TEXTO ENSAYÍSTICO
LA EVALUACION FORMATIVA
INTRODUCCION
La idea de evaluación ha evolucionado significativamente en
Latinoamérica y en los últimos tiempos en nuestro país. Ha pasado de
comprenderse como una práctica centrada en la enseñanza, que calificaba lo
correcto y lo incorrecto, y que se situaba únicamente al final del proceso
(tradicional), a ser entendida como una práctica centrada en el aprendizaje del
estudiante, que lo retroalimenta oportunamente con respecto a sus progresos
durante todo el proceso de enseñanza y aprendizaje. La evaluación, entonces,
diagnostica, retroalimenta y posibilita acciones para el progreso del aprendizaje
de los estudiantes. Es entonces, que en la actualidad se habla mucho de la
evaluación formativa como uno de los modelos más eficaces para el logros de
los aprendizaje y eso está plasmado en el nuevo currículo nacional de educación
básica de nuestro país que tiene como enfoque de evaluación a la evaluación
formativa que no es más que la complementación de la evaluación sumativa y
la evaluación progresiva, en el cual los docentes debemos comprender bien este
concepto para poder desarrollarla en nuestra practica pedagógica en el aula.
TESIS
En ese sentido la evaluación formativa es entonces una de las más eficaces e
integrales que favorecen la mejora de los aprendizajes ya que sitúa al estudiante
como principal ente que participara activamente en este proceso retroalimentada
oportuna y eficientemente por el docente para el logro de las metas trazadas.
CUERPO
La evaluación formativa es un proceso en el cual profesores y estudiantes
comparten metas de aprendizaje y evalúan constantemente sus avances en
relación a estos objetivos. Esto se hace con el propósito de determinar la mejor
forma de continuar el proceso de enseñanza y aprendizaje según las
necesidades de cada curso. El enfoque de evaluación formativa considera la
evaluación como parte del trabajo cotidiano del aula y la utiliza para orientar este
proceso y tomar decisiones oportunas que den más y mejores frutos a los
estudiantes, (Guía de evaluación formativa capítulo 1 pág. 11).
Sadler (1989) aportó el modelo más aceptado de la evaluación formativa. Este
autor indicó que es insuficiente que los maestros simplemente den una
retroalimentación respecto de si las respuestas son correctas o incorrectas. En
vez de ello, para facilitar el aprendizaje, es igualmente importante que la
retroalimentación esté vinculada explícitamente a criterios claros de desempeño
y que se proporcione a los estudiantes estrategias de mejoramiento. Este modelo
de evaluación formativa fue explicado más ampliamente en un reporte reciente
de Atkin, Black, y Coffey (2001) sobre evaluación en ciencias en el aula. Estos
autores construyen el proceso de evaluación del aprendizaje con estas
preguntas clave:
• ¿Adónde tratas de ir?
• ¿Dónde estás ahora?
• ¿Cómo puedes llegar ahí?
Este modelo de evaluación formativa es más que una etapa de recolección de
datos. Es un modelo para el aprendizaje que corresponde directamente a la Zona
de Desarrollo Próximo (ZDP) y a la teoría sociocultural del aprendizaje.
Tal como lo visualizó Vygotsky (1978), la Zona de Desarrollo Próximo es la
región, en un continuo imaginario de aprendizaje, entre lo que un niño puede
hacer de manera independiente y lo que ese mismo niño puede hacer si lo
ayudan. Para ello debemos conocer primero que es lo que se va a evaluar, para
que se va a evaluar y como se va a evaluar, lo cual se encuentra detallado en el
capítulo VII del currículo nacional (pág. 178).
El modelo de evaluación formativa planteada por Sadler (1989), requiere que el
maestro y el estudiante tengan una comprensión compartida de los objetivos del
aprendizaje. En la teoría cognitiva, las metas deben definirse explícitamente y
ser visibles para los estudiantes. En la teoría sociocultural, una comprensión del
objetivo se construye conjuntamente mientras el estudiante recibe ayuda para
mejorar su desempeño. Cuando los maestros ayudan a los estudiantes a
entender e internalizar los estándares de excelencia de una disciplina —es decir,
aquello que hace que un trabajo de historia o una explicación matemática sean
buenos— les ayudan a desarrollar la conciencia meta cognitiva de aquello a lo
que necesitan prestar atención mientras escriben o resuelven un problema.
Ciertamente, aprender las normas y formas de una disciplina es parte del
aprendizaje de ésta, y no sólo un medio para sistematizar o justificar la
calificación. Por otra parte, no es probable que los estudiantes lleguen a entender
qué significan los estándares de excelencia simplemente porque el maestro
coloque en la pared las guías de calificación, aunque éstas pueden ser un punto
de referencia útil. Más bien, los estudiantes desarrollan la comprensión de las
expectativas por medio de la retroalimentación y de las autoevaluaciones,
gracias a las cuales los criterios se vinculan directamente a sus propios
esfuerzos de aprendizaje.
Black, P., & Wiliam, D. (2006). Inside the back box: Lansing standards through
classroom assessment. Granada Learning. Manifiesta en su estudio que uno de
los aspectos más efectivos para la mejora de los aprendizajes es el uso de las
evaluaciones formativas. También existe consenso en que estas evaluaciones
juegan un rol clave para potenciar un aprendizaje profundo a nivel cognitivo,
interpersonal e intrapersonal.
Así también, la evaluación formativa es uno de los componentes de un sistema
balanceado de evaluaciones de aprendizaje que entrega información en tiempo
real, mientras está ocurriendo el proceso de aprendizaje, por lo que su propósito
principal es informar, no calificar o catalogar. Así, el profesor puede monitorear
el aprendizaje e identificar a aquellos estudiantes que necesitan más ayuda.
