Movilización de la clase media en Perú
Movilización de la clase media en Perú
19,
Ci
Perez Hernandez, Roman. 1934. Codiflcaci6n del trabajo, manual del obrero, Movilizaci6n de c1ase media y el lenguaje
menue! del empleado, manual del patron. Bogota: Editorial Minerva.
de estamentos: de 'casta' a 'categorfa'
Pinto Saavedra, Juan Alfredo. 2006. La Hora de la Clase Media. Base para 18
moviJizaci6n polftica de los grupos intermedios en Colombia. Bogota: Artepel enla Lima de principios del siglo XXI
Impresores.
and the State in Chile, 1920-1950. Chapel Hill, NC: University of North Carolina
David S. Parker
Press.
Journal of Women's History 18 (1): 22-49. clsse", El caso peruano no parece ser excepcional. Las conclusiones aqui I!III
anticipadas podrian ser tipicas de muchas naciones, incluyendo aquellas II'"
II
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de Europa central y meridional, que hacia finales del siglo diecinueve 0 !;,11il~
principios del veinte adoptaron enfoques corporativistas sobre la cuestion il!
social, un importante tema sobre el que volvere mas
adelante. i,j~
II
; Los terminos casta, rango, estamento, grado y orden suelen aparecer
.mas 0 menos intercambiablemente en la Iiteratura europea y norteameri
Calla sobre la formacion de elases, evocando un tiempo pas ado cuando se
. ,:I~I
fEI presente articulo fue publicado originalmente como "Middle-class Mobilization and
the Language of Orders in Urban Latin America: From Caste to Category in Early
Twentieth-Century Lima", Journal of Urban History, vol, 31 n" 3, March 2005: 367-381.
; ,.'
2Acerca de la relacion entre lenguaje y cIase, vease Corfield (1991); Wallech (1986); Bush
(1992);Sewell (1980); Jones (1983); Wahrman (1995); Joyce (1991); y Maza (2003). La utilidad
195
!i
Moralidades, economfas e identidades de c1ase media . Movilizacion de c1ase media y el lenguaje de estamentos... 197
196
daba por descontado que la posicion social venia de la cuna, y que media
empez6 a imponerse (Williams 1988, 61-62 [2000,63]4).
nario fluido y competitivo de individuos moviendose hacia arriba y hacia su surgifuiento y triunfo y los mecanismos a traves de los cuales la clase
abajo en la escala social, sino como una unidad de origen divino en la eclipse al estamento son los temas que han guiado a la teorfa social du
que cada ser humano tenia su lugar y funcion asignados, contribuyendo al rantelos dos siglos pasados, No es mi intenci6n reabrir los debates-nunca
todo de un modo preordenado (Thompson 1991, esp, 76; Corfield 1991b, resueltos-sobre la primacia de las estructuras economicas 0 de las expe
esp. 112-14; Maza 2003, 14-21; Bledstein 2001, 5-8). Dos principios funda riencias vividas, 0 acerca de si las clases pueden existir en ausencia de
nes ante el estado y la ley (Thompson 1991, 76; Melton 1991, esp. 134).
revolucion:
rarnente esta vision social organica era en gran parte una ficcion (Doyle'
cional de la descripci6n y el analisis social. Nos encontramos frente a
1992, esp. 219-22; Thompson 1991, 76), pero era una ficcion aceptada que
una transforrnacion del modo en que las personas concebian su mundo
daba forma a las interpretaciones populares del mundo y del lugar que
social, un desplazamiento conceptual de vital importancia en el origen
cada persona ocupaba dentro de el. de la sociedad 'rnoderna' (Wrightson 1991, 31).
ciedad en la que la posici6n estaba determinada por el nacimientoll -s vas mas antiguas, asi como "nuevas botellas pueden contener vino viejo" r'-Ii
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II~" I'i
La movilidad individual podia verse como un movimiento de un estar.: (Joyce 1991, 28-29). Sewell documenta cuidadosamente la persistencia de
mento, grado, orden 0 rango a otro, Lo que modificaba la conciencla' un lenguaje corporativo, de tipo estamental, hasta bien entrado el siglo I.
