Grupo #1
Categorías de lo estético
Lo bello
Etimológicamente: bello viene de latín “bellum”, abreviación de “bonellum”, término que a su vez
es diminutivo de “”bonum” y que significa bueno y excelente. Para referirse a lo bello, la cultura
clásica utilizaba, además, términos como “tokalón” (los griegos) y “pulchrum” (los latinos).
Los griegos usaban, también, términos como: “simetría” (para referirse a la belleza geométrica de
las formas), y “armonía” (para referirse a la belleza musical).
Platón se opone también a una concepción relativista y subjetiva de la belleza y plantea la
necesidad de buscar una respuesta de validez universal. A esta belleza absoluta se puede llegar
escalonadamente, partiendo de la belleza física o sensible. Con el tiempo reconocerá que es más
valiosa la belleza del alma, la cual se manifiesta en la conducta virtuosa, las ciencias, las leyes, etc.
Finalmente será capaz de contemplar la belleza absoluta, que se encuentra en el Cosmos
suprasensible de las Ideas–Formas, donde antes de quedar encerrada en la cárcel del cuerpo (por
el nacimiento), el alma fue parte de las formas celestiales. Esta belleza es nota esencial de lo
divino, junto a la verdad y el bien, que se interrelacionan y fusionan en el Ser Supremo.
Lo feo
La fealdad, está relacionado con todo aquello que genera una experiencia contraria a la de la
belleza, así como la incomodidad y otros sentimientos afines a la negatividad. Sin embargo cabe
rescatar, que como la belleza, la fealdad también se injerta en los puntos más bajos de la
sensibilidad.
Hoy en día, la fealdad se manifiesta de la misma manera que la he descrito anteriormente. Las
sociedades actuales percibimos como feo a todo aquello que nos incomoda y nos saca de la zona
de confort en cuestión de nuestros parámetros estéticos.
Lo grotesco
La palabra grotesco proviene del italiano “grotta” (gruta) y significa extravagante, irregular,
grosero, de mal gusto. Ha sido aplicado a ciertas figuras caprichosas o extravagantes encontrados
en pinturas de monumentos romanos excavados en la época renacentista.
Posteriormente se ha designado “grotesco” a una categoría estética y literaria que alude a lo
exagerado premeditadamente, a una reconstrucción desfigurada de la naturaleza; a una unión
imposible de los objetos, tanto en la naturaleza como en nuestra experiencia cotidiana (Bajtín), a
una distorsión de la apariencia externa, a una fusión de lo animal con lo humano, a una mezcla de
la realidad con el ensueño.
Los románticos vincularon lo grotesco con lo tragicómico, a medio camino entre lo risible y lo
trágico y lo expresaron especialmente a través del drama y el melodrama.
Lo grotesco pone en evidencia una parte de la realidad humana: su corporalidad y animalidad,
manifestada en sus instintos primordiales. Esto permite realizar una crítica a la pretendida
racionalidad, armonía y orden de las relaciones humanas y entender la subversión del esquema
de valores de ciertas sociedades establecidas.
Lo cómico
Todo aquello que genera una risa incontrolable, sin embargo esto no puede ser considerado como
artísticas pues las obras de arte, lo que buscan la contemplación y el placer, no específicamente
gracia ante las situaciones chuscas de la vida. Volket describe a lo cómico como: “un sentimiento
de superioridad, entendida ésta como una superioridad juguetona, desinteresada, por encima de las
cosas, es un elemento sustancial de lo cómico.”
Lo trágico
Expresa la esencial condición del hombre. Además de ser triste no sigue el curso natural de la
vida. Aunque no se ha encontrado la única definición, si se ha caracterizado de alguna manera, así
la concepción griega clásica de la belleza habla del orden, la proporción y la armonía como los
principales aspectos que integran a lo bello.
Lo sublime
El término sublime viene del latín sublimis y significa “excelso”, “eminente”, “de elevación
extraordinaria”. Se dice especialmente de las concepciones y producciones mentales y artísticas
que tienen por caracteres distintivos grandeza y sensillez admirables.
El Pseudo Longino y su traductor, Boileau, relacionan lo sublime con “el estilo elevado”, fruto de
la alteza de ingenio en el uso de las figuras de pensamiento y dicción, y en la acertada elección y
magnífica composición de las palabras por parte del orador, que provoca entusiasmo y atracción
irresistibles en los oyentes.
Lo sublime sobrecoge sin aterrorizar. Lo sublime fascina y subyuga por la magnitud de su
presencia.
Kant distingue entre lo sublime matemático o de extensión” (aquello en comparación de lo cual
todas las cosas parecen pequeñas) y lo sublime “dinámico” (sentimiento de una gran fuerza
natural que despierta nuestras energías morales y levanta el espíritu a la consideración del
sublime destino humano).
Lo gracioso
Este movimiento tiene características especiales, si fuera un movimiento pesado, brusco o
mecánico, resultaría cómo, grotesco, ridículo.
Debe ser un movimiento fácil, alado, sin esfuerzo aparente; debe implicar que lo espiritual y lo
corporal se entregan libre y espontáneamente a sus manifestaciones, lo gracioso es contrario a
todo lo que sea afectado o rígido.
Lo gracioso puede elevarse hasta lo sublime (aunque lo sublime jamás descenderá a lo gracioso)
y cuando pierde su armonía puede degenerar en la cursilería. Sus principales cualidades son la
libertad, la espontaneidad y la espiritualidad, cuya ausencia provocaría la ridiculez.