Un análisis fundamental de Black y Wiliam (1998), que marcó un hito, descubrió
que los esfuerzos orientados a mejorar la evaluación formativa producían
beneficios mayores a la mitad de una desviación estándar. En otras palabras, la
evaluación formativa, eficazmente implementada, puede hacer tanto o más para
mejorar la realización y los logros que cualquiera de las intervenciones más
poderosas de la enseñanza, como la enseñanza intensiva de Lectura, las clases
particulares y otras parecidas.
Las pruebas tradicionales a menudo dirigían erradamente la enseñanza cuando
se centraban en lo que era más fácil de medir en vez de centrarse en lo que era
importante aprender. La enseñanza en clase debe ocupar a los estudiantes en
actividades de aprendizaje, las cuales sean lo más directamente posible
ejemplos de los objetivos reales del aprendizaje. Si queremos que los
estudiantes sean capaces de leer libros, periódicos y poemas, ellos deben en
realidad hacer eso, por lo que no hay que darles materiales abreviados y
simulados, excepto cuando queramos adaptarlos a su edad. De igual modo, en
Ciencias, si queremos que los estudiantes sean capaces de razonar y usar el
conocimiento científico, entonces debemos darles la oportunidad de explicarse
cómo funcionan las cosas, realizando investigaciones y elaborando
explicaciones con sus propias palabras, para que así conecten sus experiencias
con las teorías del libro de texto. La evaluación, entonces, debe realizarse como
parte de estas actividades de aprendizaje significativo. Si los estudiantes realizan
un proyecto de investigación en Historia o muestran a la clase cómo resolvieron
un problema de Matemáticas, entonces la tarea de la enseñanza es la labor de
la evaluación.
El currículo nacional que es el documento nacional que orienta la política
educativa en nuestro país que entra en vigencia a partir del 2017 que se
comenzó a implementarse, lo cual en su capítulo VII contempla las orientaciones
de la evaluación formativa y desde entonces todos los docentes debemos
conocerla y aplicarla en nuestra practica pedagógica y esto implica conocer a
detalle las definiciones clave que esta contempla ( competencias, capacidades,
estándares de aprendizaje y los desempeños, así como las evidencias de
aprendizaje, los criterios de evaluación y la retroalimentación que se debe brindar
a los estudiantes en sus diferentes tipos ya sea oral o escrita.(guía del kit de
evaluación de educación primaria MINEDU Lima Perú) y la pirámide de la
retroalimentación de Daniel Wilson (traducido al español por Patricia León
Agustí, Constanza Hazelwood y María Ximena Barrera)
Es entonces que la política pedagógica de nuestro país, expresada en el
Reglamento de la Ley General de Educación, la evaluación es un proceso
permanente de comunicación y reflexión sobre los resultados de los aprendizajes
de los estudiantes. Este proceso se considera formativo, integral y continuo, y
busca identificar los avances, dificultades y logros de los estudiantes con el fin
de brindarles el apoyo pedagógico que necesiten para mejorar. Asimismo, en
base al Reglamento el objeto de evaluación son las competencias del Currículo
Nacional de la Educación Básica, que se evalúan mediante criterios, niveles de
logro, así como técnicas e instrumentos que recogen información para tomar
decisiones que retroalimenten al estudiante y a los propios procesos
pedagógicos. Así, la evaluación cumple un papel no solo para certificar qué sabe
un estudiante, sino también para impulsar la mejora de los resultados educativos
y de la práctica docente. Este enfoque es válido para todas las modalidades y
niveles de la Educación Básica.
CONCLUSION
Entonces podemos afirmar que la evaluación formativa es una evaluación eficaz
y que está al servicio del aprendizaje, pues es utilizada como una herramienta
para aprender porque fomenta el rol activo del estudiante a través de la
retroalimentación efectiva, la evaluación entre pares y la autoevaluación. En este
sentido, todos los actores de una clase son parte y protagonistas de este proceso
de evaluación y todos tienen las mismas oportunidades de aprender, pero
también de enseñar, además nos permite conocer donde se encuentran
nuestros estudiantes, hacia donde vamos y cómo podemos avanzar ya que nos
ayuda a tomar decisiones oportunas para mejorar los aprendizajes.
También podemos afirmar que la retroalimentación es un aspecto básico e
importante en la evaluación formativa ya que permite orientar de manera eficaz
al logro de las metas trazadas.
BIBLIOGRAFIA
Sadler, D. R. (1989). Formative Assessment and the Design of Instructional
Systems. Modelo de evaluación formativa.
Guía de Evaluación Formativa. Agencia de Calidad de la Educación Santiago
de Chile 2016.
Atkin, Black, y Coffey (2001).
Lev Vygotsky (1978), la Zona de Desarrollo Próximo.
Black, P., & Wiliam, D. (2006). Inside the back box: Lansing standards through
classroom assessment. Granada Learning. Explica el modelo de evaluación
formativa.
Ley Nro. 28044, ley general de educación artículo 30.
Resolución Ministerial N° 281-2016-MINEDU, Currículo Nacional de
Educación Básica, capitulo VII.
Kit de evaluación, Manual de uso para el docente, retroalimentación.
La pirámide de la retroalimentación de Daniel Wilson (traducido al español
por Patricia León Agustí, Constanza Hazelwood y María Ximena Barrera).
RVM 025-2019 MINEDU, Disposiciones Generales.