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Historia del Monacato en Europa

Este documento presenta una historia del monacato en Europa desde sus orígenes en el desierto hasta la época de Cluny. Se divide en 7 secciones que describen la evolución de la vida monástica y sus reglas, la influencia de figuras como San Benito, el papel de los monasterios en la sociedad, y los cambios introducidos por los movimientos de reforma que buscaban emular la iglesia primitiva.

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Historia del Monacato en Europa

Este documento presenta una historia del monacato en Europa desde sus orígenes en el desierto hasta la época de Cluny. Se divide en 7 secciones que describen la evolución de la vida monástica y sus reglas, la influencia de figuras como San Benito, el papel de los monasterios en la sociedad, y los cambios introducidos por los movimientos de reforma que buscaban emular la iglesia primitiva.

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INDICE GENERAL

I. La llamada del desierto


Los eremitas del desierto

San Pacomio y la vida comunitaria

San Basilio

La tradición del desierto transmitida a Occidente

Los primeros monjes de Occidente

II. La Regla de san Benito


San Benito y su biógrafo

La Regla y sus fuentes

La profesión del monje según la Regla

La vida del monje según la Regla

III. Santos viajeros y patronos regios


Columbano en la Galia

El primitivo monacato irlandés

Columbano y la nobleza merovingia

Los monasterios dúplices en la Galia

La Regla mixta en la Galia y en Hispania

IV Inglaterra y Europa continental


Fundaciones romanas y celtas

Wearmouth y Jarrow

Los monjes anglosajones en el Continente

V El emperador y la Regla
Motivos religiosos para hacer dotaciones
Conveniencias sociales

Política de estado

Imposición de la Regla: el monacato bajo supervisión imperial

Colapso y dispersión

VI. La época de Cluny


Surge Cluny

El imperio cluniacense

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El ideal cluniacense
Gorze y el resurgimiento germano

El resurgimiento ingles en el siglo x

VII. El claustro y el mundo


La rutina cotidiana
Los cargos en el monasterio

Los nuevos miembros

La función social y económica


No solo recolectaba las rentas y administraba el arrendamiento de las propiedades urbanas; al igual que los
senores seculares, tenia jurisdicción senorial sobre los arrendatarios, presidia los tribunales del burgo y percibia
los beneficios de la administración de la justicia.
La tierra era labrada por siervos o villanos a disposición del senor. Un porcentaje de las propiedades senoriales
era arrendado a encomenderos, que ejercían todos los poderes de los senores jurisdiccionales y que pagaban al
monasterio una renta fija en metalico o en especie; el resto era retenido como heredad privativa, el monasterio
la explotaba directamente.
Despues del año 1180, mas o menos, la explosión demografica y el consiguiente aumento en la demanda
ocasionaron un alza continuada en el precio de los productos agricolas y en el valor de la tierra en toda la
Europa septentrional. La mayoria de los senores respondieron retirando sus arriendos y sumando las tierras a
sus heredades privatives.
El endeudamiento monástico es un tema recurrente en las cronicas y en las actas de visitas del siglo XIII.
Las obligaciones feudales
Los reyes que dotaban de extensas propiedades esperaban ganancias temporales y también dividendos
espirituales. A cambio de servicios, los abades recibían tierras en feudo. Al igual que los vasallos laicos del
rey, los abades debían a su senor consilium —obligación de asistir a la corte y a los concilios regios— y
auxilium: servicio militar.
Había donaciones y ayudas financieras, exigidas por el rey: estaba la redención de la azofra. a la muerte del
abad, las propiedades de su abadía eran ocupadas por los alguaciles del rey, que apartaban sus rentas para el
tesoro regio hasta que se nombrara un nuevo abad.
A fin de liberar a los abades y a los monjes de estas cargas que les distraían, las abadías de la epoca carolingia
nombraban representantes laicos llamados advocati. Originariamente el advocatus laico era el representante
del abad en asuntos de negocios y de leyes.

Los patronos laicos


Los derechos y privilegios especiales que adquiria el fundador en la institución religiosa que había alimentado
no morían con el: eran transmitidos a sus descendientes. se origino la categoria de patrono laico: el patrono
era descendiente del fundador. Los principes y magnates tendían a adoptar una actitud de propietarios hacia
las abadías y los prioratos. Pero en el transcurso de los siglos xi y xn, el movimiento de la reforma gregoriana
y el desarrollo del derecho canónico contribuyeron a erosionar la idea de que los senores laicos podían ser
propietarios de abadías e iglesias.
El patrono mas poderoso y exigente que podía tener un monasterio era el rey. Otra era el control del rey en el
nombramiento de los abades. Cuando moria el abad, los monjes tenían que solicitar permiso del rey para
proceder a la eleccions.
Una de las obligaciones mas onerosas era la de ofrecer hospitalidad al patrono regio. también se utilizaban
como centros para las asambleas nacionales o regionales.

Las relaciones con los obispos y con el clero secular


el obispo tenia el derecho y la obligación de supervisar todas las casas religiosas de su diòcesis, supervisando
y confirmando la elección de abades y priores, consagrando las iglesias monásticas y, si era concienzudo,
haciendo visitas periodicas.

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Algunos monasterios pasaron de gozar de la protección especial de la Sede Apostolica a un estado de total
independencia con respecto a la autoridad diocesana.
Los monasterios catedralicios. Normalmente las iglesias catedrales eran atendidas por clero secular que, a
finales del siglo xi, estaba organizado en capitulos de canonigos, con un dean al frente. Pero en algunos casos
el lugar de este cuerpo capitular estaba constituido por una comunidad de monjes. Aunque esta institución se
encontraba en algunas catedrales de la Germania oriental y en Livonia, era rara fuera de Inglaterra. Las
catedrales monásticas inglesas eran el resultado del resurgimiento monástico del siglo x.
Las relaciones entre el priorato catedralicio y el obispo funciónaron bastante bien mientras el obispo era
también monje. Pero, despues de mediados del siglo XII , cuando los obispos eran escogidos mayoritariamente
de entre las filas del clero secular, aparecieron las tensiones.
Una de las funciónes que los cabildos monásticos tenían en común con sus homologos seculares era la de elegir
al obispo; quedaba limitado por las exigencias tradicionales del rey a presentar una nominación.

