EL VOLLEYBALL
El voleibol, balonvolea o simplemente vóley (del
inglés volleyball), es un deporte que se juega con
una pelota y en el que dos equipos, integrados por seis
jugadores cada uno, se enfrentan sobre un área de juego
separada por una red central. El objetivo del juego es
pasar el balón por encima de la red, logrando que llegue
al suelo del campo contrario mientras el equipo adversario
intenta impedir simultáneamente que lo consiga, forzándolo a errar en su intento. Surge una fase de
ataque en un equipo cuando intenta que el balón toque el suelo del campo contrario mientras que en
el otro equipo surge una fase de defensa intentando impedirlo.
El balón debe ser tocado o impulsado con golpes limpios, pero no puede ser parado, sujetado,
retenido o acompañado. Cada equipo dispone de un máximo de tres toques para devolver el balón al
campo contrario (además del contacto del bloqueo). El balón se golpea normalmente con manos y
brazos. Desde hace algunos años está permitido el contacto del balón con cualquier parte del cuerpo,
incluidos los pies. Una de las características más peculiares del voleibol es que los jugadores tienen
que ir rotando sus posiciones a medida que van consiguiendo puntos.
El deporte tuvo su origen en Estados Unidos en 1895, siendo hoy muy popular y practicándose en
casi todo el mundo. Lo regula la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) y en ella se encuentran
representadas 220 naciones. Han encabezado los rankings de comienzos del
siglo XXI Brasil, Estados Unidos, Italia y Rusia. La lista de naciones que lideran el deporte continúa
con Japón, Serbia, Polonia, Cuba, República Dominicana, China y Alemania. De acuerdo con
estimaciones de la FIVB, una sexta parte de las personas en todo el mundo participa en el voleibol,
activamente o como espectador.
El voleibol es uno de los deportes donde mayor es la paridad entre las competiciones femeninas y
masculinas, tanto por el nivel de la competencia como por la popularidad, presencia en los medios y
público que sigue a los equipos.
El voleibol fue creado en febrero de 1895 por William George Morgan, entrenador deportivo de
la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) en Holyoke. Morgan había realizado sus estudios en el
Colegio de Springfield de la YMCA donde conoció a James Naismith quien, en 1891, había inventado
el juego del baloncesto. El voleibol fue ideado en principio como una alternativa más sosegada al
baloncesto, pues aunque este se adaptaba bien a los jóvenes, los miembros de mayor edad requerían
un juego menos intenso. Inicialmente lo denominó Mintonette. Por tanto el baloncesto y el voleibol se
inventaron al final del siglo XIX en dos ciudades, Holyoke y Springfield, separadas por solo 16 km y
ambos deportes surgieron en la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) difundiéndose rápidamente
a nivel internacional por todas sus organizaciones asociadas. Fue diseñado para gimnasios o lugares
cerrados y también se puede jugar al aire libre. Se trataba de un juego por equipos, que guardaba
semejanzas con el tenis o el balonmano. Morgan desarrolló también las primeras reglas, las que
contemplaban un campo de juego de 7,62 m × 15,24 m (25 pies × 50 pies) y una red de 1,98 m de
altura (6 pies con 6 pulgadas).
El número de jugadores era ilimitado, como así mismo la cantidad permitida de contactos con el balón.
En caso de una jugada de saque erróneo, existía una segunda oportunidad, tal como en el tenis. Con
motivo de la conferencia de todos los entrenadores deportivos del YMCA realizada en Springfield a
comienzos del año 1896, Morgan presentó el nuevo juego y encontró buena resonancia entre sus
colegas. Debido a que la pelota se juega directamente en el aire, sin que toque el suelo (lo que en
inglés se denomina volley), Alfred T. Halstead propuso el nombre de volley ball. Esta propuesta se
aprobó y el juego se denomina en inglés hasta hoy de igual manera, pero desde 1952 comenzó a
escribirse en una única palabra: volleyball. Posteriormente, las reglas también sufrieron algunas
modificaciones.
