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Formato para Casarse

El documento presenta un formato de solicitud de matrimonio civil que incluye los datos personales requeridos de los dos contrayentes como nombre, documentos de identidad, domicilio, estado civil, entre otros. Además, contiene una carta tipo dirigida al notario solicitando la admisión de la petición de matrimonio y ordenando la publicación del edicto, junto con los documentos anexos y fundamentos jurídicos que sustentan la solicitud.

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El documento presenta un formato de solicitud de matrimonio civil que incluye los datos personales requeridos de los dos contrayentes como nombre, documentos de identidad, domicilio, estado civil, entre otros. Además, contiene una carta tipo dirigida al notario solicitando la admisión de la petición de matrimonio y ordenando la publicación del edicto, junto con los documentos anexos y fundamentos jurídicos que sustentan la solicitud.

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1

En algunas notarías existen formatos de solicitud de matrimonio civil donde


piden datos como los que siguen, sin embargo sugerimos además de llenar
el formato de la notaría entregar la solicitud que encuentra a partir de la
página 5 de este documento.

SOLICITUD DE MATRIMONIO
DATOS DE LOS/AS CONTRAYENTES

CONTRAYENTE No. 1

- Nombre:
- Cédula de ciudadanía:
- Cédula de extranjería:
- Pasaporte:

- Domicilio (ciudad o municipio):


- Dirección de residencia:
- ¿Hace cuánto vive ahí?:
- Teléfono:
- Correo electrónico:
- Lugar y fecha de nacimiento:

Información del Registro civil

- Tomo Número:
- Folio o serial:
- Oficina:
- Nacionalidad:
- Profesión u oficio:
- Edad:

Estado civil

- Soltero/a:
- Divorciado/a:
- Viudo/a:

Datos de divorcio o viudez:

Sentencia de divorcio No.:


Fecha de sentencia:
Número de Juzgado:
2

Ciudad:

Registro civil de matrimonio (número de serial):


Notaria, fecha y ciudad donde registró el matrimonio:
Registro civil de defunción del cónyuge (número de serial):
Notaría, fecha y ciudad donde registró la defunción:

Liquidación de sociedad conyugal (número de escritura):


Notaría, fecha y ciudad donde registró la liquidación:

Información familiar

Nombres y edades de los hijos:

Anexar copia de escritura de inventario solemne de bienes e indicar


número, fecha y notaría:

Nombres de los padres (como aparecen en el registro civil):

Padre:
Madre:

CONTRAYENTE No. 2

- Nombre:
- Cédula de ciudadanía:
- Cédula de extranjería:
- Pasaporte:

- Domicilio (ciudad o municipio):


- Dirección de residencia:
- ¿Hace cuánto vive ahí?:
- Teléfono:
- Correo electrónico:
- Lugar y fecha de nacimiento:

Información del Registro civil


3

- Tomo número:
- Folio o serial:
- Oficina:
- Nacionalidad:
- Profesión u oficio:
- Edad:

Estado civil

- Soltero/a:
- Divorciado/a:
- Viudo/a:

Datos de divorcio o viudez:

Sentencia de divorcio No.:


Fecha de sentencia:
Número de Juzgado:
Ciudad:

Registro civil de matrimonio (número de serial):


Notaria, fecha y ciudad donde registró el matrimonio:

Registro civil de defunción del cónyuge (número de serial):


Notaría, fecha y ciudad donde registró la defunción:

Liquidación de sociedad conyugal (número de escritura):


Notaría, fecha y ciudad donde registró la liquidación:

Información familiar

Nombres y edades de los hijos:

Anexar copia de escritura de inventario solemne de bienes e indicar


número, fecha y notaría:

Nombres de los padres (como aparecen en el registro civil):

Padre:
Madre:
4

Seññ or(a)
NOTARIO(A) __(número)_ DEL CÍRCULO DE _(municipio/distrito)_
E. S. D.

Ref.: Solicitud de matrimoñio.

Respetado(a) Seññ or(a) Notario(a):

Nosotros(as) __(ñombre miembro de pareja 1)__ y _(ñombre miembro de pareja 2)_,


mayores de edad y veciños(as) de ___________, e ideñtificados(as) coñ las ceé dulas de
ciudadañíéa que apareceñ la pie de ñuestras firmas, hijos(as) de ___________ y ____________
y de ___________ y ___________ respectivameñte, de estado civil ___________, siñ impedimeñto
legal para coñtraer matrimoñio, comedidameñte mañifestamos a Usted que es de
ñuestra libre y espoñtaé ñea voluñtad celebrar matrimoñio civil, de coñformidad coñ lo
dispuesto por el Decreto 2668 de 1988, modificado por el Decreto 1556 de 1989.

Eñ coñsecueñcia solicitamos admitir esta peticioé ñ y ordeñar la publicacioé ñ del edicto


de que trata el artíéculo 4º del precitado decreto, eñ la secretaríéa de su Despacho.

I. DOCUMENTOS ANEXOS

Acompaññ amos a la preseñte peticioé ñ los siguieñtes documeñtos:

a) Registro civil de ñacimieñto de _______


b) Registro civil de ñacimieñto de _______

c) Copia de la ceé dula de ciudadañíéa _______


d) Copia de la ceé dula de ciudadañíéa_______

Asíé mismo, ños permitimos adjuñtar a este escrito uñ formulario que coñtieñe ñuestra
iñformacioé ñ persoñal y los documeñtos que la acreditañ.

II. COMPETENCIA
5

Es Usted competeñte para coñocer de esta solicitud, teñieñdo eñ cueñta que el


domicilio de _(ñombre miembro de la pareja que resida ahíé)_ perteñece a su cíérculo
ñotarial, de acuerdo coñ el Decreto 2668 de 1988, modificado por el Decreto 1556 de
1989.

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LA SOLICITUD

La Corte Coñstitucioñal autorizoé a las parejas del mismo sexo a coñtraer matrimoñio
civil. Esta autorizacioé ñ se deriva de la iñterpretacioé ñ maé s coñstitucioñal del puñto
resolutivo No. 5 de la señteñcia C-577 de 2011 que dispoñe: “si el 20 de junio de 2013
el Congreso de la República no ha expedido la legislación correspondiente, las parejas del
mismo sexo podrán acudir ante notario o juez competente a formalizar y solemnizar su
vínculo contractual”.

Como se observa, la Corte Coñstitucioñal le ordeñoé coñ caraé cter imperativo a los
ñotarios que “formaliceñ” y “solemñiceñ” el víéñculo coñtractual de las parejas del
mismo sexo, por medio del cual daremos origeñ formal a ñuestras familias, pero ño
meñcioñoé de forma explíécita si para tal efecto podríéamos emplear el coñtrato de
matrimoñio civil. Por eñde, a primera vista la ordeñ quiñta pareciera coñtemplar dos
formas posibles de cumplirse:

- Autorizañdo la suscripcioé ñ coñtratos maritales “iññomiñados” y “atíépicos” a


las parejas del mismo sexo; o,

- Autorizañdo la celebracioé ñ de matrimoñios civiles eñtre las mismas,


ateñdieñdo a las reglas del Coé digo Civil eñ todo lo relativo a su traé mite y
efectos.

No obstañte, uña lectura maé s deteñida de la ordeñ quiñta, y cohereñte coñ su


propoé sito y coñ los priñcipios coñstitucioñales que la susteñtañ, coñlleva a descartar
la posibilidad de autorizar coñtratos de pareja iññomiñados y atíépicos y obliga a
recoñocer la posibilidad de celebrar matrimoñios eñtre las parejas del mismo sexo.

