ADOPCIÓN DE MAYORES DE EDAD
1. INTRODUCCION
Es necesario advertir que a lo largo de la historia, la institución de la adopción ha sido
destinataria del otorgamiento de una distinta naturaleza y finalidad jurídica, existiendo
diversas teorías. “En la Roma Antigua, la adopción tenía como finalidad primordial proveer
un hijo al clan familiar, permitiendo así perpetuar el culto familiar a través de los tiempos.
Con el advenimiento de las grandes guerras mundiales y sus atroces consecuencias la
sociedad y el derecho, a través de la figura de la adopción procuraron una nueva finalidad:
el proveer de una familia a todos los niños que se encontraron en estado de orfandad al
término de las guerras”1.
Así que, en la actualidad gran parte de la doctrina plantea que en su generalidad sólo podrá
ser sujeto de adopción una persona que se encuentra en la minoría de edad; y, este concepto
ha sido recogido por la mayoría de legislaciones modernas que regulan la adopción. Sin
embargo, esto no siempre ha sido el caso. Durante gran parte de la historia de la institución,
esta permitía la adopción de adultos o como sucedía en el caso del Code de Napoleón se
dirigía únicamente a ellos.
1
RUIZ, Argancio (1986) /3 p. 524
2. ANTECEDENTES
En Roma, la adopción tenía como finalidad principal la continuidad del culto doméstico y
la perpetuidad de la familia, en la medida que, ante la imposibilidad de contar con
herederos, el pater famili tenía la facultad de dejar ingresar a un extraño en su familia para a
su patria potestad. Existían dos formas de adopción: la adoptio y la abrogatio.
La abrogatio consistía en un acto solemne donde el jefe de una gens en vías de extinción,
atribuía la calidad de hijo a un ciudadano que tenía que ser jefe de otra gens. El que
ingresaba a la familia era un sui iuri, es decir, aquél que no tenía una autoridad encima de él
en su gens, y por ende, se trataba de la adopción de toda una familia, inclusive con los
bienes que en ella se hubieran constituido. Por otro lado, la adoptio era un acto de carácter
privado que tenía como finalidad el ingreso de un alieni iuris varón, es decir aquél que tenía
una autoridad por encima de él en su gens y que previamente se encontrara emancipado.
Con la adoptio, el adoptado no perdía sus vínculos con la familia natural, pero el padre real
sí perdía la patria potestad en relación a su hijo, para lo cual tenía que realizar la venta del
hijo por tres veces, siendo éste un símbolo de pérdida de su patria potestad. En el derecho
moderno, durante el siglo XVI, los legisladores franceses solicitaron la incorporación de la
adopción en su ordenamiento jurídico, ello como fruto de una gran admiración a la cultura
romana. Sin embargo, una de las cuestiones de mayor debate para incorporar a la adopción
en ese momento, fue el hecho de que mediante dicha institución el adoptado salía
definitivamente de su familia de origen, situación que no era conducente con el
pensamiento de la época, ya que se entendía, que un acto legislativo no podía determinar la
ruptura de un vínculo paterno filial de orden natural.
Además, en relación a la adopción de menores (aquéllos que carecían de un medio
familiar), existía un gran impedimento para su configuración, que era, la carencia de una
manifestación de voluntad válida por parte del adoptado ya que en ese momento se
comprendía que nadie podía quedar sometido a un nuevo vínculo de familia sin su
consentimiento. Es por ello que, finalmente el CODE de 1804, llega a integrar a la
adopción, pero sólo de mayores de edad.
Como hemos podido revisar de manera muy general, tanto la abrogación, como la
adopción, respondían a necesidades de índole político social y religioso, en la medida que
las normas asimilaron a la adopción basándose en razones religiosas, con la única finalidad
de asegurar la sucesión masculina y el culto a los antepasados.