El claustro y las escuelas


La educación de foraneos dentro del claustro estaba. de hecho, prohibida por los decretos conciliares del siglo
IX. Por regla general, los propios monjes no daban clases en escuelas externas. En el siglo xii hubo una
tendencia creciénte a hacer desaparecer poco a poco los niños oblatos, y con ellos la escuela claustral.
Obviamente, la objeción se basaba, en parte, en el temor de someter a los monjes jovenes a las tentaciones y
distracciones de la ciudad; pero había algo mas. Los escritores monásticos del siglo xn estaban profundamente
convencidos de que las actividades intelectuales de las escuelas eran incompatibles con la profesión de monje.
El tipo de libros que se producían estaban determinados por la finalidad general de la vida monástica: el
crecimiento espiritual en la busqueda de Dios. El objeto del tratado escolastico, por otro lado, y los debates
que le servían de base estaban destinados a avanzar en la investigación y en la especulación.
Las divergencias se habían puesto de manifiesto al surgir el escolasticismo, que era el producto de un nuevo
ambiente intelectual y social. Asociada a la recuperación del acervo intelectual del mundo antiguo en forma
de ciencia griega y arabe, que se había hecho accesible a través de las traducciones latinas. En el transcurso
del siglo XII, la aplicación de la dialectica o logica analitica a las materias de estudio creo nuevas ciencias de
teologia y de derecho canónico.
El nuevo saber no solo extendio enormemente el campo del curriculum medieval, sino que produjo un cambio
revolucionario en el metodo de estudio. Las ensenanzas medievales se basaban en el estudio de textos
autorizados. A un tipo distinto de investigación teologica que, como metodo, empleaba la disputa. La disputa
escolastica comenzaba con la Quaestio. Utiliza el vocabulario de la logica aristotelica; su metodo es silogistico
y su forma la de la disputa.
Fueron precisamente esta nueva metodologia y la nueva casta de maestros que la prácticaba —los magistri
profesionales— las que suscitaron los recelos de los teologos monásticos. Estos se oponían a la aplicación de
las categorias humanas de la logica analitica a los datos de la revelación.
En contraste, la teologia monástica continuo aferrandose a los modos tradicionales de exegesis bíblica. La
expansión de las escuelas seculares y, a finales del siglo xn, la aparición de las universidades significaron que
la supremacia intelectual ya había desaparecido del claustro. El desafio de las ordenes mendicantes del siglo
xm, derribaron gradualmente las barreras existentes entre los dos mundos. En el transcurso del siglo xm, los
cistercienses y los monjes negros empezaron a enviar una pequena selección de sus hombres a las escuelas y
establecieron casas para ellos en las universidades.

VIII. En busca de lo primitivo


La controvertida apelación al modelo de la Iglesia primitiva surgio de la agudizada conciencia historica de un
siglo que volvia a descubrir la filosofia y la ciencia del mundo antiguo. En Europa occidental entre 1050 y
1200 traducciones latinas que pusieron a disposición de los estudiosos de Occidente las obras filosoficas y
cientificas greco-arabes.
La meta declarada del partido gregoriano era restaurar lo que ellos concebían como la disciplina y el orden de
la Iglesia primitiva.
En el siglo XII . Surgieron nuevos movimientos asceticos y nuevas ordenes. La respuesta de los ascetas a la
expansión economica de Europa occidental y a la creciénte prosperidad del siglo xn fue idealizar la pobreza
voluntària. El tema común a todos los nuevos experimentos de vida religiosa durante este periodo es la
busqueda del desprendimiento, la soledad, la pobreza y la sencillez. El pensamiento de los reformadores se
centraba en tres modelos: la vida eremítica, otro, ≪la vida apostolica ≫, el estilo de vida de la comunidad
apostolica de Jerusalen segun se describe en los Hechos de los Apostoles, invocado por los apologistas de la

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tradición monàstica, la esencia de la vida apostolica era la vida en comunidad, organizada para la oración
corporativa y basada en la renuncia a la propiedad personal.
El otro modelo que inspiraba a los detractores de la observancia de entonces era la propia Regla benedictina.
Bernardo de Clairvaux para buscar una acogida menos austera en Cluny. Pero su argumentación expresaba el
pensamiento de un creciénte número de disidentes que deseaban desechar el desarrollo del monacato carolingio
y regresar a la observancia literal de la Regla. Este fue el motivo principal de la reforma cisterciense.

Las ordenes de ermitaños


El primer movimiento fue el eremitico: la busqueda de la soledad. Muchas iglesias parroquiales de los siglos
XII y XIII sustentaban a un anacoreta que vivia en una celda contigua al presbiterio del edificio. El anacoreta
individual fue siempre una figura bien conocida y respetada en la sociedad medieval. Pero en el siglo XI
empezaron a congregarse en grupos en las apartadas regiones montanosas de Italia central y norte de Francia.
Los padres fundadores del movimiento eremitico italiano fueron san Nilo y san Romualdo.
Camaldoli se convirtió en la casa madre de la primera orden eremitica fundada en Occidente. Su caracter
distintivo radicaba en el hecho de que reunio dos modos de vida ascetica —la cenobitica y la eremitica— y los
coordino en la misma institución.
Juan Gualberto de Florencia reunio en Vallombrosa una comunidad. Fue un monasterio en que se observaba
escrupulosamente la Regla en cada detalle y el estricto aislamiento del mundo exterior. La figura mas
irresistible e influyente del movimiento eremitico italiano del siglo xi fue san Pedro Damían; lo dejo todo para
unirse a los solitarios que vivían en Fonte Avellana, en los Apeninos. Era un regimen de gran severidad que
hacia pocas concesiones a las debilidades humanes.

La Regla y el desierto
Al norte de los Alpes aparecieron movimientos eremiticos, algunos de los cuales dieron origen a nuevas
ordenes monásticas; en un tipo de vida claustral mas sencilla, basada en la observancia literal de la Regla
benedictina, un deseo de restablecer el trabajo manual y la meditación particular, y de recuperar el aislamiento
del mundo exterior. Estos fueron los ideales que indujeron a Roberto de Molesme.
Habían asociado la misión apostolica de predicar con la vocación eremitica. El dirigente mas conspicuo del
movimiento fue Roberto de Arbrissel. ntes de 1100, fundo el monasterio de Fontevrault, en el condado de
Maine.
Era un monasterio duplice, de hombres y de mujeres. En 1189 Leonor de Aquitania lo escogio como lugar de
enterramiento para Enrique II y, al hacerlo asi, lo convirtió en el mausoleo declarado de la dinastia angevina.
Esta insistencia en la pobreza hasta llegar al punto de la miseria, la autorización para mendigar ocasionalmente
y el rechazo a acumular reservas, anticipan el ideal franciscano del siglo XIII.
La comunidad estaba dividida en monjes clerigos, que se dedicaban exclusivamente a la oración, y hermanos
legos o conversi, que no solo se ocupaban de los negocios materiales de la comunidad sino que dirigían también
sus asuntos internos. Las dos partes de la comunidad se unían para elegir al prior.

Los cartujos
El primer inspirador fue Bruno de Colonia. Guigo se convirtió en el arquitecto de la orden. La creación de
colonias en otros lugares obligo a compilar urgentemente una especie de regla escrita o consuetudinario y,
antes de 1128, Guigo se aplico a la tarea y puso por escrito las costumbres de la Cartuja.
La Cartuja fue especial en domesticar con exito el ideal del desierto en forma de institución permanente.
En la creación de un eremitismo grupal en el que el individuo aspiraba a la vida solitaria dentro del ambito de
una comunidad. Cada monje vivia y dormia en la soledad de su propia celda. Comprendia una serie de celdas
de piedra independientes, como casas adosadas, dispuestas en torno a un claustro cubierto. Al fondo de cada
celda había un jardincito cerrado y un aseo personal. Contiguos al claustro estaban la iglesia monástica, la
cocina, el refectorio y otras dependencias.
Los cartujos adoptaron la práctica de Vallombrosa al servirse de conversi. El procurador encargado de ellos,
que era un monje ordenado de sacerdote, era de hecho el administrador de los negocios de toda la comunidad.
La copia, iluminación y encuadernación de libros era un importante servicio que los cartujos prestaban a la
comunidad eclesiastica.

