales sacrificados por lo general eran aves, dejando escurrir su sangre sobre el piso del templo.
Los sacrificios humanos sólo era permitido llevarlos a cabo con muchachos de pueblos enemigos
capturado o con moxas, nombre que le daban a los muchachos comprados en territorio lejano llamado
Casa del Sol en edades comprendidas entre 7 y 8 años; cada cacique tenía un moxa y algunos hasta dos.
Festividades
Sus festividades estaban incluidas en el calendario y estaban asociadas mas que nada al ciclo agrícola y
al de la vida. Eran celebraciones donde cantaban, danzaban y bailaban acompañados de música con sus
instrumentos como tambores, flautas, caracoles y fotutos…y de grandes cantidades de chicha
fermentada.
Entre las festividades más importantes estaban las fiestas de la siembra y de la cosecha, la de los
caciques, la construcción de cercados y también la de la inauguración de los cercados.
Los muiscas y la ceremonia del Huan
Dentro de las festividades de los muiscas estaba la fiesta de Huan, con la cual celebraban la llegada del
nuevo ciclo solar; era equivalente a la celebración contemporánea del Fin de Año y Año Nuevo, pero
con la solemnidad y adoración a la naturaleza propia de la cultura muisca.
Organización social de los muiscas
La organización social de los muiscas era estructurada y piramidal. En la base de la pirámide estaban las
familias y en el vértice, el cacique; y estaba estructurada de manera que varias familias formaban un
clan, varios clanes una tribu y varias tribus un cacicazgo.
Además, las personas estaban organizadas en grupos según su oficio; habían los artesanos, mineros,
orfebres, comerciantes y agricultores, que por lo general era el más numeroso. También estaban los
gechas (guerreros), los chyquy (sacerdotes) y los Zipa y los Zaque (caciques) y los uzaques (nobles de
sangre pura, familias del Zipa o Zape).
Calendario muisca
En el calendario de los muiscas, los días eran contados por soles y los meses por lunas; el año se contaba
por lunaciones y constaba de 12; el mes lo dividían en tres partes iguales, de 10 días cada una; el día
(sua) lo dividían en madrugada (ozas), desde que nace el sol y hasta el mediodía (aica), el medio día (sua
quychyquysa); después de medio día y
hasta la puesta del sol (sua meca o sua mena). La noche (za) estaba dividida en el lapso desde la puesta
del sol y hasta la media noche (zasca); la media noche (zachina) y desde la media noche hasta la salida
del sol (cagui).
La semana estaba formada por tres días y el mes (una lunación) llamado Chie (igual que la luna), por 10
semanas. La cuenta del mes comenzaba con la luna nueva y los días eran contados hasta el décimo día y
luego se repetía el ciclo dos veces más: por ejemplo, ata que era el primer día se repetía el día once y el
veitiuno.
Otra particularidad del calendario muisca es que tenía tres tipos diferentes de año (zocam): el año
común, compuesto de 20 lunas; el año rural, compuesto de 12 0 13 lunas y contadas de una estación
lluviosa a otra; y el año sagrado o sacerdotal, compuesto de 37 lunas y empleado para la realización de
las ceremonias religiosas.
Economía de los muiscas
A qué se dedicaban los muiscas
Agricultura, minería, caza, pesca, tejido, orfebrería, alfarería, astronomía y comercio eran los principales
fuentes a los que se dedicaban los muiscas.
Se distinguían de las otras tribus por su
habilidad en el manejo y explotación tanto de las minas de sal como las de carbón y esmeraldas. Sus
fuentes de sal estaban en Nemocón, Sesquilé, Upía y Zipaquirá (Ciudad de la sal) que después de
extraída, la procesaban en grandes vasijas de barro para evaporarle el agua y obtener la sal en gema.
En Zapiquirá también estaba el carbón mineral que los muiscas explotaban y utilizaban como
combustible; mientras que las esmeraldas las explotaban en las minas de Muzo,, Chivor y Somondoco.
Agricultura
Más que cualquier otra actividad, los muiscas fueron agricultores; era la actividad de mayor dedicación.
Tenían profundos conocimientos y respeto por los
ciclos de la lluvia y las fases lunares. Sus cultivos estaban dispersos en diferentes zonas climáticas, lo
que permitía tener variedad de cultivos tanto de productos de zona fría como templada. Al no conocer
los muiscas el hierro, el labrado de la tierra lo hacían con herramientas de piedra o de madera en
temporada de lluvia.
