EXPEDIENTE N°04525-2018-0-2001-JR-LA-02
ESPECIALISTA LEGAL: YADIRA PURUGUAY E
PROCESO ORDINARIO LABORAL
ESCRITO N°03
ENMIENDA LAPSUS
SEÑOR JUEZ DEL SEGUNDO JUZGADO LABORAL DESCARGA DE PIURA:
ADRIANO SALOMÓN BASTARRACHEA
VALDIVIEZO, en la demanda que tengo
interpuesta contra mi empleadora la empresa
ELECTRONOROESTE S.A. sobre Indemnización
por daños y perjuicios derivada de
responsabilidad contractual: daño moral, a Ud. en
la mejor forma, digo:
1.- Que, en el numeral 7 del ítem XI. MEDIOS DE PRUEBA de mi escrito N°01
de demanda del 03/10/2018, ofrecí consignando por error el “Expediente
N°092-2007-0-2005-JR-LA-01”, cuando debe corresponder el EXPEDIENTE
N°00496-2007-0-2001-JR-LA-01, tal cual se refiere y consta en los
numerales 1, 5 y 6 del mismo ítem XI en mención de aquella demanda.
2.- Petitorio: Se tenga por enmendado dicho error y, en consecuencia, el
Juzgado tendrá presente que el Expediente ofrecido como medio de prueba
en el numeral 7 del ítem XI de mi escrito de demanda, es el N°°00496-2007-
0-2001-JR-LA-01.
POR TANTO: Sírvase Ud., señor Juez, proveer conforme a lo solicitado.
Piura, 04 de Marzo del 2019.
EXPEDIENTE N°
ESPECIALISTA LEGAL:
PROCESO ORDINARIO LABORAL
ESCRITO N°01
DEMANDA LABORAL DE INDEMNIZACIÓN
POR
DAÑOS Y PERJUICIOS DERIVADA DE
RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL:
DAÑO
MORAL POR LA SUMA DE S/.75,000.00
SEÑOR JUEZ ESPECIALIZADO DE TRABAJO DE PIURA:
ADRIANO SALOMÓN BASTARRACHEA
VALDIVIEZO, identificado con DNI N°02604355,
con dirección domiciliaria en Urbanización
Ignacio Merino H 13 2da. Etapa – Piura; señalando
domicilio procesal en calle Cuzco N°1030 –Oficina
N°02 de esta ciudad, Casilla Judicial N° 1054 de la
Central de Notificaciones de la Corte Superior de
Justicia de Piura, y domicilio procesal electrónico
en Casilla Electrónica N°49900, donde se me
notificará, a Ud. en la mejor forma, digo:
I. DENOMINACIÓN DE LA PERSONA JURÍDICA DEMANDADA
La presente demanda laboral de Indemnización por daños y perjuicios
derivada de Responsabilidad Contractual por el concepto de Daño Moral,
la dirijo contra mi empleadora la Empresa ELECTRONOROESTE S.A. –
ENOSA, representada por su Gerente Regional don MARIO ARROYO
SABOGAL o la persona que haga sus veces o lo sustituya, debiéndosele
notificar en su domicilio sito en calle Callao N°875 de esta ciudad de Piura,
en el modo y forma de ley.
II. PETITORIO
Invocando interés y legitimidad para obrar, interpongo pretensiones de:
2.1.- Pretensión principal: Pago de Indemnización por daños y perjuicios
derivada de Responsabilidad Contractual, a fin de que la empresa
demandada Electronoeste S.A. – ENOSA cumpla con indemnizarme con la
suma de S/.75,000.00 (Setenta y cinco mil con 00/100 Soles) por concepto
de Daño Moral.
2.2.- Pretensión accesoria: Pago de los intereses legales, y de las costas y
costos del proceso.
III. SITUACIÓN LABORAL DEL DEMANDANTE
El recurrente es un trabajador individual que viene prestando servicios
para la demandada Electronoroeste S.A. - ENOSA con fecha de ingreso 01
de Noviembre del 2000, desempeñándome actualmente en el cargo de
Auxiliar de Almacén, percibiendo una remuneración básica mensual de
S/.1,225.00, habiendo acumulado a la fecha 17 años 11 meses y 03 días de
servicios; ENCONTRÁNDOSE VIGENTE LA RELACIÓN LABORAL.
IV. CUMPLIMIENTO DE REQUISITO PREVIO
Conforme a las instrumentales que estoy acompañando, el recurrente ha
cumplido con la exigencia prevista en el Art. 6° de la Ley N°26872, al haber
acudido con fecha 22 de Junio de 2018 ante el Centro de Conciliación
Extrajudicial La Puerta de la Justicia Mahatma Ghandi CCPJ/MG,
reclamando el pago de la indemnización por daños y perjuicios en
concepto de daño moral la suma de S/.75,000.oo, más intereses legales,
costas y costos ocasionados al recurrente, y en el Exp. N°223-2018-
CCPJ/MG que se aperturó nos invitaron a las audiencias de conciliación en
dos oportunidades: la primera, para el día 04/07/2018 a las 10:00 horas, y la
segunda para el 11/07/2018 a las 16:00 horas, no habiendo concurrido a
ninguna de estas sesiones la parte invitada empresa Electronoroeste S.A.,
habiéndose dejado constancia de la sola asistencia de la parte solicitante
señor Adriano Salomón Bastarrachea Valdiviezo por dicho Centro de
Conciliación que extendió el Acta de Conciliación N°235-2018 de fecha 11-
07-2018.
