El Zoológico Espiritual
Comenzaremos con unas preguntas cuyas respuestas comentarán con los integrantes de sus grupos.
- ¿Cómo recibieron la visita de la Peregrina sus familias y amigos?
- ¿A quiénes se la han llevado?
- ¿Qué pasó en cada hogar cuando llegaba María?
- ¿Cómo llegaron ustedes hasta las casas de las personas que recibieron a la Mater?
Lean lo que dice don Joao. Con cuánto amor llevaba a María más allá de lo que pasara mientras
caminaba y cómo observaba la naturaleza cuando caminaba por Brasil llevando la Peregrina.
“Trataba de aferrarme cada vez más a la Madre y Reina y le pedía que me diese coraje. Yo quería que
todos la conociesen y amasen, y Ella me daba siempre mucha fuerza. Sin fallar una sola noche, aún
con lluvia, barro y relámpagos, truenos, noches oscuras, la Madre quiso darme la gracia de poder
llegar siempre a tiempo al lugar donde me estaba esperando para rezar”
“Por amor, junto a la Santa Imagen, ocupé dos mil lechos diferentes en las sombras de la noche, entre
los lirios del campo y en los bosques. Ella siempre me acompañó: cuando andaba en largas caminatas;
cuando subía montañas y arriesgando atravesaba ríos; cuando sentado al borde del camino le decía:
“Madre no puedo más… Ella me acompañó. Con mis solas fuerzas no podía hacerlo”
Reflexionamos sobre la actitud de don Joao guiándonos de las siguientes preguntas:
¿Qué hizo don Joao por amor a María?, ¿dónde durmió?, ¿por dónde caminó?, ¿le detuvieron la lluvia y
la tormenta?, ¿quién le regaló las fuerzas?
En sus largos años de su Campaña, cargando la "Peregrina", Don Joao pudo observar, infinidad de
veces, los animales que componen la variada fauna riograndense. Con algunos más – que todos
conocemos – compuso esta original pieza, donde pone de manifiesto su capacidad de unir el mundo
natural con el sobrenatural.
1. Quisiera ser un león, para devorar el mal.
2. Quisiera ser un camello, para transportar la paciencia.
3. Quisiera ser un tigre, para luchar contra los conquistadores del mal.
4. Quisiera ser un zorro para conquistar el bien.
5. Quisiera ser un buey. El berro nos invita a pastar el verde pasto de la salvación.
6. Quisiera ser un pato. Hablar bajo ¿Y la confesión?
7. Quisiera ser una oveja. Para estar siempre unidos.
8. Quisiera ser un perro. Para avisar cuando viene alguien para el mal.
9. Quisiera ser una mosca, para llegar a todos sin permiso.
10. Quisiera ser un picaflor, para besar las cosas sagradas.
11. Quisiera ser una corruira, para llevar una migaja de alimento a los pobrecitos.
12. Quisiera ser un gallo, para cantar con la comunidad.
13. Quisiera ser un caballo, para andar ligero, anunciando la buena noticia.
14. Quisiera ser un lagarto, para insistir hasta convencer.
15. Quisiera ser un gato, usar la agilidad, no dejar pasar nada.
16. Quisiera ser un mosquito, hacer una picadura, para que cambie el pensamiento.
17. Quisiera ser una hormiga, imitar su comunidad unida.
18. Quisiera ser un pájaro, volar y valorizar la omnipotencia de Dios.
19. Quisiera ser un cuervo, para eliminar la podredumbre llena de ilusiones.
20. Quisiera ser un oso hormiguero, apegado a la Madre de Dios.
21. Quisiera ser un burro, empacarme, corcovear y dar patadas, para no aceptar las seducciones
del mal.
22. Quisiera ser una coruja, llama la atención.
23. Quisiera ser un pavo, antes de hablar pensar un poco.
24. Quisiera ser una sabia, para anunciar las alegrías.
25. Quisiera ser un quero-quero: quiero ayudar.
26. Quisiera ser un murciélago, andar de noche y no chocar a nadie.
27. Quisiera ser un pez, nadar en el océano de gracias, con el alma limpia.
28. Quisiera ser una tortuga, para escuchar escondido cuando critican a la Iglesia.
29. Quisiera ser una alondra, que anuncia la primavera de las gracias del Santuario.
30. Quisiera ser un cerdo, con la cabeza gacha, aceptando las humillaciones.
31. Quisiera ser un pájaro carpintero, que nos golpea la conciencia cuando ofendemos.
32. Quisiera ser un sucio rinoceronte, él se baña con la ropa puesta.
33. Quisiera ser una cascabel, que con su campanita da la señal, es hora de moverse.
34. Quisiera ser un elefante, una trompa atrayendo el bien de Dios.
Por fin, quiero ser un imitador de Cristo y de María de Schoenstatt. Soy pobre en todo, pero tengo
todo.
El pobre diácono Joao Luiz Pozzobon
Después de haber leído el zoológico de don Joao, ¿qué podemos imitar del animalito, que nos
tocó en el grupo, para fortalecer nuestra misión?