Cultivaban maíz, batata, papa, algodón, yuca, auyama, frijol, ají, coca, ibias, fique, arracacha, chuguas,
rábano, cubios, hayo y la quinua; y frutas como la curuba, tomate, piña, guayaba y uchuva.
Orfebrería
Trabajaban el oro, cobre y plata, y tallaban la esmeralda; el cobre lo utilizaban mas que todo en aleación
con el oro en
una
técnica que llamaban tumbaga. Fabricaban figurillas, tunjos, vasos, collares, narigueras, diademas, tiaras,
pulseras, collares, pectorales y máscaras. Algunas de sus piezas, principalmente las de oro, se encuentran
incrustadas de esmeralda.
En los territorios habitados por los muiscas no se conseguían yacimientos de oro; sin embargo, lo
obtenían a través del trueque por esmeraldas, algodón y tejidos como las mantas.
La Balza Muisca
Dentro de las obras de la orfebrería muisca merece
especial mención la pieza Balsa Muisca o Balsa Dorada. Es una bellísima pieza, estéticamente hablando;
se estima que fue elaborada en el periodo comprendido entre 600 y 1600 D.C.. Está lograda por
fundición bajo las técnicas de «cera perdida» y «tumbaga».
La Balsa Dorada también tiene un inestimable valor cultural ya que la figura en si recoge la leyenda de
El Dorado, haciendo alusión a la ceremonia de investidura de jefe al heredero del cacicazgo que el
pueblo muisca celebraba en la laguna sagrada Guatavita.
Alfarería
Para los muiscas, el barro era un componente relevante en sus vidas, tanto para su arquitectura como
para la alfarería. Es esta disciplina, fabricaban múcuras, vasos, vasijas, ofrendas, instrumentos musicales,
herramientas como los rodillos, y especies de joyeros hechos de figuras antropomorfas huecas donde
guardaban las esmeraldas y los tunjos.
Sus centros de producción de cerámica estaban ubicados en Ráquira, Soacha, Tinjacá, Tocancipá y
Tunja.
Manufactura textil
Los muiscas desarrollaron grandes habilidades y técnicas en la fabricación textil, tanto como hilanderos,
tejedores y diseñadores. En el ramo de la hilandería,
utilizaban los husos (varas de madera insertadas en torteros de piedra) para la torsión de las fibras;
mientras que en el confeccionado, usaban agujas de hueso u oro y telares tanto horizontales como
verticales.
En cuanto a decoración de sus prendas textiles, diseñaban figuras geométricas complejas; pintaban las
telas con pinceles o teñían las madejas de hilo con el cual entonces tejían franjas decorativas; los
colorantes utilizados eran de origen animal o vegetal; por ejemplo, el color rojo lo obtenían de las
cochinillas (insecto) o de achiote (fruto del arbusto del mismo nombre).
Parte de la producción textil, aparte de cubrir sus necesidades de vestido, era destinada al comercio:
intercambiaban mantas, al igual que otros artículos como la esmeralda, por productos que ellos no
tenían, como el oro.
Legado muisca
Además de sus famosos petroglifos, pictografía y
joyería en oro, expuesta ésta en los más renombrados museos de oro precolombino, hemos heredado de
los muiscas su influencia fonológica que dejó sembrado sustantivos, verbos, topónimos y antropónimos
en el habla de gran parte de las regiones cundiboyacence, y que son denominados muisquismos.
De la industria textil, tenemos el legado de las mochilas
La Cultura Tairona es una tribu indígena que representa gran parte de la Cultura Colombiana en varias
de sus regiones, por más de 2 000 años el cual se dio a conocer alrededor del año 100 d. C. hasta el año
1700 d. C, dejando todo sus legado a los Colombianos, aportando sus conocimientos y enseñanzas que
han desarrollado en conjunto a todos sus aprendizajes, es por ello que se le da gran valor en estas zonas
de identidad Cultural Colombiana.
