UNIDADES TECNOLÓGICAS DE SANTANDER
INFORME DE LABORATORIO DE REFRIGERACION
IDENTIFICACIÓN
PRÁCTICA N°:02
FECHA:DD/MM/AA
NOMBRE DE LA PRÁCTICA: REFIRGERANTE
INTEGRANTES
CÓDIGO:
NOMBRE:JUAN SEBASTIAN CAMACHO ALMEIDA
1102379705
NOMBRE: CÓDIGO:
NOMBRE: CÓDIGO:
PROGRAMA: GRUPO: Sub grupo: DOCENTE:
RESUMEN
Debido a la gran importancia que ha adquirido el agotamiento de la capa de ozono por la liberación de
sustancias agotadoras de ozono (SAO) al ambiente y el efecto de los gases invernadero, el cual tendrá en
cuenta los tipos de refrigerante como objetivo de entender de cómo funciona y como se deben de utilizar
cada tipo de refrigerante, para ser reincorporados a la actual red de Recuperación y Reciclaje de
Refrigerantes, con el fin de reducir el consumo de refrigerante y mantenimiento de la refrigeración y el aire
acondicionado y evitando de esta misma manera la liberación de los que han sido usados al medio
ambiente. Se establecen en este documento, la selección y descripción de algunos de los procedimientos
para los análisis químicos de refrigerantes recuperados, reciclados y regenerados
TABLAS DE DATOS Y GRÁFICAS
REFRIGERANTES
HISTORIA
En 1750 Franklin experimentó por primera vez con el uso de refrigerantes. Usó un vacío para
evaporar éter líquido y terminó con resultados significativos. Unos 100 años más tarde, James
Harrison inventó una máquina que podía comprimir cualquier gas a líquido y viceversa en un ciclo
continuo conocido como el ciclo de compresión / evaporación.
Antes de 1895, el ciclo continuo fue ampliamente utilizado en la mayor parte del mundo
industrializado. En los primeros días, cualquier gas podía usarse como refrigerante siempre que se
pudiera comprimir. Se tuvieron en cuenta varios factores, pero la masa fue uno de los más
importantes. El refrigerante más adecuado depende del diseño y el propósito de la máquina, siendo
la eficiencia el único objetivo de los diseños.
Los refrigerantes se convirtieron en un peligro importante para la década de 1920, lo que provocó
que las principales empresas pusieran en común sus recursos para encontrar mejores opciones.
Esto se debe a que los refrigerantes usados más comúnmente son tóxicos o inflamables. Se inventó
una nueva clase de productos químicos conocidos como clorofluorocarbonos (CFC). Este
compuesto está compuesto de carbono, flúor y cloro. No es tóxico, no es inflamable y tiene una
masa relativamente alta y se comprime fácilmente en forma líquida. El CFC también elimina una
gran cantidad de calor cuando se evapora, lo que lo convierte en un excelente refrigerante porque
no reacciona con nada. Es muy estable y lo único que puede descomponerlo es la luz ultravioleta.
Fue solo en la década de 1970 que los científicos se dieron cuenta de que el CFC no es inofensivo
en absoluto. Se dieron cuenta de que una vez que se rompieron los enlaces químicos, el cloro no
se descompone en la reacción. Esto es arriesgado porque destruye lentamente la capa de ozono
años más tarde. En 1995, la compañía de A / C móvil cambió a un nuevo refrigerante.
Actualmente, la mayoría de los sistemas usan refrigerantes a base de hidroclorofluorocarbono
(HCFC) e hidrofluorocarbono (HFC). Sus ventajas son similares a las de los CFC, pero no dañan el
escudo de ozono. Una de las principales características de cada sistema de aire acondicionado /
refrigeración es su contribución al calentamiento global (GW). El reemplazo más probable para
HCFC y HFC es hydrofluoroolefin (HFO). Tiene un GWP bajo y se puede usar con los sistemas de
diseño de refrigeración existentes. La idea es eliminar los HCFC y los HFC para el año 2030.
FLUIDOS REFRIGERANTES, CARACTERISTICAS E IMPACTO AMBIENTAL
Un fluido refrigerante es una sustancia que puede absorber y transportar grandes cantidades de
calor. El refrigerante en fase líquida absorbe calor estando a baja presión, con lo cual cambia a fase
vapor; ese calor absorbido lo libera cuando está a alta presión y pasa de fase gaseosa a líquida. Los
refrigerantes, por su interacción con su objetivo primario, se pueden agrupar en:
Refrigerantes primarios: aquellos que absorben calor al evaporarse a cierta temperatura y presión,
para transferirlo hacia la atmósfera.
Refrigerantes secundarios: cualquier fluido enfriado mediante un refrigerante primario que circula
como fluido de transferencia de calor para retirar la carga térmica del sistema.
