UNIVERSIDAD
LAICA “ELOY
ALFARO DE
MANABI”
FACULTAD DE
ODONTOLOGÍA
DOCENTE: Dr.
ERIC CHUSINO
ALARCÓN
proyecto final ALUMNO: OSCAR
RUIZ LÓPEZ
TRABAJO
PROYECTO DE TERMINADO
INVESTIGACIÓN
PERIODO
ACADÉMICO 2019
(1)
1
TEMA DE INVESTIGACIÓN:
Hábitos bucales no fisiológicos que
influyen en la oclusión dental.
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RESUMEN:
Los problemas de maloclusiones dentarias que se relacionan con hábitos
orales no fisiológicos suelen ser considerados como un problema de salud
oral. El objetivo de la presente investigación fue determinar cuales los hábitos
orales no fisiológicos que conducen a la aparición de maloclusiones, con la
finalidad de resolver la siguiente interrogante: ¿Por qué los hábitos anormales
en niños causan alteraciones de las estructuras dentarias y esqueléticas
provocando maloclusiones?; realizando una investigación descriptiva con un
diseño documental que consiste en una revisión sistemática de la literatura,
donde se valoraron estudios transversales, ensayos clínicos, revisiones
sistemáticas y metaanálisis. El resultado de la investigación obtenido en
cuanto al tipo de oclusión y la presencia o no de hábitos deformantes puede
estar relacionado con la causa de la maloclusión, si los pacientes con hábitos
no son tratados oportunamente, pueden producirse interferencias en el
crecimiento y desarrollo normal del aparato estomatognático. Se llegó a la
conclusión que los hábitos bucales no fisiológicos son responsables de una
gran cantidad de maloclusiones en pacientes que se encuentran en etapa de
crecimiento, por consiguiente, todo lo que hagamos para interceptar y
erradicar oportunamente dichos hábitos redundará en un desarrollo armónico
y funcional del sistema estomatognático.
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CAPITULO I
INTRODUCCIÓN:
Los hábitos orales son considerados como una práctica que se efectúa de
manera constante, se presentan como un acto voluntario el mismo que se
transforma en involuntario. Algunos hábitos ejercen un rol importante en el
crecimiento de los maxilares como: la masticación, deglución y respiración
normal. Sin embargo, la presencia de hábitos perjudiciales como: Succión digital,
succión labial, succión de objetos, deglución atípica, respiradores orales y
onicofagia, los mismos que suelen alterar el patrón normal de crecimiento facial
lo cual conlleva a maloclusiones dentarias y problemas en el lenguaje. Los niños
suelen presentar hábitos parafuncionales como una manera de llamar la
atención, debido a que suelen presentar problemas a nivel del entorno familiar y
social.
La literatura manifiesta que para que se presente maloclusiones dentales
desencadenadas a través de un hábito oral tendrán que relacionarse factores
como la edad del niño, duración, intensidad y frecuencia con la cual el paciente
realiza el hábito. Al considerarse a las maloclusiones como un problema de salud
pública, es indispensable que el profesional odontólogo actualice sus
conocimientos sobre la presencia de hábitos orales parafuncionales en el
paciente y los problemas que se desarrollen a nivel oclusal, de esta manera ser
pobra brindar ayuda oportuna al paciente mejorando su estilo de vida. Varios
estudios han determinado la relación que existe entre la presencia de hábitos
orales y maloclusiones dentales, por lo cual este estudio tiene como objetivo
afirmar dicha relación.
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PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN:
Angle al comenzar el siglo XX, descubrió las diferentes maloclusiones
haciendo referencia en la relación que existe entre los primeros molares
permanentes superiores e inferiores, considerando la posición que tienen
los molares definitivos como puntos fijos que hacen referencia a la
estructura craneofacial y determino la existencia de tres clases: (Morán, V
y Zamora, O, 2013, pp 2-3).
Clase I o neutroclusión cuando el primer molar superior presenta su
cúspide, mesiovestibular en oclusión con el surco vestibular del primer
molar inferior.
Clase II o distoclusión cuando el primer molar superior presenta su cúspide
mesiovestibular en oclusión hasta la parte delantera de la cúspide
mesiovestibular del primer molar inferior.
Clase III o mesioclusión cuando el primer molar superior presenta su
cúspide mesiovestibular ocluyendo hacia atrás de la cúspide disto
vestibular del primer molar inferior.
Dentro de las maloclusiones existen diferentes tipos de factores que
afectan a los pacientes para que se presenten estas alteraciones. Estas
alteraciones pueden darse debido a anomalías de tamaño, forma de
posición de los dientes, o los diferentes tipos de relaciones oclusales que
existan. (Morán, V y Zamora, O, 2013, pp 1).
Hay varios tipos de maloclusiones en las que no existe solamente un factor
para que se presenten estas alteraciones, existen factores etiológicos,
factores genéticos, y factores exógenos o ambientales que incluyen todos
sus componentes que tienen la capacidad de determinar una maloclusión
durante el desarrollo craneofacial. (Aliaga Del Castillo y col, 2011, pp 87).
Las maloclusiones se presentan como un inconveniente dentro de la salud
pública que no impide que aparezcan en los diferentes estratos sociales,
condición económica, cultural y rango de edades, ya que pueden aparecer
en cualquier momento. Cuando se presentan anomalías en la oclusión
normal aparecen las maloclusiones dentales, que se presentan como
movimientos anormales o desviaciones de los dientes que se encuentran
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en su oclusión ideal, lo cual va a depender del grado de severidad de cada
caso, pudiendo darse desde rotaciones dentales leves hasta severas e
incluso provocar alteraciones del hueso alveolar. (Carvajal C y col, 2013,
pp 417).
Según la organización mundial de la salud, las maloclusiones forman parte
de las enfermedades bucales más prevalentes ocupando el tercer lugar
dentro de estas enfermedades, después de la periodontitis y la caries,
según estudios realizados en países de América Latina y el Caribe, se
visualiza que el país con mayor prevalencia de hábitos orales deformantes
es Cuba con un 78,18%, seguido de México y Colombia con un 68,2% y
67% respectivamente, y Venezuela con un 56%, mientras que Ecuador la
prevalencia de hábitos y maloclusiones es menor con un 52,6%.
El diagnóstico temprano de las maloclusiones puede ser de gran ayuda
para el odontólogo, así como para los padres ya que no solo requiere de
una intervención terapéutica, sino que se puede dar una orientación del
posible tratamiento en los niños, dando a conocer hábitos saludables que
son de gran importancia para tratar estas alteraciones a tiempo. Si el
problema no es tratado lo antes posible se puede optar por una intervención
terapéutica para la maloclusión debido a que se puede agravar con el
tiempo y conllevaría a tratamientos más complejos y largos para el paciente
con un alto índice de recidiva. En la mayoría de los casos de la edad ideal
es durante la dentición temporaria y mixta temprana donde se ayudan a
rehabilitar el sistema masticatorio sin tener problemas en el futuro.