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1 Historia de la Cultura Tairona:
2 Característica y ubicación de la Cultura Tairona:
3 Costumbre de la Cultura Tairona:
4 Cultura Tairona y Muisca:
5 Religión de la Cultura Tairona:
6 Economía de la Cultura Tairona:
Historia de la Cultura Tairona:
La Cultura Tairona o también como »tayrona» fueron una tribu indígena el cual se encontraban
localizados en varias regiones de Colombia. Se trata de una tribu con influencia con la Cultura
Chibcha. Se dice que su nombre tairona se pueden relacionar con las determinaciones de teyuna y
teiruna, que se ha hallado en varios dialectos de las civilizaciones indígenas que aún habitan en la sierra
de Santa Marta, el cual mantienen relación con arhuiáceca-magdalena. Entre estas civilizaciones se
encuentran los grogui, que dicen que puedan ser proveniente de los tairona.
Sobre su dialecto de los grogui, se opina que hay cierto parecido con el antiguo dialecto de los tairona,
en la actualidad aún hay cerca de 7 mil hablantes de grogui-tairona. Se encontró la civilización fundada
por la Cultura Tairona en el año 800 y habitada hasta el 1600, hoy día se le conoce como Ciudad
Perdida. Poco más se sabe hasta ahora de su historia. Esta sociedad se encontraba organizada en
unidades políticas de varias dimensiones que ejercían control sobre distintos territorios en el macizo
montañoso, desde el mar Caribe hasta las cumbres del Golondrina (pico Simón Bolívar) y el Dialogue
(pico Cristóbal Colón).
La civilización era independiente y estaba dirigida por su propio cacique, con distintas alianzas y
enemistades entre ellos. El primer contacto con los conquistadores españoles se dio en 1498 con la
llegada de Fernando Engonzo de Viñedo, con quien los caciques de la zona establecieron relaciones
comerciales. En 1525, con la fundación de la ciudad de Santa Marta por Rodrigo de Bastidas,
La Cultura Española intento establecer una presencia más fuerte en la zona, dando inicio a la empresa
colonial española en esta parte del continente sudamericano.
Tras esos tiempos se dieron a conocer varios aportes de esta civilización que fueron establecidas
culturalmente por las extensiones de las tierras Colombianas que han llevan sus aportes y conocimientos
importantes en estos tiempos, ya que fue parte del legado que ha dejado la Cultura Tairona a las regiones
Colombianas, entre sus manifestaciones y costumbres que eran destacados entre ellos.
Característica y ubicación de la Cultura
Tairona:
La Cultura Tairona fue una tribu étnica que logro niveles tecnológicos relacionado con todo las
exploraciones que han sobrevivido. La Cultura Tairona o también conocidos como -»tayrona»- fueron
una tribu indígena el cual se encontraban localizados en varias regiones de Colombia como lo son:
Magdalena, Guajira y del Cesar, Por el lado de la Sierra Nevada de la región de Santa Marta, pasando
por las zonas de los ríos Guacha-ca, Don Diegu, Butaca, ocupaban el valle del rió Manzanares y otros
grupos ocupaban la costa en la bahía de Santa Marta, en el departamento de Magdalena y la zona baja de
la Costa comprendida dentro del Parque nacional natural Tairona.
Entre sus características se han dado varias organizaciones y etapas que han ido avanzando por el
transcurrir de los tiempos, un ejemplo de ello, podría ser el periodo Ganguee del 100 d. C al 900 d. C.,
caracterizado por artesanos de la concha, el metal y las piedras preciosas y la representación de figuras
realistas. Usaron aleaciones de oro y cobre, razón por la cual, los adornos elaborados tenían una
coloración roja). El periodo Tairona del 900 d. C. a – 700 d. C., destacado porque en la orfebrería
utilizaron la técnica de la cera perdida para crear objetos con volumen y muchísimo detalle.
Su gobierno tuvo características burocráticas. Aunque el mando lo ejercían caciques principales y
menores. Los guerreros tenían como distintivo una gran cola colgada de la cintura por la parte de atrás.
Usaban flechas de punta de macana y espina del pez llamado raya, envenenadas cuyo efecto letal era
casi inmediato. Usaban galgas, que consistían en grandes piedras que dejaban rodar de las partes altas de
la sierra. Sobre la autoridad de los caciques se encontraban los sacerdotes, llamados nomas o nomas.