Por ende, de mi parte hay un manifiesto interés para obrar, cumpliendo, por
tanto, el requisito especial exigido para la admisibilidad y procedencia de
la presente demanda que estoy interponiendo ante su Judicatura.
V. RESPONSABILIDAD CIVIL CONTRACTUAL ANTE UN DESPIDO
LABORAL. PLAZO DE PRESCRIPCIÓN
El recurrente, como lo señalé anteriormente, ingresa a prestar servicios
personales bajo dependencia y subordinación para la empresa
Electronoroeste S.A. desde el 01 de Noviembre del 2000, laborando
ininterrumpidamente hasta el 24 de Mayo de 2007, fecha que se me despide
del trabajo cuando desempeñaba labores de Técnico Operador.
Procediendo entonces a interponer demanda de nulidad de despido y
reposición en el trabajo con pago de remuneraciones dejadas de percibir
ante el Primer Juzgado Especializado Laboral de Piura, y después de un
proceso judicial regulado por la Ley Procesal del Trabajo – Ley N°26636, se
declara nulo el despido del que había sido objeto y ordena mi reposición
en el trabajo en Electronoroeste S.A. Mediante Casación Laboral N°4064-
2009-PIURA, de fecha 02 de Junio del 2010, se declaró improcedente el
recurso de casación interpuesto por Electronoroeste S.A.; razón por la
cual la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte
Suprema de Justicia de la República (Lima), remite el Expediente al
Juzgado de origen y, en ejecución de Sentencia, el señor Juez dispone
habilitar al Secretario de la causa para que cumpla con reponerme en mis
labores habituales y categoría que tenía al momento de producirse mi
cese.
Si bien la Constitución Política de 1993 a la vinculación del trabajador con
el empleador de la cual emanan derechos y obligaciones que cumplir por
ambas partes, la designa como “relación laboral”, ello no obsta de que se
trate, legalmente, de un “contrato de trabajo” –por tiempo indeterminado
como en el caso materia de autos (el recurrente y la empresa
Electronoroeste S.A.)- que puede celebrarse en forma verbal o escrita, a
tenor del Art. 4° del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N°728,
Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto
Supremo N°003-97-TR, régimen laboral privado en el cual estoy
comprendido.
Por consiguiente, aquel despido que puso fin a una relación laboral, es
decir, a un contrato de trabajo o contrato laboral, me ocasionó un daño
moral, y en ese orden por su propia naturaleza el plazo prescriptorio es de
10 años establecido en el inciso 1) del artículo 2001° del Código Civil, esto
es, el de la acción personal; sin perjuicio de observarse, señor Juez, la
interrupción del plazo de prescripción, conforme al Art. 1996°, inciso 3) del
acotado Código Civil, dado el proceso judicial que seguí y que incluso llegó
hasta la Corte Suprema de Justicia de la República que emitió la Casación
Laboral N°4064-2009-PIURA, de fecha 02 de Junio del 2010: es a partir de
esta la fecha en que podía ejercitar la acción de daños y perjuicios y, en
consecuencia, el plazo prescriptorio empieza a correr desde tal día 02 de
Junio de 2010, de acuerdo con el Art. 1993° de la norma citada. Siendo esto
así, la presente demanda la estoy interponiendo dentro del plazo de
prescripción previsto en el artículo 2001° inciso 1) del Código Civil.
A mayor fundamento, la Jurisprudencia ha establecido, por ejemplo:
<<La responsabilidad contractual es aquella que deriva de un contrato
celebrado entre las partes, donde uno de los intervinientes produce daño
por dolo, al no cumplir con la prestación a su cargo o por culpa por la
inejecución de la obligación, por su cumplimiento parcial, tardío o
defectuoso, la cual debe ser indemnizada>> (CAS. N°507-99-Lambayeque,
El Peruano, 01 Setiembre 1999, pág. 3403)
SUMILLA: “EL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN PARA LA PRETENSIÓN
INDEMNIZATORIA POR DAÑO EMERGENTE, LUCRO CESANTE, DAÑO
PERSONAL Y DAÑO MORAL, EN EL QUE SE IMPUTA COMO HECHO
DAÑOSO EL CESE INDEBIDO DEL ACTOR, ES EL ESTABLECIDO EN EL
INCISO 1) DEL ARTÍCULO 2001 DEL CÓDIGO CIVIL [10 AÑOS], Y DEBE
OBSERVARSE EN EL PRESENTE CASO LA INTERRUPCIÓN DEL PLAZO
DE PRESCRIPCIÓN, CONFORME AL ARTÍCULO 1996 INCISO 3) DEL
CÓDIGO CIVIL, EN ATENCIÓN AL PROCESO JUDICIAL SEGUIDO POR EL
ACTOR PARA LOGRAR SU REINCORPORACIÓN” (CASACIÓN N°3107-
2015, Ventanilla, de fecha 17 de mayo de 2016, de la Primera Sala
Transitoria de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte
Suprema de la República).
