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La Trinidad

El documento presenta el concepto de la Trinidad desde una perspectiva teológica. Explica que la Trinidad se refiere a la comprensión cristiana de Dios como una unidad de tres personas - el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Aunque la palabra "Trinidad" no aparece en la Biblia, ha sido utilizada para designar a un solo Dios que existe en tres personas distintas y iguales. Luego, analiza brevemente el recorrido histórico del concepto de la Trinidad desde los primeros padres de la

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La Trinidad

El documento presenta el concepto de la Trinidad desde una perspectiva teológica. Explica que la Trinidad se refiere a la comprensión cristiana de Dios como una unidad de tres personas - el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Aunque la palabra "Trinidad" no aparece en la Biblia, ha sido utilizada para designar a un solo Dios que existe en tres personas distintas y iguales. Luego, analiza brevemente el recorrido histórico del concepto de la Trinidad desde los primeros padres de la

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LA TRINIDAD

PRESENTADO A: Ps. CARLOS NELSON CARDOZO AVELLANEDA.

PRESENTADO POR: SANDRA MILENA CASTRO LEÓN

27 DE JUNIO DE 2019.

SEMINARIO BIBLICO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS.

TEOLOGÍA PROPIA

BOGOTÁ
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 2
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

TABLA DE CONTENIDO PÁG.

0. INTRODUCCIÓN 3

1. CONCEPTO DE LA TRINIDAD 4

2. RECORRIDO HISTÓRICO SOBRE LA TRINIDAD 9

2.1. LA TRINIDAD EN LA PATRÍSTICA 9

2.2. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA MEDIEVAL ESCOLÁSTICA (590- 1517) 13

2.3. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA DE LA REFORMA 17

2.4. LA TRINIDAD DURANTE LOS SIGLOS XVII - XX 20

3. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 24
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 3
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

0. INTRODUCCIÓN

David Cox expresa que es necesario hacer unas clarificaciones sobre la doctrina de

la Trinidad, y una de ellas, es saber que la palabra “Trinidad” no existe en la Biblia, por

esta razón es mejor decir que la Biblia enseña de Dios que existe en tres personas.

La Trinidad a través de la historia de la Iglesia, ha tenido diversas discusiones y ha

sido vista desde diferentes representaciones de acuerdo a las afirmaciones enseñadas

por la Iglesia primitiva, pero también, con algunas tergiversaciones surgidas por

interpretaciones erradas de la Palabra de Dios.

El propósito de este trabajo es entender o tener una mirada sobre el misterio de la

Trinidad y su recorrido a través de la historia.


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 4
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

1. CONCEPTO DE LA TRINIDAD

ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA “TRINIDAD

La palabra “Trinidad” fue tomado del latino, “trinitas”, para el español. Trinitas

significa “de ser de tres” “teniendo la propiedad de tres a la misma vez”, “tres en

uno”.

CONCEPTUALIZACIÓN

Se debe entender que ninguna doctrina de Dios puede ser entendida completamente

por los seres humanos.

El término “Trinidad” para el Padre, Hijo, y Espíritu Santo, no es actualmente usado en

las Escrituras, y fue utilizado primeramente por Tertuliano en el II siglo (220 d.C.) Su

uso en aquel caso era de representar el concepto de tres en unidad, en uno, y

constituyendo una sola deidad.

La Trinidad se refiere a la comprensión cristiana de Dios como una unidad de

tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todos son igualmente Dios y así, cada uno

la participación en los atributos divinos de ultimidad, la eternidad y la inmutabilidad,

sin embargo, se distinguen en sus relaciones entre sí y en sus funciones y dentro de la

vida humana y el destino de las criaturas.

Trinidad es el término que designa a un solo Dios en tres personas. Aunque no

es en sí un término bíblico, "la Trinidad" se ha encontrado una designación

conveniente para el que Dios mismo-se revela en las Escrituras como Padre, Hijo y

Espíritu Santo. Significa que dentro de la esencia de uno de la Trinidad, tenemos que

distinguir tres "personas" que no son ni tres dioses, por un lado, ni tres partes o

modos de Dios por el otro.


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 5
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

En representación de Dios como uno solo, las Escrituras también atribuyen

divinidad a Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este argumento quedaría establecido de la

siguiente manera:

1. Dios es uno. La Biblia enseña que no hay más que un solo Dios verdadero; y lo

establece en diversas citas:

Ex. 20:3 Dt. 4:35,39; 6:4 1 Samuel 2:2

2 Samuel 7:22 1 Reyes 8:60 2 Reyes 19:15

Neh. 9:6 Sal 86:10 Isa 44:6-8; 45:22

Jer 10:10 Joel 2:27 Zac 14:9

Jn.12:29; 17:3 Ro. 1:21-23 1 Co. 8:4-6

Gál. 3:20 Efesios 4:6 1 Tim 2:5

Las opciones posibilidades aquí que “Dios es uno” tienen que ver en lo

siguiente:

a. Dios es arriba, mayor, y sobre todo lo que pretende ser dios (mayor que a

los falsos dioses).

Éxodo 15:11 ¿Quién, Señor, se te compara entre los dioses?

¿Quién se te compara en grandeza y santidad?