Campo de juego
El campo donde se disputa el juego es un rectángulo de
18 m de largo por 9 m de ancho, dividido en su línea central
por una red que separa a los dos equipos. En realidad el juego
se desarrolla también en el exterior, en la zona libre, a
condición de que el balón no toque el suelo ni ningún otro
elemento. La zona libre debe tener a lo menos 3 metros,
medidas que para las Competencias Mundiales y oficiales de
la FIVB aumenta a 5 m sobre las líneas laterales y a 6,5 m
para las líneas de fondo. El espacio libre sobre la pista debe
tener una altura mínima de 7 m que en competiciones
internacionales sube a 12,5 m.
El contacto de los jugadores con el suelo es continuo,
utilizando habitualmente protecciones en las articulaciones. La superficie no puede ser rugosa ni
deslizante.
Líneas
La línea central transcurre directamente debajo de la red y divide la pista de juego en dos zonas
iguales de 9x9m, una para cada equipo. A 3 m de la red una línea delimita en cada campo la zona de
ataque, zona donde se encuentran restringidas las acciones de los jugadores que se encuentran en
ese momento en labores defensivas (zagueros y líbero). Estas líneas, se extienden al exterior del
campo con trazos discontinuos, y la limitación que representan se proyecta igualmente en toda la
línea, incluso más allá de los trazos dibujados. Todas las líneas tienen 5 cm de ancho.
Zonas y áreas
El campo de juego está rodeado de una zona libre de al menos tres metros de ancho en la que también
está permitido jugar el balón. Para juegos en un gimnasio o pabellón deportivo se recomienda una
altura de siete metros libres sobre la superficie de juego, en donde no deberían existir objetos
molestos o impedimentos como canastas de baloncesto o anillas.
La red
En el eje central del campo, exactamente en la línea central que divide el campo, se sitúa una red que
se fija de tal modo que la altura desde el piso al borde superior sea, en las categorías adultas, de
2,43 m para hombres y 2,24 m para mujeres. Esta red va montada sobre unos postes cuya altura
llega a los 2,55 m. En las categorías juveniles rigen otras alturas. La red propiamente tal mide 1 m
de ancho y entre 9,5 a 10 m de largo de modo que cada lado sobresale unos 25 a 50 cm de las líneas
laterales hacia afuera de las líneas laterales.
Tiene dos bandas en los bordes superior e inferior. Para una mejor demarcación de los límites
laterales, justamente sobre las líneas laterales hay una banda lateral fijada a la red
perpendicularmente. Encima sobresale a cada lado una varilla de 80 cm, conocida como «antena».
Las antenas no deben ser tocadas durante el juego, ni por la pelota, ni por los jugadores y sirven
como delimitación del sector dentro del cual debe jugarse el balón por encima de la red. Las antenas
se prolongan mentalmente sin límites hacia arriba.
La red debe tensarse al instalarla ya que el hecho de que el balón toque la red no constituye una falta
y al rebotar de vuelta, puede jugarse de nuevo si es que al equipo todavía le queda al menos una de
las oportunidades de toque. Los cuadros de la malla que conforma la red tienen una dimensión de
10 cm por lado. Antiguamente se confeccionaban con un material de hilos de lino de color marrón
oscuro o negro, entre tanto se fabrican con fibras sintéticas.
Los postes para la fijación de la red están ubicados afuera del campo de juego, por lo general a una
distancia entre 0,5 y 1 m de su demarcación y, en el caso de campeonatos internacionales,
exactamente a un metro.
Hasta 1998, el balón era de un único color claro. A partir de ese año, también se permite que
presenten una combinación de colores. Debe ser esférico. Su superficie exterior
está hecha de cuero o material sintético, ligeramente acolchado y sin costuras.