Asimismo, en Francia se incorpora la adopción por una gran admiración de sus
jurisconsultos a la cultura romana y en consecuencia, podemos concluir que era
invisibilizado cualquier fundamento que plasmara la finalidad de la adopción en las
necesidades del niño y adolescente por la ausencia de un medio familiar adecuado que
promoviera y garantizara su desarrollo como persona humana; argumentos que podemos
observar hacia 1923, en Europa a propósito de los huérfanos de las guerras mundiales.
A este respecto nos ha señalado Zanoni Bosert :
"La historia de la moderna adopción empieza recién en la Primera Guerra Mundial y la
conmoción que se produjo en la niñez desvalida, perdidos los hogares de millones de niños
se buscó el paliativo a través de la adopción que se convierta entonces en un medio de
protección para la infancia desprovista de un hogar”
Como consecuencia de estos hechos, el Estado francés modificó sus leyes y consagró
posteriormente (hacia 1939) la institución de la "Legitimación Adoptiva", la cual tenía
como fin conceder al adoptado el estado civil de hijo legítimo de los legitimantes
(adoptantes) mediante una sentencia constitutiva de derechos, y en consecuencia, al
concederle al adoptado este "status" de hijo se instaurará la denominada irrevocabilidad de
la adopción.
Es de resaltar además, que la Legitimación Adoptiva, era concebida como una institución
de orden público, donde la manifestación de voluntad de los adoptantes, sólo le daría la
facultad de recurrir o no a ella, más no la potestad de constituirla y/o de determinar sus
condiciones y consecuencias. Esta institución fue influencia directa de las legislaciones
latinoamericanas y en el Perú, fue el Decreto Legislativo 22209 vigente al 15 de julio de
1978 que consagra la irrevocabilidad del vínculo generado por la adopción, (lo que
denominamos: adopción plena2 ), orientación que no era compartida plenamente por
nuestro Código Civil de 1936 el cual permitía la posibilidad de revocar cuando se incurría
en las causales establecidas taxativamente en dicho cuerpo normativo.3
Tal como se puede observar en el desarrollo legislativo de la adopción4 , en nuestro
Código Civil de 1936, la finalidad estaba destinada a solucionar la carencia de
descendientes por parte de los adoptantes, o en todo caso, de satisfacer "pruritos
asistencialistas" evidenciándose el privilegio y ponderación de los intereses del adoptante
frente a los intereses del adoptado.
3. LA NATURALEZA JURÍDICA DE LA ADOPCIÓN
Como lo hemos señalado al inicio del presente trabajo, existen distintas teorías que definen
la adopción. A continuación nos acercaremos a cada una de ellas.
3.1 Teoría Contractual
En la Teoría Contractual primará el espíritu romano-civilista del individualismo y el valor
a la autonomía de la voluntad, y por lo tanto, se privilegiará para la conceptualización y
desarrollo de la adopción, al valor de las manifestaciones de voluntad del adoptante y del
adoptado. Así Colín y Capitant5 señalan que "la adopción es un acto jurídico generalmente
un contrato que crea entre dos personas relaciones ficticias y puramente civiles de filiación
y parentesco."
Como se desprende de esta conceptualización, para la doctrina contractualista no existía un
verdadero estado familiar, ni una auténtica relación paterno filial, sin embargo con ella se
constituirán derechos como los alimentarios, sucesorios, y de patria potestad. Se puede
2
En doctrina se entiende a la adopción plena como aquél tipo de adopción que constituye filiación y por lo
tanto genera la extinción de la relación paterno filial de origen. En tal sentido, el adoptado, como hijo, tiene
todos los derechos que confiere la ley. Por otro lado, mediante la adopción simple, no se configurará un
vinculo de filiación y por lo tanto, el adoptado tendrá derecho sólo a ser alimentado y educado por el
adoptante. Se conservarán, entonces, los derechos y obligaciones correspondientes a su familia natural.
3
Código Civil de 1936: La revocación de la adopción será declarada por el juez, a instancia del adoptado, si
existen justos motivos, y a instancias del adoptante en caso de ingratitud del adoptado.