Tú, hacedor de maravillas,

nos impresionas con tus portentos.

1° Corintios 8:4-6 4
De modo que, en cuanto a comer lo sacrificado a los ídolos,
sabemos que un ídolo no es absolutamente nada, y que hay un
solo Dios. 5 Pues, aunque haya los así llamados dioses, ya sea en
el cielo o en la tierra (y por cierto que hay muchos «dioses» y
muchos «señores»), 6 para nosotros no hay más que un solo Dios,
el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay
más que un solo Señor, es decir, Jesucristo, por quien todo existe
y por medio del cual vivimos.

b. Dios puede ser uno en su Santo ser, en el sentido de ser exclusivo y único en
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 6
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

el universo (no hay otros dioses).

Deuteronomio 4:35 A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que el Señor es
Dios, y que no hay otro fuera de él.

Isaías 44:6 Así dice el Señor, el Señor Todopoderoso,


rey y redentor de Israel:
“Yo soy el primero y el último;
fuera de mí no hay otro dios”

Isaías 45:5-7 Yo soy el Señor, y no hay otro;


fuera de mí no hay ningún Dios.
Aunque tú no me conoces,
te fortaleceré,
para que sepan de oriente a occidente
que no hay ningún otro fuera de mí.
Yo soy el Señor, y no hay ningún otro.
Yo formo la luz y creo las tinieblas,
traigo bienestar y creo calamidad;
Yo, el Señor, hago todas estas cosas.

Dios es una unidad en una forma u otra. (“Yachid” y “Echad”)

Hay dos palabras en hebreo para “uno”, echad, y yachid.

Yachid – Solamente, uno, o uno y nada más. Singularidad absoluta.

Echad – Uno. Un sustantivo que demuestra unidad o la calidad de ser uno mientras

que contiene varias entidades a misma vez. Enfatiza unidad mientras reconoce

diversidad adentro de esta unidad… La frase (como uno) puede refererir a una nación

(Jue. 20:8; 1 Sam. 11:7; Zac. 3:9

Es interesante que Dios escogió la palabra “echad” para Deuteronomio 6:4, y el uso

de esta palabra en otros textos (citados abajo) hablando de una “unidad compuesta.”

No queremos decir que “uno no es uno”, sino “uno compuesto,” mejor dicho

“unidad.” Debemos ver que el lenguaje es suficiente específico para excluir otros

dioses falsos, pero es también suficiente amplio para admitir la trinidad de personas
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 7
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

divinas. Puede significar unidad compuesta o unidad indivisible, y solamente por

contexto se ve cual es cual.

2. El Padre es divino y una persona distinta. La palabra "Padre" se utiliza en las

Escrituras en un doble sentido en relación con la divinidad a veces como

equivalente a Dios, a veces a la primera persona de la Trinidad.

a. Pasajes en "Padre" se utiliza como equivalente a Dios, no implica

distinciones personales. Dt. 32:6; 2 Samuel 7:14; 1 Crónicas 29:10; Sal

89:26; Is. 63:16; Jer. 3:19; Mal 2:10; Mt 6:9; 11:25; Lc. 12:30; Jn.

4:21,23,24; 2 Co 6:18; Fil. 4:20; 1 Juan 2:15,16

b. Los pasajes se aplica a Dios en contraste con Cristo, que denota una

relación especial con Cristo como Hijo, en su oficina de Redentor.

Mt 11:27; [Link] Jn. 5:18-23,26,27; 10:15,30; 17:1; Hch 2:33; Ro. 15:6; 1

Co. 8:6; 15:24; 2 Co. 11:31; Gál. 1:1-4; Ef. 1:2,3; 4:5,6; Fil.1:2 1 Tes.

3:11,13; 2 Tes 2:16; 1 Tim 1:2; 2 Tim 1:2; Tito 1:4; Filemón 1:3 1 P 1:2,3;

2 P. 1:17; 1 Jn 1:3; 1 Jn 4:14; Judas 1:1 El Hijo divino, una persona

distinta del Padre.

c. Cristo pre-existente. Existía como una persona distinta antes de que

él entró en el mundo.

Jn 17:5; 1 Co. 8:56-58; 15:47 Fil. 2:6,7; Col 1:17; 1 Juan 1:1

d. No sólo pre-existente, pero preeminente, sobre todas las cosas, sino

el Padre, co-eterno con el Padre.

Mt 11:27; 28:18; Lc. 20:41-44; Jn. 3:13,31; Hch. 10:36; Ro. 14:9 Ef. 1:20-

22; Fil. 2:9-10; Col. 1:15,17,18 Hebreos 1:6; 1 P. 3:22

e. Creador del universo

Jn. 1:3; Col 1:16 Hebreos 1:2,10

3. El Espíritu Santo es divino y una persona distinta del Padre y del Hijo.
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 8
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

a. El Espíritu Santo es divino. Llamado el Espíritu del Padre, el Espíritu

del Hijo, el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad, el Espíritu de la

vida.

