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Guía de Estanques de Acero Inoxidable

Este documento proporciona una introducción a los estanques y al acero inoxidable. Explica que un estanque puede ser usado como receptor, contenedor o reactor y que su diseño depende de factores como el uso, líquido contenido y ubicación. Luego describe las propiedades físicas de los líquidos que afectan el diseño de estanques de acero inoxidable y las formas más comunes de clasificarlos, como por material, apoyo, forma del techo o tipo de fondo. Finalmente, explica las características del acero
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Guía de Estanques de Acero Inoxidable

Este documento proporciona una introducción a los estanques y al acero inoxidable. Explica que un estanque puede ser usado como receptor, contenedor o reactor y que su diseño depende de factores como el uso, líquido contenido y ubicación. Luego describe las propiedades físicas de los líquidos que afectan el diseño de estanques de acero inoxidable y las formas más comunes de clasificarlos, como por material, apoyo, forma del techo o tipo de fondo. Finalmente, explica las características del acero
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Introducción a estanques y al acero inoxidable

2.1. Introducción

Un estanque es un recipiente, fabricado en hormigón, madera, acero ó fibra de vidrio,


que puede ser usado tanto como un receptor, es decir, un elemento hacia el cual
escurre una sustancia una cantidad limitada de tiempo, como un contenedor, en otras
palabras, como un elemento en el que se almacena algo o simplemente como un
reactor, un elemento en el que ocurre un proceso que implica la modificación química
o física de lo que contiene.

El diseño final de un estanque depende de múltiples factores, entre los cuáles podemos
nombrar el uso, el líquido contenido, la ubicación final etc. A partir de estos factores
se determina el tipo de estanque, el material a usar, sus dimensiones, etc.

El presente capítulo da una vista general acerca de los estanques apoyados con su
fondo sobre el piso, con un especial hincapié en los estanques de acero inoxidable,
identificando las propiedades físicas de los líquidos que afectan el diseño de estos
elementos, las formas más generales de clasificación de estanques y una reseña de
las principales características del acero inoxidable.

2.2. Fluidos almacenados en estanques de acero

Un estanque puede estar lleno o vacío al momento de pasar por un evento natural de
grandes dimensiones que lo podría llevar al colapso, por lo tanto, conocer el líquido
que contendrá el estanque en su vida útil es fundamental para el diseño; dependiendo
de las propiedades del líquido, o en este caso un gas, y la cantidad que el estanque
contenga se pueden estimar las dimensiones necesarias de los elementos que
componen el estanque de forma tal que se evite su colapso.

Las propiedades que se necesita conocer al momento de diseñar un estanque son:

2.2.1. Gravedad específica y densidad

La densidad del gas es la masa por unidad de volumen. Esta propiedad juega un rol
importante en el diseño de un estanque, porque densidades mayores requieren
espesores más grandes de las planchas de acero a utilizar. La gravedad específica es
una comparación de la densidad de una sustancia con la densidad del agua, este es un
valor adimensional y numéricamente coincide con la densidad. Se define como el peso
unitario del material dividido por el peso unitario del agua destilada a 4 grados
centígrados.
2.2.2. Presión de vapor

La presión de vapor es la presión que ejerce el vapor en equilibrio con el líquido o el


sólido que lo origina a determinada temperatura, esta aumenta con el aumento de la
temperatura. Es una consideración muy importante al momento de escoger el tipo de
estanque según su techo.

2.2.3. Presión

La presión se define como la fuerza por unidad de área. Según esta presión el
diseñador determinará los esfuerzos y en base a estos el espesor de las paredes, techo
y fondo del estanque. Para los mantos cilíndricos y esféricos, la parte más compleja
del diseño es la unión entre el techo y el cilindro, ya que esta podría someterse a
esfuerzos que llevan a deformar el techo junto con el manto o que llevan a separar el
techo del manto. Las presiones generadas por vientos, presiones internas negativas o
en nuestro país las generadas por un sismo pueden generar un daño similar.