Los canónigos regulares


La vida de los Apostoles o vita apostolica adquirio un nuevo matiz en su significado despues de mediados del
siglo xi, en que fue invocado para justificar el nuevo instituto religioso de canonigos regulares. Estos eran en
realidad una orden hibrida de monjes clerigos. Esta campana para imponer un tipo de vida monástico a un

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importante sector del clero estaba estrechamente relacionada con el programa gregoriano de reforma. Hacia
mediados del siglo xi empezaron a aparecer casas de canonigos regulares: grupos de clerigos que habían
renunciado a la propiedad privada y llevaban una vida plenamente comunitària.
En algunos casos los clerigos de un cabildo catedralicio adoptaban espontaneamente la decisión de convertirse
en una comunidad de canonigos regulares; tal vez con mas frecuencia imponía algun obispo entusiasmado con
la idea. En otros casos, grupos de clerigos que habían experimentado un tipo de vida eremitico se organizaban
en comunidad canònica.
Regla de san Agustin fue uno de los descubrimientos de finales del siglo XI. La Regla agustiniana influyo en
todo el pensamiento posterior sobre la vida monástica. De hecho constituyo la base de tres instituciones de
importancia: los canonigos regulares, la orden de Premontre y los dominicos u orden de frailes predicadores.
De hecho, para fines practicos la diferencia entre una casa de canonigos regulares y un monasterio benedictino
era a veces dificil de trazar. Todos los consuetudinarios hacen hincapie en los ideales evangelicos de pobreza,
sencillez y sumisión a la voluntad de un superior.
Las corporaciones colegiadas existentes, atrincheradas en sus prebendas territoriales, en las que los miembros
de la nobleza local conservaban sus intereses familiares, con frecuencia presentaban una cierta resistencia a
tales intentos de poner sus propiedades en común. Un centro de canonigos regulares prestaba siempre mas
servicios al obispo porque estaba, por definición, sujeto a su jurisdicción.
Con todo, la etiqueta de canonigo regular de san Agustin cubria una amplia variedad de instituciones religioses.

Los premonstratenses
Premonstratenses o norbertinos: rama particular de canonigos regulares que tomaron su nombre de la casa
madre de Premontre. Su fundador, san Norberto. La vita apostolica significaba una combinación de vida en
común organizada en torno al ideal de pobreza ascetica con el papel activo del predicador misionero.
Muchas de las caracteristicas organizativas de los cistercienses. adoptaron el sistema cisterciense de filiación,
utilizaban a hermanos legos iletrados o conversi para los trabajos agricolas y otras tareas manuales.
Sobre todo en el norte de Francia, Alemania y los Paises Bajos.
Al parecer, san Norberto la había concebido como una orden de predicación activa, combinando una vida de
pobreza apostolica con una función pastoral.

IX. El modelo cisterciense


La verdad de la letra
Citeaux y la orden que surgio de el fueron el resultado de una misma inquietud que buscaba una forma de vida
ascetica mas sencilla y recogida y que encontro su expresión en nuevas ordenes durante el siglo XI. la pobreza
y el aislamiento eran caracteristicas integrantes de esta observancia.
Todo empezo con la secesión de un grupo de descontentos de la abadía de Molesme el año 1098. El dirigente
del grupo era su abad, Roberto de Molesme. Alberico, que fue elegido abad en 1099, y Esteban Harding, que
le sucedio en 1109. Al principio, la comunidad de Citeaux se albergo en chozas de madera construidas por los
propios monjes. En 1115 Bernardo fue enviado a establecer una comunidad en Clairvaux, de la cual había de
ser abad hasta su muerte, en 1153.
El mismo culto a la pobreza y a la sencillez decretaba que la ornamentación de la iglesia monástica fuera lo
mas sencilla posible y hecha de madera o hierro y no de metales preciosos. Estaba prohibida la escultura
decorativa.
La renuncia a cualquier cosa que pudiera involucrar a los monjes en los negocios del mundo exterior. Las
fundaciones cistercienses eran ubicadas teniendo presentes el mantenimiento del aislamiento y la estricta
clausura.
Se reintegraba el trabajo manual prescrito en la Regla a su sitio en el horario del monje. La orden aceptara
hermanos legos o conversi y empleara mano de obra contratada.
El diseno de los edificios cistercienses estaba adaptado especialmente para albergar a los conversi y mantener
la discriminación social entre ellos y los monjes de coro. El conjunto de edificios situados en el lado occidental
del claustro estaba considerado como de su uso.
La orden fue creando gradualmente un sistema de granjas locales, donde los hermanos pudieran residir. Pero
en el siglo XIII con el crecimiento del patrimonio y el abandono de las primitivas reglas contra la aceptación
de rentas manoriales y de siervos, muchas de las granjas aumentaron en dimensiones y complejidad. Los dos
siglos durante los que estuvo en su punto culminante este sistema fueron un periodo de expansión demografica
en el norte de Europa. Algunos de los que se hacían hermanos legos fueron conversos por el pan. Todas las
clases sociales se vieron afectadas por la extraordinaria oleada de fervor religioso que recorrio Europa hacia

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finales del siglo XI. Los cistercienses proporcionaron a este entusiasmo un nuevo canal abriendo la vocación
monástica al campesinado.
Siendo analfabeto, y siendo obligado por el libro de la regla, el Usus Conversorum, a seguir asi, el hermano
lego no podía tomar parte en el oficio divino; contribuia sencillamente a la vida a parte del oficio nocturno, y
durante el día recitando regularmente algunas oraciones sencillas aprendidas de memoria. Su contribución
principal a la obra del monasterio era el trabajo de sus manos.
El empleo de los conversi propiciaba el que los monjes de coro se dedicaran a la observancia de la Regla sin
involucrarse en las distracciones y responsabilidades de la administración de las propiedades rurales. Al
rechazar la aceptación de niños oblatos. Renovar el concepto de la vocación monástica como una aventura
espiritual libremente escogida por el individuo en respuesta a la llamada divina.

Crecimiento y reclutamiento
En poco tiempo la nueva orden de monjes blancos había arrebatado a Cluny la guia moral del mundo monástico
y se había convertido en una fuerza poderosa tanto en la política eclesiastica como en la secular. Una razon fue
la universalidad de su atractivo en todas las capas de la Sociedad al abrir el claustro a los campesinos y
artesanos.

