LA TRINIDAD
PRESENTADO A: Ps. CARLOS NELSON CARDOZO AVELLANEDA.
PRESENTADO POR: SANDRA MILENA CASTRO LEÓN
27 DE JUNIO DE 2019.
SEMINARIO BIBLICO DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS.
TEOLOGÍA PROPIA
BOGOTÁ
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 2
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
TABLA DE CONTENIDO PÁG.
0. INTRODUCCIÓN 3
1. CONCEPTO DE LA TRINIDAD 4
2. RECORRIDO HISTÓRICO SOBRE LA TRINIDAD 9
2.1. LA TRINIDAD EN LA PATRÍSTICA 9
2.2. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA MEDIEVAL ESCOLÁSTICA (590- 1517) 13
2.3. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA DE LA REFORMA 17
2.4. LA TRINIDAD DURANTE LOS SIGLOS XVII - XX 20
3. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 24
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 3
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
0. INTRODUCCIÓN
David Cox expresa que es necesario hacer unas clarificaciones sobre la doctrina de
la Trinidad, y una de ellas, es saber que la palabra “Trinidad” no existe en la Biblia, por
esta razón es mejor decir que la Biblia enseña de Dios que existe en tres personas.
La Trinidad a través de la historia de la Iglesia, ha tenido diversas discusiones y ha
sido vista desde diferentes representaciones de acuerdo a las afirmaciones enseñadas
por la Iglesia primitiva, pero también, con algunas tergiversaciones surgidas por
interpretaciones erradas de la Palabra de Dios.
El propósito de este trabajo es entender o tener una mirada sobre el misterio de la
Trinidad y su recorrido a través de la historia.
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 4
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
1. CONCEPTO DE LA TRINIDAD
ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA “TRINIDAD
La palabra “Trinidad” fue tomado del latino, “trinitas”, para el español. Trinitas
significa “de ser de tres” “teniendo la propiedad de tres a la misma vez”, “tres en
uno”.
CONCEPTUALIZACIÓN
Se debe entender que ninguna doctrina de Dios puede ser entendida completamente
por los seres humanos.
El término “Trinidad” para el Padre, Hijo, y Espíritu Santo, no es actualmente usado en
las Escrituras, y fue utilizado primeramente por Tertuliano en el II siglo (220 d.C.) Su
uso en aquel caso era de representar el concepto de tres en unidad, en uno, y
constituyendo una sola deidad.
La Trinidad se refiere a la comprensión cristiana de Dios como una unidad de
tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Todos son igualmente Dios y así, cada uno
la participación en los atributos divinos de ultimidad, la eternidad y la inmutabilidad,
sin embargo, se distinguen en sus relaciones entre sí y en sus funciones y dentro de la
vida humana y el destino de las criaturas.
Trinidad es el término que designa a un solo Dios en tres personas. Aunque no
es en sí un término bíblico, "la Trinidad" se ha encontrado una designación
conveniente para el que Dios mismo-se revela en las Escrituras como Padre, Hijo y
Espíritu Santo. Significa que dentro de la esencia de uno de la Trinidad, tenemos que
distinguir tres "personas" que no son ni tres dioses, por un lado, ni tres partes o
modos de Dios por el otro.
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 5
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
En representación de Dios como uno solo, las Escrituras también atribuyen
divinidad a Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este argumento quedaría establecido de la
siguiente manera:
1. Dios es uno. La Biblia enseña que no hay más que un solo Dios verdadero; y lo
establece en diversas citas:
Ex. 20:3 Dt. 4:35,39; 6:4 1 Samuel 2:2
2 Samuel 7:22 1 Reyes 8:60 2 Reyes 19:15
Neh. 9:6 Sal 86:10 Isa 44:6-8; 45:22
Jer 10:10 Joel 2:27 Zac 14:9
Jn.12:29; 17:3 Ro. 1:21-23 1 Co. 8:4-6
Gál. 3:20 Efesios 4:6 1 Tim 2:5
Las opciones posibilidades aquí que “Dios es uno” tienen que ver en lo
siguiente:
a. Dios es arriba, mayor, y sobre todo lo que pretende ser dios (mayor que a
los falsos dioses).
Éxodo 15:11 ¿Quién, Señor, se te compara entre los dioses?
¿Quién se te compara en grandeza y santidad?
Tú, hacedor de maravillas,
nos impresionas con tus portentos.
1° Corintios 8:4-6 4
De modo que, en cuanto a comer lo sacrificado a los ídolos,
sabemos que un ídolo no es absolutamente nada, y que hay un
solo Dios. 5 Pues, aunque haya los así llamados dioses, ya sea en
el cielo o en la tierra (y por cierto que hay muchos «dioses» y
muchos «señores»), 6 para nosotros no hay más que un solo Dios,
el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay
más que un solo Señor, es decir, Jesucristo, por quien todo existe
y por medio del cual vivimos.
b. Dios puede ser uno en su Santo ser, en el sentido de ser exclusivo y único en
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 6
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
el universo (no hay otros dioses).