<<Sétimo [fundamento].- Que, como se puede apreciar (…), si bien el actor
no precisa en su petitorio (…), en sus fundamentos de derecho se basa en
los artículos 1318° y 1321° del Código Civil, referidos a la inejecución de
obligaciones, por lo que la indemnización que reclama el actor no se deriva
de una responsabilidad extracontractual (…), tanto más, si por su propia
naturaleza el cese del actor que el mismo atribuye como hecho dañoso se
dio al ponerse fin a una relación laboral, es decir, a un contrato laboral, por
lo que el plazo prescriptorio aplicable en el presente caso es el establecido
en el inciso 1) del artículo 2001° del Código Civil, es decir, el de la acción
personal.
<<Octavo [fundamento].- Que, (…) si bien desde el cese del actor producido
el 09 de diciembre de 1999, hasta la fecha de interposición de la presente
demanda 11 de Octubre de 2013, han transcurrido 13 años, 10 meses y 2
días, habiendo vencido en exceso el plazo de 10 años señalado, sin
embargo, debe tenerse en consideración que el mismo se ha visto
interrumpido con la demanda de amparo interpuesta el 13 de febrero del
2001, posteriormente adecuada a la vía del proceso contencioso
administrativo, proceso que concluyó con la Sentencia de Vista de fecha
07 de agosto de 2009, la misma que fue ejecutada con la reincorporación
del actor el 24 de enero de 2011, periodo de tiempo de casi 10 años, que
debe ser descontado del plazo prescriptorio, de conformidad con el artículo
1996°, inciso 3) del Código Civil, lo que nos lleva a concluir que la demanda,
interpuesta por el actor fue presentada dentro del plazo de prescripción
previsto en el artículo 2001° inciso 1) del Código Civil, (…) en los seguidos
por el demandante Noris Saúl Pedraza Gutiérrez con el Seguro Social de
Salud-ESSALUD, sobre indemnización por daños y perjuicios y otro
concepto>>.
Pronunciamiento en mención que concuerda con lo establecido
anteriormente en la Casación Laboral N°5192-2012-Junín (Sentencia del 21
de Enero de 2013 expedida por la Sala de Derecho Constitucional y Social
Permanente de la Corte Suprema), fundamento Décimo Tercero (<<… se
debe tramitar vía acción de indemnización por daños y perjuicios conforme
lo prevé expresamente el inciso b) del artículo 2 de la Nueva Ley Procesal
del Trabajo – Ley N°29497, indemnización que comprenderá no solo el
Lucro Cesante (lo dejado de percibir) sino también otros conceptos como
son el daño emergente y el daño moral; la misma que al ser de índole
contractual se sujetará al plazo señalado en el inciso 1 del artículo 2001 del
Código Civil>>.
VI. COMPETENCIA DE LOS JUECES DE TRABAJO EN DEMANDAS
POR DAÑOS Y PERJUICIOS
En el Pleno Jurisdiccional laboral- Tarapoto 2000, Tema N°05: Competencia
demanda por daños y perjuicios, el Pleno acuerda: “Es competencia de los
jueces de trabajo conocer y resolver las demandas de indemnización por
daños y perjuicios originadas por el incumplimiento de las obligaciones
derivadas del contrato de trabajo”. Esta decisión ha sido corroborada en el
Pleno Jurisdiccional Laboral – Lima 2008, Tema N°01: La indemnización
por daños y perjuicios en materia laboral, donde por mayoría el Pleno
acuerda: “El juez laboral es competente para el conocimiento de las
acciones de indemnización por daños y perjuicios derivados del contrato
de trabajo”. Y, a mayor abundamiento, en el I Pleno Jurisdiccional Supremo
en materia laboral -Lima 2012, Tema N°02: Indemnización por daños y
perjuicios derivados de enfermedades profesionales, el Pleno acordó: “Los
jueces que ejercen competencia en el marco de la Ley Procesal del Trabajo
N°26636 y en la Nueva Ley Procesal del Trabajo N°29497, conocerán de las
demandas de daños y perjuicios por responsabilidad contractual tanto por
daño patrimonial, que abarca el lucro cesante y daño emergente, como por
daño moral, especialmente en los casos de enfermedad profesional”.
VII. FUNDAMENTOS FÁCTICOS DEL PETITORIO
Primero.- La demandada empresa Electronoroeste S.A., al igual que
cualquier persona jurídica, por el hecho de ser sujeto de derecho y
obligaciones es susceptible de ejercer derechos y adquirir obligaciones;
consecuentemente tiene la capacidad jurídica para celebrar o efectuar
actos jurídicos y surtir efectos queridos ante los demás, que pueden ser
positivos o negativos (daños). En ese orden, podemos decir que las
personas jurídicas, independientemente de ser públicas o privadas,
pueden realizar una actividad productora de daños; ya que si bien se
conducen por la voluntad de sus agentes, lo hacen en representación de la
persona jurídica, quien finalmente debe responder económicamente por el
daño causado mediante un acto doloso o culpa de quienes la representan.
De esta manera, queda claro que la empresa Electronoroeste S.A. es
imputable, esto es, que tiene capacidad de imputación.