Constitución de la orden
La ley constitucional basica que goberno la orden estaba contenida en la Carta Caritatis: la Carta de la Caridad.
Una asamblea del año 1201 decreto que la Carta fuera leida integramente en cada reunión del capitulo general
y que cada abadía de la orden tuviera una copia correcta de ella. Fue rechazado el modelo del centralizado
imperio cluniacense. la Carta de Caridad afirmaba expresamente que el vínculo que mantenia a las abadías
cistercienses relacionadas unas con otras y con la casa madre no era el vínculo de subordinación sino el del
amor mutuo. Asegurara la observancia estricta y uniforme de la Regla por medio de un sistema de mutua
supervisión. Las instancias principales para llevarlo a cabo eran el capitulo general, al que asistían anualmente
todos los abades o sus delegados, y el sistema de filiación.
Se hizo obligatorio para todas las abadías supervisar la conducta de sus propias fundaciones filiales por medio
de la visita periòdica. Asi, cada filiación constituia una familia distinta dentro de la orden. Eran grupos
determinados por circunstancias historicas de patronazgo y fundación.

El capítulo general
El capitulo general, que se desarrollo a partir de la asistencia regular de los superiores de las cuatro casas
filiales mas antiguas a Citeaux, fue la innovación mas distintiva e influyente de la nueva orden30. Se reunia
todos los años en Citeaux la vigilia del día de Santa Cruz. La función primaria del capitulo era mantener la
observancia de la Regla.
A medida que se expandia la orden, el número creciénte de asistentes al capitulo planteaba problemas de
alojamiento y de procedimiento. En el siglo XIII el capitulo general cisterciense y sus imitadores eran las
únicas asambleas internacionales conocidas en Europa.

El monacato nuevo frente al antiguo


Fue una deserción como esta la senal que inicio la famosa controversia
entre los cistercienses y los cluniacenses. Las primeras entre san Bernardo
y Pedro el Venerable.
El monacato antiguo, con su ascesis relativamente humanizada y suave, sus rituales y por otro lado el espiritu
mas austero de las nuevas ordenes, que estaban influidas en su inspiración por la primitiva tradición del desierto
y pretendían institucionalizar la busqueda de la pobreza, la sencillez y el alejamiento del mundo exterior. Una
decretal del papa Inocencio III, fijaba de una vez por todas el principio de que a cualquier monje se le podía
permitir dejar su propio monasterio siempre que la razon de su marcha fuera su deseo de ingresar en una
≪orden mas estricta≫ (ordo arctior).

Disgregación y criticas
La busqueda de la liberación respecto al mundo adquirio la forma de un impulso agresivo incesante por
conseguir privilegios papales que eximieran de supervisión episcopal y de otras obligaciones y
responsabilidades a las abadías de la orden. Para fines del siglo xn, era ya una orden cargada de privilegios: la
exención del deber de asistir a los sinodos diocesanos, la exención del pago de diezmos...

6
La rapida expansión de la orden había sido posible gracias a una riada de dotaciones. En un aspecto fue incluso
mas allà: Era un ideal que aceptaba el estudio en el sentido de la lectio divina de san Benito. Y asi, por extrana
paradoja, los cistercienses se convirtieron en los primeros monjes que instalaron colegios para sus miembros
en las universidades.
La entrada en el nuevo mundo escolastico de las universidades era una de las muchas formas en que se
diluyeron los primitivos principios de Citeaux dentro de la corriente de un ambiente social que se hallaba en
pleno proceso de cambio. Despues de 1230, era mucho mas probable que entraran de frailes hombres que
tenían aspiraciones intelectuales.

X. Un nuevo tipo de caballero


Surgieron del fermento religioso del siglo XII las ordenes militares. Estas eran ordenes de caballeros dedicados
a luchar contra el infiel y eran, al mismo tiempo, monjes de plena profesión. solo puede entenderse en el
contexto del movimiento de cruzada del cual surgieron.
Lo que hizo posible la creación de instituciones hibridas fue producido en el transcurso del siglo xi al surgir
un nuevo ideal de caballero cristiano. Pero el agente decisivo que produjo el cambio fue la primera cruzada.
En un sermon predicado en Clermont el 18 de noviembre de 1095, el papa Urbano II llamaba a una
peregrinación armada a fin de rescatar Jerusalen. A todos los que participaran les ofrecio una indulgencia. La
indulgencia de la cruzada represento un hito en la teoria medieval de la guerra cristiana. Proponía una nueva
vocación al caballero cristiano. santificaba la profesión de las armas.

Los templarios
Fue la primera que se constituyo como orden militar. Nacio por las necesidades que tenia el reino latino de
Jerusalen. la primera cruzada había acabado en un exito espectacular. En 1099, despues de capturar Antioquia,
los francos asaltaron Jerusalen. Despues de los exitos militares, los jefes de los contingentes crearon un grupo
de principados francos. Pero el reino latino y sus principados satelites de Antioquia, Tripoli y Edesa estaban
sujetos a ataques periodicos de importancia creciénte y sufrían escasez cronica de soldados. Hugo de Payns,
de formar una reducida milicia permanente para este cometido. Hacia finales del año 1119.
Emitían votos de castidad y obediencia, seguían una cierta forma de vida comunitaria, y asistían al oficio divino
cantado por los canonigos regulares que atendían la iglesia del Santo Sepulcro.
Asi pues, en el otono de 1127 Hugo de Payns se puso en camino hacia Roma a fin de conseguir autorización;
se les remitio a Troyes, donde se reunio un concilio en 1128, bajo la presidencia del legado papal IV{ateo de
Albano. El concilio aprobo el proyecto y se confio a san Bernardo la redacción de una regla.
La observancia prescrita por la Regla es perseverantemente monástica y cenobitica. Los caballeros estan
ligados por votos de pobreza personal, castidad y obediencia. Reproducia la estructura de clases de la sociedad
secular, había dos clases de hermanos: los caballeros de la aristocracia militar, y los sargentos o servidores, de
origen mas humilde.
Quedaba exenta del pago de diezmos y apartada de la jurisdicción de los obispos locales, estando sujeta
directamen te al papa. Las tierras y casas de la orden estaban divididas en provincias, cada una de las cuales
estaba dirigida por un maestre y un comandante. En Espana y Portugal se formaron las ordenes de Calatrava y
Alcantara avanzado el siglo XII. La orden de Santiago fue otra.

