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Psicoterapia de Apoyo en Casos de Violencia

El documento habla sobre la psicoterapia de apoyo en casos de violencia. Explica que el apoyo de otras mujeres que han pasado por situaciones de violencia puede fortalecer a la víctima y crear autonomía. También describe protocolos para la detección de la violencia, la comunicación con las autoridades correspondientes, y el seguimiento del caso para restaurar la convivencia y recuperación emocional de la víctima.

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Psicoterapia de Apoyo en Casos de Violencia

El documento habla sobre la psicoterapia de apoyo en casos de violencia. Explica que el apoyo de otras mujeres que han pasado por situaciones de violencia puede fortalecer a la víctima y crear autonomía. También describe protocolos para la detección de la violencia, la comunicación con las autoridades correspondientes, y el seguimiento del caso para restaurar la convivencia y recuperación emocional de la víctima.

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PSICOTERAPIA DE APOYO EN CASOS DE VIOLENCIA

Considerando que no es explicita, la concepción de cuando se termina la violencia; Jiménez, M.,


et al. (2013) elaborando la ruta crítica de las mujeres afectadas donde se identifica, que los lazos
que generan las mujeres violentadas con otras mujeres que apoyan la situación por la que pasan,
para confrontar la violencia de pareja, fortalece y puede crear una autonomía, clave en desarrollo
de los procesos psicoafectivos de la víctima; por otro lado la violencia física o psicológica dentro
de una relación de pareja no es el origen del conflicto violento, más allá del momento caótico por
el que pasan muchas mujeres, se tiene que evidenciar que dicha violencia viene de mucho tiempo
atrás, incluso en el seno de la familia, en un aspecto interpsiquico e intrapsiquico en relación con
el medio próximo de cada individuo, esto nos lleva al colectivo ideológico de la intolerancia como
individuos y como sociedad en un aspecto dialectico.
Protocolo de la UNICEF, 2016 podemos identificar aspectos generales que podríamos definir de
la siguiente manera.
1 Se considera obligatorio la denuncia de cualquier acto o sospecha de maltrato contra un
menor de edad según el códice del niño y el adolescente según ley N° 30403 y a su vez con
el fin de tener una intervención más directa contra la violencia contra la mujer, la ley N°
30364, normativa actual del estado peruano estipula esta normativa como protección
integral de la mujer.
La activación del protocolo se inicia a partir de la sola sospecha de actos violentos, cuenta con
principios de intervención. (Garantizar la protección; Intervenir de manera eficaz, inmediata pero
sin precipitarse; Discreción y confiabilidad; Interés superior)
Tener en cuenta que no actuar constituye un alto índice de riesgo para la víctima y considerado una
falta grave al ejercicio de las obligaciones del individuo.
Antes de implementar cualquier protocolo o proceso de intervención primero se debe ter a
conocimiento el evitar la revictimización, manteniendo el profesionalismo en la pericia
psicológica, también pertenece a las indicaciones los siguientes apartados generales: ubique el
punto estratégico y conveniente para la interacción con la persona afectada, no omitir percepciones
ni proposiciones personales, no confrontar a la víctima con el agresor, no referirse al afectado como
víctima, no cuestionar, potencializar el hecho de denunciar el acto, muy importante, NO HACER
PROMESAS QUE NO SE PUEDAN CUMPLIR.

