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Historias Cortas

Este documento contiene varias historias cortas con moralejas sobre temas como la importancia de expresar aprecio a los demás, perseverar ante las dificultades, y mantener la fe. Algunas de las historias incluyen a un niño que se sintió solo a pesar de su éxito, un ángel que guía a una persona al cielo, y Dios esperando que alguien le hable. El mensaje general es sobre valorar a los demás y mantener la comunicación y gratitud.

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Historias Cortas

Este documento contiene varias historias cortas con moralejas sobre temas como la importancia de expresar aprecio a los demás, perseverar ante las dificultades, y mantener la fe. Algunas de las historias incluyen a un niño que se sintió solo a pesar de su éxito, un ángel que guía a una persona al cielo, y Dios esperando que alguien le hable. El mensaje general es sobre valorar a los demás y mantener la comunicación y gratitud.

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Respetar las opiniones Un

hombre estaba poniendo flores en la


tumba de un pariente, cuando ve a un
Japones poniendo un plato de arroz en
la tumba vecina. El hombre se dirige al
japones , y le pregunta: - 'Disculpe
señor, pero ¿cree usted que de verdad
el difunto comerá el arroz? - 'Si',
respondió el japones... 'Cuando el suyo
venga a oler sus FLORES.' Respetar
las opciones del otro, es una de las
mayores virtudes que un ser humano
puede tener. Las personas son
diferentes, actúan diferente y piensan
diferente. No juzgues............
Solamente COMPRENDE

Los Niños
En una tarde nublada y fría, dos niños
patinaban sin preocupación sobre una
laguna congelada. De repente el hielo se
rompió, y uno de ellos cayó al agua. El
otro agarro una piedra y comenzó a
golpear el hielo con todas sus fuerzas,
hasta que logró quebrarlo y así salvar a
su amigo. Cuando llegaron los bomberos
y vieron lo que había sucedido, se
preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo
está muy grueso, es imposible que haya
podido quebrarlo con esa piedra y sus
manos tan pequeñas...” En ese instante
apareció un abuelo y, con una sonrisa,
dijo: —Yo sé cómo lo hizo. — ¿Cómo? —
le preguntaron. —No había nadie a su
alrededor para decirle que no podía
hacerlo. "Si lo puedes imaginar, lo
puedes lograr". Einstein
Aprovechar una situación desfavorable
Cuenta esta historia que un joven de la ciudad se fué al campo y le compró un burro
a un viejo campesino, por $ 100. El campesino acordó entregarle el animal al día
siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo: - Lo siento hijo, pero tengo
malas noticias... el burro murió. - Bueno, entonces devuélvame mi dinero... - No
puedo, ya lo he gastado… - Bien... da igual, entrégueme el burro... - Y ¿para qué?...
¿Qué va a hacer con él? - Lo voy a rifar. - ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro
muerto? - Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto. Un mes
después de este suceso, se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven
comprador. -Que pasó con el Burro? - Lo rifé, vendí 500 rifas a $ 2.- y gané $998.- -
¿Y nadie se quejó? - Sólo el ganador... pero a él le devolví sus $ 2.
CONCLUSIÓN: éste es un ejemplo de cómo convertir una situación
desfavorable, en un éxito.

Un Maestro y un escorpión Un maestro oriental, cuando vió como un


escorpión se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua. Cuando lo hizo, el alacrán
lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de
nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el
escorpión lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:
"Perdone... ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del
agua lo picará?". El maestro respondió: "La naturaleza del escorpión es picar, y
eso no va a cambiar la mía, que es ayudar". Y entonces, ayudándose de una
hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida. [b]No cambies tu
naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones. Algunos
persiguen la felicidad,... otros la crean.

Fidelidad Un matrimonio bautizó con la palabra


“Increíble” a su hijo, porque tenían la certeza que haría
increíbles cosas a lo largo de su vida. Lo cierto es que,
lejano a aquel mandato familiar, Increíble tuvo una vida
equilibrada y tranquila. Se casó y fue fiel a su esposa
durante setenta años. Los amigos le hacían todo tipo de
bromas, porque su nombre no coincidía con su estilo de
vida. Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa
que no pusiera su nombre en la lápida, para evitar
cualquier tipo de bromas. Cuando murió, la mujer
obedeció el pedido, y puso, humildemente: “Aquí yace un
hombre que le fue fiel a su mujer durante setenta años”. Cuando la gente pasaba
por ese lugar del cementerio, leían la placa y decían: “¡Increíble!”
La Ranita Sorda Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente
dos de ellas cayeron en un pozo profundo.
Las demás se reunieron alrededor del
agujero y, cuando vieron lo hondo que era,
le dijeron a las caídas que, para efectos
prácticos, debían darse por muertas. Sin
embargo, ellas seguían tratando de salir del
hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les
decían que esos esfuerzos serían
inútiles. Finalmente, una de las ranas
atendió a lo que las demás decían, se dio
por vencida y murió. La otra continuó
saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil
pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió
del hoyo. Las otras le preguntaron: “¿No escuchabas lo que te decíamos?” La
ranita les explicó que era sorda, y creía que las demás la estaban animando
desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco.

Perseverancia
La historia dice que este hombre fracasó en los negocios y cayó en bancarrota en
1831. Fue derrotado para la Legislatura de 1832. Su prometida murió en 1835.
Sufrió un colapso nervioso en 1836. Fue vencido en las elecciones de 1836 y en las
parlamentarias de 1843,1846, 1848 y 1855. No tuvo éxito en su aspiración a la
Vicepresidencia en 1856, y en 1858 fue derrotado en las elecciones para el Senado.
Este hombre obstinado fue Abraham Lincoln, elegido presidente de Estados Unidos
en 1860.

El Juicio Cuenta una antigua


leyenda que en la Edad Media un
hombre muy virtuoso fue injustamente
acusado de asesinato. El culpable era
una persona muy influyente del reino, y
por eso desde el primer momento se
procuró hallar un chivo expiatorio para
encubrirlo. El hombre fue llevado a
juicio y comprendió que tendría escasas
oportunidades de escapar a la horca. El
juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las
apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de
hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles
separados las palabras 'culpable' e 'inocente'. Tú escogerás, y será la Providencia la
que decida tu destino”. Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos
papeles con la misma leyenda: “Culpable”. La víctima, aun sin conocer los detalles,
se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a toma
uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos
segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse,
abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo
engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon. —
Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto? —Es muy
sencillo —replicó el hombre—. Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos
lo que decía el que me tragué. Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada,
debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo “Nunca dejemos de
luchar hasta el último momento. En momentos de crisis, sólo la imaginación es
más importante que el conocimiento”. Albert Einstein
HISTORIAS PARA REFLEXIONAR

Autor: Varios
Fuente: Varios 16/11/01

Da amor y amor recibirás

Tal vez esto te pasa a ti o alguien muy cerca de ti...


Fue una vez un muchacho, el primero en todo, mejor
atleta, mejor estudiante, pero lo que nunca supo fue si
era un buen hijo, un buen compañero o un buen amigo.
En un día de depresión el muchacho se dejo morir.
Cuando iba camino al cielo se encontró con un angel y
este le preguntó: "por qué lo hicíste? si sabias que te
querían...", a lo que El respondió: "hay veces que vale
mas una sola palabra de consuelo que todo lo que se
sienta... en tanto tiempo nunca escuché: estoy orgulloso
de tí... gracias por ser mi amigo... ni siquiera un te quiero
mucho..."

Al quedar pensativo el ángel, el muchacho añadió: y


sabes que es lo mas que me duele?", el ángel triste le
pregunta: qué?, a lo que él responde: "que todavía
espero oírlo algún día...".

Luego de esto el ángel abrazó al muchacho y le dice que


no se preocupe por que se acerca a la única persona que
siempre le dijo al oído que lo amaba pero el nunca lo
escucho, pero lo espera con los brazos abiertos...

Moraleja:
Nunca pierdas la oportunidad de decirle a alguien lo
importante que es para tí o pudiera ser demasiado
tarde...

Envió: Edwin Acosta desde Buenos Aires.

..................................
CAMINO AL ÉXITO

El camino al éxito no es recto. Hay una curva llamada


falla, un periférico llamado confusión, topes llamados
amigos, luces de Precaución llamada familia, y tendrás
ponchaduras llamados trabajos.

Pero...si tienes refracción llamada determinación, un


motor llamado perseverancia, un seguro llamado fé, un
conductor llamado Jesús, llegarás a un sitio llamado
éxito!

------------------------------------------------

DIOS TE ESPERA

Cuando te levantabas esta mañana, te observaba y


esperaba que me hablaras aunque fuera unas cuantas
palabras, preguntando mi opinión o agradeciéndome por
algo bueno que te haya sucedido ayer.

Pero note que estabas muy ocupado buscando la ropa


adecuada para ponerte e ir al trabajo.