Deuteronomio 4:35 A ti se te ha mostrado todo esto para que sepas que el Señor es
Dios, y que no hay otro fuera de él.
Isaías 44:6 Así dice el Señor, el Señor Todopoderoso,
rey y redentor de Israel:
“Yo soy el primero y el último;
fuera de mí no hay otro dios”
Isaías 45:5-7 Yo soy el Señor, y no hay otro;
fuera de mí no hay ningún Dios.
Aunque tú no me conoces,
te fortaleceré,
para que sepan de oriente a occidente
que no hay ningún otro fuera de mí.
Yo soy el Señor, y no hay ningún otro.
Yo formo la luz y creo las tinieblas,
traigo bienestar y creo calamidad;
Yo, el Señor, hago todas estas cosas.
Dios es una unidad en una forma u otra. (“Yachid” y “Echad”)
Hay dos palabras en hebreo para “uno”, echad, y yachid.
Yachid – Solamente, uno, o uno y nada más. Singularidad absoluta.
Echad – Uno. Un sustantivo que demuestra unidad o la calidad de ser uno mientras
que contiene varias entidades a misma vez. Enfatiza unidad mientras reconoce
diversidad adentro de esta unidad… La frase (como uno) puede refererir a una nación
(Jue. 20:8; 1 Sam. 11:7; Zac. 3:9
Es interesante que Dios escogió la palabra “echad” para Deuteronomio 6:4, y el uso
de esta palabra en otros textos (citados abajo) hablando de una “unidad compuesta.”
No queremos decir que “uno no es uno”, sino “uno compuesto,” mejor dicho
“unidad.” Debemos ver que el lenguaje es suficiente específico para excluir otros
dioses falsos, pero es también suficiente amplio para admitir la trinidad de personas
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 7
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
divinas. Puede significar unidad compuesta o unidad indivisible, y solamente por
contexto se ve cual es cual.
2. El Padre es divino y una persona distinta. La palabra "Padre" se utiliza en las
Escrituras en un doble sentido en relación con la divinidad a veces como
equivalente a Dios, a veces a la primera persona de la Trinidad.
a. Pasajes en "Padre" se utiliza como equivalente a Dios, no implica
distinciones personales. Dt. 32:6; 2 Samuel 7:14; 1 Crónicas 29:10; Sal
89:26; Is. 63:16; Jer. 3:19; Mal 2:10; Mt 6:9; 11:25; Lc. 12:30; Jn.
4:21,23,24; 2 Co 6:18; Fil. 4:20; 1 Juan 2:15,16
b. Los pasajes se aplica a Dios en contraste con Cristo, que denota una
relación especial con Cristo como Hijo, en su oficina de Redentor.
Mt 11:27; [Link] Jn. 5:18-23,26,27; 10:15,30; 17:1; Hch 2:33; Ro. 15:6; 1
Co. 8:6; 15:24; 2 Co. 11:31; Gál. 1:1-4; Ef. 1:2,3; 4:5,6; Fil.1:2 1 Tes.
3:11,13; 2 Tes 2:16; 1 Tim 1:2; 2 Tim 1:2; Tito 1:4; Filemón 1:3 1 P 1:2,3;
2 P. 1:17; 1 Jn 1:3; 1 Jn 4:14; Judas 1:1 El Hijo divino, una persona
distinta del Padre.
c. Cristo pre-existente. Existía como una persona distinta antes de que
él entró en el mundo.
Jn 17:5; 1 Co. 8:56-58; 15:47 Fil. 2:6,7; Col 1:17; 1 Juan 1:1
d. No sólo pre-existente, pero preeminente, sobre todas las cosas, sino
el Padre, co-eterno con el Padre.
Mt 11:27; 28:18; Lc. 20:41-44; Jn. 3:13,31; Hch. 10:36; Ro. 14:9 Ef. 1:20-
22; Fil. 2:9-10; Col. 1:15,17,18 Hebreos 1:6; 1 P. 3:22
e. Creador del universo
Jn. 1:3; Col 1:16 Hebreos 1:2,10
3. El Espíritu Santo es divino y una persona distinta del Padre y del Hijo.
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 8
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
a. El Espíritu Santo es divino. Llamado el Espíritu del Padre, el Espíritu
del Hijo, el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad, el Espíritu de la
vida.
Gen. 1:2; 6:3 Neh. 9:30; Is. 63:10 Ez. 36:27,28; Hch 2:16,17; Joel 2:28;
Mt. 10:20; Lc 12:12; Jn. 15:26; Hch 14:16,17; Rom 8:14; 1 Co. 3:16; Gál
4:6; Ef. 1:13; 1 Tes. 4:8; Hebreos 2:4; 1 P. 1:2
b. Es distinto del Padre y del Hijo, y es personal. El pronombre personal
que se le aplica; actos personales que se le atribuyen.