A DETECCIÓN DE LA SITUACIÓN DE VIOLENCIA


La detección procura tener condición de conocimiento del caso de violencia explícita o implícita
en los diferentes contextos en los que se desenvuelve la persona.
Como psicólogos muchas veces los motivos de consultan no especifican la violencia como eje
temático, entonces depende de la habilidad del entrevistador para ubicar la situación si la hubiese.
B COMUNICACIÓN A LA DIRECCIÓN
Se debe remitir de manera inmediata a los responsables del centro de intervención correspondiente,
de la situación concreta de violencia o de indios de ella, por su parte se tendrá que asegurar que la
institución aborde el tema con las autoridades pertinentes.
Todo acto institucional o interinstitucional de índole agraviante se tiene que exponer mediante la
documentación pertinente (informe, actas, comunicaciones escritas).
C COMUNICACIÓN CON RESPONSABLE
La comunicación debe ser inminente a un responsable o padre, si fuese menor de edad, y a cualquier
familiar que pueda abordar apoyo a la víctima, en el caso que intereses se contrapongan se podría
anteceder a fiscalía para la investigación debida.
D ATENCIÓN DE LA SITUACIÓN
El modelo de actuación se coordinara al grado de los hechos violentos, en base a una entrevista que
garantice la no revictimización y que guarde caracteres éticos que proporcionen a la víctima
seguridad para continuar con el proceso. En la entrevista se tiene que proporcionar la información
y el soporte a la persona afectada y en todo momento mantener características profesionales.
E INFORME DE ACTUACIÓN
Cuando se identifican vulnerabilidades de los individuos en actos de violencia debe estar
estipulados por medio de informes de cargo para comprobación de la intervención de la institución,
no obstante se debería trabajar interinstitucionalmente para agilizar la concurrida burocracia.
F SEGUIMIENTO DEL CASO
Se debe considerar un trabajo de red en el seguimiento de casos, que dependen en gran medida de
la víctima en la voluntad para sobresalir de las circunstancias adversas y las organizaciones
intervinientes con la predisposición de apoyo.
G MEDIDAD/ACCIONES PARA RSTAURAR LA CONVIVENCIA
Fortalecer habilidades individuales como sociales para potenciar a la persona violentada y que tome
conciencia de la modificación en su vida, como la restructuración cognitiva de la que en principio
este trabajo se mostraba, la subjetividad en un abordaje social como agente productico y como
resultado; estos términos se verán implicados en su aspecto afectivo necesariamente, por todo en
contexto vivido.
Dando fuerza al trabajo del psicólogo como impulsador de la reingeniería de su afectividad y dar
cambio a la constante ideología de la violencia como gobierno de nuestras actividades, dado que
muchas veces la víctima se convierte en agresor o en menor grado, muestra conductas hostiles que
no producen la trasformación de la conciencia; si no, manipulan el agravio, para conceder derechos
de imputabilidad moral, y como las personas fueron violentadas, pueden elaborar creencias
erróneas que generan en las mismas, traumas y acciones irreparables.
Por otro lado, seria trabajo de distintas ramas de lo social, la intervención con el victimario y que
su reinserción con la realidad sea más fructífera.
Justamente en la intervención individual y de abordaje Álvarez, M., Sánchez, A., Bojó, P. et. al.
(2016) proponen módulos que sería preciso detallar.
I. Protocolo de Intervención Programa Terapéutico
A Contacto psicológico
 Permitir el desahogo
 Escucha activa
 Tranquilizar, dar seguridad
 Canalizar y contener sus emociones
 Mostrar empatía
 Transmitir esperanza
 Mostrar un posicionamiento contra la violencia
B Ayuda a la acción
 Examinar el problema
 Explorar la violencia
 Informar de los recursos y derechos
 Promover la toma de decisiones
 Valorar el riesgo
C Ofrecer seguridad
 Alejamiento del agresor
 Facilitándole los recursos de acogida
 Retorno al hogar
 Facilitándole recursos de autoprotección
 Sosteniendo una “ruptura evolutiva”
D Recuperación emocional
 Visibilización de la violencia
 Trabajo específico de:
 creencias erróneas
 aspectos emocionales
 habilidades
 redes de apoyo
 Trabajo intrapsíquico: resignificación del hecho traumático
Para potenciar y consolidar el clima que genere el terapeuta sería recomendable brindar la
privacidad correspondiente a la persona, que la misma, sienta y sepa que creen en ella, puesto que
la importancia en la forma de llegar a la afectada depende mucho de las condiciones emocionales
que forje el terapeuta, esto confluirá con la esfera emocional ambivalente que puede traer todo el
contexto violento. Los mensajes fortalecedores en relación con las cosas positivas que la persona
