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Textos Tema 3

El documento presenta varios textos antiguos relacionados con la religión del antiguo Israel, incluyendo la estela de Merenptah, la estela de Mesa y el código de la alianza. Los textos provienen de diferentes períodos y lugares y proporcionan información sobre eventos históricos y leyes religiosas y civiles de la época.

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Textos Tema 3

El documento presenta varios textos antiguos relacionados con la religión del antiguo Israel, incluyendo la estela de Merenptah, la estela de Mesa y el código de la alianza. Los textos provienen de diferentes períodos y lugares y proporcionan información sobre eventos históricos y leyes religiosas y civiles de la época.

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TEMA 3

La religión del Antiguo Israel y el Segundo Templo


Textos para la lectura en clase

Estela de Merenptah (1207 a.C.)


Los príncipes están postrados, diciendo: ¡clemencia!
Ninguno alza su cabeza a lo largo de los Nueve Arcos.
Libia está desolada, Hatti está pacificada,
Canaán está despojada de todo lo que tenía malo,
Ascalón está deportada, Gezer está tomada,
Yanoam parece como si no hubiese existido jamás,
Israel está derribado y yermo, no tiene semilla
Siria se ha convertido en una viuda para Egipto.
¡Todas las tierras están unidas, están pacificadas

Estela de Mesa (s. IX a.C.)


Yo soy Mesha, hijo de Quemos[-yatti], el rey de Moab, el Dibonita. Mi padre fue
rey sobre Moab durante treinta años, y yo llegué a rey después de mi padre. Y yo
hice este lugar alto para Quemos en Qarcho porque él me había librado de todos
los reyes, y porque él me ha hecho mirar con desprecio a todos mis enemigos.
Omrí fue el rey de Israel, y él oprimió Moab durante muchos días, pues Quemos
estaba enfadado con su tierra. Y su hijo reinó en su lugar; y él también dijo, "Yo
oprimiré Moab!" En mis días él lo dijo así. Pero yo lo miré con desprecio a él y a
su casa, y el Reino de Israel ha sido derrotado; ¡ha sido derrotado para siempre!
Y Omri tomó posessión de toda la tierra de Medaba, y él vivió allí en sus días y
la mitad de los días de su hijo: cuarenta años. Pero Quemos lo restauró en mis
días. Y yo construí Baal Meon, y yo construí un depósito de agua en él. Y yo
construí Qiryaten. Y los hombres de Gad vivieron en la tierra de Atarot desde
tiempos antiguos; y el rey de Israel construyó Atarot para él mismo, y yo luché
contra la ciudad y la capturé. Y yo maté todo el pueblo de la ciudad como un
sacrificio para Quemos y para Moab. Y yo traje de nuevo el fuego de su tío