Mt 3:16-17 28:19 Sr. Lu 1:10-11 3:21,22 JUAN 14:26 15:26 16:13 15:28
13:2,4 Ac Ro 8:26 1 Cor 12:11
c. Conversión, el poder de regeneración que se le atribuyen
Neh. 9:20 Is. 44:3 Ez. 36:26,27; 37:14 Joel 2:28 Mt 3:11 Jn. 3:5,6; Ro 9:31
1Co 6:11 2 Cor 5:5; Gál 4:6 Ef 5:22; Tito 3:5; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:24
4. El Padre, el Hijo y el Espíritu son clasificados juntos, por separado de todos
los demás seres, como divino.
Mt 28:19 Ro 8:9,14-17 2 Cor 13:14 1 Ped 1:02 Judas 1:20,21
En conclusión, las proposiciones que participan en la doctrina son las siguientes:
1. Que Dios es uno, y que no hay sino un solo Dios (Deuteronomio 6:4; 1 Reyes
8:60; Isaías 44:6;. Marcos 12:29, 32; Juan 10:30).
2. Que el Padre es una Divina Persona (hipóstasis, subsistencia, personalidad,
suppositum intellectuale), distinta de la del Hijo y del Espíritu Santo.
3. Que Jesucristo era verdaderamente Dios, y sin embargo era una persona
distinta del Padre y el Espíritu Santo.
4. Que el Espíritu Santo es también una persona divina distinta.
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 9
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
2. RECORRIDO HISTÓRICO SOBRE LA TRINIDAD
2.1. LA TRINIDAD EN LA PATRÍSTICA
2.1.1. PERIODO LOS PADRES APOSTÓLICOS (Siglo I - II)
Durante los inicios de la iglesia se levantaron herejías que negaban la deidad de
Jesucristo, por lo cual, Pablo y Juan refutaron estas posiciones tanto en la
epístolas a los Colosenses como en la 1 carta de Juan. Estas herejías enseñaron
que Cristo era inferior a Dios en su naturaleza, que él era solamente una
emanación de Dios.
[Link]. La Didaché. (65-80 d.C.) Incluía una mención de cómo la fórmula bautismal
trinitaria era utilizada por la iglesia primitiva: “Acerca del bautismo, bautizad
de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el
nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva”.
[Link]. Policarpo de Esmirna. (155 d.C.) En uno de sus Escritos apostólicos expresa
el dogma trinitario: “A Él (Jesucristo) sea la gloria con el Padre y el Espíritu
Santo por los siglos de los siglos. Amén”.
[Link]. San Ireneo de Lyon (140 d.C.- 202 d.C.) En su célebre tratado “Contra las
Herejías” expresa con claridad la fe Trinitaria de la Iglesia en un Solo Dios
Padre, un Solo Señor Jesucristo y en el Espíritu Santo: “Que el Verbo, o sea el
Hijo, ha estado siempre con el Padre, de múltiples maneras lo hemos
demostrado. Y que también su Sabiduría, o sea el Espíritu estaba con El antes
de la creación.” (Ireneo de Lyon, Contra las herejías IV,20,3)
2.1.2. PERIODO DE LOS PADRES APOLOGISTAS (Siglo ó del II - IV)
Luego de las herejías del Gnosticismo que sus raíces son tomadas en el primer
periodo de la iglesia surge la herejía de Arrio quien niega la trinidad y la deidad
de Cristo. Atanasio y Pablo (obispo de Alejandría) defendían las Escrituras y
concluyan la posición bíblica de la Trinidad y la deidad de Cristo en el concilio
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 10
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
de Nicea (325 d.C.)
[Link]. Tertuliano. (160-222 D.C.) Fue el primero que usó el término "Trinidad"
aplicado en referencia a las personas de la Deidad, colocando
consecuentemente al Espíritu en la misma base con el Padre y con el Hijo. En
cierta ocasión Tertuliano se refirió al Espíritu Santo como el "Vicario" de
Cristo. Esta palabra significa "substituto", pero desde entonces ha sido
adoptada por la Iglesia Romana y es usada para el Papa. Hizo mención de la
continua manifestación de los dones del Espíritu.
[Link]. Orígenes (186-253 D. C.) Utiliza frecuentemente el término Trinidad y que el
Hijo procede el Padre, y dado que Dios es eterno, sigue que este acto de
generación es también eterno, por lo que el Hijo no tiene principio y no hubo
un tiempo en que Él no existiera.
[Link]. Justino Mártir(165 d.C.) En su primera apología distingue La Trinidad: “Y
luego demostraremos que con razón honramos también a Jesucristo, que ha
sido nuestro maestro en estas cosas y que para ello nació, el mismo que fue
crucificado bajo Poncio Pilato, procurador que fue de Judea en tiempo de
Tiberio César, que hemos aprendido ser el Hijo del mismo verdadero Dios y a
quien tenemos en segundo lugar, así como al Espíritu profético tenemos en
el tercero.” (Justino Mártir, Apología I, 13,3)
[Link]. Gregorio de Taumaturgo. (213-270 d.C.) Obispo de Neocesarea. Compuso
un breve símbolo de fe que se limita a la trinidad, y dice: “… hay un solo
Espíritu Santo, que tiene su subsistencia de Dios y fue manifestado a los
hombres por el Hijo: imagen del Hijo, Imagen Perfecta del Perfecto, Vida,
Causa de los vivientes, Manantial Sagrado, Santidad que comunica la
santificación, en quien se manifiestan Dios Padre, que está por encima de
todos y en todos, y Dios Hijo, que está a través de todos. Hay una trinidad
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 11
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
perfecta, en gloria y eternidad y majestad que no está dividida, ni separada.”