no era solo una mayor movilidad individual, que podia contenerse en .1 diecinueve y subraya su rol formativo en la identificacion colectiva de los
gran medida en los terminos anteriores, sino la nueva percepcionde: j ';, artesanos franceses. Sin embargo, a fin de cuentas concluye que el len
una sociedad [... ] 0 un sistema social particular que realmente cre~ : i_ guaje estamental tenia sus limitaciones y que la lueha de los trabajadores
mucho mas amplia de elases y de confiicto de elases (Sewell 1980, cap. 9, A simple vista, el caso del Peru urbano de principios del siglo veinte pare
esp. 194-95). Sin importar que se enfatice ruptura 0 gradualismo, y sin ceria confirmar la afinidad existente entre una politica moderna de reivin
importar la periodizacion que se le de al "desplazamiento historico" de dicacion y un lenguaje de elases. Particularmente en los afios infiacionarios
Wrightson, persiste un consenso: que una elase obrera moderna, con mi que siguieron a la Primera Guerra Mundial, Peru fue testigo de una explo
litancia sindical y radicalismo politico, era incompatible con un lenguaje sionde organizaciones de trabajadores, movilizaciones callejeras, huelgas,
estamental. Requeria el triunfo de un lenguaje de' elase. De alli surge el y presiones acompafiadas por-un notable, ineluso abrupto, cambio en el to
argumento que los discursos de descripcion social no solo cambiaron, si no y lenguaje de los discursos sobre 10 social. En parte por infiuencia de la
no que, para dar lugar a formas modernas de lucha social, tuvieron que circulacion internacional de ideas, en parte como respuesta a la militancia
cambiar. de los trabajadores y a las primeras tentativas de intervencion en cuestio
Los estudios sobre la formacion de la clase media han tendido a asumir nes laborales por parte del Estado peruano, la cuestion social se convirtio
que los profesionales y trabajadores de cuello blanco tambien rechaza repentinamente en el tema del dia, y la palabra elase estuvo de pronto en
ron el antiguo discurso estamental, y que ese rechazo fue imprescindible boca de todos (ver Parker 1995). Los trabajadores de cuello blanco (co
para la emergencia de una moderna politica de reivindicacion. EI traba nocidos en la mayorfa de los paises hispano-parlantes como empleados),
jo de Stuart Blumin sobre el nordeste de los Estados Unidos atribuye a que trabajaban en bancos, tiendas y firmas importadoras-exportadoras, se
cambios materiales esta transicion a un lenguaje de elase: sostiene que la sumaron a esta movilizacion sin precedentes. Excluidos de los beneficios
rapida urbanizacion y la expansion capitalista desmantelaron el mundo de una ley de 1919 que otorgaba a los trabajadores manuales la jorna
pueblerino, del contacto cara a cara, de deferencia y paternalismo que da laboral de ocho horas, los empleados comenzaron a organizarse con
antaiio habia hecho realidad y dado resonancia al viejo vocabulario es determinacion y adoptaron de manera creciente un vocabulario de clase
tamental (Blumin 1989, 241-42), Al mismo tiempo, el creciente prestigio -la elase media- para sustentar sus demandas. Esta auto-identificacion
de las ocupaciones no manuales (y el deelinante estatus del trabajo ma Como clase media era nueva en Peru: el termino habia aparecido impreso
nual) , acompafiado de la segregacion residencial y diferencias crecientes s610 esporadicamente a 10 largo del siglo diecinueve. En los estatutos de
en los estilos de vida, apuntalaron el surgimiento de un imaginario so las asociaciones de ayuda mutua de empleados de comercio, referencias a ,
i
cial habit ado por tres clases: alta, media y obrera (Blumin 1985). Dror la palabra "clase" 0 la frase "elase media" apenas aparecieron antes de
Wahrman (1995), al estudiar la Inglaterra del siglo dieciocho, esta menos 1919. En cambio, sus deelaraciones a partir de la decada de 1920 rara vez I
it:
convencido de la primacia de 10 material y argumenta que el discurso de dejaron de invocar el termino elase media (Parker 1998, 73-74). ;ii
.I
tres elases (alta, media, y baja u obrera) coexistio y compitio con una vi Pero el terrnino "clase" en "elase media" era en gran medida un es I:
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sion alternativa que reconocia solo dos (ricos y pobres). Ninguna de estas pejismo; en su esencia, la vision social de los empleados continuo siendo [
nica, 17 de Enero de 1919, 3)6 economicas: obligada a vivir en casas decentes y vestirse con relativa !I!