Los hospitalarios
Empezaron como una hermandad que atendia un hospicio para peregrinos pobres y enfermos en Jerusalen.
Unos veinticinco años antes de que se emprendiera la primera cruzada construyeron un hospicio, dedicado a
san Juan Bautista. En 1099, cuando los cruzados tomaron Jerusalen, el Maestre se llamaba Gerardo. También
extendio su organización estableciendo hospitales filiales en puertos de Italia y del sur de Francia y España.
En 1113 Gerardo consiguio obtener del papa Pascual II una bula que reconocia a los hospitalarios como orden
especifica, regida por su propio maestre y sujeta directa y unicamente a la jurisdicción del papa.
se inspiraba en la Regla de san Agustin, y las observancias de la orden eran las de los canonigos regulares. Al
principio no fue una orden militar. La decisión de asumir funciónes militares fue adoptada por Raimundo del
Puy, que sucedio a Gerardo como maestre a la muerte de este, en 1118.
Vino a parecerse a los templarios en el aspecto de que sus miembros se dividían en caballeros, sargentos y
clerigos. Eran monjes legos, ligados por votos de pobreza personal, castidad y obediència que llevaban vida
de comunidad y seguían la práctica monástica plena de los oficios corales. en muchas partes de Europa. Sus
posesiones se dividían en provincias —llamadas prioratos— y comandancias. El gobierno central de la
organización, que estaba en manos del gran maestre, asistido por un prior y cinco oficiales mayores.

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Decadencia y desaparición
Las ordenes militares fueron productos del movimiento de las cruzadas durante los siglos XII y XIII. Culmino
con la caida de Acre en manos de los musulmanes en 1291. Los hospitalarios empezaron una nueva vida al
arrebatar a los griegos la isla de Rodas en 1308 y hacer de ella su nuevo cuartel general.
Por medio de su vasta organización internacional los templarios habían adquirido un papel secundario como
banqueros internacionales. Pero estos servicios no contribuyeron en absoluto a congraciar a la orden con la
opinión publica. Su arrogancia corporativa era notoria. Su exención de toda jurisdicción excepto de la del
papado alejo de ella a la jerarquia eclesiastica y la aparto de cualquier forma de control secular. una bula, el
22 de marzo de 1312, que declaraba la disolución de la orden.
El crecimiento del absolutismo regio, la debilidad del papado y, no en menor medida, la conducta irresponsable
de los propios templarios. Pero en cierto sentido fueron las victimas naturales del fracaso de los estados que
tuvieron su origen en las cruzados. Los caballeros de la orden Teutonica, hallaron nuevo campo para sus
actividades en la conquista de los prusianos.

XI. Monjas y sirvientas


El problema de las monjas
Los monasterios femeninos de la Alta Edad Media ofrecían a las mujeres la oportunidad de seguir la vida
ascetica, atraían dotaciones porque proporcionaban refugio a las hijas y viudas aristòcrates. Eran, pues,
comunidades aristocráticas y socialmente exclusivistas. Si se admitían en ellos a muchachas de origen humilde,
era solo en calidad de sirvientas.
En cualquier caso, la necesidad de que las postulantes aportaran una , dote para su mantenimiento en la vida
religiosa, pero imponer la donación como condición para ser admitido era simonia.
En el mundo germanico primitivo las mujeres nobles gozaban de una categoria política mas elevada. Pero en
el mundo distinto de los siglos x y xi disminuyo la independencia de las mujeres. Además estaban limitados a
los hombres no solo los actos sacramentales sino también todas las funciónes eclesiasticas, incluida la
ensenanza. Paradojicamente, la elaboración del culto a la Santisima Virgen no hizo nada para contrarrestar
esta imagen, pues la doctrina de la Inmaculada Concepción, la eximia de la mancha y de las consecuencias del
pecado original.
Ya en el siglo x habían desaparecido del mapa muchas de las primitivas abadías femenines. El problema
radicaba en parte en la mentalidad de los reformadores monásticos, que consideraban el contacto con las
mujeres como un riesgo para su alma. Las mujeres no podían celebrar misa. La piedad medieval acentuo cada
vez mas el valor expiatorio de la misa.
La reclusión de las monjas había de estar protegida por una casa de monjes contigua. En los siglos XI y XII,
las mujeres respondían con la misma pasión que los hombres a las nuevas ideas de vita apostolica: era la
llamada a abrazar la pobreza voluntaria y la vida eremitica. La tradición eclesiastica las descalificaba para la
predicación. Asi, a partir de 1140 las nuevas ordenes adoptaron cada vez mas la tactica de la discriminación
hacia las ramas femeninas. En vista de esta tendència surgiera con exito en el siglo xn además de Fontevrault.
Esta fue la orden fundada por san Gilberto de Sempringham.

San Gilberto y la orden de Sempringham


Despues de comienzos modestos, empezaron a llegar en abundancia donaciones de tierras, a las que siguieron
nuevas fundaciones. se dispuso a asociar pequenas comunidades d e ,canonigos regulares con cada convento
para que atendieran las necesidades sacramentales de las monjas y administraran sus propiedades.

Las monjas cistercienses


el capitulo general de Citeaux declino una y otra vez aceptar responsabilidades respecto a los cuidados
pastorales de las monjas. Al estar excluidas de la estructura oficial de la orden, algunos grupos de conventos
que seguían las costumbres cistercienses dieron el paso de formar una organización paralela propia. Asi pues,
a principios del siglo XIII, el capitulo general cedio a las demandas y empezo a reconocer que algunos
monasterios femeninos se habían incorporado a la orden. En 1213 promulgo el primero de muchos estatutos
que regulaban su observancia.
En el siglo XIII, los monasterios cistercienses femeninos se multiplicaron. La supervisión efectiva sobre tal
cumulo de casas de todo tipo resulto ser una tarea imposible de ejercer.

Un nuevo experimento: las beguinas

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Las beguinas, al igual que las monjas cistercienses, eran el producto del extraordinario espiritu de fervor
religioso que recorrio ciertos secto res de la sociedad occidental en los siglos xn y xra. Eran grupos de mujeres
laicas de las ciudades del norte de Europa que se reunían para prácticar una nueva forma de vida religiosa. No
estaban afiliadas a ninguna orden religiosa, ni seguían ninguna regla monástica reconocida. Fue un fenomeno
urbano. Al igual también que los franciscanos, se inspiraban en una nueva clase de visión formada en las
mentes sencillas de los cristianos laicos: la visión de la vida evangelica o la imitación literal de la vida de
Cristo.
Ya a comienzos del siglo XIII habían iniciado la formación de comunidades que habitaban casas en las
ciudades del norte de Francia, Flandes, Brabante y Renania. La condición para ser miembro era la renuncia a
la riqueza personal y el cultivo de un modo de vida humilde y frugal. Asistían a misa y a las horas canónicas
en la iglesia parroquial. Adquirían su sustento por medio de su propio trabajo, y se movían libremente por la
ciudad asistiendo a los pobres y a los enfermos en sus necesidades.
El gran ≪beguinario≫ de Lovaina presenta las dimensiones y el aspecto fundamental de los asentamientos
medievales: un pequeno barrio dentro de la ciudad, que cuenta con sus calles, jardines, iglesia y edificios
corporativos, separados de la ciudad que los rodea por un alto muro circundante.
Desde un principio fueron sospechosas de herejia. La piedad individualista e intensamente afectiva que
cultivaban suscitaba prevención entre las autoridades eclesiasticas. A mediados del siglo xm ya había
comenzado la reacción. Las criticas se centraban en la falta de clausura y de supervisión clerical y en la
conducta escandalosa de mendicantes femeninas. El concilio de Viena, en 1312, su forma de vida quedaba
definitivamente prohibida.
las beguinas serían toleradas siempre que se quedaran en sus conventos y aceptaran supervisión clerical. La
mayoria de las beguinas, de hecho, se vincularon a casas de frailes franciscanos o dominicos, que les
proporcionaban directores espirituales y confesores.