DENOMINACIÓN DE LOS REFRIGERANTES
La nomenclatura de los refrigerantes corresponde a algunas características de su origen las cuales
conforman las series que se conocen universalmente, tal como se muestra en la tabla 1 de la
clasificación del estándar 34 de la Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración
y Aire Acondicionado - ASHRAE.
Los refrigerantes se conocen por su denominación simbólica numérica adoptada internacionalmente
por la Organización Internacional de Normalización (ISO 817), por su fórmula o por su nombre
químico. En el estándar americano ANSI/ASHRAE 34, como denominación simbólica numérica, se
asignó un código que identifica a cada refrigerante el cual consiste de una letra seguida por un
número. Este código se establece a partir de su fórmula química así:
La letra minúscula denota un gas isómero, ésta indica la simetría en pesos atómicos. El más
simétrico no tiene letra y al aumentar la asimetría se colocan las letras a, b, c, etc., por ejemplo en
el R134a
• La letra mayúscula denota una mezcla zeotrópica y quedan dentro de la serie 400. Por ejemplo en
el R401A. Las letras A, B, C, a la derecha del número se utilizan para diferenciar mezclas con los
mismos componentes pero con diferente proporción. Ejemplos: R401A, R401B, R407C.
• Si la mezcla es azeotrópica quedan en la serie 500 y el número es arbitrario, responde al orden
de aparición del refrigerante. Ejemplos: R502, R507.
• Los compuestos orgánicos misceláneos tienen asignada la serie 600, por ejemplo R600a para el
isobutano.
• Para los refrigerantes inorgánicos se reserva la serie 700 agregando la masa molecular. Ejemplo:
R717 que es el amoniaco. La codificación de los refrigerantes se apoya sobre la norma internacional
ISO 817:
• El símbolo R surge de la palabra refrigerante.
• El primer dígito comenzando por el lado izquierdo representa el número de átomos de carbono
menos 1 (no se usa cuando es igual a cero).
• El segundo dígito de izquierda a derecha indica el número de átomos de hidrógeno más 1.
• El tercer dígito de izquierda a derecha designa el número de átomos de flúor del compuesto.
• En el caso de que estén presentes dobles enlaces de carbono, un cuarto dígito que indica el
número de tales enlaces precederá a los demás.
• Cuando hay bromo se adiciona una B posterior a los números y el número de átomos de bromo
Ejemplo: R22 o clorodifluorometano (CHClF2).
En los códigos de las mezclas zeotrópicas (serie 400), a la cifra 4 se le adicionará un número
arbitrario de la mezcla, en general por orden de aparición, más la letra A, B, etc, dependiendo de
las diversas proporciones de la mezcla.
Ejemplo: R404A
En los códigos de las mezclas azeotrópicas (serie 500), a la cifra 5 se le adiciona un número
arbitrario de la mezcla, más la letra A, B, etc, dependiendo de las diversas proporciones de la
mezcla.
Ejemplo: R507A
CLASIFICACIÓN DE LOS REFRIGERANTES POR GRUPO DE SEGURIDAD
La clasificación de seguridad para los gases refrigerantes, se basa en la toxicidad y la inflamabilidad.
La clasificación de la toxicidad está basada en los índices TLV/TWA. Siendo:
TLV (Threshold Limit Value): Concentración máxima permisible, expresada en la exposición al
gas en el orden de 8 a 12 horas por día, 5 días a la semana, durante 40 años.
TWA (Time-Weighted Average): Concentración ponderada en el tiempo, expresada en horas por
día, de exposición a la sustancia peligrosa.
Los gases refrigerantes están clasificados en dos clases, dependiendo del tiempo máximo
permisible en que una persona puede estar expuesta a éstos.
De acuerdo con el estándar ANSI/ASHRAE 34 (tabla 2) se clasifican los refrigerantes por su grupo
de seguridad, esta clasificación consta de una letra que indica su toxicidad y un número que indica
su inflamabilidad.
Según su toxicidad, los refrigerantes están divididos en dos grupos:
Clase A: toxicidad no identificada a concentraciones iguales o superiores a 400 ppm (400ml/m ).
Clase B: se tiene evidencia de toxicidad a concentraciones inferiores a 400 ppm (400ml/m ).
Según su inflamabilidad, los refrigerantes están divididos en tres grupos:
Clase 1: no muestra propagación de llama. Prueba en aire a 21°C y 101 kPa.
Clase 2: baja propagación de llama. Límite inferior de inflamabilidad superior a 0.10 kg/m a 21°C y
101 kPa, calor de combustión inferior a 19 kJ/kg.