elegancia y alimentarse con algun confort, ve elevarse los precios de
El problema no era el bajo salario de los empleados, sino la "increi alquileres, vestidos y alimentos, sin que su renta guarde propor cion con
ble anomalia" de que un amanuense pudiera ganar menos que un chofer. el alza perenne de esos elementos vitales (El Tiempo, 27 de Septiembre
LPor que era eso tan injusto? Porque, segun el argumento, el empleado de 1919, 3). I.
La polftica social corporativista y el refuerzo del privilegio estamental ralmente acompafiadas por una mayor descentralizacion administrativa;
usualmente, las jubilaciones y los seguros de desempleo son distribuidos a
Las presiones de los empleados y el discurso de la clase media como la mas traves de una variedad de cajas 0 fond os distintos, cad a uno al servicio de
oprimida dieron sus frutos en 1924, con la san cion de una ley (llamada una categoria lab oral especifica, cada uno con su propio reglamento e his
"Ley del Empleado") que otorgo a los trabajadores de cuello blanco una toria, Elejemplo mas extremo es el italiano, que cuenta con nada menos
serie de beneficios exclusivos, incluyendo segura de vida, protecci6n por que 120 fondos de pension destinados a diferentes grupos de trabajadores
invalidez e indernnizacion obligatoria por despido (calculada en base al ' (Esping-Andersen 1990, 61),
sueldo y los afios de servicio), todo financiado por el empleador (Peru s/f; Desde hace tiempo se reconoce que los regimenes de bienestar y seguro
y Ramirez Gaston 1966). Ninguna legislacion similar se conternplo para social pueden tener un impacto significativo en la distribucion del ingreso
los obreros, en gran parte debido a que la gran mayoria de los legislado y la estratificacion social (Esping-Andersen 1990 8 ) . Los sistemas corpora
res compartia la idea de que solamente los empleados tenian el derecho tivistas, con su enfasis en la proteccion contra la movilidad descendente y
consuetudinario a la proteccion contra la perdida de ingresos, mientras su trato diferencial de acuerdo a la categoria laboral, son a menudo carac
que el desempleo periodico era parte normal de la vida de los trabaja terizados como economicamente regresivos y socialmente conservadores;
dores manuales. En efecto, durante el debate de la "Ley del Empleado"; en palabras de Cesta Esping-Andersen, los unifica la nocion de "que las
aparentemente nadie se planteo la espinosa cuestion de como definir a un relaciones de status tradicionales deben ser conservadas por el bien de
emp1eado (en tanto que opuesto a un obtero 0 a un empleado domestico), la integracion social" (Esping-Andersen 1990, 58). Esta apreciacion, aun
ya que segun la ideologia de la sociedad estamental empleados y obreros que valiosa, cuenta solo la mitad de la historia. Menos comprendido es
eran, teoricamente, dos especies distintas de seres humanos. En una sola el papel que los distintos regimenes de asistencia social han jugado en
ocasion durante el debate parlamentario, el senador Alvarifio planteo la la construccion cultural e ideologic a de las c1ases socia1es en sf, al de
cnestion de por que no se contemplaba ningun beneficio similar para los finir categorias y colectividades, erigir fronteras y distinciones legales y Ii]
~I
obreros. La respuesta inmediata y cortante fue: "es completamente dis ayudar a dar forma al vocabulario de descripcion social que las personas ,if
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tinta la condici6n del obrero a la del empleado", y Alvarifio no volvio a utilizan para transformar sus experiencias en conciencia. En Alemania,
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plantear el asunto (Peru 1923, 608). por ejemplo, Jiirgen Kocka plantea que el termino angestellter no era ·il
La creacion de regimenes distintos y separados de seguro social para di e ampIiamente usado antes de la decada de 1880 y que tuvo un escaso 0