XII. Los frailes


Las ordenes de frailes mendicantes que aparecieron a principios del siglo ΧΙΠ, una regla de pobreza
corporativa y rehusar aceptar dotaciones o tener propiedades, signos externos de un cambio espiritual mas
profundo. Las ordenes mendicantes quedaban libres de abandonar el aislamiento y la clausura del claustro a
fin de ocuparse en misiones pastorales activas en favor de la sociedad de su tiempo. La predicación y la
administración de los sacramentos a la gente eran su razon de ser. el fraile era movil. Sustentado en una
organización que era internacional y cosmopolita, se movia de casa en casa para fines de estudio, predicación
o administración.
Había un reconocimiento creciénte de que la forma de vida modelada sobre la de los Apostoles deberia
involucrar no solo la renuncia a los bienes mundanos sino también la entrega a la evangelización activa.

El contexto social
En los dos siglos anteriores a 1250 Europa occidental había experimentado un prolongado periodo de
expansión economica y demogràfica, aumentaba la población urbana y se agrandaba la extensión fisica de
muchas ciudades. El rapido crecimiento urbano, la expansión del comercio internacional, la emergencia de una
nueva burgesia y la creación de una comunidad internacional del saber, todo esto tendia a romper el aislamiento
de las comunidades locales y a producir una sociedad que era mas activa, mas critica.
La cultura estaba dejando de ser un monopolio Clerical. La estructura parroquial y diocesana de la Iglesia se
había desarrollado para atender las necesidades de una población basicamente rural. La burguesia y la creciénte
población artesanal ofrecían un auditorio bien dispuesto para los predicadores itinerantes e independientes que
se movían por las rutas Comerciales.

Nuevos evangelistas
Los frailes constituían solo uno entre los diversos grupos de evangelistas itinerantes. La ideologia común a
todos estos grupos provenia de una interpretación fresca y mas radical de la vida apostolica. Ahora se veia que
la vida apostolica autentica, era la imitación de Cristo. La mayoria de sus seguidores, los valdenses o pobres
de Lyon derivaron hacia una posición anticlerical. Era la clase de la que salio san Francisco de Asis, hijo de
un rico mercader de panos, y sus primeros seguidores, asi como los espiritus dirigentes de los humillados en
el norte de Italia.
Para los eclesiasticos mas conservadores la predicación de los laicos usurpaba la función del ministerio oficial.
Era sinonimo de subversión y herejia. La reacción inicial de las autoridades había sido acabar con ello. Y tanto
los humillados como los valdenses, junto con otras sectas hereticas, habían sido incluidos en una condena
general del papa Lucio III en 1184.

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Los humillados asociaban la pobreza voluntaria con el espiritu evangelico; y su organización, segun fue
aprobada por el papa, abarcaba tres ordenes: la primera comprendia a los clerigos tonsurados, la segunda era
de personas laicas que llevaban vida cenobitica, y la tercera estaba formada por discipulos laicos que seguían
una vida de piedad dentro de una regla pero en sus propios hogares. Los frailes, pues, aparecían en un escenario
urbano que había ido acostumbrandose a la visita de predicadores ambulantes y profetas estrafalarios y a la
presencia de evangelizadores de aspecto descuidado. en los primeros años del siglo XIII Los dominicos fueron
fundados por un canonigo de san Agustin y desde un principio fueron una orden de clerigos que conservo
muchas caracteristicas de los canonigos regulares y de la vida apostolica del siglo XII . Los franciscanos, por
otro lado, deben su origen a la visión recta y sencilla de un laico.

Los franciscanos
san Francisco fue que se convirtió en signo de contradicción para sus seguidores pasados veinticinco años de
su muerte. El cisma entre los espirituales —los rigoristas de la pobreza que afirmaban ser los autenticos
guardianes del mensaje del fundador— y los conventuales se convirtió en una caracteristica permanente y
tragica de la historia franciscana. El maravilloso ciclo de frescos con que Giotto deriva en su inspiración de la
Vida del santo escrita por san Buenaventura; profundamente empenado en reconciliar a las partes que se
hallaban en conflicto. Se lo encargo el capitulo general de la orden celebrado en 1260.
El ideal original de san Francisco fue diluyendose progresivamente, y finalmente lo asfixio la Iglesia
institucional.
En la primera etapa de su trayectoria espiritual vivio como ermitano en cuevas y en iglesias ruinosas. Francisco
opto por el papel activo del evangelizador. Era el concepto de vida apostolica que implicaba una activa misión
predicadora. Celano nos senala el momento en que esta idea se apodero, con fuerza sobrecogedora, de la mente
de Francisco.
Este modelo de la vida apostolica había inspirado otros movimientos pietistas laicos como el de los humillados
y el de los valdenses o pobres de Lyon. Pero Francisco fue mas alla en su insistencia sobre la pobreza. Los
hermanos habían de rechazar incluso la propiedad común de la Iglesia apostolica; habían de andar errantes por
el mundo.
Para Francisco esta indigencia organitzada era en si la via salutis —la imitación literal de la vida terrena de
Cristo. Los simbolos visuales expresaban una forma de experiencia religiosa directa. En su genesis el
movimiento franciscano fue una iniciativa laica que surgio en un ambiente urbano. El ideal franciscano de
pobreza absoluta era una rebelión de la conciencia burguesa.
Su ideal de pobreza evangelica atraia a un cumulo de seguidores procedentes de la aristocracia y del patriciado
urbano. Arrastraban voluntades principalmente entre los estudiantes y maestros de las universidades. Algunos
eran clerigos, que se trasladaban de ciudad en ciudad por la Italia central. El tema de su predicación era la
necesidad de arrepentirse y de hacer penitencia.
Fue en el capitulo de Pentecostes de 1217 cuando se tomo la decisión de mandar a los hermanos en misión
universal. Se enviaron grupos a diversos paises, se definieron las provincias y se nombraron ministros
provinciales para supervisarlas.
En la Regla oficial —la llamada Regula Bullata, que fue sancionada por el papa Honorio III en 1223 había
prohibido expresamente a los hermanos poseer edificios y tocar el dinero. Gregorio IX les permitia nombrar
a un nuntius o ≪amigo espiritual≫ como administrador que recibiera y guardara el dinero en nombre de los
hermanos.
Pero el concepto global de un ministerio laico se hallaba en conflicto con el profesionalismo sacerdotal de la
Iglesia medieval.