Seguía esperando de nuevo, mientras corrías por la casa


arreglándote, supe que habría unos cuantos minutos para
que te detuvieras y me dijeras "HOLA", pero estabas
demasiado ocupado(a). Por eso encendí el cielo para ti, lo
llene de colores y dulces cantos de pájaros para ver si así
me oías pero ni siquiera te diste cuenta de esto.

Te observé mientras ibas rumbo al trabajo y esperé


pacientemente todo el día.

Con todas tus actividades supongo que estabas


demasiado ocupado(a) para decirme algo. De regreso vi
tu cansancio y quise rociarte un poco para que el agua se
llevara tu estrés, pensé en agradarte para pensaras en mí
pero enfurecido ofendiste mi nombre, deseaba tanto que
me hablaras, aun quedaba mucho tiempo.

Después encendiste el televisor, espere pacientemente,


mientras veías el televisor, cenabas, pero nuevamente te
olvidaste de hablar conmigo y nada. Te note cansado y
entendí tu silencio asó que opaque el resplandor del cielo,
pero no te deje a oscuras, lo cambie por un lucero, en
verdad fue hermoso, pero no estuviste interesado en
verlo.

A la hora de dormir, creo que ya estabas agotado(a).


Después de decirle buenas noches a tu familia, caíste en
tu cama y casi de inmediato te dormiste, acompañe con
música tu sueño, mis animales nocturnos se lucieron, no
hay problema, porque quizás no te das cuenta que
siempre estoy ahí para ti.

Tengo más paciencia de la que te imaginas. También


quisiera enseñarte como tener
paciencia para con otros. TE AMO tanto que espero todos
lo días por una oración, el paisaje que hago es solo para
ti. Bueno te estabas levantando de nuevo, y otra vez
esperar sin nada más que mí amor por ti, esperando que
el día de hoy
me dediques un poco de tiempo. Que tengas un buen día
!!!!

Tu amigo, DIOS

---------------------------------------------

NO TE PUDE ESPERAR

Una vez un hombre muy afortunado había conseguido la


mejor entrevista de su vida: Iba a entrevistar ni más ni
menos que a Dios.

Esa tarde el hombre llegó a su casa dos horas antes, se


arregló con sus mejores ropas, lavó su automóvil e
inmediatamente salió de su hogar. Manejó por la avenida
principal rumbo a su cita, pero en el trayecto cayó un
chubasco que
produjo un embotellamiento de transito y quedó parado.
El tiempo transcurría, eran las 7:30 y la cita era a las
8:00 p.m.

Repentinamente le tocaron el cristal de la ventanilla y al


voltear vio a un chiquillo de unos nueve años ofreciéndole
su cajita llena de chicles (goma de mascar). El hombre
sacó algún dinero de su bolsillo y cuando lo iba a entregar
al niño ya no lo encontró. Miró hacia el suelo y ahí
estaba, en medio de un ataque de epilepsia.

El hombre abrió la portezuela e introdujo al niño como


pudo al automóvil.

Inmediatamente buscó como salir del embotellamiento y


lo logró, dirigiéndose al
hospital de la Cruz Roja más cercano. Ahí entregó al niño,
y después de pedir que lo atendiesen de la mejor forma
posible, se disculpó con el doctor y salió corriendo para
tratar de llegar a su cita con Dios.

Sin embargo, el hombre llegó 10 minutos tarde y Dios ya


no estaba. El hombre se ofendió y le reclamó al cielo:
"Dios mío, pero tú te diste cuenta, no llegué a tiempo por
el niño, no me pudiste esperar. ¿Qué significan 10
minutos para un ser eterno como tú?"

Desconsolado se quedó sentado en su automóvil; de


pronto lo deslumbró una luz y vio en ella la carita del niño
a quien auxilió. Vestía el mismo suetercito deshilachado,
pero ahora tenía el rostro iluminado de bondad.

El hombre, entonces, escuchó en su interior una voz:

Hijo mío, no te pude esperar... y salí a tu encuentro.


----------------------------------

"Nos quejamos de que nuestros días son muy


cortos , pero actuamos como si fueran
eternos". (encuentra.com)

DECALOGO DEL OPTIMISTA

1...Los optimistas se aman, procuran un alto nivel de


autoestima, se valoran y aprovechan lo mejor posible sus
talentos personales innatos.

2...Los optimistas aceptan a los demás como son, y no


malgastan energías queriendo cambiarlos, sólo influyen
en ellos con paciencia y tolerancia.

3...Los optimistas son espirituales, cultivan una excelente


relación con Dios y tienen en su fe una viva fuente de luz
y de esperanza.

4...Los optimistas disfrutan del "aquí" y el "ahora", no


viajan al pasado con el sentimiento de culpa ni el rencor,
ni al futuro con angustia. Disfrutan con buen humor y con
amor.

5...Los optimistas ven oportunidades en las dificultades,


cuenta con la lección que nos ofrecen los errores y tienen
habilidad para aprender de los fracasos.

6...Los optimistas son entusiastas, dan la vida por sus


sueños y están convencidos de que la confianza y el
compromiso personal obran milagros.

7...Los optimistas son íntegros y de principios sólidos, por


eso disfrutan de paz interior y la irradian y comparten,
aún en medio de problemas y crisis.

8...Los optimistas no se desgastan en la crítica


destructiva y ven la envidia como un veneno. No son
espectadores de las crisis
sino protagonistas del cambio.

9...Los optimistas cuidan sus relaciones interpersonales


con esmero, saben trabajar en equipo y son animosos
sembradores de fe, esperanza y alegrías.

10...Los optimistas también tienen épocas difíciles, pero


no se rinden ni se dejan aplastar por su peso, ya que
saben que aún la noche más oscura tiene un claro
amanecer y que por encima de las nubes más densas
sigue brillando el sol; que todo túnel, por más largo y
oscuro que sea siempre tendrá otra salida y que todo río
siempre tiene dos orillas.

Autor: Gonzalo Gallo G. (Oasis)


-------------------------------------------

SI PUDIERAMOS CAMBIAR

Si pudieramos cambiar.
......................la mentira por la verdad,
.........................el recibir por el dar,
.........................el odio por el perdón,
.............................la duda por la fe,
..................la envidia por la aceptación,
..............la intolerancia por la paciencia,
.................la dureza por la flexibilidad,
........................el miedo por el coraje,
.................el desistir por el perseverar,
..........las palabras de más por la prudencia,
...................la soberbia por la humildad,
........................la burla por la piedad,
...............el conformarse por el progresar,
........................el ocio por el trabajo,
.................los sueños por su realización,
........la ambición desmedida por el honor...

Si pudiéramos cambiar esto sentiríamos más cerca que


nunca la presencia de Dios en nuestra vida.

Envió: Edwin Acosta desde Buenos Aires


-----------------------------

LOS PEQUEÑOS DETALLES

El alumno, según él, había terminado el cuadro. Llamó a


su maestro para que lo evaluara. Se acercó el maestro y
observó la obra con detenimiento y concentración durante
un rato. Entonces, le pidió al alumno la paleta y los
pinceles. Con gran destreza dio unos cuantos trazos aquí
y allá. Cuando el maestro le regresó las pinturas al
alumno el cuadro había cambiado notablemente.

El alumno quedó asombrado; ante sus propios ojos la


obra había pasado de mediocre a sublime. Casi con
reverencia le dijo al maestro:

¿Cómo es posible que con unos cuantos toques, simples


detalles, haya cambiado tanto el cuadro?

Es que en esos pequeños detalles está el arte. Contestó el


maestro.

Si lo vemos despacio, nos daremos cuenta que todo en la


vida son detalles. Los grandes acontecimientos nos
deslumbran tanto que a veces nos impiden ver esos
pequeños milagros que nos rodean cada día. Un ave que
canta, una flor que se abre, el beso de un hijo en nuestra
mejilla, son ejemplos de pequeños detalles que al
sumarse pueden hacer diferente nuestra existencia.

Todas las relaciones, familia, matrimonio, noviazgo o


amistad, se basan en detalles. Nadie espera que
remontes el Océano Atlántico por él, aunque
probablemente sí que le hables el día de su cumpleaños.
Nadie te pedirá que escales el Monte Everest para probar
tu amistad, pero sí que lo visites durante unos minutos
cuando sabes que está enfermo.

Hay quienes se pasan el tiempo esperando una


oportunidad para demostrar de forma heroica su amor
por alguien. Lo triste es que mientras esperan esa gran
ocasión dejan pasar muchas otras, modestas pero
significativas. Se puede pasar la vida sin que la otra
persona necesitara jamás que le donaras un riñón,
aunque se quedó esperando que le devolvieras la
llamada.

Se piensa a veces que la felicidad es como sacarse la


lotería, un suceso majestuoso que de la noche a la
mañana cambiará una vida miserable por una llena de
dicha. Esto es falso, en verdad la felicidad se finca en
pequeñeces, en detalles que sazonan día a día nuestra
existencia.

