LA POTESTAD JURISDICCIONAL
En tanto tenemos a la jurisdicción el cual es la potestad del
estado, de la cual encontramos varias definiciones, como señala
Eduardo Couture, “el significado de este vocablo en los países
latinoamericanos, tiene por lo menos cuatro acepciones como ámbito
territorial; como sinónimo de competencia; como conjunto de poderes
o autoridad de ciertos órganos del poder público”.
Como declara García Toma “la expresión jurisdicción proviene
de las voces latinas ius y dicere, que juntas significan aplicar o
declarar el derecho. Así, la jurisdicción implica en el ámbito del
Derecho Público el atributo de la aplicación de las leyes del Estado
sobre las personas y bienes ubicados dentro de su territorio.”
Según George Jellinek, expresa “la jurisdicción es una función
del Estado para la protección del derecho en su totalidad.”
Chiovenda, “la jurisdicción consiste en la actuación de la ley
mediante la sustitución de la actividad de órganos públicos a la
actividad ajena”.
Según Alcalá-Zamora y Castillo, dice “que la jurisdicción es
la emanación o atributo de la soberanía del Estado, o sea como
manifestación de los poderes o funciones que le incumben”.
Eduardo Couture, nos dice, es la “función pública, realizada por
órganos competentes del Estado, con las formas requeridas por la
ley, en virtud de la cual, por acto de juicio, se determina el derecho
de las partes, con el objeto de dirimir sus conflictos y controversias
de relevancia jurídica, mediante decisiones con autoridad de cosa
juzgada, eventualmente factibles de ejecución.”
Por medio de Martin Hernandez, tenemos una afirmación de la
jurisdicción, más clara: “facultad y el deber de juzgar y ejecutar lo
juzgado