La orden de Predicadores
Desde un principio fue una orden de clerigos y clerigos ilustrados, hijastra de los canonigos regulares, en la
que todo estaba subordinado a las necesidades de la misión pastoral. Tuvo sus origenes en la situación del
Languedoc. Domingo era un sacerdote castellano. Fue en 1203 cuando, acompanando a su obispo, Diego de
Osma, en misión diplomatica, constato por primera vez la fuerza de la herejia catara en la sociedad del
Languedoc.
Se trataba de competir con los perfectos, la ≪elite≫ espiritual de la secta catara, que eran famosos por su
austeridad y abnegacion16. La vida apostolica era equivalente a la vida del predicador itinerante, sin
propiedades visibles y dependiente de las limosnas para su sustento.
La aplicación práctica de la idea del siglo xn sobre la vita apostolica, que implicaba una vida dedicada a la
pobreza voluntaria y a la evangelizaeión. Era un concepto totalmente familiar para un canonigo de san Agustin
como Domingo. Pero el primer capitulo general de la orden, que se celebro en Bolonia en Pentecostes de 1220,

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renuncio a todas las propiedades de Toulouse y decreto para el futuro una prohibición contra la aceptación de
cualesquiera propiedades o rentas.
En el otono de 1215 viajo a Roma para solicitar la autorización papal. Domingo escogio la Regla de san
Agustin. La confirmación papal, que fue obtenida de Honorio III en 1216. Las disposiciones decretadas poste
riormente por los capitulos generales, que dieron a la orden su singular constitución, nunca fueron confirmadas
por el papado.
En 1217, Domingo anuncio la decisión de dispersarse. Unos fueron enviados a Paris, otros a Espana, otros a
Bolonia. La elección de Paris y Bolonia como objetivos pone de manifiesto un elemento coherente en su
estrategia: ganarse los centros intelectuales mas destacados de la epoca.
En su observancia domestica los Predicadores conservaron la mayoria de las senales de sus origenes
monásticos. Como canonigo regular, había seguido la recitación coral del oficio divino, un capitulo de culpas
diario y el código penitencial premonstratense. Se descartaba el trabajo manual para facilitarles su dedicación
al estudio o a la predicación. Por lo demas, el regimen era monástico. Lo que era revolucionario era la
constitución de la orden.
A todos los niveles los superiores de la orden no solo eran elegidos sino que corrían con la responsabilidad de
la administración de su cargo ante sus electores. La unidad basica de la organización era el priorato individual
o convento. Su superior, el prior, era elegido por sus hermanos reunidos en capitulo. La orden se dividia en
provincias y el el prior provincial era responsable ante el capitulo. El cuerpo soberano de la orden era el
capitulo general, que se reunia todos los años por Pentecostes. Estaba compuesto por el maestro general, que
lo presidia, y un representante elegido por el capitulo de cada provincia.
Los franciscanos elaboraron sus disposiciones constitucionales mas lentamente. Gran parte de su estructura
gubernativa la tomaron los franciscanos de los dominicos. Su capitulo general se reunia solo una vez cada tres
años.

La misión de los frailes


Las dos ordenes hicieron de la evangelización de las poblaciones urbanas el objetivo de sus esfuerzos
misioneros. Solo las ciudades podían sostener un ministerio que dependia de la mendicidad organitzada. El
exito que alcanzaron entre sus seguidores urbanos fue el resultado de su eficacia como predicadores y
confesores. La confección de sermones se convirtió en un nuevo arte, que era inculcado en sus escuelas y por
medio de sus escritos. Para ayudar al predicador a realizar su tarea, realizaron una producción enorme de
literatura didactica. fueron ellos quienes por primera vez transmitieron al laicado la idea de la vida devota. Se
trataba de la vida cristiana no modelada sobre la de los monjes o por ascetas, sino la vivida plenamente en el
mundo, que hundia sus raices intelectuales en los descubrimientos de los escolasticos. Los sermones ad status,
dirigidos a las necesidades particulares de las distintas clases: sermones para caballeros, mercaderes, maestros,
criados, aprendices, personas casadas y asi sucesivamente, que asumían plenamente la significación de su
estado y de sus responsabilidades en el mundo.
El complemento de la predicación evangelica lo constituia la audición de confesiones. El hecho es que los
frailes se habían constituido en los principales exponentes y prácticantes de la nueva escuela de teologia moral
y ponía un enfasis mayor en las circunstancias e intenciones del penitente.
La ensenanza universitaria era solo el pinaculo del edificio academico que los frailes construyeron. La orden
dominicana estaba organizada como una especie de universidad diseminada. En la base estaba la escuela
prioral con su propio lector. Dentro de cada provincia de la orden, a una serie de prioratos mayores se les daba
la categoria de escuelas superiores — studia solemnia—, para ensenar las disciplinas del currículum. Las dos
ordenes mendicantes crearon, pues, un sistema internacional articulado de educación avanzada. La necesidad
de conseguir un beneficio, corresponder a los patronos, la competencia por los alumnos, y las esperanzas de
hacer carrera en niveles mas elevados de la Iglesia o del Estado, apartaban constantemente de las escuelas a
los Hombres pero un fraile, se salia de la carrera por el ascenso. Además, si tenia exito, tal vez se le permitiera
pasar toda su vida en el mundo academico. Estas eran condiciones idoneas para el trabajo intelectual original,
y explica en cierta manera el hecho de que en el siglo xm, la epoca clasica de la teologia escolastica, fuera de
entre los frailes donde surgieran los escolasticos mas originales y creativos. Los dominicos Alberto Magno,
Tomas de Aquino y Kilwardby y los franciscanos Alejandro de Hales, Buenaventura y Duns Escoto.

El conflicto entre los mendicantes y el clero secular


Pero a medida que los mendicantes expandían sus actividades pastorales, entraron en creciénte colisión con
los intereses del clero secular. Su exito apartaba de las iglesias parroquiales feligreses y ofrendas. Muchos de
los clerigos seculares empezaban ahora a considerar a los frailes como una amenaza para su categoria social.

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El destacado portavoz de los maestros seglares, el borgonon Guillermo de Santo Amor desafio su derecho a
ejercer cualquier ministerio pastoral, en su opusculo Sobre los peligros de los ultimos dias, que publicaba en
1255. En este ministerio divino solo el clero secular tenia encomendada la cura de almas.
De esta manera la controversia se resumia en dos eclesiologias que estaban en conflicto: la de Guillermo de
Santo Amor, basada en una jerarquia estatica y en los derechos irrevocables de las iglesias locales dentro de
sus limites territoriales; y la de los frailes, una teoria dinamica que reflejaba el poder ascendente del papado
centralizador y que consideraba a la Iglesia como un único organismo social que emanaba del papa.
Fue Bonifacio VIII Con Super Cathedram, promulgada en 1300 decretaba que los frailes podían predicar en
parroquias. los ecos de la disputa continuaron con reverberaciones en Inglaterra y en otras partes hasta la
Reforma.