desde allí; y yo lo traje ante la cara de Quemos en Qerioit, y yo hice a los
hombres de Sharon vivir allí, así como a los hombres de Maharit. Y Quemos me
dijo, "Ve, toma Nebo de Israel." Y yo fui por la noche y luché contra él desde el
amanecer hasta el mediodía, y yo lo tomé y maté a la población entera: siete mil
hombres y extrajeros, y mujeres, extrajeras, y sirvientas. Porque yo los había
dedicado para Ashtar Quemos. Y desde allí tomé los vasos de Yahweh, y yo los
presenté ante la cara de Quemos. Y el rey de Israel había construido Yahaz, y él
permanecía allí durante su campaña contra mí; y Quemos lo alejó de mi rostro. Y
yo tomé doscientos hombres de Moab, y su división, y la llevé hasta Yahaz. Y yo
lo he tomado para añadirlo a Dibon. Yo he construido Qarcho, el muro de los
sotos y el muro de la ciudadela; y yo he construido sus puertas; y yo he
construido sus torres; y yo he construido la casa del rey; y yo he hecho el doble
reservorio para la primavera en la parte interior de la ciudad. Ahora el interior de
la ciudad no tenía ninguna cisterna, en Qarcho, y yo dije a todo el pueblo, "Cada
uno de vosotros debe hacer una cisterna en su casa." Y yo cavé el foso para
Qarcho usando prisoneros israelitas. Yo he construido Aroer, y yo construí el
camino militar en Arnon. Yo he construido Beth-Bamot, pues había sido
destuido. Yo he construido Bezer, pues yacía en ruinas. Y los hombres de Dibon
permanecieron en formación de batalla, pues todo Dibon estaba bajo sujeción. Y
yo soy el rey sobre los cientos en las ciudades que he añadido a la tierra. Y yo he
construido Beth-Medeba y Beth-Diblaten y Beth-Baal-Meon, y yo traje allí...
multitudes de la tierra. Y Horonaim, vivía allí... Quemos me dijo, "Baja, lucha
contra Hauranen!" Yo bajé... y Quemos lo restauró en mis días
Estela de Dan (s. IX a.C.)
1'. [ ]...[ ] y cortó [ ] 2'. [ ] mi padre fue hacia arriba [ ] y luchó en [...] 3'. Y mi
padre se rindió; fue con sus [padres]. Ahora el rey de I[s]/rael había penetrado.
4'. en la tierra de mi padre antes. [Pero entonces] Hadad me hizo rey, 5'. Y Hadad
marchó delante de mí. Así que fui hacia el frente desde [el] séptim[...]/s 6'. de mi
reinado, y asesiné [sete]nta rey[es] que habían enjaezado mil[es de carr]/os. 7'. y
miles de caballos. [Y yo asesiné...]ram hijo de [...] 8'. el rey de Israel, y yo
asesiné [...]yahu hijo de [... el re]/y de 9'. la Casa de David. Y yo llevé [sus
ciudades en ruinas y convertí]. 10'. su tierra en [desolación ...]. 11'. otros y
[...Entonces...me hice re]/y. 12'. sobre Is[rael...Y entonces comencé]. 13'. asedió
contra [...][4]