(Arraiz , J. 2014, P. 200-201)
[Link]. San Dionisio de Alejandría. (siglo IV) Expresaba: “Entendemos la unidad en
la Trinidad sin dividirla, y luego recapitulamos la Trinidad en la unidad sin
disminuirla”. (Sentencias de Dionisio, 17)
Por otro lado, no todos los registros antiguos concuerdan con la ortodoxia.
[Link]. Los Monarquíanos. No aceptaban la Trinidad, una de sus corrientes los
modalistas explicaban que, de acuerdo con la Biblia, estos términos nunca
pretendían hacer distinciones de tres personas eternas dentro de la
naturaleza de Dios, sino que simplemente se referían a modos o
manifestaciones de Dios.
[Link]. Hipólito (Siglo III) Negaba la Trinidad, él es responsable de haber
presentado al Espíritu Santo como una mera fuerza en vez de una persona.
[Link]. Novaciano. A finales del siglo II negó la Trinidad, afirmó que el Espíritu
Santo era inferior a Cristo y Cristo inferior al Padre.
2.1.3. PERIODO DE LOS PADRES DE LA IGLESIA (Siglo IV - VIII)
[Link]. San Basilio de Cesarea. Defiende la doctrina de la Trinidad explicando como
los nombres que atañen al Padre y el Hijo son comunes al Espíritu Santo.
[Link]. El Concilio de Nicea. En el año 325 D. C. en su Credo original solamente
declaró: "Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso… Creo en un solo
Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los
siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo
fue hecho… Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede
del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y
gloria, y que habló por los profetas...”
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 12
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
[Link]. San Agustín (354- 430 d.C.) Manifestó este concepto en 7 declaraciones: a)
El Padre es Dios. b) El Hijo es Dios. c) El Espíritu Santo es Dios. d) El Padre no
es el Hijo. e) El hijo no es el Espíritu Santo. f) El Espíritu Santo no es el Padre.
g) Hay nada más que un Dios. De contemplar estas declaraciones, salió el
“Scutum Fidei” que es el escudo de la trinidad (forma gráfica de la trinidad).
[Link]. Macedonio. Obispo de Constantinopla entre 341-360 d.C. negó la Trinidad
al destacarse entre los que negaban la deidad del Espíritu. Enseñaba que el
Espíritu Santo era inferior y subordinado tanto al Padre como al Hijo, y lo
consideraba un mensajero o ministro, mantenía que el Espíritu Santo era un
asistente y sirviente de la Deidad con la posición de un ángel. Además, decía
que el Espíritu estaba al mismo nivel que los ángeles, que eran mensajeros de
Dios. El Espíritu quedaba así reducido a la calidad de un ser creado. Los
seguidores de Macedonio, a los que a menudo se les llamaba lo macedonios
o pneumatomaquianos (lit. «luchadores contra el Espíritu»), generalmente
enseñaban, como Arrio, que el Padre creó al Hijo y que el Hijo, a su vez, creó
al Espíritu Santo. Por consiguiente, un ser creado, o sea, una criatura, no
puede ser Dios.
[Link]. El Concilio de Alejandría (362 D.C.). en éste, trataron en parte de la doctrina
del Espíritu Santo. La posición ortodoxa que mantenía que el Espíritu era de
la misma sustancia del Padre y el Hijo, fue apoyada. Arrio, además de sus
ideas confusas concernientes a la deidad de Cristo, había declarado que el
Espíritu Santo era meramente un ser creado, enseñaba que el Hijo fue el
primer ser creado por el Padre y que el Espíritu Santo fue la primera criatura
que engendró el Hijo.
[Link]. Atanasio (296-373). Defendió su fe contra estos dos opositores: Macedonio
y Arrio. En su carta I a Serapión, escribió: “Nuestra fe es ésta: la Trinidad
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 13
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
santa y perfecta, que se distingue en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu
Santo, no tiene nada extraño a sí misma ni añadido de fuera, ni está
constituida por el Creador y las criaturas, sino que es toda Ella potencia
creadora y fuerza operativa. Una sola es su naturaleza, idéntica a sí misma;
uno solo el principio activo, una sola la operación. En efecto, el Padre realiza
todas las cosas por el Verbo en el Espíritu Santo; de este modo se conserva
intacta la unidad de la santa Trinidad. Por eso en la Iglesia se predica un solo
Dios que está por encima de todas las cosas, que actúa por medio de todo y
está en todas las cosas (cfr. Ef 4,6). Está por encima de todas las cosas
ciertamente como Padre, principio y origen.