En su interior contiene una cámara de goma o similar rellena de aire. Es
notablemente más pequeño y ligero que los balones de baloncesto o fútbol: 65-
67 cm de circunferencia, 260-280 g de peso. La presión interior debe situarse entre 0,300 y
0,325 kg/cm².
La marca de los balones se aprueba por las asociaciones de voleibol nacionales para su propia
jurisdicción. En el área internacional existen varios balones de juego aprobados que se diferencian en
pequeños detalles en cuanto a color o material de confección. Los principios generales referentes a
las medidas y peso son iguales para todos estos balones.
Puntuación
Los partidos de voleibol se disputan al mejor de cinco tandas o bloques de puntos que reciben, igual
que en tenis, la denominación anglosajona de set. En el momento en que uno de los dos equipos
acumula tres sets ganados, gana el partido y se da por concluido el enfrentamiento. Un equipo gana
un set cuando alcanza o supera los 25 puntos con una ventaja de dos (es decir, con 25-23 se gana,
pero con 25-24 habría que esperar al 26-24 y así sucesivamente mientras ninguno de los dos equipos
no consiga los dos puntos de ventaja).
De ser necesario el quinto set, el de desempate, el objetivo es conseguir 15 puntos y se mantienen
los dos de ventaja. Este set tiene así una duración más reducida. La duración de los encuentros de
voleibol es muy variable, pudiendo necesitar jugarse de 3 a 5 sets (bien un resultado de 3-0, 3-1 o 3-
2), y tener una duración variable desde alrededor de una hora hasta incluso más de dos horas y
media.
Los campos se sortean antes del partido, así como el saque inicial. En cada set se produce un cambio
de campo y se va alternando el primer saque. En caso de ser necesario el quinto set, set decisivo, se
procede a un nuevo sorteo y además se realiza un cambio de campo al alcanzarse el punto 8 por el
primero de los equipos.
Se consigue punto cuando el equipo contrario comete alguna de las siguientes faltas o infracciones:
Si el balón toca el suelo dentro del propio campo, tanto si el último toque corresponde a un jugador
propio como a uno del equipo contrario.
Si el balón acaba fuera de la pista de juego, sea por un ataque desacertado sobre el campo
contrario o por un error al tratar de defender. La falta corresponde al jugador y al equipo que tocó
el balón por última vez, y se anota punto el contrario. Se considera fuera el contacto con el techo,
público o cualquier elemento del pabellón, o los mismos colegiados. El contacto con la red, postes
o varillas por la parte exterior a las bandas laterales es también fuera.
Si se supera el número de tres toques permitidos sin haber pasado el balón al campo contrario,
o si un mismo jugador toca dos veces seguidas el balón. Como excepción, en caso de toque
del bloqueo, ese primer toque no se contabiliza para la falta de los cuatro toques de equipo ni
para el doble individual.
Si en el momento del saque los jugadores están situados de forma incorrecta, o sea, que no está
ajustada a la rotación correspondiente.
Si el toque del balón es incorrecto y hay retención o acompañamiento (dobles en este caso).
Si un jugador zaguero ataca más allá de la línea de ataque. El líbero no puede participar de
ningún modo en el bloqueo y tiene restringido el ataque, como ya se ha visto.
Si un jugador penetra el campo contrario por debajo de la red interfiriendo con el juego del
contrario, o si un pie traspasa completamente la línea central.
Si se produce contacto con la red —entre las varillas— al jugar el balón, independientemente de
que esto interfiera con el juego. Es también falta el contacto con la parte de red exterior a las
varillas o cualquiera de los postes o elementos accesorios si esto interfiere el juego.
Si se realiza una recepción con los dedos en falta (dobles en el contacto).