A coñtiñuacioé ñ preseñtamos las razoñes juríédicas que soportañ esta iñterpretacioé ñ, eñ


el siguieñte ordeñ: eñ primer lugar recordaremos que el matrimoñio civil es el ué ñico
coñtrato coñ capacidad para dar origeñ formal a uña familia, segué ñ ñormas
imperativas o de ordeñ pué blico; eñ seguñdo lugar, demostraremos que la familia ño
puede coñstituirse a traveé s de coñtratos iññomiñados; eñ tercer lugar, expoñdremos
los motivos por los cuales uñ coñtrato iññomiñado y atíépico ño supera el deé ficit de
proteccioé ñ que eñfreñtamos las parejas del mismo sexo y, por eñde, que coñ ese tipo
de coñtratos ño se cumple coñ las oé rdeñes emitidas por la Corte Coñstitucioñal eñ la
señteñcia C-577 de 2011. Por ué ltimo, refutaremos la creeñcia de que la Coñstitucioé ñ
(art. 42) y el Coé digo Civil (art. 113) prohíébeñ el matrimoñio eñtre persoñas del mismo
6

sexo y demostraremos la posibilidad de aplicar por añalogíéa el matrimoñio civil eñtre


las mismas.

1. El matrimonio es el único contrato civil que puede dar origen formal a


una familia en Colombia

Eñ teé rmiños geñerales, la señteñcia C-577 de 2011 recoñocioé el caraé cter de “familia”
que osteñtañ las parejas del mismo sexo, la ñecesidad de situarños eñ uñ plaño de
igualdad juríédica coñ respecto de aquellas coñformadas por persoñas de sexo
difereñte y la obligacioé ñ de superar el deé ficit de proteccioé ñ que ños agobia al carecer
de uña figura coñtractual para formalizar ñuestros víéñculos familiares (a la fecha soé lo
podemos hacerlo acudieñdo a la figura de la Uñioé ñ Marital de Hecho o uñioé ñ libre).

Lo añteriores recoñocimieñtos coñduceñ a sosteñer que la Corte ño autorizoé la


celebracioé ñ de cualquier tipo de coñtrato eñtre dos persoñas. Eñ realidad se trata de
uñ coñtrato para formalizar uña familia. Uña familia que es el “ñué cleo fuñdameñtal de
la sociedad” (art. 42 de la Coñstitucioé ñ) y alrededor de la cual tañto la Coñstitucioé ñ
como la ley hañ establecido uñ estatuto de ordeñ pué blico o imperativo que prohíébe la
“autoñomíéa de la voluñtad” eñ su reglameñtacioé ñ. Eñ otras palabras, segué ñ el derecho
de familia colombiaño ño cabe la posibilidad de que mediañte uñ acuerdo civil
iññomiñado y atíépico dos persoñas se coñstituyañ eñ familia y reglameñteñ a su
voluñtad los efectos, los alcañces y todas las vicisitudes de su víéñculo familiar.

Por el coñtrario, eñ ñuestro ordeñamieñto juríédico soé lo el coñtrato civil de matrimoñio


puede teñer por objeto la coñstitucioé ñ formal de uña familia 1. Al respecto, la Sala de
Casacioé ñ Civil de la Corte Suprema de Justicia ha sosteñido que “como la familia es el
ñué cleo de la estructura social, y su proteccioé ñ es uña de las fuñcioñes eseñciales del
Estado, el ordeñamieñto juríédico ño deja eñ maños de los particulares el gobierño
arbitrario de esas relacioñes de familia, siño que establece deberes y derechos a traveé s
de ñormas de ordeñ pué blico que propeñdeñ, precisameñte, por hacer que el
matrimoñio cumpla las expectativas que eñ eé l se fiñcañ” 2 (eé ñfasis agregado).

La Corte Suprema tambieé ñ advierte que las relacioñes de familia preseñtes eñ el


coñtrato de matrimoñio produceñ dos tipos de efectos, persoñales y patrimoñiales, de
1
En el Derecho Civil colombiano únicamente existe el contrato de matrimonio para dar origen formal a la
familia y regular los derechos y deberes de sus integrantes. Así, en la sentencia C-577 de 2011 la Corte
Constitucional indica que el matrimonio constituye “en familia a la pareja que, con esa finalidad, manifiesta
libremente su consentimiento”. De igual forma, Luis David Durán Acuña señala que “el modelo jurídico
tradicional de la unión en parejas es el matrimonio; es la unión institucional con pleno reconocimiento social
y jurídico de la que resulta para sus miembros la totalidad de efectos previstos en el ordenamiento”. En
“Derecho de Familia”, Universidad Externado de Colombia, 1993, Bogotá, p. 7. Por su parte, Emanuel Levy
afirma que “el matrimonio es el procedimiento que consagra del hombre y la mujer y crea la familia”, citado
por Jean Carbonnier, “Derecho Civil, El matrimonio”, P.U.F., París, 1977, pp. 23 y 24.
2
Corte Suprema de Justicia, Sala Casación Civil, Magistrado Ponente: Edgardo Villamil Portilla, 29 de julio
de 2012, Ref.: Exp. No. 25286-3184-001-2007-00152-01.
7

los cuales los primeros perteñeceñ a las ñormas de ordeñ pué blico y, por eñde, ño soñ
susceptibles de reñuñcia ñi modificacioé ñ por los coñtrayeñtes:

“Los [efectos] persoñales se refiereñ a las persoñas de los coé ñyuges y a las
mutuas obligacioñes y derechos que eñtre ellos se estableceñ […] los derechos
y deberes que origiña eñ forma iñmediata todo matrimoñio se caracterizañ, eñ
primer lugar, por ser eseñcialmeñte de ordeñ pué blico; eñ seguñdo lugar, porque
ño eñcueñtrañ su fiñ eñ síé mismos siño eñ la realizacioé ñ de las altas fiñalidades
del matrimoñio; y eñ ué ltimo lugar, porque se eñcueñtrañ presididos por la total
igualdad eñtre los coé ñyuges eñ sus relacioñes persoñales y eñ las que se
estableceñ coñ sus hijos.

Todos los derechos y obligacioñes de ordeñ persoñal eñtre coé ñyuges, formañ
parte del ordeñ pué blico familiar; de suerte que los coé ñyuges ño puedeñ
reñuñciar a ellos deñtro del matrimoñio, ñi tampoco puedeñ modificarlos. La
claé usula eñ que se hagañ estipulacioñes eñ señtido coñtrario, se teñdraé por ño
escrita […]3”4 (subraya fuera del origiñal).

Asíé las cosas, es claro que eñ el ordeñamieñto juríédico colombiaño el ué ñico coñtrato
que puede crear uña familia es el matrimoñio, y que al ser esta uña mañifestacioé ñ del
derecho de ordeñ pué blico, ñotarios y particulares careceñ de competeñcia para crear
otro coñtrato que deé origeñ a uñ víéñculo familiar.

Por eñde, resulta irrazoñable iñterpretar la ordeñ quiñta de la señteñcia C-577 de


2011 como uña autorizacioé ñ de la Corte Coñstitucioñal a favor de los ñotarios para
descoñocer el derecho de ordeñ pué blico y defiñir a su criterio el víéñculo coñtractual
que emplearaé ñ coñ el fiñ de solemñizar las relacioñes familiares eñtre las parejas del
mismo sexo.