Segundo.- Para ilustrar los hechos, debo manifestar que como lo expuse
anteriormente, ingreso a prestar servicios personales bajo dependencia y
subordinación para la Empresa ELECTRONOROESTE S.A. -ENOSA – Piura
desde el 01 de Noviembre del 2000, laborando ininterrumpidamente hasta
el 24 de Mayo de 2007, fecha que se me despide del trabajo cuando
desempeñaba labores de Técnico Operador.
Tercero.- Entonces, con fecha 20 de Junio de 2007 interpongo demanda de
nulidad de despido y reposición en el trabajo con pago de remuneraciones
dejadas de percibir ante el Primer Primer Juzgado Especializado Laboral
de Piura, aperturándose el Expediente N°00496-2007-0-2001-JR-LA-01, y
tramitado conforme a las prescripciones establecidas en la Ley Procesal
del Trabajo – Ley N°26636 y las pertinentes del Código Procesal Civil,
aplicables supletoriamente, el Juzgado emite la Sentencia contenida en la
Resolución N°20 de fecha 30 de Octubre de 2008, en cuya parte resolutiva
se declara fundada la demanda sobre Nulidad de Despido interpuesta por
Adriano Salomón Bastarrachea Valdiviezo contra Electronoroeste S.A.; y
en consecuencia se ordena : Que la empresa demandada Electronoroeste
S.A. cumpla con reponer al demandante en sus labores habituales y
categoría que tenía al momento de producirse el despido.
Cuarto.- La mencionada empresa interpuso recurso de apelación y elevado
los autos a la Instancia superior, aquella Sentencia del 30/10/2008 fue
confirmada por Resolución N°26, emitida el 17 de Marzo de 2009 por la Sala
Especializada Laboral de Piura.
Quinto.- Mediante Casación N°4064-2009. PIURA, de fecha 02 de Junio del
2009, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte
Suprema de Justicia de la República, declaró improcedente el recurso de
casación interpuesto por Electronoroeste S.A.
Sexto.- Aquella Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente
(Lima), remite el Expediente al Juzgado de origen y, en ejecución de
Sentencia, el señor Juez dispone habilitar al Secretario de la causa para
que cumpla con reponerme en mis labores habituales y categoría que tenía
al momento de producirse mi cese, mandato al que se dio cumplimiento
según Acta de reposición levantada con fecha 25 de Enero de 2011 y, en
consecuencia la medida cautelar provisional de reposición en el trabajo del
17 de Abril de 2009, se convirtió en una reposición definitiva en
Electronoroeste S.A. Esta empresa procedió a registrar en planillas y
boletas de pago mi fecha de ingreso el 01 de Noviembre del 2000, por
mandato ejecutoriado.
DAÑO MORAL
Séptimo.- El trabajo es un deber y un derecho, a la vez que es base del
bienestar social y un medio de realización de la persona, tal como consagra
el artículo 22° de la Constitución Política peruana de 1993, en concordancia
con el artículo 23 –inciso 1 (que incluso establece, ante el derecho al
trabajo, la protección de la persona contra el desempleo), de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 10 de
Diciembre de 1948. Aquel derecho fundamental es inherente a la persona y
por ello su defensa y el respeto de su dignidad, son el fin supremo de la
sociedad y del Estado, según lo estatuye el artículo 1° de la Carta Política.
Octavo.- Así, en tanto y en cuanto prestaba servicios para Electronoroeste
S.A., realizaba un trabajo efectivo en dicha empresa que me permitía
ingresos para satisfacer las necesidades propias y de mi familia,
relacionarme socialmente y desarrollarme profesionalmente, lleno de
optimismo y de alegría en la vida, con dignidad íntegra. Sin embargo, todo
cambió con el despido nulo en mención del que fui objeto por parte de
Electronoroeste S.A., pues tal despido no solo afectó mi dignidad sino que
también me produjo sufrimientos de dolor, angustia, aflicción, deterioro de
imagen ante mis familiares, amigos y sociedad en general, lastimándose
severamente mi autoestima, sintiéndome emocionalmente humillado,
devastado y deprimido ante los demás, pues me había convertido de la
noche a la mañana en un desempleado y, en esa situación humillante,
inhumana y apremiante, sin ingresos remunerativos que percibir por el
despido, tuve que afrontar la vida. Esto es, se me ocasionó un daño moral
que la doctrina nacional define como aquella aflicción o sufrimiento de
orden transitorio que no surge de afección patológica, sino de un acto
dañino sufrido en la vida en relación. Es un daño totalmente subjetivo,
impreciso, inasible, no posible de medir y, por tanto, de difícil percepción
como de difícil cuantificación. Por ello, el Art. 1322° del Código Civil
dispone que <<El daño moral, cuando él se hubiera irrogado, también es
susceptible de resarcimiento>>.