4
Código Civil de 1936: Articulo 326: Para la adopción se requiere( ... ) 1. Que el adoptante sea mayor de
cincuenta años y goce de buena reputación.
5
COL/N y CAPITANT. Cours de Droit Civil Francois. Tomo 1 p. 315.
evidenciar entonces que se comprendía que la filiación estaba basada en un vínculo
biológico.
En la doctrina peruana, Héctor Cornejo Chávez ha señalado lo siguiente:
"Desde nuestro punto de vista podríamos conceptualizar a la adopción como un contrato
solemne de Derecho Familiar en cuya virtud el adoptado adquiere la calidad de hijo
matrimonial del adoptante ... Vista así la figura ( ... .) La familia adoptiva tiene base
únicamente en la convención6
La teoría contractualista ha sido objetada en la doctrina, ya que, entre otros argumentos7 ,
destaca el que resalta la intervención directa del Estado a través de la autoridad
administrativa o judicial, tanto en las condiciones, en los efectos, y en la constitución
misma de la filiación adoptiva; lo que no acontecería en los contratos, donde tal
intervención puede resultar inadvertida.
Así nos ha señalado Javier Serna Barbosa:
" ... la tendencia contractualista en la adopción tuvo exponentes juristas como Baudry-
Lacantinere, Planiol, Colín y Capitant y Zacharie, todos ellos con definiciones que
coinciden en atribuirle a la institución el carácter de contrato solemne, para explicar una
situación jurídica que es incontrovertiblemente extraña a la esfera del contrato. Y esto es
así, si se considera una situación de hecho que debe ser reglada por la ley y que
evidentemente, es anterior a ella desde el punto de vista del tiempo ... Todo lo anterior para
concluir que la noción de contrato por lo que concierne a esa materia se halla en crisis
tota”8
3.2 Teoría del Acto Condición
6
CORNEJO CHÁVEZ. Op. Cit., p. 401.
7
(i) La adopción no puede conceptualizarse como un contrato ya que el factor patrimonial no es el
determinante. (ii) En la adopción no existe consentimiento, la manifestación de una de las partes es
insuficiente. (iii) Los derechos y obligaciones no se fijan por las partes ya que ellos están determinados por la
ley.
8
SERNA BARBOSA, Javier. El instituto jurídico de la adopción. Bogotá: Editorial Horizontes, p. t 2
Dentro de esta misma línea, existe la denominada Teoría del Acto Condición que también
pondera a las manifestaciones de la voluntad del adoptante y del adoptado,
conceptualizando a la adopción como el acto jurídico que se encuentra condicionado por
los requisitos y solemnidades que requiere la ley.
En esta misma línea se ha pronunciado la doctrina peruana:
"La Adopción es un acto jurídico que se caracteriza por ser formal, voluntario, puro y
simple, irrevocable y singular. Es voluntario se señala porque representa la libre expresión
desinteresada de adopotar y ser adoptado. Decisión que se toma de manera libre y está
fundada en los legítimos derechos de constituir una familia, es formal en razón que para su
validez se exige el cumplimiento de ciertas solemnidades y la intervención del Estado "9
El tratamiento jurídico de la adopción en nuestro Código Civil, carece de una definición
expresa de la institución, sin embargo, de una revisión sistemática de la norma podemos
afirmar que nuestro Código Civil incorpora esta postura en la medida que su desarrollo
normativo está constituido por categorías propias del acto jurídico10
Cuando revisamos estas concepciones, no dudamos en lo absoluto, que encajen en nuestro
ordenamiento jurídico11, es decir, es de claro conocimiento que un elemento constitutivo
para el inicio de un proceso de adopción es la manifestación de voluntad de un adoptante,
que se exterioriza a través de la solicitud o demanda según fuera el caso.
Sin embargo, desde nuestro punto de vista, si definimos a la adopción como acto jurídico,
no llegamos a priorizar las categorías más importantes que revelen su verdadera finalidad
jurídica, los fundamentos, y aquellos principios, que consagra la Convención sobre los
Derechos del Niño, en específico de la concepción del Niño como Sujeto de Derecho; y del
rol estatal de respeto y garantía de sus derechos humanos específicos, postura que
desarrollaremos a continuación.