Nos dejamos engañar con demasiada facilidad por la


aparente simpleza. NO desestimes jamás el poder de las
cosas pequeñas: una flor, una carta, una palmada en el
hombro, una palabra de aliento o unas cuantas líneas en
una tarjeta. Todas estas pueden parecer poca cosa, pero
no pienses que son
insignificantes.

En los momentos de mayor dicha o de mayor dolor se


convierten en el cemento que une los ladrillos de esa
construcción que llamamos relación. La flor se
marchitará, las palabras quizá se las llevará el viento,
pero el recuerdo de ambas permanecerá durante mucho
tiempo en la mente y el corazón de quien las recibió.

¿Qué esperas entonces? Escribe esa carta, haz esa


visita, levanta el teléfono.
Hazlo ahora, mientras la oportunidad aún es tuya. NO lo
dejes para después por parecerte poca cosa. En las
relaciones no hay cosas pequeñas, únicamente existen las
que se hicieron y las que se quedaron en buenas
intenciones...

Nestor Armstrong.

Envió : Felicidad Garza

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EL CUERPO DE CRISTO

Luis Díaz Arcocha


El Correo

Nunca hable con él. No tuvimos oportunidad de hacerlo.


Pero nos conocíamos de sobra, por las numerosas veces
que me dió la comunión en la misa
dominical de los Trinitarios de Algorta.

Sosteniendo con la izquierda la copa llena de Hostias


Consagradas, tomaba con dos dedos de su mano derecha
una de ellas, la alzaba y sin dejar de mirarla, pronunciaba
las preciosas palabras: "El Cuerpo de Cristo",
depositándola en el hueco de mi mano, al tiempo que yo
respondía: "Amén".

Jose Marí Lidón ha muerto. Le han matado. Le han


asesinado. Delante de su mujer. Sin escrúpulos. Sin
sentimientos. Sin nada. Como siempre, desde
hace más de veinicinco años. Y han sido los que se
autoproclaman liberadores del pueblo vasco.

Los que aún reciben el calificativo de gudaris. Los que


cuando son detectados y separados de la sociedad,
polarizan la compasión de algunos hasta la hipocresía
más abyecta, traducida en advertencias aún enemigo
construido por ellos mismos, enemigo necesario para su
propia subsistencia. Subsistencia de los asesinos
y de sus justificadores. Y también de los que aparentando
ansias de paz, lamentan los éxitos de la policia que los
captura. Que Dios les perdone
a todos. Y que nos ayude a nosotros a aprender como
perdonarles en el futuro, cuando exista alguna recepción
de este hipotético perdón.
Los hijos de Jose Mari tienen una vida por delante. La
horrible injusticia que están sufriendo ahora no se les
borrará jamás, aunque la
misión de su propia existencia centrará en gran parte su
atención. Pero su viuda, la mujer que compartió con él
toda su vida, incluso su colaboración parroquial, la que
también entregaba lo mejor de sí misma en servicio de
todo lo que lo necesitara, ella, ella no tiene nada a lo que
pueda aferrarse, nada que pueda suscitar en su interior
un atisbo de ilusión, de alegría, de esperanza. Y sin
embargo, resurgirá. Levantará su espíritu, estoy
convencido, como lo levantó mi madre, cuando
asesinaron a mi hermano. Porque tiene fe en el más allá.
Porque sabe, por convicción y por vivencia que Dios
Padre, Abba, por encima del mal, por espantoso que sea,
nos quiere y cuida de nosotros, con medidas que se
escapan de nuestra base de datos, de nuestro
entendimiento, de nuestro cerebro humano.

Se que un domingo de estos, más pronto o más tarde, no


importa el tiempo, la viuda de José Mari me dará la
comunión. Desde aquí quiero decirle que si en ese
momento, cuando alce la Hostia consagrada ante mí y
diga las palabras "El Cuerpo de Cristo", ve que mis ojos
están llenos de
lágrimas, que sepa que son de alegría, que son de
esperanza, que son de agradecimiento a ella, y a nuestro
Abba, nuestro Aitacho que nos arropa
con lo más grande que tenemos, nuesto único asidero,
nuestra fuerza, nuestra fe.
Que Jose Marí, desde la esencia de Dios en la que se
encuentra, nos ayude a mantenerla.

------------------------

DEPENDE DE LA FORMA

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes.

Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que


interpretase su sueño.

¡Qué desgracia Mi Señor!, exclamó el Sabio, Cada


diente caído representa la pérdida de un pariente de
Vuestra Majestad.

¡Qué insolencia!, gritó el Sultán enfurecido,


¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de
aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien


latigazos.

Más tarde ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó


lo que había soñado.

Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido


reservada. El sueño significa que sobrevivirás a
todos vuestros parientes.

Se iluminó el semblante del Sultán con una gran


sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.

Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le


dijo admirado:

¡No es posible! La interpretación que habéis


hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No
entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a
ti con cien monedas de oro.

Recuerda bien amigo mío, respondió el segundo


Sabio, que todo depende de la forma en el decir..
uno de los grandes desafíos de la humanidad es
aprender a comunicarse.

De la comunicación depende, muchas veces, la


felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la
verdad debe ser dicha en cualquier situación, de
esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser
comunicada es lo que provoca en algunos casos,
grandes problemas.

La verdad puede compararse con una piedra


preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien,
puede herir, pero si la envolvemos en un delicado
embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será
aceptada con agrado.

A los "sultanes" en minúscula" les recomendamos


escuchar, ya que ni ellos son sultanes, ni bestias los
otros. Muchos señoritos se escuchan sólo a sí mismos y
los demás son sólo, eso, "los demás", pañuelos de usar y
tirar o tornillos. Así podrán ganar más dinero y ser más
felices junto a los quele rodean.

Familiares y o compañeros de trabajo.


O ¿trabajadores, carne de cañón?

De ti depende.
Hoy entrevisté a una mujer con una enfermedad terminal. “Entonces”, pregunté con
delicadeza, “¿Qué se siente despertar cada mañana y saber que estás muriendo?” “Bueno”,
respondió ella, “¿Qué se siente despertar cada mañana y pretender que no lo estas?”

2. Hoy en el centro de San Diego, vi a un hombre ser víctima de acoso por ser mexicano. Fue
un acto flagrante de discriminación. Incluso el hombre comenzó a llorar. Al salir del edificio
de oficinas, se quitó la chaqueta. La camiseta que tenia debajo decía, ““I love the USA!”

3. Hoy estaba mirando en los grupos de Facebook el aniversario luctuoso de dos personas que
murieron en mi escuela. La chica era dulce, inteligente, tranquila y poco popular. Ella fue
asesinada por un conductor ebrio. El tipo era desconsiderado, grosero y popular. Él era el
conductor ebrio. Su grupo tiene 602 miembros y el de la chica 48.

4. Hoy estaba de viaje en Kenia y me encontré con un refugiado de Zimbabue. Dijo que no
había comido nada hacia más de 3 días y se veía extremadamente flaco y enfermizo.
Entonces mi amigo le ofreció el resto del sándwich que estaba comiendo. La primera cosa
que el hombre le dijo fue: “Podemos compartir.”

5. Hoy serví a una mujer de edad avanzada en el restaurante donde trabajo. Me dejó una
propina de $ 90 por una cuenta de $ 10 con una nota manuscrita que decía: “Ya tengo 86 y
no puedo llevar ese dinero conmigo. Así que por favor dese un capricho”.

6. Hoy, después de que mi maestro vio a un grupo de matones hacerme bullying, se acercó a
mí, se arrodilló frente a mi pupitre, y dijo: “Si a la gente no le gustas por ser diferente,
siéntete agradecido por no ser como ellos”.

7. Hoy mi hermano menor cumplió 7. Él tiene una discapacidad mental grave que le impide
hablar correctamente. Le toma mucho tiempo para decir una palabra y hacer las cosas bien.
De hecho, sólo hay 12 palabras que puede decir correctamente. Una de ellas es mi nombre.

8. Hoy mientras conducía a mi abuelo a la cita con su médico, me quejé de encontrarme con
dos luces rojas. Mi abuelo de rió y dijo: “Siempre te quejas de las luces rojas, pero nunca
celebras las verdes”.
9. Hoy mi padre me dijo: “Solo tienes que hacerlo y darte la oportunidad, no tienes que ser
un profesional para construir un producto exitoso. Novatos hicieron Google y Apple.
Profesionales construyeron el Titanic”.

10. Hoy, en el estacionamiento de una tienda de comestibles, vi a un hombre correr tan


rápido como podía con el carrito de compras lleno para posteriormente subirse y dar un
paseo. Él sonrió y se rió en voz alta mientras dirigía el carro hasta su coche. Probablemente
rebasaba los 40 y llevaba un traje formal y corbata.

¡Hazme el chingado favor!