Noveno.- Prueba del Daño Moral.- Resulta necesario mencionar que desde
el Pleno Jurisdiccional Civil de Lima del año 1997, se estableció: “Que para
acreditar el daño moral y su cuantificación basta la prueba indirecta, de
indicios y presunciones”. En esa corriente mediante la Casación N°4393-
2013-La Libertad, se estableció: “Sexto: “(…) por consiguiente, esta
aflicción o sufrimiento es de orden transitorio y no surge de afección
patológica, sino de un acto dañino sufrido en la vida de relación. Es
además, un daño totalmente subjetivo, impreciso, inasible, no posible de
medir y, por lo tanto, de difícil percepción y de aún más difícil
cuantificación. Pero que eso sea así no significa que el referido daño sea
deleznable, sino que su valoración deberá efectuarse por medios distintos
a los ordinarios, dando singular importancia a sucedáneos probatorios y a
las máximas de experiencia”.
De otro lado, la Casación N°1594-2014-Lambayeque, estableció la directriz
presuntiva de que: “Sexto. (…) ante la dificultad de probanza del daño
moral esta judicatura ha optado por presumir, en casos puntuales, la
existencia del mismo. En el caso de autos, correspondía a las instancias
de mérito resolver la controversia de los autos a la luz de esta concepción”.
Y, en ese contexto, la CASACIÓN N°699-2015-Lima, El Peruano, 30 de Junio
2016, pág. 78803, fundamento Décimo Segundo, determina que “En cuanto
a la pretensión por daño moral, teniendo en cuenta que éste consiste en el
dolor, angustia, aflicción física o espiritual que sufre la víctima del evento
dañoso, en el presente caso, resulta amparable tal concepto peticionado
como indemnización, ya que EL HECHO MISMO DE SER DESPEDIDO sin
causa justa PRODUCE SUFRIMIENTO EN EL DEMANDANTE, quien puede
ver su posible deterioro de su imagen ante sus familiares, amigos y la
sociedad en general; por lo tanto, corresponde fijar de manera prudencial
el monto indemnizatorio del concepto indicado>>. Ello en concordancia
con la jurisprudencia constitucional italiana que ha distinguido el daño
moral como un daño consecuencia. Así, se sostiene que el daño moral es
un momento tendencialmente transeúnte, de turbación psicológica. Pero
¿cómo probar el sufrimiento, la aflicción, la injusta turbación del estado de
ánimo? Cuando el titular de la pretensión es la misma víctima, la prueba
del daño moral termina por ser in re ipsa, vale decir, basta demostrar las
circunstancias en las que se produjo el hecho dañoso para presumirse la
existencia del dolor. (ESPINOZA ESPINOZA, Juan. “Sobre la necesidad de
establecer criterios apropiados para cuantificar la reparación del daño
subjetivo”. En: Normas Legales. Tomo 252, Mayo 1997, pp. 101-102). Y el
Código Civil peruano, Art. 1332°, dispone que si el resarcimiento del daño
no pudiera ser probado en su monto preciso, deberá fijarlo el Juez con
valoración equitativa.
Asimismo, la Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la
Corte Suprema de Justicia, en la Casación N°4977-2015. CALLAO, del 02 de
Mayo de 2016, establece: “Noveno.- La prueba que acredita la existencia de
daño para el caso en concreto, lo constituye básicamente el expediente de
amparo donde queda establecido que el demandante fue despedido
arbitrariamente”. En mi caso, se trató de un despido arbitrario o incausado
tramitado en el Expediente Judicial N°03102-2013-0-2001-JR-CI-01 cuyas
instrumentales estoy acompañando seguido por el recurrente contra la
empresa Electronoroeste S.A. en el Primer Juzgado Especializado Civil de
Piura, determinando la vulneración del derecho al trabajo con el despido
incausado, despido este que produjo sufrimientos en el recurrente con
deterioro de su imagen ante sus familiares, amigos y la sociedad en
general.
Décimo.- En ese orden, correspondería que por daño moral se ordene el
pago de la suma de S/.75,000.00 Setentaicinco mil y 00/100 Soles, monto
que estimo prudencial.
