Verbo
Verbo
Categorías gramaticales
Verbos
Perífrasis: verbo conjugado y verbo no personal
Las perífrasis verbales son construcciones de un verbo auxiliar en forma personal + nexos (opcional) +
verbo principal en infinitivo, gerundio o participio
Las perífrasis verbales se clasifican en dos grandes grupos: ASPECTUALES y MODALES, con varias
categorías en cada uno:
Las Perífrasis Aspectuales nos informan sobre el estado de desarrollo de una acción.
Estas perífrasis pueden indicar diferentes estados como son: acción a punto de empezar, acción en
desarrollo, acción acabada, etc. y que dan lugar a los subtipos que veremos a continuación.
Aspectuales Ingresivas: indican que una acción que está a punto de comenzar
Estar a punto de + infinitivo → el partido está a punto de empezar
Ir a + infinitivo → voy a estudiar el examen de la semana que viene
Pasar a + infinitivo → paso a presentarles a nuestros invitados
Estar para + infinitivo → está para llover
Las Perífrasis Modales nos informan sobre la actitud del hablante ante la acción.
Las Perífrasis Modales se clasifican en los siguientes tipos según la actitud del hablante:
Nótese la equivalencia de los Modos Verbales con los tipos de perífrasis modales que acabamos de
ver:
Imperativo: indica obligación → equivale a las P. Modales de Obligación
Indicativo: indica acción real o no → equivale a las P. Modales de Posibilidad
Subjuntivo: indica duda o hecho no real → equivale a las P. Modales de Duda
Tiempos verbales simples y compuestos
Formas verbales simples: son aquellos tiempos que designan acciones inacabadas y constan de una
sola forma verbal
Formas verbales compuestas: es la forma verbal que consta del verbo auxiliar haber y el participio del
verbo conjugado
Se puede sustituir siempre por los pronombres lo, la, los, las:
Julio César derrotó a los galos → Julio César los derrotó
He aprobado el examen → Lo he aprobado
Los Verbos Transitivos son verbos que pueden tener Complemento Directo (C.D.).
Ejemplos de Verbos y Oraciones Transitivas (el C.D. en negrita):
Comprar: Juan compra comida
Coger: coge el balón
Leer: lee un libro
Mirar: Susana miró el reloj
Saltar: el velocista salta los obstáculos
Los Verbos Intransitivos son verbos que no pueden tener Complemento Directo salvo casos muy
puntuales.
Ejemplos de Verbos Intransitivos:
Sonreír: la chica sonrió
Jugar: los niños juegan
Nadar: el campeón nada
Huir: el ladrón huyó
Impersonales
Los verbos impersonales, llamados verbos defectivos, son aquéllos que sólo se conjugan en la tercera
persona del singular. Casi todos describen el tiempo meteorológico. Algunos ejemplos de este tipo de
verbos son: amanecer, anochecer, granizar, llover, lloviznar, nevar, relampaguear, tronar.
Ejemplos
Cuando amanece, llegan los primeros rayos del sol.
Anochece más temprano en invierno que en verano.
La semana pasada granizó tres días seguidos.
Casi nunca llueve en Sonora.
Sustantivos
Formas irregulares (flexión) al formar plural o diminutivo
El Género:
Alude a la calidad de mujer o hembra y de hombre o macho (oso-osa, vecino-vecina). Sin embargo, hay
palabras a las que no les corresponde una distinción sexual, y que simplemente adoptaron un género
determinado desde el origen de la lengua (el día, la sombra, el clan, etc.).
Lo normal es que el género sea indicado por las desinencias –o (para el masculino) y –a (para el
femenino).
Pero…
Hay palabras masculinas terminadas en a (el problema, el sistema, el esquema, el drama, etc.).
Hay palabras femeninas terminadas en o (la mano, la soprano, la modelo).
Substantivos femeninos abreviados mantienen el género aunque terminen en o (La
motocicleta=la moto; la fotografía=la foto, etc.).
No todos los sustantivos terminan en a-o (pez, diamante, banquete, motor, cicatriz, soledad,
gratitud…).
Y sustantivos que aceptan ser acompañados por artículos en diferente género: el-la mar, el-la cónyuge,
el-la mártir, el-la artista.