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Cuentos cortos para pensar – La Riqueza

Cuentos cortos
Un día como cualquiera, un padre de una familia adinerada llevó a su hijo a un viaje
por el campo con el firme propósito que su hijo viera cuan pobre era la gente que vive
en el campo.

Estuvieron pasando todo el día y la noche en una granja de una familia campesina muy
humilde.

Al concluir el viaje, ya de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo:

Padre: ¿Qué te pareció el viaje?


Hijo: Muy bonito, papa

Padre: ¿Viste lo pobre que puede ser la gente?


Hijo: Si
Padre: ¿Y qué aprendiste?
Hijo: Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cinco. Nosotros tenemos
una piscina larga hasta a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin.
Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. Nuestro
patio llega hasta la muralla de la casa, el de ellos tiene todo un horizonte. Ellos tienen
tiempo para conversar y convivir en familia, tú y mi mamá tienen que trabajar todo el
día y casi nunca los veo.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo, y su hijo agregó:

Gracias papá, por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!


Autor desconocido
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Aquí te dejo otros cuentos cortos para pensar que espero te gusten. Para ver todos
los que tenemos, abajo te dejo un link que dice ver todos nuestros cuentos para
pensar, allí te encontrarás los cuentos cortos y otros un poco más largos. Depende
el tiempo y las ganas que tengas.
Si te gustó el cuento no dudes en poner ME GUSTA en la barra de la derecha. Espero
disfrutes del tiempo que estés en nuestra página, la hemos hecho para tí desde el
corazón.
El amor verdadero – Un cuento corto: Compañia
El árbol de los problemas – Cuento sobre la amistad – Un camino embarrado
El padre, el hijo y los clavos - Obstáculos (Jorge Bucay)
La tristeza y la furia (Jorge Bucay) – Adiós, Querido papá (drogadicción)
Cuentos infantiles – Cuentos breves - Tus Cuentos infantiles cortos
Ver todos nuestros cuentos para pensar

La felicidad
Un poco antes de que la humanidad existiera, se reunieron varios duendes para
hacer una travesura. Uno de ellos dijo: 'Debemos quitarles algo, pero, ¿Qué les
quitamos?'
Después de mucho pensar uno dijo; '¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el
problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar'.
Propuso el primero: 'Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del
mundo'.
A lo que inmediatamente repuso otro: 'No recuerda que tienen fuerza, alguna vez
alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde
está.'
Luego propuso otro: 'Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar'
Y otro contestó: 'No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá
algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará'.
Uno más dijo: 'Escondámosla en un planeta lejano a la tierra',
Y le dijeron: 'No recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir
una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces
todos tendrán felicidad'.
El último de ellos era un duende que había permanecido en silencio escuchando
atentamente cada una de las propuestas de los demás duendes. Analizó cada una
de ellas y entonces dijo: 'Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la
encuentren'.
Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: '¿Dónde?'.
El duende respondió: 'La esconderemos dentro de ellos mismos, así estarán tan
ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán'.
Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la
vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.
Los clavos.
Había un joven que tenia muy mal carácter. Un día su padre le dio una bolsa con
clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma debería clavar un clavo en la
cerca de atrás de la casa. El primer día el joven clavó 37 clavos en la cerca...
Pero poco a poco fue calmándose porque descubrió que era mucho mas fácil
controlar su carácter que clavar los clavos en la cerca. Finalmente llegó el día
cuando el muchacho no perdió la calma para nada... y se lo dijo a su padre y
entonces el papa le sugirió que por cada día que controlara su carácter debería
sacar un clavo de la cerca.
Los días pasaron y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya había
sacado todos los clavos de la cerca... entonces el papá llevo de la mano a su hijo
a la cerca de atrás...
Mira hijo, has hecho bien... pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la
cerca... Ya la cerca nunca será la misma de antes... Cuando dices o haces cosas
con coraje, dejas una cicatriz como este agujero en la cerca...
Es como meterle un cuchillo a alguien, aunque lo vuelvas a sacar, la herida ya
quedo hecha...
No importa cuantas veces pidas disculpas, la herida esta ahí. Una herida física es
igual de grave que una herida verbal... Los amigos son verdaderas joyas a
quienes hay que valorar... Ellos te sonríen y te animan a mejorar...Te escuchan,
comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para
recibirte...

Los dos mejores amigos.


Hubo una vez dos mejores amigos.

Ellos eran inseparables, eran una sola alma. Por alguna razón sus caminos
tomaron dos rumbos distintos y se separaron. Yo nunca volví a saber de mi amigo
hasta el día de ayer, después de 10 años, que caminando por la calle me encontré
a su madre. La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se
llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo: murió ayer.... No supe qué
decir, ella me seguía mirando y pregunté cómo había muerto.
Ella me invitó a su casa, al llegar allí me ofreció sentarme en la sala vieja donde
pasé gran parte de mi vida, siempre jugábamos ahí mi amigo y yo. Me senté y ella
comenzó a contarme la triste historia. Hace 2 años le diagnosticaron una rara
enfermedad, y su cura era recibir cada mes una transfusión de sangre durante 3
meses, pero ¿recuerdas que su sangre era muy rara?, sí, lo sé, igual que la
tuya.... Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor
vagabundo. Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la
sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que recibiría sangre sería
de ti, pero no quiso que te buscáramos, él decía todas las noches: no lo busquen,
estoy seguro que mañana si vendrá.... Así pasaron los meses, y todas las noches
se sentaba en esa misma silla donde estás tú sentado y rezaba para que te
acordaras de él y vinieras a la mañana siguiente. Así acabó su vida y en la última
noche de su vida, estaba muy mal, y sonriendo me dijo: madre mía, yo sé que
pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está
en mi cajón.

La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía: Amigo mío, sabía
que vendrías, tardaste un poco pero no importa, lo importante es que viniste.
Ahora te estoy esperando en otro sitio espero que tardes en llegar, pero mientras
tanto quiero decirte que todas las noches rezaré por ti y desde el cielo te estaré
cuidando mi querido mejor amigo. ¡Ah, por cierto, ¿te acuerdas por qué nos
distanciamos? sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva, jaja, qué
tiempos.... éramos insoportables, bueno pues quiero decirte que te la regalo y
espero que te guste mucho. Te quiere mucho: tu amigo por siempre.

"No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón... La amistad es como el mar,
se ve el principio pero no el final"
La leyenda del verdadero amigo

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado
punto del viaje discutieron.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.

El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el
amigo.

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:

HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.

Intrigado, el amigo preguntó:

¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del
olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo
grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento
ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.
La Tristeza y La Furia

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los
hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...


Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores
existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban

permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua
compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño
rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda
y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la
tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del
tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que
se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel,
terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia
que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está
escondida la tristeza.
Luz para el camino

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre
que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de
aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de


pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice:
- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...

Entonces, el ciego le responde:


- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las
calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando
me vean a mi...

- No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso
para que otros puedan también servirse de ella.

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto
por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...Muchas veces en vez de


alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás...¿Cómo? A través
del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...

¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás!

El saco de plumas

Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo
por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado.

Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese
amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo:
"Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?",
a lo que el hombre respondió: "Toma un saco lleno de plumas ligeras y
pequeñas y suelta una donde vayas".

El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y
al cabo de un día las había soltado todas.

Volvió donde el sabio y le dijo: "Ya he terminado", a lo que el sabio contestó:


"Esa es la parte más fácil.
Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste.
Sal a la calle y búscalas".
El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo
juntar casi ninguna.

Al volver, el hombre sabio le dijo:


"Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento,
así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo
único que puedes hacer es pedirle perdón a tu amigo, pues no hay forma de
revertir lo que hiciste".

"Cometer errores es de humanos y de sabios pedir perdón".

El árbol triste
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser
cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales,
todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol

profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano:

- Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?

- No lo escuches, exigía el rosal, es más sencillo tener rosas y ¿Ves qué bellas son?.

Y el árbol desesperado intentaba todo lo que le sugerían y, como no lograba ser como los
demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del
árbol, exclamó:

- No te preocupes, tu problema no es tan grave. Es el mismo de muchísimos seres sobre la


tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas...
sé tú mismo, conócete y, para lograrlo, escucha tu voz interior. - Y dicho esto, el búho
desapareció.

- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...? , se preguntaba el árbol


desesperado, cuando, de pronto, comprendió...

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior
diciéndole:

Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque
no eres un rosal. Eres un roble y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las
aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: cúmplela.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual
estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín
fue completamente feliz.

Yo me pregunto al ver a mi alrededor...

- ¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?


- ¿Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas?

- ¿Cuántos naranjos que no saben florecer?

En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar...

No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de
nuestro ser. Démonos ese regalo a nosotros mismos y también a quienes amamos.

Decidir y ser constantes:

En la pequeña escuelita rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Un chiquito
tenía asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y
calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.