Salmo 82,1.
Salmo de Asaf. Dios (‫ )אלהים‬está en su congregación de los poderosos, en medio
de los dioses (‫ )אלהים‬juzga.

Código de la Alianza (Ex 20,22b-23,33; ¿Reinado de Josías, s. VII a.C.?).


1. Ley del altar. 20:22b-26.
Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el
cielo con vosotros. No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os
haréis. Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus
ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que
esté la memoria de mi nombre, vendré a ti, y te bendeciré. Y si me haces un altar
de piedras, no las labres de cantería; porque si alzas tu herramienta sobre él, lo
profanarás. Y no subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no sea
descubierta sobre él.
2. Ley de los esclavos. 21:1-11.
Y éstos son los decretos que les propondrás.
Si comprares esclavo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre de
balde. Si entró solo, solo saldrá; si estaba casado, saldrá él y su esposa con él. Si
su amo le hubiere dado esposa, y ella le hubiere dado a luz hijos o hijas, la
esposa y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el esclavo dijere: Yo
amo a mi señor, a mi esposa y a mis hijos, no saldré libre: Entonces su amo lo
traerá ante los dioses (‫ ;)אלהים‬y lo traerá a la puerta o al poste; y su amo le
horadará la oreja con lezna, y será su esclavo para siempre. Y cuando alguno
vendiere su hija por esclava, no saldrá ella como suelen salir los esclavos. Si no
agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, le permitirá que sea
redimida, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. Mas si la
hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. Si
le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal. Y
si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero.
3. Ley de la comunidad. 21:12-17.
El que hiriere a alguno, haciéndole así morir, él morirá. Mas el que no armó
asechanzas, sino que Dios lo puso en sus manos, entonces yo te señalaré lugar al
cual ha de huir. Además, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y lo
matare con alevosía, de mi altar lo quitarás para que muera. Y el que hiriere a su
padre o a su madre, morirá. Asimismo el que robare una persona, y la vendiere, o
se hallare en sus manos, morirá. Igualmente el que maldijere a su padre o a su
madre, morirá.
4. Ley de la retribución. 21:18 – 22:17.
Además, si algunos riñeren, y alguno hiriere a su prójimo con piedra o con el
puño, y no muriere, pero cayere en cama; si se levantare y anduviere fuera sobre
su báculo, entonces el que le hirió será absuelto; solamente le compensará por el
tiempo perdido, y hará que le curen. Y si alguno hiriere a su esclavo o a su
esclava con palo, y muriere bajo de su mano, será castigado: Mas si durare por
un día o dos, no será castigado, porque su dinero es. Si algunos riñeren, e
hiriesen a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber otro daño, será
penado conforme a lo que le impusiere el marido de la mujer, y pagará según
determinen los dioses (‫)אלהים‬. Mas si hubiere algún otro daño, entonces pagarás
vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,
quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. Y si alguno
hiriere el ojo de su esclavo, o el ojo de su esclava, y lo dañare, le dará libertad
por razón de su ojo. Y si sacare el diente de su esclavo, o el diente de su esclava,
por su diente le dejará ir libre. Si un buey acorneare hombre o mujer, y a causa
de ello muriere, el buey será apedreado, y no se comerá su carne; mas el dueño
del buey será absuelto. Pero si el buey ya había acorneado en el pasado, y a su
dueño se le había amonestado, y no lo había guardado, y matare hombre o mujer,
el buey será apedreado, y también su dueño morirá. Si le fuere impuesto rescate,
entonces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. Haya
acorneado hijo, o haya acorneado hija, conforme a este juicio se hará con él. Si
el buey acorneare esclavo o esclava, pagará treinta siclos de plata su señor, y el
buey será apedreado. Y si alguno abriere hoyo, o cavare cisterna, y no la
cubriere, y cayere allí buey o asno, el dueño de la cisterna pagará el dinero,
resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo. Y si el buey de alguno
hiriere al buey de su prójimo, y éste muriere, entonces venderán el buey vivo, y
partirán el dinero de él, y también partirán el muerto. Mas si era notorio que el