hizo para afrontar el problema también obedecen una línea de inicio a la superación del hecho, en
cuanto tiene lo anterior que ver, con la confianza que se genere entre intervinientes de la entrevista;
toda relación tendrá que mantener una coherencia entre la ética del profesional y la aplicación de
sus conocimientos, para que pueda llamarse ayuda o apoyo, en este preciso caso terapéutico.
Para Huerta, Rosa (2003) la atención psicológica puede condicionar una alta probabilidad de
reducción de los síntomas que acarrea el impacto de la violencia, mostrando alternativas de
intervención es su modelo enfocado en las emociones donde su primera etapa antes del abordaje,
nos permite mirar desde un enfoque la psicoterapia de soporte.
Primera Etapa, de acogida presenta:
 Escucha no directiva, para que pueda apoyarse, descargarse, sentirse acogida, hablar y
confiar.
La mencionarse a su vez que el grado de empatía que fortalece la relación terapéutica apoya al
desenvolvimientos de la paciente como en el mismo terapeuta, esta gradual relación de confianza
que en primer nivel tiene que darse en un mismo nivel de interacción (sin apoderarse de la situación
pero manejándola en su profundidad), este factor debe consolidarse con la actuación no verbal del
terapeuta quien tendrá dominio de su desarrollo en la primera entrevista; para que posterior y
gradualmente comience un proporción de autoridad, para que la afectada pueda sentir seguridad en
que tiene el apoyo de un experto.
 Buscar factores de riesgo a través de indicadores directos (moretones, etc.) e indirectos
(labilidad emocional, etc.)
Cuidar en todo momento cuando interrumpir y cómo interrogar, buscando que la afectada sea lo
más clara y amplia en su relato. Esta exploración del hecho traumático y violento no debe contener
una condicional de implicación de detalles específicos; debemos más bien, procesar la información
para identificar emociones en sus esquemas y del reconocimiento de estos.
La simbolización de sus sentimientos es un proceso de complejo, por tanto, es de lento abordaje,
sin apresurar la situación los resultados serán más meticulosos y de resalte para el futura
intervención.
 Rol del Terapeuta: No efectúa intervenciones, escucha, hace uso del «como SI», para
conocer la situación
El trabajo del psicólogo va consistir en focalizar sus habilidades en la sintomatología que conduce
la violencia a la víctima que asiste; para poder disminuirlos y en una amplia posibilidad
erradicarlos, enfocando a su vez el restablecimiento de la configuración emocional de la víctima
por la que se espera obtener la recuperación del evento traumático.
 Observar la presencia del ciclo de la violencia, propiciando el darse cuenta, aquí y ahora, si
es posible.
Dar psicoterapia de apoyo considerando la comunicación analógica (que dice su cuerpo, sus manos
su expresión, el tono de su voz, etc., que ella no lo dice). Se hace conveniente en este momento el
uso de ejercicios de sus propios deseos y para descargar culpa, cólera, miedo, etc.
 Establecer la alianza terapéutica, descubriendo, revisando y analizando junto con
consultante el tipo de familia en el que ha estado inmersa
Estos enunciados se vieron fortalecidos conceptualmente por la asociación Tlaxcala, (2010) con su
Modelo de abordaje psicoterapéutico para mujeres víctimas de violencia en la etapa de a acogida
del proceso terapéutico.
Para concluir el proceso de intervención tiene carácter individual en cada profesional, a pesar que
se debe considerar los protocolos existentes como una alternativa para enriquecer en la estructura
psicoterapeuta, en aras del bienestar y recuperación de las personas afectadas por la inminente
destrucción social - individual de la violencia.
BIBLIOGRAFÍA
Álvarez, M., Sánchez, A., Bojó, P. et. al. (2016) “Manual De Atención Psicológica A Víctimas De
Maltrato Machista”. Colegio Oficial de la Psicología de Gipuzkoa. Gipuzkoa. (pp, 53,54).
Huerta, Rosa (2003) “Atención Psicológica A La Mujer Maltratada”. Revista de Investigación en
Psicología, Vol.6 No.2. Lima. (pp. 4-6).
Jiménez, M., et al. (2013). “Ruta Crítica de las mujeres afectadas por violencia de pareja en
Venezuela”. Fondo de Población de Naciones Unidas-UNFPA, Bolívar, Nueva Esparta,
Sucre, Zulia, y en el Distrito Capital. Editorial CBD publicaciones. (pp. 125, 126).
Tlaxcala, (2010) “Modelo de abordaje psicoterapéutico para mujeres víctimas de violencia
sexual”. Gobierno Federal de México. C. de Mexico. (pp. 3-5; 17,21-22)
UNICEF, et. al. (2016). “Protocolo de actuación en situaciones de violencia física, psicológica,
sexual, acoso y hostigamiento sexual”. Dirección de Vida Estudiantil, San José. (pp. 6 –
44).

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