Clase 3: altamente inflamable, límite inferior de inflamabilidad inferior o igual a 0.10 kg/m a 21°C,
101 kPa, calor de combustión superior o igual a 19 kJ/kg.
UNIDADES DE MEDIDA DEL IMPACTO AMBIENTAL DE LOS REFRIGERANTES
Los métodos y unidades de medida para determinar el impacto de los refrigerantes, han sido
variados y cada uno en su área de interés representa un esfuerzo por cuantificar de qué manera
impactan en general la capa de ozono y el calentamiento global.
La preocupación actual de los fabricantes de equipos y de usuarios de sistemas de refrigeración y
climatización, así como de organismos que velan por la protección del medio ambiente, ha llevado
a desarrollar diversos indicadores, que serán mencionados en este capítulo, a continuación se
describen:
Potencial de Agotamiento de Ozono, PAO (ODP, por sus siglas en inglés): El PAO es la relación
del impacto sobre el ozono que posee una sustancia química comparada con el impacto de una
masa igual de CFC-11. Así, el PAO del CFC-11 es definido como 1. Otros CFC y HCFC tienen PAO
en el intervalo entre 0.01 y 1.0. Los HFC tienen un PAO cero debido a que estos no contienen cloro.
Potencial de Calentamiento Global, PCG (GWP, por sus siglas en inglés): El PCG es usado
para comparar la capacidad de diferentes gases de efecto invernadero (GEI) para atrapar calor de
la atmósfera. Los PCG están basados en la eficiencia radiactiva (capacidad de absorber calor) de
cada gas, relativa al dióxido de carbono, así como la velocidad de descomposición de cada uno (la
cantidad eliminada de la atmósfera en un número dado de años) relativa a la del CO . Los PCG
ofrecen una vía para convertir las emisiones de diferentes GEI en una medida común que permita a
los analistas del clima integrar los impactos radiactivos de varios gases de efecto invernadero en
una medida uniforme denominada equivalentes en carbón o dióxido de carbono. De acuerdo con el
Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), el PCG tiene
típicamente una incertidumbre en su determinación de un 35%.
Como la degradación del CO en la atmósfera sigue un mecanismo diferente al de otros gases de
efecto invernadero, los tiempos de vida media de las sustancias juegan un papel importante en los
valores del PCG. Las partes del Convenio Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático
(UNFCCC, por sus siglas en inglés) han estado de acuerdo en usar los PCG basados en un tiempo
de 100 años.
Tiempo de Vida Media: La vida media de una sustancia es el tiempo necesario para que la
concentración original de esa sustancia en la atmósfera disminuya a la mitad por acción de las
transformaciones químicas o por remoción.
Cuando la presencia de una sustancia en la atmósfera es larga, se dice que esa sustancia es estable,
muy persistente y que sus efectos dañinos seguirán sucediendo con la misma intensidad. Por
ejemplo, si un CFC en particular tiene una vida media de 100 años significa que la emisión de una
pequeña cantidad de este refrigerante tomará cerca de 700 años hasta que sus efectos ambientales
sean despreciables. Por lo tanto, para la sustitución de refrigerantes, es importante elegir sustancias
con una vida media corta, que aseguran un menor impacto ambiental.
Desde el sector de la refrigeración, la contribución directa de “gases de efecto invernadero” ya se
está disminuyendo gracias a la limitación de las emisiones tanto por la aplicación de buenas
prácticas, el uso de métodos más estrictos para evitar fugas en los 2 2 19 sistemas de refrigeración,
por las prácticas de recuperación y reciclaje, como por el uso de sustancias alternativas como
refrigerantes (WMO, 2007) (IPCC, 2005).
CLASES DE REFRIGERANTES
Halocarbonados
Son compuestos químicos o combinaciones de átomos que consisten de una estructura de carbono
a la que se unen átomos del grupo VII A de la tabla periódica, conocidos como halógenos (flúor,
cloro y/o bromo). Los refrigerantes pertenecientes a este grupo se dividen en tres grupos básicos
así: clorofluorocarbonos - CFC, hidroclorofluorocarbonos - HCFC, hidrofluorocarbonos - HFC y
mezclas entre ellos.
CFC: Los refrigerantes clorofluorocarbonos o CFC son sustancias derivadas de los hidrocarburos
saturados, que contienen átomos de cloro y flúor sustituyendo átomos de hidrógeno. Su estabilidad
química y volatilidad hacen que se acumulen fácilmente en la atmósfera, alcanzando la estratósfera
y permaneciendo en ella hasta por 100 años. Utilizados como agentes propulsores en aerosoles y
aislantes, han tenido gran aplicación en la refrigeración doméstica y el acondicionamiento de aire
móvil. Los refrigerantes más representativos de esta familia son el R11 y el R12. La afectación
ambiental con el ataque a la capa de ozono (discutida por algunos científicos), generó su control y
posterior eliminación para uso a nivel mundial.