(Carbone, L. 2014, pp 254).
¿Por qué los hábitos anormales en niños causan alteraciones de las
estructuras dentarias y esqueléticas provocando maloclusiones?
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OBJETIVOS:
OBJETIVO GENERAL:
Determinar cuáles son los hábitos orales no fisiológicos que conducen a la
aparición de maloclusiones.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1. Identificar los hábitos bucales nocivos en pacientes pediátricos.
2. Revisar bibliográficamente los hábitos orales no fisiológicos presentes en
infantes.
3. Determinar el tipo de secuelas más frecuentes producidas por los hábitos
bucales no fisiológicos.
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JUSTIFICACIÓN:
Este estudio resulta relevante clínicamente porque se enfoca en dar a
conocer la importancia que tiene para el odontopediatra conocer y reconocer los
diferentes tipos de hábitos bucales y así poder dar un diagnóstico oportuno para
ayudar a la prevención de maloclusiones.
Generalmente dentro de la historia clínica en la consulta con el
odontopediatra no se realiza este tipo de indagaciones ya que la mayoría de los
pacientes niegan la existencia del hábito bucal y sumado a que algunas de estas
veces no se llegan a explorar lo suficiente como para detectar el hábito, así como
los diferentes tipos de secuelas que pueden haber dejado dichos hábitos.
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CAPITULO II:
MARCO TEÓRICO:
CAPITULO 1:
HÁBITOS BUCALES NO FISIOLÓGICOS
Generalmente los individuos aprenden a actuar de manera progresiva, y
estas actuaciones que se fijan gracias a ese proceso de aprendizaje que se
denomina hábitos, con cada repetición el acto será menos consciente y si es
repetido muy a menudo será reflejado a una acción inconsciente.
Los hábitos orales como la succión digital, la deglución atípica y la respiración
bucal pueden modificar la posición de los dientes y relación y forma de las
arcadas dentarias. Los hábitos de presión interfieren en el crecimiento normal y
en la función de la musculatura orofacial. Se ha observado en estudios que una
presión continua de 50 mg durante un periodo de 12 horas provoca un
desplazamiento considerable de un diente (Canut, José A. 2004).
1.1 DESARROLLO DE LOS HÁBITOS EN LOS NIÑOS.
Hay dos tipos de hábitos:
A) Hábitos Fisiológicos: son aquellos que nacen con el individuo (mecanismo de
succión, movimientos corporales, deglución y respiración nasal).
B) Hábitos no fisiológicos: son aquellos que ejercen fuerzas perniciosas contra
los dientes, arcos dentarios y tejidos blandos, entre los cuales tenemos la
succión del dedo, deglución atípica y la respiración bucal. (Aristigueta, Ricardo.
1989).
1.2 SUCCIÓN DIGITAL: La succión digital es un hábito muy
común en la infancia que llega ser considerada normal,
probablemente está presente en más del cincuenta por
ciento de los niños pequeños. La succión digital se inicia en
el primer año de vida, y suele continuar hasta los tres o
cuatro años o más. La persistencia del hábito ha sido
considerada un signo de ansiedad e inestabilidad en el niño.
Entre la variedad de forma que existe de succión digital, la
más común es la succión del dedo pulgar sosteniéndolo en
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posición vertical, con la una dirigida hacia los dientes inferiores, en algunos
casos, dos o más dedos son succionados a la vez; no se ha observado
predilección por una mano determinada. Los efectos de la succión digital
dependen de la duración, frecuencia e intensidad de habito, del número de dedos
implicados, de la posición en que se introducen en la boca y del patrón morfo
genético. La duración de hábito es importante y si el hábito se elimina antes de
los tres años los efectos producidos son mínimos y se corrigen
espontáneamente. La frecuencia con que se practica el hábito durante el día y la
noche también afecta el resultado final. Los efectos lógicamente serán menores
en un niño que se chupe el dedo de forma esporádica que en otro que tenga el
dedo en la boca de manera continua.
La intensidad del hábito es otro factor que hay que analizar. Hay niños en los
que el hábito se reduce a la inserción pasiva del dedo en la boca, mientras que
en otros la succión digital va acompañada de una contracción de toda la
musculatura perioral. La posición del dedo también influye, siendo más nociva la
superficie dorsal del dedo descansa a manera de fulcro sobre los incisivos
inferiores, que, si la superficie palmar se coloca sobre estos dientes con la punta
del dedo situada en el suelo de la boca y, por último, el patrón morfo genético
del niño es otro factor que condiciona el resultado del hábito. Si el niño presente
un patrón de crecimiento mandibular vertical, tendera a la mordida abierta y
lógicamente cualquier hábito que le favorezca agravara dicha tendencia (Canut,
José A. 2004).
1.2.1 CONSECUENCIAS DE LA SUCCION DIGITAL:
1. Protrusión de los incisivos superiores (Con o sin presencia de diastema)
2. Retroinclinación de los incisivos inferiores
3. Mordida abierta anterior
4. Prognatismo Alveolar Superior
5. Estrechamiento de la arcada superior (Debido principalmente a la acción del
musculo buccinador)
6. Mordida cruzada posterior
7. Dimensión vertical aumentada
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1.3 PERSITENCIA DE LOS PATRONES DE DEGLUCION INFANTIL:
DEGLUCIÓN: En los recién nacidos la lengua es relativamente grande y se
encuentra en una posición adelantada para poder mamar. La punta se introduce
entre las almohadillas gingivales anteriores y colabora en el sello labial
(Deglución infantil).
Cuando erupcionan los incisivos en el sexto mes, la lengua empieza retroceder.
La persistencia de los patrones de deglución infantil puede deberse a diferentes
factores. La succión del pulgar, la alimentación con el biberón, la respiración
bucal, la succión lingual, y los retrasos en el desarrollo del sistema nervioso
central. (Quiros A., Oscar. 1993)
1.3.1 DEGLUCION NORMAL: En la deglución madura normal no se produce
protrusión lingual y una postura adelantada, se caracteriza por:
En el momento de la deglución los dientes superiores e inferiores están
apretados, contacto intercuspídeo.
La mandíbula está firmemente estabilizada por la musculatura por el V par
craneal.
No hay actividad contráctil al nivel de los músculos perioral, la deglución
no se exterioriza en la expresión facial como ocurría en el niño.
La lengua en el momento de deglutir queda situada en el interior de
los arcos dentarios en su vértice en contacto con la parte anterior de la
bóveda palatina La deglución madura se realiza en oclusión máxima con
los labios en contacto y con una actividad peristáltica de la musculatura
lingual, en el interior de la cavidad oral se deglute 500-600 veces diarias
una vez cada dos minutos aproximadamente. (Quiros A., Oscar. 1993).
