PRIMERA ESCENA:
Se desarrolla en la corte del rey de Portugal, a donde llega Cristóbal Colón a pedir que se le
financie un viaje a las Indias.
Rey de Portugal: (tománd ose la barbilla con gesto adusto) ¿Decidme, cuál es tu
interés en verme?
Cristóbal Colón: (arrodillándose hace una reverencia) Excelencia, es mi intención
encontrar, para tu reino, nuevas rutas, que te darán riquezas.
Rey de Portugal: (observando a Cristóbal) Mis dominios son bastos, y mis navegantes, son
los mejores.
Cristóbal Colón: (poniéndose en pie) Su majestad, el conocimiento que tengo es nuevo,
con su ayuda podré encontrar una ruta más corta hacia el oriente.
Rey de Portugal: ¿Y cómo será eso Cristóbal? ¿Cuál es tu teoría?
Cristóbal Colón: He llegado a la conclusión de que la tierra es redonda, y que si viajo al
occidente podré llegar a la India o a la China y Japón al igual que por el oriente, lo que
reducirá el tiempo de navegación y así las ganancias serán mayores.
Rey de Portugal: Tus ideas me parecen locas y descabelladas.
CRISTOBAL COLON: Quien, me podrá ayudar, a cruzar el mar, más allá de lo que he
navegado jamás, y encontrar a la tierra de indias llegar.
Narrador: La teoría de Cristóbal Colón tampoco fue aceptada por Enrique VII Rey de
Inglaterra.
Cristóbal Colon: Bien, entonces probare suerte en Francia, pero antes iré a España al
convento de Santa María de Rábida.
Narrador: Al llegar Cristóbal Colón al convento fue recibido por el superior del convento. .
Quien es recibido por el superior del convento y le dice que los planes que él tiene le
parecen acertados, llevándolo ante los reyes de España.
SEGUNDA ESCENA Se desarrolla en la corte de los reyes católicos de España. Colón se
presenta ante los reyes de España, los reyes en el trono esperan a Colón, luego este hace
su entrada.
LA REINA ISABEL: Oh, mi Rey, que bueno eres oh mi rey, que gran poder. Ante ti, vengo
sumisa a pedirte tan solo que me des dinero para comida, me des dinero para salir, para
comprarle unos barquitos a un marinero que conocí.
Reyes Católicos: (en su trono) Hemos recibido buenas nuevas de los Duques de Medinaceli.
Cristóbal Colón: (haciendo una reverencia) Su majestad, he venido a poner a sus pies los
tesoros de las nuevas rutas a las Indias.
Reye Fernando: (con su mano en lo alto sobre la cabeza de Colón) Te nombraremos
Gobernador de las nuevas tierras que descubras y ganaras el diez por ciento de las riquezas
que encuentres.
Cristóbal Colón: (poniendo su mano derecha en el pecho) Zarparé y conquistaré tierras y
tesoros para Castilla y León.
(Salen de escena mientras el narrador continúa, se colocan los hermanos Yánez Pinzón y
Colón acompañados de la tripulación, en escena).
Narrador: Fue así como los Duques de Medinaceli ayudaron a Colón a conseguir el permiso
de los Reyes Católicos y le presentaron a los hermanos Alonso y Vicente Yáñez Pinzón,
expertos navegantes quienes se encargaron de reclutar a la tripulación con personas
encarceladas por delitos graves que habían cometido, para las tres carabelas, La Niña, La
Pinta, y la Santa María que zarparían del puerto de Palos.
Tripulación: ¡Libres! Con la cara al sol libre con la brisa del mar, no importa navegar, a las
indias, ¡mientras seamos libres!
Tiempo después de haber zarpado, la tripulación se hallaba desesperada y se amotinaron
exigiendo a Colón, tomar de nuevo el rumbo a España, pues pensaron que éste se había
equivocado en sus cálculos.
TERCERA ESCENA
Se desarrolla a bordo de las carabelas con los tripulantes. Colón al frente de los hermanos
Yánez Pinzón.
Tripulación: (gritando e interpelando a Cristóbal Colón, con gran enojo ¡Capitán, has
equivocado el rumbo! (Todos gritan siiiiii…)
¡Nos has mentido! (Todos gritan siiiii…..)¡Regresemos inmediatamente! (Siiii… ¡A colgar al
traidor! Vamos marineros, Si seguimos navegando, ¡Podemos morirnos! ¡Tu sueño es
locura! ¡Jamás lo lograras!¡La tierra de las Indias!¡Jamás encontraras! Ja, ja, ja, ja, ja, ja
(Los hermanos Yáñez Pinzón, alzando las manos hacen frente a la tripulación)
Alonso Yáñez: ¡Calma marinos, doy fe de que el Capitán no nos engaña, el rumbo es el
correcto. Naveguemos con fe!
Vicente Yáñez: ¡Calma! Marinos, encontraremos grandes tesoros, seremos ricos. ¡Se los
prometo!
Narrador: Los hermanos Yánez Pinzón lograron calmar a los marinos, y así pudieron seguir
el viaje que los llevaría a realizar el mayor descubrimiento en la historia de la humanidad. Y
después de varios días de seguir navegando.
Cristóbal Colón: He decidido cambiar el rumbo hacia el Suroeste y continuar el viaje.
Tripulación: ¡No estamos de acuerdo! Ya hemos navegado demasiado tiempo y no vemos
indicios de llegar a ninguna parte.
Martin Yánez Pinzón: Escuchen, vamos a continuar el viaje.
Narrador: Hasta que en la madrugada del día 12 de Octubre algo sucedió.
Rodrigo Sánchez de Triana: (vigila a bordo de la Pinta, con la mano sobre la frente a manera
de visera observando el horizonte). ¡Tierra! ¡Tierra a la vista!
Tripulación: ¡Viva! ¡Viva! ¡Hurra! Siempre supimos!¡Lo vamos a lograr!¡Hurra!¡Siempre
supimos!¡El éxito alcanzar!¡La historia de estos marinos!¡Siempre recordaras!¡Con su fe
inquebrantable!¡Valor y Lealtad!¡Hurra!
Cristóbal Colón: ¡Marinos! ¡Hemos logrado nuestro propósito! ¡Por Castilla!
Tripulación: ¡Viva!
(Todos desembarcaron con gran algarabía, al frente Cristóbal Colón con el estandarte de
León y Castilla, inca una rodilla en tierra).
Cristóbal Colón: (con el estandarte y una rodilla en tierra, pone su mano derecha en el
pecho) Tomo posesión de esta tierra en nombre de España. ¡Le llamaré San Salvador.
Narrador: fue así como el 12 de Octubre de 1492 se cumplía la más maravillosa hazaña que
el mundo haya conocido, pues Cristóbal Colón y su tripulación a borde de las tres carabelas
habían descubierto su nuevo continente… ¡AMERICA!