Gen. 1:2; 6:3 Neh. 9:30; Is. 63:10 Ez. 36:27,28; Hch 2:16,17; Joel 2:28;

Mt. 10:20; Lc 12:12; Jn. 15:26; Hch 14:16,17; Rom 8:14; 1 Co. 3:16; Gál

4:6; Ef. 1:13; 1 Tes. 4:8; Hebreos 2:4; 1 P. 1:2

b. Es distinto del Padre y del Hijo, y es personal. El pronombre personal

que se le aplica; actos personales que se le atribuyen.

Mt 3:16-17 28:19 Sr. Lu 1:10-11 3:21,22 JUAN 14:26 15:26 16:13 15:28

13:2,4 Ac Ro 8:26 1 Cor 12:11

c. Conversión, el poder de regeneración que se le atribuyen

Neh. 9:20 Is. 44:3 Ez. 36:26,27; 37:14 Joel 2:28 Mt 3:11 Jn. 3:5,6; Ro 9:31

1Co 6:11 2 Cor 5:5; Gál 4:6 Ef 5:22; Tito 3:5; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:24

4. El Padre, el Hijo y el Espíritu son clasificados juntos, por separado de todos

los demás seres, como divino.

Mt 28:19 Ro 8:9,14-17 2 Cor 13:14 1 Ped 1:02 Judas 1:20,21

En conclusión, las proposiciones que participan en la doctrina son las siguientes:

1. Que Dios es uno, y que no hay sino un solo Dios (Deuteronomio 6:4; 1 Reyes

8:60; Isaías 44:6;. Marcos 12:29, 32; Juan 10:30).

2. Que el Padre es una Divina Persona (hipóstasis, subsistencia, personalidad,

suppositum intellectuale), distinta de la del Hijo y del Espíritu Santo.

3. Que Jesucristo era verdaderamente Dios, y sin embargo era una persona

distinta del Padre y el Espíritu Santo.

4. Que el Espíritu Santo es también una persona divina distinta.


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 9
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

2. RECORRIDO HISTÓRICO SOBRE LA TRINIDAD

2.1. LA TRINIDAD EN LA PATRÍSTICA

2.1.1. PERIODO LOS PADRES APOSTÓLICOS (Siglo I - II)

Durante los inicios de la iglesia se levantaron herejías que negaban la deidad de

Jesucristo, por lo cual, Pablo y Juan refutaron estas posiciones tanto en la

epístolas a los Colosenses como en la 1 carta de Juan. Estas herejías enseñaron

que Cristo era inferior a Dios en su naturaleza, que él era solamente una

emanación de Dios.

[Link]. La Didaché. (65-80 d.C.) Incluía una mención de cómo la fórmula bautismal

trinitaria era utilizada por la iglesia primitiva: “Acerca del bautismo, bautizad

de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el

nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva”.

[Link]. Policarpo de Esmirna. (155 d.C.) En uno de sus Escritos apostólicos expresa

el dogma trinitario: “A Él (Jesucristo) sea la gloria con el Padre y el Espíritu

Santo por los siglos de los siglos. Amén”.

[Link]. San Ireneo de Lyon (140 d.C.- 202 d.C.) En su célebre tratado “Contra las

Herejías” expresa con claridad la fe Trinitaria de la Iglesia en un Solo Dios

Padre, un Solo Señor Jesucristo y en el Espíritu Santo: “Que el Verbo, o sea el

Hijo, ha estado siempre con el Padre, de múltiples maneras lo hemos

demostrado. Y que también su Sabiduría, o sea el Espíritu estaba con El antes

de la creación.” (Ireneo de Lyon, Contra las herejías IV,20,3)

2.1.2. PERIODO DE LOS PADRES APOLOGISTAS (Siglo ó del II - IV)

Luego de las herejías del Gnosticismo que sus raíces son tomadas en el primer

periodo de la iglesia surge la herejía de Arrio quien niega la trinidad y la deidad

de Cristo. Atanasio y Pablo (obispo de Alejandría) defendían las Escrituras y

concluyan la posición bíblica de la Trinidad y la deidad de Cristo en el concilio


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 10
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

de Nicea (325 d.C.)

[Link]. Tertuliano. (160-222 D.C.) Fue el primero que usó el término "Trinidad"

aplicado en referencia a las personas de la Deidad, colocando

consecuentemente al Espíritu en la misma base con el Padre y con el Hijo. En

cierta ocasión Tertuliano se refirió al Espíritu Santo como el "Vicario" de

Cristo. Esta palabra significa "substituto", pero desde entonces ha sido

adoptada por la Iglesia Romana y es usada para el Papa. Hizo mención de la

continua manifestación de los dones del Espíritu.

[Link]. Orígenes (186-253 D. C.) Utiliza frecuentemente el término Trinidad y que el

Hijo procede el Padre, y dado que Dios es eterno, sigue que este acto de

generación es también eterno, por lo que el Hijo no tiene principio y no hubo

un tiempo en que Él no existiera.