Luego, viene una época en que los emperadores bizantinos realizaban sus
últimos y desesperados intentos de reunificar la cristiandad, apareció de súbito un
nuevo enemigo en el horizonte oriental: el Islam.
[Link]. El Islam. niega la Trinidad y por lo tanto, dice que el Espíritu Santo es una
fuerza, una presencia que no tiene consciencia de sí mismo.
2.2. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA MEDIEVAL ESCOLÁSTICA (590 – 1517)
2.2.1. Siglo IX al XI
[Link]. El sínodo de Aquisgrán. (809 d.C.) Insertó la cláusula filioqué («y el Hijo») en
el credo niceno para que dijera que el Espíritu Santo procede tanto del Padre
como del Hijo. Agustín enseñaba esta «doble procedencia» del Espíritu, pero
el concepto no se abrió paso hasta los credos ecuménicos. Parece que antes
del sínodo de Aquea se había repetido el credo niceno en el concilio de
Toledo, España, en el 589 d.C. Sin embargo, «es sin duda el Papa Gregorio
(590-604 d.C), quien consiguió la adhesión final de la iglesia latina
[occidental] a la doctrina agustiniana de la procedencia». Pero
«probablemente Roma no aceptó la añadidura en el credo oriental hasta la
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 14
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
ruptura final con Constantinopla (1054 d.C.)»
[Link]. Focio. Negaba la Trinidad y en el siglo IX, este patriarca de Constantinopla,
acusó a Roma de haber corrompido la fe porque enseñaba, y rezaba en el
Credo, que el Espíritu Santo procede del Padre “y del Hijo” ( Filioque ).
[Link]. San Anselmo. En su escrito el Monologion, Anselmo busca expresar su fe de
manera racional para hacerla accesible a todo cristiano. El c. 49 se titula: "El
Espíritu eminente se ama". Antes (c. 48), había mostrado que el Padre es
memoria y el Hijo inteligencia. Estamos en la Trinidad psicológica (memoria,
inteligencia, voluntad o amor). Ahora, desde el c. 49, Anselmo va a dedicarse
a presentar el amor en la Trinidad porque es evidente que el Espíritu
eminente se ama a sí mismo. En la tesis del c. 50 refiere que este amor
procede por igual del Padre y del Hijo. Anselmo pone el amor como
consecuencia de la memoria y de la inteligencia y no como causa precedente
porque no se puede amar cosa alguna si primero no se acuerda de ella, ni la
entiende. El amor procede entonces del Padre y del Hijo Pero cada uno se
ama (diligere) de un amor igual (c. 51). Por eso, el amor es tan grande como
lo es el Espíritu eminente (c. 52), y se puede decir que "el mismo amor es lo
mismo que lo que es el Espíritu eminente y, sin embargo él mismo es Espíritu
único con el Padre y el Hijo". Pedro Abelardo: Creó el método escolástico de
la quaestio, un problema dialecticum, con su obra Sic et non. Fundamentó las
personas trinitarias en la distinción de sus atributos: el Padre potencia, el Hijo
o Verbo sabiduría, el Espíritu Santo caridad; pero el Padre y el Espíritu Santo
son también sabiduría, y el Padre y el Hijo caridad. El Padre generó al Hijo,
pero el Espíritu Santo es procesión del Padre y del Hijo. La divina potencia es
la sustancia de la divina sabiduría. Padre, Hijo y Espíritu Santo son una única
esencia, pero distintos por sus atributos personales. (Rgonzalo, 2007).
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 15
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
[Link]. San Bernardo. Interpretó omnipotencia en el Padre, semi potencia en el Hijo,
y no potencia en el Espíritu Santo.
[Link]. Miguel Cerulario. En el siglo XI, este patriarca, renovó las acusaciones de
Focio y fue excomulgado.
2.2.2. Siglo XII
La Teología posterior no añadió esencialmente nada a la doctrina de la Trinidad.
Lo que si hubo fueron desviaciones, con las consiguientes reformulaciones de la
verdad.
[Link]. Roscelino. “Aplicó la teoría nominalista, según la cual, las verdades
universales son meramente concepciones subjetivas de la Trinidad, buscando
así evitar la dificultad de combinar la unidad numérica con la distinción de
Personas en Dios. Él consideraba las tres Personas de la Deidad como tres
individualidades esencialmente diferentes, de las que podría decirse que son
una, genéricamente y solamente de nombre. Su unidad es meramente una
unidad de voluntad y de poder. Anselmo correctamente planteó que dicha
posición conduce, lógicamente, a un triteísmo, y enfatizó el hecho de que las
concepciones universales presentan la verdad y la realidad” (Berkhof. 1969,
p. 120)
[Link]. Gilberto de Poitiers. Su interpretación fue desde el punto de vista de un
racionalismo moderado de tipo aristotélico; el cual sustenta que: “lo universal
tiene su existencia en lo particular. Él distinguía entre Dios y la divina
“esencia”, y comparaba su relación con aquella entre la humanidad y los
hombres concretos. La divina esencia no es Dios sino una forma de Dios, o
aquello que hace que Dios, sea Dios. Esta esencia o forma es común a las tres
Personas, y en este respecto ellas son una. Como resultado de esta distinción
se le acusó de enseñar tetrateísmo. (Berkhof. 1969, p. 120-121)
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 16
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
[Link]. Abelardo (1079-1142). Fue acusado de sabelianismo. “Al parecer, identifica
a las tres Personas en el Ser divino con los atributos de poder, sabiduría y
bondad. El nombre Padre representa poder, el Hijo sabiduría, y el Espíritu
Santo bondad. Aún cuando también usa expresiones que parecen implicar
que las distinciones dentro de la Deidad son distinciones personales reales,
en realidad, utiliza ilustraciones que apuntan claramente en la dirección del
modalismo.