El número
Los sustantivos pueden estar en singular o en plural. El singular no tiene una desinencia específica. El
plural, por su vez, se marca generalmente con las desinencias –s o –es, según las siguientes reglas:
Además, existen sustantivos que únicamente se emplean en su forma plural: Nupcias, enseres albricias,
creces, víveres, exequias…
Los sustantivos de origen extranjero forman el plural añadiendo -s: complot-s, coñac-s, carnet-s, jet-s.
Los diminutivos: son sufijos que dan un significado inferior a la cosa o persona de la que se
habla.
Los más comunes son:
Ito, Ita: gordito, mayorcito.
Cito, ecito: lucecita.
Ico, ica: bonico, perrico.
Illo, Illa: sustituto de ito.
Ete, eta: amiguete.
In, ina: pelin, poquitin.
Los aumentativos: Los sufijos aumentativos dan la idea de gran tamaño o grado, no sólo en el
sentido físico sino también moral. Sin embargo, a veces estos sufijos forman un diminutivo
(islote), indican carencia (pelón) o dan un sentido despectivo (mujerona).
Los más comunes son:
-ote, -ota: grandote, amigote.
-on, -ona: pilón, platón.
-etón, -etona: mocetón, mocetona
-acho, -acha: ricacho
-arrón: chicarrón
-azo, -aza: perrazo, barcaza
-tazo, -taza: golpetazo, pelotazo
Los despectivos: son aquellos sufijos que aportan al significado de la palabra algo malo o de
mala calidad.
Los más comunes son:
-orro, -orra: tintorro.
-ucho, -ucha: casucha
-azo, -aza: pelmazo.
-ajo, -aja: pequeñajo
-ote, -ota: papelote, amigote
-uza: gentuza.
Tipos de sustantivos: propios, comunes y abstractos
Sustantivos propios: Nombran e identifican a un ser u objeto distinguiéndolo de los demás de su misma
clase: Álvaro, Barcelona, Jarama.
Sustantivos comunes: Nombran a cualquier ser u objeto sin diferenciarlo de otros de su misma clase:
primo, bicicleta, inocencia, amistad.
Sustantivo abstracto: Nombran algo que no se puede percibir con los sentidos, como una idea o un
sentimiento: gentileza, alegría.
Algunos sufijos frecuentes en la formación de sustantivos abstractos
• ura hermosura
• ancia abundancia
• anza templanza
• dad maldad
Adjetivos
Sustantivación de adjetivos
Los adjetivos sustantivados son aquellos que pueden utilizarse como un sustantivo en determinados
textos, dependiendo del significado que esa palabra tenga en la oración y por regla general llevan un
artículo antes del adjetivo.
Es decir que los adjetivos sustantivados se utilizan como un sustantivo para referirse a una persona, o
cosa que tiene la característica del adjetivo, lo que la identifica plenamente y hace que se distinga de las
demás.
Ejemplos:
¿Cuál perrito es el que te gusta? – El café es el que más me gusta.
¿Cuál trucha le preparo? – La grande, al mojo de ajo.
De todas esas muchachas la pelirroja es la más bonita.
¿Cuál camisa vas a comprar? La de cuadros blancos, es la que voy a comprar.
¿De qué mujer me hablas? – De la rubia que está en la foto.
El pelón es el que robó la cartera.
El güero no vino a trabajar.
Comparativos y superlativos
Adjetivo comparativo: El grado comparativo permite establecer comparaciones entre dos o más
entidades. Se construye con los adverbios más, tan o menos + adjetivo + que. El adjetivo debe
concordar con el sujeto de la oración.
Ejemplo:
Clara es más rápida que María. → Comparativo de superioridad
María es tan rápida como Carolina → Comparativo de igualdad
María es menos rápida que Clara. → Comparativo de inferioridad
Adjetivo superlativo: El grado superlativo de un adjetivo denota un nivel muy alto de la cualidad que
describe. Los adjetivos en grado superlativo pueden ser a su vez superlativos relativos u absolutos.
Superlativo relativo
El superlativo relativo designa una persona o cosa que posee cierta propiedad en mayor o menor grado
que otra. Se construye con un artículo determinado + más/menos + adjetivo. El adjetivo debe concordar
con el sujeto de la oración.
Ejemplo:
Clara es la más rápida.
Clara es la corredora más rápida.
Carolina es la corredora más lenta.
Sofía es la menos rápida del grupo.
Superlativo absoluto
El superlativo absoluto describe un grado muy alto de una cualidad sin establecer ninguna comparación.
Se construye añadiendo -ísimo, con sus variantes en femenino y en plural, a la raíz del adjetivo.