1.3.2 DEGLUCION ATIPICA: Se caracteriza por la interposición de la lengua
entre las arcadas dentarias en el acto de deglutir, esto es lo que se denomina
lengua protráctil. El individuo para deglutir necesita hacer un vacío que en
conjunción con los movimientos de la lengua impele el alimento hacia la faringe.
Cuando existe lengua protráctil el sellado periférico anterior para producir el
vacío necesario, se hace al contactar la lengua con los labios directamente, suele
ser una postura adaptativa para lograr un correcto cerrado oral en los casos
donde no hay contacto inter incisivo. (Quiros A., Oscar. 1993).
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ETIOLOGÍA DE LA DEGLUCIÓN ATÍPICA:
Amígdalas hipertróficas.
Macroglosia (la cual es poco frecuente).
Alimentación prolongada por medio de tetero.
Perdida prematura de los dientes temporales anteriores.
CONSECUENCIAS DE LA DEGLUCIÓN ATÍPICA:
Mordida abierta en la región anterior y posterior.
Protrusión de incisivos superiores.
Presencia de diastema anterosuperiores.
Labio superior hipotónico.
Incompetencia labial.
Hipertonicidad de la borda del mentón. (Quiros A., Oscar. 1993).
1.4 DEGLUCION ATIPICA CON PRESIÓN ATÍPICA
DEL LABIO (INTERPOSICIÓN LABIAL):
Ocurre en pacientes que se encuentran
normalmente en reposo y los labios no están en
contacto. En el momento de la deglución, la selladura
de la parte anterior de la cavidad bucal no se realiza por
el contacto simple del labio superior con el inferior, sino
mediante una fuerte contracción del labio inferior, que
se interpone entre los incisivos superiores e inferiores. Los incisivos inferiores de
esta manera se inclinan en sentido lingual, apiñándose mientras los incisivos
superiores se vestibularizan. Como el labio superior no participa en la deglución,
se torna cada vez más hipotónico, y adquiere un aspecto de labio corto. Sin
embrago, el labio inferior, por su gran participación se torna cada vez más
hipertónico, así como los músculos del mentón.
La pérdida del contacto funcional anterior favorece la extrusión dentaria,
aumenta el resalte y la sobremordida. El desplazamiento vestibular de los
incisivos superiores rompe el punto de contacto entre los incisivos laterales y
caninos y favorece la migración de los segmentos posteriores.
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1.6 RESPIRACIÓN:
La respiración nasal o normal es aquella en la que el aire ingresa por la nariz
sin esfuerzo con un cierre simultáneo de la cavidad oral. Se crea así una presión
negativa entre la lengua y el paladar duro en el momento de la inspiración. La
lengua se eleva y se apoya contra el paladar produciendo un estímulo positivo
para su desarrollo. Las fosas nasales limpian y calienta el aire antes de
conducirlo hacia las vías aéreas. (Quiros A., Oscar. 2006).
1.6 RESPIRACIÓN ORAL:
Las alteraciones que produce la respiración oral pueden catalogarse de dos
tipos:
Por obstrucción funcional o anatómica: es la respiración oral de vida a qué nivel
de fosa nasales existen la presencia de un obstáculo que impide el flujo normal
del aire a través de ellas. La presencia de adenoides hipertrófico, cornetes
hipertróficos, tabique desviado, inflamación de la mucosa por infecciones o
alergias, producen resistencia a la inhalación de aire por los que el paciente debe
completar las necesidades de forma oral. (Vellini Flávio, 2004).
Por Hábito: el individuo respira por la boca como consecuencia de
obstrucciones anatómicas o funcionales que a pesar de haber sido eliminadas
ya se ha establecido el hábito de respiración oral transformándose en costumbre.
(Vellini Flávio, 2004).
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ETIOLOGIA DE RESPIRACION ORAL:
Amígdalas palatinas hipertróficas.
Adenoides Hipertróficas.
Presencia de Pólipos Nasales.
Rinitis Alérgicas.
Desviación del tabique nasal.
Hipertrofia idiopática de los cornetes.
Asmas y Bronquitis.
Inflamación de la mucosa por infecciones o alergias.
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CAPITULO 2:
MALOCLUSIONES
La maloclusión, según Angle, es la perversión del crecimiento y desarrollo normal
de la dentadura (Angle EH, 1899).
Clasificación de la maloclusión de Angle:
Clase 1: Está caracterizada por las relaciones mesiodistales normales de los
maxilares y arcos dentales, indicada por la oclusión normal de los primeros
molares. En promedio los arcos dentales están ligeramente colapsados, con el
correspondiente apiñamiento de la zona anterior la maloclusión está confinada
principalmente a variaciones de la línea de oclusión en la zona de incisivos y
caninos.
En un gran porcentaje de casos de maloclusión, los arcos dentarios están más
o menos contraídos y como resultado encontramos dientes apiñados y fuera de
arco. En estos casos los labios sirven como un factor constante y poderoso en
mantener esta condición, usualmente actuando con igual efecto en ambos arcos
y combatiendo cualquier influencia de la lengua o cualquier tendencia inherente
por parte de la naturaleza hacia su auto corrección. Los sistemas óseos y
neuromusculares están balanceados. El perfil facial puede ser recto. (Angle EH,
1899).
Clase 2: Cuando por cualquier causa los primeros molares inferiores ocluyen
distalmente a su relación normal con los primeros molares superiores en
extensión de más de una mitad del ancho de una cúspide de cada lado. Y así
sucesivamente los demás dientes ocluirán anormalmente y estarán forzados a
una posición de oclusión distal, causando más o menos retrusión o falta de
desarrollo de la mandíbula.
División 1: Está caracterizada por la oclusión distal de los dientes
en ambas hemiarcadas de los arcos dentales inferiores. Encontramos el
arco superior angosto y contraído en forma de V, incisivos protruidos, labio
superior corto e hipotónico, incisivos inferiores extruidos, labio inferior
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hipertónico, el cual descansa entre los incisivos superiores e inferiores,
incrementando la protrusión de los incisivos superiores y la retrusión de los
inferiores. No sólo los dientes se encuentran en oclusión distal sino la
mandíbula también en relación con la maxila; la mandíbula puede ser más
pequeña de lo normal.
El sistema neuromuscular es anormal; dependiendo de la severidad de la
maloclusión, puede existir incompetencia labial. La curva de Spee está más
acentuada debido a la extrusión de los incisivos por falta de función y
molares intruidos. Se asocia en un gran número de casos a respiradores
bucales, debido a alguna forma de obstrucción nasal. El perfil facial puede
ser divergente anterior, labial convexo. Subdivisión: Mismas características
de la división 1, excepto que la oclusión distal es unilateral.