HCFC: Los hidroclorofluorocarburos o hidroclorofluorocarbonos son cada uno de los derivados de
los hidrocarburos que contienen átomos de hidrógeno, cloro y flúor. El átomo de hidrogeno en su
molécula les permite oxidarse con mayor rapidez en la parte baja de la atmósfera y afectar menos
la capa de ozono. Son sustitutos a mediano plazo de los CFC, por unos pocos años más, aunque
este período se podría acortar debido a las presiones internacionales, movimientos ecológicos
internacionales o intereses comerciales.
Los refrigerantes de esta familia más utilizados son el R22 en aplicaciones de aire acondicionado,
bombas de calor y refrigeración comercial y el R123 en enfriadores centrífugos (chillers) de aire
acondicionado. Los HCFC, como refrigerantes de transición, siguen siendo una buena alternativa en
sistemas comerciales de refrigeración y aire acondicionado con una corta vida útil pues su
fabricación y uso ya están siendo controlados
HFC: Los hidrofluorocarburos o hidrofluorocarbonos son cada uno de los derivados de los
hidrocarburos que contienen átomos de hidrógeno y flúor y no contienen cloro en su molécula
oxidándose con gran rapidez en capas bajas de la atmósfera. Su uso aparece como una alternativa
para sustituir los CFC puesto que no afectan la capa de ozono, sin embargo, los refrigerantes de
esta familia son “gases de efecto invernadero”, que ocasionan problemas de calentamiento global.
El R134a, en equipos de aire acondicionado y en refrigeración doméstica y comercial, es el
refrigerante más conocido de esta familia. El uso de R134a, conocido erróneamente en el comercio
como “refrigerante ecológico”, ocasiona serios problemas ambientales debido a su elevado valor de
PCG.
Mezclas: Son la unión de dos o más sustancias refrigerantes distribuidas uniformemente en
proporciones variables. Las mezclas se emplean para alcanzar propiedades que cumplen con
muchos propósitos útiles en refrigeración y surgen como alternativas transitorias adicionales para
ayudar a acelerar el abandono de las sustancias destructoras de ozono. Por ejemplo, una mezcla
de componentes inflamables y no inflamables puede resultar en un producto no inflamable.
Nota: Bajo ninguna circunstancia se deben mezclar refrigerantes artesanalmente para ser cargados
en un sistema, pues se causarán daños irreparables en el equipo y se perjudicará al cliente.
Solamente un fabricante reconocido de mezclas refrigerantes realiza este proceso e informa los
rangos de operación técnica de sus productos y los respalda con la garantía de compra.
Las mezclas pueden dividirse en dos categorías: zeotrópicas y azeotrópicas;
Mezclas Zeotrópicas: se llama así a las mezclas formadas por dos o más componentes
(refrigerantes puros) de diferente volatilidad. Cuando estas mezclas se evaporan o se condensan
en un sistema de refrigeración, su composición y su temperatura de saturación cambian. Al hervir
esta mezcla en un evaporador, la composición del líquido remanente cambia. Esto es, al empezar a
hervir el líquido, se evapora un porcentaje más elevado del componente más volátil. Por lo tanto,
conforme continúa hirviendo la mezcla, el líquido remanente tiene menor concentración del
componente más volátil, y mayor concentración del menos volátil. El cambio de composición del
líquido da como resultado un cambio en el punto de ebullición.
Unas definiciones importantes:
Punto de burbuja (bubble point): Se conoce como la temperatura a la cual empieza a hervir el
líquido refrigerante (líquido saturado).
Punto de rocío (dew point): Temperatura a la cual se evapora la última gota de refrigerante líquido
(vapor saturado).
Deslizamiento de temperatura (glide): Es el fenómeno en el cual a una misma presión, la
temperatura del punto de burbuja es más baja que la del punto de rocío para cualquier mezcla
zeotrópica. En otras palabras, es la diferencia expresada en grados Celsius, entre la temperatura en
la que empieza a cambiar de fase un refrigerante y la temperatura a la que termina el cambio de
fase, a una misma presión; esta diferencia puede variar dependiendo de la mezcla, desde 1° o 2 °C
hasta varias decenas de grados. Este deslizamiento de temperatura también ocurre en el
condensador, pero aquí, la temperatura de condensación disminuye en lugar de aumentar.
A las mezclas zeotrópicas comerciales, se les debe asignar un número de identificación en la serie
400, tal como se indica en la figura 2 de la página 14 de este manual. La mezcla zeotrópica más
utilizada en refrigeración comercial es el R404A mientras que en aire acondicionado se utilizan el
R407C y el R410A.