Ejemplo:
Clara es rapidísima.
Rápida → rapidísima
Fue un examen facilísimo. Fácil → facilísimo
Adverbios
Características generales de los adverbios
Una de las características generales de los adverbios es que se usan para describir cuándo, dónde,
cómo y en qué situación tiene lugar una acción. Se utilizan para modificar un verbo, un adjetivo, otro
adverbio o cualquier otro tipo de palabra u oración.
Sin embargo, tienen una característica importante que los distingue: los adverbios casi nunca modifican
los sustantivos.
Esto puede observarse en adverbios de tiempo que ilustran alguna actividad (por ejemplo: el entonces
presidente), o en adverbios que expresan cantidad y profundizan al sustantivo (por ejemplo: poco
hombre).
Su terminación
Los adverbios de modo pueden ser modificados con el sufijo “mente”. Generalmente estos adverbios se
pueden formar a partir de un sustantivo al que se le añade la palabra mente.
Ejemplos
– Costosamente (costoso + mente).
– Mortalmente (mortal + mente).
Aunque no todos los adverbios tienen esta terminación, todos los adverbios de modo sí poseen este
sufijo, por lo que es bastante sencillo identificarlos.
Casi siempre los adverbios que modifican a otros adverbios son de grado o cantidad, porque
especifican el grado en el que un adverbio puede ser aplicado.
Algunos de estos adverbios incluyen las palabras completamente, más, menos, altamente, demasiado,
aproximadamente, poco, totalmente, entre otras.
Ejemplos
– Muy suavemente.
– Bastante regular.
– Más recientemente.
Indican la frecuencia
Los adverbios pueden cambiar o calificar el significado de una oración al expresar qué tan seguido o
qué tan frecuentemente sucede algo en particular. Estos son llamados adverbios de frecuencia.
Un adverbio que describe una frecuencia definitiva puede ser “diariamente” o “anualmente”. Un adverbio
que no especifica una referencia de tiempo exacta puede ser “a veces”, “a menudo” o “raramente”.
En muchas ocasiones los adverbios de frecuencia son utilizados para indicar alguna rutina o actividades
que se repite.
Ejemplos
– Nosotros tomamos vacaciones anualmente.
– Usualmente hago las compras el domingo en la mañana.
Indican el lugar
Los adverbios pueden cambiar o calificar el significado de una oración al indicar dónde sucede algo.
Estos adverbios son definidos como adverbios de lugar. En algunas oportunidades también son
llamados adverbios espaciales.
Un adverbio de lugar siempre hablará de la locación en la cual se está realizando la acción del verbo.
Puede referirse a distancias (cerca, lejos), ser direccionales (arriba, al sur) o indicar la posición de un
objeto con relación a otro (alrededor, entre).
Ejemplos
– Coloca el vaso allí.
– Trae el libro de allá.
Indican el tiempo
Los adverbios pueden cambiar o calificar el significado de una oración al determinar cuándo ocurren las
cosas. Estos adverbios son definidos como adverbios de tiempo.
Un adverbio de tiempo es una palabra que describe cuándo, por cuánto tiempo o qué tan seguido
ocurrió cierta acción.
Debido a esto, muchos adverbios de tiempo también son adverbios de frecuencia. A menudo estos
adverbios se colocan al final de la oración.
Ejemplos
– El periódico se publica diariamente.
– Salen a cenar semanalmente.
Las palabras utilizadas para describir cómo caminar o correr a distintas velocidades (rápidamente o
lentamente, por ejemplo) son buenos ejemplos de adverbios de modo.
Ejemplos
– Rápidamente accedió a levantar el techo. (Lo hizo rápidamente).
– Me pidió tranquilamente que me marchara. (Me lo pidió tranquilamente).
Estas funciones adverbiales pueden ser logradas por cláusulas y frases adverbiales, así como también
con adverbios por sí mismos.
Ejemplo
“El perro corrió”. A partir de esta frase alguien puede imaginarse un perro corriendo, pero no se sabe
mucho más sobre la escena.
Por otro lado, en la frase “el perro corrió emocionadamente”, hay más información y es posible imaginar
un perro moviendo su cola rápidamente, jadeando y saltando.
Adverbio de afirmación: sirven para reforzar o suavizar una declaración. Los adverbios de
afirmación más frecuentes son: ciertamente, cierto, claro, efectivamente, exacto, obviamente,
seguramente, sí, también, verdaderamente, etc.
Ejemplo:
Seguramente la comida está fría.