La diferencia de presión entre el interior del estanque y la presión atmosférica es


denominada presión interna. Cuando esta presión es negativa, es denominada presión
de vacío. Para medir está presión es necesario medirla en la superficie del líquido que
el estanque contiene, esto debido a que el líquido por sí mismo ejerce presión
hidrostática, la cual aumenta a medida que nos acercamos al fondo del estanque.

Una presión externa implica que la presión ejercida sobre la parte exterior del manto
de un estanque es mayor que la interior. En el caso de un sismo se generan los dos
tipos de presiones, por un lado, del estanque se produce una presión interna que
empuja hacia fuera su pared, mientras que por el otro lado se produce una presión
de vacío.

Tanto las presiones externas o internas pueden ser extremadamente dañinas en los
estanques, debido a que estas se aplican sobre áreas de grandes dimensiones y por
ende se crean fuerzas de gran tamaño. Una fuerza externa o interna excesiva puede
resultar la deformación del manto o en el colapso total del estanque.
2.3. Clasificación de estanques

Existen muchas maneras de clasificar los estanques de almacenamiento: de acuerdo


al material que los conforma, por el tipo de apoyo, la forma del techo, el uso que se
les dará, etc. Lo anterior genera una gran variedad de estanques, incluso para un
mismo uso, por lo tanto, antes de realizar cualquier análisis es importante saber
diferenciarlos para poder entender su comportamiento ante las cargas de servicio y
los esfuerzos producidos por un sismo severo.

2.3.1. Estanques sobre y bajo tierra

La forma más general de clasificar los estanques


es esta, ya que solo basta con observar el
estanque para poder saber de qué tipo es.

Los estanques bajo tierra son aquellos donde la


mayor parte de su estructura está bajo tierra, son
muy poco comunes en nuestro país y llegan a
tener capacidades máximas de hasta 45.000 [lt].
Estos estanques almacenan principalmente
combustibles y productos químicos.

Los estanques sobre tierra son aquellos que


tienen casi toda su estructura expuesta. El fondo
del estanque es ubicado directamente sobre el
suelo, sobre patas o sobre una fundación de
hormigón armado. Dentro de estos últimos están
los estanques anclados a la fundación, los no
anclados o los estanques apoyados sobre una
falda.

La falda es un anillo de acero, que generalmente


es del mismo espesor que el manto, sobre la cual
se apoya el cuerpo superior del estanque por
medio de soldadura.

Entre las ventajas de los estanques sobre tierra podemos nombrar que son más fáciles
de construir, pueden construirse estanques de mucha más capacidad que los bajo
tierra y por último que el costo es mucho menor que el de estos últimos. Otro tipo de
estanque sobre tierra y que es muy usado por las compañías de agua potable, son los
estanques elevados, estos estanques están ubicados a una gran altura y son
soportados por columnas de hormigón o estructuras de acero.
2.3.2. Clasificación de estanques por el tipo de techo

Clasificar los estanques por el tipo de techo es muy


práctico, ya que sólo basta una rápida inspección visual
para poder hacerlo. Dentro de los distintos tipos de
techo hay dos clasificaciones generales, los con techo
fijo y los con techo flotante.

Los estanques con techo fijo son aquellos donde el


techo sella el estanque. El techo fijo más usado es el
cónico, estos techos son un cono, el cuál para grandes
diámetros, es soportado por columnas internas que
depositan las cargas sobre el fondo del estanque, o
vigas. Para pequeños diámetros el cono es soportado
íntegramente por el manto del estanque. Otro tipo de
techo fijo es el techo tipo paraguas, estos son muy
similares a los cónicos. Usualmente estos techos se
usan en estanques de hasta 20m de diámetro y no son
soportados por columnas internas. Por último, están los
techos tipo domo, la forma de estos techos es muy
similar a los techos tipo paraguas, salvo que el domo
se aproxima mucho más a una esfera.
Los estanques con techo flotante son aquellos que
tienen una cubierta que flota sobre el líquido que este
contiene. La cubierta flotante o techo es un disco que
tiene la masa para asegurar que el techo siempre
flotará en todas las condiciones de diseño esperadas,
inclusos si se llegan a desarrollar filtraciones en el
techo.