Mezclas Azeotrópicas: se llama así a las mezclas formadas por dos o más componentes
(refrigerantes puros) con similar volatilidad. Cuando estas mezclas se evaporan o se condensan en
un sistema de refrigeración, su composición y su temperatura de saturación no cambian. Al hervir
estas mezclas en un evaporador, la composición del líquido remanente no cambia, se comportan
como si estuvieran formadas por un solo componente.
Refrigerantes inorgánicos
Son compuestos químicos o combinaciones de los elementos de la tabla periódica que no contienen
carbono, excepto el CO2. Los refrigerantes inorgánicos más comunes son el agua R718, el
amoníaco R717 y el dióxido de carbono R744.
Agua, R718: Como refrigerante primario, el agua es utilizada en los procesos de refrigeración por
absorción acompañada del bromuro de litio o amoníaco en máquinas de aire acondicionado y, como
absorbedor acompañado del amoníaco en máquinas de refrigeración. El agua es una opción
refrigerante atractiva porque no es tóxica ni inflamable, sin embargo, es un refrigerante que funciona
a muy baja presión. Debido a las bajas presiones y las tasas muy elevadas de flujo volumétrico que
requieren los sistemas de compresión de vapor de agua, es necesario recurrir a diseños de
compresores que son poco habituales.
Amoníaco, R717: Es un gas incoloro, corrosivo, irritante, tóxico y de olor sofocante. Su fórmula
química es NH3. Se emplea como refrigerante en la industria en general, en la producción de
fertilizantes y en productos de limpieza, entre otros. Aunque no afecta metales ferrosos como el
aluminio y el bronce fosfórico, en la presencia de humedad destruye los metales no ferrosos como
el zinc, el cobre, y sus aleaciones. Por sus cualidades termodinámicas, el amoníaco es uno de los
mejores refrigerantes, supera considerablemente a los demás y tiene más alto coeficiente de
transferencia de calor, lo que permite usar tuberías de menor diámetro en los aparatos de similar
capacidad.
Dióxido de Carbono, R744: Es un gas incoloro e incombustible. Su fórmula química es CO . El
R744 tiene varias propiedades convenientes como refrigerante: disponibilidad, bajo PCG, baja
toxicidad y costo reducido. Aunque se le atribuye una baja eficiencia energética, es usado como
refrigerante alternativo, especialmente en grandes compañías con amplios programas ambientales.
Es probable también que los sistemas fabricados con R744 sean de menor tamaño que los que usan
refrigerantes comunes. Sin embargo, estas ventajas se ven compensadas por el hecho que el uso
del R744 en las aplicaciones de aire acondicionado exige altas presiones de funcionamiento, lo que
reduce la eficiencia operativa y por ende contribuye a producir un mayor nivel de emisiones
indirectas de CO a causa del mayor consumo de energía.
El R744 tiene aplicación en sistemas industriales como refrigerante de baja temperatura y en
sistemas configurados en cascada, con R717 en la fase superior y R744 en la fase inferior. La
eficiencia energética de los sistemas que funcionan con R744 puede ser similar a la de los que usan
R22, R717 y R410A, con un rango de evaporación de -40°C y -50°C. El R744 también se usa como
fluido termo portador en los sistemas indirectos. Existen perspectivas de usar el R744 en sistemas
de aire acondicionado en automóviles y trenes. También se espera encontrarlo como refrigerante en
refrigeradores domésticos y bombas de calor.
1.4.3 Refrigerantes orgánicos
Son compuestos químicos o combinaciones de los elementos de la tabla periódica que contienen
carbono, excepto el R744. Los refrigerantes orgánicos más comunes son los hidrocarburos HC los
halocarbonados y combinaciones entre ellos.
Hidrocarburos, HC: Se conoce con este nombre a los compuestos bioquímicos formados
únicamente por carbono e hidrógeno. Químicamente, consisten en una estructura de carbono a la
que se unen átomos de hidrógeno. Refrigerantes pertenecientes a este grupo son: el etano (R170),
el propano (R290) y el isobutano (R600a).
Etano, R170: gas inflamable, incoloro e inodoro. El etano es más pesado que el aire; puede alcanzar
largas distancias, localizar una fuente de ignición y regresar en llamas. Puede formar mezclas
inflamables con el aire. Los escapes de este gas, pueden ocasionar asfixia por desplazamiento de
oxígeno.
Propano, R290: gas inflamable, incoloro, con un ligero olor a altas concentraciones. Se utiliza como
materia prima para diversos procesos químicos como reformación de vapor, clorinación y nitruración.
Los hidrocarburos HC o sus mezclas utilizadas en refrigeración requieren niveles de pureza altos y
prácticas de mezcla que sólo puede garantizar el fabricante.