Subdivisión: Mismas características de la división 1, excepto que la
oclusión distal es unilateral.
División 2: Caracterizada específicamente también por la oclusión distal
de los dientes de ambas hemiarcadas del arco dental inferior, indicada por
las relaciones mesiodistales de los primeros molares permanentes, pero
con retrusión en vez de protrusión de los incisivos superiores.
Generalmente no existe obstrucción nasofaríngea, la boca generalmente
tiene un sellado normal, la función de los labios también es normal, pero
causan la retrusión de los incisivos superiores desde su brote hasta que
entran en contacto con los ya retruidos incisivos inferiores, resultando en
apiñamiento de los incisivos superiores en la zona anterior. La forma de
los arcos es más o menos normal, los incisivos inferiores están menos
extruidos y la sobremordida vertical es anormal resultado de los incisivos
superiores que se encuentran inclinados hacia adentro y hacia abajo.
Subdivisión: Mismas características, siendo unilateral. (Angle EH, 1899).
Clase 3: Caracterizada por la oclusión mesial de ambas hemiarcadas del
arco dental inferior hasta la extensión de ligeramente más de una mitad
del ancho de una cúspide de cada lado. Puede existir apiñamiento de
moderado a severo en ambas arcadas, especialmente en el arco superior.
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Existe inclinación lingual de los incisivos inferiores y caninos, la cual se
hace más pronunciada entre más severo es el caso, debido a la presión
del labio inferior en su intento por cerrar la boca y disimular la maloclusión.
El sistema neuromuscular es anormal encontrando una protrusión ósea
mandibular, retrusión maxilar o ambas. El perfil facial puede ser
divergente posterior, labial cóncavo.
Subdivisión Mismas características, siendo unilateral. (Angle EH, 1899).
2.1 LIMITACIONES DE LA CLASIFICACIÓN DE ANGLE:
o No clasifica en los planos vertical ni transversal.
o Puede existir una clase 1 molar con un patrón de crecimiento clase 2 ó 3.
o En la dentición mixta puede existir un plano recto a nivel de los primeros
molares permanentes, el cual se ajusta al completar el brote de los dientes
permanentes.
En 1960, Ackerman y Proffit, vía un diagrama de Venn, formalizan un sistema
de adiciones informales a la clasificación de Angle, identificando cinco
características mayores de maloclusión que deberían ser consideradas, siendo
esta clasificación muy popular hoy en día. (Ackerman JL, Proffit WR. 1969).
Específicamente incluye una evolución de apiñamiento y simetría de los arcos
dentales e incluye una evolución de la protrusión incisiva y reconoce la relación
entre protrusión y apiñamiento, así como la consideración de los planos del
espacio anteroposterior, vertical y transversal, así como proporciones
esqueletales en cada plano. Para utilizar este método necesitamos 3 tipos de
información diagnóstica previamente requerida como son:
• Datos acerca de la dentición
• Relaciones oclusales
• Relaciones esqueletales
Derivados del examen clínico, radiografías intraorales y extraorales,
evaluación clínica, cefalométrica y fotográfica de las proporciones faciales y
dentales.
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Como el grado de alineación y simetría son propiedades comunes a todas las
denticiones, esto se representa en la cubierta exterior o universo (grupo 1).
El perfil es afectado por muchas maloclusiones, de tal forma que se convierte en
el juego principal dentro del universo (grupo 2). Las desviaciones en los tres
planos espaciales anteposterior, vertical y transversal están representadas por
los grupos 3 a 9, que incluyen los subgrupos que coinciden, todos dentro del
perfil o juego del grupo 2.
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2.2 CARACTERÍSTICAS PARA DIAGNOSTICAR EN EL PLANO
ANTEROPOSTERIOR:
Sobremordida horizontal: La sobremordida horizontal es la distancia que
se da desde el borde incisal de los incisivos superiores a la cara vestibular
de los incisivos inferiores. Se le llama también Overjet.
Puede deberse a un excesivo crecimiento del maxilar superior, al
deficiente crecimiento de la mandíbula, a la inclinación hacia afuera de los
dientes superiores.
Los dientes superiores que protruyen más allá del contacto normal con los
dientes de abajo están más propensos a lastimarse, a menudo es una
indicación de una mala mordida posterior, y puede indicar una
desproporción en el crecimiento de los maxilares. El hábito de chuparse
el dedo también puede causar una protrusión de los dientes superiores.
Cuando la sobremordida horizontal está cerda de cero, hay un espacio
grande entre molares superiores e inferiores en el movimiento protrusivo:
Cúspides más alta y surcos más profundos.
A mayor sobremordida horizontal, menor será el espacio entre los
molares superiores e inferiores durante protrusión: menor altura cuspídea
y profundidad de fosa. Puede medirse de tres maneras; clínicamente con
una pequeña regla, se mide la distancia en sentido horizontal, del borde
incisal del incisivo superior más protruido, al borde incisal del incisivo
inferior más protruido en mm, en los modelos de estudio de la misma
manera o cefalométricamente. La norma es de 2.5 mm. (Downs BW.
1956).
Inclinación de los incisivos: Utilizando el análisis de Ricketts o Stainer,
nos indica el grado de protrusión o retrusión en mm. Y proinclinación o
retroinclinación en grados de los incisivos superiores e inferiores. La
norma es de 22 grados para los incisivos superiores y 25 grados para los
inferiores y 4 mm. (Downs BW. 1956).
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2.3 CARACTERÍSTICAS PARA DIAGNOSTICAR EN EL PLANO VERTICAL:
Sobremordida vertical: La sobremordida vertical es la distancia que se va
dar desde el borde incisal de los incisivos superiores al borde incisal de
los incisivos inferiores que va hacer perpendicular al plano de oclusión.
Se le llama también Overbite. se puede medir clínicamente, en modelos
de estudio o cefalométricamente, la distancia en mm en sentido vertical
de la cantidad que cubre el borde del incisivo central superior al incisivo
central inferior. La norma es de 2.5 mm. Las coronas de los dientes
anteriores superiores cubren casi por completo las coronas de los dientes
inferiores esto es la sobremordida vertical. Cuando cubre más del 30% es
anormal. (Downs BW. 1956).
Curva de Spee: Se define como la curvatura del plano oclusal
mandibular que comienza en el premolar y sigue las cúspides bucales de
los dientes posteriores , hasta el molar terminal. Realmente los planos
oclusales no son planos, tienen una curvatura debido a que el nivel de los
dientes aumenta progresivamente a partir de los premolares y distalmente
hasta los terceros molares. Utilizando una regla sobre los molares a
incisivos, se mide la curvatura del arco inferior en mm.