9
MEJÍA SALAS, Pedro. La Adopción en el Perú. Lima: Librería y Ediciones Jurídicas, p. 23.
10
Artículo 38 t del Código Civil: La adopción no puede realizarse bajo modalidad alguna. Artículo 380 del
Código Civil: La adopción es irrevocable
11
Artículo 140 del Código Civil: El acto jurídico es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular,
modificar o extinguir relación relaciones jurídicas. Para su validez requiere: 1.- Agente Capaz 2.- Objeto física
y jurídicamente posible 3.- Fin Lícito 4.- Observancia de la forma prescrita bajo sanción de nulidad.
3.3 Teoría Institucional
Por otro lado, en la teoría Institucional se concibe a la adopción como una institución de
derecho del niño y adolescente, entendiendo al derecho de la infancia y adolescencia como
un cuerpo normativo que contiene principios específicos, cuya finalidad es la protección
integral de los derechos del niño y adolescente.
3.4 Teoría Institucional desde la perspectiva de la Doctrina de la Situación
Irregular
Como señalaba el Dr. Rafael Sajón para la conceptualización de la adopción se priorizará
el interés del llamado anteriormente "menor"' y la definirá como una institución dirigida a
amparar sus necesidades, siendo una de ellas el de vivir en un ambiente familiar del cual
carece.
En tal sentido, manifiesta el autor que :
" La adopción es una institución del Derecho de Menores, como compuesto de reglas de ese
derecho, que constituyen un todo orgánico y que comprende una serie indefinida de
relaciones, derivadas todas ellas de un hecho fundamental, considerado como punto de
partida y base. La moderna concepción de los derechos funciones de los niños y
adolescentes hizo renacer la adopción pero con una nueva naturaleza jurídica y atendiendo
a los fines más preciosos, de justicia, de solidaridad y paz social… no se trata de
proporcionar un menor a una familia sino una familia a un menor"
Estos argumentos aparentemente confluyen en una acertada determinación de la naturaleza
jurídica de la adopción, sin embargo, realizando un análisis más exhaustivo podemos
manifestar que aquélla, contiene claros principios de una doctrina anterior a la establecida a
la Convención sobre los Derechos del Niño, que es la llamada Doctrina de la Situación
Irregular la cual tenía como fundamento prioritario, el tratamiento del niño como un objeto
de protección y de compasión
Al respecto, en relación a la adopción, el mismo autor nos señala lo siguiente:
"Se atendía igualmente a razones de orden público, la prevención general y especial del
abandono, del delito mediante una razonable política de seguridad v defensa social,
colocando a los menores, huérfanos, abandonados en un medio familiar normal y
permitiendo su bienestar material y su desarrollo espiritual, al otorgársele un estatuto
jurídico que los equiparaba a los hijos legítimos"19{el subrayado es nuestro)
Si bien estas concepciones establecían una finalidad tutelar del Estado, la misma estaba
justificada en primera instancia, en la corrección de una situación calificada como anormal,
de esa peligrosidad latente que ostentaban aquellos menores abandonados que al carecer de
una familia que ejerciera la labor de corrección y un hogar, estaban proclives a la
delincuencia, y en ese sentido, es que la sociedad demandará al Estado la implementación
de medidas de seguridad y de defensa social ante esta "amenaza" social, siendo la adopción
una de las medidas más idóneas para garantizar dicho requerimiento.
En tal sentido, Emilio García Méndez nos ha señalado que, con esta doctrina se intentaba
legitimar una potencial acción judicial indiscriminada sobre aquellos niños y adolescentes
en situación de dificultad. Se exorcizan, señala, las deficiencias de las políticas sociales,
optándose por soluciones de naturaleza individual, mediante la figura del juez con un poder
omnímodo y discrecional, que privilegiará la institucionalización o la adopción.