Entre otras de sus características físicas de la Cultura Tairona se pueden mencionar que las mujeres
usaban vestimentas con túnicas, utilizaban como vestido guayacos como otros que estaban siempre
semis desnudos. Se caracterizaban por su costumbre de pintarse el cuerpo y la cara con tinta que extraían
de las plantas; se adornaban con narigueras, zarcillos y collares. u cuerpo era de mayor tamaño que el de
los chibchas, eran corpulentos, musculosos y de nariz curva o aguileña. Su rostro tenía facciones más
finas. Algunas tribus acostumbraban deformarse el cráneo, las orejas, los brazos y los pies.
Costumbre de la Cultura Tairona:
La Cultura Tairona se encontraban en la Sierra Nevada de Santa Marta, muy de lo cerca de arias
regiones y zonas como de la cordillera de los Andes, tras dos siglos d. C. Se localizaron por los niveles
del mar y una altura alrededor de 2. 500 m, inicialmente en la zona de Santa Marta, cerca del río Onda y
a lo largo de los ríos Marginar, Cesar y Ranchería, también en los valles de los ríos Palomino y Butaca.
Se caracterizó el territorio Tairona por sus hoyas quebradas y faldas montañosas bastante abruptas y en
muchos casos encajonadas.
La sierra Nevada de Santa Marta se relacionaba mucho con la Cultura Tairona tras las influencia; todo se
fundamentan las habilidades y capacidades donde se resaltan todas sus creencias y actividades. Esto los
llevó a desarrollar una agricultura de terrazas y una urbanización escalonada en las ciudades. Que
muchas veces decoraban con figuras humanas deformes, zoomorfas o geométricas, en diferentes colores,
que obtenían de minerales o vegetales. Conocieron el calor del trópico por su cercanía al mar Caribe y
las zonas templadas y frías de la Sierra Nevada.
La Cultura Tairona se destaco por su habilidad en muchos aspectos como lo es la ingeniería, lo que se ha
ido desarrollando e tiempos fines todas las actividades de las culturas precolombinas más destacadas en
América. En lo urbano se establecieron por las edificaciones de los sitio o ciudades en forma circular en
las zonas planas de las estribaciones de la Sierra Nevada, a las cuales se llegaba por medio de caminos
empedrados y/o puentes colgantes. Dichos poblados contaron con canales de desagüe, zonas públicas y
residenciales con casas de ricos y pobres, que se diferenciaron por el tipo de base sobre la cual se
construyeron.
Por otro lado las actividades con la artesanía y cerámica que los hicieron conocerse por otros lados del
mundo, gracias a sus exclusivas elaboraciones de diferentes materiales como vasijas, luego comenzando
con otras elaboraciones como los jarrones, los platos, las copas, Y entre otros elementos que son
básicos. El centro de la vida social, política y religiosa era la plaza de la población; allí se realizaban los
actos religiosos en honor al sol, los juegos y las danzas rituales. El sol y la luna tienen una gran
importancia dentro de sus creencias ya que influyen sus cosechas, fuente de subsistencia.
También se dieron a conocer por las comercializaciones que realizaban en cuanto a los valores y
ganancias de lo que es el oro, la sal, el pescado entre otros productos, realizaban intercambios de los
dichos productos por otros que ellos necesitaran para sus producciones y mercancías.
Cultura Tairona y Muisca:
Los Muiscas y la Cultura Tairona fueron grandes tribus que se destacaron por representar los países
vecinos que llevan hermanda por las similitudes que llevan son sus Cultura Colombiana y la Cultura
Venezolana , son tribus que tuvieron muchas relaciones influenciales con los Chibcha. Los Muiscas
también conocidos por otros nombres, los Chibcha mantuvieron muchas relaciones con estás dos tribus
indígenas por las manifestaciones desde el siglo VI a. C., y cuyos descendientes directos viven
actualmente en localidades del distrito de Bogotá como Suba y Osa, y en municipios vecinos como Cota,
Chia y Esquilé.
Grandes factores destacados de estás cultura desde la Cordillera Oriental de Colombia son los progresos
tas los mestizajes de los Muiscas con otras civilizaciones, generalmente por la Cultura Española y sus
colonias. El dialecto original de este pueblo fue el Muyskkuubin, de la familia lingüística
chibcha. Actualmente es un dialecto muerto, pues el 16 de abril de 1770, mediante Real Cédula, el rey
Carlos III de España prohibió el uso de dialecto indígenas en sus dominios. Sin embargo, existen
proyectos para revitalizar el dialecto, tal como se hizo en el caso del dialecto hebreo.