[Link]. Justino Mártir(165 d.C.) En su primera apología distingue La Trinidad: “Y

luego demostraremos que con razón honramos también a Jesucristo, que ha

sido nuestro maestro en estas cosas y que para ello nació, el mismo que fue

crucificado bajo Poncio Pilato, procurador que fue de Judea en tiempo de

Tiberio César, que hemos aprendido ser el Hijo del mismo verdadero Dios y a

quien tenemos en segundo lugar, así como al Espíritu profético tenemos en

el tercero.” (Justino Mártir, Apología I, 13,3)

[Link]. Gregorio de Taumaturgo. (213-270 d.C.) Obispo de Neocesarea. Compuso

un breve símbolo de fe que se limita a la trinidad, y dice: “… hay un solo

Espíritu Santo, que tiene su subsistencia de Dios y fue manifestado a los

hombres por el Hijo: imagen del Hijo, Imagen Perfecta del Perfecto, Vida,

Causa de los vivientes, Manantial Sagrado, Santidad que comunica la

santificación, en quien se manifiestan Dios Padre, que está por encima de

todos y en todos, y Dios Hijo, que está a través de todos. Hay una trinidad
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 11
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

perfecta, en gloria y eternidad y majestad que no está dividida, ni separada.”

(Arraiz , J. 2014, P. 200-201)

[Link]. San Dionisio de Alejandría. (siglo IV) Expresaba: “Entendemos la unidad en

la Trinidad sin dividirla, y luego recapitulamos la Trinidad en la unidad sin

disminuirla”. (Sentencias de Dionisio, 17)

Por otro lado, no todos los registros antiguos concuerdan con la ortodoxia.

[Link]. Los Monarquíanos. No aceptaban la Trinidad, una de sus corrientes los

modalistas explicaban que, de acuerdo con la Biblia, estos términos nunca

pretendían hacer distinciones de tres personas eternas dentro de la

naturaleza de Dios, sino que simplemente se referían a modos o

manifestaciones de Dios.

[Link]. Hipólito (Siglo III) Negaba la Trinidad, él es responsable de haber

presentado al Espíritu Santo como una mera fuerza en vez de una persona.

[Link]. Novaciano. A finales del siglo II negó la Trinidad, afirmó que el Espíritu

Santo era inferior a Cristo y Cristo inferior al Padre.

2.1.3. PERIODO DE LOS PADRES DE LA IGLESIA (Siglo IV - VIII)

[Link]. San Basilio de Cesarea. Defiende la doctrina de la Trinidad explicando como

los nombres que atañen al Padre y el Hijo son comunes al Espíritu Santo.

[Link]. El Concilio de Nicea. En el año 325 D. C. en su Credo original solamente

declaró: "Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso… Creo en un solo

Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los

siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,

engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo

fue hecho… Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede

del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y

gloria, y que habló por los profetas...”


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 12
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

[Link]. San Agustín (354- 430 d.C.) Manifestó este concepto en 7 declaraciones: a)

El Padre es Dios. b) El Hijo es Dios. c) El Espíritu Santo es Dios. d) El Padre no

es el Hijo. e) El hijo no es el Espíritu Santo. f) El Espíritu Santo no es el Padre.

g) Hay nada más que un Dios. De contemplar estas declaraciones, salió el

“Scutum Fidei” que es el escudo de la trinidad (forma gráfica de la trinidad).

[Link]. Macedonio. Obispo de Constantinopla entre 341-360 d.C. negó la Trinidad

al destacarse entre los que negaban la deidad del Espíritu. Enseñaba que el

Espíritu Santo era inferior y subordinado tanto al Padre como al Hijo, y lo

consideraba un mensajero o ministro, mantenía que el Espíritu Santo era un

asistente y sirviente de la Deidad con la posición de un ángel. Además, decía

que el Espíritu estaba al mismo nivel que los ángeles, que eran mensajeros de

Dios. El Espíritu quedaba así reducido a la calidad de un ser creado. Los

seguidores de Macedonio, a los que a menudo se les llamaba lo macedonios

o pneumatomaquianos (lit. «luchadores contra el Espíritu»), generalmente

enseñaban, como Arrio, que el Padre creó al Hijo y que el Hijo, a su vez, creó

al Espíritu Santo. Por consiguiente, un ser creado, o sea, una criatura, no

puede ser Dios.

[Link]. El Concilio de Alejandría (362 D.C.). en éste, trataron en parte de la doctrina

del Espíritu Santo. La posición ortodoxa que mantenía que el Espíritu era de

la misma sustancia del Padre y el Hijo, fue apoyada. Arrio, además de sus

ideas confusas concernientes a la deidad de Cristo, había declarado que el

Espíritu Santo era meramente un ser creado, enseñaba que el Hijo fue el

primer ser creado por el Padre y que el Espíritu Santo fue la primera criatura

que engendró el Hijo.

[Link]. Atanasio (296-373). Defendió su fe contra estos dos opositores: Macedonio

y Arrio. En su carta I a Serapión, escribió: “Nuestra fe es ésta: la Trinidad


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 13
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

santa y perfecta, que se distingue en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu

Santo, no tiene nada extraño a sí misma ni añadido de fuera, ni está

constituida por el Creador y las criaturas, sino que es toda Ella potencia

creadora y fuerza operativa. Una sola es su naturaleza, idéntica a sí misma;

uno solo el principio activo, una sola la operación. En efecto, el Padre realiza

todas las cosas por el Verbo en el Espíritu Santo; de este modo se conserva

intacta la unidad de la santa Trinidad. Por eso en la Iglesia se predica un solo

Dios que está por encima de todas las cosas, que actúa por medio de todo y

está en todas las cosas (cfr. Ef 4,6). Está por encima de todas las cosas

ciertamente como Padre, principio y origen.