buey era acorneador en tiempo pasado, y su dueño no lo hubiere guardado,
pagará buey por buey, y el muerto será suyo. Cuando alguno hurtare buey u
oveja, y le degollare o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por
aquella oveja, cuatro ovejas. Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y
fuere herido y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte. si el sol ya
había salido sobre él; el matador será reo de homicidio. El ladrón hará completa
restitución; si no tuviere con qué, será vendido por su hurto. si fuere hallado con
el hurto en la mano, sea buey o asno u oveja vivos, pagará el doble. Si alguno
hiciere pacer campo o viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, de lo
mejor de su tierra y de lo mejor de su viña, pagará restitución. Cuando un fuego
se extendiere y tomare espinas, y quemare gavillas amontonadas, o en pie, o
campo, el que encendió el fuego pagará lo quemado. Cuando alguno diere a su
prójimo plata o alhajas a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si
el ladrón se hallare, pagará el doble. Si el ladrón no se hallare, entonces el dueño
de la casa será presentado a los dioses (‫)אלהים‬, para ver si ha metido su mano en
la hacienda de su prójimo. Sobre todo asunto de fraude, sobre buey, sobre asno,
sobre oveja, sobre vestido o sobre cualquier cosa perdida, cuando uno dijere:
Esto es mío, la causa de ambos será traída ante los dioses (‫ ;)אלהים‬y aquel a
quien los dioses (‫ )אלהים‬condenaren, pagará el doble a su prójimo. Si alguno
hubiere dado a su prójimo asno, o buey, u oveja, o cualquier otro animal a
guardar, y se muriere o se perniquebrare, o fuere llevado sin verlo nadie;
Juramento de Yahvé tendrá lugar entre ambos de que no echó su mano a los
bienes de su prójimo: y su dueño lo aceptará, y el otro no pagará. Mas si le
hubiere sido hurtado, resarcirá a su dueño. Y si le hubiere sido arrebatado por
fiera, le traerá testimonio, y no pagará lo arrebatado. Pero si alguno hubiere
tomado prestada bestia de su prójimo, y fuere estropeada o muerta, ausente su
dueño, deberá pagarla. Si el dueño estaba presente, no la pagará. Si era
alquilada, él vendrá por su alquiler. Y si alguno engañare a alguna doncella que
no fuere desposada, y se acostare con ella, deberá dotarla y tomarla por esposa.
Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme a la dote de las
vírgenes.
5. Ley de la fe en el Dios de Israel. 22:18-30.
No dejarás que viva la hechicera. Cualquiera que tuviere ayuntamiento con
bestia, morirá. El que sacrificare a dioses (‫)אלהים‬, excepto a sólo Yahvé, será
muerto. Y al extranjero no engañarás, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis
vosotros en la tierra de Egipto. A ninguna viuda ni huérfano afligiré[Link] si tú
llegas a afligirles, y ellos clamaren a mí, ciertamente oiré yo su clamor; y mi
furor se encenderá, y os mataré a espada, y vuestras esposas quedarán viudas, y
huérfanos vuestros hijos. Si prestares dinero a algún pobre de los de mi pueblo
que está contigo, no serás usurero para con él; no le impondrás usura. Si tomares
en prenda la vestidura de tu prójimo, a la puesta del sol se lo volverás: Porque
sólo aquella es su cubierta, es la vestidura para cubrir su piel. ¿En qué dormirá?
Y será que cuando él a mí clamare, yo entonces le oiré, porque soy
misericordioso. A los dioses (‫ )אלהים‬no injuriarás, al príncipe (‫ )נשיא‬de tu pueblo
no maldecirás. No demorarás en dar la primicia de tu cosecha, ni de tu lagar. Me
darás el primogénito de tus hijos1. Así harás con el de tu buey y de tu oveja; siete
días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.
6. Ley de la práctica de la justicia en los tribunales. 23:1-9.
No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso.
No seguirás a los muchos para mal hacer; ni responderás en litigio inclinándote a
los más para hacer agravios; ni al pobre distinguirás en su causa. Si encontrares
el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo. Si vieres el asno
del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás entonces desamparado?
Sin falta le ayudarás a levantarlo. No pervertirás el derecho de tu mendigo en su
pleito. De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque
yo no justificaré al impío. No recibirás presente; porque el presente ciega a los
que ven, y pervierte las palabras del justo. Y no angustiarás al extranjero: pues