Tipo de crecimiento Mediante el análisis cefalométrico de Steiner, la
medida del ángulo Go-Gn; S-Na, indica si el tipo de crecimiento es normal,
vertical u horizontal: La norma es de 32 grados, si es mayor la medición
nos indica un crecimiento vertical, si es menor existe un crecimiento
horizontal. La norma es de 25 grados
Tipo de sonrisa: Observamos la cantidad de encía que muestra el
paciente al sonreír, lo máximo es 2 mm, si se observa una cantidad mayor
de encía, existe un exceso vertical maxilar, que generalmente también
afecta a la tonicidad labial
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2.4 CARACTERÍSTICAS PARA DIAGNOSTICAR EN EL PLANO
TRANSVERSAL:
Medir apiñamiento o espaciamiento en mm. Se mide la cantidad de
apiñamiento, marcando con lápiz los modelos de estudio en los dientes
que están rotados por falta de espacio, también se miden los espacios
entre los dientes en mm. (Houston WJB, Tulley WJ. 1998; Bolton WA.
1962).
Forma de arcos dentales: Se observa el tipo de arcos dentales que
pueden ser ovoidal, rectangular, ojival y la simetría entre estos.
Tonicidad labial La tonicidad labial es importante, ya que indica si existe
armonía en el balance muscular con los dientes, o si existe una aberración
muscular causada por una falta de balance entre maxilares, dientes y
sistema neuromuscular, pudiendo causar incompetencia labial. (Soto CL.
2003).
Líneas medias dentales Es importante observar la simetría entre las
líneas medias inferior y superior, se observa la línea media facial, y se
mide en mm la discrepancia entre éstas y se determina cuál es la que está
desviada hacia la izquierda o derecha. Éstas deben de coincidir, con una
discrepancia hasta de 2 mm.
Mordidas cruzadas o telescópicas Observamos si existe una mordida
cruzada dental, esqueletal o telescópica (cuando sobrepasa a el arco
antagonista). (Steiner Cecil. 1972).
Inclinación del plano oclusal Observamos la inclinación de nuestro plano
oclusal, ya que éste no debe variar durante el tratamiento.
Asimetrías faciales y laterognasias Observamos si existen asimetrías
faciales en los maxilares y su desviación. (Proffit RW. 1986).
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CAPITULO 3:
HABITOS ORALES NO FISIOLÓGICOS Y SU RELACION CON LAS
MALOCLUSIONES:
El complejo maxilofacial se compone de tres sistemas que tienen un potencial
de desarrollo normal: el sistema esquelético, el sistema muscular y el sistema
dentario. Cuando no existe obstáculo en el desarrollo de estos sistemas tenemos
una oclusión funcionalmente equilibrada. Los hábitos bucales pueden ser
considerados como obstáculos o interferencias en el desarrollo. La maloclusión
puede presentarse desde la más temprana edad cuanto se altera el equilibrio de
las estructuras del sistema bucal, sin embargo, las maloclusiones pueden
aparecer sin que estos existan. (Revista Latinoamericana de Ortodoncia y
Odontopediatría, 2011).
Los hábitos bucales son las causas primarias o secundarias de las
maloclusiones o deformaciones dentomaxilofaciales. El grado de las alteraciones
producidas dependerá de la duración, intensidad y frecuencia del hábito.
Estos hábitos suelen considerarse reacciones automáticas que pueden
manifestarse en momentos de stress, frustración, fatiga o aburrimiento, así como
aparece por falta de atención de los padres del niño, tensiones en el entorno
familiar e inmadurez emocional. Estos hábitos no fisiológicos pueden generar:
1. Mordida abierta anterior y de laterales
2. Protrusiones dentarias
3. Protrusiones dento alveolares
4. Linguoversiones dentarias, etc.
ETIOLOGÍA DE LOS HÁBITOS ORALES NO FISIOLÓGICOS:
INSTINTIVOS: Por ejemplo, el hábito de la succión, el cual se considera
funcional en las primeras etapas de la vida, pero si perdura en el tiempo ocasiona
daño en la cavidad bucal dando origen a maloclusiones dentarias.
PLACENTEROS: (succión digital).
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DEFENSIVOS: En este caso se desarrolla la respiración bucal en las personas
con rinitis alérgicas, asmáticos, etc.
HEREDITARIOS: Como malformaciones congénitas que acarrean un hábito
concomitante, ejemplo de ello son las inserciones cortas de frenillos linguales,
lengua bífida, etc.
ADQUIRIDOS: En las personas con paladar fisurado que han sido intervenidos
quirúrgicamente mantienen la fonación nasal, principalmente para los fonemas
K, G, J, y para las fricativas faríngeas al emitir la S y la Ch.
IMITATIVOS: En la forma de colocar los labios y la lengua, al hablar, gestos,
muecas, etc.
3.1. TERAPIA MIOFUNCIONAL:
Entendiéndose como Terapia Miofuncional; la Disciplina que se encarga de
prevenir, valorar, diagnosticar y corregir las disfunciones que pueden interferir,
tanto en la producción del habla como en las diferentes estructuras del sistema
orofacial, desde el nacimiento hasta la vejez; en otro sentido, es una disciplina
que colabora con la medicina y la odontología coadyuvando los tratamientos del
pediatra, odontopediatra, ortodoncista, ortopedista funcional de los maxilares,
cirujano, otorrinolaringólogo, y también en la terapia del lenguaje. (Urrieta E.,
López I. Quirós O. Farias M. Rondón S. Lerner H. 2008).
El método de corrección para el desequilibrio bucofacial se basa en tres
premisas:
La motivación del paciente es la clave para el éxito terapéutico.
El éxito del régimen de tratamiento debe envolver todas las áreas de
la función muscular que se desarrolla de manera anormal.
La nueva conducta aprendida como patrón de los músculos
bucofaciales debe estar firmemente establecida como parte normal de
la función individual.
23
El objetivo principal de la Terapia miofuncional es la creación de una función
muscular orofacial normal, y así, ayudar al crecimiento y desarrollo de la oclusión
normal. No es incrementar el tamaño o la fuerza de los músculos, que a menudo
es el principal propósito de los ejercicios musculares de otras partes del cuerpo.
La principal razón de ser de los ejercicios mioterapéuticos es lograr la adecuada
coordinación de la musculatura orofacial. (Urrieta E., López I. Quirós O. Farias
M. Rondón S. Lerner H. 2008).
Estas técnicas nos ayudan a:
Equilibrar o compensar las estructuras óseas implicadas y las
estructuras musculares a nivel orofacial y contiguas a éstas.
Crear nuevos patrones neuromotores de comportamiento y llegar a
una generalización.
Reducir las parafunciones.