El juego
El objetivo del juego es que un equipo pase el balón por encima de la red y toque el suelo del campo
contrario, y también evitar que el equipo adversario realice lo mismo en el campo propio. Cada equipo
tiene tres toques para pasar el balón al campo contrario (además del contacto del bloqueo). El balón
se pone en juego con un saque que es un golpeo del sacador que intenta enviarlo al campo adversario
por encima de la red. El juego sigue hasta que el balón toca el pavimento, sale fuera o un equipo no
puede devolverlo en condiciones. El equipo que gana la jugada anota el punto. Cuando gana el punto
el equipo que no sacaba, consigue también el saque para el próximo punto y sus jugadores deben
rotar en el sentido de las agujas del reloj.
Cada equipo juega con seis jugadores que pueden ser sustituidos con condiciones. Tres de los
jugadores forman la línea delantera, en tareas de ataque y los otros tres se colocan detrás y actúan
de defensores o zagueros.
El equipo completo lo pueden formar un máximo de 14 jugadores (12 más 2 líberos), un entrenador,
un entrenador asistente, un masajista y un médico. Cada jugador se identifica por un número distinto,
del 1 al 20, número que aparece tanto en la parte delantera como en la trasera de la camiseta. Uno
de los jugadores será el capitán del equipo y se identifica por una banda visible debajo de su número.
Los líberos no pueden ser capitán y son los únicos que pueden y tienen que vestir una indumentaria
distinta, generalmente de distintos colores al resto del equipo.
Las rotaciones
En 1923 se introdujeron las rotaciones para mejorar el
sistema de juego haciendo que todos los jugadores se
ejerciten en los distintos puestos, lo que supone que deben
conocer todos los aspectos del juego. Las rotaciones
introducen una gran variabilidad sobre el posicionamiento de
los jugadores de ambos equipos en la pista y complica el
planteamiento de estrategias de juego. Dado el alto número
de combinaciones que se pueden dar a lo largo de un partido
por la rotación de los jugadores de los dos equipos,
la estadística es un elemento fundamental para analizar los
encuentros disputados.
Así cuando un equipo anota un punto, será el encargado de poner en juego el balón. Cuando se
arrebata el saque al contrario, los seis jugadores tienen que rotar su posición en el campo en el
sentido de las agujas del reloj. Esto hace que todos los jugadores (menos el líbero) se vayan
alternando en las posiciones de delanteros y zagueros.
Para que la disposición sea correcta, no es
necesaria una determinada geometría, sino
simplemente que al iniciar cada punto, en el golpe
de saque, cada delantero tenga al menos un pie
más adelantado que el zaguero correspondiente,
y dentro de la misma línea los laterales al menos
un pie más exterior que el jugador en posición central. A partir de ese momento cada jugador puede
moverse libremente siguiendo el juego. Con estas reglas, las disposiciones iniciales pueden ser muy
variopintas y las consiguientes estrategias suficientemente abiertas.
Antes de empezar cada set el entrenador entrega a los árbitros la lista de los jugadores que van a
jugar el set. Por analogía, los números del uno al seis se emplean para designar las
correspondientes zonas del campo.
Libero
En un partido se pueden alinear hasta dos jugadores especiales denominados líberos. Un líbero es
un jugador defensivo que puede entrar y salir continuamente del campo sustituyendo a cualquiera de
los otros jugadores cuando por rotación se encuentran en posición defensiva. Únicamente puede
jugar en la cancha un libero a la vez. El objetivo de la introducción del líbero es cubrir el puesto de los
jugadores atacantes, generalmente muy altos, que ofrecen por ello mal rendimiento en recepción.
El cambio de normativa que permitió incluir un jugador especialista en defensa, el Libero, supuso un
avance aumentando la duración de las jugadas. Los líberos son fácilmente reconocibles porque visten
un uniforme de color diferente al resto del equipo.
El líbero:
No puede ser capitán de equipo ni capitán en juego.
No puede sacar.
No puede bloquear, ni hacer tentativa de bloqueo.
No puede completar un golpe de ataque cuando el balón está completamente por encima de la
red.
Puede realizar un golpe franco, pero no puede saltar para llevarlo a cabo.