A este respecto, creemos que se logró un avance al priorizar las necesidades del "menor"
para la determinación de la naturaleza jurídica de la adopción, sin embargo, esta postura no
logra desarraigar la concepción del menor como un objeto de compasión por parte del
Estado, priorizando las demandas de la sociedad adulta y visualizando en la adopción como
un medio idóneo y privilegiado para contrarrestar la situación de los menores que carecían
de un medio familiar.
Podemos observar entonces, que el criterio justificante de la adopción, estaba basado
intrínsecamente en valores como los de estabilidad social y seguridad nacional y
evidentemente, en el tratamiento del niño como objeto de protección el cual era protegido
por el Estado mediante un control, sin limitarse en su actuar en un respeto de los derechos
humanos de los niños, como lo es el derecho a la identidad, o la garantía de salvaguardar
los vínculos familiares y comunitarios en toda medida de protección a los niños.
Así, esta posición dista mucho de la visión de la adopción como una institución que tiene
como fundamento el respeto a una necesidad del niño de vivir en un ambiente familiar y
desarrollarse integralmente en el seno de una familia, necesidad hoy reconocida como
derecho humano específico del niño, postura que planteamos y que a continuación
desarrollamos.
4. PROCEDENCIA
¿Cómo adoptar a una persona mayor de edad?
En el presente manual se dará una explicación sobre las causales para dar en adopción a un
mayor de edad. Además, detallaremos los requisitos y el procedimiento que se debe llevar a
cabo para hacerlo, así como la normativa que regula dicho procedimiento con la finalidad
de darlo a conocer a nuestros seguidores de Agnitio.
¿Cuáles son los requisitos para la adopción?
Los requisitos para que una persona en el Perú pueda adoptar, están señalados en el artículo
378º del Código Civil.
Artículo 378º.-
Para la adopción se requiere:
Que el adoptante goce de solvencia moral.
Que la edad del adoptante sea por lo menos igual a la suma de la mayoridad y la del hijo
por adoptar.
Que cuando el adoptante sea casado concurra el asentimiento de su cónyuge.
Que cuando el adoptante sea conviviente conforme a lo señalado en el artículo 326°,
concurra el asentimiento del otro conviviente.
Que el adoptado preste su asentimiento si es mayor de diez años.
Que asientan los padres del adoptado si estuviese bajo su patria potestad o bajo su curatela.
Que se oiga al tutor o al curador del adoptado y al consejo de familia si el adoptado es
incapaz.
Que sea aprobada por el juez, con excepción de lo dispuesto en las leyes especiales.
Que si el adoptante es extranjero y el adoptado menor de edad, aquél ratifique
personalmente ante el juez su voluntad de adoptar. Se exceptúa de este requisito, si el
menor se encuentra en el extranjero por motivo de salud.
¿Cuál sería el procedimiento a seguir?
En primer lugar, el trámite inicia en vía notarial, por lo que tendríamos que recurrir a una
notaría.
Luego, se presenta una solicitud plasmada en una minuta; es decir, un escrito que plasma la
manifestación de las voluntades donde específicamente se detalla la petición para el
procedimiento notarial, la cual debe ser presentada por el adoptante y el adoptado.
Se debe tener en cuenta que la minuta tiene que estar acompañada de los siguientes
documentos:
Documento que acredite que las cuentas de su administración han sido aprobadas, si el
solicitante ha sido representante legal del adoptado;
Copia certificada de la partida de nacimiento del adoptante y de matrimonio, si es casado;
Copia certificada de la partida de nacimiento del adoptado y de matrimonio, si es casado;
Documento que acredite que las cuentas de la administración han sido aprobadas, si el
solicitante ha sido representante del adoptado;
Verificación biométrica de la RENIEC en la notaría.
Testimonio del inventario de los bienes que tuviera el adoptado.