Luego, viene una época en que los emperadores bizantinos realizaban sus

últimos y desesperados intentos de reunificar la cristiandad, apareció de súbito un

nuevo enemigo en el horizonte oriental: el Islam.

[Link]. El Islam. niega la Trinidad y por lo tanto, dice que el Espíritu Santo es una

fuerza, una presencia que no tiene consciencia de sí mismo.

2.2. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA MEDIEVAL ESCOLÁSTICA (590 – 1517)

2.2.1. Siglo IX al XI

[Link]. El sínodo de Aquisgrán. (809 d.C.) Insertó la cláusula filioqué («y el Hijo») en

el credo niceno para que dijera que el Espíritu Santo procede tanto del Padre

como del Hijo. Agustín enseñaba esta «doble procedencia» del Espíritu, pero

el concepto no se abrió paso hasta los credos ecuménicos. Parece que antes

del sínodo de Aquea se había repetido el credo niceno en el concilio de

Toledo, España, en el 589 d.C. Sin embargo, «es sin duda el Papa Gregorio

(590-604 d.C), quien consiguió la adhesión final de la iglesia latina

[occidental] a la doctrina agustiniana de la procedencia». Pero

«probablemente Roma no aceptó la añadidura en el credo oriental hasta la


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 14
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

ruptura final con Constantinopla (1054 d.C.)»

[Link]. Focio. Negaba la Trinidad y en el siglo IX, este patriarca de Constantinopla,

acusó a Roma de haber corrompido la fe porque enseñaba, y rezaba en el

Credo, que el Espíritu Santo procede del Padre “y del Hijo” ( Filioque ).

[Link]. San Anselmo. En su escrito el Monologion, Anselmo busca expresar su fe de

manera racional para hacerla accesible a todo cristiano. El c. 49 se titula: "El

Espíritu eminente se ama". Antes (c. 48), había mostrado que el Padre es

memoria y el Hijo inteligencia. Estamos en la Trinidad psicológica (memoria,

inteligencia, voluntad o amor). Ahora, desde el c. 49, Anselmo va a dedicarse

a presentar el amor en la Trinidad porque es evidente que el Espíritu

eminente se ama a sí mismo. En la tesis del c. 50 refiere que este amor

procede por igual del Padre y del Hijo. Anselmo pone el amor como

consecuencia de la memoria y de la inteligencia y no como causa precedente

porque no se puede amar cosa alguna si primero no se acuerda de ella, ni la

entiende. El amor procede entonces del Padre y del Hijo Pero cada uno se

ama (diligere) de un amor igual (c. 51). Por eso, el amor es tan grande como

lo es el Espíritu eminente (c. 52), y se puede decir que "el mismo amor es lo

mismo que lo que es el Espíritu eminente y, sin embargo él mismo es Espíritu

único con el Padre y el Hijo". Pedro Abelardo: Creó el método escolástico de

la quaestio, un problema dialecticum, con su obra Sic et non. Fundamentó las

personas trinitarias en la distinción de sus atributos: el Padre potencia, el Hijo

o Verbo sabiduría, el Espíritu Santo caridad; pero el Padre y el Espíritu Santo

son también sabiduría, y el Padre y el Hijo caridad. El Padre generó al Hijo,

pero el Espíritu Santo es procesión del Padre y del Hijo. La divina potencia es

la sustancia de la divina sabiduría. Padre, Hijo y Espíritu Santo son una única

esencia, pero distintos por sus atributos personales. (Rgonzalo, 2007).


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 15
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

[Link]. San Bernardo. Interpretó omnipotencia en el Padre, semi potencia en el Hijo,

y no potencia en el Espíritu Santo.

[Link]. Miguel Cerulario. En el siglo XI, este patriarca, renovó las acusaciones de

Focio y fue excomulgado.

2.2.2. Siglo XII

La Teología posterior no añadió esencialmente nada a la doctrina de la Trinidad.

Lo que si hubo fueron desviaciones, con las consiguientes reformulaciones de la

verdad.

[Link]. Roscelino. “Aplicó la teoría nominalista, según la cual, las verdades

universales son meramente concepciones subjetivas de la Trinidad, buscando

así evitar la dificultad de combinar la unidad numérica con la distinción de

Personas en Dios. Él consideraba las tres Personas de la Deidad como tres

individualidades esencialmente diferentes, de las que podría decirse que son

una, genéricamente y solamente de nombre. Su unidad es meramente una

unidad de voluntad y de poder. Anselmo correctamente planteó que dicha

posición conduce, lógicamente, a un triteísmo, y enfatizó el hecho de que las

concepciones universales presentan la verdad y la realidad” (Berkhof. 1969,

p. 120)

[Link]. Gilberto de Poitiers. Su interpretación fue desde el punto de vista de un

racionalismo moderado de tipo aristotélico; el cual sustenta que: “lo universal

tiene su existencia en lo particular. Él distinguía entre Dios y la divina

“esencia”, y comparaba su relación con aquella entre la humanidad y los

hombres concretos. La divina esencia no es Dios sino una forma de Dios, o

aquello que hace que Dios, sea Dios. Esta esencia o forma es común a las tres

Personas, y en este respecto ellas son una. Como resultado de esta distinción

se le acusó de enseñar tetrateísmo. (Berkhof. 1969, p. 120-121)