2.3.3. Clasificación de estanques por tipo de fondo

Otra forma de clasificar estanques es por la forma del fondo que estos tienen. En el
análisis los estanques son usualmente modelados como fijos al suelo, por lo tanto, no
es un problema conocer exactamente la forma del fondo, pero para el diseñador este
aspecto es muy importante debido a que hay distintas condiciones a las que el fondo
del estanque podría estar expuesto.

Una forma general para clasificar los estanques es aquellos con un fondo plano y
aquellos con un fondo cónico.

Los fondos planos son los más utilizados en la fabricación de estanques. Estos fondos
parecen planos, pero usualmente tienen una pequeña pendiente. Los fondos planos se
pueden clasificar en planos, cono hacia arriba, cono hacia abajo y pendiente simple.
Los planos, como su nombre bien lo dicen, son aquellos que son completamente
planos, los conos hacia arriba son aquellos donde el centro del fondo es un poco más
alto que el resto, (generalmente la pendiente está limitada al 1%). Los conos hacia
abajo son aquellos donde el centro del fondo está un poco más abajo que el resto
por último, están los con pendiente simple, estos fondos son planos, pero tienen una
pequeña pendiente, está pendiente permite el vaciado completo del estanque en el
punto más bajo del perímetro.

Los fondos cónicos son aquellos donde el fondo es un cono con una gran pendiente.
La fabricación de estos tipos de estanques es muy costosa y por eso está limitada a
estanques pequeños.

En el caso de industria gaseosa los fondos planos son los más utilizados,
indistintamente de la capacidad de los estanques. (¿Capacidad=?)

2.3.4. Clasificación basada en la presión interna

Según la presión interna a la que el estanque se vea afectado durante su uso es posible
clasificarlo en distintos niveles de presión. La magnitud de la presión afecta en forma
directa en las dimensiones del estanque y en sus componentes.

Esta clasificación es comúnmente usada por códigos, estándares y regulaciones de


todo el mundo.

Los estanques se pueden clasificar en estanques atmosféricos, de baja presión y de


alta presión. Los estanques atmosféricos son los más utilizados y son aquellos donde
la presión interna es muy cercana a la presión atmosférica. Los estanques de baja
presión son aquellos donde la presión interna es un poco mayor que la atmosférica y
son usados hasta presiones que están cerca de los 100kN/m^2. Por último, los
estanques de alta presión son aquellos donde la presión interna supera los
100kN/m^2.

En el caso de industria gaseosa los estanques son en su mayoría de ____presión.

2.3.5. Clasificación tentativa basada en el criterio de esbeltez

La esbeltez se define como el cociente entre la altura y el diámetro del estanque, un


concepto estudiado en ramos como mecánica de sólidos deformables MEC255 y
elementos de máquinas MEC258. Esta es una propiedad muy importante para el
comportamiento sísmico de los estanques, debido a que los estanques con una baja
esbeltez son más estables al volcamiento mientras que en los de una esbeltez alta los
efectos asociados al momento de volcamiento son determinantes.

Según el parámetro de esbeltez los estanques se pueden clasificar en bajos, esbeltos


y altos. Los estanques bajos son aquellos cuya esbeltez es menor que 2, los estanques
esbeltos son aquellos cuya esbeltez es mayor que dos y menor que 10 y los estanques
altos son aquellos cuya esbeltez es mayor que 10.
2.4. El acero inoxidable

Los aceros son inoxidables cuando resisten la corrosión; esto se logra mediante un
proceso de disolución de cromo en hierro para producir una película superficial
pasivante de óxido de cromo, que se adhiere a la superficie y se auto-sella cuando
se daña.

La resistencia a la corrosión hace del acero inoxidable un material muy adecuado


cuando el factor medioambiental es determinante en la elección del material ya que
tiene un ciclo de vida mayor y requiere un menor mantenimiento que otros tipos de
acero. Por este motivo el acero inoxidable es utilizado en un gran número de
aplicaciones en el campo de la alimentación, la medicina, la aviación, la industria de
procesos y la arquitectura.

OBS: Fuera de la corrosión, existen otros requisitos que tienen que ser considerados en diseño
de ingeniería. Es por esta razón que existe una variedad enorme de aleaciones disponibles.
Estas aleaciones presentan sus características propias, especialmente en cuanto a capacidad
resistente, resistencia a la corrosión y facilidad de fabricación.