ferentes categories de trabajadores es un sella distintivo de la intervencion nulo papel en la auto-identificacion de los empleados asalariados a los
social corporativista. A diferencia del modelo britanico de Beveridge, en que la palabra refiere. Pero con la implementacion de la legislacion bis
el que se espera que todos los ciudadanos contribuyan a, y se beneficien markiana sobre accidentes, salud y jubilaciones, y especialmente con la
de, una cobertura basica universal, los estados de bienestar corporativis "Ley de Seguro para los Empleados" [Angestelltenversicherimgsgesetz], el
tas (como Alemania, Austria, Italia y Francia) generalmente se preocupan termino llego a delinear una division cada vez mas rigida y significativa
mas por proteger el estandar de vida tradicional de cada categoria de tra entre angestellte (empleado) y arbeiter (obrero). De hecho, de acuerdo
bajador (Esping-Andersen 1990) 7. Con esa finalidad, los beneficios en los con Kocka, la categoria (angestellte), utilizada principalmente como una
sistemas corporativos tienden a estar vinculados directamente al salario: definicion tecnico-Iegal en la legislacion social, adquirio con el tiempo una
a mayores ingresos, mayor contribucion y mayores beneficios. Las diferen resonancia cultural que no habia tenido antes (Kocka (1981)9.
cias en contribuciones y beneficios en un sistema corporativista son gene
7 Especialmente sus capitulos 1 y 3, Vease tambien Hills, Ditch, y Glennerster (1994), es
pecialmente Peter Baldwin (1994), que provee un intuitivo balance general sobre la herencia 8 Ver especialmente el capftulo 3. 'ii'l
del Reporte Beveridge de 1942; Fritz Griindger (1994), particularmente pp. 134-36; y Maciej 9 Vease tambien Gerhard A. Ritter (1986 esp. 91-99), en cuyo trabajo se apoya Kocka y quien
Zukowski (1994), esp. 154-55., Griindger y Zukowski proponen distinciones claves entre el mo plantea desacuerdos con la idea de que la busqueda de mayores beneficios por parte de los
delo Beveridge y el corporativista Bismarckiario. Vease tambien Peter Baldwin (1990). Quisiera empleados de cuello blanco refieje sus "valores sociales preindustriales" (98). Lo que aqui me
agradecer a mi colega Tim Smith por iniciarme en esta literatura. interesa sefialar es que la distinci6n entre "preindustrial" y "moderno" es en gran medida falsa,
I
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204 Moralidades, economias e identidades de c1ase media Movilizaci6n de c1ase media y el lenguaje de estamentos... 205
La Ley del Empleado de 1924 tuvo un efecto similar sobre el modo en go y estamento de las personas. En teoria, el principio rector que definia
que los empleados peruanos terminaron por concebir su lugar en un or a un empleado era el grado en que sus tareas eran intelectuales y no rna
den social que, si bien se encontraba en transforrnacion, aun se apoyaba ,!~ nuales. A veces la decision podia parecer razonable tomando en cuenta
en un lenguaje de rangos y grados. Por un lado, la ley de 1924 pete 8010 esa variable. Pero con mucha mas frecuencia de 10 que imaginamos,
ce ofrecer un ejemplo eminentemente moderno de intervencion estatal en la descripcion del trabajo no resultaba suficiente, y los funcionarios en
politica laboral y social: creacion de novedosas burocracias, arribo de nue cargados de dictaminar sobre la peticion terminaban decidiendo en base a
vos funcionarios portadores de vision modernizadora, habilidad tecnica y ciertas cualidades individuales del demandante. De hecho, muchos fallos
obsesion por la codificacion legal, to do ello aplicado a 10 que parece ser arbitrales solo pueden explicarse como resultado, consciente 0 no, de una
la mas clasista de las situaciones -la regulacion de las obligaciones de evaluacion socio-racial de los individuos involucrados. El guardia noctur
los empleadores para con los empleados. Por afiadidura, los funcionarios no Victoriano Callues, por ejemplo, gano el estatus de empleado cuando
encargados de interpretar la ley se encontraron y negociaron diariamen otros guardias eran sistematicamente clasificados como obreros 0 emplea