3.1.1 EJERCICIOS MIOFUNCIONALES RECOMENDADOS:
Reeducación de la posición lingual: usar una patilla de menta mini, en
donde se le indica al niño que mantenga al mismo con la punta de la
lengua en contacto con la zona de las rugosidades palatinas. Mientras
mantiene así a la pastilla, fluye la saliva y el niño se ve obligado a deglutir.
Frecuencia: mantener la pastilla en posición hasta que esta se disuelva.
Efecto secundario: Tonifica los músculos de la base de la lengua,
contrae los músculos de la masticación, estimula los impulsos
propioceptivos de la deglución.
Cierre labial: comer cereal en aros (Frust loops). Una vez al día debe
sujetar los aros de cereal con los labios uno por uno e introducirlos con
movimientos labiales al interior de la bica para comerlos.
Efecto secundario: estimula orbiculares u contrae mentoniano.
24
La duración del tratamiento varía de acuerdo con los pacientes y el
grado de colaboración de estos. Mientras el paciente educa su lengua y
músculos para que funcionen adecuadamente durante el proceso de
deglución de puede realizar tratamiento de tipo ortodónticos.
Entre los dispositivos ortodónticos para la terapia miofuncional tenemos:
Los restrictores, que poseen como único objetivo el evitar, a través
de "obstáculos", que la función incorrecta continúe y alteren la
oclusión: rejillas o trampa lingual removible.
Los estimuladores, que están destinados a la resolución
terapéutica del hábito: Perla de Tucat en un retenedor tipo Hawley,
Pantalla Vestibular.
3.2 TRATAMIENTO DE UNA MALOCLUSION CLASE I CAUSADA POR
HÁBITOS:
Uno de los objetivos del tratamiento de ortodoncia es la estabilidad a largo
plazo del resultado final. Los enfoques del tratamiento varían, dependiendo del
grado de la maloclusión y la ciencia y la experiencia del ortodoncista, y hay
diferentes filosofías de tratamiento, así como los tipos de mecánicas. (Lima FR,
Lima AL. 2004).
Expansión: En el maxilar superior el método más empleado es el tornillo de
disyunción que se inicia dando una cuarto de vuelta al día y aporta 0.25 mm de
expansión y que se puede continuar según el paciente, dando un cuarto de vuelta
2 veces al día hasta conseguir la expansión deseada. La retención es de 3 meses
aproximadamente y la edad máxima para conseguir la disyunción es entre 22 y
26 años. (Olmos BV y col 2013).
Al abrir las suturas maxilares con RPE, se podría lograr una influencia en la
corrección ortopédica de la discrepancia esquelética transversal. Esto ayudaría
a obtener una adecuada longitud del arco, corregir la inclinación axial de los
dientes posteriores, y mejorar el equilibrio muscular, nasal, la respiración, y la
25
sonrisa. Esta alternativa sin extracciones eliminaría las interferencias funcionales
causadas por la mordida cruzada posterior, y mejoraría el perfil. (Lima FR, Lima
AL. 2004).
Corrección de hábitos: La corrección de la mordida abierta puede ser un gran
desafío durante el tratamiento de ortodoncia. Numerosas teorías sobre la causa
de las mordidas abiertas se han propuesto. Las teorías más comunes son: la
herencia, patrones de crecimiento desfavorables, los hábitos digitales, y función
de la lengua. La corrección de la mordida abierta con ortodoncia convencional
puede tener éxito. Sin embargo, estudios de estabilidad de la corrección de la
mordida abierta después de ortodoncia han mostrado que sólo el 35% ha
recaído. La mordida abierta quirúrgica tiene también recaída después del
tratamiento, aunque menos que la terapia no quirúrgica. (Di Santi de Modano J,
Vázquez V. 2003; Agenter M, Harris E, Blair R. 2009; Alexander Charles. 1999).
Unos ejercicios simples se pueden enseñar al paciente. Estos incluyen el
posicionamiento de la lengua en el paladar para producir un "clic". Este clic
puede ser utilizado como una referencia para la correcta posición de la lengua,
cuando el paciente está tragando. El próximo paso es colocar la punta de la
lengua en la posición de clic y la fuerza de la punta de la lengua hacia arriba.
Este movimiento va a entrenar los músculos de la lengua. Este ejercicio debería
realizarse 10 repeticiones, tres veces al día. (Alexander Charles. 1999).
Existe otros ejercicios y aditamentos mecánicos con los que el ortodoncista
cuanta, pero lo trascendental es eliminar el hábito para dar estabilidad a largo
plazo de la corrección ortodóntica.
3.3 TRATAMIENTO DE UNA MALOCLUSION CLASE II CAUSADA POR
HÁBITOS:
Tratamiento: El tratamiento de ortodoncia de maloclusión Clase II División 2 es
reconocido como difícil de tratar y con tendencia a la recidiva debido a su
etiología, el plan de tratamiento dependerá individualmente del diagnóstico de
cada paciente y de los objetivos propuestos en el tratamiento. (Todd M. W., Peck
S, 2002; Nishimura M, Sannohe M, Nagasaka H, Igarashi K, Sugawara J. 2014).
26
Tratamiento Temprano: En el tratamiento temprano de la maloclusión clase II
división 2 en la dentición mixta, se puede usar diferentes tipos de aparatología,
los objetivos en esa fase es lograr una función muscular equilibrada, la
corrección de la distoclusión de molares para dar una relación molar clase I,
mejorar el entrecruzamiento vertical y horizontal y la alineación de los incisivos,
esto consiste en la primera fase llamada "tratamiento temprano". Posteriormente
debe ser seguida por una segunda fase definitiva durante la adolescencia, para
finalizar y detallar una correcta oclusión. Esta forma de tratamiento puede ser
más efectiva que tratarla más tarde, debido a que el paciente se encuentra en
desarrollo, y los tejidos del complejo craneofacial pueden ser más adaptables al
tratamiento.
El uso de aparatos funcionales para corregir maloclusiones II división 2 en el
tratamiento temprano es efectivo, evitándose la recidiva, así lo confirma un
estudio hecho por Ferrazinni en 2008, quien evaluó la efectividad y estabilidad a
largo plazo del tratamiento temprano con aparatos removibles en 20 años en
pacientes que usaron placa superior con un plano anterior de mordida y tornillo
de expansión seguido de un tipo de activador, donde a los 31 meses de
tratamiento se corrigió las relaciones molares clase II en clase I, alineando y
normalizando la mordida profunda. Por tanto, el tratamiento temprano de la
maloclusión clase II división 2 es eficiente con el uso de diferentes tipos de
aparatología. (Silva-Esteves R, Amez-Atapoma J, Bustinza-Gómez. 2008).