En sus tiempos de la prehispania, los Muiscas fueron característicos de sus habilidades por las
cultivaciones que realizaban de sus productos cosechado entre ellos mismo como lo es el maíz, papa,
quinua y algodón, entre otros productos agrícolas. Siendo únicos en sus cultivaciones ya que practicaban
el trueque de mantas, sal, cerámicas, coca y esmeraldas con los pueblos vecinos (zumos, anches, ostaga,
guay upes, recuas, aguachas, tuneros, lances).
Religión de la Cultura Tairona:
La Religión de la Cultura Tairona, es muy desconocida ya que no se tiene muchas informaciones al
respecto de como llevaban sus religión, como ritos y ceremonias, ya que al parecer no dejaron muchas
pruebas afirmadas sobre ellas, o no se han podido asegurar, sin embargo tras investigaciones realizadas
se dice que la Cultura Tairona realizaban dichas creencias que mantenían en sus culturas como lo que
rendían culto a las estrellas, adjudicándoles identidades masculina o femenina y suponiendo en ellas
relaciones carnales; adoraban a un niño nacido de una virgen, el cual permanecía debajo de la tierra, sin
crecer ni menguar.
Por otro lado también se puede decir , segun las investigaciones , análisis y opiniones entre otras tribus
que eran muy cercanas a ellas, se dicen que ellos conservaban varios mitos, siendo parte delas creencias
o habitos que ellos dejaban como parte de su legado. Realizaban reuniones sagradas donde se albergaban
los jóvenes para su aprendizaje. Contaban con casa ceremoniales y con centros religiosos a donde
acudían en romería a solicitar beneficios de sus dioses. Allí oficiaban sacerdotes, hechiceros y agoreros
que adivinaban por el vuelo de las aves y habían recibido instrucción en un aprendizaje.
Se dice además que tenían varias creencias que ante el punto de vista de muchas otras culturas eran »
raras» ya que eran muy fuera de lo común de lo que se veían por las tribus cercanas, se dice que la
homosexualidad la mantenían como un rito , la cual eran realizadas en varios de sus edificaciones o
templos sagrados gálicas fueron corrientes en esta cultura, lo que espantaba la mentalidad medieval del
conquistador y de los misioneros, al punto de considerarla la nación mas deshonesta de estas tierras.
Economía de la Cultura Tairona:
Se puede decir que la economía de la Cultura Tairona era muy baja para mantener todos los
establecimientos necesarios que adquirían estás tribus para los funcionamientos y sistematizaciones de
los comercios , gracias a la localidad geográfica de esta cultura, los ayudaba mucho en las cultivaciones
e los territorios lo cual era grandioso para las cosechas que ellos realizaban para sostener sus economía.
Los Taironas eran una tribu precolombina ubicada en las montañas al noreste de Colombia. Su historia
se puede rastrear hasta hace más de 2000 años y gran parte de su territorio se conoce hoy en día como la
Sierra Nevada de Santa Marta (Burgos, 2016).
La economía de la Cultura Tairona puedo lograr desarrollar mas sus habilidades y capacidades lo cual
con en mejoramiento de sus prácticas le ayudaron a surgir en varias ocasiones. Mantenían
construcciones en las guiaturas que establecían en los centros para el mejoramiento con vías que eran
utilizadas para transportarse o movilizarse de una localidad a otra sin ningún tipo de problemas, podría
decirse. A los descendientes de los Taironas hoy en día se les conoce como los Taiwan, los Arhuacos,
los Kankuamo y los Kogui.
La administración de las ganancias especializadas que an sido el productos de sus logros entre las
ganancias empeladas por sus actividades económicas, permitió el desarrollo de una estructuras
políticas sociales más compleja, con la presencia de un Jefe supremo en cada comunidad. Estas tribus
aún conservan algunos vestigios del sistema económico de sus ancestros, aunque amplios cambios
fueron introducidos con la llegada de los españoles a América en el siglo XV (Divas & Ferry, 2004). El
modelo económico de los Taironas era de corte vertical, siguiendo los principios de las civilizaciones pre
incaicas al sur de la Cordillera de los Andes.