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 16
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

[Link]. Abelardo (1079-1142). Fue acusado de sabelianismo. “Al parecer, identifica

a las tres Personas en el Ser divino con los atributos de poder, sabiduría y

bondad. El nombre Padre representa poder, el Hijo sabiduría, y el Espíritu

Santo bondad. Aún cuando también usa expresiones que parecen implicar

que las distinciones dentro de la Deidad son distinciones personales reales,

en realidad, utiliza ilustraciones que apuntan claramente en la dirección del

modalismo.

2.2.3. Siglo XIII (apogeo de la escolástica)

[Link]. Tomás de Aquino. Podemos encontrar la representación característica de la

doctrina de la Trinidad, y ésta fue la concepción predominante de la Iglesia

de aquél entonces. Para él, los tres es el mismo Dios. El Espíritu Santo es una

persona divina, igual en dignidad al Padre y al Hijo, y es, quien mueve a las

criaturas para que lleguen a Dios. (Elders, s.f., p. 332-331)

2.2.4. Siglo XIV

[Link]. Juan Duns Escoto. Describe la doctrina trinitaria viendo al Padre, como la

persona que tiene memoria perfecta, es decir, que tiene una inteligencia a la

cual está presente la esencia divina en razón de objeto inteligible en acto.

Con esta memoria el Padre puede tanto «obrar» simplemente, como

«producir»; si bien el simple obrar (operari) tiene cierta prioridad sobre el

producir (producere=dicere). Por eso, en el primer signo mental se ha de

comprender que el Padre es plenamente feliz en la inteligencia y amor de su

esencia infinitamente perfecta y amable. Pero, ulteriormente el Padre, por su

memoria, produce la noticia adecuada a la esencia y como ésta es infinita,

produce una persona formalmente infinita y subsistente, el Hijo. Al cual

comunica la voluntad en acto radical que aún no ha producido un término

adecuado. Con esta voluntad ambas personas aman a la esencia como objeto
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 17
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

infinitamente amable; con lo cual son real y perfectamente felices. Y, además,

con esta voluntad, idéntica en Padre e Hijo, producen un amor adecuado a la

esencia infinitamente amable: producen un amor infinito, espiran una persona

formalmente infinita, Dios por identidad. En este proceso se ve claro que el

Padre engendra al Hijo y ambos espiran al Amor-Espíritu, no para cumplir un

defecto, ni para conseguir mayor perfección y felicidad, sino para comunicar

su plenitud a otros en infinita liberalidad. Además, El Padre, en la plenitud de

su liberalidad y generosidad, da vida al Hijo, y ambos, en el desbordamiento

de su liberalidad, dan vida al Espíritu Santo.

Después de este período se da la conquista de Constantinopla por los turcos

efectuada en 1453, los subyugados cristianos orientales no tenían ningún medio de

resistencia abierta y se vieron obligados a adaptar su vida religiosa y cultural a

condiciones adversas.

2.3. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA DE LA REFORMA

En el siglo XVI, vienen los socinianos que niegan la Trinidad, ellos conservaban

como rasgo principal la negación de la naturaleza divina de nuestro Señor con la

creencia de que fue un hombre típico y único, que mostró sin precedentes esas

características elevadas de la naturaleza humana que la convierten en una sombra

de la naturaleza divina y que hicieron que fuera llamado el Hijo de Dios, también

alegaban que el Espíritu Santo era una posesión natural del hombre que le

permite alcanzar “vistazos de comprensión” en las Escrituras. Ante estas

declaraciones la iglesia también expuso las tesis bíblicas y condeno a los gestores

a la hoguera.

2.3.1. LA REFORMA EN EL SIGLO XVI

Dentro de los reformadores del siglo XVI se encuentran los magisteriales y los

radicales Nos detendremos primeramente en los reformadores magisteriales:


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 18
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

Lutero, Zwinglio y Calvino, quienes lideraron las principales corrientes de la

reforma continental, luego, algunos representantes de la reforma radical.

[Link]. Reformadores Magisteriales.

[Link].1. Martín Lutero. Es Trinitario refiere que Dios Padre y Dios Hijo son

simplemente caras de la misma persona, sino que son dos personas

diferentes. Asimismo, cree que el Espíritu Santo procede tanto del Padre

como del Hijo. Afirma que la comprensión de la deidad está más allá de lo

que puede alcanzar la mente humana. Sólo el Espíritu puede investigar y

conocer las cosas profundas de Dios. A su vez, solo él puede revelárnoslas a

los humanos a través de las escrituras. Lutero sostiene que el Espíritu, es

Dios eterno y todopoderoso, igual en poder y eternidad que el Padre y el

Hijo, y además añade que es quien nos da vida. Afirma que el Espíritu nos

es canalizado exclusivamente a través de las estructuras sacramentales de la

Iglesia y por medio de las Escrituras, rechazando las pretensiones de

algunos a revelaciones privadas.