Adverbio de negación: sirven para negar declaraciones y se usan en las oraciones negativas.
Los adverbios de negación más frecuentes son: en absoluto, jamás, negativamente, no, nunca,
tampoco, etc.
Ejemplo:
Yo tampoco tengo dinero.
Adverbio de adicción: se usan para indicar que la acción se suma a algo o a ella se le suma otra
acción. Algunos de ellos son: además, incluso, también. Un ejemplo de oraciones que pueden
construirse son las siguientes:
Además compré unas hermosas lámparas
También limpié sobre los gabinetes
Vino a prestarme el bolso, incluso me comentó lo lindo de la tarde
Adverbio de exclusión: señalan que la acción se excluye de alguna otra. Algunos de ellos son:
exclusiva, salvo, tampoco. Un ejemplo de oraciones que pueden construirse son las siguientes:
Tampoco quiero que pintes esta pared
Salvo cantes todo estará bien
Preposiciones
Características generales de las preposiciones
Las principales características de las preposiciones son las siguientes:
Las preposiciones son palabras que se encargan de crear nexos entre las palabras de la
oración.
Se encargan también de enlazar palabras y sintagmas.
No se pueden conjugar ni declinar.
No pueden ser utilizadas de forma aislada pues no tendrían ningún significado.
Por lo general se colocan antes de una palabra y de ahí se deriva su nombre.
Desde el punto de vista fonético son considerados como palabras átonas.
Existe un total de 23 diferentes preposiciones y éstas son las siguiente: a, ante, bajo, cabe, con, contra,
de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras, durante, mediante, versus y vía.
Las preposiciones se pueden dividir o clasificar en dos tipos diferentes, las preposiciones separables,
que son las que encontramos más comúnmente y las preposiciones inseparables, que son las que se
encuentran unidas a la palabra que califican.
Las preposiciones separables se pueden también clasificar en diferentes grupos dependiendo del
sentido que se le atribuya en las expresiones que hacen la calificación, entre ellas podemos mencionar:
Preposiciones de lugar: son las preposiciones a las cuales se les asignan contenidos de lugar: a,
de, en, entre, hacia, por, tras.
Preposiciones de tiempo: son el tipo de preposición que ubican un hecho determinado en un
periodo de tiempo: a, con, de, desde, en, para, por, sobre.
Preposiciones de causa: estas son las preposiciones que dan una vinculación de origen a
resultado: de, por.
Preposiciones de finalidad: son el tipo de preposición que puede determinar una finalidad o un
objetivo para determinada cosa: a, para.
Preposiciones de compañía: son preposiciones que expresan una asociación de sujetos en
cuando a una acción: con
Preposiciones de instrumentación: son las que se encargan de expresar el medio por el cual se
realiza o ha realizado la acción: a, con, de, en.
Preposiciones de modo: son las que nos indican la forma en que se realiza la acción: a, con, de,
en, por.
Entre las preposiciones inseparables podemos mencionar: a, ab, ante, anti, bi, des, di, dis, equi, in, inter,
mono, o, ob, per, peri, poli, pos, pre, pro, re, res, retro, sin, sub, super, trans, ultra, uni, vi, vice.
Relación que establecen según el contexto
Buscar ejercicios.
Reglas ortográficas
Puntuación y acentuación
Signos básicos: coma, punto, punto y coma
Signos complementarios: interrogación, paréntesis, guiones, comillas
Acento gráfico en palabras agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas
Acento diacrítico
Grafías
Diferencia entre sonido y grafía (grafemas): s, c, z, g, j, b, v, h, r, x, y
Dos consonantes (dígrafos): ll, rr
Cambios de sonidos en las sílabas
Relaciones semánticas
Sinónimos y antónimos
Los sinónimos, para ser considerados como tales, deben ser palabras con suficiente relación de
similitud en su significado, como para que pueda reemplazarse la una por la otra.
La sinonimia, entonces, se da cuando dos o más palabras se escriben diferente pero expresan lo mismo
o casi lo mismo.
Por ejemplo:
Abundante – mucho
Anteojos – gafas
Cabello – pelo
Los antónimos son aquellas palabras cuyos significados son opuestos entre sí (Ej. luz – oscuridad). Las
palabras antónimas pueden ser sustantivos o adjetivos y se diferencian de los sinónimos, que son
aquellas palabras que tienen igual significado, o al menos, equivalente.