Es importante mencionar que según la Ley de Competencia Notarial en Asuntos No
Contenciosos, Ley N° 26662, dentro de la minuta se debe expresar la voluntad de las partes
e incluir una declaración jurada del adoptante, la cual manifieste que este goza de solvencia
moral, es decir, ser digno de confianza para celebrar tratados o para ser digno de una
responsabilidad, como la que está a punto de adquirir.
Si la minuta y documentos adjuntos son aprobados por el notario, se elevará la minuta a
Escritura Pública.
Finalmente, el notario efectúa un oficio para que se extienda una nueva partida de
nacimiento y se haga mención de la adopción en la partida original.
La solicitud para iniciar el trámite tendrá la forma de minuta, aunque de acuerdo al artículo
58 de la Ley 26965 no es exigible, pero se seguirá de conformidad con el trámite de asunto
no contencioso.
5. ADOPCIÓN POR VÍA JUDICIAL
Las adopciones previstas por vía judicial en proceso no contencioso12 alcanzan a las
personas adultas y, por excepción, a menores de edad cuyos adoptantes tienen algún tipo de
vínculo con el menor a ser adoptado.
5.1 La adopción de personas mayores de edad
El Código Procesal Civil regula el proceso de adopción de personas mayores de edad.13 La
adopción mediante proceso judicial de naturaleza no contencioso consiste en adoptar a una
persona mayor de edad soltera o casada. Por este proceso el adoptado adquiere la calidad de
hijo del adoptante y deja de pertenecer a su familia consanguínea.
Según lo que se indica en el portal del Poder Judicial este trámite también se puede llevar a
cabo en sede notarial.
12
Artículo 749 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil, Resolución Ministerial N° 010-93-JUS.
13
Artículo 781 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil.
Cuando el presunto adoptado es incapaz En caso de que el presunto adoptado sea incapaz,
se requiere la intervención de su representante. Si es este el adoptante, la solicitud se
entenderá con el Ministerio Público.14
Según la información que brinda el portal del Poder Judicial, son requisitos para el proceso
de adopción de un adulto incapaz, que se oiga al curador y consejo de familia y que el
adoptante otorgue garantía suficiente a criterio del juez.
5.2 Admisibilidad de la solicitud de adopción
La persona que quiera adoptar a otra debe presentar la documentación siguiente:
1. Copia certificada de su partida de nacimiento y de matrimonio, si es casado;
2. Copia certificada de la partida de nacimiento del adoptado y de su matrimonio, si es
casado;
3. Los medios probatorios destinados a acreditar su solvencia moral;
4. Documento que acredite que las cuentas de su administración han sido aprobadas, si
el solicitante ha sido representante legal del adoptado;
5. Copia certificada del inventario y valorización judicial de los bienes que tuviera el
adoptado; y
6. Garantía otorgada por el adoptante, suficiente a criterio del Juez, si el adoptado
fuera incapaz.15
Si no hay oposición, el solicitante, y su cónyuge si es casado, ratifican su voluntad de
adoptar. El adoptado y su cónyuge prestan su asentimiento. A continuación, el juez
resolverá atendiendo a lo dispuesto en el artículo 37823 del Código Civil en lo que
corresponda.24 4.1.3 Procedimiento El procedimiento a desarrollarse, según se indica en el
portal del Poder Judicial, es el siguiente:
- Presentación de la demanda.
14
ibídem
15
Artículo 782 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil
- Contestación de la demanda.
- Audiencia de actuación y declaración judicial.
- Sentencia.
5.3 En caso de haber oposición
Si hay oposición, el trámite que se sigue se encuentra regulado por los artículos 753,
754, 755, 756 y 757 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil, Resolución
Ministerial N° 010-93-JUS16: 4.1.5 Ejecución Consentida o ejecutoriada la resolución
que declara la adopción, el juez oficia al Registro del Estado Civil respectivo para que
extienda nueva partida de nacimiento del adoptado y anote la adopción al margen de la
partida original.17
4.1.6 Ineficacia de la adopción del adoptado incapaz Dentro del año siguiente de cesada
su incapacidad, el adoptado puede solicitar que se deje sin efecto la adopción, siguiendo
el mismo trámite establecido en lo que sea aplicable.18
5.4 Requisitos
La adopción de menores de edad, por vía de excepción, mediante proceso judicial requiere
la presentación de los siguientes documentos, según se indica en el portal del Poder
Judicial:
- Demanda firmada por el solicitante y abogado.