Una mañana, llegaron y encontraron la escuela envuelta en llamas. Sacaron al niño


inconsciente más muerto que vivo del edificio. Tenía quemaduras graves en la mitad inferior
de su cuerpo y lo llevaron urgente al hospital del condado.

En su cama, el niño horriblemente quemado y semi inconsciente, oía al médico que hablaba
con su madre. Le decía que seguramente su hijo moriría que era lo mejor que podía pasar,
en realidad -, pues el fuego había destruido la parte inferior de su cuerpo.

Pero el valiente niño no quería morir. Decidió que sobreviviría.


De alguna manera, para gran sorpresa del médico, sobrevivió.

Una vez superado el peligro de muerte, volvió a oír a su madre y al médico hablando
despacito. Dado que el fuego había dañado en gran manera las extremidades inferiores de
su cuerpo, le decía el médico a la madre, habría sido mucho mejor que muriera, ya que
estaba condenado a ser inválido toda la vida, sin la posibilidad de usar sus piernas.

Una vez más el valiente niño tomó una decisión. No sería un inválido.

Caminaría. Pero desgraciadamente, de la cintura para abajo, no tenía capacidad motriz. Sus
delgadas piernas colgaban sin vida.
Finalmente, le dieron de alta.

Todos los días, su madre le masajeaba las piernas, pero no había sensación, ni control,
nada.

No obstante, su determinación de caminar era más fuerte que nunca.

Cuando no estaba en la cama, estaba confinado una silla de ruedas.


Una mañana soleada, la madre lo llevó al patio para que tomara aire fresco.

Ese día en lugar de quedarse sentado, se tiró de la silla. Se impulsó sobre el césped
arrastrando las piernas.

Llegó hasta el cerco de postes blancos que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo,
se subió al cerco. Allí, poste por poste, empezó a avanzar por el cerco, decidido a caminar.

Empezó a hacer lo mismo todos los días hasta que hizo una pequeña huella junto al cerco.
Nada quería más que darle vida a esas dos piernas.

Por fin, gracias a las oraciones fervientes de su madre y sus masajes diarios, su
persistencia férrea y su resuelta determinación, desarrolló la capacidad,

primero de pararse, luego caminar tambaleándose y finalmente caminar solo y después


correr.

Empezó a ir caminando al colegio, después corriendo, por el simple placer de correr. Más
adelante, en la universidad, formó parte del equipo de carrera sobre pista.

Y aun después, en el Madison Square Garden, este joven que no tenía esperanzas de
sobrevivir, que nunca caminaría, que nunca tendría la posibilidad de correr, este joven
determinado, Glenn Cunningham, llegó a ser el atleta estadounidense que ¡corrió el
kilómetro más veloz el mundo!
Glenn Cunningham

Ten el valor y la fuerza para tomar tus decisiones y


ser constante a la hora de darles forma.

Eres feliz?...

En cierta ocasión, durante una elegante recepción de bienvenida al nuevo


Director de Marketing de una importante compañía londinense, algunas de las
esposas de los otros directores, que querían conocer a la esposa del
festejado, le preguntaron con cierto morbo: Te hace feliz tu esposo,
verdaderamente te hace feliz?

El esposo, quien estaba en ese momento no estaba su lado, pero sí lo


suficientemente cerca para escuchar la pregunta, prestó atención a la
conversación e incorporó ligeramente su postura, en señal de seguridad, y
hasta hinchó un poco el pecho, orgullosamente, pues sabía que su esposa
diría que sí, ya que ella jamás se había quejado durante su matrimonio.
Sin embargo, para sorpresa suya y de los demás, la esposa respondió con un
rotundo

- No, no me hace feliz.

En la sala se hizo un incómodo silencio como si todos los presentes hubieran


escuchado la respuesta de la mujer.

El marido estaba petrificado.

No podía dar crédito a lo que su esposa decía, y menos en un momento tan


importante para él.

Ante el asombro del marido y de todos, ella simplemente se acomodó


enigmáticamente sobre su cabeza su elegante chalina de seda negra y
continuó:

- No, él no me hace feliz... Yo soy feliz....!

El hecho de que yo sea feliz o no, no depende de él, sino de mí.

- Yo soy la única persona de quien depende mi felicidad.

Yo determino ser feliz en cada situación y en cada momento de mi vida, pues


si mi felicidad dependiera de otra persona, de otra cosa o circunstancia sobre
la faz de la tierra, estaría en serios problemas.

- Todo lo que existe en esta vida cambia continuamente: el ser humano, las
riquezas, mi cuerpo, el clima, los placeres, etc.

Y así podrían decir una lista interminable.

- A través de toda mi vida, he aprendido algo:

- Yo decido ser feliz y lo demás son "experiencias o circunstancias", lo amo y


el me ama, muy a pesar de sus circunstancias y de las mías.

- Él cambia, yo cambio, el entorno cambia, todo cambia; habiendo amor y


perdón verdadero, y observando esos cambios, (los cuales tal vez puedan ser
fuertes o no, pero existen), hay que enfrentarlos con el amor que hay en cada
uno de nosotros, si los dos nos amamos y nos perdonamos; los cambios serán
sólo "experiencias o circunstancias" que nos enriquece y que nos darán
fortaleza, de lo contrario, solo habremos sido parejas de "paso".

- Para algunos divorciarse es la única solución; (... en realidad es la más


fácil...)

El amar verdaderamente, es difícil, es dar amor y perdonar


incondicionalmente, vivir, tomar las "experiencias o circunstancias" como
son, enfrentarlas juntos y ser feliz por convencimiento.

Hay gente que dice:

- No puedo ser feliz porque estoy enfermo, porque no tengo dinero, porque
hace mucho calor, porque me insultaron, porque alguien ha dejado de
amarme, porque alguien no me valoró!

Pero lo que no sabes es que puedes ser feliz aunque estés enfermo, aunque
haga calor, tengas o no dinero, aunque alguien te haya insultado, o alguien no
te amó o no te haya valorado.

Ser feliz es una actitud ante la vida y cada uno decide!...

Ser feliz... depende de ti!

"El error más grande"

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de
arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.
No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir
avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se
pudre en la laguna.

No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que
por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas, se
equivoca aquel que por temor a equivocarse no acciona.

No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo, se equivoca aquel que
por temor a caerse renuncia a volar permaneciendo en el nido.

Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo
cada día, sin encontrarse nunca plenamente.

Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que
hayas buscado honestamente.

El ciego

Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que,
escrito con tiza blanca, decía:

"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".


Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas
en la gorra.

Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio.

Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba
llena de billetes y monedas.

El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y
sobre todo, qué había escrito.

El publicista le contestó:

"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".

Sonrió y siguió su camino.

El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:

"HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA"

Cambiemos de estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de
esa manera.

Te deseo un Feliz Día... y ten en mente que todo cambio, renueva día a día tu vida...

Lo difícil es encontrar nuevas estrategias para lograr respuestas diferentes.

Decía Einstein:

"Si hace lo que siempre ha hecho, obtendrá los resultados que siempre ha obtenido"

Bastante obvio, tanto que se nos olvida...


El loco

En un pueblo rodeado de cerros habitaba un loco, la gente del pueblo le llamaba así: "EL
LOCO", ¿y porqué le llamaban así?, ¿Qué acaso hacía cosas disparatadas, cosas raras,
cosas diferentes a lo que hacen la mayoría de las personas, al menos en ese pueblo?.
La gente al verlo pasar se reía y se burlaba de él, humildemente vestido, sin posesiones, sin
una casa que se dijera de su propiedad, sin una esposa ni unos hijos; *un desdichado*,
pensaba la gente, alguien que no beneficiaba a la sociedad, **un inútil** comentaban otros.

Más he aquí que este viejo ocupaba su vida sembrando árboles en todas partes donde
pudiera, sembraba semillas de las cuales nunca vería ni las flores ni el fruto, y nadie le
pagaba por ello y nadie se lo agradecía, nadie lo alentaba, por el contrario, era objeto de
burla ante los demás.
Y así pasaba su vida, poniendo semillas, plantando arbolitos ante la burla de los demás. Y
he aquí que ese ser era un gran Espíritu de Luz, que poniendo la muestra de como se deben
hacer las cosas, sembrando, siempre sembrando sin esperar a ver el fruto, sin esperar a
saborearlo.
Y sucedió que un día cabalgaba por esos rumbos el Sultán de aquellos lugares, rodeado de
su escolta y observaba lo que sucedía verdaderamente en su reino, para no escucharlo a
través de la boca de sus ministros.
Al pasar por aquel lugar y al encontrarse al Loco le preguntó: _ ¿Qué haces, buen hombre?
Y el viejo le respondió: _ Sembrando Señor, sembrando.
Nuevamente inquirió el Sultán: _ Pero, ¿cómo es que siembras?. estás viejo y cansado, y
seguramente no verás siquiera el árbol cuando crezca. ¿Para qué siembras entonces?
A lo que el viejo contesto: _ Señor, otros sembraron y he comido, es tiempo de que yo
siembre para que otros coman.
El Sultán quedo admirado de la sabiduría de aquel hombre al que llamaban LOCO, y
nuevamente le preguntó:
_ Pero no verás los frutos, y aun sabiendo eso continuas sembrando... Por ello te regalaré
una monedas de oro, por esa gran lección que me has dado.
El Sultán llamo a uno de sus guardias para que trajese una pequeña bolsa con monedas de
oro u las entregó al sembrador.
El sembrador respondió : _Ves, Señor, como ya mi semilla ha dado fruto, aún no la acaba de
sembrar y ya me está dando frutos, y aun más, si alguna persona se volviera loca como yo y
se dedicara solamente a sembrar sin esperar los frutos sería el más maravilloso de todos
los frutos que yo hubiera obtenido, porque siempre esperamos algo a cambio de lo que
hacemos, porque siempre queremos que se nos devuelva igual que lo que hacemos. Esto,
desde luego, sólo cuando consideramos que hacemos bien, y olvidándonos de lo malo que
hacemos.