Sinonimia parcial o conceptual. Son palabras diferentes pero que significan la misma cosa. Puede
ocurrir que determinadas palabras sean más usadas en un dialecto que en otro. Por ejemplo: dama –
mujer.
Sinonimia referencial. Son palabras que pueden significar lo mismo pero no en todos los contextos,
sino que precisan del contexto en que se las emplee. Por ejemplo: baile – danza; limonada –
bebida; mesa – mueble.
Muchas de las metáforas que utilizamos de forma cotidiana han perdido su fuerza expresiva. Ej.
Manillas del reloj (manos de una persona)
Antónimos graduales: Si bien en este caso también se trata de palabras que contienen significados
opuestos entre sí, entre ambas existen términos graduales. Esto sucede por ejemplo con Negro –
Blanco. Esto sucede porque existe la palabra gris, que es justamente un todo intermedio. Lo mismo
sucede con Frío – Caliente, ya que hay palabras como tibio.
Antónimos complementarios: en este caso, la existencia de un término no permite que el otro pueda
existir. Esto sucede por ejemplo con los antónimos muerto y vivo. Es decir, una persona no puede
estar muerta y viva al mismo tiempo. Lo mismo sucede con casado y soltero.
Antónimo Complementarios: Se define cuando el significado de una palabra, elimina de la otra: "Estoy
vivo y muerto".
Parónimos
Homófonos: palabras que se escriben de forma distinta, suenan igual y tienen distinto
significado
Homónimos: palabras que se escriben igual, suenan igual y tienen distinto significado
Se utiliza la palabra “homónimo” para hacer alusión a aquellos términos que se escriben y se
pronuncian igual, pero que tienen diferente significado.
Para la prueba de lengua tenemos que estudiar un montón de cosas. / Estaba muy caliente, me quemé
la lengua.
Me parece que tenemos escala en Lima, Perú. / Se me rompió una uña, ¿tendrás una lima? / Tengo
mucha sed, voy a abrir la botella de lima – limón.
Lógica textual
Cohesión
Tipos de oraciones: copulativas, distributivas, disyuntivas, adversativas
Las oraciones copulativas son aquellas cuyo predicado incluye un verbo copulativo; a ese tipo de
predicado se le llama predicado nominal. Y están unidad por nexos (y, e, ni, que)
Recordemos que un verbo copulativo es aquel que exige un predicativo subjetivo obligatorio, pues por sí
solo no puede completar su significación. Los verbos copulativos clásicos son:
Ser
Estar
Parecer
Semejar
Como se advierte, para completar su significación estos verbos necesitan un sustantivo, un adjetivo
o una construcción equivalente, que pasa a funcionar como atributo o predicativo.
Esos sustantivos, adjetivos o construcciones equivalentes a menudo pueden sustituirse por la forma
pronominal invariable “lo”. Las oraciones copulativas también son conocidas como oraciones atributivas,
porque a lo que complementa el sentido del verbo copulativo se lo conoce como atributo.
A los verbos copulativos clásicos se le suman algunos otros, que, en la mayoría de los casos, también
exigen un atributo: resultar, volverse, hacerse, tornarse, ponerse, permanecer o quedarse integran
esta categoría de verbos.
Es importante hacer notar que los verbos “ser” y “estar” no siempre van seguidos de un atributo,
ya que podrían ir seguidos de un complemento circunstancial de lugar; en esos casos las oraciones son
predicativas, no copulativas (ejemplo: Mi hermano está en Ecuador en este momento o La fiesta será en
un salón).
Las identificadoras, en las que se establece una identificación recíproca entre el núcleo del sujeto y el
atributo (ejemplo: La mujer de anteojos es mi profesora de latín).
A diferencia de lo que sucede en las oraciones predicativas, en las que siempre existe concordancia
de número entre el sujeto y el verbo, en las oraciones copulativas a veces no existe tal concordancia
entre sujeto y atributo. Algunas oraciones copulativas, asimismo, son estructuras impersonales, sin un
sujeto, como aquellas que dan cuenta de circunstancias temporales específicas (ejemplo: Hoy es
martes).
Oraciones distributivas:
Las oraciones coordinadas distributivas no tienen ningún enlace y se caracterizan por la presencia de
términos correlativos con valor alternativo. Suelen llevar alguna marca léxica repetida al principio de
cada oración, que señala el valor distributivo. Ya… ya, ora… ora, sea… sea, bien… bien, unos… otros,
aquí… allí.