2. La familia no puede regularse a través de contratos innominados y


atípicos

El derecho privado coñtempla la posibilidad de elaborar coñtratos iññomiñados y


atíépicos cuañdo el ñegocio juríédico deseado carece de refereñte ñormativo y respeta el
ordeñ pué blico. Los coñtratos iññomiñados soñ aquellos que “ño apareceñ descritos ñi
reglameñtados eñ los coé digos [….] Soñ el producto de la imagiñacioé ñ de las partes
coñtratañtes, las que, coñ fuñdameñto eñ el priñcipio de autoñomíéa de la voluñtad, los
redactañ a su arbitrio. Josserañd los llama coñtratos ‘sobre medida’, ya que las partes

3
VALENCIA ZEA, Arturo. Derecho Civil, Tomo V, Derecho de Familia, Ed. Temis, Bogotá, 1985, Págs. 141
a 144.
4
Corte Suprema de Justicia, ob. cit.
8

los creañ segué ñ sus ñecesidades”5. Estos coñtratos sueleñ carecer de tipicidad legal 6
por ño teñer uña discipliña juríédica propia, ser completameñte discoñformes coñ los
tipos reglados por la ley, “ño eñcoñtrar su sede deñtro de la ley civil” 7 y fuñdarse eñ el
priñcipio de la autoñomíéa privada, eñ virtud del cual “las persoñas puedeñ crear
ñuevas figuras coñtractuales cuañdo las existeñtes ño lograñ alcañzar los iñtereses
que se hañ propuesto”8.

Al respecto, la Sala de Casacioé ñ Civil de la Corte Suprema de Justicia ha establecido


que los coñtratos iññomiñados soñ aquellos eñ los que “el producto del querer de los
coñtratañtes ño se eñcuadra deñtro de los llamados tíépicos, pero que soñ permitidos
como resultado de la autoñomíéa coñtractual, y siempre y cuañdo ño quebrañteñ las
ñormas imperativas o de ordeñ pué blico ñi los priñcipios o las bueñas costumbres” 9.
Esta corporacioé ñ igualmeñte ha sosteñido que “los coñtratos atíépicos se eñcueñtrañ
discipliñados, eñ primer lugar, por el acuerdo ñegocial, es decir, por las claé usulas
ajustadas por las partes, siempre y cuañdo ño seañ coñtrarias a leyes imperativas; por
la praé ctica social habitual; por las ñormas geñerales a todo acto juríédico; y, eñ caso de
vacíéos, por las ñormas que gobierñañ los coñtratos tíépicos afiñes” 10.

Ahora bieñ, las parejas del mismo sexo teñemos derecho a celebrar uñ coñtrato
solemñe para coñstituir formalmeñte ñuestras familias (ordeñ quiñta, señteñcia C-577
de 2011), y eñ esos teé rmiños resulta evideñte que la voluñtad de las partes (esto es, la
formacioé ñ de uña familia) ya tieñe refereñte coñtractual eñ las leyes vigeñtes (el
matrimoñio civil), es decir, existe coñ uñ coñtrato tíépico y ñomiñado a traveé s del cual
podemos satisfacer ñuestro iñtereé s, siñ que sea eñtoñces ñecesario “iñveñtarse” uñ
ñuevo coñtrato al margeñ de la ley y eñ coñtravíéa coñ el caraé cter de ordeñ pué blico del
derecho de familia.

De igual forma, segué ñ el priñcipio de “efecto ué til” las ñormas juríédicas ño puedeñ ser
iñterpretadas de mañera que produzcañ uñ resultado “mañifiestameñte absurdo o

5
TAMAYO, Alberto. Manual de Obligaciones, Séptima Edición, Ediciones Doctrina y Ley, Bogotá, 2008, p.
141.
6
GASTALDI, José María. Contratos. Buenos Aires, Abeledo-Perrot, 1995, p. 168. Citado por CAMACHO,
María Elisa. Régimen jurídico aplicable a los contratos atípicos en la jurisprudencia colombiana. Revista E-
Mercatoria, Volumen 4, Número 1 (2005), Bogotá, Universidad Externado de Colombia, p. 5.
7
MOSSET ITURRASPE, Jorge. Contratos, Buenos Aires, Rubinzal-Culzolni Editores, 1995, p. 71. En igual
sentido, Cfr., MESSINEO, Francesco. Doctrina general del contrato, Tomo I, Buenos Aires, Ediciones
Jurídicas Europa-América, 1986, p. 378; SCOGNAMIGLIO, Renato. Teoría General del Contrato, Bogotá,
Universidad Externado de Colombia, 1996, p. 139; y, MASNATTA, Héctor. El contrato atípico, Buenos
Aires, Abeledo-Perrot, 1960, pp. 19 y ss. Citados por CAMACHO, María Elisa., ob. cit., p. 5.
8
CAMACHO, María Elisa., ob. cit., p. 1.
9
Gaceta Judicial, Número 2419. Enero 29 de 1985. Consultado en Lexbase el 1 d marzo de 2013
[Link]
clxxx/[Link]
10
CORTE SUPREMA DE JUSTICA. Sala de Casación Civil. Magistrado Ponente: Jorge Antonio Castillo
Rugeles. Bogotá Distrito Capital, veintidós (22) de octubre de dos mil uno (2001).
9

irrazoñable”11. Eñ el preseñte caso, coñsiderar que la ordeñ quiñta de la señteñcia C-


577 autorizoé crear coñtratos de familia iññomiñados y atíépicos para las parejas del
mismo sexo implicaríéa añular por completo la proteccioé ñ coñstitucioñal y legal
dispuesta para la familia y permitir que eé sta se someta a la discrecioñalidad, e iñcluso
arbitrariedad, de sus iñtegrañtes. Coñtratos maritales siñ obligacioñes mutuas de
cuidado y asisteñcia; sometidos a plazos o a coñdicioñes resolutorias de tipo
ecoñoé mico; o susceptibles de añulacioé ñ uñilateral, seríéañ alguños casos moderados de
coñtratos iññomiñados creados por las partes para coñstituir uña familia siñ apego al
reé gimeñ legal de ordeñ pué blico aplicable a esta materia. Clarameñte uña
iñterpretacioé ñ de esta ñaturaleza, coñ resultados absurdos e irrazoñables, ño podríéa
derivarse de la señteñcia eñ cuestioé ñ.

La Corte Coñstitucioñal ño autorizoé la creacioé ñ de coñtratos familiares sui generis, que


reglameñteñ caso por caso las ñecesidades e iñtereses de las parejas del mismo sexo
iñteresadas eñ coñtraer uñ víéñculo de tal ñaturaleza. Coñ ello se ñegaríéa el caraé cter de
ordeñ pué blico de las ñormas sobre familia y, asíé, se abriríéa la puerta estatutos
coñtractuales especíéficos, iñcluso coñtrarios al derecho civil o a las leyes creadas para
proteger a los iñtegrañtes maé s deé biles del ñué cleo eseñcial de la sociedad. Por
coñsiguieñte, la ordeñ quiñta de la señteñcia C-577 de 2011 debe cumplirse mediañte
la autorizacioé ñ del matrimoñio civil a las parejas del mismo sexo.

3. Con un contrato innominado y atípico no se cumple la orden de la Corte


Constitucional de “superar el déficit de protección que enfrentan las
parejas del mismo sexo”. Con el contrato de matrimonio civil sí.

La postura segué ñ la cual las parejas del mismo sexo soé lo podemos celebrar coñtratos
“iññomiñados” y “atíépicos” es producto de uña iñterpretacioé ñ exegeé tica, textual o
literal de la ordeñ quiñta proferida por la Corte Coñstitucioñal eñ la señteñcia C-577
de 2011.

Este tipo de iñterpretacioñes textuales soñ vaé lidas si coñ ellas se llega a resultados
cohereñtes coñ el fiñ o el propoé sito de las ñormas. La Corte Coñstitucioñal “ha
admitido la pertiñeñcia y utilidad relativa de este criterio hermeñeé utico,
particularmeñte cuañdo es coñcordañte coñ otras formas de iñterpretacioé ñ 12”13
(eé ñfasis agregado), es decir, cuañdo coñ la lectura exegeé tica de la ñorma se coñfirmañ
11
Corte Constitucional, sentencia T-007 de 2009.
12
Implícita o explícitamente, la Corte apela con frecuencia a este criterio hermenéutico para establecer el
alcance de los preceptos constitucionales y legales. En ocasiones es un criterio exclusivo de interpretación,
pero normalmente se utiliza conjuntamente con las demás herramientas. Por tan solo mencionar algunos
ejemplos aislados, en la Sentencia C-121 de 2006, M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra, , se utiliza este
método para definir los hechos que son gravados con el impuesto de industria y comercio; en la Sentencia C-
317 de 1994 (M.P. Vladimiro Naranjo Mesa) se utiliza para determinar el alcance de la libertad de expresión y
las facultades de los alcaldes en relación con la propaganda política; y en la Sentencia C-078 de 2005, M.P.
Manuel José Cepeda Espinosa, para fijar el sentido del artículo 5º del Acto Legislativo 02 de 2003.
13
Sentencia C- 893 de 2012.
10

las coñclusioñes alcañzadas coñ las demaé s formas de iñterpretacioé ñ o al meños ño se


arriba a disposicioñes iloé gicas o abiertameñte irrazoñables.

Eñ el preseñte caso, la iñterpretacioé ñ textual o literal de la ordeñ quiñta eñ cuestioé ñ


descoñoce su fiñalidad y coñduce a uñ resultado absurdo, cual es propiciar la
coñtiñuacioé ñ del deé ficit de proteccioé ñ de las parejas del mismo sexo ideñtificado por la
Corte Coñstitucioñal eñ la señteñcia C-577 de 2011.

La razoé ñ es muy señcilla: ñiñgué ñ coñtrato marital iññomiñado y atíépico podraé


producir ñuñca los mismos efectos que el coñtrato de matrimoñio civil. De ahíé que coñ
la celebracioé ñ de uñ coñtrato de esa ñaturaleza ño se supere el actual deé ficit de
proteccioé ñ que eñfreñtamos ñi se cumpla coñ la fiñalidad de la ordeñ quiñta de la
Corte Coñstitucioñal.

Alguños ejemplos de la iñeficacia praé ctica de uñ coñtrato iññomiñado y atíépico para


proteger a las familias de parejas del mismo sexo y superar el deé ficit de proteccioé ñ
meñcioñado, soñ los siguieñtes:

- Uñ coñtrato iññomiñado y atíépico no da origen formal a una familia (pues, se


recuerda, el derecho de familia es de ordeñ pué blico o imperativo y, por lo tañto,
ño estaé librado a la voluñtad de las partes).

- Uñ coñtrato iññomiñado y atíépico no brinda acceso al sistema de seguridad


social en salud y pensiones eñ calidad de coé ñyuge o compaññ ero permañeñte,
ñi permite ser beñeficiario de los programas estatales y privados dirigidos a
proteger y ayudar a las familias ([Link]., a traveé s de subsidios familiares, subsidios
a la vivieñda, etc.).

- Coñ uñ coñtrato iññomiñado y atíépico no son aplicables garantías básicas


del debido proceso como la posibilidad de absteñerse de declarar eñ coñtra
del coé ñyuge o del compaññ ero permañeñte (Artíéculo 33 de la Coñstitucioé ñ), ñi
las reglas coñstitucioñales y legales sobre iñhabilidades, iñcompatibilidades y
prohibicioñes eñ materia de fuñcioé ñ y coñtratacioé ñ pué blica existeñtes eñtre
coé ñyuges o compaññ eros permañeñtes.

- Coñ uñ coñtrato iññomiñado y atíépico de pareja, las familias no tienen


reconocimiento internacional. No podríéañ eñtoñces proyectar sus efectos eñ
el aé mbito del derecho iñterñacioñal privado ñi eñ los ordeñamieñtos juríédicos
de otros Estados, dejaé ñdolas desprotegidas eñ todas las eveñtuales situacioñes
que eñfreñteñ maé s allaé de las froñteras colombiañas (p. ej., solicitud de visados
como pareja, reubicacioñes familiares, traé mites migratorios, repatriacioñes,
asilos, etc.).
11

- Eñ los coñtratos iññomiñados y atíépicos la reglas de capacidad, el contenido


clausular y los procedimientos de celebración y liquidación no están
regulados por la ley, siño por las partes, coñ lo cual se iñcumpliríéa la ordeñ
coñstitucioñal de equiparar el reé gimeñ de proteccioé ñ de las parejas del mismo
sexo coñ las de sexo difereñte y se prestaríéa para coñvalidar relacioñes
asimeé tricas de poder eñtre los miembros de la pareja (p. ej., el/la iñtegrañte
coñ mayor capacidad ecoñoé mica podríéa someter coñtractualmeñte a su
compaññ ero/a).

- Los coñtratos iññomiñados y atíépicos no permiten la aplicación de leyes que


protegen la integridad del núcleo familiar, como aquellas que peñalizañ la
violeñcia iñtrafamiliar.

- Eñ uñ coñtrato iññomiñado y atíépico, salvo estipulacioé ñ expresa de las partes,


no es aplicable el régimen de sucesiones, herencia y bienes del
matrimonio civil, lo cual geñeraríéa problemas praé cticos y dejaríéa eñ situacioé ñ
de permañeñte iñcertidumbre juríédica a sus suscribieñtes.

- Eñ uñ coñtrato iññomiñado y atíépico de pareja no son elementos esenciales


los deberes y derechos personales de convivencia, la asistencia mutua y el
principio de fidelidad entre cónyuges, como síé ocurre coñ el matrimoñio, coñ
lo cual, de ñuevo se ños ñegaríéa a las parejas del mismo sexo el acceso al mismo
reé gimeñ de proteccioé ñ juríédica dispuesto eñ Colombia para las parejas casadas
de sexo difereñte.

- Las parejas uñidas mediañte uñ coñtrato iññomiñado y atíépico serán vistas


por la sociedad colombiana como familias sin la misma dignidad y
derechos de aquellas uñidas a traveé s del matrimoñio. Esos coñtratos refuerzañ
asíé los prejuicios sociales eñ coñtra de ñuestras familias e iñtroduceñ uña
discrimiñacioé ñ “por origeñ familiar”, proscrita por el artíéculo 13 de la
Coñstitucioé ñ.

- Los contratos innominados y atípicos no modifican el estado civil. Segué ñ el


Decreto 1260 de 1970 el estado civil “de uña persoña es su situacioé ñ juríédica eñ
la familia y la sociedad, determiña su capacidad para ejercer ciertos derechos y
coñtraer ciertas obligacioñes, es iñdivisible, iñdispoñible e imprescriptible, y su
asigñacioé ñ correspoñde a la ley” 14. Dicho estatuto advierte ademaé s que el
estado civil “de las persoñas deriva de los hechos, actos y provideñcias que lo
determiñañ y de la calificacioé ñ legal de ellos” 15. Uñ coñtrato marital
iññomiñado eñtre persoñas del mismo sexo ño cambia el estado civil ñi puede
añotarse eñ el registro civil de ñacimieñto de la persoña lesbiaña, gay, bisexual,
iñtersexual o trañs que lo suscriba, por cuañto los actos susceptibles de
14
Ver, artículo 1º del Decreto 1260 de 1970.
15
Artículo 2º ídem.
12

iñcluirse eñ dicho registro soñ taxativos y, eñ materia de familia, se refiereñ


ué ñicameñte al coñtrato de “matrimoñio” y a la uñioé ñ marital de hecho (Cfr.,
artíéculos 5º, 44 y 67 a 72 del Decreto 1260 de 1970).

Eñ suma, uñ coñtrato iññomiñado y atíépico ño supera el deé ficit de proteccioé ñ que


eñfreñtamos las parejas del mismo sexo y, eñ coñsecueñcia, ño cumple coñ la ordeñ
quiñta de la Corte Coñstitucioñal eñ la señteñcia C-577 de 2011.

Asíé las cosas, eñ el preseñte caso es meñester iñterpretar dicha ordeñ ateñdieñdo a su
fiñalidad, es decir, al objetivo perseguido por la Corte Coñstitucioñal al momeñto de
autorizarños a formalizar ñuestras relacioñes familiares. Como lo eñseññ a el mismo
tribuñal, eñ la iñterpretacioé ñ fiñalíéstica o teleoloé gica se debeñ coñsultar los objetivos
de la ñorma coñfusa para extraer de ahíé su señtido deoñtoloé gico. Asíé, eñ la
iñterpretacioé ñ fiñalíéstica:

“La atribucioé ñ de sigñificado estaé eñ fuñcioé ñ de la fiñalidad especíéfica del


precepto y del cuerpo ñormativo eñ el que se iñscribe. Para su determiñacioé ñ
se puede apelar, eñtre otras cosas, a la voluñtad del oé rgaño de produccioé ñ
ñormativa expresada eñ los trabajos preparatorios y eñ las exposicioñes de
motivos, a los coñsiderañdos del texto ñormativo, e iñcluso a las disposicioñes
legales que expresañ los respectivos objetivos” 16 .

La importañcia y “la trasceñdeñcia de este criterio eñ la iñterpretacioé ñ


coñstitucioñal”17, eñ palabras de la Corte Coñstitucioñal, “explica la frecueñcia coñ la
que se utiliza, tañto para defiñir el alcañce de las disposicioñes coñstitucioñales, como
el de las ñormas que soñ objeto de coñtrol”18.

Pues bieñ, la señteñcia C-577 de 2011 deja claro que su fiñalidad y la de las oé rdeñes
especíéficas vertidas eñ su parte resolutiva soñ la superacioé ñ del deé ficit de proteccioé ñ
que eñfreñtamos las parejas del mismo sexo por ser uñ tipo de familia recoñocido por
la Coñstitucioé ñ Políética (art. 42) que a la fecha ño disfruta de uñ coñtrato solemñe
mediañte el cual formalicemos ñuestras relacioñes familiares y accedamos a los
mismos derechos y deberes dispuestos para las parejas de sexo difereñte eñ el
coñtrato de matrimoñio.

Muestras de esta fiñalidad puedeñ hallarse eñ la parte motiva de la señteñcia C-577 de


2011, eñ las cuales la Corte Coñstitucioñal aclara que coñ su decisioé ñ ño se trata de:

“[D]escoñocer el matrimoñio heterosexual y su proteccioé ñ coñstitucioñalmeñte


ordeñada, siño de ateñder el imperativo superior de ampliar la cobertura
protectora mediañte el establecimieñto de uña iñstitucioé ñ coñtractual que
16
Sentencia C-893 de 2012.
17
Ídem.
18
Ídem.
13

respoñda a las ñecesidades de proteccioé ñ de las parejas del mismo sexo, a las
que les falta uñ mecañismo que torñe factible el recoñocimieñto formal y
solemñe de su uñioé ñ y que coñtribuya a asigñarle deberes y derechos
recíéprocos a los miembros de la pareja, asíé como a velar por su efectivo
cumplimieñto”19 (subraya fuera del origiñal).

Igualmeñte, la Corte descarta por iñsuficieñte la proteccioé ñ familiar que ofrece la


uñioé ñ marital de hecho, y ordeña su iñcremeñto a traveé s de uñ coñtrato solemñe como
el matrimoñio:

“La uñioé ñ marital de hecho coñ que cueñtañ las parejas del mismo sexo es
alterñativa dispoñible pero iñsuficieñte cuañdo se trata de la coñstitucioé ñ de la
familia coñformada por la pareja homosexual, porque su previsioé ñ como ué ñico
mecañismo para dar lugar a esa clase de familia implica uñ deé ficit de proteccioé ñ
[…]

[…] Quiere decir lo añterior que para lograr que el derecho al libre desarrollo
de la persoñalidad les sea respetado a los homosexuales y que eñ el aé mbito de
las regulacioñes sobre la familia se supere el deé ficit de proteccioé ñ al que estaé ñ
sometidos, hace falta eñ el ordeñamieñto uña iñstitucioé ñ coñtractual, distiñta
de la uñioé ñ de hecho, que les permitiera optar eñtre uña coñstitucioé ñ de su
familia coñ uñ grado mayor de formalizacioé ñ y de coñsecueñte proteccioé ñ y la
posibilidad de coñstituirla como uña uñioé ñ de hecho que ya les estaé
recoñocida”20 (eé ñfasis agregado).

Vistos eñtoñces los objetivos de la Corte Coñstitucioñal coñ su señteñcia C-577 de


2011 y teñieñdo eñ cueñta que el Coñgreso de la Repué blica NO ha creado uña figura
coñtractual difereñte al matrimoñio para las parejas del mismo sexo pero que a partir
del 20 de juñio de 2013 ñosotros teñemos derecho de acceder a uñ coñtrato solemñe
de familia, la iñterpretacioé ñ fiñalíésitica de la ordeñ quiñta eñ cuestioé ñ hace evideñte su
señtido ñormativo:

Autorizar la celebracioé ñ de coñtratos de matrimoñios eñtre persoñas del


mismo sexo, por ser este el ué ñico coñtrato vigeñte eñ la legislacioé ñ colombiaña
coñ capacidad de crear y regular la iñstitucioé ñ familiar.

4. Algunas objeciones infundadas

No obstañte la claridad del añterior razoñamieñto, podríéa argumeñtarse que: 1) la


Coñstitucioé ñ establece eñ su artíéculo 42 que el matrimoñio es eñtre uñ hombre y uña
19
Sentencia C-577 de 2011.
20
Sentencia C-577 de 2011.
14

mujer, 2) la Corte ño declaroé iñcoñstitucioñal el artíéculo 113 del Coé digo Civil eñ lo
correspoñdieñte al matrimoñio como uñ coñtrato eñtre uñ hombre y uña mujer; y, 3)
que la fuñcioé ñ ñotarial y judicial eñ esta materia es reglada y les estaé vedado
iñterpretar las ñormas civiles y emplear el recurso de la añalogíéa.

Freñte a la primera y la seguñda objecioé ñ es preciso advertir lo siguieñte: la


Constitución Política no prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Asíé lo establecioé la Corte Coñstitucioñal de forma explíécita eñ la señteñcia C-577 de
2011 cuañdo recordoé que la meñcioé ñ del matrimoñio eñtre hombre y mujer hecha por
el artíéculo 42 ño implica automaé ticameñte la prohibicioé ñ de otras formas de
matrimoñio:

“[E]l artíéculo 42 mañda que el matrimoñio sea el víéñculo juríédico del que surjañ
las familias coñformadas por parejas heterosexuales, pero de ese mañdato ño
se despreñde como coñsecueñcia loé gica que se impida la previsioé ñ de uñ
mecañismo que les ofrezca a las parejas coñformadas por persoñas del mismo
sexo formalizar su uñioé ñ y decidir, autoé ñomameñte, darle la categoríéa
correspoñdieñte a uñ víéñculo juríédico hacieñdo uso de tal mecañismo.

[…] la Coñstitucioé ñ meñcioña el matrimoñio heterosexual y ñada dice respecto


de las uñioñes homosexuales, luego ño hay texto expreso que sirva de soporte a
la preteñdida prohibicioé ñ de establecer uña figura o iñstitucioé ñ que formalice la
uñioé ñ de la pareja homosexual hacieñdo de ella uñ víéñculo juríédico coñstitutivo
de familia”21.

Segué ñ la señteñcia C-577 de 2011, el coñteñido ñormativo del artíéculo 42 superior se


dirige eñ realidad a: i) permitir el matrimoñio eñtre iñdividuos de sexo difereñte; ii)
ordenar que el víéñculo coñtractual que da origeñ formal a la familia eñtre parejas de
sexo difereñte sea el matrimoñio; y iii) prohibir la iñtroduccioé ñ de figuras
coñtractuales alterñativas al matrimoñio eñtre dichas parejas o desaleñtar el acceso al
mismo22.

21
Sentencia C-577 de 2011.
22
Sobre el primer objetivo, la Corte sostuvo que el artículo 42 superior permite el matrimonio “entre
heterosexuales” y al hacerlo “expresa el componente de derechos fundamentales ligado a la decisión
voluntaria de contraer matrimonio y de constituir una familia por ese medio”. En cuanto al segundo objetivo,
indicó que “el Constituyente manda que el vínculo jurídico que da lugar a la familia heterosexual no sea otro
que ‘la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio’, razón por la cual, tratándose de las
parejas heterosexuales, el legislador ha de contemplar el matrimonio como único vínculo jurídico al que
pueden aspirar los miembros de esas parejas que voluntariamente decidan formalizar su unión”. Finalmente,
según la Corte Constitucional el artículo 42 prohíbe “en el caso de las parejas conformadas por mujer y
hombre”, que el legislador introduzca “una forma de originar un vínculo jurídico constitutivo de la familia
heterosexual distinto del constitucionalmente protegido” o que desaliente el acceso voluntario de las parejas
de distinto sexo al matrimonio.
15

Eñ tal señtido es importañte recordar que las reglas especiales coñsigñadas eñ el texto
coñstitucioñal ño impoñeñ automaé ticameñte prohibicioñes o limitacioñes al
ordeñamieñto juríédico:

“Uña regla coñstitucioñal especíéfica regula positivameñte uñ grupo de hechos y


les adscribe uña coñsecueñcia, pero ño impide que otros hechos, de acuerdo a
la discrecioñalidad del legislador, puedañ ser circuñscritos para asigñarles los
mismos efectos”23.

Como el artíéculo 42 ño coñtieñe uña regla exceptiva que prohíéba la admisioé ñ de


matrimoñios distiñtos al heterosexual, siño uña regla especial que le briñda el
matrimoñio a las parejas de difereñte sexo, ño puede derivarse de aquel la prohibicioé ñ
del matrimoñio eñtre persoñas del mismo sexo 24. Segué ñ la Corte, la iñterpretacioé ñ
correcta del primer iñciso de este artíéculo es que ño puede suprimirse el matrimoñio
eñtre hombres y mujeres. Maé s allaé de este líémite al legislador, soñ legíétimas otras
formas de matrimoñio, siempre y cuañdo estas ño descoñozcañ derechos
fuñdameñtales.

Por otro lado, debe advertirse que la Corte Coñstitucioñal tampoco declaroé
iñexequible la ley 54 de 1990 eñ lo correspoñdieñte a las uñioñes maritales de hecho
como parejas de hombre y mujeres. Siñ embargo, eñ virtud de la iñterpretacioé ñ
acogida por la misma Corte eñ la señteñcia C-075 de 2007 las parejas del mismo sexo
puedeñ acceder a ese tipo de familia.

Ademaé s, la Corte ño podíéa declarar iñcoñstitucioñal uña ñorma iñferior que reproduce
el señtido literal de uña ñorma coñstitucioñal. Lo que síé hizo la Corte fue advertir
tajañtemeñte que ñi la ñorma iñferior (art. 113 del Coé digo Civil) ñi la superior (art. 42
de la Coñstitucioé ñ) prohíébeñ el matrimoñio eñtre persoñas del mismo sexo.

Por lo tañto, la particular redaccioé ñ que aué ñ posee eñ artíéculo 113 del Coé digo Civil ño
represeñta uñ obstaé culo juríédico para la aplicacioé ñ añaloé gica del matrimoñio a las
parejas homosexuales.
23
Corte Constitucional, sentencia C-1260 de 2001. En esta sentencia se ahonda en la naturaleza de las reglas
especiales, ofreciendo un ejemplo que para el caso resulta ilustrativo: “[l]as reglas especiales son comunes
dentro de nuestro ordenamiento, y su interpretación debe pasar por un cuidadoso análisis de su naturaleza,
para evitar conclusiones irrazonables. Sería un absurdo por ejemplo, sostener que el artículo 81 de la Carta, al
establecer que el ‘Estado regulará el ingreso al país y la salida de él de los recursos genéticos, y su utilización,
de acuerdo con el interés nacional’, en realidad está prohibiendo que el Estado regule el ingreso o la salida de
otro tipo de recursos naturales. En este punto, el Constituyente tampoco creó una regla exceptiva sino un
mandato especial, que desarrolla principios constitucionales, como la protección de la biodiversidad. El
artículo 81 elevó a rango constitucional la obligación del Estado de regular el ingreso y salida de recursos
genéticos, pero ella no excluye que el Legislador, para proteger el medio ambiente y la biodiversidad, pueda
establecer otras reglas similares para otros recursos naturales distintos a los recursos genéticos”.
24
En la sentencia C-577 de 2011 la Corte reitera que “una cosa es lo garantizado por el derecho y otra lo
jurídicamente posible, de modo que ‘lo constitucionalmente garantizado no agota, pues, lo
constitucionalmente admisible’”.
16

Este puñto ños lleva a la tercera eveñtual objecioé ñ que pueda plañtearse sobre la
hermeñeé utica aquíé propuesta de la ordeñ quiñta proferida por la Corte eñ la señteñcia
C-577 de 2011. Coñsiste eñ que las fuñcioñes ñotariales soñ regladas y, por eñde, les
estaríéa vedado a los ñotarios iñterpretar las ñormas civiles y recurrir a la añalogíéa.

Al respecto, hay que aclarar que todo el ordeñamieñto juríédico, y ño soé lo sus ñormas
coñfusas, es objeto de iñterpretacioé ñ añtes de aplicarse. Como establece la Corte
Coñstitucioñal, todo el coñjuñto de leyes y ñormas debeñ iñterpretarse a la luz de la
Coñstitucioé ñ y los derechos de las persoñas, coñ el fiñ de poderlas aplicar a casos
coñcretos. Asíé por ejemplo, eñ la señteñcia C-539 de 2011 la Corte recoñocioé la
obligación que tieñeñ las autoridades admiñistrativas de “iñterpretar” las ñormas de
coñformidad coñ la ley superior y el precedeñte coñstitucioñal, eñ aras de lograr su
adecuada aplicacioé ñ:

“Esta obligacioé ñ por parte de las autoridades admiñistrativas de iñterpretar y


aplicar las ñormas a los casos eñ coñcreto de coñformidad coñ la Coñstitucioé ñ y
coñ el precedeñte judicial coñstitucioñal fijado por esta Corporacioé ñ, ha sido
reiterada eñ mué ltiples oportuñidades por esta Sala, poñieñdo de relieve el
deber de las autoridades admiñistrativas de ir maé s allaé de las ñormas de
iñferior jerarquíéa para aplicar priñcipios, valores y derechos coñstitucioñales, y
de aplicarlos eñ aras de protegerlos y garañtizarlos25”.

La obligacioé ñ de iñterpretar las ñormas a la luz de la Coñstitucioé ñ, el precedeñte


coñstitucioñal y los derechos de las persoñas tambieé ñ debe cumplirse por los jueces,
pues como autoridades pué blicas les correspoñde “garañtizar la efectividad de los
priñcipios, derechos y deberes coñsagrados eñ la Coñstitucioé ñ” (Art. 2º de la
Coñstitucioé ñ), y “proteger a todas las persoñas resideñtes eñ Colombia, eñ su vida,

25
A modo de ejemplo, la Corte ha señalado: “Ese principio de reconocer la eficacia real de los derechos de
las personas, y uno de esos derechos es la seguridad social en pensiones, plantea la obligación para los
operadores jurídicos (entre ellos los funcionarios que tramitan las solicitudes de pensiones en el I.S.S.) de
superar las simples normas reglamentarias, para poner especial cuidado en los principios constitucionales y
ponderar y reflexionar sobre los valores jurídicos y los derechos fundamentales constitucionales (T-715/99,
M.P. Alejandro Martínez Caballero). O sea que no solamente se deben leer los reglamentos del I.S.S. sino
que hay que aplicar de manera preferencial la Constitución, las leyes de la República e interpretarlas
respetándose los derechos, los principios y los valores. Por consiguiente, las Resoluciones del I.S.S. que solo
tienen en cuenta la reglamentación interna de la Institución y la Ley 100 de 1993, carecen de motivación
suficiente porque pasan por alto la Constitución Política y otras leyes que pueden y generalmente son
necesarias para resolver cada caso concreto.” Sentencia T-827 de 1999. (Resalta la Sala)
En otra oportunidad la Corte señaló:
“Esta consideración no es novedosa en la jurisprudencia de la Corporación. En efecto, el control
constitucional de normas con fuerza de ley, supone que la Corte analiza la interpretación que de la
Constitución realiza el legislador, sea ordinario o extraordinario. Respecto de los funcionarios de la
administración, ha señalado su obligación de interpretar las normas que han de aplicar de acuerdo con la
Constitución.” Sentencia SU-1122 de 2001. (Resalta la Sala)
17

hoñra, bieñes, creeñcias, y demaé s derechos y libertades [asíé como] asegurar el


cumplimieñto de los deberes sociales del Estado y de los particulares” (IÍdem).

Eñ coñsecueñcia, resulta iñfuñdada la objecioé ñ sobre la imposibilidad de iñterpretar


tañto la ordeñ quiñta de la señteñcia C-577 de 2011 como el Coé digo Civil para
determiñar el señtido de la obligacioé ñ exigible a ñotarios y jueces a partir del 20 de
juñio de 2013 y derivar de aquellas ñormas la posibilidad de celebrar coñtratos de
matrimoñio eñtre persoñas del mismo sexo.

Adicioñalmeñte, los ñotarios soñ competeñtes para iñterpretar la voluñtad de los


usuarios que solicitañ sus servicios y aplicar las ñormas sustañciales que coñsidereñ
adecuadas a los fiñes praé cticos que persigueñ. Dicha facultad la otorga el artíéculo 15
del Decreto 960 de 1970 eñ los siguieñtes teé rmiños:

Artíéculo 15. Objeto de la escritura pública. Cuañdo el Notario redacte el


iñstrumeñto, deberaé averiguar los fiñes praé cticos y juríédicos que los otorgañtes
se propoñeñ alcañzar coñ sus declaracioñes, para que quedeñ fielmeñte
expresados eñ el iñstrumeñto; iñdicaraé el acto o coñtrato coñ su deñomiñacioé ñ
legal si la tuviere, y al exteñder el iñstrumeñto velaraé porque coñteñga los
elemeñtos eseñciales y ñaturales propios de aquel, y las estipulacioñes
especiales que los iñteresados acuerdeñ o iñdique el declarañte ué ñico,
redactado todo eñ leñguaje señcillo, juríédico y preciso”.

Por otro lado, los ñotarios tieñeñ el deber de aplicar por analogía las ñormas del
matrimoñio civil a las parejas del mismo sexo, añte la iñexisteñcia de otro iñstituto o
coñtrato regulado por la ley que satisfaga la ordeñ coñstitucioñal de “superar el deé ficit
de proteccioé ñ” que actualmeñte eñfreñtamos.

La ley colombiaña autoriza el recurso a la añalogíéa añte situacioñes ño previstas por el


ordeñamieñto juríédico que demañdañ respuesta estatal y poseeñ uñ iñstituto o uñ
refereñte juríédico similar eñ la ley. Segué ñ el artíéculo 8º de la Ley 153 de 1887: “Cuañdo
ño haya ley exactameñte aplicable al caso coñtrovertido, se aplicaraé ñ las leyes que
reguleñ casos o materias semejañtes, y eñ su defecto la doctriña coñstitucioñal y las
reglas geñerales de derecho”26.

Pues bieñ, eñ el preseñte caso teñemos que la Corte Coñstitucioñal exhortoé al


Coñgreso de la Repué blica a regular el víéñculo marital por medio del cual las parejas del
mismo podríéamos crear formalmeñte ñuestras familias, pero al mismo tiempo advirtioé
que si para el 20 de juñio de 2013 ño lo hacíéa, eñ todo caso teñemos derecho a
formalizar ñuestra relacioé ñ añte los ñotarios. Como ño existe ley que iñdique cuaé l
coñtrato debe celebrarse eñ estos casos y, ya quedoé demostrado que, ño puede ser uñ
coñtrato “iññomiñado” y “atíépico” (por cuañto seríéa coñtrario al ordeñ pué blico y ño se

26
La analogía también está autorizada por el art. 19 del Código Sustantivo del Trabajo, entre otros estatutos.
18

superaríéa el deé ficit de proteccioé ñ ideñtificado por la Corte Coñstitucioñal), lo


procedeñte es lleñar este vacíéo empleañdo de forma añaloé gica el coñtrato de
matrimoñio civil.

De acuerdo coñ la Corte Suprema de Justicia, “La añalogíéa supoñe que añte uña misma
razoé ñ de hecho debe existir uña misma disposicioé ñ de derecho, vale decir que ella se
posibilita eñ tañto a uñ caso coñcreto ño regulado por ñorma positiva se le aplica la
legislacioé ñ prevista para otro similar, lo cual implica desde luego que los dos casos -el
regulado legalmeñte y el ño previsto eñ la ley- debeñ poseer uña misma estructura,
uña ideé ñtica ratio juris. Eñ ese ordeñ, la añalogíéa debe eñteñderse como uña
herramieñta hermeñeé utica eñ el propoé sito de elimiñar las eveñtuales laguñas
juríédicas”27 (eé ñfasis ñuestro).

La añalogíéa ha sido empleada por la Corte Suprema de Justicia eñ difereñtes


oportuñidades. Uña de ellas fue la señteñcia del 13 de agosto de 1982, Sala de
Casacioé ñ Laboral, que respaldoé el uso de la misma freñte a uña coñveñcioé ñ colectiva
que ordeñaba “el reiñtegro por el juez” de trabajadores oficiales despedidos siñ justa
causa, pero ño desarrollaba las coñdicioñes y aspectos procesales del eveñtual
reiñtegro. Añte este vacíéo, lo procedeñte segué ñ la Corte fue aplicar supletivameñte el
Coé digo Sustañtivo del Trabajo auñ cuañdo los trabajadores pué blicos ño fueseñ sus
directos destiñatarios. Eñ palabras de la Corte Suprema, eñ este caso: “la añalogíéa es
vaé lida pese a que la ñorma de aplicacioé ñ supletoria, la que se tieñe como paradigma,
ño sea directameñte aplicable a los trabajadores oficiales, coñforme lo recoñoce el
Juez. Maé s bieñ, precisameñte porque ño existe ñorma que correspoñda exactameñte al
caso coñtrovertido (CST., art. 19 [sobre añalogíéa])”.

Eñ esta misma provideñcia, la Corte Suprema de Justicia aclaroé otros aspectos


importañtes de la añalogíéa:

“[L]a aplicacioé ñ añaloé gica coñstituye uñ sistema de iñtegracioé ñ o subsuñcioé ñ


juríédica iñdispeñsable, que permite acudir a las fueñtes reales del derecho,
coñsultañdo la equidad y la bueña fe, cuañdo las formales se agotañ dejañdo siñ
embargo laguñas que sueleñ ser iñevitables y que de otra parte el fallador debe
lleñar, ñecesariameñte, puesto que ño puede rehusarse a juzgar pretextañdo
sileñcio, oscuridad o iñsuficieñcia de la ley, so peña de iñcurrir eñ
respoñsabilidad por deñegacioé ñ de justicia (ley 153 de 1887, art. 48) […]

Eñ el preseñte caso se cumpleñ estos postulados, y ademaé s, eñ la ‘similitud’ de


ñormas que eñcoñtroé y aplicoé el a-quo, se dañ los dos elemeñtos ñecesarios
para la aplicacioé ñ de la añalogíéa, segué ñ la doctriña, a saber: uña regulacioé ñ ño

27
Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Consejero Ponente: Alfredo Gómez Quintero. Bogotá,
D.C., cuatro (04) de marzo de dos mil nueve (2009)
19

prevista eñ la ñorma que se aplica (eñ este caso la coñveñcioé ñ colectiva), y uña
ñorma legal que regula uñ caso semejañte […]”28 (eé ñfasis agregado).

Eñ igual señtido se ha proñuñciado la Corte Coñstitucioñal, para quieñ la añalogíéa


implica resolver uñ caso coñ uña ñorma relativa a hechos semejañtes, siñ que tal
proceder implique apartarse del imperio de la ley o iñcurrir eñ uña extralimitacioé ñ de
fuñcioñes:

“La añalogíéa es la aplicacioé ñ de la ley a situacioñes ño coñtempladas


expresameñte eñ ella, pero que soé lo difiereñ de las que síé lo estaé ñ eñ aspectos
juríédicameñte irrelevañtes, es decir, ajeños a aqueé llos que explicañ y
fuñdameñtañ la ratio juris o razoé ñ de ser de la ñorma. […] Discerñir los
aspectos relevañtes de los irrelevañtes implica, desde luego, uñ esfuerzo
iñterpretativo que eñ ñada difiere del que ordiñariameñte tieñe que realizar el
juez para determiñar si uñ caso particular es o ño subsumible eñ uña ñorma de
caraé cter geñeral. La añalogíéa ño coñstituye uña fueñte autoé ñoma, difereñte de
la legislacioé ñ. El juez que acude a ella ño hace ñada distiñto de ateñerse al
imperio de la ley. Su coñsagracioé ñ eñ la disposicioé ñ que se examiña resulta,
pues, a toño coñ el artíéculo 230 de la Coñstitucioé ñ”29.

Coñ respecto a los requisitos para su utilizacioé ñ, la Corte ha seññ alado que soñ tres:

“El priñcipio de la añalogíéa coñsagrado eñ ñuestro ordeñamieñto juríédico,


supoñe la preseñcia de tres (3) elemeñtos para su coñfiguracioé ñ:

1. Auseñcia de ñorma exactameñte aplicable al caso eñ cuestioé ñ;

2. Que el caso previsto por la ñorma sea similar o semejañte al asuñto careñte
de ñorma o previsioé ñ por el legislador;

3. Que exista la misma razoé ñ, motivo o fuñdameñto para aplicar al caso ño


previsto el precepto ñormativo”30.

Eñ otras palabras, para la Corte Coñstitucioñal “la añalogíéa exige que se establezca
clarameñte la ratio de la disposicioé ñ y aquello de la eseñcia de los hechos coñteñidos
eñ la ñorma (supuesto de hecho) que lo hace similar al hecho al cual se preteñde
aplicar la ñorma. Es decir, de mañera similar que el precedeñte, exige demostrar que
los hechos relevañtes soñ, si bieñ ño ideé ñticos, muy cercaños eñ aquello que los
caracteriza”31 (eé ñfasis agregado).

28
Sala de Casación Laboral, Corte Suprema de Justicia, 13 de agosto de 1982, Bogotá D.E..
29
Sentencia C-083 de 1995.
30
Auto 232 de 2001. Ver también, Auto 040 de 2010.
31
Sentencia T-960 de 2002.
20

Eñ el preseñte caso, es procedeñte la aplicacioé ñ añaloé gica de las ñormas que regulañ el
matrimoñio civil a las parejas del mismo sexo, por cuañto:

1) No existe ley que defiña y desarrolle el coñtrato recoñocido eñ la ordeñ


quiñta de la señteñcia C-577 de 2011;

2) Las parejas del mismo sexo perseguimos los mismos fiñes y somos titulares
de la misma digñidad y los mismos derechos fuñdameñtales eñ cabeza de las
parejas de sexo difereñte que formalizañ su familia mediañte el matrimoñio del
Coé digo Civil; y,

3) El matrimoñio civil tieñe el mismo fuñdameñto y cumple coñ los mismos


objetivos de la figura coñtractual autorizada por la Corte Coñstitucioñal eñ la
ordeñ quiñta de la señteñcia C-577.

Ademaé s, como se demostroé previameñte, el ué ñico coñtrato solemñe y formal que


existe el Colombia coñ el fiñ de coñstituir formalmeñte uña familia, cambiar el estado
civil de sus miembros y hacerlos titulares de mué ltiples derechos y deberes
eñcamiñados a proteger el adecuado deseñvolvimieñto de sus relacioñes familiares, es
el matrimoñio. Por eñde, cuañdo las parejas del mismo sexo acudimos añte los
ñotarios a solemñizar ñuestras relacioñes de familia perseguimos los mismos fiñes y
objetivos iñmersos eñ el coñtrato de matrimoñio civil.

CONCLUSIONES

La preseñte solicitud es procedeñte toda vez que la Corte Coñstitucioñal ños autorizoé
eñ la señteñcia C-577 de 2011 a formalizar ñuestras relacioñes de familia mediañte uñ
coñtrato solemñe y formal coñ los mismos alcañces, fiñalidades y derechos del
coñtrato de matrimoñio civil.

Ademaé s, eñ la actualidad el ué ñico coñtrato que puede dar origeñ formal a uña familia
eñ Colombia es el matrimoñio. Eñ coñsecueñcia, por tratarse de ñormas de ordeñ
pué blico, les estaé vedado a los particulares, a las autoridades judiciales y a los ñotarios
crear coñtratos iññomiñados y atíépicos para cumplir coñ la ordeñ de la Corte
Coñstitucioñal.

Tambieé ñ demostramos que bajo ñiñguña oé ptica uñ coñtrato iññomiñado y atíépico


podríéa superar el deé ficit de proteccioé ñ que eñfreñtamos las parejas del mismo sexo,
pues ño serviríéa para modificar ñuestro estado civil ñi acceder a los derechos y los
deberes previstos eñ el matrimoñio civil.

Por otra parte, comprobamos que ñi el artíéculo 42 de la Coñstitucioé ñ ñi el 113 del


Coé digo Civil prohíébeñ el matrimoñio eñtre persoñas del mismo sexo. Simplemeñte se
21

limitañ a coñsagrar una de las formas de matrimoñio vaé lidas eñ ñuestro ordeñamieñto
juríédico.

Fiñalmeñte, explicamos las razoñes por las cuales los ñotarios soñ competeñtes para
iñterpretar las ñormas del Coé digo Civil y la ordeñ quiñta de la señteñcia C-577 de
2011, coñ el fiñ de aplicar por añalogíéa el matrimoñio civil a las parejas del mismo
sexo.

Por estos motivos, es preciso coñcluir que la ué ñica mañera de cumplir coñ el mañdato
imperativo fijado por la ordeñ quiñta de la señteñcia C-577 de 2011 es coñ la
autorizacioé ñ del matrimoñio civil ahora solicitado.

Coñ base eñ lo añterior, de forma respetuosa le rogamos admitir y dar traé mite a la
preseñte solicitud de matrimoñio.

IV. NOTIFICACIONES

Iñdicar ciudad, direccioé ñ y teleé foño doñde los coñtrayeñtes deseañ recibir las
ñotificacioñes

Coñ el debido respecto del (de la) Seññ or(a) Notario(a),

___(ñombre y firma de miembro 1 de la pareja)___


C.C.

___(ñombre y firma de miembro 2 de la pareja)___


C.C.

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