Isobutano, R600a: es un gas licuado comprimido, incoloro, de olor característico, es más denso
que el aire y puede extenderse a ras del suelo con posible ignición en punto distante. Este
refrigerante es uno de los principales sustitutos de los CFC especialmente en el sector doméstico.
Sin embargo, en los procesos y diseños de fabricación y mantenimiento se debe tener en cuenta su
carácter inflamable. Ello exige la adopción de medidas tales como la adecuada ventilación, el uso
del equipo eléctrico apropiado, la prevención de fugas de refrigerante y del acceso a los
componentes eléctricos, el uso de materiales eléctricos sellados o con dispositivos anti chispas
cuando se tiene acceso a fugas de refrigerante y el uso de técnicas apropiadas de soldadura,
preferentemente evitando las operaciones de soldadura con llama, en sistemas ya cargados.
Algunas mezclas de hidrocarburos HC, como la del R290 más R600a al 50%, han permitido la
sustitución del refrigerante en equipos domésticos sin necesidad de intervenir el sistema para
cambiar componente alguno, lo que se conoce como “drop-in”. Los hidrocarburos HC y sus mezclas,
que han tenido un uso limitado, presentan propiedades termodinámicas adecuadas y muy similares
a las del R134a y las del R12 y permiten lograr un alto y mejor nivel de eficiencia energética
comparativa. La sustitución de refrigerantes sintéticos por hidrocarburos HC se realiza con productos
que contienen propano R290, en mayor proporción y mezclas con isobutano R600a y etano R170.
PROCEDIMIENTOS ASOCIADOS PARA LA IDENTIFICACIÓN DE UN REFRIGERANTE
En este numeral se describirán los métodos, herramientas y procedimientos recomendados para
identificar un gas refrigerante ya sea que éste se encuentre contenido en un recipiente o al interior
de un sistema de refrigeración o aire acondicionado.
Identificación del refrigerante contenido en un cilindro
Las dos características que pueden indicarle el tipo de refrigerante que se encuentra al interior de
un cilindro son: el color del cilindro y la marcación o etiqueta del mismo. La manera más sencilla y
segura de determinar el tipo de refrigerante contenido en un cilindro es ver la etiqueta con la cual el
fabricante marca su producto.
Identificación del refrigerante por verificación de la etiqueta o el rótulo del envase:
En la etiqueta de un cilindro que contiene un refrigerante se podrán encontrar diferentes nombres o
designaciones para la misma sustancia, por ejemplo el refrigerante 12 lo podrá encontrar marcado
como R12, CFC12, diclorodifluorometano, CF2Cl2, etc. A continuación encontrará los datos básicos
que identifican una sustancia refrigerante:
• Nombre comercial: es el nombre que el fabricante le da a su producto. Por ejemplo: Freón-12,
Genetron-11, Algofrene-11.
• Nombre químico: se puede utilizar el nombre químico completo de la sustancia o su fórmula
química. Para el refrigerante 12 por ejemplo: diclorodifluorometano o CF2Cl2.
• Número CAS: número asignado por el Chemical Abstracts Service (CAS) de Estados Unidos para
identificar una sustancia química. Para el refrigerante 12 por ejemplo el número CAS es: 75-71-8.
• Número UN: corresponde al número de identificación que las Naciones Unidas (UN) dan a las
sustancias químicas. Para el refrigerante 12 es UN 1028. El sistema de numeración de las Naciones
Unidas provee un número de identificación único para cada sustancia química.
• Número ASHRAE: número asignado por la American Society of Heating, Refrigeration and Air
Conditioning Engineers (ASHRAE). Identificación por código de colores: Como una guía para
identificar rápidamente el tipo de refrigerante que se encuentra contenido en un cilindro existe un
código de colores que siguen la mayoría de fabricantes en el mundo, la asignación de colores para
cada refrigerante la propone la Guía N del Instituto de Refrigeración, Calefacción y Aire
Acondicionado - AHRI12 y se puede consultar en la Herramienta rápida para detectar SAO13. Enla
tabla se muestra el código de colores para algunas sustancias refrigerantes.
Identificación del refrigerante contenido en un sistema de refrigeración o acondicionamiento
de aire
No existe un método específico que garantice al 100% establecer el refrigerante contenido en un
sistema de refrigeración. Sin embargo, a continuación se presentan una serie de procedimientos
que pueden ayudar a determinar el refrigerante que se encuentra operando en un sistema.
Pregunte: indague con los usuarios y encargados del equipo, ellos pueden tener la información que
necesita, pregunte también por las hojas de mantenimiento, manuales, catálogos y documentación
técnica de los componentes del sistema.
Inspeccione físicamente el sistema: generalmente, en los sistemas existen placas de marcación
en donde se encuentra información técnica, entre la cual puede estar el tipo de refrigerante
empleado. Este tipo de información también se encuentra en las unidades manejadoras de algunos
sistemas de refrigeración.