Ejemplos:
Ya era tarde, ya habían partido.
Unas veces decía mentiras, otras veces decían verdades
Este objeto no es el que pedí, aquel otro sí lo es.
Oraciones disyuntivas:
Las oraciones disyuntivas son las que plantean dos o más opciones respecto de algo, a veces con la
intención manifiesta de recibir una respuesta concreta en ese sentido y otras con la simple necesidad de
expresar una duda que aún no se ha podido resolver.
Se conoce como oración disyuntiva a uno de los varios tipos de oración compuesta, que junto con
otros tipos (como las copulativas, las adversativas o las distributivas) integran la categoría de oración
compuesta coordinada, en la que dos suboraciones (cada una con su verbo conjugado) se combinan en
una relación simétrica, de igual jerarquía.
El nexo de las oraciones disyuntivas recibe el nombre de nexo disyuntivo, típicamente este nexo es
“o” (o eventualmente “u”), pero también puede ser “o bien”. Cabe aclarar que estos nexos también
pueden aparecer en oraciones bimembres simples, planteando una disyuntiva asociada a alguno de los
complementos verbales comunes, como objeto directo o complemento circunstancial.
Es importante aclarar que en español, la conjunción disyuntiva “o” no siempre funciona con valor
excluyente; también puede indicar que es indistinto hacer una cosa u otra. Es el contexto lo que confiere
el valor del nexo en cada caso.
A menudo en la oración disyuntiva surge una oposición asociada a diferentes interlocutores, por
ejemplo, ‘Haces ya mismo la tarea o no te dejaré ir a la casa de tu amigo esta noche’. Las oraciones
disyuntivas aparecen con mucha frecuencia en el marco de las preguntas, pues el planteo de una
oposición entre dos alternativas es muy frecuente en el discurso dialógico interrogativo.
Las preguntas retóricas (recursos discursivos que no esperan una respuesta, sino crear un marco de
partida para un debate o una reflexión) también a menudo recurren al planteo de una disyuntiva.
Ejemplos:
No sé si empezar la dieta hoy o dejar ese esfuerzo para el próximo lunes.
¿Quieres que llame por la mañana o mejor nos comunicamos luego de almorzar?
¿Vienes con nosotros o nos vemos directamente allí?
Oraciones adversativas:
Las oraciones adversativas incluyen una oposición de sentido, es decir, contraponen dos ideas que en
principio no son compatibles. En el logro de esta oposición de sentido es clave el papel de los nexos
adversativos: palabras o conjunto de palabras que construyen esta oposición.
El español dispone de numerosas conjunciones adversativas o nexos adversativos. Entre ellos: ‘sin
embargo’, ‘pero’, ‘mas’, ‘sino’, ‘aunque’, ‘con todo’ y ‘no obstante’, que son muy usados y
pertenecen a los genuinamente restrictivos (los que restan parcialmente significado a lo expresado).
Y otros como ‘a pesar de’, ‘pese a que, ‘aun cuando’, ‘aun si’, ‘aun sin’ o ‘incluso si’. A estos
últimos se los llama a veces exclusivos, porque lo que están marcando es que aun en el caso de que se
dé una situación A, otro evento B no ocurrirá.
Ejemplos:
Trajo todo los sweaters que le pedí; sin embargo, el modelo ese con canutillos se lo olvidó.
No firmaré esa hipoteca aun cuando me juren de palabra que la obra se terminará este mes
De Tiempo: indican el tiempo en el que sucede la acción (cuando, antes que, después que, mientras
que...)
Comenzó a llover cuando estaba llegando a mi casa
Trataré de llegar a mi casa antes de que comience a llover
Te llamaré por teléfono después de almorzar
De Modo: indican el modo en que se realiza la acción (como, como que, tal como, según, según qué)
Hazlo como quieras
Fue tal como había predicho
Comparativos: establecen una comparación (como, más que, menos que, igual que, tal como, mejor
que, peor que...)
Carla es más alta que yo
Le atrae tanto el estudio como los deportes
Le interesa la música así como la literatura
Es tan inteligente como su padre
Consecutivos: indican la consecuencia de lo expresado en la oración principal (de tal modo que, de tal
manera que, tanto que , tan que , tal que...)
Pienso, luego, existo — dijo el filósofo Descartes.
Es tan alto que alcanza el techo
Estudiaste así que aprobarás
Ya estamos todos, por consiguiente podemos iniciar la reunión
Causales: indican la causa de lo expresado la oración principal (pues, porque, puesto que, supuesto
que, ya que...)