te con representantes de organizaciones, como la Camara de Comercio y dos domesticos. Las pruebas son escasas, perc el hecho de que Gallues
los gremios de empleados, que a todas luces parecian representar moder fuese un inmigrante espafiol parece ser mas que una simple coincidencia,
nas clases sociales. A simple vista, parece que estamos muy lejos de los en una epoca en la que la mayoria de los guardias eran indigenas 0 mesti
principios estamentales del Peru tradicional y paternalista. Pero por otro zos (AGN 1927) 10. La sangre aborigen no necesariamente descalificaba un
lado, las percepciones de rango y estamento jamas estuvieron del todo pedido de estatus de empleado, pero podia facilmente inclinar la balanza hi
ausentes. En primer lugar, Wor que tantas personas peticionaron tan ve en contra del demandante si su argumento no era contundente. Muchas de ~!
hementemente que se les diera un estatus de empleado -llegando incluso las referencias hechas por los patrones al analfabetismo, la "falta de cultu il ~
a amenazar con la huelga en caso de no ser satisfechas sus demandas? ra" 0 el alcoholismo de un trabajador parecen haber side eufemismos para
Cierto, el empleado gozaba de beneficios superiores que presuponian y desacreditar al tipo racial "incorrecto." En Peru, como en la mayor par
otorgaban una mayor seguridad laboral. Pero en los casos judiciales a que te de America Latina, las identidades raciales eran flexibles hasta cierto
dieron lugar muchas de esas peticiones podemos ver algo mas: las per punto, y los ingresos, la educacion, la ocupacion, el apellido y los vinculos
sonas buscaban el estatus de empleado como una insignia de dignidad y sociales podian transformar a un mestizo en blanco 0 a un indigena en
respeto, como signa de pertenencia a la mitad respetable de la sociedad mestizo (y viceversa). Debido a que la raza tenia su componente social y
-y no al colectivo de meros trabajadores. En otras palabras, el ser desig el estatus social tenia su componente racial, la condicion de empleado era
I:
nado legalmente como miembro de una categoria ocupacional particular una importante prueba de "blancura", al mismo tiempo que la blancura n
(empleado) comenzo a ser preciado, incluso codiciado, como un marcador constituia evidencia en favor de una clasificaci6n como empleado. :1'
de clase -clase media- 0, me atrevo incluso a decir, un marcador de casta: Una y otra vez los empleados (y los aspirantes a la categoria de em II
I':'
la "gente decente", 0 gente respetable (Parker 1998, cap. 6 ) . 1 pleado) difundieron la afirmacion de que ellos eran una casta aparte, que rill
Una vez que la ley fue aprobada, sin embargo, se puso rapidamente de ternan muy poco en comun con los obreros. El cronometrador fabril Cesar ;(/11
manifiesto que definir quien era un empleado y quien era un obrero cons Augusto Zevallos plante6 que su estatus de empleado investia a su palabra 1,\1
tituia todo un desafio. No obstante la ideologia estamental que todavia con mas autoridad que a la de un no-empleado:
reinaba en la sociedad peruana, muchos individuos caian en zonas grises; j1
entre obrero y empleado 0 entre empleado y dornestico, y los funcionarios No puedo menos que protestar, Sr. Superintendente, que se invoque
tuvieron que afrontar esta cuestion. Muchas veces juzgaron caso por caso, para despedirme del empleo las afirmaciones de un guardian borra I,
pues, a pesar de sus esfuerzos por definir la categoria de "empleado" de cho, cuya palabra pueda jarnas prevalecer, dada su triste condicion
una manera objetiva y cientifica, los fallos arbitrales revelaron a menudo
I,'
de domestico (segun el inciso "A" del articulo 2°. del reglamento de
la fuerza vigente de.supuestos y preju:i'cios muy tradicionales sobre el ran 10 En Peru, a diferencia de Argentina 0 Brasil, el haber nacido en Europa pesaba por sf mismo
para ser considerado parte de la "gente decente".