Tratamiento Ortodóntico: Como ya se mencionó las características de este
tipo de maloclusión, los objetivos de tratamiento se encaminarán a la corrección
de la mordida profunda, y de la inclinación de los incisivos.
Una sobremordida profunda se puede corregir por intrusión de los dientes
anteriores, la extrusión y distalización de los dientes posteriores, o una
combinación de intrusión y extrusión. (Ishihara Y, Kuroda S, Sugawara Y,
Kurosaka H, Takano-Yamamoto T, Yamashiro. 2014).
Igualmente, el tipo de movimientos dentales dependerá de los objetivos del
tratamiento, la intrusión de los incisivos, la extrusión, o la distalización de molares
está indicada para corregir la mordida profunda, en pacientes con un patrón facial
27
hipodivergente, línea labial alta, y un ángulo del plano mandibular disminuido,
debido a que producirá aumento de la altura facial inferior, la corrección de la
distancia interlabial, aumento de la convexidad de la cara; por tanto mejorando
la estética facial. (Ishihara Y, Kuroda S, Sugawara Y, Kurosaka H, Takano-
Yamamoto T, Yamashiro. 2014).
También se usan aparatos extraorales para reducir la sobremordida, tales
como el gancho J, estos son muy eficaces para distalización de molares, para
controlar el anclaje, pero es difícil de predecir el resultado final en pacientes no
colaboradores. Llevando a la necesidad de uso de otro tipo de alternativas de
tratamientos como son los sistemas de anclaje esquelético temporal con mini
implantes que facilitan el tratamiento evitando efectos secundarios indeseables
y sin necesidad de cooperación por parte del paciente. (Ishihara Y, Kuroda S,
Sugawara Y, Kurosaka H, Takano-Yamamoto T, Yamashiro. 2014).
3.5 TRATAMIENTO DE LA MALOCLUSIÓN CLASE III CAUSADA POR
HÁBITOS:
Las posibilidades terapéuticas dependerán de la edad biológica del paciente
y del tipo de maloclusión. Por ejemplo, las moloclusiones de clase III
dentoalveolares y los casos de mordida forzada con desplazamiento anterior
pueden tratarse en cualquier momento. El tratamiento va dirigido a enderezar los
incisivos inferiores inclinados labialmente y los incisivos superiores inclinados
lingualmente. A veces es necesario expandir la arcada superior. Para este tipo
de tratamiento se pueden utilizar placas activas, planos inclinados y activadores,
sin aparatos fijos de anclajes múltiples en la dentición mixta o permanente.
(Graber T, Rakosi T, Petrovic A. 1997).
Conforme va aumentando la edad del paciente va menguando la capacidad
de crecimiento y se va asentando la relación de clase III esquelética. Una vez
erupcionados los dientes permanentes, el tratamiento de una maloclusión de
clase III sólo dará resultado si el problema es fundamentalmente dentoalveolar y
no de tipo esquelético verdadero. Las maloclusiones de clase III esqueléticas se
pueden corregir mediante extracciones dentales y cirugía ortognática. (Graber T,
Rakosi T, Petrovic A. 1997).
28
CAPÍTULO III
METODOLOGIA
TIPO Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN:
Se trata de una investigación descriptiva con un diseño documental. Consiste en
una revisión sistemática de la literatura.
Criterios para la valoración de artículos:
Tipo de estudio:
Se valoraron estudios transversales, ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y
metaanálisis.
Estrategia de búsqueda:
Proyecto basado en búsquedas de los siguientes sitios: bases de datos,
repositorios, buscadores especializados como Google académico, Pubmed,
Redalyc, Scielo, entre otros. Artículos en español.
Palabras de búsqueda:
Hábitos orales no fisiológicos, maloclusión en el plano anteroposterior,
maloclusión en el plano vertical, maloclusión en el plano transversal, terapia
miofuncional, succión anormal, y deglución atípica.
29
RESULTADOS Y DISCUSIÓN:
RESULTADOS: El resultado de la investigación obtenido en cuanto al tipo de
oclusión y la presencia o no de hábitos deformantes puede estar relacionado con
la causa de la maloclusión y, de hecho, con la aparición de esta enfermedad.
Al respecto, Canut, José A. 2004, encontró que los hábitos deformantes
constituyeron el factor prevaleciente, presentes en 68,2%, hallazgo similar
también refirieron otros autores, dado por 86,1 y 34,7 %. Si los pacientes con
hábitos y disfunciones deformantes no son tratados oportunamente, pueden
producirse interferencias en el crecimiento y desarrollo normal del aparato
estomatognático y, como consecuencia, anomalías morfológicas y funcionales
desembocando en los diversos tipos de maloclusión. De acuerdo con Urrieta E.,
et al. 2008, otros efectos negativos son los trastornos en el lenguaje y en el
desarrollo físico y emocional del niño pudiendo necesitar diversos tratamientos
entre ellos, la terapia miofuncional, misma que ayuda a prevenir, valorar,
diagnosticar y corregir las disfunciones que pueden interferir, tanto en la
producción del habla como en las diferentes estructuras del sistema orofacial,
desde el nacimiento hasta la vejez, que colabora con la medicina y la odontología
coadyuvando los tratamientos del pediatra, odontopediatra, ortodoncista,
ortopedista funcional de los maxilares, cirujano, otorrinolaringólogo, y también en
la terapia del lenguaje.
Aristigueta, Ricardo. 1989, afirmó, por otra parte, el hábito de succión del
dedo resulta ser el hábito más frecuente en la infancia, lo que pudiera deberse a
la falta de conocimiento de algunos padres sobre la nocividad de este hábito en
el aparato estomatognático del niño. En estudios diferentes difieren y por el
contrario se señala que los padres lo conocen, pero no lo reconocen como
dañino.
Se plantea que estos hábitos comienzan en la niñez e influyen en el origen
de las anomalías dentomaxilofaciales, de manera que las formas de prevenirlos
en edades tempranas y de eliminarlos han sido estudiadas profundamente. Una
vez más se demuestra la relación directa entre la práctica de hábitos perniciosos
y la presencia de maloclusiones. Finalmente, en la mayoría de los niños, las
disfunciones bucales deformantes estuvieron relacionadas con la presencia de
maloclusiones dentarias.
30
DISCUSIÓN: Una vez realizada la revisión bibliográfica de la información
relevante al trabajo investigativo se obtuvo lo siguiente:
La prevalencia de maloclusiones generalmente ha constituido un problema
de salud cuando se trata de evaluar su magnitud en función de las necesidades
de tratamiento.
Según Ackerman JL, Proffit WR. 1969, en general, la tendencia de esta
enfermedad es a aumentar con la edad y esto puede disminuirse a medida que
se puedan detectar precozmente interferencias u otras alteraciones que impidan
el crecimiento de los maxilares, las cuales se observan mayormente en grupos
con dentición mixta y coincide con el tiempo, donde es mejor intervenir y corregir
hábitos con resultados muy satisfactorios.