La función de las monjas


Clara de Asís. El ideal de pobreza voluntaria no era monopolio masculino, pero la mendicidad femenina parecia
algo impensable. redacto una Regla para la hermandad de San Damiano, y aplicaba a las hermanas las palabras
de la segunda Regla de san Francisco. Clara obtuvo de Inocencio IV la confirmación de esta Regla en agosto
de 1253. La hermandad femenina dominicana se desarrollo de la misma forma. Parece que santo Domingo
acepto desde un principio el hecho de que las mujeres conversas de su orden fueran de estricta clausura, y les
dio una constitución plenamente monástica basada en las costumbres de Premontre.

Otras ordenes mendicantes


Entre ellos estaban los trinitarios o frailes maturinos, grupo de canonigos dedicados a rescatar cristianos
cautivos de manos de los musulmanes, y los frailes de la Cruz o cruciferos, que se ocupaban principalmente
de regentar hospitales; también en la misma linea de la misión mendicante una multitud de paraordenes,
compuestas de fraternidades de personas laicas que se dedicaban a una vida de piedad y de obras de caridad.
Los carmelitas y los agustinos tuvieron una particularidad en común: se gestaron como grupos de ermitanos y
luego adoptaron los ideales y la organización de los mendicantes. En este sentido concillaron la vocación
apostolica activa de los frailes con la vida contemplativa del yermo. Sin embargo, en ambas ordenes persistio
el ideal eremitico original.
La orden de Nuestra Senora del Monte Carmelo , el patriarca latino de Jerusalen, Alberto de Vercelli, les
proporciono una Regla breve. En la decada de 1230 empezo la diaspora. Impelidos por el colapso del reino
latino de Jerusalen y la actitud amenazadora de los gobernantes musulmanes.
Los reclutas mas jovenes presionaban en la orden para que se adoptara una linea activa de estudio y predicación
siguiendo el modelo de los mendicantes. Simon Stock, en 1247 solicito al papa la modificación de la Regla
de Alberto. Esta nueva orientación tan radical estaba abocada a encontrar resistencia interna proveniente de
miembros mas conservadores. Evidencia de las tensiones y conflictos internos generados al convertir una orden
que había sido de eremitas en una orden de frailes mendicantes.
El origen de los frailes agustinos brotaron de grupos de eremitas que vivían en Lombardia, Toscana y Romana.
El 1256 y decreto un acta de unión, juntando a los juanbonitas y a los ermitanos de Toscana en una orden
mendicante única y encaminando su misión a la población urbana de Italia. La bula Licet Ecclesiae Catholicae,
por la que Alejandro ratificaba esta unión, constituia formalmente la orden de los frailes ermitanos de san
Agustin.
El decreto del IV concilio de Letran, de 1215, que prohibia nuevas ordenes religiosas, y abolio todas aquellas,
incluyendo a las mendicantes, que se hubieran fundado desde entonces, a no ser que tuvieran la aprobación de
la Santa Sede.

XIII. Epilogo: el individuo y la comunidad


en el siglo XIV la versión tradicional de la vida cenobitica, sufria un proceso de decadencia generalizada. El
sintoma mas obvio de este mal era el descenso en el número de monjes, consecuencia de la desaparición de
los niños oblatos y de la tendencia general a aumentar la edad de admisión. Bajo la presión de las dificultades
economicas adoptaron la decisión de imponer limites a las dimensiones de su comunidad y de restringir el
número de nuevos miembros.
En el siglo xiv, la nobleza laica estaba muy deseosa de proponer como candidatos a parientes y protegidos; en
ese caso el abad promulgaba cartas de expectativa antes de admitirlos en el noviciado.
El descenso en los ingresos y el estado ruinoso de las economias eran en si signos de un descenso en el apoyo
social de que venia gozando la forma tradicional del monacato benedictino. Las abadías habían dejado de ser
fuertes polos de atracción de nuevas dotaciones y, al igual que otros terratenientes, sufrían los efectos de la
recesión agricola del siglo xiv. Por todas partes hay indicios de que la observancia estricta de la Regla iba a la

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deriva. La disminución en el número de monjes y la desintegración de la vida comunitaria se aceleraron en la
segunda mitad del siglo xiv con las catastrofes de las guerras y de la peste.
Uno de los rasgos que caracterizaron el descenso en la estima de la observancia monástica fue la práctica de
las encomiendas. Una encomienda era la concesión del titulo de abad y de sus rentas a un beneficiario que no
era monje sino un prelado secular o, incluso, un laico. Normalmente el abad comendatario en ausencia recibia
de por vida el superiorato de una abadía. El puesto era simplemente una fuente de rentas. En el siglo xv, la
práctica de nombrar abades comendatarios, aunque desconocida en Inglaterra, se extendio por Francia, Italia
y Espana. Reflejaba el descenso que había sufrido en la estima social la forma benedictina de vida cenobitica,
y este descenso lo fortalecia la situación interna de las abadías.
El papado concentro sus esfuerzos en los cambios organizativos que fueron ideados para conservar el nivel de
observancia.
Aparte de esta versión relativamente relajada de la vida benedictina que obtenia ahora aprobación oficial,
algunos grupos se esforzaban por hacer resurgir una observancia mas austera y literal de la Regla. Uno de ellos
fue la congregación olivetana del siglo xiv. Su fundador, Bernardo Tolomei ( | 1348), de Siena.
La crisis del monacato cenobita en la Baja Edad Media hundia sus raices en la psicologia religiosa de este
periodo. La emergencia de poblaciones urbanas había creado una nueva masa de reclutas para la vida religiosa.
Además, la piedad de las gentes de ciudad, al igual que sus actitudes sociales, era mas individualista, mas
introvertida.
Pero la senal mas clara de esta huida de los constrenimientos espirituales del antiguo tipo de vida cenobitica
fue la emergencia de nuevas congregaciones eremiticas, como los Celestinos. La orden de los celestinos tomo
su nombre del papa Celestino y que, antes de ser papa en 1294, había fundado un grupo de ermitanos en la
Italia central. Otra indicación de la misma tendencia fue el crecimiento lento pero constante del número de
fundaciones cartujas experimentado en los siglos xiv y xv. En el centro de ciudades como Londres, Paris y
Colonia fue un signo externo y visible del parentesco espiritual entre el ideal eremitico y el individualismo
religioso del hombre urbano.
La busqueda de una vida interior mas intensa por parte del individuo y la desilusión respecto a las estructuras
tradicionales de las ordenes monásticas adoptaron su forma mas sorprendente en un movimiento religioso que
alcanzo rapida difusión en las ciudades de Holanda y del norte de Alemania en las dos ultimas decadas del
siglo xiv. El iniciador de este movimiento, que llego a conocerse como devotio moderna, fue Gerardo Groote.
Lo que importaba era la conversión interior, la renuncia a las riquezas y a la ambición, y una humilde
perseverancia en las tareas cotidianas. El camino principal hacia la perfección pasaba por la pobreza voluntaria,
tanto material como espiritual.
Como ocurria con las beguinas, los grupos de hombres y de mujeres que llevaban vida en común sin votos y
sin afiliación a ninguna orden religiosa reconocida suscitaban la sospecha y la hostilidad del estamento clerical.

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