Lo hace porque quiere
No lo ignoraba porque estaba plenamente informado
No habla ya que le da vergüenza
No lo ignoraba pues estaba plenamente informado
Condicionales: indican una condición ante una circunstancia incierta o supuesta (si , pero si , a
condición que...)
Le avisaré, si llego a tiempo
Le diré eso siempre que me escuche
Lo convenceré con tal que me escuche
Finales: indican la finalidad de lo expresado la oración principal (para que, a fin de que, con objeto de
que, con vista a que)
Estudia para que puedas sacar buena nota
Es necesario estudiar para enriquecer nuestros conocimientos
Planificaron todo con el fin de que nada fuera a fallar
Conectores causales
Los conectores causales crean relaciones de causa y efecto entre las proposiciones que forman el
enunciado. Responden a la pregunta ¿por qué?
Estos pueden ser reconocidos fácilmente si se sustituye satisfactoriamente cualquier nexo por el
conector causal prototípico, el cual es porque.
Por ejemplo:
Como no vine a clases ayer, no sabía que hoy había examen.
No sabía que hoy había examen porque no vine a clases ayer.
En estos ejemplos, se puede apreciar que el conector “como” es causal, ya que puede ser sustituido
por “porque” manteniendo el mismo mensaje.
Las relaciones temporales pueden ser de tres tipos: anterioridad, contemporaneidad y posterioridad.
Oraciones adjetivas:
La Oración de Relativo o Subordinada Adjetiva es aquella que desempeña la función propia de
un adjetivo con respeto a una palabra de la oración principal:
El alumno que estudia aprobará (funciona como adjetivo: alumno estudioso)
Mira la estrella que brilla (funciona como adjetivo: estrella brillante)
Utiliza los siguientes nexos (la oración de relativo en negrita):
Oraciones adverbiales:
Desempeñan funciones sintácticas propias del adverbio. Se clasifican en:
Temporales (o de tiempo): indican circunstancia temporal. Nexos: cuando, mientras, antes que, antes
de que, después de que...
Lo hice cuando me dijiste
Modales (o de modo): indican el modo como se ejecuta la proposición principal. Nexos: como, según,
conforme, como si...
Lo hice como me dijiste
Condicionales: indican una condición respecto a la proposición principal. Nexos: si, en el caso de que,
de + inf. etc.
No conduzcas si bebes
Causales: indican el origen lógico de la proposición principal. Nexos: porque, ya que, puesto que, por +
inf, etc.
o Bebo porque tengo sed
Consecutivas: indican la consecuencia de la principal. Nexos: por tanto, así que, conque, de
manera/modo/forma que, así pues...
Tengo sed, así que bebo
Concesivas: indican un hecho que no impide el cumplimiento de la principal. Nexos: aunque, por más
que, a pesar de que...
o Iré aunque llueva
Finales: indican la consecuencia última. Nexos: para que, a que, a fin de que, con la intención de...
Vino para arreglar la puerta
Estructura
Oraciones principales y secundarias en un párrafo
Párrafo Principal Este plantea el tema del cual se va a hablar Gira entorno a una idea en general Tiene
un tema en particular Los demás párrafos tienen ideas que están relacionados con este Es una idea que
sobresale de las demás No depende de otro párrafo
Párrafo Secundario Está compuesto por varias ideas de segundo plano Sus ideas apoyan al párrafo
principal Utiliza conjunciones entre sus ideas Hace referencia al m ismo tema y complementa al párrafo
principal Depende de un párrafo principal
Comprensión lectora
Mensaje del texto
Explícito
Estructura de secuencias temporales y narrativas
Implícito
Forma sintética del texto
La síntesis o forma sintética del texto es aquella que brinda un resumen de un texto determinado,
exponiendo su idea principal e ideas secundarias relacionadas.
La síntesis permite conocer el contenido de un texto completo al separar la idea principal y asociarla con
ideas secundarias relevantes, permitiendo conocer una determinada información en un periodo de
tiempo menor. La forma sintética del texto es una herramienta de las técnicas de lectura.
Premisa y conclusión
Premisa: son aquellas proposiciones que anteceden a la conclusión. Esto quiere decir que dicha
conclusión deriva de las premisas, aunque éstas pueden ser falsas o verdaderas.