El Sultán le miró asombrado y le dijo : _ ¡Cuánta sabiduría y cuánto amor hay en ti!, ojalá
hubiera más como tú en este mundo, con unos cuantos que hubiese, el mundo sería otro;
más nuestros ojos tapados con unos velos propios de la humanidad, nos impiden ver la
grandeza de seres como tu. Ahora me retiraré porque, si sigo conversando contigo,
terminaré por darte todos mis tesoros, aunque sé que los emplearlas bien, tal vez mejor que
yo. ¡Qué Alá te Bendiga!.

Y terminado esto, partió el Sultán junto con su séquito, y el Loco siguió sembrando y no se
supo de su fin, no se supo si termino muerto y olvidado por ahí en algún cerro, pero él había
cumplido su labor, realizó la misión, la misión de un Loco.

Reflexión:
Este cuento sirve para ilustrarnos lo que muchos seres hacen en este mundo, pero callados,
sin esperar recompensa y he aquí que se requieren muchos locos en el mundo, seres que
repartan la Luz, que den la enseñanza, que sean guías en este mundo tan hambriento de la
enseñanza espiritual.
El pescador

Un banquero de inversión americano estaba en el muelle de un pueblito caribeño cuando


llegó un bote con un solo pescador.

Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño. El americano elogió al
pescador por la calidad del pescado y le preguntó ¿cuánto tiempo le había tomado
pescarlos?

El pescador respondió que sólo un de poco tiempo.

El americano luego le preguntó ¿porqué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado?

El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su
familia.

El americano luego preguntó ¿pero qué hace usted con el resto de su tiempo?

El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siesta con
mi señora María, caigo todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis
amigos. Tengo una vida "placentera y ocupada".

El americano replicó, "Soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más
tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del
bote más grande podrías comprar varios botes y eventualmente tendrías una flota de botes
pesqueros.

En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías, hacer directamente a un


procesador y eventualmente abrir tu propia procesadora.

Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución.

Deberías salir de este pequeño pueblo e irte a La Capital, donde manejarías tu empresa en
expansión".

El pescador preguntó, ¿Pero, cuánto tiempo tarda todo eso?

A lo cual respondió el americano, "entre 15 y 20 años".

"¿Y luego qué?"

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte.

"Cuando llegue la hora deberías anunciar un IPO (Oferta inicial de acciones) y vender las
acciones de tu empresa al público. Te volverás rico, tendrás millones.

"Millones ... y ¿luego qué?"

Dijo el americano: "Luego te puedes retirar. Te mueves a un pueblito en la costa donde


puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer,
caer todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocas guitarra con tus amigos".

El pescador respondió: "¿Acaso eso no es lo que tengo ya?"

MORALEJA:
Cuántas vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que
muchas veces no vemos.
La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que
no tenemos.
"Si lloras por haber perdido el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas"
¡LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO!

¿Que es la riqueza?

¿Que es la riqueza?
A dos grupos de personas se les hizo la siguiente pregunta:

¿Qué es la riqueza?

El primer grupo contestó de la siguiente manera:

Arquitecto: tener proyectos que me permitan ganar mucho dinero.

Ingeniero: desarrollar sistemas que sean útiles y muy bien pagados.

Abogado: tener muchos casos que dejen buenas ganancias y tener un BMW.

Médico: tener muchos pacientes y poder comprar una casa grande y bonita.
Gerente: tener la empresa en niveles de ganancia altos y crecientes.

Atleta: ganar fama y reconocimiento mundial, para estar bien pagado.

El segundo grupo contestó lo siguiente:

Preso de por vida: caminar libre por las calles.

Ciego: ver la luz del sol y a la gente que quiero.

Sordo: escuchar el sonido del viento y cuando me hablan.

Mudo: poder decir a las personas cuánto las amo.

Inválido: correr en una mañana soleada.

Persona con una enfermedad terminal: Poder vivir un día más.

Huérfano: Poder tener a mi mamá, mi papá, mis hermanos, y mí Familia.

“No midas tu riqueza por el dinero que tienes, mide tu riqueza por aquellas cosas que no
cambiarías por dinero”
El Tazón de madera

El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro años. Ya las manos le
temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban. La familia completa comía junta en
la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hacían el alimentarse un
asunto difícil. Los guisantes caían de su cuchara al suelo de y cuando intentaba tomar el
vaso, derramaba la leche sobre el mantel. El hijo y su esposa se cansaron de la situación.

-Tenemos que hacer algo con el abuelo, dijo el hijo. -Ya he tenido suficiente. Derrama la
leche, hace ruido al comer y tira la comida al suelo.

Así fue como el matrimonio decidió poner una pequeña mesa en una esquina del comedor.
Ahí, el abuelo comía solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el
abuelo había roto uno o dos platos, su comida se la servían en un tazón de madera.

De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y podían ver una lágrima en sus
ojos mientras estaba ahí sentado sólo. Sin embargo, las únicas palabras que la pareja le
dirigía, eran fríos llamados de atención cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida. El
niño de cuatro años observaba todo en silencio.

Una tarde antes de la cena, el papá observó que su hijo estaba jugando con trozos de
madera en el suelo. Le preguntó dulcemente: -¿Qué estás haciendo?

Con la misma dulzura el niño le contestó: -Ah, estoy haciendo un tazón para ti y otro para
mamá para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos. Sonrió y siguió con su tarea.

Las palabras del pequeño golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las
lágrimas rodaban por sus mejillas y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos
sabían lo que tenían que hacer.

Esa tarde el esposo tomó gentilmente la mano del abuelo y lo guió de vuelta a la mesa de la
familia. Por el resto de sus días ocupó un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna razón, ni
el esposo ni la esposa, parecían molestarse más cada vez que el tenedor se caía, la leche se
derramaba o se ensuciaba el mantel.

Los niños son altamente perceptivos. Sus ojos observan, sus oídos siempre escuchan y sus
mentes procesan los mensajes que absorben. Si ven que con paciencia proveemos un
hogar feliz para todos los miembros de la familia, ellos imitarán esa actitud por el resto de
sus vidas. Los padres y madres inteligentes se percatan que cada día colocan los bloques
con los que construyen el futuro de su hijo. Seamos instructores sabios y modelos a seguir.

He aprendido que puedes decir mucho de una persona por la forma en que maneja tres
cosas: un día lluvioso, equipaje perdido y luces del arbolito enredadas.

He aprendido que independientemente de la relación que tengas con tus padres, los vas a
extrañar cuando ya no estén contigo.

He aprendido que aún cuando me duela, no debo estar solo.

La gente olvidará lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca cómo los hiciste sentir.
La ventana del hospital

Dos hombres, seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación en el hospital. A uno de


ellos se le permitía estar sentado una hora todas las tardes para que los pulmones drenaran
sus fluidos. Su cama daba a la única ventana de la habitación.

El otro hombre tenía que estar tumbado todo el tiempo. Los dos se hablaban mucho. De sus
mujeres y familiares, de sus casas, trabajos, el servicio militar, dónde habían estado de
vacaciones.

Y todas las tardes el hombre que se podía sentar frente a la ventana, se pasaba el tiempo
describiendo a su compañero lo qué veía por la ventana. Éste, solamente vivía para esos
momentos donde su mundo se expandía por toda la actividad y color del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un bonito lago. Patos y cisnes jugaban en el agua
mientras los niños capitaneaban sus barcos teledirigidos. Jóvenes amantes andaban
cogidos de la mano entre flores de cada color del arco iris. Grandes y ancestros árboles
embellecían el paisaje, y una fina línea del cielo sobre la ciudad se podía ver en la lejanía.

Mientras el hombre de la ventana describía todo esto con exquisito detalle, el hombre al otro
lado de la habitación cerraba sus ojos e imaginaba la pictórica escena.

Una cálida tarde el hombre de la ventana describió un desfile en la calle. Aunque el otro
hombre no podía oír la banda de música- se la imaginaba conforme el otro le iba narrando
todo con pelos y señales. Los días y las semanas pasaron.