Décimo primero.- Conducta Antijurídica y Factor de Atribución a título de
Dolo: De la Resolución que estoy acompañando –expedida el 17 de Marzo
de 2009 por Sala Especializada Laboral de Piura-, se establece haber
probado por el recurrente la existencia del vínculo laboral: <<(…) por tanto,
queda acreditado que el demandante [Adriano Salomón Bastarrachea
Valdiviezo] laboró para la coemplazada Electronoroeste S.A. como Técnico
Operador, habiéndose producido la infracción de la Intermediación Laboral
contemplada en el artículo 5° de la Ley N°27626.>> (Considerando Octavo);
y, también, <<(…) quedando de esta forma acreditado que el demandante
laboró para la emplazada [Electronoroeste S.A.] desde el 01 de noviembre
del 2000 hasta el 24 de mayo del 2007 en dicho cargo; en tal sentido no
podía ser despedido sin que medie causa justa (…), en virtud del principio
de la primacía de la realidad como correlato de la irrenunciabilidad de los
derechos del trabajador que le reconoce el numeral 2) del artículo 26 de la
Constitución y que el Juez de Trabajo está obligado a tutelar a tenor del
artículo III del Título Preliminar de la Ley Procesal del Trabajo; habiendo
incurrido de esta forma en la infracción contemplada en el artículo 14 del
Decreto Supremo N°003-2002-TR, al haberse desnaturalizado la
intermediación laboral por la realización de una labor distinta a la
complementaria; máxime si lo contrario conduciría a violentar el tercer
párrafo del artículo 23 de la Constitución según el cual (…)>>
(Considerando Noveno); asimismo: <<Que, el denominado despido
represalia a que se contrae el numeral c) del artículo 29 del Decreto
Supremo 003-97-TR – TUO de la Ley de Fomento del Empleo o Ley de
Productividad y Competitividad Laboral – que invoca el actor como
sustento de su demanda sosteniendo haber sido objeto de represalia por
haber recurrido ante la Autoridad Administrativa de Trabajo reclamando la
constatación de su vínculo laboral con la empresa demandada, de su
tiempo de servicios, las remuneraciones percibidas, la labor realizada y la
desnaturalización de la intermediación laboral entre otros extremos-,
consiste en aquel despido que tiene por motivo el presentar una queja o
participar en un proceso contra el empleador ante las autoridades
competentes>> (Considerando Décimo Primero); de igual manera:
<<Que, en este sentido, el cese del actor sin que exista causa alguna e
inmediatamente después de efectuada la Inspección de Trabajo, conforme
se acredita del propio tenor inicial de su escrito del 08 de mayo del 2007,
de fojas ciento diecisiete y ciento dieciocho del expediente administrativo,
dirigido a la Sub Dirección de Inspecciones señalando (…) y la Certificación
Policial del 24 de mayo del 2007, de fojas sesenta, que deja constancia que
en tal fecha al trabajador [Adriano Salomón Bastarrachea Valdiviezo] ya no
se le permitió ingresar a su centro de trabajo en la Sub Estación Eléctrica
Coscomba (documento expedido por la Autoridad Policial dentro de su
atribución dispuesta por el segundo párrafo del artículo 45 del Reglamento
del TUO de la Ley de Fomento del Empleo – Decreto Supremo 001-96-TR
por lo que su tacha es infundada-, demuestra el nexo causal entre la queja
interpuesta ante la Autoridad Administrativa de Trabajo para que
comprueba las infracciones laborales cometidas por Electronoroeste S.A.
y su cese en el empleo, incurriéndose en la causal de nulidad de despido
contemplada en el artículo 29° inciso c) del Decreto Supremo N°003-97-TR
(…)>> (Considerando Décimo Tercero>>; habiéndose declarado
fundada la demanda de Nulidad de Despido interpuesta por Adriano
Salomón Bastarrachea Valdiviezo contra Electronoroeste S.A.; y en
consecuencia, SE ORDENA: Que la empresa demandada
ELECTRONOROESTE S.A. cumpla con reponer al demandante en el cargo
igual o similar al que venía desempeñando a la fecha del despido. El
despido en mención que obedeció a una actitud de represalia por la
denuncia que había formulado ante la Autoridad Inspectiva de Trabajo, se
encuentra previsto como despido nulo en el inciso c) del Artículo 29° del
Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N°728 aprobado por Decreto
Supremo N°003-97-TR.
En ese entender, entre el recurrente y la empresa Electronoroeste S.A. ha
existido una relación jurídica laboral previa, un contrato de trabajo, del cual
emergieron un conjunto de derechos y deberes –convencionales y legales-
que ambas partes están obligadas a cumplirlas (pacta sunt servanda), por
lo que al haberse puesto fin a la relación laboral por decisión unilateral de
la demandada mediante un despido nulo, sin que medie causa justa de
despido conforme a ley, resulta así evidente que Electronoroeste S.A. no
habría respetado el contrato de trabajo, incumpliéndolo en cuanto a su
obligación de permitir el ingreso al centro de labores al recurrente para
que trabaje bajo sus órdenes, lo cual implica entonces que se haya
incurrido en la inejecución de la obligación contractual, acto que constituye
una conducta antijurídica y causa de daño injusto e indemnizable. De otro
lado, el despido nulo del que fui objeto, es un hecho dañoso y el empleador
demandado que ordena su comisión ha procedido con dolo, esto es, con
conocimiento y voluntad no ejecuta su obligación de dador del trabajo, con
el ánimo de causar daño. Entonces, procede con dolo quien
deliberadamente no ejecuta la obligación (Artículo 1318° del Código Civil)
de proporcionarle trabajo al servidor. Por consiguiente, la antijuridicidad
de la acción y el factor de atribución a título de dolo quedan plenamente
acreditados.
Décimo Segundo.- Nexo Causal:
De conformidad con el Art. 22° de la Constitución Política de 1993, el trabajo
es la base del bienestar social y un medio de realización de la persona. A
través del trabajo el ser humano realiza el despliegue de sus facultades
productivas y el desarrollo pleno de sus facultades. El despido nulo del que
fui objeto lesiona este derecho fundamental. De las instrumentales que
estoy acompañando, entre ellas, la Resolución de fecha 17 de Marzo de
2009 (que confirmó la Sentencia apelada por Electronoroeste S.A.), y la
Casación Laboral N°4064-2009. PIURA, de fecha 02 de Junio del 2010 (que
declaró improcedente el recurso de casación interpuesto por dicha
empresa), se establece que fueron expedidas en el Expediente N°00496-
2007-0-2001-JR-LA-01 sobre Nulidad de despido y reposición en el trabajo
tramitado ante el Primer Juzgado Laboral de Piura, donde se demostró y
estableció con pronunciamiento de cosa juzgada que cuando
desempeñaba labores como técnico operador se me despide del trabajo al
impedírseme el ingreso al centro de labores, hecho ocurrido con fecha 24
de Mayo del 2007 y que fue acreditado con la certificación policial de fs.