2.2.3. Siglo XIII (apogeo de la escolástica)
[Link]. Tomás de Aquino. Podemos encontrar la representación característica de la
doctrina de la Trinidad, y ésta fue la concepción predominante de la Iglesia
de aquél entonces. Para él, los tres es el mismo Dios. El Espíritu Santo es una
persona divina, igual en dignidad al Padre y al Hijo, y es, quien mueve a las
criaturas para que lleguen a Dios. (Elders, s.f., p. 332-331)
2.2.4. Siglo XIV
[Link]. Juan Duns Escoto. Describe la doctrina trinitaria viendo al Padre, como la
persona que tiene memoria perfecta, es decir, que tiene una inteligencia a la
cual está presente la esencia divina en razón de objeto inteligible en acto.
Con esta memoria el Padre puede tanto «obrar» simplemente, como
«producir»; si bien el simple obrar (operari) tiene cierta prioridad sobre el
producir (producere=dicere). Por eso, en el primer signo mental se ha de
comprender que el Padre es plenamente feliz en la inteligencia y amor de su
esencia infinitamente perfecta y amable. Pero, ulteriormente el Padre, por su
memoria, produce la noticia adecuada a la esencia y como ésta es infinita,
produce una persona formalmente infinita y subsistente, el Hijo. Al cual
comunica la voluntad en acto radical que aún no ha producido un término
adecuado. Con esta voluntad ambas personas aman a la esencia como objeto
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 17
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
infinitamente amable; con lo cual son real y perfectamente felices. Y, además,
con esta voluntad, idéntica en Padre e Hijo, producen un amor adecuado a la
esencia infinitamente amable: producen un amor infinito, espiran una persona
formalmente infinita, Dios por identidad. En este proceso se ve claro que el
Padre engendra al Hijo y ambos espiran al Amor-Espíritu, no para cumplir un
defecto, ni para conseguir mayor perfección y felicidad, sino para comunicar
su plenitud a otros en infinita liberalidad. Además, El Padre, en la plenitud de
su liberalidad y generosidad, da vida al Hijo, y ambos, en el desbordamiento
de su liberalidad, dan vida al Espíritu Santo.
Después de este período se da la conquista de Constantinopla por los turcos
efectuada en 1453, los subyugados cristianos orientales no tenían ningún medio de
resistencia abierta y se vieron obligados a adaptar su vida religiosa y cultural a
condiciones adversas.
2.3. LA TRINIDAD EN LA ÉPOCA DE LA REFORMA
En el siglo XVI, vienen los socinianos que niegan la Trinidad, ellos conservaban
como rasgo principal la negación de la naturaleza divina de nuestro Señor con la
creencia de que fue un hombre típico y único, que mostró sin precedentes esas
características elevadas de la naturaleza humana que la convierten en una sombra
de la naturaleza divina y que hicieron que fuera llamado el Hijo de Dios, también
alegaban que el Espíritu Santo era una posesión natural del hombre que le
permite alcanzar “vistazos de comprensión” en las Escrituras. Ante estas
declaraciones la iglesia también expuso las tesis bíblicas y condeno a los gestores
a la hoguera.
2.3.1. LA REFORMA EN EL SIGLO XVI
Dentro de los reformadores del siglo XVI se encuentran los magisteriales y los
radicales Nos detendremos primeramente en los reformadores magisteriales:
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 18
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
Lutero, Zwinglio y Calvino, quienes lideraron las principales corrientes de la
reforma continental, luego, algunos representantes de la reforma radical.
[Link]. Reformadores Magisteriales.
[Link].1. Martín Lutero. Es Trinitario refiere que Dios Padre y Dios Hijo son
simplemente caras de la misma persona, sino que son dos personas
diferentes. Asimismo, cree que el Espíritu Santo procede tanto del Padre
como del Hijo. Afirma que la comprensión de la deidad está más allá de lo
que puede alcanzar la mente humana. Sólo el Espíritu puede investigar y
conocer las cosas profundas de Dios. A su vez, solo él puede revelárnoslas a
los humanos a través de las escrituras. Lutero sostiene que el Espíritu, es
Dios eterno y todopoderoso, igual en poder y eternidad que el Padre y el
Hijo, y además añade que es quien nos da vida. Afirma que el Espíritu nos
es canalizado exclusivamente a través de las estructuras sacramentales de la
Iglesia y por medio de las Escrituras, rechazando las pretensiones de
algunos a revelaciones privadas.