Los Grupo selecto y minoritario de personas, animales o cosas de la Cultura Tairona Mantenían lose
establecimientos y organizaciones de los institutos encargados de los recursos. De esta manera los Grupo
selecto y minoritario de personas, llevaban el control de los recursos divididos por las distintas
civilizaciones de esta Cultura aledañas a la ciudad principal, principalmente en las zonas costeras. Este
modelo se caracteriza por tener una población central ubicada en la parte más alta de las montañas y
varios asentamientos más pequeños dispersos en diferentes zonas productivas. Cada asentamiento se
especializaba en un área productiva especifica.
Organización Social y política de la Cultura
Tairona:
La estructura política y administrativa de los Tairona no está bien conocida, pero las investigaciones han
concluido que mezclaba aspectos federales con otros centralistas. Cada ciudad grande (unos 1000
habitantes) generalmente contaba con un cacique, figura más bien administrativa con pocas atribuciones
divinas, a diferencia del resto de culturas de la América Prehispánica, que semis-deificaban a los líderes
de las tribus o ciudades. El cacique cumplía dentro de los límites de su ciudad funciones ceremoniales,
ejecutivas, y judiciales.
Las instituciones encargadas dieron los plazos sociales y políticos para las administraciones de los
establecimientos cuyo objetivo influían en las civilizaciones como los recursos socio-político que se
vieron entre ellas , la Cultura Española creían que la Cultura Tairona le rendía el culto al diablo, es por
ellos que los nomas o sacerdotes fueron perseguidos duramente y los templos incendiados.
También se puede decir por otro lado los especialistas que se encargaban de las diferentes actividades
como eran los agricultores, artesanos y mercaderes, que eran de una parte fundamental para la base de la
economía y todos sus aspectos que eran de ayuda para el beneficio de la civilización y el cetro de todas
las actividades que realizaban que estaban encargados de mantener la paz entre la Cultura Tairona y de
defenderos de las posibles agresiones de otras tribus. Se destacaban por su fiereza y ocupaban una
posición social elevada. En último lugar se encontraban los esclavos.
Muchas de las razones centralizadas por los administradores encargados de los recursos que ayudaban a
mantener la política y en la parte social, se buscaban las mejoras para las comunidades de las
civilizaciones. La estructura política de estos grupos indica que, cada uno de los pueblos, tenía como
máxima autoridad al cacique, el cual dependía, a su vez, de otro u otros caciques de mayor jerarquía. En
Ronda, por ejemplo, la comunidad estaba dividida en barrios, cada uno de ellos gobernado por un
cacique. El conjunto de barrios, a su vez, estaba bajo la jurisdicción de un cacique principal. Los
cronistas españoles, denominaron «barrio» al grupo de casas dependientes de una población de mayor
tamaño.
Por otro lado la cultura Tairona se puede decir que con base fundamental que se segun las
investigaciones realizadas por los arqueológicos, se ha podido establecer que los dos asentamientos
principales de la cultura Tairona estaban en pugna al momento de la conquista española, y que una
poderosa aristocracia religiosa se encontraba en permanente conflicto con los jefes civiles.
La Cultura Tairona representan muchos aportes para la sociedad de la Cultura Tairona, se pueden hacer
mención de otros miembros Culturales que fueron conocidos por otros países, naciones regiones como
eran : La Cultura Inca, la Cultura Maya, la Cultura Olmeca, la Cultura Azteca, la Cultura
Romana, la Cultura Griega y la Cultura Egipcia. Que se dieron a conocer por las grandes
expansiones del Mundo. Donde se pueden ser las semejanzas y diferencias entre cada una de las Culturas
de diferentes país, nación o región tanto como del mimo país, resultando ser muy interesante los
dichosos conocimientos que pueden aportar.
Vestuario de la Cultura Tairona:
Si nos referimos a los vestuarios podemos hablar de una excelente calidad en sus prendas, como las
diversidades de los colores, textiles y materiales con los que son empleados muchos de los vestuarios
que se pueden mencionar, por otro lado se puede decir que el vestuario de los hombres de la Cultura
Tairona se trata de un pantalón ancho y largo que con una ruana larga ceñida a la cintura con una faja de
lana o de algodón de color blanco, adornada con listas negras o de colores, y una mochila que nunca
abandonan.