sesenta de dicho proceso judicial; despido en mención que –conforme con
lo expuesto por el Juzgador, obedeció a una actitud de represalia por la
denuncia formulada ante la Autoridad Inspectiva de Trabajo, acreditándose
el nexo de causalidad circunstancial y temporal que tipifica la causal de
nulidad de despido invocada y que razonablemente apuntaba a impedir
arbitrariamente el reclamo del trabajador.
Como ha quedado anteriormente expuesto, aquel despido nulo por la
conducta de la empresa demandada Electronoroeste S.A. de que como
represalia por la denuncia que había formulado el recurrente ante la
Autoridad Inspectiva de Trabajo, se me impidió el ingreso al centro de
labores (inejecutando la empresa su obligación contractual mediante un
comportamiento doloso), me afectó ocasionándome sufrimientos de dolor,
angustia, aflicción, deterioro de imagen ante mis familiares, amigos y
sociedad en general, lastimándose severamente mi autoestima y el de mi
familia, sintiéndonos emocionalmente humillados. Entonces, la causa del
daño ha sido el despido nulo, pues de no haber sido así, jamás hubiera
iniciado un proceso judicial contra mi empleadora. Por consiguiente se
establece la existencia de una clara relación de causalidad –conocido en
doctrina también como Nexo Causal- entre el evento lesivo manifestado a
través del despido nulo al impedírseme el ingreso al centro de labores
como represalia por Electronoroeste S.A., y el daño producido,
manifestado en sufrimientos de dolor, angustia, aflicción...
VIII. VÍA PROCEDIMENTAL
Al presente proceso le corresponde tramitarse en la Vía del Proceso
Ordinario Laboral, de acuerdo con el Art. 61° de la Ley N°26636.
IX. MONTO DEL PETITORIO
Es de S/.75,000.00 (Setenta y cinco mil soles)
X. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL PETITORIO
Constitución Política del Estado: Art. 1º, sobre el respeto de la
dignidad de la persona como fin supremo de la sociedad y el Estado.
Art. 22°, el trabajo como un derecho fundamental y base del bienestar
social y un medio de realización de la persona.
Código Civil: Art. 1318°, en cuanto que procede con dolo quien
deliberadamente no ejecuta su obligación (inejecución de
obligaciones). Art. 1321º, en tanto dispone que queda sujeto a la
indemnización de daños y perjuicios quien no ejecuta sus
obligaciones por dolo; como en el caso de autos. Art. 1322º, respecto
a la indemnización por Daño Moral. Art. 1332º, en cuanto que, si el
resarcimiento del daño no pudiera ser probado en su monto preciso,
deberá fijarlo el juez con valoración equitativa.
Código Procesal Civil: Art. VII del Título Preliminar, en cuanto que el
juez debe aplicar el derecho que corresponda al proceso, aunque no
haya sido invocado por las partes o lo haya sido erróneamente.
Artículos 130º, 424º y 425º, sobre las formalidades, requisitos y
anexos de los escritos de demanda, que se cumplen en el presente
caso.
Ley Procesal del Trabajo N°26636, a contrario sensu del art. 4° inciso
2 literal j), en cuanto a la Competencia de su Juzgado de Trabajo por
razón de la materia.
XI. MEDIOS DE PRUEBA
De conformidad con lo dispuesto en el Art. 25° de la Ley Procesal del
Trabajo N°26636, ofrecemos de nuestra parte, los siguientes:
1.- El Expediente N°00496-2007-0-2001-JR-LA-01 sobre Demanda de
Nulidad de despido y reposición en el trabajo que interpuse contra la
empresa Electronoroeste S.A., y cuya existencia demuestro con las
instrumentales que estoy acompañando; expediente este que acredita la
existencia de daño moral, pues allí quedó establecido el despido nulo
demandado. Solicito se curse oficio al señor Juez del Primer Juzgado
Laboral de Piura (Juez Dr. Pedro Rubén Chira Tello) o Archivo Central del
Poder Judicial de Piura, para su remisión o las principales piezas
procesales del mismo.
2.- En cuatro (4) folios, Cargo de solicitud para el proceso de conciliación
presentada por el recurrente, ante el Centro de Conciliación Extrajudicial
La Puerta de Justicia Mahatma Ghandi CCPJ/MG, con fecha 22 de Junio
2018, peticionando que Electronoroeste S.A. cumpla con el pago de
S/.75,000.00 como indemnización por daños y perjuicios en concepto de
daño moral, más intereses legales, costas y costos procesales, en el Exp.
N°223-2018-CCPJ/MG. Acredita que el recurrente ha cumplido con la
exigencia prevista en el Art. 6° de la Ley N°26872.