1 Ezequiel 2, 25-26 (s. VI a.C.): E incluso llegué a darles preceptos que no eran buenos y normas con
las que no podrían vivir, y los contaminé con sus propias ofrendas, haciendo que pasaran por el fuego
a todo primogénito, a fin de infundirles horror, para que supiesen que yo soy Yahvé.
Isaías 30,31-33 (h. 530 a.C.): Asiria temblará ante la voz de Yahvé que la atacará a golpe de vara y
cada pasada de la vara de castigo que Yahvé descargue sobre ella se celebrará con adufes y con arpas.
La combatirá con guerras violentas. Pues ya está preparado un Tofet -también para el rey-, un foso
profundo y ancho con paja y leña en abundancia, y el aliento de Yahvé la encenderá convertido en
torrente de azufre.
Éxodo 34,19-20 (ss. VI-V a.C.): Todo primogénito es Mío y todo primer nacido macho de vaca o de
oveja es mío. El primer nacido de asno lo rescatarás con un cordero y, si no lo rescataras, lo
desnucarás. Rescatarás a todos los primogénitos de tus hijos y ninguno se presentará ante mí con las
manos vacías.
vosotros sabéis cómo se halla el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis
en la tierra de Egipto.

7. Ley sabática. 23:10-13.


Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha: Mas el séptimo la dejarás
en reposo, y libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare
comerán las bestias del campo. Lo mismo harás con tu viña y con tu olivar. Seis
días harás tus trabajos, y al séptimo día reposarás, a fin que descanse tu buey y
tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu esclava, y el extranjero. Y en todo lo que
os he dicho seréis circunspectos. Y el nombre de otros dioses no mencionaréis,
ni se oirá de vuestra boca.
8. Ley de las festividades litúrgicas. 23:14-19.
Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La fiesta de los panes sin levadura
guardarás: Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el
tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno se presentará
delante de mí con las manos vacías: También la fiesta de la siega, los primeros
frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y la fiesta de la
cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido tus labores del campo. Tres
veces en el año se presentarán todos tus varones delante del Señor Yahvé. No
ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi sacrificio
quedará de la noche hasta la mañana. Las primicias de los primeros frutos de tu
tierra traerás a la casa de Yahvé tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su
madre.
9. Leyes finales y recomendaciones para la conquista. 23:20-33.
He aquí yo envío Mi Imagen/Ángel (‫ )מלאך‬delante de ti para que te guarde en el
camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de Él,
y oye su voz; no le seas rebelde; porque Él no perdonará vuestra rebelión:
porque mi nombre está en Él. Pero si en verdad oyeres su voz, e hicieres todo lo
que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.
Porque mi Mi Imagen/Ángel (‫ )מלאך‬irá delante de ti, y te introducirá al amorreo,
y al hitita, y al ferezeo, y al cananeo, y al heveo, y al jebuseo, a los cuales yo
destruiré. No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen;
antes los destruirás del todo, y quebrarás enteramente sus estatuas. Mas a Yahvé
vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda
enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra;
y yo cumpliré el número de tus días. Yo enviaré mi terror delante de ti, y
consternaré a todo pueblo donde tú entrares, y te daré la cerviz de todos tus
enemigos. Yo enviaré la avispa delante de ti, que eche fuera al heveo, y al
cananeo, y al hitita, de delante de ti: No los echaré de delante de ti en un año,
para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las bestias del
campo. Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y
tomes la tierra por heredad. Y yo fijaré tu término desde el Mar Rojo hasta el
mar de los filisteos, y desde el desierto (¿del Sinaí?) hasta el río (¿Jordán o
Éufrates?): porque pondré en vuestras manos los moradores de la tierra, y tú los
echarás de delante de ti. No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. En tu
tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses:
porque te será de tropiezo.

2 Reyes 25 (ss. VI-V a.C.).


Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén con todo su ejército, acampó
frente a ella y construyó torres de asalto alrededor. La ciudad quedó sitiada (…)
Llegó a Jerusalén Nabusardán, jefe de la guardia, funcionario del rey de
Babilonia. Incendió el templo, el palacio real y las casas de Jerusalén, y puso
fuego a todos los palacios. El ejército caldeo derribó las murallas que rodeaban a
Jerusalén. Nabusardán, jefe de la guardia, se llevó cautivos al resto del pueblo
que había quedado en la ciudad, a los que se habían pasado al rey de Babilonia y
al resto de la plebe. De la clase baja dejó algunos, como viñadores y hortelanos.
Los caldeos rompieron las columnas de bronce, los pedestales y el depósito de
bronce que había en el templo, para llevarse el bronce a Babilonia. También
llevaron las ollas, palas, cuchillos, bandejas y todos los utensilios de bronce que
servían para el culto. El jefe de la guardia tomó los braseros e hisopos, y todo lo
que había, en dos lotes, de oro y de plata, y las dos columnas, el depósito y los
pedestales que había hecho Salomón para el templo (imposible calcular lo que
pesaba el bronce de aquellos objetos, cada columna medía nueve metros y estaba
rematada por un capitel de bronce de metro y medio de altura, adornado con
trenzados y granadas alrededor, todo de bronce). (…) Así marchó Judá al
destierro.