Por ejemplo:
– Premisa Nro. 1: “A los seres humanos les gusta el mar”
– Premisa Nro. 2: “Facundo es un ser humano”
– Conclusión: “A Facundo le gusta el mar”
Por ejemplo: “La conclusión del congreso tendrá lugar el próximo viernes a las 18 horas”, “Ya no falta
tanto para la conclusión de las vacaciones: tenemos que aprovechar el tiempo que nos queda”, “El gol
decisivo llegó dos minutos antes de la conclusión del partido”.
Por ejemplo, si yo veo escrito un cartel en la puerta de una tienda que pone “Abrimos el sábado por la
tarde”, entenderé el mensaje pero puede que me falte información; ya que el cartel puede referirse a
cualquier sábado puesto que no sé cuándo ha sido colocado, si se refiere a todos los sábados o a un
sábado concreto, etc. Por eso, sería mejor presentar el cartel de la siguiente manera: “El sábado, 3 de
marzo, abrimos por la tarde”. Otro error en la adecuación se produciría, por ejemplo, cuando
gesticulamos al hablar por teléfono. Si estoy hablando con alguien por teléfono y digo “qué golpe me he
dado aquí” señalando la parte golpeada, el receptor no podrá saber dónde he recibido el golpe. Por lo
tanto, para que el enunciado sea adecuado a la situación comunicativa debería aportar más
información: “Qué golpe me he dado en la rodilla”.
Para construir de modo correcto un texto teniendo en cuenta la adecuación, hemos de tener en cuenta
todas las circunstancias que rodean al acto de comunicación: qué tipo relación tengo con el receptor y él
conmigo, qué quiero transmitir, por qué, cuándo y cómo lo escribo, qué nivel del lenguaje es el más
propicio, por qué canal voy a transmitirlo, etc. De este modo, un texto inadecuado será aquel que no
cumpla estos requisitos.
Así, por ejemplo, si un psicólogo al redactar un informe de un paciente con graves problemas y por el
cual siente pena, se deja llevar y plasma los sentimientos que la situación del paciente le originan, el
texto resultaría inadecuado; dado que este tipo de documentos han de ser objetivos y los sentimientos
del emisor han de quedar al margen
El léxico culto se refiere a un lenguaje muy educado y formal, generalmente utilizado por las clases
altas, aunque eso no quiere decir que las clases más bajas no puedan utilizarlo.
El léxico coloquial es el que se utiliza generalmente entre amigos y familia. Es más relajado e involucra
los dichos y refranes de cada región.
El léxico literario es el que se utiliza en libros y escrituras, es decir, en la literatura, y suele ser un poco
complejo y abstracto, dependiendo del estilo.
Al igual que en la vida, la interpretación o comprensión que una persona haga sobre un material leído
varía, incluso si la intención del lector es la de generar un modo de pensar o fomentar una opinión
compartida, puede que estén de acuerdo en ciertos puntos, pero difícilmente piensen lo mismo. La
única forma que se logre un pensamiento uniforme es al imponer un argumento único de forma repetida.
Para fomentar la comprensión lectora de forma sana se deben considerar diversos aspectos:
mencionaré los más importantes:
-Garantizar la disposición de distinto material de lectura, que el lector pueda escoger de acuerdo a sus
necesidades.
-Favorecer el desarrollo de conocimiento previamente adquirido y pueda relacionarse con los saberes
nuevos.
-Permitir al lector la búsqueda de información por si mismo, jerarquice ideas y se oriente en el texto
leído.
El primero es producido por el autor: nombre, epígrafe, dedicatoria, prefacio, nota al pie de página, entre
otros; el segundo al editor: copyright, catálogo, entre otros.
Elementos paratextuales:
-Dedicatoria: generalmente utilizados en proyectos de investigación como tesis y seminario de tesis. Se
coloca en la página posterior al título, hacia la derecha con un texto corto, se dedica a personas o
instituciones.
-Epígrafe: se ubica en una página posterior a la dedicatoria. Es una cita, ya sea verdadera, falsa o
atribuida a un autor imaginario o anónimo. A través del epígrafe se estimula al lector para que cree una
hipótesis del contenido a leer.
-Citas: esta son empleadas para: destacar un idea que contribuyó al trabajo de investigación; la fuente
de hecho mencionado; mencionar un antecedente de trabajo. Se pueden destacar usando algún tipo de
letra distinta al resto del texto, letra cursiva, etcétera.
-Referencias: o referencias bibliográficas, es una lista de fuentes consultadas por un autor en el trabajo
de investigación.