Los aceros inoxidables utilizados en tal caso son los austeníticos y los dúplex debido a
su resistencia a la corrosión, sus propiedades mecánicas, su soldabilidad y
trabajabilidad. El acero Dúplex 2205 es el acero con mayor resistencia a la corrosión
y con la mayor resistencia mecánica de los nombrados anteriormente.
2.4.1. Propiedades mecánicas del acero inoxidable

Las propiedades mecánicas del acero inoxidable son, en general, distintas a las del
acero al carbono, si bien los parámetros que definen tales propiedades son similares
para ambos tipos de acero. Por otra parte, las propiedades mecánicas de este material
dependen del tipo de aleación y son función del proceso de fabricación y de los
tratamientos superficiales a los que ha sido sometido.

La principal diferencia entre el acero inoxidable y el acero al carbono es la forma del


diagrama tensión-deformación. Mientras que el acero al carbono tiene un
comportamiento elástico lineal hasta el límite elástico y luego presenta, en la mayoría
de los casos, un cambio de pendiente, la curva de acero inoxidable es claramente no
lineal, sin límite elástico diferenciado (figura 2.11). Como consecuencia de este
comportamiento no lineal del material, el acero inoxidable pierde rigidez a partir de
bajos niveles de tensión. El límite elástico en acero inoxidable se define
convencionalmente como la tensión correspondiente a un determinado valor de la
deformación plástica remanente, generalmente del 0.2%.

El tipo de acabado superficial con operaciones de laminado en frío o en caliente y


operaciones de reblandecimiento afecta al comportamiento tenso-deformacional del
material. Como la dureza aumenta con el laminado en frío, se produce un
incremento en la tensión última y con el correspondiente descenso de la ductilidad

Las propiedades de asimetría y especialmente la no linealidad de las curvas tensión-


deformación del acero inoxidable hacen que no sean directamente aplicables muchos
de los procedimientos usuales clásicos de la resistencia de materiales y el cálculo de
estructuras. La determinación de flechas y cargas críticas de pandeo que se han
obtenido sobre la base de un módulo de elasticidad constante son un buen ejemplo.
Las normativas actuales sobre aplicación estructural del acero inoxidable siguen las
pautas de las de acero al carbono con ligeras modificaciones, resultando
conservadoras, dada la falta de base experimental.

Las recomendaciones de diseño asumen en general que se pueden despreciar los


efectos de comportamiento en tracción y compresión, siendo la no linealidad del
comportamiento tenso- deformacional la característica principal que diferencia al
acero inoxidable del acero al carbono.
2.4.2. Acero inoxidable utilizado en la industria gaseosa

Los aceros inoxidables preferentemente utilizados en los estanques de la industria


gaseosa son el 304L y el 316L.

DATOS

El 304L se utiliza para fabricar el manto, mientras que el 316L para el techo.

El 304L es un acero inoxidable derivado del 304 con bajo contenido de carbono, lo
que le permite tener mayor resistencia a la corrosión inter-granular.

El 304 es el acero inoxidable de mayor aplicación en el mercado. Contienen cromo y


níquel, resiste muy bien a la acción de numerosos agentes corrosivos y por tener una
gran ductilidad puede ser trabajado en frío por muy diversos procedimientos y
obtenerse con él las formas y perfiles más variados. Es muy utilizado en la industria
alimenticia, y tiene también aplicaciones en la industria química, textil, etc.

El 316L es un acero inoxidable derivado del 316 con bajo contenido de carbono, lo
que permite tener una mayor resistencia a la corrosión inter-granular que el 316.

El 316 nace al agregar un 2% de molibdeno al acero tipo 304, esto mejora su


resistencia a la corrosión, sobre todo en condiciones desfavorables, como en el caso
de altas presiones o elevadas temperaturas de trabajo. Este acero se emplea mucho
para elementos de maquinaría e instalaciones dedicadas a la industria de la pulpa y
de papel y da muy buenos resultados en contacto de altas concentraciones de ácido
acético, fosfórico, tartárico, y otros ácidos similares

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