Inspeccione el compresor: es frecuente que la unidad de compresión de los sistemas de
refrigeración tengan una marquilla en donde se especifica el tipo de refrigerante con el cual está
operando.
Inspeccione la válvula de expansión: al igual que el compresor, la válvula de expansión tiene
información sobre el tipo de refrigerante con el cual trabaja.
Pregunte por la aplicación que se le da al sistema: conocer la aplicación o función que presta el
equipo es de mucha utilidad porque esto puede ayudar a conocer los rangos de temperatura en los
que se encuentra trabajando y por ende le servirá para limitar los tipos de refrigerantes que puedan
estar contenidos en él.
Utilice la relación presión – temperatura: las presiones de vapor de los refrigerantes puros,
medidas a una cierta temperatura, son suficientemente distintas para la mayoría de los refrigerantes,
únicamente los pares R12/R134a y R11/R123 tienen presiones de vapor muy similares que impiden
la utilización de este método para identificarlos con seguridad. Si se cuenta con los equipos
necesarios (termómetros y medidores de presión) se puede establecer la relación P/T, presión vs.
temperatura del gas contenido; estas mediciones deben hacerse al mismo tiempo y en los mismos
puntos; comparando 30 esta relación con las contenidas en las tablas para cada refrigerante se
puede llegar a determinar el tipo de refrigerante utilizado. Este método puede también utilizarse en
el caso de gases contenidos en cilindros, en especial cuando la información de la etiqueta y el color
del cilindro no son confiables.
Pruebas de laboratorio y equipos especiales
Existen equipos especiales que permiten conocer con exactitud el tipo de refrigerante que está
contenido en un cilindro o en un sistema de refrigeración. También existen equipos que, si bien no
informan cuál es el refrigerante contenido, ayudan a detectar las fugas. A continuación se presentan
la descripción y el funcionamiento de estos equipos.
Identificador de refrigerantes: los identificadores de refrigerantes son unidades portátiles que
permiten la identificación confiable del tipo de gas refrigerante contenido en un cilindro o sistema.
Actualmente estos equipos permiten la identificación de gases CFC, HCFC, HFC y HC, su pureza,
la composición de las mezclas y los contenidos de agua. Vienen acondicionados para conectarse
directamente a los cilindros de refrigerante, con procedimientos relativamente sencillos. Este
identificador de refrigerante permite determinar la concentración de peso de: CFC-R12, HFC-R134a,
HCFC-R22, HC y aire; mezclas de HFC; por ejemplo: R404, R407, R410, etc.
RELACIÓN ENTRE EL ACEITE Y EL REFRIGERANTE
El aceite para refrigeración se requiere para lubricar las partes móviles del compresor, ya que sin
lubricación el compresor simplemente no funcionaría o se dañaría rápidamente. Si el aceite
permaneciera en el cárter, donde le corresponde, se eliminarían muchos problemas causados por
éste en los sistemas de refrigeración. Cuando un compresor es puesto en operación se inicia su
proceso de lubricación y es casi imposible evitar que parte del aceite sea bombeado junto con el
vapor de refrigerante comprimido y que circule a través del sistema. Pequeñas cantidades de aceite
no son dañinas y de hecho, pueden ser benéficas al lubricar algunos accesorios como las válvulas.
Sin embargo, en otros componentes como el evaporador, el condensador, el recibidor, etc., no es
necesario ni deseable y en grandes cantidades crea problemas, la mayor parte de los cuales pueden
evitarse manteniendo al aceite donde le corresponde, en el cárter.
La severidad de los problemas varía con el tipo de sistema y el refrigerante empleado, ya que el
bombeo de aceite hacia el sistema, no es de consideración en equipos pequeños de media y alta
temperatura, como son los refrigeradores domésticos y unidades acondicionadoras de aire tipo
ventana, los cuales están diseñados para que el aceite sea regresado al compresor por el mismo
refrigerante. En sistemas más grandes o de baja temperatura, la presencia de aceite es algo que no
debe ser pasado por alto y se deben tomar las precauciones necesarias para evitarlo.
Los problemas con el aceite en los sistemas de refrigeración, generalmente se deben a una de estas
tres causas:
• Dilución en el cárter.
• Retorno de aceite.
• Estabilidad térmica.
Cabe mencionar que algunos de los problemas con aceites de origen mineral, que eran más
frecuentes en años pasados, en la actualidad son menos serios gracias a que los aceites para
refrigeración han sido mejorados como resultado de la estrecha colaboración entre la industria de
los aceites y la de refrigeración.