Isaías 44,24-45,14 (hacia el 530 a.C.):


Así dice Yahvé, tu Redentor, el que te formó desde el vientre: Yo Yahvé, que lo
hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;
Que frustro las señales de los engañadores, y enloquezco a los agoreros; que
hago retroceder a los sabios, y desvanezco su sabiduría; Yo, quien confirma la
palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a
Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Seréis reedificadas, y yo
levantaré sus ruinas; que dice a las profundidades: Secaos, y tus ríos haré secar;
que dice de Ciro: Él es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a
Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serán echados tus cimientos.
Así dice Yahvé a su Mesías, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para
sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él
puertas, y las puertas no se cerrarán: Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares
torcidos; quebraré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré
los tesoros escondidos, y las riquezas de los lugares secretos; para que sepas que
yo soy Yahvé, el Dios de Israel, el que te llama por tu nombre. Por amor a mi
siervo Jacob y a Israel mi escogido, te he llamado por tu nombre; te puse
sobrenombre, aunque tú no me has conocido. Yo soy Yahvé, y ninguno más hay.
No hay Dios fuera de mí. Yo te ceñí, aunque tú no me has conocido; para que se
sepa desde el nacimiento del sol, y desde donde se pone, que no hay más que yo;
yo Yahvé, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago
la paz y creo la adversidad. Yo Yahvé que hago todo esto. Rociad, cielos, de
arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación
y la justicia; háganse brotar juntamente. Yo Yahvé lo he creado. ¡Ay del que
pleitea con su Hacedor! ¡El tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al
que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: No tiene manos? ¡Ay del que dice
a su padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?! Así dice
Yahvé, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir;
mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos. Yo hice la
tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a
todo su ejército ordené. Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus
caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por
recompensa, dice Yahvé de los ejércitos. Así dice Yahvé: El trabajo de Egipto,
las mercaderías de Etiopía y los sabeos, hombres de gran estatura, se pasarán a
ti, y serán tuyos; irán en pos de ti, pasarán con grillos; se inclinarán delante de ti
y te suplicarán, diciendo: Ciertamente en ti está Dios, y no hay otro fuera de
Dios.

Shemá Israel (s. VI a.C.).


Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno.
ָ‫שחֶרהֹאל ייהחֶוה אאלֱהֹהינו ייהחֶוה אאחֶחד‬
‫שמְׁמעַ י י י‬
‫י‬
Shemá Israel, Adonai Elohenu, Adonai Ejad (Dt 6,4).
Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás.
Amarás a Adonai tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma con toda tu
fuerza (Dt 11,13).
Y estas palabras que Yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón. Las enseñarás a
fondo a tus hijos, y hablarás de ellas al estar sentado en tu casa y al andar por el
camino, al acostarte y al levantarte. Las atarás como señal sobre tu mano y serán
por recordatorio entre tus ojos. Las escribirás sobre las jambas de tu casa y en
tus portones (Dt 11,18-21).

Génesis 17, 4-14 (ss. VI-V a.C.).


Mira, éste es mi pacto contigo: serás padre de una multitud de pueblos. Ya no te
llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de una multitud de
pueblos… reyes nacerán de ti. Mantendré mi pacto contigo y con tu
descendencia en futuras generaciones, como pacto perpetuo. Seré tu Dios y el de
tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra de tus
andanzas –la tierra de Canaán- como posesión perpetua. Y seré su Dios. … Tú
guarda el pacto que hago contigo y tus descendientes futuros. Este es el pacto…
circuncidad todos vuestros varones; circuncidaréis el prepucio, y será la señal de
mi pacto con vosotros. A los ocho días de nacer, todos vuestros varones de cada
generación serán circuncidados… Así llevaréis en la carne mi pacto como pacto
perpetuo.

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