[Link].2. Ulrico Zwinglio. Es fiel a la fórmula niceno-constantinopolitana: “Hay un

Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas, pero son un ser singular. Zwinglio

enfatiza la relación cercana entre el Espíritu y Cristo, y que junto con el

Padre, crean y sostienen todas las cosas.

[Link].3. Juan Calvino. Enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo constituyen un

Dios. No obstante, el Hijo no es el Padre y el Espíritu no es el Hijo. Cada

uno posee un modo característico de ser, que Calvino llama substentia. Por

substentia, Calvino entiende algo distinto de la esencia, y usa al término en

lugar de “persona”. En cuanto a las relaciones de origen, afirma que el

Padre es primero, luego el Hijo procede de Él y el Espíritu emana de ambos.

Se trata de relaciones eternas donde ni el Hijo, ni el Espíritu Santo son


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 19
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

subordinados del Padre. Con respecto a la actividad, refiere que al Espíritu

se le puede atribuir la energía y la eficacia de la acción, Él no dirige una

acción por sí mismo, sino que lleva a cabo la acción del Padre y del Hijo.

[Link]. Reformadores Radicales

[Link].1. Menno Simons. Hace una declaración sencilla de Dios existiendo en tres

personas, y aunque son tres en deidad, voluntad, poder y obras, las

personas divinas son una. Reafirma su fe en el poder y la obra santificadora

del Espíritu. Reconoce que es una enseñanza bíblica, con pleno valor para

su época. El Espíritu continúa convirtiendo a los que se unen a la iglesia.

Estos nacidos de nuevo, por obra del Espíritu, son regenerados en su mente

y son liberados de la cautividad del pecado a través de la Palabra de Dios y

el poder del Espíritu. Refiere que ni el bautismo de agua, ni el bautismo del

Espíritu son la salvación en sí. Son meramente las obras preliminares del

Espíritu de Dios, trayendo a la persona al sitio donde la salvación es posible,

allí donde se puede llegar a desarrollar una vida conforme a Cristo, es decir,

llegar a ser uno con Cristo. El único agente para esta unión (que es llamada

“salvación” o “santificación”) es el Espíritu Santo.

[Link].2. Michael Servet. Explicó que los títulos del Padre, el Verbo y el Espíritu

Santo, se refieren a un solo Dios en tres maneras de actuar en esencia,

modos o manifestaciones. La Palabra es la autocomunicación de Dios su

autoexpresión, que se inició en la creación. La Palabra no es lo mismo que el

Hijo, porque el Hijo se refiere a la Encarnación. El Espíritu Santo es Dios en

actividad, en el ejercicio de su poder. Para él, Sólo hay una hipóstasis de

Dios, no tres. (hipóstasis, es una palabra griega que originalmente

significaba "sustancia o ser", pero los trinitarios la usaban para significar

"persona"). Miguel Servet estuvo dispuesto a utilizar la palabra latina para


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 20
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

"personas", pero sólo en el sentido original de "manifestaciones" o

"disposiciones" (para él, el equivalente de la palabra griega oikonomia).

Como consecuencia de su doctrina, Servet creía que Jesucristo no sólo es el

Hijo de Dios, sino Dios también. Él es la revelación del Padre, la Deidad

total, en carne. (Servet, M. 1932, p. 168)

[Link]. La Reforma en los Siglos XVII, XVIII Y XIX

[Link].1. La Sociedad de Amigos (Los Cuaqueros) George Fox. Su fe en la divinidad

de Cristo o en el misterio de la Trinidad está muy lejos de ser uniforme, y se

limita con frecuencia a la «experiencia interna del Cristo histórico y del

Cristo resucitado que llevan consigo». Aceptan las doctrinas fundamentales

del credo de los apóstoles pero rechazan el término “Trinidad” no las

Escrituras , confiesan la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, la

doctrina de la redención y la salvación por medio de Cristo, y la santificación

de las almas por medio del Espíritu Santo.

[Link].2. El Metodismo. Trinidad es el término que utiliza para transmitir la realidad

de que Dios existe en tres personas; el lenguaje tradicional para estas tres

personas es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estas personas son co-iguales y co-

eternales. Ellos moran uno en el otro. Hay un solo Dios viviente en tres

personas las cuales son de una sustancia. Eso significa que son de una

naturaleza, una esencia, un solo ser.

2.4. LA TRINIDAD DURANTE LOS SIGLOS XVII – XX

2.4.1. LIBERALISMO Y MODERNISMO

El liberalismo niega la Trinidad. El concepto que tienen de Dios varía desde

considerarlo un vago principio del bien que opera en el universo, hasta un padre

amoroso que nunca sería capaz de condenar al hombre a los tormentos eternos.

Para los pasajes de las Escrituras que hablan sobre la deidad de Cristo y del
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 21
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

Espíritu Santo. Dentro de este movimiento se destacaron:

[Link]. Schleiermacher. Niega a la Trinidad, al enseñar que el Espíritu Santo era una

emanación de Cristo y una mera obra espiritual triunfante. Schleiermacher no

tenía ningún interés en ella ya que suponía que nuestra comunión espiritual

con Cristo sería igual sin la doctrina de la Trinidad. Ligada a su indiferencia

hacia la Trinidad está la negación de que Jesucristo sea Dios manifestado en

carne. La importancia de Cristo no reside en su naturaleza divina sino en su

conciencia de lo divino. Jesús, entonces, es el ejemplo a seguir porque

manifestó de modo supremo lo que es vivir con esta sensación constante de

“dependencia absoluta”.