206 Moralidades, economfas e identidades de c1ase media Movilizacion de c1ase media y el lenguaje de estamentos... 207
la ley 4916), contra las afirmaciones de un hombre de honor y de un Los obreros tambien tuvieron su propio hospital publico, perc el servicio
empleado cumplidor de sus deberes, que por el espacio de 13 aries al
servicio de la compafiia, jamas ha dado motivo a queja alguna de sus'i,
jefes (AGN 1929). };
Al dar fuerza legal a los prejuicios consuetudinarios acerca de las carac
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por el mismo sueldo que un empleado; el 31.1 por ciento respondio que
esp. 237; Castro Contreras y Calonge 1973). Aun mas significativa que P
~
s610 10aceptarian si, como obreros, se les pagaba 300 sales extra por sema
tales ventajas diferenciales para los empleados fue la creacion, en la de
na (el salario minimo oficial en aquel momenta era de 750 sales al mes); /1
cada de 1940, de sistemas de seguridad social completamente separados,
yel 35.6 por ciento declare que no aceptarian ser obreros bajo ninguna
con reglas distintas y beneficios superiores para los empleados (Mesa-Lago
circunstancia (Whyte y Flores 1964,38). La encuesta por supuesto no era
1978,116-18). La diferencia suprema fue la construccion, en los afios 1950,
de un hospital de ultima generacion para uso exclusivo de los empleados,
perfecta; la pregunta rectora y la metodologia eran defectuosas. Aun asi,
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iii
208 Moralidades, economfas e identidades de c1ase media Movilizacion de c1ase media y el lenguaje de estamentos... 209
resulta dificil no llegar a la conclusion de que habia algo verdaderamente de casta fueron intrinsecos al proceso de forrnacion de la clase media, con
importante en cuanto al estatus de empleado. Yo diria que, hacia 1960, efectos importantes sobre la legislacion laboral, la estructura del estado de
esa importancia tenia poco que ver con los beneficios materiales, que para bienestar y los patrones de sindicalizacion, El hecho de que los principales
ese entonces se habian equilibrado considerablemente (Mesa-Lago 1978, promotores de esta distincion de clase media fuesen empleados asalariados
120). Lo que estaba en juego era la importancia simbolica del estatus de de ingresos modestos, y no una burguesia adinerada e independiente, di
empleado, un simbolismo basado en su conexion con una cierta vision de ficilmente pueda sobreestimarse. Estamos hablando de personas a las que
10 que significaba ser de clase media en Peru, que a su vez estaba funda muchos analistas han descrito como clase media baja 0 que ni siquiera
mentalmente ligada a las ideas de decencia y respetabilidad que evocaban consideran como fraccion de clase media 11. Posiblemente, sea debido a su
la experiencia vivida de una sociedad estamental. posicion econ6mica marginal y vulnerable que dieron tanta importancia
a su estatus legal superior, un estatus construido simb6lica, ideol6gica y
Conclusiones linguisticarnente en base a un imaginario social de rangos y estamentos
mas que de clases.