Lo ridículo
Aristóteles definió lo ridículo como aquello que ¨está fuera del tiempo y del espacio¨, algo así como
ni una cosa ni la otra, ni fa ni fu, no tiene ninguna importancia, pero provoca risa por la ridiculez.
La comedia es reproducción imitativa de hombres viles o malos, y no de los que lo sean en
cualquier especie de maldad, sino en la de maldad fea, que es, dentro de la maldad, la parte
correspondiente a lo ridículo. Y es ridículo una cierta falla y fealdad sin dolor y sin grave perjuicio;
y sirva de inmediato ejemplo una máscara de rostro feo y torcido que sin dolor del que la lleva
resulta ridícula.
El término ridículo viene del latín “ridiculus”, y significa lo que por su rareza o extravagancia
mueve o puede mover a risa.
¿Lo siniestro?
El vocablo siniestro viene del latín “sinistir – tri” y se dice de una parte o de un sitio que está a la
mano izquierda.
Tiene, entre otros, los siguientes significados:
avieso y malintencionado;
infeliz, funesto o aciago;
propenso o inclinado a lo malo;
resabio, vicio o dañada costumbre que tiene el hombre o la bestia.
Freud publicó en 1919 un ensayo acerca de la experiencia de lo ominoso. Allí puntualiza que no
hay duda alguna de que lo ominoso, lo siniestro, pertenece al orden de lo terrorífico, y es aquello
que suscita angustia y terror. Para él, lo ominoso es aquella variedad de lo terrorífico que se
remonta a lo consabido de antiguo, a lo familiar desde hace largo tiempo. Al preguntarse cómo es
posible que algo familiar se vuelva ominoso y en qué condiciones se presenta de esta forma,
recurre al análisis de la palabra alemana unheimlich, que es lo opuesto a heimlich, lo cual puede
ser traducido como familiar o íntimo. Lo unheimlich entonces, lo ominoso, resulta justamente algo
terorífico porque no es consabido. Sin embargo, el autor nos advierte: “Sólo puede decirse que lo
novedoso se vuelve fácilmente terrorífico y ominoso; algo de lo novedoso es ominoso, pero no
todo. A lo nuevo y no familiar tiene que agregarse algo que lo vuelva ominoso”.
Lo heimlich se torna umheimlich, pero como Freud nos advierte, el vocablo no es unívoco; por
tanto, está abierto a múltiples sentidos y lo que allí aparece es el retorno de lo reprimido, de lo
reprimido infantil.
Grupo #3
Valores estéticos de la pintura
Armonía
Es el valor de lo proporcionado y de las piezas que encajan justamente integradas en una
sola pieza. Es la unión de todos los elementos que componen el objeto o ser.
Se refiere a la conjugación de todos los elementos que forman parte de algo y que se
entrelazan correctamente generando un resultado positivo.
Ritmo
El ritmo es una repetición que obedece a una ley que rige esa repetición. (Esta ley puede
ser sencilla, binaria o ternaria, creando por ejemplo, ritmos de marcha o de Vals
respectivamente. O más complejas como la llamada sucesión de Fibonacci que rige el
crecimiento de las hojas y que contiene el nº de Oro)
El ritmo nos sugiere la vida pues ésta se manifiesta a través de él, en las estaciones, en los
latidos del corazón, o en las olas del mar...su expresión es la manifestación del inicio de la
vida.
Es el ritmo también la base para entender la simetría y la perspectiva, pues ambas están
basadas en ritmos de generación y desarrollo
Otra cualidad del ritmo, es la de desplazar nuestra conciencia en el tiempo y el espacio
generando la idea y el hecho del movimiento.
Movimiento
La actitud de reposo formas rectas y verticales, el ritmo ondulado La superficie rizada,
los pliegues en las ropas y en el cabello, el contrapposto el movimiento de la figura rompe
la verticalidad. La descomposición de fuerzas es un hecho verificable en el
desplazamiento humano: cuando una parte se mueve, la otra sostiene; no se puede mover
todo a la vez. La posición inestable representar al hombre apoyado en un solo pie, con
ritmo de danza. Movimiento de caída la figura está adherida a un soporte, pero los pies
no descansan, movimiento en potencia El estado de reposo no debe confundirse con el de
tensión, ya que en reposo la figura está relajada. Pero puede estar quieta y a la vez tensa.
Belleza
Para Platón, la belleza del arte es más imperfecta que la belleza de la naturaleza. mimesis
es evocación, sugerencia, no copia literal, el pintor pinta una aproximación a lo que pinta,
nunca hace una verdadera copia, rechaza la imitación pictórica, en contra del ilusionismo
pictórico, el uso de la policromía y la perspectiva es un fraude.
Estudiando el valor estético de la pintura este tiene que ver con la empatía, que es esa
unión entre el sujeto y el objeto artístico y como unión experiencial entre las acciones de
dos sujetos; y que será aquella posibilidad psicológica de la belleza, donde ésta es un valor
ético en la percepción subjetiva del otro, de los objetos, de la realidad.
Volumen
Es un espacio ocupado, pero lo que perciben los ojos es un envolvimiento de dicho
espacio, es decir, la forma, y a través de esta superficie-forma se produce la sensación de
espacio ocupado.