La mujer adulta viste con dos túnicas o mantas blancas, que llegan hasta media pierna, abiertas por el
costado derecho y otra por el izquierdo, las ciñen a la cintura con una cuerda de lana o algodón, llevan
collares de chaira de colores, usan siempre una mochila sostenida en la cabeza. Hasta la pubertad las
niñas usan túnicas de una solo pieza ceñida con una faja pequeña.
Por otros lados también se puede decir las diferentes costumbres que mantenían la Cultura Tairona en
sus labores, como en otra actividad por ejemplo, cabe destacar que ellos solían estar casi desnudos en sus
tiempos laborales. Pero en otras ocasiones o cuando le salían celebraciones solían vestirme con
vestimentas altas y hermosos con telas firmes de algodón las cuales los hacía ver elegantes. Las mujeres,
además de la falda, se echaban sobre las espalda una especie de chal o pañol de tela blanca. Hombres y
mujeres se adornaban con joyas de oro, penachos de plumas y mantas pintadas, adornadas con cristales
de cuarzo, coralina, jaspes y otras piedras engarzadas en oro.
Cabe destacar también otras de las mañanas de la Cultura Tairona lo cuales tuvieron habilidades
excelentes con los trabajos de plumas de pájaros, y de otras aves como de pavas y otras aves con las
cuales realizaron diferentes trajes como eran los diademadas, panochas, cepas como mucetas, flores,
rosas, vestidos de colores diversos y llamativos abanicos; inclusive mantenían en cautiverio guacamayos
y tominejas para extraerles el plumaje cada año y utilizarlo en sus trajes de ceremonia.
Además que por otra parte se puede hablar de las grandes lujosas indumentaria que eran destacadas entre
ellos como se ponían sus joyas de oro, las cuales eran necesarias de las cosas que eran consistentes en
narigueras, aguachas como patenas o medias lunas, petos, collares de caracoles y cuentas. Para las
mujeres había, además, brazaletes, ahorcadas y gargantillas.
Armas:
Hablando de las ramas que usaban las cuales eran importante en los funcionamientos de las guerras, las
armas eran arcos, dardos, flechas, carcaj y macanas; también tensores de arco, flechas silbantes y flechas
incendiarias con las puntas envueltas en algodón que disparaban ardiendo. Las puntas de los dardos eran
de madera o de espina de raya y estaban generalmente envenenadas. Empleaban también piedras como
proyectiles. Sus armas eran características y de suma importancia para ellos eran tan buenos tiradores
que, teniendo que alcanzar un blanco a distancia, arrojaban las flechas a lo alto para que al caer se
clavaran en su enemigo.
Tenían cerbatanas curiosearas que, con sutiles flechas, mataban toda clase de aves, entre otros elementos
que eran esenciales para ellos a la hora de realizar dichas actividades donde harían función de sus
elementos de armas que en más de una ocasión eran necesarias para la protección o defensa de ellos
mismo con nación ya sus familiares y descendientes.
Arte dela Cultura Tairona:
La Cultura Tairona se destaco mucho en las artes de la Cerámica, las cuales dieron a conocer en más de
una ocasión y la que además se dio a conocer por otras regiones, tras sus expansión ganando popularidad
o conocimiento sobre ellas, se dice que son pertenecientes de la época más bien cercana a los años
previos a la conquista, aunque sus orígenes se remontan a unos mil años antes. Los tairona estaban
asentados en la parte septentrional del actual departamento de Magdalena, en la Sierra Nevada de Santa
Marta, al norte de Colombia.
No sólo destacaron por su cerámica, también por las diferentes actividades creativas que realizaban en
muchos de los casos, se puede decir que el arte es la cualidad más resaltante de la Cultura Tairona
debido a sus excelencias tales como sus trabajos en orfebrería, que fue esencial en muchos de los casos,
además también se pueden mencionar sus tallados de piedra que también fueron excelentes de acuerdo a
las investigaciones más recientes, en la arquitectura. Se han localizado rastros de caminos enlosados,
albercas, alcantarillados, aljibes y amplias terrazas de cultivo, lo que indica el avance de su horticultura,
que se centraba en el cultivo de la batata, el maíz, la yuca y el algodón.