iHasta que punta es la experiencia peruana unica 0, por el contrario, La ideologia de la mas oprimida clase media no se tradujo en todas
ernblernatica de la America Latina urbana en general? Si bien los comen partes en una distincion juridica tan extrema entre empleados y obre
tarios que siguen estan basados en impresiones mas que en una investiga ras. En Chile, por ejemplo, los senadores y diputados que debatieron una
cion sistematica, creo que no es aventurado plantear algunas cuestiones. legislacion similar a la Ley del Empleado peruana comprendian las dificul
La idea de que la clase media esta obligada casi por naturaleza a vivir tades que conllevaba la diferenciacion entre obrero y empleado, y varios
con un cierto estilo de vida y de consumo, y su inevitable corolario de • se preocuparon por las consecuencias de crear dos categorias diferentes de
que la inflacion amenaza a la clase media mucho mas agudamente que trabajadores (Chile 1929, 762-74). Aprobaron la ley, perc con un mayor
a la clase obrera, parece ser un discurso de extraordinaria ubicuidad y sentido de la necesidad de equilibrar los beneficios correspondientes a cada ",
j:'
longevidad. Argumentos similares han side descritos por Brian Owensby categoria. En algunos paises de America Latina, los privilegios reservados !:
I
i:
para el Brasil de los afios 1930 y 1940, por Maureen O'Dougherty para las exclusivamente a los empleados son importantes; en otros no 10 son; y
Ii
decades de 1980 y 1990 del mismo pais, por Julio Mafud para Argentina en todos lados, incluido Peru, la brecha ha ido disminuyendo (Mesa-Lago 11
:1
y Gabriel Careaga para Mexico en los afios 1950 y 1960, por Larissa Lorn 1978 y 1989, esp. 177-81, sobre Peru). Aiin asi, en pocos paises latinoame Iii
nitz para Chile en la decada de 1970 y asi sucesivamente (Owensby 1999; ricanos podemos comprender la logica de sus leyes laborales bizantinas y :I[
O'Dougherty 2002, esp. 138-40; Mafud 1985; Careaga 1986, esp. 65-67; sus multiples regimenes de seguridad social sin sopesar la infiuencia fun II
Lomnitz y Melnick 1991, esp. 78-81, 101-4). Pero tampoco seria una pe dacional de las ideas de tipo estamental, para las que una categoria de ~
culiaridad de America Latina: el estudio que William Harbutt Dawson trabajador era considerada inherentemente, casi biologicamente, distinta
if
realize en 1912 sobre la legislacion social alemana planteaba el mismo ar
gumento (Dawson 1912, 266). Parte del impulso que se puede encontrar
detras del discurso descrito puede ser sencillamente la tendencia humana
de ver a las prerrogativas propias como derechos, perc hay, creo, mas que
eso. Una retorica de confiicto de clase, sindicalizacion, derechos labora
les, etc., se superpuso a percepciones todavia vigentes respecto de que'
la "respetable" clase media era de algun modo innatamente distinta de
las masas. En otras palabras, un discurso de clase oculto parcialmente la 11 Sven Beckert (2001), entre otros, ha exhortado a prestar mas atenci6n a la distancia que .:~ IMi
separa a la clase media baja de la burguesfa. Vease tambien, Arno J. Mayer (1975); Peter N. J
persistencia de formas de pensar fuertemente basadas en ideas de casta; Stearns (1979); Jiirgen Kocka (1993); y Geoffrey Crossick (1977). Acerca de los trabajadores de :!
"I
0, quiza mas precisamente, esos modos de pensar fundados en nociones cuello blanco no como clase media sino como una "nueva clase trabajadora", ver la antologfa :1
de Richard Hyman y Robert Price (1983).
"I
I
"'.