Puede realizar un pase de dedos en la zona de frente o zona de delanteros, siempre que el
atacante, golpee el balón por debajo del borde superior de la red.
Sobre esta última, no es falta si es un pase de antebrazos o si se devuelve el balón al contrario con
un pase bajo. Se considera que el propio líbero realiza un ataque en falta cuando toca el balón por
encima del borde superior de la red desde cualquier parte de su campo y lo envía al campo contrario.
El líbero en juego, en cada momento, será el líbero actuante pero puede haber un segundo líbero
reserva. El entrenador puede cambiar al líbero actuante por el segundo líbero tras cada jugada en
cualquier momento del partido. El cambio puede hacerse con el líbero en pista, en cuyo caso el
jugador inicialmente sustituido por el primero de ellos volverá a pista deshaciendo la sustitución con
el segundo, pero deberán esperar al término de la jugada o punto.
Cambios y sustituciones
Los jugadores de la formación inicial de cada set pueden ser sustituidos una única vez en el set y
posteriormente reintegrarse deshaciendo el cambio por el jugador que lo sustituyó. Así, el número
máximo de sustituciones es de seis, una por jugador. No se contabilizan aquí las entradas y salidas
de los líberos. A su vez, el jugador sustituto tampoco puede sustituir más que a un único jugador por
set. Los cambios se realizan, a excepción del líbero, por la zona delimitada entre la línea de tres
metros y la red.
Para una sustitución individual el jugador sustituto debe acercarse con el uniforme de juego, estando
el juego parado, a la zona de sustitución mostrando una tablilla con el número del jugador que vaya
a sustituir. El anotador accionará el claxon o silbato para autorizar la sustitución y la anotará en el
acta del encuentro.
Las sustituciones colectivas se realizarán de la misma manera que la individual, de pareja en pareja,
permitiendo al anotador escribir las sustituciones en el acta. Los movimientos de entrada y salida del
campo por los líberos se realizan con el balón parado pasando por la zona delimitada entre la línea
de tres metros y la línea de fondo y no precisan de aviso ni autorización previa. Entre cada salida del
líbero y una nueva entrada debe mediar al menos una jugada.
Tiempos para descanso o tiempos muertos
Cada equipo puede solicitar hasta dos tiempos de descanso de 30 segundos en cada set. Los tiempos
para descanso solo los puede pedir el entrenador, y si no estuviera, podrían ser solicitados por el
capitán del equipo. En campeonatos oficiales se establecen además, de oficio, dos tiempos
técnicos de 60 segundos cuando se alcanza por el primero de los equipos los puntos 8 y 16
respectivamente de cada set, salvo en el quinto set definitivo.
Durante los tiempos para descanso, los jugadores en juego acuden a la zona libre próxima a los
respectivos banquillos, donde pueden recibir instrucciones del entrenador. El resto de jugadores
pueden calentar sin balones en la zona libre detrás de la línea de saque.
ARBITRAJE
El equipo arbitral en un partido de voleibol está formado por:
Primer árbitro: árbitro principal, sentado o de pie en una
plataforma junto a uno de los postes, frente a los banquillos, con
visión elevada sobre la red (50 cm). Es el árbitro que dirige el
partido, ya que indica el inicio de cada jugada, señala y decide
qué equipo gana un punto y qué falta se comete, si entra el balón
o va fuera. También es el único que tiene la capacidad de
mostrar tarjetas a jugadores o técnicos e indica también el final
de la jugada.