3.- En tres (3) folios, Acta de Conciliación N°235-2018 de fecha 11 de Julio
del año 2018, en el Exp. N°223-2018-CCPJ/MG, donde se refiere que nos
invitaron a las audiencias de conciliación en dos oportunidades: la primera,
para el día 04/07/2018 a las 10:00 horas, y la segunda para el 11/07/2018 a
las 16:00 horas, no habiendo concurrido a ninguna de estas sesiones la
parte invitada empresa Electronoroeste S.A., habiéndose dejado
constancia de la sola asistencia de la parte solicitante señor Adriano
Salomón Bastarrachea Valdiviezo por dicho Centro de Conciliación que
extendió aquella Acta. Acredita que el recurrente ha cumplido con la
exigencia prevista en el Art. 6° de la Ley N°26872.
4.- En un (1) folio, copia de la boleta de remuneraciones de Mayo 2018, que
acredita la existencia de la relación laboral del recurrente con la
demandada, que se mantiene vigente.
5.- En ocho (8) folios, Resolución N°26 de fecha 17 de Marzo 2009, en la que
la Sala Especializada Laboral de Piura, confirma la sentencia de fojas 699
a 706, su fecha 30 de Octubre del 2008, que entre otros extremos, declara
fundada la demanda interpuesta por Adriano Salomón Bastarrachea
Valdiviezo contra la empresa Electronoroeste S.A. – ENOSA sobre Nulidad
de despido y ordena que la demandada reponga al demandante en sus
labores habituales y categoría al momento de producirse el despido, con lo
demás que contiene. Acredita la existencia del Exp. N°00496-2007-0-2001-
JR-LA-01 que también estoy ofreciendo como medio de prueba de la
existencia –y probanza- del daño moral demandado.
6.- En tres (3) folios, CAS. LAB. 4064-2009. PIURA, expedida por la Sala de
Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de
Justicia de la República, que declaró improcedente el recurso de casación
interpuesto por la empresa demandada Electronoroeste S.A.; y que
acredita la existencia del Exp. N°00496-2007-0-2001-JR-LA-01 que también
estoy ofreciendo como medio de prueba de la existencia del daño moral
demandado.
7.- En tres (3) folios, Resolución N°36, de fecha 12-08-2011, en cuyo numeral
3 se precisa que <<A fojas 825 obra el acta de reposición, en virtud de la
cual con fecha 25 de Enero del 2011, se ejecutó la Sentencia emitida en
autos, en donde se indica que, se está reponiendo como “Técnico
Operador de la sub estación Coscomba (…)>>. Acredita la existencia del
Exp. N°092-2007-0-2005-JR-LA-01 que también estoy ofreciendo como
medio de prueba de la existencia del daño moral demandado.
XII. ANEXOS que acompaño de los siguientes documentos:
1.A.- En un (1) folio, original de pago de Tasa Judicial por concepto de
ofrecimiento de pruebas en el importe de S/.41.50, que equivale al 50% de
la tasa por tratarse de una demanda de carácter laboral, de conformidad
con la Resolución Administrativa N°036-2018-CE-PJ.
1.B.- En un folio, original de pago de Tasa Judicial por concepto de
Derecho de Notificación Judicial por el importe de S/.4.30 cada una.
1.C.- En un (1) folio, copia legible del Documento Nacional de Identidad –
DNI N°02604355 del recurrente.
1.D.- En cuatro (4) folios, Cargo de solicitud para el proceso de conciliación
presentada por el recurrente, ante el Centro de Conciliación Extrajudicial
La Puerta de Justicia Mahatma Ghandi CCPJ/MG, con fecha 22 de Junio
2018.
1.E.- En tres (3) folios, Acta de Conciliación N°235-2018 de fecha 11 de Julio
del año 2018, en el Exp. N°223-2018-CCPJ/MG.
1.F.- En un (1) folio, copia de la boleta de remuneraciones de Mayo 2018.
1.G.- En ocho (8) folios, Resolución N°26 de fecha 17 de Marzo 2009
expedida por la Sala Especializada Laboral de Piura.
1.H.- En tres (3) folios, CAS. LAB. 4064-2009. PIURA, expedida por la Sala
de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de
Justicia de la República.
1.I.- En tres (3) folios, Resolución N°36, de fecha 12-08-2011.
1.J.- En un folio, Constancia de Habilitación al Letrado que autoriza,
expedida por el Ilustre Colegio de Abogados de Piura.
PRIMER OTROSÍ DIGO.- Otorgo al Abogado que autoriza la presente
demanda, Dr. Manuel Víctor Jara Nolasco, las facultades generales de
representación judicial a que se refiere el Art. 80° del Código Procesal Civil,
en concordancia con el Art. 74° del mismo cuerpo legal; declarando estar
debidamente instruido de la representación que otorgo y de sus alcances,
señalando domicilio el indicado en el introito de la demanda.
SEGUNDO OTROSÍ DIGO.- Me reservo el derecho de ampliar la demanda,
de conformidad con el Art. 428 de la norma procesal antedicha.
POR LO EXPUESTO: Sírvase admitir a trámite la demanda, darle el trámite
que la ley franquea y en su oportunidad declararla fundada en todos sus
extremos.
Piura, 03 de Octubre de 2018.