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~
Moralidades, economias e identidades de c1ase media Movilizaclon de c1ase media y el lenguaje de estamentos... 211
210
el pasado -como los sindicatos, la retorica clasista, las leyes labor ales y
sibilidad de que la retorica clasista, aun la abiertamente marxista, pueda Manufacturera de Vidrio del Peru. Ministerio del Trabajo, Expedientes Laborales
no ser completamente incompatible con los intereses de la "gente decen Varios: 624.
te" en defender prerrogativas que creen tener por derecho in nato (Parker AGN. 1929. Cesar Augusto Zevallos vs. Cerro de Pasco Copper Corp. Ministerio
1998, esp. 224-27). l,Como nos lleva esto a repensar la formacion de las del Trabajo, Expedientes Laborales Varios: 1691.
clases? Durante mucho tiempo ha side un cliche en los estudios sobre el
ASEC (Archivo de la Sociedad Empleados de Comercio), carpetas del Seguro
rnundo del trabajo el considerar que los trabajadores calificados de secto
Social del Empleado, 1949-1955.
res economicamente estrategicos, frecuentemente llamados "aristocracia
obrera", tendieron a ser la fuerza impulsora de la organizacion sindical. ii1:
Baldwin, Peter. 1990. The Politics of Social Solidarity: Class Bases of the Euro
La expttcacton mas simple y convincente para su militancia es el hecho pean Welfare State 1875-1975. Cambridge: Cambridge University Press. :i I;
de que podian ser militantes, que ejercitaban el poder que implicaba ser Baldwin, Peter. 1994. "Beveridge in the Longue Duree". En: Beveridge and Social
indispensables Y dificiles de reemplazar l 4 . Pero cuando los trabajadores Security: An International Perspective, eds. John Hills, John Ditch y Howard
Ii
Glennerster, 37-55. Oxford: Clarendon.
ii'1'
ferroviarios de Francia, por ejemplo, paralizan el pais en una huelga para "I
defender su (y s610 su) sagrado derecho a jubilarse a los cincuenta afios, Beckert, Sven. 2001. "Propertied of a Different Kind: Bourgeoisie and Lower
il
Middle Class in the Nineteenth-Century United States". En: The Middling Sorts:
Explorations in the History of the American !vliddle Class, eds. Burton J. Bleds
12 Malloy (1979, cap. 6) explica el estilo corporativista de los regimenes de seguro social de tein y Robert D. Johnston, 285-295. New York: Routledge
America Latina como producto del esfuerzo estatal por cooptar, uno POl' uno, grupos de inte
res particularmente influyentes en el sector moderno de lao economia. Los codigos laborales, de Bergquist, Charles. 1986. Labor in Latin America: Comparative Essays 011 Chile,
acuerdo a Malloy, "no encaran a los trabajadores como una clase sino como una serie de catego Argentina, Venezuela, and Colombia. Stanford: Stanford University Press. ,
rtas funcionales y/o ocupacionales a las que se les ha dado acceso formalizado al estado" (Malloy
1979, 151). Aunque no incorrecta, esta interpretacion es incompleta, porque menosprecia el 1'01 . Berlanstein, Lenard, ed. 1993. Rethinking Labor History: Essays on Discourse Ii'II
de la cultura y la ideologia en la conformaci on de los procesos politicos. :;. and Class Analysis. Urbana: University of Illinois Press.
13 La distincion alemana entre angesteJJte y arbeiter ya ha sido discutida. La ley laboral ;11
francesa hace distinciones no muy diferentes entre employee y ouvriers (con cadres como una Bledstein, Burton J. 2001. "Introduction; Storytellers to the Middle Class". En:
categoria separada, mas alta, de cuello blanco) -.
The Middling Sorts: Explorations in the History of the American Middle Class, ,II'iii
14 Para America Latina, la presentacion mas clara de esta tesis se encuentra en Charles Berg'
:,,1,1
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