- Copia simple del DNI del solicitante. - Original o copia certificada del acta de
matrimonio, de ser casado. - Asentimiento de uno de los cónyuges en caso lo
solicitara sólo uno de ellos.
- Original o copia certificada del acta de nacimiento del adoptado.
- Pruebas (documentales o testimoniales) que sirvan para acreditar la solvencia
moral de los solicitantes.
16
Ibídem.
17
Artículo 784 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil.
18
Artículo 785 del Texto Único Ordenado del Código Procesal Civil.
- Certificado médico de salud mental y física del adoptante.
- Certificado de antecedentes penales, judiciales y policiales del adoptante.
- Certificado de estudios u otros documentos que acrediten que el adoptante vela
por el bienestar del menor.
- Fotografías que acrediten vivencias familiares con el adoptado. - Que la edad del
adoptante sea por lo menos igual a la suma de la mayoridad y la del hijo por
adoptar. - El adoptado debe prestar su asentimiento si es mayor de diez años.
- Asentimiento de los padres del adoptado, si estuviese bajo su patria potestad.
- Que se oiga al tutor y consejo de familia, de ser el caso, (si los hubiere a falta de
padres).
- Si el adoptante es extranjero, se debe ratificar personalmente ante el juez, su
voluntad de adoptar.
- Tasa judicial por ofrecimiento de pruebas (abonar en el Banco de la Nación). -
Cédulas de notificación (abonar en el Banco de la Nación).
5.5 Procedimiento
El procedimiento a desarrollarse, según se indica en el portal del Poder Judicial, es el
siguiente: - Presentación de la demanda.
- Informe social
- Contestación y evaluación
de la demanda - Audiencia psicológica a - Dictamen del
cargo del equipo -sentencia
(padre o madre única. fiscal de familia.
biológico). técnico.
6.1 ADOPCIÓN POR VÍA NOTARIAL
De conformidad con la Ley 26662, Ley de Competencia Notarial en Asuntos no
Contenciosos, sólo se tramita ante notario la adopción de personas mayores de edad con
capacidad de goce y de ejercicio.
5.1 Solicitud de adopción
La solicitud de adopción debe constar en una minuta que es presentada por el adoptante y
el adoptado, la misma que debe ser acompañada de los siguientes documentos:
1. Copia certificada de la partida de nacimiento del adoptante y de matrimonio, si es
casado.
2. Copia certificada de la partida de nacimiento del adoptado y de matrimonio, si es
casado.
3. Documento que acredite que las cuentas de la administración han sido aprobadas, si el
solicitante ha sido representante del adoptado.
4. Testimonio del inventario de los bienes que tuviere el adoptado.19
La minuta debe contener la expresión de voluntad del adoptante y del adoptado y el
asentimiento de sus respectivos cónyuges, en caso de ser casados, así como la declaración
jurada del adoptante en el sentido que goza de solvencia moral.
5.2 Conformidad con la minuta
Si el notario encuentra conforme la minuta y la documentación requerida, eleva la minuta a
escritura pública.
5.3 Nueva partida de nacimiento
El notario oficia al registro respectivo para que extienda nueva partida de
nacimiento del adoptado y anote la adopción al margen de la partida original.20
CASO PRACTICO (recreación de un expediente notarial sobre la materia asignada, desde
la solicitud o minuta hasta la realización de la escritura publica, contando con documentos,
actas, entre otros)
19
Artículo 22 de la Ley 26662, Ley de Competencia Notarial en Asuntos no Contenciosos
20
Artículo 23 de la Ley 26662.