Segundo árbitro: árbitro asistente, situado de pie junto al
poste opuesto al del primer árbitro, entre los dos banquillos
y delante de la mesa de anotadores. Está situado a nivel del
suelo. Controla las incidencias que se producen en las zonas exteriores del campo (anotadores,
banquillos, zonas de castigo, zonas de calentamiento), las interrupciones o tiempos de descanso
y el estado del suelo y los balones. Durante el juego comprueba la posición de los jugadores
según las rotaciones, controla los cambios de jugadores y señala los toques de red,
penetraciones por debajo de la red, bloqueos por líbero o zagueros, así como las faltas de
posición del equipo receptor y las faltas de rotación del equipo sacador
Anotador: en la mesa, situado al lado opuesto, enfrente del primer árbitro, detrás del segundo
árbitro, en medio de los dos banquillos y fuera de la zona libre. Es el árbitro encargado de
anotar los puntos, las sustituciones y las rotaciones de los dos equipos, siendo el encargado
de indicar al segundo árbitro si un equipo comete un error en el orden de saque o de los
cambios o interrupciones improcedentes.
Anotador asistente: en la mesa, situado al lado del anotador, frente al primer árbitro, detrás
del segundo árbitro, en medio de los dos banquillos y fuera de la zona libre. Es el árbitro
encargado de anotar los cambios de jugador libero y anota electrónicamente el acta en
competición.
2 o 4 jueces de línea: en las esquinas; si son solo dos en diagonal, a la derecha de cada
árbitro. Su función es indicar al árbitro principal si el balón cae dentro o fuera del campo, si el
balón que sale fuera es tocado por algún jugador, también controla que el balón pase por el
lugar correspondiente y asiste al primer árbitro en los roces de los jugadores con el balón.
Aunque cada árbitro realiza una función determinada, es el primer árbitro el que tiene todo el poder
de decisión sobre cualquier jugada.
FUNDAMENTOS BASICOS
SERVICIO O SAQUE
Cada punto se inicia con un saque del balón desde detrás de la línea de
fondo. Se lanza el balón al aire y se golpea hacia el campo contrario
buscando los puntos débiles de la recepción del adversario. Se puede
hacer de pie o en salto. Es importante la orientación del saque porque
el jugador contrario, que se ve obligado a recibir el tiro, queda limitado
para participar en el subsiguiente ataque. Para ejecutar el gesto, el
jugador zaguero derecho debe ubicarse en el área de saque y esperar
el sonido del silbato del juez. La pelota debe dejarse caer o lanzarse al
aire.
Cuando el balón es golpeado por el sacador, cada equipo debe estar dentro de su propio campo, en
el orden y forma con la rotación que corresponda (salvo el jugador que realiza el saque). Los tres
jugadores que están frente a la red son los delanteros y ocupan las posiciones de 4 (delantero
izquierdo), de 3 (delantero centro) y de 2 (delantero derecho). Los otros tres están detrás y son los
jugadores zagueros ocupando las posiciones de 5 (zaguero izquierdo), de 6 (zaguero centro) y de 1
(zaguero derecho). Cada jugador zaguero debe estar más lejos de la línea central que su delantero
correspondiente.
Las modificaciones en la normativa del saque han supuesto que el acto del saque pase de ser una
simple forma de poner en juego el balón a ser un arma ofensiva.
El saque en suspensión es donde se consigue desarrollar la máxima potencia. Desde los 90 ha ido
aumentando su uso hasta convertirse en la técnica dominante en los equipos masculinos. La distancia
para el saque que precisa el sacador depende de la longitud de su zancada y el número de pasos
empleados, siendo habitual entre 3 y 5 m desde la línea de fondo. Los jugadores que utilizan una
carrera corta (2 apoyos) suelen hacer un lanzamiento previo al desplazamiento a una o dos manos.
Mientras que los que utilizan una carrera más larga (3 apoyos o más) suelen lanzar el balón con la
mano dominante, bien al inicio o bien con la carrera ya iniciada. Este lanzamiento requiere más altura
y profundidad y es difícil de coordinar pero permite un mayor impulso en el salto del sacador. La acción
de batida y golpeo es igual a la del remate ante la red.