[Link].2. Ulrico Zwinglio. Es fiel a la fórmula niceno-constantinopolitana: “Hay un
Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas, pero son un ser singular. Zwinglio
enfatiza la relación cercana entre el Espíritu y Cristo, y que junto con el
Padre, crean y sostienen todas las cosas.
[Link].3. Juan Calvino. Enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo constituyen un
Dios. No obstante, el Hijo no es el Padre y el Espíritu no es el Hijo. Cada
uno posee un modo característico de ser, que Calvino llama substentia. Por
substentia, Calvino entiende algo distinto de la esencia, y usa al término en
lugar de “persona”. En cuanto a las relaciones de origen, afirma que el
Padre es primero, luego el Hijo procede de Él y el Espíritu emana de ambos.
Se trata de relaciones eternas donde ni el Hijo, ni el Espíritu Santo son
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 19
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
subordinados del Padre. Con respecto a la actividad, refiere que al Espíritu
se le puede atribuir la energía y la eficacia de la acción, Él no dirige una
acción por sí mismo, sino que lleva a cabo la acción del Padre y del Hijo.
[Link]. Reformadores Radicales
[Link].1. Menno Simons. Hace una declaración sencilla de Dios existiendo en tres
personas, y aunque son tres en deidad, voluntad, poder y obras, las
personas divinas son una. Reafirma su fe en el poder y la obra santificadora
del Espíritu. Reconoce que es una enseñanza bíblica, con pleno valor para
su época. El Espíritu continúa convirtiendo a los que se unen a la iglesia.
Estos nacidos de nuevo, por obra del Espíritu, son regenerados en su mente
y son liberados de la cautividad del pecado a través de la Palabra de Dios y
el poder del Espíritu. Refiere que ni el bautismo de agua, ni el bautismo del
Espíritu son la salvación en sí. Son meramente las obras preliminares del
Espíritu de Dios, trayendo a la persona al sitio donde la salvación es posible,
allí donde se puede llegar a desarrollar una vida conforme a Cristo, es decir,
llegar a ser uno con Cristo. El único agente para esta unión (que es llamada
“salvación” o “santificación”) es el Espíritu Santo.
[Link].2. Michael Servet. Explicó que los títulos del Padre, el Verbo y el Espíritu
Santo, se refieren a un solo Dios en tres maneras de actuar en esencia,
modos o manifestaciones. La Palabra es la autocomunicación de Dios su
autoexpresión, que se inició en la creación. La Palabra no es lo mismo que el
Hijo, porque el Hijo se refiere a la Encarnación. El Espíritu Santo es Dios en
actividad, en el ejercicio de su poder. Para él, Sólo hay una hipóstasis de
Dios, no tres. (hipóstasis, es una palabra griega que originalmente
significaba "sustancia o ser", pero los trinitarios la usaban para significar
"persona"). Miguel Servet estuvo dispuesto a utilizar la palabra latina para
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 20
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
"personas", pero sólo en el sentido original de "manifestaciones" o
"disposiciones" (para él, el equivalente de la palabra griega oikonomia).
Como consecuencia de su doctrina, Servet creía que Jesucristo no sólo es el
Hijo de Dios, sino Dios también. Él es la revelación del Padre, la Deidad
total, en carne. (Servet, M. 1932, p. 168)
[Link]. La Reforma en los Siglos XVII, XVIII Y XIX
[Link].1. La Sociedad de Amigos (Los Cuaqueros) George Fox. Su fe en la divinidad
de Cristo o en el misterio de la Trinidad está muy lejos de ser uniforme, y se
limita con frecuencia a la «experiencia interna del Cristo histórico y del
Cristo resucitado que llevan consigo». Aceptan las doctrinas fundamentales
del credo de los apóstoles pero rechazan el término “Trinidad” no las
Escrituras , confiesan la divinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, la
doctrina de la redención y la salvación por medio de Cristo, y la santificación
de las almas por medio del Espíritu Santo.
[Link].2. El Metodismo. Trinidad es el término que utiliza para transmitir la realidad
de que Dios existe en tres personas; el lenguaje tradicional para estas tres
personas es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Estas personas son co-iguales y co-
eternales. Ellos moran uno en el otro. Hay un solo Dios viviente en tres
personas las cuales son de una sustancia. Eso significa que son de una
naturaleza, una esencia, un solo ser.
2.4. LA TRINIDAD DURANTE LOS SIGLOS XVII – XX
2.4.1. LIBERALISMO Y MODERNISMO
El liberalismo niega la Trinidad. El concepto que tienen de Dios varía desde
considerarlo un vago principio del bien que opera en el universo, hasta un padre
amoroso que nunca sería capaz de condenar al hombre a los tormentos eternos.