Una mañana, la enfermera entró para encontrase el cuerpo sin vida del hombre al lado de la
ventana, el cual había muerto tranquilamente mientras dormía. Se puso muy triste y llamó al
doctor para que se llevaran el cuerpo. Tan pronto como consideró apropiado, el otro hombre
preguntó si se podía trasladar al lado de la ventana. La enfermera aceptó gustosamente, y
después de asegurarse de que el hombre estaba cómodo, le dejó solo.

Lentamente, dolorosamente, se apoyó sobre un codo para echar su primer vistazo fuera de
la ventana. Finalmente tendría la posibilidad de verlo todo con sus propios ojos.

Se retorció lentamente para mirar fuera de la ventana que estaba al lado de la cama. Daba a
un enorme muro blanco. El hombre preguntó a la enfermera qué había pretendido el difunto
compañero contándole aquel maravilloso mundo exterior.

Y ella dijo: - Quizás sólo quería animarle.

Siete frases para mejorar la comunicación con la


familia

1.- Te Amo

Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga: “te
amo”. Atrévete a decirlo a la otra persona, a tu cónyuge, a tus padres, a tus hermanos, a tus
hijos, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado.

2.- Te Admiro

En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento:
Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o
meta alcanzada… ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste esto a alguien?

3.- ¡Gracias!

Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a
una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un ¡gracias!, no en
forma mecánica, sino con pleno calor humano.

4.- Perdóname, me equivoqué

Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a
otras personas, aprende a decir con madurez: “perdóname, me equivoqué”.

5.- Ayúdame, te necesito

Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de


otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡Pide ayuda! Que también son muy
importantes las palabras.

6.- ¡Te escucho…háblame de tí!

¿Cuántas veces le has dicho a algún miembro de tu familia: “A ver, háblame, qué te pasa?”.
Tal vez muchos problemas y mal entendidos se resolverían si tan sólo escuchásemos lo
Que nos tratan de decir.

7.- ¡Eres especial!

Es importante hacerles saber a tus seres queridos cuanto ellos significan para ti.
Pagado con un vaso de leche

Un joven que pagaba sus estudios trabajando de vendedor ambulante, sentía hambre pero
no tenía dinero para almorzar. Decidió vencer la vergüenza que le daba mendigar y pedir
algo de comer en la próxima puerta que tocase. No obstante, perdió su nervio cuando una
hermosa joven le abrió la puerta. En lugar de pedir comida pidió solo un vaso de agua.

Ella, sin embargo, se apiadó de el y le trajo un vaso de leche. El se lo tomó tímidamente y


preguntó, -¿Cuanto le debo?

-No me debe nada, respondió ella. -Mi madre nos enseñó a nunca aceptar pago por hacer un
favor.

-Entonces le agradezco de corazón, respondió el joven.

Aquel joven llamado Howard Kelly se fue de aquella casa, no solo sintiéndose fortalecido en
su cuerpo sino también en su fe en Dios y en la humanidad. Antes del incidente estaba
pensando en rendirse y renunciar.

Muchos años mas tarde aquella joven, ya mayor, se enfermo gravemente. Los doctores
locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron al hospital de una gran ciudad
donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad.

Cuando el médico se dio cuenta del nombre de su nueva paciente y del pueblo de
procedencia, inmediatamente se levantó y fue a verla. La reconoció inmediatamente. Volvió
a su oficina resuelto a hacer todo lo posible para salvar su vida. La lucha fue larga pero la
señora se salvó.

Por su parte la señora andaba muy preocupada sabiendo que el precio de su estancia en el
hospital sería astronómico. Sin que ella supiese, el doctor envió órdenes que le pasaran a el
la cuenta final. Después de examinarla escribió un mensaje al pie de la cuenta antes de que
fuese enviada a la señora.

Ella abrió aquella cuenta con gran temor, pensando que pasaría el resto de sus días
pagándola. Finalmente miró y cual fue su asombró cuando leyó al pie de la lista de enormes
cifras:

Todo Pagado por completo con un vaso de leche.


Firmado: Dr. Howard Kelly.
Para pensarlo

Hoy tenemos edificios más altos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos
y puntos de vista más estrechos.

Gastamos más, pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.

Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.

Tenemos más conocimientos, pero menos criterio.

Tenemos más medicinas, pero menos salud.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.

Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.

Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y
conocer a nuestro vecino.

Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.

Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.

Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.

Con más comida, pero menos nutrición.

Son días que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios.

Son tiempo de casas más lindas, pero más hogares rotos.

Por todo esto, propongo que de hoy en adelante, no guardes nada “Para una ocasión
especial”, porque cada día que vivas es una ocasión especial.

Busca a Dios, aprende a conocerle, lee más, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte
en las malas hierbas.
Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos, come tu comida referida, visita los sitios
que ames.

La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.

Usa tus copas de cristal, no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de
hacerlo.

Las frases “Uno de estos días”, “Algún día”, quítalas de tu vocabulario. Escribamos aquella
carta que pensábamos escribir, “Uno de estos días”.

Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos.

Por eso, no retardes nada que agregaría risa y alegría a tu vida.

Cada día, hora, y minuto son especiales… y no sabes si pudiera ser el último…

Si estas tan ocupado y no puedes tomarte unos minutos para mandar este mensaje a
alguien que tu quieras, y dices a ti mismo que lo enviaras “Uno de estos días” piensa que
“Uno de estos días” puede estar muy lejos.

Manejo de la tensión

Un conferencista hablaba sobre el manejo de la tensión. Levantó un vaso con agua y


preguntó al auditorio:

-¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua?


Las respuestas variaron entre 20 y 500 gramos. Entonces el conferencista comentó:

-No importa el peso absoluto. Depende de cuánto TIEMPO voy a sostenerlo. Si lo sostengo
por un minuto, no pasa nada. Si lo sostengo durante una hora, tendré DOLOR en mi brazo.
Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia. Pero es
exactamente el MISMO peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va
volviendo.

Y concluyó:

-Si cargamos nuestros PESARES todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no
seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez MAS PESADA. Lo que
tienes que hacer es DEJAR el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo
nuevamente. Tienes que dejar la carga de lado periódicamente, ¡de la forma que sea!

-Es reconfortante y te vuelve capaz de continuar. Entonces, antes de que vuelvas esta noche
a tu casa, deja afuera el pesar, en un rincón. No lo lleves a tu casa. Mañana podrás recogerlo
otra vez, al salir.

-La vida es corta… ¡Aprovéchala!


Los dos sacos

Hay una antigua leyenda acerca de tres hombres, cada uno de los cuales, cargaba dos
sacos, sujetos a sus cuellos, uno al frente y el otro a sus espaldas.

Cuando al primero de ellos le preguntaron que había en sus sacos, el dijo: -Todo cuanto de
bueno me han dado mis amigos se halla en el saco de atrás, ahí fuera de la vista, y al poco
tiempo olvidado. El saco de enfrente contiene todas las cosas desagradables que me han
acontecido y, en mi andar, me detengo con frecuencia, saco esas cosas y las examino
desde todos los ángulos posibles. Me concentro en ellas y las estudio. Y dirijo todos mis
sentimientos y pensamientos hacia ellas.

En consecuencia, como el primer hombre siempre se estaba deteniendo para reflexionar


sobre las cosas desafortunadas que le habían sucedido en el pasado, lo que lograba
avanzar era muy poco.

Cuando al segundo hombre le preguntaron qué era lo que llevaba en sus dos sacos, el
respondió: -En el saco de enfrente están todas las buenas acciones que he hecho. Las llevo
delante de mí y continuamente las saco y las exhibo para que todo mundo las vea. Mientras
que el saco que llevo atrás, contiene todos mis errores. Los llevo consigo a dondequiera
que voy. Es mucho lo que pesan y no me permiten avanzar con rapidez, pero por alguna
razón, no puedo desprenderme de ellos.

Al preguntarle al tercer hombre sobre sus sacos, él contestó: -El saco que llevo al frente,
está lleno de maravillosos pensamientos acerca de la gente, los actos bondadosos que han
realizado y todo cuanto de bueno he tenido en mi vida. Es un saco muy grande y está lleno,
pero no pesa mucho. Su peso es como las velas de un barco “lejos de ser una carga” me
ayudan a avanzar. Por su parte, el saco que llevo a mis espaldas está vacío, pues le he
hecho un gran orificio en el fondo. En ese saco, puse todo lo malo que escuché de los
demás así como todo lo malo que a veces pienso acerca de mí mismo. Esas cosas se fueron
saliendo por el agujero y se perdieron para siempre, de modo que ya no hay peso que me
haga más penoso el trayecto.
Leyenda de una mujer

Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una
caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía: -”Entra y toma todo lo que
desees, pero no te olvides de lo principal. Pero recuerda algo: después que salgas, la puerta
se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo
principal…”

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las
joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su
delantal. La voz misteriosa habló nuevamente. -“Tienes solo ocho minutos…”

Agotados los ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera
de la caverna y la puerta se cerró…..Recordó, entonces, que el niño quedó adentro y la
puerta estaba cerrada para siempre. La riqueza duró poco y la desesperación… ¡para el
resto de su vida!.

Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir en este mundo y
una voz siempre nos advierte: “Y No te olvides de lo principal!”

Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, los amigos, la
vida. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto que lo principal
siempre se queda a un lado….

Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial ” Los tesoros del alma!”.
Que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápido y que la muerte llega
inesperadamente.

Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las
lamentaciones.

Ahora….piensa por un momento que es lo principal en tu vida……

“Que cosa extraña es el hombre: Nacer no pide, Vivir no sabe, Morir no quiere“

Las siete maravillas

Un grupo de estudiantes de geografía, estudiaban las Siete Maravillas del Mundo. Al término
de la clase, se les pidió hacer una lista de las que ellos consideraban deberían ser
actualmente las Siete Maravillas del Mundo.

A pesar de algunos desacuerdos, la mayoría votó por lo siguiente:

Las Pirámides de Egipto.


El Taj Mahal.
El Gran Cañón.
El Canal de Panamá.
El Empire State.
La Basílica de San Pedro.
La Muralla China.

Mientras se hacía la votación el maestro notó, que una estudiante permanecía callada y no
había entregado aún su lista. Así que le preguntó si tenía problema para terminar de hacer
su elección.

La muchacha tímidamente respondió. -Si, un poco. No podía decidirme pues son tantas las
maravillas.

El maestro dijo: -Bueno, dinos lo que has escrito y tal vez podamos ayudarte.

La muchacha titubeo, y después leyó, Creo que las Siete Maravillas del Mundo son:
Poder tocar.
Poder saborear.
Poder ver.
Poder escuchar.

Titubeando un poco continúo:

Poder sentir.
Poder reír.
Y… Poder amar.

Al terminar de leerlas el salón de clase quedó en un silencio absoluto.

Es muy sencillo para nosotros poder ver muchas de las hazañas del hombre y referirnos a
ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios hizo
por nosotros y que son sencillamente “comunes”.

¡Que hoy te acuerdes de aquellas cosas que son realmente Maravillosas!

¿Las 7 Maravillas? Quizá hay otras "menos comunes"...


El Sol y El Viento

El sol y el viento discutían sobre cuál de dos era más fuerte.

La discusión fue larga, porque ninguno de los dos quería ceder. Viendo que por el camino
avanzaba un hombre, acordaron en probar sus fuerzas desarrollándolas contra él.

-Vas a ver – dijo el viento - como con sólo echarme sobre ese hombre, desgarro sus
vestiduras.

Y comenzó a soplar cuanto podía. Pero cuantos más esfuerzos hacían, el hombre más
oprimía su capa, gruñendo contra el viento, y seguía caminando. El viento encolerizado,
descargó lluvia y nieve, pero el hombre no se detuvo y más cerraba su capa. Comprendió el
viento que no era posible arrancarle la capa.

Sonrió el Sol mostrándose entre dos nubes, recalentó la tierra y el pobre hombre, que se
regocijaba con aquel dulce calor, se quitó la capa y se la puso sobre el hombro.

-Ya ves - le dijo el Sol al Viento - como con la bondad se consigue más que con la violencia.

Los seres humanos deberíamos pensar profundamente acerca de nuestras acciones.


Utilizamos la violencia, la ironía, la agresividad, la sorna y la burla para tratar de lograr
nuestros objetivos. Pero no nos damos cuenta de que, la mayoría de las veces, con esos
métodos, son más difíciles de alcanzarlos. Siempre una sonrisa puede lograr mucho más
que el más fuerte de los gritos. Y basta con ponerse por un momento en el lugar de los
demás para comprobarlo. ¿Preferimos una sonrisa o un insulto?… ¿Preferimos una caricia
o una bofetada?… ¿Preferimos una palabra tierna o una sonrisa irónica?… Pensemos que
los demás seguramente prefieren lo mismo que nosotros… Entonces tratemos a nuestros
semejantes de la misma manera en la que nos gustaría ser tratados… Así veremos que todo
será mejor… Que el mundo será mejor… Que la vida será mejor…
El hombre y el mundo

Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a
encontrar los medios para aminorarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de
respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico,
nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era
imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su
atención.

De repente se encontró con una revista en donde venía el mapa del mundo ¡Justo lo que
precisaba!. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta
se lo entregó a su hijo diciendo: -”Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo
todo roto, para que lo repares sin ayuda de nadie”.

Entonces calculó que al pequeño le llevaría días componer el mapa, pero no fue así.
Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente. -”Papá, ya
hice todo, conseguí terminarlo”.

Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño. Pensó que sería imposible que, a
su edad, hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes.
Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el
trabajo digno de un niño.

Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en
sus debidos lugares. ¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lograste armarlo?

-Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para
recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre…

Así que dí vuelta a los recortes y comencé a recomponer al hombre, que si sabía como era.
Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo.

¿Existe el Mal?

Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta: - ¿Dios creó todo lo que
existe?

Un estudiante contestó valiente: -Sí, lo hizo. - ¿Dios creó todo? -Sí señor, respondió el
joven.

El profesor contestó: -Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y
bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios
es malo.

El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber
probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.
Otro estudiante levantó su mano y dijo: - ¿Puedo hacer una pregunta, profesor?

-Por supuesto, respondió el profesor.

El joven se puso de pie y preguntó: -¿Profesor, existe el frío?

- ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?

El muchacho respondió: -De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo
que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es
susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho
cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor,
todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos
creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor.

-Y, ¿existe la oscuridad?” continuó el estudiante.

El profesor respondió: -Por supuesto.

El estudiante contestó: -Nuevamente se equivoca, señor. La oscuridad tampoco existe. La


oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no; incluso
existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que
está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de
luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz. ¿Cómo puede
saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente
en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para
describir lo que sucede cuando no hay luz presente.

Finalmente, el joven preguntó al profesor: -Señor: ¿existe el mal?

El profesor respondió: -Por supuesto que existe. Como lo mencioné al principio, vemos
violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal.

A lo que el estudiante respondió: - El mal no existe, señor… o al menos no existe por si


mismo.

-El mal es simplemente la ausencia de Dios… es, al igual que en los casos anteriores un
término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios…. no creó el
mal. No es como la fe o el amor, que existen, como existe el calor y la luz. El mal es el
resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta
el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz.

Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.


EL JOVEN SE LLAMABA ALBERT EINSTEIN

El Tiempo: La mejor expresión de amor

Es posible evaluar la importancia que le asignamos a algo considerando el tiempo que


estamos dispuestos a dedicarle. Cuanto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente
resulta la relevancia y el valor que tiene para nosotros. Si quieres conocer las prioridades de
una persona, fíjate en cómo usa el tiempo.

El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir
más dinero, pero no más tiempo. Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos
entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar. Nuestro tiempo es
nuestra vida. El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo.

No es suficiente decir que las relaciones son importantes: debemos demostrarlo en


nuestras acciones, invirtiendo tiempo en ellas. Las palabras por sí solas nada valen: “No
solamente debemos decir que amamos, sino que debemos demostrarlo por medio de lo que
hacemos”. Las relaciones exigen tiempo y esfuerzo. Amor se deletrea así:
La esencia del amor no es lo que pensamos o hacemos o aportamos a los demás; antes
bien, es cuánto entregamos de nosotros mismos. A los hombres, en particular, les cuesta
entender esto. Muchos dicen: !Te Quieren a Tí!. Quieren tu ojos, tus oídos, tu tiempo, tu
atención, tu presencia, tu interés: Tú Tiempo.

El mejor regalo de amor no son los diamantes ni las rosas ni los dulces. Es brindar tu
concentración. El amor se concentra tanto en otra persona que por un instante uno se
olvida quien es. La atención dice:

Siempre que dediques de tu tiempo, estarás haciendo un sacrificio, y el sacrificio es la


esencia del amor.

ES POSIBLE DAR SIN AMAR, PERO NO SE PUEDE AMAR SIN DAR.

AMAR ES ENTREGARSE: DEJAR DE LADO MIS PREFERENCIAS, COMODIDAD, OBJETIVOS


PERSONALES, SEGURIDAD, DINERO, ENERGÍA Y TIEMPO PARA EL BENEFICIO DE LOS
DEMÁS.

Recuerda siempre esto:

EL MEJOR REGALO QUE LE PUEDES DAR A ALGUIEN ES:

“TU TIEMPO”
Gracias por brindarme un poco de tu tiempo en
leer estas líneas y date gracias a ti por haberlo
hecho, espero que te haya provocado alguna
emoción agradable...GRACIAS... =)

Siempre Listo Para Servir

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