RECEPCION
La recepción es interceptar y controlar el balón
que viene del saque del equipo contrario. La
recepción del saque es una técnica crítica en
voleibol, que debe entrenarse mucho hasta ser
bien dominada. Además de la dificultad técnica
que supone contrarrestar la fuerza que trae el
balón, el pase resultante de esta recepción
debe llevar el control y dirección precisos hacia una zona específica de forma que asegure armar un
buen ataque para obtener el punto. Por tanto este golpe necesita la máxima precisión y el gesto
habitual para hacerlo es el pase de antebrazos.
Es el primer golpeo del equipo para construir su ataque cuando no está en posesión del saque. La
importancia de la recepción del saque estriba en que es un primer paso necesario para la construcción
de un ataque eficaz, pues si la recepción es defectuosa, el balón llegará mal al colocador (o no llegará)
y no permitirá construir un ataque eficaz. Por tanto los objetivos de la recepción son neutralizar el
saque contrario y facilitar al máximo la construcción del ataque propio, colocando el balón en las
mejores condiciones posibles.
El pase con los antebrazos, el habitual en la recepción, se hace extendiendo los codos totalmente y
realizando una rotación externa de los antebrazos de forma que el golpeo se hace con la cara interior
de los mismos. La zona de los brazos en el momento del contacto con el balón precisa que las manos
estén unidas con los pulgares juntos, paralelos y simétricos.
COLOCACION
Normalmente el segundo toque tiene como fin
proporcionar un balón en condiciones óptimas
para que con el tercer toque un rematador lo
meta finalmente al campo contrario. La
colocación se realiza alzando las manos con
un pase de dedos, el pase más preciso en el
voleibol. El colocador tiene en su mano la
responsabilidad de ir distribuyendo los balones a lo largo del juego, a los distintos rematadores y por
las distintas zonas.
La colocación es el elemento principal en la composición del equipo y en el juego. Por el número de
contactos y posibilidad de ataque el colocador adquiere una importancia máxima pues esta acción
condiciona la efectividad del ataque y la distribución del juego. Todos los jugadores deben dominar
esta acción. El colocador debe estar junto a la red , un poco separado de esta para no tocarla al girar
y no a demasiada distancia como para que tenga que moverse hacia ella para interceptar el balón.
Su postura será natural, relajada y alerta, para facilitarle un cambio rápido que permita corregir una
recepción errónea o un desplazamiento a una zona imprevista.
ATAQUE - REMATE
El jugador, saltando, envía finalmente el balón
con fuerza al campo contrario buscando
lugares mal defendidos, o contra los propios
jugadores contrarios en condiciones de
velocidad o dirección tales que no lo puedan
controlar y el balón vaya fuera.
El jugador también puede optar por el engaño
o finta dejando al final un balón suave que no es esperado por el contrario. Aunque se dispone de tres
toques de equipo, se puede realizar un ataque (o finta) en los primeros toques para encontrar
descolocado o desprevenido al equipo contrario.
Se nombran distintos tipos ataques con el número de la zona:
Ataque zaguero: Es el que realizan los que se encuentran en las posiciones defensivas sin
sobrepasar o tocar la línea de 3 metros.
Ataque por 4: Es el ataque que realiza el atacante que se encuentra en zona 4.
Ataque por 2: Es el ataque que realiza el atacante que se encuentra en zona 2.
Ataque central: Es el ataque que realiza el atacante de zona 3.
Bloqueo:
Esta acción encaminada a interceptar
cualquier ataque del equipo contrario, saltando
junto a la red con los brazos alzados buscando
devolver directamente el balón al campo
contrario, o en su defecto, estrecharle el campo
de ataque para inducirlo a echar el balón fuera
del terreno de juego. En el bloqueo pueden participar hasta tres jugadores (los tres delanteros) para
aumentar las posibilidades de intercepción. También serán importantes aquí las ayudas de la segunda
línea para recuperar el balón en caso de un bloqueo fallido. Una de las opciones que tiene el atacante
en salto es precisamente no evitarlo, sino lanzar el balón con fuerza directamente contra el bloqueo,
forzando el fallo y la correspondiente falta.