La relación más importante entre el aceite para refrigeración y los refrigerantes es la miscibilidad,
misma que se define como la capacidad que tienen estos para mezclarse y volver a separarse sin
generar cambios químicos en ninguno de ellos .Los refrigerantes son miscibles con los aceites en
diferentes proporciones, dependiendo del tipo de refrigerante, la temperatura y la presión. El
refrigerante disuelto en aceite hace que este último sea más fluido, existiendo una relación directa
entre el grado de fluidez del aceite y la cantidad de refrigerante disuelta.
Los refrigerantes que son más solubles en aceite tienden a mantener el aceite más fluido, haciendo
más fácil su transporte a través del sistema. Con los refrigerantes menos solubles, el retorno de
aceite es más complicado. Otro aspecto muy importante de esta relación, es la forma en que afecta
la viscosidad. Dependiendo del porcentaje de refrigerante en el aceite y de la temperatura, la
viscosidad de la mezcla se ve disminuida. En el caso de los refrigerantes de hidrocarburo, estos, en
general, no afectan el comportamiento de los aceites tanto minerales como sintéticos, pero
específicamente a los aceites sintéticos de origen poli-alkilen glicol (PAG) si les disminuye en un
buen porcentaje la viscosidad, razón por la cual es necesario aumentar el índice de viscosidad IV
de estos, para no perder rendimiento en la operación del sistema.
Los aceites lubricantes modernos de origen mineral, se preparan especialmente para ser utilizados
en sistemas de refrigeración, con un alto grado de refinamiento y en algunos casos, tratados con
aditivos para mejorar la estabilidad. Esta mejora en la relación aceite-refrigerante dentro de los
sistemas, se debe a un mejor diseño de los equipos de refrigeración, al progreso en el proceso de
la refinación del aceite y sobre todo, al mayor conocimiento de cómo se comportan los aceites en
los sistemas de refrigeración.
Desde la aparición de los HFC, que no son miscibles con los aceites minerales, los fabricantes han
trabajado para crear nuevos lubricantes. El uso de un lubricante que no sea miscible con un
refrigerante HFC afecta negativamente la eficiencia del sistema de refrigeración; entonces, el aceite
no miscible se separa en masas congeladas impidiendo el flujo de refrigerante en los dispositivos
de expansión y elementos de transferencia de calor. El aceite no miscible se deposita en el fondo
de los tubos del evaporador, provocando la falta de retorno de aceite al compresor, acelerando el
desgaste de los componentes, hasta ocasionar la quema del compresor; es por esto que la
aplicación de nuevos refrigerantes como el R134a, ha demandado el desarrollo de nuevos
lubricantes. Las propiedades deseables para los lubricantes son:
• Miscibilidad aceptable con el refrigerante, con o sin aditivos (idealmente de una sola fase en un
rango amplio de temperaturas)
• Buena estabilidad térmica para la mezcla.
• Compatibilidad con los materiales del sistema.
• Baja toxicidad.
• Disponibilidad comercial a un costo razonable.
Bajo estos parámetros, existen conceptos importantes a tener en cuenta al momento de seleccionar
un aceite lubricante para una aplicación específica; algunos de estos son:
Relación viscosidad-temperatura: Para identificar si un aceite es sintético o mineral se puede
utilizar el índice de viscosidad (IV), en donde, los aceites poco estables ante las variaciones de
temperatura, como los minerales, tendrán valores de IV por debajo de 35 y aceites muy estables
ante las variaciones de temperatura, como los sintéticos, tendrán valores de IV por encima de 50.
Materiales afines a los aceites (empaques, tuberías, entre otros): En diferentes partes de un
sistema de refrigeración se utilizan empaques o juntas tóricas (o-rings) fabricados con elastómeros
permanentemente expuestos tanto al aceite como al refrigerante. La mezcla de refrigerante-aceite
puede causar que estos elastómeros se encojan o se hinchen, debilitándolos, no permitiendo que
sellen y hasta ocasionándoles una modificación de su posición original. Para seleccionar el material
de los empaques o juntas tóricas (o-rings) a utilizar, se debe verificar que el porcentaje de incremento
en peso del elastómero sea mínimo o nulo; así verifica la afinidad de la pieza y asegura su función
en el sistema de refrigeración. En el caso de los refrigerantes de hidrocarburo, estos reaccionan
desfavorablemente con los empaques de caucho natural, deformándolos, por lo cual es aconsejable
reemplazarlos por cauchos tipo vitón o nitrilo.
En el caso de los materiales de las tuberías, en general, no existen dificultades entre los refrigerantes
y aceites de los sistemas de refrigeración o acondicionamiento de aire, excepto cuando se utiliza
amoníaco como refrigerante, en cuyo caso es necesario utilizar tuberías de acero para garantizar su
estabilidad.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS