SISTEMA O RITO YORK
Al estudiar la escala gradual de este sistema, se observan cinco ritos interiores:
El primer rito interior, es el llamado “Antiguo Gremio Masónico” (derivado del conocido
en inglés como “Ancient York Masonry” o A. Y. M.), también llamado Masonería Azul o
Simbólica, confiere y administra los tres primeros grados que tienen equivalencia ritual,
tanto formativa como de reconocimiento legal con sus similares, en los demás ritos
universalmente aceptados.
Sus núcleos de trabajo se denominan logias y en ellas se abrevia el conocimiento alegórico
y formativo de sus tres grados: “Aprendiz”, “Compañero” y “Maestro Masón”. Sus
reuniones se denominan comunicaciones”, y son presididas por un“Respetable Maestro”
(en el Rito Escocés, a este dirigente se le denomina “Venerable Maestro”, y su título varía
según el grado en que funcione).
Las logias sesionan en “Salas de la Logia” (En el Rito Escocés se le denominan “templos”
o “talleres”), y éstas logias se encuentran confederadas con otras logias de la región
formando Grandes Logias”, las cuales pueden abarcar un estado federado o un país.
El segundo rito interior se denomina “Masonería del Real Arco” (conocido en inglés
como “Royal Arch Masonry” o por sus siglas R. A. M.), o Rito Capitular, que engloba
cuatro grados: “Maestro de la Marca”, Past Master” (También conocido como “Maestro
Virtual), “Muy Excelente Maestro” y “Masón del Real Arco”. La Masonería del Real
Arco es considerada como parte indispensable en la instrucción del Maestro Masón, o
masón del tercer grado del Antiguo Gremio.
En este punto, cabe hacer el señalamiento de que diversos autores estudiosos de la
historiografía masónica han discutido profusamente sobre los orígenes de la Masonería del
Real Arco, incluso en la diatriba nodal, sobre si esta contiene un conocimiento desagregado
en alguna época, del grado original de Maestro Masón y que en algún tiempo pudo haber
sido parte integrante del mismo, o bien, que tuvo un origen y evolución paralelo.
Si bien aún no se esclarecen los puntos proximales o polares en dicha digresión, lo cierto es
que todos coinciden en la postura de que el grado de Maestro en la llamada Masonería del
Antiguo Gremio se conocería trunco, pues tendría una instrucción incompleta de no abrevar
de los conocimientos del cuarto grado del Rito Capitular, llamado Real Arco (o según lo
llaman los ingleses, el “Santo Real Arco”).
Los núcleos de trabajo del Real Arco, se llaman “capítulos”, que están confederados a
“Grandes Capítulos” estatales o nacionales, y estos a su vez, en una gran mayoría, se hallan
confederados al Gran Capítulo General Internacional de Masones del Real Arco; no
obstante ello no impida el trabajo regular de algunos grandes capítulos, que funcionan en
total autonomía, bajo reconocimientos legales propios. Las reuniones de los capítulos se
denominan convocaciones, y son presididas por el “Sumo sacerdote”.
Requisito indispensable para pertenecer a un capítulo es poseer el grado de Maestro Masón
y ser miembro activo de una logia azul justa y legalmente constituida.
Uno de los elementos distintivos del capítulo es la utilización predominante del color rojo
escarlata, que se justifica en el valor que el protocolo ritual le concede, y se explica con
abundancia y detalle en las leyendas y alegorías propias del grado.
La masonería del Real Arco, además de instar al progreso espiritual de sus miembros en lo
particular, bajo sus muy peculiares características de instrucción, promueve actividades
filantrópicas a gran escala, como complemento de los beneficios que se considera se deben
brindar a la comunidad.
La Royal Arch Research Assistance (R.A.R.A.), es una fundación de asistencia financiera a
investigaciones médicas que se realizan a nivel mundial, en materia de problemas auditivos,
y su manutención se debe a casi ochenta grandes capítulos de masones del Real Arco.
En algunos países funciona una variante del Real Arco universalmente reconocido, llamado
„Real Arco de Escocia”, que tiene diferencias rituales, de gobierno y de administración,
como el hecho de otorgar y controlar directamente variantes de grados crípticos y
templarios.
Al tercer rito interior se le denomina “Rito Críptico”, comprende tres grados, y para
recibir el primero de ello es imprescindible poseer el Grado de Real Arco y ser miembro
activo de un capitulo bien establecido.
La masonería críptica, ofrece mayor instrucción a los miembros del Sistema York en cuanto
a valores y enseñanzas celosamente guardadas, y que son reservadas al masón digno de
recibirlas.
Las alegorías del Rito Críptico se estudian en núcleos de trabajo denominados “Consejos”,
que otorgan los grados de Maestro Real y Maestro Selecto. Sus reuniones se denominan
“Sesiones”, y son presididas por un “Ilustre Maestro”.
Existe también un tercer grado en la masonería críptica llamado “Super Excelente
Maestro”, no muy difundido, y que se confiere en forma opcional, dependiendo de la
regulación de cada jurisdicción.
El color fundamental de un Consejo de Maestros Reales y Selectos, es el morado o púrpura,
que es ampliamente explicado en las alegorías propias del rito.
Los consejos se encuentran subordinados o integrados a grandes consejos nacionales o
estatales, y todos estos, a su vez, se encuentran afiliados al Gran Consejo General
Internacional de Masones Crípticos, con excepción de algunas pocas jurisdicciones que
mantienen su autonomía regional, en tanto sostienen con las demás tratados de
reconocimiento y colaboración.
La labor filantrópica de la masonería críptica, también de alcance internacional, encauza su
mejor esfuerzo a la manutención de programas de investigación para el tratamiento de la
arteriosclerosis, y todos los masones crípticos contribuyen con esta labor, al tiempo que
responden a sus obligaciones en el interior del consejo.
Este Rito Críptico, a diferencia de los demás que conforman el Sistema York, no tuvo sus
orígenes en Europa, sino en América, y coincide en su conformación con el de la creación
de los primeros cuerpos de “Altos Grados” de la Masonería Escocesa en los Estados
Unidos.
El cuarto rito interior del Sistema York son las “Órdenes de Caballería” también
conocido como el Rito Caballeresco (aunque es muy poco conocido bajo esta
nomenclatura). Estas “órdenes” de Caballería, si bien se otorgan como tales, en realidad,
cada Orden conferida se empata a un grado ritual al interior del mismo rito.
El Rito Caballeresco consta de tres grados u órdenes, el primero de cuales es llamado
“Orden de la Cruz Roja”, que representa el último vínculo alegórico con la leyenda de la
construcción de los dos templos de Israel, que discurre en todos y cada uno de los grados
precedentes.
Los dos grados u órdenes subsecuentes son la “Orden de Malta” y la “Orden del
Temple”, ambos contemplan sendos conocimientos místicos inscritos en la doctrina
cristiana del Nuevo Testamento.
Estas órdenes brindan a sus recipiendarios la luz masónica basada en las virtudes cristianas
apegadas a los preceptos bíblicos, y encauzan sus obras intelectuales, formativas, sociales y
filantrópicas en nombre de aquel que “... dio hasta su vida por toda la humanidad”,
enarbolando el símbolo de la cruz como inextinguible recurso de su victoria, más allá de la
gloria personal, sino que se sublima elevando dicha gloria en nombre del Altísimo.
Esta masonería, contrario a lo que de ella se pueda superficialmente pensar, más que
pretender mermar la fortaleza del credo cristiano, toma como suyos los postulados del
evangelio y los cruza en una maravillosa simbiosis con la causa última de la masonería,
elevándolos por encima de un mero complementarismo.
La masonería caballeresca es la cúpula formativa del Sistema York, y ofrece al hombre
cristiano la posibilidad de llevar a su máxima expresión el ideal masónico, partiendo de que
la educación espiritual es el mejor soporte de la existencia humana.
Ahora bien, continuando con la explicación de las formas organizacionales del Sistema
York, es pertinente señalar que los ritos interiores, a los que previamente hemos hecho
puntual referencia, trabajan en “grado terminal”, es decir, todos los asuntos, con excepción
del conferimiento de un grado específico, se administran en el grado superior de cada rito
interior. Por consiguiente, la masonería caballeresca se gobierna desde el “Asilo‟ de una
“Comandancia Templaría”. Sus reuniones se denominan “Cónclaves‟, y son presididas por
un “Comendador”.
El impacto filantrópico de la Masonería Caballeresca es de igual forma internacional, y
sostiene varios programas a favor de la comunidad, de los que destacan una fundación para
el estudio de problemas de la vista, a través de la Knight Templars Eye Foundation
(K.T.E.F.), y la “Fundación Educacional‟, para apoyo becario a estudiantes universitarios.
Aunque oficialmente concluye aquí la meta formativa del Yorkismo, existe un quinto nivel
interior del Sistema York, el cual se sustenta sobre los objetivos del trabajo ritual que
previamente hemos pergeñado, pero que requiere se le dedique especial tiempo y empeño.
Esta quinta etapa comprende a las denominadas “Órdenes Invitacionales”, las cuales son
autónomas entre sí, y no es obligatorio el pertenecer primero a una de ellas para pertenecer
a la otra; sin embargo, los requisitos de ingreso son determinantes; el primero, es haber
fungido con regularidad como dirigente de cada uno de los cuerpos a los que pertenezca o
haya pertenecido en todos y cada uno de los niveles o ritos interiores: esto es, que haya
sido: Respetable Maestro de una Logia Simbólica; Sumo Sacerdote de un Capitulo del Real
Arco; Ilustre Maestro de un Consejo Críptico, y Comendador de una Comandancia
Templaría. El segundo requisito, de no menor importancia, es el de ser considerado digno
de invitación, y pasar por un balotaje unánime.
Mientras que los Caballeros de la “Orden de la Cruz de Honor York” (conocida en inglés
como “Knights of the York Cross Honour” o por sus siglas K. Y. C. H.), reciben el trato
preferencial en su calidad de avales del mejor esfuerzo por el desarrollo del Rito York, la
“Orden de la Cruz de Constantino”, resume sus objetivos en la excelencia del trabajo
espiritual y formativo del Rito.
Estas órdenes, que jerárquicamente no son superiores a los demás ritos interiores del
Sistema York, recibe en su interior a los miembros más dedicados del mismo, y aunado a
los objetivos que se persiguen, los convierte en los puntales vivientes del trabajo de todo el
Sistema.
De todo lo anterior, comprendemos que más allá de verlas como administrativas o
formativas, estas órdenes invitacionales son honorarias, y aunque influyan en la dinámica
vital del Sistema York, no son determinantes para el curso que este lleve, pues como hemos
dejado bien apuntado, los ritos interiores gozan de autonomía e independencia en cuanto a
su gobierno.
Es menester aclarar que, de manera contraria a otros ritos masónicos, el Sistema York
funciona armónicamente bajo formas integracionistas, un ritmo de trabajo bien organizado,
y consecuente con su proporción humana y alcance social internacional.
El Sistema York sostiene en su interior algunas variantes estructurales que funcionan en
jurisdicciones específicas y bien localizadas en algunos países del mundo. Estas variantes
se clasifican como ritos interiores “condicionados”, ya que sin afectar grandemente el
contenido de los grados que lo conforman, y son los que previamente hemos abordado con
holgura.
Algunos autores sostienen argumentos muy sólidos para considerar que el Rito de
Emulación podría verse como algo aparte del Rito York, dadas las muchas variantes en
costumbres y formas de administración de sus grados, lo cual no afecta grandemente al
contenido ritual de los mismos. Este análisis es sumamente interesante, pero nos llevaría a
profundizar en juicios de investigación comparativa, que trataremos en otra ocasión.
Amalgamando el Rito de Emulación con el trabajo capitular de Real Arco (cuya
denominación británica es Santo Real Arco), se observa otro rito interior llamado “Rito
Inglés”, muy bien aceptado en la masonería europea Esta denominación a caído en desuso,
aplicado solamente para efecto de investigaciones masónicas.
En los Estados Unidos, se agregó a lo anterior la llamada Masonería Críptica, la cual
alcanza hasta el grado de Maestro Selecto (generalmente), conformando así el Rito
Americano o Rito Webb, por la participación que para su integración desarrolló el Hermano
Thomas Smith Webb en el Siglo XIX.
Su vasta proliferación y alcance mundial, durante todo el siglo XIX, le hizo merecedor a la
errónea denominación de “Rito Universal”, término que cayó tan en desuso, que hoy por
hoy, son pocos los masones que aplican este nombre limitándolo a la Masonería del
Antiguo Gremio (acción también errónea), voz que desde un punto de vista objetivo, no
resulta tan del todo afortunada, dada la expansión de otras formas de trabajo del ritual
simbólico de los tres primeros grados, como es el caso del Rito Escocés y el Rito Francés,
entre otros.
Debe apuntarse también, que el propio Rito Americano ha visto limitado su poder de
convocatoria, y consecuentemente ha dejado de ser tan concurrido como tal, dada la gran
aceptación de la masonería caballeresca, como parte fundamental del Sistema York.
Así pues, hemos observado de manera sucinta la concatenación de los ritos interiores del
Sistema York, ya sea por virtud de la identificación de las etapas que comprende la carrera
masónica en el ascenso de los grados bajo este sistema ritual, por su desarrollo estructural y
organizativo a la largo de su historia, o bien por sus peculiaridades regionales.
No obstante, es indispensable agregar que el escenario en el que tiene una real injerencia el
ideal yorkino, no se reduce a lo antes referido, pues asume además el compromiso de
vincular el objetivo moral masónico con la institución familiar; de esta forma, existen
varias organizaciones afiliadas o afines a la Orden, en las cuales participa decididamente el
Rito York, aunque en algunas de estas organizaciones se realiza trabajo conjunto con el
Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
ESTRUCTURA DE RITO YORK O EMULACION
MASONERIA AZUL O SIMBOLICA
3 GRADOS
CAPITULOS DE MASONES DEL REAL ARCO
4 GRADOS
CONCILIO DE MAESTROS REALES Y SELECTOS
O CONSEJOS CRÍPTICOS
3 GRADOS
ORDENES DE CABALLERÍA
2 GRADOS