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El Espíritu Santo en la Iglesia

El Espíritu Santo está presente en la Iglesia y en cada cristiano como un río de agua viva que da vida eterna. El Espíritu habita en nuestros corazones, nos enseña y recuerda las palabras de Jesús, y derrama el amor de Dios en nosotros. El Espíritu Santo es íntimo y cercano, y a través del bautismo habita con nosotros para siempre.

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El Espíritu Santo en la Iglesia

El Espíritu Santo está presente en la Iglesia y en cada cristiano como un río de agua viva que da vida eterna. El Espíritu habita en nuestros corazones, nos enseña y recuerda las palabras de Jesús, y derrama el amor de Dios en nosotros. El Espíritu Santo es íntimo y cercano, y a través del bautismo habita con nosotros para siempre.

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Cuando Cristo hubo consumado todas las cosas en la cruz, entregó el la que mira al oriente; y vi que las aguas

y vi que las aguas salían del lado derecho. Y salió


Espíritu. Esta frase no sólo indica que Jesús murió, sino que al hacerlo le dio el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos,
su Espíritu a los discípulos. Fue como un pomo de perfume exquisito que al y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. Midió otros mil, y me hizo
quebrarse dejó que el aroma invadiera toda su Iglesia. pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo
Desde entonces, y desde que el huracán de Pentecostés llenó la casa donde pasar por las aguas hasta los lomos. Midió otros mil, y era ya un río que
los discípulos estaban reunidos, la Iglesia está llena del Espíritu Santo. yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río
no se podía pasar sino a nado. Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre?
1. El es la atmósfera de la Iglesia, su ámbito. El es el aliento que Jesús sopló Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. Y volviendo yo, vi
sobre los suyos. El es la respiración del cuerpo de Cristo, su vida, su alma. que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado. Y me
Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. (Juan. dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y
20:22) Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio entrarán en el mar; y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. Y
que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados (Hechos. toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos
2:2). ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas,
2. También para cada cristiano el Espíritu es la respiración vital. Sin el y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río. Y junto a él
Espíritu, el cristiano se asfixia, perece. En el corazón de cada creyente el estarán los pescadores, y desde En-gadi hasta En-eglaim será su
Espíritu hace morada, inhabita, dicen los teólogos. Cada hombre se tendedero de redes; y por sus especies serán los peces tan numerosos
convierte así en un Templo del Espíritu de Dios ¿No sabéis que sois como los peces del Mar Grande. Sus pantanos y sus lagunas no se
templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (1 Corintios sanearán; quedarán para salinas. (Ezequiel. (47:1-11)
3:16) ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el
está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (a agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida
Corintios 6,19) eterna… (Juan 4:14)
3. Tan íntima presencia del Espíritu, el Paracleto es dinámica: Él es el En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz,
Maestro interior que recuerda cuanto enseñó Jesús y que lleva hacia la diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como
verdad interior, hacia la verdad plena. Él es el testigo de Cristo y el dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del
abogado que asiste a los cristianos, Él es quien lo escudriña todo y lo Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había
ilumina todo: El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado. (Juan
porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con 7:37-39)
vosotros, y estará en vosotros…Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en
quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. (Romanos 5,5)
os recordará todo lo que yo os he dicho. (Juann. 14: 17,26).
4. El Espíritu Santo está presente en nuestros corazones como un agua viva, Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como
como una corriente de amor que se vierte en nosotros hasta colmarnos, y cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. (Apocalipsis 22:1).
luego forma un río que mana hasta la vida eterna. Un río de aguas limpias, Un río que bautiza con sus aguas de fuego.
como de cristal. Un río que da vida y que calma la sed. Me hizo volver
luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del El Espíritu Santo es “Dios —con— nosotros”; cercano, íntimo al hombre. Para
umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oírlo no hay que viajar allende los mares, ni explorar regiones ignotas, ni
oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la remontarse arriba de las nubes. Al Espíritu Santo lo recibimos en nuestro
casa, al sur del altar. Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me bautismo, en la oración. Él está con nosotros. Está cerca, siempre presente,
hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de en la intimidad, en el santuario de nuestro corazón

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