Para los pasajes de las Escrituras que hablan sobre la deidad de Cristo y del
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 21
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
Espíritu Santo. Dentro de este movimiento se destacaron:
[Link]. Schleiermacher. Niega a la Trinidad, al enseñar que el Espíritu Santo era una
emanación de Cristo y una mera obra espiritual triunfante. Schleiermacher no
tenía ningún interés en ella ya que suponía que nuestra comunión espiritual
con Cristo sería igual sin la doctrina de la Trinidad. Ligada a su indiferencia
hacia la Trinidad está la negación de que Jesucristo sea Dios manifestado en
carne. La importancia de Cristo no reside en su naturaleza divina sino en su
conciencia de lo divino. Jesús, entonces, es el ejemplo a seguir porque
manifestó de modo supremo lo que es vivir con esta sensación constante de
“dependencia absoluta”.
[Link]. Racionalismo. Consideraban al Espíritu Santo como una influencia divina sin
personalidad propia, o cuando más como una manifestación de Dios, pero no
como una persona distinta del Padre celestial. De esta forma, su teología
llegó a ser unitaria en vez de trinitaria.
[Link]. Hegel. Para este pensador, en el cristianismo Dios es el doble movimiento
dialéctico de autoenajenación divina y de vuelta a sí expresada
figuradamente como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Éste es un movimiento del
surgir momentáneo de la diferenciación como un momento dialéctico de
negación. El Hijo, o segundo momento, no es la inmediatez del primer
momento. Más bien, este segundo momento es un momento de distinción o
diferencia, que desaparece inmediatamente. El Espíritu Santo es esta
desaparición de la diferencia, la superación de la alteridad. Hegel caracteriza
este movimiento global del espíritu, a saber: de diferenciación y de vuelta,
como un movimiento de vida y de amor. Afirma que el Espíritu absoluto es el
Espíritu del mundo (Weltgeist), el único individuo de la historia, al cual está
subordinado el espíritu de cada pueblo (Volkgeist) y a éste cada individuo. De
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 22
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
este modo, Dios, Espíritu del mundo, es el absoluto-humano que domina la
naturaleza: «Si la esencia divina no fuese la esencia del hombre y de la
naturaleza, sería una esencia que no sería nada» (Fabro, s.f.)
Después de la primera guerra mundial, como una reacción contra el fracaso de
las ideas del protestantismo liberal. Se desarrolló:
[Link]. Neo- ortodoxia. Dentro de sus representantes están:
[Link].1. Barth. En cuanto al concepto trinitario expresa: “Dios es el mismo, por
naturaleza y por toda la eternidad, para nosotros que estamos en este
mundo, el solo Dios en tres modos del Ser. El lenguaje de la Iglesia antigua
dice que es un Dios en tres personas y dado el concepto de persona que
sustentaba la antigua Iglesia, esa frase es indiscutible. En el uso latino y
griego “persona” significa exactamente eso que acabo de denominar
diciendo “modo de ser”. Barth no niega la Trinidad de Dios, solo que le
cambia el concepto. Barth la ve como un “modo de ser” desviándose del
significado ‘persona’ que la dogmática bíblica ha explicado, aunque en este
tema habría que también entrar a considerar el concepto de “entidad”
como una opción de explicar mejor este difícil concepto de la revelación
….lo cierto es que Barth se aparta del calificativo personal que tienen el
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, para explicarlo solo como modos de ser,
yéndose tras el Modalismo, una herejía trinitaria que plantea que Dios es
uno solo y que de acuerdo “al modo” que se revele, entonces es Padre,
Hijo, o Espíritu. Entonces Barth no solo fue neo - ortodoxo, sino también
modalista. (Iglesiando. 2012)
[Link].2. Emil Brunner: «… el hecho de que Dios es Trino y a pesar de todo Uno, se
encuentra por completo fuera del mensaje de la Biblia… A ningún apóstol
se le habría ocurrido pensar que existían las Tres Divinas Personas, cuyas
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 23
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
mutuas relaciones y paradójica unidad estuvieran fuera de nuestra
capacidad de entender…” (Wainwright, A. 2015, p. 22)
[Link].3. Rahner. Su concepto de trinidad resulta “equívoca pues entiende al Logos-
Hijo y al Espíritu como formas o modos de expresión del único ser divino”;
pero en el centro del misterio trinitario y cristológico “no está el Dios uno,
con los tres momentos de su entrega sino la relación interpersonal de
Jesucristo, el Padre y el Espíritu”
[Link]. El pentecostalismo unicitario. También llamado “sólo Jesús” o
“apostólico”, se enseña por la Iglesia Pentecostal Unida. El pentecostalismo
unicitario niega la Trinidad y enseña que Dios se revela por su nombre,
Jesús. Sólo hay un Dios y su nombre es Jesús; sin embargo, se manifiesta
como Padre, Hijo y Espíritu Santo. La declaración doctrinal de los unicitarios
afirma: “El Espíritu Santo no es la tercera persona de la divinidad, sino una
manifestación del Espíritu de Dios y del Cristo resucitado… No hay tres
DIOSES, sino tres manifestaciones del ÚNICO Dios”
“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 24
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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“Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: 25
el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.”
1 Juan 5:7
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Tomado de la página: [Link]
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