Los hábitos bucales son causa primaria o secundaria de maloclusiones o
deformaciones dentomaxilofaciales, a pesar de que existen discrepancias sobre
hasta qué edad pueden ser consideradas como normales. Así, el grado de
alteración dependerá de la duración, intensidad y frecuencia de este.
31
CAPITULO IV
CONCLUSIONES:
Los hábitos bucales no fisiológicos son responsables de una gran cantidad
de maloclusiones en pacientes que se encuentran en etapa de crecimiento, por
consiguiente, todo lo que hagamos para interceptar y erradicar oportunamente
dichos hábitos redundará en un desarrollo armónico y funcional del sistema
estomatognático; ha quedado claro que los hábitos bucales nocivos o no
fisiológicos que están presentes con mayor intensidad en niños son la succión
digital, deglución atípica, y la respiración oral dando como consecuencia a estos
alteraciones morfológicas y funcionales.
32
RECOMENDACIONES:
Al ser consideradas las mal oclusiones como un problema de salud oral, se
recomienda continuar realizando investigaciones de este tipo a nivel nacional ya
que en la búsqueda de información se pudo evidenciar que en nuestro país son
muy pocas las investigaciones que se relacionan con nuestro tema.
Se aconseja elaborar una historia clínica específica en donde se recolecte la
información estrictamente necesaria. Realizar investigaciones cuyo cuestionario
contenga entre sus preguntas información como; edad en que se inicia el hábito,
tiempo de duración y frecuencia de este, de manera que se pueda realizar un
estudio más detallado de la presencia de hábitos orales y su relación con
maloclusiones dentarias. Entre otras recomendaciones se encuentran:
La detección oportuna de estos hábitos, para implementar el tratamiento
ortodóntico preventivo o interoceptivo que favorezca el correcto desarrollo
de la oclusión.
Disminución o erradicación del uso de chupetes y biberones o demás
hábitos durante el crecimiento y desarrollo de los maxilares, es importante
destacar que, si el uso de estos dispositivos es indispensable, tratar de no
anticipar su uso antes de los primeros 6 meses de vida.
Realizar consultas con el odontopediatra desde la aparición de la
dentición primaria y un control periódico.
33
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
1. Ackerman JL, Proffit WR. The characteristics of maloclusion: A modern
approach to classification and diagnosis. Am J Orthod 1969; 56: 443-
454.
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malocclusion, Am J Orthod Dentofacial Orthop. 136:795-804.
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I malocclusion: A successful treatment result. Am J Orthod Dentofacial
Orthop. 116:494-500.
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248–264, 350–357.
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Ediciones Monserrate LTDA. Bogotá Colombia
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10. Graber T, Rakosi T, Petrovic A. Ortopedia dentofacial con aparatos
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11. Houston WJB, Tulley WJ. Manual de ortodoncia. Ed. Manual moderno.
Primera edición valoración del caso. 1998; 7: 110-112.
12. Ishihara Y, Kuroda S, Sugawara Y, Kurosaka H, Takano-Yamamoto T,
Yamashiro T. Long-term stability of implant-anchored orthodontics in an
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molar scissors-bite. American Journal of Orthodontics and Dentofacial
Orthopedics. 2014 Apr 145(4): S100-S113.
13. Lima FR, Lima AL.: (2004) Long-term outcome in a patient with Class I
malocclusion with severe crowding treated without extractions, Am J
Orthod Dentofacial Orthop.
34
14. Nishimura M, Sannohe M, Nagasaka H, Igarashi K, Sugawara J. Non
extraction treatment with temporary skeletal anchorage devices to
correct a Class II Division 2 malocclusion with excessive gingival display.
American Journal of Orthodontics and Dentofacial Orthopedics. 2014
Jan 45(1):85-94.
15. Olmos BV, Olmos BJ, Olmos BI, Olmos IV.: (2013) Simulación de
tratamiento de una maloclusión de clase I en Tipodonto sin
extracciones, Gaceta Dental 247. mayo.
16. Proffit RW. The need for surgical-orthodontic treatment. The search for
truth: Diagnosis. Ed. The Mosby Company. 1991; 4: 96-141.
17. Quiros A., Oscar (1993). Manual de Ortopedia funcional de los
maxilares y ortodoncia interceptiva. 1era. Edición. Actualidades Medico
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18. Quiros A., Oscar (2006). Bases Biomecánicas y aplicaciones clínicas en
Ortodoncia interceptiva. Editorial Amolca. Caracas Venezuela.
19. Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatría, 2011.
20. Silva-Esteves R, Amez-Atapoma J, Bustinza-Gómez. Tratamiento
temprano de malo-oclusión II división 2: reporte de un caso. Rev
Estomatol Herediana. 2008; 18(2):118-122.
21. Soto CL. La fuerza labial superior y sus variaciones con mioterapia.
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22. Steiner Cecil. The use of cephalometrics as an aid to planning and
assessing orthodontic treatment. AJO 1960. The Angle Orthodontist
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23. Todd M. W., Peck S., Dental arch with in Class II División 2 deepbite
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Orthopedics, 2002; 122: 608 -13.
24. Urrieta E., López I. Quirós O. Farias M. Rondón S. Lerner H. 2008, "
HÁBITOS BUCALES Y MALOCLUSIÓN PRESENTE EN LOS
PACIENTES ATENDIDOS DURANTE EL DIPLOMADO DE
ORTODONCIA INTERCEPTIVA U.G.M.A AÑOS 2006-2007.
25. Vellini, Flávio (2004). Ortodoncia, diagnóstico y planificación clínica.
2da. Edición. Editorial Artes Médicas LTDA. Sao Paulo Brasil.
35
INDICE GENERAL:
TABLA DE CONTENIDO:
RESUMEN: .................................................................................................................. 3
CAPITULO I ................................................................................................................. 4
INTRODUCCIÓN: ..................................................................................................... 4
PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN: .......................................................................... 5
OBJETIVOS: ............................................................................................................ 7
JUSTIFICACIÓN:...................................................................................................... 8
CAPITULO II: ............................................................................................................... 9
MARCO TEÓRICO: .................................................................................................. 9
CAPITULO 1: ........................................................................................................ 9
CAPITULO 2: ...................................................................................................... 15
CAPITULO 3: ...................................................................................................... 22
CAPÍTULO III ............................................................................................................. 29
RESULTADOS: ...................................................................................................... 30
DISCUSIÓN: ........................................................................................................... 31
CAPITULO IV ............................................................................................................. 32
CONCLUSIONES: .................................................................................................. 32
RECOMENDACIONES: .......................................................................................... 33
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS: ...................................................................... 34
36