[Link]. Racionalismo. Consideraban al Espíritu Santo como una influencia divina sin

personalidad propia, o cuando más como una manifestación de Dios, pero no

como una persona distinta del Padre celestial. De esta forma, su teología

llegó a ser unitaria en vez de trinitaria.

[Link]. Hegel. Para este pensador, en el cristianismo Dios es el doble movimiento

dialéctico de autoenajenación divina y de vuelta a sí expresada

figuradamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Éste es un movimiento del

surgir momentáneo de la diferenciación como un momento dialéctico de

negación. El Hijo, o segundo momento, no es la inmediatez del primer

momento. Más bien, este segundo momento es un momento de distinción o

diferencia, que desaparece inmediatamente. El Espíritu Santo es esta

desaparición de la diferencia, la superación de la alteridad. Hegel caracteriza

este movimiento global del espíritu, a saber: de diferenciación y de vuelta,

como un movimiento de vida y de amor. Afirma que el Espíritu absoluto es el

Espíritu del mundo (Weltgeist), el único individuo de la historia, al cual está

subordinado el espíritu de cada pueblo (Volkgeist) y a éste cada individuo. De


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 22
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

este modo, Dios, Espíritu del mundo, es el absoluto-humano que domina la

naturaleza: «Si la esencia divina no fuese la esencia del hombre y de la

naturaleza, sería una esencia que no sería nada» (Fabro, s.f.)

Después de la primera guerra mundial, como una reacción contra el fracaso de

las ideas del protestantismo liberal. Se desarrolló:

[Link]. Neo- ortodoxia. Dentro de sus representantes están:

[Link].1. Barth. En cuanto al concepto trinitario expresa: “Dios es el mismo, por

naturaleza y por toda la eternidad, para nosotros que estamos en este

mundo, el solo Dios en tres modos del Ser. El lenguaje de la Iglesia antigua

dice que es un Dios en tres personas y dado el concepto de persona que

sustentaba la antigua Iglesia, esa frase es indiscutible. En el uso latino y

griego “persona” significa exactamente eso que acabo de denominar

diciendo “modo de ser”. Barth no niega la Trinidad de Dios, solo que le

cambia el concepto. Barth la ve como un “modo de ser” desviándose del

significado ‘persona’ que la dogmática bíblica ha explicado, aunque en este

tema habría que también entrar a considerar el concepto de “entidad”

como una opción de explicar mejor este difícil concepto de la revelación

….lo cierto es que Barth se aparta del calificativo personal que tienen el

Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, para explicarlo solo como modos de ser,

yéndose tras el Modalismo, una herejía trinitaria que plantea que Dios es

uno solo y que de acuerdo “al modo” que se revele, entonces es Padre,

Hijo, o Espíritu. Entonces Barth no solo fue neo - ortodoxo, sino también

modalista. (Iglesiando. 2012)

[Link].2. Emil Brunner: «… el hecho de que Dios es Trino y a pesar de todo Uno, se

encuentra por completo fuera del mensaje de la Biblia… A ningún apóstol

se le habría ocurrido pensar que existían las Tres Divinas Personas, cuyas
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 23
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

mutuas relaciones y paradójica unidad estuvieran fuera de nuestra

capacidad de entender…” (Wainwright, A. 2015, p. 22)

[Link].3. Rahner. Su concepto de trinidad resulta “equívoca pues entiende al Logos-

Hijo y al Espíritu como formas o modos de expresión del único ser divino”;

pero en el centro del misterio trinitario y cristológico “no está el Dios uno,

con los tres momentos de su entrega sino la relación interpersonal de

Jesucristo, el Padre y el Espíritu”

[Link]. El pentecostalismo unicitario. También llamado “sólo Jesús” o

“apostólico”, se enseña por la Iglesia Pentecostal Unida. El pentecostalismo

unicitario niega la Trinidad y enseña que Dios se revela por su nombre,

Jesús. Sólo hay un Dios y su nombre es Jesús; sin embargo, se manifiesta

como Padre, Hijo y Espíritu Santo. La declaración doctrinal de los unicitarios

afirma: “El Espíritu Santo no es la tercera persona de la divinidad, sino una

manifestación del Espíritu de Dios y del Cristo resucitado… No hay tres

DIOSES, sino tres manifestaciones del ÚNICO Dios”


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 24
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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católica y de las objeciones de sus adversarios desde el punto de vista bíblico y

patrístico. ApologéticaCató[Link].

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Fabro, C. Hegel, Historia de la Filosofía: Síntesis de un filósofo de gran trascendencia

en el pensamiento de Occidente, valorando las consecuencias de sus obras.

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House, St. Louis. pp. 158-160


“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 25
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”

1 Juan 5:7

Rgonzalo. (2007). HECHOS RELIGIOSOS.

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Tomado de la página: [Link]

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España

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